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jueves, 5 de febrero de 2015

"RESURRECCIÓN" - Cap. 14 - (By Mary Buhler)

RESURRECCIÓN - CAPÍTULO 14



Abrió los ojos y permaneció inmóvil. Nubes grisáceas se deslizaban por un cielo anaranjado encima de su cabeza.  Inspiró hondo y una puntada de dolor le subió desde el esternón. Olor a mar. Sintió la cosquilla húmeda del agua lamer el borde de su cuerpo, acariciar sus contornos cubriéndolo de frío.  No lograba entender qué hacía allí.  Giró la cabeza y descubrió la espuma del oleaje disolverse a centímetros de su rostro.  Un acantilado, una baranda de madera y el recuerdo borroso de volar sobre el azul profundo.  Nada más.   Tosió y descubrió la aspereza de la sal adherida al paladar y la lengua.   En los ojos, un ardor creciente que lo hizo lagrimear y cerrarlos buscando disipar la molestia.
Es en ese momento que, por primera vez, percibió la calidez que envolvía sus manos.  La tibieza de otras manos, resguardando su piel.  Volvió la cabeza al encuentro de esa presencia apenas descubierta.  Recorrió con los ojos la línea de sus brazos, la curva de los hombros, el quieto perfil de su rostro apoyado sobre su pecho.  Inmóvil, los ojos cerrados, una brisa apenas movía el cuello de su camisa.  Liberó sus manos y se  incorporó a medias, apoyándose sobre un brazo.  Pasó una mano por su cuello, buscó el palpitar de algún latido.  Frío.  Silencio. Esa inmovilidad lo aterró.  Lo atravesó un escalofrío, lo sintió hacer temblar su cuerpo como un golpe de agua helada.
-Mi amor... -aprieta su brazo, lo sacude. Primero con suavidad, luego con creciente urgencia-.  Mi amor… acá estoy,  por favor… despertá!
-Pedro… llamé una ambulancia  –Alex se agacha y pretende separarlo.
-¡No, soltame! ¡Guille, por favor, por favor! ¡Respondeme! –tantea desesperado su rostro, presiona sus manos, intenta arrancarlo de esa quietud siniestra.
-Basta, Pedro… no sigas.  Si no sabes cómo reanimarlo no hagas nada, puedes empeorar las cosas, por favor, ya vienen.
Se gira y lo mira con horror.  -¿Estás loco? ¿Qué me estás diciendo? ¡Él está vivo! ¡Necesita ayuda ahora mismo!
-Ya está llegando la ayuda, Pedro.  Por favor… -le extiende los brazos, invitándolo a salir de allí. 
-¿Qué pasó, por Dios!  Decime qué le pasó…
-Creo que te sacó del agua.  Cuando llegué ya había pasado todo.  Un chico que los vio me contó. Intenté despertarlo y no pude, Pedro.  Tu pulso era normal así que pedí una ambulancia para él.  Por favor tranquilízate, ya vienen.
-¡No, tenemos que hacer algo ya, no podemos esperar!
Pero su amigo no sabe qué hacer, nunca vivió una situación como ésa.  Pedro apoya la oreja sobre su pecho, a través de la ropa no le llega ningún sonido.  Se sienta a su lado y toma los bordes de la camisa entre sus manos.  Con un movimiento brusco tira de ellos, arrancando los botones y dejando el torso al descubierto.  La imagen de una hendidura ancha y rojiza lo deja sin aliento.  Le cruza el centro del pecho, de norte a sur, brillante y precisa como el filo de un cuchillo. 
-Dios mío… Dios mío…
La comprensión de lo ocurrido lo alcanza como una cachetada.  Desde las entrañas, un grito urge por abrirse paso, lo sofoca a duras penas, sabe que si lo deja salir no va a poder parar de gritar. Su cuerpo se tensa como atravesado por el veneno de una cobra, su cabeza se parte en un dolor paralizante.  Cierra los ojos, no puede, no quiere seguir viéndolo.  Es demasiado terrible.   “Qué hice, por Dios, qué le hice…”
Una sirena suena cada vez más fuerte, Alex levanta la vista y ve detenerse una ambulancia a menos de treinta metros. 
-Ven, Pedro, deja lugar para que trabajen.
Los paramédicos se acercan rápidamente y extienden una camilla junto al cuerpo. 
-¿Afogado?
-Não. Coração, talvez  –les contesta Alex.
Pedro ve como lo alzan y lo depositan con rapidez sobre la camilla.  Ni siquiera lo auscultan, en apenas un minuto ya están ingresándolo en la ambulancia.
-Por favor,  tengo que ir con él... -Alex lo levanta y pasa un brazo de Pedro sobre su hombro.  Un muchacho se acerca y se ofrece a ayudarlos.  Entre los dos lo sostienen y lo llevan hasta la calle. 
-¿Posso ir com ele? –pregunta al médico que está cerrando las puertas de la ambulancia.  El hombre  mira una fracción de segundo hacia dentro y le contesta que no.
-Hospital Espanhol –les informa sin más y termina de cerrar.  La ambulancia arranca y se aleja rápidamente. 
-Eu tenho o meu carro lá… -señala el muchacho.  Alex asiente y van hacia el coche. La novia del chico les alcanza la silla.  El trayecto hacia el hospital se convierte en una pesadilla en cámara lenta.  Pedro se maldice interiormente todo el tiempo,  no sabe qué es más grande, si el miedo que siente ante lo que pueda pasar o el desprecio que le merece la actitud que tomó y la insensatez que cometió.  Por primera vez en mucho tiempo ensaya un pedido, trata de rezar. “Ayudanos, Dios, por favor, piedad… que no se muera, no lo permitas”.   Quisiera poder prometer algo, tener alguna cosa de valor para ofrecer a cambio.  Lo único que le queda es su amor, más inmenso y profundo que ese mar en el que quiso perderse.  Pero no cree que Dios acepte trueques… si lo hiciera, renunciaría a ese amor, sacrificaría su felicidad a costa de la vida del hombre que ama.  Ojalá fuera posible.
Un acceso de tos interminable lo hace doblarse violentamente hacia adelante, Alex se apura a golpearle la espalda.  Pedro le hace un gesto con la mano pidiéndole que se detenga.
-Estoy bien… ya pasó –le dice con la voz ahogada-.  Por favor, conseguime agua.  Tengo sed.
Se levanta a buscar un expendedor de bebidas y le trae la botella que pidió.  
-Me parece que voy a buscar un médico para que te revise nuevamente.  En la última hora ya tuviste dos ataques, Pedro. 
-No… los estudios salieron bien, no te preocupes. Todo esto es normal.
-No me gusta esa palidez, no estabas así cuando llegamos.  Me advirtieron que avisara por cualquier síntoma nuevo.
-Alex… estoy bien!
Su amigo suspira y se sienta nuevamente junto a él.  Lo mira y comprueba el temblor de su mano mientras sostiene la botella que está bebiendo.
-Deberías haber permitido que te internen, Pedro.  Sólo unas horas, para controlarte mejor. Pueden surgir complicaciones y necesitas descansar.
Pedro deja de beber y lo obliga a callar con sólo una mirada.  –No me muevo de este lugar.
Sabe que no va a convencerlo por más argumentos que exponga. En la guardia apenas permitió que le hicieran los controles y análisis clínicos obligatorios y se opuso a que lo internaran como le pedían.  Por un momento parecía que iba a acceder hasta que le dijeron que no lo llevarían junto con Guillermo, que eran dos sitios diferentes. Tal vez porque prometió quedarse en el hospital le aceptaron la negativa a ser monitoreado todo el tiempo.
