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sábado, 28 de febrero de 2015

"YO TE QUIERO ASÍ" - Cap. 25 - (By Juliana Millán)

YO TE QUIERO ASÍ - CAPÍTULO 25





Pedro y Guillermo despiertan abrazados, no pueden despegarse uno del otro porque están cómodos en la cama. De repente Guillermo recuerda que están en su casa y Fabián debe estar revoloteando por ahí, quiere deshacerse del abrazo de Pedro pero este no lo deja.
Pedro:- Que pasa mi amor?, quedate un ratito mas conmigo, dale –
Guille:- Cielito debe ser tarde y además Fabián debe estar despierto ya ….. sabes lo incómodo que va a ser para mi que te vea bajar de mi cuarto? -  y se levanta dirigiéndose al baño
Pedro:- Bueno, esta bien …. Pero nos duchamos juntos? – le grita picarón
Guille sale rápidamente del baño haciéndole gestos para que baje la voz – Pero que haces Pedro? Por favor baja la voz o queres que se entere todo el barrio? – comenzaban los berrinches de Graziani que tanto amaba Pedro.
Pedro:- Bueno perdooonnn, fue sin querer – se levanta y va hasta el baño
Guille lo mira desconcertado – No estarás pensando en meterte conmigo en la ducha no? -  Pedro lo mira con esos ojos tan dulces y comienza a hacerle pucherito – Que atorrante que sos – lo acusa Guillermo y se bañan juntos. Entre caricias, besos tardan un poco mas de lo deseado, se visten y bajan juntos a la cocina.
Guillermo no quería encontrarse con la mirada de su hijito, le daba mucho pudor, pero al llegar a la cocina solo encontró una nota donde le informaba que había salido temprano para reunirse con un amigo para estudiar y que le deseaba un buen día. En una postdata le dejaba saludos a Pedro. Se sintió aliviado y comenzó a preparar el desayuno, Pedro lo observaba desenvolverse como nadie, buscando en la heladera, en la alacena y él solo lo contemplaba.
Guille:- Che precioso me das una mano, o pensás quedarte todo el día así? -  le llama la atención tiernamente
Pedro:- Te ayudo, te ayudo, es que te vi tan compenetrado que no quise meterme …. pero decime que hago –
Juntos prepararon café y tostadas con mermelada, hablaron acerca de algunos expedientes que tenían que presentar en el juzgado, Pedro se encargaría de esto. Seguían organizando el día cuando el celular de Pedro comienza a sonar, cuando se fija en la pantalla el llamado provenía del médico que atendía a Camila, inmediatamente atiende.
Pedro:- Doctor buen día, alguna novedad? – el médico le habla del otro lado – entonces ya despertó? –contesta Pedro emocionado – Bien, iré en cuanto me organice, muchas gracias – y finaliza la conversación.
Guille:- Camila despertó?, como está? – le consulta
Pedro:- Si, despertó Guille. Tengo que ir a verla, el doctor no quiso adelantarme nada por teléfono pero se lo notaba preocupado, no sé que pensar pero espero que esté todo bien –
Guille:- Anda, anda yo me ocupo de llevar las cosas al juzgado –
Pedro se acerca y lo besa suavemente en los labios, se miran con la misma intensidad de siempre y se sonríen – Te llamo luego – le dice y sale para el hospital. Guille no puede evitar sentir que algo no está bien, espera equivocarse pero esa sensación no lo abandona. Termina de desayunar y sale para el juzgado, hace las presentaciones correspondientes y se dirige al estudio.
Pedro llega al hospital y se encuentra con el médico quien lo lleva hasta su consultorio para explicarle mejor la situación de Camila.
Doctor:- Pase Pedro y tome asiento por favor –
Pedro estaba nervioso no sabía que iba a escuchar del médico – Está todo bien? Hay algún problema con Camila? – lo apura
Doctor:- Su esposa despertó, ha reaccionado bien a todos los estímulos, la medicación ha logrado sanar su cuerpo en forma rápida y que sea una persona joven ayuda aún mas a la recuperación. La inflamación del cerebro ha disminuido y le hemos realizado una tomografía para saber ahora con mayor precisión si hay zonas que hayan sido afectadas por el impacto, afortunadamente está todo bien, no hay lesiones – Pedro se sentía feliz de escuchar el diagnostico del médico, Camila sanaría pronto – pero debo comunicarle algo que quizá no se esperaba, cuando le consultamos por su nombre, le costo recordarlo luego hicimos otras pruebas pero le fue imposible recordar. Sufre de amnesia, creemos que es temporal pero no podemos estar seguros, a veces cuando ciertas partes de la cabeza sufren golpes esto puede afectar zonas asociadas a la memoria y por ende a los recuerdos, solo con el tiempo se puede saber si podrá recuperar completamente esos recuerdos o no –
Pedro sentía que la vida lo golpeaba una vez mas, no esperaba algo así. Camila quizá ni siquiera lo reconocería y debería empezar de cero con ella, pero algo tenía por seguro no volvería a su lado. La ayudaría en todo lo que estuviera a su alcance para que recuperara la memoria, pero volver con ella estaba fuera de discusión. Su cabeza estaba a punto de estallar de pensar tantas cosas juntas.
Pedro:- Entonces, que hago? Me dice que quizá no recupere la memoria, pero no se como proceder – se sentía muy confundido, desesperanzado
Doctor:- No se preocupe Pedro, aquí lo ayudaremos para que pueda conectarse con Camila. Tenemos un buen equipo de psicólogos y además personas que han pasado por la misma situación y se han recuperado completamente. Por favor no se sienta abrumado, es terrible escuchar algo así pero no puede perder la fe en que va a recuperarse totalmente –
Pedro:- Ud. no me entiende, yo estaba separándome de ella por eso fue la discusión en el auto y el desenlace en el accidente. Como se supone ahora que siga con mi vida, que le recuerde ese episodio tan doloroso …- se quebraba al decir estas palabras, al pensar en su vida con Guillermo y que ahora quedaría truncada por ayudar a Camila. Por que él no la dejaría sola, pero sabía bien que esto abriría un abismo entre Guillermo y él – quiero que entienda que no abandonaré a mi mujer pero no volveré con ella por lástima –
El médico lo observaba y entendía la preocupación de Pedro, lo ayudaría en todo lo que estuviera al alcance del hospital.
Pedro:- Puedo verla ahora? –
Doctor:- Claro que si, sígame por favor – y juntos emprendieron el camino hacia la sala de cuidados intermedios
Pedro al ingresar la ve, Camila tenía la mirada perdida, apenas reaccionaba a las enfermeras quienes controlaban el suero o a cualquier persona que estuviera allí. Se acercan lentamente a su cama y el primero en hablar es el médico – Buen día Camila, como estas? – Camila lo mira y solo hace una mueca – quiero presentarte a alguien que quizá conozcas, se llama Pedro Beggio – Pedro se acerca y Camila lo mira pero no logra reconocerlo, lo mira como si fuera un completo desconocido, el médico insiste – lo conoces Camila? Te resulta familiar su rostro? – pero niega con la cabeza.
Camila:- Nos conocemos? – le dice a Pedro
Pedro trata de sonreír y mostrarse amigable con ella – Claro que si, nos conocemos hace tiempo – no sabe bien si decirle que están casados
Camila:- Somos amigos? Parientes? – se nota que hace esfuerzo por recordar
Pedro:- No … - mira al médico buscando alguna respuesta en sus ojos, no sabe si decirle y el médico asiente – Soy tu esposo Camila, estamos casados – siente una punzada en el corazón
Camila:- Estoy casada? – mira sus manos buscando el anillo, solo ve la marca que acusa la ausencia del mismo
Doctor:- Camila sus pertenencias están guardadas, al igual que su anillo de matrimonio –
Camila:- Entiendo – mira a Pedro – hace mucho que estamos casados? Tenemos hijos?-
Pedro ya no quiere contestar a tantas preguntas, no quiere revolver el pasado pide disculpas y se retira de la sala. Camila queda sorprendida por esa reacción y el médico le explica que será difícil para los dos pero que deben tener paciencia.
El médico sale de la sala y encuentra a un Pedro devastado, su rostro refleja la decepción, la agonía de saber que sigue atrapado en un matrimonio que ya no quiere pero que deberá soportar hasta que todo se aclare. Y el dolor mas grande es por Guillermo, sabe que cuando hable con él no le dará tregua lo conoce y no puede esperar que entienda, ojalá se equivoque pero conoce demasiado bien a Graziani.
Guillermo llega al estudio, chequea su celular pero no tiene ninguna llamada perdida ni siquiera un mensaje de Pedro, pregunta a todos si hay alguna novedad pero nadie sabe nada. Ingresa a su despacho y sabe que algo anda mal, lo presiente. Mantenía su celular cerca de sus labios expectante, en ese momento ingresa un mensaje, es Pedro y solo dice “Tenemos que hablar urgente, algo pasó”. Guillermo sabe bien que algo malo pasó y que Pedro debe juntar coraje para decírselo, el miedo lo hace presa y solo piensa en que quizá todo el sueño termine en un instante pero prefiere esperar a tener a Pedro delante suyo para confirmarlo.

