"VÍCTIMAS 2" - CAPÍTULO 3

Mientras ella temblaba sentada en el sillón
de la casa que habitaba en el barrio de Belgrano, Rafael recorría las calles de
la ciudad a gran velocidad en estado de absoluta preocupación. No entendía bien
que sentimientos le provocaba Ángeles, sentía dentro suyo esa inmensa necesidad
de protegerla, de preservarla. Pensaba que ya había pasado por demasiadas
cosas. Sin embargo, muchas veces se encontraba ante una pregunta, que, cada vez
con mayor frecuencia rondaba su mente... Es eso o algo más?... Era preciosa,
inteligente, con una personalidad avasallante, tal vez producto de lo que le
tocó vivir, sin embargo él se negaba a verla cómo mujer, la había conocido cómo
el amor de Agustín, y a pesar de todo lo ocurrido, no podía sacar eso de su
mente. La lealtad hacia sus "amigos" que casi siempre le jugó en
contra, era un valor para él incuestionable. Se acercó con la necesidad de
brindarle ayuda, cómo una vez lo había hecho con la esposa de Lucio,
convirtiéndose en una suerte de protector. Sin embargo, lo que lo unía a Teresa
ni se asomaba a la ternura que sentía frente a ella. Sin notarlo se fué
forjando entre ellos una amistad que sobrevoló su vínculo con Agustín. Con
respeto y mucho cariño intentó minimizar las huellas que su grupo de amistades
habían dejado en esa mujer y pronto se convirtieron en compinches. Hoy, varios
meses después, él es uno de los pilares en los que ella sostiene su vida.
-Hola preciosa!
-Rafa!- se lanzó a sus brazos -perdoname
que te llame a cada rato, pero te juro que alguien me siguió todo el trayecto,
y además estaba merodeando afuera. Tengo mucho miedo!
-Tranquila, Ángeles, tranquila- le besó la
frente -a ver, voy a revisar el jardín pero calmate, Si?
Vió abrirse nuevamente la puerta del dúplex
y salir a Rafael hacia el jardín delantero.
¡No lo puedo creer! me traicionaron, me
tendieron una trampa y ahora están juntos! Te odio Rafael, cuanto te odio!!!,
me cagaste la vida cuando fuimos adolescentes y ahora estas con ella. ¡Soy un
boludo! ¿Por queeee? ¡¿por qué me equivoque tanto!?
Definitivamente no va a ganarme de
nuevo. Siempre tuvo lo que quiso. El padre que yo deseaba y nunca tuve, las
amistades que yo quería eran suyas, los éxitos políticos y el carisma suyos, a mí
sólo me tiró migajas para calmar su sentimiento de culpa... y ahora la tiene a
ella... ¡No! Ella no... No va a terminar en sus brazos... No lo voy a
permitir...
La mujer se acercó a la puerta de entrada y
con expresión de terror contemplaba al hombre, ese, que hasta hacía pocos meses
había sido su amigo, casi su hermano. Ángeles, mi amor, no llores, no voy a
hacerte daño... Yo, te amo... mientras observaba cómo dejaba correr sus
lágrimas por el hermoso y pálido rostro. De repente se sobresaltó, Rafael
miraba fijo y directo hacia él y lentamente se encaminaba en dirección a su
escondite... Tomó sus cosas del suelo y en silencio corrió entre las sombras a
la calle dónde subió a un taxi y se perdió en las luces de la avenida.
-Todo normal, nena, no llores por favor!
-Te juro Rafael que no estoy loca, él me
sigue, tenés que creerme.-El hombre tomó su rostro con sus manos y clavó sus
ojos azules en los de ella. Y sin apartarlos le habló firme.
-Yo nunca dije que estuvieras loca, Ángeles
vení!- acomodó su cara en el pecho y le hizo una leve caricia -Solo estás
estresada y asustada, pero tenés que saber que yo confío en vos... Vamos
adentro, te servís algo fuerte y de paso me convidás a mi!
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Pedro llegó a su consultorio temprano, Cuca
aún no se hacía presente y se dispuso a escuchar los mensajes de la
contestadora.
El primero de los mensajes, propaganda
política, insoportable, ahora no solo debía verlos en la televisión,
escucharlos en la radio, ver la ciudad empapelada con los rostros de los
candidatos sino que además llamaban a su trabajo por teléfono!, lo borró sin
terminar de escucharlo y respiró con fastidio.
