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domingo, 30 de noviembre de 2014

"RESURRECCIÓN" - Cap. 4 - (By Mary Buhler)

RESURRECCIÓN - CAPÍTULO 4


Golpean la puerta del departamento.  Pedro abre pensando que es algún vecino, pero se encuentra con Alex, tiene un aspecto terrible, el cabello negro todo despeinado, la camisa arrugada, la cara descompuesta.
-Por Dios, hermano, ¿qué te pasó?
-Perdóname Luciano. No tenía dónde ir.  Me echaron del departamento, no me dejaron ni entrar a sacar las cosas.  De la rabia fui a un bar a emborracharme. Estoy, como dirías tú, en bolas.
-Pero entrá por favor… Vení, pasá, qué barbaridad.  ¿Cómo pudieron hacerte éso?
-Tienen derecho, desgraciadamente es mi culpa.  Lo que más lamento es todo lo que no voy a poder recuperar.  Hasta que no pague no me van a permitir entrar.
-Estaba preparándome unos sandwiches, ¿Vos comiste algo?
-No, me bajé un litro de cachaça… creo que vomité como tres veces de camino.
-Entonces te recomiendo que no comas todavía. Vení, te acompaño al baño, te das una ducha calentita, después te acostás y si tenés hambre y te sentís mejor del estómago te sirvo algo.
-¿Y Joaquín, no volvió?
-No, todavía está en Buenos Aires.  No te preocupes, esta noche dormís acá y mañana vemos cómo hacemos. 
-Yo duermo en cualquier rincón, no te hagas problema por mí.  Pero no me pidas que me bañe ahora, si quieres duermo en el suelo, pero no puedo casi mantenerme en pie.  Estoy muy mareado.
-Bueno, te preparo el sofá… Mañana te vas a sentir mejor.  Vení, sacate los zapatos y estirate, -Pedro lo cubre con una manta liviana y le acomoda un almohadón debajo de la cabeza-.  ¿Estás cómodo?
-Si, gracias, perdóname… -Susurra mientras cierra los ojos.
Al minuto su compañero ya está dormido profundamente, perdido en el dulce mundo de la inconsciencia.  Va hasta la cocina y termina de preparar el sándwich.  Mientras lo come, marca en el teléfono el número de Guillermo.  No sólo no le contesta sino que la línea le devuelve un silencio irritante.  Todos los llamados tienen el mismo resultado.  “¿Qué estarás haciendo, amor mío?”   Ya van dos días que no oye su voz, se le hace insoportable continuar esperando.  Se queda pensando en lo vacío que se siente cada vez que lo tiene lejos.  Se pregunta si a él le pasará lo mismo… si le resultará fácil regresar, dejar otra vez todo aquello que es tan importante para él y venir a su lado.
Sabe cuánto lo ama Guillermo, pero también es consciente de las cosas que está dejando atrás, del tamaño de todo a lo que renuncia para mantenerlo tranquilo, para hacerlo feliz.  Algunas veces, cuando él sugería que podrían volver, Pedro se ponía tenso y le pedía que no hablaran del tema.  No quería preocuparlo pero de sólo imaginar que alguien pudiera otra vez acercarse y hacerle daño… le provocaba un terror irracional, algo incontrolable.  Sabe en su fuero íntimo que será un tema que tarde o temprano tendrán que tratar,  que no podrá alejarlo para siempre de Buenos Aires.  Pero cuánto más tiempo pasen allí, cuánto más distancia pongan con las iras de Miguel o la locura de Camila, mucho mejor.  El tiempo suele ser un gran calmante.  Está seguro que algún día volverán, pero no todavía.  De su  parte hará el mayor esfuerzo, llenará cada vacío en el corazón de Guillermo.  Luchará contra todos los demonios que intenten derribar ese paraíso que han construído. 
Llama una vez más.  Lo persigue el silencio de una línea muerta.  Se acuesta y toma la almohada abandonada, la lleva hasta su cara.  “Aún perdura tu perfume… o es mi mente el que se lo inventa, no sé.  No importa, ya falta menos para que vuelvas a mí”.   Se queda dormido con una sonrisa en los labios, imaginando el calor de unos besos con los que no puede dejar de soñar.
Se levanta temprano y se acerca a ver cómo amaneció su huésped.   Está profundamente dormido, abrazado al almohadón y roncando feliz en su sueño comatoso.  Lo toca suavemente para despertarlo pero no acusa recibo. 
-Alex… hermano, despertate que tenemos que desayunar.  Dale, levantate.
Sólo consigue que se dé vuelta y reanude los ronquidos en una posición mejor.
Intenta nuevamente con un pellizcón en el brazo pero sigue sin reaccionar. 
-Alex! –le grita inútilmente-, despertate, cabrón, que vamos a llegar tarde!
“Por Dios, este hombre tiene el sueño de un muerto. Voy a tener que recurrir a medios drásticos”.  En la cocina llena una jarra con agua fría.  Se queda un momento mirándola. “¿Harán falta cubitos?” Piensa divertido.  Decide probar así. En el momento de tirársela siente un pequeño remilgo.  “Si estropeo el sillón Guille me mata”.  Así que comienza probando a mojarlo de a poco, echándole agua con la mano sobre la cara.  Alex parpadea y abre los ojos.  –¡Qué mierda, está lloviendo?
Pedro se ríe.  –Te salvaste de que no te la tire completa para no empapar el sillón.  Dale, hermano, que se nos hace tarde.  Voy a preparar el desayuno, anoche no comiste nada. 
-Luciano, se me parte la cabeza… -le contesta mientras se tapa los ojos para protegerse de la luz-.  No puedo comer nada así… despido olor a cloaca. 
-Si, tenés razón… creo que este sofá va a tener que pasar por una sesión de limpieza después de todo.  ¿Qué te parece si nos bañamos primero? Y después desayunamos.
-Eso me parece mejor.  Andá yendo vos, yo junto fuerzas y te sigo. –Se desploma nuevamente en el sillón y Pedro se mete en la cocina para ir poniendo el agua para el café.
Pedro sale de la ducha, se seca el cuerpo y se pone los boxer. 
-Vení, fijate si así está bien caliente el agua.  Si no, prendo el termo de nuevo.
Alex termina de lavarse los dientes, se quita la ropa y alarga la mano para probar el agua. Pedro levanta las prendas del suelo,  las mantiene alejadas lo más posible de la cara, tienen un olor espantoso, a vómito y alcohol.  Las tira en el canasto de la ropa sucia.
-Está agradable… un poco fría, pero mejor así me quita el guayabo. 
-¿Y qué es éso? –se ríe Pedro.
-Nada, pura resaca. ¿Uso este jabón? –dice mientras se mete a la ducha.
-Si, te alcanzo una esponja que hay sin usar acá en el armario.
Se la acerca y cuelga una toalla limpia en el perchero que está junto a la ducha. 
-Ví que tienes un tatuaje…  yo tengo uno similar pero en la espalda.
-¿Un diamante?
-No, en realidad es una esmeralda, en honor de alguien que quise mucho. Además las esmeraldas de Colombia son las mejores del mundo.  Tiene otros significados también, pero básicamente por eso me la tatué. ¿Te gusta? –Alex se da vuelta y le muestra el tatuaje, impreso con un verde brillante e intenso sobre la piel de su omóplato izquierdo.
-Permiso, ¿puedo tocarlo?
–Por supuesto. –Pedro pasa un dedo por el borde de la figura, tiene un extraño relieve que la hace aún más real.
-Esto está espectacular… El mío no es tan detallista.  Me gusta… Bueno, si se enfría, avisame que lo vuelvo a prender.
-¿Qué cosa?
-El termo, tonto.  Lo vuelvo a prender. 
-No importa. Estoy acostumbrado… -De repente se detiene y se queda mirando hacia la puerta. Pedro se da vuelta y se queda pasmado.  No puede escapar a la sensación de que tiene las manos ensangrentadas en la escena de un crimen. Está casi desnudo, con el pelo mojado, parado junto a un hombre que se está bañando. Y además, acaba de deslizar su dedo por la espalda de ese hombre. Dios. El corazón le comienza a latir a mil por minuto.  No puede ni siquiera abrir la boca y no sabría que palabra decir primero.
Guillermo está parado inmóvil, parece una estatua de piedra.  Sin expresión, los mira alternativamente, silencioso, como queriendo convencerse que no es una alucinación, que no está imaginando, que éso es lo que parece, simplemente. Una reverenda corneada.  El compañero de Pedro alarga la mano y se cubre con  la toalla, imposibilitado de seguir allí, intimidado, sintiéndose un pelotudo por haber ocasionado este desbarajuste.  –Con permiso –dice, y luego de recoger la ropa tirada sobre el cesto, sale disparado del baño y corre a vestirse para irse del departamento.
Ahora están solos, mirándose, ninguno dice nada.  Pedro siente que cada segundo que pasa lo hace parecer más culpable, sin dar explicaciones, sin minimizar el hecho, parado con expresión asustada.  Guillermo siente que la sangre le hierve en las venas, el corazón parece explotarle en la cabeza y en el pecho.  Va creciéndole una furia tan honda que no sabe cómo hacer para detenerse ahí y no abalanzarse sobre Pedro, siente deseos de desquitar todo ese dolor que lo está ahogando… “No puede ser, no puede ser, no puede ser”… Una letanía repite en su cabeza lo que quiere creer. Pero su corazón está demasiado dolido.  Se da media vuelta y sale corriendo, agarra el bolso que dejó en la habitación y lo abre.  Pedro entra y lo ve guardando cosas, sacando la valija del estante superior del placard.  Se está yendo, no puede creerlo.  Sin decirle nada, guiado por la furia de lo que vió y de lo que cree que sucedió.
-No es lo que parece… No… dejame contarte, mi amor… por favor, ésto tiene una explicación. No sucedió lo que estás pensando. -Se siente un idiota, apelando a frases de cliché. 
Guillermo deja de guardar cosas y levanta la vista.  Le cuesta mantener la mirada, sus ojos están llenos de lágrimas, desesperados, cargados de bronca y de dolor. 
-¿Por qué… por qué?  -Mueve la cabeza, no puede creer-. ¿Por qué me mentiste tanto? ¿Qué necesidad había?  Me hubieras clavado un puñal como Camila y me hubiera dolido menos.
-Guille… Sentate y escuchame, por Dios… llegaste en un mal momento, quiero decir, parecía algo que no es, es un compañero, está en problemas, me ofrecí a…
Busca las palabras adecuadas, no quiere dar a entender cosas que se presten a una doble interpretación, pero está tan nervioso que no las encuentra.
-Te ofreciste a consolarlo. 
-No. Se quedó sin casa… le ofrecí pasar la noche acá, durmió en el sillón. No pasó nada.
Pedro se queda mirándolo, suplicándole con la mirada que sea sensato y le crea.  Guillermo lo observa largo y tendido, le escudriña el alma, intenta creer lo que le está diciendo con los ojos más que lo que le dicen sus palabras.
-Decime algo mi amor, no me mires así. 
-Lo siento, Pedro. Me es muy difícil.  Lo que ví ahí adentro era tan claro…  ¿Qué necesidad tenían de bañarse juntos? ¿Desde cuándo hay semejante escasez de agua? O te pidió, no sé, que le enjabonaras la espalda, esa espalda de campeón de boxeo que tiene, que seguramente no miraste…  ¿Te gusta su tatuaje, Pedro? ¿Y a él el tuyo? Seguramente también te lo tocó. Y ese diamantito está bastante abajo, demasiado. Siempre me decís que te excita que pase mis dedos por él.   Contame,   ¿Se me nota tanto la cara de pelotudo…?
Pedro se siente sofocado.  Esa maldita inseguridad, la constante sombra que vuela sobre ellos oscureciendo lo que es tan claro. Quiere abrazarlo, no oír reclamos de cosas inventadas, está cansado de decirle una y otra vez lo mismo.  De pronto se descubre verdaderamente molesto. 
-Estás haciendo un mundo de algo que no tiene ninguna importancia. Vos viste algo, y como sos un celoso de mierda, interpretaste  lo que querías ver.
-¿Ah, sí? ¿En qué momento pasé a ser un “celoso de mierda”, Pedro? Recién me suplicabas, me decías “mi amor”… ¿Te molesta que haya descubierto tu farsa? ¿O lo que peor te cae es que haya llegado antes y se te hayan terminado las vacaciones con tu amiguito? Contestame!  No estoy dispuesto a seguir estorbándote.  Junto mis cosas y me voy.
La bronca de Pedro se disipa en un segundo.  Siente una puntada en el estómago, algo que sólo podría definirse como  pánico.  No puede perderlo.  No lo va a permitir.
-Guille, perdoname, no sé lo que estoy diciendo... No sabés lo que me costaron estos días sin vos… Te extrañé tanto!  Jamás sería capaz de engañarte.  Te lo juro, mi amor.
-¿Él es Osvaldo, el del bar?
-No, por favor, no sigas especulando…
