
"Y SE QUE EL AMOR ES SOLO UN GRITO EN EL VACÍO....Y QUE EL OLVIDO ES INEVITABLE
PERO ESTOY ENAMORADO DE TI...”
Los días pasaron lentos y pausados, sentado ante su mesa tablero el arquitecto Pedro Daniel Beggio seguía con su lápiz negro en la mano sin poder dibujar nada en esa amplia hoja en blanco. Ya los trazos que antes en minutos se transformaban en casas, departamentos, y hasta daban formas a edificios que nacían primero en su cabeza, ahora solo mostraban unos ojos negros, profundos y unos labios finos, sensuales… Sin darse cuenta, ahí estaban esos ojos, mirándolo fijo, insinuantes, provocadores. Ya no recordaba cuantas veces en el día y la noche siempre terminaba dibujando lo mismo... De bronca, de impotencia, tomó la hoja y la rompió en mil pedazos.
- Bueno… Che, ¿cuántas hojas rompiste ya? ¿Qué te pasa Pedro? O mejor dicho… ¿qué pasó esa noche? Cuando te fui a buscar estabas en una crisis, temblabas, llorabas como hace mucho tiempo no pasaba, te lo pregunté toda la noche pero no me contestaste, solo lloraste y a la mañana eras otra persona. ¿Qué te pasó?
- No te oí llegar, no me avisó la secretaria. ¿Por qué no te hacés anunciar?
-¿Para qué? ¿Para que hagas que me mientan? No señor, se retiró. Está en una reunión, está cagando… y ni hablemos de tu celular. Me cansé de dejarte mensajes que no respondés. Ahora estoy acá y no me voy por dos malditas razones: primero, porque soy tu mejor amigo, estoy preocupado por vos y segundo, me siento culpable. Yo te mandé a BABYLON, porque fue ahí, con ese tipo que comenzaron los problemas, con la mano derecha del dueño de BABYLON
- No quiero hablar de lo que pasó esa noche, ni tampoco quiero hablar de él. ¿Lo entendés?
- No flaco, no lo entiendo y de acá no me voy sin una explicación y si no me la querés dar vos, ya sabés a donde la voy a ir a buscar…
Lo conocía muy bien y sabía de lo que era capaz. Era mejor contarle todo.
- Sentate, tomamos un café y te cuento todo...
La verdad que en ese momento, o mejor dicho, desde hacía días atrás le importaba una reverenda mierda lo que pasara alrededor suyo, lo único que le interesaba era que su hijo estuviera bien y que ese querubín volviera a aparecer en su vida. Ya tomaba su segundo vaso de whisky con hielo pensando en todo lo ocurrido esa noche... Esa maldita noche...
.............................. .............................. .............................. .............................. .....
La discusión que se armó en los privados, gracias a Rubén no fue nada comparada con la que se vivió en el salón VIP. Guillermo parecía un león enjaulado a punto de atacar, nunca se imaginó Juan verlo en ese estado y menos mal que no trascendió a otras partes del club nocturno
- ¡Decime, PELOTUDO DE MIERDA! ¿Cuándo vos y yo empezamos a ser pareja? ¡¿Quién MIERDA te dio pie para meterte en mi vida?!
- Tranquilízate Guillermo, no me hables así, lo hice por tu bien y por el chico también
- ¿Por mi bien Juan? ¿Por el bien de él...? A ver querido, explícate… Porque mis huevos me están llegando al piso! Hablá che… ¡Hablá de una vez!
- Guillermo, el chico se enamoró de vos. Lo ibas a destruir y vos te ibas a cansar de él
- ¿Y vos desde cuando sabés que me cansa? Mirá… nunca te tuviste que haber metido en lo nuestro. Entendelo de una vez, no te amo, nunca te voy amar y desaparecé de mi vista.
- Guillermo hablemos, el chico no puede destruir lo que tenemos...
- “Lo que tenemos” ¿Vos te escuchás lo que decís? ¡Rubén!
Los gritos de Guillermo se hicieron sentir en ese momento y apareció enseguida Rubén.
- Rubén, el señor se retira del establecimiento y de ahora en mas tiene prohibido subir a los VIP. Es una orden.
- Pero Guillermo…
- Juan desaparecé porque tengo ganas de golpearte y si eso pasa ya no hay vuelta atrás...
Se fue sin decir nada. Fue acompañado hasta la salida....
Mientras se servía una copa de whisky una voz muy lejana le pedía jugo de naranja. De bronca, de impotencia apretó tan fuerte el vaso que se rompió en sus manos haciéndole sangrar la mano, pero no le dolían las astillas de vidrio en sus manos, tenía un dolor más profundo, un dolor que nacía del alma, que nacía de lo nuestro.
