
CAPÍTULO 45
El viernes amaneció nublado y lluvioso. Guillermo lo supo apenas abrió los ojos porque las rodillas acusaban una molestia pronunciada, pero era el último día de la semana y eso era un verdadero alivio.
El despertador no había sonado todavía, Pedro dormía despatarrado y la casa estaba en silencio. Se friccionó las articulaciones y sobrellevando esa molestia lo mejor que pudo fue hasta la habitación de Kendy. Dormía como un ángel.
Se detuvo a pensar si bajar a hacer el desayuno o volver a acostarse junto a Pedro… ¡Que conflicto de intereses! Quería sorprenderlo con sus tostadas, despertarlo con el aroma del café recién hecho, pero también quería volver a abrazarlo en el nidito que armaban cada noche en la cama matrimonial y verlo abrir los ojos cuando despertara.
Volvió a mirar el reloj, faltaban treinta minutos para que la alarma sonara. Entonces decidió dividir el tiempo. Quince minutos acostado junto a él, oliéndolo, respirándolo, acariciándolo… y otros quince minutos para sorprenderlo con el despliegue culinario clásico de cada amanecer que a veces preparaba uno… o sea él, y muy pocas veces el otro… O sea Pedro.
Se metió en la cama pensando en llamar a Cuca o a Solange para que fueran directo a la casa, no era un clima apropiado para sacar a Kendy. También pensó en modificar la alarma, pero el cuerpo desnudo de Pedro era la alarma más fuerte que había escuchado en toda su vida. Cuando su psique sumergida en el ensueño lo sintió regresando a la cama, giró profundamente dormido, se abrazó a él, percibió el contacto y comenzó a ronronear buscando su cuello, abrazándolo con ímpetu en una exhalación. No pudo pensar más. Cerró los ojos y sin darse cuenta se quedó dormido apretando contra su humanidad ese cuerpito de cuentos de hadas que dormía junto a él.
El sonido de la alarma lo asustó. Se había quedado dormido. A la mierda el tiempo para el desayuno que tenía pensado preparar. Le acomodó un manotazo al celular silenciando ese sonido estridente e inoportuno que lo hizo rodar por el piso, pero para su sorpresa, Pedro no se había despertado.
Media hora más o media hora menos, no marcarían diferencia en la llegada al estudio. Recordaba muy bien las palabras de Marcos, su consejo en cuanto a proteger la intimidad de la pareja ante la llegada de un hijo. Bajó sigiloso las escaleras y comenzó a preparar el desayuno como lo había planeado, aunque un poquitito más apurado.
Café con mucha azúcar para Pedro, amargo para él. Las tostadas comenzaban a crujir en el tostador, el clima era perfecto. Preparó la mesa, llevó todo lo que Pedro desearía que estuviera ahí, dulces, jugo de naranja, yogurt, hasta que algo lo extrajo de ese instante.
Un sonido que provenía del primer piso… Kendy estaba llorando.
Comenzó a subir corriendo la escalera, pero algo le avisó que había dejado las tostadas en el fuego, se volvió a toda máquina y apagó la hornalla. Pedro se había cansado de insistirle en que usara el tostador eléctrico, pero él no podía despegarse del viejo y retorcido tostador de toda su vida. Para ese momento Kendy ya lloraba casi a los gritos, volvió a correr escaleras arriba y llegó su habitación como un bombero. Vaya forma de empezar la mañana. El corría de punta a punta de la casa y Pedro seguía durmiendo.
Al verlo, Kendy le tiró sus bracitos y dejó de llorar. Con solo tomarlo en brazos se dio cuenta que el pañal estaba cargado y con esa cancha de haber cambiado pañales por años, lo cambió entre besos y caricias que se entregaron mutuamente. Pedro seguía durmiendo… y algo le empezaba a molestar
“Es una marsopa. Suena la alarma y no la escucha, nuestro hijo llora y él sigue en el mundo de los sueños. Si yo no estaba despierto, ¿quién atendía a este chico?”
Con Kendy en los brazos, cambiadito, vestido y perfumado bajó las escaleras. Lo sentó en la sillita y comenzó a prepararle la mamadera. Vio las tostadas y se dio cuenta que para cuando lograra despertar a Pedro iban a estar frías… Pero lo primero era lo primero, le dio la mamadera a Kendy que se negó rotundamente a tomarla en la sillita, se empacó al punto que tuvo que sacarlo de la silla y sentarse con él en los brazos para que la tomara.
Ese siempre había sido un instante mágico, darle la mamadera a su hijo menor que además se negaba a sostenerla por sí mismo, quería que se la dieran mientras él se dedicaba a usar sus manitos para juguetear con sus orejas, pero a cambio ofrecía un contacto visual único y maravilloso. No le despegaba esos ojitos negros que brillaban como dos esferas de luz adheridos a los suyos. Lo traspasaba con su mirar inocente y tierno.
Por los minutos que duró esa maravilla se olvidó de Pedro, de que tenían que ir al estudio, que llovía y no se había comunicado con ninguna de sus niñeras, que las tostadas iban a estar frías… Se olvidó del mundo y se dedicó a intercambiar mensajes silenciosos con su hijo, devolviéndole la misma calidez con su mirada que lo contemplaba como lo que era, un verdadero milagro. Apoyó la mamadera contra su pecho, y con la mano libre lo acarició. “¿En qué estarás pensando hijo cuando me mirás así? Me hacés temblar de solo imaginar no cumplir como padre con tus expectativas…” Como si hubiese podido leer sus pensamientos, Kendy suspendió la succión para regalarle una hermosa sonrisa.
