
Sale a escena con los ojos algo
enrojecidos, nadie puede notarlo detrás de esos lentes ficticios que usa, ni
siquiera Pedro que está lejos del escenario. Pero no le hace falta ver sus
ojos, lo percibe en el timbre de su voz cuando le pregunta a su ayudante…
_ ¿Qué ves? Decime que ves.
La frase lo trasportó
inmediatamente a la noche anterior, cuando lo sostenía de espaldas a él y de
frente a los cientos de libros en la biblioteca. Lo había aprisionado entre sus
brazos impidiéndole moverse mientras besaba sus cabellos. La noche anterior, le había confesado su amor
de manera incuestionable. Que no lo dejara moverse había sido el cautiverio más
sugestivo del que hubiese sido prisionero alguna vez. Las hormonas le habían
trepado por el vientre hasta ahogase en su garganta. Recordaba como se había removido
entre sus brazos intentando girar y su voz, el más dulce mandato, obligándolo a
ceder. Julio era un cazador nato,
cautivante y seductor que podía hacer con él lo que quisiera, obligarlo a
sentarse a hablar o atraparlo entre sus brazos de la forma en que en ese
momento lo deseara. Arrebatador, sugestivo y hechicero lo tenía a su
merced. Sus ojos siempre serían el enigma
de la ciencia, fascinantes, oscuros, tentadores… Dos piedras preciosas que sabían besar de
manera exclusiva, absolutamente emancipados de los labios.
Ese hombre, su hombre, se entrega
sobre las tablas, se rinde a un público que se renueva o se repite cada noche,
es la estrella del momento. Lo mira de lejos. “Desde que me convertí en parte de tu mundo, todo lo vivido se convierte
en nada. Me hace feliz que andar detrás tuyo complaciendo tus deseos. He aprendido
a amarte de esa manera y no necesito otra forma de amar”.
La función termina, la noche
termina y se van juntos, cada uno ensimismado en lo que han estado pensando. _ Estás demasiado silencioso.
_Vos también.
_Solo estoy cansado.
_ Mentira.
_ ¿Qué decís?
_Que estás mintiendo. Escuché tu
voz cuando saliste a escena. Estuviste llorando. ¿Por qué lloraste?
_¿Cómo podés decir que estuve
llorando? Quien sabe donde andabas vos mientras yo me vestía en mi camarín.
Dejate de boludeces.
_Estuviste llorando, que lo
niegues con esa molestia lo confirma. ¿Por qué lloraste?
Se siente descubierto. _ No sé si quiero
hablar de eso.
_No lo digas todo, contame el
motivo, con eso me alcanza. ¿Que fue? ¿Temor?
¿Incertidumbre, miedo? ¿Qué fue?
_Un poco todo, supongo.
Incertidumbre, no. Pero temor si, y amor también.
Desvía la vista de la calle para mirarlo_ Contame…
_No voy a entrar en detalles. No
es mi estilo.
_ No te estoy pidiendo detalles,
pero es lógico que quiera saber el motivo de tus lágrimas.
_ Pedro…
_¿A vos no te pasaría lo mismo? _
Julio respira profundo y deja salir una exhalación de malestar. _ Dejá,
olvidate. Si te vas a poner así no me
cuentes nada.
Lo mira como para comérselo a
besos y como para matarlo, Pedro siempre
es más fuerte que él.
_ Cosas de la mente, Pedro. Mientras me vestía
de Rothko pensé en como seguiría mi vida sin vos, y paso eso. Lloré. Si, se me
escaparon algunas lágrimas. Eso es todo.
Pedro estaciona el auto y apaga
el motor. Se pone de costado y le toma
la cara entre sus manos.
_ Nunca, nunca, nunca. Yo siempre voy a estar con vos.
_No digas nunca. Esa palabra me da miedo.
_Yo no le tengo miedo. Nunca te
voy a dejar, siempre voy a estar ahí, cerca tuyo, acompañándote, cuidándote... Aunque estuviese
escrito que debo morir esta misma noche, mi alma nunca dejaría de buscar la
tuya, porque me moriría enamorado.
Julio siente que sus ojos vuelven
a humedecerse y esconde la mirada. _ No la nombres. Por favor. Estoy en una noche especial. No la invoques. No quiero volver a pensar en eso. Si te murieras, mi vida se iría detrás de la tuya. Andaría pedido, buscándote para quedarme con
vos donde quiera que estés. ¡Y basta de hablar de esto, Pedro! Cambiemos de
tema y no pronuncies más esa palabra. _ Muy a su pesar y aunque desee
ocultarlas inútilmente, las lágrimas
vuelven a rodar sobre su rostro, pero una vez más son de Pedro, le pertenecen
solo a Pedro, por eso vuelve a beberlas. Todas. No deja una al azar
_ ¿Qué hacés? ¿Desde cuándo bebés
tus propias lágrimas? Me estás empezando a asustar. _ Le dice intentando una
broma que interrumpa un clima de dolor que ninguno entiende como ni porque, se
ha instalado esa noche entre los dos. Se
echa sobre su cuello y lo abraza.
_Pedro… Ya te lo dije, tengo una
noche especial.
_ Sí, yo también. Vamos a casa
amor. _ Enciende el motor del auto y conduce hacia la casa de Palermo sin
soltar su mano ni siquiera para poner los cambios. Le lleva entrelazada a uno
de sus dedos.
