
México - Sinaloa. Domingo 28 de septiembre, 2014. – 20:30 hs
Antes de volver a enfrentarlo había caminado solo y pensativo por los jardines. Encendió un cigarrillo mirando concentrado las luminiscencias que realzaban un cielo penetrante y azul. Algo le estaba pasando y no sabía si quería darse por enterado o no. Estuvo así un largo rato, hasta consumir el cigarrillo, absorto en esas luces lejanas y esparcidas sobre un terciopelo oscuro, hasta que el aire frío de ese anochecer le traspasó la camisa de lino que llevaba puesta. “Ni modo” – pensó. – “Esto no puede estar pasando, tiene que ser un error”.
Sabía que él estaba aguardando su presencia, y también que, -a pesar de sus muchos cuestionamientos- quería estar ahí. Ahí donde él estuviera.
Sacudió sus dudas e ingresó a la casa. Miró el reloj y supo que tanto Pedro Marini como Pedro Beggio ya estarían esperándolo.
Recién comenzaba la noche. Otra vez estaban frente a frente en aquel living con vista a los jardines, Pedro Marini acomodaba su grabador de voz y se preparaba para escuchar el segundo capítulo de la vida de ese hombre que acababa de dejar un arma junto a la botella de tequila, bien pegadita a los dos atados de cigarrillos, a los vasos aun vacíos y a un cenicero de plata.
Pedro Beggio no dejaba de mirarlo preguntándose cómo había pasado, en qué momento y porque, ese hombre se había convertido para él en una pieza única, un portento que lo tenía fascinado y prisionero de una admiración y un entusiasmo que nunca antes había sentido por un hombre.
De fondo sonaba un corrido lento y sensiblero.
“Quiero lamer tus heridas - decía la letra - quiero escuchar tus silencios. Como si fuera una sentencia o una premonición.
El rey tomó asiento frente a él y cuando levantó el rostro encontró una sonrisa tranquila y unos ojos requete bonitos que lo miraban divertidos. El momento había llegado. Una noche más, otra botella de tequila, y el gordo bigotudo pegado a la ventana, pero esta vez, del lado de afuera.
Volvió a enfrentarse a esos ojos bien chingones que sonreían incluso cuando la boca ya había dejado de hacerlo.
Tenía brazos fuertes y un candadito escaso y transitorio circundándole el mentón, el cabello revuelto. Había desechado los lentes sin aumento que usaba para disimular su fisonomía. A esa hora y en ese lugar, se sentía a salvo de todo. “Es guapo” -pensó.
A veces, durante mucho tiempo los días son exactamente iguales, uno tras otro, hasta que dejan de serlo. Lo inesperado se presenta de repente, sin estridencias, sin rótulos que lo anuncien, sino deslizándose de forma imperceptible. Un destino que llega manso, del mismo modo que podría no haber llegado nunca. Se hace presente con una sonrisa o una mirada. Espontáneo como la misma vida o repentino como la misma muerte, esa que siempre llega.
Quizás por eso, desde la mañana, solo esperaba volver a verlo.
Pedro observó el arma inerte sobre la mesa con tres cargadores que de pronto le parecieron un mal augurio. Su sonrisa desapareció y esa mirada penetrante se apagó.
_Tranquilo Marini, si el gordo bigotudo va a estar del lado de afuera para que deje de molestarte, tenemos que estar preparados para que, lo que no queremos que pase, pudiera pasar.
Volvió a ponerse de pié, había olvidado algo. _Ya vuelvo. _ Abrió una pequeña caja de seguridad y extrajo el arma que le había obligado a entregarle la noche que lo escondió en su casa. Caminó lento hacia él y se la ofreció. Al devolvérsela lo miró a los ojos, como quien se entrega al destino. _ Tomala. Es tuya.
_¿Qué significa esto? _ preguntó manso y correcto
_Pedro… No te enojes, no te ofusques… Hay cosas que algún día vas a saber, pero todavía no puedo contarte.
Titubeó. La seguridad que sentía desapareció. _ ¿Cosas como que?
Puso una mano en su hombro. _Tranquilo…
_¿Tranquilo? Me devolvés mi arma, me decís que hay cosas que no se ¿y me pedís que me quede tranquilo?
_Pedro… es solo por precaución. Te molestaba el gordo bigotudo que te miraba mal, ahora está pero del lado de afuera. Y porque no llueve. En cuanto llueva va a volver a estar adentro. Aunque te siga mirando como una larva.
Estaba desorientado… _Pensé que acá estábamos a salvo.