- ¡Señor! ¿Qué le pasó? ¡Está sangrando!
- Tranquilo Rubén, esto va pasar... yo te aseguro que esto también va sanar...
Pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? No fue así, los días pasaron. Todo lo que hizo fue en vano, trató de ahogar esa piel, ese olor con otros cuerpos, pero le fue imposible. Tarde o temprano su recuerdo volvía a él con más fuerza, buscaba por todo los medios ocupar un lugar en su corazón. Para colmo las señales eran claras y él no las quiso ver hasta ahora... Ahora que el semáforo ya tenía luz roja prendida hacía rato y que la coraza de su corazón estaba en peligro. Tenía que encontrarlo a cualquier costo para enfrentarlo, para exorcizarse de él, de su cuerpo, y después dejarlo… No era amor, de eso estaba seguro, era solo un polvo que para su mal fue muy bueno y que después de varios usos solo sería un buen recuerdo....
No omitió nada le contó absolutamente todo lo que había pasado
- ¿Entonces te usó? ¿Fuiste una apuesta? ¡Qué hijo de puta…!
- Si, el muy cínico jugó una apuesta y yo caí sin saber nada.
- Te comprendo Pedro, pero razonemos algo. Si no entrabas vos iba a ser cualquier otro y sos un hombre grande, ya te podías imaginar lo que pasaba en ese lugar, entonces contame… ¿qué fue lo que te afectó más? ¿La apuesta o que él sea el rey de la poronga?
- ¿Qué me querés insinuar…?
- Lo sabés muy bien, te dolió más que un tipo venga y te diga que no fuiste el único. Que él, cada noche, es de otro.
Lo miraba fijamente lo que le decía era la pura verdad, desmentirlo era como negárselo a si mismo,
- Tenés razón, me dolió ser parte de una apuesta, me dolió que no me lo dijera, pero lo odié más de solo pensar en todos los tipos que pasaron por su cama.
- Eso no es odio… son celos.
- Celos, odio, es la misma mierda... pero te juro que me voy a vengar!
Sus ojos no mostraban ninguna chispa de vergüenza al decir esas palabras, al contrario, muy en el fondo se le podía notar un aire de cinismo.
- Córtala Pedro, nunca fuiste un hombre vengativo y menos cínico, no la juegues en ese papel.
- No es un papel, de ahora en más esto es lo que soy. Y que se prepare porque lo voy a destruir.
- ¡Jajaja! ¡No podés estar hablando así! Seguí mi consejo, olvidalo. Fue una mala experiencia, el tiempo te hará sanar y llegará a tu vida el verdadero amor
- ¿De qué mierda me hablás? ¿De amor?
- ¡Si, de amor! Recordá que hace días atrás me aseguraste que estabas enamorado
- Si, lo recuerdo muy bien… y también recuerdo que ese amor se fue por el inodoro esa misma noche.
- ¡Pedro…! no es bueno el camino que querés tomar... En ese recorrido vas a hacer daño a otros pero en especial a vos mismo, pensalo amigo mío.
- No hay nada que pensar. ¿Estás conmigo o en mi contra?
- Mmm… ¡Claro que estoy con vos! Nunca te dejaría solo en esto, y cuando caigas, ahí estaré para levantarte... ¿Qué pensás hacer?
De nuevo otro día que llega a su fin.... La cálida noche ya comienza en BABYLON, la música se hace sentir, las luces de colores dan vida al lugar y todo vuelve a comenzar como todas las noches. Copas que van y vienen, miradas con doble sentido, bailes muy sensuales, hombres que sin tapujos se entregan a la pasión... Al placer
La decisión estaba tomada, lo buscaría hasta debajo de las piedras si era necesario. Tenía el poder y la plata para hacerlo y ya sabía por dónde comenzar
- Señor, buenas noches. ¿Me mandó a llamar?
- Buenas noches Rubén, necesito un favor. Quiero los CD de las cámaras de seguridad de la noche en que apareció el pibe ese, el del jugo de naranjas
- ¿Quiere su imagen impresa señor?
- Si, eso mismo. La mejor que consigas.
- Está bien señor, ya lo consigo. Disculpe… el señor Juan desea hablar con usted
- Decile que estoy ocupado. No,… mejor decile que estoy cogiendo. ¡Huy que hincha pelotas...! Disculpá Rubén, solo decile que no quiero verlo.
