RECONSTRUCCIÓN - CAPÍTULO 5

Se esfuerza en recordar palabra por palabra la frase que remarcó en el libro. Se la envía por mensaje a Fabián desde el celular nuevo que nadie conoce. Por las dudas, no le dice quién es, él comprenderá. Cuando los últimos rescoldos de la hoguera comienzan a apagarse definitivamente, se levanta y entra a la casa. Hace un poco de frío, busca abrigo pero lo único que encuentra es una manta vieja enrollada y envuelta en papel de diario sobre un armario. Mira el colchón desnudo y no puede evitar que las imágenes lo invadan, se sienta en el borde y pasa la mano por su superficie. En su mente acaricia la suave espalda de Pedro, huele el sudor de sus cuerpos entrelazados, siente el tenue ronroneo de sus gemidos. Se deja caer sobre el colchón y cierra los ojos. La vela a un costado de la cama oscila movida por una corriente imperceptible. Quisiera dormirse y soñar con él, o mejor aún, despertar y encontrarlo a su lado susurrándole “era verdad Guille, no puede no pasar”… Ay, cómo duele esta espera. Cómo duele no saber. Cada día que pasa, es un nuevo abismo que se abre entre ellos, otro pozo de soledad que amenaza con hundirlo en él. Si Pedro no vuelve… ya no quiere pensar, esta noche no va a permitirse ser débil. Se cubre con la frazada y un rato después ya está profundamente dormido.
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Desearía haber incluido una miserable linterna en la mochila. Siempre hay detalles que se escapan, aunque nunca imaginó que terminaría ese día caminando en un pajonal perdido en el medio del Delta. Se alumbra con la débil luz del celular. Espera que no se le acabe la bateria. El miedo más grande que tiene es pisar una de esas malditas víboras nocturnas. Ruega que no se le haya terminado la suerte. Un pájaro lanza un grito lastimero sobre su cabeza. Es horrible este lugar, no entiende cómo alguien puede vivir en un sitio así. Los casi cincuenta metros que separan su bote de la casa de chapa se le hacen interminables. Por fortuna tiene zapatillas bien acolchadas y una campera abrigada. Cuando llega al pequeño claro que rodea la casa, respira aliviada. Por lo que puede ver, hay una persona en la parte delantera, está sentado en los escalones y sostiene un celular en las manos, está escribiendo algo. Se esconde tras el tronco de un árbol y lo espía. El hombre se levanta, echa un poco de tierra sobre las brasas de un fuego moribundo y entra en la casa. Escucha el sonido de la puerta al cerrarse. Por la forma de caminar deduce que es Guillermo. Se acerca despacio y se detiene en la esquina. Espera allí un rato bastante largo sin que se oiga un solo ruido que provenga de adentro. Apostaría que está solo. Mira la hora, son casi las diez de la noche. Esperará un rato más para estar segura. Se agacha y pone la mochila contra la pared para recostarse contra ella. Al disiparse el humo, los mosquitos se acercan a buscar su comida. Maldita jungla, piensa. Bueno, al menos eso me mantendrá despierta. A pesar de todo, se quedó dormida. El cansancio y el stress de esos últimos días girando alrededor de Guillermo han cedido el paso a un sueño profundo. Sus músculos doloridos se relajan, la quietud y la frescura del aire son un bálsamo reparador. Está tan profundamente adormecida que el ruido de unos pasos sobre los escalones de madera no la despiertan. Alguien baja de la galería y se acerca a sólo un metro de ella. Se queda unos instantes observándola y después se va.
Guillermo abre los ojos de repente. En el límite entre el sueño y la vigilia, ha oido pasos corriendo fuera de la casa. Se queda paralizado. Estira la mano y tantea buscando el arma que dejó sobre la mesa de luz. Trata de agudizar el oído, los minutos pasan y no se oye nada más. La puerta de entrada tiene puesta la tranca, es imposible que nadie entre sin tirarla abajo. Las ventanas son meros respiradores al ras del techo, no hay lugar por dónde se puedan introducir furtivamente. Un rato más tarde vuelve a quedarse dormido, esta vez con la mano apoyada sobre la culata del revólver.
Un relámpago seguido de un trueno la sacan de su sueño. Comienzan a caer gotas aisladas que pronto se convierten en una lluvia fuerte. No quiere quedar empapada, así que se levanta y sube a la galería. Se esconde detrás de unos trastos donde cree que puede pasar desapercibida. Nadie aparece, la tormenta poco a poco va menguando y en un par de horas el cielo está completamente despejado, lleno de estrellas. Se pregunta cómo hará para dormir si tiene que estar alerta. Piensa en volver al bote y quedarse allí, pero se sentiría demasiado descubierta. Ahí en la galería ahora que ha dejado de relampaguear, la oscuridad le ofrece un escondite bastante seguro. Se acomoda bien, saca un frasquito del bolsillo de la mochila y se lo guarda en la campera.
