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jueves, 26 de enero de 2017

"OVNIs" - Cap. 30 - (By Fiore M. Taylor)






El Boeing 777 de Emirates aterrizó en el Aeropuerto Internacional Galeão Antonio Carlos Jobim veinte minutos pasada la medianoche.
Alex los esperaba. Guillermo habría querido tomar un vuelo regional, pero Pedro se había empecinado en viajar por la compañía árabe, ya que había volado en ella cuando la empresa para la que trabajaba antes de entrar al Estudio Graziani, lo había enviado a arreglar un entuerto altamente turbio a Dubai; y según él, no había punto de comparación en la excelencia del servicio. Como el vuelo de Buenos Aires al Emirato hacía escala en Rio de Janeiro, las cartas estaban echadas.
Para Guillermo las tres horas que estuvieron en el aire se tornaron una tortura. Y eso que fue un vuelo sereno sin atisbo de turbulencia. Contrariamente a lo esperado, Pedro no tuvo ningún tipo de problema. Finalmente su obstetra le había dado unas gotas que tomaban los extraterrestres para los viajes intergalácticos en los platillos volantes, totalmente inocuas y que resultaron milagrosas... Para el embarazado. Porque en el caso de Guillermo no surtieron ningún efecto. Y no hubo Dramamine ni Reliveran Sublingual que lo recompusiera.
El magret de ganso en salsa de dátiles que les habían servido de cena en la executive class le subía y le bajaba por el esófago y sabía que en cualquier momento iba a echar hasta la bolsa estomacal por la boca. Según el lujoso menú labrado en cuero de cordero con reverso de pielcita que les había entregado la azafata al abordar el avión, las exquisiteces estaban preparadas según el Antiguo Recetario de Bagdad del año 1226, compilado por la Corte y rescatado en 1930 en una excavación arqueológica. Un auténtico banquete de sultanes.
Con el baklava de postre no le fue mucho mejor. Solamente cuando llegó el momento del café a la turca servido en fina porcelana, sintió que iba a poder digerir algo,

se le abrió el apetito de repente y fue en ese instante que mutó y se devoró hasta hastiarse los cuernos de gacela (1) y las galletas con pistachos de masa sin hornear que acompañaban la infusión. Inclusive llamó a la azafata para pedirle otra ración.
Pero no sólo se sintió mal por la comida y por el vértigo. Todo el entorno hablaba en árabe y a los gritos y comenzó a entrarle la desesperación. Ya no soportaba más, estaba por darle un ataque de nervios. El único pasajero que hablaba castellano era el que estaba sentado justo delante de ellos, un tal Diego Maradona. Pero fumárselo era peor que rodearse de un grupo de kamikazes talibanes.
Pedro ni se inmutaba. Después de decirle “te vas a empachar comiendo tantas pastas dulces”, se calzó los auriculares y se enchufó a su ipod mientras canturreaba bajito y se contorsionaba al compás de la música, manteniendo el ritmo con los pies, haciendo sacudir hasta la butaca de Guillermo. Y como si fuera poco, cuando finalmente Guillermo le tocó el brazo para decirle algo, en lugar de quitarse los auriculares, clavó sus ojos en los suyos y comenzó a cantar más fuerte
Iiiiiiiiiiiiiiii – bra – hiiiiiiiiiiim Allah-i Allah-i Allah-i hey! Mustapha Ibrahim al havra kris vanin... Mustapha Allah-i na stolei... Mustapha Akhtaresh na sholei...Mustapha Mochamut dei ya low eshelei... Mustapha ai ai ai ai ahelei... Mustaphaaaaaaaaa Ist avil ahiln avil ahiln adhim Mustapha, Salaam Aleikum! Mustapha Ibrahim Akhbaresh navin... Mustaphaaaaaaaaaaaa Vontap ist ahiln avil ahiln adhim Mustapha, Aleikum Salaam, hey!” - batiendo fuertemente las palmas en la cara de Guillermo con el “hey” final con que termina la canción. (2)
Lo perdonó porque después de eso, le sonrió como sólo él sabe hacerlo y finalmente se dignó sacarse los auriculares mientras decía
-Amor, estaba pensando en otra idea original para los nombres de nuestros bebés. Qué te parece si les ponemos como algún dúo famoso?
-Tipo Romeo y Julieta?
-Sí. Tipo Romeo y Julieta, aunque no eran esos los nombres que se me habían ocurrido. Eso suena incestuoso para mellizos.
-Y cuáles te gustan?
-Bonnie y Clyde.
Hubo un largo silencio del otro lado
-Pedro...
-Qué?
-Vos querés que yo abra esa puerta y te tire abajo del avión?
-Por qué? No te va?
-Y a vos qué te parece?
-Bueno, a ver esta otra pareja, Rómula y Remo.
-Horroroso! Más feo no puede ser. Además que los fundadores de Roma eran dos varones. Muy linda historia la de los mellizos alimentados y criados por la loba pero espantoso como nombres para los nuestros.
-Orfeo y Euridice?
-Euridice es muy lindo pero no para nuestra hija. Se supone que la muerde una serpiente y termina muerta, en el inframundo.
-Pero Orfeo desciende a buscarla, sorteando todos los peligros y convence a Hades y Perséfone de regresarla al mundo de los vivos. Isis y Osiris?
-Dioses egipcios, no.
-A ver entonces al señor qué le gusta – dijo Pedro cruzándose de brazos como un niño fastidiado.
-Indira, ahí tenes un nombre indio, vos que querés algo cercano a Freddie Mercury. Viene del sanscrito y significa belleza.
-Hummmmm... No me convence.
-Astrid? Ese es nórdico y significa “belleza divina”.
-Che! Pero te obsesionaste con que se tiene que llamar “belleza”?
-Es que no me la puedo imaginar de otra manera, amorcito.
-No. No quiero que se llame así. Sigamos viendo.
-El varón, Ferdinando.
-No
-Demetrio
-Tampoco
Por el momento volvieron a llegar a un punto muerto y decidieron dejarlo ahí. Pedro estaba sentado a la ventanilla y por ella ya se veían las luces de Rio de Janeiro y el Corcovado con el Cristo Redentor bellamente iluminado. Entrelazó su mano fuertemente a la de Guillermo, emocionado por el panorama y por la aventura que estaba a punto de comenzar
-Por fin en mi amado Brasil! Cuánto lo extrañaba! Cuánto me hacía falta este mar, este idioma, esta gente, esta cultura – dijo.
Guillermo lo miró resignado. Mientras, el comandante daba las indicaciones de ajustarse el cinturón de seguridad para el próximo toque a tierra.

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Eran las 2 de la mañana cuando finalmente se instalaron en la suite del Sheraton Ipanema. Con Alex quedaron en que se verían al mediodía para charlar largo y tendido y organizarse con el gran evento.
No obstante la hora tan avanzada, Pedro quiso bajar inmediatamente a la playa a hacer contacto con el mar
-Pedro no empieces con tus locuras! Recordá que ahora no sos una persona individual. Sos tres y responsable de las otras dos.
-No pasa nada, amor.
-Pedro... NO! - recordando cuánto miedo siempre le había dado que se lo tragaran las olas.
-Dale! No me voy a adentrar. Sólo quiero mojarme los pies – tiró del brazo de su compañero y terminó por arrastrarlo hasta la orilla del mar. Los dos se sacaron las zapatillas y tocaron el agua.