No volvieron a hablar por el
camino, pero llegan a la casa de Palermo como dos desesperados. Ya habrá tiempo
para cenar y para charlar, esa noche el deseo es más fuerte que cualquier
necesidad. Se arrancan la ropa entre jadeos
y desnudos hasta de pudor, se hacen el amor de manera casi irracional.
Julio prepara algo para cenar,
Pedro sentado a la mesa ensaya algo nuevo, tiene una hoja en blanco sobre la madera
y una lapicera entre sus manos. Lo mira, vuelve a su hoja en blanco,
cierra los ojos y lo vuelve a mirar.
Extorsiona a sus sentidos para poder describir lo que le pasa por la
mente. Se desencadena la simbiosis,
logra hacerse uno con él y comienza a escribir…
“Vacilé sobre la playa en un principio. Cansado de admirarte siempre desde la
distancia, junté coraje y me dirigí a tu mar por primera vez. Aparecí ante tus
ojos y una ola inaugural vino a romper a nuestros pies como un susurro. Tu
contemplación, temerosa y ensimismada, en un principio se fijó a lo lejos, no
podías distinguirme y decidiste anidar en un lugar de lejanas extensiones. Pero el infinito te devolvió la mirada, se
plasmó en tu vista perdida de la misma manera en que se hizo carne en la mía,
cuando al sentir que te alcanzaba, el profundo deseo que mantuve oculto tanto
tiempo, dejó de verte como un lejano e
inalcanzable horizonte. El eco me trajo tu voz, y ya nunca más pude separarme
de ella ni de tu piel. Ahora sé que, de verdad, te amo.”
Se acerca sigiloso y le deja la
hoja de papel sobre la mesada de la cocina. Julio va y viene con los quehaceres
de la cena, pero la ve y se detiene sobre ella.
Lee y vuelve sus ojos buscándolo. Cuando lo encuentra tan solo se queda
mirándolo. Baja el fuego de la hornalla al mínimo, busca la lapicera que está sobre
la mesa y vuelve a sus quehaceres domésticos. Pedro se encoje de hombros y
enciende un cigarrillo que se permite fumar lentamente, mirando la noche por la
ventana.
Percibe un movimiento cerca suyo
que lo quita de sus ensoñaciones a través del cristal y ve que la hoja de papel
vuelve a descansar sobre la mesa.
“Incipiente, primitiva y originaria contemplación ensimismada de
lejanas extensiones, la mirada fascinada ante esa revelación que me traía el
infinito, y al encontrarte, volver a la
vida con todo el vértigo del estreno. Yo también te amo.”
Lo ve mirarlo en silencio. _ ¿Qué
haces ahí que no venís a darme un beso?
Es impensado desobedecer, se
muere por besarlo, se levanta de la silla y va donde está él.
_ Maravilloso._ Le deja un beso
sobre los labios y lo mira con ternura._ Pero ojo con lo que escribís, principiante. ¿Sabías
que toda ficción puede convertirse en realidad?
Primero lo mira con asombro, después
deja salir su sonrisa y un gesto de incredulidad. _ Me estás mintiendo para
sugestionarme.
_No, no te estoy mintiendo. Es un
mito viejo que sostiene que toda ficción, sobre todo si es escrita por un
principiante, puede convertirse en realidad.
_ No lo sabía.
_ ¡Ay Beggio! _ Lo besa en la
frente._ No quiero soltarte, te juro que no quiero soltarte, pero andá a seguir
escribiendo, me encantó lo que creaste. Quiero más. _ Pedro se dirige hacia la mesa cuando escucha
su voz. _ No, me arrepentí. Volvé,
volvé… _ Pedro se ríe y vuelve, no le importa obedecer
sus caprichos esta noche. Es una noche especial y se muere de amor por ese
hombre que dada la esencia con la que ha nacido, demasiado esfuerzo le está
poniendo a este vínculo. Ha dado mucho más de lo que, según sus palabras, antes
pudo dar. En apenas treinta días le ha
ofrecido de si mismo más de lo que él esperaba.
Comenzó a recorrer el camino
temeroso de lo que pudiera presentarse, y jamás imaginó que tanto el camino
como el hombre serían tan generosos. _ Dame un beso más. Mejor seguís escribiendo
otro día, en primer lugar porque te necesito cerca, y en segundo lugar esto ya
va a estar.
_No lo quiero escribir otro
día. Lo quiero escribir ahora, porque quiero pasar mi vida con vos, y si
este es el instante mágico, hay que escribirlo ahora.
_Ahora tenemos que poner la mesa para cenar. ¿Qué te pasa? ¿Te volviste
supersticioso?
_ Vos me enseñaste eso hace tan
solo minutos.
_Bueno, pero por un ratito
olvidate, la magia no se va a ir todavía y estoy muerto de hambre. De comida y
de vos. ¡Dale, poné los platos!
Disfrutan la comida y el vino,
charlan de cosas vanas y se miran a los ojos. Que diferente es hacer el amor
primero y cenar después, esa noche dice mucho más que cenar y dormirse
abrazados luego de hacer el amor. Esto
les permite mirarse a los ojos con las caricias y los orgasmos a flor de
piel, está todo ahí, todo reciente, todo fresco como recién estrenado. Esa
noche ambos por separado habían experimentado la sensación de la soledad
después de haberse encontrado y les había dejado a los dos un efecto parecido.
