
-Gaby!
No hables, escuchadme! Hubo un atentado en el estudio. No, no vengas. Llámate a
Sonia, no le digas al pibe-respira profundo- creo que…-se lo pensó mejor-luego
te llamo.
-Pasó
algo, Gaby?
-No.
Tengo que hacer una llamada y nos vamos para casa-Sonia no cogía el teléfono,
llamó al móvil, al rato suena su voz muy dolorida…Soni, vente para mi casa.
-Ah,
lpm. Ana se escapó con un tipo, que me dio un golpe tremendo en la cabeza
y…avísale a Guillermo.
-Vente
y hablamos.
El
comisario Romero llegó con todos sus efectivos…las ambulancias trasladaban a
los que ya habían encontrado mientras los bomberos buscaban a Marcial, Matías,
Pedro, Guillermo, al tío de Pedro y como no…Ana.
Camila
no quería irse, aun encontrándose en estado de shock, deseaba esperar a su
marido. Miraba aturdida a todos lados, no comprendía porque el destino se
empeñaba en joderles la vida a todos, cuando las historias empezaban a ser
vividas de verdad.
-Tomad!-Beto
le ofreció agua fría-viste algo sospechoso cuando te bajaste?
-No.
Eso le comenté al comisario. Solo la explosión.
No
había terminado de hablar, los bomberos sacaban cinco cuerpos, sin decir su
estado.
Camila
se levantó rápidamente, reconociendo en uno de ellos a Marcial…sufría de asfixia,
con agua le limpiaron la cara y le ofrecieron oxígeno. La explosión le pillo
cerca del baño.
-Mi
amor…-le acariciaba la espalda y buscaba una sonrisa en su rostro-me asustaste!
-Cami…-se
abrazó a ella.
-Quienes
son esos? Alberto! Hay muertos?
-Lpm…-al
reconocerlos-Marcial tienen que ir al hospital a que los revisen, cuando acaben
acá yo también iré.
-Alberto!
Venid! No digamos nada a nadie todavía. Ana y el padre de Marcial han muerto,
Matías esta con la pierna partida y múltiples contusiones y Pedro está mal….
-Y
Guillermo? Marcos, Guillermo?
-Lo
están buscando…Por lo visto la piba esta traía en el bolso algún tipo de
artilugio explosivo. El comisario
investiga ahora las conexiones
con el Sr. Beggio. Al final, no estaba loca. Nos engañó a todos.
-Corran!
Corran! La ambulancia hasta acá…el desfibrilador, urgente!
-Es
Guillermo, Alberto!
-Cómo
está?
-Saben
alguna oración?…-y se llevaron a papá lo más rápido que pudieron.
El
viaje en la ambulancia se hizo interminable…no sabía si dormía, si soñaba,
si…en algún sitio estaba, escuchaba todo…lo llamaban insistentemente y le
hablaban de no dormirse, de no cerrar los ojos pero él, deseaba descansar, el
aire no le llegaba…
-Dale
a la ambulancia porque se nos va…
Fue
lo último que escuchó antes de quedarse dormido.
Marcos
y Alberto se reunían en el hospital, con los que se encontraban fuera de
peligro…Sentados en la sala esperaban noticias alentadoras…
-Juan
Arizmendi! Ya puede pasar a verlo! Esta
como loco preguntando por vos…
Juan,
pensando en la carita asustada de su amor, comprendió que debía medir las
cosas para no ponerlo nervioso.
-Familiares
de Guillermo Graziani y de Pedro Beggio!