Trató por todos los medios de no cruzarlo, las reuniones que tenían que compartir las desechó. Argumentó estar enfermo y otras boludeces que se le ocurrían en el momento, en último caso le tiró todo el fardo a su otro socio, Marcos, que no puso reparos al saber que tendría una buena comisión por el favor... Tan distraído estaba en sus pensamientos que ni se fijó que estaba ahí parado.
- Guillermo, tenemos que hablar, esto no puede continuar así
- ¿Quién te dejó subir a vos? ¿No te dije que no te quiero ver por aquí?
- ¡Dale che! ¡Somos amigos desde hace años! Ese pibe no nos puede separar
- ¿Y quién te dijo que ese pibe fue quien nos separó? Vos solo te echaste la soga al cuello al meterte en mi vida
- Bueno, hagamos las paces, si ya solucionaste tus diferencias con él porqué conmigo no.
- ¿De qué mierdas hablas Juan?
- El pibe Guillermo, está abajo muy acaramelado con un tipo.
No podía creer lo que sus oídos escucharon. Para cerciorase se acercó al ventanal y ahí lo vio al querubín, a su obsesión, bailando con otro hombre, dejándose tocar y seducir por otros labios y una tremenda furia se apoderó de él y que iba abarcando todo su cuerpo… pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? Su aplomo de abogado vino a contener esa furia nacida en su interior.
- ¿A dónde vas Guillermo?
- A saludar a un amigo…
Respiró profundo antes volver a entrar a BABYLON, lo tenía decidido y no había vuelta atrás. Ya no era ese ingenuo de la primera vez, ya sabía con lo que se iba encontrar, a quien quería ver. Al cruzar la puerta, un hombre cualquiera se le acercó y le susurró palabras al oído.
- Bailar si, pero para lo otro es muy temprano todavía
Mientras empezaron a bailar las nauseas recorrían su garganta. El hombre, sin ningún disimulo tocó su cuerpo, buscó su boca. Lo que en su mente le pareció que iba ser fácil en los hechos era un calvario, no eran las manos ni la boca que deseaba, pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? Era un juego que debía aprender a jugar si quería vengarse....
- Buenas noches… ¿se divierten?
Dejaron de bailar y lo miraron los dos
- Sí que nos divertimos, ¿o no? ( miró a su acompañante )
- Desaparece ya... Gracias
El hombre desapareció de escena como en la mejor de las películas y Guillermo sin ningún descaro ocupó su lugar.
- Hola extraño… ¿no recuerda que usted y yo teníamos que hablar hace varias noches atrás?
- Si lo recuerdo.. ¿Cómo es que te llaman? Ah, si… el rey de la poronga. ¿Me soltás?
- Ya sé que lo sabés todo, y no. No te suelto. Bailemos.
Su cuerpo, traidor absoluto, se amoldó enseguida a ese otro cuerpo. Ya lo conocía bien, aunque solo fue una sola vez lo bueno nunca se olvida... Y ahí lo tenía de nuevo ante él, podía tocarlo, sentir los latidos de su corazón, olerlo, desearlo… Lo supo en ese momento, no podía ni debía dejarlo escapar de nuevo, y menos, sin que él hubiera logrado expulsarlo de su mente.
- Che… me estas asfixiando y tenemos que hablar
- Te suelto con dos condiciones
- Cuales
- Quiero un beso y segundo, no te escapás
- Yo no quiero un beso y no me voy escapar, quiero respuestas.
- Vamos a hablar arriba.
Subieron. Ahí estaba Juan esperando a Guillermo. Pedro al verlo, le saltó la térmica enseguida
- ¡Ahhh bueno! Estamos todos… el hijo de puta que faltaba. ¿Te contó el cretino que me quiso consolar después que largó todo su veneno?
- Guillermo, no permitas que me hable así
- Que te hable como quiera Juan. ¿Qué carajo hacés acá todavía?
- Bueno, parece una pelea de enamorados. Yo los dejo, voy abajo a bailar. Hasta la próxima don poronga.
- ¡La puta madre, pendejo del orto! ¡Vos te quedas acá! Y vos Juan, andate, no sos bienvenido
Salió con mucha bronca, nunca se imaginó que Guillermo lo trataría de esa manera.
- Que boca sucia sos, no te tenía así... Sentate. ¿Te sirvo un jugo?
- Lo que pasa es que no me conocés, ya no tomo jugo pero te acepto un whisky.
- Creí conocerte, aunque sea un poco, pero ahora lo dudo… Che, ¿desde cuándo tomás whisky? Contame.
