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domingo, 13 de diciembre de 2015

"NARCOS" - Cap. 3 - (By Guillermina Pedris)

"NARCOS" - CAPÍTULO 3

Libro de anclaje: "La Reina del Sur" - Arturo Pérez Reverte





_Son malos tiempos. _ Guillermo Graziani le dio una larga chupada a su habano y se quedó mirando la brasa pensativo.  En la penumbra de la capilla las pocas velas aun encendidas iluminaban su perfil casi perfecto.
Pedro lo miraba impactado, debía andar cerca de los cincuenta, pero tenía un cuerpo ancho, macizo y joven. Manos fuertes. En la izquierda sostenía el habano, en la derecha la agenda de Franco. _Antes, por lo menos, respetábamos a la familia, sobre todo a los niños y a las mujeres. _ Se balanceaba evocador y triste. _El error se pagaba con la vida propia. Ni menos ni más. También fueron por el Chino…
Lo detuvo con un solo gesto. _ No me cuente. _Había conocido al primo de Franco, a su mujer, y había compartido muchos veranos con ellos y con sus niños. Sabía muy bien lo que les había pasado, pero no quería, no podría soportar un solo detalle de la ejecución. Quería recordarlos como los había visto la última vez en la playa. Ella muy bonita y muy frívola, fiel a la moda y a los autos de lujo. Y los niños, preciosos y chiquitos, bronceados y sonrientes bañándose en el mar.
_Bueno, no te cuento. Pero están vivos.
Lo miró con desconfianza. _ ¿Por cuánto tiempo?
Guillermo Graziani seguía sentado junto a él en el mismo banquito de madera justo frente al altar. _Espero que por mucho, no les va a ser fácil encontrarlos. Y la verdad, tampoco creo que le vayan a poner demasiada mecha a revolver el mundo para encontrar tan solo una mujer y tres niños… Una venganza que es solo la prolongación de otra venganza. Confío que cuando se cansen de buscarlos por Culiacán y toda Sinaloa se van a conformar con haberle llenado el cuero de plomo al otro bocón de tu primo.
_No era mi primo, era el primo de Franco.
La brasa del habano volvió a brillar cuando le dio otra chupada. Se meneó en el pequeño banco de madera y se volvió para mirarlo. _¿Franco y vos no eran hermanos?
_Por parte de madre
_¿Entonces tu apellido no es Nazarre?
_No. Es Beggio, Pedro Beggio.
“Tal vez eso podría ayudar.” Pensó El Rey.

