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domingo, 9 de noviembre de 2014

"RESURRECCIÓN" - Cap. 1 - (By Mary Buhler)



RESURRECCIÓN -  CAP. 1- ( PARTE II DE "RECONSTRUCCIÓN)


PARTE II
“RESURRECCION”





                                                                                                     A veces el amor dura,
                                                                                                     pero otras en cambio duele.
                                                                                                     Adele. “Someone like you”


Salvador de Bahia, febrero 2016.
“Bajo por la angosta senda adoquinada del Pelourinho, me dejo arrastrar por la anónima multitud, sintiéndome parte de esa masa errante que se sacude y se contorsiona y explota en una desenfrenada orgía de colores, olores y sonidos, inédita, auténtica, salvajemente instintiva.  Camino, me apuro, me detengo, me adecúo a la marea multicolor que ensaya sus propios ritmos, que se estira y se repliega, me avasalla y me eleva, traspasándome, ignorante de mi destino, de mi padecimiento, de mi cruel ironía.   Llevo en mis manos un rosario de ausencias, de esperas desesperadas, de plegarias silenciosas que se derramarán en otras bocas, que arrojarán ofrendas a las aguas, que pedirán por mí las cosas que yo nunca me atreveré a rogar.   Voy muriendo de a pedazos, desgranándome, repartiéndome, arrancando una a una las últimas migajas de mi cuerpo para saciar el hambre de los orixás, recorro la cuesta de mi propio calvario llevando sobre mi espalda la cruz de mi designio, las llagas de mis pecados, la promesa de mi resurrección...”
***

                                                                        “Era lindo dormir en los brazos de un hombre,
                                                                          sentir el estremecimiento de su cuerpo,
                                                                          la boca mordiendo, morir en un suspiro.” 
                                                                         Jorge Amado.  Doña Flor y sus dos maridos.