-Ah, entonces ése era otro. ¿Cuántos amigos tenés, Pedro? ¿A cuántos invitaste a dormir mientras yo no estuve? ¿Con cuántos compartiste la ducha?
-Diga lo que diga no vas a creerme, ¿no? Solamente me creerías si  te dijera que me revolqué con él, no, con él no, con todos los tipos que me crucé estos últimos ocho días… ¡Que estuve muy feliz de que no estuvieras así podía revolear el culo por todo Bahía! ¿Eso te gusta escuchar!?  ¡Mierda!  ¿Por qué arruinás lo hermoso que tenemos con toda esta basura? ¿Te cansaste de ser feliz, Guille? ¿Preferís el drama? Contestame vos qué es lo que buscás. -Se sienta sobre la cama-. Estoy esperando que me expliques qué querés de mí. ¿Que me ponga un hábito de cura, que me esconda de la gente, querés que no mire a nadie así no te sentís mal?
Guillermo se siente abatido.  Al dolor se le suma la vergüenza.  Su corazón no sabe que rumbo tomar.  Creer, descreer, ofender, pedir perdón.  En algo Pedro tiene toda la razón.  Es un estúpido inseguro desde que lo conoció.  Perdió toda su valentía, su dominio de sí mismo, su vanidad.  Y cuanto menos se reconoce, cuánto menos orgullo siente de lo que es, más difícil le resulta creer que Pedro pueda amarlo, respetarlo, seguir sintiendo la admiración que se le despertó al conocerlo.
Es como un círculo vicioso, infernal,  del que no puede escapar. 
Se cubre la cara con las manos.  Hace un esfuerzo por no llorar como el tonto que intuye que es.   Esa es la última bajeza en la que soportaría caer.
-Sentate acá, vení por favor. Hablemos, pero bien, tranquilos, como debe ser.
Guillermo lo mira, allí sentado, con ese aspecto de niño desvalido, los ojos llenos de tristeza, estirándole la mano.  Se acerca y se sienta a su lado, baja la cabeza. Pedro duda en tocarlo, quiere romper esa distancia horrible, quiere borrar la dureza de todas las palabras locas que se dijeron sin medir las consecuencias. Pero no se atreve.  Teme volver a enfurecerlo, o algo peor aún, tiene miedo de acariciarlo y no ser correspondido, no poder vencer la frialdad y el desprecio que Guillermo está sintiendo hacia él. 
-¿Qué puedo hacer, qué puedo decir? Si hubiera pasado algo, te pediría perdón. Pero no pasó.  Alex es sólo un compañero de trabajo, ya te lo dije.
-Si yo no hubiese venido… ¿cómo habría seguido ésto? Necesito que me lo digas, Pedro.  ¿No sentís nada por ese hombre con el que compartís tus días laborales, ese tipo que además de joven es muy atractivo?
-Yo no lo miro con esos ojos, Guille.  Para mí es sólo un amigo, no importa lo lindo que sea, no me interesa.  Ni ahora ni nunca.
-Puede parecer una estupidez, pero para mí no lo es. Quiero saber si de verdad… como decís, no deseás estar con otra persona, con ninguna otra. Yo fui el primero.  Necesito saber si sentís la inquietud, la curiosidad, el deseo secreto, no sé… de otra cosa.  Tal vez, de confirmar algo, de comprobar lo que sentís por mí estando con otro. Sería algo humano después de todo. Hasta cierto punto comprensible.  No me mientas, Pedro.  Regalame esa sinceridad.
Pedro respira hondo y se queda pensativo.  Va hasta el placard, busca un pantalón y una remera, se viste. Es demasiado redundante estar sin ropa y encima desnudar el alma.  Guillermo no lo mira, teme desesperadamente lo que vaya a contestarle.  Se siente casi arrepentido de haberse expuesto tanto.  Y de haberle pedido lo mismo a él.
-Tengo miedo de decir cosas que puedan dañar lo que tenemos, Guille.  Uno pide la verdad, y a veces la verdad duele.  Los seres humanos somos hipócritas.  Torcemos las cosas, a veces ligeramente, para no herir, o para no dejarnos en evidencia.  Creo que sobre todo esto último.
Vuelve a sentarse a su lado.  Guillermo tiene los brazos cruzados sobre el pecho, mira un punto fijo sobre el piso. 
-A veces, pienso… cómo sería mi vida si no te hubiera conocido.  Yo nunca me había sentido atraído por otro hombre, al menos no en forma consciente.  Tuve amigos, sentí cosas por ellos, pero creo que parecidas a la que siente cualquiera por otra persona del mismo sexo… Un cariño especial, una atracción espiritual, a veces.  Nunca me planteé que fuera algo más que eso. Con vos fue totalmente diferente.  Apenas te conocí, ya no pude apartar mis ojos de vos.  Me sentí profunda, intensamente atraído… me gustaba mirarte, me daba placer verte, incluso a veces en el estudio, cuando no me mirabas, yo te espiaba, de reojo, te memorizaba, sentía un tremendo afán por recorrer con mis ojos tu cara, tus ojos, tu boca… Y seguir más allá también, reteniendo en mi mente cada rincón de tu cuerpo.  Estaba pendiente de cada palabra tuya, de cada gesto.  Vivía exaltado, sin paz, no me lo cuestionaba, simplemente me dejaba llevar, aunque por momentos, sentía un poco de miedo.  Tardé en darme cuenta que estaba enamorado.  Tal vez… la primera vez que lo pensé, que lo elaboré, fue cuando tuve miedo de que estuvieras con otra persona. Con ese abogado que te andaba atrás, que te buscaba descaradamente. Me di cuenta que eso no podía ser otra cosa que amor.  Imaginarte con otro… me volvía loco.  Aún sigo sintiendo lo mismo.  Cuando pienso en el tiempo que estuvimos separados, ese largo año que me creías muerto, las imágenes que me vienen a la cabeza no son de mi reclusión solitaria y espantosa, del miedo y la angustia que me acompañaron durante esos meses interminables, lo que me viene a la mente son imágenes tuyas… acompañado.  Revolcándote con otros, compartiendo tu cuerpo, diciendo palabras de amor en otros oídos, siendo acariciado por otras manos.
-Basta, Pedro, suficiente.  No entiendo hacia dónde vas.
-Dejame hablar, querías ser mi psicólogo, ¿no es cierto? Entonces escuchá todo lo que quiero decirte.  Tengo que lidiar con esas imágenes… porque aunque no hayas tenido la culpa… pasó.  No puedo borrarlas.  A veces, me pregunto si yo hubiera hecho lo mismo.  Si te hubiera creído muerto, ¿podría haber  estado tan pronto con otros hombres?  ¿Así, tan fácilmente, borrando tus huellas de mi cuerpo, reemplazándolas por las de otras personas?
-No fue de esa forma.  Yo no te reemplacé, no dije palabras de amor.  No quería borrarte.  Intenté… calmar el tremendo vacío que sentía mi cuerpo. Me equivoqué.  No podía.
-¿Ves? Separaste tus sentimientos de tus necesidades corporales.
-No eran simples necesidades corporales, Pedro.  No lo ensucies tanto.  Ni lo simplifiques.  Mi cuerpo estaba destruído tanto como mi alma.  Quería darle un poco de vida, no sé ni cómo carajo explicarlo.  No se trataba de sexo.  ¿Por qué terminamos hablando de ésto, para tapar lo que está pasando?  Pensé que ibas a contarme lo que te pasa, no lo que sentís con lo que a mí me pasó hace ya tanto tiempo.
-El amor es una cosa muy grande, Guille.  El que yo siento por vos, no lo siento por nadie.  La atracción, éso es otra cosa.  No puedo jurarte que no me pueda haber sentido atraído por otras personas…  En ocasiones, uno se desvía un momento, mira hacia el costado, y descubre algo que le llama la atención.  Es sólo un vistazo fugaz, un cometa que cruza el cielo y desaparece.  Nada importante.
Guillermo lo mira, espera que continúe.  Pero él se queda callado, alargando un silencio que se hace demasiado largo.
-¿Y…,  qué más?
–¿Que más querés que te diga?  Creo que ya expresé lo que sentía…
-Mirá… Pedro. No puedo prometer cambiar lo que está mal en mí.  Reconozco que hay algo que está torcido. ¿Por qué? ¿Desde cuándo? No sé.  Me propuse cientos de veces callármelo, guardarlo en lo más profundo, esconderlo de vos.  Y no puedo, no puedo.  ¿Y sabés qué creo? Que cada vez va a ser peor. Tal vez lo más indicado sea… no dejar que ésto siga creciendo. Parar antes que el mal lo destruya todo.  Es como un tumor que se va a propagar a las partes sanas, ya viví una situación parecida en mi matrimonio, me hacía el tonto y dejaba que las cosas siguieran creciendo, y cuando me quise dar cuenta, todo se había convertido en un infierno.  No quiero repetir errores. Yo tenía necesidad de estar con otras personas… Ana lo aceptó, pero por fuera, para no perderme.  Eso minó nuestra relación.  Era un acuerdo tramposo.  ¿Querés algo como éso para nosotros? ¿Que yo acepte que se te desvíen los ojos cada tanto, que me conforme pensando que es algo fugaz, pasajero? No, Pedro.  Te dejo libre.  Sos muy joven, tenés necesidad de probar, de experimentar.  Yo… no quiero sufrir más de lo que estoy sufriendo.  Fui un iluso que pensó que ésto podía durar, que podía funcionar. Esta mesa tiene las patas chuecas, nunca se va a equilibrar.
-¿Me estás dejando? –Pedro se levanta y lo mira con un desconcierto absoluto, dolorido-.  ¿Creés remotamente que lo voy a aceptar? ¿Todo por una estupidez, por algo que no pasó, por tus miedos a lo que pueda suceder en un futuro imaginario?
-Lo que no pasó hoy… va a pasar mañana, o pasado.  Cuando sea.  Más pronto que tarde, porque como me dijiste hace un tiempo, a vos no te gustan las cosas fáciles.  Esta relación se va a desgastar, te va a parecer que tiene gusto a poco. Y cuando eso pase, me vas a hacer mierda, Pedro.  Más tiempo pasemos juntos, peor va a ser para mí. 
-Lo que me estás diciendo es una boludez, no puedo creer que se te ocurra que puede ser mejor estar separados… Después de todo lo que vivimos prefiero estar muerto que perderte, Guille.  Y no son simples palabras.  No voy a aceptar que te vayas. 
-Pero me voy a ir igual, Pedro, quieras o no.  Hoy tengo las fuerzas para hacerlo, no sé si mañana podría.  No me lo vas a poder impedir.
Se levanta y cierra el bolso.  –Otro día vengo y junto lo que falta.  Con esto me alcanza para quedarme en un hotel.  No me llames… ya hablamos todo lo que hacía falta hablar. 
Pedro levanta la vista, tiene los ojos perdidos tras un velo de lágrimas.
-Si te vas, me muero.  No es una amenaza. 
-No me presiones.  Tomémonos un tiempo… miralo así.  Va a ser más fácil de soportar.
-Guille… no te voy a permitir que me dejes. Si me tengo que arrastrar, pedirte perdón de rodillas, hago lo que sea, pero no te vayas! Por favor….
Levanta el bolso y se pasa la correa por el hombro.  Lo mira y sin decir nada más, se da media vuelta.  Pedro se levanta y lo agarra del brazo, se aferra a su espalda. 
–No me dejes, mi amor, no lo hagas… me muero.  No me mates…
Guillermo siente que la fortaleza se le va desarmando de a pedazos, cada ruego, cada lágrima, es un misil directo al corazón.  Pedro tiembla, llora y le suplica mientras lo aprieta tan fuerte que apenas lo deja respirar.  –No te vas, no te vas…
-Basta, por favor dejame ir… me quiero ir.
Pedro lo suelta y se pone frente a él. 
–Si te vas ahora… no vas a verme nunca más.
-No seas inmaduro, por favor. 
-¿Yo soy el inmaduro? Yo te estoy diciendo que te amo, que quiero vivir con vos, que no importa nada nada más que esto que sentimos, y vos te escudás en tus miedos y tus inseguridades, para decir adiós, vos sos muy maduro ¿No…? Abandonás el barco por miedo a que algún día, tal vez, se pueda llegar a hundir.  Sos un cobarde de mierda,  ¿No te das cuenta que me estás matando?
Pedro se cubre la cara con las manos.  Su cuerpo se estremece por los sollozos, no puede parar, siente que se va a morir ahí mismo delante de ese hombre que no hace nada por impedirlo.
Guillermo estira la mano y roza apenas su pelo, sin llegar a tocarlo.  Pedro no puede sentir la sombra de esa caricia, está estremecido de angustia, totalmente quebrado.
Finalmente retira la mano y haciendo un desgarrador esfuerzo por no caer también, se aleja de él, cruza el departamento y se detiene ante la puerta.  Se da vuelta y mira el lugar que fue durante tantos meses el refugio de su amor. Un escalofrío lo recorre entero, una mezcla de dolor, culpa y  arrepentimiento.  Intuye que no podrá mantener las fuerzas mucho tiempo más.  Antes que sea demasiado tarde para escapar, toma un último impulso, abre la puerta y se va.

