
El atardecer los encontró
disfrutando de un paseo por el mar, el lugar estaba desierto y era exclusivo
para ellos, con lo cual Guillermo no dudó en tomar de la mano a Pedro y
recorrer juntos ese paisaje como una pareja de enamorados. Este pequeño gesto
estremeció a Pedro, sentía que asomaban unas pequeñas lágrimas por sus ojos así
que desvió la mirada tratando de ocultar ese momento, Guille se dio cuenta y
tomando suavemente el rostro de Pedro por su mentón, beso esos ojos, el espejo
de su alma que tan claros y cristalinos se mostraban ante él.
Ambos observaban el
crepúsculo el punto exacto en que el sol besa el horizonte y en silencio
disfrutan de ese momento mientras sus manos se acariciaban y abrazaban.
Caminaron lentamente hacia
la casa riendo, charlando y sumergiéndose cada vez más en el abismo de la
pasión. Decidieron picar algo, porque el hambre pasaba por otro lado.
Pedro toma una ducha, el
calor no daba tregua y si lo sumaba a su calor corporal se incendiaba
lentamente. Guillermo decidió relajarse leyendo un libro pero su vista se
dirigía a la puerta del baño traspasándola e imaginando a Pedro en la ducha,
envidiando el agua que rozaba su cuerpo pero no quería invadirlo, el momento
llegaría sin lugar a dudas. Pedro salió con una toalla en su cintura y con otra
en la mano secándose el cabello, Guille solo lo miro de reojo al pasar,
viéndolo dirigirse al cuarto a cambiarse y en ese momento aprovecho para
meterse en el baño y tratar de calmar ese fuego imperante en su interior con
una buena ducha de agua fría.
Pedro se vistió un pantalón
blanco fino y dejo su torso desnudo, prendió el ventilador y decidió descansar
un poco colocándose en el medio del somier, el calor no cedía y a pesar de la
ducha fría, hacía estragos en él mezclándose con el deseo que sentía y que
crecía con el transcurrir de los minutos.
Yacía sobre su costado
derecho, con su mano derecha debajo de la almohada y la izquierda descansando
delante de su pecho. No sabe bien en que momento porque no escuchó a Guille
salir del baño, pero sintió su cuerpo recostándose a su lado muy muy cerca y
pasando la mano izquierda por debajo de su brazo, lo atrajo hacia él acortando
aún más las distancias, Pedro que se encontraba con los ojos cerrados sonrió y
en tono divertido le susurró:- pintó cucharita Graziani? –
Guille también sonrió,
acercó sus labios al oído de Pedro y susurrando le respondió:- con vos
precioso, cucharita, cucharón y lo que sea …-
Guillermo comenzó a
acariciar esa piel suave que ardía con cada roce, su mano marcaba el camino del
amor, estremeciendo a su paso cada centímetro de Pedro que se erizaba a su
contacto.
Con su rostro acariciaba el
cabello de Pedro inundándose de su aroma, besaba su nuca, y su boca se acercó
hasta su oreja y la mordió muy suave respirando entrecortadamente sobre ella
despertando sensaciones en Pedro que lo hacían delirar. Siguió besando su
cuello, su hombro, su espalda y todo lugar al que su boca llegara sin dejar que
su mano surcara el camino que lo llevaría a la gloria, la deslizó desde el
pecho rozando las tetillas de Pedro que respondían turgentes al contacto, hasta
debajo de las costillas deteniendo el recorrido en su ombligo, explorándolo,
luego rozó su vientre y se encontró con su primer obstáculo …. el pantalón, el
cual sorteó sin problemas deslizándose por debajo, haciendo lo mismo con el
bóxer y finalmente pudo sentir su sexo ofreciéndose generoso, deleitándose con
cada caricia. Pedro gimió al sentir a Guillermo tan cerca, ya nada podría
detener este preludio que se tornaba agonizante a veces y deseaba que lo
sostenga, que lo incendie completamente. Guille siguió acariciándolo, sabía muy
bien como prolongar la placentera agonía
de la pasión, profundizando el contacto, cada vez que Guille aceleraba
el ritmo de su mano, Pedro gemía aún más fuerte y mordía su labio inferior
perdiéndose en el éxtasis que lo envolvía. Podía sentir el cuerpo de Guillermo
abarcando su cuerpo, sentía la dureza de su sexo reclamándolo pero Guille
estaba concentrado solo en darle placer a su chiquitín y continuaba en la labor
de besarlo y acariciarlo arrastrándolo a ese abismo de lujuria y deseo con él.
