
El taxi
lo traslada a toda marcha por las calles de la ciudad, el chofer le inicia
conversación, y él sólo por inercia suelta algún monosílabo, absolutamente
hundido en sus pensamientos, rozándose la boca imperceptiblemente, queriendo perpetuar
el sabor de esos besos, que le quitaron
la respiración, que le devolvieron la razón de vivir. Sin dudas Guillermo
ejercía una especie de poder sobre él, se había adueñado de su voluntad, de su
alma y definitivamente de su corazón.
Desciende
del vehículo y con esfuerzo logra embocar la llave en la cerradura, se le
escapa una risita traviesa, está algo mareado aún. Sin despertar a nadie
ingresa, el alcohol aún no ha decantado totalmente y eso, sumado al cúmulo de
emociones que desborda su alma, lo dejan en un estado de euforia difícil de
ocultar. Decide darse una ducha para despabilarse definitivamente, y cuando el
agua cae sobre su rostro recuerda lo recientemente vivido.
Los
primeros besos fueron tímidos, suaves, pidiéndole permiso, para luego volverse
osados, urgentes, pasionales, acarició las comisuras de sus labios intentando
separarlos para así, poder invadir su boca, dejándolo casi sin aire.
Y él
cayo derretido ante ellos, no podía ocultar el estremecimiento que sentía
mientras esos labios danzaban en los suyos, tentadores, peligrosos, y solo quería
llenarse de él, saciarse con el abundante deleite de esos besos. Respondió al
principio con reparo para luego dejarse inundar por él, por su lengua, sus
caricias suaves en el rostro y esas manos grandes mezclándose en su cabello,
tomándolo con adoración. Un gemido lleno de ansias escapó de su boca cuando
percibió deslizar sus manos por el cuello largo y se aventuraron a su pecho que
temblaba de pasión, y ante él, Guille apartó sus labios y haciendo un esfuerzo
para recuperar el aliento, apoyó su frente sobre la de él, tratando de
acompasar su respiración.
-Pedro...
Fue
difícil la despedida de ese vaivén de sentimientos. Las palabras de Guille
salieron atropelladas dando mil explicaciones al malentendido con José. Él no
recordaba nada de ello, solo podía pensar en lo que había vivido esos instantes
en que estuvo rendido en sus brazos. Y luego lo dejó ir…
-Andá
con tu hijo Pedro, mañana, más tranquilos hablamos de todo, pero, por favor, no
te olvides de lo que acaba de ocurrir y sobre todo de lo que escuchaste de mis
labios- dando énfasis a las últimas palabras.
Y él
solo atinó a sonreír, como un niño al que acaban de hacer el regalo que
esperaba, satisfecho, pleno, feliz. En ocasiones no sólo las palabras hablan, los
gestos, las miradas, dicen más, y su Guille, en esos momentos le demostró que
jamás se había olvidado de él.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Guillermo
despertó exultante, aún con el sabor de los besos en su boca, lleno de júbilo, espléndido,
radiante. Mientras se tomaba su acostumbrado café negro amargo y degustaba
ávido una tostada con su mermelada favorita, recordaba cada momento vivido la
noche anterior, todavía conmocionado por lo acontecido. Enamorado, hasta la
médula, de ese hombre que desde que apareció en su vida le roba el sueño. Se
pierde en un pensamiento, una idea y decide.
-Cuquita,
buen día.
-Hola
mi amorcito! como amaneciste hoy??
-¡Muy
bien tía! ¡ Tan bien que voy a tomarme el día! Cualquier cosa le consultas a
Marcos y por favor suspendé mis compromisos de hoy.
-¡Ay
hijitoooo! ¿vos estás bien? ¿Estás seguro que no tenés temperatura?
-Si
tiaaaaaaa ¡estoy seguro! pero che! no me puedo tomar un día libre que tengo que
estar enfermo!!!?
-¡Bueno
no te enojes!!! sabés que te quiero no?
-Si
cuca!! yo también… Gracias! hasta mañana.
