ES UN ACTO DE FE EL AMOR - CAPÍTULO 9

Cautivo de una resistente fuerza que lo hunde en un oscuro abismo, deja
transcurrir las horas y los días inmerso en una monótona agonía. Su mejor
momento del día son las tardes en las que se dedica con exclusividad a Renzo.
Pero las noches llegan, y con ellas comienza el tormento. Encerrado en una de
las habitaciones que acondicionó circunstancialmente como despacho, se encierra
en penumbras y sentado en su escritorio, con un vaso de whisky en la mano
repasa el rumbo que tomó su vida luego que la tragedia golpeara en ella
arrasando con todos los sueños que una vez se permitió tener. Entonces, la
tristeza y la frustración toman protagonismo. Tratando de mitigar un poco esos
sentimientos, rememora los momentos vividos en sus brazos. Cierra los ojos
intentando revivir una a una las sensaciones de aquel último encuentro,
tratando de prolongar la felicidad de tenerlo dentro suyo, recordando sus
caricias que le ofrecían la plenitud de sentirse amado, como siempre había
soñado. La calma lo invade, y contra el respaldar de su silla el sueño se
apodera de él. Pero las pesadillas irrumpen como olas impetuosas frente a la
serenidad alcanzada, los celos y la incertidumbre hacen estragos en su inconsciente
y lo enfrentan a la imagen de Guillermo en brazos de otro hombre que con voz
enamorada le promete felicidad, y ante su sonrisa tierna se funden en un abrazo
colmado de amor. El sudor frio corre por su cuerpo y las pulsaciones comienzan
la escalada ascendente, la respiración se acelera y despierta conmocionado,
alterado, ante un inminente ataque de pánico en el que se sumerge, perdido.
Miedo, incertidumbre, culpa, ¿por qué actuó de esa manera con él? ¿Era
necesario ser tan duro? ¿Tan determinante? ¿Por qué no puso puntos suspensivos
antes de poner un final a algo tan importante como era la presencia de
Guillermo en su vida? La culpa comienza a devastarlo, recuerda el dolor en la
mirada de su amor, la desilusión de su rostro al escuchar con cuánta frialdad e
indiferencia le pedía terminar con esa relación. Inmediatamente sucumbe
nuevamente al autoconvencimiento, eso era lo mejor, lo mejor para él, lo amaba
demasiado para exponerlo a su destrucción, porque él se sentía destruido,
abatido.
Por otro lado no dejaba de
pensar en las palabras de Orestes cuando se lo encontró en la morgue. Ese
hombre era peligroso, ¿y si en medio de esa prometida venganza Guillermo caía
como víctima de ella? Suficiente cargar en su corazón con la muerte de Camila
para sumarle cualquier daño que pudieran hacerle a él. Definitivamente no lo soportaría,
debía mantenerlo a salvo del odio de su ex suegro. Aunque eso significara no
volver a verlo nunca más.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Aún no lograba descifrar el acertijo en
que se habían transmutado sus días, donde el dolor, la desolación, y la
desesperanza lograron hallar camino, Pedro lo apartó de su lado, no le dió
chance de acompañarlo a transitar su duelo, él hubiera dado su vida por evitar
ese sufrimiento en su precioso, pero cómo evitarlo si el destino parecía
ensañado con ellos, cuando al fin lograban cierta armonía juntos, la tragedia
de Camila, los obliga a transitar diferentes espacios, no cree soportar ésta
nueva separación, no luego de haberlo sentido tan suyo, tan entregado al ardor
sus besos y el fuego de la pasión que los arremetió sin dudar.
Sonríe apenas recordando las palabras de
Pedro: siempre fui tuyo, desde aquel Postiglione por estafas a las doce , te
acordás? Todo de él lo enamora hasta la frase más trivial, la traduce en
momentos únicos e irrepetibles.
¡Cuánto lo añora! Ni sus intensos días
cargados de trabajo son suficientes para dejar de pensar en él, ¿acaso se
comportó como un cobarde? ¿Debió intentar persuadir a Pedro de su decisión? ¿Por
qué no hizo más por salvar ese amor? Todas esas dudas lo corroen, lo aniquilan
¿Cuánto más puede soportar ésta situación?
Los golpes suaves en la puerta del
despacho lo quitan de sus reflexiones.
-Guillermo ¿puedo pasar? Soy Marcos,
necesito hablar de algo importante con vos…
Realmente no tenía ánimos para reunirse
con nadie, pero su socio era persistente en sus reclamos, hace días lo tiene
rondando con la idea de incorporar un nuevo socio al estudio, aunque el
íntimamente deseaba preservar ese sitio para Pedro, no lograba acertar con las
excusas adecuadas para dilatar ese momento, el trabajo se acumulaba por demás,
así que entendía que era ya tiempo de ceder si es que eso era lo que Marcos se
traía entre manos.
-Te escucho Marcos, dale! hablá de una
vez.
-Bueno parece que seguimos de mal humor?-
Inmediatamente Guillermo lo mira con cara de pocos amigos- Bueno, bueno no
agrego nada más, no me mires así tampoco che...
-Si venís a interrumpirme ¡que sea por
algo importante, no por boludeces!