Casi está amaneciendo cuando Guillermo se despierta. Por unos segundos se cree en su casa, pero la dureza del colchón y el dolor de sus huesos le revelan dónde está. Tiene un poco de frío, la humedad de la lluvia nocturna se cuela por las rendijas y por las goteras que proliferaron en varias partes de la casa. Qué mierda de choza. No se han deshecho de ella principalmente porque ninguna otra persona querría comprar ese desastre. Piensa que van a tener que tirarla abajo. O usarla para guardar chanchos. Se incorpora en la cama y trata de estirar los músculos. Le duele todo el cuerpo. Por suerte se acostó vestido asi no tiene que flexionar nada porque le parece que no va a poder ni doblar un dedo. Pone una pava sobre la hornalla con un poco de agua para hacerse un té. Aún no ha inspeccionado el baño con la luz del día, se asoma y descubre que es más minúsculo de lo que recordaba. Apenas una palangana sobre un banco, un espejo, un balde y un sanitario de dudosa efectividad. Vuelca el agua hirviente sobre el saquito de té, busca en el bolso el dentifrico y el cepillo de dientes. Se lava en la pileta de la mesada. Cuando está por abrir la puerta se acuerda de los ruidos de la noche anterior. Piensa que será mejor no separarse de su arma. La recoge y se la guarda en el bolsillo de la campera de cuero. Corre la tranca y abre la puerta. La luz del amanecer ya se desliza por el borde del horizonte. Se da vuelta para agarrar la taza que dejó sobre la mesa y entonces oye la voz que le habla a sus espaldas: -“Hola Guillermo qué gusto de verte!”… Cuando se gira, casi no alcanza a ver de quién se trata aunque le ha reconocido la voz. Una lluvia de aerosol le anula la vista. Grita y se cubre la cara con los brazos pero el gas ya ha hecho contacto con su rostro. En apenas segundos, envuelto en la ceguera, siente un ardor insoportable que le quema la piel, la garganta, lo dobla en un acceso de tos asfixiante. Cae al suelo y se retuerce desesperado. La mujer se agacha y disfruta viéndolo sufrir. En un exceso de sadismo, acerca el aerosol y le arroja un poco más en la nariz y la boca. Siente como si alguien le hubiera prendido fuego a su cara. Trata de hablar pero le es imposible. La garganta comienza a inflamársele, el aire apenas pasa por su tráquea. Jadea y tose sin parar.
- Disculpame si usé mucho aerosol… es que a veces cuesta matar a las cucarachas como vos.
Lo observa retorcerse hasta que finalmente pierde el conocimiento. Nota la coloración azulada de la boca, y que el estertor de su pecho comienza a acallarse.
- No, no podés morir todavía. Antes tenés que decirme algo.
Va hasta la mesada y levanta el fuentón con agua. Se lo vuelca encima de la cara. El agua descubre las gruesas ampollas que han surgido sobre la piel delicada de los ojos. El chorro de agua lo reanima pero también se introduce por su nariz y su boca y lo ahoga. Ella se acerca y lo levanta un poco sosteniéndolo de los hombros, le palmea la espalda y un acceso de tos lo ayuda a expulsar el liquido que tragó. Ahora por lo menos respira, pero lo nota apenas conciente, abandonado entre sus brazos, lo deposita sin cuidado sobre el piso y le quita la campera. Va hasta la galería y se trae un rollo de cuerda que encontró colgado en un clavo. Lástima que no haya alambre de púas, piensa. Le lleva las manos a la espalda y se las ata con un nudo apretado que hace que la soga se le clave en la carne de las muñecas. Tiene que llevarlo hasta la cama pero es demasiado pesado para hacerlo sola. Descubre el arma que asoma por el borde del bolsillo de la campera tirada en el piso. Justo lo que necesitaba y no tenía. Mejor que usar cuchillo. La agarra y le da golpecitos con la culata sobre el rostro.
- Guillermo, despertate querido… Necesito que te levantes. Guillermoo.
El intenta abrir los ojos pero no puede. El ardor y la picazón son muy fuertes. Abre levemente la boca y balbucea. - Ca mila… que…
- Shhh… no hables Guillermo. Quedate tranquilo por ahora. Necesito que te levantes, yo no puedo hacerlo sola. Voy a pasar mis manos entre tus brazos y juntos vamos a hacer fuerza. No intentes nada estúpido porque tengo un arma en mi mano.