Marca
otro número
-Pa! al
fin aparecés! hace dos días que no me llamás! ya me estaba asustando
-Hola
Fabiancito! Si, por eso te llamo, necesito ver a Sofía. La extraño hijito !
-Ah
claaaaro! el señor llama para ver a su nieta! no para hablar con su hijo!
-Fabián!!
cortala...por Dios !! ¿¿todos se confabularon hoy!!??
-Eh!
pá, tranquilo era una broma. Vení a verla cuando quieras, Vale está estudiando así
que le va a venir bien que alguien esté atento a Sofi. Yo voy para el estudio
pero venite, mis mujeres te esperan.
-Dale
hijito chau.
Terminó
de desayunar rápidamente y se dirigió a ver a la niña.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Esa
mañana la tiene libre así que puede quedarse en la cama retozando un rato más.
A lo lejos escucha la vocecita de su niño hermoso, que charla animadamente con
Marta y mientras percibe el aroma del desayuno, relajado, se dormita.
A los
pocos minutos, el sonido insistente del timbre lo despertó violentamente. Se
sentó en la cama tratando de escuchar quién podía visitarlos a esas horas.
Marta
se dirigió a la puerta y al abrirla, tamaña fue su sorpresa - Buenos días
señor.
-Buenos
días, soy el juez Moravia, el padre de Camila y vengo a visitar a mi nieto.
- Ya lo
sé, lo conozco, pero por favor espéreme, debo avisar al señor Pedro
-Yo no
necesito autorización de nadie para ver al chico,¡ exijo que me deje pasar!
Al
escucharlo Pedro pegó un salto en la cama. ¿Qué hacía su suegro allí, y
hablándole en ese tono a Marta?
La
relación con Orestes era prácticamente nula, ni siquiera había viajado a
Montevideo cuando nació Renzo, tampoco lo había hecho cuando Camila se sentía
tan deprimida y lo tenía horas en el teléfono pidiéndole que se llegara a verla.
Cuando más su esposa lo necesitó él prefirió escudarse en sus negocios y en los
constantes viajes que acompañarla. No comprendía que hacía ahí, pero estaba
dispuesto a averiguarlo. Velozmente se vistió. Y se dirigió a su encuentro.
-Marta,
¿qué sucede? Me pareció a mi o escuché gritos, Orestes, tanto tiempo!
-
Beggio, acá tu "mucamita", que no me deja entrar a la casa a ver a mi
nieto, ¿dónde está el nene?
-Primero,
a Marta te dirigís con respeto, y luego Renzo, porque ese es su nombre ¿o acaso
no lo sabes?
-No me
jodas, Pedro que no estoy de humor para soportar tus sarcasmos. Dejáme ver a mi
nieto.
Realmente
no estaba dispuesto a que éste hombre le arruine el día, bastante daño ya les
había hecho con su ausencia y la falta de amor hacia su hijo y Camila, no
deseaba más complicaciones.
-Trae a
Renzo, Marta por favor. La mujer con
renuencia a dejarlos a solas se dirige en busca del pequeño.
Orestes
camina por el departamento nervioso, como buscando excusas para esquivar ese
sentimiento de culpa que siente, el interrogante inevitable se presenta- ¿cómo
está mi hija?
- Igual
que siempre, internada, si alguna vez la hubieras visitado estarías mejor
informado.
- No
quieras culparme a mí de su estado, ¡vos no supiste cuidarla, amarla como ella
se merecía! ¡por eso esta así, por vos!
-No te
voy a permitir que vengas a mi casa a insultarme, a injuriarme porque yo hice
lo que pude por Camila, dejé todo por ella ¡vos no tenés derecho a hablarme así!
-Tengo
todo el derecho del mundo porque soy su padre, te guste o no.
La
charla se ve interrumpida por el sonido del timbre.
Marta
deja al niño en la habitación y se dirige a la puerta.
-Buenos
días Señor! ¡pero qué sorpresa!
Guillermo
con Sofi de la manito la miraba expectante. Su cuerpo se mecía en ese
movimiento tan típico de él cuando la ansiedad lo domina.
-Buenos
días, Marta! El Señor se encuentra?