Continuará.



sábado, 29 de noviembre de 2014

"TOMA UNO" - Cap. 1 - ( By Juliana Millán & Majo Comellas)

TOMA UNO - CAPÍTULO 1


Guillermo Graziani es un renombrado director de cortos y largometrajes, conocido en el ambiente del cine como uno de los mejores realizadores, dotado de una sensibilidad única y una mirada muy particular sobre la vida. Se ha codeado con grandes empresarios y productoras que han sucumbido a sus argumentos creativos, a sus visiones innovadoras y a su afán de concretar todo proyecto que ha llegado a sus manos convirtiéndolo en un éxito rotundo. No hay personaje de la farándula que no desee trabajar bajo su mando, gozar de la posibilidad de algún cameo u obtener el papel principal, lo cual implica un arduo trabajo para ser considerado entre el centenar de interesados.
Tiene un viaje pactado a Capital Federal para reunirse con una importante marca de perfumes, quien lo contactó interesados en ofrecerle un nuevo desafío. Intuye de que se trata pero antes de brindarles su negativa, prefiere escuchar el proyecto para luego declinarlo cortésmente. A sus cuarenta y cinco años no cree necesario aventurarse en otros ámbitos fuera de aquello que conoce de palmo a palmo, un tropezón en la industria fílmica significaría una catástrofe, una mancha a su extenso currículum que no está interesado en incorporar.
Aprovecha para relajarse en el taxi que lo traslada, su mirada se pierde en la vistosa ciudad, en las calles atestadas de autos y personas. Siempre se sintió a gusto en esa selva de asfalto y edificios, miles de historias contadas y por contar, escenarios naturales que le ayudaron a componer la narrativa de tantos guiones que pasaron por sus manos. Sonríe para sí, nunca podría dejar Buenos Aires para ir en busca de relatos porque ella, la gran ciudad está plagada de emociones, de sentimientos y de vida. En su mente un bosquejo se sucede, ya habrá tiempo de darle forma y colocar sus energías en esa idea.
Ingresa a la sala de reuniones en donde ya lo esperan varios productores, algunos abogados y representantes del empresario, quienes lo reciben con gran entusiasmo.

- Sr. Graziani, ¡un verdadero placer conocerlo finalmente! –

Varias personas estrechan su mano, y lo invitan a sentarse a la cabecera de la mesa, no conoce a ninguno pero todos saben quién es y conocen muy bien su trabajo.

- Bien, aquí estamos caballeros, ustedes dirán para qué me citaron –
Todos se miran sorprendidos, saben que el tiempo es oro para Graziani, así que uno de los productores toma la palabra
-  Estamos interesados en contratarlo para un corto, nada muy rebuscado, una publicidad que contará una breve historia entre el protagonista y el objeto de su afecto para promocionar un perfume. Será el lanzamiento al mercado de una nueva fragancia y nuestro cliente pidió específicamente sus servicios, ha visto sus trabajos y está fascinado con la forma tan particular que posee para contar historias –
Guillermo escucha casi hipnotizado la propuesta, le gusta recibir halagos por sus creaciones, no existe nada más reconfortante que las adulaciones y por sobretodo observar como hacen lo imposible para convencerlo de aceptar.
- Mi primera impresión es inquietante, pero en un buen sentido por supuesto, no quiero precipitarme pero necesito mayor información como por ejemplo el contexto, lugar geográfico, habló acerca de afecto pero ¿Qué tipo de afecto? ¿Historia de amor trunca? ¿Historia de amor feliz? Preciso de más datos – ofrece cierta resistencia pero deja entrever intención por llevarlo a cabo
Los productores se miran asombrados, no tenían preparado nada, esperaban que el gran director les sugiriera todo el escenario
- En realidad – prosigue uno de ellos – esperábamos que usted nos orientara, nos ilustrara el panorama. Podemos adelantarle la locación, la cual está pensada en El Delta, de trasfondo el río, ¿la historia de amor? tal vez desoladora, con algún tinte esperanzador, ¿qué le parece? –
Guillermo entrecierra los ojos, su mirada se pierde, su mente levantó vuelo y va tejiendo un relato, imágenes se suceden y una mueca va colándose en la comisura de sus labios. Luego va escudriñando rostro a rostro y finalmente lanza una decisión
- Interesante, me gusta el lugar elegido, creo que podríamos lograr un buen contraste entre el paisaje y la historia – mira a través de la ventana – deberíamos ver que actores tienen en mente para esta tarea, ¿han pensado en un casting? –
- No es necesario, ya tenemos al protagonista, es una de las condiciones que estableció el empresario, quizá para la coprotagonista sea necesario un casting pero lo veremos sobre la marcha –
- Entiendo, y ¿quién es el actor designado? – consulta intrigado
El productor sonríe – no es actor, es modelo, uno de los modelos más cotizados, su nombre es Pedro Beggio –
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Pedro Daniel Beggio es el modelo del momento con apenas 25 años es dueño de una personalidad avasallante que logra captar la atención de todo el mundo tanto hombres como mujeres, es divertido, encantador con un sentido del humor tal que modifica el ambiente más hostil, y carece definitivamente de malos sentimientos hacia el resto del mundo… su lema es “LA VIDA ES COMO UN ESPEJO SI SONRIO EL ESPEJO ME DEVUELVE LA SONRISA” (Ghandi). Es perfecto por donde se lo mire poseedor de una cara preciosa un físico privilegiado que provoca más de un suspiro…..Aunque los más llamativo y aquello que destaca, es esa mirada que emana de sus expresivos ojos marrones. Pedro nació en Chile en el seno de una familia tradicional sus padres son dueños de una de las bodegas más florecientes en la cual producen uno de los mejores vinos del país trasandino, su infancia fue feliz, creció rodeado de afecto y cuidados. A los 21 años se muda a Bs As gracias a la oportunidad que le brinda un conocido y muy importante dueño de una agencia de modelos al que conoce durante una fiesta en un boliche importante de su ciudad.
La cámara adora a Pedro su irresistible sonrisa logra subyugar al más escéptico y es capaz de vender lo que se proponga. Su agenda de trabajo está colmada, todas las agencias lo requieren y aceptan hasta el menor de sus caprichos con tal que acepte trabajar con ellos. En contraste con su estilo de vida rodeado de glamour y estereotipos, necesita un estrecho contacto con la naturaleza lo cual a su parecer le devuelve el equilibrio y pone su vida en perspectiva, ama viajar conocer diferentes países y sus culturas, leer, andar a caballo, y más que nada pasar el mayor tiempo posible en su tranquila casa de la playa a orillas del mar. Pero no todo es tan perfecto en el mundo Beggio tiene una materia pendiente, algo que la vida le debe, algo que todavía no consigue vislumbrar… un vacío ancestral que ni el brillo ni los halagos ni los amigos del momento o el constante desfile de hermosas mujeres que pasan por su vida logran colmar.
El teléfono sonaba incesantemente, Pedro se sentía incapaz de abrir los ojos, el dolor de cabeza era atroz consecuencia de una noche larga y ajetreada. Entornó la mirada tratando de enfocar cuando sintió un movimiento a su lado, una mujer dormía en su cama….. -Dios quien era y que hacia ahí-, no se acordaba de nada, definitivamente había cosas que tenía que cambiar, este no era el camino. Se levantó haciendo el menor ruido posible y se metió en el baño, una buena ducha lo regresaría al mundo de los vivos y le quitaría esa resaca espantosa. Cuando terminó, vestido y sintiéndose mejor entró a su cuarto, la mujer ya no estaba… mientras se preparaba un café bien cargado pensaba en sus últimas noches y de pronto cayo en la cuenta que estaba agotado, ya no encontraba ni el placer ni el desahogo que le generaban las fiestas, cocteles o estrenos, esto no significaba en ninguna medida que iba a dejar de asistir pero eso sí, se prometió ser más selectivo en el futuro. Estaba inmerso en sus cavilaciones cuando el rington del teléfono lo devolvió a la realidad y a su dolor de cabeza.