-ok, paso a informarte entonces, como
sabrás el crecimiento del estudio parece no tener techo, la colorada se ocupa
de los casos más simples, asuntos de familia, vos estás desbordado, aunque intentes disimularlo, sé
que lo de Pedro te tiene mal, y esto ¡explota querido! de casos penales, de
expedientes acumulados y el teléfono que no para de sonar solicitando asesoramiento
en nuevos casos, ¡tenemos que resolver ya éste tema! Yo no doy a basto con
todo!
-Lo sé Marcos discúlpame mi falta de
cooperación en éstos días, sinceramente mi intención era que Pedro volviera a
ocupar su lugar, pero por lo ocurrido dudo que lo haga, así que tenés total
libertad de tomar otra persona para ese puesto.
-Si por ese tema venía, precisamente, estuve
investigando bastante, ya tomé varias entrevistas, sé que me anticipe pero
bueno ya está ¡Aquí tenés los curriculums, te los dejo para que los mires y me des el ok, pero éste
tema se resuelve hoy si o si Guillermo!
-Está bien, pero ¡por favor déjame solo!
Voy a chequearlos y te doy mi opinión.
-Ok el primero que aparece ahí es el cv
de un tal Olazábal, fíjate parece buen candidato, por sus excelentes
antecedentes digo, trabaja para la competencia, pero lo llamé y ésta dispuesto
a incorporarse de inmediato al estudio.
Con el folio entre sus manos, y la
certeza de que lo único real, tangible e impostergable hoy en su vida es su
trabajo, se dispone a leer el informe; Matías Olazábal, edad :35 años, estado
civil: soltero. Abogado penalista graduado con honores en la Universidad de
Buenos Aires...
Luego de leer y releer el curriculum del
tal Matías y sopesando la idea que no había opción más que tomar a alguien
antes que su socio termine con uno de sus ataques de estrés, observa la foto de
Matías, sin quererlo rememora un momento parecido, años atrás, un curriculum
impecable y en la primer página una foto y un par de ojos que se grabaron a fuego
en su mente, deja escapar un suspiro hondo cargado de nostalgia. No puede
seguir esperándolo, es momento de tomar decisiones.
Así, para alegría de Marcos, llamó para
entrevistarlo lo antes posible.
Matías era un hombre precioso, simpático,
cálido, se lo veía decidido y desenvuelto,
compartían códigos y la manera de ver la justicia. Era el mejor de los
candidatos. Así que, ante su entusiasmo por trabajar para él, inmediatamente se
incorporó al estudio. Se especializaba en casos penales por lo que, en general,
trabajaban en conjunto. Habían logrado un ambiente laboral cordial y agradable
entre ellos. Era muy joven pero contaba con una intuición e inteligencia
admirables, y lo que más llamaba la atención de Guillermo era su convicción,
era un hombre muy bien plantado, sabía lo que quería y estaba dispuesto a todo
para conseguirlo.
Admiraba mucho a Guillermo y lo
acompañaba a todas las audiencias, sólo para tener una clase de derecho, como
solía decir.
Pero tenía un pequeño inconveniente,
haciendo honor a su seguridad y su determinación, le había dejado bien en claro
que su interés hacia él iba más allá de la admiración y el compañerismo.
Guillermo le gustaba y mucho y no dejaba pasar oportunidad sin recalcarlo. Y
era en ese instante dónde se encontraba con un muro contra el que se estrellaba
una y otra vez. Sin embargo era obstinado y el rotundo NO al que se enfrentaba
diariamente no hacía más que animarlo a insistir, lo tomaba como un juego, otra
de las tantas armas de seducción que ese hombre utilizaba sin siquiera saberlo,
y que lo tenían prendado, algún día iba a aflojar, pensaba.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Esa noche no hubo pesadillas, sin embargo la aflicción de perderlo se
presentó con un llanto que causó espasmos en su cuerpo, agitado, sin parar de
nombrarlo en voz alta dió rienda suelta a su congoja hasta que el cuerpo quedó
sometido a un dolor sordo y elocuente.
Marta desde la cocina odia el quejido y sin poder contenerse se acercó
a la puerta del despacho. Acortó la distancia sigilosamente y escuchó el
lamento de su jefe que como en una letanía repetía el nombre de Guillermo, una
y otra vez y sin poder resistirse irrumpió en el lugar abrazándolo para dar
consuelo.
-Señor, por favor, no puede seguir así, hace semanas que no descansa
en su habitación y no para de llorar en toda la noche. Usted debe hacer algo
con esto.
Pedro se arrojó a sus brazos desconsolado, sobrepasado por la
situación, y sollozando intentó poner en palabras lo que pasaba por su
interior.
-Marta, cómo superar esto que me pasa?, jamás en mi vida me imaginé
pasar por una situación como esta. Hasta hace unos meses atrás ni siquiera
guardaba la esperanza de volver a verlo, y luego como un regalo del destino
Guille se presentó frente a mí y yo no pude, no quise negarme la posibilidad de
tener una vida plena, junto a él... sabe Marta? yo nunca me había sentido atraído
hacia ningún otro hombre, jamás me replanteé mi sexualidad, pero él llego a mi
vida y puso mi mundo de cabezas, y no encontré manera de evitarlo.-Mientras
hablaba su mirada trasmitía mucho más que sus palabras- y ahora, después de ese
corto pero intenso tiempo que compartimos, yo siento que jamás podre volver a
ser feliz en mi vida.