-Mmmm,
bueno si, pero en este momento está ocupado, déjeme consultarle si podrá
atenderlo.
Mientras,
Pedro se aproxima.
-¿Quién
es Marta? y al verlo, una sonrisa se perfila en su rostro y por breves
instantes queda perdido en la mirada profunda.
-¡Guille,
Sofi! adelante, pasen por favor.
Guille,
extraviado en Pedro, no había notado quién estaba adentro, hasta que ingresó al
hogar y se encontró con una no tan grata sorpresa.
-Ahhh pero
ahora comprendo por qué mi yerno está de vuelta en Buenos Aires ¡y dejó a mi
hija sola, internada en una clínica!, por éste- mirando a Guillermo con desdén-
... Beggio...sos, un hijo de puta....claro y me querías hacer sentir culpable a
mí!
-Vení
Sofi, vamos a jugar con Renzo en su habitación si? Llevándose a la niña Marta
miró a su jefe quién asintió con la cabeza.
-Orestes
no seas tan básico, estoy aquí por trabajo, mi estadía en Buenos Aires es
transitoria y por ese motivo Camila quedó en Montevideo. No te voy a permitir
ningún tipo de especulaciones al respecto.
-¡El
Señor no me va a permitir! vos no sos nadie para permitirme o no algo a mí,
esto no va a quedar así!
Mientras
los dos hombres discutían Guillermo trataba de contener la rabia ante cada
agravio del Juez, no por falta de argumentos, todo lo contrario, tenía un
amplio discurso para cerrarle la boca a este "Señor", pero en el
medio estaba su amor, Renzo y también Camila. Así que se limitó a escuchar la
discusión atento a lo que ocurría.
-Y vos
"putito de mierda"¿ no tenés nada para decir? o es que ahora también
te volviste un cagón.
-putito
no, "puto"- dijo desafiante.
Pedro
le suplicó con la mirada que no intervenga, que lo deje a él manejar la
situación. Así que solo atinó a emitir una sonrisa casi burlona que terminó de
enfurecer al Juez y en un solo movimiento lo agarró del cuello. Guillermo
intentó defenderse, pero era tarde, el puño del hombre ya estaba sobre su
rostro. Recibió un fuerte golpe en la quijada que lo dejó en el suelo y con un
hilo de sangre cayendo de su boca. Pedro tomó de atrás a su suegro y a los
empujones lo sacó de inmediato, mientras el juez no dejaba de vociferar, lanzando
acusaciones y amenazas por doquier.
-¡Guille!-
corriendo a donde se encontraba aún sentado en el suelo- perdoname, esto
no...no debería haber pasado.
-Tranquilo
precioso, estoy bien, traté de mantenerme al margen, pero no me gusta que me
falten el respeto y me agredan y mucho menos con mi vida privada y vos lo
sabés.
-Sí, mi
amor, lo sé y lo siento.
-¡Basta
Pedro de disculparte!, no es tu responsabilidad, y yo ya estoy acostumbrado. Lo
que sí me preocupa es que esto no va a quedar acá. Va a traer consecuencias,
¿lo sabés no?
-Si lo
sé.
-Esto
va a ser así siempre, cielito, por tu suegro, por tu hijo, por tu mujer. Y las
secuelas pueden ser importantes... Vos, ¿estás preparado para soportarlo?
Se
levantó despacio, se tomó la cabeza y negando con la misma se dió vuelta, y sonriéndole
con ternura le contesto- mmm, no sé... no se bien si estoy listo, sólo sé que
desde que nos reencontramos, me sentí completo, dichoso como nunca antes, y en
este momento no estoy dispuesto a renunciar a eso nunca más.
Sonrió,
deshecho por sus palabras, ya no sentía el dolor ni la furia con que ese hombre
lo había dejado, solo se perdía en esos ojos, en él, en su amor.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Marta
estaba en la habitación tratando de evitar que los niños participaran de
semejante alboroto, inventando juegos, canciones y todo lo que pudiera
aislarlos de esas palabras, y al notar como el silencio comenzaba a reinar, con
temor, se acercó a ver si requerían su ayuda.
-Señor
Pedro, ¿necesita algo?
