
La lluvia se había dado por
vencida y había cedido a su reclamo, nunca la dejarían pasar.
Se consoló mirándolos dormir bajo
una manta y se dejó caer por los cristales agotada. Terminó repiqueteando de
mala gana y se aferró con fuerza a los cuadros de la ventana, hasta que la luz
del día la secó.
Guillermo fue el primero en abrir
los ojos. La noche le pasaba la factura de haber dormido en un sillón sobre los
huesos, pero verlo descansando sobre él, le devolvía la juventud perdida. Le
pasó una mano por el cabello y lo abrazó.
“Una de las noches más bellas de mi vida. Dormir a tu lado sin hacer el
amor, solo dormir, abrazarte y no querer soltarte. Dormís sobre mí como si yo
fuese puerto seguro. Te prometo, que voy a hacer todo lo posible para convertirme
en un puerto seguro, ese puerto que nunca fui para nadie. Te prometo que no voy
a despedazar tus sueños y que en honor a esta entrega, yo voy a cambiar por
vos. Me voy a tener que sacar la sangre
de las venas y volvérmela a poner, pero lo voy a hacer, por vos voy a modificar
mi mundo, porque siento que empiezo a quererte y quiero seguir por amarte”.
Como si pudiera escuchar sus
pensamientos Benjamín adormecido se abraza a su cuerpo.
_¿Qué hora es?
_Temprano, muy temprano. Pero ya
dejó de llover. Me tengo que ir.
_ Abre los ojos y lo mira. _ ¿A
dónde te tenés que ir?
_ A mi casa.
_ Ya estás en tu casa. Abrazame
y dormí un rato mas.
_ No Benjamín, me tengo que ir.
Se convierte en un niño
suplicando un caramelo. _ No, no te vayas, no te vayas. Por favor no te vayas
todavía. Quedate conmigo. _ Se abraza a su cuerpo y lo retiene prisionero.
Se sonríe, lo mira y se sonríe
aun más. Lo enternece. _Pasé toda la noche con vos, tengo que ir a mi casa, llamar a mi hijo.
Benjamín resopla pero sabe que
tiene razón. _ Está bien, tomemos un café y te llevo.
Desayunan café negro y tostadas
con mermelada. _ Este dulce no lo compraste en un supermercado, es casero.
¿Quién te prepara esto?
_Me lo regala una vecina.
Guillermo lo mira con los ojos
entrecerrados. _ ¿Una vecina?
_¡Aja!_ Le contesta sin darle
trascendencia a su mirada. _Siempre me regala cosas, dulce, conservas, licor. A
veces me trae un recipiente con alguna
comida especial que haya preparado. Es un amor.
Guillermo mantiene su mirada
sobre él. Lo mira en silencio. Benjamín ya no puede sostener su actuación y la
risa comienza a ganarle. Guillermo nota las vibraciones en sus hombros y ve la
sonrisa aparecer en sus labios. _ ¿Vos te estar riendo de mí?
Por fin deja salir la carcajada.
_ Guillermo, ¿si prepara dulces caseros, licores y conservas, cuantos años pensás
que puede tener? ¿Veinte? ¿Treinta? _ Se acaba de dar cuenta que una vez más, Benjamín
le ha ganado al meter los cambios, se le
reía en la cara. _ Pisaste el palito otra vez, Graziani. Es una señora mayor. Bueno
mayor… No es una anciana.
_Benjamín estoy pensando en
tirarte por la ventana. _ La risa de Benjamín vuelve a circular por la cocina.
_ A ver si logro desistir de la idea, ¿cuántos años tiene la señora mayor?
Intenta ponerse algo más serio
pero la sonrisa se le escapa iluminando ese rostro perfecto.
_ Bueno, está bien, basta de
bromas. Es una señora. Tiene sesenta y cinco años y es una docente jubilada,
profesora de Historia. Después de retirarse de la docencia se comenzó a dedicar
a las artes plásticas. Dice que soy el hijo que nunca tuvo y me malcría todo lo
que puede.
_Es soltera.
_No, es viuda.
_Que triste, encima no tuvo
hijos.
_Si tuvo hijos, cuatro.
_ ¿Y porque dice que sos el hijo
que nunca tuvo?
_Porque no soy el hijo. Tuvo
otros, a mí no.
_Listo. _ Guillermo se pone de
pie, va por él, lo levanta de la silla y lo arrastra hacia la ventana.
_Ayudame, porque si no, no voy a poder. _ La risa de Benjamín es un mixer en su
garganta. Una consola de sonidos que mezcla sus fuentes sonoras y las saca al
aire todas juntas. _ No entiendo el sistema, ayudame a abrirla que de tirarte
me encargo yo solo. _ Se libera como puede, gira entre sus brazos, se envuelve a su cuerpo aún tibio de sueño y se sumerge en su hombro.
_ No me tires. Hace frio. No me quiero caer por ahí.
Es una dulzura. Guillermo separa
su cara de su hombro pero se asegura de no separar su cuerpo del suyo. Lo
sostiene por el mentón y mirándolo muy cerca le pregunta. _ ¿Por qué te gusta
provocarme?
_Para verte reír. Nunca te reís,
o casi nunca. Te hace falta reír más. Lo
noté desde la primera vez que pise tu despacho. Dejame intentar hacerte un
poquito más feliz.
Esta vez lo abraza, lo aprieta
contra su camisa arrugada y le acaricia la espalda. _ ¿Creés qué vas a poder?
Todos sostienen que soy un ácido, un
áspero, que tengo un humor de perros y que cuando sonrío me crujen las
bisagras.
Lo mira a los ojos y se introduce
en sus iris que reflejan más soledad de la que le hubiese gustado ver._
¿Quiénes son todos?
_Todos, mis ex esposas, mi hijo,
mis amigos y sobre todos mis socios.
_Creo que simplemente no te
conocen. Puede ser que no te hayas dejado conocer o puede ser que no se hayan
permitido el lujo de conocerte. Yo creo que sos un tipo maravilloso, que cuando
quiere puede ser más dulce que el dulce casero que prepara mi vecina jubilada.
Mas cautivante que el licor y más auténtico que el pan. Solo hay que saber
conectarse con vos, no es fácil, pero tampoco tan difícil.
Le seguía sosteniendo el rostro
muy cerca del suyo y no dejaba de mirarlo a los ojos. _ ¿Sos un filósofo o me
estas chamuyando?
_Ninguna de las dos cosas, soy
tan solo un hombre que quiere saber más de otro hombre. Quiero conectarme a vos
como un avatar, conocer tu otro yo, tu alter ego y saber que esconde ese
Guillermo Graziani al que todos temen por su ferocidad como abogado, por su
talento y su maestría en el manejo de las leyes, y confirmar lo equivocados que
están. A vos no hay que tenerte miedo
por tu lado profesional, ni por tu carácter, ni por ese genio que tenés. A vos
hay que tenerte miedo cuando abrís el corazón, eso sí que puede ser una trampa
mortal. Tu lado dulce es un encantamiento y me persigno antes de besarte
Graziani. Le ruego a Dios me de fuerzas para sostenerme sobre mis pies, porque
tu dulzura me parece mil veces más riesgosa que tu talento.
