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viernes, 11 de septiembre de 2015

"EN UN AÑO, NUEVE MESES Y VEINTISÉIS DÍAS" - Cap. 5 - (Parte I) - (By Daniela Maurice)

"EN UN AÑO, NUEVE MESES Y VEINTISÉIS DÍAS - CAPÍTULO 5 - PARTE I





 CAPÍTULO 5
             
         Cuando menos te esperaba
                
                   Parte 1



“A nadie reveló su pasión y los juegos,
el deseo clandestino.
No hubo cartas de amor …
No le devolverán los veranos perdidos…
Y Cernuda lo ve suspirar, triste, desde el Parnaso.
San Sebastián asaetado reza por tus pecados, llora por ti, no olvida
al que sufre en silencio a su oveja perdida.

Miran al cielo y piden un deseo: contigo la noche más bella.
Amores imposibles que escriben en canciones el trazo de una estrella.
Cartas que nunca se envían.
Botellas que brillan en el mar del olvido.
Nunca dejes de buscarme , la excusa más cobarde es culpar al destino,

No tuvo Eva este Adán, no hubo asiento de atrás,
ni caricias, ni cartas perfumadas, no hubo cita en el parque.
Cuando caiga la noche lo verás entrar como cada domingo aseado y puntual.
La encontrará en la barra, como a un delfín varado que ha perdido su estrella, que un día expulsó el mar.
Ella escucha y él, enamorado, desnuda sus miedos.

Miran al cielo y piden un deseo: contigo la noche más bella.
Amores imposibles que escriben en canciones
el trazo de una estrella.
Cartas que nunca se envían.
Botellas que brillan en el mar del olvido…”

                         
Después de esa tarde, Guillermo pensó que el único que podría darle una explicación lógica sobre aquel encuentro, era el doctor Robles. Se rehusaba, aunque el deseo fuera más fuerte, a imaginar un segundo que  se tratara de Pedro.
Quizás Gaby tenía razón o quizás no. ¿Cómo saber que perder un amor no significaba que uno no pudiera volver a enamorarse?
Al romper el alba se despertó completamente sudado y su cuerpo aún temblaba por la impresión de aquel día y con miles de preguntas  en su cabeza.  ¿Qué le pasaba? ¿Por qué había soñado con él? Con alguien que ni siquiera  conocía.  ¿Por qué imaginaba el sabor de su boca en  sus labios?
Recorrió cada rincón de su habitación tratando grabar cada gesto en su memoria.  
Se miró en el espejo, estaba hecho un zombi al igual que su hijo.
¿Acaso  Fabián podía darse cuenta esta vez  de su estado melancólico?
No, era imposible, pensó. Pasaba horas enteras encerrado en su cuarto abrazado a su almohada buscando el aroma de Nancy. Esperando sus mensajes en el teléfono.
No dejaba de preocuparle la tristeza de su hijo, casi ni se veían y apenas se hablaban. Se encuentra en la soledad de la sala  y recorre la cocina cuando los fantasmas de lo que hubiera sido si la muerte no hubiese dado su estocada más cruel, le susurran al oído.
Siente su presencia a cada rincón, mientras rodajas de pan caen una a una encima de otra.
Un sueño que parece haberlo vivido varias noches.
El temor de darse vuelta y encontrarse con un panorama que no planeó, que la vida le ha impuesto como si no quedara más que entregarse a sus propias decisiones.
Levanta la mirada, él esta ahí y lo observa cuando sus ojos se encuentran.
Miradas cómplices, efímeros besos. Los tres felices, los dos junto a él.
Los dos hombres más importantes de su vida.
Sus ojos se vuelven allí al silencio de la sala, cuando comprueba que todo fue una burla de su inconsciente.



