
CAPITULO 3
Beto se asoma a la puerta del despacho. -Estamos organizando una cena para esta noche. ¿Está bien?
Sin darse vuelta, Guillermo le contesta mecánicamente que sí, no quiere perder la concentración. Tiene menos de media hora para terminar lo que está haciendo y salir disparado para el Juzgado. Pedro le pregunta qué se festeja.
-Pero qué pregunta es ésa... Tu regreso. ¿Hacemos un asadito, como antes?
-Bueno, pero no sean ratas y compren buenos cortes.
-No te preocupes, paga el jefe -Beto se ríe y mira a Guillermo esperando un reto, pero lo ignora por completo.
-Bueno ahí va. Yo me encargo. ¿Vos Guille necesitás que te lleve a algún lado?
-No, me tomo un remís.
Un par de segundos después se da vuelta y lo llama. -Beto, esperá! Andá al negocio de muebles de oficina y comprame un sillón de escritorio. Que te lo anote en la cuenta. Elegí el mejor que tenga.
-¿Como el tuyo? -le pregunta asomado.
-Si… no aguanto un día más en este silloncito berreta.
-Vos me lo cediste, ahora te quejás, mi amor…
Va a contestarle “no, lo quiero para vos y yo me quedo con el mío” cuando nota que Pedro se ha quedado mirándolo perplejo. Ve su mirada deslizándose de él hacia Beto, incómoda, casi culpable. Repara en sus palabras “…ahora te quejás, mi amor”. Gira la vista y se encuentra con Beto que espera allí parado y sin entender el alcance de esas miradas.
-Andá Beto, comprá eso.
Cuando sale, se gira y lo mira frunciendo el entrecejo. -¿Qué bicho te picó?
-Perdón. Sé lo mal que te cae que te nombre así delante de la gente… pero Beto es un amigo, es de confianza. Se me escapó.
-Ay, Pedro…-resopla mientras se levanta-. Dejame de joder.
Pedro no comprende muy bien el significado de esas palabras. Guillermo siente el impulso de detenerse a explicarle la diferencia que supone para él “amigos y familia” y “resto del mundo” pero no tiene tiempo que perder ahora. Se levanta y recoge apurado unos papeles.
-¿Te acompaño al juzgado?
-No, quedate mejor. Me ayudás más adelantando un poco desde acá. Llamá al perito y averiguá para cuándo va a estar el nuevo informe que pedimos.
-¿Matías se queda también, no?
-¿Matías? Si, por supuesto -levanta los anteojos y lo observa con seriedad-. Pueden seguir con ésto juntos… él está al tanto de todo lo que se hizo.
-No tengo problema -Pedro se levanta y se apoya en los bastones. Saca un tomo de la biblioteca y se queda recostado sobre el mueble leyendo un artículo.
-Me hubieras pedido que te lo alcance…
-Si no me muevo es peor, Guille, me aconsejaron que no me quede tanto quieto.
Guillermo termina de imprimir un documento y se pone el saco.
-Si, bueno… como digas. Yo me voy a la tortura de los 30º. Por favor, cerrame el mail -se acerca y le da un beso en la comisura de la boca-. Nos vemos si Dios quiere para almorzar.
-Suerte, y no te estreses que no vale la pena. Cualquier cosa me llamás. Te espero para comer, “mi amor”.
Guillermo lo mira y se ríe con ganas. -Guardá muchos “mi amor” para esta noche… que yo ya tengo los míos preparados.
Vuelve a sentarse con una cosquillita que le baila en el estómago al imaginar la noche. Estar con Guillermo es patinar sobre suelos mojados, pero vale la pena el riesgo. Para qué fijarse en nimiedades, todo está bien. Va a cerrar la pestaña del correo electrónico para abrir el del expediente cuando el título de un correo le llama la atención. “¿Camila Moravia?” Hace clik con el mousse y el mensaje se despliega en la pantalla. Lo peor no es el asunto, lo que le choca como una cachetada es el remitente. José Miller. Lee el mensaje una y otra vez, no puede entender el sentido. “Perdón por la demora Guille, he tenido una serie de quilombos acá en el estudio y realmente se me pasó… Logré localizarla en la empresa que te comenté, en Montevideo. Tengo su dirección y su teléfono. Avisame si querés que me contacte con ella. Aún está en pie mi invitación. Quedo a la espera”. ¿Invitación? A qué se referirá ese perro… Siente una furia honda subirle por dentro. Revisa los mensajes enviados. No hubo respuesta. Debería haberle contestado puesto que el mensaje es de casi una semana atrás. Tal vez le haya hablado por teléfono. Sin detenerse a reflexionar, oprime responder al remitente. “Vení al estudio y charlamos”. Pulsa enviar. Un segundo antes de que termine de girar el simbolito trata de cancelar. Demasiado tarde. Mensaje enviado. “La puta madre que me parió. Guillermo me va a matar”. Decide una nueva estupidez., lo elimina. No, mejor así. “Es su palabra contra la mía. Yo no sé nada. Carita de póker”.
Lo sobresalta la voz de Matías en el vano de la puerta. -¿Querés que veamos lo de Carrasco?
-Bueno, sentate -cierra el correo y decide olvidarse ya del asunto o no va a poder trabajar.
…
Matías tira la lapicera en el escritorio. -Estos bodrios penales me hacen desear haber seguido medicina.
-Qué curioso… a mí me pasa lo mismo con los temas civiles -le contesta Pedro sin mirarlo-. Suerte que no todos tenemos los mismos gustos -agrega para suavizar su comentario.
Matías se ríe. -No te creas… a veces nos gustan las mismas cosas.
Pedro levanta la vista y se topa con la mirada burlona de Matías. Ah, cómo quisiera levantarse y borrarle esa sonrisa con una buena trompada… Cuenta hasta cinco y vuelve a bajar la vista al escrito que está redactando.
-¿Vos sos soltero…? ¿Tenés hijos? -espera que la estrategia de hacerse el desentendido con respecto a la orientación sexual de Matías no resulte demasiado patética.
-Hijos no. Y soltero, bueno eso por desgracia sí.
-¿Por qué por desgracia? Hay gente que es muy feliz con su soltería. No es tu caso, por lo que veo.
-No, no es mi caso. Yo estaba muy bien con mi libertad hasta que me enamoré.
Pedro levanta la mirada. -¿Te enamoraste…? ¿De quién? -mierda, mierda. Se le escapó la liebre. Trata de disimular con una sonrisa.
-No importa. No soy correspondido -Matías lo mira con evidente fastidio. Parece que quisiera clavarle un puñal con la mirada. Por supuesto, de quién iba a ser. Se lo está confirmando con la expresión. Maldito pendejo.
-Ya va a llegar la persona. Si no sos correspondido, por algo será. No era lo mejor para vos.
-Eso es una reverenda pelotudez. Sí es lo mejor para mí. Pero se me adelantaron.
Matías casi escupe las palabras. Pedro se endereza en su asiento. Bueno, con que ésas teníamos. Parece que quieren declararle la guerra.
-Pero por lo visto no te das por vencido.
-¿A qué te referís? Qué sabés sobre mí…
-Saquémonos las caretas, Matías. ¿Te creés que soy tan boludo que no me doy cuenta del jueguito que venís gambeteando desde que lo conociste a Guillermo? Te importa un carajo saber que está conmigo. Cortala de una buena vez.
-Y no pensás que a lo mejor si no me doy por vencido es porque soy inteligente y puedo ver más allá…
-¡Más allá de qué mierda! Dejá de hacerte el intrigante. Guillermo no te da bola. Parecés una putita regalada.
-Calmate, Beggio. Vos parecés una esposa despechada. No pasó nada, esto es sólo una charla, un intercambio de opiniones…
-Yo no necesito charlar ni intercambiar nada con vos. Sabelo de una puta vez. Si seguís con esa actitud ésto va a ser un infierno.