Debilita el abrazo con cautela
hasta que finalmente lo suelta. Se
siente descubierto de una manera que nunca asumió que le podía pasar. Lo ha
subestimado, le ha tenido respeto por miedo a dañarlo, pero Benjamín es más
grande de lo que él pudo especular. Los
roles se han cambiado. Ahora es él quien se siente desprotegido ante ese chico,
no tan chico. Las cosas no tenían que
salir así, él es el que coordina y maneja sus vínculos, es él quien dice hasta
donde y hasta cuándo. No estaba
preparado para esto.
_ Volvé a abrazame._ Silencio
y quietud. _ Volvé, Guillermo.
No va a volver a sus brazos, el
pudor de saberse desenmascarado lo inmoviliza.
Benjamín se acerca cauteloso y se
esfuerza por no tocarlo. _ Anoche te comprometiste con vos mismo a que no
pasara nada. Cuando antes de dormirme busqué tu beso, me lo diste, pero después
me impulsaste sobre tu cuello desestimando la posibilidad de ir más allá y
haciendo que yo la desestime. Sé que me
deseabas, pero te ataste las manos y me las ataste a mí para que no pasara nada
que pudiera enturbiar este amanecer. ¿Crees que no me di cuenta de lo que te
pasaba? Vos querías y yo quería, pero tu respeto y tu necesidad de darme tiempo fueron más fuertes. Cuando me preguntaste si la lluvia se iba a
enterar de algo más, te dije que no esperando que me convencieras, pero sos tan
hombre, te mostraste tan honesto conmigo, que inmediatamente me di cuenta de
cómo es la piel que habita debajo de esta. _ Al pronunciar las últimas palabras,
estira su mano para acariciar su antebrazo con las terminales de sus dedos. _
Esa es tu verdadera piel Guillermo, no quiero perdérmela y no quiero que te la
pierdas.
No se aparta de su caricia, pero de
frente a él se sumerge es sus ojos. Los roles
han cambiado. De cazador a presa y de presa a cazador. _ Creo que ya me quede
demasiado, me voy.
_ ¿Por qué huis?
_No huyo, me tengo que ir.
_Eso lo entiendo, ya me lo
explicaste. No dormiste en tu casa, tenés que llamar a tu hijo, y todas esas
excusas perfectas que tenés. Solo una pregunta. ¿Puede ser?
_ Si, obvio que sí. ¿Qué
pregunta?
Duda, le cuesta y teme a la
respuesta. _ ¿Vamos a seguir escribiendo un mañana juntos?
Apacigua su mirada y esta vez es
él quien acaricia con los ojos el rostro de ese chico sin tiempos, no se sabe a
ciencia cierta cuán grande o cuán chico es, todo depende de lo que a él se le ocurra
exteriorizar. _ Sí, creo que sí.
_Mmm… ¡Que feo sonó ese “creo”!_ Le toma las manos y
las envuelve en su cuerpo. Guillermo no sabe si quiere ceder a ese abrazo pero
algo superior le gana y se deja llevar. Lo abraza, no mucho ni tan aproximado
como antes, pero lo abraza. _ ¿Sí o no?
No me hagas soñar si pensás desaparecer.
Duda, piensa por segundos e
imagina la voz de Juan en ese instante. Lo menos que le diría es “no seas pelotudo, Guillermo”. Pero se está
metiendo en un terreno peligroso, él que está acostumbrado a manejarlo todo, está
perdiendo el control de la situación.
_ ¿A qué le tenés miedo
Guillermo?
No sabe que responder. Sigue
enmudecido. Benjamín apoya sus manos sobre su bíceps y con una sola mirada da a
entender haber comprendido ese silencio. Se va desprendiendo de él con lentitud
mientras su mente trata de
intelectualizar que la respuesta es un no. Se lamenta interiormente de lo que
se han perdido y su mirada brillante comienza a apagase. _Está bien, ya te entendí. _ Le dice al
momento de soltarse de él definitivamente.
Guillermo está sumergido en una profundidad
de confusiones. No quiere perderlo, no quiere soltarse. No quiere esa
separación y odia verse descubierto. Sabe que las oportunidades no van a estar
eternamente tendidas a sus deseos, es ahora o nunca, es si o no, y recuerda las
palabras que leyó alguna vez. “Un sí o un no, pueden cambiar el resto de
nuestra existencia”. Entonces se decide, en ese mismo instante y antes de
que Benjamín tome suficiente distancia,
lo sujeta entre sus brazos y en ese lenguaje mudo le responde lo que él tanto
estaba esperando. Lo besa con la misma desesperación que le impone la idea de
perderlo. Se transforma y pone fin a esa batalla que tenía con él mismo. Que sea lo que tenga que ser. Él ha matado
tanto en las arenas del amor que si esta vez le toca morir, va a morir
recuperando una dignidad que sentía perdida.
Mientras se pierde en ese beso que Benjamín
recibe como la luz del mismo amanecer que los alumbra, piensa que si después de
haber perdido lo perdido, después de haber recorrido tantos caminos, después de
tanta sangre derramada en el Dojo, esta vez le toca desangrarse a él, será
justicia. Se pierde en ese beso, los
labios se han lanzado los unos sobre los otros, juegan y se divierten porque
las barreras han caído, ese beso significa que seguirán escribiendo un mañana
juntos y que habrá muchos amaneceres.
Los brazos cambian de lugar y los cuerpos secundan esa fiesta. Se
encienden y se buscan. Se apagan y se miran. No van a hacer el amor hasta que
el suelo este más firme, se cuidan, se quieren y sueñan con amarse.
_Me voy.
_ Te llevo.
_No, me voy en taxi.
_ Me muero por conducir a esta hora
y jamás te dejaría irte solo. Me acompañaste toda la noche, te acompaño hasta
tu casa.
El celular de Guillermo suena. Le
hace un gesto de disculpa y Benjamín asiente.
_ Es mi hijo.
_Atendelo tranquilo.
_Si hijo…
_Papá, no viniste a dormir.
_No, vine a cenar a la casa de un
amigo y cliente y como se largó ese diluvio me quedé hasta que pasara. Ya sabés como es eso, no
conseguís un taxi ni con carta de recomendación. Te estaba por llamar pero me
ganaste de mano.
_ Si, lo sé. Por eso llegué a
esta hora a casa, solo quería saber si estabas bien. Vos nunca dormís fuera de
casa.
_No fue algo planeado.
_ Lo bien que hiciste en quedarte
ahí, fue un verdadero diluvio.
_Ya voy para casa.
_No te preocupes que yo recién
llego, me cuesto a dormir un rato y después me voy a comer un asado en la
quinta de Vale, es el cumpleaños.
Cierto, era el cumpleaños de la novia
de su hijo, debía recordar enviarle flores.
_ Pasame la dirección de Valeria.
Fabián le adivina la intención. _ Le vas a mandar flores. Viejo, sos un galán
de los que ya no existen. Valeria se va a morir.
_No me gastes.
_No te gasto, te adoro papá. Otra
cosa. ¿Querés cenar con nosotros esta
noche? Valeria, vos y yo. Le pedí una
exclusiva con vos viejo, ¿aceptás?
