Vistas de página en total

Vistas de página en total

Vistas de página en total

martes, 6 de octubre de 2015

"P & G - LA MERCERÍA" - Cap. 35 - (By Guillermina Pedris)

"P & G - LA MERCERÍA" - CAPÍTULO 35






Amanecía y Ezeiza explotaba de gente. El aeropuerto era un lugar estresante, incluso para los viajeros más frecuente como era el caso de casi todos los integrantes de la expedición que se dirigía a África. De “casi” todos, porque para Guillermo esto era algo nuevo y se notaba en su cara. A pesar  de que Pedro lo había informado de antemano acerca de la manera correcta de moverse en el aeropuerto, la ansiedad, el miedo a perder el vuelo y el lugar a donde se dirigían lo tenían un poco alterado. Más que preguntar, lo taladraba con sus dudas y temores.
_¿Habremos llegado a tiempo?
_Si, Guille… Faltan horas para que el avión despegue.
_¿Y si faltan horas para que vinimos tan temprano?
_Guillermo, siempre se llega con mucha anticipación al aeropuerto. Ya te lo expliqué cientos de veces. Cortala.
En cardumen como mojarras, los seis recorrieron el aeropuerto, buscaron la sección de su aerolínea y se acercaron al mostrador. Se pusieron en la fila y esperaron pacientemente que les tocara su turno. Laura, Joaquín, Robertino y el Osi eran un manojo de dientes, se veían felices y disfrutaban de cada paso en equipo. Pedro bien hubiese podido ser uno más de ese grupito feliz, pero un detalle llamado Guillermo Graziani se lo impedía.
_¿Y ahora que esperamos?
Pedro sopló fuerte, pero trató de mantener la calma. _Las tarjetas de embarque Guille.
_¡Ah…!_ Creyó que iba a despegar un ratito de su letanía de preguntas e intentó acercarse al grupo que no paraba de charlar animadamente y sonreír con alegría, cuando la mano de Guillermo lo detuvo en seco y lo hizo girar.
_¡Qué! ¿Y ahora qué te pasa?
_¿Qué son las tarjetas de embarque?
Le iba a contestar, pero se detuvo. _ No importa para que son. Vos quedate acá y cuando te den la tuya, solo nos seguís a todos y te vas a dar cuenta para que era.
Lo mira resentido._ ¡Che…! ¿Es para que me contestes así? Era curiosidad, solo curiosidad… Pero si te molesta tanto, olvidate. Andá… ¡Dale andá! ¿Qué esperás? Andá a hacerte el lindo con tu amiguito que te regala ropa exótica…
Se arrepiente en segundos de haber perdido la paciencia. _Perdoname Guille, es que…
Pero Guillermo lo detiene con un gesto. _No… Olvidate. Ahora no quiero que me digas nada.  Pero si tanto te molestan mis preguntas, te sugiero que pienses bien lo que estamos por hacer. Mentalizate Pedro. Porque en un par de años, vas a tener un hijo en la edad de los por qué y un esposo que se va a empezar a poner viejo… Voy a hacer lo que me dijiste, seguirlos a ustedes como si yo fuese un tarado que no tiene capacidad de intelectualizar, y por lo tanto, no merezco explicaciones.
_Guille, amor… _ Apoya una mano sobre su brazo en un gesto conciliador, pero solo logra alterarlo más.
_No me toques… _Pedro retira su mano para nada convencido, pero no quiere hacer un papelón. _Y tampoco me hables. _Gira, le da la espalda y se cruza de brazos observando el mostrador.
Una parte suya estaba tentada de sumarse a charlar un rato con su prima, sus amigos y el primo de Guillermo, pero verlo así de espaldas, solito y empacado en la fila fue más fuerte. Lo desbordó el amor. Se aproximó lento, muy lento, y se paró a milímetros de su espalda, casi rozándolo.  Guillermo no reaccionaba. Se sonrió con picardía y avanzó un paso más apoyando su pecho contra esa espalda que le dejaba los ojos en blanco y sintiendo ese perfume que lo desmayaba de placer.