-¿Por qué? Yo no empecé… vos me preguntaste, y te respondí.
Pedro se queda mirándolo. Encima cínico. Guillermo jamás se fijaría en él. ¿Para qué preocuparse? Es perder energía y hacerse mala sangre por algo que no vale la pena.
-Disculpame, Matías. Limitemos esta relación a lo laboral. No tiene sentido.
-Estoy de acuerdo. Lo que deba ser, será.
-Pero si te llego a descubrir metiéndote en terreno ajeno… te juro que te destrozo.
Matías larga la carcajada. -Qué miedo… a ver quién destroza a quién -le alarga la mano-. No te enojes, es un chiste.
Pedro le acepta el apretón de mala gana. -Sigamos trabajando.
Una hora más tarde Guillermo llega con comida que compró de paso. Los encuentra enfrascados en la redacción de un alegato. -¿Comemos?
Pedro y Matías se miran. Hay un extraño aire de complicidad entre ellos. Ojalá que al fin estén llevándose mejor, piensa satisfecho. No hay nada que no se pueda pulir con un poco de buena voluntad.
…
Mientras juegan una partida de cartas, Matías y Beto se alternan para cuidar los trozos de carne en la parrilla. Han empezado un poco tarde con el fuego pero es viernes y al día siguiente no se madruga. Gabriela prepara una ensalada en la cocina mientras charla con Pedro.
-¿En serio no extrañan la vida bahiana? Yo me moriría si después de un año me tengo que volver a esta ciudad.
-Pensé que sí iba a extrañar, pero ya me estoy acostumbrando. Y Guille siempre quiso volver así que está en su salsa.
Gabriela se gira y lo mira sonriente. -¿Se llevan bien…?
-Qué pregunta, ¿no se nota?
-No, lamentablemente no son muy demostrativos.
-Ah, pero qué zarpada, Gaby… si te escucha Guille se muere -Pedro se ríe también.
-Compré unos buenos vinos para que se afloje un poco. A ver si así consigo que no esté tan acartonado… cuando están con gente alrededor ni te mira. ¿Te parece sano éso?
-No, a mí no… pero es su forma de ser. En Brasil estaba un poco más suelto, pero allá es diferente. Hasta conseguí que me tomara de la mano cuando íbamos por la calle.
-Nooo! ¡Pagaría por verlo! Quiero ese Guillermo…
-Shh, no creo que acá se anime a tanto. Lo volvió a endurecer este ambiente. Dejemos que sea como le nazca. Yo con que me prodigue lo que quiero en privado me doy por satisfecho…
-Algún día tenemos que salir vos y yo, así me contás.
-Ni en pedo, Gaby. Si Guillermo se entera que cometo alguna indiscreción se pondría como loco. Odia la exposición.
Marcos entra a la cocina con un paquete de panadería. -No saben los tiramisú que compramos…
-¿Y Guille? -pregunta Pedro.
-Se quedó conversando con los muchachos.
Pedro se levanta y sale al patio.
-No le pierde pisada… es tremendo este pibe -comenta Marcos.
-Vos porque no te bancás que te estén encima, pero a Guille no le molesta.
-Esperá unos añitos y vamos a ver si opina lo mismo. El control cansa, Gaby. Es bueno que lo sepas.
-A lo mejor no es control sino amor. Algo en lo que vos parece que no sos muy experto.
-Al contrario, yo sé mucho de eso. ¿Descorcho este vino?
…
El asado despierta comentarios de admiración. -¿A quién tenemos que felicitar? -pregunta Marcos.
-A mí -dicen al mismo tiempo Beto y Matías. Todos se ríen. El clima es distendido, la noche es agradablemente fresca. Han corrido por la mesa ya tres botellas de vino.
Pedro le llena la copa a Guillermo y la mira a Gabriela. Le guiña un ojo, ella sonríe y le pide a Beto que encienda el equipo de música. -¿Esta electrónica está bien? -le consulta mostrandole un cd.
-Perfecto, -contesta Gaby- a ver quién se anima primero a bailar.
Guillermo se sonríe y lo mira a Pedro. Él le dice bajito: -¿Me vas a dejar bailar solo, Guille?
-Lo siento… ya conocés el paño. Además… bailar así, ¿te parece?
-Ya vas a ver cómo puedo -Pedro se levanta y se calza los bastones. Va hasta el fondo donde Beto y Gabriela bailan. Marcos desaparece en la cocina.
-Parece que nos dejaron solitos… -le dice Matías al otro lado de la mesa.
-¿Y vos no bailás, tampoco?
-Si, no tengo problema. Si vos te animás yo te acompaño.
Guillermo sonríe. -Esta noche no quiero dormir en el sofá del living, Matías.
-Acordate que cuando necesites un lugar para dormir, a mí me sobra espacio en la cama.
Guillermo se queda mirándolo divertido. -Estoy empezando a creer que solo hacés esto por entretenimiento. Y te juro que me tranquiliza.
-No saques conclusiones erróneas.
Matías se da vuelta y mira a Pedro. Guillermo sigue el curso de su mirada. Observa los intentos de Pedro por no perder el ritmo, se muere de ternura al verlo. -Aún con bastones, baila mucho mejor que yo.
-Baila bien. Pero yo me muevo mejor... -lo mira a Guillermo y se pasa la mano por el pelo, deteniéndose deliberadamente en ese gesto más de la cuenta.
Guillermo baja la vista. De repente siente un calor extraño que le sube por el estómago, se molesta consigo mismo. Apurado por escapar de esa situación absurda, se levanta y va hasta donde está Pedro. Lo toma de sorpresa, pasando sus brazos por detrás en su cintura y juntándolos en su pecho. Le apoya la cabeza en el hombro. Pedro tira los bastones a un costado.
-Eh mi amor qué lindo… ¿Vas a bailar conmigo?
-Enseñame…
Pedro se gira y lo mira encantado. Lo toma de las manos pero Guillermo va más allá y lo agarra de la cintura. Pedro sube las manos a su cuello. -Tenés que moverte despacio, o me voy a caer al piso. Siento que tengo las rodillas metidas en yeso.
-No puedo creer que te estés moviendo así.
-Para qué te tengo a vos si no es para sostenerme.
Gabriela sin dejar de bailar se acerca por detrás de Pedro y le susurra al oído: -Surtió efecto el vino…
-Sí, gracias a Dios -se ríe Pedro.
Marcos pasa junto a ellos y se detiene con los platos de postre haciendo equilibrio en las manos, observándolos sin poder creer. -Se viene el fin del mundo, gente…
Guillermo sonríe y baja la cabeza avergonzado. -Qué tarado…
Matías enciende un cigarrillo y los mira. Hubiera jurado que lo que dijo surtió un efecto inesperado. Decide que no estaba tan equivocado con su estrategia.
-¿Me ayudás a repartir las porciones? -le pregunta Marcos.
-Sí, cómo no -se gira y los llama a comer.
Mientras saborean el tiramisú, se ponen a discutir sobre las modificaciones que planearon hacer en el estudio. -Van a tener que cambiar los planos, Guille… incluir el despacho de Pedro abajo. No le conviene tener que andar subiendo y bajando todo el día una escalera -opina Marcos.
-Tampoco estoy tan inútil.
-No, si ya lo comprobaste -le dice Matías-. Te movías con soltura. Aunque supongo que todavía te falta un poco de rehabilitación ¿no? Te veo un poco rígido de cadera.
Pedro le echa una mirada furibunda. Esta vez tiene que contar hasta diez. Guillermo interviene pidiendo un brindis. Llenan sus copas con la última botella de vino de la noche. Brindan por la nueva etapa del estudio, por la amistad, por el amor, por todas las cosas importantes que les viene a la cabeza.
-Yo quiero hacer un brindis más personal -añade Matías. Alza su vaso y mira a Guillermo a los ojos-. Brindo por vos.