_ ¿Que si acepto? Obvio que
acepto, gracias hijo. Me haces feliz con esto. ¿A qué hora?
_¿A las ocho en casa?
_ A las ocho en casa. Te quiero Fabi.
_Yo a vos papá.
Benjamín lo está mirando embelesado,
es el padre más cariñoso que se puede pedir.
_¿En que pensás Benjamín?
_En lo estúpida que es la gente
que cree que un hombre al que le gustan los hombres no puede ser un padre
ejemplar, tu hijo no es un adolescente, es casi un adulto y te busca, te
necesita, te respeta. Te quiere, se
preocupó por vos, se ve que le diste tu vida entera.
_Por Fabián mato. Por Fabián, me
juego la vida.
_Vamos que te llevo.
En el camino no sabe como
preguntar, así que se decide a hacerlo como le salga. _ ¿Cómo va a ser tu
domingo?
_ Solitario. Fabián no está. Ese
el cumpleaños de su novia.
_ ¿Querés almorzar conmigo?
_ Sí, me gustaría.
_ Te vengo a buscar a mediodía y
te llevo a almorzar a algún lugar paradisíaco.
_ ¿Me vas a llevar a Cancún?
_No, a Las Vegas.
_ ¿Te gusta apostar?
_Antes no, pero ahora. No sé.
_Benjamín, vos te venís haciendo
el mosquetero y vas quedar enterrado en tu propia lanza.
_Puede ser, pero feliz.
_No deja de asombrarme tu coraje
_ No deja de asombrarme tu
esencia. Te vengo a buscar a mediodía.
Dame un beso.
_Sos demasiado demandante para
recién empezar.
_Adoro los besos. Así que
entrená, porque te voy a pedir que me beses cada minuto que estés conmigo.
Benjamín se recuesta sobre su
cama y no deja de pensar en ese abrazo de Guillermo que lo contuvo toda la
noche.
Guillermo descansa sobre su cama y no deja de pensar en esa noche
extraña con Benjamín, ese chico al que siente cada vez menos chico y que se
viene metiendo debajo de su piel.
El domingo seguía nublado y
lluvioso. Mientras almorzaban Benjamín sacó el tema que tenía pendiente desde
la noche anterior.
_Guillermo, me llamó mi papá y me
dijo que solo le cobraste el veinticinco por ciento de los honorarios
acordados. ¿Qué pasó?
Esta vez quiere hacer las cosas
bien y no puede empezar un buen vínculo mintiéndole.
_Te voy a decir la verdad, porque he mentido mucho en mi vida y a vos no te
quiero mentir. No podía aceptar el dinero de tu padre. Hablé con Orestes y me dijo que no tiene
pensado ponerte una mano encima, pero me pidió ese veinticinco por ciento de
los honorarios que le cobrara a tu padre por tu “supuesta protección”. Me
ofreció un descuento con la condición de que no te acercaras a su hija nunca
más. En ese terreno no me puedo meter, pero en el otro si, y acepté el trato. Le dije que igual íbamos a
seguir con el proceso como si esa charla nunca hubiese existido, que el estudio
te seguía cuidando. Insistió en que no hacía falta. Estoy casi seguro que no te
va a tocar un pelo, y digo casi solo porque viniendo de Orestes uno nunca sabe.
Pero con vos no se va a meter. Así que
bueno, ese es el motivo. Él me pide ese porcentaje por no tocarte, por eso le
cobré a tu padre esa cifra que fue a parar directamente a las manos de tu ex
suegro, porque ese es su compromiso y el
precio que él le pone a ese compromiso de no tocarte. Si se que no te va a
tocar, caso resuelto. No te estoy cuidando de nadie.
_Está bien, te comprendo y te
agradezco toda esta explicación y tu sinceridad, pero el tiempo se invirtió, el
trabajo se hizo y eso lo tenés que cobrar Guillermo.
El sacude la cabeza, es una
negativa rotunda. _ De ninguna manera.
_ Pero Guillermo…
_ Guillermo nada, y no quiero seguir hablando
de ese tema. Es más, vos vas a seguir pasando por el estudio tal como se planeó
desde un principio, porque lo que no quiero, es que este otro pelotudo piense
que bajamos la guardia, en Orestes no confío tanto.
_¿Así que además de coimearte te
ofreció una rebaja para que no me acerque a su hija? Pobre Cami, la compadezco por
el padre que le tocó, no se lo merece. Negocia
hasta con su hija, que tipo hijo de puta. De todas maneras que duerma tranquilo porque
no me voy a volver a cercar a Camila. _Benjamín insiste._ Guillermo vos tenés
que cobrar tus honorarios.
Esta vez lo mira de tal manera
que Benjamín comprende lo que debe sentir un cuerpo al caer dentro de un volcán
en erupción. _ ¿Y quién te dijo que no me los pienso cobrar? Te dije que no iba
a aceptar dinero de tu padre. La deuda la tenés vos conmigo, y te juro que no te la pienso perdonar.
El estómago de Benjamín se
convierte en un nudo de nervios y ansiedad. _ ¿Qué vamos a hacer cuando
terminemos de almorzar?
_Cuando salgamos de acá te
cuento.
Ahora todo su cuerpo es una masa
aglutinada de inquietud. Guillermo se regocija con el efecto logrado y piensa.
“No las podés ganar todas vos.”
Cuando suben al auto nota que
Benjamín está algo pálido. _ ¿Qué te pasa, Benjamín? ¿Te cayó mal la comida?
_No me pasa nada, estoy bien. _
Hasta en la voz se le nota en nerviosismo y Guillermo no aguanta más la risa. _
Benjamín, ¿podemos buscar un lugar especial?
La nuez de Adán sobresale por un
instante de su cuello y pasa sus manos sobre su pantalón disimuladamente para
secarse el sudor frío que ha brotado sobre ellas inesperadamente. Lo mira casi
sin poder respirar.
_ ¡Pero qué te pasa! Vos te
sentís mal. ¿Llamo una ambulancia? Mirá que yo no sé manejar y no te puedo
llevar a ninguna guardia. Si, mejor llamo un médico. _ Busca su celular pero la
mano aun temblorosa de Benjamín lo detiene.
_ No me siento mal, me puse un poco nervioso,
eso es todo. _ Respira hondo y ya se lo ve más tranquilo. Poco a poco los
colores regresan a su rostro perfecto. _ Decime a donde vamos.
Lo está disfrutando a morir. Esta
vez el que pisó el palito fue él y cayó en la trampa. Nunca se va a olvidar de
ese momento. Benjamín es simplemente adorable. _ Necesito encontrar un florería
que trabaje los domingos.
Benjamín deja salir todo el aire
que tenía contenido y lo mira directo a los ojos. _ Sos un sádico.
_Te lo advertí. Eso te pasa por
hacerte el mosquetero. _ Guillermo estalla en carcajadas y Benjamín se acopla a
esa risa lentamente hasta reír con él. _ ¿Viste cancherito? Se te arrugó hasta
la corbata que no tenés puesta.
_No se me arrugó nada, me puse
algo nervioso. ¿Qué vos no estabas nervioso la primera vez?
