
Dedicado con amor a Sandra Fernandez, la gran hada madrina del blog.
***
Guillermo se lleva una taza de té a la boca mientras revisa el texto de un alegato en la notebook. Golpean la puerta.
-Adelante –dice con un gesto de fastidio, el té está más frío que calzón de esquimal y de sabor no le anda lejos tampoco.
-Amorcito… no me calentarías ésto? ¿O si no es mucha molestia, no me hacés otro? Éste te salió medio lavadito… –le pregunta a Pedro que está buscando un libro de derecho en la biblioteca.
-Es té de hierbas, Guille, como me pediste. Pero no tengo problema, te hago otro.
-Permiso, -Marcos entra y se sienta cómodo y ancho en el sillón de Pedro. Él lo mira fastidiado y sale con el té de Guillermo.
-Guillermo… ehhh te acordás del caso del tipo ese, el del frigorífico…
-¿Cuál, el boludo que no arregló la puerta y por su culpa se le frizó un empleado?
-Sí, ése. Bueno… vos tenías razón… el tipo al final, no pudo pagar sus honorarios.
Lo mira con furia contenida. -¿Te das cuenta? ¡Te das cuenta! ¡No, si al final yo hablo y acá todos se recontra cagan en lo que digo!
-Pará, Guillermo, no es lo que pensás…
-Marcos, te dije que no le dieras bola, perdiste años de tu vida con ese caso de mierda! ¡Si me lo llego a cruzar lo mato!
-Guille, el tipo no pudo pagar porque se murió.
-Ah. Bueno, entonces… en ese caso, mandemos una corona. Pero chiquita, porque encima que nos quedó debiendo…
-Guillermo, no te hagas problema que, a cambio, la viuda me pagó con especias –dice con una sonrisita.
-¿Me estás cargando? Nos quedamos sin cobrar y vos te alegrás porque te garchaste a la viuda?
-Epa nene, que mal pensado… soy un hombre serio, no me aprovecharía de una pobre viuda doliente… qué mal concepto tenés de mí, me extraña… Cuando digo en especies, me refiero a que como adelanto de lo que nos deben, me dio algo…
-Ah, no, Marcos, otra vez no! Ya me tenés podrido con tus brillantes trueques… lo único que falta es otro rancho pulgoso en la loma del orto… todavía no nos pudimos ni deshacer de aquél y ya te veo venir… no y no!
Pedro entra con la taza y la deposita sobre el escritorio.
-¿Qué pasa mi amor, problemas?
-¡Éste! No, si algún día me va a agarrar cruzado y ahí te quiero ver. ¡Vas a terminar vendiendo biromes en el tren vos!
-¿Por qué no te calmás un poco? Y ya que lo mencionás… ejem. Justamente, de un tren se trata. Mirá que vidente que sos.
Los dos se quedan mirándolos estupefactos. Ninguno se atreve a preguntar, lo que se imaginan da miedo.
-¿Che, qué les pasa? Cuando digo tren, no me refiero a que me dieron un tren propiamente dicho. No el coso físico ehh… me refiero a un viaje.
Continúan mirándolo en silencio, aunque para mayor exactitud no lo miran, lo estaquean en el desierto de la incredulidad y esperan que vengan a comérselo los buitres.
-Pero no un viaje cualquiera, un super viaje. Miren –dice mientras saca un voucher y un folleto y lo desdobla sobre el escritorio.
Los dos se inclinan a mirarlo. Se quedan con la vista clavada ahí por unos segundos y después se miran entre sí. Si las miradas hablan, éstas directamente gritan.
-¿Pero vos sos boludo? –aullan al unísono.
-¿Qué les pasa a los dos? Con razón se entienden, ustedes. A vos Guillermo, ya te conozco de toda la vida y sé como sos, pero vos Pedro… me extraña. Podrías ser un poquito más evolucionado, más progre.
-Marcos, jodeme que a vos esto te parece auténtico… -le contesta Pedro-. Es más trucho que el billete de Evita con que quisiste pagar en el supermercado el otro día…
-Y además… -agrega Guillermo medio atragantado por la indignación-. No sólo no vamos a cobrar un solo peso, sino que además, de ser real, tendríamos que poner un fangote de guita para usar ese viaje! Tenés idea… lo que cuesta un pasaje de avión a Europa, Marcos! ¡Éso solo por mencionar algo!
-Chicos… ésto es oro en polvo. No van a tener otra oportunidad. El salame se murió sin usarlo, aprovéchenlo… no sean garcas, che. Miren, miren que lindo el trencito… no son los trenes chinos que compró la presidenta… esto es el primer mundo, es… es…
-¡Es una mierda Marcos! Deben ir a 300 km por hora, ni loco me subo a ese tren bala!