Desliza las manos entre los brazos de Guillermo y las junta sobre el pecho, con el revólver apuntando hacia abajo.
- Quedate tranquilito porque si se me dispara el arma vas a quedar imposibilitado de ser activo por el resto de tu vida.
Él hace su máximo esfuerzo por impulsarse hacia arriba con las piernas, por un momento están a punto de perder el equilibrio pero finalmente lo logran. Ella lo guía hacia la cama. Una vez allí, lo da vuelta y lo empuja sobre el colchón.
- Me guelee
- ¿Qué decis, mi amor?
- Blaaso… brazo
- A ver… ponete de costado. Voy a tratar que estés lo más cómodo posible.
Trae otra cuerda y ejecuta un nudo sobre las pantorrillas.
- Perfecto, quedó hermoso. Ahora falta la última cosita.
Busca en el bolso un neceser de cosmética. Lo abre y saca una jeringa y una ampolla con un líquido cristalino. Se sienta en el borde de la cama y palpa en el cuello un lugar donde clavar la aguja.
- Quedate quieto que si no, te voy a hacer daño, es sólo un pinchacito. -aprieta el émbolo y el líquido ingresa rápidamente.
- buta…
- No hagas esfuerzos por hablar que no te entiendo…
- sos u na bu taa…
- ¿Me dijiste bruta o puta? No te entendí bien. No importa, ya me imagino lo que quisiste decir. Te perdono Guillermo… Yo diría lo mismo en tu lugar. Ahora te vas a dormir un rato y ya no vas a sentir dolor. Después vamos a poder hablar más tranquilos.
Cuando notó que se había dormido, fue hasta la puerta y la cerró usando el candado. Se guardó la llave en el corpiño y se sentó a descansar. El té ya estaba un poco frío pero el sabor era delicioso, aunque no fuera de arándanos.
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Camila se despierta pasado el mediodía. Con dificultad se incorpora del duro piso donde se tendió a descansar. Mira enseguida hacia la cama y decide que esa noche la que dormirá ahí es ella. Se tranquiliza al ver que el prisionero continúa como lo dejó. No se ha movido siquiera, aún está de costado con las manos atadas en la espalda, su respiración es regular aunque un tanto fatigosa, como si le costara incorporar el aire. Se acerca y lo observa detenidamente, tiene ampollas en los párpados y labios, respira por la boca y mantiene los ojos cerrados como si durmiera. Apoya los dedos sobre su cuello y constata que el pulso es normal. En ese momento él abre los ojos y la mira.
-Buen día! Veo que ya estás mejor. No hay nada como unas horas de sueñito… Supongo que querrás comer algo… Ay, no, me parece que no vas a poder… mirá como tenés la boca…
Guillermo le pide algo pero no entiende. Camila acerca el oído a su boca. –Aua…
Va hasta la cocina y llena un vaso con agua de la pava. Piensa que después va a poner a hervir más del agua que está en el bidón sobre la mesada. Quién sabe la procedencia, no vaya a ser que se enfermen. Lo ayuda a tomar de a pequeños sorbos pero cada vez que traga hace una mueca de dolor y parte del agua se derrama por su boca hasta el cuello.
–Si seguís así voy a tener que fabricar un embudo para meterte el agua, Guillermo. No te podés deshidratar.
Al rato busca en el bolso de él y encuentra algunas latas de atún, sopas, fideos. Abre un paquete de galletitas, las unta con paté, y corta unas rodajas de queso. Come delante de él pero Guillermo la ignora por completo. Tiene los ojos cerrados para no tener que verla.
Durante todo el día respiran el mismo aire, encerrados en esa casucha miserable, ambos perdidos en sus propios pensamientos. Por la tarde él no aguanta más y le pide que lo ayude a ir al baño. Camila se rie. – ¿Nunca estuviste internado y sin poder levantarte? Vas a tener que acostumbrarte, es mucho lío sacarte todas esas sogas. A ver, dejame pensar. ¿Es sólo orina? Porque si querés te ayudo con una botella…
- Camilaa que estás haciendo… pará con todo esto… qué es lo que buscás…
- Cómo te explico… estaba aburrida y quería divertirme… no, tonto, lo que yo buscaba era que me llevaras a Pedro. Por eso te vengo siguiendo desde hace una semana. Me imagino que la cita va a ser acá, ¿no? En cualquier momento van a golpear esa puerta y voilá! Ahí va a estar nuestro querido y extrañado amor en común….
- Y por éso… conseguiste ese kit de asesina serial…?