El siguiente mensaje inició con el sonido
de los sollozos de una mujer y se sobresaltó. -Doctor, disculpe que lo llame
así pero estoy muy mal...-se notaba el llanto quebrando su voz, era Ángeles -Usted
me dijo que podía llamarlo si necesitaba adelantar la sesión, le dejo mi
número, si tiene un momento libre me gustaría verlo.
Anotó el número en su celular y realizó la
llamada.
-Hola
-Ángeles, buenos días, soy Pedro, recién
escucho el mensaje. ¿Vos podés venir ahora, en la mañana?
-Claro doctor por supuesto, dígame la hora.
-Venite en dos horas, yo organizo para
atenderte y, Ángeles...
-Si...
-Quedamos en tutearnos te acordás?
-Si disculpame Pedro, nos vemos en un rato.
Para las once de la mañana ella se
presentaba puntual en el consultorio de Pedro.
-Ángeles, pasá... pasá- Por un momento se
detuvo en su rostro hinchado por las lágrimas.
-Hola, buenos días.
-Ehh que carita
tenemos hoy! Sentate. ¿Qué pasó? Contame...
-Me siguió... de nuevo, lo sentí, cada vez
lo siento más cerca, y además estoy segura que quedó merodeando en el jardín.
Es impresionante cómo su presencia me aterra Pedro, nadie, absolutamente nadie
me asusta cómo él.
-¿Él?- Pedro recostó su espalda en su
sillón y suspiró- ¿Quién te sigue Ángeles? ¿Lo viste? ¿Lo reconocés?
-Es que no lo ví. Pero lo siento. Es él,
estoy segura, puedo intuir su presencia cerca mio. Todo mi cuerpo lo intuye. Es
Agustín.
-Agustín.- Pedro tomó aire y mirándola fijo
a los ojos le dijo- Necesito que nos ordenemos un poco, para poder ayudarte... ¿Por
qué no seguís contándome?
-Si disculpame, ni siquiera sabés quien es
él... Sé que parezco una desquiciada, pero te juro que no lo estoy.
-Tranquila, vamos a tomarlo con calma, si
es necesario, nos volvemos a ver mañana pero necesito conocer la historia
completa Ángeles- Pulsó la tecla en el pequeño mp4 -Porqué no continuás desde
donde quedamos el otro día.
-Okey- suspiró profundo. -Después de
encontrar el cuerpo de Daniela sin vida esa madrugada, corrí, corrí... sin
rumbo, hasta llegar a una capilla donde fuí asistida por el sacerdote del
lugar. El padre Martín, él me dió los primeros auxilios, me acompañó al
hospital y luego a la comisaria y luego me recibió en su casa, me ayudó, me dió
de comer, me bancó. Por varias semanas fuí como un zombi, no hablaba, ni
siquiera miraba, me mantenía con la vista perdida, vacía, parecía un ente...- tomó
aire con dificultad -ni siquiera podía llorar. Estuve muy mal, no podía superar
lo que nos había pasado pero, fundamentalmente no podía asumir la muerte de la
única persona cercana que tenía...-levantó sus ojos del piso y los fijó en sus
pupilas -¿Sabés? yo no conocí a mi papá... y mi madre había muerto unos meses
antes. Ningún familiar, solo tenía a Daniela y la mataron- para ese momento las
lágrimas cubrían el rostro turbado de la mujer -Me quedé en esa capilla, porque
no tenía capacidad para moverme, y además no tenía muchos lugares a donde ir,
y... dos meses después me dí cuenta que estaba embarazada.
-¿Tuviste un hijo producto de esa
violación?
-Si, Diego. Por supuesto que no estaba en
condiciones físicas ni mentales para hacerme cargo de un bebé. No solo era una
criatura, sino que además estaba destrozada, por dentro y por fuera. Si bien no
generé en mí sentimientos negativos hacia ese bebé, no podía tenerlo conmigo,
no en ese momento. Después del parto se lo encomendé a quien para esas alturas
se había convertido en mi mejor amigo. Martín. Él lo adoptó como si fuera
propio y lo crió.