_¡Te dije que no me toques!_ Le dice bajito y apenas girando el rostro. Pero Pedro es hábil y como ha demostrado muchas veces, un descarado que ha perdido el pánico escénico desde que lo eligió como el hombre con quien quería pasar el resto de su vida. El mismo Pedro que alguna vez lo amenazó con bajarse del auto en pleno centro porteño y comérselo a besos si se seguía negando a subir al coche. El mismo Pedro capaz de sentarse a horcajadas sobre él en un embotellamiento y hacer gritar y aplaudir al público espectador ante un beso apasionado. Por eso desoyendo sus palabras, desobedeciendo como era su costumbre,  bien pegadito a él, lo abrazó por la cintura y lo besó en el cuello.
Desde atrás de ellos se escuchó un “¡Ahhh…!” lleno de ternura ente esa escena y Guillermo sintió que se prendía fuego. Pudor, vergüenza y por otro lado, un inmenso placer. _¡Soltame, que nos están mirando!
_No te suelto nada… Sos mi esposo y puedo abrazarte donde quiera. Y la tarjeta de embarque es la documentación que va a permitir nuestro acceso al avión. Perdoname amor, si?
Guillermo se aflojó y empezó a respirar normalmente. _ Ya pasó Pedro, pero soltame… Nos están mirando. Me da vergüenza…
Pero Pedro estaba muy lejos de querer soltarlo, si por un momento lo aturdió con sus preguntas, solo bastaron cinco segundo de silencio para darse cuenta cuanto las necesitaba. Seguía pegado a él como una rana, prendido a su cuerpo, pegadito a su espalda y apoyado sobre su hombro.
Detrás de ellos Laura, Tino y Joaquín inmortalizaban ese momento con sus celulares, asegurándose que Guillermo no pudiera verlos  y con la complicidad de Pedro, que si posaba para las cámaras y les hacía todo tipo de caritas sin soltarse de su amor.
Cuando les tocó el turno, presentaron la documentación y el empleado imprimió sus tarjetas de embarque.
De ahí se dirigieron a la sección de seguridad con la tarjeta de embarque, pasaporte, carnet de vacunación y equipaje de mano preparados. Un agente revisó la documentación de  cada uno y los hizo colocar los equipajes de mano en los contenedores para hacerlos pasar por los rayos X.  Terminado ese trámite recogieron los bolsos y después de verificar en un monitor la terminal correcta, se dirigieron los seis a la puerta de embarque.
_Bueno… Ahora a esperar.
_¿Esperar? ¿Cuánto tenemos que esperar?
_Bastante Guille, siempre se llega con tiempo al aeropuerto, así que aprovechá para ir al baño, para comer, para tomar café, para lo que quieras… Pero eso si, vos solo de acá no te movés. ¡Ni se te ocurra deambular solo por acá! Yo te acompaño a donde quieras.
Mira a su alrededor y se pregunta qué va a hacer todo el tiempo que Pedro le ha insinuado van a tener que esperar para abordar el avión, hasta que lo ve.
El templo de la perdición y el consumismo se erigía delante de él. El Duty Free Shop. El local más grande y completo que se puede encontrar en la terminal, luego de pasar el control de migraciones. Se le iluminaron los ojos. _Voy al Free Shop y vuelvo en minutos.
_Yo te acompaño
_No, al Free Shop voy solo.
_Vos no vas solo a ningún lado. ¡Te vas a perder!
_Pedro, voy a ir solo. Y te aclaro que yo no soy tu hijo, soy tu esposo, si querés llevar a alguien de la mano esperá a llegar a África. Al Free Shop voy yo solito. _ Dio media vuelta y se fue.
Pedro atinó a ir tras él cuando Laura lo retuvo. _ ¡Dejalo en paz, Pedro! Después te quejás, pero vos también sos rompe bolas…!  Es el Free Shop. ¿Qué le puede pasar ahí? En todo caso si en una hora no sale, entramos a buscarlo. Además, no solo es un hombre grande, es el mejor penalista de Buenos Aires, que nunca haya tomado un avión de estas características no significa nada. _Lo mira con ternura._ Pedro, solo vos te podés creer ese acting que te hace. Me mata de amor, te lo juro… Pero Guillermo es capaz de salir solito e ileso de la Franja de Gaza… _Chasquea los dedos en su cara._ ¡Despertate primito! ¿No ves que te hace esos insoportables porque en el fondo es un mimoso de mierda al que le da mucha vergüenza confesar que lo único que quiere es sentirte pegadito a él?