Un abismo. La nada misma. Por eso al llegar a la casa de Palermo habían hecho
el amor como dos desprotegidos, como si por un instante se sintieran
abandonados de la mano de Dios. Se habían quitado la ropa entre jadeos,
esta vez sin hablar, pero sin dejar de
mirarse. Trataron de retenerse en ese impulso biológico que los pasaba por
instantes de la vigilia al sueño y del sueño a la vigilia, por momentos no
pudieron comprender si lo habían vivido o lo habían soñado, pero fuera lo que fuera
los había dejado extasiados y satisfechos.
Cenaban y disfrutaban de la
charla y el vino, con esa hoja de papel como una tercera invitada. Las palabras, más que palabras, eran la
manifestación más honesta de lo que les había pasado a uno con el otro. _ Escribís
bien.
_ ¿Sí?
_ Si. Supiste plasmar en una hoja
en blanco tus sentimientos. Fue lindo leerlo. Me hizo bien.
_Vos también escribís muy lindo…
_Yo estoy acostumbrado a
escribir, es parte de mi profesión. Pero vos sí que me sorprendiste, tu veta
artística es de buena cepa. Actuás bien, cantás bien y escribís bien. _ Pedro
se sonríe y baja los ojos con un dejo de pudor, recibir semejante elogio de
parte de Julio lo intimida un poco.
_Bueno, escribir también es parte
de mi profesión.
_ Eso es obvio, como abogado estás
obligado a saber redactar. Pero lo que escribiste acá es diferente, acá dejaste
el alma… ¿Te animás a seguir haciéndolo?
_ Sí, porque no.
_Es admirable tu audacia, Pedro.
No le decís que no a nada. Pareces tímido, pero no sos nada tímido. Tenés
coraje, se te nota. A mí más de una vez me inmoviliza el miedo, pero a vos
nunca te vi dudar. Si te propusieran esta noche hacer teatro, ¿te subís a un
escenario?
_¡Obvio que me subo! Me
encantaría… Y a seguir escribiendo también me animo.
_Me gusta la idea de que
escribas. La verdad, yo no creo en las
palabras. Yo creo en el leguaje. Pero como ya aprendí de tu lenguaje, me
gustaría seguir leyendo tus palabras.
_ ¿A ver? Como es eso…
_Yo no creo tanto en el “te amo”
como creo en los gestos que lo trasmiten, y yo me siento amado por vos, por tus
gestos. Por la forma en que me convenciste de tu amor y me indujiste a volver a
creer, volver a confiar. Por complacer
mis deseos, por hacerme sentir único en tu vida, por tu entrega cuando hacemos
el amor, porque estás, sea como sea siempre estás. Eso es amor.
_Entonces esta noche me puedo
sentir la persona más amada del planeta porque tu lenguaje no paró de hablar de
amor desde que llegamos.
_No va a parar, querrás decir… _
lo corrige. _La noche todavía no terminó y mi lenguaje es mucho más amplio.
Siente un revoloteo de alas en el
estómago que le trepan por dentro, y le regala el brillo de sus ojos a osos
ojos oscuros que lo acarician del otro lado de la mesa. Bosteza y enciende el último
cigarrillo de la noche. _ ¿Lo fumás conmigo?
_ Con vos esto, con vos todo,
absolutamente todo. _ Se lo quita de las
manos y se pierde en esa bocanada de humo con sabor a Pedro. _ Te advierto que
me estoy enterando de todos tus secretos.
_Entonces hacete cargo, porque
hasta el más ingenuo de mis deseos tiene tu nombre.
Abandonó su silla y fue a sentarse en la que
estaba vacía a su lado, con el cigarrillo entre sus dedos y arrastrando la copa
de vino hacia su nuevo lugar. Se rozaron
sin hablar y sin hablar se acariciaron, la madrugada se detuvo frente a la
ventana para verlos prodigarse tanto amor en silencio y sin restricciones. La
luna se volvió muda y las aves que cruzaban el cielo en una formación establecida
y organizada, gritaron en pleno vuelo. “Todo
tiene tu nombre. El cielo, la luna, el universo… Mientras deslizo tu ropa por el piso, el mundo grita tu nombre y de a
ratos el mío. Te amo. Hoy se que de verdad, te amo”.
La mañana los encontró juntos
ahogados de placer, hechos un enredo de piel amor y deseo. Hicieron el amor de
tantas maneras que cuando se quedó dormido no pudo diferenciar el mundo de los
sueños con los brazos soberanos e
indiscutibles de su hombre. Lo
despertaron sus besos que viajaban por la alfombra mágica de su piel desnuda,
recorriendo su cabello despeinado y su espalda dormida. Giró entre sus brazos y
se abrazó a su cuerpo. Era todo lo que necesitaba para poder seguir y se sonrió
con los ojos cerrados.
_ Abrí los ojos, despertate.
_ No… _ le replicaba entre
dormido. _ No quiero._ Y enterró la cara en la almohada.
Sus caprichos infantiles siempre
lo hacían reír. _ Despertate Pedro
_ No, no quiero. _ Refunfuñaba
con la cara pegada a la almohada. Su voz se escuchaba como un murmullo que brotaba
de entre las sabanas y lo hacía sonreír. A veces parece un chico grande. _ No
quiero.