Pedro observaba con tristeza la expresión
de Ángeles. Una vida terrible, desde pequeña, padre ausente, madre muerta,
sola, ultrajada, y encima había tenido que abandonar a su hijo. Sintió una
empatía especial con su historia, ambos estaban marcados por la desgracia, y
recordó las situaciones recientes que había atravesado. Qué cosa rara es la
vida... Es un hecho que tarde o temprano te enfrenta a tu pasado, a tus
traumas, a tus dolores más profundos, a tus miedos... Como atendiendo a la
necesidad de superarlos y salir adelante. Sintió un estremecimiento
recorrerlo. La entendía, claro que la entendía, porque a él le había pasado
algo parecido.
-Continuá por favor...
-Después del nacimiento de mi hijo me fuí,
me volví al sur y traté de superar todo, pero no lo logré- se sonrió irónica -Al
contrario, junté resentimiento, tristeza, y me volví gris, opaca, no logré ser
ni la sombra de la joven que un día pisó por primera vez el suelo de Buenos
Aires.
-¿Qué pasó con los agresores? ¿Fueron
encontrados? ¿Sabés quiénes son?
-No... Ni siquiera los llamaron a dar
declaración. Desestimaron mi denuncia, más tarde me enteré que tenían contactos
en la política y quedaron los cuatro limpios. Siguieron su vida como si nada, y
eso fué lo que más me lastimó. Durante muchos años me llené de malos pensamientos
hacia ellos, y en mi mente se empezó a trazar el bosquejo de una futura
venganza, pero no tenía los medios, ni el dinero ni la fuerza para
enfrentarlos. Hasta que conocí a un ex juez... Francisco Lessin que me ayudó a
concretarlo.
-Mmmm... no entiendo dónde entra Agustín en
todo esto que me contás.
-Ahí iba... Yo no sabía el nombre de
ninguno, solo conocía el del novio de Daniela. Ariel Martinez y me vine solo
con eso... Averigüé, investigué entre sus amigos. El grupo estaba compuesto por
él y tres amigos más. Uno de ellos era Rafael.
-¡¿Rafael?! No entiendo...
-Yo pensaba que Rafael era uno de ellos y
logré ingresar a trabajar en la municipalidad. Ahí conocí a Agustín y nos
enamoramos, o mejor dicho yo me enamoré de él, cómo nunca en mi vida... Por
primera vez sentí que podía tener un vínculo sano con un hombre. Hasta que
descubrí que, en realidad, el cuarto violador era él y no Rafael- Pedro la
observaba pensativo e incrédulo.-Agustín resultó ser el padre de Diego.-Las
lágrimas rodaban por sus mejillas y su mirada temblorosa se posó en él, que
para esas alturas ya no sabía que decir. Estaba conmovido con la historia que
había escuchado, e invadido por la sorpresa suspiró...
-Es muy duro lo que me estás contando, muy
doloroso. Ahora empiezo a comprender un poco tu miedo y esa sensación que
sentís. Es muy lógico, Ángeles. Tranquila... querés que paremos?
Negando con su cabeza continuó. -Cuando
descubrí todo, recurrí a Rafael, que en ese momento comenzaba a sospechar que Agustín
no era quien decía ser, por una serie de circunstancias que no vienen al caso
ahora. Y cuando le mostré el análisis de ADN que confirmaba su paternidad,
decidió ayudarme. Organizamos una trampa con la ayuda de Lessin en la que él
terminó muerto en manos de Agustín. La idea original, al menos de Rafa y mía,
no era que alguien saliera ni siquiera herido, pero se fue todo de las manos y
lo mató. Estuvo preso un par de meses hasta que, con la ayuda del partido
oficial quedó libre, a la espera de un juicio que seguramente saldrá a su
favor. Y desde ahí me persigue por todos lados.
-Pero Ángeles, ¿él se acercó? ¿Te encaró en
algún momento?
-Nunca más lo ví después de esa noche en
que mató a Lessin.
-Sin embargo vos...
-Sé que me persigue, por favor Pedro
creeme...
-Tranquila, Ángeles, tranquila. No es
descabellado pensar que te esté siguiendo, es más, hasta te diría que es muy
común dado el perfil que comienzo a formarme de él. ¿Fuiste a la policía? ¿Pediste
custodia?
-No me creen, dicen que hasta que no se
haga presente de alguna manera no pueden hacer nada, piensan que son delirios míos.
De todos modos Rafael fué a ver a un comisario y me dijo que esta tarde quiere
hablar conmigo. Según él es de confianza, pero la verdad que ni siquiera se si
él mismo me cree.
-Me gustaría saber más de Agustín. Conocer
algo de su historia, tratar de hacerme una idea de su personalidad. ¿Me contás?
