Audiencia
– Parte XV Guillermo

Guillermo llega al estudio a paso apresurado,
cuando ingresa lo reciben Gaby y Beto a los cuales saluda al pasar, y estos lo
miran sin entender, puede leer en la cara de Gaby miles de interrogantes pero
lo único que le interesa en ese momento es ver a su hijo. Se detiene de golpe
antes de ingresar al despacho el cual tiene la puerta cerrada, gira sobre sí
para cruzar miradas con Beto “te está esperando dentro” le responde entendiendo
lo que sin palabras quiere transmitirle, Guillermo suspira y toma el picaporte.
Al entrar, allí está Fabián sentado esperando, no se mueve y Guillermo siente
que el alma le vuelve al cuerpo, luego se acomoda en la silla a su costado
“hola hijito” es lo primero que puede articular, “¿es cierto lo que dijo Ana?”
ni siquiera lo mira cuando le habla, sin un pizca de emoción en su semblante o
en sus palabras “sí, Fabián es cierto” le responde sintiéndose culpable “debí
ser yo quien te lo dijera pero todo se complicó, ¿querés preguntarme algo?” y
al decir esto siente miedo de su rechazo, ni siquiera se atreve a tocarlo para
no hacerlo sentir asqueado “¿Qué querés que te pregunte, Guillermo? ¿Desde
cuándo te gustan los tipos?” Fabián no mide sus palabras “no me hables así
Fabián, sigo siendo tu padre mal que te pese, ¿me escuchas?” Guillermo trata de
calmarse, no necesita que su hijo se vuelva su enemigo “lamento que te hayas
enterado de ese modo, ya no puedo volver el tiempo atrás, pero quiero que
entiendas que esto no cambia nada hijito” Fabián finalmente lo mira “¿no cambia
nada? ¡Me mentiste todos estos años papá! Tuviste millones de oportunidades
para decírmelo pero decidiste ocultarlo” la decepción en sus ojos hieren a
Guillermo “lo sé hijito, pero quise cuidarte, quise evitarte situaciones
complicadas, ser el escarmiento de la gente” agacha la cabeza en señal de
disculpa “y ¿Ana? ¿También fue parte de esta mentira?” continúa en el papel de
inquisidor “Ana fue parte de la posibilidad de formar una familia” mira a su
hijo que cambia su semblante lentamente “¿y mi mamá biológica? Ella te dejo por
eso ¿no?” Guillermo asiente “entonces ¿es por tu culpa que nunca haya querido
comunicarse conmigo?” lo increpa Fabián “no, eso no hijo, ambos pudieron hablar
a lo largo de los años pero ninguno mostró interés, de eso no podes culparme”
disiente Guillermo “¿es cierto que te fuiste con tu socio estos días?” Fabián
lo sorprende con esa pregunta pero es imposible seguir ocultando cosas “sí, es
cierto, nos dimos cuenta que nos enamoramos uno del otro y era necesario estar
lejos para descubrirlo” quisiera poder hablarle del gran amor que siente hacia
Pedro pero no quiere abrumarlo “¿lo amas?” Guillermo suspira y le sonríe “claro
que sí, jamás me hubiese imaginado llegar a amar tanto a alguien como amo a
Pedro, es más, creí no ser capaz de permitírmelo pero es imposible negarlo” y
se emociona cuando habla de Pedro “entonces ¿a mi mamá nunca la amaste?” Fabián
trata de entender “por supuesto, pero de una forma distinta” siente que se está
comunicando con su hijo, siente alivio “¿todavía me queres?” le pregunta
dudando, no quiere presionar a Fabián pero necesita descomprimir la situación
“sí, papá, te quiero pero no me vuelvas a mentir” y el abrazo llega, un abrazo lleno
de contención, de sosiego. Guillermo puede respirar tranquilo, llegó a pensar
que todo estaba perdido con su hijo, que Ana se había encargado de generarle un
daño irreparable pero se equivocó y se lo está demostrando, cuando se deshacen
del abrazo Fabián lo mira preocupado “¿Qué va a pasar con Ana ahora?” es algo
que Guillermo esperaba de parte de su hijo “ya hablé con ella, a pesar de su
estado y voy a divorciarme Fabián, ya es imposible sostener esa relación, está
terminando con nuestras vidas” no puede ocultar la frustración que siente al
recordar a Ana en ese estado, totalmente irreconocible dominada por el alcohol
