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jueves, 17 de marzo de 2016

"DOS Y UN MISMO DESTINO" - "La noche no tan de bodas" Parte 1 - ( By Madame Butterfly)

"DOS Y UN MISMO DESTINO" - "La noche no tan de bodas" - Parte 1





LA NOCHE NO TAN DE BODAS – PARTE 1

Miraba la libreta que sostenía en su mano. Hacía menos de dos días que pertenecía a otra persona y ya había tormenta de separación. ¿Por qué no podía ser todo perfecto? Con lo mal que lo tenía la ley seca, ahora esto...

Todo dio comienzo en el muelle cuando despidieron a Alfredo y al jefe del Registro Civil... Abrazados volvían al faro robándose besos. Con la abstinencia que llevaban los dos y especialmente Guillermo, le hubiese hecho el amor entre las mismas rocas si hubiese sido por él. 
- Dale, caminá y dejá de besarme que no llegamos más…  
- ¡Huy que apurado que estás Pedro...!
- Graziani no pienses mal, te lo digo porque quiero que me ayudes a llevar la cama de dos plazas del refugio al faro. 
No podía creer lo que sus oídos escuchaban. 
- Pedro… ¿vos oís lo que decís? ¿Ahora? ¿Justo ahora querés llevar esa cama? Que, además, no creo que la podamos subir por la escalera caracol querido…
- Claro que la vamos a poder subir… Y el colchón también! 
- Pedro… amor! Está nuestro sofá, ahí estamos cómodos…
- ¿Cómodos? Guillermo… ¿Uno arriba del otro te parece cómodo?
- Claro… La mejor de las posiciones para vos y para mí
- ¡Eso era para aparentar! Ya somos un matrimonio con todas las de la ley, no tenemos que ocultarnos de nadie… ¿O vos pensás seguir jugándola de soltero?
- ¡Claro que no chiquito! Pero dejémoslo para mañana… ¡Te juro que mañana lo hacemos! Ahora te quiero en mis brazos, Pedro… 
- Yo también, pero dale, subamos la cama. ¡No te imaginás las cosas que podemos hacer en ella!
Su imaginación le dio alas y mal que le pese aceptó ir a buscar la maldita cama, con cochón incluido. 

Un trabajo de locos fue eso. La cama, aunque la desarmaron, pesaba los mil demonios y ni hablar del genio de Guillermo al ubicarla.
- Cielo, no tan cerca de la escalera... No amor, la claridad del amanecer…  Nos pueden ver con binoculares. 
- Guillermo… no me des órdenes! Soy tu marido, no tu recluta. 
- Amor… no son órdenes. La maldita cama ocupa espacio, tiremos el colchón en el piso por favor… y hagamos el amor, chiquito!
- Guille, solo pensás en eso. 
- Amor, te aclaro que hace días que vos y yo nada de nada. ¿Te acordás de la ley seca? Y es nuestra noche de bodas.
- ¡Sí que lo recuerdo! Si fui yo el que la impuso… ¿Vos te acordás porque fue? ¡Y ya sé que es nuestra noche de bodas!
- Hasta Toto hace rato que se acomodó en su alfombra… ¡Porfi Pedro!
- Bueno Guille… ¡Pero dormimos en el colchón! 
- ¿Dormir Pedro? 
- ¡Jaja! ¡Tonto…! Por supuesto que no. 

Después de acomodar lo que sería su precaria cama...
- Acércate amor, quiero besarte toda la noche. 
- ¡No señor…! Primero me baño. ¡Tengo una mugre!  Y vos, así de sucio, no te metés en la cama conmigo.
- ¿No querés que nos bañemos juntos?
- No, porque lo que menos vamos hacer es bañarnos
- ¡Ufa Pedro! ¡Ni una a favor! ¡Todas en contra! 
- ¡Jajaja! Ya vuelvo… 

Lo miró al perro que tranquilo movía la cola, tirado donde estaba con los ojos cerrados. 

