
Examinaba la ropa de
forma meticulosa y la iba separando. “Esto sí, esto no”. Pedro se tentó de risa
al verlo. _ ¿Qué hacés Guillermo?
_ ¿Cómo que hago?
Preparo mi ropa para el viaje.
Pedro muere de ternura.
_ Mi amor, ya te lo expliqué. Vamos a la montaña, ¿para que buscás tanta ropa?
Lo más probable es que estemos los dos o
tres días casi con la misma ropa. Casi, la ropita interior se cambia si o si.
_Mirá, si hay algo que
me pudo siempre es estar bien vestido.
_Si, acá, en Buenos
Aires, pero en El Durazno no tenés que estar elegante sino cómodo. A ver,
dejame a mí. Yo te preparo la valija.
_¡No! De ninguna
manera, mi ropa la elijo yo.
_¡No te comportes como
un pendejo! No tenés ni idea a donde
vamos. Dejá que yo te haga el equipaje, sino después te va a agarrar un ataque
de caspa que ni los pumas se van querer acercar a vos.
Blanco es poco, quedó
estático, inmovilizado. _ ¿Qué dijiste?
Casi mete la pata hasta
los frenos que sin dudar Guillermo presionaría si tomara dimensión del lugar a
donde iban a ir. _ ¡Es una forma de decir! Hacenos un favor a los dos, vos
ocupate del equipo del mate y de nada mas, del resto me ocupo yo. Esta fue mi
idea, vos relájate y confiá en mí.
A espaldas de
Guillermo, había alquilado una cuatro por cuatro, sabía perfectamente que a
donde iban, no era un lugar para el Sonic. Un deportivo no era lo mejor para el
camino de montaña. Pero no le dijo nada para no atemorizarlo.
En un rinconcito de la casa,
y a escondidas, iba acumulando día tras día todo lo que debían llevar. Agua potable,
comestibles, condimentos, shampoo, jabón, sábanas, toallas, repasadores,
papeles absorbentes, algodón y alcohol por si se terminaba el agua,
desodorante, toallitas húmedas, radio a transistores, la vieja cámara
fotográfica, pilas y unos chicotes que alimentarían unas luces led con la
batería de la camioneta. Así al menos, tendrían con que alumbrarse desde que el
sol se ocultara hasta el amanecer. La idea de cenar con Guillermo a la luz de
las velas le parecía muy romántica, pero conociéndolo, estaba seguro que lejos
de fomentar su lívido, al aislamiento sumado a la oscuridad iban a ocasionar un
efecto inverso.
También acumuló juegos
de mesa. El Scrabbel, un diccionario de la real academia, naipes y por supuesto,
el Sexionary. Y alcohol… Vino tinto,
whisky y licor de las marcas y cepas que se le pudo ocurrir. Chocolates, frutas
secas y café. Mucho café. Cigarrillos y un botiquín de primeros auxilios preparado
para una emergencia. Un botiquín especial, de solo ver los elementos
complementarios que agregó se tentó de risa. “Graziani… no sabés donde te
metiste”
Llegado el día previo
al viaje, Guillermo vio llegar la camioneta. _ ¿Qué es eso?
_Una cuatro por cuatro.
La alquilé. No vamos a ir a la montaña en el Sonic.
Algo le sonó mal. _
¿Pedro a donde me llevás?
_A donde acordamos
amor.
_Pedro, algo me dice
que me estás ocultando algunos detalles.
_¡Pero no gordo! Vos confiá
en mi que la vas a pasar “bomba”.
_¡Dejá de decirme
gordo, porque me vas a hacer calentar!
Pedro le sonrió a su
estilo… Insinuante, sugestivo, muy sexy. _Esa es la idea…
Se tomó la cabeza entre
las manos. ¿Dónde se había metido? Pero ya estaba jugado.
… Y así la pasó, “bomba”.
Exactamente como una bomba a punto de explotar.
