
Luego de ingresar a la sede del partido oficial y de hacerse anunciar por la secretaria, ambos aguardaban ser atendidos. Un silencio cargado de incógnitas parecía aletargar el tiempo en esa sala de espera.
Guillermo pensaba en su sospechoso ¿cómo encararlo sin que sospeche sus verdaderas intenciones? Debía mantenerse alerta y por sobre todo no salirse de sus cabales sabiendo lo que ese personaje había hecho y estaba haciendo con Ángeles. Debía evitar nombrarla, para no alertarlo y además para evitar que el bendito fiscal se ponga al tanto de la ayuda que brindaba a esa mujer.
Matías, por su lado, no podía concentrarse en nada más que Guillermo y fundamentalmente en Pedro y esa relación que evidentemente era algo consolidado, Beto dijo que eran pareja. Está blanqueado, es algo serio... Intentaba no dejarse desbordar por sentimientos negativos, pero no podía dejar de pensar en ello. Su terapeuta había sido claro... Matías, lo que vos sentís no es amor, ¡tenés que entenderlo!, es calentura, capricho, obsesión o llamalo cómo quieras, pero no es amor, el amor es otra cosa...pero para él no era tan fácil aceptarlo, y aunque por mucho tiempo creyó haberlo olvidado, hoy frente a esta realidad, debía comenzar a pensar que tal vez no estaba del todo superado.
-Comisario, Doctor, el señor Agustín Larralde los va a atender en su despacho. Pasen por acá.
Fue abrir la puerta y que el mundo, tanto a Graziani como a Olazábal, se les cayera encima -a ambos- cómo un balde de agua helada.
Guillermo no conseguía respirar, sintió el oxígeno escapar de la pequeña oficina, la mandíbula le tembló y el estupor llegó a sus piernas que comenzaron a oscilar, tambaleantes.
Trató de enfocarse, lo observó detenidamente, se extravió en su sonrisa, delineó sus rasgos, su cabello, el color de su piel, el cuello y hasta sus manos, esos dedos largos, parecidos a aquellos que tantas carreras emprendieron en su geografía. Se sabía de memoria cada molécula de su piel y sin embargo las similitudes eran tan grandes que ni él podía creerlo.
Agustín era mayor que Pedro y eso se notaba, pero en su mente se atravesó la idea de estar frente a una proyección de él en unos diez años más.
Por su parte Matías lo miraba de pies a cabeza. Estupefacto, atónito sin poder emitir sonido.
-Buenos días- Agustín no disimuló la sorpresa al notar la incomodidad con que ambos lo miraban con la boca abierta. -Encantado-dijo extendiendo la mano -tomen asiento por favor.
En silencio ambos se sentaron y el primero en salir del aturdimiento fue Guille.
-Señor Larralde, le pido disculpas por quitarle su tiempo- todo el discurso que tenía programado se evaporó de su memoria, solo podía pensar en lo imposible que aquello le resultaba. ¿Podían existir dos personas tan parecidas que no fueran nada entre ellas? Y, si existía la remota posibilidad de que todos tengan un doble en algún lugar del planeta... ¿cuál era la probabilidad de que una misma persona se tope con ambos?
-No se preocupe. Estoy acá para servirles. Pero díganme ¿en que puedo ayudarlos?
Guillermo miró a Matías que seguía mudo y embobado y trató de hilvanar su discurso.
-Nosotros estamos a cargo de la investigación de la muerte del fiscal Carballo y necesitamos hacerle algunas preguntas.
El gesto de Larralde se endureció pero enseguida aflojó su semblante, y jugando con la lapicera que tomó de su escritorio, inquieto, les dijo. - El fiscal Carballo? Tengo entendido que se suicidó.
-Eso no está determinado, la investigación aún no se cerró y existen numerosas dudas al respecto- Agustín soltó la lapicera y se recostó en su sillón con las manos entrecruzadas y apoyadas en su boca. -Cómo usted estará al tanto, él estaba a cargo de la investigación de su caso.