Todos
se levantaron y se quedaron estupefactos ante la mirada del doctor…
-En
breve podrán pasar a ver a Guillermo. Por unos instantes nos abandonó pero sus
ganas de vivir, lo fuerte que es, nos lo devolvió a la vida. Paso muchas horas
debajo de demasiados escombros que le impedían respirar bien, aparte tiene dos
costillas rotas y una rodilla fracturada. Lo demás son magulladuras que solo
necesitan curas y mucho reposo…No puedo decir lo mismo de Pedro. Está en coma
inducido. Tiene una gran hemorragia en la cabeza, si no baja sola en 48 horas
habrá que operar…
Cuando
el doctor se marchó, el silencio se hizo dueño de la sala. Todos se miraban sin
saber que le iban a decir a papá.
-Yo
voto por decírselo porque sabes que después nos putea. Y no es cualquier cosa,
es Pedro.
-Ya
sabemos, Alberto…quien se lo dice? Yo?
-Marcos,
sois el socio. Báncatela!
-Alberto,
como esta Guillermo? Y Pedro?
-Camila…vete
con Marcial, anda! todavía están haciendo pruebas y no nos han informado.
-Gracias.
Me voy pero enseguida desde que Marcial salga, venimos.
-Le
has mentido a la piba, a lo descarado!
-No.
He omitido. No quería que la piba se pusiera mal. Viste? Y ahora, entrad a ver
a Guille.
Cuando
Sonia llegó a casa, echa un desastre, la policía estaba acompañándonos. Contó lo sucedido con todo detalle, le
tomaron la declaración y le dieron algo a Gaby. Yo no entendía que pasaba.
-Gaby.
Me vas a contar que pasa o tengo que llamar a papá?
-No.
Tienes que esperar a que te cuente Guille. Todo está bien. Sube al cuarto con
Gustavo y prende el TV o haz lo que te venga en gana…
Desaparecí
a la habitación. No comprendía porque Gaby, amorosa ella, me hablaba en ese
tono y no quería decirme.
-Chica!
Como te pones con el pibe así…necesita cariño y comprensión. Es un adolescente,
que quiere saber…
-Pobrecito!
Esto me está afectando mucho…no sé cómo uf!. Estoy muy nerviosa. No se sabe que
paso, estaban todos celebrando un asado, hubo una explosión y hay heridos.
Juan
entró cuando la enfermera salía.
-Me
asustaste! Pensé que no te iba a volver a ver justo ahora que…-unas lágrimas
cayeron repentinamente.
-Porque
lloras? No ves que estoy bien…molido y raro pero bien. Venid! Dame ese beso que
estoy deseando desde que abrí los ojos ¡
Y
Juan, desesperado, le entregó en ese beso la vida entera. Al separarse, ambos
vieron en sus miradas, la respuesta que estaba esperando ser respondida. El
destino quería ponerlos en el mismo camino.
-Cuando
salga de acá. Tengo planes.
-Estoy
en ellos?-cauteloso.
-Eres
uno de ellos, el más importante pero todo a su tiempo-de repente recordó-y
Guillermo? Y todos los demás?
-Matías…tenemos
tiempo, descansa. No me mires así. Los profesionales están haciendo su trabajo.
-Y
vos como estas?
-Esta
venda que tengo que llevar durante una semana y analgésicos…Me quedo acá para
cuidarte.
El
comisario Romero descubrió en el registro de la casa de Graziani papeles y números de teléfonos que relacionaban a Ana
con el Sr Beggio, además de expedientes que le guardaba a Miguel, como
contrapartida a su silencio. Ana se lucró y vivió bien gracias al dinero que le
proporciono sus trapicheos y su silencio durante años, del lavado de dinero en
la inmobiliaria y de las propiedades en alza. Ni papá, ni los muchachos del
estudio, ni sus amigos sospecharon nada.
-Sí.
Señor comisario en cuanto acabe acá me pongo a sus órdenes. Iré con uno de los
socios. De acuerdo. Cómo estás?
-A
vos como te parece? Me siento un nene al que hay que darle múltiples cuidados
por si acaso. Marcos…Contadme!
-Tienes
que estar tranquilo y la verdad no confió en este aparato. Te va a saltar.
-Me
va a saltar si no empiezas a hablar, pelotudo!