Marta con toda la dulzura de una persona grande, que vivió mucho, que
conoció la intensidad del amor y la desolación de perder lo que más se ama, le
sonrió y le tomó el rostro con ambas manos.-Usted no perdió aún señor, no ha
pasado nada irreversible, tampoco irremediable. Tómese este tiempo para rearmarse,
para fortalecerse en lugar de llorar por los rincones. Se lo debe, a él, a
usted mismo pero fundamentalmente a su hijo. Ese ángel lo necesita entero
dispuesto a salir adelante, a arremeter con todo y contra todo. Usted puede!
piense, ¿que le gustaría hacer? cómo quiere seguir con su vida?
Ya en su habitación, las palabras de Marta revoloteaban en su mente.
Debía concluir con el drama, tenía que volver a ser él mismo, el hombre fuerte
y determinado, que no le teme a nada y que está dispuesto a todo por dar a su
hijo la contención y el amor del que es capaz. Y por primera vez en semanas, se
dejó llevar por el cansancio y se durmió, esta vez sin pesadillas. Mañana sería
otro día.
El amanecer lo recibe con un nuevo semblante, con temor sí, pero
descansado y con fuerzas renovadas, dispuesto a ponerse en movimiento, decidido
a enfrentar de una vez y para siempre sus demonios, y tomar definitivamente las
riendas de su vida a como dé lugar.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Cuatro largos meses le tomó llevar a cabo lo que, para él, fue su
prioridad, reorganizar su vida y la de su hijo.
En un arrebato de lucidez pudo darse cuenta que no tenía ningún
sentido seguir viviendo en Montevideo, ya nada lo ataba ahí, así que, empeñado
en dar a su hijo la mayor estabilidad posible, no dudó un instante y se mudó a
Buenos Aires donde era su lugar. Contactó a un compañero de la facultad que
sabía tenía un estudio pequeño pero en constante crecimiento y que en varias
oportunidades lo había tentado a trabajar junto a él, y su amigo lo recibió
encantado.
Las cosas iban tomando forma. Marta por supuesto no lo dejó solo, lo
acompañó en su decisión y pronto, casi sin darse cuenta, se encontraron
nuevamente viviendo en el país.
No había vuelto a oír de Orestes Moravia, la última vez que lo vio fue
ese día en la morgue, y por supuesto, con el transcurrir de los días bajó la
guardia y dejó de esperar esa oscura venganza que con tanto odio le había
profesado.
Su ánimo había cambiado, se sentía seguro del destino que estaba dando
a su vida, y poco a poco las noches dejaron de ser un suplicio para
transformarse en un momento de calma y descanso. Aún a veces, las pesadillas lo
acechaban, pero aprendió a convivir con ellas. Estaba seguro que Guillermo
jamás le perdonaría el dolor que le había causado con su desprecio y la
indiferencia con que había tratado su relación aquella tarde, cómo si no
tuviera importancia para él, como si apartarlo de su lado no hubiese
significado el fin de toda posibilidad de ser feliz.
Y no, feliz no era, pero
también se había acostumbrado a eso. Ya no esperaba nada, solo ver madurar a su
hijo, y brindarle todo el amor del que era capaz.
Renzo crecía a pasos agigantados, ya había cumplido sus tres añitos y
comenzaba el jardín de infantes. Los primeros tiempos dormido nombraba a su
mamá, y Pedro que velaba su sueño le daba consuelo y lo llenaba de caricias y
besos por doquier. Le hablaba de lo maravillosa que era Camila y con cuánta alegría
esperó su llegada al enterarse que venía en camino. Había colocado en su mesa
de noche una foto preciosa de ella y antes de dormir Renzo la acariciaba, le
daba un tierno beso y luego de despedirse de ella con un hasta mañana se rendía
al sueño.
Pensando en su niño decidió no vivir en Capital, había encontrado una
casa con un gran jardín al frente lleno de flores y un enorme patio en el que
hizo colocar juegos de trepar y hamacas con arenero incluido, en un tranquilo
partido del gran Buenos Aires.
Sus días transcurrían entre el estudio, donde se sentía cómodo, y le
llovían los casos penales a los que había decidido dedicarse, tribunales, y su
casa. Llevaba una vida sin sobresaltos económicos y estaba haciendo lo que le
gustaba. Se sentía verdaderamente a gusto con su vida ahora a pesar que muchas
noches la soledad le pesaba tanto que dolía.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Los días, las semanas se fueron sucediendo, ese sobrecogimiento en que
se vio inmerso luego del abandono de Pedro aún lo sigue embargando, es una
espina clavada en el alma, que apenas lo deja respirar, sólo Sofía lograba ese
milagro de hacerlo sonreír, compartir momentos con la pequeña y adentrarse de
lleno en su profesión, eran su tabla de salvación para sobrevivir a ésta vida
sin él.
Esa tarde otoñal recogería a su nieta del jardín, ya que inició la
primera etapa del mismo, la tan “mentada adaptación” era acompañada por él
algunos días, ya que los horarios de Fabián y su nuera eran bastante
complicados, así que él se ofreció a colaborar, como hace ya más de tres años,
Sofía volvía a darle razón a sus días.
La espera, en la acera del
establecimiento con ese dulce vaivén tan característico suyo, un alfajor en sus
manos, un jugo y la promesa de pasar una tarde encantadora.
La niña apenas lo divisa corre a su encuentro, trepándose a su cuello,
llenándolo de besos, apretujándolo todo, y nuevamente lo conquista, Guillermo
está totalmente fascinado con esa criatura que con un simple gesto lo resucita
de ese sopor en el que se halla inmerso.