Fabián está ahí con la vista puesta a un punto muerto y la imagen le devuelve el alivio. Aunque Pedro no esté, él está ahí, Fabián. Era mejor así para él.  Aunque su hombre no estuviera ahí, no podía, no imaginaba su vida con José. Y la pregunta vuelve a su mente.  ¿Será verdad que al haber perdido un gran amor uno se vuelve a enamorar?
¿Habré hecho lo correcto en pedirle que nos casemos …?
_ Viejo , viejo , ¡papá !
_ ¿Qué crees que haga allá, donde él está?
_ ¿De quién hablás?  - preguntó a la vez que tomaba una rodaja de pan.
_ Humm , no me hagas caso hijito - riendo. _ Bobadas de un viejo… _ agregó mientras seguía cortando el pan.
_ No sos viejo, pero si seguís así como un ermitaño vas a envejecer antes de tiempo. _ sentenció mientras se servía  el té.
_ ¿A qué viene eso ahora? _ le gritó al verlo irse hacia el sofá._ ¿Te miraste vos cómo estás?  Dando vueltas como un zombi por toda la casa por esa chica.
_ La amo  viejo y está viva, que es diferente.
Guille se llamó al silencio y una sombra de suma tristeza cubrió sus ojos.Fabián  sintió que se había precipitado. No hacía falta que su padre emitiera alguna palabra, su silencio lo había dicho todo.
_ Perdón…  yo no quise….
_ No, no tenés que disculparte. Es la verdad _ le dijo acercándose donde él estaba y se acomodó junto a su hijo en el sofá _Yo tengo la culpa, siempre lo traigo de vuelta a todo lo que hago _continuó. _ Sacá las piernas de la mesa _ lo golpeó.
 _ ¿Vos estás seguro de casarte con José? _ le preguntó acomodándose en el sillón.

Un largo silencio se hizo entre los dos. Guille lo miró sin saber qué responder, porque él mismo no sabía qué decirse.  _ Sos la primera persona que me hace esa pregunta - contestó reflexivo.
_  Digo, porque no te veo entusiasmado.
_ ¿Y como se supone que actúe? ¿Querés que me ponga a bailar como si estuviera en una tertulia en medio de la calle?
_ Dejá, ya estas de mal humor Graziani, me voy a desayunar a otro lado _ se levantó.
_ No, vos no me entendés chiquito. Nadie puede entender
_ ¿Y quién te entiende? Cuando te pones así sos insoportable viejo.
Ah, llamó Juan ayer y dijo que fueras a verlo al bar ese donde hablan siempre, hoy _ agregó al llegar a la escalera
_ ¡Hasta que se digna  a aparecer!

Le tomó la palabra a su hijo  y una vez terminado el desayuno se fue hacia  al bar que quedaba a unos pasos de su casa. Miró a través del vidrio buscando  encontrar la figura de Arizmendi sentado en una de la mesas pero sin resultados. Entró sentándose muy lejos de las demás personas esperando que Juan llegara.
 _¿Guillermo Graziani? _ Levantó la vista encontrándose con una mujer alta, de mediana edad y de penetrantes ojos.
  _ ¿ Usted quién es? -pregunto serio
_ Eugenia Lamas. Soy la sobrina del doctor Robles _ se presentó, extendiendo su manoSe levantó para devolverle el saludo
_ Yo no tenía cita con él hoy _ le contestó al sentarse. _ Estoy esperando un amigo.
_ Fui a su casa, _ le dijo ella al tomar asiento _ supongo que el que me atendió fue su hijo.
_ ¿Fabián? Pero no entiendo, ¿qué hace usted acá?
_ Soy psicóloga.
_ Y yo soy abogado.
_ No me dejó terminar _ riendo, _ mi tío me mandó para que hablara con usted. Él se fue de viaje  y yo me hice cargo de sus pacientes. Su hijo me dijo que lo podía encontrar acá.
_ Ya hice lo que él me pidió, hasta le pedí a alguien que se casara conmigo.
 _ Ya sé hacia dónde te estás encaminando, mi tío me contó tu historia. Si no te molesta que te tuteé…
_ La última vez que lo vi, me dijo que lo que se hablaba en el consultorio , quedaba en el  consultorio.
_ Pero yo tenía que conocer tu historial.
_ No voy hablar de él.
_ Yo te entiendo, más de lo que te imaginás.
_ ¡Uhh!, por supuesto que entendés, porque todos los días a un enfermo se le ocurre disparar a sangre fría a alguien que dijo en un momento amar.
_ Mirá, yo hace un año iba a casarme pero él, mi novio, sufrió un accidente terrible y falleció. Dos días antes de nuestra boda ¿podés creerlo? Aarón se llamaba.
_ No entiendo a donde querés llegar, eso no  cambia en nada lo que siento ahora.
_ Pero tenés a alguien enfrente tuyo que comparte tu mismo dolor. No suelo involucrarme con mis pacientes de esta manera, pero no pude evitarlo en cuanto mi tío me contó como nuestras historias se parecen.Incluso tuve un paciente hace unos meses _ continuó_ que me contó todo lo que le había pasado y se parecía mucho a tu historia, aunque la persona que él ama está viva.
_ Al parecer este mundo está repleto de  historias así.
_  Era de Chile o estaba en Chile pero por su acento, su forma de hablar creo que sin duda era de alláHace unos meses que lo conocí, pero no recuerdo su nombre.
_ ¿Trabajas allá en Chile?
_ En realidad ayudo a un amigo, Sebastián Quijano, él es médico cirujanoy tiene un hospital en un pueblito muy pequeño de Chile que ni siquiera figura en el mapa. La mayoría de la gente que vive allá es de origen Quechua. No sabés la de supersticiones que podés encontrar  en ese pueblito, y la gente que llega trae consigo historias muy duras. Yo soy la encargada de asistirlos, como verás, terapéuticamente, pero ese muchachito creo que fue de los mejores pacientes que tuve, él que mas me llegó con su historia, por lo menos comparada con las que me tocó tratar. Nunca vi tanto dolor como lo vi en sus ojos, y muy dulce, parecía un niño…