“La primera vez” . Le acaba de devolver las atenciones sin desear
hacerlo. Cuanta responsabilidad le genera esa frase. El no fue la primera vez
de nadie. “Ay Dios”…
_¿Guillermo te sentís bien?_ Se
lo pregunta en serio. _ Estás pálido.
_Sí, estoy bien. ¿Buscamos una
florería?
_Dale, busquemos una florería.
En el camino le pregunta._ ¿Fue
por esa frase no?_ El gesto de Guillermo
le responde por sí mismo. _¿Tanto te jode?
_No me jode Benjamín. ¿Cómo me va
a joder? Es todo lo contrario. Necesito que estés seguro, esto no puede ser un
toco y me voy. O tenemos algo en serio o sería mejor que nunca pase nada.
_Yo no tengo miedo y vos tampoco
deberías tenerlo. Ya te lo dije, soy mayor de edad y responsable de mis actos.
_Yo no podría soportar que esto
salga mal. Todo en mi vida salió mal, y no debe volver a pasar.
_Bueno por ahora relájate que
solo estamos buscando flores para tu nuera.
_¿Y como sabés que son para mi
nuera?
Lo mira y le hace un gesto que
provoca la risa de Guillermo. _ Te escuché hablar con Fabián, si es el
cumpleaños de la chica, le pediste la dirección, y buscamos una florería, es
porque vas a mandarle flores. ¿O pensás matar a alguien?
_Si, justo de eso se trata. A vos
te voy a matar.
Le regala un guiño de ojos
encantador y le dice con un susurro que arrastra un deseo. _ ¿Me dejás elegir
como?
Benjamín ha llegado a la vida de
Guillermo en un momento en el cual todo había perdido sentido para él, creía que ya no tenía más posibilidades de
nada, que tenía que dar todo por terminado y que encima lo había hecho todo
mal. Hasta que apareció esta ráfaga de
aire fresco como si fuera un regalo del cielo que de alguna manera le regalaba otra
oportunidad.
Pero Guillermo también había
aparecido en la vida de Benjamín en un momento muy especial. Estaba confundido
y solo. Desde que Guillermo entró en su
vida Benjamín dejó de ser ese que andaba interesado Julio y molestaba a Pedro
con sus provocaciones en las clases de teatro.
Desde que decidió dejar a Camila y buscar su felicidad, se había
transformado en otro Benjamín al cual el
toque Graziani, le terminaba de dar la forma perfecta. Los dos eran salvadores,
el uno del otro.
Después de dar vueltas por Buenos
Aires rastreando una florería abierta, Guillermo le manda flores a Valeria y siguen paseando
juntos. No hacen nada en especial. Tan
solo se divierten mientras charlan y pasean por las calles debajo de esa
llovizna persistente. El limpiaparabrisas va y viene dejando ver recortes de una ciudad
humedecida.
_¿Vamos a tomar un café? _ Le
propone con los brazos cansados de sostener el volante, quiere cambiar ese
material frío por un tramo de piel.
_Que buena idea, es la hora justa
de un café. ¿Buscamos un bar?
_Estaba pensando en tomarlo en
casa._ Su mirada lo busca y él le regala una sonrisa. _Un café.
Al entrar al departamento
Guillermo ve el sillón de la sala de estar y se cobija en el tiempo de la noche anterior cuando durmieron juntos
y abrazados. Benjamín se percata de esa
mirada y se va a preparar el café.
Sabe que no debe poner un solo
pie en el acelerador, pero no lo puede evitar. Se acerca a su espalda mientras
él bate el café sobre la mesada de la cocina y se arrima a su cuerpo.
_No te muevas, no digas nada.
Dejame abrazarte así en silencio. _ Se queda quietito y en silencio, se deja
abrazar. Cierra los ojos y siente esos brazos fuertes encerrando su pecho y el
calor de su boca sobre su hombro. Le deja besos de miel que traspasan la tela
de la camisa, y puede sentir la tibieza de esos besos tímidos sobre su piel. Lo
acaricia con el filo de sus dientes y eso lo incendia, un cosquilleo camina por
su bajo vientre y su pulso se agita.
_Dejame abrazarte.
_No, todavía no, ahora te estoy
abrazando yo. _ Traza un rastro de calor desde su hombro hasta su cuello y
trepa lento, sosegado, hasta su nuca. Peina a contrapelo su cabello con su
nariz y se hunde en su aroma. Benjamín siente que las piernas ya no lo
sostienen. Le reclina la cabeza hacia
atrás y le permite a su sentido del gusto saborear su piel. Si las piernas ya
no lo sostenían, cuando siente la humedad, la suavidad de su lengua y sus dientes
mordisqueando el pabellón de su oreja, todo un escalofrío le recorre el cuerpo
que convulsiona por un instante.
La pava comienza a silbar, sin
saber si es el fuego de la hornalla o la cercanía de esos cuerpos. Con el poco
sentido que le queda Benjamín cierra la perilla del gas y se aferra a ese
abrazo que no deja de aprisionarlo contra su cuerpo, mientras sus dientes roen
con extrema suavidad el brazo de Guillermo que se cierra sobre su pecho
manteniéndolo cautivo. Se quiere mover pero él no lo deja, entonces se entrega.
Sabe que no debe, pero el momento
se le va de las manos, las hormonas mandan y los sentidos se pierden entre
caricias y besos. Mientras una mano no deja de encarcelarlo la otra baja
emancipada de cordura y pasa demasiado cerca de la cremallera de su pantalón.
Esta vez no solo percibe su agitación sino que escucha su placer que se escapa
de su boca en una exclamación. El sonido de su voz lo pone en alerta y justo
antes de consumar la caricia, se retira y afloja el abrazo sin soltarlo
invitándolo a girar. Le acaricia los brazos mientras lo riega de besos.
Benjamín no atina a moverse. Está al límite del placer.
_Perdón.
Benjamín quiere moverse pero no
puede, lo toma por los hombros y lo ayuda a girar, sin mirarlo lo sumerge
contra su pecho. _ Perdoname Benjamín.
La respiración de Benjamín esta
tan agitada que apenas si puede hablar.
Con la voz estremecida le pregunta._ ¿Por qué me pedís perdón?
_Porque me había prometido dejar
que estos tiempos los manejes vos.
_¿Y qué problema hay en que los
manejes vos? Lo mejor sería que los manejáramos los dos, _ Lo mira a los ojos y
antes de besarlo le confiesa aun temblado. _ Me encantó. _ Se deshace contra su boca, lo encierra en un
abrazo y deja que una de sus manos busque su piel por debajo de la camisa. Al
sentir el contacto, el cuerpo de Guillermo se contorsiona y tiembla. Quiere
apaciguar el momento pero es tarde, la boca de Benjamín lo explora como si
fuera el primer fruto de la vid que le obsequia una cosecha tardía, lo bebe
como si fuera el manantial con el cual saciar la sed del desierto. Sus manos lo
buscan sin la timidez que sintieron las suyas cuando tuvo el poder y el control
de su cuerpo y se dejan llevar sin límites ni sensatez.
_Basta Benjamín, basta.
_ ¿No era que estos tiempos los
manejaba yo?_ Le pregunta mientras no deja de besarlo. Sin soltarlo se sienta sobre la mesada desparramando
los pocillos de café que ruedan hasta la bacha de la cocina y lo sujeta entre
sus piernas. Sin dejarlo reaccionar le desabrocha el pantalón y ahonda en su
interior, dejándolo sin aire.