-Bueno, Sofi que vas aplastar al abuelo! ¿Estás contenta que vine a
buscarte?, parece...
-Sii, abuelo ¡estoy feliz! Hoy les dije a mis amigas que me iba con
vos y sabés qué ellas también querían venir!
Guillermo abre los ojos, exagerando la expresión, no puede creer aún
que su pequeñita se haya transformado en esa cotorra incesante! porque desde
que cumplió los tres años Sofía no ha dejado de hablar ni un segundo.
-¿Cómo es eso que querían venir tus amigas?
-Y si abuelo, porque yo les dije que vos hacías ¡las tortas más ricas
del mundo! Y ellas quieren probar!!
-Vos sos tremenda, vení para acá, mirá lo que decís para que te
cocine, mi amorcito, no hace falta exagerar!
-¡Nooo, es verdad abuelo!
-Bueno , dale vamos a casa que ya está haciendo frío y no quiero que
te enfermes. – Le sube el cierre de la campera, la carga entre sus brazos y
hace señas al primer taxi que pasa por el lugar.
Esa alianza indisoluble entre él y Sofía se va incrementando con el
tiempo y ese afecto sincero era un mimo para su corazón herido, juntos cocinan
una deliciosa torta de chocolate, toman la merienda y hacen planes para el fin
de semana. Irónicamente es con la única personita que se permite eso, ya que
todo lo deseado antes no prosperó y esa idealización de una vida junto al amor
de su vida, transmutó en un vacío irremediable.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------
No solía trabajar los viernes, pero debía verificar el expediente para
un juicio que comenzaba el lunes, así que amaneció temprano y se dirigió al
estudio para adelantar trabajo y terminar a tiempo de buscar a Renzo del jardín
para comenzar un fin de semana de juegos y paseos como era su costumbre.
Gustavo además de su socio era un buen amigo, tenía una vida social
muy interesante, y disfrutaba y defendía su soltería con uñas y dientes, jamás
se enredaba en relaciones que superaran una noche y se dedicaba a salir y
divertirse sin tapujos ni restricciones. Habían tenido una hermosa amistad en
la facultad hasta que Pedro conoció a Camila y sus caminos tomaron rumbos
diferentes.
-Pedro! qué raro un viernes por acá! Cómo estás?
-Bien Gustavo, solo vine a terminar un par de cositas para el lunes,
sabés que no me gusta dejar pendientes.
-Pero hombre! Tenés que empezar a disfrutar, está bien que te dediques
al trabajo y a tu hijo, yo lo entiendo, pero te hace falta descontrolar un
poco!... Qué tal si empezás esta noche? Vamos a salir a un boliche, tengo un
par de amigas que están muy interesadas en conocerte.
Sonrió tímidamente y negando con la cabeza -Vos no cambiás mas, cuándo
vas a sentar cabeza?
-Jamás si ello implica dejar de divertirme, dale! no te hagas rogar,
salimos, bailamos un poco, nos tomamos unas cuantas copas y relajas Peter! como
en los viejos tiempos. Y si da, terminamos la noche en la mejor compañía.
-Sabés que no me interesa Gustavo, ya te conté, no quiero conocer a
nadie por ahora.
-Bueno si no te gustan mis amigas tengo un par de amigos a los que
podes atraerles.
Pedro le lanzó una mirada fulminante que dejó a su amigo mudo.
-Disculpame Pedro no era para que te ofendas, sabés perfectamente que
respeto tus preferencias, solo intento convencerte que vengas conmigo, la vamos
a pasar muy bien de verdad.
Pedro dudó, por primera vez desde su regreso se sintió seducido por la
idea.
-Hacemos una cosa Gus, dejame llegar a casa y te llamo si me decido
si?
- Perfecto! pero mirá que te voy a estar esperando.
-Ok quedate tranquilo, yo te llamo.
Y se encerró en su despacho a
terminar con el trabajo.
Para el mediodía, había revisado los expedientes y dejó todo listo
para el lunes estar a primera hora en tribunales así que rápidamente se
encaminó a buscar al niño.
Disfrutaron de una tarde a pura diversión, con bicicleta y chocolatada
incluidas, y luego del baño cenaron y Renzo, agotado quedó dormido en sus
brazos.
Era temprano aún, y mientras Marta terminaba con los quehaceres
domésticos, Pedro pensó que era hora de llamarlo.
-Pedroooo!! te decidiste al fin!
-Bueno Gustavo, la verdad que no estoy tan convencido pero con probar
no pierdo nada no?
-Genial, querés que pasemos por vos o preferís que nos encontremos
allá?
-Mejor nos encontramos, así voy en mi auto y si me siento incómodo
puedo regresar sin depender de ustedes.
-Listo, quedamos así! pero la vamos a pasar muy bien, ya vas a ver!
Sonrió, era cierto, no había manera de aburrirse con él. Un
pensamiento se cuela en su mente en ese instante. Guillermo y esa mirada
profunda que lo inhibía y le quitaba el aliento. Sacudió de su mente esos
recuerdos y comenzó a alistarse. Se vistió con un pantalón de jean azul y una
camisa blanca, y luego de observarse en el espejo y antes de arrepentirse de la
decisión tomada salió al encuentro de Gustavo.
