
México - Sinaloa. Lunes 29 de septiembre, 2014. - 02:00 hs
Abrió los ojos entre dormido. _ Vos me besaste…
_No, _Le dijo apretándolo junto a él con los ojos cerrados. _seguro lo soñaste._ Pedro rió y no le hizo falta verlo, pudo visualizar esas hendiduras de sus mejillas en la oscuridad. _ Tomaste demasiado tequila…
Se articuló contra su cuerpo. _ Me besaste.
Inclinó su rostro para mirarlo, las escasas luces lo dibujaban como un dios caído del Olimpo, era perfecto.
_No, ya te dije que lo soñaste…
Pedro volvió a reír. _No me mientas._ Impertinente y desprejuiciado se montó sobre su cuerpo. _ Me besaste.
_Bueno, está bien! Tal vez te besé… Tal vez. ¿Y que si eso hubiera pasado?_Jugaba con las palabras provocándolo _ ¿Acaso vos no me besaste antes? ¿Acaso no desabrochaste mi cinto y bajaste la cremallera de mi pantalón?
Su sonrisa se podía percibir en medio de tanta oscuridad. Se mordió los labios conteniendo las ganas de morder los suyos. _Así que te acordabas de todo…
Con la voz ronca y retraída respondió _ ¿Acaso habría forma de olvidarlo?
Se despegó apenas de su cuerpo para quedar de frente a él. Aunque no pudiera ver sus ojos, podía sentirlos. _ ¿Qué vamos a hacer con esto, Guillermo?
_¿Qué significa “esto”?
_Esto, lo nuestro.
_Lo nuestro… No se, ya veremos, ahora no puedo pensar. Mañana lo hablamos. ¿Vamos a dormir?
_Hace rato que estamos durmiendo…
Seguía pegadito a su cuerpo, bien arribita de él, como una boa que mide la extensión de su presa para saber si tiene chances de devorarla o no.
El Rey sonrió en medio de la penumbra y aunque él tampoco pudo verlo, nada le impidió sentirlo. Serpenteó sobre su cuerpo como un perfecto ilusionista.
_Pedro…
_Ya se. Ya se… Hoy no. Mañana.
_Un mañana que ya es hoy…
_No, hoy es esta noche. Mañana será cuando amanezca. Y ya te dije, mañana podés de hacer de cuenta que esta charla nunca existió.
_Eso fue antes que me besaras, ahora ya no hay modo de ignorar que la charla existió y que todo esto pasó.
Estaba como que abandonaba pero seguía, bien amarradito a su cuello, buscando donde hacer nido. Le hablaba bajito.
_Vos también me besaste.
Acarició su espalda y detuvo su mano para enredarse en sus cabellos. _ ¡Y dale con eso! ¿Y si lo soñaste?
En medio de la oscuridad acercó su boca a la suya… No rozó sus labios. Tan solo se detuvo a milímetros de ellos respirando suavecito. _ ¿No te parece que ya me mentiste demasiado Rey del Sur? ¿Hasta cuándo vas a seguir mintiéndome? Me besaste, sé que me besaste… No lo soñé.
El Rey buscó sus ojos en la oscuridad, y al no poder verlos como quisiera, los recorrió con las terminales de sus dedos intentando dibujarlos en su mente. Los percibió entornados y sugestivos.
_Pedro… ¿estás seguro que querés que esto pase?
_Desde hace días no estoy seguro de nada. También sé que mi vida está pendiendo de un hilo, un hilo que si se llegara a cortar lo único que me dejaría sería esto. Hacer lo que siento. Estoy viviendo como si fueran los últimos días de mi vida y lo que siento es que mi cuerpo arde en tus manos, que sabés manejar mis emociones, que vuelvo a vivir en esta mezcla de placer y que muero antes de lo previsto si no te tengo. No se si mi destino está escrito y terminado, pero se que si me toca morir, quiero morirme con el sabor de tus besos en mis labios.
_¡No digas eso! No lo vuelvas a decir… _Lo abrazó con dureza contra su cuerpo, y así estuvieron por algunos minutos. Abrazados y meditando internamente lo que podía - o no - pasar.
El calorcito de su cuerpo sobre el suyo no le era indiferente
_Dijiste mucho, pero no respondiste a mi pregunta, al fin y al cabo, los dos estamos rozando la muerte. Pedro, ¿estás seguro que querés que esto pase?
_Absolutamente.
Esa manera insolente y desprejuiciada de contornearse sobre él, la actitud desaprensiva y ese modito desvergonzado de provocarlo lo llevaron a donde nunca pensó que iba a llegar. Hundió su mano en sus cabellos y lo atrajo contra él como quien se abraza a la vida en medio de una existencia amenazada.
Ya no fue el beso suavecito de unas horas antes, fue un contacto directo y sin vuelta atrás. Mientras lo aprisionaba con la fuerza de sus piernas, lo rodeó entre sus brazos que se transformaron en tentáculos y su boca emigró hacia su boca, anhelante, codiciosa e insaciable.
Sediento de un beso que no sentía desde hacía años, giró sobre su cuerpo y lo aprisionó contra la alfombra sin despegarse de sus labios que le devolvían el beso, agitados.