Guillermo comprime la mandíbula y
se arquea, ya no puede pensar más. Lo baja de la mesada y hace exactamente lo
mismo con él. Enajenados y fuera de sus
cabales, se rinden a los primeros juegos de eros entre ellos y bucean en el
terreno del placer hasta encontrar lo que estaban buscando. En ese arrebato y embriagados de erotismo,
descargan todo el deseo contenido, uno en brazos del otro. Guillermo no deja de
abrazarlo y él no se desprende de su cuerpo. Les hacía falta ese pequeñísimo momento
de placer.
Ya repuestos van por un nuevo
intento y esta vez lo logran, se sientan a tomar un café que ahora sabe a
gloria.
_¿Que estudiaste en Chile que acá
no podés ejercer?
_Lo mismo para lo que trabajo.
Soy productor de seguros, pero las leyes son diferentes y el título no es
compatible acá. Por eso conseguí ese empleo, porque tenía el título.
_¿Pero alguna vez averiguaste si
lo podes homologar?
_No, la verdad es que nunca lo
hice. Ya sabés, estaba algo deprimido,
no tenía fuerzas para buscar mi camino.
_Pero, Benjamín. ¿Estás
trabajando para otros cuando podrías tener tu propia empresa?
_Si, ahora puede ser una
inquietud, pero antes no me preocupaba eso, mi papá no sabe cómo hacer para
depositarme dinero en mi cuenta, de nada vale que le diga que quiero generar
mis propios recursos, siempre encuentra la forma, que por mi cumpleaños, que
por navidad, por lo que sea me deposita sumas exuberantes en mi cuenta, me dice
que igual tarde o temprano todo va a ser mío, y que cuanto antes lo disfrute
mejor. ¿Por qué te pensás que tengo este departamento? Yo no lo hubiese podido
pagar.
_Benjamín, mañana mismo ponete en
campaña de averiguar si podes homologar el titulo.
_Si, lo voy a hacer.
Las miradas vuelven a
encontrarse, se besan como dos desaforados y esos primeros juegos vuelven a
aparecer. Se detienen, siguen charlando y se genera nuevamente un
clima de erotismo, la sangre se vuelve a encender. Benjamín siente que ha
llegado al punto del deseo donde lo quiere todo, desea desesperadamente
arrancarle la ropa y meterlo entre sus sábanas, pero ha llegado el
atardecer y junto con él la hora de despedirse. A pesar
de haber quedado en llamas, Guillermo tiene la cena con su hijo y la novia y no
da ni para que se le pase por la cabeza cancelarla. A Benjamín tampoco se le
cruza el pensamiento de pedirle que la cancele.
Se van a tener que aguantar toda esa adrenalina que les corre por la
sangre.
Cuando lo lleva a su casa Benjamín le dice. _No te puedo creer, ahora vamos a tener que
esperar una semana más. Quería que pasaras la noche conmigo.
_Claro, porque de lunes a viernes
no oscurece, no hay noche.
Lo mira y se sonríe _ Si, pero no
da…
_Ya sé que no da, precioso. No da
para levantarse y salir corriendo al trabajo.
_ Vos al estudio vas a la hora
que querés, pero yo a mi trabajo tengo que ir.
_ Te juro que no puedo creer que hayas
estado todo este tiempo trabajando para otro.
_ En todo este tiempo no hice
nada productivo, sobrevivía. Solo cuando me animé a salir a la luz vinieron estas inquietudes.
_Vos y yo tenemos que seguir
hablando de ese tema. No hay nada de malo que seas un laburante, pero podrías
hacer tu propio negocio. Solo tenés que averiguar y tal estudiar ciertas
equivalencias.
_Ni falta me hace estudiar
demasiado, me las conozco a todas.
_Mañana seguimos hablando de esto
_¿Y por qué te importa tanto?
_Por dos motivos, pero no te los
voy a contar hoy, soñá con eso lindo.
Se despiden con un beso y
Guillermo le promete llamarlo cuando se quede solo. Dos motivos importantes. “Quiero que seas libre y quiero tenerte en
mi estudio, cerca de mí”
La mañana del martes despunta en
Colonia.
Si el día anterior Pedro se
enterraba en el colchón esa mañana era más fácil buscarlo por debajo de la cama
que por arriba.
Esta vez lo mira dormir, no va a
despertarlo, se vuelve a enamorar de ese perfil que descansa sobre la almohada
y se contenta con acariciar la piel desnuda de su espalda y sus cabellos
desordenados. Lo observa dormir y se regocija en el recuerdo de la noche que
acaba de terminar.
Alguien dijo alguna vez que el
espíritu advierte y tal vez fue por eso que Pedro abrió los ojos justo para
verlo dejar otro beso sobre su hombro. Le sonrió sin preámbulos ni banderas, le
sonrió al mismo tiempo que las olas estallaban contra la costa humedeciendo la
arena. Lo recibió con la tibieza de la lumbre del hogar y lo acarició como solo
sabe acariciar el viento, lo envolvió entre sus extremidades y sin pedir
permiso caló en su cuerpo e hizo escala en su piel.
El lunes había sido un día de
contienda y reconciliación que los había arrastrado al punto máximo del deseo y
el placer. Un tiempo de lujuria que no se había saciado hasta esa mañana de
martes que los encontró más enamorados que nunca, menos enfebrecidos, pero
teñidos de emoción.
Ya no se buscaban con la
efervescencia de ayer, hicieron el amor con tiempo y esta vez con calma. Los
besos se volvieron lentos y profundos, las manos recorrieron sosegadas cada
palmo de piel, trazaron rutas sobre sus cuerpos y en medio del ritmo sereno
pero implacable de esa calma, cada
momento de éxtasis les arrancó un paroxismo de locura de las entrañas.
Así anduvieron ese martes por
Colonia, todo el día pegoteados. Caminaron, recorrieron, no siguieron el
listado que habían hecho en el buque bus.
Se dejaron llevar por lo que sintieron en cada momento. Se dedicaron a
quererse, a relajarse, y a prepararse para lo que se les venía al regresar a
Buenos Aires. La filmación del nuevo unitario, el teatro, las clases en el
conservatorio y el ingreso de Pedro al estudio
Graziani. Decidieron no subir al
mirador y observaron el atardecer desde la playa. Se mimaron y llegada la noche
decidieron repetir el ritual del champagne en la terraza.
Se miran, comparten un cigarrillo
y la magia los envuelve como aquella primera vez. Julio lo mira extasiado,
Pedro bajo el efecto del champagne y de la luna, está más sugestivo que la
noche misma con toda su alquimia.
_¿En qué pensás Pedro?
_No sé si preguntarte eso ahora.
_ Preguntá lo que sea.
Duda, pero finalmente le
pregunta. _ ¿Vos qué proyecto de vida tenés conmigo?
_ Todos, todo proyecto de vida lo
tengo con vos. ¿Por qué me preguntas eso?
_ No te voy a hacer ninguna
propuesta rara ahora, solo quiero saber
si me puedo atrever a soñar.
