
La llegada de la
ambulancia se demoró tanto que Pedro estuvo a punto de levantarlo y llevarlo él
mismo a la clínica más cercana, pero una pizca de cordura le decía que no debía
moverlo. Atinó a sostenerlo, con tanta fuerza, que le dolían los brazos y en
una plegaria repetía -no te vayas mi amor, no te vayas, por favor, no me hagas
esto, te lo suplico, Diooooos no podés hacerme esto Guille... nooooo!! -Sus
lágrimas cubrían su rostro y el de Guillermo que seguía sumergido en la inconsciencia
y eso aumentaba su desolación. Sentía un hilo de respiración y el pecho apenas tenía
un escaso movimiento. Pero estaba vivo! Él lo podía sentir.
La ambulancia
llegó casi en el mismo momento que la policía se acercaba al lugar, ingresaron
al estudio de prisa, el chofer de la ambulancia trató de separarlo para que los
médicos pudieran hacer su trabajo mientras el oficial intentaba comunicarse con
él.
-Señor! Señor,
usted se encuentra bien? Puede contarnos qué pasó?- Pero él solo estaba atento
a lo que los médicos hacían y decían.
-Está vivo?
dígame por favor!
-Señor, está
vivo pero está perdiendo mucha sangre, necesitamos trasladarlo urgente.
Subió a su lado
en la ambulancia, a pesar de la resistencia de los paramédicos.
-Ni se les
ocurra que lo van a llevar sin mi!
No había tiempo
para discutir, así que lo dejaron subir e iniciaron el trayecto, mientras el
móvil de la policía los seguía de cerca.
Mientras tanto
Beto buscaba en los alrededores a Moravia.
Alguien le dijo que vió un hombre con capucha corriendo hacia las vías
del tren, se lo notaba nervioso y caminaba mirando en cada paso hacia atrás.
Con mucha
cautela se dirigió al lugar, y comenzó a recorrer las instalaciones olvidadas
de la antigua estación. Se había hecho tarde y el sol comenzaba a bajar, así
que sacó su vieja linterna y continuó la búsqueda.
En la clínica,
Pedro intentaba por todos los medios mantener la calma, había tenido la lucidez
de llamar a Fabián y al resto del estudio. Pero, aún nadie había llegado y sentía
disminuir sus fuerzas. Los médicos no salían y los nervios y el cansancio
hacían mella en él.
A toda prisa
Fabián ingresó por el pasillo de la clínica. Al verlo, corrió hacia él.
-Pedro!! Cómo
está mi papá! Que pasó!?- Sin poder emitir palabras Pedro se arrojó a sus
brazos y tratando de contener el llanto, le contó lo sucedido.
-Es mi culpa Fabián,
yo sabía que algo así podía pasar, lo sabía! Si le pasa algo... no voy a poder
seguir.
-Tranquilo
Pedro, no es culpa de nadie... El viejo es fuerte y va a salir de ésto, estoy
seguro.
Minutos más
tarde el médico salía de la sala de emergencias. Al observar la chaqueta
manchada de rojo, un fuerte dolor en el pecho se hizo presente, no había tenido
tiempo de percatarse de la sangre hasta ese momento, y el temblor invadió sus
músculos, dejándolo sin fuerzas para siquiera ponerse en pié. Fue Fabián el que
se acercó rápidamente, para escuchar el informe.
-Familiares de
Graziani?
-Si, Doctor soy
su hijo.
-Bien, la herida
de bala fue en el hombro izquierdo, si bien perdió mucha sangre, no tocó ningún
órgano ni vaso importante.- En ese momento Pedro reaccionó, acercándose. -Tuvo
mucha suerte, dos centímetros más abajo y estaríamos lamentándolo. El paciente
quedará internado unas horas, en este momento está sedado y siendo trasladado a
una habitación, pero si todo va bien, mañana por la mañana le daremos el alta,
deberá hacer tratamiento con antibióticos, calmantes para el dolor y venir a
curaciones diariamente- Y tomando del brazo a Fabián, le sonrió. - Tranquilo,
todo está bien.