-Si, bueno cuando lo conocí parecía ser un
muy pero muy buen tipo, de esos que hoy en día se encuentran poco y más en el ámbito
político, tanto es así que me costó nada enamorarme de él. Trabajaba en la
subsecretaria de Políticas Sociales-sonrió recordando-siempre decía que era el
subsecretario de un lugar donde no había secretario. Se lo veía tan honesto,
tan recto en su actuar. Siempre priorizando las necesidades de los demás a las
propias. Incluso conmigo. Jamás me apuró, me tuvo infinita paciencia, me
acompañó, aun sin entender porqué me costaba tanto entregarme a lo que
sentíamos él no me apuraba, cualquiera se hubiera cansado, sin embargo él no.
Fué un verdadero shock para mi enterarme que había sido uno de mis violadores,
me costó mucho creerlo. Pero las pruebas no dejaron lugar a dudas, y en ese
instante, se me cayó el velo. Recordé cada palabra, cada gesto y me dí cuenta
que él lo supo siempre. Él me reconoció y eso fué lo que más me lastimó, que, aun
sabiendo lo que me había hecho, me mintió, y me enamoró a pesar de que tarde o
temprano yo me iba a enterar y que me iba a volver a destrozar. No le importó,
entendés? Me ultrajó de nuevo, me estafó...-se secó las lágrimas y tomó aire.
-¿Podés contarme algo más de su pasado? Su
familia? Su infancia.
-No se mucho más, solo que era adicto y
alcohólico, según él, recuperado. Diego antes de conocer la verdad investigó un
poco, si querés le digo que me facilite el informe.
-Dale! Hacé eso. Conseguime algo más de
información. Tengo contactos en la policía, podemos tratar de investigar un
poco y con un perfil más amplio tratar de determinar qué tan peligroso puede
ser. Pero ahora vos, te vas a quedar tranquila, vas a intentar cuidarte, no te
quedes sola, pedile a Diego que te acompañe, o a Rafael. Y cualquier... pero
cualquier cosa me llamás, no importa la hora, acá te doy mi numero de celular
si?-acercándole una tarjeta personal.
-Pedro, te agradezco mucho. Sé que esto no
te compete y sin embargo... se nota que querés ayudarme de verdad. Gracias!
-No te preocupes, Ángeles, soy amigo de
Rafael, más allá de la terapia, que estoy seguro necesitás, voy a ayudarte en
todo lo que pueda.
-¿Y por qué?...
-¿Cómo por qué?
-Si... O sea, por qué querés ayudarme?
Pedro sonrió tiernamente. -Porque te creo,
y porque yo estuve en una situación casi igual de complicada hace un tiempo y
sé lo que estás sufriendo.
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-Hola Pedro?
-¡Hola mi amor! ¡Qué bueno que llamaste! ¡Te
extraño!
-Y yo mi vida! ¿En qué andas?
-Trabajando mucho... vos?
Guillermo dejó escapar el aire en un
suspiro profundo. -Igual... quiero volver a mis vacaciones...
Pedro sonrió- ...tan mal no la pasaste
anoche.
-Es cierto Cielito pero extraño tenerte
todo el día para mí.
-Ya falta poco para el fin de semana... ¿Esta
noche volvés temprano?
-No sé, tengo que entrevistarme con una
persona esta tarde pero calculo después me desocupo.
-Bueno, entonces nos veremos cuando
termines. ¿Cómo va la nueva investigación?
-Lenta, para atrás, este caso hace agua por
todos lados Cielito... Apartaron al fiscal por inepto, imaginate como está
esto, mirá el tiempo que pasó y aun hay pendientes de entregar informes elementales...
como algunos de balística, otros de laboratorio... Que se yo! Está todo
enrarecido!
-Bueno pero seguro le vas a encontrar la
vuelta! Tranquilo amor... te tengo que dejar, estoy súper atrasado en los
turnos porque tuve una sesión de emergencia.
-¿Emergencia? ¿Algo grave?
-No vida, después te cuento. Te amo!
-Y yo mi amor... me vas a extrañar?
-Siempre!