-Ana
llevaba un aparato explosivo en el bolso, por lo visto tenía o tiene conexiones
con el padre de Pedro. Murió al igual
que el padre de Marcial. El estudio está en pie pero
destrozado. Solo Matías y vos están así, los demás nos salvamos por los pelos…Juan
una venda en el pie.
-Y
Pedro? Como está mi amor?
-Tiene
una hemorragia en la cabeza, está en coma inducido. Si en 48 horas no baja, lo
tienen que operar.
A
papá se le cayó el mundo a sus pies. Como podía la vida ser tan cruel y volver
a arrebatarle el amor, la alegría por vivir y la paz, que creía haber vuelto a
encontrar junto a Pedro? Sería cierto que no podrían ser felices nunca juntos?
-Marcos.
Dejadme solo, te lo pido por favor.
Cuando
salió, papá tardo cero coma en ponerse a llorar como un loco. No tenía consuelo
su dolor. La enfermera que entró a mirar el monitor y cerciorarse de que estaba
todo bien, no podía comprender como aquel pedazo de hombre estaba tan
destrozado.
Apenas
durmió en la noche pensado en él, y pedía a ese rayo de luz que lo trajo a su
vida, que no se lo llevara, que les diera a ambos, la oportunidad de corregir y
escribir una nueva vida juntos. Y sollozando…se durmió y nació un nuevo día.
A
primera hora de la mañana, Marcos estaba en comisaria, acompañado de Juan y
Alberto. Todos escuchaban sin perder detalle al comisario. Tomaron los papeles
y algunos expedientes y marcharon a casa de Alberto. La noche había sido muy
larga para Gaby y había que ponerla al tanto de todo. También tenían que
empezar a moverse con los papeleos del arreglo del estudio.
-Albert,
al fin! Cómo están?
-Fabián!-la
besa-Me lo llevo para alegrarle el día a Guille. Pedro está muy mal. Tiene un
hematoma, que si no baja en 48 horas….no hablemos delante del pibe.
-Acá
estoy…
-Desayuna
que te llevo a ver a Guille. Gaby, ellos se quedan y te ponen al día.
-Vale.
Aprovecho que tengo acá a Sonia y me cuida a Gustavo.
Al
llegar al hospital nos encontramos a Marcial que salía con la madre de Pedro y
Camila. Iban muy preocupados. Me saludaron y se apartaron para hablar algo que
no logré escuchar con Alberto.
-Ya nos
vamos. Mi primo sigue igual y le están haciendo la autopsia a mi padre. Pero
esto no va a parar.
-Lpm.
Lo siento por vos, seguro que tu padre era una buena persona y…
-Amor,
vamos que tu tía está cansada.
Al
entrar en la habitación me llevé una sorpresa enorme al ver a papá levantado y
con muletas saliendo del baño, puteaba sin parar…
-Carajo!
Lpm que parió al que inventó las muletas
y…-cuando se dio cuenta-hijito! No me mires así, estoy bien!
-Pero
quien te hizo esto? Porque no me dijiste, Beto?
-Yo
le pedí. Hubo una explosión en el estudio y está todo mal.
-Guille,
llamo a la enfermera para el baño?
-Beto,
no voy a dejar que nadie me vea haciendo mis cosas…
-Papá,
te quiero mucho-lo abracé-y Pedro? Porque no está con vos?
-A
Pedro lo están curando. No me mires así, Beto.
-El
pibe no es un bebe, Guille. Dile antes que se entere afuera.
-Dale,
pá! No me escondas más las cosas…
-No
te escondo nada, solo quiero que no sufras-suspiró-si no se pone bien de un
hematoma que tiene, lo van a tener que operar y no saben que puede suceder.