Subió la escalera con Kendy en los brazos, su reloj decía que mas que retrasados, ya estaba en categoría de morosos. No era una mañana mas en el estudio, tenían temas importantes y gente citada. Trataba de no sobre excitarse para no inquietar a Kendy, pero empezaba a echar espuma por los poros.
Encendió la luz de la habitación y al verlo tan profundamente dormido, sintió muchas ganas de buscar el matafuegos contra incendios y hacerlo volar de la cama con la potencia del polvo ABC, pero estaba el nene… Contó hasta diez.
_ ¡Buenos días papi dormilón! _ Al ver a Pedro, Kendy comenzó a hacer todo lo posible para subirse a la cama. Guillermo más que ayudarlo, se lo tiró encima. _ Eso es, ayudame a despertar a papi que hoy parece pegado con la gotita en gel en el colchón. ¡Qué loco este papi! ¿No Kendy? Porque no solo parece que lo pegaron al sommier, sino que además, le pegaron los ojos y los oídos, duerme como un lirón y no se entera de nada de lo que pasa a su alrededor.
Con Kendy empezando a hacer de las suyas arriba de su cuerpo y balbuceando lo poco que ya sabía decir, le resultó imposible no despertarse. _¡Uyyy! _ Lo abrazó muy fuerte. _¡Pero qué lindo es despertarse así! Mi hijito y el amor de mi vida apenas abro los ojos es más de lo que alguna vez pude soñar. ¡Te amo hijo! _ Lo buscó con los ojos llenos de sueño. _ A vos también papá…
¡Cien puntos para Gryffindor! Con eso de “amor de mi vida” y lo que siguió, le había bajado el talante con el que subió de un solo plumazo.
_Dale chamuyero. Levantate que estamos atrasadísimos. Además llueve. No vamos a poder llevar a Kendy con nosotros. Vamos a tener que llamar a Solange o a Cuca para vengan para casa…
_¿Y qué pasa si llueve? El auto está en el garaje. No se va a mojar.
_Pero en el estudio no hay garaje, hay que estacionar en plena calle.
Pedro había amanecido tal como había dormido, en ese estado que lo abstraía del mundo. Casi levitaba de la modorra que tenía y la sonrisa le daba dos vueltas por la cara. Estaba tan feliz que nada le resultaba relevante.
_Amor, llueve pero no es invierno. No le va a pasar nada. ¡Dale, vamos a llevarlo con nosotros! Mirá, hacemos esto. Lo tapamos con una campera impermeable, yo subo el auto a la vereda, vos te bajás con él rapidito y te metés en el estudio, y después yo estaciono tranquilo donde pueda.
_No Pedro, no lo voy a exponer a que se enferme.
Se sentó en la cama. _Graziani, te lo suplico. _La sonrisa ya se había esfumado. _ No empecemos así el día. No podemos criar a este chico en una burbuja. Tiene que generar defensas. Además hace apenas una semana que vive con nosotros, no lo quiero dejar y…_Lo miró raro_ No lo voy a dejar solo en casa.
_Me niego rotundamente a sacarlo de casa con este día
_Perfecto, no vamos a discutir. Él se queda, yo me quedo. Llamá un taxi, eso si conseguís uno a esta hora y con lluvia, y arreglate solo con los clientes. Yo lo llamo a Tino y le digo que se venga para casa y empezamos por la mañana lo que teníamos previsto para la tarde. No tengo ningún problema en quedarme en casa con mi hijo. Ah, eso sí, avisale a las niñeras que ni asomen la nariz por acá, porque nos vamos a dedicar a estar juntitos todo el día.
¡Qué bronca le daba que siempre le ganara! ¡Siempre! ¡Siempre! ¡Siempre se salía con la suya! Y además esa carita relajada que lo sacaba de las casillas más que sus palabras. Lo estaba enfrentando abiertamente, pero no se le movía un músculo.
_¡Está bien! ¡Como de costumbre las ganás a todas! ¡Pero levantate de una vez que con tu amor filial y esa cara de pajero no resolvemos nada! ¡Dale te dije! ¡Levantate!
“Ajero” dijo Kendy en su lenguaje primitivo… Y los dos quedaron de madera.
Guillermo se puso de todos los colores, Pedro le clavó la vista y le apuntó desde la cama con un dedito acusador. _Tu hijo, nuestro hijo, está empezando a hablar, te ruego que cuides tu lenguaje.
_Lo siento.
Estaban desayunando medianamente en paz, Kendy en su sillita baboseaba una tostada y ellos tomaban el café recién hecho que sabía delicioso. Pedro había sugerido poner las tostadas en el grill del microondas de donde salieron calentitas, secas y crujientes. Guillermo le daba con ganas a la mermelada de naranja con la cucharita, hasta que vio los ojos de Pedro clavados en él y la manera en la que le sonreían… _ ¿De qué te reís? _Miró a Kendy y con picardía le dijo… _¡Onanista!