Era una hermosa noche, fresca, despejada, las luces de la ciudad
parecían encandilarlo, hacía tanto tiempo que no salía de noche que pensó que
no lo iba a tolerar. Se encontraron primero en un pub. Para su sorpresa se
halló a gusto entre los amigos de Gustavo. Era un grupo por demás variado, y se
sintió incluido casi inmediatamente. Tomaron algo y luego fueron a un boliche,
todos juntos bailaban y las copas pasaban de mano en mano, Pedro había perdido
la cuenta de cuantas rondas llevaban y desinhibido totalmente por la bebida se
separó un poco del grupo acercándose a la pista de baile. Cerca suyo, un joven,
varios años menor que él, lo miraba de manera atrevida, pero él, compenetrado
en la música no se percató de su presencia. El muchacho se le acercó y quedó
pegado a él moviéndose al compás de la música que no paraba de sonar. Increíblemente
se estaba divirtiendo cómo hacía mucho tiempo no lo hacía.
-Hola! Soy Ignacio, encantado de conocerte- acercándole la mano a
manera de saludo. El chico lo observaba totalmente desinhibido y Pedro sintió
el calor subir en su rostro. -Te molesta?- haciendo un gesto para bailar con él.
-No, para nada, soy Pedro encantado.
Luego del baile se acercaron a la barra a pedir una bebida y
permanecieron sentados allí, entretenidos en una charla amena.
Ignacio era arquitecto, tenía
29 años, era del interior del país, de la provincia de La Pampa. Se había
venido siguiendo a su pareja y luego de tres años y de haber agotado todos los
recursos para salvar el vínculo, habían asumido que la relación no funcionaba más
y se separaron.
Por su lado, Pedro le contó que era viudo y que tenía un niño y ante
la cara sorprendida de su acompañante solo sonrió y pidió otra copa.
Mientras la noche avanzaba, notaba cómo las expresiones de Ignacio
iban cambiando, lo miraba obnubilado, y no se preocupaba en ocultarlo, cosa que
a Pedro lo incomodaba, pero a la vez le gustaba.
Lo invitó a subir al primer piso donde la música era mucho más
tranquila y podrían seguir charlando. Pedro se llenó de dudas, y ante los ojos
claros de Ignacio que, expectantes esperaban su respuesta, cayó en la cuenta que
se sentía atraído por él, observó la escalera con temor y sin pensarlo mucho
decidió aceptar.
El segundo piso era un lugar deslumbrante, una pequeña pista con
música suave donde había muy pocas parejas bailando, en el centro del lugar una
barra en círculo con banquetas alrededor y atrás pequeños sillones dobles
enfrentados que formaban un ambiente moderno y muy íntimo, las luces tenían
tonos turquesas y estaba exquisitamente decorado con figuras luminosas que se
reflejaban en las paredes laterales.
Pedro miraba a su alrededor, se sentía raro, como un adolescente en su
primera cita, no sabía bien que estaba haciendo, pero estaba decidido a probar
qué le ocurría frente a ésta, para él, novedosa situación.
Pasaron los minutos entre risas y tragos, la distancia entre ellos se
había acortado, y el muchacho se acercó aún más quedando a centímetros de su
cara y mirando su boca se lanzó en un beso que dejó a Pedro absolutamente
aturdido. Respondió al beso de manera sutil, y una marea de extrañas
sensaciones comenzaron a invadir se cuerpo, definitivamente no era lo mismo, lo
que sintió no podía compararse con lo que Guillermo lo había hecho experimentar
y, bruscamente, se apartó.
-Lo siento Ignacio, no puedo, no, no puedo. Perdoname. Sabés? no tiene
que ver con vos, sos... increíble, el problema soy yo, perdoname.
Y tomando su abrigo se levantó del sillón para irse. Ignacio quedó
mirándolo, no le había dado tiempo a reaccionar de lo que ese beso había
causado en él y casi sin poder hablar, se paró y trató de detenerlo tomándolo
del brazo.
-Disculpame vos, no quise incomodarte, pensé...creí que te pasaba lo
mismo que a mí.
Pedro sonrió casi con tristeza, bajó la mirada, le dió una palmada en
el hombro y se fué a toda prisa del lugar.
Mientras conducía el auto, la confusión abarcaba su mente, él sentía que
si se lo proponía podía seguir adelante, podía ser fuerte, divertirse, incluso
conocer a alguien y tratar de recuperarse de esa soledad que tanto le dolía,
pero no quería hacerlo, se negaba a olvidarlo, no se conformaba con eso, había
conocido la plenitud a su lado y ahora nada le regalaba ni una pizca de esa
felicidad.
Sin darse cuenta su recorrido terminó frente al departamento de
Guillermo. Parecían haber pasado siglos desde aquella noche que estuvo allí por
última vez, apoyó su frente en el volante del Sonic, otra vez la melancolía
invadía su espacio y las lágrimas regresaron para recordarle su dolor.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Ese lunes despertó temprano, la audiencia estaba pactada para las
once, pero le gustaba salir con tiempo, tomar un café frente a tribunales y
terminar de cerrar detalles de su estrategia con tranquilidad. Luego de
hacerlo, ingresó al hall de entrada, un grupo de estudiantes salían comentando
sobre la audiencia que estaban presenciando.
-¡Vos viste lo que es ese tipo! ¡Impresionante! Le cerró la boca a
todos, el fiscal no sabía dónde meterse!¡Parecía a punto de largarse a llorar!-
Estaban eufóricos, y sonriendo salieron del lugar.