Hace rato que llegaron a la sala de espera de la unidad cardiológica y el tiempo parece detenido en su monótono ritmo de hospital.  La noche adquiere cualidades de eternidad cuando se espera sin saber.  Todo se torna distinto, la calidez de una noche de verano tiene la frialdad de los inviernos más ásperos,  hasta el silencio parece un grito.  Es como si hubiera un mundo diferente entre esas paredes.  Afuera la vida, adentro la oscuridad. 
Por primera vez Pedro deja de lado el silencio en el que se refugia desde que llegaron. -Es mi culpa.  Si se muere…
-No es tu culpa, no sabías… Fue todo un maldito malentendido.  No te tortures más  -le pasa la mano por el pelo, le oprime el hombro intentando infundirle un ánimo que sabe que está muy lejos de poder alcanzar.
-No voy a poder… -Pedro levanta la vista y la pasea por el techo surcado de tubos de luz fluorescente.  Sus ojos brillan con el resplandor de  las lágrimas-.  No puedo vivir con ésto.  No quiero vivir sin él…
-Tenemos que esperar.  Hay esperanzas.  Los médicos dijeron…
-¿Cómo pude haber sido tan imbécil, tan egoísta?  ¡Quiso decirme, no lo dejé!
-No podías imaginar algo así… Desgraciadamente cuando hablé con él, no me lo contó. Y tampoco a tí.   Todo podría haber sido distinto. 
-Si yo no me hubiera comportado como un necio.  Si tan sólo hubiera razonado… no sé.   No puedo entender. 
-Todos los seres humanos cometemos errores de vez en cuando. Hacemos cosas que nunca imaginamos llegar a hacer, actos irracionales…
Baja la cabeza y se oprime la cara con las manos.  Un nuevo espasmo de dolor lo atraviesa, llora despacio, casi en silencio, abriendo un pozo de oscuridad en su pecho. Un manto de cenizas que apaga la remota idea de un futuro posible.  Fatalidad.  Esa es su única certeza.  Están signados por ella, por su irrevocable dictamen, por su acechanza obstinada. Nunca van a ser felices. 
-Tienes que ser fuerte.  Por él, por ti. Dejar atrás la culpa -le toma una de las manos y se la aprieta fuerte.  Pedro alza la cara y lo mira-.  Te espera un camino difícil.  No lo vuelvas más empinado.  No le agregues más carga.
Pedro asiente y se queda pensativo.  Baja la mirada y observa la forma crispada y huesuda de sus dedos apoyados sobre la manta que lo cubre desde los hombros.  Casi le parecen las manos de un extraño.  De repente repara en un detalle que se le había escapado.  La muñeca izquierda.  La cinta azul desapareció, sólo queda una delgada línea blanca que corta el bronceado suave de la piel.  Acaricia el lugar vacío, recuerda sus propias palabras en el aeropuerto.  “Tenés que esperar que se rompa… y los deseos se cumplirán”.
Apenas un mes y medio atrás. La ausencia de la cinta le llena el corazón de presagios.  Murmura con un hilo de voz.   -Se rompió… la cinta se rompió.
Alex lo mira sin comprender.   -¿Qué dices, Pedro?
“Todos mis deseos hablan de vos”.  Se acaricia la muñeca.  Sonríe.
La puerta de la unidad coronaria se abre de golpe y un médico de porte nervioso se acerca a hablarles.  -¿Família de Graziani?
Pedro se queda petrificado.  Alex se levanta y le pone el pecho a la situación.  -Sim… somos nós.
Casi no puede entender lo que el doctor les está explicando.  Términos médicos que no logra traducir del todo.  Sólo palabras aisladas, conformando un cuadro de situación agobiante.  Alcanza a comprender una cosa por sobre todo lo demás, tienen que esperar.
 El médico le hace una seña a Alex y se aleja unos pasos para hablar con él en privado.
Luego se va y los vuelve a dejar solos, perdidos en la abrumadora frialdad de ese pasillo.
-¿Qué más te dijo… por qué no quiso que yo escuchara?
Alex se acerca lentamente y lo mira como debatiéndose entre hablar o no.
-La doctora que te revisó en la guardia… pidió que no te permitan que lo veas.
-¿Qué? ¿Por qué?
-Considera que… podría ser perjudicial para tí y para él.
-¡Si yo no le dije nada! ¿Cómo pueden impedírmelo? ¡Necesito verlo!
-Lo siento, Pedro.  Ella te vio tan mal anímicamente que me preguntó qué pasaba y yo le conté que estabas depresivo, que por éso intentaste aquello. Hablé de más. No sabía que iba a tomar esta decisión, me dijo que enviaría un psicólogo para ayudarte.   Perdóname…
Se siente impotente.  Amarrado a esa silla espantosa, confinado a una espera de agonía.
-¿Cómo voy a hacer, Alex?  No puedo irme. Decime cómo hago…
-Te voy a llevar a casa, pero primero quiero que te hagan una nueva revisación.  Si nos autorizan nos vamos de aquí. No tiene sentido que te quedes si no te dejan entrar a verlo.
-No, yo de acá no me voy. 
-No puedo acompañarte.  Tengo que trabajar, entiende.  Nos vamos a mantener comunicados.
-¿Qué tan grave está? Por favor no me mientas.
Decirle la verdad es asumir que no va a querer moverse de ese sitio.
-Está delicado, pero estable.  Lo están atendiendo bien.  Hay que dejar pasar las primeras setenta y dos horas y…
-¿Se va a morir? –Pedro le clava una mirada suplicante.  Se siente imposibilitado de seguir evadiendo una respuesta veraz.
-No lo saben. 
La sinceridad de esas palabras lo planta de cara con un dolor que aún no conocía en toda su intensidad. Pero al menos ahora ya sabe con qué tiene que lidiar.  La incertidumbre, el miedo, son viejos adversarios con los que ha tenido que luchar más de una vez.  Sabe que a partir de este momento ya no podrá respirar un aire limpio.  Que las horas se estirarán hasta lo imposible.  Que simplemente, tendrá que esforzarse en resistir y no pensar. 
Respira hondo y acepta lo inevitable. Mira la puerta de la unidad coronaria, expresa un adiós silencioso con la mirada.  “Hasta luego, amor”.
-Está bien, vamos.  Llevame a casa.
Toman un taxi en la puerta del hospital.  De camino, suena el timbre de un celular.  Alex saca un aparato de su bolsillo, lo mira y sin contestar la llamada, se gira a preguntarle.
 -¿Quién es Juan?
-¿Es el celular de Guillermo?
-Si, lo recogí de la playa.  ¿Quieres que atienda yo?
-No, gracias, soy yo el que tiene que afrontar las explicaciones.
La llamada se corta.  A los pocos segundos vuelve a sonar. 
-¿Guille? ¿Me oís…? 
-No, Juan, soy Pedro. 
-¿Pedro? Qué alegría…, no sabés, estoy tratando de comunicarme hace horas… ¿cómo está Guillermo? –de repente siente la vacilación, el silencio que ocupa el lugar de la respuesta.
 -¿Me podés pasar con él?
-Lo siento, Juan… no puedo… él está internado.  Está mal.
-¿Qué decís, cómo que está mal?
-Tuvieron que operarlo de urgencia, colocarle un stent, por favor no puedo explicarte bien ahora.  Necesito que le avises a Fabián, decile que si puede que venga.  Está en la unidad coronaria del hospital Español. 
-¡Pedro… no podía volver a caer en ésto! ¿Qué fue lo que pasó?  Hace dos días estaba bien, yo tuve que regresarme a Buenos Aires…