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Al día siguiente Alex puso al tanto a Pedro de todo el trabajo que debían desarrollar. En pocas horas más llegarían los músicos y nada podía quedar descuidado. Estaban en todos los detalles.
Cuando finalmente la Van que los traía del aeropuerto arribó y descendieron, Pedro sintió que se le doblaban las rodillas. Guillermo sólo pudo pispearlos de lejos. Les fue dando la bienvenida y estrechándoles la mano, que trataba de secarse con un pañuelo a cada rato, ya que no podía controlar la típica sudoración de los nervios y la emoción profunda. El primero en aparecer fue Rufus Taylor, el jovencisimo hijo de Roger y que en esta gira apoyaba con una segunda batería a su padre, después, Neil Fairclough, que le tocaba ocupar el lugar del bajo, luego que John Deacon decidió retirarse de la música tras la partida a la inmortalidad de Freddie, Spike Edney, también llamado “el quinto Queen” pues siempre los apoyó en los teclados; y finalmente aparecieron Brian May y Roger Taylor, el plato fuerte, las leyendas vivas, dos de las cabezas geniales de ese cuarteto que formaba un todo indisoluble para la eternidad. Pedro estuvo tentado de arrodillarse frente a ellos, pero no estaba en condición de fanático allí, sino de colaborador y debía guardar las formas. El último en aparecer fue el vocalista de turno, el “invitado” salido del American Idol... Adam Lambert. Éste, fulminó con la mirada a Pedro y sin ningún disimulo lo escaneó de arriba a abajo. Pedro se sintió intimidado ante semejante mirada y sintió que le subían los colores a la cara, junto a un inesperado calor interno. Adam sonrió con malicia y le extendió su mano. Y el choque eléctrico que sintió Pedro fue inevitable. No le gustó nadita que su cuerpo reaccionara de esa manera.
Cuando los músicos se retiraron a descansar del viaje a sus aposentos, Pedro no podía dejar de apantallarse con una pila de papeles que tenía en la mano.

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La primera edición del mítico festival Rock in Rio fue en 1985 y legendaria fue la presentación justamente de Queen con Freddie Mercury en todo su esplendor.
En esta nueva edición del festival era donde se presentarían los integrantes activos de Queen + AL.
Poco después sería el soundcheck. Alex y Pedro los acompañarían. Y Guillermo tenía un pase para asistir al mismo.
Pedro esperaba para partir con cara de feliz cumpleaños cuando lo vio venir a Alex con la cara enturbiada.
-Qué pasa?
-Ahijuelita! Lambert te ha pedido como asistente exclusivo. Ten cuidado, hermano. Es una abeja.
Pedro abrió grande los ojos
-Cómo una abeja? Qué me querés decir? Que me quiere clavar el aguijón?
Alex se rió
-Pues que te lo debe querer clavar, seguro. Pero lo que quiero decir es que es muy listo y se puede aprovechar de la situación. Se le ve en los ojos la arrechera que tiene contigo. No se le pierde ningún bizcocho como tu.
Pedro reculó al borde de un ataque de pánico
-Alex... No quiero ir.
-Tranquilo mi parce, no se achucute, no puede abandonar este camello tan bacano. Lo importante es que le hagas entender que estás argollado y que a Guillermo no se le salte la chispa que se ve que le cae gordo. Y por supuesto y antes que nada, que cuides a los guámbitos (3) – le dijo reposando su mano sobre el vientre de su amigo.
-Podrías por una vez hablar en castellano del Reino de Castilla? No cacé una de lo que dijiste pero suena a una cosa horrible. Y me estás poniendo más nervioso todavía!
-Perdón! Es que yo también me alteré con toda esta situación. Pedro, tienes que seguir adelante, mantenerte firme y antes que nada cuidar a mis sobrinitos.
-Por favor, Alex. Que no se entere Guillermo porque se pudre todo – dijo Pedro sollozando.

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Guillermo se ubicó al pie del escenario de la Nova Cidade do Rock en Barra da Tijuca, mientras Pedro andaba haciendo sus tareas por el backstage. Miró a su alrededor. El sol pegaba fuerte. Era un lugar imponente y sólo había unos pocos privilegiados que asistirían a la prueba de sonido. Más allá se veía la Lagoa de Jacarepaguá, tristemente contaminada. Qué placer le resultaba estar en un lugar que luego explotaría de gente, moviéndose a sus anchas y sin pensamientos perturbadores de cómo salir de allí si algo pasaba.
En ese momento salió Brian May a hacer su prueba. Con su Red Special (4) y su moneda de seis peniques, atacó el solo de guitarra de Brighton Rock en su versión extendida. A Guillermo el corazón le dio un brinco de lo que estaba presenciando en primera fila. No pudo evitar sonreír con cierto dejo de maldad, miró hacia abajo, hacia el infierno y murmuró “gracias Miguel”. Después de todo, si estaba ahí, se lo debía a él. Si su hermano no los hubiera involucrado en el asesinato de Moravia, nunca se hubieran fugado a Brasil. Y si no se hubieran fugado a Brasil, nunca hubieran tenido un año de lujuria en Salvador de Bahia y Pedro nunca lo hubiera conocido a Alex, y esta propuesta nunca hubiera llegado.
Brian seguía con su prueba y ahora de su guitarra mágica brotaban las notas de Last Horizon, para luego pasar a esa pieza tan especial que es Bijou. Guillermo que ya venía con una exteriorización de sensibilidad para nada Graziani como consecuencia del síndrome de couvade, frente a semejante momento, sintió una tenaza en la garganta y unas ganas incontenibles de llorar. Esa música tan tan pero tan hermosa, contenida en el último disco de Queen que Freddie vio a la luz, lo emocionó por demás; viajó en el tiempo a ese 1991 en que partió. Fue en ese momento que probaron también el funcionamiento y sincronía de las pantallas y allí apareció su impactante imagen y su voz única e inimitable para cuasi recitar las pocas y sentidas palabras de esa canción, palabras que desde que llegó Pedro a su vida y sobre todo desde que lograron por fin estar juntos, sintió muy suyas: “You and me, we are destined, you'll agree, to spend the rest of our lives with each other, the rest of our days like two lovers, for ever... my bijou.”(5) Listo, se puso a llorar como una Magdalena.
Cuando se fue Brian y llegó el turno de probar de Roger, éste se sentó a la batería para hacer su solo y sus golpes magistrales iban en contrapunto con los de su hijo en la otra batería. Un verdadero duelo.
Finalmente apareció en el escenario Lambert, vocalizando. Toda la emoción que venía sintiendo Guillermo, se disipó. “Ya tuvo que venir éste a arruinarlo todo y romper la magia”, pensó. Lambert se unió a los demás y Neil Fairclough arrancó con el característico inicio de Under Pressure en el bajo. “Menos mal que esta canción se canta a dúo” - siguió pensando - “Menos mal que está Roger en la otra voz” - siempre había admirado esa destreza sin igual que tenía Roger para tocar la batería y al mismo tiempo cantar, lo hacía con Freddie, lo hacía con Brian y ahora también con Lamberto. “Claro que acá falta David Bowie”. En ese momento apareció Pedro y se unió a Guillermo. Seguían probando con Under Pressure y a Guillermo se le cruzó por la mente que Lambert parecía Annie Lennox cantando esa canción en el Tributo a Freddie en 1992, una burda y mala copia, por supuesto, una copia fallada y para devolución. Fugazmente se lo imaginó vestido y maquillado como la Lennox en esa ocasión: vestido negro de tules estilo princesa, maquillaje formando un antifaz en un rostro pálido, labios rojos y peinado a la gomina; sobre todo se lo imaginaba haciendo esas reverencias al estilo bailarina clásica para saludar y casi se hace pis encima de la risa. Verdaderamente no lo soportaba.
Lambert vestía jeans blancos, musculosa blanca, chaleco de jean y botas, guantes sin punteras y uñas pintadas en negro. Justo en ese momento llegó al borde del escenario donde estaban Guille y Pedro y se dio vuelta para volver hacia atrás, dejando su trasero en primer plano.
-Mi Dios! Qué culo que tiene! – dijo Pedro tomándose el pecho.
La sonrisa boba que tenía Guillermo en su rostro mientras su mente discurría entre Annie y Lambert, se esfumó de un plumazo cuando escuchó ese comentario. Una creciente furia e indignación que le pinchaban el corazón como agujas se fue apoderando de él.
-Q-U-É D-I-J-I-S-T-E? Pedro Daniel Beggio, vos le estás mirando el CULO?
-Emmmmm – de repente se dio cuenta Pedro que el que estaba a su lado no era su amigo Alex, era Guillermo. No iba a ir de nuevo por el camino de “sólo estoy desviando la mirada para admirar pero el AMOR es otra cosa” porque las heridas espirituales y físicas que les prodigó a ambos aquella conversación apenas estaban cerrando. Casi terminan muertos los dos por eso, él en coma luego del accidente en el taxi, sin saber si iba a poder volver a caminar y Guillermo con el corazón reventado. Si la vida les había dado otra oportunidad para ser inmensamente felices no lo iba a arruinar todo por un comentario de mierda – No...
En ese momento fue salvado, ya que le hacían señas de que lo estaban necesitando en otro sector.