El estallido de risa de Pedro fue tan fuerte que contagió a Kendy quien también empezó a reír mostrando sus dientitos de leche.
_Ya vamos a hablar de esto Graziani… ¿Así que “pajero”? _ Solo lo gesticuló, pero Guillermo lo entendió perfectamente bien.
Sonó el timbre. Pedro le hizo señas que se quedara donde estaba y fue a atender. Era Solange. _¡Pasá! ¡Pasá Solange! ¿Qué hacés acá a esta hora?
Se retorcía las manos, insegura como siempre. _ Es que como llueve, pensé que tal vez ustedes querrían que Kendy se quedara en la casa. Hola padrino… Me cansé de llamarte a tu celular pero no me pude comunicar. También te llamé a vos Pedro, pero como no me atendías le pedí a mamá que me trajera. Viste, como ahora papá le compró un auto y maneja…
Guillermo buscó su celular. Estaba apagado. Seguro fue el efecto del mamporro que le había puesto cuando sonó la alarma.
_Si, perdón Solage. Tenía el celular apagado y no me había dado cuenta. En cuanto a “Sid” -comparando a Pedro con el perezoso de La Era de Hielo- dudo que escuchara algo esta mañana.
Fue una provocación que pasó directo por encima de la red, Pedro lo miró y solo se sonrió.
_Si, es verdad. Estaba muy cansado. Perdón Solange.
_Bueno… ¿Qué quieren que hagamos? Con mamá pensamos en ir al shopping y queríamos llevar a Kendy. El estacionamiento es bajo techo. Queremos comprarle algunos regalitos y además la butaquita especial para cuando viaja en coche.
Pedro se conmovió. _¡Pero Solange, las butaquitas son carísimas…! Y él ya tiene su butaquita.
_Si, pero en tu auto Pedro, con mamá queríamos comprarle una para el nuestro. Para llevarlo a pasear.
Del otro lado de la cocina Guillermo ya no sabía que gesto hacer para que Pedro desestimara esa idea. Pedro fingió no verlo y le dio a Solange un abrazo muy fuerte. _¡Que generosas son con nuestro hijo! Aunque no me convence que gasten tanto dinero…
_¡Pero nosotras queremos hacerlo Pedro! Y además queremos comprarle una sillita para que alguna vez, si ustedes lo permiten, se quede en casa. ¡Estamos todos tan felices con este bebé! Tío Pedro, ¿lo podemos llevar al shopping?
Para esta altura Guillermo parecía un emoticón que se transformaba solo como un gif, haciendo todo tipo de movimientos extraños. “¡No, Pedro no!”
_Claro que si, ya te traigo el bolso con los pañales, la leche y todo lo que necesita.
_Yo traje una camperita impermeable para que no se moje.
_Perfecto! Ya te traigo el resto de las cosas.
Guillermo había levantado a Kendy de la sillita y lo abrazaba como si en lugar de estar a un paso de ir de compras con su niñera, estuviera a punto de hacer el servicio militar obligatorio en la marina.
_¡No Pedro! ¡No se lo llevan! _Estaba lejos, Solange no lo podía escuchar
_¿Te podés calmar? ¿Con que soñaste que te despertaste tan alterado? Sí que lo van a llevar, este chico se merece una vida social sana y abierta. ¿Acaso no las conocés? Son tu ahijada y su madre, la esposa de tu socio de toda la vida y también tu amigo. Y quieren llevarlo de compras para taparlo de regalos. ¿Qué te pasa?
_Tengo miedo
_Yo también. Pero Kendy necesita vivir, te levantaste mas obsesivo que de costumbre. ¡Tranquilizate por favor!
Pedro le dio a Solange el bolsito y también a Kendy quien apenas vio la calle cambió la carita, parecía una hormiga en los brazos de Solange queriendo salir de paseo.
Pedro manejaba en silencio. Guillermo era una nube de polvo que por el momento prefería no mirar. No paraba de ver la hora.
_Teníamos clientes citados hace media hora, seguro se fueron.
_Te apuesto lo que quieras que estás equivocado. Los clientes son ellos, los que sabemos cómo resolverles los quilombos somos nosotros. Seguro están sentaditos esperándonos.
_¿A mí me parece o vos estas muy paja hoy?
_¿Y a mí me parece o vos estás mas histérico que de costumbre?
_¡Pedro son clientes!
_Por eso… Como son clientes y confían en nosotros nos van a esperar de la misma manera que la gente espera cuando se siente enferma y el médico se demora. ¿O nunca te pasó? A ver, decime Graziani, ¿los médicos no se atrasan?
_Si… y no solo media hora.
_¿Entonces por qué no te relajás? Esa es la diferencia, nosotros fuimos a la facultad, ellos no. Nos van a esperar.
_Nooo… ¡No podés! Estás demasiado “light” esta mañana.
_Puede ser… Tengo todo lo que quise tener en la vida. Un esposo que me hace feliz aun cuando me rompe las pelotas, un hijo, un estudio, un negocio que va viento en popa. Estoy enamorado… Y me quiero dar el lujo de poner el culo bien pegadito en la cumbre de la montaña como diciendo: Lo conseguí, lo logré. Soy feliz. Dejame vivir esto mientras dure.