- Hola Peter veo que ya te levantaste, te necesito con la cabeza despejada, ¡¡¡te conseguí el laburo de tu vida me vas a adorar!!!!! –

- Benicio plis es muy temprano necesito descansar, acabamos de terminar con la campaña de Pengüin, estoy física y mentalmente agotado de hecho estaba pensando en irme unos días a la casa de la playa… -

- Mira Peter vos lo que realmente necesitas dejar es la fiesta que tenes encima, dejate de joder y escuchame este laburo es lo mejor que te paso en la vida, se trata de promocionar un nuevo perfume la marca pidió especialmente por vos… -

- Pero no entendés que estoy cansado y nada tiene que ver con mi vida social, no sos mi mamá para darme permiso para salir o ¿¿sí?? -

- Ironías afuera Pedro esto es un trabajo, el descanso lo podes suspender por unos días y cuando termines te vas, eso se arregla, además cuando te diga quien dirige el corto te morís…… -

- Ayyyyyyy Benicio me agotassssss me ganaste por cansancio a ver quién dirige, ¿Spielberg? ¿Kurosawa? ¿Coppola? ¿¿Campanella?? -

- ¡¡¡Guillermo Graziani!!!!-

 - ¿¿Qué dijiste?? ¿¿Graziani?? ¿¿Estás seguro?? Y como lo convencieron es el tipo más importante del país, en cuanto a dirección no conozco a nadie que no mate por trabajar con ÉL, dicen que es muy selectivo y que puede ser un calvario… -

- Eso a nosotros no nos importa Pedro lo relevante es que esta, es la oportunidad de tu vida, esto puede catapultar tu carrera al medio internacional en forma definitiva, tenes 30 minutos para vestirte impecable y llegar a la reunión, te esperan, beso y suerte. -
Pedro se mira al espejo y está satisfecho con la imagen que este le devuelve. Sale de su casa toma un taxi y mirando la escenografía de este Buenos Aires que le dio tantas satisfacciones, presiente que este encuentro no va a ser un trabajo más. Por supuesto está llegando tarde…

Una enorme puerta se abre permitiéndole a Pedro, distinguir la imagen de una mujer enfundada en un traje blanco inmaculado que lo hace pasar a una sala de conferencias que a su parecer es imponente y hasta intimidante. Sentados alrededor de una mesa ovalada y perfectamente dispuesta se encuentran varios hombres que lo miran fijamente.
Pedro se prepara para la batalla, sabe que le espera una larga contienda en la que se decidirá su participación en esta importante campaña, sus honorarios, tiempo de filmación, locaciones, y sobre todo resolver si acepta, ya que esto implica abdicar a su necesidad de aislarse y refugiarse en su lugar en el mundo.

 - Buenos días Señores – con una sonrisa que ilumina toda la estancia Pedro se dirige a quien a su parecer, es el CEO de esta importante compañía

- Buenas tardes Sr. Beggio – lo corrige indicándole el reloj de pared

– Les pido mil disculpas por la hora pero tengo una rutina que cumplir cada mañana que incluye correr durante una hora, gimnasio, masajes y un descanso de un mínimo de ocho horas, mi cuerpo es mi templo mi herramienta de trabajo y debo mantenerlo activo y en forma. –

- Sr. Beggio nuestra firma va a presentar un nuevo perfume y desearíamos, que Ud. sea el protagonista de esta campaña, esto incluiría filmar un corto publicitario y algunas presentaciones.-

- Honestamente señores, finalice hace pocos días con mi última campaña publicitaria y tenía planeado tomarme un descanso … –

El Ceo lo interrumpe - Sr Beggio…. –

- Pedro por favor… dejemos las formalidades –

- Pedro, entendemos que necesite un respiro entre sus numerosos trabajos, pero piénselo detenidamente, esta publicidad será muy beneficiosa para su carrera lo proyectara a otro nivel –

- Entiendo y se lo importante que es esta compañía pero de todas maneras mi necesidad de descanso supera ampliamente el hecho de alimentar mi ego o la necesidad de mejorar y lanzar mi imagen en el mundo –

- Pedro no sé si sabe que el corto lo dirigiría el conocido director Guillermo Graziani quien también se mostró reticente de intervenir hasta que se mencionó su nombre… -

Pedro acusa el impacto de esas palabras  - con que esas tenemos, así que ¿¿a Graziani le interesa trabajar conmigo??- Esto definitivamente modifica el panorama, le gustan los desafíos y sabe que este va a ser uno muy interesante. Decide aceptar pero no se los va a hacer tan fácil ..

- Bueno señores les agradezco la oferta de trabajo, mañana a primera hora mi representante se comunicara con ustedes con mi decisión definitiva, buenas tardes. –

Una sensación de regocijo lo invade, y una sonrisa va colándose en su interior reflejándose en su rostro.

Continuará.






viernes, 28 de noviembre de 2014

"EL VIAJE" - Cap. 28 - (By Eve Mónica Marzetti)

EL VIAJE  - CAPÍTULO 28

 




…. No Fabián, es una locura, no lo hagas.
… Basta Valeria, hace mucho que  vengo planeando esto, y ahora que Ana está embarazada es el momento ideal. Pedro tuvo una infancia de mierda, el padre le pegaba por puto, va por sospecharlo, la madre no lo defendía, prácticamente se crió como huérfano. No será difícil haciéndome el hijo compungido hacer que le de pena destruir un hogar y que ese bebé, Guillermito y yo perdamos a mi viejo por él.
… Fabi, eso no es justo. Lo vas a destruir a tu papá. Se aman.
Fabi, mientras ellos han caminado hacia una nueva vida, Ana y vos todavía se empeñan en permanecer en el pasado. Ana para tu padre es pasado, entiende por favor.
En sus intentos por arrastrar a los demás en sus fantasías, cosechan nada más que fracasos y cada vez que pierdan se sentirán más solos  y más incomprendidos.
Me tienes a mí, al nene, a Ana, y estás tirando la vida a la basura, haciendo crecer tu odio por Pedro y transformándote en un ser amargado y solitario. Apenas me hablas ya.
… Basta Valeria, yo voy a lograr que mi viejo regrese y que todo vuelva a lo de antes y para eso necesito hacer lo que  vengo planeando.
… Estás equivocado Fabi, estás ciego.


___ Mientras esperaban en la clínica, el celular de Pedro vibró.


.. ¿Quién es precioso?
…  Nada Amor, ya regreso,  seguramente algún cliente.
… Mientras no sea  el que pienso.
… No amor, no creo.

.. ¡Hola!, Fabián, qué sorpresa, mira está tu padre cerca y no deseo que se ponga mal.
… Pedro, necesito hablar con vos.
… ¿Conmigo?, no es momento ni lugar, disculpa.
… Pero necesito que me escuches.


___ Fabián hablaba en el tono soberbio que venía usando desde que se conocieron, no había cambios positivos y Pedro sintió una punzada en el pecho. Deseaba llamarle la atención por su tono y su falta de respeto, pero no lo hizo y Guillermo se estaba acercando porque los llamaban desde el despacho del médico.


… Está bien en media hora, dime  el lugar por mensaje, pero tengo poco tiempo, me esperan en el estudio.
… En media hora en un bar, ya te paso el lugar, y solo.

… Pedro, ¿problemas?
… No, no es nada importante, un cliente de Marcos que quiere una tontería y ni te he contado porque lo resuelvo en un ratito.
… ¿De Marcos? ¿Y te lo encargó a vos?
… Ya sabes Guiie, se metió con la mujer y el marido lo quiere matar.
… ¡Dios!, era eso, bueno vamos con el médico.


… Y bien Dr., ese  es el tema, le he pedido el divorcio a mi ex mujer, y no quiere dármelo, y esto es una mentira para intentar manipular a mi hijo y por ende a mí, estamos casi seguros.
…. Mire Dr. Graziani, si no fuera porque son amigos de Gabriela, no es ético que yo les informe de una ecografía hecha en otro lado por un colega, pero si es tan grave y  por mi aprecio por ella la veremos.


___El médico observó las fotos impresas y luego colocó el CD:

… ¿Cuándo tuvo relaciones con ella por última vez?
… Hace más de cuatro meses Dr.
… ¿Y qué dice ella del tiempo de gestación?
.. Que está embarazada de cuatro meses.
… Bueno no, ustedes tienen razón, acá han trucado la impresión, de hecho debería estar impresa la fecha de gestación y acá no tiene fecha alguna pero las imágenes son claras, apenas puedo ver el corazón de este embrión, no es un implante de más de 5 semanas, no llega a seis semanas.
.. Te lo dije Guiie. Está de 4 semanas, no meses.
… ¿Está seguro Dr.? ¿Cualquiera en juicio podría atestiguarlo?
.. Sí, claramente está mintiendo. Pero si insistiera, se puede ir más allá, con estudios genéticos de paternidad.
.. No hace falta Dr., muchas gracias.



___ Salieron de la clínica como flechas pero Pedro intentaba que Guillermo no fuera directo a asesinar a Ana y para colmo lo esperaba Fabián.