Cuando Pedro volvió a ver a Guillermo, lo encontró charlando muy animadamente con un hombre del staff inglés, a pura sonrisita, radiante. Parecía que se había olvidado de Lambert. No le gustó mucho el trato que se estaban dando, como si se conocieran de toda la vida. Los malditos celos se estaban haciendo presentes. Pero decidió respirar profundo y contar hasta cien. No estaba en condiciones de hacer una escenita con el acosador que tenía él detrás suyo y que era mejor que Guillermo no descubriera. Le preguntó a alguien quién era y le dijeron que la persona que se ocupaba de los instrumentos, particularmente de las guitarras de Brian May. Se acercó lentamente para hacer notar su presencia. Finalmente el hombre se fue a continuar con sus labores y Guillermo se volvió hacia donde estaba Pedro
-Mirá esto, cielito, no se puede creer – tomó su celular y le mostró su selfie. Guillermo posaba en el medio y de un lado lo escoltaba Brian y del otro Roger.
-Ahhhhh, viste? Vos que no querías venir – hizo una pausa y no se resistió – Quién era ese hombre con el que hablabas? – preguntó como por casualidad, sin importancia.
-Andrew, es un genio.
Ahí vio que Guillermo tenía en su mano una tarjeta personal del tipo
- Un genio – repitió – Veo que no perdiste el tiempo en hacer nuevas amistades.
-No es gente que se conoce todos los días. Nos vamos ya? - sin querer hablar más del asunto.
-Sí.

---

Más tarde de vuelta en el hotel, Lambert sufrió una presunta contractura en el cuello que lo dejó duro e inmovilizado.
Por supuesto, no tuvo mejor idea que pedirle a su nuevo asistente Pedro que le hiciera un masaje para aliviarla. Se sacó la remera que tenía puesta y se tendió boca abajo en la cama. Pedro tragó saliva. Tímidamente posó sus dedos sobre el omóplato y comenzó a hacerle unos masajitos circulares. Fue en ese momento que Lambert sonrió satisfecho y le pidió que se le subiera encima para poder hacerlo con más fuerza. Pedro dudó pero finalmente accedió. Fue entrando en confianza y al final estaban los dos distendidos. Pero cuando la sesión de masajes terminó y antes de que Pedro pudiera reaccionar, Lambert se dio vuelta en un rápido movimiento y Pedro pudo sentir la erección contra su pelvis mientras el cantante se aferraba a sus caderas. Exhaló un suspiro de placer inevitable, más allá de su voluntad. Lambert sonrió provocadoramente, tomó la mano de Pedro y se llevó dos dedos dentro de su boca, chuponeándoselos.
Pedro pegó un grito, se zafó, se bajó inmediatamente y abandonó la suite a la carrera. Voló al baño, casi no podía respirar de lo agitado que estaba, se lavó las manos meticulosamente y luego de secarlas, se echó un chorro de alcohol en gel. Se miró al espejo. Estaba bordó, con la adrenalina a mil y el corazón galopando que amenazaba con salirse de su pecho. Apenas podía mantenerse en pie.
Tambaleando y a duras penas llegó hasta su propia suite donde estaba Guillermo. Éste, al verlo en ese estado, se preocupó mucho
-Mi amor! Qué te pasa? Estás temblando! - desesperado – Te sentís mal? - corrió a su lado y le puso la mano en el vientre – Está todo bien en tu panza?
-Sí, Guille. Ellos están bien. Tranquilo. Necesito que me abraces fuerte fuerte – se tiró en sus brazos, escondiendo su rostro en el cuello, casi convulsionando.
Guillermo podía sentir la vibración estrambótica del corazón de Pedro en su propio cuerpo. Llevo dos de sus dedos a la yugular de Pedro para tomarle el pulso.
-Estás muy taquicárdico! Te tiene que ver un médico.
-No, no, no. Ya se me va a pasar.

---

Finalmente se quedó dormido esa noche. Un sueño profundo y aparentemente tranquilo. Guillermo lo observaba, aún con el semblante preocupado. No podía comprender qué lo había puesto así. No quiso soltar prenda.


En mitad de la noche, Pedro sintió que una mano cálida viajaba por su piel. Estaba tumbado de costado, hacia la ventana. Las caricias se fueron haciendo más pronunciadas, llegando a lugares insospechados. Lo besaban en el cuello, una y otra vez y a él ya le costaba respirar. De repente, notó que esas no eran las manotas de su Guille que tan bien conocía. Horrorizado se dio vuelta y se topó con la cara de Lambert a milímetros de la suya y que sin esperar le pasó una larga lengua por sus labios. El músico estaba completamente desnudo. Pedro trató de incorporarse pero Lambert lo aprisionó abajo suyo mientras le susurraba al oído: “Get down, make love... You take my body, I give you heat, you say you're hungry, I give you meat, I suck your mind, you blow my head... Make love, inside your bed, get down make love... I can squeeze, you can shake me, I can feel when you break me, come on so heavy when you take me, you make love, you make love, you can make it...”(6)
Con todas sus fuerzas, luchó para escaparse y cuando lo consiguió, corrió hacia la puerta y, al abrirla, se encontró con que estaba Roger impidiéndole el paso. Tenía colgado un tambor donde estaba tocando los repiques de Innuendo y llevaba como sombrero una pava que echaba humo (7)
-You're going slightly mad... It finally happened... happened... And there you have it - le dijo.(8)
Detrás apareció Brian, vestido con frac, zuecos y un pico de pingüino (7), balbuceando en su castellano
-Es imposible que escapes de tus deseos más profundos y oscuros.

-AHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!
Pedro se despierta con un aullido de terror y se incorpora en la cama
-Pedro!! Amor mío!! Qué te pasa? Estás todo sudado y de nuevo temblando – Guillermo le acaricia el cabello mojado.
-Tu... tu... tuve una pesadilla... Horrible!
-Tranquilo, tranquilo. Ya pasó.
-Abrazame, Guille.
Graziani lo aferra contra sí y así se quedan.

CONTINUARÁ

(1) Son unas deliciosas pastas marroquíes para el té, con una masa crujiente rellena de pasta de almendras, aromatizados con agua de azahar.
(2) “Mustapha” es la única canción de Queen en árabe. Pertenece al disco “Jazz” de 1978, disco en el cual se funden los más variados estilos musicales.
(4) La Red Special es una guitarra eléctrica construida por Brian May y su padre cuando era un adolescente y su familia no contaba con los medios económicos para comprar una costosa guitarra. Para su construcción utilizaron los restos de una chimenea, un trozo de una mesa, un muelle de una motocicleta y las agujas de coser de su madre. Desde ese entonces y hasta ahora es la que toca con una moneda de seis peniques en lugar de púa, que es la que le da el sonido puro y limpio. Tiene un sistema y sonido único. Algunos luthiers construyeron réplicas.
(5) “Tú y yo, nosotros estamos destinados, tú estarás de acuerdo, a pasar el resto de nuestras vidas juntos, el resto de nuestros días como dos amantes, por siempre, mi tesoro.”
(6) “Baja, haz el amor... Tú tomas mi cuerpo, yo te doy calor, tú dices que tienes hambre, yo te doy carne, yo chupo tu mente, tú vuelas mi cabeza... Haz el amor, dentro de tu cama, baja, haz el amor... Yo puedo apretarte, tú puedes sacudirme, yo puedo sentir cuando tú me destrozas, es tan intenso cuando me tomas, haz el amor, haz el amor, puedes hacerlo.” “Get Down, Make Love” del disco “News of the World”, 1977. Esta canción fue censurada por la dictadura en Argentina y el álbum se editó sin la misma.
(7) Ver videoclip oficial de “I'm Going Slightly Mad”
(8) “Tú te estás volviendo un poco loco... Finalmente sucedió... Y ahí lo tienen.” “I'm Going Slightly Mad”, 1991.