Música para sus oídos… Esas palabras fueron las cuatro estaciones de Vivaldi sonando solo para él. “¿De verdad sería así? ¿Qué cada vez que se ponía mañoso, preguntón, inseguro e hincha pelotas era para sentirlo pegadito a él?”  
Ya le era imposible caminar, levitaba por el aeropuerto y revoloteaba por la puerta del Free Shop pensando en que estaría buscando ahí adentro.  Guillermo tenía el don de sacarlo de las casillas y de llevarlo a las nubes en cuestión de segundos. De hacerlo enfurecer y de hacerlo tiritar de deseo en un relampaguear de ojos. Guillermo tenía la magia que lo hacía sentir único, deseado, amado… Íntegro, respetado, alguien especial. Era el gran alquimista que con solo respirar cerca suyo transformaba todo en oro y le daba vida eterna. Era su Espejo de Oesed, porque al verse en su mirar, descubría los más profundos y desesperados  deseos de su corazón. Se sentía más enamorado que nunca y trató de distraerse charlando con sus compañeros de viaje, pero sin sacar los ojos de la puerta del Free Shop.
Treinta minutos después lo vio salir con unas bolsitas en las manos y una sonrisa como para caer de rodillas a sus pies. Corrió a su encuentro. _ ¿Qué compraste?
_Regalitos…
_¿Qué regalitos? ¿Para quién?
_¡Regalitos…! Nada más Pedro. Solo eso… Regalitos.
Pasaron un buen rato en un bar tomando café y comieron medialunas. Los seis charlaban sentados en cómodos sillones mirando la pista y apreciando desde ahí despegues y aterrizajes.
Pedro quería ver lo que contenían las bolsas y Guillermo lo apartaba como manta con piojos. _No vas a ver nada hasta que llegue el momento._ Pasó las bolsas para el otro lado dejando a Pedro con el cuello largo y los ojos perdidos en esos envoltorios. _ Me voy a estirar un ratito las piernas, pero estos paquetitos vienen conmigo.
_¡A dónde vas a ir Guillermo! ¡Te vas a perder! ¿Por qué no te quedás acá?
El patadón que le puso Laura por debajo de la mesa hizo temblar a Pedro, a la mesa y también las tazas de café. _ Andá Guillermo, caminá todo lo que te haga falta porque apenas subamos al avión vas a tener el culo pegado al asiento por más de doce horas.
Se fue con las bolsitas bien agarradas y con cara de chico con juguete nuevo. Miraba todo con curiosidad.
_¡Esto es culpa de ustedes! _ Les reclamaba Pedro a sus cuatro acompañantes. _ Por eso yo quería que él se hiciera cargo de las vacunas, de los pasajes, de la estadía. Pero ustedes insistieron que encargarse de todo y acá lo tenemos, sin nada que hacer y rompiendo las pelotas como siempre. ¡Les dije que había que mantenerlo ocupado!
Los cuatro se rieron a la vez. _Pedro, solo a vos se te puede ocurrir que Guillermo es capaz de perderse en el aeropuerto. Ese tipo es muy inteligente, tan inteligente que hasta sabe cómo hacer para que estés pendiente de él.  
Ya era la segunda vez que Laura le hablaba de esa manera y se quedó pensando. Si, tal vez tuviera razón… ¿Pero si estaba equivocada? ¿Si tanta gente le provocaba un ataque de pánico y algo le pasaba estando lejos de ellos? _ Mejor lo sigo, por las dudas.
Fue tras él, lo alcanzó y caminaron juntos hasta que escucharon la voz que les indicaba que debían abordar el avión. Se unieron al grupo, formaron fila y esperaron como correspondía su momento. Presentaron la tarjeta de embarque, buscaron sus asientos, acomodaron su equipaje de mano y se sentaron. Estaban listos para su destino. África y Kendy. Ya instalados, abrocharon sus cintos de seguridad y obedecieron todas las directivas que les iban dando.
El despegue comenzó y se tomaron de las manos mirándose a los ojos. Cuando el avión tomó vuelo y todo parecía estar en orden se relajaron. La azafata pasó preguntando que deseaban beber. “Café.” dijeron los dos al mismo tiempo.
_Guillermo, ¿puedo hacerte una pregunta? _El avión cruzaba los cielos de manera armónica y sin sobresaltos.
_La que quieras.