-Gracias Doctor-
Fabián volteó hacia Pedro, apoyó la mano en su hombro y mirándolo a los ojos le
dijo -Ya está Pedro, te lo dije, el viejo es más fuerte que un roble, hace
falta mucho más que un tiro en el hombro para derrumbarlo, tranquilo- Lo abrazó
sintiendo la agitación en su cuerpo y Pedro soltó el llanto tratando de
exorcizar la mezcla de miedo y consternación que lo invadían. Y él sólo atinó a
apretarlo con más fuerza tratando de contenerlo.
Luego de hablar
con Marta para explicarle lo ocurrido, entró a la habitación de la clínica, en
silencio acercó la silla y tomó asiento junto a él. Las náuseas se hicieron
presentes, la visión de Guille con el vendaje sumado al espantoso olor aséptico
del lugar impregnaron sus sentidos. Tomó la mano entre las suyas, apoyó la
frente en ella recorriéndola en una leve caricia. Le hablaba bajito, en un
susurro. -Mi amor, mi vida, si te pasa algo yo me muero, te lo juro, me muero.-
Regalándole un pequeño beso y tratando de aflojar la tensión, se quedó
recostado en su mano y se abandonó al sueño.
----------------------------------------------------------------------------------------------
Beto siguió su
recorrido por ese oscuro y húmedo lugar, Moravia no estaría lejos y si alguien podía encontrarlo era él.
De manera sigilosa, revisó cada recoveco, para dirigirse luego a los viejos vagones
abandonados.
Mientras
recorría el primero de ellos escuchó un fuerte sonido proveniente de afuera, y,
al salir, divisó una silueta en movimiento subir al vagón contiguo.
Tratando de no
alertarlo, sacó el arma y bajó con cuidado. Con todos los sentidos en alerta,
recorrió el espacio que lo separaba de los escalones y se ubicó al lado de la
puerta.
Esperó unos
segundos e ingresó de repente apuntándo decidido. Sentado, al fondo del vagón,
Moravia respiraba agitado, tan extraviado en su mente, que ni siquiera se
percató de su presencia. Velozmente se acercó y lo tomó del cuello de la
campera levantándolo unos centímetros del piso, y lo lanzó contra la pared.
-Esto es por lo
que le hiciste a Guille.- Golpeándolo en el abdomen, una y otra vez, siguiendo
por su rostro- y por ser un hijo de mil putas- continuaba con los golpes en el
estómago reiteradamente, hasta observar que ya no tenía más defensas.
Le tomó las
manos y llevándoselas hacia atrás, las ató con una cuerda que encontró en el
suelo. Moravia no podía moverse, así que
lo tomó de los brazos atados y lo arrastró unos metros, mientras marcaba el
número de la policía en su celular.
----------------------------------------------------------------------------------------------
-Ey! Precioso!-sonriéndole
amorosamente- Despertate!
Abrió sus ojos y
por instantes pensó que todo había sido una horrenda pesadilla. Le costó
recordar dónde estaba y bastó mirar a Guillermo para que los recuerdos
golpearan en su mente y la angustia de lo vivido se dibuje en su rostro.
-Guille! ¿Cómo
estás? ¿Te duele? ¿Necesitás algo?
-Un poco de
agua, por favor.
Acercándole un vaso,
se inclinó sobre él y luego de ayudarlo a beber, le hizo una pequeña caricia en
el rostro.
A Guillermo no
se le escapó el gesto de preocupación que bordeaba la desesperación en el
rostro de Pedro.
-Estoy bien,
precioso, relajáte.
-De verdad?
estás bien?
Haciendo señas
para que se siente a su lado- Estoy perfecto! Vení, acercáte.
Pedro rodeó la
cama y se sentó al otro lado tomando su mano para besarla con devoción. Guille
ensayó un leve roce en la mejilla y acomodó su cabello alborotado.
-Andá a descansar
amorcito, mirá las ojeras que tenés.
-Ni sueñes que
me voy a ir de acá, mañana cuando el médico venga voy a estar esperándolo para
que nos diga que juntos podemos regresar a casa.
-Bueno, al menos
acostáte en la cama de al lado, dale! No me hagas sentir peor de lo que ya me
siento.