- ¿Me creerás si te digo que lo hice sin saber muy bien si lo iba a usar y para qué? Por las dudas. Tuve que aprender a defenderme sola, porque me abandonaron, me metieron a la cárcel y después me enviaron a un país ajeno, como un paquete inservible del que hay que desprenderse cuanto antes.
- Por qué… me hacés esto… Pedro no va a volver con vos nunca más… y menos si me ve asi… estás loca.
- Ahora me decís loca… antes me tratabas de boluda. Viste que no era tan tarada como vos creías, Graziani? Yo, antes pensaba que eras un hijo de puta, y ¿sabés que? Sigo pensando lo mismo. Así que te voy a tratar como siempre lo quise hacer. Me voy a dar el gusto, de todo todo lo que quería hacer y no me animaba… Ya no tengo a nadie a quien perder.
- Entonces… es una venganza.
- Un poco… yo diría, revancha. ¿Te ayudo con una botella entonces? Te prometo que no te voy a tocar mucho…
- Antes que me toques prefiero hacerme encima.
- ¿Tanto asco me tenés? No me vas a decir que no te pasa nada con las mujeres… te casaste dos veces, tuviste un hijo… tan puto no sos.
- Basta, Camila. Dejame en paz.
- Bueno, está bien. Como digas, Guillermo. Voy a tomar un poco de aire, no aguanto más tus ínfulas. Si cambiás de idea, chiflame.
Abre la puerta y sale al fresco del atardecer. En la galería encuentra un paquete envuelto en papel de diario. Lo abre con desconfianza, se sonríe al ver lo que es. Entra y le muestra a Guillermo.
- Mirá! –sostiene un pescado de la cola- No me dijiste que por acá pasaba el pescadero… Pensé que íbamos a estar más solos… Voy a tener que taparte la boca, no vaya a ser que venga alguien y se te ocurra gritar.
Busca entre las cosas que tiene desparramadas sobre la mesa y agarra un rollo de cinta de embalar.
– Viste que buena girl scout soy! Esto en realidad no lo traje yo, estaba arriba de esa alacena. Bueno, a ver, con este pedazo va a alcanzar.
Corta un trozo de cinta con un cuchillo de caza que saca de la mochila, se acerca a Guillermo con los dos en la mano.
- No me pongas esa porquería, no voy a gritar. Me cuesta respirar por la nariz todavía.
- No importa, acostumbrate. No quiero que se te ocurra ponerte a gritar y me obligues a matar a alguien.
- Te prometo que no lo voy a hacer… no quiero involucrar a nadie.
- Bueno, está bien, la dejo acá en el borde de la mesita por si hace falta. Y con el cuchillo a ver, ¿qué te parece que haga? –lo levanta y le muestra la brillante y gruesa hoja de acero.
- Opciones que se me ocurren, a.cortar las sogas para que puedas ir al baño, b. cortarte las bolas, c. limpiar el pescado. ¿Cuál elegís?
- Para empezar la primera estaría bien.
- Okey, pero si intentás algo estúpido te hago comer este cuchillo. Ahora quedate quietito hasta que yo te diga. Date vuelta.
Pasa la hoja entre la piel de la muñeca y la soga, pero está tan apretada que no logra imprimirle la fuerza suficiente. La saca y comienza a cortar desde afuera, cuando la soga se abre el cuchillo se desliza sobre la piel y le provoca un fino tajo que comienza a sangrar.
- Uy, perdoname, corté de más. Bueno, después te lo curo. Andá al baño que yo te espero acá sentada. Ah, no, me falta la soga de los pies.
- Si me cortás de nuevo te juro que te estrangulo, yegua.
- Hey qué boquita es ésa… a ver, poné las manos adelante, cruzá los brazos. Tené cuidado que no podés estrangular a nadie vos… -corta las sogas y se separa de él, va hasta el rincón más alejado y se sienta en una silla. Lo apunta con el revólver mientras él se levanta despacio de la cama, tratando de estirar los músculos agarrotados. Se sostiene la muñeca ensangrentada, apretándola para cortar la suave hemorragia. – ¿Podrías por favor darme una venda para ésto?
- Si señor, como no, voy a la farmacia y se la consigo. Dale, alcanzame una camisa de tu bolso, el que está junto a la cama. Guillermo se agacha y saca una pequeña toalla.
- Bueno, mejor. Tirámela.