martes, 24 de enero de 2017

"BABYLON" - Cap. 16 - (By Madame Butterfly)







Y SI ME PREGUNTAN COMO ME GUSTA EL AMOR, LES DIRÍA QUE ME GUSTA COMPLICADO, REBELDE Y VALIENTE, TIERNO Y SALVAJE. LARGO COMO TUS MANOS, DULCE COMO TU BOCA, TRANQUILO COMO UN DOMINGO A LA MAÑANA 
LES DIRÍA QUE EL AMOR ME GUSTA MUCHO PERO MUCHO MENOS QUE TU” 
                                                                                                                          Anónimo
                                                                      

Mira por la ventana buscando algo que ahí no encontrará, se siente cansado, el aire no le llega bien a sus pulmones de la rabia que tiene  y está con un humor de los mil demonios, pero!!!
¿Por qué siempre hay un pero? Solo había una persona responsable de como se sentía
 "¿Cuando se me cruzó por la cabeza estar perdidamente enamorado de ese endemoniado hombre? No, bahhh… que hombre… si todavía le falta tomar mucha sopa  para madurar… O capaz que no madura más…  ¿Y lo tendré que aceptar así de gamberro...? ¿Un crio...? ¡No,… yo ya crié un hijo!  Con Fabián cubrí mi cuota.  O Pedro madura de golpe... o a los golpes lo hago crecer...”

Si en el principio había conocido el cielo con él, aunque también el infierno, desde hace una semana atrás lo que los une es un Armagedón. Siempre están al límite de que el universo alrededor de ellos explote en mil pedazos por una u otra razón
No podía negar que él  también tenía un poco de culpa, pero!!!!! ¿Por qué siempre hay un pero? Este pendejo había cruzado todas las barreras inimaginables y lo peor de todo era que ahora se hacía el  ofendido  y él se sentía un hijo de puta y no sabía bien el porqué.
La paciencia que le pidieron que le tuviera Beto y Marcelo ya se le estaba yendo por los caños, todavía que no contestaba sus llamados ni mensajes. El señorito tenía defensores de causas perdidas… En resumen, él era la víctima no Pedro... De solo memorar la semana pasada vivida todo su cuerpo tembló de bronca, de  decepción. ¿Cómo llegaron  a  esto...?

Los últimos acordes de la música  los trajeron de nuevo a la realidad, al lugar donde se encontraban y se soltaron sin muy muchas ganas
-¿Por qué me soltás…? ¿No la estamos pasando bien bailando juntos Guillermo?
- Si mi amor y no te quiero soltar... pero si no lo hago el contador me va putear de arriba a abajo Pedro.
Miró hacia donde Guillermo miraba y vio a un hombre parado al lado de Bruno con cara de pocos amigos... Los acordes de PICKY de JOEY MONTANA ya empezaban a sonar cuando Pedro lo volvió a tomar de la cintura
- ¡Dale amor! Bailemos el picky picky y después te dejo ir
- Cielito tengo que trabajar y vos no me dejas ir. Venís conmigo, acá abajo no te quedás sin mi vigilancia
- ¡Jajaja! ¿Vos te escuchás lo que decís? ¿Y ese discurso de la confianza mutua que me diste donde quedó?
 - Lo sigo sosteniendo. En vos confío,  pero en ellos no... (y con sus ojos miró hacia todos lados)  Vamos para arriba que tengo una reunión con el contador - ¿Y yo qué hago mientras tanto...? ¿Los escucho hablar?
-  No, claro que no.... Conocés el lugar... claro que acompañado de Bruno
- ¡Grazianiiiiiii .....!
- Nada de berrinches. Vamos, caminá
No iba hacerle una escena en ese momento, decidió seguirlo sumisamente. Otra imagen al lado del contador le llamó la atención... Juan con una copa en mano los observaba a los dos
- Está bien mi amor, voy con vos a cambio de un beso
- Sabía que ibas a razonar mi ángel sumiso
Lo que para Guillermo iba ser un tibio beso... Pedro lo convirtió en un ardiente beso con lengua incluida, abrazados se dirigieron a la escalera y cuando llegaron arriba grande fue la sorpresa de Guillermo al ver a Juan sentado en un sillón, miró fijamente a los ojos a Pedro y le habló al oído.
- Ya me parecía que vos no podrías con tu genio
- Me la debía... y te prohíbo que lo defiendas
- Hacé lo que quieras, yo no me voy a meter en esta locura
- Te conviene Graziani
 Guillermo ni lo saludó, pasó de largo y se acercó al contador y a Bruno
 - Bueno, sigamos en lo que estábamos… les pido disculpas a los dos
 - Acepto tus disculpas… ¿Podremos trabajar ahora?
 - Si claro, vamos a la oficina. Bruno, por favor traenos café.

Juan hubiese sido capaz de matar a Pedro con sus propias manos, ahora se daba cuenta que Pablo tenía razón… se tendría que haber ido con él cuando se lo dijo, pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? No se la iba a dejar ganar tan fácil a este infeliz
- Guillermo, no me pensás saludar!!!  Ya sé que compartimos todo el día juntos, aunque sea guiñame el ojo si al pibe le molesta
- Mirá Juan, vos y yo ya hablamos todo lo que teníamos que hablar hoy a la tarde. ¿No lo recordás?
- Claro que lo recuerdo... ¿Le dijiste a Pedro que te pedí que viviéramos juntos como pareja?
Pedro se acercó a los dos y los miró fijo, a uno con cara de matarlo y al otro con enojo, pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? No le iba a dar el gusto ni a caer en la trampa de Juan, ya ajustaría cuentas con Guillermo a solas... Guillermo a todo, le pidió al contador y a Bruno que lo esperaran en el escritorio unos minutos.
- ¿De qué habla este boludo mi amor...?_   insinuó ingenuamente Pedro
- Ustedes dos me van a escuchar... sin decir ni una sola palabra (señalando con un dedo a Juan)  a vos te lo dije hoy y te lo vuelvo a repetir, no te quiero y solo nos une una amistad que vos con tus boludeces estás tirando a la basura. Ya te pagué la apuesta que perdí. Amo a Pedro, me enamore de él… ¡Y vosss…! (mirando fijo a Pedro) ¡Bahhhh… hacé lo que quieras!
- Guillermo, hablemos solos por favor. Más tranquilos....
- ¡Vos no vas hablar ni una mierda a solas con él! Es mi pareja, me pertenece y te advierto… solo le dirigís la palabra en lo indispensable, sino me vas a conocer
- ¡A mi no me vas a dar órdenes...! Y menos un principiante en ESTO
- ¡Mirá quien me lo dice! Un tipo que con tantos años al lado de Guillermo no pudo ni cogerlo...
Tarde se dio cuenta de las palabras que salieron de su boca ya estaban dichas y no había vuelta atrás, la furia de Juan se hizo sentir al mirarlos a los dos fijamente
- ¡Te entregaste a este infeliz! ¡Guillermo, cómo pudiste…!  yo siempre pensé que....
- Nada pensaste Juan, no tengo por qué dar explicaciones de mi intimidad... ¡Y terminenlá los dos! ¡Parecen dos chicos histéricos peleando por un juguete!
- ¿Sabe tu dueño que se viene la fiesta de BABYLON y que el premio mayor es pasar una noche con vos por segunda vez...? ¿O nunca te lo dijo tu juguete Pedro?
 - Juan, dejá de tirar cizaña y desaparece....
- No, déjalo hablar Guillermo. ¿No ves que sangra por la herida? Y sí que lo sé... Lo que ni te imaginás es que este año el premio me incluye a mí también
Guillermo lo miró con asombro y enojo a la vez. ¿Cómo mierda sabía Pedro de la fiesta lo que más le escondía?
- No te creo capaz de hacer un cuarteto, sos bastante nuevo para una cosa así...
- ¡Basta Juan, haceme el favor de desaparecer! - Pedro se acercó a Guillermo y lo abrazó por la cintura
 - Si Juan andate, ¿no te das cuenta que Guille y yo tenemos que practicar...? ¿No es así mi amor? (mientras sus labios recorrían su cuello)