CONTINUARÁ...


viernes, 27 de febrero de 2015

"TOMA UNO" - Cap. 9 - (By Juliana Millán & Majo Comellas)

TOMA UNO - CAPÍTULO 9




El efecto mariposa es una forma de explicar el como, una leve variación en un tiempo y espacio, genera múltiples reacciones en otros espacios en el mismo tiempo o en el mismo espacio en diferentes tiempos; y se llama así por un proverbio chino, que palabras más o palabra menos, dice: "La brisa de las alas de la mariposa ahora, es el anuncio de una tormenta luego". Guillermo despertó es un estado de gracia absoluta giro su cabeza y se encontró con el rostro más perfecto, con los rasgos suavizados por el efecto del sueño y todas los memorias de lo vivido pocas horas atrás lo colman, se estremece y hasta se sonroja al recordar el desenfado de Pedro, la absoluta pasión con que le hizo el amor, como lo arrastro en una vorágine de deseo y lujuria romántica que nunca jamás hubiese imaginado que iba a vivir. Es perfectamente consciente que lo estimulo con una locura demencial que desconocía en su carácter, lo acicateo hasta despertar en él y en sí mismo un instinto voraz que los hizo descubrirse y disfrutarse fundirse y rearmarse…. el efecto mariposa había comenzado, un NO había sido modificado hacia un SI rotundo, comprende que este hecho puede modificar sustancial y completamente su destino y transformar su imperturbable y tediosa vida en una aventura que vale la pena transitar. Por otro lado se filtra otro pensamiento no tan positivo pero que le indica que en lo concerniente a las conductas humanas incluso las más pequeñas acciones pueden tener importantes consecuencias ya sea para bien o para mal, todo lo que hacemos cualquier acto tiene una réplica que va en aumento, toda energía está ligada en este mundo y no existe ningún acto sin reacción secundaria alguna, este no desaparece solo se transforma. Él sabe que su realidad necesita de este tipo de cambios lo que no sabe a ciencia cierta es si va a ser capaz de enfrentarlos, de luchar contra los prejuicios, si va a saber manejar el rechazo o el posible desprecio de los demás, pero sobre todas las cosas lo que más le preocupa es el efecto y las derivaciones que pueden ocasionar sus decisiones en la vida de Fabián, su hijo es su máximo tesoro, solo por él es capaz de abdicar a su felicidad. Es tal su abstracción que no percibe que Pedro lo mira hace ya un rato, lo sopla suave en los labios y Guillermo gira sobresaltado y divertido antes ese gesto… ninguno dice palabra las miradas ofician de intérprete de las sensaciones vividas y todavía candentes en el cuerpo y alma de ambos - cuando me miras me siento extraño, al descubierto, desnudo en mis más íntimos pensamientos, me seduce como me investigas y me descubrís, me provocas cosas que ni yo logro comprender te miro y no soporto que el espacio que nos separa sea mayor al tiempo que me lleva respirar y tomar aire para reducir ese espacio, recuerdo los versos de una canción que me encanta y q dice lo que quisiera gritarte “Anda deja que descubra los montes de tu mapa, la concupiscencia secreta de tu alma y ven a mis brazos dejemos los datos seamos un cuerpo enamorado….” Que Dios me ayude si algún día te das cuenta lo perdido que estoy sin vos, es inútil estoy mortalmente enamorado de vos Guillermo Graziani y voy a pelear por esto con todas mi fuerzas sin vos ya no soy… -
 - Buen día precioso, ¿¿estás bien? te hablo y no me contestas... –
- ¿¿¿Buen día??? ¿¿Ya amaneció?? ¿Tanto dormí? –
- Te diría que lo que menos hicimos fue dormir - Guillermo se sonroja y eso produce en Pedro una ternura que lo conquista y arremete contra esos labios dulce sensual e imparable.
- Te aseguro que después de lo que vivimos anoche de lo que menos conciencia tengo es de la hora, lugar o del tiempo en que estoy, soy absolutamente feliz me regalaste una noche inolvidable… -
- ¿¿¿Una noche que yo te regale??? Cielito tenes mala memoria no me dejaste ni soltar el bolso, estabas como loco pensé que terminaba en el hospital… -
- ¿¿¿Quejas Graziani???... si no te gusto, no repetimos... –
- Vení para acá, vos me estas cargando, espero que este solo haya sido el calentamiento… - lo abraza en un solo movimiento lo encierra lo acerca y lo mira con un deseo contenido y con algo más cercano al amor pero que todavía no se anima a confesar. Pedro nota esa duda en sus ojos y un estremecimiento cala profundo en su interior, se deshace de ese abrazo a regañadientes sabe que se impone una charla aunque es lo menos que desea hacer con él en ese preciso momento.
- Yo sé que anoche actué de manera arrebatada y que no debí pegarte pero de verdad Graziani, nunca conocí a nadie que me llevara fuera de mis limites como lo haces vos, no pude controlarme, me sentía disociado quería matarte y besarte sin solución de continuidad .… me pase con lo del golpe perdón... –
- No comulgo con la violencia en ninguna de sus formas ni en ningún contexto pero reconozco que me gane esa piña, sé que hice méritos así que no me pidas perdón. Sé que provoque eso en vos, se me complica manejar esto Pedro es la primera vez que me pasa, jamás me sentí así con alguien más-
- Lo sé y lo entiendo porque me pasa igual, nunca antes me había enamorado de alguien de la manera en que me paso con vos, nadie me atrajo con la fuerza desesperante que me lleva a querer estar cerca tuyo, generas en mi sensaciones que me ahogan si no las dejo salir –
Pedro se siente sofocado y algo avergonzado ante esta confesión brutal pero sabe que es tiempo y que si no lo dice ahora puede no haber otra oportunidad. Guillermo se siente aturdido ante su cercanía y sobre todo ante semejante revelación, sabe que él necesita que le responda con igual o mayor intensidad pero fiel a su estilo y todavía incapaz de decirle cuanto lo ama respira hondo y cierra sus ojos, tomándose unos minutos medita su respuesta. Pero Pedro es Pedro con sus miedos y ansiedades, salta de la cama ante los azorados ojos de Guillermo, busca y encuentra, prende el cigarrillo necesita algo que calme los latidos de su corazón y que remita esa angustia que amenaza con cubrirlo todo nuevamente.
- ¿¿Tanto miedo le tenes al amor, que no te permitís sentir ni decir lo que sentís o deseas? –