- Desde que me acosté con varios hombres, muy buenos, muy bien dotados, que me enseñaron a tomar algunas cositas…
Si le hubiesen preguntado hace unos días atrás, como descubre en su profesión quien miente y quien dice la verdad, lo podría haber respondido. Pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? La verdad es que con este querubín hoy no sabría que responder
- Mirá que bien. Tuviste nuevas experiencias, me agrada, me sacás un peso muy grande de encima, temí que lo que había pasado te hubiese dejado heridas
- ¿Qué pensabas? ¿Qué andaría llorando por los rincones? No, por favor! Pero ya que estamos en plan de confidencias mutuas te cuento que fuiste un gran maestro y yo solo un muy buen polvo.
- Che, no me jodas…! ¿Desde cuando te nació el cinismo? Te pido disculpas, te tendría que haber hablado de la apuesta, de mi lema…
- ¡Huy si! lo escuché. Solo una vez con la misma persona. ¡Te juro que me causó gracia! Bueno, creo que está todo claro y ya nada nos une.
- ¿No me vas a disculpar?
- Desde que te conozco vivís pidiéndome disculpas... me voy.
- Quiero que te quedes.
- ¿En calidad de qué? ¿Para seguir hablando, tomando, o vamos a consumir alguna droga?
- Hacemos lo que vos quieras.
Se acercó a donde él estaba sentado y lo miró fijo a los ojos.
- ¿Y si te pido que cojamos toda la noche?
- Por supuesto, es lo que más deseo en este momento chiquito…
- ¿Y tu lema? No tenés códigos, valores, vos... ¿Dónde quedaron...? Mejor me voy, pero te robo unos preservativos, la noche es larga... (Los iba tomar de la mesa cuando...)
Con que gusto le hubiese dado un buen golpe en la cara por tirar de la cuerda, pero él se lo tenía merecido y tenía otros planes en su cabeza.
- Quédate sentado. Te quiero proponer algo.
- ¡Huy… que interesante! ¿Qué me vas a proponer?
- Quiero que sigamos con lo nuestro.
- ¿Qué me querés decir?
- Te propongo que sigamos juntos, que si tenemos ganas cojamos más de una vez.... Te aclaro, no somos pareja, pero tenemos privilegios. Pero seguimos cada uno por su lado, ¿me entendés? Cojo con quien quiera y no te doy explicaciones.
- Quiero cosas a cambio.
- ¿Cuáles?
- Te cogés a quien quieras, igual yo, pero tu culo y tu boca son míos.
- ¡Jajá! ¿Me das a entender que no puedo besar a nadie? ¿Solo a vos?
- Si.
- Bueno, lo acepto, pero vos no le entregás tampoco ni tu boca ni tu culo a nadie, solo a mí. Y con respecto a mi culo, te aclaro, siempre fui activo.
- ¡Guaaaa...! Ah, quiero otra cosa. No importa con quien mierda estés, nada de intercambio de teléfonos, nombres y a mas tardar a la una tenés que estar en el loft
- Estás loco, por lo menos a las dos.
- A la una empieza el toque de queda y si no estás a donde tenés que estar, se acabó. ¿Lo tomás o lo dejás?
- ¡Está bien! Ganaste, lo tomo.
- Bueno, ahora así me voy
- ¿A dónde carajo vas a ir?
- ¿Todavía no terminamos?
- Recién empezamos...
Vino cuando fue llamado
- Rubén, el señor aquí presente tiene pase libre, se lo tratara como si fuera yo mismo en persona ( lo miró ) ¿Vos supongo que tenés nombre?
- Claro, me llamo Pedro.
- Bueno Rubén, Pedro tiene toda mi confianza, ¿entendido? Avisá a los demás, por favor.
- Claro señor. Bienvenido señor.
- Gracias Rubén
Cuando quedaron solos ......
- Me gusta Pedro.
- Y a mí me gusta don poronga ¿o tenés otro nombre?
- Claro que si atorrante, me llamo Guillermo.
La música empezó a sonar, Guillermo lo abrazó y él se dejo abrazar. U2 y su clásico WITH OR WITHOUT YOU empezó a sonar, mientras la iluminación se atenuaba, ellos se abrazaban mas. La melodía los arrastró a un momento único, ahí ya no existían la venganza ni los miedos, solo era una entrega mutua de dos hombres... Besó sus labios, con dulzura recorrió su cuerpo con sus manos mientras Pedro tarareaba en su oído parte de la canción
Veo una piedra en tus ojos
Veo la espina torcerse
Y te espero a ti... hechizado con la suerte
Y en la cama te esperaré
Contigo o sin ti
Contigo o sin ti
Tú lo das todo y yo quiero más
Y te estoy esperando
No tengo nada que ganar no tengo nada que perder... contigo o sin ti
- ¡Che, que bien que cantás!