… Amor, tranquilo, ya sabíamos esto.
… Es que la tengo que ahorcar Pedro, ya no me quedan recursos para usar con esta harpía. ¿Y el padre, será Miguel?
… ¿Qué te importa quien es el padre?, déjala que se arregle sola.
.. Me importa Pedro, claro que me importa, si es Miguel Fabi tiene que despegarse de esos lacra, claro que me importa.
¿Vos vas a ver a ese cliente no?
… Un ratito.
… Bien, esto no te incumbe, no tienes por qué soportarla nuevamente, déjame en casa, si está mi hijo que escuche, te aseguro que esta mujer me firmará la demanda esta semana o la llevaré a juicio.
… Guiiee, no vayas a hacer ninguna locura, no es tuyo pero puede estar embarazada.
… Pedro, no le voy a pegar, solamente quiero que sepa que no puede venir a querer tomarnos por pelotudos y  ver si logro saber quién mierda es el padre de este niño, si es que este estudio es de ella. Nos vemos luego en el estudio. Llévame precioso.

___ Pedro lo dejó en la casa con temor, pero más le intrigaba saber con qué saldría Fabián, así que salió disparado a ese bar donde lo esperaba.

… Hola.


___ Pensaba  que lo recibiría con el tono altanero de siempre pero no más mirarlo, ni bien dio con sus ojos se quedó en silencio y se sentó. Reflejaban lo contrario de su voz al teléfono, su mirada no era más que un conjunto de sombras. Y se le había formado al verlo un nudo en la garganta que amenazaba con transformarse en llanto y era lo que menos deseaba frente a Fabián. Usó un tono sereno aunque por dentro estaba tan a más nervioso que el hijo de su hombre.

.. Te escucho Fabián.

___ Fabián durante esos dos meses había pensado miles de insultos y de humillaciones para gritarle  y por eso lo sorprendió, que al estar frente a él, una extraña sensación, algo inexplicable, le impidiera pronunciarlos. Se le agolparon en la boca, pero no pudo decirlos frente a la mirada límpida y transparente de Pedro.

… Yo,…, pasa que…. Ana me va a dar un hermanito,… y…

____ Intentó hablar con dureza pero fue inútil, Pedro lo volteaba con su mirada de buen tipo, y rompió a llorar sin remedio, como si en ese acto se resumiera todo el dolor de su mundo. Y lloró sin poder contenerse.

.. Pasa que lo extraño Pedro, hace más de dos meses que no lo veo y lo extraño.

___ Nada de insultos, nada de ira, solo pena. Pedro quedó de piedra, esperaba cualquier situación, menos lágrimas y palabras tan honestas. Y Fabián continuaba sollozando.


… Mi papá… lo extraño Guillermito lo extraña. (Apenas podía respirar)


… Pero él quiere estar cerca de ti Fabián, y de su nieto.

___ Pero el dolor de Fabián se hizo carne en él.

… Cuando era chiquito y volvía del estudio me cargaba en sus brazos,…, nunca me olvido de eso. Lo estaría haciendo con Guillermito.
Pedro, lo quiero en mi casa con su familia, ¿entiendes?

__ Pedro no sabía cómo contener el llanto, tenía los ojos húmedos y le temblaban los labios.

…Me llevaba al cine a ver películas de dibujitos animados, y cuando me sentía mal, me hacía cosquillas y siempre me hacía reír. No importaba si se sentía cansado triste, él siempre estaba ahí para mí. Antes que mi mamá se fuera a dormir, me acostaba con él en la cama y apoyaba el oído en su panza. Él me acariciaba el pelo y me pedía que le cantara.

___ Fabián lloraba más y Pedro pensaba que eso ahora se lo hacía a él luego de hacer el amor.

… Me aconsejaba cuando tenía problemas, me escuchaba como si lo que le contara fuera algo serio y no eran más que tonterías.

… Fabián, Guiie todavía está ahí para ti, te está esperando, todos estos meses te ha estado esperando. (Y Pedro no pudo contener las lágrimas)

… No es lo mismo. Mi mamá lo extraña y espera un hijo, Guillermito, Valeria,…, todos lo extrañamos en casa.
Cuando Ana se emborrachaba le hacíamos frente unidos, siempre estábamos juntos, en todo.

___ Pedro suspiró sin percibir que por sus mejillas las lágrimas iban rodando, se sentía tan devastado, tan mal,… él no había tenido un padre así, y el dolor de Fabián sintiendo que perdía al suyo, lo afectó en todo su ser. Sabiendo que no había hermanito alguno, que Ana mentía, se identificó con Fabián porque en ese instante revivió su propio sufrimiento... Suspiró y sintió que el aire lo destrozaba por dentro, le dolía el pecho, los ojos. Odiaba ser la causa del dolor de otro hijo, porque Fabián lo vivía así, no era la condición de su padre, para él el causante de la pérdida era Pedro.

…. ¡Perdón! (Fabián se cubrió la cara). No es contra vos, te lo juro.
… Ya lo sé. (Pedro le apoyó una mano en un brazo en un gesto de apoyo)
… ¡Es porque lo extraño,.., y me duele mucho!

___ Pedro no pudo soportarlo, acabó corriendo la silla sentándose al borde y abrazándolo con todas sus fuerzas como si se abrazara a sí mismo y Fabián no se resistió. Necesitaba tanto un abrazo de su padre que añoraba de tanto tiempo que se aferró a la espalda de Pedro arrugándole la camisa.

… Yo lo quiero Pedro. ¡Lo quiero mucho!

___ Pedro hubiera querido decirle que el pasado jamás se recuperaba, que todo lo existente era el presente. Pensó que de aceptar sus realidades, Fabián podría ser feliz.  Y aun así no se atrevió a esbozarlo. Todo lo que podía hacer era abrazarlo porque a veces los gestos valían más que mil palabras.

Cuando se separaron ya quedaban rastros del llanto y Fabián había experimentado algo en el abrazo que ahora lo llevaba a respetarlo.
Fabián aprendió una gran lección de vida: que la verdad consigue lo que la mentira jamás alcanza, que la verdad nos hace mejores.


… Fabi, Ana no espera un hijo de tu padre, miente, no vas a tener un hermanito.
… ¿Cómo lo sabes?
… Tu padre está con ella ahora.
… ¿En casa?
… Allí  lo dejé, antes fuimos a un obstetra a mostrarle la ecografía de Ana, y está de 4 o 5 semanas de embarazo, yo como bien dices llevo más de dos meses con tu padre y él no la ha tocado a Ana desde hace 4 meses.
… ¿Y de quién es ese hijo?
… No sabemos, supongo que eso tratará de saber tu padre. Teme que sea de Miguel. Sabes que lo veía, tú mismo la seguiste una vez.
… Sí, pero eso fue cuando mi papá se fue a buscarte, hace 7 -8 semanas.
… Habría que repetir una ecografía, corroborar que esté embarazada con testigos y ver bien le edad de gestación.
… ¿Cómo mierda pudo mentir con algo así?
… Ana es así.
…. ¡Dios!;…, pero eso no cambia lo que me sucede a mí. Me voy a casa, tal vez  logre que me diga la verdad.


___ Pedro en el auto revivía su infancia, lo que habría dado porque su padre lo amara y no haber tenido que irse de su casa y perder a su madre también. El dolor que había manifestado Fabián era verdadero, nunca le había percibido más desnudo en sus sentimientos, y eso, lo atormentaba.
No quería acabar creyendo el cuento de que se había convertido en el hombre que había apartado de su vida a su padre, de que acabaría con la felicidad de otros.
Detuvo el coche y se aferró al volante: “¿Estoy boicoteando la relación por mi historia de niño, para seguir siendo infeliz o en verdad estoy separando a Guiie de los suyos? Él ya no salía con tipos luego de José y de hecho ha dicho su secreto y ha dejado la casa por amor a mí. ¡Mierda!. Jamás le contaría a Guiie esta conversación con su hijo”.


___ En la casa Guillermo tuvo que contenerse para no pegarle a su ex mujer y le plantó la amenaza de llevarla a juicio.

… Se terminó mi paciencia Ana, no solamente intentas manipularme a mí, sino que haces mierda a Fabi, no te importa tu nieto, nada de nada.
… Guille, yo…, quisiera que ese hijo fuera tuyo, que regresaras y volviéramos a ser una familia.
… ¡Ahhh!, por favor. ¿Cuándo fuimos una familia? Ana por Dios.
… Me conformo con eso que me dabas antes de Pedro.
… Basta Ana, que voy a seguir con Pedro, eso no está en discusión, y  quiero que firmes la demanda ya, mañana se la llevas a Gabriela firmada. Quiero ese puto divorcio ya, ¿entendiste?
… Está bien, te lo voy a dar, no te preocupes que te lo voy a dar, para que te cases con ese putito.

___ Guillermo suspiró para no abofetearla y Valeria que escuchaba estuvo a punto de salir.

… ¿Quién es el padre Ana? ¿Es Miguel? Y no me niegues que estuviste con él porque te vieron, ya Pedro te lo dijo.
.. No.
… No mientas.
… No es de Miguel Guille, estuve con él cuando viajaste a Chile a traer a Pedro, hacen 9 semanas, y el embarazo es de 5.
… ¿Entonces?
… No lo conoces.
.. ¿Te revolcaste con cualquiera?
… No me ofendas más.  Estoy saliendo desde que hablé con la gente del grupo luego de que viniera Gaby, con un compañero, un adicto como yo, pero lleva un año sin beber.
…. ¿Lo sabe? ¿Te  quiere?
… Él dice que sí, es divorciado, no tiene hijos, era yo la que todavía esperaba que regresaras. Y no, no lo sabe todavía, y me da miedo de que no lo quiera, que me deje sola.
… Y bueno Sra., eso es lo que le pasa a la gente adulta, tiene que hacerse cargo de lo que hace y de sus consecuencias.
… No seas cruel.
… Está bien, dame el divorcio y habla con ese hombre. Si te quiere quizá sea una nueva vida para vos Ana. Llámalo ahora mismo y que sepa la verdad. Y por lo del divorcio llama a Gabriela.
Me voy. No quiero volver a verte. Adiós. Si te vas con ese hombre, arregla lo de los bienes con Fabián, yo les dejo todo a ustedes, menos el usufructo del estudio, ya sabes, arregla eso con Gaby antes de casarte con otro por favor, que no quiero que Fabián se quede sin nada.
… Nunca le sacaría nada a Fabi. Guille, yo los quiero, no quiero nada de vos si me caso con otro, que sea todo para Fabi y para Guillermito.
… Me parece loable de tu parte Ana, Adiós.



… ¿Cielito qué te sucede?
… Nada amor, supongo que lo que hemos pasado desde que vi. a mi madre, luego lo del grandote, lo de Ana.
… Bueno pero eso ya está resuelto, lo de Ana ha sido lo mejor que esperábamos y pronto me dará el divorcio.

___ Guillermo lo estrechó en sus brazos y en el beso lo apartó de sus pensamientos tristes por un instante pero salieron a almorzar, y ahora su obnubilación de antes por el amor a Guillermo se había disipado y podía ver cómo los miraban cuando se besaban o se hacían arrumacos, y todo lo que hasta ese día lo alimentaba para fortalecer la relación, luego de hablar con Fabián le pesaba en su conciencia.