Con un gesto de sorpresa le respondió. -¿Mi caso?- Larralde hizo una pequeña pausa y en un tono enérgico soltó -Eso está prácticamente cerrado, quedó absolutamente demostrado que fue en defensa propia, y respecto al fiscal, no sé en que pueda ayudarlos, yo apenas lo vi un par de veces.
Guillermo lo observaba perspicaz. -Sólo un par de veces? Y cuénteme señor Larralde, ¿recuerda dónde se encontraba el 15 de Septiembre?.
A pesar del aturdimiento una luz de alerta se encendió en Matías que inmediatamente miró a Guillermo con ojos grandes que decían más de lo que Guille quería escuchar.
-Perdón-dijo Agustín con una sonrisa fingida y dirigiendo su mirada a Matías-¿soy sospechoso de algo? ¿Llamo a un abogado?
-Por supuesto que no, señor Larralde, el oficial solo intenta hilar y descartar algunas dudas que tenemos en la investigación- Matías no sabía cómo justificar el interrogatorio y la actitud amenazante de Guille.
Graziani observaba la reacción de su sospechoso, estaba exaltado, a pesar de disimularlo muy bien. El tono de voz de Agustín no tenía fisuras, era seguro, pero el nerviosismo en sus movimientos, las manos en la cara, el enojo desmedido ante una simple pregunta aumentaba sus sospechas.
La mirada de Graziani no lo soltaba, Agustín no se amedrentó, respiró en profundidad e ignorando a Matías contestó. -Había viajado a Ingeniero Márquez a hacer algunos trámites.
-¿Trámites? ¿Qué trámites...?
Matías no paraba de hacer gestos con su cara y Guillermo lo ignoraba absolutamente.
-No se preocupe señor fiscal, no tengo problemas en responder a las preguntas del Comisario-Dirigió nuevamente su vista a Guille y le dijo. -Tengo en venta mi casa y fui porque debía hablar con un interesado en comprarla.
-O sea que puede probar que estuvo allá...
Agustín se sorprendió ante la insistencia del comisario y con un gesto de impaciencia se levantó de su sillón.-Bueno, les pido disculpas pero tengo pactada una reunión- abriendo la puerta de la oficina.
Guillermo y Matías se miraron y se levantaron juntos, al saludarlos les dijo.
-La próxima vez, con la orden de un juez- les sonrió irónico y salieron del lugar.
Larralde cerró la oficina de un portazo, el estado nervioso se desató, sentía la traspiración recorrer su cuerpo, giró y pasando su mano por la cara, se dirigió al baño privado con el que contaba su oficina. Metió una mano en el bolsillo y sacó un pequeño paquete que abrió con pronunciada excitación. Aspiró entero el polvo blanco y fino contenido en el sobre. Sus ojos permanecieron en blanco por un instante cómo si fuese a desmayarse y luego los cerró. Rápidamente sintió la euforia subir en su cuerpo y los gestos en su cara se transformaron. Los sentidos se agudizaron, el corazón se aceleró de repente, recostó su cabeza en la pared, y luego de tomarse unos segundos, retomó a su escritorio.
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El silencio se tornó incómodo en el camino de regreso a la jefatura. No cruzaban las miradas y se mantenían perdidos en sus cavilaciones.
-Guillermo...
-Matías -Ambos hablaron juntos y se miraron desconcertados.
-Mira Graziani, que sea la última vez que me ponés en esta situación. ¡No me gusta! prometiste que sería un interrogatorio bien planteado y te zarpaste.
-Tenés razón Matías te pido disculpas, pero convengamos que vos mucho no ayudaste. Te quedaste mudo- El fiscal no contestó -Mirá Matías, supongo que te pasó lo mismo que a mí.
-No se a qué te referís- contestó ofuscado.
-¡Vamos Matías! pongamos las cartas sobre la mesa de una vez, ¡somos grandes!
-Está bien Comisario, pongamos las cartas sobre la mesa.
Guille estacionó bruscamente y soltando el volante lo miró inquisidor. Matías sintió subir algo de resquemor por su cuerpo -Decime! ¿Qué carajo te pasa con Pedro...?!