Guillermo estira su mano y aprieta la de Pedro. Quiere transmitirle la calma que sabe que acaba de perder. Levanta con la otra mano su vaso y le responde. -Yo brindo también por vos, por todos ustedes, mis amigos, mis socios. Pero muy especialmente, por mi amor.
Gira la vista y clava la mirada en Pedro.
…
Esa noche venía predestinada a otro vacío interpuesto entre los dos. Demasiadas afrentas en un solo día, pensaba Pedro. El mail de José, Matías y su acoso intragable. Pero fue comenzar a desvestirse cada uno a los lados de la cama y algo en el aire cambió. Guillermo abrió las sábanas. Pedro se quitó toda la ropa. Se dio vuelta a mirarlo. Él lo observaba en silencio, pertrechado tras su piyama. Indeciso. Cualquier chispa de discordia que pudiera haber surgido se apagó antes de nacer.
Pedro se recuesta y desliza una mano bajo su cabeza. La otra la baja despacio por su pecho, sigue por el abdomen, se detiene a un palmo de su sexo. Guillermo permanece de pie, impregna sus pupilas con la imagen de esa piel en penumbras. Tan insoportablemente bello. Irresistible. Se quita el piyama y se recuesta a su lado, de costado. Pasa sus dedos por el brazo de Pedro, se detiene al llegar a la mano que reposa sobre el vientre. Pedro la aprisiona con la suya y la obliga a bajar más aún, la apoya sobre la línea de fuego. Guillermo siente variar el ritmo de su propia respiración, se le agita el corazón peligrosamente. Tendrá que ir más despacio.
-Te quiero, Pedro…te quiero, te quiero… -Pedro gira la cabeza y lo mira con los ojos desbordados de deseos. Su boca arde en la penumbra y le pide a gritos que la bese.
Guillermo obedece, le besa la boca, la cara, el cuello, baja por su pecho y se detiene en ese diamante oscuro que resalta como una isla en la incandescencia de su piel. Unos segundos después, reemplaza la caricia que está ejerciendo con la mano con la presión de sus labios.
La noche se queda corta, como siempre.
…
-Pedro, mi amor, despertate que llegamos tarde -lo zamarrea pero él no se da por aludido. Mira la hora una vez más. Si siguen allí no van a llegar a tiempo a la inmobiliaria-. Teníamos que estar a las diez, ya son las nueve y cuarto. Si no te levantás ya, me voy solo.
-Hmmm estoy cansado… ¿no podemos ir mañana?
-Mañana es domingo y está cerrado. Sos vos el más apurado en rajarse de acá. Levantate.
Pedro se incorpora y se queda apoyado sobre el respaldo de la cama.
-Me duele todo.
-No te quejes… es tu culpa -Guillermo busca ropa interior y entra al baño. Mientras se ducha le pide nuevamente que se apure.
Pedro se masajea las piernas. Un calambre amenaza con torturarle las pantorrillas. Abusó del baile, del alcohol. Pero mucho más de lo otro. Estaba amaneciendo y aún no se decidía a terminar su labor. A veces no entiende de dónde le nace tanta pasión, nunca fue así con nadie. Guillermo le hizo descubrir el alcance de todo su deseo.
-Ya estoy listo -le dice cuando sale del baño-. ¿Querés que te ayude? Te veo un poco agotado.
-Ah pero te hacés el canchero… Vos porque estás tomando muchas vitaminas.
-Si, pero además yo no me metí a hacer goles toda la noche.
Pedro sonríe. -Te prometo que hoy sólo miramos una película.
-No, si yo no tengo miedo. Lo que no se usa se oxida.
-Me doy una duchita rápida y nos vamos.
En la inmobiliaria Guillermo no logra interesarse por ninguna propiedad. A todas les encuentra una falla. Pedro intenta que vea lo bueno pero él siempre ve lo otro.
-Por qué no empezamos por visitar un par… El resto de la semana podemos seguir viendo -le aconseja.
-Tiene razón el señor, no es lo mismo apreciar las comodidades en un catálogo.
-Son todos departamentos, Pedro. No tienen espacio.
-Tengo una casa en Olivos que puede agradarles. No hay mucha diferencia en los precios. Tiene un buen parque y un asador nuevo. Es ésta -le alcanza la foto a Guillermo porque a estas alturas ya sabe quién maneja el timón.
-¿Es una casa reciclada? -le pregunta desconfiado.
-Si, pero de excelente calidad. Paredes de treinta, pisos de roble…Toda la instalación de agua y luz nuevas. Sin humedad. Es muy buena casa.
-¿A vos te gusta, Pedro? Me parece demasiado grande.
-Si…, no tiene otra más chica? Con dos dormitorios es más que suficiente.
El hombre busca y encuentra una. Le alarga la foto.
“-Humm… se ve chica ésta. No me gusta, está encajonada entre las otras propiedades.
-No, ésta se ve rara… miren, para mí tiene el techo torcido.
-No, de dos pisos no. Solo planta baja.
-Qué es eso de play room…hábleme en criollo, hombre.
-Ah, no, con moquetas no, es un asco.
-Se ve medio flojo el barrio acá…
-Esta es muy cara.
-Tan barata debe tener algo malo…
-¿Sin garage? ¿Y quién no tiene auto hoy en día? -ahí Pedro se gira a mirarlo francamente asombrado y se muerde por no decirle “¡Nosotros, Guillermo!”
-¿Con pileta? Ni en broma hombre, es un karma mantenerla.”
A la media hora el vendedor está a punto de levantarse a buscar un café. De ser posible en Calamuchita. Y Pedro se aprieta las sienes mientras se remueve en un asiento que ya empieza a parecerle hecho de cemento.
Milagrosamente llega la enviada del cielo a rescatarlos. Es una propiedad en Béccar a una cuadra del río que por razones que Pedro no termina de dilucidar a Guillermo le parece perfecta. A esta altura él acepta lo que sea. La casa realmente es una oportunidad y los dos quedan complacidos. En la puerta, luego de verla, se despiden del vendedor y acuerdan volver para dejarle una seña el mismo lunes. Al quedarse solos, observan el suave oleaje que a la distancia hamaca los barquitos del club náutico.
-Está alejada, tal vez debimos buscar en otra zona…
Pedro no lo deja continuar. -Mejor, este va a ser nuestro Paraíso.
Guillermo lo mira y no lo duda ni por un segundo. Un paraíso es cualquier lugar que ese hombre se atreva a pisar.
***
CAPITULO 4
Termina de desayunar y sale para la sesión de fisioterapia con renovado entusiasmo. Cree que esta semana le deparará muchas satisfacciones. La posibilidad de poner por fin en marcha un proyecto de vida en común, una casa propia, definir en el estudio cómo trabajarán de aquí en más. No quiere interferencias molestas. Si es necesario le pedirá a Guillermo una charla con él y Matías. Dejar las cosas en claro y acabar con esa absurda rivalidad.
Guillermo demora la partida para el estudio. Se siente cansado, aunque no lo quiera admitir. Su compañero tiene muchos ímpetus, ha ido dejando de lado de a poco sus inquietudes con respecto a los cuidados que deben tener, se ha mostrado cada noche más apasionado. A veces le cuesta acompañarlo, siente que mientras él ya quiere bajarse de la calesita Pedro apenas está sacando entradas. ¿Cómo encarar una relación en esas condiciones? No quiere desilusionar a Pedro, pero tampoco puede seguir manteniendo ese ritmo mucho tiempo más. Siente una creciente preocupación al pensar de qué manera enfrentar ese diálogo con él. Recuerda lo difícil que fue hablar con Fabián acerca de su homosexualidad. Lo imposible que le resultó explicarse en términos que pudieran satisfacer la necesidad de saber de su hijo y la suya de mantenerse a salvo de una exposición excesiva. Ahora es algo parecido. Pedro merece saber, y él necesita no abrir del todo su alma, guardar un poco de toda esa mezcla de miedos, indecisiones y culpas que está sintiendo. Cuanto más lo piensa menos quiere hacerlo. Pero sabe que tuvo demasiada suerte las dos veces anteriores, la tercera podría ser la vencida.