La desgarra con el cuchillo y se la tira de vuelta. El la enrolla sobre su muñeca y toma la cinta de embalar pegada a la mesita para sostener la venda improvisada. Se levanta y camina despacio, sosteniéndose de las paredes hasta llegar al baño que está al final de la cocina. Antes de cerrar la puerta, ve colgado en la pared un pequeño espejo redondo, sobre un estante un jabón, un rollo de papel y una vela con una cajita de fósforos. Perfecto, piensa, es todo un spa ésto. Prende la vela y se acerca al espejo iluminándose con el mísero resplandor de la llama. El rostro que se refleja le resulta casi desconocido, deformado por las ampollas y las quemaduras. El blanco de los ojos, rojo e inflamado. Abre la boca y descubre la causa de tanto ardor interno. El paladar, las encías, la lengua, todo está irritado. Es un completo desastre. Desearía matar a esa zorra con sus propias manos. Nunca imaginó que querría golpear a una mujer, pero si pudiera lo haría. Es una víbora demasiado peligrosa y traicionera, no puede comprender adónde se dirige con todo lo que armó, porque sería mucho más simple matarlo. Supone que tal vez primero quiera desquitarse un poco. Va a hasta el inodoro y trata de orinar, apenas le salen unas gotas. Tiene que tomar más líquido pero le cuesta tragar. Cuando por fin sale, Camila sigue inmóvil en el mismo lugar, apuntándole con el arma. – Ahora vas, te acostás, y te vuelvo a atar. Si te quedas bien quietito nos evitás un problema mayor.
Más tarde, después de asar el pescado sobre la plancha (ella piensa que es una suerte que haya una garrafa de gas en esa cocina), lo corta en pedacitos y se lo comienza a dar. Tragarlo es una tortura, cada bocado le hace doler la boca y la garganta, pero tiene tanta hambre que ya no puede aguantar más.
- Guille, no me dijiste quién te trajo el pescado…
- No sé. A lo mejor es un pez volador y saltó desde el río.
- Si, yo pensé, pero estaba todo envueltito en papel de diario y también había unas verduras. Medio raro, ¿no te parece? Un pez que quiere que lo hagan con papas… será un pez suicida. Además, no creo que acá haya peces voladores… Más bien parecía un bagre…
- Si, está lleno de bagres. Algunos hasta se tiñen el pelo y se creen Juanita la pistolera.
- Ay Guillermo me matás…! Sos tan divertido… hasta cuando estás hecho mierda no perdés el humor! ¿Viste qué lindo mi nuevo pelo? Decime, ¿a vos te parece que a Pedro le gustará?
Ante la mención de Pedro, Guillermo se cierra nuevamente, da vuelta la cabeza y vuelve los ojos al techo. No quiere hablar de él con ella, tiene miedo de lo que la arpía esté tramando contra su ex marido. La creyó una asesina durante todo un año y ahora sabe que si no lo había matado en aquella oportunidad, es porque aún no había cruzado el umbral de la locura. Ahora lo alcanzó, ya está del otro lado y es capaz de todo.
- Veo que no querés hablar de Pedro… pero hay que hacerlo, Guillermo. No podemos quedarnos acá indefinidamente. Cuándo va a venir. Hablá de una puta vez.
- No va a venir. No estoy acá para eso. Necesitaba un par de días para despistar la custodia. Quería dedicarme a vigilar a José, ¿entendés? Tal vez el no sea digno de confianza. Pedro puede correr peligro, y yo ahora estoy acá perdiendo el tiempo con una loca, y además tarada, que tiene ganas de jugar a la secuestradora.
- Sabías que no estás colaborando en nada para que te tenga un poquito de lástima, no? Yo no te creo nada eso que Pedro no va a venir. Lo vamos a esperar juntos, y cuando llegue…
Guillermo la mira con temor. Espera que siga, pero ella suspira y se levanta. – Cuándo llegue, qué!
- No sé. Lo veré sobre la marcha. A lo mejor los mato a los dos juntos. ¿No te parece romántico? O también… se me ocurrió que podía dejarlos ir… resignarme. O suicidarme yo… para que mi alma en pena los persiga toda la vida… y no sean felices jamás. -Camila se rie viendo la expresión de Guillermo- Vos que preferís… ¿la segunda?
- No. Yo prefiero que te mueras. No le tengo miedo a los espíritus y no voy a sentir culpa.
- Buah, qué sinceridad… lamento decirte que es la que tiene menos chances. Ahora si me disculpás, te voy a pedir que te deslices hasta el piso.
- ¿Qué?
–Lo que oíste. A ver, hagámosla corta.
Lo empuja con fuerza y lo tira al costado de la cama.
- Auch perra!
– ¿Te lastimaste? No seas maricón.