-¿Le vas a avisar o lo llamo yo?  -Pedro se impacienta, no quiere darle explicaciones a ese hombre que siempre parece dispuesto a ejercer un privilegio que hace años que perdió. 
-Está bien, ya lo llamo.  Pero vos avisame cualquier cosa primero a mí.  Teneme al tanto de todo.  Pedro… ¿por qué desapareciste? Guillermo estaba desesperado… no quiero que te sientas culpable, pero tu desaparición lo afectó muchísimo.
-Ya lo sé.  Tuve un accidente  –se queda callado.  No sabe qué más decir.  No puede continuar, acabaría inculpándose de toda esta desgracia.  No necesita que Juan lo haga sentir aún peor de lo que está.
-Bueno.  Perdoname, me imagino que debés estar muy mal.  Lo que pasa es que yo tampoco la estoy pasando bien.  No debería haberlo dejado solo.  Ni siquiera debí permitir que viajara, pero ya sabés lo cabeza dura que es.  No sé cómo se lo voy a decir a Fabián… él tampoco quería que viajara.
-Te aviso cualquier novedad, Juan.  Gracias por ayudar. 
Corta la comunicación y se queda mirando la foto en la pantalla del teléfono.  La imagen de los dos en el faro… la perfección de aquel instante.  Tan diferente a la insoportable crudeza de la realidad que hoy le toca vivir.  Apenas un par de segundos bastan para que un nuevo espasmo le suba por el pecho y se vuelque en un llanto desesperado.  Alex lo mira con tristeza, no se atreve a intervenir.  Hay veces en que el dolor es imposible de mitigar con nada, que solamente hay que dejarlo fluir.
Cuatro, cinco, seis de la mañana.  Amanece y aún está despierto.  Ha visto deslizarse las horas en el reloj de la mesita de noche, ajeno al alivio del sueño.  Siente que un cable eléctrico le surca por debajo de la piel, enviándole pinchazos de dolor, estaqueándolo a una tensión insoportable.  No quiere ni siquiera acercarse a la idea de perderlo. Ya se perdieron demasiadas veces.  ¿Pero cómo afrontarlo si sucediera…? ¿Podría seguir viviendo? Intentó morir por imaginarlo lejos de su vida para siempre, no quiere volver a sus pensamientos destructivos pero una cierta sensación de alivio se obstina en acariciarle el alma cuando se piensa desapareciendo de este mundo para siempre, siguiendo sus pasos si se le ocurriera morir. 
En algún momento de la mañana el sueño finalmente lo venció.  Cerca del mediodía el sol le pegó en la cara y lo despertó.  Encontró una nota de Alex en la mesa de luz.  “Voy al hospital, descansa, no hace falta que vengas.  Yo te llamo”.  Maldice haberse quedado dormido, sabe que Alex lo está protegiendo pero no es lo que él desea hacer.  Su lugar está allí, frente a esa puerta, en ese pasillo.  Espera el llamado, aguarda su condena como un reo frente a un tribunal. ¿La muerte de Guillermo sería su castigo, la pena por haberle causado tanto mal?  Sin embargo las horas pasan y el teléfono no suena. Llama varias veces al celular de Alex pero se mantiene apagado.  Por la tarde se hace oír por fin, respira hondo y atiende. 
-Pedro… sigue estable.  Hablé con el médico.  Mañana podrías verlo si continúa así. Hay buenas probabilidades, su corazón es más fuerte de lo que parece. Creen que el daño no ha sido importante, que se va a recuperar.
-¿Está consciente?   ¿Sabe lo que pasó?
-No, aún no… no le retiraron la medicación que lo mantiene en coma.  Aquí está el hijo.   Llegó hace un rato.  Quiere verte.
-Dale la dirección, decile que venga.
-Bueno.  Yo me voy a trabajar directamente, vas a estar bien, no?  Te dejé comida en la heladera.
-Si, no te preocupes. Iba a putearte por haberme dejado en casa pero la buena noticia que me acabás de dar te salvó.
-Tranquilo, es mejor que descanses, ese cuerpito necesita reponerse.  Nos vemos luego.
Espera ansioso hasta cerca de las nueve de la noche.  Un coche se detiene, tocan el timbre.
Empuja la silla hasta la puerta y abre.  Siente un estremecimiento.  La mirada de Fabián le hace acordar tanto a la de Guillermo… tiene su misma melancólica tristeza.  Más de dos años sin verlo.  Y ha cambiado tanto.  Hace el amague de darle la mano pero Fabián se agacha y lo abraza, inesperadamente cálido. 
-Pedro… -Al abrazarlo Fabián nota la fragilidad y la inusitada delgadez de su cuerpo-.  Papá se va a recuperar, no tengas miedo.
Se encuentran en un mismo dolor, unidos por primera vez en una absoluta comprensión mutua.  Empieza a creer que es posible recuperar algo de todo lo que se arruinó. 
Le cuesta encontrar las palabras adecuadas.  Esas que le permitan contar lo que pasó sin poner en evidencia la culpa que está sintiendo.  No quiere enfrentarse a la mirada acusadora de su hijo.  Le habla de su intento de suicidio, de la manera en que Guillermo lo rescató.  Omite las circunstancias que lo empujaron a ese desatino.  La discusión, los malos entendidos.  Fabián se queda pensativo, como buscando entender los motivos que Pedro no está expresando.  Intuye que esconde algo, lo ve vacilante, temeroso.
-¿Querías morir por ésto? –mira la silla.
Pedro baja la cabeza.  “No hables, no estás obligado”.  Su abogado interior sabe que no le conviene sincerarse.
-Si… en parte.
-No puedo entenderte.  Debe ser terrible estar así, pero… ¿matarte?  Perdoname, pero me parece mucho.
-Ya lo sé… estaba confundido  –levanta la vista y la baja inmediatamente.  No soporta la forma incisiva en que lo mira.
-Y mi papá… ¿cómo fue?  ¿En ese momento, o después?
-Fue ahí, en la playa… después de rescatarme.
-Sabías lo que le pasó en Buenos Aires y aún así… lo forzaste a una situación violenta.  No entiendo,  ¿qué clase de amor es el tuyo?
-No, no fue como estás pensando.  Yo no sabía, no me lo dijo.  Si lo hubiese sabido… no lo habría expuesto así. Guillermo es todo para mí.  Jamás pondría su vida en riesgo. Todo lo que pasó fue una serie de desgracias en las que parte de la culpa fue mía, la otra del destino.  El es inocente, y si le llegase a pasar algo… yo me muero. Me muero… -repite y baja los ojos porque las lágrimas comienzan a nublarlos.
-Está bien, Pedro… entiendo.  Ahora, lo mejor que podés hacer es ocuparte de vos, de tu rehabilitación.  De papá me voy a ocupar yo.
Esa última frase le resuena en la cabeza con un eco frío, amenazante. Levanta la vista y lo mira con asombro. Se seca las lágrimas.
-¿Cómo? ¿Qué querés decir con que te vas a ocupar vos? 
Fabián se levanta y se pone de espaldas a él, mira por  la ventana.  Se da cuenta que no va a ser tan fácil ponerse de acuerdo con Pedro.  Después de todo, él es su pareja.
-Voy a llevármelo.  Hablé con el Consulado para que me asesoren en los trámites de su traslado.  Quiero que lo atiendan en el mejor lugar, y evidentemente no es el sitio donde ahora está.
-Pero… trasladarlo…  puede ser riesgoso.  ¿Quién te dijo que éso es lo mejor para él?
-Su médico.  El que lo atiende en Buenos Aires.
-No, yo no estoy de acuerdo.  El viaje es muy largo, puede suceder algo por el camino. Yo no voy a dar mi consentimiento, Fabián. 
-Lo siento, Pedro.  Acá el familiar soy yo.