En cuanto podía
separarse un poco de Guillermo, Pedro iba cargando en la camioneta las
provisiones que había preparado para la estadía. Partieron temprano, escuchando
buena música y tomando mates. Bajaron a
estirar las piernas en una estación de servicios, fueron al baño y cargaron más
agua caliente en los termos. Guillermo se relajó, el camino era por autopista,
se sentía seguro y relajado. Comieron y charlaron todo el viaje, hasta que
faltando unos cincuenta kilómetros para llegar, la autopista se terminó y
tuvieron que seguir por ruta. La cara y el ánimo le cambiaron en cuestión de
minutos.
Las nubes habían bajado,
el día estaba nublado y gris, y estaban a muchos kilómetros de altura. De esa
ruta desconocida no se veía nada más que las señalizaciones a dos metros de
distancia. Pedro manejaba seguro, pero Guillermo era un nudo de nervios que
había dejado de hablar. La bruma los envolvía.
_No te pongas nervioso,
se lo que hago. Vos ayudame mirando los carteles, alguno de ellos nos va a
desviar hasta El Durazno.
Guillermo no estaba
nervioso, estaba frenético, no se veía nada. Ni delante del camino, ni a
diestra ni siniestra. Nada. Era como estar en el tren de las nubes. _ ¡Pasame
la fórmula de cómo mierda querés que vea un cartel! ¡Pedro no se ve nada!_
Sentía una estocada en el estómago.
_Tranquilo Graziani, te
voy a llevar a donde te prometí.
En medio del nimbo de
bruma, al pasar, alcanzan a ver a un lado de la ruta unos caballos salvajes
sueltos. Guillermo entra en un ataque de pánico. _ ¿Los viste? ¿Los viste?
_Si, tranquilo… Los vi,
pero estamos bien. No pasó nada. Guiie, tranquilízate amor.
_¿Cómo me voy a
tranquilizar en estas circunstancias? Estás manejando a ciegas, no conocemos el
camino, no se ve nada, hay animales sueltos y vamos por un camino de montaña.
¡Pedro pegá la vuelta! ¡Volvamos a Buenos Aires! Si me lleva puesto un tren,
listo, no me importa. Pero hay formas y formas de morir… ¡Pedro no quiero morir
de esta manera!
Pedro mantiene su
mirada fija en lo poco que ve de la ruta. _Tranquilo, nadie se va a morir. Así
es la montaña, estamos en medio de las nubes, dale amor… Relajate
“Relajate.” Qué fácil
es decirlo y que difícil lograrlo. Reza. Él que nunca rezó, reza para que todo
eso se termine de una vez. En un momento, la ruta cambia abruptamente, aparece
una curva cerrada y apenas pueden distinguir lo que se viene de frente. Un
colectivo les pasa al ras. Pedro logra mantenerse calmo y así como en cuestión
de segundos se sintieron al borde de la muerte, en cuestión de segundos más,
todo terminó y siguieron el camino como venían. Guillermo busca en su morral y
se mete un sublingual bajo la lengua. Si va a morir de esa manera, al menos va
a morir anestesiado. Lo mira conducir y
el estómago se le estruja. “¡Lo voy a perder! Si, es obvio que de esta no salimos
con vida, lo estoy viendo por última vez. ¡Ay la puta madre! ¿Cómo mierda fue
que accedí a venir a este infierno?” Y justo en ese momento ve el cartel
_¡A la derecha Pedro!
¡El cartel decía “El Durazno” e indicaba doblar a la derecha!
Pedro dobla, sereno, tranquilo como es él. Guillermo
se da cuenta que cruzan la ruta a ciegas, que si justo en ese momento venía
algún vehículo del lado contario hubiese sido el fin de la historia. Lo mira y
no llega a entender su tranquilidad. _¡Mirá que tenés pelotas Pedro!
_Soy destinista,
Guille. “Maktub” mi amor. Lo que está escrito, está escrito. Si cruzamos y
seguimos con vida, era porque tenía que ser así.
Lo mira con admiración. Esa juventud, esa hermosura, esa templanza…
Intenta aprender algo de él y de a poco se calma.
Van descendiendo lentamente y el camino
empieza a aparecer. La bruma se ha
levantado, el sendero se ve perfectamente, el panorama aparece ante sus ojos y
queda extasiado.