Pedro siente como se le tensa el cuerpo con cada palabra que pronuncia acaba de exponerse, de desnudarse ante él y solo recibe su mirada clavada en sus propios ojos. Guillermo no puede creer el desparpajo de este chico y la insolencia con la que le habla, solo atina a mirar el cuerpo desnudo de Pedro que le quita el aliento y enciende una hoguera en su bajo vientre que se dispara por todo su cuerpo quemándolo y desintegrándolo con una voracidad imparable. Se levanta de la cama y se acerca conteniendo la respiración.
- Precioso no se trata de no reconocer lo que siento, tengo muy en claro mis sentimientos sino, no hubiera armado el despelote que arme para llegar hasta acá. Me encantas, no puedo respirar cuando estoy cerca tuyo, la sola idea de perderte me hizo reaccionar como jamás pensé que podría hacerlo, estoy absolutamente fascinado por vos, nunca desee a nadie tanto en mi vida y eso me asusta enormemente –
En la medida que le hablaba con una tranquilidad impuesta y que de ninguna manera siente, lo fue atrayendo de nuevo a la cama, se sentaron y acariciándolo logro calmar su cuerpo que se sacude en temblores mezcla de enojo y deseo.
-Lindo yo jamás conocí el amor, no sé cómo maniobrar todo esto, pero te aseguro que lo mío no es cobardía ni falta de interés, todo lo contrario ¿vos pensás que no mato por estar con vos todo el tiempo? no pare de imaginarte todos esos días en el Delta, para mí fue un infierno –
- Que es lo que te frena entonces.... yo quiero intentarlo con vos, pero si voy a jugármela necesito saber que estas a mi lado, esto es algo de dos no funciona si tiramos la soga de un solo lado –
- Tengo un hijo Pedro en el que tengo que pensar y no lo pongo como excusa, no soportaría ver que Fabián sufra por una decisión mía que pudiera ocasionarle dolor, yo puedo lidiar con una sociedad hipócrita e intolerante pero él es muy chiquito y tengo que protegerlo, yo te quiero Pedro pero mi hijo es antes que nadie –
- Nunca me metería entre vos y Fabián, se cuáles son tus prioridades y las entiendo actuaria igual en tu lugar, pero creo que si estamos juntos y lo intentamos podemos protegerlo de cualquier idiota que quisiera intentar lastimarlo, de todas maneras la decisión es tuya… aunque se me está ocurriendo algo… -
- Pará un minuto Pedro, vos en tres días te vas de viaje.... muy lejos, ¿como se supone que vamos a hacer para estar juntos? O cambiaste de opinión, ¿Qué haces…. te vas, te quedas?? –
- …. ¿¿Aceptarías irte conmigo a Paris?? Sabes que tengo un contrato por cumplir y sería una excelente oportunidad para consolidar esto y vivirlo en libertad y para Fabi seria toda una aventura… -
- Pero Pedro ¡¡pensa lo que decís!! ¿Cómo se te ocurre que lo voy a llevar a mi hijo tan lejos de su vida, de sus cosas? Además no te olvides el quilombo que tendría en puerta con Silvina, ella lo abandonó pero si le llego a sugerir siquiera me firme un permiso para sacarlo del país, lo convertiría en una batalla legal que no tendría fin. No necesito darle excusas para que convierta nuestras vidas en un infierno – Guillermo no puede evadir ese tema, ya no
- Pero amor, si es necesario contratamos abogados, no puede hacerte algo así no tiene derecho, ella abandonó sin ningún tipo de resquemor a su hijo así que no tiene derecho a hacerte reclamos. Yo conozco a un buen bufete de abogados… -
- ¡¡¿¿Vos estás loco Pedro??!! Yo no pienso demandar a la madre de mi hijo, eso está fuera de discusión, lo único que lograría con eso es que odie a Fabián del mismo modo en que me odia a mí, no me vuelvas a sugerir algo así porque no pienso hacerlo – Guillermo cambia su semblante, se nota contrariado y receloso de esa parte de su vida – Sería muy injusto para mi hijito, todo porque su padre se enamoró…. – deja esas palabras dando vueltas en su cabeza y se desvía en la conversación - Vos entendés el desarraigo al que lo sometería, no es una maleta que saco y transporto cual gitano, es muy chiquito, no, eso sería impensable –
Pedro se acuesta en la cama y cierra los ojos, otra vez siente que se equivocó se espanta unas lágrimas que no puede contener, no encuentra la salida y siente que todo se cierra.
- Mi amor, no llores perdóname no quise contestarte así soy un imbécil, mirame por favor no puedo soportar verte así, tiene que haber una manera y te juro que la vamos a encontrar, no voy a dejar de pelear por esto, sé que si te tengo todo en mi vida cobra sentido –
Pedro no tolera la idea de perderlo, renunciar a él es igual a dejarse morir y se arroja en sus brazos y lo aprieta con ferocidad, todo se detiene, los relojes dejan de marcar la hora, se encienden, brazos y bocas brotan batallando por devorarse mutuamente, el dolor, la frustración y las ganas de encontrar una salida se vuelcan en caricias que vuelan desesperadas, las manos recorren un camino conocido el roce de los dedos en los lugares exactos los llevan a la locura, un quejido potente brota de sus gargantas, el éxtasis llega y como una tormenta se desata y explota sin piedad. Pueden afrontar lo que sea, sortear las barreras que les imponga el destino pero renunciar a este amor es imposible, impensable, indeclinable, la clara mañana los encuentra durmiendo unos en brazos del otro con la férrea decisión de estar juntos pase lo que pase.
Guillermo despierta sobresaltado ha olvidado completamente a Fabián y es imperativo hablarle para que sepa que no lo ha abandonado, observa a Pedro quien duerme a su lado con el rostro distendido y no puede evitar rozar sus labios con las yemas de los dedos, delinea ese perfil con sumo cuidado y besa su frente. Se desprende con cuidado del abrazo y se levanta, toma su ropa y se dirige al baño para vestirse luego sale de la habitación tratando de hacer el menor ruido posible. Baja las escaleras, toma su celular y llama a su pequeño hijo
- Hola, ¿Daniel? Disculpame que te llame tan tarde, me quedé dormido, ¿Cómo esta Fabián? –
- Hola Guillermo, no te preocupes hombre, es un placer tener a Fabi por acá, estuvo preguntando por vos…. espera que lo llamo para que te hable –
Guillermo aguarda al teléfono, siente ansiedad por escuchar esa vocesita que lo envuelve en una infinita ternura - ¡¡Hola papá!! – grita Fabián con gran entusiasmo
- ¡¡Hijito!! ¿Cómo estás? Pero cuanta energía para contestar… ¿dormiste bien? ¿Ya desayunaste? –
- Siiii, comí panqueques y tome chocolatada y anoche jugamos mucho mucho y nos reímos mucho también… -