- ¡Jajaja! Boludo, ¿te crees que no me di cuenta me desabrochaste el pantalón?
Miró su reloj.
- Lo lamento, empezó el toque de queda, ya sos todo mío...- y se besaron
Se besaron con intensidad, sus lenguas se reclamaron y sus mutuos cuerpos temblaron de solo sentirse rozados, pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero?... Guillermo lo soltó y se alejó de él...
- ¿Qué te pasa? ¿Por qué te alejás?
Algo no estaba bien, algo no le gustaba, algo olía mal y como abogado lo intuía.
- ¿Qué buscás? ¿Qué mierda querés de mi?
Se sorprendió al escuchar esas palabras, no sabía bien que responder. La bronca lo hizo hablar mientras se abrochaba el pantalón
- ¿Yo que quiero de vos...? Si fuiste vos el de la propuesta
- Eso ya lo sé... pero el hombre con quien me acosté varias noches atrás nunca hubiese aceptado una cosa así, al contrario, se hubiese ofendido.
Tenía razón, la propuesta le hubiese revuelto el estomago de solo pensar que otros hombres tocarían su cuerpo y no solo eso, él seguro que lo hubiese mandado a cagar, pero !!! ¿Por qué siempre hay un pero? Él ya no era ese hombre
- ¡Huy…! No sabía que eras psicólogo, ¡jajaja!
- No lo soy, no me gusta en quien te has transformado, no me gusta para nada tu cinismo
- Mirá, o me tomás así o me dejás
Se acercó a él. Con rabia lo tomó del cuello, con fuerza, y lo arrinconó en la pared
- Te tomo, claro que te tomo, y te voy aclarar algo....
Lo sorprendió el empujón que le dio... Se liberó de él... y su respiración, que le había faltado, volvió a la normalidad.
- Que sea la última vez que me agarrás tan fuerte del cuello, y hablá de una vez...
Lo quedó mirando, tomó el vaso de whisky y lo bebió de un sorbo... Este pibe consiguió lo que nadie había podido nunca, sacarlo de sus casillas en una sola noche
- ¿Y…? ¿No ibas a hablar vos? O mejor contéstame, ¿por qué mierda me querés al lado tuyo?
- Porque fuiste un buen polvo y sigo caliente con vos, ¿te gustó la respuesta?
Sus palabras llegaron como puñales a su corazón herido, no podía ni hablar del enojo que sentía… Su corazón estaba herido, solo había una explicación para eso, estaba perdidamente enamorado de este infeliz
- ¿Y vos desde cuando te volviste tan cínico? Tan promiscuo?
- ¡Jajaja! ¡No me hagás reír! Vos sos el que se acuesta con distintos tipos cada noche, no yo… ( se delató ) No, mejor dicho, solo lo hago por curiosidad… ¡Y yo no tengo que responder te nada! ¡O me tomás o me dejás! Ya te lo dije…
Indudablemente era un desafío el hombre que estaba adelante suyo, parado sin ningún pudor, lo presionaba
- Te tomo Pedro, y acepto lo que venga de ahora en más....
Una fuerza superior los volvió a unir en un beso salvaje y sin clemencia se entregaron a él, no les importó el lugar, ni siquiera si alguien en ese momento los hubiese visto. Tan entregados estaban en lo suyo que nada les hubiese importado.....
Recorría su cuerpo con sus manos sin el menor de los pudores, ya sabía muy bien que zonas debía tocar para excitarlo al máximo y en pocos segundos su virilidad quedó descubierta
- ¿A dónde vas? Seguí besándome
- Ya vuelvo insaciable… Voy a chupártela, me muero por sentirla en mi boca.
No lo podía creer, ese hombre se arrodilló ante él y tomó su miembro, lo introdujo en su boca y empezó a succionar mientras él se consumía de placer. Se escuchó a sí mismo rogando que se la chupara más rápido, se vio a si mismo moviendo sus caderas, tomando su cabeza con fuerza y en la cumbre del éxtasis se sintió morir en un derrame total en su boca... Al borde de perder la razón, esa boca se acercó a la suya y se besaron con la sorpresa de que su propio semen entraba a su boca...
- Primera lección. Esto se llama beso blanco y espero que muy pronto esos labios me devuelvan el favor... Vamos casa que te voy a seguir enseñando, mi endemoniado querubín.
BABYLON.... continuará