Gol de media cancha. Lo dejó mudo. No pudo emitir una sola palabra más. Tan solo se quedó observándolo mientras él subía el volumen de la música y seguía conduciendo en un estado de plena despreocupación.
Tal como Pedro lo había vaticinado, los clientes estaban esperándolos. Los atendieron a todos, pero de tanto en tanto Pedro lo dejaba unos minutos solo para ir a preparar un cafecito.
Cuando regresó con más café, lo increpó abiertamente. _Pedro ¿Qué te pasa? ¿Tenés hormigas en el culo hoy? ¿Te podés quedar en el despacho?
_Y si estoy acá
_Si, pero te vas a cada rato
_A buscar un café…
_¡A lo que mierda sea…! Pero hay casos que atender. ¿Te podés quedar?
_¡Uyyy! ¡Qué histérico amaneciste…!
_¡No! _ Y la bomba estalló _ No amanecí histérico, amanecí enamorado de sentirte durmiendo a mi lado.
_¿Y por qué no seguiste así? Hubiese estado bueno… _Se sentó, bebió un sorbo de café y puso los pies sobre una silla. Definitivamente habían despertado en polos opuestos.
_Porque me levanté dos horas antes que vos, porque quería prepararte un desayuno especial, porque Kendy se despertó y había que atenderlo. Pero mientras yo corría de un lado al otro de la casa, vos dormías como un topo.
_¿Me llamaste cuando sonó la alarma?
_No, quería sorprenderte
_Y lo hiciste… ¿Entonces? ¿Por qué tanto enojo?
_¡Ahhh! ¡Nooo! ¡Vos estás demasiado pajero hoy y yo no tengo aguante para tanto!
_Yo no estoy pajero, estoy feliz y tratando de disfrutar lo que me dio la vida. El boludo sos vos que fabricás fantasmas, rompés las pelotas por todo y te hacés un mundo de nimiedades…
_¡Listo! Atendemos el último cliente y no te quiero ver por varias horas, al menos hasta que se me pase el enojo.
Atendido el último cliente, Guillermo demoraba en juntar sus cosas, ya no estaba tan seguro de querer irse.
La puerta del estudio se abrió y entraron Solange, Isabel y Kendy cargados de bolsas. _¡Venimos a invitarlos a almorzar! _Isabel mostraba con orgullo las llaves el auto y su tarjeta de crédito._ Los que quieran venir serán nuestros comensales de honor.
Adentro del despacho Guillermo dudaba y Pedro lo miraba socarrón… “¿No era que te ibas?”
Se le fue encima como un ave rapaz. _ ¡Mirá pendejo…! No me provoques más porque tarde o temprano te las vas a tener que ver conmigo, y a solas. Y más te vale que esta misma tarde cuando te encuentres con tu amiguito me hagas coser los botones de la camisa que me destrozaste… ¡Degenerado!
Pedro seguía tentado de risa y eso lo enfurecía mas, tenía ganas de estamparlo contra el rincón del estudio y darle masa hasta que se le borrara esa sonrisita canchera, pero no se podía, había demasiada gente.
Finalmente fueron todos juntos a un restaurante lujoso que eligió Isabel. Guillermo, Pedro, Beto, Gaby, Marcos, Solange y por supuesto ella, la renovadísima Isabel que había aprendido como amortizar los cuernos destrozando a su esposo donde más le dolía, el bolsillo.
Marcos estaba casi descompuesto, Isabel acababa de hacer pelota la tarjeta de crédito en el shopping y ahora invitaba una banda de gente a almorzar, pero solo cabía cerrar la boca, ahora que manejaba era muy capaz de pasarle por encima con el auto.
Guillermo seguía con las pelotas atragantadas en la garganta pero estaba acostumbrado a esperar. Lo observaba desde el otro lado de la sillita donde Kendy hacía enchastres con la comida. Si… Seguía en el mismo estado de sopor con el que había amanecido. “Este se despertó en un letargo que me tiene los huevos al plato, ya vamos a hablar”
Pese a la paradoja de su sentencia, llegaron a la mercería sin hablarse. Kendy se había quedado con Isabel y Solange que por poco rogaron para tenerlo con ellas hasta que sus padres terminaran de trabajar. Estaban fascinadas con él.
No pasaron ni veinte minutos, estaban solos en la oficina y seguían sin hablarse, cuando se escuchó con claridad la voz de Robertino que ingresaba al local.
_¡Hola meninas! ¿Cómo están hoy las chicas más bonitas de Plaza Serrano?
Dentro de la oficina y con la cabeza metida entre papeles, no se privó de hacer lo que a él más le gustaba… Y lo que más enfurecía a Pedro. _¡Cierren la tranquera y aseguren el tejido! ¡Hay invasión de alimañas! _
Lo miró. Solo lo miró pero él no levantó la cabeza de las carpetas que revisaba con fingido interés. Pedro decidió callarse y dejarlo solo, porque armar quilombo en ese momento era exponer a Robertino. Fue a su encuentro y lo saludó con un abrazo.
_¡Tigreeee! Mirá… te traje las muestras para que vos con tu exquisito gusto busques esos accesorios que solamente vos podés encontrar para terminar la colección. ¡Se viene la nueva temporada! Y obviamente… ¡Otro desfile! _ Y volvió a quebrar la cintura. Por las dudas Pedro miró espantado hacia la puerta de la oficina, pero aliviado, no observó nada sospechoso.