_¿Vos de verdad le tenés fobia a tantas cosas? ¿O solo lo hacés para que yo ande detrás tuyo como la gallina con los pollitos?
Guillermo se rió y le besó las manos. _ Las dos cosas tienen cristales de verdad… Por un lado me gusta cuando me cuidás, cuando andás detrás mío tratando de darme seguridad y de incentivarme a hacer cosas que no hubiese hecho nunca, y por otro lado, también es verdad que soy un fóbico maniático que se estresa de solo pensar en salir de su comodidad, de su territorio, de su estado de confort. De ese hábitat donde me siento seguro. ¿Te decepciono?
Lo besó sobre los ojos. _ ¡No mi amor! Con tus fobias, con tus manías, con tus errores, con tus defectos… Te amo. Yo también los tengo.  ¿Sabés? Puedo hacer la lista de tus “imperfecciones” sin desilusionarme y vuelvo a elegirte cada día. Te amo… _ Lo volvió a besar, esta vez sobre los labios. _ ¿Listo para lo que se viene?
_Absoluta y definitivamente listo.
Ya a salvo de todas las miradas Pedro aprovecha la diferencia de precio que habían pagado por la fila de dos asientos. Lo único que le faltaba era estar doce horas sentado en el medio de una fila de cinco sin poder tocarlo, abrazarse a él y besarlo a su santo antojo. No era un viaje cualquiera, iban a buscar a su primer hijo, era mucho más que una luna de miel. Era un viaje sumamente romántico.
_Bueno… Ahora que estamos solitos… _ Su mano comenzó a buscar por donde sabía que más que ganar, robaba._ ¿Me vas a contar que hay en esos paquetitos?
Guillermo dejó salir una risita sensual y desestabilizante. _ No.
_¡Dale Guille! Contame…
_No.
Pero esa mano estaba haciendo estragos… _¿Hay algo para mí?
Era verdad que Guillermo podía salir ileso de La Franja de Gaza y que muchas de sus movidas eran solo para capturar la atención de Pedro, pero esas manos eran kriptonita en estado puro para el súperman que habitaba en él. Todo su poderío se reducía a simples cenizas cuando Pedro se ponía así, a punto caramelo. _Pedro, no me hagas esto… Estamos en un avión._ Le pedía casi suplicante.
_Pero hay baños por todas partes…
Lo miró con sed y dejó salir una sonrisa concupiscente que dejó a Pedro con alteraciones motoras y cierta excitación en los sentidos.  _¿Qué te está pasando cielito? ¿Te pegó de Emmanuell? ¿Querés hacer al amor a diez mil metros de altitud?
_Yo con vos haría el amor hasta en los anillos de Saturno.  
_Vos sos un comprador.  Cortala con la manito…
Pero Pedro no se iba a rendir fácilmente. _Decime al menos si hay algo para mí.
Ya no podía aguantar más, o se detenía o de verdad iban a tener que hacer el amor en el baño del avión a diez mil metros de altitud. _ ¡Basta! _ Trataba de detener esa mano con la suya. _ ¡Está bien! Si, hay algo para vos… Pero no te lo voy a dar hasta esta noche cuando estemos a solas en el hotel.
_Adelantame algo. _ Parecía un chico.
_No.
_Escuchame, tan solo escuchame.  Te prometo que… _ Y le dijo algo muy despacito al oído.
A Guillermo se le encendieron los ojos y sintió un cosquilleo entre las piernas.
_Bueno… Un trato es un trato. Te voy a adelantar algo, pero la onda no es matarse sino relajarse y después descansar porque mañana a las  diez de la mañana tenemos que estar en el orfanato. Compré… _ Y termina la frase igual que Pedro, en voz muy baja y pagadito a su oído.
_¿¿¿Qué??? ¿¿¿Y desde cuando existe eso??? ¿Ro…
Le tapó la boca con una mano mientras llevaba la otra hacia sus labios y lo miraba fijo pidiéndole discreción. _ ¡Shhhh! Vení, relájate y descansá. Esta noche seguimos hablando de eso…
Lo abrazó y a los pocos minutos estaba profundamente dormido,  pero Pedro no podía siquiera cerrar los ojos.  La idea quedó revoloteando en su cabeza. Ese hombre era excepcional, eso que acababa de decirle superaba todos los regalitos “frikis” que los chicos Robertino le habían obsequiado en la despedida de solteros…