Guille la escuchaba  y la miraba atento, no la entendía. Para una persona que había sufrido una pérdida muy grande se mostraba demasiado serena según su criterio. Incluso llegaba irritarle su mímica constante.¿Como una persona podía hablar tanto sin poner pausas a lo que decía?  Reflexionó.
Reparó en la mitad del relato, entre ese cúmulo de diversas historias que le contaba atrapó su curiosidad inmediata ese joven del que ella le hablaba. La forma en que lo describía era como si por un momento Eugenia le hubiera devuelto una parte del hombre que amaba.
Se sintió más confundido. Como si no bastara ya con Julián, ese sobrino de Santiago en el que no dejaba de pensar y que no había vuelto a ver, pero por alguna razón que desconocía  le había traído de nuevo la paz a su vida, ese misterioso joven que lo desconcertaba por completo.
_ ¿Cómo era tu novio? - preguntó con curiosidad
_ Aarón…  _pronunció su nombre  con una añoranza que la ahogaba por dentro.  _Es extraño,  pasa el tiempo y uno recuerda tan claro a la persona que amó. Él siempre tenía una sonrisa para todo,  hasta en los peores momentos. _ Sus ojos se cubrieron de lágrimas  a cada palabra que de pronunciaba.
 _ Yo preferiría borrar todo, no recordar - contestó él con ligereza como si buscara cambiar de tema.
_ Te entiendo. Todo se vuelve traumático, te llenás de miedos, un frío que te invade, te quedás completamente desarmado. Lo que significaba en ese momento lo más maravilloso de tu vidase hace imposible de poder tocarlo, como si fuera una pesadilla. Disculpame  - se excuso al darse cuenta que él no formaba parte del hilo de lo que decía _Estoy hablando de mi. Soy yo la que se quedó con el vestido de novia colgando en el perchero, no vos - Agregó en un dejo de resentimiento.
Por más que había tratado de comprenderla no terminaba de entender su forma de ser. Tampoco era fácil poder hacerlo. Desde la muerte de Aarón, Eugenia se había transformado en dos mujeresUna para sus pacientes, fuerte, segura de sí misma y distante pero que tenía la palabra justa para ayudarlos a resolver su problemas; y por otro lado, esa mujer que por primera vez abría su corazón con un desconocido, cosa contraria de lo que había hecho con sus amigos. Desde el momento de su pérdida, creó un muro en su interior que nadie podía derribar y solo vivía para su trabajo y del trabajo al refugio de su casa. Estaba en una pelea con la vida  y una herida que no sabía si algún día podría volver a sanar.  
_ Yo aun tengo la ropa sin desempacar en un bolso.
_ ¿Ibas hacer un viaje con él? -preguntó al levantar la vista.
_ No o si. Es una larga historia y prefiero no hablar de eso. No ahora.
_ ¿Pero si puedo preguntar algo? Es una pregunta que suelo hacer a mis pacientes, en tu caso sería diferente.
_ Mientras no tenga que hablar de mi vida privada, adelante.
_ ¿Cómo pensás que hubiese sido tu vida, la de los dos, si él no se hubiese ido?
_ Todas terminan de la misma manera. No se puede poner palabras a algo que nunca fue, es absurdo.
_ No , no lo es. Quiero que me cuentes.
_ No, me niego rotundamente.
_ ¿Por qué?  Me intriga saber.
_ ¿Qué querés que te cuente? ¿De la mermelada untada para el desayuno? ¿De los ravioles que hubiera hecho un domingo?
Ella se echó a reír. _ Dale, no sea tonto.
_ No puedo creer que estoy en medio de esta conversación ridícula.Hablando de mi vida privada con una desconocida.
_ Está bien, si no querés contarme no me cuentes. _ Le contestó haciendo ademán - Lo dejamos acá.
_ Si,  lo dejamos acá,  y si viene un tal Juan Arizmendi decile que no quiero verlo hasta dentro de otro siglo. _  Contestó furioso al levantarse. _Por estar esperando a que el señor aparezca tengo que estar sufriendo este interrogatorio. No se porque le hago caso a mi hijo,  como si yo tuviera tiempo para perderlo con él.
_ A vos lo que te hace falta es enamorarte.
_ ¿Vos me decís eso? ¿Justo vos? Me voy
_ Pará, necesito saber cuando nos vemos de nuevo.
_ Mirá, te voy a decir algo chiquita…  Lo de la terapia fue idea de mi hijo, así que anda diciéndole a tu tío que se vaya buscando otro paciente porque este que está acá,  con la terapia de hoy ya tuvo suficiente.  
Eugenia lo vio irse. No podía negar que tenía un carácter avasallante pero le había caído bien, pero no entendía porque sentía que lo conocía, como si alguien ya le hubiera hablado de él.