Mientras él en la oficina se ocupaba del stock y de algunas tareas administrativas que Pedro le había indicado, -porque era Pedro el que llevaba adelante el negocio- los escuchaba hablar y seguía acumulando explosivos en las arterias.
El agente de la metropolitana que usualmente custodiaba la zona, se hallaba apoyado en el mostrador hablando con las empleadas. _Ustedes siempre estén alertas… y ante cualquier sospecha llamen. No se detengan a pensar que podría ser un error, porque si no lo es, les puede costar un atraco o algo peor…
Pero era inevitable seguir escuchando la otra charla… _ No sé qué le pasa hoy, se levantó insoportable…
Los espió y vio ese culo de maniquí en una de esas tantas poses que lo sacaban de las casillas, esa voz nasal que odiaba a morir, ese diálogo que lo incluía, la furia que lo empezaba a desbordar. Salió disparado como un rayo hasta el salón de ventas.
_¡Seguridad! ¡Seguridad! _Gritaba como un loco señalándolos _¡Me saca este par de mecheras del local por favor!
Pedro y Robertino quedaron de cera. El agente los miraba sin saber qué hacer.
_Pero señor… El señor también es el dueño
_¡Pero la otra mechera no! ¡Y son cómplices! ¡Me los saca a los dos del local ya mismo!
El estado de letargo y adormecimiento con el que Pedro había amanecido, se acababa de terminar.
_Disculpe oficial… Yo me ocupo de este mal entendido. _ Caminó enérgicamente hacia él, y lo arrastró de un brazo hasta la oficina.
_¡Que te pasa! ¡Explicame ya mismo que te pasa pedazo de desubicado! ¡Acabás de generar un papelón! El agente, las empleadas, Tino… ¡Me quiero morir! ¿Decime Graziani? ¿Vos perdiste la vergüenza? _Estaba furioso.
_¡Vos perdiste la vergüenza! ¿Qué es eso de decirle a tu amiguito que hoy me levanté insoportable? Cuando me ocupé de todo para que despertaras feliz como lo hiciste…
Pedro abrió los ojos como dos rebanadas de pan francés… _¿Que decís?
_Lo que escuchaste, te oí cuando le decías a tu floripondio que yo me había levantado insoportable.
Pedro lo miraba indignado. _ ¿Ves que escuchás lo que querés escuchar? Te ponés ciego y sordo cuando te enojás… Lástima que lo de mudo se te olvida, sino serías perfecto!
_Vos hablabas con esa cosa de mí… Con ese intento de mariposa que rompió la crisálida aun siendo oruga… ¡Qué pena me da! Porque por atolondrado perdió la posibilidad de tener alas y colores, siempre se va a arrastrar como un gusano… _Hizo una pausa esperando una respuesta que nunca llegó.
_Dale seguí, te estás embarrando hasta la cabeza… Pero seguí, dale. _Lo observaba con los brazos cruzados sobre su pecho. _ ¡Dale que esperás! Seguí… ¡Decilo todo de una buena vez!
_No tengo nada más que decir, al menos no algo que vos no sepas. Es solo una cuestión de gustos… ¡Me molesta! ¡Siempre me molestó!
Pedro encendió un cigarrillo y le habló con una seriedad que en parte lo intimidó. _¿Algo más por esta tarde? ¿Quizás otra disertación sobre lo discriminativo que sos? Te voy aclarando algo, esto no va a ser gratis…
_ ¿Yo discriminativo? Esto se llama conciencia propia Pedro… ¿Sabés lo que pienso de tu querido Robertino? Que seguramente Dios lo hizo primero a él, para practicar… y después nos hizo a nosotros.
La frialdad que vio en sus ojos esta vez sí que lo asustó…
_¿Vos de verdad pensás eso que estás diciendo? Mira Guiie, te banqué todo el día ese humor con el que arrancaste la mañana, pero esto ya no es mal humor. Esto es serio. Esa persona de la que tan mal estás hablando, llegó con un regalo para vos. Te trajo una botella de Aurumred Serie Oro, el vino más caro del mundo. Cada año se producen solo trescientas botellas que son vendidas a jeques árabes y asiáticos multimillonarios. La botella cuesta 17.000 euros. _ Guillermo se puso blanco y cayó de culo en el sillón que por suerte estaba detrás de él. _ No vayas a ser tan inocente de pensar que la compró. Se la obsequiaron en Italia como reconocimiento cuando fue invitado por Valentino, Galliano, Dolce & Gabanna, Jean Paul Gaultier, Donatella Versace, Carolina Herrera y Oscar de la Renta, entre otros de los diseñadores más famosos del mundo, para presentarse como revelación. Pero pensando en lo que te gusta el vino, te la trajo como obsequio por haberlo elegido como el padrino de Kendy. Porque sabe que fuiste vos quien lo eligió. Y seguimos con un tema pendiente que se resuelve mañana mismo, vas a ir a hacer terapia. Bueno… como te estaba diciendo, cuando Tino llegó con semejante regalo para vos, le pregunté por el Osi y me contestó “eso” que vos escuchaste y creíste que lo había dicho yo. Me dijo: “No sé qué le pasa hoy, se levantó insoportable… Por eso vine solo.”