Mercado Modelo, Bahia, Enero 2015.
Van caminando lado a lado, sin apuro, observando la infinita variedad de objetos desplegados, musicales, decorativos, artesanales,  uno embelesado, el otro casi indiferente. De los puestos de comida llega el olor penetrante del acarajé y la moqueca, envolviéndolos con la tortura del hambre que comienza a despertarse sin piedad.  Apuran el paso buscando un rincón fuera del Mercado donde se conjugue la intensidad de la comida con el delicado aroma del mar.   Se acomodan en la mesa de un bar, piden una cerveza y dejan que el discreto rumor del ambiente acalle las palabras que no quieren postergar, que a duras penas mantienen a raya.
- Pellizcame.
– ¿Por qué esta vez?
– Porque te veo con ese fondo de mar y no puedo imaginar que no esté soñando.
– Y yo te escucho y no puedo aceptar que me estés pasando…  
Alargan las manos por debajo de la mesa y se acarician con la punta de los dedos, se besan con la mirada, arden en un mismo deseo.
- Por vos soy capaz de todo. 
– Y yo, de aceptártelo.
Se rien, cómplices, enteros, confiados.  No importa el tiempo, el lugar, la circunstancia.  Están juntos, se aman, no interesa nada más.
---
Mayo, 2015.
Pedro entra al departamento al compás del trote que comenzó en la playa Porto da Barra seis kilómetros atrás y que mantuvo a un ritmo sostenido gracias al entrenamiento al que se somete tres veces por semana, impostergablemente. Guarda en la heladera una bolsa con cangrejos que compró de paso, se quita la ropa transpirada y la pone en el lavarropas.  Del horno emana un delicado aroma a lasagna. Se da vuelta y allí está él, apoyado en el marco de la puerta, cruzado de brazos, observándolo con ese aire entre divertido y resignado con que lo mira siempre antes de retarlo. –¿Otra vez haciendo andar el lavarropas por tres cosas, Pedro?
El joven se acerca y en el colmo del descaro le contesta mientras tira del borde de su camisa y comienza a desabrocharlo. –No, mi amor, van a ser cinco esta vez… tu ropa va derechito a juntarse con la mía.
Antes de que Guillermo pueda objetar nada, ya le ha quitado la camisa y sigue su labor con el pantalón.  Apenas puede creer cómo siempre termina cerrándole la boca, esta vez más rápido y efectiva que otras, porque en un minuto ya están apoyados en el borde de la mesa, arrojando por los aires todo lo que se interponga en su camino, desafiando la incomodidad, la resistencia de la madera y también el delicado equilibrio entre la pasión recatada y el delirio.
---
Sale del baño envuelto en la bruma del vapor, totalmente desnudo y sin remordimiento,  como anda casi siempre que están solos en los límites que van del baño a la alcoba.  “¿Para qué vestirme si en la cama voy a desnudarme?”, es la respuesta que a Guillermo lo deja imposibilitado de refutar.  Él, que nunca se olvida de mirar en el espejo si lo que vistió combina, o de ponerse la remera para dormir, cosa que a Pedro lo desespera.  Estar vestidos en el dormitorio y con el calor de Bahia le parece un sacrilegio.  Ahora, se acerca y se sienta en el borde de la cama.  Le encanta verlo dormir, siempre de costado, una mano bajo la almohada y la otra frente a la cara, profundamente relajado luego de la ducha y de la sesión de amor.  Pasa sus dedos por el borde de su patilla, baja por detrás de la oreja y le acaricia la nuca, suavemente, sin despertarlo, apenas un breve roce para disfrutar la dicha de tocarlo, de saberlo suyo, ahora y para siempre.  Esta vez ha logrado que se duerma sin ropa, apenas con el delgado abrigo de la sábana que se subió hasta la cintura.  Allí, en el borde, asoma el brillo rojizo de una cicatriz, profunda, ya curada, que le recuerda a Pedro cada día la locura y el suplicio que vivió por culpa de su ex mujer,  y que lo reafirma en su decisión de no regresar, de interponer una barrera infranqueable entre ese pasado doloroso y este presente venturoso, inmaculado.  Se recuesta a su lado y se cubre también con la sábana, rodea su cuerpo con sus brazos, lo cerca con sus piernas, hunde su rostro en la curva de su cuello.  Despierta con su calor un suspiro tenue en ese hombre que se presiente abrazado, protegido.  Es apenas la hora de la siesta, mitad del día, tarde de domingo.   El cuerpo reposa, y el amor simplemente, sueña.
---
Junio.
Guillermo lee recostado en el sillón reposera que ubicó frente a la ventana del living,  limpia una y otra vez los lentes que parecen estar eternamente empañados, se detiene un momento para observar el movimiento vespertino y animado del Terreiro de Jesús, con sus infaltables practicantes de capoeira y la concurrencia que poco a poco va poblando la plaza y llenando los bares.  Cuando ya se estaba acostumbrando a soportar la playa Pedro le pidió mudarse a este lugar céntrico, un departamento ubicado en el segundo piso de un pequeño edificio en el reciclado y pintoresco barrio del Pelourinho. Sin proponérselo, se ha ido acostumbrando al rumor incesante que sube desde la calle, alimentado por los turistas, los vendedores ambulantes, el ritmo de los berimbau y los acordes melodiosos de la música callejera.  En sus manos, el libro languidece en la espera mientras se deja llevar por el vaivén de los recuerdos. Su mente se eleva de los adoquines del Pelourinho y se posa en las frondosas calles de Don Torcuato, en la plaza y la Peatonal de San Martín, en la costanera sobre el río Luján, gira en un espiral vertiginoso y desemboca en aquellos sitios más inesperados, los que hace años que no transita, pero que forman parte de la añoranza colectiva que comparten todos los exiliados, el centro porteño, el Obelisco, los bosques de Palermo, las callecitas de San Telmo… Un nudo comienza a apretarle el pecho, le oprime de angustia el corazón, lo vuelve a la realidad de un país hermoso pero que nunca será el suyo.  Pedro se acerca y lo saca del pozo de la nostalgia con un trago de cachaça, él preferiría su whisky añejo, pero hasta un vaso de agua de la canilla le sabría a gloria si se lo sirviera con una sonrisa como la que le regala junto con el trago.