Empujó serenamente hasta que logró llegar donde empezaba ese gemido de placer que lo estaba enloqueciendo. Con su boca abrió la suya y estuvo largo rato en esa montaña rusa de saliva, entusiasmo y ardor, hasta que un rugido ronco se le escapó de las entrañas. No podía pensar. Solo se enredaba en sus cabellos y se hundía en esa boca que lo había seducido desde el primer momento que la vio.
_Vamos a la cama._ Le susurró bajito.
_Si eso es lo que querés, vamos.
Se incorporó y lo levantó de un solo movimiento. Pedro sintió que un hormiguero se abría paso dentro de su vientre. Estaban a tan pocos pasos que todo ese cosquilleo no había terminado cuando escuchó esa voz que no olvidaría por el resto de los días que le quedaran de vida. _ ¿Podés desvestirte solo? ¿O querés que lo haga yo?
_Lo que quieras… Como quieras.
Cerró los ojos y se dejó llevar… Una cosa era no ver y otra no sentir. Percibió sus manos fuertes desabrochando su camisa, sintió su propia desnudez y el aire particularmente fresco de septiembre recorriendo su torso descubierto. Sus brazos envolviendo su cintura, sus labios recorriendo su cuello, bajando por su hombro… y otra vez, esa manos fuertes, soltando la cremallera de su pantalón, deslizándolo, arrasando con cualquier vestigio de ropa que hubiese existido sobre él.
Respiró hondo. Acababa de dejarlo completamente desnudo.
_Estamos en condiciones desiguales _Alcanzó a susurrar.
Esa voz pegada a su oído lo llevó tan lejos que tuvo miedo de no poder volver. _Nadie te prohibió nada. Hacé lo que sientas. Vos lo pediste, esta noche es tuya.
Quiso arrancarle la camisa de lino que llevaba puesta de un tirón, pero tranquilizándose, la desabrochó metódica y pausadamente hasta deslizarla por su espalda mientras volvía a buscar sus labios que, indudablemente, lo estaban esperando.
Lo besó penetrante, muy intenso, pero con calma. Seguro, sereno. Los labios relajados, el gesto descontracturado.
Casi temblando desabrochó su pantalón, y apenas rozando sus labios, buscó esa mirada escondida en medio de tanta oscuridad. Mirándolo sin poder verlo y a conciencia de la puerta que estaba abriendo, los dejó caer.
Nunca, jamás, ninguno de los dos había estado desnudo frente a un hombre. Nunca, jamás, pensaron que eso les iba a pasar.
Pero ahí estaban, los dos desnudos y de pie, uno frente al otro.
El aire taciturno de septiembre que entraba por la ventana no dejaba de acariciarles la piel, incitándolos.
Un rayo de luz atravesó la habitación, un relámpago que anunciaba lluvia. Un regalo del destino que los iluminó por segundos para que pudieran verse, regalándoles el paisaje mutuo de esa muta desnudez.
Por solo segundos, el brillo de unos ojos que pensaron que iban a morir sin volver a brillar, se encontraron con otro resplandor que dejó ver la expectativa, la necesidad y un deseo que sobrepasaba sus sueños más profundos. Había pasado mucha gente por su vida, pero nadie lo había mirado de esa manera. Ahora entendía porque había decidido salvarlo aun arriesgando su propia vida. Si con solo escuchar su voz había quedado encarcelado, al verlo había quedado absolutamente sometido y encerrado en su hermosura. Confinado y sentenciado por algún juez del destino a vivir esclavo de esos ojos. Esos ojos que daban mucho más de lo que alguien pudo haberle dado, esos ojos que hasta cuando pestañeaba muy largo, lo dejaban extrañando su mirar.
El Rey contuvo la respiración al recorrerlo en ese halo de luz que pasó con fugacidad, era tan bello como lo había imaginado.
Pedro recuperó la sonrisa, le había hecho bien verlo, saber que era él.
Ya no cabía pensar. Se unieron en un abrazo que no terminaría nunca. Se buscaron con delirio y muchas ansias contenidas, arrebatados e impetuosos, cayeron sobre la cama… Inexpertos, principiantes y algo torpes, pero seguros de lo que sentían, se entregaron a la pasión que los estaba devorando.
Olvidando los prejuicios y con la mente libre de todo escrúpulo, se obtuvieron y se entregaron el uno al otro. Un tanto arrebatados, por momentos reverentes y con fuerza, por momentos entrañablemente cálidos. No despilfarraron un solo roce, dejaron salir todas las fantasías y los deseos contenidos.
Con una sonrisa en los labios y a veces con lágrimas en los ojos cuando el espasmo del placer se volvía convulsivo, hicieron el amor hasta que el cansancio los detuvo y la noche se apagó.
Ocultos en las sombras y lejos de la mirada de los guaruras se abrazaron buscando el sueño y la piel.
El Rey del Sur, con toda su leyenda a cuestas sonrió antes de cerrar los ojos. Era muy probable que -al fin, por una vez en su vida- esas luces grises del día que iba a comenzar no le dejaran un sabor amargo y triste.
Se durmió con la sonrisa pegadita a esos labios suaves que tanto lo habían besado en esa noche de septiembre que nunca podría olvidar.