La noche anterior se habían
duchado juntos y el perfume del shampoo todavía estaba palpitante sobre esa
nuca que besaba con adoración. _ Vamos, abrí los ojos, despertate.
Sentir el roce de su mano
recorriendo su perfil lo hizo despertar y estremecer. Sus manos eran preceptos.
Reglas y mandamientos que manejaban su voluntad. Sus manos eran decretos. Se
dejó llevar y se encontró perdido entre sus caricias lentas y atractivas, esos
roces agradables que lo sumergían en una enloquecedora carrera de seducción,
sus manos fascinantes, simplemente maravillosas que lo transportaban a otro
cielo lejano.
Y volvieron a hacer el amor, más
que desnudos, desposeídos de todo lo que tuviera relación con la vida terrenal.
Todo menos sus cuerpos, elementos imprescindibles del paso por la Tierra. Sus
cuerpos se encontraron, se entregaron, se abdicaron, resignaron armas, se
hicieron uno. Permanecieron juntos. Se
consagraron y dejaron las sábanas
sintiéndose más unidos que nunca, cada día más consolidados en ese extraño
sentimiento llamado amor.
Cuando Julio terminó con Lili, no
quiso llamarlo. Pedro estaba abocado a encontrar trabajo y no quiso molestarlo
para que lo llevara. Paró un taxi para ir a encontrarse con Daniel, la nueva
tira ya era un hecho y había mucho que acordar.
“Un asesino serial”, volvió a
sonreír. “Esto sí que va a ser todo un desafío.” Pero siempre le gustaron los
desafíos de su profesión. Viajaba sin
pensar en nada más que en Pedro y en su nueva tira cuando siente su teléfono
vibrar. Pensó en Daniel, en Pedro, hasta
en Lili, pero nunca pensó en él.
Lo llamaban desde la academia
para comunicarle que Guillermo Graziani quería contactarse con él. Le pasaron un número que agendó de mala gana
en un papel cualquiera.
Dudó en llamarlo y no llamarlo,
pero lo mejor era enfrentar la realidad tal como se presentaba. Entonces lo
llamó
Guillermo mira su celular y ve
una llamada de un número desconocido, duda en atender pero finalmente lo hace.
_ Si…
_¿Guillermo Graziani?
Su voz lo delata, esa voz tan
particular lo que lo define por fin se escucha por su celular. Sabía que lo iba a llamar. _ Julio…
_Me avisaron del conservatorio
que querías comunicarte conmigo
_Si. A ver, dejame ordenarme. _
Es un zorro viejo y tramposo._ En primer
lugar necesitaba pedirte disculpas, ya sabés…
Por aquella noche. Estaba en un
mal día y reconozco que fui grosero, poco gentil, un mal agradecido.
_ Está bien, no hace falta que te
disculpes
_ Es que yo no soy así, no sé que
me pasó. En general no me gustan las reuniones sociales, tal vez fue por eso, no
me gusta aparentar y además estaba en una mala noche. Creo que las explicaciones sobran, vos sos
inteligente, vos me entendés.
La verdad es que no lo entendía
un carajo y no dejaba de preguntarse para que quería comunicarse con él. _ Todo
bien. Olvidate.
_Es que lo último que quiero
hacer es olvidarme, yo le ofrecí a Pedro un trabajo al que abdicó como
consecuencia de mi comportamiento aquella noche y él no se lo merece. Me jode,
me hace mal que esté buscando trabajo por cualquier lado cuando ya tiene un
puesto asignado en este estudio. Por eso
te estaba buscando, para invitarlos a cenar a mi casa y retribuirles de alguna
manera la generosidad que tuvieron para conmigo, y para pedirte ayuda, necesito
a Pedro trabajando en mi estudio y Pedro se merece más que nadie este puesto
que lo va a hacer crecer como ningún otro.
_Te agradezco tus disculpas y por
mi parte no ha pasado nada, pero no puedo decidir por Pedro, voy a transmitirle
tu mensaje y que él decida.
_Igualmente te lo agradezco. Y
piensen en la cena, necesito una segunda oportunidad, todos la necesitamos.
“Sí, eso es cierto”, piensa Julio cuando termina la charla. ¿Quién
no necesita una segunda oportunidad? “Bueno, a mi con Pedro no me hizo falta,
apenas supe que mi hombre fugitivo era él decidí tomarlo para siempre, aunque
se lo haya escondido por pudor, por cerciorarme, para saber que buscaba de mi. Si venía por el
hombre o por el artista, pero nunca tuve más dudas que esas. Apenas lo reconocí
supe que no podría abdicar a él. Lo ame apenas lo vi. Pedro es un sol y este ganso
supone que con su nombre y con su chapa de ser el mejor abogado de Buenos Aires
va a poder separarlo de mí, lo enfrentaría a esa realidad por el mero gusto de
hacerle tomar un plato de su caldo, pero no me gusta tentar a la suerte, que Pedro
decida lo que quiere hacer”.
Cuando lo pasa a buscar se reflejan
en su mente las últimas horas que han vivido juntos, las tantas maneras en que
han hecho el amor, la entrega ante los mandatos, esa hoja de papel donde
dejaron plasmados sus sentimientos, la noche espiándolos por la ventana, el
grito apache de pájaros es pleno vuelo mientras dejaban su ropa caer… Un instante mágico que los había acompañado
hasta el amanecer.