–El cangrejo ya casi está, mi vida.  ¿Qué estás leyendo? –Se sienta junto a él en el borde de la reposera y saborea su trago de a sorbos pequeños.
-Lujuria de vivir. Me está gustando bastante, pero con esta luz ya no veo nada…
-Humm qué titulo interesante… ¿y de qué trata?
-No es lo que te estás imaginando, es sobre la vida de Van Gogh.  ¿No se te pasa el bichito que estás cocinando?
-No,  el,  no.  Los bichitos.  Dedicados especialmente a mi amor, que le gustan tanto.
Guillermo le pega juguetón en el brazo y Pedro sale rápido hacia la cocina.
Se levanta a preparar la mesa, pero se encuentra con que ya está lista.  Mantel rayado, platos blancos, copas de cristal y un juego de románticas velas encendidas.
-¿Celebramos algo, amorcito?
Pedro aparece con una fuente cargada de casquinha de siri, humeante y desbordante de aromas.
-Además de que estoy a punto de superarte como chef…  -distribuye las porciones y le sirve a Guillermo un poco de vino blanco-. Celebramos que hoy hace seis meses que llegamos.
Chocan las copas y mientras beben, se miran a los ojos, profundos, serenos, reflejados.  De más está decir que la comida tiene sabor a paraíso, y a la vez, a pecado.
---
Una multitud de gente convierte a las empedradas callecitas del Pelourinho en una gigantesca fiesta de colores, sonidos, aromas intensos.  Pedro casi empuja de la mano a Guille mientras se abren paso entre la gente, esquivando como pueden, intentando encontrar su lugar.  Líneas cargadas de banderines multicolores cruzan por encima de sus cabezas, una suave brisa los ondea.  Al fondo, frente a la Iglesia de San Francisco, un palco instalado para la ocasión congrega una banda de músicos y numerosas personas se apiñan con fervor alrededor suyo.  La mayoría de la gente baila, el clima es de algarabía, de distendida festividad.
-Creo que no vamos a encontrar ningún lugar, Pedro –le grita a través del bullicio pero él no lo oye. 
-Acá, en el bar de Cravinho –le dice y apura el paso. 
De una mesa instalada junto a la puerta de un bar un hombre levanta un brazo y saluda a Pedro.  Está acompañado de cinco o seis personas más, abundantes vasos de cerveza comparten el espacio con tentadoras delicias en honor a la fiesta de San Juan.
-Olá, Luciano! –el hombre estira la mano y aprieta la de Pedro.  Él se da vuelta y señala a Guillermo.
-Olá, como vai você? –le dice mientras le da la mano a Guille-. Muito calor para Junho…  ¿Você quer uma cerveja?
Alguien les alcanza un par de sillas y se sientan.  El mozo ya está sirviéndoles en altos vasos sin esperar a que contesten.
Guillermo intenta pescar palabras en medio de una conversación caótica y alegre, pero entre el ruido de la multitud y la música queda prácticamente navegando en las aguas de su solitaria ignorancia.  Pedro se da cuenta de su incomodidad y le guiña un ojo desde el otro lado de la mesa.  “¿Cuándo se termina este infierno?” piensa resignado.  Su pareja le clava la vista intentando decirle con la mirada “Cuando lleguemos al departamento te recompenso…”
Del palco situado a pocos metros llega la melodiosa voz de Gilberto Gil cantando en vivo con Caetano Veloso “Eu vim da Bahia”.  Mujeres y hombres vestidos con vistosos trajes multicolores bailan en grupos en el centro de la plaza. Una marea humana consigue entrecruzarse en múltiples direcciones sin perder su propio rumbo.
El aroma que inunda la plaza del Terreiro de Jesús es una mezcla imposible de definir, fuerte, penetrante, impregnada de los intensos condimentos de las comidas bahianas, y de los sudores de miles de ansias que confluyen y se diluyen con el suave aire  que sube desde la Ciudad Baja, la brisa salobre de  la Bahía de Todos los Santos.
-Luciano,  ¿Você gostaria de vir a celebrar com fogueiras em Praia Do Forte mais tarde? –le pregunta un muchacho de anteojos sentado junto a Pedro.
-¿Fogueiras? ¡O que um bom! –se entusiama, pero al segundo mira a Guillermo y ve que él hace un imperceptible gesto de desagrado.  Es algo tan sutil como un alzamiento de su ceja izquierda, un detalle que nadie percibiría, salvo él que lo conoce demasiado bien.  Pedro inclina la cabeza y le envía una súplica silenciosa con la mirada. 
-Un ratito nada más, te va a gustar… -le promete bajito, reforzando la estrategia con un beso fugaz dibujado con los labios atrevidos, un gesto que se pierde en el torbellino de voces y manos que trajinan con vasos y bocadillos, una picardía que sólo Guillermo puede ver.
-No me provoques frente a tus amigos, o esta noche el que va a arder en una fogata sos vos, precioso…
Alguien apoya su mano en el hombro de Pedro, un hombre alto de cabello rubio atrapado bajo un sombrero de paja y vestido con vistosa ropa azul eléctrico de baile.
-Che…! ¡Amigo! –le lanza con una carcajada que hace entrar en alerta inmediata el cuartel de policía de Guillermo.
Pedro se gira y al verlo se ríe también. Apenas se levanta un poco para saludarlo con un abrazo.
-João! ¿Como vai você?
Sin soltar el brazo de Pedro el muchacho toma una jarra de cerveza y convoca un brindis.  Todos chocan sus vasos, beben en su honor.  Guillermo brinda con ellos también, intenta esbozar una sonrisa aunque las comisuras de su boca amenazan con declararse en huelga y tirar los guantes.