“entiendo papá pero ¡tenemos que ayudarla con ese problema!” le exige “lo sé
hijito, lo sé, escúchame yo les voy a dejar la casa para los dos y quiero que
nos organicemos para hablar con Ana y convencerla de ingresar a un centro de
ayuda para alcohólicos” Fabián lo mira sorprendido “¿cómo que nos vas a dejar
la casa papá? ¿te vas a ir?” y Guillermo con mucha tranquilidad le explica “no
puedo seguir ahí Fabiancito, no tiene sentido, por un tiempo viviré aquí en el
estudio hasta que encuentre un departamento pero es necesario cortar todo de
raíz. No es justo para vos, pero tampoco fue bueno hacerte pasar tantos malos
momentos durante tantos años, siempre estando en el medio entre tu madre y yo”
su mirada llena de ternura y amor hacia su hijo adorado “¿te vas con Pedro?” le
consulta tímido Fabián “aún no lo sé hijo, Pedro tiene que resolver sus
problemas también, en este momento debe estar hablando con su novia y no debe
ser nada agradable” cuando piensa en Pedro tiene un mal presentimiento, no sabe
bien por qué pero algo lo inquieta “papá, ¿estas bien?” le pregunta Fabián
notando ese cambio en su padre “sí hijito, no te preocupes, ahora tengo que
hablar con Gaby para que inicie los papeles del divorcio y además tengo que
explicarles a todos lo que sucederá de ahora en más, ¿puedo contar con vos para
que te quedes en casa y me ayudes con Ana?” Fabián le sonríe cómplice “sí
viejo, claro que sí” y vuelven a abrazarse para luego salir del despacho.
Fabián sale camino a su casa y Guillermo reúne a su gente en la sala “disculpen
todo este lío pero necesitaba hablar con Fabián primero, deben tener muchas
preguntas por hacer pero déjenme explicarles que sucedió” todos lo miran
esperando que continúe, todos los rostros expectantes tratando de mantenerse
calmados “como sabrán Pedro decidió no casarse con Camila y esto tiene una
razón, desde hace tiempo algunas cosas han cambiado, principalmente
sentimientos” todos lo miran asombrados, Beto y Gaby cruzan miradas porque saben
bien lo que va a confesar Guillermo “algunos de ustedes no tienen conocimiento
acerca de un aspecto de mi vida privada que he tratado de mantener oculto, pero
ya es hora de que me sincere con todos, lo que trato de decirles es que soy
homosexual” ninguno habla, pero todos miran a Marcos quien no puede reaccionar
aún, Guillermo no puede mantenerle la mirada a ninguno sintiendo que el pudor
se apodera de él “y mis sentimientos hacia Pedro comenzaron a crecer, no
imaginé ni remotamente que él pudiera sentir lo mismo por mí pero la realidad
es que me equivoqué” ahora todos miran a Guillermo “no es justo que hable por
Pedro, así que vamos a esperar que él llegue” en ese momento Beto escucha su
celular y atiende, su rostro va cambiando desfigurándose “Guillermo, algo le
pasó a Pedro” y le entrega el celular ante la mirada atónita del abogado “¿Pedro?”
pregunta tratando de recuperarse “¿Dr. Graziani? Soy el oficial Ledesma,
encontramos a un hombre muy golpeado en la vía pública, una ambulancia se ha
encargado de trasladarlo al hospital, tratamos de ubicarlo a su celular pero no
respondía” le informa y Guillermo recuerda en ese momento que lo dejó en el
despacho mientras hablaba con Fabián “oficial por favor ¡dígame como está!”
siente que el corazón se le va a salir del pecho de la desesperación “no se lo
veía nada bien pero en el hospital sabrán decirle mejor” y Guillermo no espera
un segundo más y sale rápidamente hacia allí.
Continuará...
Nooo!! Nos podes dejar asi!!!! Juliana me encanto como esta manejando todo este Guille!! Totalmente decidido! A pesar del pudor del miedo!!! Muy Valiente y seguro espero pronta continuacion!!!!!!! Barby
ResponderEliminarMi querida JUliana què te digo ya, prefecciòn absoluta, coherencia en el relato, expresiòn de emociones y sentimientos que me llevan a ver las escenas, sos una gran escritora y una amiga del alma. Gracias por tanto.