_Güerito… Acá nadie está a salvo de nada, te devuelvo tu arma porque si algún día vienen, vas a tener que arreglártelas, como yo. Sabés disparar, si algo pasara, no lo dudes, desenfundá y tirá. _ Pedro estaba blanco. _¡Che! No es para que te asustes, es para que si algo pasara te puedas defender. ¿Qué hiciste con el arma que traías?
_Sigue en mi morral.
_¿Y tenés municiones?
_No muchas
_Andá a buscarla. Necesitás estar bien armado.
_Guillermo, me estás poniendo nervioso… Se suponía que íbamos a trabajar en el segundo capítulo de tu biografía, no que nos íbamos a preparar para una guerra civil.
_Es casi lo mismo, o lo mismo sin el casi, para ser más exactos. Andá a buscarla.
Con incertidumbre y algo controvertido fue hasta su habitación, revolvió el morral hasta que la encontró y regresó con ella. La depositó sobre la mesa baja, junto al tequila, a los cigarrillos, al cenicero de plata, a un encendedor barato y a los vasos aun vacíos. La dejó pegadita a la otra arma y sus tres cargadores. _Acá la tenés.
_ ¿Por qué te ponés así? Pedro… estoy confiando en vos devolviéndote tu arma. Y no una, sino las dos. ¿Por qué te enojás?
Se sentó desolado en el sillón. _No estoy enojado con vos sino con la situación. _Estaba a un paso de romper en lágrimas._ Hablame de lo que no se.
_Todavía no.
_¡Hostia! ¡No me tomes por un pinche chaval! ¡Si le pude despedazar la cara al gato se la puedo despedazar a cualquiera! Quiero saber la verdad…
_¡Ya se que nos sos un chaval! Que sos un hombre y con los huevos como un plato, pero por ahora no puedo decirte nada, solo te pido que confíes en mí como yo confío en vos devolviéndote tus armas.
_¡Al menos decime algo! ¡Algo!
Lo meditó profundamente. _ ¿Vas a ser capaz de frenar tus impulsos si te digo la verdad? ¿Crees tener el temple que hay que tener para saber la verdad y esperar el momento justo para usarla?
_Te doy mi palabra…
_Entonces es tiempo de llenar los vasos y de encender un cigarrillo. No se si voy a contarte todo, pero al menos voy a tratar que lo poco que pueda decirte calme tu ansiedad. Pero no enciendas ese grabador.
Pedro lo tiró a un costado sobre el suelo. _La botella de tequila esta noche la manejo yo.
Lo miró sorprendido y extasiado. ¡Chale que tenía cojones y sabía cómo usarlos! _Por supuesto. En eso habíamos quedado.
Pedro llenó los vasos, encendió un cigarrillo y se lo ofreció.
Al tomarlo no solo lo miró. Esculpió con sus ojos los suyos. Se tomó el tiempo que necesitaba para grabarlos en su mente, con miedo, mucho miedo de no volver a verlos nunca más, con ese temor imposible de calcular que le dejaba su posible reacción. Lo observó en silencio por algunos segundos que a Pedro - Marini o Beggio - se le hicieron interminables. Se llevó un mano al pecho, un impulso instintivo y aprensivo que intentaría retener el alma dentro del cuerpo si él, decepcionado, decidía desaparecer y abandonarlo. ¡Chale…! Para que seguir negándolo. Estaba encarcelado en esos ojos, recluido en el aura que los rodeaba, fascinado con su historia y definitivamente confinado a su naturaleza, a su belleza, a su valentía, a su dignidad, y a todo lo que formara parte de su existencia.
Sin quitar sus ojos de los suyos tomó coraje y habló.
_ Pedro… Todo este tiempo te estuve mintiendo.
Quedó pálido, enmudecido, tomó el vaso mirándolo a los ojos y lo vació de un solo trago…
_¡Decí algo! ¡Decime que estás decepcionado! ¡Que me odiás! Decí lo que quieras, pero al menos decí algo.
Seguía mudo. Lo miraba fijo. Qué suerte que el gordo bigotudo no estuviera ahí, porque sentía muchas ganas de obligarlo a hablar como fuera.
Sus ojos ya no eran los mismos, ya no le sonreían chingones. Lo miraban con desconfianza. La duda que dejaban entrever le traspasaba el alma. _Sos vos el que tiene que hablar, no yo.
_Pedro… voy a contarte la verdad. Marcos me va a querer matar por esto, pero ya no puedo mirarte a los ojos sin decirte la verdad. Solo te voy a pedir algo a cambio.
_Que…
_Que hagas de cuenta que nunca te lo dije, que confíes en mí y en la gente que está protegiendo tu vida y la mía. Que esperes como yo voy a esperar, _ hizo una pausa obligatoria, había que transmitirle la información lentamente. Iba a necesitar tiempo para poder asimilarla. _ para vengar la muerte de Franco y para que esa maldita carroña que te persigue se pudra en el infierno.