Pedro se ríe con ellos y evita mirar a su pareja.  Esta vez no quiere ver el rictus amargo ni la ceja alzada.  Ya tendrá bastante después cuando estén solos de esa cuota de reprobación.  Hace apenas un mes que confraternizó con ellos en una de sus escapadas solitarias a la playa de Itapoa, una costumbre que le quedó de aquellos primeros tres meses que vivieron al abrigo de sus cálidas aguas y que Guillermo no extraña ni en sus peores sueños.  El grupo posee integrantes de las más diversas ramas profesionales, un médico, un vendedor de seguros, un músico de orquesta, un empleado de bar, un empresario del rubro hotelería y hasta un actor de teatro de talento reconocido.  Pedro es conocido como Luciano, el argentino, el “che” como en tono de burla cariñosa lo llaman a veces, el “papá” del mundial con que bromean recordando la vieja disputa futbolera y patriótica.  Tan sólo un mes y ya forma parte de ese grupo ecléctico, conociendo incluso las diferentes variables de sus personalidades, los caracteres que hacen de cada uno de ellos un individuo mágicamente único.  También él es uno más, un integrante querido por todos, un eslabón de esa cadena de amigos que se fue armando en tardes de playa y guitarreadas, en atardeceres en la vereda de algún bar tras la excusa de una cerveza helada para mitigar el calor luego del trabajo.  Guillermo no ha podido incorporarse a ese para él, extraño vínculo, fueron inútiles los pedidos y los argumentos esgrimidos por Pedro, no alcanzaron tampoco los intentos de sus compañeros para atraerlo.  Inflexible y testarudo, prefiere quedarse leyendo en el departamento antes que dar el brazo a torcer y acompañarlo, aún cuando por dentro el monstruo de sus celos amenace con devorarlo.  
Ahora, tras el milagro de haberlo traído con él en esa tarde de festejos en honor a San Juan, esa colorida fiesta del 24 de Junio casi tan importante como los Carnavales de febrero, sólo le resta rezar para que haga un último esfuerzo y se rinda a acompañarlo a la playa.  Al caer el sol la gente encenderá fogatas y se sentará a continuar con la ronda de tragos y apreciar los fuegos artificiales sobre las serenas aguas oscuras. 
Imprevistamente, y antes que Pedro atine a reaccionar, el tal João lo toma de la mano con fuerza.  –Vamos dançar! –Alcanza a decirle mientras lo empuja hacia el gentío.
-Ah, bueno… lo que faltaba. –Guillermo se revuelve en el asiento y trata de contar hasta diez para no largar una puteada.  Mira el vaso vacío y levanta el brazo para llamar al mozo.  Uno de los compañeros de mesa se incorpora también y lo invita mientras hace un gesto hacia la dirección donde desapareció Pedro. –¿Você vai, Joaquín?
“Ni en pedo, querido” piensa mientras le contesta con una sonrisa:  -Não, obrigado.
Apura el trago antes que se caliente con el calor de la sangre que ya le empieza a hervir.  Cuatro canciones más tarde reaparecen  los bailarines.  Antes de sentarse a la mesa, Pedro se quita una guirnalda de papel multicolor que alguien deslizó sobre sus hombros.  Lo mira a Guillermo y le expresa una disculpa en forma de sonrisa.
-Sos un atorrante –le dice Guille intentando no claudicar ante ese soborno insoportable.    Algo que no logra del todo porque cuando Pedro estira uno de sus pies por debajo de la mesa y lo frota contra la pierna de Guillermo, se rinde a su vez con una risa y se deja tocar.
-Ésto es un adelanto de lo que te espera más tarde. –le desliza Pedro en voz baja.  Sube despacio por la pierna y llega a su parte más íntima.  Guillermo traga saliva y mira a los costados pero nadie parece haberse percatado.
-No te pases…,  no estaría bueno que me estalle la caldera delante de tus amigos.
-No entiendo, mi vida, qué decís? –le pregunta haciéndose el tonto mientras aumenta la presión de su pie.
Guillermo le clava una mirada absolutamente sorprendida.  Baja la mano e intenta quitar el pie descalzo que hurga en su entrepierna pero por más esfuerzos que hace no logra apartarlo.  –Salí,  ésto va a acabar mal… -ya se siente sofocado.
-¿Acabar, mi amor? Es justo lo que quiero.
Ya no puede más, se levanta y casi tira la silla.  Rápidamente huye en dirección al baño.  Pedro toma un sorbo de cerveza y sale detrás de él.
Lo encuentra apoyado sobre mesada, echándose agua en la cara y el cuello.  Guillermo lo mira a través del espejo con una expresión de absoluta perplejidad.
-¿Te volviste loco?  Casi me voy ahí mismo delante de todos… no vuelvas a provocarme así!
Lejos de amilanarse Pedro se le pega atrás y lo toma de la cintura.  –Te quiero hacer el amor ya… no aguanto hasta llegar a casa. 
Para volver más insoportable la cosa se refriega contra él, haciéndole notar lo excitado que está. 
-¡Salí, Pedro, me muero si entra alguien!
-Tenés razón, mi amor… sería una vergüenza –le responde riendo.
Se separa sólo un momento para ir hasta la puerta y cerrarla con el pestillo.
Guillermo hace el amague de escapar pero Pedro lo toma de los hombros y lo empuja contra la mesada nuevamente.   –Vos no te vas a ninguna parte…
Ataca las partes que conoce más sensibles de su pareja.  Mientras lo sostiene fuerte con las manos en los hombros, aprieta su cuerpo contra él, lo ondea, casi lo traspasa a través de la ropa.  Muerde su cuello y Guillermo deja caer las manos, se rinde en un gemido, se agarra de las caderas de Pedro y cierra los ojos avasallado.
Les basta apenas un movimiento para desprender la ropa que importuna y unos minutos de frenesí para perderse en la locura, llegar al clímax.  –Ay Pedro… qué me hiciste… con vos el mundo se me pone de cabeza.
Está apoyado sobre la mesada, las piernas le tiemblan y siente que si Pedro lo suelta se va derecho al piso.  Pedro se recuesta sobre él y lo abraza.  –Te amo Guille… nunca imaginé que sería capaz de ésto… perdoname.  –Sonríe y por encima del hombro de Guillermo se mira en el espejo.
-Dios… estamos hechos un desastre.  –Su pareja se da vuelta y hace una mueca de disgusto. 
-Si salimos en este estado nos llevan presos.  Y tus amigos… se van a dar cuenta en dos segundos lo que pasa entre nosotros.
Pedro se pasa la mano por los ojos y larga una carcajada.  Se separa un poco de él y lo mira asombrado.
-¿Vos pensás que no lo saben?  Qué creés que piensan, que vivimos juntos como amigos… mi amor, qué inocente sos a veces.  La tienen re clara, olvidate.
-Bueno, está bien, pero no podemos salir así.  Recompongamos un poco este derrumbe. 
Cuando terminan de acomodarse, salen al pasillo y se quedan un momento allí, tratando de equilibrar la sangre y dispersar la mirada de éxtasis que les desborda en los ojos. 
---