-Ahhh ni
convaleciente dejás de ser tan hicha pelotas! Mirá... Marta me trajo el mate,
así que ahora los preparo así se me pasa más rápido el tiempo. Vos descansá, te
quiero cuidar, quiero que estés bien.
-Me gusta mucho
que me cuides, pero no tengo sueño, no voy a dormir.
-Bueno, entonces
nos hacemos compañía.-Y regalándole la sonrisa de hoyuelos se sentó a su lado.
Pasaron el resto
de la noche charlando animadamente. Guillermo le contaba anécdotas de su época
de estudiante, y Pedro reía tentado ante las ocurrencias de ese hombre que lo
enamoraba cada día más.
-Eu! Cielito!
Qué pasa que te pusiste nubladito de pronto?
-Nada, Guille,
me preguntaba cómo le habrá ido a Beto con Orestes, la policía luego de tomarme
declaración salió en su búsqueda, pero la verdad hace meses que está prófugo y
ni se acercaron, mi única esperanza es Beto.
-Quedate
tranquilo, Pedro, ya lo van a agarrar.
-Es que no voy a
poder vivir en paz si eso no ocurre entendés?, muero de pensar que pueda volver
a hacerte algo, o a Renzo, Guille, no lo voy a soportar.
-Amorcito, no me
va a hacer nada, ya tenemos custodia para Renzo y Marta, yo no creo que intente
nada más, despreocupáte.
-Si, pero igual,
imagináte... ¿Qué hubiese pasado si yo llegaba un rato antes, si me encontraba
con Moravia ahí? Mi cabeza va a mil ¿Qué pasaría con Renzo si a mí me ocurriera
algo? No tiene más familia que yo, seguramente terminaría en algún orfanato, a
cargo de personas extrañas, en hogares de tránsito, y no puedo evitar sentirme
invadido por la angustia. Tengo que pensar en eso. Tengo que encontrar una
manera de que, si algo sucediera, él esté contenido, apoyado por alguien que lo
ame, en quién confíe y debo hacerlo urgente.
-Bueno, Pedro,
si algo te pasara jamás permitiría que a Renzo se lo lleven a un orfanato,
sabés cuánto lo adoro.
-Si Guille lo sé
pero una cosa es lo que vos y yo quisiéramos y otra muy diferente es lo que
decidiría un juez, y eso ambos lo sabemos.
- Si me lo
permitís lo podemos pensar juntos. Pero hay tiempo para eso si? A vos no te va
a pasar nada y a mí tampoco.
Un leve
movimiento lo sobresaltó. La enfermera estaba a su lado y le sonrió.
-Tranquilo
señor, sólo estaba pasando la medicación, en un momento le traen el desayuno y
seguramente vendrá a verlo el médico para darle el alta.
Observó
sonriente a Pedro durmiendo a su lado, sentado en la silla y recostado contra
su hombro sano. No sabe en qué momento de la charla nocturna se había rendido,
ya no sabía que más contarle para lograr que su chiquitín logre un poco de
calma y descanse luego del estrés vivido esa tarde.
Pedro abrió sus
ojos lentamente remolón. -Mmmm, hola- sonrisa con hoyuelos.
-Buen día
cielito.
Cerca de las
diez de la mañana salieron de la clínica. Con mucho cuidado Pedro ayudó a Guillermo
a subir al coche, de camino pasaron por la farmacia para comprar la medicación
recetada y luego se dirigieron sin más a la casa.
En el transcurso
del viaje Guillermo había realizado al menos cinco llamadas, sin novedades de
Beto, comenzaba a ponerse nervioso.
-Hijito, hola! Estoy
bien, regresando a casa. ¿Sofía? Bueno, podrías llevarla a casa hoy a la tarde?
tengo muchas ganas de verla. Escuchame, sabés algo de Beto? Nada, listo,
después hablamos, un beso.
-Beto, soy
Guillermo, me llamás ni bien escuches el mensaje?- cortando la comunicación- La
puta madre! no me atiende.
-Tranquilo mi
amor, ya nos vamos a enterar.
-Es que no
entendés Pedro, estoy preocupado por Beto, mirá si Moravia le hizo algo?