Se miran y en un segundo, Pedro comprende que no tiene posibilidades.  Por más que proteste y se oponga, legalmente es un cero a la izquierda. La única opción es atacarlo por el lado moral, pero no cree que Fabián aún con toda su buena voluntad llegue a tal extremo de consideración con él. 
-No quiero discutir con vos.  Pero no estoy de acuerdo.  Y me parece muy cruel de tu parte que me digas que no soy nadie para decidir.
-Yo no dije que no seas nadie.  Pero la ley me da la autorización para tomar una decisión a mí.  Como abogado debés saberlo perfectamente. 
-Y no pensás consultarme… como si no importara lo que pienso. 
-Ya me lo dijiste, no estás de acuerdo.  Listo. No hay nada para debatir.
-Supongo que viniste para decirme éso.
-Si, pero no me mires como si yo fuera un hijo de puta insensible.  Lo hago por el bien de mi papá. 
-¿Te das cuenta la responsabilidad que te estás echando encima, no?
-Tarde o temprano… en la vida, siempre es así  -Toma la campera que dejó sobre el sillón-. Me voy.  Espero que no me guardes rencor.  Los dos queremos lo mejor para él.
Pedro no le contesta.  Siente una honda impotencia.  La realidad es que ahora no tiene argumentos.  Lo único que lo liga a Guillermo es un lazo moral.  La ley es otra cosa.
-Nunca vas a aceptarlo, no?
-¿De qué hablás, de tu relación con él?  No sé si te diste cuenta, Pedro, pero crecí.  Esto no se trata de mis prejuicios con lo de ustedes.  Yo ahora sólo pienso en mi papá. 
-¿Y qué se supone que yo haga, mientras tanto?  Me quedo acá esperando… ¿o me voy con ustedes?  ¿Tomaste una decisión también sobre éso? –sin darse cuenta ha ido incrementando el volumen de su voz.  El malestar que siente es cada vez más grande.
-Hacé como quieras.  Nadie te va a impedir nada.  Mi papá sigue siendo lo que es para vos. 
-Ah, perfecto.  Menos mal que tenés un poco de consideración.
-Tratá de bajar un cambio porque esta actitud no nos va a ayudar en nada –le apoya una mano en el brazo-. Yo te llamo y te aviso. 
Cuando se queda solo, hace rodar la silla hasta la cama y se echa en ella.  El resto de la noche lo pasa desvelado.  No quiere perder de vista lo más importante, que Guillermo se recupere.  Pero hay cosas que le duelen demasiado.  Desea protegerlo, tomar en sus manos el cuidado de la persona que más ama en la vida. Que nadie le diga que no tiene derechos.  Se lamenta de no haber tomado recaudos, de no preocuparse antes por ese tipo de cuestiones.  Es algo que, en algún  futuro cercano, debería solucionar. Si acaso hubiera un futuro.
Desayunan en silencio.  Pedro está metido en su caparazón, sólo que esta vez Alex intuye que hay un componente de enojo en su actitud distante.  Intenta distraerlo con comentarios sobre el trabajo pero no parece prestarle atención.  Tiene la expresión hosca,  y el café se enfría sin que se digne a probarlo.
-Estuve pensando en llevarte a la peluquería.  Tienes el cabello tan largo… y la barba también, se ve descuidado  -Pedro no lo mira ni le contesta-.  Hey… ¿No te parece?
-Bueno  –sólo éso, aunque al menos abrió la boca por fin.
-Y después podríamos ir al hospital… Mejorar tu aspecto puede que te ayude a que te dejen entrar a verlo, ¿no crees?
Ahora Pedro levanta la vista y lo observa.  -¿Y qué piensan…? ¿Que voy a intentar suicidarme en la unidad coronaria? ¿Tan loco parezco?
-No Pedro… pero dar una imagen más conservadora puede subirte puntos… Les preocupa que estés depresivo y eso pueda repercutir en él. Tiene que verte bien, no puede preocuparse.  ¿Se entiende?
-Sí…tenés razón.  Llevame, dale, no perdamos tiempo. –Ahora su expresión ha mutado al franco entusiasmo.
-Pero qué bueno, amigo… De paso me voy a dar un retoquecito yo.  Aunque no lo necesite.
-Quisiera tener tu ego… un poquito nada más.
-Cuando vuelvas a ocuparte de tí no vas a necesitar de egos.  Y a propósito… ya va siendo tiempo de que retomes tu rehabilitación.  Esos músculos se desacostumbran rápido. Mañana vuelves a tus sesiones.
-No, hasta que Guillermo…
-Chist.  No se discute.  Mañana.
Un par de horas más tarde se mira en el espejo de la peluquería.  Cabello corto, barba apenas crecida.  Aún tiene demasiado marcados los ángulos de la cara y oscuras las ojeras, pero ya empieza a mostrar un aspecto más civilizado, mejorado. Ya está listo para ir con él.
En la antesala de la unidad coronaria se cruza con Fabián.  Se saludan con cortés frialdad.
-Me estoy yendo para el Consulado.  No pude verlo, pero hablé con un médico y me dijo que está respondiendo bien, que no hubo complicaciones.  Después vengo de nuevo. 
Pedro mira la hora.  Ya casi es el tiempo de las visitas.  Ruega interiormente que esta vez se apiaden de él.  Alex se prepara para discutir si la cosa se pone difícil, pero cuando el médico sale y empieza a hacer pasar a las visitas no pone reparos a la entrada de Pedro.
Se levanta de la silla y se apoya en las muletas que su amigo trajo con él. 
-¿Estás seguro que no quieres entrar con la silla? –le pregunta.
-No.  Cuanto menos lugar ocupe menos van a reparar en mí.  Puedo, no te preocupes.
-Suerte. Aquí te espero.
Al entrar, se pregunta si tendrá las fuerzas necesarias.  Siempre es deprimente un lugar así, pero en su estado todo se le hace más difícil de sostener.  Le pesa el cuerpo y también el alma. La enfermera lo lleva hasta la anteúltima cama de la izquierda.  Le señala una silla al costado de la cama, lo ayuda a sentarse. Apoya las muletas sobre la pared divisoria y se va.  Pedro evita mirarlo, un impulso involuntario le ha hecho cerrar los ojos por un momento.  Necesita tomar coraje antes de abrirlos y enfrentarse a su imagen.  Tiene las manos apretadas sobre el regazo.  Lo sorprende la presión de otra mano que le oprime las suyas. 
-Pero mirá que sos cobarde, amorcito…
El corazón se le derrite en una fracción de segundo.  Quisiera arrojarse en sus brazos, apretarlo fuerte y descargar todo ese llanto que viene conteniendo hace rato.  Lo mira y se da cuenta que no va a poder disimular mucho tiempo más.  Guillermo le acaricia la mano, le sonríe con dulzura.  Pedro toma esa mano y se la inunda de  besos y de lágrimas. 
-Perdón mi amor… –Repite una y otra vez.  Oculta su cara detrás de las manos que oprime y deja que ese llanto silencioso siga su curso. 
-No seas tonto, no llores… -su voz es apenas un murmullo.  Hace un esfuerzo por no mostrar lo débil que se siente.  Se da cuenta que Pedro necesita de su fortaleza. 
-No sé qué me pasó…Guille… si yo hubiese sabido… Dios mío, jamás te hubiera puesto en semejante riesgo. Lo único que quiero es tener la oportunidad de reparar todo lo malo que hice –Guillermo alarga una mano y le acaricia la cara, lo mira a los ojos y siente que se pierde en esa mirada profunda y triste-.  Si te pasara algo… si me faltaras…