-Pero no Guillermo, no es bala… es un tren común, chico, no pasa nada…
-¿Y para qué quiero ir en un tren común, chico donde no pasa nadaaaa?
-Aflojá con el gataflorismo, Guille y aprovechalo. Bueno, gente, yo se los dejo… -dice mientras se levanta-. Ustedes verán qué hacen con él.
Se quedan en silencio, Guillermo agarra la taza de té humeante y se lo baja de un solo trago. Quema, pero más le quema la cabeza y necesita algo que lo distraiga de la furia que siente. Pedro se sienta y lo mira con lástima.
-Mi amor… calma. A lo mejor lo podemos canjear por, por… -busca algo que no sea muy mierda pero no encuentra nada que suene creíble.
-Te parece… a vos te parece! Tengo ganas de romper todo… Aaaaay si me dejo llevar lo acogoto, Pedro… éste me ve la cara de pelotudo todo el tiempo!
-No te lo tomes así… de última, con la plata que cobramos la semana que viene del juicio de Materazzi, vamos y nos sacamos los pasajes. Nos regalamos una lunita de miel, mi amor… te imaginás?
-¿Lunita de miel? ¡No pienso caer en esa pelotudez Pedro, yo a ese tren pedorro no me subo ni sonámbulo! Además… un viaje siempre es un riesgo. Si no acordate de lo que le pasó a Antonio, el ex de Gaby…
-Ay no… todavía me impresiona, pobre tipo! Hasta me da pena el otro… el caracol ése que te perseguía a vos, Nazarre.
-Sí, no le deseo a nadie lo que les pasó. Mirá lo que es el destino… Antonio y Franco se conocen y se enamoran perdidamente, se van de viaje a Africa…
-Y en el primer tour que hacen se los comen los leones… pobrecitos! ¡Qué suerte horrenda!
-Pero a nosotros no nos va a pasar éso, además en Europa no hay leones, no cielito? Decime que no…
-No Guille, quedate tranquilo amor. A lo sumo hay cocodrilos pero mientras no te les acerques…
Guillermo se queda mirándolo horrorizado.
-Nooo es un chiste! Europa es un lugar muy seguro. Y yo prometo cuidarte de cualquier amenaza.
Pero Guille no se termina de convencer. Mueve la cabeza, duda.
-No sé, algo me dice que no vaya… ¡Yo te apuesto que este viaje es un fake, seguro que llegamos y ni el andén encontramos!
-¿Me dejás que me ocupe? –le pregunta con la sonrisita pucherosa nivel cuatro.
No le queda más remedio que claudicar, como siempre.
…
Toda la semana previa Pedro se arrepintió de haber sugerido ese maldito viaje. Guille hizo una lista de cosas a llevar y de cosas para hacer antes de partir que realmente daban ganas de cancelar todo. Alteró a todo el mundo con su malhumor y sus constantes órdenes.
-Beto, acordate de regarme las plantitas o ya vas a ver cuando vuelva.
-Gaby, vigilalo a este que no se coma los embutidos de Tandil que me regalaron el mes pasado.
-Cuca, que nadie entre a mi despacho cuando no estoy, pero nadie eh! Yo lo voy a cerrar con llave y la llave la vigilás vos, como un perrito guardián.
-Matías, llamá por favor si sos tan amable al sastre a ver si ya tiene lista la ropa que le encargué.
-¿Qué encargaste, mi amor? –interviene Pedro-. Si ya tenés un montón de ropa.
-Nada, unas cositas… por las dudas. Allá debe hacer mucho frío… unos sobretodos, un par de trajes, en fin… tonterías. Y algunas cositas para vos, para mi amorcito lindo que siempre anda con la misma ropa.
Cuando llega el envío de la sastrería no le cabe dentro del despacho.
-¿Y cómo mierda vamos a meter todo esto en dos valijas, Guille? –pregunta Pedro paseando incrédulo la vista por las quince cajas.
-¿Dos? Compré valijas, mi vida. Van a ser cuatro… más los bolsos de mano.
-¿Y compraste manos adicionales también? Porque sólo un pulpo podría llevar todo eso…
La cuestión es sencilla al irse, porque Beto, Marcos y Fabián los acompañan al aeropuerto y llevan uno o dos bártulos cada uno. Mientras suben por la escalera para embarcar, los tres los saludan con emoción desde abajo.
-¡Saquen muchas fotos! –les grita Fabián.
-¡Traigan salchichas de Frankfurt… o de Viena! –les recuerda Marcos.
Beto no dice nada porque está ocupado en leer un papel que llevaba en el bolsillo.
-¿Qué pasa, Beto? –le pregunta Fabián que lo ve con cara preocupada.