Me
di cuenta, por la profundidad y la pérdida de su mirada, que el amor y la
felicidad se le negaba otra vez. La tristeza inundaba sus ojos y mis brazos
hicieron un hueco para que descansara del dolor por Pedro. Suspiró profundo y
sospeché que no acababa de contarme todo…
-Queda
algo que me quieras decir?
-Ana…hijito,
murió en la explosión-al escuchar, sentí que el peso que llevaba en la espalda
desaparecía. Llámame egoísta pero me alegre aunque en el fondo, no era tristeza
lo que me quería invadir, sino una mezcla de pena por ella y alegría por
nosotros…
-Se
puede, Graziani?
-Oh!
Matías, pasad!
-Me
han dado el alta. Estoy vendado y mirad el tratamiento por dos semanas y listo.
Y vos?
-Tengo
para unos días más y…estoy mal. Alberto, no se iban?
-Sí.
Matías te espero abajo o te coges un taxi?
-Cojo
un taxi, no te preocupes. Quiero dar una sorpresa.
Me
despedí efusivamente e intenté, pero sin lograrlo, que Beto me llevara a ver a
Pedro por el cristal.
-Estas
mal?
-Matías,
que voy a hacer sin Pedro? Ahora que todo empezaba a tener forma…Yo nunca desee
un final así, encima Ana ha muerto, el tío de Pedro…esto parece interminable.
Cuantas cosas más aparecerán? No doy más…
-Ten
fe, Guillermo. Pedro es joven, fuerte y sabes que ama la vida, la vida con vos
y seguro que esta luchado como una fiera.
-Eso
espero. Y con respecto a vos, estas bien con Juan?
-Jajaja…estoy
muy bien y tengo claro que la vida, da oportunidades donde nadie ve y cuando menos
lo esperas. Me voy para que descanses.
Matías
iba pensando en pedirle a Juan que cogiera las cosas de su casa y se viniera
definitivamente a la suya, que vendiera, que olvidara de una vez por todas la
pesadilla de estos meses, que se casara con él…en definitiva, que volvieran a
sonreírle a la vida pero juntos.
Los
médicos que vigilaban a Pedro estaban muy contentos con la evolución. Eran las
5 de la tarde y el hematoma estaba bajando vertiginosamente. Sus constantes
vitales se estabilizaban poco a poco. En breve comenzarían a quitar la
sedación…
Papá
estaba mirando por la ventana, recordando su estancia con Pedro en Londres,
aquellos días lluviosos y al cerrar los ojos tuvo la sensación de que su
chiquito lo acariciaba por la espalda…el doctor lo trajo a la realidad…
-Guillermo...
Por
la expresión de su cara, supo que las noticias no eran buenas.
CONTINUARA…
Buenisimo por favor rápidamente continuación mara rosas
ResponderEliminarHAY mONI, DIJE QUE TE ESTBAS PONIENDO MALITA Y MATANDO A MUCHA GENTE, ESTO NO PASA MÁS, PERO AL FIN ESTO TAMBIÉM VA A PASAR.
ResponderEliminarLo bueno y lo mejor, ahora, la pareja de Juan y Matías que parece consolidarse, Gracias por seguir y mi amor.
Como siempre digo ...una de cal y una de arena...venia engolosinada con los ultimos fics y zas!!! se vino la noche....pero me encanta "el amigo de mi padre" asi que confio ciegamente en que a pesar del final se resuelva todo para bien....desaparecieron los personajes nefastos y porfi que Pedro no la pase muy mal!!! Besos Pilar
ResponderEliminarJusto cuando todo comenzaba a tomar forma, es detonación el es estudio.. Nunca debieron confiar en Ana,, Cuanta tristeza! Salvo los que murieron en la explosión, los demás están casi a salvo.. Todos, todos menos Pedro! La tristeza de Guillermo me arrastra, la mirada de los doctores en ese final.. ¡Ay Dios! ¿Algún día podrán ser felices? Moni, espero pronto, mu pronto la continuación, ¿Que pasó? Besos amiga!
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