- Pero que bueno hijito, cuanto me alegro…. ahora papá está un poco ocupado arreglando algunas cosas pero cuando solucione todo paso a buscarte, ¿si precioso? –
Pedro despierta y no encuentra a Guillermo a su lado, un temor lo embarga, no quiere pensar en que haya huido y compelido por esa sensación toma el pantalón se lo coloca y sale de la habitación. Al acercarse a las escaleras puede escuchar su voz, y suspira relajado, lentamente desciende escalón tras escalón e hipnotizado por su presencia detiene la marcha para admirarlo, cada palabra que escucha de sus labios lo desarma completamente, esa dulzura inusitada la cual despliega para comunicarse con su hijo va colándose en cada fibra de su ser y logra reafirmar el amor incondicional que siente por ese hombre. ¿Hasta dónde será capaz de llegar para convencerlo de irse juntos? ¿Podrá resistir ese amor que sienten, a cualquier barrera a cualquier excusa? No puede quedarse de brazos cruzados dejando escapar esa felicidad que acaba de descubrir a su lado, necesita pensar en algo urgente, no va a ceder tan fácilmente. Guillermo concluye la conversación con su niño y descubre a Pedro mirándolo encandilado
- Pedro, ¿Qué haces ahí? –
- Espiarte, pensé que me habías dejado…. – le sonríe cómplice - ¿Cómo esta Fabi? –
- Inquieto, preguntando cuando voy a ir por él, aunque lo está pasando tan bien que me dio permiso para retrasarme – no puede evitar sonreír
- ¿Te vas a ir? –
- No, no sin antes hablar con vos –
Ambos se dirigen a la cocina y preparan en silencio el café, las miradas furtivas de un lado y otro, dan paso a las caricias, luego a los besos y el desenfreno los domina. Es casi imposible contener tanta pasión que los arrastra y los lanza encima de la mesa, Guillermo arremete contra su torso desnudo y su boca de apodera de los pezones de Pedro lamiéndolos y mordiéndolos. Las manos juguetonas recorren cada rincón de su cuerpo, lleva su dedo índice a la boca de Pedro desatando una corriente difícil de contener pero el celular suena devolviéndolos a la realidad. Pedro atiende y luego de una breve y concisa charla se dirige a Guillermo
- Era Benicio, ya está listo el contrato y los pasajes, pasado mañana sale el vuelo a Francia –
- Entiendo, es una gran oportunidad Pedro, no podes perderla –
- Pero….. ¿Qué vamos a hacer con esto? –
- ¿Con esto? –
- Sí, con lo nuestro, no quiero estar sin vos no puedo –
- Yo tampoco cielito – tomando sus manos – pero no puedo someter a Fabián a un cambio tan intempestivo, ya ha pasado por muchas cosas y apenas está adaptándose a esta nueva vida pero otro país sería demasiado –
- Entonces qué, no puedo entender tu lógica, preferís vivir del miedo que arriesgarte…. temes que Fabián no se adapte, temes que Silvina te demande, temes jugarte por amor…. eso no es vivir Guillermo, es entregarte y no luchar, es resignarte a lo seguro aunque eso signifique morir un poco cada día –
- No me hables así, no seas tan duro conmigo, he cometido muchos errores y el peor de todos fue con Silvina… creí que la amaba y por un tiempo creo que sí la amé pero la arrastre conmigo a una farsa de familia que no supe sostener y el peor de los castigos ni siquiera fue para mí sino para  mi hijo –
- Pero ahora podes brindarle la oportunidad de una familia, entre los tres, él va a entender porque los chicos no tienen prejuicios no como los adultos y si le enseñamos que el amor es lo único que cuenta entre dos personas entonces todo lo que pueda oír no lo dañará…. Porque lo realmente importante es encontrarse y amarse –
Guillermo medita sobre las palabras de Pedro, desea poder compartir la vida con él sin pensar en las posibilidades, algo cruza su mente, quizá pueda llevarlo a cabo pero necesita que Pedro acceda para lograrlo
- Cielito, quiero proponerte una idea, por favor pensalo no la desestimes de entrada –
Pedro mira con recelo a Guillermo presiente que lo que tiene para decirle no le gustará, pero al menos lo escuchará
- Te escucho pero te advierto que no me gustan tus palabras –
- Esta bien… creo que tenes que hacer ese viaje, es importante no solo para tu carrera sino a nivel personal, te brindará posibilidades de codearte con gente del ambiente que te abrirá las puertas hacia otros negocios –
- ¿Y vos, y Fabián? Porque no estas mencionando esa parte –
- No te vamos a acompañar….. al menos no ahora….. esperá no te pongas así, prometiste escuchar – Pedro se siente ofuscado pero aun así lo mira a los ojos – Entendé que tengo que organizar muchas cosas, no solo a nivel profesional sino a nivel personal, debo hablar con Silvina para dejar las cosas en claro entre nosotros y no permitir que nos haga un quilombo luego, tengo que arreglar los papeles de Fabián para conseguirle un buen colegio, tengo que ver la posibilidad de un trabajo porque no puedo vivir del aire….. –
Pedro lentamente procesaba todo lo que le decía y una gran sonrisa con hoyuelos se evidenciaba confirmando lo feliz que se sentía
- ¿Cuándo? ¿Cuándo vas a ir? ¿Cuánto tiempo crees que necesitas para dejar todo ordenado y organizado? –
- Al menos seis meses Pedro –
La sonrisa se esfumó de su rostro, se levantó repentinamente dándole la espalda a Guillermo quien observaba sus reacciones dándole el espacio que necesitaba.
- No me gusta Guillermo, es demasiado tiempo, no puedo estar lejos de vos por tanto tiempo –
Guillermo se levanta dirigiéndose a su lado para abrazarlo adosándose a su espalda, besa su cuello gentilmente
- Sí, vas a poder…. te lo prometo, será duro al principio pero este amor, nuestro amor podrá superar cualquier obstáculo –
 - Te quiero allá en seis meses Guillermo, ese es el plazo, ni un día más ni un día menos –
Guillermo muerde el hombro de Pedro – No me amenaces chiquito porque puedo ser muy cruel cuando quiero –
- Ah ¿sí? Vos todavía no sabes con quien te metiste ¿no? – girándose sobre sus brazos para clavar sus enormes ojos marrones en esa mirada
- No, la verdad que no, iluminame por favor –
- Voy a hacer más que eso Graziani –
Guillermo mira la hora y se da cuenta que tiene que volver por su hijo, pero no quiere despedirse aún de Pedro – Precioso, tengo que buscar a Fabián, pero quiero que vengas mañana a almorzar con nosotros ¿aceptas? –
- ¡Claro que sí! Hace tiempo que quiero ver a Fabi, ¿llevo un vino? –
- Con vos es suficiente pero…. trae el vino –