México - Sinaloa. Lunes 29 de septiembre, 2014. – 07:00 hs
Soñaba con el barrio pobre de Mataderos donde había crecido antes de llegar a México, corría empapado de sudor por el campito gambeteando contrincantes y mirando el arco, acomodó el empeine para pegarle a la número cinco desde abajo buscando la comba que sobrepasara al arquero. La vio deslizase por el aire dibujando una elite, se fue muy arriba pero bajó en la forma exacta que tenía que bajar. Como si tuviera vida propia, sobrevoló las manos del arquero que inútilmente trataron de detenerla y se clavó en el rincón superior izquierdo del arco. “Donde duermen las arañas.”
Después vino el grito de gol. La corrida, los abrazos. Marcos con muy pocos años menos que él secándose el sudor con la camiseta y corriendo traspirado hacia su encuentro.
La maravillosa instancia de la niñez, la inocencia extrema y ese camino trazado por el destino en el cual, ninguno de los dos, ni Marcos ni él, podrían haber imaginado a donde los iba a llevar la vida.
Un sonido estridente se filtraba en el sueño. Podía ser el árbitro dando por finalizado el partido con esa victoria del uno a cero. Pero no… en el campito no había árbitros… Eran ellos y solo ellos…
El sonido no cesaba. Abrió los ojos. Maldito sonido que acababa de arrancarlo de los recuerdos más bonitos que tenía de su infancia. Se quedó helado al ver a Pedro desnudo durmiendo a su lado e inmediatamente vinieron a su mente todos los recuerdos de la noche.
El sonido se había detenido. Ya no sabía si había sido real o no, pero de algo estaba seguro. Lo que había pasado entre ellos si había sido real. Absolutamente real porque aun sentía en su piel el recuerdo de sus besos y en su cuerpo el agotamiento placentero de haberse entregado a tanta pasión.
El sonido volvió a hacerse sentir. Pasó por encima de Pedro que dormía profundamente y buscó, adormecido y con torpeza, hasta que pudo hacer contacto con la realidad. Era el celular clonado. Atendió embotado
_Marcos
_Guillermo… ¡Guillermo me escuchás?
_Si Marcos, claro que te escucho.
_Estamos en problemas. El operativo ya se llevó a cabo. Fue en plena madrugada. El jefe pensó que teníamos pruebas contundentes, pero sospecho que Moravia puede estar al tanto que ese escritor que escondés en tu casa es el hermano de Franco. No se si está seguro, pero que sospecha, sospecha. De eso estoy seguro. Tampoco se si sabe que Franco era parte de la DEA, aunque eso ya no tenga demasiada importancia. Ya lo mataron. Pero allanamos su casa y encontramos una foto de Pedro tomada a través de los cristales de tu mansión con la fisonomía pactada para que se pareciera a los documentos que ya tendrían que haber llegado.
El Rey de Sur no pudo evitar sentir un escalofrío que le recorrió el cuerpo.
_ ¿Una foto de Pedro?
_Si, y muy reciente. Los está observando. Guillermo, los cargos no alcanzaron. La causa está abierta, pero él va quedar en libertad en cuestión de horas hasta que ustedes declaren. Guillermo, salgan de ahí lo más rápido posible. Ni se te ocurra ir al aeropuerto. Tiene que ser por agua, o por tierra, es lo más seguro.
_¡La reputa madre! ¿Y a dónde nos vamos Marcos?
_Ya lo pensé. ¿Vos te acordás de ese lugar del que hablamos más de una vez?
_Marcos, eso está en allá. En los Estados Unidos…
_Si, justamente por eso. Acá puedo protegerlos, allá no. ¡Rápido! ¡Movete! Salgan de ahí… ¡Guillermo! ¿Me escuchás?
_Si te escucho… pero pará un poco. Si me voy escapando van a venir contra mi casa y van a matar a toda la gente que vive acá. Dejame hacerlo a mi manera. ¿Cuánto tiempo lo pueden retener?
_No más de veinticuatro horas.
_Con eso me basta y sobra.
_¿En qué estás pensando?
_En algo muy grande
_¡Guillermo!
_De esta casa, Pedro y yo salimos por la puerta grande, no vamos a escaparnos como ratas.
_¡Ay Dios! ¡Cómo te odio! ¡Dejate de boludeces y ponete a salvo!
_Tranquilo… Marcos, vos sabés que estoy adiestrado para pensar. Confiá en mí.
_Está bien. Hacelo a tu manera. Pero salgan de esa casa lo antes posible y no te despegues del teléfono. Te sigo llamando. Pero prométeme que te vas a cuidar y que vas a cuidar a Pedro, te juro que si ganan esta batalla me pongo un balazo de cada lado.
_No va a hacer falta que te inmoles…
_¡Y todavía te queda resto para joder! ¡Dale! ¡Hacé lo que te dije!
_Ya mismo oficial, y como usted lo ha ordenado.
_¡Andate a cagar! No se como podés seguir con tu cinismo cuando te buscan por cielo y tierra para hacerte flecos.
_Por eso mismo Marcos, porque están tratando de hacerme flecos como vos decís, es cuando más calmado tengo que estar.
Del otro lado solo se escuchó un suspiro largo y pronunciado. Casi entregado. _Confío en tu capacidad… Por algo sos El Rey del Sur. Toda una leyenda. Chau. Tenemos que cortar la llamada.
_Marcos… esperá no cortes.
_¿Qué?
_Gracias por todo…
_No me des las gracias porque eso no me alcanza, quiero verte con vida.
_Te doy mi palabra de honor. Allá nos vemos. Te quiero gordo.
_Yo también. Los espero. Y llamame!