Desde donde están,
ahora que todo se ha despejado, puede contemplar la belleza del paisaje. Al fondo un cordón de nubes blancas que por
momentos ocultan los rayos del sol. Una
cordillera de montañas y cientos de árboles que dominan el valle. Allá abajo,
las fachadas de diferentes tipos de cabañas, algunas hechas de material y otras
de juncos resistentes… Pero lo que más lo impactó fue la ribera del río. Ese
arroyo estrecho y caudaloso que desde la altura permitía ver con la
impetuosidad que dejaba correr su agua cristalina.
A Pedro no se le escapa
el detalle del cambio en su mirada. _ ¿Ves? Te dije que te iba a gustar. Ya
estamos bajando. El Durazno está en un valle, disfrutá de la vista mi amor.
Si, le gusta todo lo
que ve, ¡pero tanto le gusta Buenos Aires, la metrópolis o el subte! Es hermoso,
no lo puede negar, pero la pregunta que le viene a la mente es: ¿Podrá
identificarse con ese lugar?
Les costó casi una hora
encontrar la cabaña, hasta que gracias a las indicaciones de uno de los treinta
habitantes del lugar, dieron con ella. Algo en Guillermo se tranquilizó, no era
linda, era preciosa, muy pintoresca. ¡Pero el lugar! Se bajó a abrir la
tranquera y apenas Pedro entró la camioneta le metió cadena y candado. Miró a
su alrededor y tomó consciencia de donde estaban. En el medio de la nada. La
vista solo le ofrecía mas montañas y allá a lo lejos, otras cabañas. Pero
demasiado lejos y ladera abajo. Caminó hasta la parte trasera del predio donde
estaba construida la cabaña, e inmediatamente se arrepintió de haberlo hecho.
Pasando la cerca de alambre, solo había otra pendiente, matorrales de yuyos y
un caminito imperceptible que era imposible imaginar a donde terminaba. Se
persignó tres veces y fue hasta donde Pedro había estacionado la cuatro por
cuatro.
Se lo veía pálido. Ya
eran las cuatro de la tarde y se hacía evidente que en un par de horas no se
vería ni la punta de las botas. _¡Pedro, apurate! Bajemos el equipaje que en
menos de dos horas se va a hacer de noche.
Pero Pedro, después de
estacionar la camioneta debajo de una media sombra pegada a la cabaña, recorría
el predio envuelto en una sonrisa extraordinaria. _Pará, dejame disfrutar de esto… _ Miraba el
paisaje extasiado. _ ¡Mirá lo que es esto Graziani! ¡Estamos en medio de la
nada!
No lo quería
desalentar, ni mucho menos arruinarle el momento, pero estaba cagado de frío,
de hambre y de miedo también. _Si, en eso estamos de acuerdo, estamos en el
medio de la nada.
A Pedro no se le escapa
el timbre de su voz. _ ¡Eh! ¿Qué pasa? ¿Tenés miedo Graziani? _ Y se le acerca
con toda esa adrenalina que le provocaba la situación.
Alguna vez lo había
sentido muy cerca. Después, creyó que lo
perdía. La vida con sus idas y venidas, lo había vuelto a poner al lado suyo, y
la misma vida, con sus vueltas, lo había hecho estar seguro que lo perdía una
vez más, y esa vez, para siempre. Pero así como en un viraje a la derecha, una
hora atrás, habían abandonado la bruma y el camino se había despejado, esa vida
misteriosa, desde hacía un tiempo, les había dado la misma posibilidad. Todas
las barreras habían sido traspasadas y habían logrado estar juntos. Con los
celos y las puteadas de todos los días, con los enojos y las reconciliaciones,
pero pese a ese camino tan difícil, tan inhóspito como fue la llegada a El
Durazno, ellos lo habían logrado. Igual que este… A pesar de las inferencias
del tiempo, habían llegado a destino. Estaban juntos, felizmente casados y a
punto de ser padres.