-Bueno basta! Calmáte,
si hubiese pasado algo malo nos hubiésemos enterado, No news, Good news! , - y
apoyando la mano en su rodilla, sonrió guiñándole un ojo.
----------------------------------------------------------------------------------------------
Los días
transcurrieron tan veloces que no llegaron a percatarse de ello, Beto había
quedado demorado en la seccional hasta que se aclarara la situación con
Moravia, quién ya estaba preso procesado por narcotráfico e intento de
homicidio. Cuando no hubo dudas lo dejaron en libertad, y lo primero que hizo
fué ir a ver a Gaby y juntos visitar a Guillermo quién se recuperaba del brazo
de manera asombrosa. Pedro se había tomado unos días en el estudio, para
acompañarlo en su recuperación, aunque en realidad era la excusa para
permanecer cerca suyo, ya que le resultaba imposible alejarse de él, un poco
para disfrutarlo y otro tanto por el miedo, había quedado en un estado de
alerta del que no podía despegarse y la sobreprotección hacia él y hacia su
hijo quedaba a la vista.
-Cielito, pará
un poco de perseguirme! Voy a ir a trabajar aunque no quieras.
-Dale! quedate
conmigo, te extraño! no te vayas.
-Precioso
¡basta! yo tengo que trabajar y vos también! Voy a tener que tener una charla
con ese "jefe" tuyo, no entiendo cómo te dá tantos días libres!
-Gustavo no es
mi "jefe", Guillermo te lo dije mil veces! es un amigo y somos
socios, tanto él como yo tomamos decisiones en el estudio- Lo observó algo
contrariado.-Qué?! ¿Qué pasa?
-A ver Pedrito,
vamos a sincerarnos, qué es lo que está pasando por esa cabeza que no querés
que vuelva a trabajar? Nunca fuiste irresponsable en tu trabajo y mucho menos
intentaste disuadirme para que yo lo sea. Decime, ¿Qué tenés?
-Miedo! Mucho
miedo!- Largó casi sin pensarlo y en voz temblorosa.
-Pero querido! No
podemos pasarnos la vida encerrados por este tipo! Por favor te pido! Querés
que me vuelva loco?
Cerró los ojos
en señal de resignación. -Está bien Guille, volvamos a esa vida que tanto
añorás.- Y sin decir nada más se mudó de ropa y se sentó a desayunar.
Luego del
desayuno y de dejar a Guillermo en su estudio se dirigió al trabajo.
Trató de
adentrarse en los casos, y armar, en lo posible alguna estrategia para al menos
uno de los tantos clientes que esperaba su presencia.
Gustavo que lo había
escuchado emitir todo tipo de improperios y resoplar al menos diez veces en lo
que iba de la tarde decidió acercarse.
-Pedro... podemos
hablar?
-Si Gustavo,
adelante, obvio que podemos hablar, ¿qué
necesitas?
-Yo? nada, sólo
quiero saber porqué estás protestando desde que llegaste.
Después de una
extensa charla donde pudo liberar sus temores por su hijo y por Guille, Pedro
parecía haberse calmado, se sentía más liviano y confiado.
-Gracias! por
escucharme.
-No me
agradezcas! Sabés cuánto te quiero, no me gusta verte así. Te aseguro que todo
va a estar bien.-Se levantaba para volver a su despacho, cuando su amigo lo
detuvo.
-Gustavo, una
cosa más. ¿Vos estás informado sobre las leyes de adopción? ¿Me podés asesorar?
El abogado abrió
grandes los ojos, sin lograr comprender a qué se refería y a qué apuntaba la
pregunta.
-Ehhh!! no me
mires así!, es sólo que con todo lo que pasó, me puse a pensar en que debo
dejar todo preparado por si a mí me pasara algo, por Renzo, no quisiera que
termine creciendo en cualquier lugar, ni con desconocidos.
-Pero Pedro!
mirá si todos los padres se tuvieran que encargar de prever por las dudas que algo así ocurra.
-Ya lo sé, pero
en mi caso es una posibilidad, con Moravia vivo, y tan loco como está nunca voy
a estar tranquilo, necesito empezar a sacar cosas de mi mente o voy a
enloquecer.