-Nada… qué raro… Mirá, acá donde dice destino… debería decir Estambul… no? ¿No era ahí donde iban en principio?
-A ver… -dice Fabián mientras le quita el papel de la mano-. Tenés razón, pero dice Estocolmo, Suecia… che, Marcos, por qué no vamos a averiguar… a ver si todavía les mandaron las valijas al carajo. ¡Mi papá se muere!
…
Guillermo y Pedro esperan pacientemente tras un mostrador, la empleada no habla más que turco y francés y la que sí maneja el inglés está atendiendo a unos viejitos japoneses que quieren cambiar unos pasajes. Después de media hora, se acerca a atenderlos. Guillermo, cansado y fastidioso, se sienta unos metros más atrás en un banco de la sala de espera. Después de explicarle a la empleada su problema, Pedro viene a sentarse con él.
-Hay que esperar, Guille. Me dijo que van a verificar si no quedaron arriba del avión. A veces pasa.
-Cuatro valijas enormes, no te parece que hay que ser ciego para no verlas? Y justamente las nuestras… acá hay gato encerrado Pedro. Esto me huele feo.
Y tiene razón en oler mal porque a la hora y media, cuando ya están pensando en que van a revolear los bancos por los aires y terminar deportados de vuelta a Argentina, la empleada se acerca y les informa que sus preciadas posesiones fueron a parar a otro país. Después de ofrecerles realizar la gestión para traerlas con ellos, los despide con “Welcome to Turquey” y los deja abandonados en la sala de espera. Se sienten como dos huerfanitos y encima en bolainas.
-¿Yo entendí mal o dijo que eso puede demorar hasta 48 horas, cielito? Voy y pido que me den un cuchillo para filetearme los huevos.
-Cuando no se pueden cambiar las cosas, hay que entregarse. A mal tiempo buena cara, mi amor, relajá… Y hablando de cara -dice mirándolo con súbita atención-. Qué pasa, te estás dejando crecer la barbita…?
Guille se pasa los dedos por la cara que ya empieza a exhibir un colchón de pelitos entrecanos que le sientan muy bien. –No, es que con tantos apuros se me pasó. Apenas lleguemos al hotel me afeito y me dejo otra vez la cara como culito de bebé.
-Por mí dejátelo así… por unos días aunque sea. Me calienta verte con ese look rudo…
-Veremos, veremos… no me des ideas, que encerrado casi una semana en ese camarote voy a tener que hacer uso de algunos jueguitos sucios para no aburrirnos.
-¿Y qué estuviste pensando, amor? ¿Me vas a esposar y pegar con un látigo?
-Hmmm no se me había ocurrido tanto… no vine tan preparado. Pero puedo pasarte la barbita pinchuda por…
Pedro larga la carcajada. –¡Graziani! No te reconozco… esa barba hizo aflorar tus bajos instintos o te da una fuerza inusitada tipo Sansón. Definitivamente, tenés que dejártela.
Comienzan a caminar hacia la salida pero repentinamente Pedro siente que la vejiga le va a estallar si continúa aguantando. -Me esperás mi amor, tengo que ir al baño.
-Andá, no hay problema, me quedo acá junto al ventanal que está lindo el solcito.
Se recuesta sobre una columna y se calza los anteojos de sol que Pedro insistió que llevara. Recuerda lo que dijo Pedro sobre la barba y se la acaricia complacido. Empieza a sentir un poco de calor y se abre la camisa, los vellitos canosos le asoman por la abertura. De repente nota a través de los lentes polarizados que un grupo se mujeres se ha reunido a unos metros de distancia y que lo miran con gran interés mientras hablan entre ellas y se ríen. “Mmm es cierto, esta barbita me hace ver más sexy. Hace años que una mujer no me miraba así… si Pedro llega a ver el harén que me está admirando se muere”. Las mujeres parecen indecisas, gesticulan y comienzan a reunirse como los pájaros en la película de Hitchcock. Al cabo de unos minutos, un par de valientes se animan a acercársele, atrás vienen las demás y Guillermo descubre con asombro que otras se les unen desde distintos puntos del salón. Todas parecen eufóricas, incluso algunas ya han sacado los celulares y le toman fotografías. “Mierda… qué carajo pasa acá? ¿No hay hombres en este país que ven un sex symbol y se desesperan?”
Apronta los pies para salir en polvorosa no bien lo rodean pero ya algunas lo agarran del brazo y otras se ponen a su lado y se toman selfies, cortándole la retirada.
-“Halit, Halit, you are a lovely man” le dice una en inglés, otras hablan en turco y le parece escuchar también una en italiano que exclama “il uomo é mio, fuori, é mio”. Ya con los testículos del tamaño de un alfiler por el pánico pega un par de sacudidas y se desliga de esas manos apremiantes y salvajes que amenazan con dejarlo sin ropa.