-Joaquín… ¿Você vem para a praia? –le pregunta uno de los hombres sentado frente a él.
Antes de responder desvía la vista hacia Pedro.  Él ha escuchado la pregunta y lo interroga a su vez con la mirada.
-Não… ¿Cómo se dice cansado? –le consulta a Pedro. 
Con evidente fastidio le contesta:  -Estou exhausto… “y además soy un cabrón que prefiere irse a dormir que acompañar a su pareja”; añade en un tono más bajo pero perfectamente entendible para Guillermo.
-Me hacés ejercitar y después querés que no esté molido…
La frescura de la cerveza y la suavidad de las canjicas de maiz dulce le han mitigado un poco la bravura, ni hablar del episodio en el baño que terminó de derribar sus defensas, pero aún sigue batallando en su interior con sus demonios para mantener viva la templanza y la serenidad cuando la noche se prolonga más de lo que desearía.  A través de la mesa hace un ingente esfuerzo por devolver la simpatía colectiva en miradas de afable fraternidad.  Pedro le pregunta si desiste de acompañarlo a la playa realmente y le contesta que no irá.
Finalmente y tras un considerable lapso de tiempo en que Pedro lo deja en remojo sumergiéndolo en un mar de indiferencia (el muy ladino ni siquiera lo mira), Guille acepta ir con ellos a la bendita playa.  Por el camino se arrepiente incontables veces de los mocasines de infierno que se le ocurrió calzar y de cada uno de los vasos de cerveza que tomó.  El grupo bromea y ensaya ritmos de baile mientras en el horizonte los primeros fuegos de artificio comienzan a despuntar.
Continuará.
***