-Bueno de todos
modos, no te entiendo.
-Quiero
proponerle a Guillermo que adopte a Renzo, -ante los ojos bien abiertos de su
amigo, prosiguió- por eso te lo consulto, existe esa posibilidad?
-Ufff! Que
fuerte lo que me decís, posibilidades hay, pero sos conciente que no va a ser
fácil no?-Pedro lo observa temeroso-Por supuesto que la ley los ampara y no
habría, en principio inconvenientes, pero ambos sabemos que dependemos de un
juez y habría algunas cosas que regularizar para hacer la situación más ágil.
- Regularizar? No
te entiendo Gustavo, explicáte mejor! Regularizar qué??
-Bueno calmáte y
dejame hablar. Para empezar ustedes deberían contraer matrimonio, lo antes
posible - Pedro lo miró sorprendido y un poco desilusionado. -¿Qué, que pasa?
porqué me mirás así? No hablaron del tema con Guille? Nunca se plantearon esa
posibilidad?
-Me llevó meses
convencerlo que mude sus cosas a casa... ¿a vos te parece que voy a poder
hacerlo contraer matrimonio? ¿A Guille?? -negando con la cabeza-nooo olvidáte!
-Bueno, amigo, entonces
lo siento porque ése es un requisito que no se puede evitar. Y después pelear
para que la adopción sea plena, porque lo más seguro que en un principio
quieran otorgarle la adopción simple. Si bien las leyes se fueron renovando, la
realidad es que le falta mucho aún para decirse que son coherentes. Mirá Pedro, si bien no tuve el
gusto de conocer a Guillermo, cosa que aún no te perdono, por lo que me contás,
está muerto con vos! Estoy seguro que vas a encontrar la manera de convencerlo,
además estando Renzo de por medio, te va a resultar más fácil. ¡Pensálo!
La cabeza de
Pedro era una tormenta de pensamientos, jamás se había planteado siquiera la
posibilidad de unirse en matrimonio a Guillermo e intuía que él tampoco, pero
ahora, después de la charla con su amigo sentía que la idea lo entusiasmaba,
que, más allá de la adopción, algo despertó dentro suyo, una ilusión, un anhelo, el tema era cómo decirlo, y lo que
era peor! cómo convencerlo...
----------------------------------------------------------------------------------------------
El viernes de
esa primera semana de trabajo luego del atentado llegaba a su fin, ambos habían
decidido acudir a los respectivos estudios para poner al día los casos
atrasados.
-Pedro, me voy
temprano hoy, pudiste hablar algo con Guillermo?
-Nada aún, no es
fácil encararlo, no sabés el carácter que tiene y estos días peor que está a
full con un caso que lo trae mal. Peeero, esta noche tengo planes!
-Ahh bueno, dejá
no más... No me cuentes!-Largando una carcajada.- Que tengas un buen fin de
semana y suerte con eso!
-Gracias
Gustavo, igualmente.
Guardó sus
pertenencias en el maletín y se dispuso a salir rápidamente, quería organizarse
con Marta temprano así encontraba la manera de quedarse a solas con él
esperando tener la oportunidad de charlar de ese tema que rondaba en su cabeza. Marta se lo simplificó, llevó al niño
al cine y luego a comer al shoping, así que se dedicó a poner en práctica las
clases de cocina que ella le regaló para esas ocasiones especiales.
Se lució con
unas pastas, plato preferido por Guillermo, con una salsa cappresse y de
postre, encargó un Coulant de Chocolate para servir con helado pensando que su
amorcito no podría resistirse.
-Pedro, vos me
venís a buscar hoy?
-No mi vida,
perdón pero estoy algo atrasado te podés tomar un taxi?
-Ahhhhh, bueno está
bien nos vemos en casa. Chau.
Preparó la mesa
para dos con velas incluidas y apagó todas las luces esperando su llegada.