Tanto asco le dio verlos juntos que desapareció corriendo por las escaleras sin decir nada... Pedro se soltó de Guillermo y se alejó de él....
- ¡Ya te aclaro! Vos no te vas a coger a nadie como premio de nada, se te acabó esa vida de libertinaje porque si no...
- ¿Porque si no qué Pedro...?
- Te voy a romper la cara y no me vas a volver a tocar en tu puta vida, nunca más!
- ¡Ah bueno, lo que me faltaba escuchar! Contéstame una cosa… ¿cómo mierda sabés vos que va a haber una fiesta si yo no te lo dije y solo lo saben los íntimos...? ¡Hablá Pedro!
- ¡No me grites Graziani!  Y lo supe por Marcelo, al diario donde él trabaja llego un memorándum enviado por ustedes
- Ah, era eso...  Con respecto al premio, este año voy a disponer que sea un auto, por supuesto que no me iba a coger a nadie siendo vos mi pareja, pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? No era necesario que me amenazaras de esa manera y menos voy a permitir que ventiles nuestra intimidad, ¿te queda claro? Porque te lo juro Pedro por lo más sagrado que es mi hijo... que vos sí que me vas a conocer.
Se acercó y se puso enfrente a él provocándolo descaradamente
- ¿Qué me vas hacer...? - le preguntó mientras sus labios jugaban con su propia lengua
 - Eso mismo que hacés con tu boca te voy a obligar a que se lo hagas a mi miembro adelante de todos, mi cielito....
En un arrebato lo arrinconó contra la pared y sin ningún pudor recorrió con sus manos su cuerpo. Al llegar a su miembro se detuvo para explorarlo por encima del pantalón, el miembro de Pedro reaccionó enseguida al estimulo  y le hizo escapar un gemido que Guillermo atrapó con su boca.
Aunque al principio se sintió sorprendido de la audacia de él... estando tan cerca de la puerta del escritorio... Pedro no se quedó atrás. Sus manos también recorrieron la otra piel, su lengua lamió oreja, cuello y tan  ansioso estaba por dejar su marca en su propiedad...
- Guille te quiero coger...
- ¿Acá mi cielo...? mejor en los privados... adelante de todos… ¡Jajá!
Escuchar su sonrisa macabra lo hizo empujar a Guillermo con rabia....
-¿De qué te reís...? ¡Ni loco lo vamos hacer adelante de todos...! ¿Enloqueciste?
- Entonces dejá de amenazarme flaco con golpearme...  porque me vas a conocer. ¡Y dejá de pelearme…! Esa manía que tenés de amenazar no me gusta para nada Pedro… Ahora vení, hagamos la paz chiquito
Si Guillermo golpeaba fuerte, metafóricamente hablando, Pedro no se quedaba atrás
- No. Tenemos que hablar. Sentate, necesito aclarar algo con vos y es serio
-  ¿Ahora Pedro? No me gusta ni el tono de tu voz ni tu mirada, Pedro habla ya.
 - Mejor escuchalo vos mismo
Sacó su celular del bolsillo  y le hizo escuchar los mensajes de Pablo... Guillermo que estaba al borde de un ataque de celos, solo atinó a servirse un vaso con whisky que consumió de un solo trago al escuchar a Pablo decir “CARIÑO...”
Pedro le contó todo lo sucedido con mirada inocente aunque también con mucha maldad
- Lo sabía, ese desgraciado no se iba quedar tranquilo... y, algo hiciste para que te acose, ¿qué paso esa noche cuando se fueron juntos de acá? Después que se besaron…
 - No te hagas una película que no es Guillermo... él me besó no yo, y ya te lo dije, no paso nada. discutimos y aparecí en tu domicilio
 - Algo pasó Pedro, te habla como si fueras de su propiedad
 - ¿Qué soy? ¿Un inmueble? ¡Guillermo, déjame de joder! Te lo cuento para que haya, entre comillas, confianza entre nosotros como vos decís... y porque mañana lo voy a ver
- ¿Me estas jodiendo?  Te quiero lejos de ese tipo y si es posible fuera del planeta Tierra
- ¡Jajá! ¿No te parece demasiado Graziani? ¿Qué pensás, encadenarme a tu cama?
- No me des ideas Pedro... ¿Dónde lo vas a ver?
- Todavía no lo sé…  ¿Para que lo querés saber?
 - Porque yo voy a estar ahí presente
- Jodeme... yo creo que no es para tanto
- Mirá Pedro, que te quede claro, yo voy y no hay vuelta atrás con esto. ¿Lo entendés...? Ahora voy con Bruno y el contador, después vamos a seguir hablando vos y yo
- Está bien, por lo menos dame un beso antes de irte… todavía que me dejás caliente.
Se abrazaron y se dieron pequeños besos por el rostro mutuamente  y cuando sus bocas se unieron ya sus cuerpos se encendieron nuevamente... Cada parte de sus cuerpos se amoldó a la otra y era imposible soltarse
- Guille, te necesito… te la quiero poner mi amor
- Pedro por favor!!!  No me provoques chiquito, andá con Bruno, recorré las instalaciones y después nos vemos
- ¿Por qué tengo que ir con perrito guardián?
-  ¡Y porque va a ser! Cualquiera que viera lo bueno que estás te buscaría
- Graziani, ¿vos crees que yo no me puedo defender solo?
- Sé muy bien que te podés defender solo, aunque si te ven con Bruno van a saber que sos de mi propiedad
- ¡Jajaja! ¿No te parece que con el espectáculo que dimos ahí abajo recién ya no se dieron cuenta que pasa algo entre nosotros?
- Pedro que hayamos bailado juntos y que nos besáramos no significa en este lugar que seamos algo, este lugar se maneja con otras reglas, no muchos de los que vienen aquí buscan una pareja estable... solo buscan pasarla bien, nada de compromisos ni ataduras
 - ¿Y vos qué buscás Guillermo?

- Yo no busco nada, yo ya tengo lo que necesito, te tengo a vos y  con eso me basta y me sobra... Te elijo a vos y te amo a vos, solo a vos. ¿Puedo ir a trabajar?
 - Andá, pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? De esto vos y yo sí que vamos a seguir hablando...

Eran casi las cuatro de la mañana cuando Pedro estacionó su auto en la puerta de la casa de Guillermo...
 - Bueno, me bajo y te vas derecho a tu casa, a tu camita... Tenés que descansar.  ¿Me llamás cuando llegás?
- Si, me voy a mi ca-mi-ta so-li-to...
- ¡Guaaa! siento reproche en ese tono de voz
- No es nada de eso, es que quiero dormir con vos... eso me pasa
- Flaco, vos te malacostumbraste, tanto de lo bueno te hace mal... Y te recuerdo que mucho de esto empacha, ¡jajá! (mientras que con sus manos hacía una seña obscena)
- ¡Que mente podrida tenés! Yo nunca dije nada de coger, dije dormir juntos... Compartir cosas normales en una pareja… desayunos, charlas, cenas, sobremesas, limpiar juntos, salir de paseo…
- Pedro, Pedro… ¿te parece que podríamos llegar a ser una pareja normal como cualquiera? Ya desde el vamos te digo que eso lo veo bastante imposible
 - ¿Lo decís porque somos dos hombres tratando de comenzar algo juntos o por lo que dirán los demás?
 - No, a mí lo que piense el mundo sobre mí no me importa pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? No voy a exponer a mi hijo a las burlas malintencionadas, Pedro mi hijo es lo mas importante en mi vida...
- Si, te entiendo… ¿Y yo que mierda soy en tu vida?  ¿Un pasatiempo? ¿Algo que se usa y se desecha...?
- Che… No vamos a comenzar una discusión en la puerta de mi casa, por favor, y déjame terminar de hablar alguna vez. "PEDRO VOS Y MI HIJO SON LO MAS IMPORTANTE EN MI VIDA, SOS LA PENITENCIA MAS HERMOSA QUE ME DIO LA VIDA, CON VOS PAGO CON INTERESES TODO  MI PASADO NEFASTO... TE AMO  Y QUIERO MILES DE MAÑANAS CON VOS…”
- ¿Y entonces...?
- ¡Shhhh! Dejame hablar… Para que esto funcione caminemos, no corramos. Esto, lo nuestro, recién comienza y vos ya hasta querés convivir... Te prometo que vamos a seguir hablando... ¿Me llamás?
- Si, te llamo...
- ¡Huy! No te escucho muy convencido...
- Bajate, tengo que pensar  en todo lo que me dijiste...
- Pedro...
- Bajate Guillermo.
Lo dejo ir, tratar de razonar con él iba a ser imposible, lo único que podía esperar en ese momento era que le avisara que había llegado bien.