… ¿Qué pasa Pedrito?
… Nos están mirando.
… ¿Y qué? ¿Quieres que nos alimentemos un poco de su prejuicio?

___ Y entonces acercó la silla, le tomó de la cintura y lo devoró en el beso.

Y Pedro se apartó.

… ¡No!, Quiero que dejen de mirarme. Quiero que dejen de pensar que somos putos y que soy tu amante.
…¿Desde cuándo nos preocupamos por eso Pedro?
… Desde hoy. Quiero irme Guiie. No quiero estar en un lugar donde soy el aperitivo de los chismes.

___ Guillermo se quedó atónito, lo tomó de la cintura, pagó y salieron en busca del auto.


__Acabaron en el living de la casa de provincia a la noche. Guillermo lo abrazó y Pedro no se apartó del amor que le llenaba el alma herida. Cerró los ojos cuando lo besó en el pelo y tragó ante los latidos de su corazón que se aceleraban por la voz de su hombre.

… Podemos hablar de lo que necesites amorcito.

.___ Pedro que no sabía ocultar sus emociones ni nada a ese hombre se apartó del abrazo  y de la mirada.

… Necesito saber qué sucede Pedro.
… No puedo seguir alimentándome de la mirada de la gente, no, no es eso, en realidad la gente me importa muy poco.
… Precioso, no entiendo nada.
… Aquello de lo que jamás podría alimentarme es del dolor de la gente. En particular del dolor de Fabián, Guiie, hoy te mentí. No fui a ver a un cliente, me llamó para encontrarnos, y te extraña, le duele esto, te quiere con él, en tu casa con ellos.


___ Guillermo permaneció en silencio pensativo.

… ¿Y eso te hizo cambiar así?
… No soporto más el prejuicio de la gente. ¿Cuándo dejaré de sentirme el malo del cuento? Creo que nunca voy a superar esa sensación.
… Eso ya me lo dijiste. Y sabes que no puedo hacer nada al respecto. La gente vive para criticar a los demás, depende de nosotros cuánto espacio demos a su opinión o qué quieres. ¿Que nos encerremos en un círculo y nos pasemos la vida esperando la aprobación de los otros?

___ Lo que lo torturaba a Pedro es que le había prometido no dejarlo jamás pero ahora estaba pensando en dejarle el camino libre a Fabián para que recuperara a su padre. Pensaba en dejar a Guillermo pero no podía y entonces su inconciente buscaba excusas.

…. Dime, ¿qué piensan los amigos de nosotros?
… Que sos precioso, simpático, bueno y brillante.
… ¿Y la esposa de Marcos?
… No lo sé, no me importa.
… Yo sí lo sé, la escuché o lo olvidaste.
… ¿Y eso qué importa? Lo único relevante es lo que pensemos el uno del otro. No perdamos el tiempo hablando de esto porque sé que nunca te ha importado, que no es el verdadero problema. O me dices la verdad o vamos a tener que replantear la forma en que nos comunicamos.
… Odio que siempre seas el perfecto y el adulto en todo, así siempre quedo como el nene  inmaduro.
… Ya hablamos de ese tema.
.. ¿Lo ves?, hablas como el padre que nunca tuve.

_ “Mierda Guiie, ¿qué estoy haciendo?, si todo lo que deseo es echarme a llorar en tu pecho. ¿Por qué trato de herirte?, para que me dejes o pueda dejarte y que vayas con tu hijo.

….Dale, seguí, vamos que acá estoy para escuchar tu berrinchito.
… ¡Deja de hacerte el experto!
… Es mi forma de ser.
… Es insoportable.
… ¿Y qué tengo que hacer? ¿Enojarme? ¿Herirte? ¿Con qué propósito? Si es la nueva forma de comunicarnos que estás proponiendo, no me gusta. Pero si a vos te sirve, te ofrezco escucharte, es todo lo que voy a hacer.
… Si vas a seguir suponiéndote como mi padre que me educa con el ejemplo, seguro sabías que esto  en algún momento iba a suceder. Los adolescentes somos inseguros e inconstantes, un día amamos, al otro odiamos como si fuera el fin del mundo y yo, en este momento quiero,…, que,…, nos tomemos un tiempo.


___ Después que las palabras abandonaron su boca, el alma tembló dentro del cuerpo. Decía lo que no deseaba y hacía lo que no quería.

… Si es lo que quieres, no voy a retenerte, porque estás mintiendo, y no puedo saber qué es lo que tengo que hacer hasta que no me digas la verdad.

___ El dolor lo cercenaba por dentro, se moría sin él pero su mente y su cuerpo no respondían a su alma y a su corazón.

… Piensa lo que quieras.
… No tienes idea lo que estoy pensando en este momento.
“Todo lo que quiero es abrazarte y rogarte que no me dejes porque me muero, pero no lo voy a hacer, porque eso no nos ayudaría a ninguno de los dos. Lo que más me duele es que no sos vos el que me está dejando por el infierno que venimos viviendo, es la mentira que no dices lo que te aleja de mi lado”

___ Pedro solamente deseaba abrazarlo y decirle la verdad pero tomó su abrigo, abrió la puerta, y salió antes que Guillermo pudiera seguirlo.
Cuando Guillermo salió el Sonic ya no estaba.

“Precioso, ¿por qué lo has hecho? ¿Alguna vez sabré los motivos de tu huida? Es evidente que algo ha pasado hoy y si no pongo la vida en juego para descubrirlo es porque espero que regreses y me lo digas”


___ Pedro manejó como autómata hasta el loft, entró y se echó en la cama vestido, se arropó y se quedó despierto, tratando de vencer la sensación de vacío que lo consumía añorando a Guillermo. Pero tenía que ser fuerte y dejarlo ir, aunque le costara todas las lágrimas que era capaz de derramar. No pensaba en su futuro ni en sus frustraciones, sino en que había herido a Guillermo, a su amor, y en que al mismo tiempo, lo lastimaba para que otros fueran felices, incluso él, si acaso se lo permitía. Y en ese momento se encontró tan triste e incapaz de confesar nada de lo ocurrido a nadie que decidió escribirlo. Quería llamarlo, sus sentimientos se lo pedían a gritos pero su razón se lo impedía.


___ Fabián aunque presentía que al fin obtendría lo que tanto había deseado, no estaba contento, y eso lo sorprendía. Creía que si lograba separar a su padre de Pedro lo iba a festejar, a reír, a hacer burlas. Sin embargo nada de eso sucedió. Por el contrario lo invadía una inmensa culpa que lo abrumó e imaginó sin verlo, sintió la tristeza de su padre, le pesaba en el corazón. Y no estaba tranquilo. Pensó en mejorar al contarle a Ana y  quizá recuperara su alegría si ella se ponía contenta y recuperaba su objetivo inicial, de reunirlos nuevamente y hacer que Guillermo regresara a la casa.

Antes de llegar a la casa intentó reafirmar la idea de que sus padres tenían que volver a estar juntos, y no lo consiguió.
Le contaría a Ana en la cena que era probable que Pedro dejara a Guillermo y que él regresara, pero al entrar  escuchó risas y voces desconocidas. Sin hacer ruido, se acercó a la cocina y entró. En efecto, era Ana quien reía, mientras hacía que revolvía una ensalada y un hombre la abrazaba por la cintura y pegaba su sexo a ella. Le susurraba al oído, y ella se movía hacia atrás y hacia delante sonriendo. De tanto en tanto echaba la cabeza atrás para besarlo y dejar escapar esas risotadas, hasta que al fin vio a Fabián.

… Fabi, hijito, lleva esos platos a la mesa, en un rato comemos. Te presento a Daniel, mi novio, el padre de mi hijo.
… Qué tal muchacho, ya conocí a tu mujer, que se fue a acostar.


___ A Fabián el corazón le latió tan fuerte que pensó que moriría. Le dio la mano al extrañó, pero ni bien pudo, se dio vuelta y huyó al estudio de su padre, se encerró y comenzó a llorar, desconsolado. Se sentía tan malo, tan egoísta, tan estúpido. Ana no pensaba en Guillermo, y, a diferencia de él, a ella no le había importado imponer a su nueva pareja en un día como si ya fuera su padrastro, y encima con un embarazo de ese extraño. Guillermo no lo había forzado a nada, solo le exigía respeto, y él no se lo había dado. Había sido cruel e injusto con él y con Pedro, y todo por una causa perdida. Ana no lo quería y su padre era él único que se interesaba por él, desde que era un bebé, el que la había impuesto límites, lo había educado, el único al que le importaban sus sentimientos, y, a cambio él había arruinado lo único bueno que le pasara en tantos años de sacrificio y de soledad.
Sintió que el corazón se le partía, necesitaba desesperadamente a su padre  y tembló de tanto que lo extrañaba.
 Y Lo llamó llorando.

… Pa, perdón
… Fabi, ¿qué te pasa? ¿Le pasa algo al nene o a Valeria?
… ¡Quiero estar con vos, quiero hablar con vos!
… Por favor hijito, decíme, qué te pasa
… No quiero estar acá, quiero pasar la noche con vos.
… Hijo, no se puede, tienes allí a Valeria y a Guillermito, nos vemos por la mañana ¿sí?
…Pa., te quiero.
… Y yo hijo.


___ Pedro le había nombrado a Fabián y ahora veía en él ese cambio y comenzó a sospechar algo. Fabián de mala gana se sentó a comer con Ana y su nuevo amante.
Había aprendido que oponerse a las relaciones que sus padres establecieran con otras personas no tenía sentido. Por haberlo hecho una vez, había arruinado a su padre, de modo que a Ana no le tocaría atravesar por lo mismo, además estaba embarazada de ese hombre que al parecer la quería y a ese hijo. En su interior sabía que nada podía hacer. Y durante la cena aprendió a sostener otra cualidad, la tolerancia.
 El novio de su madre le parecía algo soberbio y engreído, pero no lo evidenció en su conducta. Estuvo callado hasta que se despidió con respeto. Fue a su cuarto, Vale y Guillermito dormían y no podía con su conciencia, salió por la puerta de servicio y en el camino llamó a su padre y como no sabía dónde vivía se citaron en un  bar. Sentía tanta bronca e impotencia,  y Pedro ahora se había ganado su respeto, porque sobretodo desde que se conocieran se había ganado el de su padre.
En el camino se atormentaba:

“¿Por qué no los deje en paz? ¿Qué derecho tenía a juzgarlos así, lo que hacían, de suponer lo que debían hacer? No hice más que depositar en ellos mis miedos y frustraciones, estar más pendiente de los demás para no ocuparme de mí mismo. Etiquetarlos. Y si mis amigos no los entienden, allá ellos, ahora he aprendido y pienso así. Me tienen harto, así que si quieren que se burlen o me insulten por tener un padre Gay. Ya no soy el que se va a perder de crecer con la opinión del que piensa distinto, ni el que va a elegir quedarse con una mente pequeña. Que vivan y dejen vivir...”