Rodea la cama y lo toma de los pies. Con un gran esfuerzo, lo va arrastrando por el suelo y lo deja sobre el piso de la cocina. Mientras le inyecta la dosis de narcótico le acaricia el rostro. – Que tengas una linda noche, amor.
CONTINUARÁ
¡Ay por Dios! ¡No puede ser tan mala, tan perversa! Camila no si odiarte o sentir lástima por vos. Ojalá Fabián se de cuenta que esos mensajes que recibe desde un celular que no tiene agendado es su padre que intenta decirle que está vivo, transcribiendo las frases que le marcó en el libro. Que lo busque y que lo encuentre. Que esta pesadilla que está viviendo Guillermo se termine pronto. ¿Y si de pronto Pedro apareciera? ¿Cuál de las tres opciones elegiría Camila en ese momento? No, algún astro debe protegerlo para que no vaya a ese lugar. ¡Ay Mary me tenés encadenada a tu historia! Es excelente, todo un policial al mejor estilo inglés. Que bien logrado todo, todo, todo. ¡Felicitaciones amiga! Aplausos de pié para vos. Gracias por esta maravillosa Fic! Abrazote Guilledrista y que larga va a ser la semana hasta que llegue el próximo domingo! ¡Gracias!
ResponderEliminarMary que trama!!!! Muy bien.....me gusta ....suspenso.....fuerte muy fuerte.....pero va muy bien ....ya se encontraran y serán lo que amamos .....uno en dos.Gracias.....Mirta.
ResponderEliminarGracias Mirta, aprecio tu comentario, pero no siempre las historias de amor terminan bien... Ya se verá. Un beso gigante y gracias una vez más por el aguante semana tras semana, un gusto tenerte ahí.
EliminarMary, que capitulón!! Que sádica se nos ha vuelto Camila, la verdad quedé helada cuando lo atacó a Guillermo, pobre no tiene paz y encima tener que lidiar con esta mujer que ahora sí se chifló del todo. Y Pedro, nuestro querido Pedro que no aparece pero que ahora me da miedito que llegue y lo mate Camila!!!!! Nooo, por favor eso no!! Espero alguien ayude a Guillermo antes de que llegue Pedro. Increíble esta historia, me encanta como las vas llevando, mucha intriga!!!! No puedo esperar al siguiente capítulo!!!
ResponderEliminarGracias July, viste qué sádicas, Camila y yo también, jajaja, no sé si Guille recibirá ayuda... si te acordás del principio de la historia la verdad resulta dudoso que así sea. Gracias por tu comentario, un beso grande!
EliminarImpresionante, éste capítulo Mary me tenés atrapada , sin aire!! Por favor!! Excelente como la vas llevando, los vi a medida que iba leyendo, camila con ese grado de soberbia y locura, y Guille, pobre mi Guille sigue sufriendo no sólo por la ausencia de Pedro sino también por lo que padece con camila, felicitaciones de lo mejor del blog tu fic!!!! Los días se me van a hacer eternos hasta el próximo cap.!!!! Mariana
ResponderEliminarGracias Mariana! comentarios como el tuyo alientan mucho. Un beso
EliminarMuy buen capitulo!! Espero el proximo!!
ResponderEliminarGracias Adri, te espero con mucho gusto!
EliminarExcelente! Por favor la continuación YA !!!! Eso de la entrega de a 2 capítulos (como el sábado pasado), me encantó ;) Otra vuelta, POR FAVOR!!!!!! ;)
ResponderEliminarPerdón: "como el domingo pasado"....
ResponderEliminarA mí también, voy a ver si obtengo adhesiones para un próximo capítulo doble, por mi no hay problema, todo depende de la opinión general. Hay lectores que les resulta más llevadero un episodio más corto.
EliminarMary atrapante fic de intriga y suspenso como dice Sandra al mejor estilo inglés. Te felicito. sSin duda escribiste por mese. No comparto a esta c Camila psicópata porque tengo otra visión de la tira como ya hablamos en la mía respecto de Guillermo, para mí Ana y Camila como mujer que soy tuvieron que sufrir y mucho al descubrir la sexualidad de sus hombres, creo que Camila gatilló en emoción violenta en la tira, que ambas eran adictas a sus hombres pero no malas y Que Graziani solamente cuidó a Pedro cuando lo entregó a Camila, luego no, es mi visión, Pedrp se jugó por él apenas descubrió su amor, dejó a Camila, ocupó su lugar en la trampa y en el Delta, quería entregarse y Guiille equivicó la estrategia y encima se sentía cansado él y al fin murió por amarlo, definitivamente para mí quien dio todo cuidando a Guille fue Pedro y entiendo como mujer a Ana y a Camila, pero esto es ficción, elegiste este camino y está perfectamente contado con una Camila venida en psicópata al nivel de Miguel en sadismo. Gracias y besos del alma.