Lo ve una vez más en la acera
esperándolo, y le sonríe mientras detiene el auto. Lo acaricia con la mirada, simplemente lo
ama. Julio sube al auto y pasan solo
segundos hasta sentirse avasallado por sus besos. _ Te extrañé.
No sé cómo se puede amar tanto a alguien, pero te juro que te amo como
nunca supe amar.
Esta vez no le recrimina que lo
bese en plena calle, se deja besar y también lo besa sin emitir una sola
palabra, ya está dicho que no cree en
las palabras, sino en el lenguaje. Le acaricia ese rostro tierno y juvenil con
la palma de su mano y de detiene en ella. _ ¡Ay chiquito lindo!, lamento
interrumpir este momento, pero si no te lo digo ahora, no te lo digo más.
Pedro se sobresalta. _ ¿Qué pasa?
_Que estás muy solicitado
_¿De qué hablás? _ Ya no lo besa, espera su respuesta.
_ Me llamó Guillermo. Bueno, me
llamó a la academia y como no me encontró dejó su número para que yo lo llame.
_¿Y qué quiere?
_ Que cenemos juntos, desde ya te digo que no, y que trabajes con él.
_Ya dije que no
_ Y yo voy a respetar tu
decisión, el llamó para disculparse y para decirme que se siente mal ante el
hecho que no aceptes el trabajo por su comportamiento de aquella noche.
_Que se vaya a cagar.
_Si es tu deseo, tu voluntad… que se vaya a cagar. Pero si vos querés trabajar con él, yo no te voy
a poner ninguna resistencia. A lo mejor
es verdad que estaba en un mal día. Te dejo
en libertad de que hagas lo que sientas, no tenés que salir a defenderme, ya lo
hiciste y te estoy muy agradecido. Pero quiero que seas libre. No voy a destrozar tus alas intentando
retenerte, eso no es amor… Sentite en la
libertad de elegir, yo estoy con vos en lo que decidas y nada va a cambiar.
_Se portó mal con vos.
_Pero se disculpó y ese estudio
es el más importante de Buenos Aires. Pedro, te morís por trabajar ahí, hacelo… Si algo llega a quebrar este vínculo que
construimos juntos, entonces no era tan fuerte.
_No sé si quiero que nuestra relación
pase por esa prueba.
_Yo sí, yo necesito saber a
ciencia cierta cuan fuerte es.
_Vos sabes lo fuerte que es.
_ ¿Y vos lo sabés?
_Por supuesto que lo sé…
_ ¿Entonces donde se radica el
miedo?
_No es miedo, es desprecio.
_Ya te lo dije, te agradezco
profundamente lo que sentís, pero no puedo permitir que desprecies una
oportunidad como esta por mí. Si es por
vos, todo bien, pero no por mí, eso nunca me lo perdonaría. Pensalo y hacé lo que sientas.
CONTINUARÁ
Sandra!!!!! Me quedé sin aire, que descripción tan hermosa de ese encuentro amoroso, esas palabras que fluyen en tu pluma como manantial de agua fresca me emocionan, me elevan, es una caricia al alma!!! Pedro tan romántico describiendo su amor por Julio, morí literalmente, me desarmé, porque está tan enamorado y sería capaz de luchar contra viento y marea por su hombre, esa entrega de la voluntad, esa confianza plena en él. No creo que exista otra pareja que pueda superarlos!! Me hacen delirar de amor, me gusta saberlos tan enamorados y entregados, sin miedos, viviendo el ahora!!!! Genia Sandris, te superas cada capítulo!!!! Quiero más de "esto" por favor!! Te quiero amiga, me devolvés la fe en el amor, me sanas el corazón!!!!
ResponderEliminarSi Juliana eso hace sana nuestros corazones.......Te amo Juli...Mirta.
Eliminar¡Ay Juli! Pedro me desmaya de amor.. Me sugiere la imagen de los gatitos cuando se entregan al sueño en los brazos de quien han depositado su confianza, y esconden las garritas. Y Julio me enternece, está en otra etapa de la vida donde volver a soñar se convierte en una meta difícil de alcanzar. Tal vez, esta sea la forma de amar que nunca encontré, y por eso he decidido obsequiársela a ellos en medio de esta ficción que intenta equilibrarse entre lo que podría ser posible y mis fantasías, para que al menos ellos puedan ser felices. ¨¡Que lindas palabras me regalás Juli! Gracias, me sanás el alma amiga. Te quiero.
EliminarMirta, mi tan querida Mirta, si esto tan chiquito que he podido crear sana tu corazón, acabo de encontrarle sentido a mi vida y a este paso por la Tierra, ¡Te quiero amiga! Gracias..
EliminarMira Sandrita lo leí una vez....yo soy de dos tiempos,pero estoy tan emocionada,llorando como pocas veces lloré......tengo algo clavado en el pecho que no puedo descifrar que es....Es tan maravilloso....."" Se rozaron sin hablar y sin hablar se acariciaron, la madrugada se detuvo frente a la ventana para verlos prodigarse tanto amor en silencio y sin restricciones. La luna se volvió muda y las aves que cruzaban el cielo en una formación establecida y organizada, gritaron en pleno vuelo. “Todo tiene tu nombre. El cielo, la luna, el universo… Mientras deslizo tu ropa por el piso, el mundo grita tu nombre y de a ratos el mío. Te amo. Hoy se que de verdad, te amo”.Todo Sandrita todo tiene su nombre......Amo a ese hombre y me encantaría que fuera así de feliz.....Que genial niña mía,que genial......lo que transmitís es tan puro y transparente que no se ni que decir del nudo que tengo en el pecho.Gracias,solo gracias por como cuidas a Julio y como lo ama Pedro....Te amo hija ...sos un sol.....Mirta.