CONTINUARÁ


miércoles, 25 de febrero de 2015

"OVNIs" - Cap. 1 - (By Fiore M. Taylor)

OVNIs - CAPÍTULO PRESENTACIÓN



Una mañana cualquiera en el estudio, Guillermo y Pedro trabajaban en un expediente cuando Cuca se asoma y anuncia:
-Guille, querido, te están llamando desde Entre Ríos por un caso.
-De Entre Ríos? - dubitativo- Pasame Cuquita.
Mientras escuchaba lo que le iban planteando desde el otro lado de la línea, Pedro vio como el rostro de Guillermo pasaba por toda la paleta de colores. De su boca sólo salían monosílabos, que ni siquiera se podía descifrar su significado. Hasta que dio por finalizada la conversación, por no decir monólogo de la otra parte con un “Entonces lo espero mañana”.

Pedro había quedado muy intrigado con esa llamada, que no parecía de un normal cliente pero Guillermo había quedado en un mutismo del cual parecía no querer salir.

Ya sin aguantarse, Pedro trata de averiguar quién era y qué quería.
-Amor – le dice suavemente
No obtiene ninguna respuesta. Guillermo seguía abstraído.
-Amor – ya alzando el tono. Nada.
-AMOR – ya gritando.
De golpe, Guille se sacude y vuelve a la realidad.
-Cielito! Por qué me gritás?
-Porque no reaccionabas, qué pasó que quedaste así?
-Ay Pedro! No vas a poder creer lo que quieren que tomemos como caso. Yo no sé si reirme, tomarlo en serio o mandarlos a aquel lugar...
-Qué? Qué? Qué? Las ansias lo carcomían.
Guillermo respiró profundo y junto con el aire soltó un “Quieren que nos encarguemos de un robo que perpetuaron en el Museo OVNI de Victoria, Entre Ríos”.
Cuando esperaba que Pedro se riera, se sorprendiera o hiciera algún comentario pertinente, lo único que vio en el rostro de su amorcito fue: fascinación y a la vez preocupación. Y eso lo desconcertó.
-Pedro decí algo, no te quedes con esa cara. A vos te parece que es serio lo que me vinieron a plantear?
-Por supuesto que es serio, Graziani. No puedo creer que robaron el Museo!! Y qué se llevaron?
-”EL” Museo? “EL” Museo? Desde cuando vos tenes tanta confianza con “EL” Museo? Me estás mirando como si hubieran robado el Louvre...
Y de repente se percata... -Ayyyyy! No me digas que vos estás en esa “onda”. Cuál es tu “onda” Pedro? Porque me parece que no lo sé todo. Vos hay algo que me quieras decir?
Pedro se sonríe al recordar esas palabras. Mucha agua pasó bajo el puente desde entonces. Agua sanadora y también agua contaminada. Pero que dejó lo más importante que hoy tienen los dos: su AMOR.
-Guille, a pesar del tiempo que llevamos juntos, hay cosas, intereses del otro que aún no conocemos.
Y casi como una confesión frente al escéptico le dice, golpeandose el pecho con los nudillos: “Sí, yo soy un apasionado del tema OVNI”.
A esa altura de la charla, ya Guillermo estaba resignado a esa respuesta. Y además se lo esperaba. Pedro siempre había demostrado ser un espíritu curioso en todos los ámbitos. Curioso e incansable, como lo había vivido en Bahia cuando quería embeberse de toda su cultura, hasta de los más mínimos detalles, o cuando quería explorar todos los recovecos de ese amor que los unía. “Soy como una esponja” le había dicho... Y mejor no recordar las siguientes palabras que le dijo... Qué atorrante. ADORABLE.
Pero no por eso lo iba a aceptar mansamente y no tardó en mostrarle su disgusto.
-Por qué no podés al menos darle una posibilidad? Por qué tenés que vivir siempre en tus esquemas rígidos e inquebrantables?
Acaso no crees en la posibilidad que esas estrellas que se ruborizan por nuestro amor puedan cobijar otros seres?
Zácate. Pedro siempre le ganaba por KO. Guillermo se sonrojó recordando sus propias palabras. Quién lo hubiera dicho que algún día él sería capaz de decir esas cosas. Ese chiquito todo lo podía en él.
Como toda respuesta se limitó a hacerle trompita con la mano y:
-Vamos a almorzar que tengo una bolsa de gatos en el estómago.

Ya en el restaurante y mientras esperaban la comida, Pedro vuelve al ataque:
-Y qué se robaron del Museo?
- Fotos originales de época, libros incunables de la temática, algunos objetos que supuestamente cayeron del cielo y... material confidencial.
-Woow, material confidencial? Será que tienen un cuerpo de extraterrestre embalsamado como en el Incidente Roswell?
-PEDRO, DEJATE DE JODER.
-Guille... Guille... Tenemos que tomar el caso, por favor, si? (en tono suplicante).
-Pero mi amor, es un disparate, vamos a perder toda nuestra credibilidad como estudio jurídico.
-Eso no es cierto. Para la ciudad de Victoria y para la provincia de Entre Ríos es muy importante el Museo. Es una atracción turística. Vas a ver que va a tomar cartas en el asunto el Intendente.
-Y a mí que mierda me importa el Intendente? NO Pedro.
Ante la rotunda negativa, Pedro acerca la silla y por debajo del mantel de la mesa lleva sus delicados dedos justo al punto que sabe. Guillermo entra en apnea respiratoria. No puede creer lo que Pedro está haciendo. O sí. Porque lo conoce y sabe que está a un paso de cambiar su decisión.
-PARÁ PEDRO. Sabés que tengo problemas cardíacos. Me vas a matar.
-Me estás jugando sucio. Eso no se hace.
-YO te estoy jugando sucio? YO?????!!!! Ahhhh, pero que caradura que sos amorcito.
Pedro sigue sin inmutarse acariciandolo y Guillermo está al punto del colapso.
.Decí que sí, decí que sí, decí que sí. Te prometo que a cambio hago lo que quieras.
-Otra vez provocándome?
Pedro se ríe, muestra sus hoyuelos y le dice: “Esa es la especialidad de la casa”.
-Está bien Pedro, ganaste, como siempre. Pero soltame ya que no quiero terminar una vez más en el baño haciendo chanchadas con vos.
Pedro lo suelta, apoya el codo en la mesa y su cara en la mano, y vuelve a sonreír satisfecho de haber logrado lo que quería.
“Esa sonrisa” piensa Guillermo, “Esa sonrisa mueve el mundo, esa sonrisa mueve mi mundo”.