_Te llamo.
_Pedro… _Trataba de no sobresaltarlo. _ Pedro despertate.
Una voz lo reclamaba pero su cuerpo le pedía quedarse en esa cama hasta que terminara el día. No podía siquiera abrir los ojos.
_¡Pedro…! ¡Lindo….! Despertate por favor. _ A pesar de que la vida les estaba bajando sobre el paño una jugada que podía ser terminal, no perdió la paciencia para hacerlo reaccionar. Acarició su rostro y le besó los ojos. _ Ya se que esta no era la forma de amanecer, pero estamos en problemas. Pedro por favor… Abrí los ojos.
Obedeció con pereza sin imaginar cómo comenzaría el día.
_¿Qué pasa? ¿Por qué tanto apuro?
Lo ayudó a sentarse en la cama, _Pedro… Tratá de intelectualizar esto con tranquilidad, nos tenemos que ir de México y necesito que me ayudes. Alguien dio el pitazo tan temido.
Pedro abrió los ojos repentinamente. _ ¿Qué me querés decir?
_Lo que estás pensando. Me llamó Marcos. El operativo ya se llevó a cabo, allanaron su casa y encontraron que Moravia tenía una foto tuya sacada recientemente a través de una ventana de la mansión. Marcos está seguro que él sospecha que sos el hermano de Franco. Tenemos que salir de acá. ¿Me estás escuchando?
_Si… Todo. Seguí hablando.
_Pedro… Nos vamos de México. Marcos quiere que salgamos por agua o por tierra, escapando, pero yo tengo una idea mejor. Vamos a darnos una ducha que nos despeje y mientras tanto te cuento mi plan.
_ ¿Cómo que nos vamos de México?
_Pedro, primero sacudí esa resaca que tenés y después hablamos. ¿Vamos a la ducha?
_Vamos… _Solo tuvo que seguirlo, como ya lo había seguido toda la noche.
La ducha los había despejado, el Rey agudizaba su mente y Pedro ya estaba en condiciones de escucharlo.
_Pedro, llamá a todos los medios de comunicación que conozcas y comentá -anónimamente - que El Rey del Sur viaja a Estados Unidos junto a un escritor que se está haciendo cargo de su biografía. Tratá de que vengan periodistas de todos los medios. Cuanta más prensa haya mejor. Y juntá lo que quieras llevarte, en lo posible que no sea demasiado. Ah, otra cosa, aféitate… y también estaría bueno recortar un poco tu cabello. Moravia tiene una foto tuya con esa apariencia que planeamos, tenemos que seguir confundiéndolo.
Pedro hizo todo lo que le había pedido y en cuestión de minutos esa prensa a la que tanto le había escapado y que tan sedienta estaba de saber algo del Rey del Sur y su leyenda, se había amotinado ante su casa.
Desde el hall que separaba las que habían sido sus habitaciones en los últimos días, observaban asombrados a través de los cristales la velocidad con la que la prensa se había congregado en la mansión.
_Listo… Ahora estamos a salvo. Es hora de partir. ¿Estás preparado?
_Si vos estás conmigo, estoy listo para lo que venga. Para ir y no volver, para matar o morir. Con vos a donde sea.
El Rey atravesó sus ojos con esa inflexión en su mirar que lo tendría cautivo de por vida. _ Voy por lo mismo. ¿Llevás todo lo que necesitás?
_No, todo no. Me falta algo.
_¿Qué?_ Sus ojos se modificaron intrigados.
_Necesito que vuelvas a besarme. Una vez más. Solo una vez. Ya te lo dije anoche, si hoy me toca morir, quiero morirme con el sabor de tus besos en mis labios.
Se acercó a él impresionado y conmovido. Nunca, nadie le había dado tanto en tan poco tiempo y mucho menos con tanta profundidad. Nadie había buscado esa parte de su ser tan escondida, ni mucho menos, alguien había encontrado lo que esta vez estaba dispuesto a dar. Él era esa mano que lo arrastraba de las tinieblas a la libertad.
_Pedro… _No tuvo necesidad de seguir hablando porque él comprendió a la perfección el lenguaje de sus ojos. Tan solo volvió a besarlo. A salvo de la multitud y del resto del mundo, también volvió a abrazarlo y se permitió desgarrarse y sumergirse en la poesía de sus labios.
Con descaro y desenfreno se besaron conscientes de que esa podía ser la última vez. Se sintieron libres, renacieron y juntaron fuerzas para enfrentar lo que les esperaba, con más solidez que la noche anterior.
_¿Ahora si el equipaje está completo?
_Si, ahora sí. Guillermo… _se detuvo ante sus ojos_ Antes que crucemos la puerta. Antes que afrontemos esta realidad que nos toca vivir, necesito decirte algo…
_Decilo…
Tuvo que respirar hondo y tratar de ser breve. No tenían tanto tiempo.
_Guillermo… yo me enamoré de vos.
Se perdió en una caricia sin límites que recorrió todo su rostro. _Lo se. Lo se lindo… _Y volviendo a rozar sus labios le dejó su primera confidencia. _Yo también me enamoré de vos.
Se miraron y después de haber naufragado por algunos segundos en la magia que solo el amor puede provocar, con los ojos húmedos y cargados de preguntas, no tuvieron más opción que saltar la barda.