Guillermo tenía los ojos cerrados, no se animaba a abrirlos. La culpa le aplastaba el alma.
_¡Hablá! ¡Decí algo! ¿Dijiste tantas boludeces y ahora te quedás callado?
_Yo me ocupo Pedro, dejame hacerlo a mi manera.
_¿Y se supone que debo confiar en vos?
Levantó los ojos como una criatura cuando escucha el clásico “eso no se hace” _ Si, podés confiar en mí.
Se corrió de la puerta. _Andá, entonces… Pero mirá que te estoy vigilando.
_Mejor vení conmigo. _ Lo arrastró hasta el salón de ventas donde estaba Robertino pálido como un papel, pegado al guardia de seguridad y a las empleadas.
_¡Robertino! ¡Qué bueno verte! Justo esta mañana le decía a Pedro que aprovechando que mañana no se trabaja podíamos juntarnos a cenar. ¿Qué te parece la idea? Hasta podríamos llamar a Laura y a Joaquín, y si querés mañana o cuando vos quieras podés pasar el día con Kendy.
_Si, claro que me parece bien. Pero Guillermo… ¿Qué fue eso de las mecheras?
_¡Nada pibe! ¡Una broma entre el oficial y yo! _ Y miró al guardia suplicando silencio.
_Bueno… entonces lo llamo al Osi así arreglamos.
_¡Llamalo! ¿Y qué quieren cenar? Yo por ustedes me sacrifico y hasta me animo al sushi… aunque mucho no me gusta, pero la amistad vale cualquier sacrificio. ¿Querés cenar sushi Tino?
Robertino no sabía - como dice la canción eclesiástica- si el Cielo bajó o si la Tierra subió. Se sentía en éxtasis.
_¡Siii! ¡Claro que quiero! ¡Amo el sushi…! Carlos no tanto, pero bueno, ya veremos. ¡En todo caso le pedimos una milanesa con papas fritas! _Y rió de ese modo que tanto lo irritaba. _¡Ahhh! Mirá lo que te traje de regalo fiera… Esto seguro no te lo esperabas.
Pedro parado detrás de Guillermo se relamía ante la situación… Robertino depositó en las manos de Guillermo la botella de vino más cara del mundo.
Algo raro pasó dentro de él, el peso era llamativo. La miró e intuyendo, preguntó con la voz apagada. _¿Qué es esto Robertino?
_Es la botella del vino más caro del mundo, un Aurumred de 124 años. Me la obsequiaron en Italia cuando fui convocado por los diez mejores diseñadores del mundo como revelación…
Guillermo la miró a trasluz… No pudo hablar, Robertino le ganó de mano. _ Si, está vacía. El vino se lo tomó el Osi una noche que se había hecho tarde y no encontramos nada abierto, pero quise traerte la botella para que la conserves vos. ¡Es el mejor premio que me hayan dado!
Giró… Lentamente giró sobre sus piés y solo pudo ver una nuca que se iba. “¡Pedro y la re puta madre que te parió! ¡Esta te la cobro re indexada! ¡Ya vas a ver!”
CONTINUARÁ
Increíble este capítulo bellísima historia!!!
ResponderEliminar¡Gracias Valeria! Gracias por estar siempre... ¡Besos!
EliminarAmo pero amo a este Graziani!!!!!!Cada dia mas obsesivo y cuida....la frase de la foto es algo descomunal...en realidad Robertino ya me cae rebien...es un capitulo de la vida diaria tal cual son ellos y me hace feliz leerlo asi que siempre lo estoy esperando porque me deja con una sonrisa "asi de grande"...Un beso Pilar
ResponderEliminarGracia Pilar... ¡cuanto les agradezco a todas las que dejan en cada publicación su granito de arena para incentivar a quien escribe!Un abrazo inmenso mujer!
EliminarMUY BUEN CAPITULO FELICITACIONES MARA ROSAS
ResponderEliminar¡Gracias Mara! Un abrazo gigante...
EliminarOhhh excelente! q cap.tenso...y tan verdadero PD
ResponderEliminar¡Gracias! ¿Estuvo tenso? Y asi.. ahora que lo pienso tal vez fue un día que amerita otro día de reconciliación ¡Gracias!
EliminarEn una leída rápida tal vez no...pero yo sentí una cierta tensión entre lineas,manifestada a través de los personajes.Este cap fue como un rosario de pequeñas gotas de agua que se iban juntando hasta rebalsar...Me pareció muy bueno,muy verdadero!
EliminarNuevamente gracias! Eso me sirve y no te imaginás cuanto para el próximo capítulo. Si, tenés razón. Fue uno de esos días de la vida cotidiana de una pareja que amanece "en polos opuestos" y va generando, como vos bien lo decís, un mar de fondo que en algún momento va a terminar rebalsando. Gracias por la apreciación. Es por esto que el escritor necesita estas devoluciones, para ver la historia desde otro ángulo y eso ayuda mucho. ¡Mil gracias! Le debo a tu comentario una parte interesante del próximo capítulo. Abrazo Guilledrista!