_Atrevete a lo que quieras. No te
voy a poner barreras, no te voy a poner límites, no te voy a decir nunca “esto
conmigo no lo podes soñar”. _ Arrastra la silla de Pedro contra la suya y se
inclina hacia él buscando sus ojos. _ Contame lo que estás pensando.
_Nada en especial, en algún
momento me gustaría poder incorporarte más a mi vida. O sea de manera más
definitiva y saber si eso te haría sentir cómodo o no.
_A ver, andá al grano. Animate. ¿Qué te gustaría que pasara?
_¿Te acordás cuando empezamos que
te hablé de compartir lo tuyo y lo mío hasta que tuviéramos lo nuestro?
_ Por supuesto que me acuerdo.
_Bueno, de eso te hablo. De
empezar a pensar en tener lo nuestro. De comenzar a trasformar tu casa y mi
departamento en nuestro hogar. De dejar de compartir tu cama o la mía y tener
la nuestra.
_ Me gusta lo que estoy escuchando,
seguí.
_Me gustaría saber si algún día
te casarías conmigo.
Lo mira enternecido._ ¿Vos me estás hablando en serio? ¿De verdad vos te casarías conmigo?
_Sí, yo sí. ¿Vos?
Esta vez lo abraza. Lo sujeta
contra su pecho ancho y seguro, y cierra los ojos con fuerza. _ Por supuesto
que sí, Pedro. Por supuesto que sí. _ Da
gracias al cielo por este regalo misterioso que ha llegado a su vida para
hacerla germinar. Pedro ha convertido la aridez de su desierto en un jardín en
plena primavera. Pedro le ha borrado el interrogante de toda una vida. “Ahora sé que Dios existe. Te amo Pedro.”
Continuará.
que belleza de capitulo!!! como describis el amor de dos parejas tan diferentes pero a la vez tan parecidas!!!! hoy no pongo ninguna frase porque es tanto lo que me gusto que no encuentro la apropiada para diferenciarla!!!! para mi Teatro es como una poesia, un verso, una cancion de amor....es mi sueño de los lunes...mi paz...mi alegria...como siempre FELICITACIONES
ResponderEliminarGracias, inmensamente gracias por estas palabras y por la compañía de cada lunes. Abrazo Guilledrista!
EliminarNo me esperaba que el encuentro entre Guille y Benja tuviera semejante vuelo, creí que iban a carretear un poco nada más pero me dejaron sorprendida... Tocaron el 220 y no se quedaron pegados...? O entendí mal? Aclarame mi duda por favor! Mis ratones están confundidos y ansiosos por tu respuesta... Y lo de Julio y Pedro me dejó aun más asombrada, esa proposición o pregunta de Peter fue inesperada, hermosa, emocionante... Como también la respuesta de Julio. Se viene lío me imagino con esa incorporación al estudio... Y encima Guillermo quiere llevarlo a trabajar a Benja! Es tremendo lo que puede pasar ahí... Imposible adelantarse... Mejor no conjeturar, ahora que todo está tan bien encaminado. Te súper felicito por ese Don de la poesía que nutre todos tus escritos... Un beso enorme y desde ya, orgullosa de poder colaborar en el vestuario de esta obra exquisita!
ResponderEliminarA ver.. Lo que pasó entre Guillermo y Benjamín fueron unos primeros juegos.. Pusieron primera, segunda, pero no llegaron a la velocidad crucero. Unos mimos para desahogar un poco de tensión. De ese encuentro supremo se va a encargar Benjamín quien sintió ese deseo cuando el reloj le decía que ya era tarde. Guillermo se tenía que ir. Van a tener que esperar a que los planetas se vuelva a alinear. ¿Ahora está mas claro Vestuarista? Increíble la foto, maravillosa, mil gracias Señora del Suspenso.. jajaja.. ¡Abrazote Guilledrista!
EliminarAhhhhhh entonces era así! Por un momento pensé que el avión había levantado vuelo pero se me hacía raro que aterrizaran tan rápido! Me quedo más tranquila esperando entonces ese primer abordaje que seguramente va a ser para alquilar balcones!
EliminarPero que momento ese encuentro tan sensual y erótico entre Guillermo y Benjamín, pensé que venían los fuegos artificiales como en año nuevo!!! Deliré con ese relato de las caricias y besos y hasta siento que los estuve espiando mientras deliraban en total éxtasis. Fuego en la piel, no sólo ellos arden, creo que ardemos todas al leerte. Sos increíble Sandra, que manera tan particular de describir ese amor que crece día a día, que sucumbe al deseo de ser concretado y ser vivido plenamente. Guillermo fue descubierto por Benjamín sin siquiera rozar su piel, tan sólo con mirarlo porque aprendió a conocerlo con sólo mirarlo (dixit Pedro), es inconmensurable el amor que me haces sentir cuando leo algo así, cuando se escurre por cada poro. Y lo coronas con esa declaración de Pedro a Julio, el amor ha llegado para quedarse!!! Gracias Sandra, me emocionas, me sanas, me haces creer que ese amor existe!!!!! Te quiero amiga, celebro y brindo por tu gran pluma!!!!
ResponderEliminarMi tan querida Juliana.. Tardo en responder porque no encuentro palabras para esto.. Es tanto el agradecimiento que ni siquiera se como expresarlo. Si hay algo que agradezco todos los días es este regalo misterioso que Dios me hizo, crear ficción, solo él sabe lo feliz que soy con esto.. Juli, gracias por todo, por las etiquetas, por la compañía y por esre comentario. Te adoro.
EliminarAyyy Sandris que dulzura de capitulo, muerta de amor y ternura, benjamín no puede ser mas amoroso, y Guille dejándose llevar, atreviéndose a querer, queriendo amar.. Divinos!!! Y julio y Pedro, tan enamorados, me pueden ellos son sólo amor, imaginarlos casados?? Moriii!!!!! Gracias infinitas por esta cura de humildad.. Mariana
ResponderEliminarMarian,, Mi dulce Marian, El domingo estaba algo angustiada pensando que no iba apoder terminar este capítulo, pero el universo conspiró y salió. Yo no encuentro palabras para decirles a todas ¡Gracias por hacerme tan feliz!
EliminarSandra....leer el primer renglon y morir!!!! como podes escribir eso y hacerme temblar de emoción...." La lluvia se había dado por vencida y había cedido a su reclamo, nunca la dejarían pasar.
ResponderEliminarSe consoló mirándolos dormir bajo una manta y se dejó caer por los cristales agotada. Terminó repiqueteando de mala gana y se aferró con fuerza a los cuadros de la ventana, hasta que la luz del día la secó." imagínte Tu que si eso me emociono como segui con lo que continuaba en el relato....Teatro es una de las pocas historias que no me generan eso de leerlo atropellada y tragarme las palabras.....te habras dado cuenta que mi ansiedad me mata...mas bien todo lo contrario, ésta, Tu hermosa creación me llama a degustarla..lentamente....en etapas...tranquila....para no perderme nada...casi no es necesario releerla aunque lo hago, porque cada palabra escrita se graba a fuego....en mi mente...no se si te interesa lo que te estoy diciendo ajaja creo que estoy delirando!! jajaja ese es el estado en que me dejo tu fic...que mas puedo decirte....#ame este capitulo enamorada hasta la medula de los cuatro.....impaciente por leer a Guille tan enamorado como Julio y a Pedro..o a ambos mudarse.....no tengo mas palabras...te mereces no una foto!!! todo mi albun completo!!!! jajajaa te quiero Sandris!!! sos realmente una genia escribiendo y por supuesto una personita que escribe asi...tiene que ser un ser de luz...muy especial!!! besos y abrazos fuerteeeees!!!! Silvana (Barby).