Ya estaban frente a la puerta de salida. Unos cuantos guardaespaldas los rodeaban, obviamente y como era de esperar, entre ellos estaba el gordo bigotudo.
_¿Listo?_ Preguntó El Rey del Sur a un paso de dejar su leyenda atrás
_Listo. _ Se miraron por segundos y en ese momento comprendieron como se besa sin tocarse.
Salieron por la puerta grande, tal como lo había planeado.
Declaró para los medios que se golpeaban entre ellos por obtener alguna revelación de ese hombre que por años se había mostrado tan reacio a hablar.
_Tranquilos… Tranquilos, estoy dispuesto a hablar, así que no hace falta que se aglomeren.
_ ¿Se toma vacaciones?
_Algo así. Unos días en los Estados Unidos, una invitación de un amigo para que este gran escritor pueda relatar mi biografía “autorizada”
Los reporteros rieron ante la declaración. Pedro no entendía porque confesaba abiertamente la verdad, pero lo siguió en su juego. Estaba adiestrado para pensar y para mentir con serenidad. Cuando la prensa quiso hacer contacto con él, El Rey lo impidió.
_No… No. El señor Marini no tiene nada que declarar, no al menos hasta que termine su trabajo. Después hablará, si así lo desea, acerca de lo que decidió escribir. Perdonen, tenemos que irnos. Un avión nos espera.
Con esas palabras se aseguraba que la prensa los siguiera hasta el aeropuerto.
Pedro esquivó los reporteros caminando a su lado hasta que lograron subir a la camioneta de doble cabina que los esperaba solo a metros.
Al cerrar la puerta del asiento trasero, lo primero que vio fue al gordo bigotudo al volante que lo observaba por el espejo retrovisor peinándose el bigote una vez más.
La camioneta arrancó y Pedro se atrevió a preguntar. _ ¿Por qué les dijiste la verdad?
_Porque es lo único que nos puede salvar, que el mundo sepa dónde está el Rey del sur y que está haciendo. Quien sos vos y porque venís conmigo.
_¿A dónde vamos?
_A un lugar donde van a intentar mantenernos a salvo, pero nada es seguro en esta instancia. ¿Trajiste tus armas?
_Si, las dos.
_Entonces tranquilo, ya te vamos a dar más.
_¿Por qué más? ¿Qué pasa?
_Pasa que es muy probable que alguien nos traicione.
_Guillermo…
El gordo bigotudo lo volvió a mirar por el retrovisor y habló por primera vez. _Quédese tranquilo señor, para llegar a usted primero van a tener que poder conmigo. Y eso no les va a ser fácil. Yo doy la vida por el Rey, y por usted también, señor.
Pedro quedó impávido. El Rey que viajaba en el asiento del acompañante giró sobre su cuerpo y le giñó un ojo. _El Pote sabe todo lo que hay que saber, hacele caso y quedate tranquilo. ¿O no Pote?
_El Pote sabe todo, pero también es como esos monos que usted le enseñó señor, esos que no ven, no escuchan y no hablan.
El Rey palmeó su espalda… _Lo se Potekin… No hay un hombre más leal que vos. Tratá de salir con vida de esta, si? Por la chingada madre que si te llegás a morir te resucito para matarte con mis propias manos.
Ellos dos rieron. Pedro apenas si podía respirar. Habían pasado la primera noche juntos, solo una noche, y ellos hablaban de la muerte como algo inminente o posible que aunque él ya había evaluado, no quería concebir.
“Al menos una noche más… Una noche mas con vos mi amor y me entrego a lo que venga”
Intuía que el riesgo era muy grande, pero en su mente no cabía la posibilidad de haberlo tenido solo una sola noche para luego ver su alegría apagarse en medio de fuegos cruzados, no podía imaginar esos ojos cerrados como cuando durmió junto a su hombro sin la posibilidad de volver a abrirse. Eso lo modificó todo. Arremangó su camisa, se incorporó en el asiento, buscó sus armas y se las calzó entre el pantalón y la piel.
_Apenas lleguemos, Pote enseñame todo lo que me tengas que enseñar. Si van a venir a chingar la suerte, mas les vale que se preparen… Nos les vamos a regalar el cuero.
El Pote miró al Rey y bajito le susurró. _Tiene huevos. Y parece que usted le importa patrón.
El Rey sonrió.
_Él también me importa a mi Pote. Ah… Y siempre él antes que yo. ¿Estamos?
Lo vio resoplar con disgusto. _Yo solo acato sus órdenes patrón, pero si se mantiene junto a él me va a facilitar la tarea. Sinceramente, prefiero salvarlos a los dos. No me haga elegir, ¿quiere? Me pone en un aprieto con mi conciencia.
_Todo va a estar bien, Potekín… Quedate tranquilo.
Giró su cabeza y lo miró. Mejor dicho se miraron a los ojos. Habían pasado su primera noche juntos y el destino anunciaba que podría haber sido también la última. Siguieron mirándose como prometiéndose buscarse en otra vida si todo salía mal.
Pasó su mano hacia la parte de atrás de la camioneta que intentaba ponerlos a resguardo y buscó la suya. _Pedro, no tengas miedo. Donde quiera que sea vamos a estar juntos, donde Dios lo disponga, siempre vas a estar conmigo. Pedro… dame tu palabra que vas a estar conmigo.
El Pote seguía ciego, sordo y mudo. Para eso había sido adiestrado.