Llegó a su casa y con mucha bronca tiró las llaves sobre el sofá, se sirvió un vaso de agua de la heladera y se tiró vestido sobre el sillón. No lo iba a llamar, estaba enojado con él aunque más enojado estaba consigo mismo. Todo lo que dijo Guillermo era verdad, por una parte él ya se había hecho la película,  se imaginó conviviendo, saliendo juntos, compartiendo el día a día.
Su cabeza tenía que parar de imaginar, por ella hasta se veía conociendo al hijo de Guillermo, pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? Tenía que aceptar la temible realidad que eso nunca pasaría

Las guardias periodísticas para Marcelo siempre tenían un toque especial, la adrenalina de la primicia lo mantenía alerta toda la noche como sus demás compañeros. Todo los informes que llegaban a sus manos eran cautelosamente investigados, nada podía llegar a la mesa del jefe sin pruebas en las manos, en ese momento se encontraba ayudando a su compañero a terminar un encabezado, mientras el fotógrafo de turno ya subía por el ascensor con las copias de las fotos tomadas en el lugar de los hechos.
- No te imaginás la situación Marcelo, el tipo mantenía el arma fríamente sobre la cabeza de la rehén, menos mal que el policía lo convenció de entregarse, sino hubiese sido una matanza... 
- ¡Que desastre! Bueno, lo importante que todo se resolvió para bien, mirá ahí llegan las fotos…  elegí las mejores y llevale todo al jefe
- Gracias Marce
El teléfono sonó varias veces
- Diario, ¿qué pasó?
- Que va pasar… ¿Por qué no contestás el celular Marcelo?
- ¡Ahhh bueno! Se nota que estás hecho una furia y no contesto mi celu porque yo trabajo amigo, ¿qué te pasó...? No, mejor no me digas nada, huelo a un tal Graziani a lo lejos y hay problemas
-  La verdad te llamo para invitarte a desayunar, que te parece, paso por el diario
- Claro que acepto, pero por lo menos adelantarme que pasó con él 
- Es complicado, lo hablamos mañana
- Bueno, aunque si decís que es complicado trae la tarjeta. Voy a desayunar un americano completo... ¡Jajajajaja!
-  ¡Ventajero! Nos vemos… chau
- Hasta dentro de un rato

Se bañó, se sentó en el sillón y esperó un llamado que nunca llegó... Decidió acostarse aunque ya sabía que no podría dormir. ¡Con que gusto se hubiese levantado para ir a su casa y cantarle unas cuantas verdades, pero!!! ¿por qué siempre hay un pero? No lo iba a hacer... Fabián dormía en su cuarto y se asustaría si lo viera salir de nuevo... Tema complicado era ese. ¿Cómo iba plantearle su verdad a su hijo? ¿Cómo lo razonaría? ¿Sería capaz de no hablarle más? ¿Irse de la casa? ¿Podrá aceptar el desprecio de él, sus preguntas...? ¿Y qué hacer con Pedro? ¿Por qué no entiende que necesita tiempo...?  ¿Por qué siempre lo lleva al límite y lo peor de todo no lo llama? Aunque él tampoco lo llamaría… 
Cuando el sueño lo venció los primeros rayos del sol se asomaban a su ventana.

Desayunan en un bar cerca del diario, siempre le fue fácil a Marcelo entrar en la cabeza de Pedro y descifrar sus pensamientos, aunque esa mañana todo parecía más complicado. No sabía bien si era por el cansancio o porque Pedro estaba bastante irritable 
- Bueno, habla de una vez Pedro, hace valer este majestuoso desayuno. ¿Qué pasó ahora?
- No te invité a desayunar para usarte como paño de lágrimas 
- Ya lo sé... te lo digo solo para sacarte una sonrisa, tenés una cara! Parece que tus noches se han vuelto bastantes movidas. 
- Si bastante, hasta altas horas acompaño a mi pareja en su laburo, le saco los moscardones de encima y hasta le hago de chofer, para que él me venga con un discurso de lo más barato: “caminemos Pedro no corramos...”
- ¡Huy! ¿Y qué quiere Pedro?
- No quiero dormir solo, quiero despertar con el todas las mañanas, estar a su lado, compartir cosas no solo una cama. 
- ¡Uffff…! querés mucho. Debo decirte que me sorprende, mejor dicho me impresiona lo enamorado que estás, aunque también me asusta un poco, más que amor parece una obsesión....  
- ¡Nada que ver! No es una obsesión Marcelo, eso te lo aseguro... es miedo a su pasado, a que me deje para volver a su vida, a no comprometerse en esta relación
- Pedro… hace pocos días dejó casa, hijo, hasta trabajo para cuidarte. ¿No lo recordás?
- ¡Claro que lo sé! Aunque no siempre voy a caer enfermo para que él esté a mi lado 
- ¡Jajaja! A mi parecer los tiempos de él no son los tuyos, vos querés todo ya, si por vos fuera ya hasta hubiesen pasado por el Registro Civil y hasta ampliarías la casa y la familia.

El rostro de Pedro mostró un rubor que a Marcelo le hizo  suponer que había acertado en el blanco 
- ¿Es eso Pedro?
- Vos sabés bien que siempre anhelé una familia propia y eso no va a cambiar aunque mi pareja sea un hombre, y me siento inseguro, celoso, bueno tengo bronca conmigo mismo, hasta me comporto como un pendejo. Anoche mismo me broté con un tipo que lo persigue y sin ninguna vergüenza le canté en la cara que me pertenecía, que lo hice mío, expongo nuestra intimidad...
- Para, para. ¿Vos me querés decir que se entregó?
- Sí... no me mires así que ya bastante enojado conmigo me siento yo y para colmo no sé si será capaz de hablar con su hijo sobre él... sobre nosotros
- Bueno, muchas preguntas sin responder... no? 
La llamada entrante no lo sorprendió ni tampoco la contestó 
- ¿Quién es...?
- No es importante... es Pablo, ya es su tercer llamado 
- ¿Y ese que quiere ahora? 
- Verme, que va querer... y por supuesto que me va a ver aunque sea por última vez
- No me gusta ese tipo Pedro, aunque nunca le vi la cara su tono de voz por teléfono no me gustó
- Tranquilo, no va pasar nada 
- Eso espero. ¿Sabe Guillermo que lo vas a ver? 
- Sí y quiere estar presente...
- ¡Guaaaa, eso sí que no me lo perdería!
- Ni lo sueñes porque Guillermo no va estar presente eso te lo aseguro yo... bueno me voy a trabajar 
- Para che, supongo que pagás vos 
- Si, pago yo cocodrilo
- ¡Jajaja!