_No tengas miedo,
mientras yo tenga vida nada va a pasarte. Disfrutá de esto, vení… aprendé a
disfrutar, para eso te traje acá. Sentate cinco minutos en el suelo, mirá esta
inmensidad conmigo, pensá en todo lo que nos pudimos haber pedido pero a fuerza
de voluntad logramos. Y quedate tranquilo, antes que desaparezca el último rayo
de luz, vas a estar sano y a salvo, conmigo, solo conmigo en esa cabaña, donde
no hay diarios, no hay televisión, no hay celulares, no hay luz eléctrica, no
existen los casos ni tribunales ni el estudio. No hay mercería, ni Robertino y
la fobia que te provoca, no habrá nada mas que vos y yo, una rica comida, un
café, un whisky, un cigarrillo compartido…
Solo vos y yo, vos y yo,y nuestro proyecto de vida. Cuando volvamos a
Buenos Aires nada va a ser igual, nos vamos a convertir en padres y la vida de
alguna manera va a cambiar, por eso te pido que te conectes con estos dos o
tres días que vamos a estar acá, porque este va a ser el cimiento del resto de
nuestra vida como pareja, de lo que nos espera por vivir. ¿Te cabe?
Se sentó sobre el
césped e hizo el mejor esfuerzo por tratar de disfrutarlo. _ Me cabe… Dale, fumemos un cigarrillo juntos y después
nos ocupamos de acomodarnos en la cabaña.
Pedro enciende un
cigarrillo, sentado a su lado mirando esa inmensidad se sintió el hombre mas
afortunado de la Tierra. Le pasó el cigarrillo mientras le decía. _¡Gracias
gordo por aceptar esta propuesta!
Se juró en ese instante
no engranarse, no arruinar el momento, pero por dentro se la juró. “Esta noche
te cobro cada “gordo”, el cagazo del viaje y cualquier roñía vieja que me haya
quedado en el tintero. ¿Vos quisiste venir a la nada conmigo? Esta noche vas a
conocer el abismo Beggio, te lo prometo”
_ De nada amor._ Le respondió,
haciéndose el boludo.
CONTINUARÁ
aaayyyy Sandra! Que lindo "rescate"! Si supieras lo igual a Guile que soy. En esos viajes me cag.... hasta las patas, te juro. Cuando no hay gente y esas rutas desoladas, colapso. Igualmente, yo, una lady, no digo nada, pero no lo puedo disfrutar. Despues, a la distancia, decis "ayyy que hermoso era!" Muero por la noche en la cabaña ;) Espero aguantar hasta la semana que viene. Besos Romina!
ResponderEliminarMe mate de risa: "¡Pero no gordo!" y ¡Pedro pegá la vuelta! ¡Volvamos a Buenos Aires! tan Guille ;) Besos Romina
Eliminar¡Romi! Te juro que hasta ese momento, no me había dado cuenta lo "Guillermo" que soy, que amo la ciudad, el cemento, el ruido. El pánico que me provocó esa "nada" solo me hacía pensar en Guille. No me arrepiento de haber vivido esa experiencia, pero me juré que si no es Buenos Aires, Mar del Plata, Nueva York o París, no salgo de casa.. Y creo que a Guille le va a pasar lo mismo... Aunque todavía le espera África! Mi vida... se va a infartar! Romi, gracias por la compañía de cada lunes, por la espera, por la ansiedad. Gracias por todo lo que das como lectora! ¡Besossss!
EliminarSandraaaaa cuanta maldad pobre mi Guille es una tortura china, poneeeeee comparto su amor por la ciudad, necesito la luz, la compu, la gente y el trajín diario no me lleves al campo que me muero, pero que se prepare ese precioso que supongo pagará con creces ese viaje.... Me encantó esa imagen de ellos asentando los cimientos de esta nueva familia que están por formar con la llegada de su hijo. Pura ternura me.encantó!!!! A esperar al próximo Lunes esa noche que promete!!!!
ResponderEliminar¡Gracias Romina! Ese viaje fue una experiencia mía, la viví hace poco... y soy igual que vos y que Guillermo, amo la ciudad, el ruido, bocinazos, luces, etc. Asi que imaginate lo que sufrí.. jajaja! Estando ahí, no podía dejar de pensar en esto, imaginar a Guillermo en El Durazno. A ese viaje le debemos estos capítulos.. y la noche que se viene! jajaja! Ni se lo imaginan!