_Siempre mi amor, siempre.
CONTINUARÁ
Bueno Sandra! Si el capitulo anterior me sentia frustrada para escribir lo que sentia, con este capitulo soy una total cosa inservible ;) Que te puedo decir, simplemente perfecto. El amor y la ternura en su estado puro. Me encanta como expresas esos sentimientos. Una dulzura!!! Tan natural, tan fresco, tan profundo, tan apasionado. Como siempre un verdadero placer!!! No hay con que pagar ese sentimiento de tranquilidad absoluta de que no importa lo atrapante y tensionante qye sea la trama, siempre se que con vos, no nos perdemos de un final feliz. Gracias. Gracias. Gracias. Besos Romina
ResponderEliminarRomi... No necesitás mas palabras para describir lo que te provoca cada capítulo porque tu cariño y tu empuje hablan por si mismos. Son un hada mágica que siempre sabe como darle cuerda a mis musas y llegar a mi corazón.
EliminarEscribo porque amo hacerlo, y el honor de que me acompañes en cada viaje es todo mío. Gracias por todo lo que dás. Un abrazo inmenso mujer!
FELICITACIONES ERA HORA Y QUE POCO DURO MANDEN TEQUILA Y POR FAVOR CON RODAJAS DE LIMON PARA MI FELICITACIONES DE NUEVO MI NOTA UN 10 MARA ROSAS
ResponderEliminarMuchísimas gracias Mara por esta nota máxima. Me hace feliz que lo hayas disfrutado. ¡Manden mucho tequila para los próximos capítulos! Lo van a necesitar... ¡Besos!
EliminarMe encantó!! Pot favor, mantenelos con vida!! Me queda la esperanza de leerlos y vivir su amor a traves de las escritoras tan buenas que hay el blog!
ResponderEliminarLos extraño cada dia mas y estas historias me ayudan a verlos!!
Esta historia se puso seria! Nacio el amor, ya estan uno dentro del otro y no se van a poder sacar mas!
Que siga, que siga pronto! No nos abandones!!
PD: vuelve "Toma uno"?
Por supuesto... Por supuesto que los voy a mantener con vida. Jamás podría escribir un final trágico... Los amo demasiado. A ellos y a ustedes. ¡Muchas gracias por tus hermosas palabras y por el aliento que siempre hace falta para poder seguir! Un abrazo Guilledrista.
EliminarBien me gusto mucho, amo como escribís, emoción pura al leerte
ResponderEliminarGracias... ¡Muchísimas gracias! Hace mucho bien leer estas palabras. Emoción pura al leerlas. Gracias!
EliminarBueno....que se puede decir de este capitulo??? Que es sencillamente alucinante!!! Estoy atrapada en este amor tan perfecto y tierno...esto si es amor del bueno...no tengo ni idea a donde los vas a llevar pero la verdad que despues de este capitulo soy feliz!!!!! Un beso Pilar
ResponderEliminarGracias Pilar! Como imaginarás, es el final de Narcos es inminente, pero quedate tranquila que los voy a llevar donde puedan estar seguros y a salvo. Nunca los lastimaría, ni a ellos ni a ustedes. ¡Un abrazo inmenso y gracias por tanto! ¡Besos Pilar!
EliminarMe encantó pero algo triste.
ResponderEliminar¡Gracias Valeria! Si, es un capítulo algo nostálgico... Pero tenele fe. ¡Un abrazo amiga!
EliminarAhhhhh Sandra! que dificil fue llegar hasta acá! llevo cinco veces leyendo el capitulo querida San y cada vez me parece más alucinante! este primer encuentro fué apoteótico! impecablemente escrito cómo siempre, un lujo leerte. Amo a este Rey seducido, derribado ante este escritor. Cuanta belleza junta Sadrita! Pedro se pasa de provocador, y Guillermo se pasa de seductor. Todo este encuentro fué un himno a la pasión, al amor, a la entrega. Me encantó!!! Y para mi sorpresa leí por ahí que se anuncia que el final es casi inminente! :( ojala las musas te inspiren para que nos sigas regalando estas historias que nos llenan el alma! GRACIAS!!!
ResponderEliminar¡Sil... ! Juro que voy a extrañar Narcos, así como extrañé Teatro. Pero si, el final es inminente.
EliminarYo también espero que las musas no me abandonen y nazca una nueva historia después de esta.. Algo se me está ocurriendo.. Ya veremos.
¡Que hermosas tus palabras Silvana! Las agradezco con el alma, porque vos como escritora comprendés muy bien que esto es lo que le da cuerda a nuestro motorcito interior. ¡Un abrazo inmenso y nuevamente gracias por esta caricia en el alma! ¡Te quiero Sil!
Gracias amiga de mi alma por este regalo.....Te imaginarás como estoy.....llorando de felicidad....Es una maravillosa fics....y esa prosa poética que utilizas me fascina..me puede.....son tan hermosos.....fueron tan hermosos y seguirán siendo hermosos......Porque ellos son nuestros.......Yo se que Narcos ya casi termina pero se también que tu inspiración es inacabable.....por ello y por tu alma tan hermosa te amo.......Beso y abrazo......!0....10......10......10....
ResponderEliminarMirtuchi de mi corazón... Nunca vas a para de llorar, aunque al menos esta vez es de felicidad. ¡Que grato leer eso!