En un momento Guillermo paso
su otra mano debajo de la cabeza de Pedro giró su rostro comenzó a besarlo con
intensidad, su boca buscaba deseosa acentuar el beso al mismo tiempo que su
mano con gran devoción continuaba acariciándolo, desbarrancándolo. Pedro era
consciente del efecto que lograba en Guillermo, al mirarlo la lujuria abarcaba
la totalidad de sus ojos generando un incendio en su cuerpo que se transformaba
en llamaradas de placer, se besaban
frenéticamente, mientras sostenía su cabeza guiándola para profundizar ese beso
que abarcaba su boca, saboreándola, explorándola, descubriéndola en su
totalidad, las lenguas danzando entrelazadas, buscándose, encontrándose.
Se alejaron un momento
buscando aire para continuar con ese ritual del amor, Pedro estaba
completamente excitado, Guillermo se colocó encima de él mientras su mano hacía
el recorrido de vuelta hasta el pecho de Pedro, se miraban se recorrían con
esas miradas, Pedro le desabotonó la camisa a Guille y se la quitó. Sus manos
temblorosas recorrían ese cuerpo que tanto había deseado, Guille se acercó y
con su lengua delineo el contorno de los labios de Pedro, luego se detuvo en su
labio inferior para hundirse nuevamente en su boca. Sabían bien que esto no era
suficiente pero Guille iba lentamente, midiendo las reacciones de Pedro, no
quería asustarlo podía esperarlo una eternidad de ser necesario pero Pedro tomó
la iniciativa y dirigió sus manos hacia el pantalón de Guillermo, y él no lo
detuvo, dejo que sus manos lo descubrieran, lo invitaran a perderse en el deseo
y Pedro lo observaba, el rostro de Guillermo se transformó en un sinfín de
expresiones, verlo tan excitado tan entregado a su tacto lo satisfacía, podía
sentir el sexo de Guille pleno en su totalidad, nunca había experimentado algo
así pero lo fascinaba. En un momento se perdió en un pensamiento, una duda
cruzó por sus ojos y Guille se dio cuenta, tomo el rostro de Pedro y con voz
entrecortada le dijo:- estas bien cielito? Queres parar, queres hablar? Si no
estás seguro, no seguimos – Pedro lo miró, sonrió y le beso su rostro, su
frente, sus ojos, su nariz, sus pómulos.
La duda se había disipado,
sabía bien que Guille lo cuidaría porque él era su primer hombre, y se amaban.
Ambos se despojaron de la ropa que les quedaba y Guille con sus ojos recorría
ese cuerpo que muchas veces imaginó desnudo pero que ahora al tenerlo frente
solo podía adorarlo, y comenzó a prepararlo para el amor. Pedro buscaba el
calor de sus manos, de su boca y se dejó hacer, quería sentir a Guillermo en
todo su ser, que reclamara su cuerpo, que lo incendiara y lo llevara al
nirvana.
Y se amaron con
desesperación contenida, como un volcán en erupción derramando lava, incinerando
todo a su paso, desatando la furia de sus cuerpos, gimiendo y gritando de
placer, marcándose a fuego en la piel, arañando, mordiendo, lamiendo,
poseyendo, reclamándose, entregando el alma y el cuerpo, el sudor de Guille
evaporándose en la piel de Pedro, uniéndose para siempre Guille en Pedro y
Pedro en Guille.
La sincronización, la
intensidad, la entrega completa, la saciedad, y finalmente el alivio, el
dejarse ir, la calma interior, la redención.
Y así estuvieron toda la
noche derrochando besos y caricias, gozando y llegando al momento culmine. El
corazón ahora en calma atesorando cada momento, reconociéndose con la mirada
porque las palabras estaban de más, una lágrima de felicidad haciéndose camino
en el rostro de Pedro y un beso de
Guillermo deteniéndola, un suspiro y el descanso en ese lugar que más le gusta,
el cuello de Guillermo que lo espera y este lo abraza. Y así sin poder dormir
se entregan al silencio, disfrutando de esa nueva intimidad, sonriendo,
sabiéndose amados el uno por el otro y dejando que el sueño los reciba con los
brazos abiertos. Los amantes han iniciado un viaje de ida a la eternidad.
Continuará.