-Si
Marta por favor, traiga del botiquín algunas gasas y un desinfectante.
-Claro
señor, enseguida.
Marta
corrió hasta el baño, tratando de digerir todo lo que había escuchado sin
querer de boca de ese hombre, que ahora le caía peor que antes, ¿cómo se
atrevía a culpar e insultar a su jefe que solo vivía para su hijo y para su
mujer? Es cierto, ella había notado que él no amaba realmente a su esposa, pero
podía percibir un cariño inmenso, y nada, absolutamente nada podía reprochársele.
Había renunciado a su vida prácticamente por ellos, y ahora, después de
advertir esas palabras comenzaba a hilvanar los hechos y sintió congoja por el
destino de ese hombre al que tanto admiraba.
Al
ingresar al living observó a Guille sentado en el sofá y a Pedro a su lado, colocándole
compresas frías en el golpe. Ambos se contemplaban con fascinación, con
adoración. En silencio se quedó apreciando el momento, le provocaba una inmensa
ternura verlos así, nunca había visto en su jefe esa mirada dirigida hacia
nadie más que a su hijo. Se amaban y solo pudo suspirar emocionada. Ella no era
quién para juzgar al amor, uno no elige de quién se enamora pensó.
-Aquí
tiene señor.
-Gracias
Marta, a ver Guille, vení que te limpio ese corte. Ya con el frio la
inflamación bajó bastante. Ahora vamos a evitar que se te haga una infección.
- No es
para tanto Pedro, no seas exagerado, de verdad no es necesario.
-No
seas obstinado, dejame curarte, al menos, ya que no pude evitar que te dieran
el golpe.
-Bueno,
falta que llames a una ambulancia ahora!
-No es
mala idea Marta... porque no me alcanza el celular?
-Pedro!!!
ni se te ocurra...
Pero el
joven soltó una carcajada frente al inminente berrinche de su compañero.
-¿De qué
te reís?
-Extrañaba
esto.
-Que
cosa?
-Tus
berrinches.
-Bueno
basta!, ya esta, ¡estoy perfecto! ¿podemos cambiar de tema?
-Claro
que si a ver contame ¿ a qué debo el honor de tu visita?
- Ahh encima
te burlás? Ya vas a ver vos- y le lanza un puñetazo al hombro, riendo,
divirtiéndose juntos, como antes.
La mañana pasó arrasando con todo el revuelo
causado por Orestes, los juegos de los niños y la charla obligada entre ellos
intentando dar luz a sus sentimientos, la hora del almuerzo se aproxima y
guille decide armar un plan.
-Cielito
que te parece si cocinamos juntos, como antes ¿recordás?
-Claro
que si Guille, si vos nunca te fuiste de mis pensamientos y menos de acá-
señalándose el corazón- como olvidar esos momentos.
Guillermo
no puede dejar de aproximarse, desarticulado por ese, su Pedro, que continúa
siendo ese muchachito fresco, espontáneo que a nada le teme. Lo abrazó,
conteniéndolo susurrándole bellas palabras de amor - Pedro, mi cielito, yo a
vos te amo y jamás, nadie supo ocupar tu lugar, y no hubo un solo día en que no
pensara en vos.. intenté rearmar mi vida, seguir adelante pero fué imposible,
acá me tenés, sigo a tu merced.
Absolutamente
desbordado por ese hombre que sabe tan suyo, se arrima más a su cuerpo
profundizando el abrazo, absorbiendo cada palabra escuchada, sintiéndose
seguro, en paz, por primera vez en tanto
tiempo.
Marta
que observaba la escena desde un rincón no deseaba interrumpirlos, pero los
niños estaban preguntando por el almuerzo, así que tímidamente se acercó…
-Perdón,
señor Pedro, los niños desean alimentarse, solo quería preguntarles que desean
almorzar.
Rápidamente
se deshacen del contacto, tímidos, avergonzados por esa demostración de afecto,
pero hallan en los ojos de Marta, sólo comprensión, ningún atisbo de rechazo
ante la situación. Esa mujer conoce de la vida y ahí entre ellos dos, sólo ve
amor.