¡Ay Silvana! Si hubiese podido sentir como palpitaba mi sangre al comenzar este capítulo y ver esa lluvia persistente, pugnando por entrar.. Pensé en nosotras, golpeando los cristales por esta ahí y ser testigos de ese amor que empieza a nacer.. Sil, amo escribir Teatro. Me sana, me hace soñar y como no me va a importar lo que estás diciendo! Yo vivo a través de ustedes.. Te adoro Sil! Gracias por la compañía de cada lunes, gracias por este comentario que es el motor directo al capítulo siguiente. Ojalá nos volvamos a ver, Abrazo inmenso, de osos y por siempre Guilledrista,, Te adoro Silvana!
EliminarHay mi nena,te das cuenta lo que siempre te digo......ni siquiera encuentro el nombre para ponerle a lo que escribís...No se si es un guión,una novela, una poesía no se que nombre darle ES.... solo ES.......algo que existe,que vive,que sueña,que ama,es piel,es ternura,entra y sale del alma y el corazón como si fuese fuego,pasión,rojo,y porque no negro,es llanto,falta de respiración,ojos,labios,es amor puro amor.Esto en el pensamiento de Guille me superó...""" Mientras se pierde en ese beso que Benjamín recibe como la luz del mismo amanecer que los alumbra, piensa que si después de haber perdido lo perdido, después de haber recorrido tantos caminos, después de tanta sangre derramada en el Dojo, esta vez le toca desangrarse a él, será justicia. Se pierde en ese beso, los labios se han lanzado los unos sobre los otros, juegan y se divierten porque las barreras han caído, ese beso significa que seguirán escribiendo un mañana juntos y que habrá muchos amaneceres. Los brazos cambian de lugar y los cuerpos secundan esa fiesta. Se encienden y se buscan. Se apagan y se miran. No van a hacer el amor hasta que el suelo este más firme, se cuidan, se quieren y sueñan con amarse""".
ResponderEliminarY Julio y Pedro ,bueno estos dos ya no entran más en mi ,están incorporados dentro mío.Son míos..."""Alguien dijo alguna vez que el espíritu advierte y tal vez fue por eso que Pedro abrió los ojos justo para verlo dejar otro beso sobre su hombro. Le sonrió sin preámbulos ni banderas, le sonrió al mismo tiempo que las olas estallaban contra la costa humedeciendo la arena. Lo recibió con la tibieza de la lumbre del hogar y lo acarició como solo sabe acariciar el viento, lo envolvió entre sus extremidades y sin pedir permiso caló en su cuerpo e hizo escala en su piel"".
¿¿¿Vos pensas que después de leer esto la vida sigue tal cual y aquí no ha pasado nada????? No mi amor aquí a pasado LA VIDA ,EL AMOR,LA DULZURA,EL LLANTO;EL ESTREMECIMIENTO;LA PASIÓN todo lo bueno que nos debería pasar a todos en la vida y que yo deseo para alguien muy especialmente.Y también para voz....Se lo pido a Dios todos los días......Te amo.....y sí,estoy llorando pero esto es vida,y me siento viva.Mi alma es tuya.Y prometo dártela café de por medio.Beso y abrazo.
MIrta, amiga de la vida.. Te confieso que yo tampoco se que es esto que escribo, Si es guión, novela o poesía, pero como vos decís, es algo que existe, que se vive y que se sueña, Algo que se ama, es piel,es ternura. Es fuego, es pasión, es rojo y también negro . Es el sueño de mi vida hecho realidad... Es dulzura y llanto, es magia y alquimia, crear ficción es el sueño de toda mi vida. Gracias por todo lo que me devolvés. Te adoro amiga... Te adoro!
EliminarPor dios que capitulo tan supremo nos regalaste hoy! Es increíble la manera que tenes para transmitir los sentimientos. Me conmoviste hasta la ultima fibra de mi ser. Tengo la piel de gallina. A medida que fui leyendo este capítulo, fui viviendo en carne propia lo que estos cuatro personajes sentían. Con cada capítulo vas mitigando ese profundo dolor que me causó esa historia tan trunca de Farsantes. Amo a este Guillermo que se juega y es capaz de dejar sus miedos y egoismo en pos del amor. Este Benjamin tan amoroso que lo ilumina y saca lo mejor de él. Que puedo decirte de Julio y Pedro, son el amor elevado a la enésima potencia. Esa propuesta de Pedro, termino por hacerme sucumbir. Gracias, Sandris, por este regalo llamado "Teatro", que es un fiel reflejo de tu esencia. Te quiero mucho. Un beso gigante. Connie.
ResponderEliminarConnie, con solo leer que con cada capítulo algo va mitigando ese profundo dolor que te causó esa historia trunca de Farsantes, me basta y me sobra para ponerle toda la energía al capítulo siguiente, porque esa es la idea, salvarme y rescatarlas de tanto dolor. Me jugué con estos alternativos sin saber como los iban a tomar, y me regocija el alma que hayan llegado a amarlos tanto como yo, Te adoro Connie! Espero, sueño, y deseo volverte a ver.. ¡Abrazote Guilledrista!
EliminarEs bellísimo ese sentimiento y relación que va naciendo entre Guiie y Benjamín. Por fin Graziani decidió darle para adelante y dejar atraparse por el precioso muchachito =)
ResponderEliminarY el final de los otros dos... Qué te puedo decir? Pedro pidiendole matrimonio a Julio? NO HAY PALABRAS.
Besooo grande tocaya!!
Gracias, gracias, gracias tocaya, por todo.. por acompañarme en este juego de soñar, por estar cada lunes ami lado, y por cada comentario. Gracias por tanto!
Eliminarno hay palabras Sandra . Hermosoooooooo !!!!!!! Graciela CT
ResponderEliminar¡Gracias Greis! Gracias, gracias.. Infinitamente gracias! Esto de crear ficción es lo mas hermoso que Dios me pudo regalar, Abrazo Guilledrista y un beso inmenso!
Eliminarse puede superar la excelencia????????????????????parece que si aca hay pruebas de ello .....PEDRO BENJA GUILLE Y JULIO ESTAN EN MI SISTEMA!!!!!!!SANDRA amiga speachlesssssss...............solo una palabra ....GRACIAS POR TAMAÑANA ENTREGA....TKM majo
ResponderEliminarVos me tenés demasiada Fe Majo.. Jajaja! Esta simple mortal a veces se encuentra con la santa inspiración y a veces no tanto.. Pero te juro que soy feliz haciendo esto.. Esta es la sal de mi vida y compartirla con ustedes, es la frutilla del postre. Gracias Majo y bendigo tu próximo debut en este espacio de los sueños.. ¡Lo mejor del universo para vos y para tu gran compañera de equipo!
