
Los
meses de viajes y firmas estaban llegando a su fin. Era el último día y sabía
que la recompensa a todo ese esfuerzo estaba por llegar. Se tomaría esos
ansiados días de descanso para luego preparar los proyectos que le habían
solicitado u ofrecido.
Sentado,
en la mesa de la librería, repasa unos papeles, una y otra vez, muy
ensimismado. Levanta la vista para dirigirla a su agente…hace días que lo lleva
sintiendo raro pero prefiere no preguntar.
Se levanta a estirar las piernas y tomar un botellín
de agua. Un halo de misticismo lo envuelve observando tantos libros llenos de
vida, donde tantas veces se sumergió en alguno de ellos buscando paz o
simplemente auxilio. Ahora el suyo formaría parte de todo eso y quién sabe si llegaría,
en su momento, a transformar la vida de alguna persona.
Le parece
increíble que en pocas horas todo acabe. Limpia sus gafas, coloca el botellín a
su lado y se prepara para ir recibiendo a los últimos lectores. Nada puede salir mal pero le
angustia muy en el fondo, no saber nada de él, que no haya dado señales de vida
en esos meses. Duda de que el manuscrito tocara alguna fibra de su lindo
pero…la esperanza la tenía en su alma anclada con alfileres y eso lo mantenía
en pie.
El joven llegó nervioso pero relucía por todos los
costados, deseando despertar en él las ganas de emprender una nueva ruta,
juntos. Y aunque la cola daba la vuelta a la esquina, esperó impaciente hasta
que logró entrar. Los nervios lo paralizaban por momentos y cuando le
entregaron el libro tuvo el deseo de gritar que era poseedor del original y
dueño de esa esperanzadora historia pero se calmó, y esperó a que la fila avanzara,
deseando ser el último, deseando quedarse con ese hombre a solas.
A ratos levantaba la vista y miraba el reloj. Parecía
que la fila no acababa. Tenía buena vibra desde la mañana pero su incertidumbre
lo tenía tan envuelto, que no lo había
registrado.
-No desesperes... La librería ya cerró. Esto ya
termina.
-¡Qué fácil para vos! -Sonriente- ¿Cómo te llamás
jovencita?
-Sofía…y tengo que decirle que su libro me llegó al
alma, es triste pero a la vez esperanzador…
-¡Ah! ¿Sí?- tímido.
-Yo espero que ese amor suyo esté vivo en algún lugar,
esperándolo o buscándolo. Yo lo haría…
Le devolvió el libro firmado sonriéndole con mucha
ternura y aguantando las ganas de derramar unas lágrimas. No podía creer que
existieran personas que tenían esperanza como él en el amor, que sintieran
deseos de luchar y que lo vieran reflejado en su libro.
El joven, que hasta ese momento se mantenía casi
oculto, se volteó, dio un paso al frente, abrió su mochila, sacó ante los ojos
sorprendidos del mayor el manuscrito, lo colocó en la mesa y con una enorme
sonrisa con hoyuelos, no dejándole de temblar las piernas, logró articular
algunas palabras…
El mayor, atónito, tomó agua para no atragantarse, no
paraba de suspirar, de tocarse el poco pelo, de acercarse la mano al pecho para
poder respirar mejor… ¡Cuanto había esperado ese momento! Ahora, estaba sucediendo. No podía negar que su lindo estaba allí,
reluciente como siempre, atrapándolo en su tela de araña… Ninguno perdía
detalle del otro.
-¿Estás bien?- le preguntó el agente.
-Sí… Es el último. ¿Para quién firmo?-y el mejor papel
de su vida salió así de natural.
Con un tono conciliador, no quería peleas, pero no
exento de cierto rin tintín, el joven habló…
-Me volviste loco con tu
libro. Me hiciste viajar por los rincones más recónditos de mí ser y abordar
cada lugar por donde caminé y caminamos juntos.- Los ojos se empezaban a
cristalizar. -Me hizo recapacitar, revivir, recordar… Amor… - El mayor levantó
la cabeza al escuchar ese llamado que removió todo el parquet de su ser -Me
hizo volver a enamorarme más de vos...