-¿Me
permitís, Pedro?
-Por
supuesto que sí-responde aferrándose a su mano, deliberadamente, como afirmando
el vínculo, haciéndose cargo de lo que les sucede.
-Hoy en
ésta casa cocinamos nosotros Marta, usted es nuestra agasajada, así que déme
ese delantal y póngase comoda!
- No,
no señor de ninguna manera, es mi trabajo, mi obligación.
-Bastante
trabajo tiene usted con mi hijo y conmigo Marta permítase este pequeño
mimo-interviene Pedro, tomando sus manos y besándolas con sincero afecto.
La mujer
no puede menos que sucumbir al encanto de ellos dos, así que acepta finalmente
el detalle.
En la
cocina , resaltan los sabores, los aromas a menta, cebollas, a salsa casera,
una botella de vino que se descorcha, una copa compartida sobre la mesada, algo
de harina desparramada por el suelo, unas carcajadas resonantes, esa
complicidad instalada, la frase que cae irrumpiendo: ¡ el pancito, no! Cuando
Pedro intenta probar la salsa, las miradas, ese todo que los abarca, como si el
tiempo y la distancia no hubieran intervenido alguna vez.
El
almuerzo está dispuesto, la cabecera cedida cortésmente a Guillermo, a su lado Sofía,
y del otro extremo Pedro junto a Renzo y Marta, esa música suave de fondo que
son las carcajadas frescas, un pequeño brindis propuesto, un deseo en el aire…-
Que sea siempre así, que la vida nos siga sorprendiendo, juntos, interviene
Pedro. - ¡Que así sea !- acota Guille.
La
tarde llega y Sofí y Renzo, se siguen llevando toda la atención del lugar, no
los pueden dejar de observar, embelesados ante esa inmensa ternura resumida en
esas dos criaturas, que colmaron sus días y sus noches, cuando el vacío les
ganaba espacio en la vida misma.
-¿Querés
jugar?
- ¿A mí
me decís?- pregunta un Guillermo sorprendido al ver a Renzo aproximarse con una
montaña de legos para armar.
-Si! ¿me
ayudas?
-Pero
está papi acá!
-Yo
quiero con vos-le dice el pequeñito haciendo pucheros en señal de un llanto
inminente.
Pedro
que los visualiza va al rescate de su amor, -Renzo, hijo ,deja que te ayude yo
¿ si?
-No,
éste chiquito me invitó a mí, así que correte Pedro!
Y se disponen a construir un enorme fuerte,
plagado de aberturas y laberintos secretos, indios y soldados, Sofi, que los
acompaña en tamaño emprendimiento acercándoles piezas y sonrisas por doquier, el tiempo se deshace entre sus
manos grandes y esas pequeñas, haciendo del lugar un espacio soñado, sintiéndose
un gigante entre esos dos chicos, sabiéndose pleno, en medio de ese cariño tan
puro que lo conmueve…que le renueva las esperanzas…en ese acto de fe que parece
ser el amor.
Y la
tarde dio paso a la noche, los niños agotados necesitan descanso, fué un día
terriblemente movilizador. Mientras Marta lleva a Renzo al baño, Pedro acompaña
a los invitados a la puerta.
Sofi
pide brazos, y se acurruca en el hombro de su abuelo. Al llegar se observan
sorprendidos, los momentos compartidos los llenaron de felicidad pero la
separación parece costarles más de lo previsto.
Suspirando,
como tratando de tomar fuerzas- Bueno...
-¿Nos
vemos mañana? pregunta antes de iniciar el regreso.
-Mmm...la
verdad no sé si puedo mañana.
Suelta
un risa sonora al ver la cara con que Guille lo mira y con la voz más seductora
y suave que el hombre jamás escuchó le contesta-Por supuesto que nos vemos
mañana.
Una
caricia cómplice en su mejilla surge de los dedos de Guille y emprende el
regreso sonriendo y volviendo a mirar a su chiquitín quién desde la puerta le
guiña un ojo y levanta su mano saludando a la niña con ternura...