Pedro se sintió intrigado, miró el reloj y cómo aún le faltaba más de
una hora para su cita decidió entrar para disfrutar lo que quedara de esa
defensa de la que tanto hablaban. A pasos de la puerta escuchó su voz. El suelo
se movió bajo sus pies, un mareo lo hizo tambalear, apoyando una mano en la
pared, y aflojando su corbata con la otra trató de serenarse intentando dejar
entrar el aire que se negaba a hacer el recorrido hacia sus pulmones;
internamente intuía que eso podía pasar, frecuentaban lugares comunes y siempre
pensó en lo absurdo del destino que nunca lo había puesto nuevamente en su
camino. Ingresó a la sala temblando y tratando de pasar desapercibido se
acomodó en la última fila. Disfrutó del despliegue de capacidad que ese hombre
ejercía cada vez que se encontraba frente al tribunal, lo leía, sabía
exactamente el camino que iba a tomar y las palabras que iban a seguir en su
discurso, tratando de disimular un poco la emoción y la felicidad de volver a
verlo se aclaró la garganta, y observó a su alrededor, los oyentes no perdían
detalles fascinados frente a semejante ejercicio de inteligencia, todo el
auditorio se mostraba seducido por él. Miró detenidamente, esperando encontrar
a Beto sentado entre la multitud que escuchaba atenta. No vio a nadie del
estudio ahí. Finalmente, el tribunal falló a su favor. Guillermo se abrazó con
el cliente feliz. Se debatía entre acercarse y saludarlo o salir rápido antes
que se percate de su presencia. Su mente le pedía huir, pero sus pies no le respondían,
y en silencio achicó la distancia y cuando estaba a punto de llegar a él se
interpuso en su camino un joven de gran estatura que gesticulando hacia él se
aproximó rápidamente envolviéndolo en un abrazo. Guillermo palmeó su espalda y
al soltarlo una extraña percepción lo hizo voltearse y se encontró frente a
frente con el rostro desencajado de Pedro. Se observaron en silencio, por unos
segundos, las miradas recorrían el contorno de sus rostros, los ojos dibujaban
los rasgos del otro en un movimiento sutil que sólo era percibido por ellos
dos, Guille comenzó a acercarse lentamente, pero Matías lo distrajo tomándolo
del brazo.
-Guillermo! después de esto no podés negarte a salir a almorzar
conmigo! hay que coronar las horas de trabajo y los resultados obtenidos con
una rica comida y un buen cabernet!
Intentó no soltar la vista de los bellos ojos que lo encandilaban,
pero su compañero podía ser muy persistente
-Matías dame un minuto por favor tengo algo que hacer antes- Pero al
volver hacia donde estaba Pedro, se había ido.
Desesperado comenzó a buscarlo por toda la sala, entre la multitud,
pero ni rastros quedaban de él. Bajó la vista intentando recomponerse de la
sorpresa, sin entender si realmente estaba ahí o fue solo producto de su
imaginación.
Salió con Matías del lugar, sin emitir palabras, inquieto ante la
presencia de su amor ahí, sin entender lo que estaba sucediendo. Su socio no
paraba de hablar un minuto exultante sin percatarse de nada.
Pedro quedó escondido en un pasillo y lo observó irse para después de
recomponerse dirigirse a la sala donde ya lo esperaba su cliente.
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------
Mientras almorzaba con Matías, trataba de mostrarse interesado en la
trivial charla que su socio entablaba, pero no lograba hilvanar las palabras,
su mente viajaba una y otra vez a esos
segundos que estuvo perdido en sus ojos. No podía ser su imaginación,
Pedro había estado en esa audiencia, y estaba acercándose a él. Estuvo a un
paso de tocarlo, a apenas centímetros de rozar su piel.
-Por eso! y los duendes verdes entonces bailaban una cumbia
villera....
-Claro.
-¿Me estás cargando Guillermo? sé que a veces puedo ser algo aburrido
pero... ¿para tanto?
-No sé de qué me hablás Matías.... Te estoy escuchando!
-Noooo, no me estas escuchando, si tan poco te interesa lo que tengo
para decirte tal vez lo mejor es que volvamos al estudio al menos ahí podemos
hablar de trabajo.
-Bueno querido! ¡qué susceptibilidad!
-Susceptibilidad? Guille ¿te parece?
-Disculpáme, tenés razón, terminemos con esta comida, estoy cansado y
necesito irme a casa. Y tirando la servilleta se levantó para salir del lugar.
-A tu casa? y al estudio no vas a ir?
-No! estoy cansado te digo. Me llevás o llamo a Alberto!
-Bueno perdoname! después el susceptible soy yo!
El viaje se tornó por demás de denso, el aire se cortaba con tijeras y
él solo miraba sin ver por la ventanilla del auto.
De vez en cuando Matías lo miraba de reojo. ¿Cómo podía haberle
cambiado tanto el humor de un momento para el otro?, en los meses que trabajaba
con él jamás lo vio así, si, tuvo sus momentos melancólicos, tristes, eufóricos
pero ese mal humor nunca, al menos no con él.
Estacionó el coche frente a su casa. Largando un suspiro abrió la
puerta y saludó agradeciendo el gesto.
-Matías, te agradezco el almuerzo y el viaje y te pido disculpas,
realmente me comporté como un grosero con vos, perdoname.