ResponderEliminarTe cuento algo Mirta, cuando se cerraba el fin de semana y yo no tenía terminado el capítulo de Teatro me sentí encerrada en una situación donde la tristeza me estaba ganando la pulseada, entonces pensé: "¿Que te haría feliz Guillermina?" Y una de las imágenes que vino a mi mente, fue este amor. El amor salva, el amor cura, el amor fortalece.. Por ellos renací de entre las cenizas y comencé a tipear, insegura pero decidida, y salió esto. No es un capítulo doble, pero considerando lo que me costó volver a escribir, esta noche me siento feliz y he vuelto a sonreír. Gracias por todo, gracias por tanto! Te quiero Mirta.. Te quiero mucho. Abrazo Guilledrista!
EliminarGuillermina Pedris, qué hacés mujer acá, te quiero ver en una librería, ya te dije, no podés escribir tan sublimemente y pasar desapercibida para el resto del mundo. En mi adolescencia hice del libro de una poetisa llamada Julia Prilutzky Farny la voz de mi propia alma, leí tanto pero tanto sus poemas de Antología del Amor que llegué a memorizarlos... aún hoy los tengo en mi cabeza. Y muchas veces, cuando escribo, sin darme cuenta pongo palabras que ella usaba mucho, se me han quedado incorporadas a fuego y me cuesta no expresarme sin hacer
ResponderEliminaruso de ellas. Cuando te leo, me da miedo que tus palabras y tus frases me hagan el mismo efecto, son tan intensas, tan profundas y tan tuyas, que siento que si en algún momento las uso voy a estar apropiándome de algo que no me pertenece. ¡Pero me gustan tanto! Es difícil no terminar hablando en el idioma que uno admira y le hace sentir una emoción tan especial. "Sus manos eran preceptos. Reglas y mandamientos que manejaban su voluntad. Sus manos eran decretos." Idolaaaaa!!! No entiendo cómo podés escribir así en una semana de bolonquis, si es así bienvenido el lío, voy a armar bardo así te inspirás, jajajaja!!!!
¡Dios te escuche "Boca de Ángel"! Recuerdo el día en que decidí vender mi moto, que había sido el sueño de mi vida, para comprar mi primera computadora. Necesitaba escribir y como la mente es, lejos, mas rápida que la mano, necesitaba una computadora. Vi irse mi posesión mas hermosa, esa moto hasta tenía nombre, se llamaba "Abril". Pero estaba convencida que lo que mas deseaba en el mundo era escribir. De esto han pasado muchos años, pero no pierdo la esperanza. Quien te dice,alguna vez,algún día logre estar en una librería.. Ese día se van a enterar porque me van a salir fuegos artificiales de el plexo solar.. ¡Gracias Mary! Gracias por todo y por tanto! Vos también sos una gran escritora. Lo sabés..
EliminarNO VOY A DESTROZAR TUS ALAS INTENTANDO RETENERTE ESO NO ES AMOR....TEATRO REPRESENTA PARA MI LA PLENITUD DEL AMOR TOTAL....ESTOY CONVENCIDA QUE NADA PUEDE CONTRA ELLOS.... NO TENGO PALABRAS PARA DESCRIBIR LO QUE SIENTO POR JULIO....PEDRO ES LA PASION JUVENIL ...PERO JULIO ES Y SERA SIEMPRE JULIO....COMO NO AMARLO HASTA LA LOCURA...ENTIENDO A PEDRO PERFECTAMENTE....UNA VEZ QUE CONOCES UN AMOR ASI NADA MAS IMPORTA....FELICITACIONES...ME HACE MUCHO BIEN LEERTE...
ResponderEliminarGracias! Veo que nos pasa algo parecido.. Julio es Julio, con mayúsculas. ¿Cómo no amarlo hasta la locura? Creo que si me pasara algo así, enloquecería de amor. Porque una vez que alguien como Julio pasa por tu vida, todo se convierte en nada. Como también creo que es lo que le debe pasar a él con este Pedro.. Tan especial, tan joven, tan bello y tan decidido.. Personalmente, prefiero, elijo y me defiendo de algo tan fuerte, no soy tan valiente y no me avergüenza confesarlo. No se si tendría el valor que tienen ellos para vivir este amor.. O tal vez sí. Eso nunca se sabe, porque cuando algo está escrito.. "Maktub" Está escrito y así será. Gracias por tu comentario y que la vida te regale un amor "así" de intenso.. Abrazo Guilledrista!
EliminarME LO REGALO Y LO VIVI ASI ...POR ESO LO ENTIENDO ...PERO DIOS TENIA OTROS PLANES Y SE LO LLEVO ...Y JAMAS LO VOY A OLVIDAR...EL FUE EL HOMBRE DE MIS SUEÑOS...ESTO , LO NUESTRO EXISTE...LO SE...