Guillermo Graziani miró al guardaespaldas que estaba en la puerta, arma en mano y silencioso como una sombra, como un fantasma. El otro guarura estaba afuera, armado hasta los dientes.  Haber cambiado la droga por la política no excluía las precauciones de siempre. Abrió la agenda. Se acercó con ella en las manos a la luz de las velas y comenzó a pasar las páginas lentamente. _ ¿De verdad no leíste nada de lo que hay acá?
Pedro negó con la cabeza. _ Tan solo busqué su número. Nada más. ¿Y además para que la iba a mirar? Yo de eso no entiendo nada…
El Rey asintió pensativo. Se sentía incómodo. _ ¿Qué pensás hacer, Pedro?
_No se… Franco me dijo que usted me ayudaría.
Se movió perturbado. _Tu hermano siempre fue demasiado optimista.
Pedro sintió un agujero en el estómago. _ Él lo quería mucho a usted. “Un hombre decente”, decía… “Un chaka justo y de ley. El mejor patrón que haya tenido”
_Y yo también lo quería mucho a él, pero con sus pendejadas te puso en una situación por demás de jodida.
_Necesito ayuda… _ El vacío en el estómago, a cada instante se hacía más profundo.
El Rey suspiró fastidioso y con bronca. “Tan bueno para volar y tan estúpido para obrar. Si al menos hubieses sabido cerrar esa pinche boca que te condujo a dónde estás, ni tu hermano ni yo estaríamos en este aprieto.”
Le devolvió la agenda. _ No puedo mezclarme en esto. _Pero él ni atinó a tomarla.
Pedro fumaba en silencio con la vista fija en el altar. “Santa Virgen. Santo Dios. Santo patrón” _ Usted tiene mucho poder.
Lo oyó chasquear la lengua con desánimo e impotencia. En voz baja y echando miradas furtivas al guardaespaldas, le explicó en voz baja. _ En este negocio, el poder es una cosa relativa, efímera y sujeta a reglas muy complicadas. _ Puntalizó. _ Si llegué a tener ese poder del que vos hablás, fue porque supe no andar escarbando donde no debía.
_Yo tampoco lo hice y mire donde estoy._ Lejos de escucharse desesperado y suplicante, su voz sonaba decaída, cansada. Su mirada seguía clavada en el altar. Le estaba pidiendo ayuda con una integridad que lo conmovía. Ya veía y muy a su pesar, que Pedro era mucho más inteligente que su hermano, este sí que sabía cómo hacerlo sentir una mierda.
_Esa gente mocha parejo, Pedro. No tienen nada contra vos… Es su manera de hacer las cosas, de dar el ejemplo.
_Pero usted puede decirles que yo no sé nada, que no tengo nada que ver con todo esto.
_¡Lo saben de sobra! _ Le dijo muy bajito, conteniendo a duras penas las ganas de gritar. _ Pero yo no puedo meterme es esto. En esta tierra, quien hoy pide favores mañana tiene que devolverlos. _Lo observaba fumar impasible, entregado, como quien en silencio escucha su sentencia de muerte. _Además, lo que me contaste empeora las cosas.  Les tronaste un sicario, le partiste la cara de un balazo nada menos que al Gato. Los convertiste en la risa de todo Sinaloa…
Por primera vez él quitó la vista del altar y miró directo a sus ojos oscuros e impasibles. Ojos de superviviente. _No puedo comprometerme, Pedro. _Y se levantó.
“Acá se termina todo” pensó, y el hueco en el estómago se hizo aun mas grande. Miró por la ventana de la capilla la noche que le esperaba. Una noche impiadosa y fatal. Por segundos su vista se posó sobre el arma que estaba descuidadamente apoyada en su pierna derecha y acarició la culata. Era todo lo que le quedaba.
_Llévese la agenda. A mi ya no me sirve para nada, tal vez a usted le pueda servir de algo._ Esa frase no fue una súplica ni mucho menos una queja, fue lo peor que le pudo hacer. Fue un reproche que lo llenó de amargura…
_Pedro…
Silencio. Solo silencio. El Rey tamborileaba sus dedos contra la agenda de cuero marrón y no le pasó desapercibido el gesto de Pedro acariciando la culata de la Colt. _ ¿La neta no leíste nada?
_ Lo juro… Nomás dígame. ¿Qué iba a leer? Ya le dije que yo de eso no entiendo nada…
Hubo un silencio tan largo como una agonía.
Pedro encendió otro cigarrillo y sonrió con la mirada nuevamente fija en el altar. Ya no sentía miedo que lo encontraran, que la lumbre del cigarrillo lo entregara a sus perseguidores, acariciaba el arma y supo lo que tenía que hacer.
El Rey lo vio alzar el rostro con esa mueca que simulaba una sonrisa y maldijo a Franco. “Si hubieses tenido solo un poco de este temple que tiene tu hermano, ni vos, ni él, ni yo estaríamos donde estamos”.
Caminó algo nervioso y finalmente se detuvo junto al banco en el que Pedro seguía sentado. ­_ Solo tenés una oportunidad. _Le dijo al fin y Pedro se aferró a esas palabras.
_Me  basta con una…
_¿Tenés pasaporte?
_Si, y con visa americana.
_¿Y dinero?
_Bastante…
_¿Sabés manejar?
_Si.
_Entonces lo mejor es que salgas esta misma noche de México. Voy a darte más dinero y un carro para que llegues al aeropuerto y ahí te agarrás el primer avión.
_ ¿A dónde?
_ ¡Me vale verga a donde! Si te vas a España, puedo darte un número de teléfono y un nombre. Después, el camino es solo tuyo.
Pedro miró a su alrededor, buscaba en las sombras de la capilla lo que no existía, estaba definitivamente solo. _ ¿No hay otra?
_No. Agachás la cabeza o esta misma noche te la cortan. Y decidite… Tengo que irme.
Acarició una vez más el extremo del arma. Nadie decidía por él. Estaba solo y decepcionado. _ Ya decidí. Váyase, y llévese esa verga de agenda. Un seguro de vida que no sirvió para nada…
Guillermo vio como se ponía de pie, le metía el seguro a la pistola y se la acomodaba atrás, en la cintura, entre los tejanos y la piel.
Se lo veía tan lúcido cuando se acercó al altar para encender una vela. “Santa Virgen. Santo Dios. Santo patrón”. Se persignó furtivamente y calzó su morral al hombro dispuesto a salir de la capilla.  Giró para mirarlo y volvió a sonreír, una sonrisa que marcaba en su boca un impulso nervioso e inesperado. Y esa sonrisa o lo que fuera, debió ser muy extraña, porque Guillermo Graziani, el hijo único de un chaka italiano y poderoso, y de una madre mexicana, lo miró con sorpresa y el pensamiento ya a la vista. Chale, este sí que tenía cojones…