-Sh… no digas más nada.  Está todo bien.  No me voy a morir, todavía. 
-Prometémelo.  Jurámelo. 
-Te lo prometo.    Pero vos… también tenés que prometerme algo.
-Lo que sea, mi vida… -lo mira ansioso, incapaz de otra cosa que no sea hacer su voluntad. Se seca las lágrimas y le sonríe, Guillermo piensa que es como ver salir el sol después de una larga lluvia.
-Prometeme que nunca jamás en esta puta vida vas a volver a intentar una cosa así. Por nada ni por nadie.
Pedro se queda cortado, no esperaba éso.  Se siente avergonzado.  Asiente con la cabeza, no le salen las palabras. 
-Sos tan joven, Pedro… la vida es un don incalculable… Nada puede ser tan importante para empujarte a tomar una decisión así.  Y mucho menos por mí…
-Vos sos más importante que todo lo que me pasó antes en la vida… si algo puede llevarme a desear morir es la agonía de perderte.
-Nunca me perdiste, mi amor… Desde el primer día que te ví, te me clavaste adentro, no hay vuelta atrás.  Si existe algo seguro en tu vida es el amor que yo siento por vos…  -hace una pausa y sonríe-. Sabés… hoy, desde que me desperté, volví loco a todo el mundo. A los médicos, a las enfermeras.  Aún no sabía nada de vos… Se terminaron convenciendo que si no me averiguaban más valía que me dieran por muerto –Pedro hace un gesto de contrariedad y Guillermo le besa la mano, se demora en ese beso el tiempo suficiente para impregnarse de la suavidad de su piel.
-La enfermera finalmente habló con Fabián… le contó todo, le dijo que estabas bien.  Pobrecito mi hijo, no lo dejaron entrar porque no era el horario de visitas.  ¿Todavía está afuera?
-No, Guille, estaba pero tuvo que salir. Quedate tranquilo mi amor, ya pasó todo lo malo. Es verdad, yo estoy bien… al menos dentro de lo que se puede esperar.  Mis piernas se están recuperando, cuesta, pero de a poco voy consiguiéndolo.  Y vos te vas a poner bien, vamos a estar bien los dos. 
Guillermo frunce las cejas y Pedro se ríe.  –Sí, ya sé, en realidad estamos medio… hechos mierda, no?
-Lo dirás por vos, yo estoy perfecto.
Ambos se ríen, bromear los ayuda a distenderse, a dejar el peso de la tragedia atrás. Se quedan callados, mirándose y disfrutando de ese momento que estuvo a punto de no existir, de ser sólo una posibilidad truncada.  Pasaron por cosas terribles, pero están vivos y eso les infunde una calma que sobrevuela por todos sus problemas.  Pedro besa la mano con la que Guillermo aprieta la suya y reprime cualquier vestigio de angustia, no puede entristecerlo.  Pero cómo le cuesta, qué difícil se le hace imaginar que pudo haberlo perdido para siempre. Sus ojos se llenan de lágrimas aunque no quiera.
-Debería pedirte perdón de rodillas… pero no lo veo suficiente.  No sé ni cómo se pide perdón ante algo así…
-Shh, basta Pedro, no te sigas castigando, me hace mal que digas esas cosas.  Lo único que deseo es verte entero, no quiero verte así, temeroso, culpable.  Quiero de vuelta conmigo a ese hombrecito que me provocaba, el que se reía de mí.
-Yo no me reía de vos, sos malo. 
-¿Ah, no? ¿No te acordás aquel día en el aeropuerto? ¿El beso que me diste?
-Me parece que hacen años luz de aquello… Tenés razón.  Te prometo que voy a ser el de antes… en cuanto salgas de este horrible lugar todo va a ser como era.  No.  Mejor. Yo te prometo que voy a ser mejor, que nunca más vas a tener que avergonzarte de mí.
-Jamás me avergonzaría de vos,  sos el bien más grande que tengo conmigo… lo que me avergüenza es estar acá, lleno de sondas y sensores, un pobre deshecho humano que no puede ofrecerte nada…
Pedro se siente dolorosamente conmovido ante esas palabras.  –¿No podés ofrecerme nada?  ¿Vos no te das cuenta lo que sos para mí… lo que significás en mi vida? ¿Aún ahora, después de comprobar que si no estás a mi lado no me interesa seguir? Tenerte conmigo, saberte vivo, es lo único que deseo.  Mi amor… de vos no me va a separar más nada.  No hay poder en este mundo que me pueda obligar, no hay locura que nos pueda alejar. Todo va a ser mejor, todo empieza en este momento.  Si sos capaz de perdonarme...
-No, yo no tengo nada que perdonarte, Pedro, no sigas con éso.
-Bueno, entonces si ambos estamos de acuerdo en olvidar todo lo que pasó, –le dice mientras le acaricia la punta de los dedos-, yo sé que podemos empezar de nuevo.  Borremos este mes nefasto de nuestra historia, Guille.  Podemos hacerlo.
Guillermo desvía un segundo la mirada, se obliga a no mostrarle su preocupación. Está claro que Pedro ha vuelto a ser el de antes, el que creó un mundo ideal y pretendió que podía durar para siempre.  Intuye que ni siquiera se enteró del alcance de su enfermedad, y él no va sacarlo de su ignorancia.  No quiere ver ensombrecerse ese rostro que ya estuvo tanto tiempo oscurecido por el dolor.   Pedro no se da cuenta de la preocupación de Guillermo, está demasiado entusiasmado con la idea de que todo pueda tratarse de un mal transitorio, que las cosas pueden de verdad mejorar. De pronto recuerda la conversación con Fabián y su mirada se endurece.
-¿Qué pasa amor?
-Nada.  Bueno… en realidad… estoy preocupado por algo que hablé con Fabián.  Me dijo que va a llevarte a Buenos Aires.
-¿Cuándo?
-En cuanto pueda tramitarlo.  Dice que allá te van a atender mejor.
Guillermo se queda pensativo.  Al levantar la vista nota la mirada angustiada de Pedro.
-No.  Quedate tranquilo.  De acá no me muevo.  Hasta que no pueda salir caminando no me voy.
El alivio que siente es tan grande que se refleja de inmediato en su sonrisa.  -Voy a quedarme con vos todo el tiempo que pueda… acá o en ese pasillo.  No voy a dejarte solo.
-No hace falta, precioso -Guillermo le acaricia el pelo-.  Te hiciste un corte nuevo…
-Si, te gusta?
-Me gustás de cualquier manera.
-Mi amor… todo ésto, también va a pasar  -susurra Pedro.
Guillermo sonríe y asiente.  –Sos un buen discípulo… Y sí, todo ésto va a pasar, nos lo merecemos.
Pedro se acerca y le besa la frente. Guillermo cierra los ojos, suspira. Sus labios apenas rozan la piel, bajan delicados y  depositan besos en sus ojos, sus mejillas, se posan en sus labios.  Se permiten un beso suave y prolongado, una caricia que sella entre los dos el pacto de dejar atrás lo malo, de comenzar todo en ese momento. Sienten instantáneamente que ese beso marca el prólogo de algo nuevo.
Un rato más tarde sale despacio con sus muletas, Alex lo recibe en la antesala con cara de preocupación.  Le provoca un gran alivio ver la sonrisa de Pedro.
-¿Está mejor?
-Está mejor, Alex, gracias a Dios. 
-¿Te ayudo a sentarte en la silla?
-No.  Voy a caminar un poco por el pasillo.  Tengo que ejercitarme.  Voy a dejar esa silla lo más rápido que pueda.  Guillermo me necesita fuerte.
-Bueno, me alegro, pero no vayas a pasarte de rosca.  Te necesita fuerte pero vivo.
-Perdé cuidado… a partir de ahora, voy a estar más vivo que nunca.