EliminarLa prosa poética te puede amiga, y en Narcos se tomó su tiempo para volver, pero lo hizo.
Amiga de mi alma... ¡Infinitamente gracias por estas palabras, por el empuje y por acompañarme en cada viaje que emprendo en mi imaginación! Un abrazo inmenso...
Ayyyy Sandra! Me siento tan impotente como Romina para expresar lo que me provocó este capítulo... Es... Perfecto... De la primera a la última línea... El encuentro... Soñado! Y hasta hubo espacio para que nos narraras exquisitamente un partido de fútbol! Qué diablos significa "dónde duermen las arañas"?
ResponderEliminarQué pedazo de historia!
Infinitas gracias por regalarnos "esto"!
Un beso enorme!
¡Tocaya...! Tocaya... Tal como le dije a Romi, ustedes expresan con mucha claridad lo que sienten y si algo me pone inmensamente feliz, es escribir algo que puedan disfrutar.
Eliminar"Donde duermen las arañas" es una expresión futbolera que se usa cuando la pelota se clava en alguno de los ángulos superiores del arco, basándose en esa imagen cotidiana de ver las arañitas tejiendo su tela en los rincones de los techos. Una jugada muy aplaudida porque es un pelotazo prácticamente imparable, un gol seguro.
Guille, ¡gracias! ¡gracias y mil gracias por estas palabras tan lindas, por el empuje y la fuerza para poder seguir. ¡Un abrazo gigante! ¡Besos amiga!
"Nunca,jamás,pensaron que eso les iba a pasar"
ResponderEliminarQuè gran cap!te felicito,te metiste en la esencia misma de ellos, dentro ese enorme y sorpresivo amor y los hiciste volar,sin dudas,absolutamente seguros.Al igual que ellos,creo que muchos espectadores ,jamàs pensaron en unirse tanto a estas historias,algunos escribièndolas y otros leyèndolas.
Què bella esa conversaciòn abrazados,ese juego tan sutil de sus voces,en la oscuridad,sus ojos casi sin verse,y esas bellas manos de Guille que acarician los cabellos de Pedro..todo un juego de seducciòn,ternura y ansiedad en espera latente de ese encuentro fisico tan deseado.Sin embargo,para mi,el sorpresivo y definitivo "encuentro" ya ocurriò en estas palabras,ellos se eligen acà:
"Nadie había buscado esa parte de su ser tan escondida,ni mucho menos,alguien había encontrado lo que esta vez estaba dispuesto a dar.Él era esa mano que lo arrastraba de las tinieblas a la libertad" què hermoso!
Fabuloso cmo describis este vinculo tan especial..recordè a Graziani siempre cuidando y protegiendo a Pedro, buscando su bièn,sin egoismos: "Y siempre él antes que yo"
Por ùltimo,me quedo con este final,sòlo con sus miradas y con esa paz q da ese gran amor,q ya es futuro encontrado:
"Siguieron mirándose como prometiéndose buscarse en otra vida si todo salía mal.Dònde Dios lo disponga,siempre vas a estar conmigo"
Perdòn,olvidè mi nombre: PD
EliminarGracias PD... ¡Muchísimas gracias! Una escribe por pasión, las palabras e imágenes se presentan en la mente en el momento menos pensado y solo queda narrar lo que se está viendo en ese instante. Muchas veces, esa irrealidad (¿hasta que punto es una "irrealidad"? Nunca lo sabré con certeza...) te sorprende, los personajes cobran vida y hablan por si mismos. Se manifiestan, se imponen y crean una atmósfera de ensueños de la que, muchas veces, duele salir cuando hay que seguir de este lado de la vida.
EliminarEscribir es mi lenguaje, mi manera de hablar y compartir estos sueños con ustedes, la experiencia mas hermosa que he tenido en toda mi vida. ¡Gracias! Muchas gracias por estas palabras que acarician, acompañan e impulsan a seguir. Un abrazo inmenso!
Mi querida Sandra!!!!Que decirte, mas que felicitarte por esa imaginación y creatividad inagotable, por esa pluma mágica que te acompaña siempre!!! excelencia pura lo tuyo!!! aluciné con cada descripción, con cada momento narrado espectacularmente!!magnifico!!!ansiosa a la espera del siguiente capi!!!largo, largooooooooooooooo lo quiero eh!!! besos genia!!! Maby
ResponderEliminar¡Maby! ¡Que hermosa sorpresa! Cuanto bien me hacen tus palabras mujer... ¡Gracias! El próximo capítulo ya está terminado.. Deseo de corazón que puedas disfrutarlo. Un abrazo inmenso y Guilledrista! ¡Besossss!
Eliminar"Aquí va mi confesión
ResponderEliminarAntes de ti no fui un santo
He pecado como no
Pero eso es cosa del pasado
Desde que llegaste tu
Lanzaste al aire la moneda
Fuera cara o fuera cruz
Ganabas como quieras
Conocerte fue un disparo al corazón
Me atacaste con un beso a sangre fría
Y yo sabía
Que era tan letal la herida que causo
Que este loco aventurero se moría
Y ese día comenzó
Con tu amor con un disparo al corazón"
UN DISPARO DE EMOCIONES PROVOCA ESTE CAPITULO.MAGISTRAL.
"LA NOCHE MAS BELLA".NO PODÍA NO PASAR. CUESTIÓN DE FE.