EliminarAh! Sí tengo algo para decir: Desde el "eso de estar amontonados no es para mí" + el "pacto a 30 días" hasta el "sí, me quiero casar con vos", pasó un mundo!!!!!! Sólo Cielito podía lograr eso, NADIE MÁS en este planeta.
ResponderEliminarAy tocaya! Creo que Julio nunca se imaginó donde se metía al besar a Pedro en la biblioteca, mucho menos aceptando ese pacto a treinta días.. Pero ya está. Lo que tenía que pasar pasó y voy a usar esta reflexión tuya en el proximo capítulo.. Cuando lo leas debes saber que va dedicado a vos.. Tal como lo decis, solo Pedro podía lograr esa mutación en Julio. Gracias tocaya!
EliminarQué capitulazo Guillermina!!! no me esperaba semejante encuentro entre Guillermo y Benjamìn! hermoso! “Un sí o un no, pueden cambiar el resto de nuestra existencia”... y por suerte tu Guillermo reaccionó. Escribìs de una manera increìble, provocàs que todas las sensaciones estèn a flor de piel. Y esa proposición final de Pedro: suprema! Gracias por regalarnos esta historia Sandra!!! Te mando un beso enooorme.
ResponderEliminar¡Hola San!! Hola tocaya.. ¡Gracias! Infinitamente gracias por no dejarme sola, por estar cada lunes. Gracias por las palabras y por la compañía. Espero verte este enero en Buenos Aires! Abrazo inmenso!
EliminarMaravilloso capitulo ese graziani tan enamorado me puede y que de cir de julio y pedro son lo mas. tu teatro geial
ResponderEliminar¡Gracias sobrinita! Inmensamente gracias! Te mando un abrazo de osos y espero verte en Baires pronto! Te quiero Romi!!!!!!
EliminarASI, TAL VEZ, UN DIA GUILLE AME A BENJA.
ResponderEliminarTE AMO
TE AMO DE UNA MANERA INEXPLICABLE,
DE UNA FORMA INCONFESABLE,
DE UN MODO CONTRADICTORIO.
TE AMO ,CON MIS ESTADOS DE ANIMO, QUE SON MUCHOS
Y CAMBIAN DE HUMOR CONTINUAMENTE,POR LO QUE YA SABES
EL TIEMPO, LA VIDA, LA MUERTE...
TE AMO,CON EL MUNDO QUE NO ENTIENDO,
CON LA GENTE QUE NO COMPRENDE,
CON LA AMBIVALENCIA DE MI ALMA,
CON LA INCOHERECIA DE MIS ACTOS,
CON LA FATALIDAD DEL DESTINO,
CON LA CONSPIRACION DEL DESEO,
CON LA AMBIGUEDAD DE LOS HECHOS.
AUN CUANDO TE DIGO QUE NO TE AMO, TE AMO
HASTA CUANDO TE ENGAÑO, NO TE ENGAÑO,
EN EL FONDO LLEVO A CABO UN PLAN, PARA AMARTE MEJOR...
TE AMO, SIN REFLEXIONAR,
INCONSCIENTEMENE,
IRRESPONSABLEMENTE,
INVOLUNTARIAMENTE,
POR INSTINTO,
POR IMPULSO,
IRRACIONALMENTE.
EN EFECTO, NO TENGO ARGUMENTOS LOGICOS,
NI SIQUIERA IMPROVISADOS,
PARA FUNDAMENTAR ESTE AMOR QUE SIENTO POR TI...
QUE SURGIO MISTERIOSAMENTE DE LA NADA,
QUE NO HA RESUELTO MAGICAMENTE NADA,
Y QUE MILAGROSAMENTE DE A POCO, CON POCO Y NADA,
HA MEJORADO LO PEOR DE MI.
TE AMO, CON UN CUERPO QUE NO PIENSA,
CON UN CORAZON QUE NO RAZONA,
CON UNA CABEZA QUE NO COORDINA,
TE AMO, INCOMPRENSIBLEMENTE,
SIN PREGUNTARME, POR QUE TE AMO,
SIN IMPORTARME, POR QUE TE AMO,
SIN CUESTIONARME, POR QUE TE AMO,
TE AMO, SENCILLAMENTE, POR QUE TE AMO.
YO MISMO NO SE, POR QUE TE AMO.
ASI, GUILLE AMO A PEDRO, A SU PEDRO.
TE AMO. PABLO NERUDA.
DEMOLEDOR, CAPITULO. LA TERNURA, LA DULZURA, LA MAGIA, LA SEDUCCION, LA PASION, EL EROTISMO, EL AMOR, QUE MAS SE PUEDE PEDIR.
EXCENTE LO SUYO, GUILLERMINA.
" UN SI O UN NO , PUEDEN CAMBIAR EL RESTO DE NUESTRA EXISTENCIA" SIN LUGARA DUDA.
" BENJAMIN, VOS TE VENIS HACIENDO EL MOSQUETERO..." ADORO LA PALABRA MOSQUETERO, SE ESCUCHA POCO.
" QUIERO QUE SEAS LIBRE, Y QUIERO TENERTE EN MI ESTUDIO, CERCA" DE MI" GRAZIANI, GRAZIANI, DEFINTIVAMENTE SOS LINDO, LINDO, LINDO, MUY MUY.
P/D ENTRE NOS, COMO ME GUSTARIA EL DIA QUE ME JUBILE, TENER UN VECINITO COMO BENJA... LO MIO NO ES LA COCINA Y MUCHO MENOS PREPARAR DULCES CACEROS, PERO POR UN BOMBON DE SEMEJANTE EXTIRPE, SI HAY QUE PRENDER, APRENDOOOOOOO, JA, JA, JA.
GRACIAS POR TANTO, MONICA DE LANUS.
¡AY MÓNICA!... MÓNICA... ¡COMO ESPERABA TU COMENTARIO! VEO QUE POCO A POCO ME VAS PERDONANDO, AL MENOS ESO ESPERO. YO CREO QUE GUILLERMO VA A AMAR A BENJAMÍN DE ESA MANERA TAN HERMOSA QUE DESCRIBÍS. ELLOS TAMBIÉN ESTÁN CONSTRUYENDO DE A POCO UN VÍNCULO MARAVILLOSO. CUANDO LLEGUE ESE MOMENTO, TE PROMETO VOLVER A LEER ESA HERMOSA POESÍA DE NERUDA E INSPIRARME EN ESO.
ResponderEliminarDE ACÁ EN ADELANTE SE VIENEN DÍAS COMPLICADOS PARA LOS CUATRO, PERO TENGO MUCHA FE EN QUE EL AMOR "TODO LO PUEDA"
AY MUJER, SI EL DÍA QUE TE JUBILES TENÉS UN VECINITO COMO PEDRO, LLAMAME... YO SI SE COCINAR. JAJAJA!
TE DEJO UN ABRAZO INMENSO Y GRACIAS POR TU COMPAÑÍA. SIEMPRE ANDO BUSCANDO TU COMENTARIO. BESOS!!!!!!!!
Hermoso cap Sandra, me encantan estas 2 parejas dejándose abrazar x el AMOR!!!
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