ResponderEliminarGracias Eve, por supuesto todos tenemos percepciones diferentes de la historia... lo bueno está en las variaciones así no se nos aburren los lectores... En mi anterior historia de "El hombre equivocado" Camila tuvo otro destino, terminó loca pobrecita... acá es ligeramente diferente... ya lo verás. (No la odio tanto como parece por ahora... su final será muy distinto, también como dije en otro momento soy bipolar con ella, me da mucha pena, la comprendo y por momentos la detesto. Eso se verá reflejado en esta historia, pero no quiero adelantar nada). Gracias por estar ahí como siempre, besos a vos
EliminarJajajaja nuestra malcada y genial escritora ataca en el blogg de Radio El Delgta ....sos tremenda Mary como me haces sufrir ..yo te banco a morir pero espero q Camila reciba el doble de lo que esta dandoo esta bruja sádica merece retorcerse en el infierno la detestoooooo jajajajaja
ResponderEliminarsos muy grossa Mary la verdad chapeau....majo
Pooobre Camilita... está un poquito resentida, nada más. Hay que ponerse en sus zapatillas...jajajaja ya verás en los prox. capis que todo villano tiene un costado sensible... esta mujer no va a dejar de sorprender! Gracias por tu coment., la verdad lo extrañaba. Un beso enorme Majo!
EliminarPOR FAVOR ...YA BASTANTE SUFRIMOS CON LA NOVELA ORIGINAL....QUEDE MAL DESPUES DE LEER ESTE CAPITULO...SE VE TANTA MALDAD A DIARIO QUE NO PUEDO SOPORTAR A ESTA CAMILA CON TANTO SADISMO...POR FAVOR ...SI PODES NO LOS HAGAS SUFRIR TANTO....
ResponderEliminarMi vida, no puedo, soy mala mala y un poco loca como Camiluchi... jajaja no te preocupes Pedro y Guille son muy felices en otros universos paralelos... un beso grande y no sufras que esto no es la novela, éso si que fue un golpe bajo... te mando un abrazote y gracias por darme tu opinión
EliminarMary que mala Camila porque hase sufrir asi a Guille, espero que llege Pedro y lo ayude espero que la metan es el loquero asi se deja de joderrrrrrrrrrrr muero por la continuacionnnnnnnnnnnn ELDA
ResponderEliminarTe quiero Elda!!!! me hacés reir con tus comentarios!!!
EliminarCAMILA TE ODIO CON TODA MI ALMA, JAMAS PODRIA PERDONARTE Y MUCHO MENOS COMPRENDERTE, PERO SUFRIR VAS A TENER QUE SUFRIR UN POCO, AUNQUE TU PEOR CASTIGO VA A SER PERDER A PEDRO, PORQUE YA LO PERDISTE, LINDA.
ResponderEliminarFELICITACIONES POR LA FIC, ME ENCANTA . A PESAR QUE ODIE A GUILLE CON TODA MI ALMA NO QUIERO QUE SUFRA, A SU MANERA AMO PROFUNDAMENTE A CIELITO, SU CIELITO.
SUPONGO QUE EL REENCUENTRO SERA PROPORCIONAL AL SUFRIMIENTO DE ESTOS DOS QUE ME ENAMORAN CADA VEZ MAS, ADICCION PURA, CADA VEZ NECESITAS UN POCO MASSSSSS.
MIL GRACIAS POR TANTO MARY, USTEDES SI QUE ACARICIAN EL ALMA CON ESTAS HISTORIAS, " NUESTRAS HISTORIAS". BUENO A GRAZIANI LO ODIO EN LA MISMA MEDIDA QUE LO AMO, ELLOS SON ASI DESPIERTAN PASIONES INCONTROLABLES, OPUESTAS ¡ CUANTO LOS QUEREMOS!
P/D ADORO ESTOS CAPITULOS INTENSOS LLENOS DE SUSPENSO QUE NOS DEJAN CON SABOR DE MUCHO, PERO MUCHO MAS...MONICA DE LANUS.
Moni tu comentario me encantó, pero no odies a Guille pobrecito... se la pasó sufriendo toda la tira, él no dejó de amar a cielito... los dignos de odio son los guionistas que destruyeron lo más hermoso y que ellos mismos habían creado... Te espero el prox capitulo, y desde ya espero tu opinión de lo que se viene... sé que te voy a sorprender con Camila... Un beso!