Corre y descubre con pavor que la horda lo persigue, al doblar un recodo del hall ve venir a Pedro caminando tranquilamente desde el baño, le hace señas desesperado tratando de hacerle entender que pegue media vuelta y regrese por donde vino. Pedro se queda parado sin comprender, cuando Guille lo alcanza lo agarra del brazo y lo lleva corriendo hacia los baños.
Alcanzan a entrar y traban la puerta con los cuerpos casi a punto de ser alcanzados por el tumulto de desquiciadas. -Qué mierda pasó Guille! ¿Qué les hiciste a esas mujeres… no me digas que te peleaste con alguien, no te puedo dejar solo ni cinco minutos?
-¡Amorcito, yo no hice nada, esas mujeres están locas, casi me violan!
Resisten los embates que amenazan con echar la puerta abajo empujando con sus cuerpos. Pedro apoya la oreja en la madera intentando escuchar lo que gritan. Guille corre al fondo del recinto y encuentra una ventana apta para que escapen por allí. Le chista a Pedro pero él está ocupado en alcanzar con el pie un secador de piso para trabar la puerta. Consigue hacerlo y entonces le dice a Guillermo que desista de la ventana si no quiere terminar atorado ahí sin poder salir ni volver a entrar ya que la abertura es demasiado pequeña para su anatomía.
-Vení, mi amor, quedate tranquilo, ya entendí lo que está pasando… escuché algunas cositas muy esclarecedoras recién -agrega con una sonrisita burlona. Guillermo se acerca con desconfianza mientras mira de reojo la puerta como si fuera a ver abrirse en cualquier momento un boquete y aparecer una demente con un hacha en la mano-. No te persiguen a vos… lamento desilusionarte. Te confundieron con el pelado Onur.
-¿Y ése quién carajo es?
-El actor que las tenía muertas a Cuca y a Gaby, te acordás? El de las mil y una noches. Pero no te preocupes, ésto se soluciona fácil.
Acto seguido abre el morral que tiene cruzado sobre el pecho y saca un pequeño neceser.
-Suerte que siempre viajo con esto a mano… tomá –dice mientras le alcanza una maquinita de afeitar-. Afeitate rápido, y sacate los anteojos de sol.
-¿…Te parece?
-Si mi amor, pero prometeme que después te la dejás crecer de nuevo… y que en el tren me vas a hablar en turco… acabo de escuchar algo que me re calentaría escucharte decir con tu vocezota. Te juro que de sólo imaginarlo se me derriten hasta las emplomaduras de los dientes.
-¡Ahora turco también! ¡Vos no te cansás nunca de verme en ridículo!
-Shhh callate mi Onur, que hoy tu Scherezade te va a hacer conocer los mil placeres en una sola noche…
…
Superado el inconveniente del aeropuerto, llegan al hotel cansados y deseosos de dormir medio día seguido para reponer las fuerzas que un viaje interminable en avión y las vicisitudes al llegar les robaron. En las casi cuarenta y ocho horas siguientes no salen de la habitación del hotel ni para comer. Se hacen traer la comida al cuarto, no por estar sumidos en tórridos encuentros sexuales sino por vergüenza a que los vean siempre con la misma ropa.
El destino juega a su favor y los bendice con el cargamento de valijas al promediar el segundo día. Guillermo corre a ponerse tanta ropa encima que el sobretodo de cachemira nuevo casi ni le entra con todo lo que tiene debajo. Pedro observa con asombro la ropa que encargó para él.
-Guille, amor… los sueters, y las camisas, y las camisetas térmicas, todo bien… incluso este gamulán año setenta que me compraste tiene su lado piola… pero y ésto? –le pregunta señalando una prenda sobre la cama.
-¿No te gusta? ¡Es la última moda… el sastre me lo recomendó!
-Pará… ¿a qué sastre fuiste? Porque tu ropa es bien diferente de la mía… no parece hecha por el mismo…
-Emmm tenés razón que bicho sos, cielito… el mío no tenía tiempo de hacer el ajuar completo para los dos, así que fui a otro que me recomendó. Un tal… Valentino… Santino, no, Robertino, creo… un tipo bastante particular –le dice sonriendo al recordar la pose amanerada y la forma de hablar.
Pedro se queda pensativo. El nombre le suena pero no recuerda de dónde. Mira el saco de tweed Principe de Gales en marrón y obizpo que señaló antes con el dedo. Si no fuera por el corte tan entallado, tan… femenino… no estaría tan mal. Y el resto de la ropa no es mucho mejor. A excepción de una camisita confeccionada en una tela sospechosamente parecida al encaje, tal vez pueda hacer reformar algunas prendas, pero hasta que no vuelvan no puede hacer nada al respecto. Ese tal Robertino se va a llenar de guita gracias a Guillermo. Y mejor no piensa en eso porque bastante salado le debe haber costado ya ese “ajuar” innecesario.