Cortó la comunicación y abrió el informe
que minutos antes le trajo Juan. El fiscal, un hombre intachable. Nada turbio,
nada inconsistente. Viudo, sin hijos. Una vida dedicada a su carrera,
responsable de esclarecimientos de casos resonantes y difíciles. Casos en los
que estaba involucrada gente de renombre. Recordó la charla con Rafael, tenía
una firme corazonada que ese caso era el meollo de toda esta cuestión. Debía
involucrarse más en esa historia. Tal vez si lograba introducirse en la
investigación del asesinato del ex juez, podría matar dos pájaros de un tiro.
Perdido en su mente no escuchó que golpeaban la puerta.
-Perdón Guiye, pero vos venís a almorzar
con nosotros?
-Si... Beto si, voy con vos.
Regresaban de almorzar cuando en la puerta
se encontraron con Rafael que arribaba al lugar.
-Graziani! A vos te estaba buscando!
-¿Viniste solo? ¿No traías a la chica?
-Si, si... ella está viniendo, en unos
minutos está acá.
-Buenisimo, entremos entonces.
Rafael se sentó a esperar la llegada de Ángeles
que estaba demorada, mientras Beto, en el despacho con Guille le comentaba un
poco lo que había podido investigar del caso.
-Mirá, el asunto es raro, Guiye. Parece ser
que Larralde estaba reemplazando a Valmora en la intendencia, no se sabe porqué
motivo. Eran pasadas las ocho de la noche y en la muni solo estaba él. El de
seguridad declaró que el Pibe le pidió que le compre comida y por eso abandonó
su puesto. La policía llegó y lo encontró con un arma en la mano y al ex juez
con un tiro en el estómago. Inmediatamente la luz regresó y se hicieron presentes
Valmora y una tal Ariana, la piba le apuntó con su propia arma, estuvo a punto
de dispararle al flaco. Pero absolutamente nadie vió cómo fueron las cosas
realmente.
-Y él que contó exactamente?
-Alegó defensa propia, que estaba
terminando trabajo y se cortó la luz, cuando este hombre entró, con un arma, y
amenazó con matarlo. En un descuido él se abalanzó, hubo una pelea, un forcejeo
y el arma se disparó matando al juez.
-Conseguime el expediente de esa
investigación. Quiero saber quiénes son los investigadores, los peritos que
firmaron los informes de balística, la autopsia del ex juez, quiero que me averigües
quien es este juez... Todo Betito!!!... Quiero saber hasta qué color de ropa
interior tenían! Y llamá a Sánchez... no me trae los informes del caso del
fiscal!
-Ahí va...-salió de la oficina respirando
hondo, Graziani en ese estado alteraba a cualquiera, incluso a él que adoraba
trabajar bajo sus órdenes.
Ángeles ingresó hecha una tromba a la
dependencia policial y miró a su alrededor buscando a Rafael. Al divisarlo
apuró sus pasos y se sentó a su lado
-Hola hermosa!-Abrazandola fuerte- ¿Cómo estás?
-Rafa!... Bien... bah, es una manera de
decir, anoche después que te fuiste no pude pegar un ojo-mientras acomodaba el
bolso entre sus piernas- Llamé a mi terapeuta como me aconsejaste, estuve
temprano con él.
-¿Con Pedro? Genial, me parece bárbaro,
confiá en él yo se porqué te lo digo.
-Si, parece buen tipo...bah, cómo si eso
fuera una garantía, mirá Larralde!
-No compares, Agustín está mal de la cabeza
Ángeles, sólo así se puede entender que haya hecho todo lo que hizo. Pedro es
diferente! es un muy buen tipo, sufrió muchísimo, no solo cuando era niño, sino
hace poco también... Creo que él es la persona indicada para ayudarte. Si él
superó todo yo creo que vos también vas a poder.
-Che...Vos no le ves a Pedro un parecido
con Agustín?
-¿Parecido?... mmm, vos estás mal querida!
Todo te lleva a recordarlo a él... ¿No será que no te lo podés olvidar?
-¡Cómo para olvidarlo! Tengo un hombrecito
de veinte años que me lo recuerda a diario.
Se quedaron en silencio esperando ser
atendidos, Ángeles repasó con su vista cada detalle del lugar. Típica
comisaría, papeles desordenados por todos lados, oficiales que iban y venían,
la máquina de café, seguramente intomable. Sin querer se sonrió. Se detuvo por
un momento en los detalles, en realidad ese lugar conservaba una cosa
diferente. Original. Los oficiales, en su mayoría hombres, vestidos de civiles,
trabajaban, sin parar, pero se respiraba un aire de buena onda, de
compañerismo, de libertad a pesar del lugar en donde realizaban sus tareas.