CONTINUARÁ… 
***

29 comentarios:

  1. Me morí de amor que capitulo tan tierno CON ESTE CAPÍTULO TE SALVASTE DE IR AL PURGATORIO porque ya te había puesto tarjeta amarilla jajaja
    AHHHH ME SUPONGO QUE EL DOMINGO LA SEGUIMOS ? MARA ROSAS

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    1. Gracias Mara, veremos dijo un ciego, gracias x no sacar la roja pero yo tengo todo científicamente calculado, cuando están por machacarme saco el dulce y las compro, jajaja, un beso grande

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  2. ¡Ay mujer! Tal como dice Mara te acabás de salvar de ir de cabeza al purgatorio.. Te leo y no dejo de asombrarme: " La noche adquiere cualidades de eternidad cuando se espera sin saber. Todo se torna distinto, la calidez de una noche de verano tiene la frialdad de los inviernos más ásperos, hasta el silencio parece un grito." Sinceramente no se de donde sacás esas cosas.. Inexplicable. Supremo. Insuperable... Que talento!
    Este capítulo, además de derrochar amor y comprensión, es arte en su máxima expresión..
    Que en claro dejás en esta fic que sentimientos como las inseguridades, los miedos, dudas, celos, etc destruyen cualquier proyecto humano por mejores que sean los cimientos sobre los que están montados.. Que nada de eso puede ser edificante.. Que no sirve.. Que nunca hacen bien. Me queda la paz de saberlos juntos y la alegría de que tus seguidoras no vamos a pasar un fin de semana miserable. Así que gracias por volver a salir a escena con este pedido del público. Me tranquiliza saber que no voy a tener que trabajar todo el fin de semana sin descanso montando un hospital de campaña con mi pequeño Teatro.. Hoy vamos a dormir como marsopas! Jajaja!
    ¡¡¡Un capitulazo mujer!!! Gracias y abrazote por siempre Guilledrista!

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    1. Gracias Sandra por apoyarme en todas mis locuras, sos una gran temeraria que nunca teme arriesgarse con lo que publica, sin duda gracias a vos muchas estamos acá y permaneceremos todo lo que dure la inspiración, no cortás las alas y le ponés el pecho a la situación, felicitaciones por éso... Creo que con respecto a lo que decís en el primer párrafo, sucede conmigo y con vos (y por supuesto con las chicas que engalanan este espacio con historias intensas), que ponemos el alma al escribir y cuando éso pasa, uno es Guillermo, uno es Pedro, uno es cada personaje y las vivencias propias pasan a ser de ellos. Ya hemos vivido un poco, no? (como diría Guille) y se vuelca acá. Un beso inmenso!

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    1. Gracias Adriana, siempre es bueno saber si les gusta, un beso grande y de nada!

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  4. Esta vez el "hayyyy Mary, Mary...." es de puro amor. Te adoro! Me encanto este capi (bue... todos me gustan), este cambio de sorpresivo, si que no me lo imagine. Tan tiernos los 2. Los amo tanto!!!! Los 2 siendo fuertes para el otro... y esa promesa de no separarse nunca...... Muero de amor. Mary! ME ENCANTO! Muchas muchas gracias. Besos Romina

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    1. A partir de ahora un largo camino de amor, apenas interrumpido por tomentas pasajeras, espero que el próximo te haga morir aún más de amor, un beso gigante! Gracias por estar siempre!

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  5. "Vos preguntabas si soy capaz de amar profundamente al punto de dar la vida por alguien... Sí, yo soy capaz de amar profundamente, yo a Pedro lo amo así". Ahora sí que quedó claro!
    Un capítulo tremendamente movilizante... Señora escritora Mary Buhler, me pongo de pie... y me arden las palmas de las manos de tanto aplaudir.
    Ahora viene mi pregunta: se casan? (Decí que sí, decí que sí, decí que sí) Digo, por lo que pensó Cielito que él no tiene derecho a opinar, por ejemplo, en cuestiones médicas.
    Otra cosa: no lo podés terminar el próximo capítulo. Vos sabés escribir momentos gloriosos, no sólo angustia y desolación. Tus momentos dulces y felices (ejem, ejem, y hots) son de los que más recuerdo (junto a los de mi tocaya y algunos otros) en mi memoria de literatura guilledra. Y te lo está diciendo alguien que leyó tooooooodoooooooo lo que se escribió sobre estos dos en tooooooodoooooooos los rincones del ciberespacio. Así que, porfis, agregales un capítulo más de dicha y felicidad... Tené piedad de tus aguantadoras que lo soportaron todo y llegaron estoicamente al final.
    Como nota de color voy a agregar lo siguiente: hoy la fic me agarró antes de comer pero en mi casa reclamaban que preparara la comida. A lo qué respondí, "sí, ya voy". Imposible separarme de la computadora. Al rato me dicen "ya la pusiste al fuego?", a lo que contesté "Sí, sí"... MENTIRAAAAA. Ni me había movido. Se podía caer el mundo que no me sacaban de mi lectura hasta terminarla ni muerta. Eso provocás vos!
    Beso gigante.

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    1. Con respecto Guille a tu deseo de que no termine en el próximo te cuento que en realidad terminaba en el anterior, originalmente la parte dos terminaba allí. Luego arranqué con la siguiente pero me tomé unos días para pensarlo. Estos últimos meses me ví venir una guillotina si le ponía la palabra fin al 13, así que tomé el principio de la tercera parte y se lo anexé, y quedó como quedó... así que tanto el 14 como el 15 están agregados, para calmar ansiedades y que termine como debe ser. No se puede agregar más jajaja la continuación vendrá en un par de semanas..., les doy vacaciones para descansar de tanto estrés. La pregunta del casamiento que me hacés no la puedo contestar, forma parte de esa continuación y no quiero adelantarlo. Me reí con tu cena postergada, pero la verdad es que a mí me pasa igual, yo cuando escribo o leo los fics de las chicas también dejo de existir y eso me trae serios inconvenientes... pero ya están acostumbrados a este vicio. Gracias por tus canciones, por tus comentarios, por hacerme reír... Una amiga invaluable y una distracción muy grande sos... Besos y preparate para el final que trae mucho amor, y como te gusta, lo otro también para dejar en claro que ambos están hechos uno para el otro... y que pase lo que pase éso no puede faltar.

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  6. QUE HERMOSO CAPITULO GRACIAS Mary por hacernos soñar por volver a sentir esa adrenalina que nos dio FARSANTES Y esos personajes PEDRO Y GUILLE. ESPERO EL PROXIMO Y QUE NO SEA EL ULTIMO BESOSSSSSSSSSSSSSSS

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    1. Gracias Isabel! Que me digas que mi historia te hace subir la adrenalina es un elogio grande como una casa, y con respecto a tu deseo de que no termine, termina pero en poco tiempo continúa... besos a vos!

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  7. Ayyy que emoción mi bella escritora tu fics es morir y resucitar con mas fuerzas que nunca!! Que belleza, en el anterior cap nos hiciste sufrir tanto, pero te redimiste y con creces!!! Feliz con una inmensa sonrisa me voy a dormir, gracias, muchas gracias por esto!! Sos una señora escritora como dijo Guille! Felicitaciones!!!!!! Marian

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    1. Gracias Marian, siempre firme y tan dulce con tus comentarios, nunca me tiraste piedras, sos de fierro y valoro muchísimo esa lealtad de leer como sea, de bancarsela y apostar igual, es una virtud que vos y muchas más han tenido conmigo, un mimo muy grande. Es un placer haberlas podido levantar de ese capítulo tan pesado y llevarlas un poquito por el aire, Un beso grande...!!!

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  8. Hay Marycomo pude y con reparos me dispuse a leer y te lo digo así de suavecito sos una escritora de P.M. No me puedo recuperar....estoy sen aliento......que capítulo maravilloso......Es imposible no amarlos.....Ellos lo son todo para mi...en la Fics....y en la realidad ya sabes que muero ,muero por EL......Gracias Mary tu pluma es algo increíble y yo se que es una Fics paro no lo puedo remediar.....para mi ellos nunca tienen que sufrir....nunca.......Es una delicia leerte......te leo y creo soñar,y ser feliz .....GRACIAS...Te amo....abrazo y beso.....de corazón discúlpame si dije algo indebido cuando no te leía.......MIRTA.