Se sentía triste y culpable, además Ana y su novio se irían unos días a la costa y eso le provocaba nuevas heridas.
En un arrebato despertó a Valeria antes de llegar al bar.

… ¿Hablaste con tu papá?
… Voy a verlo, pero estoy muerto de miedo, tengo miedo de que se enoje conmigo, de que me odie.
… Es tu padre Fabi, nunca te va a odiar.
… Vale, tengo mucha vergüenza. Es que hice todo mal con Pedro y para nada.
…Lo sé. Pide perdón y todo estará bien.
Te amo Fabi, y cuando regreses te estaré esperando con los brazos abiertos.
…  Gracias. También te amo, los amo.


___ Cuando Fabián entró al bar Guillermo se paró, se miraron y al fin llorando Fabián se echó en sus brazos y Guillermo lo estrechó muy fuerte.

... Pa, no tengo valor para decirte lo que hice.
… Hijito no me asustes. ¿Tiene que ver con Pedro no?
… Sé todo lo de Ana, está con el padre de su hijo.
.. Lo sé, la vi esta mañana y me dará el divorcio, me alegra que ese hombre haya aceptado a su hijo entonces. Fabi no me contestaste…
… Te traje algo, pero tienes que prometerme que lo vas a abrir cuando me haya ido.
.. ¡Hijito!.
…  Por favor papá. Le dio un beso y salió casi corriendo.

 ___ Guillermo abrió el sobre y leyó:

… “Papá, tengo que contarte algo. Tengo  miedo de que te enojes y me odies, pero si no te lo cuento, me voy a seguir sintiendo mal, y ya no quiero.
Yo hablé hoy con Pedro. Le dije que vos querías a Ana, que tenías que volver a casa, que yo te quería en ella,  usé su infancia desdichada para manipularlo, y si se han separado por eso cuando leas esto, te piso que me perdones. Yo no sabía lo que estaba haciendo. Pensé que Ana te quería y que el hijo era tuyo y nada es así.
Por favor, no tengo cara para ver a Pedro, pero vos sabes donde encontrarlo y decirle todo. Ve a buscarlo y dile lo que pienso. Si se enojó con vos por algo  seguro que te perdonará porque es muy bueno y hoy me dí cuenta de que te ama de verdad. Perdón.
.. Te amo. Fabi.”

___ Guillermo tragó saliva y lloraba. Ahí estaba el motivo del comportamiento de Pedro y el por qué lo había dejado.

 Salió del bar y tomó un taxi, sabía que Pedro estaría en el loft llorando su decisión.


___ Entró con sus llaves y estaba solamente encendida la lámpara de arriba así que subió lentamente y Pedro que tenía los ojos cerrados y pesados de tanto llorar pegó un salto al sentir que la cama se hundía.

…..Guiie, no. ¿Qué haces acá?
…. Lo sé todo, Fabián estuvo conmigo hasta recién y está arrepentido, me dijo que te pidiera perdón de su parte, no me lo dijo, lo escribió porque tuvo miedo de mi reacción. Ana formalizó con el padre de su hijo.
Se terminó mi amor. La tortura terminó y pronto podremos casarnos.


___ Pedro no pudo hablar, solamente se colgó de su cuello llorando.

… Perdón, mi amor perdón. No podía destruir a Fabián. Recordé mi infancia, a mi padre, ese dolor de la pérdida…., pero nada de lo que te dije es lo que siento. Te amo Guiee y jamás te dejaría, solamente Fabián y su dolor podían alejarme pero significaba mi muerte. Sin ti me falta el aire y mi corazón se detiene…
… Shhhh, ya pasó. Guillermo tomó aire, cerró los ojos y se estiró hasta sus labios. Lo deseba como nunca, de la forma que fuera, ya, urgente y tuvo que reprimirse para no lanzarse sobre él y desgarrarle la ropa.

___Pedro se acercó lentamente.

… Mi amor, es tarde, deberíamos dormir, no tenemos mucho tiempo, pero tal como me siento, no lo necesitaremos.
… Guillermo gimió ante las palabras.


___ Con un movimiento rápido Pedro se adueñó de los labios, de la boca, del cuello y sus dedos desabrocharon la camisa arrojándola al piso para descender a soltar el cinto, el botón y la cremallera de los pantalones mientras Guillermo lo ansiaba, lo anhelaba, lo inspiraba y lo dejaba hacer. Le arrastró los pantalones y el bóxer y en un minuto lo estaba recorriendo con labios, manos y lengua desde los pies succionando cada dedo y excitando las plantas para ascender por las piernas hasta la cara interna de los muslos. Se detuvo para desvestirse y mientras se sacaba la camisa observaba a Guillermo embebiéndose de él mientras éste se deleitaba en su mirada sensual.

… ¿Sabes precioso?, sabías que mentía y estaba enojado.
…. Shhhh…., no quería poner en evidencia a Fabián.

___ Guillermo apretaba los labios en una línea muy fina y se lamía despacio pensando en que deseaba que Pedro lo invadiera con su lengua de una vez.

…. Precioso, necesito hacerte el amor. Ha sido un día muy largo.  Por la mañana trataré de hablar con Fabi, pero ahora solamente deseo amarte mi cielo.
…. Sí, es lo que más quiero en el mundo, a ti. Pedro jadeaba. Acaríciame, bésame, dibújame, absórbeme, bébeme, hazme todo amor, todo.

___Los cuerpos se amoldaron y compenetraron, se incrustaron en el abrazo mientras con una mano Guillermo separaba el edredón y levantaba las almohadas hasta que llevó la mirada a verlo a su lado de pie, y de pronto tiró fuerte de su mano cayendo  y llevando a  Pedro a su regazo. Guillermo se movió un poco hasta dejarlo apoyado en la cama con el pecho encima de la almohada. Se inclinó apartándole el pelo del rostro y de los hombros buscando los labios.

… Te necesito Guiie.

Y Pedro gimió ante el calor de las manos que comenzaban su andar por la piel. La izquierda se curvó por la cintura, sujetándolo sobre su regazo, y levantando la derecha fue a acariciar sus nalgas mientras Pedro gemía con fuerza a cada caricia. Sentía sensaciones nuevas, distintas a la última vez, carnales, salvajes , a cada caricia de sus nalgas urgentes y necesarias, y al fin las manos y los dedos se deslizaban con suavidad aliviando y acrecentando el anhelo, absorbiendo cada desplazamiento, saboreándolo de lejos cada uno de ellos, esperándolo ver y sentirlo ingresar.

__ Guillermo le acarició nuevamente detrás, descendiendo las manos a su sexo, regresando a su hendidura y deslizando los dedos en el interior torturándolo de placer Pedro gritó sintiendo que su cuerpo lo dominaba, y luego convulsionándose alrededor de los dedos llegó al clímax  de manera intensa, inesperada, urgente e impredecible mientras Guillermo continuaba estimulando dentro y besándolo sin piedad.

… Esto recién comienza precioso.

___ Sin retirar los dedos deslizó las rodillas de Pedro al piso, de manera de dejarlo inclinado, arqueado apoyando el pecho sobre la cama y Guillermo se arrodilló detrás sacando los dedos de su interior mientras Pedro giraba la cabeza buscando la boca, dibujando los labios, succionando la lengua, devorando los hombros , inhalándolo. Mientras, Guillermo de un golpe lo penetró desde atrás sin dejar el beso y Pedro lo vio sumergirse en su interior y brillar como su propio cuerpo con una luz conocida de siglos que los envolvía en la fusión mientras el fuego ardía, las brasas se re-incendiaban y los consumían con rapidez como la urgencia  del ritmo impuesto por su amor.

__ Guillermo salía, entraba, se ondulaba, se detenía, una y otra vez  y Pedro gemía porque la plenitud era celestial.

… ¡OH!

__Guillermo impactó contra su vientre, y lo hacía una y otra vez acariciando delante y aliviándolo en cada embestida dura, dulce, fuerte, produciéndolo una sensación alucinante, justo lo que necesitaban, y Pedro se echó hacia atrás para unirse a él en cada embate y lo deseaba tanto nuevamente que logró acoplarse a él en cada embestida.

…Vamos precioso, juntos, al universo, Guillermo siseaba y se liberó inundándolo por doquier y el atormentado sonido emitido lanzó a Pedro nuevamente a una espiral de orgasmo sanador, que seguía y seguía, haciéndolos retorcerse y dejándolos exhaustos y sin respiración, muriendo uno en el otro.


 Guillermo se dejó caer besándole los hombros y saliendo despacio lo rodeó en sus brazos apoyando la cabeza en la espalda de Pedro, y así se quedaron, arrodillados junto a la cama, adosados, recuperándose. ¿Cuánto? ¿Segundos,…horas?, hasta regresar  a la respiración normal sintiendo una serenidad placentera y una satisfacción absoluta.
Guillermo se movió besándole la espalda, se sentó en sus talones tirando de Pedro llevándolo a su regazo. Le besaba el pelo empapado y entrelazados se pusieron de pie besándose con veneración.

… Sos perfecto. No vuelvas a dejarme por favor.
… Nunca mi amor, nunca lo haré.

__ Pedro lo atrajo succionándolo hacia sí y besándolo apasionadamente hasta la asfixia y la nueva muerte instantánea.

…¿Estás mejor?
… Mucho mejor, gracias Dr. Graziani.
.. El placer ha sido mío Dr. Beggio.



___ El martes salieron por separado, Guillermo se debía una charla con su hijo, se habían citado en el bar de la facultad y Pedro lo esperaría en el estudio.


… Precioso, ahora que Fabián al fin nos entiende  ya no tiene motivos para estar lejos de mí, el tema es que si Ana no se va de la casa no podremos vivir allí como él quiere, es más, no me parece saludable. Tiene a su familia ya.
…. Por ahora, hasta que se defina lo de Ana, podríamos comenzar por invitarlos a cenar acá, dile Guiie que vengan esta semana con Valeria y Guillermito. Ahora ya pueden venir cuando quieran y nosotros rescindir el contrato de alquiler de la casa. Ya no tenemos que ocultarnos de nadie, se terminó mi amor, somos libres.

___ Guillermo lo miró con ternura llenándole el rostro de besos.

… Está bien, los invitaré a cenar el jueves y mañana dejaremos la casa, no tenemos mucho que traer en verdad.
…. Claro amor, estaremos bien por ahora acá.
… Pedro…
…. ¿Mmmm?

__ Pedro deseaba perderse en su boca y apenas le susurraba en los labios.

… En pocos meses seré un hombre libre.
… Ya lo eres.
…. Oficialmente, en los papeles digo.
… ¿Y?
…  Y, que quiero saber si todavía deseas casarte conmigo. ¿Tengo que arrodillarme como en el yate?
… No amor, tienes que besarme como nunca porque es obvio que quiero casarme contigo,…, para siempre.