Llegan justo con el tiempo a la estación para presentar los pasajes al guarda que espera con su impecable traje azul e insignia dorada al pie de la escalerilla. El vagón del tren camarote reluce con sus maderas exquisitamente barnizadas y los detalles en bronce. Un cartel revela el nombre de la formación, “Venice Simplon - Orient Express”.
-Ahhh –larga Guillermo no bien entran a su camarote-. ¡Esto es vida! Me encanta… me va a dar pena tener que bajar en las estaciones, pero bueno… nos aguardan las más bellas ciudades europeas… hasta me siento agradecido con Marcos.
Pedro se sienta sobre el sofá cama y observa el lujo a su alrededor. Deja escapar el aire en un silbido de admiración.
-Mi amor, el viaje dura seis días… me va a parecer poco en semejante paraíso… y con vos en esta cama –agrega y se muerde el labio.
Guillermo empieza a sacarse los metros de abrigo que lo envuelven. La temperatura allí dentro es cálida y más teniendo cerca a Pedro. El chiquitín lindo lo emula, comienza a quitarse todo y queda como Dios lo trajo al mundo sobre las sábanas de hilo que desplegó sobre el sofá cama. Guillermo tampoco se deja nada, salvo el abrigo de pelo que lleva en el pecho desde la pubertad y que a Pedro lo vuelve loco.
Comienzan a besarse con pasión y urgencia, ruedan sobre las sábanas a la tenue luz de las lámparas venecianas, mientras el tren arranca despacio y deja atrás la ciudad de Estambul.
-Mi amor… más que luna de miel, esta va a ser una luna de pimienta… qué calientes que estamos –dice Pedro entre jadeos. Guille le muerde el cuello y lo mantiene atrapado, pero Pedro no desea huir, lo que más desea es que lo ensarte en esa cama y lo deje hecho percha. ¡La puta que vale la pena estar vivo!
Están terminando su labor a cuatro manos y viva voz cuando golpean la puerta.
-Andá vos –murmura Pedro desmayado mientras se tapa con la sábana-. Yo no puedo ni levantar una ceja, mi vida…
Guillermo putea por lo bajo y se calza un salto de cama. Claro, porque él es Superman… encima que fue él quien estuvo un buen rato sosteniéndose sobre sus piernas mientras Pedro se relajaba como una gatita persa sobre el colchón… ya tendrá que tener una charla con su amorcito y acordar un regimen de actividad y pasividad, como corresponde… o se va a volver costumbre.
Abre sin preguntar y se queda duro como una estalactita al ver quién espera detrás de la puerta.
-¿Qué mierda hacés vos acá? –pregunta con su vozarrón indignado.
Pedro se destapa la cabeza veloz y se alza un poco para mirar sobre el hombro de Guillermo pero no acierta a ver quién es.
-Yo… emm… soy el camarero de este vagón… quería preguntarles si necesitan algo…
Esa voz, esa maldita y repugnante voz tan familiar… Pedro se envuelve con la sábana y se acerca a mirar. En el umbral, emperifollado con un traje azul e insignia dorada y un gorrito con visera, (el uniforme de la compañía) se encuentra el último ser que esperaría encontrar allí.
-Hola, Pedro… cómo estás? –pregunta con esa sonrisita plástica que hace juego con la cara-. Se enteraron que me quitaron la matrícula, no? Bueno, un primo mío es cocinero acá en el tren… y me consiguió esta changuita temporaria… hasta que se solucione lo de mi matrícula… ¿No les parece piola? ¡Qué bueno que les toqué yo de camarero! Voy a estar a su completo servicio, chicos.
Guillermo y Pedro se miran por unos segundos, se comunican en un solo pestañear lo que es evidente que debe suceder. Guille quita el cartelito de no molestar que está en la manija interior de la puerta y lo pone del lado de afuera. Lo fulmina al camarero-ex fiscal con la mirada y cierra la puerta en sus narices.
-A la cama, Pedro, olvidemos que ésto ha sucedido. A partir de este momento, no salimos de este camarote. Podemos mirar la torre Eiffel desde la ventana.