--------------------continuara------------------------------------------------------------------------------------------
Maravilloso capítulo, me hizo recordar muchísimo a esa cena juntos de la novela, han sabido captar tan fielmente la personalidad de ellos, todo un logro chicas! La parte de Moravia me hizo comer las uñas, qué ganas de agarrarlo de los pelos canosos viejo de m...., no fue por interés amoroso a ver al nieto, quería hinchar las pelotas y hacerse el importante, lo odio que personaje detestable, uds. me han hecho reflotar el asco hacia él... ¿Se trae algo entre manos? Es muy sospechosa su presencia. Como siempre los chicos aportando esa ternura indescriptible... una foto maravillosa la imagen de todos en la mesa... ya me imagino a Renzo y a Sofía de grandes y mmm enamorándose? jajaja volé demasiado en el tiempo pero sería bellísimo... una forma de unir la sangre de cada uno de ellos. ¿Les adiviné la intención? Ojalá se de en ese futuro lejano... por ahora son el papi y el abuelo que tienen que disfrutar su amor... gracias, gracias chicas por esta historia hermosa que crean con tanta fidelidad y perfección, les mando un beso enorme, Marian, Sil, las quiero mucho!
ResponderEliminarMary...mil gracias por tu comentario! sabés que lo esperamos siempre y es muy importante para nosotras....me alegra leer que hayamos sabido captar sus personalidades, creo que es lo que mas intentamos hacer...respecto a Don Moravia viste que el nunca aparece para nada bueno ni desinteresado...por ahora se fué mansito vamos a ver cuanto dura.... la ternura de los niños!!! ahhhhhhh esa es la parte que mas disfrutamos escribir....#comonoamarlos ahora desde los dos años casarlos?? Mamuuuu no sera mucho?? jajajaja veremos no llegamos tan lejos en la historia....te queremos Mary!!!! Silvana
EliminarParece que sueño.....como tantas noches.......Marian,Sil....que maravilla de amor y ternura....Que bellas descripciones de los sentimientos......Gracias niñas esta abu está feliz......Si ya se que no la van a pasar bien y menos después de la aparición de Orestes...pero bueno confio en Uds.....Yo ,a veces la peleo a Mary,pero en realidad yo la amo como a Uds.pero con ella el sufrimiento es muy intenso y mi corazón no lo soporta.......Cuidenlos....Que lindo escriben chicas,llena el alma,el espíritu se conforta.....la mirada se vuelve brillante por las lágrimas de amor que estoy derramando.....Son exquisitas......Besos y abrazos ....las amo...Mirta....
ResponderEliminarMirta querida!!! que bueno que llegaste!!!! gracias! por todo! sos un amor y un sol de persona! y me alegra, profundamente, que la abu esté feliz!!! te prometemos que los vamos a cuidar....vos paciencia y confianza en nosotras!!! te queremos...Mirtita!!!
EliminarA ver.. a ver por donde empezamos.. Por un lado, la simbiosis de las dos escritoras ha vuelo a ser perfecta. No se sabe cuando escribe una ni cuando lo hace la otra.. En ese aspecto ¡Felicitaciones!
ResponderEliminarPor otro lado.. leyéndolas volví a sentirme feliz... Miren con que ternura recapturaron una escena .. Leí "pancito no" y me caí de cabeza contra el teclado.. Abrazada a mi notebook como una recién nacida... Esta vez " pancito no" era para la alegría, para continuar la historia juntos.. Para amarse por siempre.. Para dormir el uno con el recuerdo del otro sabiendo que al día siguiente se volverían a ver.. Mis niñas esta noche las amo mas que nunca.. Me han llenado el alma de sonrisas.. Y ese final.. Guau cuanta ternura! Estoy levitando.. no consigo tocar el suelo con los pies.. Hoy me puedo dormir pensándolos juntos.. NO PODÍA NO PASAR. Las amo!