…
Al llegar al estudio Pedro ve venir un tornado de metro y medio de altura que se le cuelga del cuello. -¡Pedrito! ¡Mi amor, cosita, te extrañé tanto! -Cuca no lo suelta.
-Eh Cuqui yo a vos también… ¿dónde estuviste la semana pasada?
-Me fui a mi casita de la costa. Mi sobrino me obligó a tomarme vacaciones. Pero ya estoy de vuelta. ¡Qué lindo que estás… se nota que te están cuidando bien!
Pedro se siente avergonzado. Al fin de cuentas, es la tía de Guillermo. Ella lo advierte y le guiña un ojo. -Andá, andá a trabajar. Enseguida te llevo un café.
En la oficina no ve a nadie más. Entra al despacho y encuentra a Marcos y Gabriela charlando con unos clientes. -Perdón… ¿y Guillermo?
-Hola Pedro. Se fue con Matías. Lo llamaron para sacar a una gente de la cárcel -Gaby se levanta y se acerca para hablarle más bajo-. Enseguida te desocupamos el despacho. Y después nos vamos con Marcos a la financiera, si Dios quiere pronto vamos a firmar un contrato con ellos.
-Bueno. Mientras me tomo un café en la cocina.
Antes de salir repara en el sillón nuevo donde Marcos con absoluto desparpajo ha desparramado su anatomía. Se sonríe al pensar que si Guille lo viera, demoraría menos en sacarlo a patadas que en decir buenos días.
Cuca le deja la taza sobre la mesa de la cocina. -Tengo que ir al súper a comprar algunas cositas. Voy con Beto.
Pedro mira el celular. No le envió ningún mensaje. Salió muy apurado, eso es todo. Con Matías. Qué buen comienzo de una semana tan prometedora. Está terminando su café cuando siente que salen del despacho. Perfecto, por lo menos podrá empezar a trabajar de una vez y dejar de rumiar en qué estará haciendo Guillermo.
Se sienta en su nuevo sillón y prende la notebook. Alguien golpea la puerta.
-Adelante -contesta y se da vuelta.
José entra vacilante. -Ah… hola. Lo busco a Guillermo… no sabía que te iba a encontrar acá. Me la crucé a la tía en la puerta y sin preguntarme nada me hizo pasar.
Pedro se queda paralizado. Se había olvidado por completo del mail.
-Miller… pero qué gusto volver a verte… no sabía que estabas libre. Te imaginaba en la cárcel.
-¿Qué…?
-Si. Donde van a parar los tipos que trabajan para la justicia y se vuelven delincuentes.
-No sé de qué me estás hablando. Me parece que estás siendo bastante desagradecido.
-Ah, sí… ¿Y qué tengo que agradecerte? Contame… porque después de un año perdido en el culo del mundo se me olvidó de qué tenía que estar agradecido.
José cierra la puerta y se apoya contra ella.
-Habíamos quedado en que te iba a avisar cuándo podías volver sin peligro. Y lo hice, Beggio.
-Claro. Porque te viste obligado. Si no hubiera sido porque Camila abrió la boca yo todavía seguía esperando tus señales de humo en la playa.
-Tan mal no la pasaste. Te dí un montón de plata y me arriesgué por vos.
-¿Por mí? ¿Y quién era yo para que te arriesgaras por mí? Más bien decí que todo lo que hiciste fue por Guillermo.
-Bueno, da igual. Pero te ayudé también, por rebote.
-Qué caradura que sos… en lo único que pensaste fue en vos.
-No sé a qué te referís. No me gusta cómo me estás hablando.
-Sos un trucho. Lamento que no te hayan enjuiciado.
José hace un gesto de fastidio. Pedro no puede creer que no se digne a pedir perdón, o al menos a ensayar alguna justificación que suene más creíble.
-No vine para hablar con vos. ¿Dónde está Guillermo?
-No está. Y para vos, lamento decirte, no va a estar más.
-¿Porque vos lo decís?
-Si. No te le acerques más pedazo de hijo de puta. Ya conseguiste bastante.
José sonríe y baja la vista. -Ah, te contó…
Pedro inspira profundo. -Todo. No sos nada para él. Nunca lo fuiste. La triste oportunidad que tuviste fue porque me creía muerto. Gracias a tu mentira. En eso tengo que reconocer que fuiste muy astuto.
-Puede ser que haya sido una triste oportunidad… pero lo disfrutamos mucho, Beggio. Creyéndote muerto o no, lo pasó muy bien conmigo. Yo diría que… demasiado bien.
Pedro siente que el corazón se le acelera. Quisiera agarrar uno de sus bastones y convertirlo en una brochette de fiscal, asado a fuego lento en la parrilla.
-Que se haya acostado con vos no significa nada. No vas a hacerme sentir celos. Mirate. Sos un pobre resentido que sabe que lo usaron y lo desecharon.
-No te permito que me sigas insultando. Acá el único resentido sos vos. Para que sepas, no sos tan especial. Antes de acostarse conmigo estuvo con otro. ¿Te habló de Nazarre? Por lo visto no sos tan irreemplazable.
-Si, me habló y me dijo que era casi tan insulso como vos. No podía decidir quién de los dos había sido más frustrante.
-Estás inventando. Con él no habrá sido nada, pero conmigo estuvo bastante tiempo. Cuatro meses… ¿te imaginás la cantidad de noches que pasamos juntos? Tal vez no se enamoró de mí, pero… la de imágenes que le deben haber quedado en la cabeza, Pedro. Mejor ni pienses en eso, por tu salud mental. Yo puedo asegurarte que de mí no se olvidó. Ni yo de él.
Ahora Pedro se levanta del asiento. Tiene los puños apretados y la garganta también.
-Basura de mierda.
-Lo siento, Beggio. Las cosas son así. Y por lo visto, tan atrás no me dejó. Busca cualquier excusa para llamarme.
Ya no puede aguantar más. José no logra esquivar el derechazo. El puño le da de lleno en el centro del mentón y lo derriba sobre el escritorio. Pedro se echa sobre él y le aprieta el cuello con las manos. José intenta liberarse pero esos brazos lo tienen aprisionado. No puede gritar, apenas le pasa el aire. Estira la mano y empuja las cosas que están sobre el escritorio. La computadora cae al piso y el monitor se rompe con estruendo. Alguien llega corriendo y abre la puerta.
-¡Pará Pedro, pará que lo estás asfixiando! -Matías intenta sacarlo de allí. Pedro apenas reacciona aflojando un poco la presión. José aprovecha la distracción y logra empujar una pierna hacia arriba y clavársela a Pedro en los testículos. El dolor lo hace soltarlo y caer al piso. Matías pretende levantarlo de un brazo pero Pedro lo empuja y se queda allí doblado.
Guillermo está parado en la puerta. Observa todo sin poder creer el circo que está viendo.
-¿¡Qué mierda es todo ésto…!?
José se masajea la garganta. Intenta decirle algo pero sólo atina a toser.
Al oír su voz, Pedro estira la mano y se agarra del escritorio. Se levanta con dificultad, busca el sillón y se deja caer en él. Oculta su cara entre las manos. Nadie se atreve a agregar más nada.
…
-¿Cómo pudiste…? -lo mira y repite esa frase como intentando entender lo imposible. Está sentado sobre la punta del escritorio. Apenas un minuto atrás alguien terminó de juntar los restos del monitor y se quedaron solos. Pedro no ha variado un milímetro la posición. Sigue con la cara entre las manos, tapando su vergüenza. Intenta controlar el caos de su interior.