17 de noviembre de 2014
Gaby esperó a que José llegara para saber cómo iba el caso de Mónica que hacía meses llevaba trabado. Se dio vuelta, aun sentada, al ver la figura de Miller entrando sereno a su oficina. Después de tanta burocracia, Gaby esperaba que su clienta fuera absuelta. No era justo que Mónica pagara una condena y fuera señalada por la sociedad como una asesina por haber matado a su esposo en defensa propia.
_ José _ le dio un beso en la mejilla _ ¿Qué pasó?_ Le preguntó. Su corazón latía con fuerza. _Decime por favor que Mónica va recuperar su libertad _ le dijo en actitud suplicante.
_ Hablé con el juez el viernes _ le contestó al sentarse._ Ni bien llegué de Mendoza, _ continuó llevando la silla hacia adelante _ pero por lo que hablamos no te tengo buenas noticias.
_ Si, pero ella está bajo libertad condicional, en su casa.
_ Y me parecía lo justo Gabriela, pero Mónica va a tener que terminar laespera del juicio encerrada.
_¡Pero no es justo!  Camila esperó tranquila en su casa por haberle disparado  a  Pedro,  y lo hizo consciente… y Mónica va ir presa cuando fue una víctima del maldito de su marido.
_ Estas cosas llevan tiempo. Te juro que hice todo lo posible.
_ Si yo lo entiendo, lo que no entiendo es  tu actitud de ahora. ¿Cómo podes estar tan tranquilo?
 _ No estaba en mis manos, sabés que antes le debo al estado. Aparte de eso Gabriela, mandé la orden del juez para que la detengan.
Gaby quedó atónita, no concebía lo que acababa de escuchar. No se contuvo. Dominada por sus impulsos empujó la silla contra el piso avecinándose hacia él.
José se levantó, tratando de que se calmara. _ Pará Gabriela. No vas a ganar nada destrozando todo _ al frenarla
_ ¿Cómo pudiste hacer eso? Yo confié en vos, pensé que me ibas a ayudar!
_ Por eso te cité acá. Le pedí al juez que nos de unas horas para que vos hables con ella.
_ Ella es inocente.
_ ¿Tu amigo también lo era? _ preguntó irónicamente.
_ ¿Que?
_  Nada, me traicionó el inconsciente. Escuchame, yo solo seguí las órdenes de un superior.
_ Vos nunca seguiste las órdenes de estos tipos¿La van a condenar?
_ Al parecer es lo que busca llegar el juez. Por como viene la causa creo que pueden darle 25 años como mínimo. Camila también iba a ser condenada a la misma pena, pero Santiago fue muy astuto. Lo que te recomiendo es que prepares una buena estrategia, porque se te van a venir con todo.
_ No se _ le dijo preocupada. _Tendría que haberle dejado el caso a Guille pero era revivir todo lo de Pedro. Ahora con el caso de Diego …
_ ¿Qué Diego? _ preguntó José intrigado.
_ Diego Sambrano. Un chico que murió por sobredosis y aun sus padres no saben dónde está su cuerpo.
La respuesta de Gabriela no había hecho más que ponerlo nervioso.
_ Ehh…  ¿Por qué no cambiamos de tema mejor? ¿Vos me podés decir que está haciendo Guillermo, porque se suponía que iba a ir a recibirme al aeropuerto  y ni siquiera me llamó, nada.
_  Disculpalo. Se está ocupando de los casos, asesorándonos y con lo
  de su libro.
_ Yo entiendo que seas su amiga y su socia para que lo cubras, pero pareciera que busca cualquier motivo para evitarme. Como siempre, no me incluye en su vida.
_ Vos sabes que él tiene reciente lo de Pedro, mas con lo que le dijo Camila hace unos meses.
_  Disculpame Gaby pero el tema de Pedro Beggio ya me está cansando.Es una persona que está muerta. No está, no tiene más existencia.¿Hasta cuándo Guillermo lo va a traer a todo lo que haga?
 _ Pará…  ¿Qué te pasa? Estás hablando de mi amigo. ¿Por qué tanto odio con él?
_ Tu amigo está muerto Gabriela. Me extraña, cuando vos eras la que más  apoyaba mi relación con Guillermo
_ No así. No si vas hablar mal de Pedro. Te pido por favor que respetes su memoria.