El Rey lo estudió de ese modo reflexivo con el que solía estudiar a las personas. Sabía que lo estaba sentenciando a muerte, o algo peor. Al verlo acariciar la culata de la Colt, supo lo que pensaba. Porque este sí que tenía agallas… Era muy capaz de pegarse un plomazo antes que lo agarraran con vida. La culpa era tan fuerte que no podía quedarse con la agenda.
_Llevate esto. Es tuya.
_No la quiero… Ya le dije, me vale nada esa verga de agenda. _ Suspiró mirándolo a los ojos y la decepción que vio en ellos desbastó a El Rey.  Pedro con su morral al hombro atravesó la puerta de la capilla en penumbras y lo dejó solo sintiéndose parte de la misma carroña que lo perseguía.
Miró la imagen del santo, la llama de la vela que Pedro acababa de encender, por instinto abrió la agenda y lo que había pasado pocas horas atrás, volvió a pasar. Una foto de Pedro y de Franco cuando eran niños saltó desde adentro  dándole un mensaje a él también. Él también inclinó su rostro y supo en ese instante que si no hacía algo por salvarle la vida, la vida no valía una pinche mierda. Salió casi corriendo de la capilla y lo alcanzó a punto de recorrer ese espacio oscuro.
En medio de la noche más tenebrosa y umbría de los últimos tiempos, se detuvo a unos metros de esa espalda que acarreaba con serenidad un morral y una muerte segura… Nunca sabría porque lo hizo, pero algo estaba hablando y obrando por él.
_Esperá Pedro, no te vayas…

CONTINUARÁ

18 comentarios:

  1. Woooooooooowwwwww!!!Me quedo siempre con la boca abierta... Me encanta este estilo!!! Y me encanta verlos metido en un contexto tan terrible...Cada descripción, cada detalle, la hacen fascinante a esta historia... Ayyyyy! Qué podrá hacer El Rey por el pobre y desahuciado Pedro....
    Aplausos de pie Sandri!!! Y otro aplauso para Sil, porque cuando vi la foto, dije "a la mierda! Lo que son estos dos"... Una no se cansa de maravillarse, aunque ya lo sepa de sobra :-)
    Beso grande!

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    1. ¡Ay Tocaya... Tocaya! Me voy de la Tierra cuando entro en Narcos. Un policial era mi asignatura pendiente, un deseo escondido. Es un placer escribirla, pero compartirla paso a paso con ustedes es indescriptible. ¡Gracias Guille! Y Dios quiera la inspiración alcance para que no puedas cerrar la boca hasta que llegue la palabra FIN. ¡¡¡Besossssss!!!!

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    1. ¡Gracias Valeria! Infinitamente gracias por acompañarme cada domingo en este nuevo sueño. ¡Besos corazón!

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  3. Perfecto, meee encanto,gracias ahora a esperar la continuación, besos

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    1. ¡Gracias! Muchísimas gracias! Hasta el próximo domingo... ¡Besosss!

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  4. "..... Esperá Pedro, no te vayas…" :) Menos mal! Dios! ya hemos vuelto estos ataques de ansiedad "semanales". Me encantan! pero como los padezcooooo. Un libro tuyo, en mis manos, no dura un suspiro en terminarlo. No puedo parar de leer, se me viene el fin del capítulo literalmente "encima" ;) Pero me encanta esta historia. Es un placer leerte Sandra!!!! (como siempre!!!!) Ya quiero ese "approach" entre ellos. De todos modos, dejando de lado esa "pequeña ansiedad" ;) me gusta mucho como se desarrolla, como contaste las historias primero y ahora las actitudes de ellos, la trama y ese "no sé porque" pero cada uno busca al otro. Muy buena! Gracias Sandra. Besos Romina

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    1. Siii Romi! Menos mal que algo obró por él y no lo dejó partir a una muerte segura, por un momento tuve miedo que Guillermo le diera la espalda, pero es evidente que los ojos de Pedro tienen un encanto muy especial... Quebraron la voluntad de El Rey.
      ¡Que lindas palabras me dejás Romina! Gracias por esa ansiedad, por acompañarme siempre en lo que sea que escriba y por el aliento continuo e incansable con el que alimentas mis musas en cada publicación. Abrazo inmenso y por siempre Guilledrista! ¡Besosssss!

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  5. bueno empieza a prender el fuego que se esta poniendo bueno mi nota un 8 mara rosas

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    1. ¡Gracias Mara! Pero para ver arder el fuego vas a tener que esperar bastante... ¡Abrazo Guilledrista!

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  6. Que cambio de rumbo impresionante!!! En primer lugar que no haya fuegos artificiales desde el principio hace de Barcos una verdadera novela policial de las que no sabes adonde te va a llevar..la forma de expresarse es también jugada...Por supuesto que te tengo que decir que me encanto!! Muy bien escrita..un beso grande Pilar..(como se te ocurren estas ideas???) Sos muy buena!!