El abogado abrió grandes sus ojos -Ah! pero que directo, veo que el principito te habló de mi-dijo irónicamente.
Respiró profundo tratando de no perder la poca cordura que le quedaba -Por supuesto que me habló de vos, ¿¡qué mierda te crees, Matías!?
-Lo que me pasó con Pedro es algo del pasado, no tiene sentido que traigamos aquello a esta investigación.
-Mirame a la cara, Matías, decime la verdad ¿es algo del pasado?
Lo miró dubitativo y respondió. -Si, lo es, además no te preocupes, soy un profesional, no mezclo el trabajo con mis asuntos personales.
-No es eso lo que me contaron a mí.
-Basta Guillermo, de verdad, separemos las cosas sino esto se va a complicar.
-Me parece perfecto que separemos las cosas, pero quiero que te quede bien claro algo, Matías, no estoy dispuesto a dejarte pasar UNA- haciendo el gesto con el dedo -en relación a Pedro -hizo una pausa y luego continuó -Nos costó mucho conquistar la paz que ahora disfrutamos y no tengo la más mínima intención de permitir que nuestra relación sufra alguna fisura por terceros, te quedó claro?- El silencio del abogado lo llenó mas de bronca -¿Te quedó claro Matías?-le gritó.
-Me quedó claro. Ahora si tan bien está ese vínculo del que hablás, no entiendo por qué tanta duda y mucho menos entiendo tus amenazas.
-¡Mirá pendejo! ¡No te atrevas a entrometerte entre nosotros, vos no sabés con quién estás hablando! Puedo ser muy buen compañero de trabajo, pero no te metas conmigo porque yo no soy Pedro y muchísimo menos alguno de esos boluditos con los que él estaba acostumbrado a salir. ¡No me jodas!
Matías abrió sus ojos, era evidente que Guillermo estaba muy al tanto de todo lo que había pasado y decidió mantener su boca cerrada.
-Estamos Matías?
-Estamos...-contestó, y el silencio volvió a reinar hasta que llegaron a la Comisaria.
Era la tardecita de ese día cargado de trabajo y Guillermo revisaba las declaraciones de los dos testigos que Matías había citado a declarar.
El primero, aquel perito que llegó a la escena ni bien la puerta del departamento había logrado abrirse, no encontró ninguna incongruencia con lo declarado y firmado en aquella oportunidad. El relato no tenía fisuras.
Luego habían recibido al Señor Pereyra. El cerrajero de confianza del edificio. La madre de Carballo lo había llamado, sabiendo que en varias oportunidades había realizado trabajos para su hijo. Leyó por encima la declaración y algo llamó su atención.
Pereyra dijo-La llave estaba puesta del lado de adentro, usé una herramienta para hacerla caer y con la llave de su madre la abrí, no me llevó más de dos minutos hacerlo.
Ante la pregunta de si había ingresado al piso contestó que no, que permaneció esos pocos minutos en el palier en compañía de uno de los bomberos.
La puerta de servicio, que fue la que Pereyra abrió, no contaba con picaporte desde afuera, pero, a diferencia de lo que decía el informe anterior, la llave, que estaba por dentro, no estaba accionada, es decir que cualquiera hubiera podido abrirla. Había una gran diferencia en ese pequeño detalle, ya que si no estaba cerrada con llave, alguien podría haber estado adentro, haber matado al fiscal y luego escapar por esa salida.
Mientras trataba de acomodar las ideas en su mente, y analizaba cuales debían ser los pasos a seguir, fue sorprendido por el sonido de su celular que le avisaba el ingreso de un mensaje de texto.
"Tengo información sobre el caso del fiscal, lo espero mañana a las ocho de la mañana en el bar El Federal, absolutamente SOLO..."
Apoyó el aparato en su boca pensativo, un escalofrío lo recorrió, bar El Federal, en San Telmo. El número del que provenía el mensaje no era un celular. Que mierda es esto?, pensó. No podía arriesgarse a ir solo, aunque la zona era un cúmulo de turistas, en ese horario no estaría tan concurrido. Una llamada entrante lo sobresaltó. En la pantalla del aparato se iluminaba la fotografía de Pedro y se apuró a contestar.