Se le hacia difícil mirar a los ojos a Miller y tener que mentirle, no era una de sus grandes virtudes, situación que la perjudicaba a la hora de tomar un caso.
_ Disculpame, es que todo este asunto me altera _ se excusó  José.
Gaby salió de allí indignada, sin  saludarlo. Seguir la discusión con Miller era motivo para perder las únicas fuerzas que le quedaban, lo de Mónica había sido suficiente.
_ Doctor _ dijo  su secretario al entrar. _ ¿Pasó con algo con la señorita?
_ No, nada, nada que fuera importante.
_ ¿Por qué le dijo que el juez iba a detener a la mujer esa, si fue usted quien le  pidió a él que hiciera eso y que dieran esa sentencia.
Se incorporó en su asiento y le dijo _ Entendé algo,  este mundo, acá en tribunales, es una batalla campal. Yo tuve que luchar para tener un lugar en tribunales  y lo hice honestamente. Esto que pasó con Mónica  no quería hacerlo, pero no tuve otra opción. Tenía que proteger el lugar que me gané. Con lo que hice hace un año, si no cedía al chantaje de Mendoza se iba saber todo . No puedo verme perjudicado.
 _ Usted habla…
_ ¡Cerrá la boca! _levantó la voz, enérgico, _ que acá se escucha todo. Estas paredes tienen oídos. Estaba desesperado, uno por amor hacer cualquier locura _ agregó. _Tuve que ir en contra de mis propios principios _  continuó.
_ Yo no me quiero hundir con usted.
_ Vos no te vas a hundir si te quedas callado _ contestó rápidamente. _No se como Buitron puede relacionarse con semejante tipo _ cambió de tema
_ ¿Se refiere a Mendoza?
_ ¿Y a quien más me voy a referir?
_ Su tía está metida en cosas bastante jodidas. Usted debería decir las cosas que sabe. No está bien en un fiscal actuar así, de esa manera.
_ No necesito de tus sermones. Cuando llegue el momento voy hacer que  se sepa todo lo que ella está haciendo, ahora no, necesito pruebas. Cuanto más cerca esté de ella mas voy a poder desenmascararla. Y esa mujer no es mi tía, fue la esposa de mi tío, nada más; Katerina Buitron no es nada mío y asunto cerrado. Si no tenés nada más que hacer te podes retirar.
_ No, es que vine a traerle la notificación sobre el nombramiento del nuevo procurador _ le comunicó. Sus manos temblaban al darle la nota.
Miller extendió su mano _ Bien _ dijo mientras leía. Leyó entre líneas, como si poco le importará la información contenida en el documento.
_ Julián Malvarez _ pronunció en voz alta. _ ¿Me podés averiguar de quién se trata? _ le pidió arrojando la nota sobre el escritorio.  _ Por lo que veo tiene algún parentesco con Malvarez.
_ Es su sobrino, es lo que me dijo el doctor Cáceres. Al parecer vino por un tiempo y  el doctor pensó que podía ser elegido para ejercer el puesto de procurador.
 _ Esas cosas llevan tiempo y Cáceres no tiene ninguna facultad para andar dando puestos de trabajo.
_ Pero él es abogado _  aportó su secretario
_ Pero no ejerce funciones en el poder ejecutivo. Es el ejecutivo el que se encarga de la designación del procurador.
_ ¿ A usted le parece mal que lo hayan nombrado a ese chico?
_ Ni siquiera lo conozco.  Solo espero que no sea una treta más de Miguel y que ese chico no sea un infiltrado más de él.  Ahora andate que tengo cosas que hacer.
El muchacho asintió y salió de allí en un acto de torpeza, dándose la cara contra la puerta. Tenía la habitualidad de sentirse inseguro cuando se encontraba rodeado de muchas personas, pero nunca hacia su jefe.
Desde hacía un tiempo el carácter de Miller se había vuelto extraño e iracundoComo si no controlara sus impulsos. Ante eso, su secretario no hacía más que entrar en pánico  y  ya encontraba normal caerse cuando se encontraba con él o que el hilo de sus palabras se enredaran hasta olvidarse de lo que iba a decir o incluso hacer.