EliminarMary espectacular capitulo Mujer!! me encanta no saber que esperar...el suspenso me tiene super atrapada en esta historia!! Me parece a mi o te estas vengando de Guille y todo lo que Pedrito tuvo que sufrir ?? jajaja me parece bien le hace un poco de justicia....pero por supuesto que necesito saber con urgencia que le hizo esta Camila sicopata...que honestamente le tiraria un poco de aerosol en la cara a ver si lo encuentra tan divertido!! jaja..la verdad que Camila siempre me parecio bastante enferma..manipuladora egoista...si bien se puede entender su sufrimiento y me puedo hasta poner en su lugar por el hecho de ser mujer...no puedo justificar nada de su conducta....en la novela Todos tuvieron a mi entender algo de responsabilidad Camila por no querer aceptar la realidad y por vivir y centrar toda su vida en un hombre, lo cual me parece que no esta bien...si cada mujer que es abandonada por un hombre v a tener una emocion violenta Mi Dios!!! ya no habria cementerios disponibles... Pedro por casarse cuando las dudas estaban tan a flor de piel...Guille por la actitud que toma luego de que Pedro se juega la vida por el y tambien por empujarlo a cometer el peor error de su vida que fue casarse...pero bueno vamos a ver que pasa con esta loca! cuando aparezca pedro... ayyyy algo que me llama la atencion! el pescadito envuelto ....que significara?? mmm espero sea lo que pienso...gracias por esta fic...distinta pero espectacular....gracias!!! Silvana (Barby)
ResponderEliminarSilvana! la verdad que en esta novela todos, como vos decís, tuvieron su cuota de equivocación. Jamás voy a entender por qué Pedro no paraba de decirle te amo a Camila cuando ya se moría de amor por Guillermo, y después, cuando por fin se decidió a jugarse por lo que sentía, aquellas vacilaciones, aquel temor virginal de entregarse al hombre que tanto amaba... me resultó un defecto del guión bastante inaceptable... acaso en la realidad no se hubieran "matado" a poco de darse cuenta de lo que sentían...? Qué tan terrible era que Pedro se acostara con Guille cuando aún vivia con Camila? Por momentos parecía una novelita de Andrea del Boca. Lamentables tonterías del guión que todos en nuestros fics hemos subsanado... aquí nadie se comporta como si tuviera quince años, no te parece? Yo indagué un poquito interiormente en las motivaciones de los personajes, y la verdad es que a Camila no la odio, se comportó de manera coherente en base a su personalidad (en la novela), menos al final que los guionistas se fueron al carajo y le adosaron una reacción criminal que debió haber sido dibujada con más cuidado, con más anticipación. Si tenía que haber emoción violenta, debería haber sido antes, por ej. cuando Pedro la abandonó. Es mi humilde opinión, lo que yo sentí... pero ya sabemos que ahí hubo intereses comerciales, no se escribió por amor, por vocación. Con respecto al pescadito... alguien lo dejó, no? pez suicida no es... jajajaja Ya se verá quién fue y qué papel le tocará jugar en esta historia. Te parece bien un capi doble el domingo? Algunas chicas lo están pidiendo, cualquier cosa contestame por el face. Gracias Sil por tu gran comentario, te dejo un beso enorme!
ResponderEliminarMary!!!! tan de acuerdo con vos.....Pedro..incluso hasta antes de pretender huir con Guille le decia mi amor!! es cierto q el tambien colaboro a que esta mujer enloquezca un poco...pero nada justifica su comportamiento....AMO a Pedro tanto como a Guille pero no me gusta que siempre se lo tome a cielito como la única victima.....y a Guille como el malo...cuando este hombre solo trato de cuidarlo y comprenderlo y porque no tambien padecio las volteretas de Pedro tanto como Camila...en fin...cosas que se me ocurren hoy.....despues de haber padecido como todas la muerte injusta de Pedro y de que, gracias a todas las escritoras pude ir sanando y borrando cicatrices. Yo? voto por un capitulo doble !!!!!!!!!! siiiiiiiii!!!! porfi!!! me encanta como manejas el suspenso pero a mi la ansiedad me puede!!! jajajaja por eso sera que espero tan ansiosa la continuacion!!!! Mary..muchas gracias por tomarte el tiempo de contestar mi comentario....y vamos con la Reconstruccion!!!!! Silvana (Barby)
Eliminarmary continuacion prontito por fis
ResponderEliminarcamila matarla pobre guille es una perra re mala yo ansiaba que pedro apareciera de una vez pero como dicen las chicas da miedo que venga y ella esta con el arma
¡¡buenisima historia cada dia atrapa mas genia !!
te admiro
daniela maurice