-Precioso!
-Hola lindo! cómo estás?
-Hola Amorcito-con el tono más dulce que sabía poner-extrañándote mucho!
-Uhhh cuanto amor!-Pedro intuyó en el tono de su voz un dejo de preocupación-que pasa mi vida estás bien?
-Mmm si, o no...No sé, estoy extraño en este momento pero ya se me va a pasar. Vos? En qué andás?
-Acá, a punto de desocuparme, ¿te espero en casa con algo ri-qui-si-mo para cenar y así conversamos de eso "extraño" que te pasa?
-Mmm ¿Riquísimo?-se sonrió.
-MUY!
-Cielito, por hoy paso, no se a que hora llego esta noche, pero esperame despierto si?
-Epa! Comisario, piensa volver tan tarde?
-Puede ser, tengo que revisar un par de datos y además hacer un cronograma con los pasos a seguir mañana, sabés como me tiene este caso.
En la mente de Pedro se atravesó fugaz el nombre de Matías y entonces dijo -Bueno, entonces, compro algo de camino para cenar y te acompaño, que me decís?
Guillermo entrecerró los ojos y con tono socarrón dijo-¿Estás preocupado por mí y mi alimentación? o en realidad lo que te jode es la presencia de cierto fiscal fachero, acá, conmigo...
-Fachero?-Pedro se puso tenso
-Si fachero!-le dijo ocultando una sonrisa.
-Ambas cosas...-soltó tímida pero seriamente.
Guillermo largó una fuerte carcajada -Mmm No...Celosín, no tenés de qué preocuparte, ya hablé con él y le puse los puntos. Además amor, despreocupate que su interés está definitivamente en otra persona.
-Pero Guille habíamos quedado..
-En nada! no quedamos en nada con respecto a Matías. Dejame manejar esto a mí, te lo pido por favor! ¡No empieces!
-Está bien, está bien! Te espero en casa, pero no te demores tanto si?
-Dale!... mi amor!
-Qué?!
-Te amo...
-Yo más.
Cortó la comunicación y volvió a mirar el mensaje, definitivamente debía acudir a la cita, pero no se iba a exponer. En otro momento de su existencia, ni lo hubiese dudado, pero con la presencia de Pedro en su vida todo se dio vueltas, y no tenía ganas de arriesgarse de mas. Apretó el botón del intercomunicador -Beto, venís a mi oficina?
Entretanto Pedro, apagó las luces del consultorio, se sirvió un vaso de whisky y sabiendo la demora de Guillermo tomó del cajón de su escritorio el pequeño grabador que Ángeles le había dejado días atrás. Respiró profundo y lo encendió.
La primera parte de la entrevista era a Pelusa, la fiel secretaria de Rafael. Pedro puso pausa al grabador y se sonrió al recordar. Esa mujer, maternal y complaciente, que tantas chocolatadas les preparaba cuando acompañaba a su amigo a visitar a Valmora padre a la municipalidad de Ingeniero Márquez. Volvió a encenderlo. En la primera parte ella comienza hablando maravillas, hasta que se encuentra con la novedad que la entrevista era sobre Larralde y ahí se termina la simpatía. El periodista no pudo sacar de esa charla más que dudas. Resonaba en su mente esa frase que ella deslizó. En este lugar donde acude tanta gente... hace fuerza el más cobarde y se caga el más valiente, y prosiguió, los que parecen buenos en esto, muchas veces son los peores. Los que ladran...no muerden, así que siguiendo la lógica, yo por Rafael pongo las manos en el fuego, por Agustín no. Apagó nuevamente el aparato y se movió pensativo en el sillón. Tomó de un solo trago el resto de bebida blanca que le quedaba y se dirigió a su casa.