-Esta comisaría tiene algo raro, dónde me
trajiste Rafa?-Sonriendo.
-Nena, "esto"-señalando con el
dedo a su alrededor-no es una "comisaria", es una Brigada de
investigaciones especiales. ¿Cómo te quedó eso?-le guiñó un ojo y señalando
para la oficina de Guille-Y el comisario, es un personaje bastante especial, ya
lo vas a conocer.
-Pero porqué me lo decís, en qué sentido.
-Un tipo honesto... demasiado te diría y
también bastante directo, franco, cero diplomacia... Raro encontrar un tipo
así, en un lugar como éste. Eso si... tiene un genio!
Ángeles se quedó mirando a través del
vidrio la silueta de Graziani, que discutía acaloradamente con un oficial. Qué
carácter querido, pensó. Por un momento se detuvo en su rostro enojado, el
ceño fruncido, los labios finos apretados y esos ojos, penetrantes. ¿De qué
color eran? Tenía la mirada más profunda que había visto en su vida. Deslizó
sus pupilas por el mentón hacia su cuello y notó los primeros botones de su
camisa blanca desprendidos. Sintió el calor recorrer su cuerpo y los colores
posarse en su rostro... Qué le estaba pasando? Tan compenetrada estaba
en la escena y puntualmente en su protagonista que no sintió la voz del oficial
llamarla.
-Señorita Pellegrini... El comisario la
espera en su oficina.
-Che.. Ángeles!-susurró Rafael.
-Eh?... Ah si, si. Ya voy.
Se acercó temerosa hacia la oficina de
Guille cuando éste tenía una charla telefónica recostado contra la ventana de
espaldas a ella. Observó el contorno de su figura trabajada y el calor la
sofocó de repente.
-Escuchame Marcos! Me tienen las pelotas al
plato! Que querés que te diga. Cansado me tienen! ¿Cuándo me van a hacer llegar
esos informes? ¿El año que viene? ¡Dejame de joder querido! No se puede
trabajar así! Te lo pido por favor Marcos! Hacé algo!!!- Giró de repente y se
dió de frente con el rostro pálido de la mujer.
-Bueno estoy ocupado ahora, te tengo que
dejar- Cortó bruscamente la comunicación y su rostro se aflojó en una sonrisa -Te
pido mil disculpas, lamento que hayas tenido que escuchar justo "esa
parte" de la charla, soy Graziani, encantado- estirando su mano.
-Está bien, entre sin golpear disculpame
vos, soy Ángeles.-Estrechando la suya con una sonrisa tímida.
Ángeles no entendía porque todo su cuerpo
temblaba frente a ese hombre y no podía correr la vista de sus ojos que ahora veía
claramente eran color miel.
Cómo pudo le relató los hechos, tratando de
evitar entrar en detalles de su venganza y cómo ella colaboró en el fin de los
primeros tres agresores. Guillermo la observaba pensativo y se conmovió con su
historia.
-Rafael me comentó que creés que te está
siguiendo. ¿Él se presentó ante vos? ¿Se comunicó de alguna manera?
-Nunca, pero por un motivo que aún no logro
entender yo lo presiento. Sé que es difícil de comprender y que ustedes, cómo policía
no pueden hacer nada, pero a veces creo que él está demasiado cerca, y tengo
mucho miedo. Agustín es un enfermo, y lo peor es que no se nota que lo es. Y la
verdad que después de la trampa que le pusimos temo que quiera tomar
represalias conmigo o con alguien de mi entorno...
-Bueno, Ángeles, es cierto que oficialmente
no puedo ayudarte mucho, pero eso es de manera oficial... Lo que sí puedo hacer
es facilitarte mi número personal, y así en cualquier momento, y en cualquier
horario me podés llamar y yo me voy a hacer presente. Pero no esperes que pase
algo grave, ni bien surja ese presagio de que está cerca, vos me lo hacés
saber, y si yo no puedo, te mando a alguien, si?
Ángeles se secaba las lágrimas que para ese
momento inundaba su rostro y asintió con una tímida mueca en los labios. -Gracias!
de verdad muchas gracias.- Se levantó, se acercó a ella y le regaló una
sonrisa. Ella quedó casi prendada de su gesto, y sin dejar de mirarlo se retiró
de la oficina.
-¿Vamos Rafa?
-¿Ya terminaron?... Epa! y esa carita?