Después de visitar a Mónica, Gaby permaneció por horas dando vueltas, sin rumbo,  preocupada. No era solo la fortaleza que, sin duda, su clienta buscaba aparentar, sino la situación que había tenido que sufrir con José.No comprendía su reacción hacia una persona que él, claro estaba, consideraba muerta. Como si Pedro  fuera una sombra entre él y Guille. Un recuerdo que lo perseguía día y noche.
Se preguntaba pero no se atrevía a pensar en su reacción  si supiera que Pedro estaba vivo. El solo imaginarlo la aterraba.
Llegó al estudio y  lo que quedara del día lo enfocaría en el trabajo, más precisamente en el caso de Diego, ya había visto demasiado por hoy. Solo quería olvidarse de todo, escapar de sus peores temores y refugiarse en los últimos detalles de su boda que apenas cabía en sus pensamientos. Mientras buscaba el expediente del caso Sambrano entre pilas de documentos sueltos, recibió la llamada de Antonio.
El ruido la sobresaltó, parecía en un estado de suma paranoia.
 _ Nena… Gaby ­_la llamaba Cuca.
Gaby no la escuchaba, sentía como si un huracán fuera  a avecinarse sobre encima de ella y llevó  la mano a su pecho, sus manos temblaban y su rostro se había tornado pálido.
_ Estás temblando. ¿No querés que te haga un té, mi amor?
_ No Cuca.  Es como si todo me diera vueltas.
 _ Es tu novio al teléfono. _ Le alcanzó el celular. _ ¿No estarás embarazada vos nena?  
_ No Cuca,  que decís yo y Antonio…  No, no estoy embarazada.
_ Pareciera que eso te gustaría.
La voz  del otro lado, la de su prometido, la sacó del trance en que se encontraba.
Manero se oía molesto y motivos le sobraban. Desde que había vuelto a encontrarse con Beto, Gaby  había creado  una barrera infranqueable entre los dos y la mayoría de las veces demostraba poca importancia a los preparativos del casamiento. Ni siquiera quería pensar que en pocos días uniría su vida a la de Antonio.
_ Anto _ le dijo sintiéndose culposa
_ Pensé que querías tener hijos conmigo, pero veo que no…
_ No empecemos, y no llamaste por eso
_ No, pensé que ibas a venir. Hoy teníamos que ir a ver lo del catering
_ Estoy con un montón de trabajo Antonio. Hoy no puedo
_  Siempre estás ocupada, siempre, para todo menos para  mi para el casamiento.
_ Escuchame, andá vos, me decís y elegimos la comida…  o vemos mañana.
_ Mañana tengo que ir a ver el campo por lo de la fiesta Gabriela.
_ ¿ Vos me estás cargando Antonio? Vas a gastar un montón de plata como si fueran 200 invitados.
_ Si nos casamos, nos casamos en grande mamita
_ No voy a seguir discutiendo con vos. Voy a la noche.
_ No, a la noche no Gabriela, el restaurante se llena de gente. Dejalo así.Quedate con el trabajo, llamalo al nabo de de Bon Jovi que yo me ocupo de nuestro  casamiento y cuando te acuerdes hablamos.
_ Anto…
Él le cortó.
_ ¿Pasó algo nena?
_ No Cuca. Sabes?  Haceme el té que me ofreciste que ya me está doliendo la cabeza
_ Ya te lo hago mi amor, no te preocupes.
Al caer la tarde, Antonio se decidió a ir solo hacia el restaurante. Entró al cuarto de Aída para cerciorarse que estuviera bien. Ella aún descansaba en los brazos de Morfeo sin percatarse de los pasos de Osvaldo alrededor de la cama. Le dió un beso en la frente y se fue de camino a su destino.
La fachada del lugar no lo convencía. Unos meses antes cuando habíaleído en el periódico sobre el restaurante le había parecido que era el mejor servicio de catering que podría conseguir para la boda. El negocio se promocionaba muy bien con todos esos manjares, salados y dulces. Incluso el diario incluía un folleto con diversos preciosAltos costos, si, pero con su nuevo trabajo (esta vez nada ilegal ) podría
costearlo con los ojos cerrados.
Observa una vez más,  a simple vista, no se veía mal. Le recordaba a los restaurantes de New York que había oído hablar a Octavio y en las fotosde revistas.