Su socio lo tomó del brazo y mirándolo a los ojos le dijo
-Guille sabés que contás conmigo no? para lo que necesites yo estoy
-Si, gracias, hasta mañana.
Entró en silencio y permaneció en penumbras, se sirvió un whisky,
necesitaba pensar, miles de interrogantes lo invadían. ¿Qué estaba pasando? ¿Por qué Pedro estaba en tribunales? ¿Por qué estaba de regreso en la ciudad?
Cuando parecía que el dolor comenzaba a menguar, cuando estaba casi resignado a
su suerte, él regresaba como un huracán a desordenarlo todo, a recordarle
cuánto lo necesitaba, lo mucho que aún lo amaba.
Se dejó vencer por las lágrimas, y sobrepasado por las mismas se
durmió.
-------------------------------Continuará------------------------------------------------------------
Felicitaciones mara rosas
ResponderEliminarGracias Mara!!! te esperamos para el próximo,.... no nos abandones!!! Silvana
EliminarPerdón pero casi no lo leí...no puedo....perdón mis amores...es mucho dolor para mi....no puedo......A lo mejor mañana.....Hoy no.....las amo........Se que es hermosa la Fics...pero yo no puedo......me duele.....Mirta...
ResponderEliminarMirta mi amor! te libero...Abu...no nos leas si te hace sufrir por favor!!! se feliz!!! te prometo avisarte cuando pase la lluvia y salga el sol!!!! te adoro hermosa!!!! Besos Silvana
EliminarGRACIAS niñas!!!!!!!!!!!!
EliminarCHICAS QUE HERMOSA FIC LA ESTABA ESPERANDO ANCIOSA AH LOS QUIERO JUNTOSSSSSSSSSSSSS PORFI
ResponderEliminarIsabel!!! que bueno que te guste....te agradecemos el apoyo y te esperamos semana a semana para ver por donde nos llevan estos cuatro (Guille Pedro Sofi y Renzo) personajes!!! besos! Silvana
EliminarAntes que nada quiero decir que aún estoy en estado de convulsión por la risa... Pero es convulsión en serio... Tengo la netbook en la falda y apenas puedo tipear de cómo me muevo... Qué me provocó tanta risa? Los duendes verdes bailando cumbia villera... Porque además no era cualquier cumbia... era... ¡villera!
ResponderEliminarPor otro lado voy a decir que nada me derrite más que la relación Sofi - Guille! Es algo bellísimo!
Yo me juego a que van al mismo jardín con Renzo... A lo mejor me equivoco...
Qué lindo que se hayan vuelto a ver, aunque sea por unos instantes. Ojalá sea el comienzo de un acercamiento.
Chicas, es hermoso como escriben esta historia tan tierna y tan distinta. La estaba esperando con ansias!
Beso gigante para las dos!
Guille!!! no sabes como espero tus comentarios!!! jajaja me hacen reir! mucho!!! mira que convulsionar! no sera demasiado amis?? jajaja no somos muy buenas para el humor pero me alegra que te hayamos sacado una sonrisa!! Repecto a la fic? veremos veremos quien sera la causa del reencuentro.....vos te jugas que el jardin de los niños??? mmmm veremos! veremos!!! Gracias de verdad muchisimas gracias por tu apoyo de siempre!!! Besos Sil
EliminarChicas bellisimo...tambien lo esperaba y mucho ..y espero aun mas...Gracias
ResponderEliminarGracias Adriana!!! jajaja asi que esperas mas!!! nosotros no esperabamos que se hiciera de mas de diez capitulos! y mirá!!! seguimos aca!!! me alegro mucho que te guste la historia y te agradezco qeu nos sigas semana a semana!!! Un abrazo enorme y contamos con vos para el proximo!!! Silvana
EliminarAy chicas, el alma, el corazón dejan en esta fic maravillosa... sufro con ellos y siento mucha impotencia, pero no puedo dejar de reconocer el desgarramiento que ejercen al escribir, la pasión con que lo hacen... sufrí con esa salida de Pedro, no quería que pasara nada con un cualquiera, un desconocido, me daban ganas de sacudirlo y decirle qué mierda hacía ahí en vez de ir con Guillermo, y después cuando uno creía que ya volverían a acercarse, todo se pinchó en el juzgado... se han puesto las pilas para separarlos, no hay dudas... Ojalá Pedro reaccione, por favor! Ya estuvieron tanto separados, años, y ahora ésto... bellas y dulces sádics son ustedes... superaron maldades con creces. Qué nos espera en el próximo...? No se si quiero saberlo! Hagan algo por estos dos, que no sufran tanto! Denles un paréntesis de amor, que lo que tuvieron fue muy corto! Besos enormes para las dos...! Y no dejen de escribir, lo hacen hermoso...y escribir cura el alma... ;)
ResponderEliminarGuille, el abuelo más bello del universo... gracias chicas...