-¡JOSÉ! –llaman desde otro camarote-. Please give me a bottle of water…
Pedro traga saliva porque ya sabe lo que le espera. Guillermo enojado y encerrado ahí es peor que un león enjaulado. Y en este caso, la música no calma a la fiera. Tendrá que afinar bien sus instrumentos porque le espera un largo y duro, durísimo viaje…
FIN
***

Sinceramente mujer, no se que hacés que no te dedicás a esto. Todo lo escribís de maravillas, tanto el drama como el humor. Lo que me he reído con este "viaje" no le hacen justicia las palabras... Además, cuanto ingenio! En cada párrafo hay una frase digna de enmarcar en un cuadrito, y Guillermo, otro auténtico Graziani. ¿Por qué será que con él todos los viajes son para quilombos? Antes y durante...
ResponderEliminarAntonio y Franco enamorándose perdidamente, viajando a África y en el primer tour se los comen los leones... ¡Jajaja! La esencia no se pierde, que bruja malvada! Las valijas por un lado, ellos por el otro y el incidente del aeropuerto es para alquilar balcones... ¿Lo confundieron con el pelado Onur? Naaaaa! Jajajaja! Me muero!!! Todo superlativo, hasta el ajuar confeccionado por Robertino a pedido de Guillermo, pero ese tiro de gracia... José como camarero del tren.. Hubiese esperado cualquier cosa menos eso! Pobre Pedro lo que le espera en esos seis días, además de tener que mirar la torre Eiffel desde la ventana, Guillermo encerrado y enfurecido, no es lo mejor que le podía pasar. ¡Adoro tu humor! Gracias!!!
Sandri, viste que esto es una especie de "precuela" como lo llaman ahora, de La Mercería? Así fue como ingresa realmente Tino a sus vidas! Jajaja te imaginas que Guille fuera el responsable de haberlo traído a escena? No le alcanzaría la vida para putearse a sí mismo. Qué metida de pata!
EliminarNoooooo! Es genial!!! Una precuela!!! Me encantaaaaaaa!
EliminarMuy muy muy gracioso Mary! y muy ocurrente!: que lo confundan con Onur.... pobreeeee, mi amor! No voy a decir nada de ese turco, porque ya veo que que las fans "me la van a dar", pero ni a los talones de Graziani ;) ;) ;) Guille a punto del colapso permanentemente es muy tierno. Por suerte tiene a cielito que evita que le dé algo ;) Hubo varios, pero lo de la "gatita persa" .... estallé de risa. Por favor!!!! Y ese final! Pobres!!!! Igualmente yo creo encerrados ahí, se olvidan de todo y la pasan joya ;) #Nooooooo?!Mary??? #FinalAMedida ;) Que lindo leer-te! Pronto otro, please!!!! #LaHichaPelotasReciénTerminaDeLeerUnoYYaQuiereOtro #Insaciable ;) Gracias Mary por escribir!!! Besos Romina
ResponderEliminarOnur bicho feoooooo! Mujeres dementes qué le vieron?????? Ni ahí que se puede comparar con nuestro Graziani..
EliminarPS: Yo creo que Guille la va a pasar muy bien encerrado con la gatita persa, jajajaja =D
Perdón jajaja pero opino igual, cada vez que oía mencionar lo sexy que es Onur yo decía que el único pelado sexy es Julio!!! Ni comparación! Pero bueno, con barbita y anteojos en Estambul... podía pasar! Y Pedro, obvio, también es mil veces más sexy que Scherazade... :)
Eliminar¡Seee Romi! Lo de la "Gatita Persa" ¡Jajaja! Se me escapó "semejante" detalle al momento de comentar... Es que son tantas las cosas "especiales" que tiene este unitario que tendría que haberlo copiado completo! Jajaja!
ResponderEliminarNoooo Mary no podes.......mirá a Graziani siendo "el gran Graziani" lo vi, lo vi.....cuando putea, cuando habla, gesticula, lo describis vos y yo lo veo.Mi amor confundirlo con ONUR???? jajajajajaj me pareció genial.........pero bueno es mas lindo nuestro Guille.....jajajajajaj.....Lo del look del barba , sabes me ratonea a mi también.......Ese Pedro tan ligado a su Guille y siempre soportando su humor(malo) Que HDP lo del gatito persa me mató de risa, ya me lo imaginaba a Pedro ronroneando y relajandose.....y el pobre guille dale que dale....jajajajajajajaja......Mataste a Antonio y Juan de una.....jajajajajajaj y con la aparición de José le diste el toque final casi me infarto.........Que increíble Mary sos excelente en drama( aunque yo no lo pueda leer) y sos excelente en comedia.Mirá vos y Sandra tendrían que escribir comedia y hacérsela llegar a Suar o Barone......jajajajajajaajajaj te amo Maty y quiero más......más....y ya........Y siempre juntitos....Si, porfi.......