Eliminarayyyyy Sandra!!!! Mi tan amada Merce!!!! Amo Amo Amo a estos dos!!! Guille un dulce de leche: con Pedro, con Kendy! me lo imagino cambiándole los pañales y llenándolo de besos tiernos! Y ese Pedro es su "nube de pe..." por vivir esa realidad perfecta! con su amor, su hijo, su hogar, su casa... para envidiarlo! (sanamente OBVIO!). No lo mandes a Graziani al psicólogo! ;) Me encanta la relación entre "Roberto" y Guille ;) Gracias Sandra con escribirla y compartir! Sé que es un laburo enorme! GRACIAS por estar SIEMPRE!!!! Besos Romina
ResponderEliminarGracias a vos Romi que siempre estás al pie del cañón empujando y dando fuerzas.. Sos el hada madrina de esta mercería. ¡Un abrazo inmenso!
EliminarLa verdad que un poco lo entiendo a este Graziani...me vi reflejada! que bronca me da cuando un dia empieza complicado...uno anda a mil quinientas desde que se levanta...así y todo NADA sale como uno espera y encima tenes que aguantar a tu pareja en estado de "pajez" total....da muuucho odio! lo vivo a diario....pero bueno, hay que aprender a aflojar un poco...en lo que NO estoy de acuerdo ni lo entiendo a este energúmeno es ese odio irracional por Robertino, y esa idea de criar al pequeño Kendy en una burbujita tampoco...es entendible que cueste soltarlo un poco...pero Graziani! para un cacho!. cómo siempre un placer leer la merce...Gracias
ResponderEliminar¡Jajaja! Si sil, en la vida cotidiana estas cosas pasan con frecuencia. Guillermo es un obsesivo y tiene miedo de todo, ¿te imaginas lo rompe bolas que va a ser son su hijito? Menos mal que está Pedro para equilibrar la balanza... Ahora, en cuanto a Robertino... Regalarle una botella vacía es too much! Creo que no lo soportaba, después de esto es odio declarado. ¡Gracias y un abrazo inmenso Sil!
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
Eliminarjajaja San!! en este caso tenes razón! Tino se zarpo y mas PEdro haciendole creer que estaba llena!! ahhh algo se me escapó! la dulzura de imaginarmelo a Guille dando la mamadera a Kendy me mató de ternura!!!!!
Eliminar¡Seee Sil! Te juro que lo escribía y los pude ver. Tal vez porque estoy muy involucrada con ese chiquitito que se ha sumado a la familia. Volver a tener en brazos un bebé cuando los mas chicos ya están en la facultad, y esa debilidad que tiene - pese a su importante autosuficiencia - que le den la mamadera para poder toquetearse las orejas, relajarse y quedar profundamente dormido ha logrado que pueda ver mucho de Kendy en él y viceversa. ¡Gracias Sil!
EliminarOdio a Roberto, es oficial! Estoy con Graziani en todas! Pedro se pasa, como sabe que Guille muere x el, el se aprovecha y se abusa. Fuera Roberto! Me gustaria que haya celos y pelea y luego de un rato, o algun capitulo se peleen y despues se reconcilien como solo ellos saben hacerlo!
ResponderEliminarMe encanta esta historia! Gracias por continuar con el sueño Guilledro! Besos
¡Hola! Robertino es un personaje muy especial, es para amarlo por minutos y pasado solo cinco, te surgen ganas de acogotarlo. Regalarle a Guillermo una botella de vino vacía, no se... pero me da la sensación que se ha ganado el odio eterno ¡jajaja! Y que va a haber peleas, celos y reconciliación, ni lo dudes. Eso es el alma de esta fic. ¡Gracias!
EliminarPDEDRIS,PEDRIS, QUE MAS DECIR.AGRADECIMIENTOS ETERNOS POR ESTA MERCERÍA QUE ES UN VERDADERO REMANSO PARA EL ALMA.
ResponderEliminarLA DUPLA GRAZIANI ROBERTINO CAPITULO APARTE.
ESTA SEMANA VIENE COMPLICAD. PODER RELAJARSE CON ESTAS HISTORIAS, CON ESTOS PERSONAJES QUE AMAMOS, Y TANTO BIEN NOS HACEN ES UN VERDADERO REGALO.
SU IMAGINACIÓN ES UN PRODIGIO, SACA UNA VARITA Y NOS EMOCIONA CON UNA IMPECABLE NARRACIÓN.
KENDY ,AIRE PURO,UNA BRISA, UN RELÁMPAGO.
ESTA FAMILIA ME PUEDE, DEFINITIVAMENTE,FORMA PARTE DE NUESTRAS VIDAS GRACIAS A SU MARAVILLOSA PLUMA.
“¿En qué estarás pensando hijo cuando me mirás así? Me hacés temblar de solo imaginar no cumplir como padre con tus expectativas…” Como si hubiese podido leer sus pensamientos, Kendy suspendió la succión para regalarle una hermosa sonrisa".PRECIOSO MI GUILLE,TODA LA TERNURA TODA.UN DURO CON CORAZÓN DE MIEL
Tengo todo lo que quise tener en la vida. Un esposo que me hace feliz aun cuando me rompe las pelotas, un hijo, un estudio, un negocio que va viento en popa. Estoy enamorado… Y me quiero dar el lujo de poner el culo bien pegadito en la cumbre de la montaña como diciendo: Lo conseguí, lo logré. Soy feliz. Dejame vivir esto mientras dure..PEDRO ES PEDRO.