De repente las luces se encienden al entrar y una multitud de mozoscaminan de  un lado al otro. Todo se asemejaba  a un ambiente cálido y volvió a pensar en su discusión con Gaby. Sintió que había sido un tonto, no debía haberla presionado con tener hijos. Para eso ya habría tiempo.Solo había sido eso, una discusión absurda y nada más.
Aceleró el paso, viendo la poca gente que iba llegando y se acomodaba en las mesas.  Un mozo pasa al lado de él guiando a una pareja hacia la otra sala.
_ Señor ¿se le ofrece algo? -preguntó uno de los mozos con bandeja en mano
_ Ehh, si. Yo venía por la propaganda del diario que ustedes promocionaron sobre el menú
_ Si  ¿va a hacer alguna reserva
_ No. Mire,  yo me voy a casar dentro de unos días y quería saber si ofrecían servicios de catering para los casamientos.
_ Por supuesto. Espere un momento que llamo a la encargada.
_ Como no _ asintió con la cabeza.
Esperó impaciente sentado en una de las mesas. No entendía porque el mozo tardaba tanto. Definitivamente este no había sido su día._ No sé qué hago acá,  debería llamar a Gabriela
_ Señor …
Una voz de mujer por detrás lo sobresaltó, sin darse vuelta le dijo _ mire, llevo media hora esperando. ¿Qué clase de servicio es este? _ continuó al darse vuelta.
En un instante el mundo dejó de existir para él, todo a su alrededor parecía detenerse como si las personas que lo rodeaban, hubiesen estado hechas de cera.
_ Si no le gusta ahí tiene la puerta. _ señalando. _ El hecho de que sea un cliente no le da el derecho de venir a gritarnos - continuó - no somos esclavos de nadie señor - le contestó con una firmeza que lo dejó perplejo.
_ Disculpe señora...
_ Señorita _  acentuó furiosa, frunciendo el ceño.
Él apenas podía escucharla. ¿Qué le estaba pasando? ¿Por qué su corazón latía con tanta fuerza como si fuera  a desbocarse adentro? ¿Por qué sus ojos se conducían hacia su boca como si no si no pudiera contener el deseo de besarla?
_¿ Se va a quedar ahí parado o va seguir insultándome?
_ Discúlpeme es que... Déjelo,  vuelvo en otro momento.
_  La próxima vez venga  con un libro de buenos modales.
_ Lo siento, discúlpame… Perdón, no quise tutearla.
_ ¿Usted siempre pide tanta disculpas cuando se equivoca?
Ambos se miraron sonriendo. No podía negar que esa chica había causado un efecto extraordinario en él, un sentimiento que no podía explicarse.
“Paz , paz...” Una voz  que venía de la cocina los devolvió a la realidad
_ Vuelva mañana si quiere, ahora tengo mucho trabajo _ le dijo sonriéndole casi tímida
_ ¿Ese es su nombre?
_ Sí lo es.
_ ¿Usted es la encargada?
_ Soy la maitre, la que organiza...
_ Si ,  ya se a que se refiere.  
De qué manera lo había dicho, tan perfecto. Empezaba amar cada detalle que la describía. Su carácter avasallante, lo ocurrente que podía ser, la forma en que decía cada palabra.
Ella también se había sentido atraída hacia a él, por más que tratara de disimularlo y muy bien lo había hecho.
_ Me voy
_ Espere _ la detuvo y sin darse cuenta los dos rozaron sus manos._¿Usted va a estar mañana?
_ Si,  todos los días estoy, que preguntas hace _ contestó seria al irse
Hasta hacía un momento, la única mujer que había ocupado su mente era Gaby, la única que había tenido en toda su vida,  la que imaginaba su esposa y la madre de sus hijos. Esa mujer que ahora se había borrado completamente de su mente. Todos sus planes habían cambiado en un segundo,  es que esa hada lo había hechizado por completo. El destino acababa de cumplir su promesa.
Se conformaba con saber su nombre, Paz .Un nombre que  se habría de grabar en su memoria para siempre y ya no podría dormir sabiendo que no podría tenerla a su lado.