ResponderEliminarGracias Mirta! Por tantas cosas lindas... me encanta escribir sobre ellos, drama o comedia, lo que sea, y me hace muy feliz que les guste y si saco sonrisas mucho más. Me pidieron tanto que no los haga sufrir que me tomé unos días para variar, no digo que no sufran pero al menos esta vez lo hacen de una manera más divertida. Lo de Franco y Antonio fue una maldad jajjajaja es que me caían muy mal los dos, perdón a las que los aprecian pero como dice Sandra la esencia de bruja no la perdí!
EliminarAbu! No lo mató a Juan!!! Lo mató al otro bicho feo... Pobre Juannnnnnn!
EliminarSeeee tenés razón Guille! Jajaja no a Juancito no que lo amo! Mi vida, si hasta no me cayó mal el piquito que le dio a Guille, es un tierno Juan... cero maldad, un sol.
EliminarQuerida Mary: Definitivamente sos una MAESTRA de historias guilledras! Desde el minuto uno, con el té con gusto a calzón de esquimal, es para morirse... Cuando Guille y Pedro creen que la mujer del tipo que se murió le pagó en "especias" con un tren... Pensar que después del "ranchito mugroso", Marcos obtuvo como pago un tren, esta mañana me seguía riendo... Fui al laboratorio a hacerme unos análisis y de golpe me acordaba y me agarraba el ataque de risa... Deben haber pensado que estaba muy mal yo, juaaaajuaaaaa!
ResponderEliminarCapítulo aparte para la pareja de enamorados de Antonio y Nazarre... Qué manera de revolverseme el estómago... Lo que saldría de la cruza de eso, ohhhhhh! Me dieron pena los pobres leoncitos, qué menú indigesto les tocó =(
Así que después de la sesión en portugues se viene la sesión en turco?????? Me mueroooooooo, ya me lo imagino a Guille hablandole pegadito al oído de Pedro, a ver si queda otra vez como "pancito remojado en leche" ;-)
El "ajuar" confeccionado por Robertino!!! Nooooooooooooo! Cómo se le puede ocurrir a Guillermo hacerse confeccionar un ajuar para el viaje?? Cuánto pagaron por exceso de equipaje???? (que encima fue a parar a Estocolmo!)
Y el viaje en el mítico Orient Express, la "luna de pimienta" y la "gatita persa relajada en el colchón", es mortallllllll desde todo punto de vista... Ahhhhhhh! Cómo los amo!!!!! Cómo TE amo!!!!
Y..... la perlita más increíble de todas... José "camarero", "botones" del vagón... Le queda pintadooooooo el papel!!! Mejor trabajo no va a conseguir, que se quede con su primo cocinero y que reviente teniendo que atender a Pedro y a Guille mientras viven su "luna de pimienta".
Todos los aplausos, todos!!! Esto es increíble!
Beso extra gigante!
Guille me alegro que te haya gustado esta incursión en ese tren que tanto te apasiona, te tomé la idea prestada porque desde hace meses vengo pensando qué clase de viaje podrían tener allí, si bien no tuvieron que vivir un asesinato como en la historia de Ágatha, tenerlo a José de camarero es toda una tragedia! Aunque como dijo Romina, no creo que ahí encerrados la vayan a pasar mal...
EliminarAy Mary B!! lo tuyo es totalmente genial! coincido con Sandra...nena ¡que hacés que no te dedicás a esto!!!!! sos una genia genia genia...cuando lei lo de la ameba apestosa junto a Antonio desmayé! ni que hablar del resto de perlitas que no pasan desapercibidas el mas frio que calzón de esquimal....la parte donde Guille pretende matar al cliente y resultó que ya estaba muerto..el cuchillo para filetearse los huevos...tan Graziani...y la respuesta de Cielito tan Pedro...Mary! me impresiona cómo relatas tan bien sus personalidades...la perdida de equipaje, la persecusión a Guille confundiendolo con Onur!! mamitaaaaaa ese turco no le llega ni a los talones a nuestro Guille!!!! y después el tren! ahhh que lindo....juaaaaaaaaaaaaaa ...“Mierda… qué carajo pasa acá? ¿No hay hombres en este país que ven un sex symbol y se desesperan?...mi vidaaaaaaaa al menos se reconoce un sex simbol!!! ay MAry no tiene desperdicio esto....la gatita persa...el régimen de actividad pasividad! y la frutillita del postre!!! Joseeeeee me muero Mary por favor te suplico que sigas con estos unitarios que me devuelven la vida!!!! GRACIAS ETERNAS MUJER!!!!! un beso enorme Sil
ResponderEliminarSaber que logro sacarles unas sonrisas te juro Sil que es para mí la mayor felicidad... Disfruté mucho escribirlos, me reía como boluda mientras imaginaba a Guille perseguido por las fans de Onur o a José como camarero... la verdad, un delirio total... pobrecitos, no los dejo vivir su amor en paz... bueno, ese no es mi fuerte, jajaja Pero al menos como dice Mirta, siguen juntos... :)
EliminarA decir verdad, la tragedia me parece que es para José... En cualquier momento se corta las venas con el filo de una lámpara veneciana, juaaaajuaaaaa! Si ya le veo la cara cuando lo vio a Guille y más atrás a Pedro, alias "gatita persa, ronroneo en los brazos de Graziani" envuelto en la sábana... Y él como sirviente... Le tiraron la puerta en la cara y le pusieron el "no molestar"... Peor castigo no puede tener Cara de Cera? Jajajaja!!!