-Necesito que me expliques porque ésto es algo inédito. Vengo apurado, cansado de lidiar con burocracias y gente de mierda, y qué me encuentro en mi propio estudio… Un par de energúmenos comportándose como gorilas…
Pedro no contesta ni hace ademán de haber oído siquiera.
-¿Me estás escuchando? ¡Demostrá que sos un un hombre, carajo!
Levanta la cabeza y lo mira. En sus ojos se mezcla la culpa y el enojo.
-¿Cómo fuiste capaz? Qué hubiera pasado si no llegábamos… estuviste a punto de matarlo, Pedro…
-No…
-¿Te das cuenta lo que hiciste…, lo que estuviste por hacer?
-Sólo quería desquitarme. No iba a matarlo.
-¿Sabés la cantidad de asesinatos que empezaron por una discusión boluda?
-Lo tenía controlado.
-¡Controlado! Ah, el señor lo tenía controlado… ¡Cómo mierda ibas a calcular hasta donde podías apretar sin matarlo! Le dejaste el cuello marcado. ¿Te volviste loco?
-¡Sí, me volví loco! ¡Deberías haberlo escuchado! Ese hijo de puta que estás defendiendo, que tanto te preocupa… dijo cosas espantosas… me provocó hasta enloquecerme. ¡Yo no tuve la culpa!
-Estás delirando, Pedro… José no es así como decís. El no haría una cosa como ésa. No es su personalidad.
-Ah, no? ¿Y cómo es, a ver, vos que lo conocés tanto?
-Es un tipo tranquilo, educado.
-Ah, claro… seguro que antes de cogértelo te tocaba un violín y recitaba poemas de Shakespeare.
Guillermo se queda con la boca abierta. -Estás peor de lo que pensaba…
-¿Te das idea de cómo me estás mirando, Guillermo? No me creés, preferís pensar que me volví loco antes que pensar que puedo estar diciendo la verdad… ¡El que está mal sos vos!
-Decime qué te dijo. Convenceme. Quiero saber qué cosas tan terribles te hicieron poner así.
-Sos muy valiente, Guillermo. O temerario.
-¿Qué…?
-Me contó lo bien que lo pasaron. Y que aún lo buscás.
-¿Que yo lo busco?
-Dejá de hacerte el idiota. No vino a verme a mí. Te buscaba a vos. Lo llamaste, le pediste que te averigue sobre Camila.
-¿Y éso que tiene de malo? No significa que me quiera acostar con él.
-No es la impresión que él tiene.
-¿Y a mí qué carajo me importa lo que él piense? No puedo creer que todavía sigamos discutiendo sobre lo mismo. Cien veces te lo expliqué… y las cien me dijiste que me comprendías finalmente…
-Pero nunca escuché lo que hoy.
-Te juro que no puedo creer que de la nada se haya puesto tan grosero. Algo debiste decirle primero.
-¿O sea que la mierda soy yo?
-Te conozco, Pedro… los celos te trastornan. No razonás.
-Es verdad. Soy celoso. Pero lo que más me jode… no es lo que pasó en aquel momento, aunque pensar en eso me vuelva un poco loco. Lo peor es que pienses en él todavía. Que recurras a él, que confíes. ¿Te olvidaste lo que nos hizo?
-No, no me olvidé.
-¿Y entonces? ¿Es tan fuerte lo que pasaron juntos como para que le perdones éso…?
-No voy a volver a decir ni una sola vez más lo que ya dije. Pensá como quieras.
Guillermo da vuelta al escritorio y se sienta en su sillón.
-Encima tengo que agradecerte haberme quedado en bolas con la computadora. ¿Tenés idea lo que van a tardar en arreglarla? ¿Qué hago mientras tanto, me voy de vacaciones a Cancún?
-Para mañana la tenés, Guille. No me cambies de tema. Aún no me aclaraste lo que necesito saber.
-Lo que quieras saber, andá y preguntale a la ouija. Porque de mí no vas a escuchar una palabra más sobre ésto. Ya las gasté todas.
-Encima te hacés el ofendido. El cornudo soy yo y vos te enojás.
-Te das cuenta que no escuchás. Sos un pelotudo.
-Me habló también del profesorsucho ése de la facultad. Por lo visto está muy enterado de tus “intimidades”.
Guillermo baja la vista. Odia que Pedro escarbe en su culpa. Que le pegue en sus partes vulnerables.
-Cuántas veces voy a tener que pedirte perdón, Pedro… por algo que no fue mi responsabilidad… ¿Cuántas veces vas a hacerme sentir una basura?
-Hasta que desaparezcan de tu vida todos los chongos hijos de puta que te rodean.
-Pedro… eso es una tremenda falta de confianza. En mí, en vos…, me apena. Como si no hubiéramos pasado por cosas espantosas, y no hubiéramos sobrevivido a ellas. Apenas hace dos días estábamos buscando una casa para vivir juntos. ¿Eso no es suficiente? ¿Qué más necesitás para convencerte?
-Que tengas las pelotas de salir y decirle a todos lo que sentís por mí. Lo que yo significo en tu vida.
-¿Y te creés que no lo hago? Sabés que me cuestan ciertas cosas… y que hago un esfuerzo muy grande para superar la vergüenza. ¿No lo podés valorar?
-No, no alcanza -Pedro se levanta y recoge los bastones-. El día que te decidas a hacer lo que hace falta realmente… avisame. Mientras tanto, seguí mariposeando con Matías, con José, con Juan, con todos los putos de este mundo. Divertite. Yo acá me bajo. Porque tampoco yo tengo tanta cintura para ciertas cosas.
-Pedro, qué decís… Vení para acá -se levanta y lo toma de un brazo justo antes de que abra la puerta.
-Soltame.
-No me hagas sentir así, Pedro. No lo merezco. No vuelvas a castigarme.
-¿Castigarte? No… yo sólo pongo las cosas en su lugar.
-Me pediste perdón por hacerme daño aquella vez. ¿Ya no te acordás?
-No te preocupes. No voy a cometer esa pelotudez. Aprendí la lección.
-No te vayas por favor. Voy a hacer lo que quieras, lo que necesites.
Aún tiene su brazo agarrado. Pedro hace un movimiento y se zafa de él.
-No son palabras ni promesas lo que necesito. Esta vez quiero verlo con mis propios ojos.
-¿Qué es lo que querés que haga?
-Ya sabés. Quiero que te juegues por mí, por lo que decís sentir.
-Pedro… no sé cómo… ayudame.
-No puedo dirigirte como a una marioneta. Hacé lo que te dicte tu conciencia. Pero hacelo convencido. No voy a presionarte más.
Abre la puerta y antes de salir se gira y lo mira.
-Me voy a un hotel. No te preocupes por mí. Nos comunicamos… en algún momento.
Sale y deja la puerta abierta. Unos segundos después Guillermo oye el portazo de la puerta de entrada. Cierra suavemente, no quiere que nadie venga a preguntarle. Las piernas le tiemblan y la pena que le muerde por dentro le dificulta respirar. Se sienta en su sillón y apoya los brazos sobre el escritorio. Se recuesta sobre ellos, cierra los ojos. No le queda otra opción que llorar.
***
CONTINUARÁ
¡¡¡Ups!!! Que difícil se hace opinar esta vez... Cada uno tiene sus razones y sus motivos, por un lado lo entiendo a Pedro. La reacción contra José es lógica y comprensible, lo que les hizo es tan bajo y reprochable que hasta el mismo Guillermo aquella noche en el estacionamiento le puso un revolver en la cabeza. Y encima lo cancherea y se lo pasa por la cara. Yo también lo hubiese agarrado del "cogote"... Ni Swat me lo saca. Pero me parece que después de todo lo que han pasado, debería haber aprendido que los guantes no se cuelgan tan rápido.. que hay que luchar por lo que se ama.