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    1. Bueno Mirta, una vez más te digo que no te culpo porque sé como sos, y sé que si no lo leíste no fue porque no te gustara como escribo sino porque te duele demasiado el sufrimiento de ellos... yo de verdad lo entiendo y si me mandé chistes con eso fue para bromear y que te animaras a seguir porque yo sabía lo que venía... Lo único que agradezco es que las demás no sean tan sensibles ultra extremistas como vos, porque si hubiera sido así acá se escuchaba el canto de los grillos... por eso te digo que vos sos un personaje ilustre, como vos no hay dos y si bien eso es una gran pena, me ahorra andar perdiendo lectoras a cada rato, porque si bien ahora brilla el sol, en algún momento volverán las tormentas y chau Mirta otra vez! jajaja bueno, por ahora te disfruto... hay que aprovechar el día, "carpe diem"... Besos gigantes, te quiero mucho Mirta Ardemagni, lo sabés? Y preparate para el final que se viene con mucho amor, y con un bis para compensar tanta separación.

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  9. You know our love was meant to be
    the kind of love that lasts forever
    And I want you here with me
    from tonight until the end of time.
    You should know, everywhere I go
    Always on my mind, in my heart
    in my soul..baby


    You're the meaning in my life
    you're the inspiration.
    You bring feeling to my life
    you're the inspiration.
    Wanna have you near me
    I wanna have you hear me sayin':
    No one needs you more than I need you.

    And I know, yes I know that it's plain to see
    So in love when we're together.
    Now I know that I need you here with me
    From tonight until the end of time.
    You should know, everywhere I go
    Always on my mind you're in my heart in my soul.


    You're the meaning in my life
    you're the inspiration.
    You bring feeling to my life
    you're the inspiration.
    Wanna have you near me
    I wanna have you hear me sayin':
    No one needs you more than I need you.

    Wanna have you near me
    I wanna have you hear me sayin':
    No one needs you more than I need you.


    You're the meaning in my life
    you're the inspiration.
    You bring feeling to my life
    you're the inspiration.
    Wanna have you near me
    I wanna have you hear me sayin':
    No one needs you more than I need you.
    When you love somebody 'til the end of time

    When you love somebody, always on my mind
    No one needs you more than I.
    YOU ARE THE INSPIRATION( CHICAGO)

    LINK VIDEO:https://www.youtube.com/watch?v=xjgJCneuiBs


    POR AHORA SOLO SUGIERO ESTA GLORIOSA CANCIÓN, ESCRITA PARA ELLOS.EN EL VIDEO ESTA LA TRADUCCIÓN AL CASTELLANO.
    EL COMENTARIO, DESPUÉS. POR AHORA LA INMENSA EMOCIÓN NO LO PERMITE .MONICA DE LANUS





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    1. ESpero tu comentario el domingo que se termina y gracias por tu fidelidad y tu emocion, Mónica. Si tenés facebook por favor mandame una solicitud de amistad porque nunca te puedo etiquetar. Un beso y nos encontramos en el final de la fic. Gracias por la canción, la ví, es hermosa!

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  10. BUENO...CASI ME DESMAYO...ABRI EL BLOG DE CASUALIDAD Y DIJE ESTOY LEYENDO MAL...HOY NO NOS TOCA.... ME QUEDE UN RATO DUDANDO PORQUE SABIA QUE EN ESTE CAPITULO SE JUGABA TODO Y ALLA FUI...COMO SIEMPRE TE DEJA TEMBLANDO Y PENSANDO DIOS MIO QUE NO SUFRAN MAS PERO POR OTRO LADO NO QUIERO QUE TERMINE NUNCA...ME GUSTO COMO DESARROLLASTE ESE CANTO A LA AMISTAD QUE ES ALEX...SIN EL PEDRO HUBIERA COMETIDO ESA LOCURA MUCHA ANTES....ESTE CAPITULO ES SUPERLATIVO Y TEMBLANDO POR EL DOMINGO...NO PUEDO DECIRTE NADA MAS PORQUE YA TE HE DICHO TANTAS VECES LO BIEN QUE ESCRIBIS Y EL MANEJO QUE TENES DE LAS EMOCIONES QUE ME PARECE REITERATIVO...BESOS GRANDES ...PILAR

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    1. Pilar, pensé que te quedabas con el anterior como dijiste, jajaja, pero bueno qué suerte que cambiaras de opinión, a veces se puede glorificar el amor desde la vida y no solo muriendo. El tema de la amistad en esta parte fue fundamental y por eso en algun comentario al principio cuando me atacaban ese personaje yo les anticipé que no venía a joder sino a ser alguien a quien querer, otro protagonista más de esta resurrección. No tiembles por el domingo que sólo habrá amor, amor y más amor de principio a fin... Un beso enorme, te espero!

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  11. Mary!!!! que dificil fue llegar hasta aca!!!! pero aqui estoy!! como siempre! habias sabido escribir cosas tan bellas cuando tu lado sadico da lugar al amor!!!! ya me habia olvidado !!!jajajajaj la verdad MAry fue tanto el sufrimiento por el que pase en el capitulo anterior que hoy releyendo este pensé! q impresionante esta mujercita, como manejaste esta resurrección realmente es asombroso! nos llevaste para donde quisiste, sufrimos, morimos y resucitamos con ellos! realmente impecable!! no te niego que #améleerestecapitulo pero tengo sentimientos encontrados #noquieroqueestosetermine o al menos no quiero dejar de leerte!! asi que andá pensado una nueva aventura para nuestros héroes!! please! me va a agarrar el síndrome de abstinencia!!! y tu seras la culpable!!!! GRACIAS MARY!!!! te quiero y ya se que suena reiterativo!!! pero que pedazo de escritora sos!!! solo cito una parte de todas las que se me grabaron a fuego en mi mente! ... el tiempo parece detenido en su monótono ritmo de hospital. La noche adquiere cualidades de eternidad cuando se espera sin saber. Todo se torna distinto, la calidez de una noche de verano tiene la frialdad de los inviernos más ásperos, hasta el silencio parece un grito. Es como si hubiera un mundo diferente entre esas paredes. Afuera la vida, adentro la oscuridad.,, guau nena que belleza!!!! un abrazo y mi eterno agradecimiento por "esto" Silvana

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    1. Gracias Sil justo iba a mandarte un mensajito para preguntarte como andaba todo y me encontré con tu comentario, pensé en postergar el del domingo porque mi presidenta no puede faltar en la función final... Espero que andes mucho mejor. Gracias por comentar aún cuando las cosas no están propicias, de verdad que si bien echo de menos tus palabras la situación yo sé que solo da para descansar y reponerse. Me hace feliz que les haya gustado la historia porque tenía mil dudas sobre ella, no terminaba de convencerme porque sentía que me había ensañado mucho y si bien yo "lo ví" de esa manera, dudaba si les caería bien o no, si aceptarían tanta desgracia y sufrimiento. Recién ahora llegando al final me quedo tranquila, y puedo decir que ahora sí yo también puedo sentir que la historia me gusta, la aceptación de ustedes me ha hecho encariñarme con ella de una manera que antes no sentía. Es raro, pero es así... además me obsesioné tanto con interiorizarme de los detalles de ese lugar que pasé casi tantas horas leyendo sobre esa ciudad que escribiendo el fic, y éso me cansó y me lo hizo ver más bien como un trabajo y no simple placer. Por fin puedo descansar y apreciarlo... y aunque me pregunto si vale la pena taaaaanto laburo por un pequeño fic, también me hace sentir orgullosa porque en mi modesto lugar dejé los riñones, el corazón, la mente, todo, por él...y un trabajo realizado de esa manera me hace sentir en paz conmigo y con ustedes... un beso grande y que termines de reponerte prontito... ;)