31 comentarios:

  1. Que buena descripción Mary, sos increíble, tu forma de describir las escenas sin maravillosas, amo a estos dos en cualquier sitio, Pedro tan impulsivo dejándose ganar por el deseo, me encanta!! Lo único me deja preocupada ese primer párrafo!!! Mariana

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    1. Mariana, gracias, para empezar, por estar y comentar siempre, éso es un mimo impresionante, hace falta. Lo del párrafo trajo un poco de angustia en general, pero ésa es un poco la idea. Todo arranca demasiado bien, muy paradisíaco, muy pintado... la vida no suele durar en ese estado. El comienzo es también el final, un pequeño atisbo de lo que será el fin de esta resurrección... un estado de desesperación, de búsqueda, de necesidad de que las súplicas sean escuchadas, por algún Dios, por el destino. Gracias por estar Mariana, un beso enorme!

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  2. Hermoso resurecion MARY, me encanto muy buena descripcion de los lugares,,,,,,,,,realmente hermoso,,,,,espero la continuacion,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,

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    1. Gracias Elda, corazón, sos un sol... y yo espero que me sigas, un beso!!!

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  3. Hay amiga que deslumbrante descripción.....tenes una rara habilidad,bueno no rara diría que sos una escritora nata,increíble....estoy fascinada....loca de amor por esos hombres nuestros;porque "son nuestros" mentira que le pertenecen a Polka,o a Segade o a Aguirre....mentira.La verdad estoy tan emocionada ...que debo leer otra vez pues me quedó en el aire lo de Mercado de Bahia feberero 2016...eso me hace ruido..no lo entendí....sabes que tengo dos tiempos.....jajajaj.Mary por favor los quiero juntos,aunque el camino sea difícil.......Sabes amiga te quiero mucho...mucho y aunque soy una abu loca necesito que me quieras vos también...Espero el próximo capítulo con verdadero interés......te amo ...beso y abrazo de oso.......

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    1. Mirta, mi "abu loca, mi viejita verde" preciosa... (como vos te llamás, jajaja no es lo que yo pienso). Vos sabés que te quiero, sin conocerte, yo sé que te conozco... compartimos el mismo gran amor, los mismos sueños imposibles. No importa, vos no leas el principio, cerrá los ojos a ese párrafo maldito... disfrutá lo bueno, que lo malo todavía no llega. Es verdad lo que decís, ellos nos pertenecen, porque no los supieron cuidar, ahora son nuestros... y aunque a veces sufran siempre vuelven a renacer. Un beso infinito, te quiero, gracias por tu cariño!

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  4. Mary, tenés una forma de escribir impecable. Me "devoro" el texto. Lo mismo me pasó con Reconstrucción. Si tuviera la templanza suficiente, esperaría hasta que este todo publicado (completo) y lo leería de una sola vez. Pero la verdad, es imposible, gracias que logro esperar una semana hasta el próximo capitulo ... Muy Muy Muy bueno!!! igual que a Mariana, me preocupa el 1er. párrafo. Pero confío en vos, el amor de ellos no puede tener otro que un final feliz. RominaF

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    1. Gracias Romina... entiendo lo que me decís, antes de mandarlo al blog pensé en publicarlo como un pdf en el grupo, en tres partes, pero si lo hubiera hecho así no tendría tal vez tanta emoción, y el ida y vuelta que hace posible la entrega por capítulos entre lector y escritor. Haría capítulos más largos pero hay gente que los quiere cortos, y trato de promediar para contentar a todos. Te agradezco mucho tu entusiasmo, éso ayuda a seguir... un beso grande!

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    2. Genia! No puedo dejar de re-leerlo y re-leerlo. Me encanta tu forma de escribir. Yo y mi "nada de templanza" pagaríamos lo que sea por esos pdfs ;) Bsos

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  5. ANTES DE QUE TE ENOJES Y ME PIDAS YA ESTA CASI LISTO Y SALIENDO SOLO UN POQUITO MAS DE PACIENCIA AMIGA !!!!!DE COMO ESCRIBIS YA NO HACE FALTA QUE TE DIGA LO QU TERMINA COMO DEBE HACERLO E ME PROVOCA....NO HACE FALTA NO??? Y YO CONFIO EN VOS Y SE QUE AUNQUE NOS TOQUE VOLVER A SUFRIR ESTO VA A TERMINAR COMO DEBE ..UD SABRA SRA ESCRITORA SOS NCONMENSURABLE MARYYY LEVITE!!!!!!
    PEDRO ME LLENA EL ALMA COMO NADIE!!!!BESO BANCAME ESTOY SUDANDO TINTA TE JURO JAJAJAJ..................majo

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    1. se me taro el teclado pero creo que se entiende jajajajajaj majo

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    2. Majo...!!! siempre atajándote jajajaja me hacés reir desde la primera línea! Si, es verdad, se hacen rogar mucho ustedes dos... pero mejor, cuanto más tarda en llegar, más se lo desea. No entendí mucho lo que pusiste en ese chino cantonés pero me lo imagino! Me alegra que te haya gustado, jajajaja un beso enormeeeeeeeeee amiguita!!!!!