ResponderEliminarNo sabes lo feliz que me hace que hayas tomado la idea! Nadie lo podría haber escrito mejor!!! GRACIAS!!!
Mi puntaje un 8 buenisimo mary mara rosas
ResponderEliminarTarde pero segura...cuando me rio tengo que volver a leer todo porque me parece que se me hace una ensalada...jajaja!!! esta mezcla de leones indigestados, robertinos apareciendo, y de Jose en desgracia realmente me hizo gracia!!!! Lo de Pedro " ANDA VOS MI AMOR YO NO PUEDO NI LEVANTAR UNA CEJA" y lo que piensa Guillermo "QUE SE CREE QUE YO SOY SUPERMAN" es lo mas!!!! Divertida y vengativa !!!!! Un beso Pilar
ResponderEliminarGracias Pilar, nunca es tarde! Es verdad, este unitario fue justiciero, jajaja mi maldad no se toma vacaciones. Espero seguir divirtiendote un poquito más! Besos!
EliminarMuyyyyy y y y buenísimo ooooooo de Verdad me hiciste matar de risa, que genia Mery muy divertido ese unitario que genial poder seguir leyendo te.. Tenes un don mágico en esa mano y la idea de Guillermo como Ocurre espectacular y coincido con vos que el único pelado sexy es guille/julio, adore el viaje en el oriente express creo que esto d para saga, en cada estación una historia jiji... Y el broche de oro la interacción envión de Tino y la partición del inolvidable JOSÉ jajs me mato Tremenda idea muy bien amalgama da y escrita.. Solo vos... Aplausos Totales re contra congratu un lujazo como siempre gracias.... Majo
ResponderEliminarConcuerdo con Majo... Da para saga!!! Más historias arriba de ese tren y José limpiando los pisos y los baños del vagón, y cambiando las sábanas del sofá cama donde la gatita persa y Superman viven su amor, jajajaja!
EliminarNo nos podes negar eso!
Ajajaja qué mala que sosssss pobre José yo me siento conforme ya con ese castigo, te imaginas lo que debe pensar cada vez que pasa frente a esa puerta? Las películas de terror que se debe hacer en su cabecita de cera! Apoyará la oreja en la puerta o se habrá puesto tapones en los oídos? La verdad no puedo imaginar qué es peor!
EliminarGracias Majo! No, la fic con el Orient Espress es una idea de Guille Belardi, cuando el año que viene termine ovnis a lo mejor escribe ésa! Gracias Majo y espero poder seguir sacandote algunas sonrisas más, alguna con dedicatoria también . Un besote!
ResponderEliminarMARY,MARY MARY, LO SUYO ES LA ESCRITURA, EL DRAMA, LA COMEDIA TODOS LOS GÉNEROS LE VAN DE MIL MARAVILLAS
ResponderEliminarLO DE UNUR CAPITULO APARTE, AUNQUE PARA MI EL MAS SEXY TIENE NOMBRE. ÚNICO. EL FINAL PARA ALQUILAR LOS BALCONES ,NO TIENE PRECIO VER A ESA AMEBA, ASQUEROSA, COMO SE MERECE, DE CAMARERO , JA,JA,JA, GENIA TOTAL.
FELICITACIONES, ADORO ESTOS UNITARIOS, CLÁSICOS. PLACER PODER LEERTE,SANADOR DEFINITIVAMENTE.
" MIRAN AL CIELO Y PIDEN UN DESEO CONTIGO LA NOCHE MAS BELLA"MONICA DE LANUS.
Mónica gracias! Coincido con vos que este rincón de sueños donde nos permitimos seguir imaginandolos, ya sea en drama o comedia , es totalmente sanador. Por eso todavía nos juntamos, a leer y escribir, después de tanto tiempo. Sin ustedes nosotras no podemos continuar, así que gracias por tu apoyo... y si... creo que ese final es lo mejor del unitario... nunca me canso de vengarme de los que osaron pretender el lugar de Cielito... aunque en venganzas, la reina es Sil con Víctimas! Un beso Moni!
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