-Que carita? Nada, me siento más tranquila
ahora que se que cuento con él.
-Mmmm... ¿qué pasó?-la miró mal
intencionado y sonrió, aunque un nudo estrujó su estómago.
-Basta Rafael! cortala, a vos te parece que
después de lo que me pasó yo puedo interesarme en alguien?
-Ah bueeeno! Nadie dijo que estuvieras
"interesada", pero por lo que veo vos si lo pensaste...-se perdió en
su rostro y su sonrisa se desvaneció en la cara mientras salían juntos.
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Pedro descendió del vehículo e ingresó a su
hogar que aún estaba oscuro y silencioso. Se quitó el abrigo y dejándolo en el
sillón encedió las luces y puso música relajante. Se dispuso a preparar la cena
mientras le grabó un audio y se lo envió por waths app.
-Hola mi amooooooor, estoy en casa
preparando la cena... Me olvidé de algo importante, un cabernet... Así que si
podés trae uno y no te demores tanto... Te extraño.
Se dedicó a preparar los ingredientes,
metió la fuente en el horno y se sirvió un whisky rescostándose en el sillón
tratando de dar descanso a su mente. Repasaba la sesión con Ángeles, ésta nueva
paciente lo tenía totalmente atrapado en su historia. Debía hacer algo por
ella. Trataba de pensar cómo manejarlo, por un lado necesitaba brindarle algún
tipo de ayuda y Guillermo podía ser la opción para hacerlo pero no le gustaba
mezclar sus pacientes con su vida personal. Por ahora, dejaría las cosas así,
intentaría determinar si era un caso de acoso real o por el contrario ella
estaba siendo víctima de algún tipo de trastorno o delirio de persecución. Una
vez determinado eso vería cómo lo manejaría, si lo incluiría a Guillermo o
trataría de contactar algún otro conocido.
-Hola Precioso! -Se sobresaltó. Estaba tan
concentrado en sus pensamientos que no llegó a escuchar el ingreso de
Guille.-¿Por dónde andas mi amor...?
-Hola Guille! Perdón no te escuché
entrar-Se levantó y se abrazó a su cuello.
-Si me doy cuenta. ¡Cómo te extrañé hoy chiquitín!
-Y yo mi amor....-Le hizo un mimo sutil con
su nariz en el cuello y con sus labios rozó su piel.
Guillermo tomó aire.-Traje un vino!
Comemos? Estoy agotado.
-¡Comemos!-le sonrió con toda la cara y
sirvió la cena.
-Por dónde andabas Pedro, me vas a contar?
-En una paciente nueva. Pareciera tener algún
tipo de delirio, tal vez de persecución, pero aún no estoy seguro.
-¿Delirio de persecución?
-Si, cree que la persiguen, pero no existen
pruebas que realmente así sea. Tiene una historia fuerte de vida, pasó por
situaciones extremas... y pensaba en la manera de ayudarla. ¿Lo tuyo? ¿Cómo va
esa nueva investigación?
-Mirá en el balance del dio... puedo
decirte que tuve una punta que podría acercarme... varias peleas con Marcos
porque aún no designan al nuevo fiscal, entonces nadie se mueve, nadie hace
nada... no llegan informes y todo es un caos, no se puede trabajar así. Tengo
un cansancio que no está en los libros, Cielito, así que si no te enojás, no
quiero seguir hablando de eso. Necesito ducha y tus brazos para descansar.
-----------------Continuará-----------------------------------
Maravillosa, fascinante,genial y tendría que buscar mas adjetivos.Realmente de excelencia.Me encanta la trama. Pero no los hagas sufrir mucho.Hace tiempo me persigue el mal del sauce.....Jjajajajaj .....Nena la Fics es hermosa....como vos.....te amo.......
ResponderEliminarGracias Abu hermosa!!! que linda! quiero desde ya aclararte que si pudiste leer Víctimas la primera parte leas absolutamente relajada esta porque no viene por ese lado para nada....ya te lo dije con el primero es muy muy tranquilo esto...ellos ya se sacaron de encima su principal enemigo ahora solo "viven" trabajan y se aman! te quiero Gracias por estar siempre...