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  6. Me encantó Mary!! Qué bien la pasan en esta parte "rosa" de tu historia y ya voy temblando por tus amenazas de lo que se avecina... Igual, yo confío en vos y no creo que el sadismo te llegue a los niveles de la bruja Aguirre =D
    Bien al norte los mandaste, les tengo una envidiaaaaaa. Y muy ilustrativo, no sabía que en Bahía la fiesta de San Juan era tan importante!! Debe ser hermoso estar ahí, a pesar del terrible gentío. Muy interesante todo lo que nos contás de ese lugar.
    Ni hablar de lo que hicieron en el baño... Menos mal que en el capítulo anterior tenía vergüenza y le decía a Guiie que él lo iba a aburrir porque no tenía experiencia... Cómo era? "Cuidenme de los tímidos" =D Y la inocencia de Graziani: "Se van a dar cuenta de lo que pasa entre nosotros"... Buenísiiiiimo!! Otra que Pedro tímido... el tímido es Guiie...
    Un gran placer este capi.
    Besoooooo

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    1. Qué interesantes tus comentarios, Guille, la verdad me encantan! Me alegra que les guste un poquito de información, ayuda a entrar en clima, a entender cómo es lo que los rodea... cientos de horas leyendo en google para aprender de ese lugar tan particular que me gusta mucho hacen que tenga que volcar un poquito en la historia. Y si, el tímido es Guille, por supuesto, los papeles se invierten, Pedro ya no es ese animalito difícil de agarrar... es una fiera y guarda con él! Jajajaja me gusta más así, dispuesto a todo, lanzado, atrevido, feliz. Y Guille resistiéndose, por pudor, por miedo al qué dirán... bueno, en realidad él siempre fue así... tendrá que ir cambiando de a poco para adaptarse a este atorrante que lo puede. Todavía no ví el enlace, en un ratito me meto a ver qué me mandaste del O.E. ¿Será un pedido encubierto? No, ahí no van a viajar, es too much para esta humilde servidora. Te mando un besote Guille, gracias x todo!!!!

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  7. ;-)
    http://www.belmond.com/fr/venice-simplon-orient-express/?hll=1

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  8. Respuestas
    1. Un placer Adri, escribir para ustedes y una alegría que te guste, un beso!

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  9. PORQUE EL PRIMER PARRAFO????? PORQUE NO DEJARLO PARA EL FINAL???? YA LO LEI MEDIO ANGUSTIADA PORQUE ME PARECE QUE ESTOS NACIERON PARA SUFRIR!!!!! PERO LA VERDAD QUE EL CAPITULO ES SECILLAMENTE UN CANTO AL AMOR Y AL ROMANCE....MUY BIEN ESCRITO Y MUY BIEN DESCRIPTO...AMO A ESTE GUILLERMO QUE PONE SU VIDA PATAS PARA ARRIBA POR PEDRO....PORQUE CONVENGAMOS QUE EL QUE MAS DEJA ES EL ....MUY BUENO...

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    1. El primer párrafo no es nada más ni nada menos que una maldad mía... un atisbo a una desesperación futura de uno de ellos... (un vicio, éso de ir para adelante o atrás en el tiempo y calar intriga). Si, Guille ha dejado mucho en el camino, se ha jugado todo a un sólo número y éso entraña muchos riesgos... Te mando un beso , gracias por estar ahí.

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  10. MARY, LA VERDAD QUE NO SE POR DONDE COMENZAR.. DEBO CONFESARTE QUE TU FORMA DE ESCRIBIR ES PARA MI LO MISMO QUE UN 3D. PUEDO VERLO TODO, OLERLO, ESCUCHARLO.. SENTIRLO.. ME TRABAJAN LOS SENTIDOS A MIL. PERO NO SOLO ES TU FORMA DE NARRAR LA CLAVE DE ESTAS FICS TAN MARAVILLOSAS, SINO LA IMAGINACIÓN QUE TENÉS.. VUELA Y HACE VOLAR. ESTE PRIMER CAPÍTULO DE LA 2DA PARTE ME DEJÓ PINTADA, MUDA, NO SALGO DE MI ASOMBRO.. EXCELENTE. PERO TE CONOZCO.. BRUJA, ESAS AMENAZAS DE VAN A HACER REALIDAD, PERO COMO SE QUE SIEMPRE VAN A ESTAR EN TUS MANOS GENEROSAS, POR ESO Y SOLO POR ESO ME QUEDO TRANQUILA.. ES UN HONOR CONTAR CON VOS EN ESTE ESPACIO.. GRACIAS!

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    1. Gracias, qué lindo lo que me decís, me hace bien (como diría Guillermo). Sabés que soy insegura... aunque éso no me lo quita ni Dios. Estoy muy contenta de estar acá, ni lo dudes, fue una gran elección, el ambiente de este blog es cómodo, distendido, da gusto publicar así, sin presiones, sin moldes, un lugar relajado para leer y escribir. Sé que me van a perdonar cualquier cosa, lo intuyo... pero igual da un poquito de miedo. El tirón de orejas va a venir, jajaja!!! Todo sea por dejar volar mi genio malvado, aunque como me dijiste anteriormente, las atajo antes de llegar al piso, o pongo un airbag para amortiguar el golpe... aunque van a salir un poquito maltrechas de esta historia... el amor salva. Besos editora querida!!!!