El aroma se
percibía desde el jardín de entrada de la casa y Guillermo pensó que no había
nada mejor que el calor y el olor del hogar. Abrió, desconcertado al ver que
Renzo no corría, como todos los días, a saludarlo y más aún al notar la
oscuridad en el interior. Al ingresar y dejar su maletín se vió sorprendido por
unas manos indiscretas que lo tomaban por la cintura y advirtió sus labios
ardientes recorriendo la nuca y devorando cada centímetro de su cuello.
-Mmm, cielito,
que pasó? festejamos algo?
-Si.. Que te
amo... y te deseo... que me enloqueces...
Giró y lo tomó
por la nuca asaltando esos labios que lo fascinaban, dejándose llevar por el
perfume que invadía sus sentidos. Pedro comenzó a empujarlo hacia el comedor y
sensualmente le quitó el saco y aflojó el nudo de la corbata. Se detuvo
mirándolo a los ojos y le señaló la silla invitándolo a sentarse.
-Primero, el
plato principal y luego el postre - ofreciéndole su irresistible sonrisa.
Guille, prendado
por los hoyuelos, tomó asiento y lo observó encender las velas y servír las
pastas con movimientos fascinantes que apenas le permitían respirar.
Cenaron en medio
de una charla cotidiana ofreciendose roces y miradas cautivantes. Guillermo
parecía bajo un hechizo, apreciando la belleza de su amor que se desvivía en
atenciones y sólo podía pensar en sumergirse en sus caricias, pero el chiquitín
tenía planes, así que lo dejó hacer.
Esmerándose por
parecer desinteresado, y tratando de calmar sus propios nervios, se acercó por
detrás y comenzó a hacerle masajes en su espalda, y al notar que estaba bien
distendido, lo rodeó y se arrodilló frente a él.
Clavó la mirada
en sus pupilas y sus ojos se llenaron de interrogantes.
-Epa! Que pasó
cielito? Por qué esa carita?
-Nada... nada-
"puta madre, no me animo"
-Pedro, te
conozco, te traés algo entre manos, hablá, contáme.
Se puso tan
serio de golpe que Guillermo comenzó a preocuparse.
-A ver me estoy
empezando a poner algo nervioso. Decime que te pasa!
-Nada mi amor,
tranquilo, es solo que me cuesta horrores hablar de esto!
-No te entiendo
Pedro, parece que crees que soy un ogro, me tenés miedo?
-Noooo, por favor
Graziani, lo que si es verdad es que hay ciertos temas que me cuesta tratar con
vos porque creo conocerte y me imagino cómo vas a reaccionar.
-Bueno basta!
Probá! Por ahí te sorprendés- Ensayó una caricia en su rostro y le regaló una
sonrisa cargada de dulzura.
-Bueno- hizo una
inhalación profunda- Te acordás ese temita que charlamos sobre mis temores, por
Renzo y si me llegara a pasar algo?
-Si obvio! Lo íbamos
a hablar juntos... de eso querés hablar?
-Bueno, si, es
que ya sé lo que quiero hacer...
-Ah! Bueno, ya
lo pensaste solo...- De golpe los ojos de Guillermo se nublaron extrañamente, sabía que era una decisión
exclusiva de Pedro, pero se había ilusionado en que él tendría la posibilidad
de opinar, después de todo, estaba viviendo con ellos, adoraba al niño y a su
padre, sintió una extraña decepción-Bueno... contáme.
-Te quiero
preguntar, si te gustaría....- suspirando profundamente y mirando al piso- si
quisieras adoptar a Renzo.- Inmediatamente levantó la cara para observar su
reacción.
Guille abrió los
ojos como dos platos, y la emoción se fué transformando en lágrimas que
inevitablemente rodaron por su rostro. Con un nudo en la garganta, tragó saliva
y en un hilo de voz contestó. -Vos... Pedro... armaste todo esto...-señalando a
su alrededor- pensando que lo ibas a necesitar para convencerme?
-Bueno, para
convencerte, y si la respuesta era si, festejar...-mirándolo expectante.
Profundamente
conmocionado, vencido, acorralado de amor por ese hermoso hombre que como un
niño en falta lo observaba esperando una respuesta contestó. - ¡Claro que si mi
amorcito! Por supuesto que quiero adoptar a Renzo. Mañana mismo si eso es lo
que vos deseas.