¡Ay Juliana! Me dejaste sin aire.. ¡Que pluma mágica amiga de las cervecitas raras! A ver... ¿Por dónde empezar si todavía estoy aturdida de emociones? Por un lado, que alianza perfecta hacen estos hombres. La mucha experiencia de uno, guiando y conteniendo, y el desbocado debutar del otro, que se atreve a lo nuevo, a lo que siente y se deja llevar por este amor. La dulzura de Pedro y la reciedumbre de Guillermo hacen de cada capitulo una montaña rusa de emociones, pero en este, alcancé la velocidad y altura máximas! Juliana que hermosa historia has escrito! Podría seguir escribiendo por horas.. ¡Aplausos de pie princesa! No solo escribís hermoso, soñás hermoso... ¡Te quiero amiga!
ResponderEliminarNo Juliana no podes....no tenes contemplaciones con esta abuela.....jajaja ....casi muero con tanto amor....Me enloqueció,me fascinó,me dio vuelta y mis ratones andan sueltos por la casa gritándole al amor eterno.Ese Guille tan amoroso,tan activo a la vez pero cuidadoso me resulta muy familiar y ese pedro con tanto amor pero con un poquito de duda también me resulta conocido y ambos son amados por mi.Gracias Juli...gracias por darnos un poquito de lo que no nos dejaron vivir.Amo esta fics y amo a Pedro y Guille Y a Benjamin y Julio y te amo a ti por todo lo que nos das.Por supuesto que la leeré de nuevo y la desmenuzaré pero lo que leí me pareció maravilloso.Geniaaaaaaa!!!! Tu pluma es grandiosa.Tus descripciones son estupendas.Mejor me callo jajaja y te digo GRACIAS....Abrazo y beso de quien aprende de Uds. que sean dos hombres o dos mujeres o un hombre y una mujer el amor es el amor.Mirta.
ResponderEliminarMorí de ternura Juliana....Todavía estoy llorando....Es posible tanto amor??? si lo es,si lo es.....Yo a mi edad siento un amor así de grande que colma todo mi ser....lástima que no puede ser....ni lo podrá nunca.....Sos un sol amiga ...Gracias.Mirta.
EliminarNooooooo...esto estuvo genial! y me dejo con ganas de mas y mas! por favor Juliana como hiciste para escribir semejante belleza....me encanto!! ese primer encuentro entre ellos estuvo sublime...La pasion....las dudas lógicas de Pedro y el temor a lo desconocido disipado inmediatamente por la presencia de Guillermo y el amor entre ellos....Guillermo tan atento a lo que le pasaba a Pedro a tal punto de darse cuenta instantaneamente de ese temor...la comprension, el entendimiento y luego la entrega absoluta que termina en ese llanto emocionado de un Pedro que no puede contener las lagrimas ante tanta felicidad!!! ahhh no se si es lo que quisiste escribir pero asi lo vivi yo...me encanto gracias Juli!!! besos Silvana (Barby)
ResponderEliminarUna belleza el amor que has descrito de estos dos seres aladossssssssssssssss sos una genia,,,,,,,,,,,,,,,,,, por favor quiero la continuacion, en la brebedadddddddddddd hermoso JULIANA,,,,,,muy bello,,,,,,,,ELDA
ResponderEliminarMe gustó todo, pero los toquecitos de humor tipo "decidieron picar algo, porque el hambre pasaba por otro lado" o lo de cucharita cucharón me parecieron agregados acertadísimos, siempre está más que bueno intercalar el humor con el romance o con la intriga, te felicito July... tenés un estilo fresco y relataste perfecto ese encuentro maravilloso... Un beso grande!
ResponderEliminarme olvidé de poner el nombre Juliana, soy Mary.
ResponderEliminarMe encanta, me fascina y me transporta el amor entre estos dos hombres!! Gracias
ResponderEliminarEsta primera vez de ellos sí que da gusto!!! Qué tierno Guillermo y su "cucharita" =)
ResponderEliminarHermosa tu pluma y tierna entrega Juliana. Beso.
ResponderEliminarAl fin su noche soñada Juli, solo de tu mano tan sutil y bellamente se transmite tanto, una sonrisa post colonia para los dos!! Precioso capitulo juliana!!! Felicitaciones!!! Mariana
ResponderEliminarJuli es apasionante tu manera de describir su primera vez de verdad son tan magnífica en tus descripciones que nos haces volar con la imaginación y estamos en primera fila. Viéndolos amarse y adorarse como siempre debió ser amiga te aplaudo co ovaciones y vítores te quiero peti sos lo massş....majo
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