- Y parece Toto que esta noche se acaba la ley seca…  ¡Era hora! Esto no daba para más. Ahora tenemos que cumplir, nos ampara la libreta, somos Graziani _ Beggio. 
El perro ladró para darse a entender. 
- ¡Bueno che…! Beggio – Graziani, ¿así te gusta más? ¡Y no me mires con esos ojos…! que vos desde ahora también sos un Graziani. 
Algo se le vino a la mente y no le gustó
- Mirá Toto,  yo te tomé aprecio… te quiero como a un hijo, pero… (como diría su amigo ¿por qué siempre hay un pero?) esta noche tus papás necesitan intimidad, estar solos 
¿Vos me entendés, no...?

Tomó su alfombra, su tarro con agua y bajó. Después se llevó su comida, y a él... para abajo...  - ¡Ahora si! Con el perro mirándome no iba a poder…

- ¡Amor! Que… ¿hablás solo ahora?
Pedro lo miraba con su cuerpo solo cubierto por una toalla. A Guillermo, al verlo, se le secó la garganta, se acercó a él y lo tomó de la cintura. Pedro se amoldó a su hombre y se besaron con pasión. El beso era intenso demoledor 
- Dale amor, anda a bañarte 
En respuesta fue besado y cayeron juntos en el colchón. Uno, dos, tres besos fulminantes que sucumbieron a las quejas, unas manos ansiosas que sacaron camisa, pantalón, que a cada rose calentaba la piel de uno y de otro... Y el llanto de un perro melancólico...

- Amor… ¿qué le pasa a Toto? ¿Dónde está? 

Y la líbido por el piso 

- Amor… preocúpate por mí. Seguí, que íbamos bien…  
- Guillermo, salí  de encima. 

El perro al escuchar su nombre más lloraba... lastimosamente. 

- ¡Toto!  ¡Vení con papi, amor!  Graziani… ¿¡qué le hiciste!?
- Lo até abajo. ¡Pero está bien! Tiene agua, su alfombra, comida… 
- ¡Sos inhumano! ¿Por qué lo sacaste de acá arriba?
- ¡Y a vos que te parece! ¡Es nuestra noche…! No iba a poder con él acá.
Pedro se levantó, buscó unos pantalones, se los puso, y bajó corriendo.
- Tranquilo Toto… ¡papi ya va a tu rescate! 
- ¡Pedro… la reputa madre! 

Cuando subió, Toto venía por detrás y al verlo le ladró varias veces. 
- Tranquilo Toto… papá se va disculpar. Guillermo, pedile disculpas a Toto,  yo nunca lo até. 
- Pedro… ¿vos te escuchas lo que decís...? Es un perro
- Guillermo, es nuestro perro y merece nuestro respeto. 
- ¡Perdón Toto…! No te voy atar nunca más.

El perro se dio por aludido, volvió a su sitio y siguió llorando 

- ¿Y ahora porque mierda llora? 
- ¡Guillermo...! Capaz que quiere su alfombra. Andá a buscarla mientras le caliento un poco de leche. 
- ¡Jajaja! “Yo” ir a buscar…  ¡jajaja!... la alfombra! 
- Si vos… y dejá de reírte si no querés volver a la ley seca por tiempo indeterminado.
- Pedro, no me amenaces!

¡Bajó con una bronca! ¿Desde cuándo había perdido el control de su vida? No llevaba ni un día casado y recibía órdenes de su esposo y del malcriado del perro… ¡Y de lo otro nada de nada!  Subió con la alfombra, el tarro con agua y la comida, echando espuma por la boca.

- Traje todo, me voy a bañar y cuando salga del baño no quiero escuchar ni rezongos ni llantos de perros, ¡a los dos se los digo! - y los señaló a los dos con el dedo.

- Tranquilo Toto, papá rezonga pero no muerde...