El mayor no dejaba de temblar y suspirar a la vez sin
poder articular palabra alguna. Había imaginado mil veces como sería tenerlo en
frente de nuevo pero estaba kao y solo le salía sonreírle y mirarlo
profundamente mientras el joven, más decidido, seguía con el discurso…
-No voy a llorar, ahora no toca. Solo vine a que
estampes tu firma y que venga lo que venga…-suspira, mantener la mirada resulta
para ambos difícil, los sentimientos salen por los poros de la piel y hasta se
pueden respirar en el ambiente. -Me tratás como uno más, como si no nos
conociéramos, pues bueno, si eso es lo que quieres… Por favor, si puedes poner,
“Al amor único que pudo haber sido y no fue”…
El mayor se disponía a escribir cuando al terminar de
escuchar sintió clavarse un puñal de dolor en su corazón. No, se exigió a si
mismo que debía de hacer algo, no podía dejarlo ir, no. Tocaba hacerlo bien…Se
percató que ya no había nadie, solo su agente y los dueños de la librería, se
levantó ágil, tomó al joven en sus brazos y se fundieron en un beso para la
historia.
-Mirad que sois difícil, amorcito!- en el oído.
-Y vos, no?-sollozando buscó un hueco en sus brazos.
-Vamos a casa…Hay mucho que hablar.
-Y mucho que decir….
Durante el trayecto apenas unas miradas furtivas
llenas de ese deseo guardado y contenido, unos besos robados, unas caricias
consentidas… Las palabras seguían sobrando ante tanto amor.
A duras penas el mayor pudo abrir la puerta, a los
besos, el joven no lo soltaba. Ya dentro lo que menos importaba era la charla,
la comida… Lo que urgía era esa entrega postergada por el mayor y deseada por
ambos.
-¿Estás seguro?
-Es a lo que vine, y vos?
-Chiquitín lindo… ¿Aún dudas de mí?
-¿Me vas a cuidar?-abriéndose parte de la camisa y
mostrando su torso al mayor.
-Te lo prometo, mi amor.
-Subamos!
Y a pesar de tanta urgencia pedida por sus cuerpos,
ambos se tomaron el tiempo necesario para admirarse y reconocerse por primera
vez… El mayor intentaba calmar al joven que ansioso temblaba de los nervios en
sus brazos… Más de una vez paró para sugerir con la mirada que todo estaba bien
y que se dejara hacer…
-Déjate llevar, mi amorcito!
El joven se dejó caer en el embrujo de las manos
amadas que recorrían de arriba a abajo el mapa de su piel haciéndole sentir lo
que nunca antes, ni con otros ni con ella. Era tal la embriaguez que se perdieron
en las miradas al sentir el palpitar de sus sexos ante los sentidos
despertados…
El mayor dejó en un instante al joven completamente
desnudo y él, con algo de pudor, se deshizo de su ropa poco a poco ante la
mirada provocativa y expectante de su amado…y no dudo en preguntar…
-¿Te gusto?
El joven, como respuesta, se levantó hacia él y lo
envolvió en un abrazo para luego comenzar a besarlo como siempre lo soñó… Él se
dejó para luego enmarcar con sus manos su boca, su pelo, su todo y así encender
más la pasión y el deseo guardado por años solo para él. Y los besos, las manos
y muchas cositas hicieron que ambos quisieran más…
-Mi amor, tómame como soñé! No aguanto más…
-¿Cómo en aquel sueño que un día me contaste?-susurra
dulce.