EliminarMe encantò tu 1º comentario,realmente creo q JC es un hombre muy especial... "He`s one of a kind"...es como un imàn,puede enloquecer tanto a hombres como a mujeres por igual....un seductor natural con una vulnerabilidad sùmamente atractiva y atrapante...
EliminarSip, es así como lo describís.. JCh es único en su especie, un tocado por la varíta mágica que vino a enseñar y no solo actuación. Por eso en una publicación que hice hace algún tiempo lo definí como un "Shibumi" . Él es la simplicidad en la elegancia y la humildad en el éxito. Me mató lo que escribiste, si hubiese tenido un amor así y lo hubiese perdido, no se si hubiese podido seguir. Hay que ser muy valiente y ya lo dije, no lo soy. Hermosas tus palabras! Gracias!
EliminarGrcs x responder! coincido en relaciòn a JC...èl no necesita de la exposiciòn para SER. -Queria aclararte que yo no soy la persona dl comentario al que te referìs en relaciòn a ese gran amor (el texto en mayùsculas) Yo respondi a esa lectora xq me encantò lo que decia de Julio.-
EliminarPerdón, jajaja! Se me hizo un poco de lío con los "anónimos". Gracias a vos por estar acá.
EliminarGuillermina que bueno que esta teatro, que pasara cuando pedro se encuentre con guillermo, esta muy emocionante amo esta historiaaaaaaaaaaaa espero la continuacion,,,,,,,,,,,,,,,ELDA
ResponderEliminarYa vamos a ver que pasa Elda, pero tan solo puedo prometerte una historia donde nadie va a sufrir. Prometido es deuda. Vos dormi tranquila.
EliminarBello! Este cap està indiscutiblemente en otro nivel.- Mis partes favoritas: "Sus ojos siempre serían el enigma de la ciencia, fascinantes, oscuros, tentadores.Dos piedras preciosas que sabían besar de manera exclusiva, absolutamente emancipados de los labios...." (asi son los ojos de Julio).-"Hicieron el amor de tantas maneras que cuando se quedó dormido no pudo diferenciar el mundo de los sueños con los brazos soberanos e indiscutibles de su hombre." "...ojo con lo que escribís,principiante.¿Sabías que toda ficción puede convertirse en realidad?" Ayyy
ResponderEliminar¡Ayyy! me hiciste dar miedito.. Mucho! Mejor hablemos de otras cosas, jajaja! ¿Te conté cuando me fuí corriendo de la escuela? Me gané el apodo de Forrest Gump por los siglos de los siglos.. Yo pensé en esos ingenuos quince años, que el profe me iba a pegar! jajaja Y huí.. "fushi fushi" universo, no me atrapes en una historia así. Misericordia! Noooo,no quiero! Besotes desde el alma.. ¡Gracias!
EliminarBueno Sandra, la historia protagónica es un poema de amor, ya te lo he dicho mil veces, ¿ Algo triste esta semana?. Coincido con Mary, Alberto MIgré hizo culto de Julia Prilutzky y también la aprendí de memoria por años, lamentablemente Antologái de Amor prestada no regresó y hoy no lo consigo y sñi hay feases que uno incorpora, es un lujo leerte, pura sensualidad y ternura y me parece al fin ver aquello que dijiste al principio de los celos de él mismo entre Julio y Guillermo. Veremos qué decide Pedro. Gracias Miga y besos del alma.
ResponderEliminarSi Eve, lamentablemente he estado muy triste esta semana y la anterior también, por eso no podía escribir, pero ya va pasando.. Es que ustedes, este espacio y la ficción son mi vida. Tenia que volver.. Y no importa si se les pegan frases, esto nunca será una competencia.. A mi se me pegó una: ese "dormir amontonados" y le usé. Eso no plagio, es contagio y la locura parece ser contagiosa en estos terrenos.. Me alegra que vayas encontrando los matices que te prometí en un principio dentro de este juego de espejos,, ese "sentir celos de uno mismo" ¡Gracias Eve!
Eliminar"Toda ficcion puede convertirse en realidad", eso escribis en boca de Julio, y me recordo la idea q robe de algun otro texto, donde indicaba q creamos ficcion para curarnos de los dolores y desilusiones de la vida real. Ahora entendi xq me gusta tanto esta historia, me cura de las desilusiones, y me deja creer q se puede volver realidad en niveles q no visitamos. Muchas gracias x escribir, te sigo en este relato hasta donde nos quieras llevar, " con vos todo" Muchas gracias. Felicitas
ResponderEliminar¡Gracias mi niña! Para eso escribo, para sanarme y para ayudarlas a sanar.. Yo con ustedes "todo". Ustedes me salvaron cuando andaba perdida en medio de tanto dolor.. Tan solo intento devolverles el abrazo que me contuvo. Besos de el alma Felicitas!
EliminarSandra que bien escribis , rio y hasta tengo ganas de llorar de repente. es magica esta historia . pero lo que mas me gusta es el amor que Julio y Pedro se tienen. envuelve, seduce , hipnotiza. Siempre espero la continuacion . Graciela CT
ResponderEliminarGracias Graciela, el amor de Julio y Pedro me transporta, me sana. Agradezco al Cielo que esta idea haya llegado a mi mente porque fue un regalo del universo. La amé desde antes de comenzar a tipearla y cada día la amo un poco más. Dejo el alma cada vez que me sumerjo en sus profundidades y dejo mi mente volar. ¡Gracias por tu compañía! Gracias por estar acá.. Abrazo Guilledrista!