CONTINUARÁ...

martes, 24 de febrero de 2015

"EL AMIGO DE MI PADRE" - Cap. 20 - (By Mónica Hernandez)

EL AMIGO DE MI PADRE - CAPÍTULO 20




Juan se moría en un mar de lágrimas y mi papá sentía una pena inmensa por él y a la misma vez sintió como le atravesaba hasta el mismo ser, la mirada de su Pedro.
El ambiente, dentro y fuera del departamento de Juan, era irrespirable. La noche se había alargado en demasía con policías entrando y saliendo, sanitarios, detectives…nadie contestaba a las preguntas porque por el momento no había respuestas a tanta sangre derramada sin sentido. Las caras de los allí presente, mi papá, Juan y todos los demás, hablaban por sí solas del dolor contenido, del miedo, del sinsentido, de la sinrazón…
Papá consiguió que Alberto se llevara a Juan, que estaba sin consuelo y medicado a descansar a casa, ya habría otro momento para declarar…
-Le decía a su…
-Y usted, quién es?
-Guillermo Graziani, amigo de la pareja. Soy abogado y…
- Comisario Romero. Me podría relatar…
-Eso le quería decir…Mañana o mejor dicho, en unas horas cuando descanse mi amigo, iremos a la comisaria y allí él le contara mejor.
-Sabe que el Fiscal Miller llevaba años infiltrado trabajando para una familia que tenía negocios con el narcotráfico?
-No, nunca. Lo ignorábamos todos. Por eso logro salvarme de la cárcel y de mi hermano…no, no, no…por eso lo del asunto.
-Sí…esto tiene toda la pinta de un ajuste de cuentas. Lo sabremos cuando hagan la autopsia y nos digan algo de balística.
-Sr. Comisario, venga…-le señala una caja fuerte, la ventana que da al balcón…regresa-Acá ya no hacen nada. No me mire con esa cara, joven-refiriéndose a Pedro.
-No, yo lo único que sospecho, que no quiere que sepamos o me equivoco?
Mi papá sonrió al sentir que Pedro lograba importunar al comisario Romero.
-No debería pero como sospecho que ustedes se van a encargar de esto…me dice la compañera que desbalijaron completamente la caja, no sabemos que guardaba pero no dejaron nada y que salieron por el balcón.
-Y la notebook? Los ordenadores?-anoto mi papá.
-Ya están los especialistas trabajando en ello…Vayan tranquilos, los espero en la comisaria…
-Le puedo pedir un favor? Nos pueden acercar hasta la casa, es que…-miro a Pedro-por si estamos en peligro, digo!.
De camino a casa, el movimiento del coche hacia que sus cuerpos se rozaran y miles de mariposas revolotearan por todo el cuerpo creando pequeñas hogueras que crecían en cualquier parte de ellos…la cara se sonrojaba y era delatora de los sentimientos. Ambos luchaban porque el conductor no se diera cuenta…pero era inevitable…
-Es aquí, no?
-Sí, gracias…-saliendo.
-Están bien?-papá extrañado asintió-lo digo porque los veo un poco sofocados a ambos…de verdad?
-Sí, si…estamos bien. Puede irse ya!-afirmo Pedro.
-No te rías, Pedro. No me hace ninguna gracia…-mientras se acercaba a besarle, desarmándolo con toda su seducción, con ese deseo que tanto aguantó en el coche…hundió su boca en la de papá, desatando tantas cosas pero…-paremos, amor…mi casa.
-No puedo entrar, Guille…Voy solo a lo de Beto y Gaby-con carita tristona-te espero y cuando puedas, vas…
-No, no, no…-lo agarra fuerte-vos entras porque eres mi amigo. Escuchad!-Esta amaneciendo, no te voy a dejar solo y además en unos momentos hay que ir a la comisaria, los problemas en el estudio-Pedro lo mira atentamente-Eres mi amigo Pedro, que viene a ayudarme al estudio y te vas a quedar por el caso y no se habla más!…
-Pero ella en algún momento…Guille, siento que se va a dar cuenta y…
Mi papá ya había abierto la puerta. No había nadie en el salón, ni en la cocina…
-Venid! Vamos a tomar algo…que te apetece?
-Lo que vos quieras-le giña el ojo…
-Alberto! Lpm…me asustaste, qué? Cuenta!
-Juan duerme en la habitación de invitados está más tranquilo, Ana en la suya y…Gaby está durmiendo con Fabi…
-Y el sofá?
-Es que…íbamos a ir a nuestra casa pero no podía dejar a Juan hasta que vos llegaras y Gaby sola en la casa no y…
-Y qué? Que Alberto? Paso algo que debas contarnos?
-No, Pedro…sino que puede que nos estén vigilando como me estuvo contando Juan…no es bueno que estemos separados.
-En eso sí que tiene razón el pibe…mañana todos vivimos acá o..-pensativo-ya veremos que hacemos pero juntos.
-Y cómo hacemos, Guille? Para dormir, digo?
-Yo me coloco en cualquier lugar…mira, en ese sillón mismo…
-Vos y yo en el sofá-señalando con el dedo-…vamos, Pedro….
Pasaron las horas…todos dormían. Algo despertó a mi papá, al abrir los ojos recibe la mirada dulce de Pedro y siente el fuego del deseo en ellos. No era la mirada que le atravesó cuando consolaba a Juan, esta le invitaba a abrir las puertas. No sabe a qué esperan pero las miradas profundas paran el aire y agitan las respiraciones…apenas acerca mi papa la mano para acariciar el rostro a Pedro y ya está todo dicho…
Pedro toca con un dedo los labios finos de mi papá y muerde sugerente los suyos…no hay vuelta, la lengua deseosa, ansiosa de mi papá se encuentra dándolo todo dentro de la boca sedienta de Pedro.
Entregados profundamente al juego del deseo, siendo solo ellos dos, comienza el recorrido del mapa al que están acostumbrados pero Pedro se despega,  inquieto, de mi papá…
-Que pasa cielito? No te gusta? Estas incomodo?
-No…es que acá en tu casa. Beto y tu…
-Tranquilo…Beto duerme y con respecto a ella, olvídate.
-No seamos imprudentes, no quiero meterte en más quilombos. Sabes que como somos en la entrega y nos van a escuchar…
-Cállate, Pedro…no perdamos el tiempo. Vos me has enseñado la parte tierna de esto-le hace la seña-sabremos cómo hacer, o no?
Y mi papá comenzó a delinear con su lengua cada rincón de su rostro, besando a cada rato sus labios…anhelado a su amor, mirándolo intensamente, demostrándole que no le importaba donde, cuando, como y porque…mientras estuvieran juntos…
Pedro sentía que mi papá le marcaba a fuego con cada caricia que depositaba, que lo agitaba y lo llevaba a la entrega. Los besos en el cuello, en el lóbulo de su oreja, en el pecho, lo terminan por enloquecer. Llevaba todo el día esperando y ahora…
Se sube encima de mi papá, ante su cara de asombro, lo despoja y se despoja de todo lo que molesta…y sabe que es hora de saborear cada palmo de papá, hacer lo que le gusta, lo que le enseña el camino. El pecho canoso es el punto neurálgico y se pasea con los ojos cerrados por el…siente las vibraciones de papá, la piel que le responde y le pide más…sigue bajando marcando el mapa sin perder detalle alguno…ambos están entregados, necesitan calmar el corazón y entregar el alma por unos momentos, encontrarse para saberse uno solo, ya que el día ha sido demasiado largo…