Eliminarde nada amor le respondio haciendose el boludo!!!! Mori en esa frase !!! Quien pudiera estar en el medio de la nada con un Graziani autentico!!!! ME ENCANTA PERO ME ENCANTA LA MERCERIA ...asi con mayusculas....sos lo mas para escribir estas peripecias de la vida conyugal!!!! Besos Pilar
ResponderEliminarJajaja! Pilar!!! Y vos sos muy particular para comentar! Me hacés reír. Seee! Guille se hace el boludo, pero está saboreando la venganza, aunque creo, va a tener algunas dificultades nuevas.. La montaña es la montaña! Gracias Pilar!
EliminarAyyyy sandri pero que belleza de capítulo me encantó jajaja te digo todo bien con el campo y las vacas y loa pollitos pero a mi dejame en la ciudad me siento tan identificada con Guille que sufri ese camino junto a él ....ay querida no me quiero imaginar esa noche en la cabaña...pobre cielito lo va a exprimir!!! Al menos yo lo haría!!! Gracias miles por este bello capitulo a la espera del próximo muerta de ansias!!!!! Que lindo fecalito del dia del amigo �� te quiero Sil
ResponderEliminarGracias Sil! Yo nunca me tengo demasiada fe y después me asombro al ver que se han divertido... ¡Que gratificante es eso! Ahora, una confesión... Esa noche... mmmm !!! No se si es lo que imaginan jajajaja! To be continued!!! jajaja
EliminarBueno guillermina tu puntaje un 9 mara rosas
ResponderEliminar¡¡¡Ayyy no lo puedo creer!!! Polino me puso un 9!!! ¿Me puedo sentir una privilegiada? ¡Gracias Mara!!!!!!!!!!!!!!
EliminarY la aventura recién comienza... no? Me parece que aferrarse a Pedro va a ser lo único que le va a permitir sobrevivir... Ese camino... Está para decir "Qué difícil es llegar acá" =P Y Pedro diciendo "Soy destinista" y no moviéndosele un pelo...
ResponderEliminarEsto parece una "iniciación" para Guille...
Qué ansiedad por ver cómo la llevan!
Besoooooo!
¡Ay tocaya!... Tocaya... Si, la aventura recién comienza, y creo que Guille se está saboreando un plato que no se si va a poder cocinar en ese lugar.. Le espera tanto por vivir ahí que, pobrecito! Va a necesitar de tus OVNIs para que le vuelvan a sanar el corazón... Ya veremos que pasa el próximo lunes. ¡Gracias Guille! Abrazote y besos a la distancia!
EliminarQue buen viaje, tan bien relatado y esa desesperación de Guillermo de saber por donde lo lleva es muy divertido. Este Pedro y sus ideas ecológicas me mata, siempre poniendo a prueba la paciencia Graziani, pero se las va a cobrar una por una de eso no tengo dudas. Que loco estar en un lugar así, es como irse de campamento y solo tener como compañía a uno mismo y las luces de las estrella y de la luna (cuando es luna llena). Veremos como hace para sobrevivir pero si puede con esto podrá con muchas cosas más, creo que Guillermo tiene mucha templanza porque es aguantador aguantador y le pongo muchas fichas a que será él que se encargue de la crianza de sus pequeño hijo, porque Pedro no tiene idea de como cuidar a un bebé. Muy lindo capítulo Sandra, mucha ternura y locura!! Besos
ResponderEliminarLa verdad Juli, es que estando ahí, no podía dejar de pensar en Guillermo, el lugar es precioso, pero demasiada ausencia de todo! Sin celular, sin luz eléctrica. agua a digresión, internet ni hablar... ¡Ni una cebolla se puede conseguir ahí! Es la nada misma... Ya veremos como sobrevive Guillermo, si yo sobreviví sin Pedro, el "con Pedro" tiene que poder... Pero,pobre Guille, le esperan tantas cosas que hasta me da pena jajaja! Gracias Juli! Y ya veremos el próximo lunes como sigue este viaje. ¡Besosssss!