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Llegaba el anochecer de ese día y Ángeles regresaba caminando presa de sus pensamientos. Una sensación de incomodidad la acechaba, había extrañado a Rafael más de lo quería aceptar. Intentó contactarlo durante todo el día sin respuesta. ¿Qué estaba ocurriendo? Podía soportar muchas cosas, sentirse asustada, perseguida, aturdida por los recuerdos, pero ya no podía tolerar perder a nadie más de su entorno, y Rafael, para esas alturas se había transformado en su gran sostén después de su hijo. ¿Era solo eso? ¿Qué le estaba pasando?
Ingresó a su casa abstraída y apoyó con descuido su bolso en el sofá. Un estridente sonido proveniente del patio trasero la alertó. Con cuidado, tomó una linterna y acercándose sigilosamente a la ventana, alumbró en todas las direcciones posibles.
No vio nada raro y pensando que podía ser la presencia de algún animal se dirigió al dormitorio, lanzó las sandalias por el aire, se sacó la ropa y deslizó sobre su cuerpo un camisón de algodón.
Regresó al comedor y se sirvió uno de los tantos tragos de colores, que su amigo Lessin le había enseñado a degustar. Tomó un libro de la biblioteca y se recostó en el sillón. Intentaba relajar cuerpo y mente cuando una sombra, que se escurrió velozmente, se dibujó en la ventana posterior de la vivienda.
Se puso de pié nuevamente. Definitivamente "eso" no era una animal. Apagó la pequeña lámpara que había encendido. Del cajón del escritorio tomó un arma y caminó, lentamente, hacia aquella ventana. El corazón corría una carrera en su pecho, las piernas le temblaban, las manos sudaban, todo su cuerpo en alerta. Escondida al costado del vidrio, intentó asomarse sin ser vista. Recorría con los ojos el patio trasero cuando el sonido del timbre la sobresaltó. No podía ser la misma persona que ahora estaba en la entrada. Cerró sus ojos tratando de acompasar su respiración, acomodó el arma en su pantalón y se acercó a la puerta. Por la mirilla se veía la figura de Rafael moviéndose nervioso, y abrió abruptamente lanzándose a sus brazos.
-Hola preciosa! Pero que recibimiento!-Ángeles no quería soltarlo, estaba tan asustada y lo había extrañado tanto!
Rafael la tomó de los brazos e intentó separarla venciendo la fuerza con que ella se mantenía prendida a su espalda. Al notar el temblor de su cuerpo, la arrastró al interior y cerró la puerta.
Guille regresó a su casa pasadas las once de la noche. Abrió con cuidado y notó las luces apagadas. Ingresó sigiloso, si el chiquitín dormía no quería despertarlo, había quedado organizando un mini operativo a escondidas de Matías para asistir a aquella cita cubierto por Beto. Al cerrar la puerta unas manos lo tomaron por la espalda y lo inmovilizaron -Precioso!- le dijo recostando su cabeza en el hombro. Los labios de Pedro recorrieron su cuello y sin decir una palabra, lo giró y tomó su boca con adoración. Guillermo se rindió a sus deseos y sin soltar sus labios le dijo -Oficial Graziani, acabo de abrirle un sumario ¿qué es eso de andar llegando a estas horas?-Guillermo con los ojos aún cerrados sonrió mortalmente, y se dejó avasallar por sus caricias. Lo tomó del cabello y le regaló un beso voraz. Sin emitir sonido, tomó su remera y la quitó con premura y con sus manos temblorosas recorrió su pecho apenas en un roce.
-Amorcito, necesito una ducha.
-Te estaba esperando para eso-dijo sonriendo
Mientras besaba cada milímetro de su cara y su cuello, sus manos desprendieron la hebilla del cinto y lo empujó hacia la puerta del baño. Sin abandonar su boca, abrió la ducha, lo aprisionó contra la pared y siguió desprendiendo la cremallera del jean. En segundos se encontraron ambos en bóxer. El vapor inundó el recinto, y ellos no sabían si era la tibieza del ambiente o el fuego que crecía en su interior pero sentían gotas de sudor caer por sus rostros. Guillermo lo dejó hacer, sólo se limitó a seguirlo, acoplándose a sus deseos. En un descuido, lo metió bajo el agua que caía con fuerza. Lo notó temblar y sonrió con malicia.