CONTINUARÁ

17 comentarios:

  1. Naaaaaa no tens cara, sos una loca desquiciada....me dejaste sin saber que compro hasta el lunes???? mirá hija me he reido tanto con ese Guille,cargoso, tan especial capaz de sacar de su eje a Pedro, ese ser angelado capaz de aguantarle hasta lo indecible por amor, con ese Pedro capaz de derretirse ante los pedidos de Guille y con eso de:"Pedro atinó a ir tras él cuando Laura lo retuvo. _ ¡Dejalo en paz, Pedro! Después te quejás, pero vos también sos rompe bolas…! Es el Free Shop. ¿Qué le puede pasar ahí? En todo caso si en una hora no sale, entramos a buscarlo. Además, no solo es un hombre grande, es el mejor penalista de Buenos Aires, que nunca haya tomado un avión de estas características no significa nada. _Lo mira con ternura._ Pedro, solo vos te podés creer ese acting que te hace. Me mata de amor, te lo juro… Pero Guillermo es capaz de salir solito e ileso de la Franja de Gaza… _Chasquea los dedos en su cara._ ¡Despertate primito! ¿No ves que te hace esos insoportables porque en el fondo es un mimoso de mierda al que le da mucha vergüenza confesar que lo único que quiere es sentirte pegadito a él?" Esto me liquidó.....y el embobamiento de Pedro cuando se dio cuenta, es para comerlos y masticarlos de ternura.... Son dos seres alados para mi...Gracias mujer....sos increíble..... estoy llorando como una tarada..... Los amo tanto....te amo tanto......Aaaahhhh y porfi que compró Guille????? jajajajaja y si yo haría el amor con el hasta en los anillos de Saturno.......jajajaja

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mi ni el diablo me recibe arriba........jajajaja Como dice mi poeta preferido "Dios no me quiere y el diablo me tiene miedo".....

      Eliminar
    2. Mirta te tengo una mala noticia, no vas a saber que compro Guillermo en el Free Shop hasta el martes... La Mercería ha cambiado sus horarios jajaja! Así que te esperan veinticuatro horas mas de espera...
      Por otro lado, sos una descocada! Te vas a quedar dando vueltas en la Tierra como el Viejo Miseria, porque Dios no lo quería y el Diablo tampoco... ¡Y bajate ya mismo de los anillos de Saturno, que el único que hace el amor con Guillermo es cielito! ¡¡¡Desvergonzada!!! Jajajaja! Gracias por este hermoso comentario, te amo Mirtuchi!