EliminarPRECIOSO CAPITULO, ESPERANDO POR MAS.
ResponderEliminarGUILLE OLVIDATE DE PEDRO, VOS SOS TAN LINDO PERO TAN LINDO QUE NO VA A FALTAR QUIEN SE DERRITA POR TENERTE Y AMARTE PROFUNDAMENTE.
MIRAN ALGUN CIELO, TAL VEZ PIDAN UN DESEO, Y TENGAN LA NOCHE MAS... LINDA.
LAS NOCHES MAS BELLAS TIENEN DUEÑOS. MONICA DE LANUS.
Mónica.. siempre me hacés sentir un poco culpable por haberlos separado. De todos los reclamos sos la única que lo logra.. Jajaja! Tenés un don para eso. Pero en La Mercería los mantuve juntos... teneme un poquito de piedad. Y dalo por hecho que ese Guillermo tan hermoso también va a encontrar quien se muera de amor por el en este juego de espejos. Además, no está todo dicho. La ficción todo lo puede.. Gracias por tu compañía cada vez que se levanta el telón. Abrazo Guilledrista!
EliminarComo Te dije el otro diä Amiga SOS Como el ave fenix Que renace de süß cenizas luego de pasar por momentos complicados se rearma ,se recompone toma aire y va....
ResponderEliminarSOS una persona increible nena y Hoy Maß q nunca quiero agradecerte por vaciar Tu alma Tu corazon y Tu privilegiada mente para sanrnos para divertirnos para colmarnos de Amor y para darle un sentido y una nueva Dimension a esta cortita palabre llamamda Amor.....ellos fuera de este mundo y coincido Que nada Ni nadie puede Contra ellos.....Te quiero bruja infinita SOS de otro planeta !!!!!!aplausos y baja el telon hasta La proxima.......Tu devota lectora. Majo
Majito! Me faltan palabras para ser justa con vos. La agradecida soy yo, si no estuvieran ustedes del otro lado todo esto que escribo perdería el sentido. Si, es cierto que dejo el alma en cada capítulo, pero cada vez que se baja el telón me quedo con lo que me han devuelto ustedes después de entregarles mi ser en cada línea, me quedo abrazada a la tibieza de estas devoluciones que son el combustible que me permite continuar. ¡Flaca vos sabés cuanto te quiero y todo lo que contribuis en cada capítulo, así que te agradezco publicamente que seas mi tierno "lapiz rojo". ¡¡¡Abrazote del alma Majo!!!
EliminarUy uy uy!!! Pero cuánto amorrrrrr!!! Está claro que a esta pareja no la va a separar Graziani ni nadieeeeeee. Así que espero que Cielito recapacite y sí acepte trabajar en el estudio.
ResponderEliminarBesooooo
Si tocaya, este es un amor de esos que se te graban como tatuajes en la piel, de esos amores que aunque algún día se terminen por esas cosas de la vida o simplemente porque nada es eterno, te acompañan hasta el fin de los tiempos. Y me parece que Pedro va a aceptar el puesto en el estudio Graziani.. mmm! Jajaja! Gracias por tu compañía cada vez que subimos el telón, eternamente agradecida!
EliminarGracias Guillermina por regalarnos este amor!!! Dicen que el amor salva, y te juro que esta historia SANA. Me pasa algo muy particular, y es que al igual que el amor de GyP en tv, este amor que nos regalás a través de tu pluma me devuelve la ilusión, me hace volver a creer, y eso es simplemente maravilloso. Un placer leerte Sandra, lo tuyo es pura magia. Besos enormes!!!
ResponderEliminar¡Gracias "mi otra tocaya"! Porque detrás de Guillermina Pedris hay una Sandra que busca sanarse ayudando a sanar, creando ficción y sembrando semillas de amor. Yo siento que cada vez que entro en este "Teatro" hasta respiro diferente.. como aliviada. Gracias San por estar ahí, por tu compañía, por tus palabras.. Si ustedes no estuvieran del otro lado, todo lo que yo pudiera escribir, perdería el sentido. Teatro es por y para ustedes! Te dejo un abrazo inmensamente Guilledrista y espero que el tiempo vuelva a juntarnos. Besos del alma San!!!!
EliminarAy, Sandris, que decir que no te hayan dicho ya las chicas... Amo "Teatro", tu forma de sentir, de escribir están 100% reflejados en esta fic. Gracias por estar y ayudarnos a sanar. Este amor entre Pedro y Julio tan puro, tan generoso y tan entregado es esperanzador y renovador. No dejes NUNCA de escribir, aunque por momentos te sientas que no podes, saca toda esa polenta interna que tenes y seguí haciéndolo porque nos haces muy bien. No necesito decirte cuanto te quiero porque ya lo sabes:te adoro. Te abrazo con el corazón. Connie
ResponderEliminar¡Gracias! También te quiero Connie.. Vos lo sabés. Y mientras Dios me lo permita, nunca dejaré de escribir. Me sana saber que lasa ayuda a sanar. ¡Abrazo inmensamente Guilledrita y espero volver a verte pronto! Besos del alma!
ResponderEliminarSandra q decirte de este cap es hermoso, un Julio compresnivo q no quiere cortarle las alas a Pedro. Gracias x esta historia!!!!
ResponderEliminar