EliminarSil... ¿Qué puedo decirte que ya no te haya dicho? Al leer el capítulo sentí que en el segundo renglón ya estaba adentro de la fic, a solas, en silencio y matecito de por medio como tanto me gusta. Como habrá sido la energía que hasta los perros, siempre bulliciosos, se echaron quietitos y en silencio mientras yo les leía en voz alta. Fue un instante mágico. Estoy convencida que tenés un don especial para este género, te sienta de maravillas. Pude ver las expresiones de los rostros, sentir la mirada de Agustín sobre el cuerpo de Ángeles y las vibraciones de su presencia oculta. Como la sangre de Rafael se empieza a alborotar por ella, y esa escena... ¡Madre mía! Ángeles sucumbió ante Guillermo! Que buen enredo, que linda historia. Un mismo caso que los abarca a los dos. Es ágil y te mantiene a dos centímetros de la silla... Mujer lo tuyo es impecable! Estoy atrapada en tu ficción. Me provoca sed de seguir leyendo. ¡Gracias Sil! Leerte es un placer... Un abrazo Guilledrista y que las musas nunca, nunca, pero nunca te abandonen. ¡Besosssss!
ResponderEliminarGracias San! cómo siempre por tu apoyo incondicional!! Angeles vendría a representar a varias de nosotras que sucumbimos a Guille jajajaja y si! cómo para no caer rendida! vamos a ver cómo influye la presencia de estas dos personas en la vida de ambos! te quiero y Gracias...
Eliminarpor favor, publiquen ms seguido!! me quedo con abstinencia!
ResponderEliminarMi querida Sil: esto se está poniendo buenísimo!!! Me fascinan estas historias entrelazadas... Nunca me imaginé que Angeles iba a prendarse de Guille... Tenemos un problema! Más que problema, problemon! Ni me quiero imaginar cuando cada uno descubra quién es el otro... Y ese Agustín que miedito me da... Pero ahora Angeles cuenta con triple protección... Sabes que la envidio? Rodeada de esos tres bombones: Pedro, Guille y Rafael...
ResponderEliminarBueno mi niña, siga por este camino que todo marcha sobre ruedas... Espectacular!
Beso gigante!
Gracias mi mosquetera por tu apoyo siempre !!! te quiero!!! veremos cómo sigue esto!!! me resulta muy muy dificil escribir esta historia pero veremos cómo lo seguimos llevando!! un beso!
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
EliminarHermoso cap!!!
ResponderEliminarGracias Val! que bueno que te gustó!
EliminarY como no iba a caer rendida a los pies de Guillermo!!! Que lío!! Cuando descubra que su psicólogo es su pareja!!! Y Rafael enamorándose!!! No se como lo vas a arreglar pero me fascina toda la situación!!! Me gusta tanto como escribis!!! No puedo decirte más que lo de siempre.. Sos fantástica... Un beso Pilar
ResponderEliminarGracias Pilar! que bueno que te gusta el merengue que armé....cómo lo voy a arreglar? la verdad no tengo la más pálida idea ayudaaaaaaaa jajaja se agradece cómo siempre tu presencia leyendo y comentando... obviamente tu buena onda tambien! infintas gracias!
EliminarMmmm ya sabés que esta parte me provoca urticaria... nena, vos, la cara de mosquita muerta, ya te comiste un bombón, ahora querés el otro? No, no y no. Mirá que puedo aceptarlo todo, pero con Graziani no queridaaa... alejate que ese potro ya tiene dueño! Ahí lo tenés al bombón de Valmora muerto de amor, que más buscás? Jueraaaa!!! Bueno, ahora te hablo a vos Sil... impecable lo tuyo, como ya te dije, alucinante escritura... perfecta, no se puede más... pero estás entrando a una zona prohibida, así que ojito! Porque a Guille no, eh? Eso no se toca! Ni los ojos puede posar esa chiruza en él. Que si se comió a Larralde y se indigestó, es problema de ella. Graziani no es bocado para ella. Bueno, espero haber sido clara. Muy atte. La Buhler. :(
ResponderEliminarMary querida! ya se que te provoca urtiaria cualquier persona que se acerque a Graziani salvo que sea Pedro! lo sé porque me pasa igual....pero bueno....uno no escribe lo que quiere sino lo que surge y a mi me surgió asi ;) igual tranquila porque esta chirusita puede pretender lo que quiera...pero nuestro Guille es de Pedro o nuestro! y de nadie mas! GRACIAS! enormes GRACIAS!
EliminarMI PUNTA JE UN 9 MARAVILLOSO MARA ROSAS
ResponderEliminarGracias Mara! por leer y comentar!
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