GRACIAS POR TANTO. NO PODÍA NO PASAR.
"MIRAN EL CIELO Y PIDEN UN DESEO CONTIGO LA NOCHE MAS BELLA"MONICA DE LANUS"
SEÑORA DE LANUS... ¿QUE SE PUEDE RESPONDER A ESTA CARICIA AL ALMA QUE ES SU COMENTARIO? CADA VEZ QUE UNA IMAGINA UN CAPÍTULO Y LE DA VIDA, SIEMPRE VIENE CON EL TEMOR AL FRACASO. A NO LLEGAR. A QUE NO GUSTE. PERO USTED TIENE LA VIRTUD DE DESPEJAR ESAS DUDAS... NO IMPORTA A ESTA ALTURA RAYAR LA EXCELENCIA, LO QUE IMPORTA ES LOGRAR EN EL LECTOR EL EFECTO DESEADO. UNA SONRISA, ENTERNECERSE CON KENDY TOMANDO SU MAMADERA Y ESAS PALABRAS DE PEDRO QUE DICEN TANTO! ES FELIZ! POR ESO ANDA POR LA VIDA CON ESA PACHORRA... PORQUE MIENTRAS DURE QUIERE TENER EL CULO BIEN PEGADITO EN LA CIMA DICIENDO... ¡LO LOGRÉ! Y SI, PEDRO ES PEDRO... Y EN LA MERCE CADA NOCHE MIRARÁN AL CIELO Y PEDIRÁN UN DESEO QUE YA HA SIDO CONCEDIDO... "CONTIGO LA NOCHE MAS BELLA" ¡GRACIAS MÓNICA!
EliminarVos sabés que yo defiendo al pobre Robert de la irracional furia Graziani, me da bronca que no sea capaz de poner buena voluntad y tolerarlo un poco. Pero es cierto también que ese regalo fue muy raro! Una botella vacía??? Tino, esta vez te fuiste al carajo! Aunque con lo que hizo Guille delante del policía, bien merecido tenía ese regalo... Pedro siempre en medio del huracán pobrecito, pero con respecto a Kendy que se ponga las pilas y se levante a atenderlo, después de todo si quería un hijo que se banque las incomodidades. Te soy sincera, no es bueno el miedo de Guillermo, pero Solange e Isabel al volante no me dan mucha tranquilidad a mí tampoco. Viene complicado todo!
ResponderEliminarP/D: qué edad tiene Kendy? Porque si aún le falta para cumplir el año como creo recordar, es un chico prodigio con el vocabulario que maneja! A los dos años ya va a tocar el piano! Jajaja qué grosso! Un beso grande! Maribú :-)
Hola Maribú! Me hiciste reír con tu comentario.. ¡Jajaja! Si, yo se que vos defendés a Robertino (¡Y yo también! He llegado a quererlo tanto! ) pero una botella vacía va a traer consecuencias... ¡Jajaja!
EliminarPedro siempre en el medio de la tormenta, me conmueve. El puede ver en Robetino esa parte que Guillermo todavía no pudo descubrir, que a pesar de "todo" lo que le molesta de él, es un buen tipo.
En cuanto a Kendy, creo que ahí me ganó la experiencia con ese gurrumín que se ha sumado a la familia y deja paralizado al mundo con lo que habla. Nadie lo podía creer hasta que lo grabamos, a los cuatro meses decía "Ma", antes de cumplir el año ya copiaba - en su media lengua, pero bastante clara - todo lo que escuchaba. Ahora tiene un año y siete meses y parece un loro. Estamos en la pileta y de pronto arranca: "¿Vamos a tomar mates con bicotitos?" (O sea, está muerto de hambre) Hay chicos que desarrollan el lenguaje demasiado rápido y con Kendy creo que me inspiré en este loro parlanchín que deja a la gente de madera cuando abre la boca. Así que Guillermo va a tener que cuidar su lenguaje, como venimos haciéndolo nosotros. Sobre todo cuando el abuelo y los tíos miran fútbol, porque ya está repitiendo cosas que nos ponen de todos los colores como le pasó a Guillermo jajaja! ¡Gracias bruja! ¡Abrazo Guilledrista y ¡porfi! no dejes de escribir... ¡Besosss!
La verdad que esta vez Guillermo se recontra zarpó... Llamar "mechera" a Pedro delante del oficial que sabe que es uno de los dueños! Y lo hizo antes de que Tino también se zarpara... Porque regalar una botella vacía... Eso es de cara rota!
ResponderEliminarComo dijo Sil, lo más derretidor es verlo a Guille en esa interacción con el pequeño Kendy...
Beso!
¡Hola tocaya...! Perdonalo, pobre Guille, estaba como acosado por las circunstancias desde que abrió los ojos. Fue un día difícil para el y su manía obsesiva. Ya vamos a ve como salvan ese día de discrepancias y sobre todo, cuando llegue la noche y se vuelva a derretir, pero no ante la interacción de miradas con Kendy sino con su "cielito" quien te dice que por ahí la balanza se equilibre y eso de "mechera" traiga algo bonito escondido bajo la manga.. De estos dos se puede esperar cualquier cosa! ¡¡¡Gracias Guille!!! Abrazote Guilledrista, besos y muchos "Ovnis"! ¡Jajaja!
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