      Eliminar
  2. Nooooooooo!!!!! No, por favorrrrr!!!! No nos dejes así!!! ;) ;) ;) Me encantó!!! Me encantó!!! Me encantó!!! Ese Guille caprichoso apropósito y Pedro cuidandolo..... me MATAN de AMOR!!!!! Me gusta TANTO esta historia Sandra! Es verdaderamente un placer, con todas las letras, leerla! Yo, creo, que, deberían aprovechar "ese baño", es muy de "ellos". Me muero de intriga, que compro Guille. Siempre se hace el "santito", "mas conservador"...pero cuando se destapa es peor que Pedro y los chicos de Robertino ;) No puedo esperar a la semana que viene ;) es una tortura ;) tanta dicha es algo que se necesita todos los días ;) Gracias Sandra! Una genialidad! como siempre! Besos Romina

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias Romi! Tal como una vez te dijo Mary en el unitario que te dedicó, tu ansiedad reconforta... Saber que estás esperando cada capítulo, es alimento para las musas, que aunque anden perezosas, se ponen a trabajar pensando de que manera robarte una nueva sonrisa. ¡Un abrazo inmenso mujer! Y a aguantar hasta el martes para saber que fue lo que Guillermo compró en el Free Shop... ¡Jajaja! ¡Besossss!

      Eliminar
  3. Yo también me sumo al clamor popular! Quiero necesito y exijo saber qué compró Guillermo! No podés ser tan pero tan malvada! :O Estuve pensando y pensando pero no hay caso... no se me ocurre nada... qué puede ser que Pedro haya quedado tan sorprendido! Y ese Ro...de Robertino no es, es el nombre de lo que compró? Empieza así? Rotulador, rociador, roedor, qué carajo compró por Diosssss!!!! No voy a poder dormir pensando en éso mujer! Bueno, párrafo aparte para decirte lo maravilloso que me resultó este capítulo de la primera a la última palabra... una joya como siempre, pero eso que le dijo Laura fue muy especial, realmente le sacó la fichita a Guillermo... tiene mucha razón. Y otra cosa que me encantó, Pedro abrazándolo en el aeropuerto delante de la gente y los cuatro sacándoles fotos mientras el desgraciado les hacía caritas sin que Guille se diera cuenta! Momentazoooo!!! Gracias por este ratito de pura felicidad que me hace y nos hace a todos tan bien...un beso y que llegue pronto ese arribo a Africa que ya no doy más esperando a Kendy!!! ♥♥♥

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Mary! Siii!!!! Ro... es el nombre de lo que compró Guillermo. No es Rotulador, ni rociador, ni roedor ( eso es de otra fic y el pobre roedor ya demasiado tuvo contener que comerse las tripas del Chueco, por eso le dimos vacaciones psiquiátricas... jajaja! ) Pensá.. tenés una semana más por delante para imaginar... mmmm!!! La que se viene! No se como van a hacer para llevar a Kendy en los brazos, ni fuerzas les van a quedar!
      Por otro lado, te confieso que ese momento en el que Pedro abraza por la espalda a Guille en pleno aeropuerto, y sin que él lo vea, mientras sus amigos inmortalizan el momento, Pedro hace caritas para las cámaras, fue encantador... Tanto imaginarlo, como escribirlo. ¡Gracias Bruja! ¡Besossss!

      Eliminar
  4. Me encanto!!! Todo el capitulo me mato de ternura!!! No pongo todas las frases celebres porque tendria que escribir todo de nuevo!!!!!!! Por favor nesito saber urgente que va a pasar en ese hotel a la noche....pienso y pienso y mi mente no se le ocurre nada que lo pueda haber dejado a Pedro en estado catatonico...jajaja!!!! Como siempre digo ...Amo "La Merceria" Pilar


    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias Pilar! ¡Ay me mata como quedaron todas intrigadas acerca de que compró Guillermo en el Free Shop! Me hacen reír... Son unas divinas! Todas pensando que puede empezar con ese "Ro..." Bueno, para el próximo martes no falta mucho... Eso si, ajustense los cinturones porque el vuelo va a ser muyyy alto! Jajaja! ¡Besos Pilar!