EliminarAy Mary querida!! Gracias por tus palabras! realmente una emoción muy grande viniendo de tu parte!, no se si sale perfecta pero es cierto q ponemos el alma y el corazón en esta historia como todas las escritoras del blog! y si! es verdad..no lo sabía ni siquiera lo habia pensado pero descubri en este espacio que escribir sana, y no solo nos sana las heridas dejadas por una novela que nos mantuvo y aun nos mantiene cautivas, sana heridas de las otras tambien...ayuda a salir adelante... asi que yo feliz y contenta de haberte hecho caso...,jamás pense que le iba a tomar el gustito que le estoy tomando a "esto" GRACIAS MARY por todo! por tu apoyo! por tu amistad! GRACIAS!!!! Besos Silvana
Eliminarayyyy respecto a la historia!!!! vos menos que nadie podes pedirnos menos sufrimiento!! bruja Mary!! jajajaj paciencia se venia pronto el reencuentro pero le estamos tomando gustito a esta separación ajjajaja naaaa mentira ya veremos que les depara a este par!! y Guillermo ccomo abuelo es lo maximo!! realmente asi lo vemos....porque la llegada de un nieto tiene que cambiarte y mover todas tus estructuras salvo q seas un insensible y nuestro Guille no lo es...segun la version de Guille de Marian y Sil...este es el nuevo modelito logrado gracias a Sofia...pensaba hasta en eso la pifearon los autores...mira que hacerlo reaccionar asi de esa manera frente a la llegada de su nieto!! que desastre!! pero bueno.....
EliminarChicas hermoso cap pero no me pueden dejar así, q se arreglen x favor!!!!!
ResponderEliminarVale!!! jajajajja te pido u poquito de paciencia...aun deben superar algunas cosas, especialemente Pedro que le cuesta salir de ese autocastigo que se está imponiendo!!! pronto pronto Vale Gracias por acompañarnos..Silvana
EliminarTodas mis fichas estan apostadas a Sofi y Renzo (que espero en el futuro sean mas inteligentes que su padre y abuelo)...porque no se puede creer como tratan desesperadamente de ser infelices....Me da ganas de gritar "cortala Pedro" Camila se murio y no era nunguna santita ...por favor se feliz !!!!!! Pero se ve que no me escuchan !!!!!! Bueno...por lo menos ya se vieron ....me encanta como escriben...dosis justa de amor y sufrimiento....pero en esta lo rebanco a Guillermo!!!.....besos enormes de su fiel admiradora Pilar
ResponderEliminarGuau Pilar!! que linda frase esa ultima jajaja Fiel admiradora! ajajja vos estas dorandonos la pildora para que los juntemos rapido me parece!!!! es verdad que estan empeñados en sufrir en realidad cielito es que se dedica a autocastigarse y proclamarse culpable de todo lo que pase alrededor...pero hay que entenderlo él siemrpe trato de no dañar a Camila por el inmenso cariño q le tenia y ahora encima esta Renzo a quien él cree erroneamente que tiene que dar explicaciones sobre su vida privada....tratemos de ni juzgarlo, no es fácil tampoco para él...demosle tiempo ya volvera a ser el mismo Pedro qeu se juega por Guille seguramnete y nos va a sorprender!!! Gracias Pilar! por estar aca y seguirnos! Silvana
EliminarAYYYYYY, ¡ CUANTO LES CUESTA A ESTOS DOS SER FELICES! CIELITO AFLOJA, GUILLE TE AMAAAA, NO EXISTE NADIE MAS PARA EL QUE VOS
ResponderEliminarBUENO HECHO MI DESCARGO QUIERO FELICITAR A LAS ESCRITORAS, UNA DELICIA DE CAPITULO.
MATIAS SIEMPRE MENDIGANDO
BIEN CON LA INCORPORACIÓN DEL PRETENDIENTE PARA PEDRO, OTRO MATIZ PARA LA HISTORIA, NO ESTARÍA MAL, A VER QUE PASA.
CADA VEZ ESCRIBEN MEJOR ¡ COMO HA CRECIDO ESTE BLOG! HAY QUE ATREVERSE A MAS.DESDE YA TODO MI APOYO.
MONICA DE LANUS.
Mis queridas Silvana & Marian, empiezo a sospechar que Mary Buhler no es una buena influencia pasa ustedes.. ¿Por que tanta distancia? ¿Por que el dolor y la soledad? ¿Alguien me puede decir que hace Pedro con ese Ignacio? Y Guillermo, dejate de joder... Andá al arenero con Sofía en lugar de dar lástima almorzando con Matías y pensando en Pedro.. Además, perdón Graziani, pero estuviste lento.. El helado estaba servido en el final de esa audiencia y en lugar de comenzar a paladearlo antes que se derrita te distrajiste con la oblea pedorra y sin gusto que le clavan arriba.. A ver. ¿Podemos mezclar las cartas y volver a dar? Chicas armen este rompecabezas o les juro que Dan y John... Dan y John se lo van a cobrar.. Jajaja! Las amo.. Besos a las dos!
ResponderEliminarPAREN BRUJAS DIPLOMADAS UDS HCIERON UN CURSO ACELERADO Y SE DOCTORARON CON MARY B NO ME LOS HAGAN SUFRIR TANTOO NO SEAN MALVADAS ME ESTAN ROMPIENDO EL CORAZON.......SAQUEN A LOS MOSCARDONES DE ALREDEDOR DE MIS CHICOS O LOS SACO A ESCOBAZOS JAJAJAJAJAJAJ EN SERIO ME ESTAN PARTIENDO EL ALMA BUAAAAAA PERO SI YA SE HAY QUE PASAR ESTAS SITUACIONES PARA TRASCENDER Y CRECER Y TERMINAR FELIZMENTE BIEN PEGOTEADOS !!!LAS FELICITOS PAR DE SHEGUITAS SON UN DUO DINAMICO INCREIBLE ME ENCANTAN LAS QUIERO!! !majo
ResponderEliminar