Eliminar""_¡Pero no gordo! Vos confiá en mi que la vas a pasar “bomba”.
ResponderEliminar_¡Dejá de decirme gordo, porque me vas a hacer calentar!
Pedro le sonrió a su estilo… Insinuante, sugestivo, muy sexy. _Esa es la idea…
Se tomó la cabeza entre las manos. ¿Dónde se había metido? Pero ya estaba jugado.
… Y así la pasó, “bomba”. Exactamente como una bomba a punto de explotar.""" A mi el Gordo me puede, me mata......Ya me parece que lo escucho a Pedro decirle gordo y a Guille exp'lotar...No podés ser ta HDP.....Pobrecito mi Guille.....donde lo metiste.....Solo porque vos fuiste y la ""pasaste"" le tenes que hacer esto?????? jajajajajajajajaj....Te felicito amor....LA MERCERÍA es algo así como un respiro fresquito, un aire de dulzura, una caricia al alma y un mimo al corazón.......te amo.....¡¡Lo que les espera!!! Pero Pedro lo manosea un poco y se olvida de todo...jajajajajajaj Bue (vieja verde) yo también me olvidaría.....jajajajajajajajajajajajjaaj
Seee! que se las banque! Si y si yo me la banqué "sin Pedro" él, "con Pedro" que haga un esfuerzo... ¡Pobre Guille! ¡Cree que va a resarcirse cuando llegue la noche, pero algo me dice que está equivocado jajajaja! Gracias Mirta!
EliminarEs cierto que Guille es un poco paranoico y fóbico pero Pedro se pasa de tranquilo! Qué maktub ni maktub... como pensó Guillermo, morir así no por favor! Una vez me tocó viajar por las altas cumbres con una niebla que no se veía a dos metros y la sensación es bastante aterradora... indudablemente todas estas peripecias son autobiográficas, la forma en que describís todo es maravillosa, uno se siente transportado a ese lugar... me mata la intriga por saber qué le tiene reservado Pedro a Guille... o el Destino, en este caso, que por lo visto más que un descanso reparador y una cura espiritual parece reservarles algunos sinsabores. Igual yo creo que ante la perspectiva de Africa, sus posibles plagas y bestias peligrosas, ésto es una especie de paraíso, jajaja o no? Se viene el durazno hasta el carozo Sandri? Mmmmm qué ansiedad!!! Hacelos disfrutar un poco que como dijo Pedro, les espera un cambio de vida muy grande... Gracias por escribir tan lindo, un beso enormeee!!! ♥♥♥
ResponderEliminarSi, es verdad Sadic Witch, Pedro se pasa de tranquilo, pero ese es Pedro.. Sereno y destinista. Y el pobre Guille se las va a ver en figuritas para sobrevivir a ese viaje. Y como bien decís, todavía le espera África... ¡Pobre Guille! Va a necesitar a los Et de Fiore para que le recompongan el corazoncito.. ¡Gracias Bruja Maestra! Ya veremos como sigue este "paseo por las nubes"
Eliminar_¡Gracias gordo por aceptar esta propuesta! MUERTA DE AMOR, TODA LA TERNURA TODA DE PEDRO.PEDRO ES PEDRO.
ResponderEliminarGUILLE OBVIO QUE EXPLOTA, PERO SEGURO SU CHIQUITÍN LINDO LE REGALA UNOS MIMOS Y EL HURACÁN GRAZIANI SE RINDE IRREMEDIABLEMENTE.
LO SUYO PEDRIS SIGUE SIENDO DE EXCELENCIA, SIGUE MIMANDO MI ALMA Y MI CORAZÓN.
NO VEO LA HORA QUE KENDY HAGA DE LAS SUYAS ES ESTA ETERNA MERCERÍA.
NO CONOZCO EL DURAZNO PERO DESPUÉS DE MI EXPERIENCIA CAMINO A ALTAS CUMBRES, SUFICIENTE.