ResponderEliminarGuille también tiene razón, ha blanqueado su relación, bailó con él en público y lo sacó a la rastra de la cama para ir a la inmobiliaria y elegir una casa donde vivir los dos juntos..
Creo que lo mejor que les pasó a este par de calentones ( y en los dos sentidos) fue vivir en Bahía, lejos del pasado de Guillermo que a Pedro a veces le cuesta sobrellevar.. Son dos personalidades muy fuerte, se aman hasta la locura o cierran la puerta de un golpe y se abandonan.. ¿Estarán comiendo milanesa de tigre? Chicos.. ¡Banje un cambio! ¿Puede ser?
Señora escritora, lo suyo sin pálabras.. como diría Guille, "las gasté todas". Sos una escritora impecable nena, tenés un don que nosotras maravilladas, aplaudimos de pie, domingo tras domingo.. ¡Gracias Mary!
Sandra, tu comentario demuestra que te ponés siempre en el lugar del otro para ver qué le pasa, pero creo que eso es algo que parte de la necesidad de amar y comprender a cada personaje por igual, tratando de entenderlos para poder construir una historia... como escritora eso lo ejercés así que lo tenés muy en claro. Si tiramos para un solo lado la cosa no funciona porque estaríamos escribiendo en contra de alguien o a favor de alguien, la cuestión no es esa... más allá de las preferencias personales de cada una, hay que tener la suficiente objetividad para entender las razones de cada personaje... acá obvio, Pedro se re calentó y con motivos! Pero Guille ya no puede más de remar tanto... hay que ponerse en el lugar de cada uno... gracias Sandri, un beso gigante, me encantó tu ecuanimidad, como siempre!
EliminarNo queres a nadie vivis gracias a mi dolor felicitaciones mara rosas
ResponderEliminarAl contrario! los amooooo
Eliminarhayyyy!!!! Mary!!!!! a vos te parece??? Pobrecito Guille!!! Encima lo deja solo y angustiado. Este Pedro a veces se pasa.... No digo que no se enoje...pero no con Guille, si se muere por él (quizás, literalmente ;) . Me reí tanto con algunos parrafos.... estuvo muy gracioso. Hermoso! Amo tanto a Guille....y a cielito tmb, pero hoy, no! Besos Romina
ResponderEliminar"No te vayas por favor. Voy a hacer lo que quieras, lo que necesites. " mi vida... tan tierno.... me lo como! Romi
EliminarGracias Romi, ya te lo dije por otro lado, tus comentarios me dan paz, me siento realizada jajaja!
EliminarPero que le pasa a Pedro ???Que pretende de Guillermo??/ Comprendo que este celoso pero yo en esta estoy con Guillermo...le declara su amor delante de todos y esta poniendo en riesgo su propia vida....me parece que Pedro se ha endurecido con tanto sufrimiento y no quiere ceder en nada...lo que si le encuentro razon es en querer matar a esa vibora de Jose....que bien escribis!!!! me encanta esta fics!!!! me encanta el momento en que ya todos se van y yo tranquilamente me pongo a leer ...no se que voy a hacer cuando se termine!!!! Gracias Pilar
ResponderEliminarHola Pilar! Gracias, y sí, tenés razón, supiste entender a la perfección la cuestión... pero bueno, viste a veces uno se exhalta, y en ese caso bien justificado estaba... dirigió su bronca a Guille pobrecito porque estaba muy caliente. Ya bajará el agua... qué lindo lo que me decís... me hace bien saber que te doy un ratito de felicidad... me encanta y ojalá sea por bastante tiempo (y seguí disfrutando, no te asustes si pasan cosas raras...)... beso gigante!
EliminarAy, Mary, adoro tus fics pero como siempre nos dejas con ese sabor amargo y este capítulo no fue la excepción. Yo no creo en los celos pero si me provocan, me encuentran. Y tanto Matias como Jose tiraron mucho de la soga. Pedro solo se defendió. Guille que se ponga las pilas y se juegue. Que ponga un pasacalle en la puerta del estudio que diga " Pedro es el amor de mi vida y nadie pudo, ni podrá hacerme sentir el amor, como él lo hace" jajajaja mata dos pájaros de un tiro.
ResponderEliminarEspero ansiosa el próximo domingo. Un beso Connie
Apoyo la idea del pasacalles =D
EliminarA mierda que buena idea Connie! No se me ocurrió! Es hermosa, pero... no lo creo capaz a Guille... viene avanzando pobrecito, pero eso sería demasiado para él... Pero te juro que me encanta! Y si me la guardo para otro momento...? Che, nadie me la robe eh!!!! Que Connie me la dio a mí! jajajaj las voy a prevenir que no la choreen... beso grandote, gracias Constanza!
EliminarMary!!! hola! desp de leerlo varios pares de veces he decidido que hay que comentar..... como el capitulo es doble voy a dividir mi comentario en dos. Cap 3: Bien ahi Guille!! bien...comenzó a ocuparse, no se molesto ante la expresión de Pedro frente a Beto, salió a bailar con él (con lo que sabemos que a el le cuesta eso), lo agarro de la cintura frente a todo el estudio y apoyo su cabeza en el hombro!!!! naaaa #morí impecalbe escena me sonó feo el calor que sintio frente a "la putita regalada" (matias), pero te lo dejo pasar....es una putita bastante apetecible... Sigo con todo lo que Guille está haciendo por Peter....Que era? ah si....este hombre hace diariamente, noche a noche un esfuerzo sobre humano para tener contento a su cielito, aún arriesgandose a morir en uno de los intentos, y por último, lo lleva a la inmobiliaria y a pesar que le cuesta se deja convencer por una de las casas.....que mas le hace falta a chiquitin lindo??? yo creo que hasta ahora Guille ha demostrado con creces su amor por el.....y ahi viene el cap 4.....debo reconocer que a mi tambien me encantaria hacer un brochette de fiscal y asarlo a fuego muuuuy lento.... genial Mary!! muy genial....es que Miller y su cara de cera se me aparece y me descompongo...mal....te juro....es un hdp! refregarle en la cara todo lo que refregó, escupirle lo de Nazarre! otra causa de mis nauseas! cómo no iba a reaccionar mal...me pongo en su lugar y no se....tal vez hubiera hecho lo mismo, solo que no se si me hubiese controlado....hasta ahi lo comprendo un poco, pero la sarta de reproches de despues no Pedrito pliiiiiiiiiiiis dirigí bien tu enojo!!! Guille esta vez esta haciendo verdaderos esfuerzos!! no podés irte a un hotel!!! no lo abandones asi!!!! Que mas quereeeeees!! ...No te vayas por favor. Voy a hacer lo que quieras, lo que necesites... y ....Pedro… no sé cómo… ayudame...... naaaaa Peter como te vas despues de escuchar eso de su boca...#derretidadeamor bueno...ni modo...habrá que esperar hasta el proximo domingo....no me enojaría si nos regalan otro doblete!!! que capacidad para separarlos tanto y de tantas maneras diferentes MAry! sos terriblemente bruja pero que pedazo de escritora!!!!! GENIA! Besos Silvana
ResponderEliminarHermosos comentarios Sil, me encantaron tus apreciaciones, todas! Viste que Guille es un amorcito... me morí de risa con eso de la putita apetecible, jajaja por Dios! Y bueno, sí... pero viste que salió rápido del mal paso... lo arregló muy bien! La verdad, cielito estuvo muy duro yéndose... veremos qué pasa. Si, tenés razón también que soy muy bruja... eso no se discute! El proximo domingo avisá con tiempo que no venga nadie, que va a haber un momento especial... espero te guste. Beso grandote amiga!!!!!