Al ver esa sonrisa, Guillermo se descontroló. Tomó por atrás su cabello con rudeza y lamió su cuello subiendo hacia su mentón.
-Chiquito, ahora el mando lo tomo yo-le dijo muy cerca de su boca con la voz ronca. Pedro soltó una risa satisfecha, obvio que el mando lo tenía él, siempre, aunque le hiciera creer lo contrario. Lo giró y apoyó bruscamente su cara contra la superficie blanca y fría de los azulejos, tomó su cintura atrayéndolo hacia sí, frotó sus caderas descontroladamente contra él y mientras lo oía gemir de placer, lo penetró firmemente. Pedro lanzó un rugido al borde de la desesperación. Que impactante era sentirlo dentro suyo, intenso, devorador. Se acopló a él balanceándose al ritmo de sus estocadas, sus piernas se aflojaron y creyó caerse desarmado de lujuria mientras Guillermo lo sostenía impávido. El orgasmo se presentó en ambos cómo un rayo que los atravesó. El agua, que seguía cayendo entre ellos parecía evaporarse al contacto con sus cuerpos incendiados. Cuando lograron acompasar su respiración y sintieron descender la contracción en sus músculos, Pedro giró sobre su cuerpo y se ensamblaron en un abrazo cargado de sentimiento -Chiquito, precioso...-besó sus mejillas, su boca, su frente -te amo.
-Y yo Guille...tanto! que a veces no logro dimensionarlo -y se mantuvieron fundidos en ese abrazo eterno.
----------------Continuará---- ------------------------------ --
bueno sil que se puede decir mas que nada FELICITACIONES una cuota inmensa de romanticismo un toque supremo de lujuria y ni que hablar todo el suspenso buenísimo mara rosas
ResponderEliminarGracias Mara!! por leer y comentar!
EliminarHermoso Sil. Me encantanta esta historia! Es atrapante y muy muy muy romantica. No demores tanto con el proximo. Gracias por escribir y compartir. Besos Romina
ResponderEliminarQue bueno Romina! que lindo que te gustó! intentaré no demorar tanto con el otro! Gracias a Vos!!!
EliminarImpresionante toda esta historia!!!!! Todavia no estoy segura de la relacion de Pedro con Agustin...tengo que releer los capitulos anteriores con mas atencion....este amor que se tienen es tan maravilloso!!! Me gusta la convinacion de policial con romance...Obvio que el mando lo tenia el aunque le hiciera creer lo contrario..esa frase es el compendio del amor que le da Pedro a Guillermo..Besos Pilar
ResponderEliminarPilar! sos de las mias! amo el genero policial pero si detrás hay una historia de amor mejor! y si es la historia de ellos es lo mas! por eso intento hacer de víctimas eso...me complace que te entusiasme y te guste....Pedro y Agustin?? mmmm...no hay tanta vuelta detrás...viste que dicen que todos tenemos minimo un socías en el mundo!! Gracias por estar siempre!
EliminarVoy a empezar por el final...qué final madre mía! Esa ducha conjunta me encantó! Qué extraña forma de iniciarle un sumario, no sabía que esos procedimientos se realizaban así! Jaja me parece que el oficial Graziani se va a empezar a portar mal más seguido... Me gustó mucho la entrevista con Agustín (la próxima vez con una orden del juez, wow no se preocupó mucho en parecer inocente) y la escena de Angeles (que definitivamente me cae mejor ahora que no se babea con Guillermo) me gustó mucho también, sobre todo ese abrazo del final con su amigo que por lo visto pronto dejará de serlo. Excelentemente escrito como siempre, tiene de todo y no solo me resultó corto sino que me sorprendió el continuará, así que te pido por favor que llegue pronto esa continuación, porque me quedé con mucho hambre! No se admiten excusas... la semana próxima otro capítulo y si es doble no me quejo (si vamos a pedir que sea con todo!). Gracias amiga por continuar escribiendo esta hermosura de historia que se ha convertido en toda una novela, y de las buenas! Un beso enormeeee tkm! Maribú :-D
ResponderEliminarayyy Maribú! yo tambien voy a empezar por el final....Gracias gracias gracias...por llamar a Victimas NOVELA! sos exagerada nena!!! jajaja por el apoyo incondicional y de siempre! por ayudarme a escribir y reclamarme cuando me demoro...(eso me obliga a no pincharme...a apoyar el traste en la silla porque siento que lo que escribo es importante para alguien) ahora lo de pedir doble! querida apenas llego con uno cada tanto y vos pensás que voy a mandar doble...? me encantaria pero el tiempo de victimas uno donde tenia adelantado capitulos ya pasó...lamentablemente...