ESA CABAÑA NO TENDRÁ LUZ,CELULAR, TELEVISIÓN PERO LA LUZ DE LA LUNA SERA TESTIGO DE LA NOCHE MAS BELLA.
MIL GRACIAS POR TANTO
"MIRAN AL CIELO Y PIDEN UN DESEO CONTIGO LA NOCHE MAS BELLA"
P/D: TAL VEZ NUESTRO CHICO TENGA UNOS KILITOS DE MAS, PARA MI SIGUE TAN SENSUAL Y TAN SEDUCTOR COMO DE COSTUMBRE.
AL IGUAL QUE PEDRO, ADORO ESA PANCITA. MONICA DE LANUS
MONICA DE LANUS! QUE ESPERADO ES TU COMENTARIO.. QUISIERA VOLVER A ESCRIBIR TEATRO SOLO POR VERTE APARECER CON EL ÉNFASIS QUE LE PONÍAS A ESAS NOCHES Y A TUS SENSACIONES! ENCUENTROS INOLVIDABLES.. UNA MARAVILLA. DIOS QUIERA QUE LAS MUSAS, ALGÚN DÍA, ME PERMITAN RETORNAR A ESE TIPO DE ESCRITURA.. SERÍA MARAVILLOSO. POR AHORA, MIENTRAS VOY SANANDO MI ALMA, LA MERCERÍA ME ACOMPAÑA MAS QUE BIEN EN EL PROCESO. LA ADORO PORQUE ME ARRANCA SONRISAS.. Y TODO TIENE UN TIEMPO BAJO EL SOL..
EliminarTEMA APARTE, CREO QUE GUILLE ESTÁ DEMASIADO CONFIADO EN ESA NOCHE QUE NO SE SI VA A RESULTAR COMO EL ESPERA.. EL PROXIMO LUNES VEREMOS QUE PASÓ AHI, DESPUÉS DE DESARMAR EL EQUIPAJE... ¡GRACIAS MONICA POR LA COMPAÑÍA DE SIEMPRE, POR LAS PILAS Y POR CONFIAR EN MI PLUMA! ¡GRACIASSSS!
Mepa que la luna no va a ser testigo de "la noche más bella"... =P
EliminarTodavía no sabemos Guille! Por las dudad alberguemos una esperanza.. ¿Quien te dice? Si la Tierra es circular, porque esta historía no podría serlo.. Ustedes saben que solo se escribir fics llenas de ternura, esta no va a ser la excepción. Palabra de Guillermina Pedris!
EliminarQUE MIEDO ME DA ESTE VIAJE AMIGA DE VERDAD QUE EN ESTE CASO LE DOY LA DERECHA A GUILLE POBRE SANTO DEL CIELO CON PEDRO Y SUS OCURRENCIAS JAJAJAJ LA VERDAD SEA DICHA GRAZZIANI LO AMA MAS QUE A NADA EN EL MUNDO PARA DARLE BOLA AL DR BEGGIO EN TODAS Y CADA UNA DE SUS LOCURAS.....AUQNUE PENSANDOLO BIEN ME PARECE QUE LA PROXIMA PARTE DE ESTE VIOAJE SE VIENE MUY DIVERTIDO INTERESANTE Y CONDIMENTADO Y CONOCIENDO EL PAÑO O SEA A QUIEN LO ESCRIBE ME SIENTO EN LA BUTACA POCHOCLO EN MANO Y COCA ZERO(OBVIO)JAJAJA Y ESPERO LA PROXIMA DE TUS GENIALIDADES PORQWUE ESTA SE SUPERO CON CRECES BAH COMO YA NOS TENES ACOSTUNBRADAS ......AMO LA MERCE CREO QUE NO TE LO DIJE O SI???? MUACKSSSSSS TE QUIERO CORAZONNN...................majo
ResponderEliminarSeee Majito! Coincido con vos, hay que amarlo incondicionalmente al Dr. Beggio, porque se le ocurren cada cosas! Y pensar que después de esto, e vienen las vacunas y el viaje a África... ¡Pobre Guille! Gracias Majito! ¡Besos amiga!
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