EliminarVOS YA ME CONOCES SOY CERO OBJETIVA CUANDO SE TRATA DE PEDRO ASIQUE VOY A DECIR ESTO PORQUE SI NO ME ENVENENO HASTA EL DOMINGO QUE VIENE ...GUILLERMO Y LA REMIL PUTA QUE TE PARIO CUANDO TE VAS A JUGAR DEFINITIVAMENTE POR PEDRO???DEJAME DE JODER NO HAY PEOR CIEGO QUE EL QUE NO QUIERE VER TE RODEAS DE TODOS LOS CHONGOS DE BAIRES QUE LO MALTRATAN A PEDRO HASTA LA DESESPERACION SE LOS TIENE QUE COMER EN SILENCIO Y PRETENDEN QUE NO REACCIONE NAAAAA LA PROXIMA VEZ QUE ME LLAME Y YO SE LOS SOSTENGO MIENTRAS LOS BOXEA!!!!!!!!!!!!!.SABES QUE GUILLERMO HABIAS LEVANTADO LA PUNTERIA CONMIGO PERO FUISTE PARA ATRAS OTRA VEZ ESTAMOS COMO CUANDO VIVNIMOS DE ESPAÑA, ASI QUE MAS VALE QUE LA EMPIECES A REMAR FLACO POR QUE PEDRO SE TE VA A BAHIA Y SONASTE HERMANOOOOO.Y DECILE LA VERDAD DE LO QUE TE PASA POR QUE EL SERA UN DESENFRENADO PARA HACER LAS COSAS POR ES SINCERO Y POR CASA?????LUEGO DE ESTA CATARSIS TOTALMENTE CARENTE DE OBJETIVIDAD Y DE UN CEREBRO EQUILIBRADO TE QUIERO DECIR MY DARLING FRIEND QUE AMBOS CAPITULOS ESTAN DE FABULA SI TE LEYERA ESOPO TE LLEVA EN ANDAS CON LA CIGARRRA LA HORMIGA Y DEMAS APLAUDIENDOTE A RABIAR ,SOS ATOMICA GENIAL TE DESAFIAS A VOS MISMAS Y TE SUPERAS LETRA A LETRA CAPA FLACA DE VERDAD CHAPEAU A REPETICION MUACKSSSSSSSSSSSSSS NOS VEMOS MUY PRONTO AMIGA...................majo
ResponderEliminarme parece o soy la unica loca que lo defiende a PEDRO jajajajaj no importa aunque me tiren con la compu rota de Guillermo lo banco a morir y me voy con el al hotel ajajajajajajaaj................A FUULL CON PETER!!!!!......majo
EliminarMajo, decí que te quiero tanto pero tanto, que paso por alto tus cañonazos contra Guille aunque me cueste, cosa que en mí es todo un privilegio porque a la hora de defenderlo soy un rotweiller con rabia, sé cuanto idolatrás a Peter pero acá los dos tienen razón... Guille hizo de todo, ya pobrecito está quedando manco de tanto remarla... qué culpa tiene que esos dos pajarracos estén calientes con él, a uno lo desahució y al otro lo cortó hace mil y sin embargo los dos siguen insistiendo, bueno José en realidad lo que hizo también fue defenderse del ataque de cielito, pero no tiene derecho, lo hizo de recontra resentido jajaja, imaginate no pudo contra Pedro y eso le duele! Bueno, renglón aparte para la fábula y Esopo me atraganté de risa, no podés ser tan ocurrente Majito que personaje divino que sos! Por eso amo tus comentarios... aunque me enoje porque me ataques a mi pobrechito Guille, no puedo dejar de adorarte!!!!!!! Beso recontra inmenso, no me faltes nuncaaaa (pero aflojá con la bronca, Guille es un tierno total ama a Pedro como a nadie...)
EliminarAyyyyyy Dios mío!!!! Este capítulo doble es mortalllllllll... Tanto chongo regalado rodeandolo a Guille... Mepa que todas debemos haber querido ayudar a Pedro a estrangular a Miller, verdadero HDP!!!!! Y el otro... Que va aumentando la provocación de vez en vez.. Maryyyyyyyyyyyyy, necesito que escribas la cuarta parte, eso se llama compensación, jajaja.
ResponderEliminarPárrafo especial para la histeria de Guillermo en la inmobiliaria... Pobre operador!!! Creo que si yo estaba en ese lugar le partía algo en la cabeza =D
Yyyyy... mamita!! La "escenita" hot que te mandaste... OMG
Otra cosa: me e-n-c-a-n-t-a todo lo de Marcos, es tal cual él!!! Desde el "se viene el fin del mundo" hasta el despliegue de su generosa anatomía en el sillón nuevo de Pedro. Geniallllll
Lo que generan las adicciones. Hoy llegué re tarde a casa, debería haber ido directo a dormir, encima mañana madrugo. Pero no iba a poder conciliar el sueño sabiendo que estaba el capítulo doble esperándome! Y ya son las 4 de la mañana... Y a las 7 me levanto... Y yo soy dormilona... Me vas a matar Maryyyyyy ;-)
Besooooooo!!
Con Majo queremos brochette de fiscal.
EliminarSi y de paso q Lo abrochen a Matiasssssssssssss jajajajajaa
EliminarSeeeeeeee!!!! Qué carajo se cree? Decirle "se me adelantaron"... Como si el amor, el flechazo fuera una cuestión de tiempo... Soñá nene que si vos hubieras estado con Guille antes que apareciera Pedro, cuando llegara chiquitín lindo a la vida de él, la patadita en el tujes que te hubiera dado Guillermo, como a Maximiliano... A ver si era cuestión de tiempo...
EliminarY algo más... Me olvidé de mencionar el campeonato de penales de Pedro... Mmmmmm, cuál habrá sido el arco? Jajajaja Pero qué bravo que es... Hasta el alba!!! No será mucho? Lo que sí, con el ritmo que le impone, que no tenga miedo de las otras lacras, si no le deja resto a Guille!
ResponderEliminarY otra cosa más voy a decir (porque recién ahora estoy leyendo el chat y lo que pusiste May). Yo veo perfectamente a tu Guille hermosamente enamorado y lo adoro. El hecho que exprese mi solidaridad con Pedro no quiere decir que esté en contra de Guille. Pasa que, como puse en OVNIs con Maximiliano, a veces aunque uno intente enterrar los mocos que se mandó en el pasado, exorcizarlos y alejarlos, se vuelven a presentar. Y yo comprendo que cada palabra del otro HDP de Miller es como un puñal clavado en el corazón de Cielito.
ResponderEliminarY, encima, con la discusión tan reciente y la calentura en la cabeza, me parece normal que se le salte la térmica y le diga lo que le dijo a Guillermo.
A quién no le pasó alguna vez en caliente decir y tomar actitudes que cuando se va enfriando la situación se recapacita?
Yo lo veo así, y desde ese punto lo defiendo a Pedro, lo que no quiere decir que lo ataque a Guille... Pero Guille... También no lo defiendas a Miller, no digas que es un caballero, cómo no le vas a creer a Pedro, con lo que el HDP hizo... No te olvides que en una mítica escena le refregaste el revolver por la cara... NO TE OLVIDES LO QUE ES.
Y ojo Mary, tu fic sí surte efecto. Y te estoy "profundamente agradecida" (Y acá lo digo emocionalmente y al borde de las lágrimas como Guille). Yo llegué a odiarlo a Guille, todo culpa de los guionistas (pero en breve voy a tomar mi venganza personal). Y ahora me re-enamoré del personaje como al principio. Digamos que logré equilibrar el amor por los personajes y eso me hace sentir mucho mejor.