La taza del mate cocido se enfriaba arriba del escritorio, Guillermo todavía ni lo había probado y en sus manos seguía sosteniendo un expediente que nunca comenzó a leer. Se suponía que a las 10:00 de la mañana llegaba el cliente, pero!!!! ¿Por qué siempre hay un pero? Todavía no había tenido noticias de Pedro y eso era una mala señal y por el bien de su existencia emocional tendría que llamarlo
- Hola soy Pedro...  “Después de la señal dejame tu mensaje”
Varias veces el contestador le respondió y varios pensamientos no tan santos pasaron por su cabeza. La última vez decidió dejar un mensaje. 
- Hola Pedro. ¿Se puede saber por qué no me  contestás? Te conviene que sea algo importante lo que pase, porque ya me están llegando los huevos al piso
Dejó el celular sobre la mesa, unos golpes en la puerta le hicieron esconder su furia 
- Guille puedo pasar...? 
- Pasá Beto, ¿qué necesitás...? ¿Ya llegó el cliente que espero? 
- No que yo sepa, la pregunta es si vos necesitás hablar de algo  
- ¿Te parece que tengo cara de querer hablar Beto...?  
- Y… muy buena cara no tenés 
- Bueno Beto, hablemos de mi cara. Este estudio es un desastre, Marcos recibe pagos con mercadería, hay mas expedientes que gente trabajando, ¿y Gaby donde se metió? Y este mate cocido que cuca me trajo esta frío...
- ¿Y que mas...?
- Que Pedro no me contesta el celular, que quiere blanquear... vivir juntos… y lo peor no sé como lo va a tomar Fabián  
- Mirá, con respecto a Pedro no puedo opinar mucho, no lo conozco, aunque el pibe se las trae. Te tiene entre las cuerdas... Del que si puedo opinar es de tu hijo, es un joven de buena madera, no me imagino que te juzgue por tus inclinaciones aunque no te niego que no le va caer nada en gracia enterarse que el padre muere de amor y él es el último en enterarse
- Beto ya no soy un pendejo, tampoco se me cae la baba 
- Poco te falta amigo... ¡Ah! El que sí está trabajando con cara de culo es Juan... te lo aviso por las dudas 
- Lo que me faltaba, conseguime un mate cocido por favor
- Claro Guille...

A mediodía ya Guillermo caminaba por las paredes y la casilla de mensajes de Pedro estaba hasta el tope, lo único que le quedaba por hacer era buscar ayuda y sabía muy bien a quien recurrir
- Hola Marcelo, disculpa que te moleste, no encuentro a Pedro y no me contesta los llamados. ¿Vos sabés que le pasó? Me preocupa su silencio
- Hola Guille, hoy muy temprano desayunamos juntos... aunque por la hora ya me imagino donde anda
- ¿Y se puede saber...?
- No te va gustar y si Pedro se entera me mata 
- Marcelo... ¿Está con Pablo...?
- ¿Qué comés que adivinás?
- ¡La PQLP! ¿Dónde se encuentran Marcelo? ¡Quiero la dirección ya!

Sentados frente a frente, por enésima vez Pedro volvía aclarar algo 
- Entendeme Pablo, amo a Guillermo. Siempre fue así, lamento que te hayas hecho falsas esperanzas conmigo
- Pedro recapacitá, no tenés futuro con él.  Ese tipo es un mal bicho, no va cambiar su vida por vos. Sos su juguete nuevo, se va cansar y te va desechar, yo te ofrezco seguridad... Vivamos juntos. Ya, en este momento, elegí tu casa o la mía, donde vos digas, no te voy a ocultar de nadie, hasta si querés nos podemos casar...
- Pablo ya te lo dije, para todo eso hay que querer a la otra persona y yo no te quiero, aunque me caes bien pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? Como amigo.
- Eso es ahora, el tiempo te demostrará lo mucho que me amás, date una oportunidad... conmigo... cenemos esta noche...
El celular de Pedro sonó varias veces y sabía muy bien quién era. La culpa de no atenderlo le pesaba en su conciencia, aunque se juro así mismo ir corriendo a contarle todo... eso no callaba a sus remordimientos...
- Pedro quiero dormir con vos... 
Lo escuchó todo... Helado esperaba la respuesta de Pedro... Unos pasos que llegaron a la mesa le hicieron levantar la cabeza, ahí ante ellos, estaba Guillermo. Tomó una silla de otra mesa y se sentó tranquilo, seguro.
- Bueno Pedro... Pablo te hizo una pregunta y estoy ansioso por escuchar  tu respuesta 
- ¿Se puede saber que mierda haces acá Graziani...?
- ¿Por qué será que siempre querés todo lo mío...? Mis juicios, mi pareja. 
- Yo no tengo la culpa que nos toquen las mismas causas... y eso de pareja está por verse (lo dijo nervioso)
- ¿Ustedes dos se olvidan que estoy presente? 
- No, claro que no. Estoy ansioso Pedro por escuchar tu respuesta, te invitó a dormir juntos... ¿o escuché mal? 
- No, escuchaste bien, y le pedí que viviéramos juntos, que nos casemos.... mucho más de lo que vos podés ofrecerle
- Y yo te aclaré que es imposible, no te quiero y claro que no voy a dormir con vos 
- Visto que Pedro respondió tu pregunta voy a dejar en claro dos cosas, sé muy bien que pedís las causas donde estoy involucrado, te recomiendo que te corras porque vas a seguir perdiéndola todas y lo más importante de todo te quiero bien lejos de Pedro, estás enfermo, hacete ver... Vamos Pedro 
Se levantaron de la mesa y en un segundo Pedro se vio envuelto en los brazos de Guillermo y este le comía la boca  sin ninguna vergüenza adelante de Pablo y ante un bar repleto de personas. 

Salieron de ahí como un remolino, ya en la calle Pedro se alejó con bronca de Guillermo
- ¿Por qué hiciste eso adelante de tanta gente...? ¿Y cómo sabías dónde estaba?
- Eso... el beso, porque me la debías. ¿Y yo no te dije a vos que me avisaras cuando y donde se iban a encontrar? 
-  Guillermo, ¿vos te crees que no podía manejar la situación yo solo?
- No, para mí se te había ido de las manos... cuando llegué ya te estaba por llevar a su cama y no me quiero imaginar que hubiese pasado si llego para su propuesta de casamiento... no tenías nada de control, hace rato que te tendrías que haber ido después de darle unos buenos golpes
- ¡Ah bueno! Lo que me faltaba escuchar de un hombre que quiere caminar despacio. 
 - Flaco, por lo menos no quiero ser un corre caminos… ¿y se puede saber por qué solo a mi me querés agarrar a los bollos?
- Contestá, ¿quién te dijo que estaba en este lugar? 
- ¿Y vos por qué no me respondés el celular? 
- No quiero preguntas, quiero respuestas Graziani 
 La avenida Corrientes y la 9 de julio y sus transeúntes eran testigos de la pelea de dos hombres a los gritos 
- Pedro, la gente al pasar nos mira y lo único que falta que aparezca la policía 
- ¡Huy, si corramos a escondernos en la noche! No, mejor en Babylon, que quede todo bajo llave, que nadie se entere de la pelea de dos putos 
- Vení conmigo ya... dale, cruzá la calle 
- ¿Que vamos hacer en pleno obelisco Guillermo? 
No le interesaron los semáforos y menos que menos los silbatos  de un policía de tránsito en pleno obelisco, y a plena luz del día besó a Pedro en la boca sin ningún pudor ante la mirada de todos lo que lo quisieran ver 
Tomado por sorpresa se dejó besar, era la primera vez que Guillermo en plena calle se atrevía a tanto y aunque una parte de él se sintió avergonzado, la otra mitad de su ser saltaba de alegría, y con mucho miedo se abrazó a ese cuerpo que seguía hurgando su boca. Varios minutos después lo soltó y le tomó la mano 
- Yo no te escondo Pedro, ni en la noche, ni bajo llave,  te amo y nuestro amor es libre, y estás bastante equivocado… nosotros no somos putos, somos dos hombres tratando de comenzar una relación juntos… Vamos. 

Llegaron al departamento de Pedro sin hablar, en ese momento las palabras estaban de mas, necesitaban urgentemente sentir, palpar ansiosos. Se empezaron a besar y desesperados, mutuamente se sacaron la ropa. Cayeron abrazados en el sofá, recorrieron sus cuerpos entre gemidos de uno y de otro y como eternos enamorados se entregaron a la pasión. Los dos al mismo tiempo exigían con autoridad excitación y brindaban a manos llenas placer, hurgaban en sus cuerpos buscando caminos nuevos por recorrer y solo sus gemidos salían de sus bocas. No había parte del cuerpo sin besar, sin marcar a leves mordidas y sus labios se entregaron a un beso de antología (algo digno de ser resaltado) En estado de plena locura Pedro se entregó a la virilidad de Guillermo que lo hizo suyo en una cabalgata frenética, los dos movían sus pelvis con lujuria  y ya podía sentir ese liquido caliente recorrer su ser cuando sintió que Guillermo se alejaba. Al borde de protestar ni cuenta se dio que había quedado boca arriba 
- Quiero mirarte amor, quiero  verte gozar de placer 
Lo volvió a besar y lo penetró de un solo golpe. Sintió casi todo el miembro de Guillermo adentro de él, aunque no conforme seguía presionando mas y mas. Desesperado se acoplo a él,  tomó con sus manos sus nalgas con fuerzas, presionó su miembro con sus músculos y  acompañó a Guillermo al derrame final, este a su vez gemía desinhibido.  Escuchar a Guillermo en sus oídos mas desesperó a Pedro y en un gemido casi no humano Guillermo se desplomó arriba de Pedro, extasiado recorrió su rostro y buscó sus labios, lo besó con la lengua, con los dientes. 
- ¿Qué tramás amorcito? Buscaste que termine yo... dándome placer como loco
- ¿No te imaginás lo que deseo Guillermo...? Prepárate porque la tarde es muyyyy larga mi amor. 