La mirada de Pedro se encuentra con  mi papá, se para el tiempo, ven lo que otros no, escuchan el latido de sus corazones sobre la piel, sienten el ritmo agitado de los cuerpos que anhelantes piden la entrega…
-Me tienes loco y entregado a vos, Pedro…-con inmenso cariño  entre gemidos-termínala ya, amorcito! Que si no, sí que nos van a escuchar…
-Ya estás con las exigencias, Graziani…-se acercó al odio, susurra-te voy a llevar al quinto cielo…
-Ah!! Pero eso existe?-provocándole.
Pedro  tomó las manos de mi papa, lamió todos sus dedos con mucho amor y pidio a este que preparara  su entrada con mucho mimo…paseo su lengua, sin dejar un lugar sin recorrer, por el miembro de  papá y…
-Preparado?-asintió…
Mi papá se tapó la boca para contener el gemido, entre dolor y placer, al ingresar en Pedro…que se movía con sutileza, conteniendo sus gritos al morderse los labios. El ritmo se hace cada vez más frenético y ambos comienzan a sentir más y más…Pedro se recuesta en mi papá sin dejar de moverse, busca calmar el placer, los gemidos con los besos…rozar su miembro con el cuerpo de mi papá…ambos están por estallar, sus cuerpos los delatan, el calor agobia y en un último movimiento…el beso se hizo más cálido, más tierno, más húmedo, mas penetrante…la entrega llego a buen puerto.
Sudorosos, intentando recuperar el aliento, se miran como buscando el beneplácito del otro en los ojos…se besan tímidamente, sintiendo erizarse  la piel…saben que siguen exitados.
-Y?
-Te miro, mi amor…llegaste al quinto cielo o tenemos que repetir?-pícaro.
-Mirad que sois atorrante vos…-lo abraza-siempre, que te quede claro de una vez…siempre y solo con vos, esto es espectacular. Lo entendiste?
-Espectacular!-sonriendo y mordiéndose los labios…-una ducha, no?
-Suhhhhhh!!! Primero yo y luego vos…espera, toma tu ropa…no, Pedro-lo besa-más tarde, amorcito.
-Uno más, Guille…mírame!
-No, Pedro…-y tuvo que subir antes que acabaran de nuevo reavivando  la hoguera…
-Y nadie se dio cuenta de nada? Todos dormían? Lpm, Fabi…de verdad?
-Espera que siga porque se montó una cuando mi viejo salió de la ducha…Pobre Pedro, menos mal que ya se había duchado, la que tuvo que aguantar…
-Lpm Ana…me asustaste. Acuéstate que todavía es pronto.
-Y que haces a estas horas en el baño? Viniste a buscarme?
-No, Ana…estaba recogiendo todo, me duché, tenemos montada una buena con lo del asesinato de la pareja de Juan y…-mientras bajaba las escaleras, seguido de Ana-porque me sigues?
-No se querido! Volviste de repente? Te preparo algo? Me necesitas?
-Guille…prepare café!
-Y este? Que hace acá a estas horas?
-Vamos por partes…Ana-la agarro por los hombros-regresa a dormir son las 6 de la mañana, no hace falta que me ayudes a nada porque en breve nos vamos…
-Ahhhh!!! Te molesto, no? Y este?
-Es Pedro Beggio…el nuevo socio del estudio y amigo. Duerme acá porque tenemos, te repito, lo de.. El caso de Juan, por eso volví de repente…
Ana por momentos sintió algo al tomar la mano del joven pero…no, no le reconoció aunque sintió el miedo de Pedro, su mano le temblaba…
-Hola! Soy Ana, la esposa aunque no duerma conmigo…te encuentras mal?
-Hola…no, no…por?
-Te noté nervioso, temblabas…
-No es que…-miro a papá buscando tranquilidad-el tema este del asesinato nos tiene a todos en vilo.
-Ana…a la cama, por favor. Y haced caso a Gaby, que se va a quedar con vos y con Fabi en la mañana, por si nos están vigilando,  entendéis?
-Sí, si…como te pones, por favor!
-Ana! Un poquito de silencio que tengo que ir al…que hacen levantados? Pedro?-me abracé a él, fue instintivo y no lo pude controlar.
-Conoces a Pedro, Fabi?
-Sí. Es el amigo de papá y el socio.
-Ahhhh!!! Todos conocen al amigo de tu papá y yo soy la última pelotuda en enterarme como siempre!...
-Ana…a dormir, por favor déjate de escándalos y vos, hijito a la cama.
Solté a Pedro de inmediato, tome agua y volví a la cama. Ana subió rezongando no sé qué cosas sobre papá y Pedro…
-Estas preocupado?
-No, por tu esposa?-le sirve el café-no.
-Sí y se llama Ana…déjate de joder!
-Uf!!!Graziani, volvamos a la cama-uno frente al otro-aprovechemos el ratito que nos queda para bajar la temperatura…-le guiña un ojo-se nota que no la amas, sé que pronto seremos uno.
-Pedro!-le acaricia el pelo-te amo.
-Sabes que yo también te amo, amor…
Y papá sintió como el corazón luchaba por salirse de la órbita, al ver en esos ojos verdes tanta ternura al sonreír y decirle esas palabras maravillosas…
Como un reloj, Alberto se levantó, y sabiendo la que se podía venir encima en el desayuno, preparo todo para papá, Pedro, Juan y él. Sin avisar a nadie, solo una pequeña nota para Gaby en la nevera, salieron disparados para la comisaria.
El estudio era un caos, solo Cuca esperaba a que alguno apareciera a su hora. Papeles y papeles en las mesas, dos clientes esperando, firmas y firmas de cartas que llegan…
-Marcos, menos mal que llegaste! Mataron a Miller, Guillermo llamo en la mañana que estarán en la comisaria de un tal Romero y no hay nadie para atender a los clientes…
-Tranquila que esto lo arreglo yo-llama al móvil de Matías que curiosamente entraba por la puerta-anda! qué raro vos llegando tarde, se te pegaron las sábanas?
-No, el caos de la ciudad y la noticia que copa todos los diarios…la muerte del fiscal Miller…-tira el periódico en la mesa de Marcos- no es la pareja del amigo de Guillermo? De nuestro…
-Sí, de Juan…y están todos, precisamente con este tema, en comisaria. Y vos y yo tenemos papeles y clientes…
-No nos necesitaran para nada, digo?
-Arreglemos vos y yo esto que tenemos montado acá y luego se verá…No quiero imaginar la que tiene Guillermo con Juan y…
-Y qué? Marcos! Y qué, te dije…
-Nada…que a Guillermo le cagaron desde un puente, Matías…
Juan estaba como anestesiado, fantasmal diría yo. A las preguntas del comisario, se mostraba impasible como si no fuera nada con él. Le explicó con pelos y señales desde la salida de Graziani de la cárcel hasta el último mensaje de José pasando por Valparaíso…acabado el interrogatorio, el comisario puso al tanto de la investigación a papá y a Pedro. Les puso custodia a la familia, les recomendó mantenerse juntos por un tiempo prudencial  y se veían algo sospechoso avisaran…
-Vamos a casa Guille?
-No, no, Beto…al estudio. Quiero hablar con Marcos y Matías unas cosas. Te sientes bien Juan?
-Sí, Guillermo…yo no quiero ser una carga, amigo.