ResponderEliminarGracias Guillermina por tus 8 o 10 comentarios, jajajaaja ya me parecía cuando entré que pasaba algo raro! Dije, soy famous, noooooo Mirá, concuerdo con todo lo que pusiste lo único que no estoy de acuerdo es en que Guille lo haya defendido a Miller, pero entendé, entró y vio a su dulce cielito estrangulando a José, a él también se le zafó la cadena... Pedro casi lo mata! Iba a ir preso! (creo que eso es lo que más le preocupaba, más que la muerte de José). Lo de tranquilo y educado no indica también que sea la mejor persona del mundo, puede tener esas características y ser tremendo hijo de puta. Lo que él no podía entender era el motivo de taaaaanto enojo de Pedro... ya el tema de su pasado lo había hablado cien veces, ya está cansado... en resurrección lo mencioné. Guille esperaba que Pedro lo hubiera superado , que no joda con ese tema. Porque él mira hacia adelante y cielito aún mira hacia atrás... no está bien eso tampoco... pero bueno, son los puntos de vista de cada uno de ellos... igual los celos trastornan y a veces no se pueden dominar. Te anticipo que el prox. capítulo te va a sorprender, me parece... y si te faltaba una vuelta de rosca para "perdonar" a Guille, bueno... un beso grande grande!
ResponderEliminarAyy Mary al fin llegooo vengo atrasada pero llego siempre, amo con toda mi corazón a estos dos hombres hermosos, pero esta vez Pedro se fue de tema!!!! Que más quiere de Guille estuvo a punto de morir por el, lo rescató de morir ahogado, que quiere este chicoooooo?????? Me lo va a terminar matando, please!!!! Piedad para mi Guille!!! #lodije!!!! Jajaja besos marian
ResponderEliminarMarian adhiero totalmente a tus palabras! Cielito se equivocó, los celos lo obnubilaron pero ya va a bajar el agua! Y para bien! Gracias Mariana y sobre todo por apoyar a nuestro pobre amor que ya bastantes problemas tiene y bastante demostró! Besos!!! ;)
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ResponderEliminarBUENO,BUENO,BUENO ESTA SI QUE NO ME LA ESPERABA.
DESFILE, DE INSULSOS, PLATOS DE SEGUNDA, BICHOS ASQUEROSOS, REPUGNANTES, ARRASTRADOS.
ES LÓGICO A CIELITO NO LE LLEGAN NI A LOS TALONES, COMO DECÍA MI ABUELA, NO LES QUEDA OTRA QUE REGALARSE DESCARADAMENTE. TIENEN TODAS LAS BATALLAS PERDIDAS DE ANTEMANO, LOGRARON ALGUNA QUE OTRA MIGAJA..
PEDRO, MI AMORRR, COMO NO EXPLOTAR DE CELOS CON ESOS CHONGOS DE CUARTA. DIGAMOS QUE SE TE FUE LA MANO, AUNQUE BIEN MERECIDO LO TENIA LA RATA DE JOSE.
REFLEXIONA PRECIOSO, GUILLE DEMOSTRÓ Y DEMUESTRA QUE SOS ÚNICO, , THE BEST. YA VA A PASAR. MIRA EL FUTURO. SE PUEDE SENTIR ESA FURIA. IMPECABLE.PEDRO ES PEDRO.
" No te vayas por favor. Voy a hacer lo que quieras, lo que necesites." DESTROZADA, ANIQUILADA DE AMORRRRR, MI GRAZIANI ETERNO.
TE ODIO CON LA MISMA INTENSIDAD QUE TE AMOOO.
BUENO TODO ESTO ES LO QUE USTED, SEÑORITA MARY DESPIERTA EN MI, CON ESTE CAPITULAZO, DOBLE, A PEDIR DE BOCA, CON DIÁLOGOS VERDADERAMENTE PARA ALQUILAR TODOS LOS BALCONES TODOS Y APLAUDIR A RABIARRRR.
ESTA HISTORIA ES ADICTIVA. PLEASE, PLEASE, YA SE QUE LO SUYO VIENE POR EL DRAMA, PERO QUE NO SUFRAN MUCHO.
INTRIGADA EN COMO VA A REMONTAR ESTA SITUACIÓN LA ESCRITORA, TENGO UN PAR DE IDEAS PERO... NO MEJOR NO, DESPUÉS DE TODO ES SU HISTORIA, MARY.
P/D:ME CONTÓ UN PAJARITO QUE MI AMOR, ESTARÍA VISITANDO LA PROVINCIA DE CÓRDOBA,JUNTO A SU MARAVILLOSA OBRA RED.
TODO OK. PERO ME LO DEVUELVEN CHIQUITAS, LO QUIERO PRONTITO EN BUENOS AIRES, TODO PARA MIIIII.JA, JA, JA ,JA .
UN VERDADERO POEMA EL PODER DISFRUTAR TU HISTORIA.PROFUNDAMENTE AGRADECIDA.
LOS RELATOS, LAS HISTORIAS , SALEN DE LA IMAGINACIÓN DE LOS ESCRITORES, Y LA IMAGINACIÓN COMO SABES, PUEDE BROTARTE DE ALGO QUE TE HAYA OCURRIDO, DE ALGO QUE TE HAYAN CONTADO O, POR EJEMPLO DE TAN SOLO MIRAR POR LA VENTANA, O SIMPLEMENTE POR AMOR , POR UN PROFUNDO AMOR A NO QUERER QUE LO QUE SE AMA QUEDE EN EL OLVIDO, NO PODÍA NO PASAR. CUESTIÓN DE FE.
MARY SOS UNA ESCRITORA CON UNA ADMIRABLE IMAGINACIÓN QUE TE BROTA DEL CORAZÓN , POR AMOR, POR PURO AMOR. MONICA DE LANUS
MONI qué pedazo de comentarios hacés, estoy totalmente perdida de amor con tus devoluciones... Me hiciste reir tanto con tu descripción de los pretendientes de Guillermo... pobres, un poquito bichos son pero al final no son tan malos como parecen, bueno el fiscal acá en esta fic sí se zarpó feo pero a lo mejor se termina resarciendo (quién te dice...). Es verdad que se le fue un poquito la mano a Pedro, sobre todo con Guille (con José no, lo tenía merecido), pero ya se le va a bajar la espuma... Y cuando me decís que sospechás para dónde enfila la historia me hacés intrigar, pero no creo que aún se vea para donde perfila, ya se viene la punta del iceberg en breve porque como decís lo mío es el drama y siempre tiene que haber un problema. Gracias por lo de la imaginación, la mía te aseguro que tal como pensás surge de las entrañas de mi amor por ellos, de esa imposibilidad de olvidarlos. Hace mucho que escribí esta historia pero semana a semana entro a corregirla y la vuelvo a leer admirada de haber sido capaz de hacerla, creo que nunca podré plasmar otro relato de esta manera, la inspiración que ellos me hicieron nacer no la he tenido con nada.
EliminarEspero que te guste el próximo capítulo, donde se empieza a perfilar que el amor de ellos seguirá más fuerte que nunca... enhiesto como una roca para soportar los embates de cualquier tempestad.
Es verdad, Red va a Córdoba, pero quedate tranquila, no tengo medios como para quedármelo para mí, si no lo haría, con infinito gusto. Porque él es mi "amor imposible", y aunque eleve mis ojos al cielo y pida un deseo sé que no se cumplirá...
Un beso enorme, gigante, gracias, gracias... Cada semana espero y anhelo tus devoluciones... son un gran placer. Gracias Mónica!!!
Muy buen cap!! hacès incapiè en algo q la tira tambièn hacia: la indecisiòn constante de Pedro,esa conducta de negar y negar todo el tiempo lo que le ocurria,lo que verdaderamente queria,nunca decidirse...cmo se dice "no come ni deja comer".-
ResponderEliminarA mi me pareciò interesante cmo se tratò esa falta de no poder dar un corte por lo sano ante una situaciòn "x",G si logrò en la tira divorciarse y aceptarse...en el caso de Pedro,se perdiò tanto en ese mar de dudas : "nadando entre 2 orillas" que terminò llevando a su pareja casi hasta la locura y a èl muerto.
Perdòn! me equivoquè de Fic jajj este comentario es para "Es un acto de fe el amor..." Disculpen...ahora lo copio en el otro espacio.- Atte
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