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    1. Gracias Pilar! No todo es idea mía, como declaro en cada publicación estoy apoyándome en un libro de anclaje que me facilita el lenguaje y algunos secretos de ese lugar donde se desarrolla Narcos, pero ya viste como es esto. De pronto los personajes cobran vida y se cortan solos, terminan dictándote ellos lo que tenés que escribir. En un principio, ese libro me ayudó mucho, ahora la historia se abrió camino sola y yomó su propio rumbo. Así que estoy fascinada con esta magia que se ha creado. Tal como decís, si llega a haber fuegos artificiales, va a tener que pasar mucha agua debajo del puente. Es una historia diferente, tan solo espero que la puedan disfrutar. Un abrazo inmenso! Gracias por acompañarme en cada publicación. ¡Besosss!

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  7. "Nunca sabría porque lo hizo, pero algo estaba hablando y obrando por él.
    _Esperá Pedro, no te vayas…" Y SI, ANTE ESA MIRADA, ESA SONRISA , ESA ESPALDA, TU REINO POCO A POCO SE DESMORONA, NI TE CUENTO MI "REY" CUANDO DESCUBRAS LA TERNURA DE ESE CHIQUITÍN, NO SE SI SABRÁS PERO PEDRO ES PEDRO.
    ESCUCHAME, DUEÑO DE SINALOA ,SABES QUE TODAVÍA NO SOS SANTO DE MI DEVOCIÓN PERO ALGO ES ALGO, PARECE SER QUE SANGRE EN LAS VENAS TENES Y QUE LE VAS A DAR UNA MANO A CIELITO, EMPEZAMOS BIEN.

    PEDRIS ESTO SE COMPLICA,MATAR O MORIR, EN ESTE CONTEXTO NO QUEDA OTRA,HABRÁ QUE ARMARSE DE PACIENCIA Y ESPERAR,BUENO ESAS SON LAS REGLAS A RESPETARLAS.

    EN CUANTO A LA FOTO, NI ESA MIRARA, NI ESA BOCA, NI ESA BARBITA, NI ESA CAMISITA TAN BONITA VAN A HACER QUE,POR AHORA,TE DESEE LA NOCHE MAS BELLA, ASÍ QUE "REY" SORPRENDEME, CUESTIÓN DE FE. MONICA DE LANUS


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    1. ¡NAAA! ¡QUE DEVOLUCIÓN EXCELENTE E INESPERADA MÓNICA! ME ENCANTÓ... "ESCUCHAME, DUEÑO DE SINALOA, TODAVÍA NO SOS SANTO DE MI DEVOCIÓN" ¡JAJAJA! NO PODÍA PARA DE REÍRME.. ¡GENIA!
      "NI ESA MIRARA, NI ESA BOCA, NI ESA BARBITA, NI ESA CAMISITA TAN BONITA VAN A HACER QUE,POR AHORA,TE DESEE LA NOCHE MAS BELLA, ASÍ QUE "REY" SORPRENDEME" ¡ME MATASTE DE AMOR!
      SI, POR UN MOMENTO PENSÉ QUE LE IBA A DAR LA ESPALDA, QUE NO LO IBA A AYUDAR, PERO COMO VOS DECÍS: PEDRO ES PEDRO. Y SE VE QUE ESA MIRADA TIENE UN EFECTO BASTANTE ESPECIAL SOBRE EL REY, ASÍ QUE TENELE FE... QUIEN TE DICE, POR AHÍ, DENTRO DE ALGUNOS CAPÍTULOS, SIENTAS GANAS DE DESEARLE LA NOCHE MAS BELLA.. ¡GRACIAS MÓNICA! UN ABRAZO INMENSO Y ETERNAMENTE GUILLEDRISTA... ¡BESOSSS!

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  8. Al fin me permite comentar querida San! que decirte! me encanto el rumbo que viene tomando esto, cómo ya me lo temía este Guillermo al igual que "TODAS" las versiones de Guille me flechó, fue leerlo y sentir un disparo certero en el pecho! #loamo yla de la misma manera, quedó él frente al Chiquitin...que de hecho no tiene nada de cobarde sino todo lo contrario...me encantó con la dignidad que pidió ayuda y aceptó el NO y adore como El Rey cambió de opinión al toque! San amo amo amo NARCOS por fa-vor! que bueno se va a poner esto!!! GRACIAS y despues de un dia como el de hoy! #Quevivalaficcion BEsos!!!!

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    1. ¡Gracias Sil! Coincido con vos en todo... La personalidad de El Rey es cautivante por donde se la mire, y la dignidad de Pedro le hace un contraste mágico. Estos dos juntos tienen mucho para darnos, espero que mis musas me guíen por un camino que lejos de desilusionarlas les permita volar. ¡Gracias Sil! Abrazote inmenso amiga! Caigo rendida ante cada una de tus fotos Vestuarista de Narcos... ¡Besossss!

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