Ay Sandriiiiiiiiiiiiii...que lindo tu comentario!!! GRACIAS querida editora!!!! sabes que para nosotras es muy importante !!!! Lo de la simbiosis! chan! que genial que lo noten... porque gracias a los consejos de "alguien" que estamos tratando de poner en practica, nos sentimos mas unidas que nunca! asi que esta muy bueno que eso se note.....me alegra mucho que aunque sea por un rato te hayamos hecho feliz!! que lindoooooo Sandri te queremos mucho! lo sabes!!!! Besotes y abrazotes! Silvana
EliminarBellismo, tierno y calido relato!! Me encanta!! Gracias!!
ResponderEliminarque bueno Adriana que te guste!!!! gracias a vos por leerlo y por comentarlo, es muy importante para nosotras para saber que el esfuerzo bien vale la pena! gracias! y espero te siga gustando el rumbo que va tomando la fic!!!! besos! Silvana
Eliminar"Que sea siempre así, que la vida nos siga sorprendiendo, juntos, interviene Pedro. - ¡Que así sea !- acota Guille." Es lo que queremos todassssss, sobre todo con esas dos criaturitas hermosas (me atrevo a decir que de grandes van a ser novios).
ResponderEliminarPero ya empezamos a vislumbrar los nubarrones en el horizonte: maldito Moravia, qué quiere ahora? Qué se vaya a atender a su hija!! Y seguro que el otro bicho asqueroso también va a hacer cosas contra Pedro...
Ya me voy preparando, pero este capítulo lo disfruté muchísimo!!
PS: Qué grande Marta.
Beso grande
jajajajaj Guille querida!!! me haces reir con tus comentarios!!! otra Mary dos que vislumbra peligro!!! y que ademas ya me los esta haciendo novios a estas dos criaturitas!!!! con dos añitos!!!!! bueno paren un poco que recien vamos armando la historia de papa y abuelo...despues vemos que hacemos con los niños si??? gracias por estar! de verdad sos una persona encantadora!!!! Gracias!!! Silvana
EliminarMorí de amor chicas, es una hermosura esta historia. Gracias y espero la continuación!!!!
ResponderEliminarGraciaor estar, por leernos y comentar! nos alegra que te guste el giro que dimos a esta historia! prontito la continuacion!!! GRACIAS VALE!!!! Silvana
EliminarMorí de amor chicas, es una hermosura esta historia. Gracias y espero la continuación!!!!
ResponderEliminarME ENCANTO!!! CON MAYUSCULAS!!! ESTABAN ENAMORADOS, SE NOTABA POR LA FORMA DE MIRARSE !!! Y QUIEN NO!!! DERROCHE DE AMOR Y TERNURA !! FELICITACIONES...BESO GRANDE....PILAR
ResponderEliminarHola Pilar!!! que bueno que notaste la frase de la fotito!!! es de una belleza sin igual! y es tan cierto y acorde a este capitulo...es lo qeu MArta vió en ellos y lo que creo vimos todos..por eso nos enamoramos tanto de esta historia!!!! me alegro que nos leas y comentes! Gracias!! Slvana
EliminarHermosa Historia! Muy tierna y amorosa. Como siempre los queremos ver. Gracias chicas por escribirla. Besos Romina
ResponderEliminarDe nada Romina!! gracias a vos! por leernos y comentar! que bueno que te guste!!!! besos! Silvana
EliminarChicas disculpen lo tarde de mi devol estoy re chiflada esta semana entre el calor el laburo etc,Chicas sil y marian son mágicas chicas yo la leo y los veo y hasta siento q estoy ahi con ellos la fic dee uds se distingue p la dulzura de sus personajes y sus acciones aunque me temo q en cualquier momento se nos acaba el dulce tengan piedad jaaja aunque me encantan las reconciliaciones las felicito a. Morir y las aplaudos beso grande las quieo grossas genial mágicas...majo
ResponderEliminarMajo querida! que bueno que viniste!!!! una alegria enorme que te guste la fic! realmente para nosotras es muy importante!!! no te preocupes trataremos de mantener esa dulzura lo mas que podamos...aunque todos sabemos que un poco de sal tambien da sabor a la vida! pero tranquila! trataremos de cuidarlos el mayor tiempo posible! te queremos Majo!!! GRACIAS por comentar! besos Silvana
ResponderEliminar