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  11. Mary, que maravilla tu resurrección, esa vida cotidiana que estan forjando y que le pesa un poco a Guillermo pero que logran por amor al otro es lo que siempre quise. El desarraigo duele mucho, siente nostalgia y habituarse a un país que no es el tuyo es complejo, difícil pero no imposible ya que si le agregamos a Pedro con su deseo insaciable por Guille, todo marcha sobre ruedas!! Yo creo que Guille necesita vitaminas con tanto ajetreo jejejejeje, veremos como continúa ya que esa primera parte me dejó pensando. Gracias por seguir deleitandonos con tu pluma!!

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    1. Si, July, estoy de acuerdo con vos, a Guille le tocó lo más duro del desarraigo, sobre todo con su carácter... la ecuación Brasil+Guille da error!!!! Pedro suaviza un poco lo malo, pero a veces el amor no puede con todo. Jajajajaja si, necesita vitaminas y algo más!!! repito, el amor no es milagroso! besos July!!!!

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  12. Felicitaciones bienvenida de nuevo me gusto espero mucho mas

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  13. EXCELENTEEEEEE. IMPECABLE RELATO, DESCRIPCIONES QUE SE PALPAN, SE HUELEN, SE ESCUCHAN , DERROCHE DE SENTIDOS.
    DEBO CONFEZAR QUE UN POCO DE MIEDITO ME DA ESE COMIENZO, ALGO ME DICE QUE ESTE AMOR VA A NAVEGAR POR AGUAS TURBULENTAS, PERO EL BARCO ESTA DISPUESTO A ENFRENTAR TODAS LAS TORMENTAS PARA LLEGAR A BUEN PUERTO.
    A VECES ES NECESARIO RENACER, RECONSTRUIR, RESUSITAR. ESTOS DOS TIENEN EL MAS PURO E INMENSO AMOR.
    ESTA INOCENCIA DE GRAZIANI, ME DERRITE, BUENO GRAZIANI SIEMPRE ME DERRITE, ES UN DURO CON CORAZON DE CHOCOLATE, TIENE UNA FORMA TAN INTENSA, TAN PROFUNDA DE AMAR, QUE POCOS PUEDEN COMPRENDERLA, CON ERRORES ¿ QUIEN NO LOS TIENE?
    PEDRO, A CUIDARSE DE ESTE ANIMALITO PROVOCADOR, CON GANAS DE QUE LO ATRAPEN Y LO ATRAPEN Y LO ATRAPEN...
    FELICITACIONES, ESPERO TRANQUILA, ENTERA LOS PROXIMOS CAPITULOS.
    " MIRAN AL CIELO Y PIDEN UN DESEO CONTIGO LA NOCHE MAS BELLA"
    MONICA DE LANUS.

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    1. Moni es verdad se vienen tormentas bravas... Nada es fácil en esta historia. Y yo pienso igual, Guille es un tierno total... Una mezcla agridulce, un ser vulnerable que quiere esconder sus debilidades, y que se escuda tras una falsa fachada de fuerte, de indestructible. Algo que ni remotamente es. Y Pedro es lo que se ve, un ser abierto y luminoso, capaz de todo por amor. Un beso grande y gracias por todo lo que me devolves, es un gusto leerte!

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  14. Mary paralizóse mi corazón en el primer párrafo!!!! Morí lentamente ... Por imaginar que estos dos hombres a quien amo profundamente terminan este tramo de la historia separados tristes desesperados... Luego llego el dulce esas impecables narraciones de su vida cotidiana en tierras lejanas pero felices... Juntos Amandose tentandose celandose preciosos!!! Muero de intriga por saber como continúa esta historia y si hay que sufrir te banco!!! Sosr literalmente una geniaescribiendo amo tu imaginación!!!!pero por favor ruego suplico imploro un poco de piedad para estas almas tan maltratadas!!!!! Que nada de lo malo sea irreversible!!!! Sólo eso gracias de corazón por seguir escribiendo y recordandolos!!!! Besos y ansiosa por la continuacion!!! Silvana (barby)

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    1. Gracias Sil por apoyarme incondicional, lo necesito! Esta segunda parte viene difícil, lo anticipé por las dudas para que no les tome tan de sorpresa, el que avisa no traiciona! Pero creo que no será irreversible, ni ellos ni nosotras nos lo merecemos. Un beso grande!!!

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  15. PS: el enlace es sólo para que veas en qué devino actualmente el O.E. como servicio turístico ;-)

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