Pedro se
abalanzó a sus brazos y comenzó a besarlo, bebiendo una a una las lágrimas
desparramadas en su rostro.
-Gracias mi
amor, ¡muchas gracias! Te amo, te amo...te amo!
-Por favor
Pedro, no me agradezcas, vos tenés una idea de lo profundamente feliz que me
estás haciendo? Sabés remotamente, el gran amor que me une a tu hijo?... Cómo
pudiste dudar de mi respuesta?
-Bueno, la
verdad que esa respuesta trae como consecuencia otra propuesta.
Con extrañeza lo
miró directo a los ojos. -¿Otra propuesta?
-Bueno si....
ahhhhhh... ahí va... Graziani... _agachándose para quedar frente a sus ojos… -
¿Querés casarte conmigo?
Guille sintió
una puntada en el pecho, y soltó una risa nerviosa, Pedro no supo si reír o
llorar, no entendió bien su reacción. -Bueno está bien si te parece algo muy
loco, está bien...yo...solo...
-¡Si mi amor! por
supuesto que si, nos vamos a casar...
-Bueno Guille,
yo solo pensaba que para facilitar un poco las cosas con la adopción, pero si
no querés, no hay problema, lo intentamos de todas formas...yo...
-Pedro... Pedro...
-Tomándolo del mentón para encontrar sus ojos -Te dije que si... poné fecha y lo
hacemos...
-Si? en serio me
decís? - Sin poder creerlo, Pedro no cabía en sus zapatos.
-Pero claro
amorcito! Ahora, tengo una condición....
-Mmm una
condición? Si claro, lo que quieras...-rebosante de felicidad.
-¿Podés dejar de
hablar, así pasamos al postre?
------------------------------------continuará----------------------------------------------
Que ternura chicas!!! Hace TAN bien esto!!! Una placer leerlas. Hermosa historia!!! con un gran final, como debe ser!!! Ojalá sigan con mas historias !!!! "que no se corte ;)" Besos Romina
ResponderEliminarGracias Romina! por acompañarnos en esta historia ! me alegro que te haya gustado...se viene el último! te esperamos! Beso Silvana
EliminarHay niñas es posible tanto amor????? Si ya se que van a decir que estoy loca pero no puedo parar de llorar.....Y si estoy totalmente loca.....Pero esto me supera.... me lleva a Farsantes y a pensar lo que nos hicieron y que era tan fácil hacer algo que terminara bien ......Las amo mis niñas.....Uds. y el grupo me cambiaron la vida y ha sido un HONOR para mi conocerlas a todas o casi todas....LAS AMO. Abuela Mirla
ResponderEliminarAbu Mirta! Gracias! por leernos! y por tu apoyo y si!!!! es posible tanto amor! ellos nos llevaron a esto lo nuestro y conocerte fue una de las mejores cosas que nos dejó farsantes! un beso enorme!!!!
Eliminar¡Sil & Marian! Benditas flores de mayo!!! Que bien hace leerlas.. que belleza de capítulo! Antes me tocaba a mi salir los lunes con Teatro y mi kit de enfermería, ahora les tocó a ustedes. Amé a ese Pedro que solo desea confiar la vida de su hijo en ese hombre del que se ha enamorado y le propone matrimonio. Yo creo que Guillermo está tan enamorado de Renzo como de su padre, por acepta sin dudarlo. ¡Que bonita historia chicas! Cuanto se va a extrañar... Un abrazote inmenso!
ResponderEliminarGracias Sandri...tu apoyo y tus palabras siempre nos llenan el alma! solo palabras de agradecimiento para vos !!! y siii todo concluye al fin dice el tema que tan acertadamente elegiste para presentarnos! se viene el ultimo!!!! te quiero!! Silvana
EliminarAwwwww que verdadero lujo este capítulo, puro amor, pura ternura, pura emoción, y cada vez que Guille acaricia a Pedro solo puedo remontarme a ese hermoso capítulo del auto en que lo besa y acaricia por su rostro..... y me quedo sin palabras porque es exactamente así esta hermosa historia que han creado, tan fiel al original pero con mucho mas amor!!!! Que linda declaración la de Pedro que a pesar de sus dudas y miedos a la reacción de Guillermo, no dio un solo paso atrás, me gusta como lo cuida y esas frases tan de ellos que me transportan y hacer vivenciar cada linea escrita por ustedes. Amo esta dupla que han conformado porque el producto final que han logrado es sencillamente único, sublime. Besos chicas!!!