Tomaba un café cuando Guillermo salió del baño. En su regazo dormía Toto plácidamente. Guillermo al verlos no dijo nada, estaba claro que él estuvo mal y como no quería una guerra en una noche tan especial para ellos, ni siquiera abrió la boca. 

- Toto ya se calmó
- Ya veo. Te pido disculpas, no tendría que haberlo atado, fui un mezquino.
-  Te entiendo y acepto tus disculpas, es que nunca lo até... Ahora lo dejo en su alfombra y vas a ver como duerme - y le guiñó el ojo.
No insinuó nada, se acostó en el colchón y se tapó... Cuando Pedro se acercó a él, Guillermo lo abrazó, y cuando Pedro empezó a besarlo lo abrazó más fuerte.
- Amor… ahora no, se buenito.
Pedro al escucharlo se sentó enojado.
- ¿Y ahora que pasa Pedro?
- ¿Qué pasa me preguntás? Guille, es nuestra noche...
- ¡Ya lo se amor! Vení, abrázame tonto! Es que me siento culpable... ¡Dale! Abrázame chiquito…
En ese momento Pedro lo amo más que nunca, al darse cuenta que Guillermo renunciaba a una noche tan especial para ellos por lo que le hizo a Toto,  le hizo darse cuenta que haberse jugado por él no había sido en vano porque el amor es eso, anteponer todo por el ser amado...
El faro esa noche alumbró más que nunca a los navegantes, desde el Este al Oeste, desde el Norte al Sur porque no solo la luz artificial los guiaba a casa si no la propia luz del amor eterno...
Lo despertó el sol que daba en su cara y cuando lo buscó, ni él ni Toto  estaban. Se levantó apurado. Ni rastros había de ellos, con los binoculares se acercó al ventanal ahí los distinguió.  Toto corría tras Guillermo, los dos jugaban en la arena, su sonrisa al verlos iluminó el cielo. Otro día había comenzado en el faro, y con él, las obligaciones...
- ¡Hola amor! ¿Ya nos abandonás? -  Lo besó en la boca.
- ¡Guille! ¿Por qué me dejaste dormir tanto? Hace rato que tendría que estar recorriendo la isla PEREGRINA
-  Pedro, ¿a qué hora volvés amor?
- Al atardecer amor. ¿Me vas a extrañar? Vos y este sinvergüenza.
El perro ladraba impaciente y movía la cola.
- ¡Amor! ¿Ves lo que conseguiste? Ahora quiere seguirte.
- Lo llevo Guillermo, no me hará nada mal una compañía.
- ¿Que insinuás atorrante? ¿Que yo soy mala compañía para vos?
- Bueno… lo de anoche dejó bastante que desear.
Se abrazaron fuerte y se besaron con devoción.
- Te juro que esta noche te recompenso.
- Te juro que esta noche  Toto  no nos molesta amor.
- Andá Pedro porque si no, no te voy a dejar ir mas.
Los vio alejarse por el sendero hacia el muelle y el día debía continuar a su pesar... La mañana no pasaba mas en el faro y aunque ocupó su mente en armar la dichosa cama, las horas no pasaban.
La llegada del mediodía con la ausencia de Pedro lo único que le trajo fue soledad, hacía mucho tiempo que no estaba solo y aunque en el resto de la isla había gente trabajando a él la soledad le nacía del alma, era como si le faltara una parte de él... La más importante. La radio lo sacó de sus pensamientos.

- Base Faro. Acá Acto de Fe II. Cambio.  Base Faro, mis coordenadas están en curso. ¡Base faro! Cambio.

Su voz salía de la radio y los ladridos de Toto también

- Acá Base Faro. ¿Acto de Fe, me escucha? Cambio. 
- Alto y fuerte Base Faro, con algunos problemas en el motor. Cambio. 
Se asustó 
- Acá Base Faro. ¿Pedro estás bien? Cambio.
- Si, en la isla. El motor no arranca. Aviso que no puedo volver. Cambio

Bajón total y él sin poder dejar solo el faro. 