ESE MUCHACHITO YA HABÍA GANADO DESDE LA PRIMERA VEZ QUE LOS OJOS DEL DUEÑITO DE SINALOA SE POSARON SOBRE EL.GANANCIA MUTUA,
CONOCER A PEDRO FUE LA SALVACIÓN DEL REY, QUIEN HACIA MUCHO ESTABA MUERTO. ESE BESO LE HIZO ARDER LA SANGRE Y LA HERIDA DE SU CORAZÓN SE CONVIRTIÓ EN ESPERANZA.
EL DÍA COMENZÓ A PURO AMOR A PURA PASIÓN,EL PASADO QUEDO ATRÁS. NO MAS TEQUILA.
EL DESTINO LES DEPARA NUEVOS HORIZONTES DONDE,TAL VEZ, VUELVAN A TENER LA NOCHE MAS BELLA.
TENDRÁN QUE ESPERAR,TENDRÁN QUE TENER FUERZA,TENDRÁN QUE CONFIAR, JUNTOS.
"_Pedro, no tengas miedo. Donde quiera que sea vamos a estar juntos, donde Dios lo disponga, siempre vas a estar conmigo. Pedro… dame tu palabra que vas a estar conmigo.
El Pote seguía ciego, sordo y mudo. Para eso había sido adiestrado.
_Siempre mi amor, siempre." CONFÍA PEDRO,ALGO ME DICE QUE ESTA VEZ NO HABRÁ DESPEDIDA Y SI POR ESAS CASUALIDADES SE HACE PRESENTE EL "MAL DEL SAUCE" ACUÉRDENSE QUE SIEMPRE, PERO SIEMPRE, A UN LUGAR QUE LOS ESPERA PARA PASAR LA NOCHE MAS BELLA.
"MIRAN AL CIELO Y PIDEN UN DESEO CONTIGO LA NOCHE MAS BELLA"
TODAS LAS GRACIAS TODAS.MONICA DE LANUS-
"Desde que llegaste tu lanzaste al aire la moneda... Fuera cara o fuera cruz, ganabas como quieras. Conocerte fue un disparo al corazón, me atacaste con un beso a sangre fría
Eliminary yo sabía que era tan letal la herida que causó, que este loco aventurero se moría. Y ese día comenzó con tu amor, con un disparo al corazón"
TAL CUAL USTED LO ASOCIA CON ESTE HERMOSO TEMA DE RICKY MARTIN, AL LEER ESTAS PALABRAS ME PARECIÓ LO MAS REPRESENTATIVO DE LO QUE HA PASADO ENTRE ELLOS.
¡MUY BUENA ELECCIÓN! ME ENCANTÓ...
LOS OJOS DE ESE MUCHACHITO ASUSTADO QUE ENCONTRÓ EN LA CAPILLA DEL SANTO MALVERDE DESBASTARON LAS DEFENSAS DEL REY DESDE EL PRIMER MOMENTO QUE LOS VIO.
LA NOCHE MAS BELLA YA HA LLEGADO Y AHORA SOLO QUEDA ESPERAR...
LAS CARTAS YA ESTÁN SOBRE EL PAÑO, YA NO HABRÁ VUELTA ATRÁS, YA ESTARÁN JUNTOS PARA SIEMPRE DONDE DIOS INDIQUE SUS DESTINOS... QUE LEJOS DE IMPORTAR LO INTRINCADOS QUE SE VUELVAN, SIEMPRE LOS ENCONTRARÁN JUNTOS.
¿VIO SEÑORA MIA QUE VALÍA LA PENA PONERLE UNA FICHA AL DUEÑITO DE SINALOA?
CONTIGO LA NOCHE MAS BELLA... ESTA NOCHE Y TODAS LAS NOCHES QUE LA VIDA LES PERMITA.
¡GRACIAS POR TANTO!
UN ABRAZO POR SIEMPRE GUILLEDRISTA!
Qué te puedo decir que no haya sido dicho? Espectacular tu modo de expresar las acciones y los pensamientos, uno los lee, los ve, los siente. Me encanta este rey del sur que pone su vida en segundo lugar ordenandole a su guardaespalda que priorice la de Pedro... me encanta este Pedro tan decidido a todo por el hombre que ama...son perfectos y estoy segura que esta historia tendrá su final perfecto, me quedo muy tranquila porque se que de aquí en mas pase lo que pase ellos no se van a separar. Un beso enorme Sandri y gracias por tu arte incomparable!
ResponderEliminar¡Mary...! ¡Que alegría leerte mujer!
EliminarGracias por tan lindas palabras, que como siempre digo, son lo que le da cuerda a las musas inspiradoras..
Que puedas verlos y sentirlos a través de solo líneas es emocionante y motivador. ¡Graciassss!
Creo que este Rey nos ha sorprendido a muchos, ha sabido deponer las armas, entregarse al amor... Ha sabido amar y dejarse amar.
Si no hubiese priorizado la vida de Pedro ante la suya, me hubiese decepcionado... porque ese no hubiese sido El Rey que yo cree en mi mente.
Se vienen tiempos difíciles para ellos, pero tal como lo suponés, podes quedarte tranquila. Mientras estén en mis manos estarán seguros. ¡Un abrazo muy muy muy grande! Mil besos y gracias, una vez más, por estas palabras tan hermosas.. ¡Besos!