-Eres parte de mi familia Juancito…ufff!!! Pasemos primero por casa a dejar a Juan y luego al estudio.-le paso la mano por la espalda-tienes que descansar, Juan…
-No, Guillermo me hace bien ir con ustedes…necesito tener la mente ocupada ante este mazazo que me ha dado la vida.
-Amorcito, venid!
-Sí, que quieres…-miro a los lados antes de hundir su boca en de Pedro.
-Para que veas lo que te quiero.
Y salió el sol para ambos en ese día tan oscuro, la sonrisa con hoyuelos de Pedro ilumino todo y apago un poco de dolor…
-Menos mal que llegan…todo bien?
-Tengo cara de que todo esté bien, Marcos? A la mesa todos, ya! He dicho ya, Matías…
-Estaba terminando un acuerdo por el teléfono…ya venía.
-Vamos a tener que acomodarnos todos  a las nuevas circunstancias. Cerramos el estudio hasta nueva orden, trabajaremos y viviremos en casa de Alberto.
-Donde está la casa nueva?
-A tres o cuatro cuadras de la mía…la de ellos es más grande y como somos muchos y encima vamos a trabajar, pues ya saben…
-Yo me quedo en la mía, Guillermo…el peligro es para vosotros.
-Cierto pero hay que cuidarse…Matías, quieres quedarte con nosotros? Lo digo porque eres el que más lejos vives y…
-De acuerdo, Guillermo…busco unas cosas y voy…
-Pues está todo dicho, señores…nos vemos todos allá.
A Pedro, aunque sentía el amor que le profesaba papá y sabía el porqué de toda la situación, no le gustó nada la invitación…su cara lo decía todo pero intentaba desentenderse. Ahora no solo tenía que estar en alerta por Ana, había que sumar a Matías y el dolor de Juan…se preguntaba si iba a poder vivir con tanta gente tan dispar y por cuanto tiempo. El solo deseaba estar con papá, vivir su amor en plenitud y mira donde estaban…
-Bueno…acá abajo hay tres habitaciones. Dos usaremos como despacho y una para…-se queda pensativo, lo mira-Pedro y para mí. Arriba pueden dormir los demás…
-Vas a dormir con tu amigo? Guille porque duermes con tu amigo?
-Ana, por favor…hay dos camas. Ándate para arriba…Gaby, por favor.
-Papá…me encanta que estemos todos juntos-los bese con toda el alma-Pedro, te quiero…no sabes lo feliz que me haces cuando te veo con papá! Lo haces sonreír, lo haces feliz…Es otro.
-Hijito, dejad a Pedro! Subid!
-Que tierno, Fabi! La verdad es que yo también lo quiero mucho.
Colocando las cosas en la habitación rondaba el silencio…Papá se extrañaba, solo hacía unos segundos ambos reían y disfrutaban conmigo y ahora lo ignoraba…
-Pasa algo? Estas tan callado!
-No…-respira profundamente, se tira en la cama-tengo un zumbido en la cabeza y-mirándolo, insinuando con todo su cuerpo-no sé si me podrás curar.
-Lo sabía...vos a esa cabecita, no le das tregua-a su lado, Pedro apoya su cabeza en su regazo-decidme!
-Que hace acá Matías?
-Creo que es lo mejor para todos, Pedro. Estamos en peligro.
-Entiendo que por seguridad, pero que sepas que no me hace ninguna gracia que viva sobre el mismo techo. Lo voy a estar vigilando, que lo sepas.
Papá sonreía escuchándolo y la carita que ponía mientras hablaba.
-Encima te ríes, Guille?
-No, amorcito…es que me encantas cuando te sale esa vena celosa. Me vuelves loco…
Papá se abalanzó buscando respuesta en esa boca provocadora e insinuante que le invitaba a la entrega…La puerta se abrió y no les dio tiempo a…
-Ana! Ana! Esperad!
-Guillermo! Guillermo! No, no…por eso no te querías acostar conmigo? Eres un puto de…no, no, no…esto no…
Ana corría por la casa gritando, todos miraban atónitos a sus gritos hasta que se cayó al suelo.
-Guille, que pasó?
-Beto, nos vio a Pedro y a mí y…llama a la ambulancia…
-Yo no espero ambulancia…agggggg!!
-Gaby….vamos al coche!
-Guillermo nosotros-miró a Juan y a mí- llevamos a Ana y ustedes a Gaby, les parece?
-Sí, Matías…
En ese mismo instante, Gaby se puso de parto…
-Ves, Guille…nos cagaron como dice Marcos…agggggggg!!!! desde el puente más alto…aggggg!!!lpm…corre, corre…
-Ya vamos princesa…
-Que princesa? Respira…uf! uf!
-Gracias, Pedro…como sabes?
-Leo mucho y veo documentales…-ante la mirada amorosa de papá…-dale, Beto porque sale, esto sale…Guille dame tu chaqueta…
-Agggggggggggg!!!!!!
Llegando a la puerta del hospital….nació el niño de Alberto y Gaby…Los enfermero enseguida salieron a recogerlos a ambos. Pedro estaba radiante al igual que papá y Alberto…
-Amor…ha sido increíble, nunca pensé que yo pudiera!-sonreía como un nene de 5 años que acaba de vivir una gran aventura…
-Gracias, Pedro…tengo claro que, algún día, serás un buen padre-Beto abrazo a Pedro con efusividad-Guille…Ana.
-Pedro-le acarició la cara-…vamos a por Ana.
-Que le paso Dr. Graziani? Una recaída?
-Doctor mi esposa nos vio a mí y mi…-tomo aire y se envalentonó delante de todos y ante los ojos enamorados de Pedro-futuro esposo y…comenzó a vociferar y a correr por la casa hasta que se cayó al suelo inconsciente…
-Cuánto tiempo lleva así?
-Una media hora más o menos…
En la sala de espera las caras no eran como la de tiempo atrás…estábamos más distendidos, probablemente el nacimiento del hijito de Alberto y Gaby nos tenía relajados…Y yo comencé a pedirle, de nuevo, a ese dios que no me escucho una vez, que se acabara la pesadilla…
-Sr. Graziani, puede pasar a ver a la paciente pero antes tengo que decirle un par de cosas…
-Dígame todo lo que tengo que hacer doctor…
-Sincérese del todo con ella. La pruebas, los escáneres, el tac…Todo está bien y ella empezó a recordar pero no está bien…
-Enloqueció?
-Creemos que ha terminado por perder el norte.
-Ana…estoy aquí para hablar con vos y que no te hagas daño.
-Guillermo…venid! Donde esta nuestro bebé?
-De que hablas Ana? Vengo a pedirte el divorcio…
-No, no, no….nosotros somos felices, llevamos casados 2 años y hemos tenido un bebe…lpm, Guillermo…lárgate! Lárgate de acá!
Ana, ante la atónita mirada de papá, se encerró en el baño. Los enfermeros entraron ante los gritos con el médico y después de una hora lograron abrir el baño…
El grito ensordecedor de mi papá nos levantó a todos de la sala. No nos dejaron ver pero sacaban a Ana en una camilla…había intentado quitarse la vida, rompió el vaso de enjuague y…todo estaba regado de sangre.
-Fue cuando enloqueció de verdad?
-Sí…nunca me sentí tan culpable por pedir ser feliz pero al final todos tenemos lo que nos buscamos y Ana…no me arrepiento de…
-Fabi, fue ella la que hizo lo que hizo…
Papá no sabía qué hacer ni que decir en esos momentos, el abrazo de Pedro lo contenía pero se sentía que parte de lo que había pasado era su culpa…yo se lo veía en la mirada.
El doctor salió, nos recomendó que nos fuéramos, que estaba estable pero que no nos prometían nada.
CONTINUARA….