- Acá Base Faro. Quédese en el lugar. Imposible ir a buscarlo. Cambio 
- Acá Acto de Fe II. Graziani no me quiero quedar. Cambio 
- Acá Base Faro. Acate órdenes doctor. Cambio 
- Acá Acto de Fe II. ¡No me des órdenes! Venga o mande a alguien. Cambio
-Acá Base Faro. Doctor imposible. Solo un barco a disposición y para emergencia. Cambio
- Acá Acto de Fe II.  Confirmado. Seguimos la ley seca Graziani. Cambio
- Acá Base Faro. Entendido doctor. Cambio 

Una tormenta se avecinaba pero no por culpa de la naturaleza... 

La tarde llegaría con toda la melancolía... Uno en el faro y otro en la isla veían la misma caída del sol y recordaban la misma historia: el sol amaba a la luna y la luna al sol, pero por la envidia de un ser maligno que los maldijo, solo se encontraban al alba y a la puesta del sol,  y Dios en su inmensa bondad les dio un eclipse para que se pudieran amar

Y como diría Mónica, contigo la noche más bella...

Continuará... 

11 comentarios:

  1. es la primera vez que a leo. esta hermosa .me encanto lo del perro.

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  2. Que bueno que hay una continuación porque me fascinaron estos dos personajes ..y encima vos que escribís como los dioses... Besos Pilar

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  3. muy buena .... mara rosas

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  4. Ayyyyy, pero qué noche de bodas más especial! Me maté de la risa y Toto <3 <3 <3 Ese pequeñín hace la relación muy especial... Adoro lo entendido que es... "Beggio - Graziani" jajaja! Esperando por la reconciliación :-)

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  5. Madame.. permítame aplaudirla. Solo usted lograría crear un capítulo tan divertido con un perro, una cama y un colchón. ¡Me encantó!
    Pero... ¡Por favor! Que llegue finalmente la noche "si" de bodas!
    Gracias y felicitaciones!

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  6. MADAME ¡QUE DELICIA! EXQUISITO.TODAS LAS GRACIAS TODAS POR ESTE PLUS.
    TOTO, YA FORMA PARTE DE "ESTO", LO NUESTRO.
    ME MATAN CUANDO SE PELEAN, TERNURA ABSOLUTA.
    EMOCIONANTE FINAL,DIGNO DE ESTA HISTORIA.CONMOVEDORA LEYENDA.
    Y SI, ELLOS SON LEYENDA, Y NO HABRÁ SER MALIGNO QUE PUEDA CON ESE AMOR,AUNQUE ESTE ADORADO TOTO, SE LA PASE METIENDO LA PATA.
    TOTO TODO UN PERSONAJE.
    MADAME BUTTERFLY TODOS LOS APLAUSOS TODOS Y NO CABE DUDA, "CONTIGO LA NOCHE MAS BELLA".

    P/D:SEÑORA, NO NOS DISTRAIGA CON LAS AVENTURAS DE TOTO,QUEREMOS ESA NOCHE DE BODAS,QUEREMOS LA NOCHE MAS BELLA. MONICA DE LANUS.

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  7. Es normal o noto todas las letras violetas jajaja ohhhh por dios, muy bueno madame la verdad es esplendido loq escribe,sin dudas apuesto a todas sus historias,ak tiene una personita que la aplaude mucho M.

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  8. Gracias Madame......Una verdadera maravilla.....sin lugar a dudas un logro.....es dulce , tierna y muy divertida.....esos ingredientes la hacen especial.....Nuevamente gracias ......Se le saluda Madame......

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  9. Ayyy que lindo leer esta "casi" noche de bodas!! me encantó...divertido, tierno...la presencia de Toto le da un condimento extra! muy lindo! por favor...sigo escribiendolos siempre! #amoelfaro

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