Salió del bar como si hubiese estado en el mismo infierno, nunca esperó la llegada de Graziani y menos el papelón que le hizo pasar, aunque este fue el primer golpe de una pelea qué recién comenzaba y que él no pensaba perder 
- Hola Juan, necesito verte ahora, te espero en mi casa... ¡No me importa si estas en la mismísima Casa de Gobierno! En media hora en mi casa
No le importaba nada, llegaría hasta las últimas consecuencias. Pedro sería suyo por las buenas o por las malas y se cobraría con creces la vergüenza que Guillermo le hizo pasar. Para eso necesitaba la ayuda de Juan, él era una pieza clave en su venganza ya que le debía conocer los trapos sucios a ese desgraciado, y con respecto a Pedro… el tiempo y el amor de él lo harían darse cuenta que lo único bueno en su vida era estar con él

Guillermo lo miró fijo y pensó que Pedro tendría que aprender esta lección a como dé lugar
- ¿Se puede saber que hacés Guillermo?
- Me voy a bañar, se terminó el recreo. Yo tengo que ir a trabajar y vos también
- ¿Vos me estás jodiendo? ¡Estoy caliente!
- Si querés te la chupo, pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero?  Vos a mi no me la ponés mas hasta que no cambies tus modales conmigo
- ¡Jajaja! ¿De qué me hablás? 
- Lo sabés muy bien, estás en capilla hasta nuevo aviso 
- Guillermo volvé a la cama amor porque me voy a enojar 
- Pedro me voy a bañar y después vamos hablar seriamente 
- No!!!  Cuando salgas del baño te vas de mi casa y no la volvés a pisar nunca más
- Pedro no me voy a ir aunque me eches. ¿Qué hacés?
- Me visto. ¿Querés quedarte? Quédate solo, yo me voy a buscar a la calle alguien que quiera coger  
- ¡No me provoques Pedro...! Ni te atrevas a abrir la puerta  

Se acomodó desnudo en una silla, Pedro quedó sentado en el sillón. Se miraban a los ojos mutuamente buscando una señal de perdón de alguno de los dos lados, aunque ninguno sabía que decir por miedo a lo que pasaría después
- ¿Qué pasa Guillermo? ¿Querés terminar?
- No Pedro, ni loco.  Te amo aunque....
- ¿Entonces qué pasa? 
-  Cuando te sacás me amenazás, hablas públicamente de nuestra intimidad, me exponés y lo peor de todo, te exponés vos... ¿No te demostré que te amo con creces?
- ¡Si, lo sé, pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? Ya sé que me saqué y que mis celos están incontrolables, y lo peor. muero de inseguridad....  Quiero más, lo quiero todo 
- ¿Qué me querés decir? 
- Que quiero vivir con vos...
- Y yo no te dije que eso no pasaría
- No me entendés, te quiero ahora viviendo conmigo, a lo sumo una semana para que hables con tu hijo...  QUIERO UNA FAMILIA
-  Pedro en este momento no sé qué decirte... Es todo...
- No digas nada, pensalo y mientras pasa eso alejémonos... Tomemos aire... Distancia
- ¿Pedro que me estás pidiendo...?
- Lo que me escuchaste. Seguí con tu vida mientras lo pensás... aunque eso no significa que vuelvas a las andadas
- ¿Y vos qué? ¿Te vas a quedar tranquilo o pensás buscar a Pablo?
- ¿Ves? El lobo habla por su condición...  y yo no soy como vos 
- Claro que no sos como yo, sos joven tenés una sensualidad tremenda. Sos alegre, instruido, gran bailarín.
- Yo no hablo de mis cualidades Guillermo, para mí solo fuiste vos, no hubo otro ni otros
- ¿Qué me reclamás? Yo desde que estoy con vos no miré a nadie... ¿Qué me querés decir Pedro? Hablá
- Que vos fuiste el único, que nunca hubo otros ni los habrá
- Me mentiste… ¿En que más me mentiste Pedro...?
- No quiero seguir hablando 
- Me voy a bañar....
- Andá 

Debajo del agua que caía por su cuerpo Guillermo volvió a recordar la charla que tuvo con Pedro. Cuando lo volvió a ver en ese momento, cuando le dijo que conoció a otros no le importó, estaba tan ansioso de que aceptara su trato que nunca se imaginó la verdad
Pedro se puso un short y se preguntó a sí mismo si esa era una  buena decisión tomada... "Si mejor, así será lo que tenga que ser, aunque llegue la noche y quiera verlo, y el día se me haga interminable por los celos, tenemos que sanar los dos como dice él...  Caminar no correr
Salió del baño ya cambiado, se acercó a él
- ¿Te puedo llamar…  aunque sea…? 
- Sí, claro que si...
- ¿te puedo besar? 
- No, mejor que no 
- ¿Abrazo...?
- ¡Dale Guille...!
- Pedro, por lo menos escuchame.  EL AMOR ES UN ACTO MARAVILLOSO ES ACTO DE FE...  Recordalo. 

No lo buscó ni lo llamó, dejó que la vida trascurriera. Al principio aceptaba sus llamadas, ahora solo le respondía por mensaje, le hacía daño escuchar su voz tan cerca de sus oídos aunque tan lejos de su piel  y claro que no le fue nada fácil, varias noches se decidió a ir a buscarlo a Babylon aunque no lo hizo. Por Marcelo se enteró que andaba con un genio del demonio... Este para ser perdonado por Pedro trataba de recabar información para él, lo que nunca le contó a Pedro fue que Guillermo tuvo varias charlas con él en el diario cuando lo fue a buscar a sus guardias.
- Ahora ni los mensajes me contesta. Quiero la verdad. ¿Anda con alguien? 
- No Guillermo, y te aseguro no la está pasando nada bien, está igual que vos
- No querido, yo la estoy pasando como el culo 
- Dale tiempo, pensá lo que te pidió
-  Estas igual que Beto, vos no soy un chico, yo sé lo que quiero y a quien 
- ¡Jajaja! Entonces jugatelá

En un departamento no muy lejos de Babylon...
- Te juro Juan, este es el momento. Están separados y débiles  
- ¿Te parece Pablo? 
- ¡Claro que sí! Dos golpes certeros y vas a ver una caída de lujo, Guillermo Graziani a la lona, de esta no se levanta
- Te aclaré que no quiero que sufra
- Va sufrir... aunque ahí vas a estar vos, su amigo inseparable para apoyarlo,
su gran amor
- Me gusta… ¿y a Pedro que le va pasar? 
- Dejámelo a mí... va a dormir con su verdadero amor

  

BABYLON... continuará



SE DICE QUE EL ARMAGEDDON ES PROVENIENTE DE LA EXPRESIÓN HAR-MAGEDON QUE SIGNIFICA " MONTE DE MEGIDO " Y ES UN TERMINO BÍBLICO QUE SIGNIFICA EL LUGAR DONDE ACONTECERÁ LA BATALLA FINAL ENTRE LAS FUERZAS DEL BIEN Y DEL MAL .
PARA LOS QUE ESCRIBIMOS ESTA FICCIÓN , BABYLON ES EL ARMAGEDDON Y CLARO SE ACERCA LA BATALLA FINAL ......