CONTINUARÁ

5 comentarios:

  1. Felicitaciones PERO TE EXIJO QUE ESCRIBAS MAS SEGUIDO MARA ROSAS MI PUNTAJE UN 7

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    Respuestas
    1. te agradesco mara pero con el estudio se me hace imposile pero tardoo tambien porque ejercito tecicas de escritura

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  2. DANIELA... CUANTO ME GUSTÓ ESTE CAPÍTULO. CUANTAS SITUACIONES MANEJASTE.... ADORÉ A ESE FABIÁN ENAMORADO QUE COMPRENDE A SU PADRE.. LA CHARLA DE GUILLERMO CON LA PSICÓLOGA, LA SOBRINA DE ROBLES.. MILLER Y SUS CELOS POR PEDRO, AUN CREYÉNDOLO MUERTO. ESA ESPINA, ESA DUDA QUE SE HA CLAVADO EN EL CORAZÓN DE GUILLERMO DESPUÉS DE HABERSE ENCONTRADO CON "JULIÁN MALVAREZ" EN ESA MUESTRA DE ARTE, ESE PARECIDO CON PEDRO QUE LO DESCOLOCÓ AL PUNTO DE HACER DESLIZAR SU CELULAR DE ENTRE SUS MANOS... TODO UNA MARAVILLA, BIEN AL ESTILO DE "EL CONDE DE MONTECRISTO" ESTE REGRESO DE PEDRO BAJO UNA NUEVA IDENTIDAD ME TIENE ATRAPADÍSIMA! GRACIAS, MIL GRACIAS Y UN ABRAZO POR SIEMPRE GUILLEDRISTA!

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  3. Genial amiga!!!!! Muy buena e intrincada tu Fics.....Gracias.... ya quiero que se encuentren .......porfi si????? jajajaja te quiero mucho BB.....seguí ......hasta ahora la puedo leer....jajajajajaj pero no quiero que Guille y Pedrito sufran .......Se arrepiente Guille????? eso espero ......Abrazo y beso....

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  4. Tengo la espina de que Miller está implicado en toda la desgracia que le pasó a Pedro... Ojalá Gaby reflexione y se dé cuenta que no puede apoyar a "ese" frente a Pedro...
    Muy interesante todo lo que va pasando... Guille que no se puede sacar de la cabeza a ese joven que vio... Sin poder llegar a imaginar que sea Pedro... Ya se imagina el sabor de sus besos...

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