ResponderEliminarJuli! que lindo leerte!! gracias por tus palabras, si leernos te lleva a la historia de ellos misión cumplida y si superamos su amor doblemente cumplida! así es como los imaginamos juntos! #puroamor o #amordelbueno Gracias! muchas gracias por leer y comentar! Se viene el último!!! Beso Silvana
EliminarUn capítulo impresionante, se hizo esperar pero al fin llegó, y con él la tranquilidad de un Guille recuperándose bajo los tiernos cuidados de su amor... Maravillosa escena también la de Beto y Moravia, me encantó, tuvo su merecido. Cómo me hubiera gustado ver en la novela a este cielito, tan decidido a todo con Guillermo, proponiéndole matrimonio y siendo aceptado de una, sin dudarlo... hermosa situación que nos debieron. Es muy bella la historia, se espera con gran gusto ese final que sabrá a dulce revancha. Un beso grande!
ResponderEliminarQuerida Mary! que bueno que te gusto, la historia va llegando a su fin y sentimos algo de nostalgia del camino recorrido, pero todo tiene un final y Es un Acto no será diferente! Moravia tenía que ir preso! eso no podia no pasar pero esta bueno que antes Betito lo haya lastimado un poquito por todo lo que nos hizo sufrir...y bueeeno diria nuestro Guille! falta nada para ese último capitulo!! esperamos contar con tu lectura como siempre un beso enorme!!!! Silvana
EliminarOMG!! Postre yaaaaaaaaaaaaaaaa! Paula
ResponderEliminarjajajajja Paula! el postre queda para el último capitulo!!! gracias por leer y comentar!!! besos Silvana
EliminarHermoso y super dulce, pero quiero el postre!
ResponderEliminarVale!!! jajaja te digo lo mismo que a Paula, el postre para el último!!! un beso amiga y gracias por tu compañia de siempre! Silvana
EliminarHermoso y super dulce, pero quiero el postre!
ResponderEliminarMaravillosoo que buena historia esa cuota de amorrrr que mas se puede pedir mara rosas
ResponderEliminarMaritaaaaaaaaaa Gracias!!!! viste que buenas somos??? sos una gran persona"!!! esperamos contar con tu lectura para el último!!! Silvana
EliminarMori de amor todo el capitulo!!!! No lo pude leer anoche y lo estoy haciendo ahora ...que linda manera de empezar el dia!!!!!! No tengo palabras....todo en su sitio....perfecto.... son tan perfectos....y por supuesto ustedes por brindarnos esto 'lo nuestro"...emocionada...besos Pilar
ResponderEliminarPilar! siempre al pie del cañon dandonos apoyo! se agradece! y por supuesto te esperamos apra el último capitulo!!! un beso! Silvana
EliminarChicas! Esta historia desborda originalidad e innovación! Ya lo dije al principio que me encantaba que por primera vez se planteara qué hubiera pasado si efectivamente Camila hubiera estado embarazada y Pedro hubiera tenido su hijo, y como lo han llevado es un sueño! Y ahora, por primera vez, lo veo a nuestro Cielito tomando la iniciativa y proponiendo él el casamiento. Y con que fin más hermoso! Me emocioné a la par de Guille con ese pedido de que adopte a Renzo, se me nublaron los ojos por las lágrimas y se me estremeció el corazón!
ResponderEliminarGracias por regalarnos algo tan bello! Gracias! Gracias! Las quiero con el alma!
Un beso!
Guille! haberte emocionado y estremecido es mas de lo que esperamos asi que felices!!!Gracias... Gracias a vos por leer! te queremos! Silvana
EliminarBelleza total!!
ResponderEliminarQue bueno Adriana que te haya gustado! mil gracias por leer y comentar! te esperamos para el próximo!!! Besos Silvana
Eliminar