ResponderEliminarque hermoso capitulo juli como todos los anteriores pero este me conmovio profundamente el ver a guille y fabian hablando de esa forma tan amena , tan propia de padres e hijos que se aman y pueden llevar a cabo cualkier circunstancia, fui feliz de leerte siempre, y obvio que espero la continuación super antenta, abrazo inmenso!! mariana
ResponderEliminarPor fín un Guiie valiente que se planta y les dice "Soy homosexual". Pero ese final... Ayyyyyy, necesito que Guiie esté pronto al lado de su Cielito. Qué angustia!! =(
ResponderEliminarJuli querida.. en primer lugar, cuanto coincido con Eve. " Perfecciòn absoluta, coherencia en el relato, expresiòn de emociones y sentimientos que me llevan a ver las escenas, sos una gran escritora" Mejor sinopsis de como escribís es imposible! En segundo lugar, que hermosa y edificante la charla de Guillermo con Fabián.. A pesar de esa verdad que acaba de saber, Fabián no puede dejar de amar y de abrazar a su padre. Bellísima escena! Y en tercer lugar.. ¿Cómo podes dejarnos así?.. ¿Que le pasó a Pedro? ¿Cómo está? Amiga.. no te da pena verlo llorar a Guille??? Porfi la continuación pronto! Excelente Juliana!!!! Un abrazote eternamente Guilledrista y gracias por formar parte de este espacio! Besotes..
ResponderEliminarGenial Juli como siempre!! Me encanta tus historias!! ,Gracias!!
ResponderEliminarGracias a todas, me emocionan profundamente!!!! Snif, solo escribo lo que me nace del alma, a veces la conexión se me pierde (como internet je), pero cuando la siento mis dedos no paran de teclear! Mil gracias por el espacio de expresión, porque la verdad que no me canso de repetirlo, nunca antes escribí una historia y mucho menos basada en una novela de dos protagonistas como Julio y Benjamín que realmente me llegaron profundo, calaron hondo en mi ser y es imposible ahora desprenderlos. Gracias a ellos me lancé a este mundo de las letras que me apasiona, asó como también me apasiona leer toda clase de escritura. Inmensamente feliz de poder compartir con tan grandes talentos como Eve, Mariana, Mónica, Sandra que me inspiran a seguir. Y mil gracias Majo por empujarme a publicar y a seguir escribiendo. Beso grande a todas y un abrazo gigante!!
ResponderEliminarJuliana, un capìtulo clave, expresivo, lleno de emociones y situaciones muy siginificativas, como la confesiòn de Guillermo a sus colegas y la charla con Fabiàn. La columna vertebral del relato, intacta! Pero quiero saber prontito que le pasò a Pedro, por favor. Nos morimos de angustia! Marlene Rodrìguez
ResponderEliminarAaah bueno, yo media pachucha entro a leer y me encuentro con este Continuara??? puede ser?? como nos vas a dejar asi?? ya la continuacion!! excelente capitulo, me encanto este guille decidido valiente, planteando su verdad de frente! Felicitaciones!!
ResponderEliminarMiráaa Juliaaaaaaanaaa!! no te atrevas eh?? no te atrevas!!!! jajajajajaja por favorrrrr! acaso Pedro no sufrió demasiado ya?!?!? jajaja GEnia amigaaa! sos grosa sabeloo1!! Te quierooo!
ResponderEliminarMe encanta esta historia, la disfruto mucho. ¿Como no entender los miedos de Guille que lo llevaron a ocularle a su hijo las cosas? es completamente entendible....ahora, por favor te pido que no nos dejes mucho tiempo con la angustia de saber que le ha pasado a Pedro, si? Mira que no resisto emociones fuertes, por favor que todo mejore pronto. Besos y gracias. Felicitas
ResponderEliminarbueno con vos juli se me escapan las palabras diria un sabio de este siglo .sos una bestia escribiendo no puede ser tanto talento junto en alguien tan flaquito jajajaja gracias por seguir escribiendo amiga gracias por regalarnos minutos y horas de felicidad gracias por no dejarnos caer en la desesperacion desde hace un años con estos relatos impresionantes sos muy grossa como dice mi querida CARI leivajajajaj majo
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