EliminarRespecto a la historia en si...a mi me cae re bien Angeles ahora que se sacó de la mente a nuestro Guille!!! see y en el proximo te va a caer mejor! ya vas a ver! Gracias Mary! de verdad! gracias por tu apoyo de siempre! Te quiero nena!!!
¡Con que ansiedad se espera Víctimas en este espacio! Si, cada capitulo quedo más y más prendida de esta maravilla que estás escribiendo. Como dice una de las chicas, la combinación policial-romance es un bocadito agridulce (sabor que me fascina) que me deja ansiosa y expectante por la continuación. Todo está perfectamente llevado y en un ritmo justo, apropiado.
ResponderEliminarLa investigación del caso, como Guillermo le pone los puntos a Matías, Ángeles comenzando a ver a Rafael con otros ojos, el nerviosismo de esa sombra junto a su ventana y esa llegada tan oportuna de ese amigo que no ve la hora de cambiar el cartelito.
Supremas las reacciones de Matías y Guillermo al encontrarse con Agustín -quien, palabras aparte, deja entrever lo que es... _ tan idéntico a Pedro... Y bueno. ¿Qué se puede decir de ese final? Cuando llego a casa después de haber trabajado todo el día me reciben mis tres perros ladrando de manera tan estridente que me dan ganas de salir corriendo. ¡Que ingrata diferencia! ¡Jajaja!
Sil, cada día mas atrapante, cada capítulo me deja mas sedienta que el anterior... ¡Mujer no dejes nunca de regalarnos la magia de tu impecable imaginación! Un abrazote inmenso!
San! que bueno que te gustó! coincido en que el policial con el romance definitivamente me puede y mas siendo ellos los que estan viviendo esa historia de amor! Ese es uno de los motivos por los que empecé a escribir Victimas ante todo...porque amo el genero. Me alegro que te parezca que llevo el ritmo justo porque mil veces
Eliminarme planteo que estoy demorando demasiado en desarrollarlo...es que ya lo queiro terminar!! jaja pero bueno si uds dicen que va bien les creo! Eternas gracias por el espacio!!! un beso!
Pedazo de capítulo!!! Por fín apareció Larralde! Y los dejó pasmados a Guille y a Mati... Me pregunto cómo procesaran esa similitud con Pedro... Guille no me preocupa porque es una persona centrada... Pero... Matías? No le desencadenara un nuevo tipo de locura encontrarse con alguien tan parecido al objeto de su obsesión? Mmmmmm... Qué intriga!
ResponderEliminarEl final... Mamita querida! Qué manera de entregarse estos dos! Es tan especial este par que has creado Sil!Es fascinante!
Aplausos, aplausos y más aplausos!
Beso enorme!
Guille!!! viste!? apareció "el Pibe" tan hermmoso cómo Pedro y tan malo cómo Miguel Angel... o no... no se veremos ahora...cuando se pueda observar todo su odio desplegado....será capáz de las peores cosas cómo el hermanastro de PEdro?? mmmmm lo de Matias!!! ;) veremos para donde se dispara eso tambien!!! un beso Mujercita y muchas Gracias por apoyar siempre Víctimas
EliminarHermoso!
ResponderEliminarBuenisimo que te gustó!
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