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    2. Mi vida!! en serio dudabas que nos iba a gustar?? naaaaa Mary me extraña!!!! si bien hemos padecido un poco, es imposible que esta hermosura no nos guste! vos te tiras abajo y no tenes derecho! re leiste lo que creaste?? es algo impecable impresionante diria!! pasa que es tanto el amor q nos generaron estos personajes que cuesta entender tanto sufrimiento...pero con este final! querida! estas redimida totalmente! creo que en esta fic los humanizaste... los trajiste mas a la realidad...los sacaste de ese lugar de heroes, si bien sigue siendo ficcion... en la vida, los seres humanos nos equivocamos y eso trae consecuencias que muchas veces son fuertes y dolorosas y ellos se hicieron cargo de las consecuencias de sus actos, se equivocaron, se arrepintieron y estoy segura seran felices por siemrpe en este universo paralelo q inventamos para ellos!!! millon de gracias por tu amistad, y ni se te ocurra suspender la publicacion del domingo porque ahi si que renuncio!!!!! te quiero! Sil

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    3. ahhhh querida !! y no me vengas con que si vale la pena!!! OBVIO que lo vale!!! nos regalaste horas de alegria, de agonia, de tristeza y de amor! de dolor, de desengaño! nos regalaste FICCION!! y en este capitulo nos devoviste la vida! Te parece poco??? yo entiendo que tengas que descansar desp de tan ardua tarea...pero si tu cabeza lo permite (que yo creo que si) anda perfilando una nueva maldad que yo siempre voy a estar aca para bancarte!!!! te quiero!!! SIl

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  12. Queridísima amiga hoy trató al menos trato de ponerme seria (tarea arduapara mi si las hay) pero quiero en la medida de míos posibilidades hacerle justicia a este capítulo y decirte que valieron la pena las miles de lágrimas derramadas el sufrimiento tremendo que pasamos acompañado el padecimiento de estos chicos que llevamos incrustados en el alma desde hace ya casi dos años.Pedirte disculpas por todas las puteaditas q te comiste de parte de las locas q te seguimos pero q siempren iban montadas en el amor y la admiración que te tenemos ,me desarmo este capítulo es algo sublime MeryB ...de repente en eun remolino de agua salada arena y dolor todo el sufrimiento se evaporo y apareció tu mano binica que puso las cosas en su lugar...es más yo diria que la magia la hizo tu corazon que tiene tatuada la escencia de ellos a fuego y deseperacion.Amiga querida tus venas destilan tinta pero de la especial de esa que sólo persona elegidas poseen y vos la plasmas para nosotras de manera perfecta yy nosotras te lo agradecemos etrnamente por q venis como Florence Nightingale a curarnos el alma y el corazon ....Yo te doy las muchas gracias y si sigo aplaudiendo me quedo sin epidermis jajajajajaajajaj.Gracias por la buena noticia a la espera ansiosamente te quiero MeryB sos lo más de zamoraa......ah y a empeza a pensar en la proxima aunque estoy segura q ya esta siendo cocinada muejeejejejeje.....majo

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    1. Mas que Florence Nightingale soy Annie Wilkes que también era enfermera, (aunque de ficción), un día te da flores y al otro te corta el pie!

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  13. Que hermosa repuesta que me diste. Gracias Mary!!!! Aunque no te creas romántica, lo sos! Tipo Graziani, dura en apariencia pero dulce de leche por dentro ;) Besos Romina

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    1. Es verdad Romi ésa soy... Me cuesta demostrar... Besos ;)

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  14. "TODO CONCLUYE AL FIN NADA PUEDE ESCAPAR
    TODO TIENE UN FINAL, TODO TERMINA
    TENGO QUE COMPRENDER NO ES ETERNA LA VIDA..."

    LA VIDA NO ES ETERNA, PERO ALGUNOS AMORES SI LO SON...
    POR MOMENTOS PENSÉ ¡ CUANDO SE TERMINA ESTA TORTURA! ¿ EL CALVARIO PODRÁ, AL FIN, DAR PASO A LA FELICIDAD?
    CUANDO TERMINE DE LEER EL CAPITULO 13 DEFINITIVAMENTE ME DI CUENTA DEL AGUANTE, AGUANTADORA, AGUANTADORA. NO SE PUEDE SOPORTAR TANTA TRIBULACIÓN.
    EN FIN ACÁ ESTAMOS A PASOS DEL FINAL, ENTONCES SUPE QUE SI "RESURRECCIÓN" ME HABÍA PROVOCADO AFLICCIÓN, CONGOJA, FATIGA, PESAR, ESO SE DEBÍA A QUE ESTABA IMPECABLEMENTE ESCRITA, QUE HABÍA EN ELLA ELEGANCIA, VIRTUOSISMO CON PÁRRAFOS PULCROS, EN MUCHOS CASOS CON UNA SENCILLEZ QUE QUE LA CONVERTÍAN EN INTACHABLE.
    POR TODO ESTO, NO PODRÍA SIQUIERA TENER LA AUDACIA SUFICIENTE PARA, NO ACEPTARLO, SI ESE HUBIERA SIDO EL FINAL, CON TODO EL DOLOR DEL ALMA, HUBIERA TENIDO MI APOYO.
    A MIS ALUMNOS SIEMPRE LES ACONSEJO" SI VAN A TIRAR DE UN AVIÓN A UN PERSONAJE, LO TIRAN DEL AVIÓN, PERO LO TIRAN. NO HAY VUELTA ATRÁS"( EN REALIDAD ME LO ENSEÑARON EN UN CURSO DE GUION, DONDE LA GUIONISTA ERA BASTANTE DESALMADA...)
    MARY LA HISTORIA ES SUYA, Y LO QUE EN ELLA SE VIVE TAMBIÉN.
    ETERNAMENTE AGRADECIDA, ESPERANDO ANSIOSA EL ¿ULTIMO CAPITULO? PARA DISFRUTAR, TRANQUILA, ENTERA...

    P/D ¿ULTIMO CAPITULO? TAL VEZ ,DE SER ASÍ ¿QUE RESPUESTA LE DOY A "ESTO"?

    "¿Te harías un tatuaje por mí, Pedro?
    El contacto de sus dedos lo tiene electrizado, lo enloquece tanto como el sonido grave de su voz.
    -Lo haría. Y vos… ¿Qué harías vos por mí, Guille?
    Lo piensa un momento y se sonríe, imaginándolo.
    -Yo… lo que nunca jamás soñé que querría hacer.
    -¿Y puedo saberlo?
    -Dentro de poco, ¿Sos capaz de esperar, de no ser ansioso?"



    "¿Sabés una cosa, Guille? Te queda lindo el papel de abuelo, pero también te quedaría lindo el de papá… de nuevo.
    Guillermo deja al bebé en la alfombra y la mira intrigado. -¿Qué?
    -Digo, estás con una pareja bastante joven, tal vez él quiera experimentar qué se siente ser padre… ¿No pensaste en éso?
    -No, y no creo que Pedro tenga esa inquietud, jamás me lo dijo. Y yo, decididamente, ya estoy grande para andar cambiando pañales, Ana.
    -Bueno, pero si él quisiera… ¿Vos te negarías?
    -No sé, pero la verdad, no es algo que discutiría con vos, tampoco."

    " Pero la ley me da la autorización para tomar una decisión a mí. Como abogado debés saberlo perfectamente."

    " La realidad es que ahora no tiene argumentos. Lo único que lo liga a Guillermo es un lazo moral. La ley es otra cosa."

    TODAS LAS GRACIAS TODASSSSSSS!!!!!!

    ES UN ACTO DE FE EL AMOR.NO PODÍA NO PASAR. MONICA DE LANUS.






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