      Eliminar
  5. Ayyyy Sandra que momento....que hermosas escenas nos regalaste en ese aeropuerto....me extraño poderosamente ese silencio de Robertino. ..yo creo q de golpe intuyó lo que le convenía y decidió quedarse calmado. ...ahora Laura! Que genia ....lo tiene totalmente calado a Guillermo. ...mi vida!! ...chasquea los dedos en su cara-despertate primito!!.... Ay Pedro Pedro. ..siempre tan inocenton...ahora lo que no voy a poder perdonarte es que nos dejes con esa intriga del regalito que compro Guillermo. ..esto no va a quedar asi....ya me pongo a buscar en investigar juro que lo voy a averiguar aunque sea lo ultimo que haga en este blog....sos una genia Sandra y sabes cuanto amo la merce y cuanto te quiero a vos!!! Beso y abrazo!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Jajaja! Sil...!!! Cada comentario me arranca una sonrisa, te lo juro... Y una muy grande. Están todas pensando en lo mismo... ¿Que compró Guillermo en el Free Shop? Estos dos se están pasando de creativos... Pronto van a terminar filmando las cincuentas sombras de Graziani - Beggio... jajaja!
      Por otro lado.. Bicha Laura! ¡Que bien le sacó la ficha a Guillermo! Me encanta la idea que lo vaya avivando a Pedro acerca de algunos comportamientos Graziani, eso va a condimentar la ensalada... mmm!
      Y no te preocupes que para el próximo martes no falta demasiado y el enigma va a ser descifrado... ¡Pobres! Algo me dice que van a quedar agotados.. jajaja! ¡¡¡Gracias y besos Sil!!!

      Eliminar
  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  7. ¡CUANTA TERNURA, POR DIOS! ¡ QUE MARAVILLA DE CAPITULO! QUE GROSA SEÑORA PEDRIS, NO DEJA DE SORPRENDER A SUS LECTORES.
    FELIZ DE PODER DISFRUTAR DE " ESTO " .

    "Si, hay algo para vos… Pero no te lo voy a dar hasta esta noche cuando estemos a solas en el hotel.
    _Adelantame algo. _ Parecía un chico." NO PODES, NO PODES DEJARNOS CON SEMEJANTE INTRIGA, TODA LA MAGIA A SU FAVOR Y LAS MUSAS EN SU MÁXIMO ESPLENDOR. NO TIENE LIMITES SEÑORA, ESTA MERCERÍA ESTA PARA ALQUILAR TODOS LOS BALCONES, TODOS.
    ANSIOSA POR LO QUE VENDRÁ. TODAS LAS FELICITACIONES TODAS.

    " MIRAN AL CIELO Y PIDEN UN DESEO CONTIGO LA NOCHE MAS BELLA" MONICA DE LANUS.


    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. MÓNICA DE LANUS... ¡QUE LINDA DEVOLUCIÓN! COMO SIEMPRE, TUS PALABRAS ALENTÁNDOME A SEGUIR... COMO DESDE LOS TIEMPOS DE "TEATRO"...
      ME CAUSA MUCHA GRACIAS QUE HAYAN QUEDADO TODAS, ABSOLUTAMENTE TODAS, PRENDIDAS DE LA MISMA INTRIGA.. ¿QUE COMPRÓ GUILLERMO EN EL FREE SHOP? ... PERO PARA EL PRÓXIMO MARTES NO FALTA TANTO, YA LO VAN A DESCUBRIR Y AHÍ SI QUE VAN A MIRAR AL CIELO, Y NO VAN A NECESITAR PEDIR ESE DESEO, CREO QUE SERÁ UNA DE LAS NOCHES MAS BELLAS... ¡GRACIAS, BESOS Y HASTA EL PRÓXIMO MARTES!

      Eliminar
  8. mi punta je es un 8 muy bueno mara rosas

    ResponderEliminar
  9. ¡Gracias Mara! Que linda nota! Yo amo tus notas... Yo entiendo tu humor amiga! !Gracias y besosss!

    ResponderEliminar