___ Cuando Pedro llegó al estudio, sus colegas agacharon la cabeza, Beto no estaba, ni Cuca vino a besarlo o a ofrecer café  y de repente inspiró para no explotar al ver sentados a José y al grandote junto al escritorio de Gaby mientras fue a la cocina a prepararse uno. Estaba echándole el azúcar en la taza cuando dio un brinco y se tensó al oír que sonaba el celular, de pronto recordó los anónimos y al detective, al grandote que estaba allí, lo que habían convenido con Beto, el lunes se había olvidado de todo pero ahora algo le decía que además de ver a Fabi Guillermo hablaría con Alberto y lo iba a querer matar. Tenía intenciones de no contestar pero sería inútil, llamaría al fijo.
Dejó el café, respiró hondo varias veces para tomar coraje y atendió.

… ¡Guiie, si estás con Beto, si te contó, por favor no me grites!, y apartó el teléfono de la oreja luego de la súplica. Era claro, en la facultad Fabián estaba con Alberto y el lunes no lo habían visto.
… Pedro, ¡¿En qué mierda estabas pensando?! ¿Cómo has podido ser tan estúpido?

___ Pedro aceptó la bronca en silencio manteniendo el teléfono a distancia.
Notaba su respiración agitada.

… Me he vuelto loco trabajando con el detective para tratar de sacar algo en claro, pasó lo que pasó en el loft con el falso cliente admirador, ¿y ahora me entero que  vienes recibiendo anónimos y que en el primero estaba tu nombre escrito a mano? ¿Y lo rompiste? Nene pero sos pelotudo vos, era una prueba, era una prueba.


___ Pedro estaba a punto de llorar.

…. Lo siento, no quería preocuparte más. Pensé que era una tontería.
…. ¿Una tontería después que te drogaron? ¿Y lo sigues pensando ahora que ese infeliz  te está acusando de acoso?

___ Parecía al borde del estallido por la furia pero Pedro sabía que era impotencia, ahora que todo estaba bien con Ana y con Fabián, todavía estaban con ese tema pendiente, con acusaciones, anónimos y amenazas. No podía controlar eso y lo volvía loco.


…Debería habértelo dicho.

___ Si hizo silencio y Pedro temblaba.


…. Esto no es obra de ese tarado que te persigue, o si lo es está enviado por alguien. Y por lo que me ha contado Beto que dicen esos papeles, ese alguien quiere vengarse de mí. Me pegan en vos pero la cosa es conmigo. O es Miguel o es José.

___ Pedro no podía decirle que uno de esos dos estaba allí ahora mismo, por otra parte era lo pactado, pero no que estuviera con el grandote.


… Eso ya lo sabía Guiie, desde que lo vi en mi bienvenida supe que José era capaz de todo, y sigo pensando que detrás de todo está él, y no Miguel, que  mal que mal está preso, en cambio éste es Fiscal y eso le da muchas ventajas. ¿Y qué hay de las imágenes de las cámaras de seguridad, de los testimonios de Diego, Matías y del tipo que servía las copas?
… No lo sé precioso, el detective está con eso.



___ Pedro pensó que podía echarle en cara que no era el único que había ocultado información pero no lo hizo. Pero en verdad Guiie había estado moviendo hilos sin decirle, pidiendo favores  y haciendo todo menos la denuncia a la policía, que es lo que hubieran tenido que hacer desde el comienzo, y él era un idiota por haber roto el anónimo.

…. ¿Quieres que vaya a traer las cosas de la casa al salir de acá?
… No, iremos juntos mañana. Hoy Beto a la tarde te pasará a buscar y te  acompañará hasta el loft.. Nos encontraremos allí, Luego de lo que acabo de saber, le he pedido al detective que pase por aquí. No salgas del estudio, y cuando Beto te deje en el loft no te muevas de allí, ¿entendido?
… Entendido. Perdón, he cometido un tremendo error, más siendo abogado.
… Ya está, le contaré todo al detective y saldré volando al departamento. Mañana iremos a rescindir el contrato y a traer todo de la casa. Fabi y Valeria cenarán con nosotros el jueves y quiero que estemos para ellos ese día.
… Bueno, al fin una buena noticia. Qué alegría. Guiie, te amo.
… Lo sé precioso.
En cuanto llegue, nos daremos un baño de los nuestros, ¿de acuerdo?
… De acuerdo.

___Esa suave promesa en la voz hizo que Pedro se sintiera un poco mejor.

… Haz lo que te he dicho por favor.

___ Guillermo colgó luego de la última advertencia, pero Pedro no se apartaba el teléfono. Aunque sabía que ya no estaba del otro lado, lo sostuvo unos instantes con la esperanza de estar equivocado, y que su voz grave y profunda continuara infundiéndole un poco más de seguridad, cuando recordó que afuera estaban José y su admirador falso cliente o le que mierda fuera ese tipo.

No tuvo tiempo de salir porque el celular sonó nuevamente, alguien le había avisado a Guillermo de las visitas.

….! Pedro, ¿qué mierda haces allí?
Estaba furioso, asustado e hiperventilando.

…. Guiie, se supone que trabajo acá, los que no tendrían nada que hacer son ellos si te refieres a ese par.
… Beto ya salió para allá, sal de ahí con él ni bien llegue, ¿me escuchas?
… Sí, como si tuviera elección.
… Hazlo mientras estás al teléfono, si te dicen algo lo quiero escuchar.
… De acuerdo.

___ Pedro dejó el teléfono abierto y salió cuando sintió las miradas en él y el aire se tensaba viendo a Beto que llegaba casi corriendo.

… Vamos Pedro. Gabriela amor, vienes con nosotros o vuelvo luego.
… Mira, pseudo cliente, falso admirador o le que mierda seas, ya te sacaron la careta, es obvio que no vamos a trabajar para ti si es que tienes ese caso, ni mi socia ni yo. Y no sé qué papelito estaba haciendo Matías todavía en todo esto.
… Albert, Pedro, ¿qué pasa?
… Pasa Gaby, que este tipo lleva un tiempo acosándome y no acepta un no por respuesta. Utilizó la fiesta de Diego para acercarse, a él para sacarle información sobre mí y ahora anda diciendo que el acosador soy yo.
…. ¿Qué?
… Vamos Pedro,…
… Y tú, cara de cera, ¿tan desesperado estás para ser capaz de  intentar destrozarle la vida a Guiie? ¿Tan despechado estás para intentar vengarte haciéndome daño a mí? ¿Y tú, por qué mierda lo ayudaste, te paga bien o también tienes motivos para vengarte de mi hombre?
…. Vengarme de ese donjuán es sólo un extra Pedro. Te he querido a vos desde el primer día. Él no te merece.
… ¡Mierda!, eso confirma las sospechas, ¿cuál de los dos me ha enviado a decir eso mismo por escrito eh?
No van a hablar. Me parece que Guiie merece tenerme y de hecho me tiene. Siempre me tendrá. Hemos superado problemas mucho mayores que dos enfermos como ustedes. Nada de lo que digan o hagan hará que me arrepienta de haber tomado la decisión de estar con él. No tengo nada más que decirles.

___Pedro hablaba con firmeza pero temblaba, estaba triste por Guillermo pero resuelto y Beto lo seguía apoyándole la mano en la espalda.

… Pedro…

___ Beto intentó sacarlo pero su estúpida curiosidad hizo que se volviera hacia el grandote que ahora estaba parado.

… Se ha volteado a otros estando con vos. No te merece.

___ Pedro le gritó en la cara para luego retroceder:

….! Sí me merece y me tiene! Mierda José, ¿le pasas la letra a éste  para que le tire barro a Guiie? Habla.
…Pedro…
….! NO!, nadie tiene derecho a juzgarlo mas que yo. ¡Es mío! Lo he perdonado por todo su pasado, y si me dejaran, probablemente podría olvidarlo también, ¿entiendes José?
… Se trata de vos.
… No, no es verdad, soy su prometido, pronto nos vamos a casar, quiero toda mi vida con Guiie.
…. Y yo sigo queriendo estar con vos lindo.
… Che, dejen de joder, Pedro no está disponible, Guille tampoco y punto.

___ Por primera vez Beto intervino.

… ¿Me drogaste tú infeliz, para violarme porque te rechacé en la fiesta?
… Pedro, yo nunca  te haría daño, al igual que Matías y que Diego si lo miraras te queremos a vos.
… Son patéticos. Ni siquiera me conoces. No hemos compartido intimidad, ni tenemos conexión, ni hemos tenido  ningún momento especial. Pero, ¿qué mierda te pasa?
… Sé reconocer algo bueno cuando lo veo, y estoy preparado para luchar por ello.
.. Pues entonces estarás luchando en vano. Inclusive si llegaran a conseguir separarnos, que no lo harán, tú, idiota jamás me tendrías después y a ti José, Guiie jamás te amaría, porque nunca te amó.
…. ¿Por qué no te das la oportunidad?
.. Mira, esa estupidez ya se la vengo escuchando a Matías desde que llegué a Bs. As., te lo digo a ti ahora, porque sin él, sin Guiie, me moriría.
Y por tu cara José, aunque no hables, sé que tú me enviaste a drogar, no sé si le pagaste a éste, al del bar o directamente, pero fuiste tú, y bien harías en ir renunciando a la fiscalía, porque lo vamos a demostrar y te vamos a hacer mierda.

___ Pedro se volvió y salieron con Alberto.

Ser conciente de lo que les esperaba a partir de ahora en la vida le iluminó la cara con la sonrisa con hoyuelos que regalaría a Guillermo al llegar al loft.

Beto manejó y ya sentado volvió al teléfono recordando que Guillermo estaba del otro lado de la línea.
No dijo nada durante minutos pero Pedro lo percibía, sabía que estaba, su presencia, su aroma, su ser, atravesaban el teléfono y la distancia y le estaban besando la piel del rostro.

… Precioso, Matías tenía razón, no te merezco. Pero soy demasiado egoísta como para cederte a alguien que sí lo haga. Jamás por tanto nos separaremos, y nunca estarás sin mí, así que vivirás eternamente a mi lado.

___ Las lágrimas inundaron  el rostro de Pedro pensando en la suerte que tenía entonces en que fuera egoísta porque en verdad sin él se le iría la vida.

…. Hecho Guiie, te tomo la palabra.
…. Te espero en el baño.
…. Hecho.

___ Pedro era incapaz de decir una palabra más sin llorar a mares, colgó e imaginó el estar con su hombre en su lugar, mientras  miraba el atardecer por la ventanilla sintiendo por primera vez un alivio tremendo, viajando cómodamente en silencio al encuentro de su amor.




Continuará.



El sacrificio se basa
en dejar lo que amas
por algo que no amas.


Nunca viene impuesto.




Richard Bach.