El joven asintió y el mayor, impulsado por la pedida,
no dudo ni un segundo. Suavemente, lo levantó,
lo colocó contra la pared y anhelante paseó sus manos por la espalda,
despertando el animalito que vivía dentro del joven, que suspiraba con la piel
a punto de caramelo…Entonces se hundió en él sin espera, con una mano en sus
caderas y otra jugando con su pelo. Y sintió el grito entre placer y dolor de su lindo ante la
embestida en el fondo de su alma, que le habló del verdadero amor, de la
entrega para toda la vida. Se sentía
pleno de sentirlo suyo por primera vez, verlo jadear, suspirar y poco a poco
marcar los ritmos juntos, no tenía palabras… El joven, ante las
embestidas gritaba cada vez más agitado, echaba la cabeza hacia atrás para
buscar un beso y la mirada de su hombre… No era un sueño, era real… Era su
primera vez juntos en todos los sentidos y ya no había dudas… Se pertenecían,
eran el uno para el otro…Y sin perder la mirada, en un golpe enorme de amor
llegaron a la cima que siempre desearon y de la que no pensaban bajarse…
Sonrientes, enlazados uno en el otro, acariciándose y
prodigándose mil caricias, intentando apagar esos foquitos que aún estaban
encendidos…
-Mucho, amor…mucho. Por?
-Te amo, lindo… es una realidad.
-¿Esto siempre va a ser así?- pícaro –digo, para
entrenarme!
-Jajaja…mira vos, entrenar. Venid.- Lo besa por todos
lados -Sí, siempre.
-¿Sabes? Eres mi hombre, mi único amor y ese amor,
empieza y termina en vos… Esto acaba de empezar, lo otro está acabado, solo
tengo un hijo… Me crees?
-Te creo, amorcito.
Y sintieron que el tiempo se había parado para ambos,
por primera vez estaban donde querían y como siempre habían esperado, aunque
habían lazos que arreglar, el camino estaba empezando y eso era bueno…
FIN
Hay Mónica estoy temblando....me fascinó.....este final es soñado, es lo que debió ser y no fue, lo que todas deseamos........No importa que no los nombres yo se que son ellos.....Gracias hija......Mi corazón está lleno de ternura y de amor.....Y eso lo lograste vos con esta belleza.........Que increíble....."Y sintieron que el tiempo se había parado para ambos, por primera vez estaban donde querían y como siempre habían esperado, aunque habían lazos que arreglar, el camino estaba empezando y eso era bueno…"".....Ese final es maravilloso......Gracias.......
ResponderEliminarYo te dije Mirta... Yo te dije que era una belleza este final.
Eliminarmi nota monica 10 sin palabras mara rosas
ResponderEliminarPerfecto final!!! Gracias!!! Pilar
ResponderEliminarMónica, en primer lugar, gracias por haber escuchado nuestro pedido de que continuaras ese unitario. Segundo, gracias por haberlo hecho tan esperanzador y tercero... ¡Mil gracias por este hermoso final! Mirta tenía miedo de leerlo, pero yo le dije: "No te lo pierdas que es herrrrmoso!!!"
ResponderEliminarMujer... solo espero que tus musas sigan inspirándose y nos sigas regalando mucho mas de tu increíble y hermosa imaginación. Un abrazo eternamente Guilledrista y por favor seguí escribiendo! Estoy emocionada con este bello final. ¡Gracias!
gracias moni me deslumbro este triunitario sos tremenda escribiendo destilas magia ,ojala lo sigas ejerciendo por nos haces pasar grandes momentos ,,,gracias amiga por escucharnos y escribir para nosotras ,GRACIAS GRACIAS me fascino tu relato y te espero siempre dando vueltas por aca chica sos lo mas me devolves parte de la alegria que me robaron alla lejos y hace tiempo...majo
ResponderEliminarMonica, que hermoso final! Muy linda historia, juntos y amándose como siempre! Gracias Monica por escribir y compartir. Besos Romina
ResponderEliminarTODAS LAS GRACIAS TODAS, NO PODÍA NO PASAR LINDISIMA HISTORIA CON UN FINAL MAS QUE MERECIDO..
ResponderEliminarOJALA SIGAS EMOCIONÁNDONOS CON TUS HISTORIAS, AQUÍ EN NUESTRO REFUGIO ESPERO.
"MIRAN EL CIELO Y PIDEN UN DESEO CONTIGO LA NOCHE MAS BELLA" MONICA DE LANUS.