Pedro llenó su vaso de tequila y volvió a vaciarlo.
_Hablá claro antes que esté demasiado alcoholizado para entenderte
El Rey apartó la botella de su alcance.
_¡Ey! ¡Ey…! ¡Esta noche ese comando es mío! ¡Devolveme la botella!
_Te la voy a devolver cuando termines de escucharme. Voy a hablarte de cosas importantes y te necesito sobrio.
_Entonces servime un poco mas…
Lo echó una ojeada de pies a cabeza. _ Calmate… Solo un poco más, pero solo un poco… Ya te dije. Te necesito sobrio. _A pesar de la advertencia, llenó su vaso.
Pedro se removió irascible en el sillón, encendió otro cigarrillo y bebió un sorbo moderado de tequila. _Te escucho.
_Pedro, tu hermano no era un narco. _Observó como el lenguaje de su cuerpo fue cambiando y trató de contenerlo con su mirar oscuro y sereno. _Tu hermano trabajó conmigo en la empresa de aviación haciendo entregas, que como te dije, se cobraban en dinero. En México, eso marca una diferencia abismal, ya te lo expliqué. Si aceptás mercancía como pago, sos parte del narcotráfico, porque tarde o temprano la tenés que vender. Si solo cobrás en dinero, no estás a salvo de los ojos de la ley, pero todavía no hay jurisprudencia para que sea un delito. Cuando llegaron los boeing que se compraron como cooperativa, tampoco estuvo involucrado en el narcotráfico. Su misión era volar despistando lo radares para que los boeing llegaran a puerto. Pedro, mientras trabajó conmigo, tu hermano no vendió un solo gramo de mercancía por decisión personal… salvo lo que le estaba ordenado por sus superiores. _Hizo una pausa muy larga. Desvió su vista hacia los ventanales, pero antes de seguir hablando la volvió hacia él que esperaba paralizado la continuación. _ Franco era un agente de la DEA. La Administración para el Control de Drogas de los Estados Unidos, o la Drug Enforcement Administration, DEA, por sus siglas.
Estaba pálido, inerte, callado.
_Ingresó a la DEA cuando yo vendí la compañía aérea, por eso no se quedó conmigo trabajando por derecha. A tu hermano no lo mataron por meter cartas en barajas ajenas… Esa fue la excusa que Moravia utilizó para que su gente hiciera el trabajo sucio. A tu hermano lo mataron porque Moravia, quien compró la compañía de aviación, nunca tuvo el poder que yo tuve para manejar el mercado y se vio obligado a asociarse nuevamente con los cárteles de Colombia que pidieron mi cabeza como parte del trato. Quedaron mordidos desde ese momento en que los proveedores de México se independizaron de ellos. Eso era lo que escondía la agenda. Esos eran sus dos grandes secretos. Su trabajo en cubierto y el plan que se estaba gestando para asesinarme. Aunque Moravia nunca llegó a enterarse que Franco era parte de la DEA, a tu hermano lo mataron porque sabían que su lealtad estaba conmigo, no con Orestes Moravia. Y si el plan era asesinarme, primero tenían que sacarlo del medio a él.
Lo miraba confundido. _ ¿Vos sabías esto cuando nos vimos en la capilla?
_No. Lo supe cuando vi la agenda, esa agenda que tanto insistió en que me dieras.
Se lo veía perturbado, ese aire de desolación que lo rodeaba lastimaba más de lo que supuso. _ ¿Y cuál es el plan? ¿Cómo sigue esto?
_Si Marcos se entera que te dije esto me mata, pero no puedo mentirte más. Pedro… _ le dijo con la voz quebrada _ yo ya no tengo espacio dentro mío para seguir mintiéndote… Lo de la biografía fue una excusa.
Se puso de pié furioso, estuvo a punto de ponerle una patada al grabador de voz, pero se contuvo a tiempo.
Las manos enredadas en su cabello, los ojos como sin vida, el alma descontrolada. Sus movimientos enérgicos alertaron al gordo bigotudo que a través de los cristales miró a El Rey interrogándolo. Lo aplacó con un solo gesto, pero el gordo no se quedó tranquilo y abandonando la custodia de los jardines se pegó a la ventana con una mano sobre el bulto de su espantosa chamarra y con la otra, acariciando nuevamente su bigote mientras no dejaba de observar a Pedro.
_ ¿Quién mierda es Marcos?
_Por empezar, un amigo de la infancia, me crie con él en Buenos Aires antes de volver a México
_¿Y que mas?
_Es personal jerarquizado del la DEA en los Estados Unidos. Es quien está a cargo del programa “reclutamiento encubierto y apoyo autorizado”, les permiten a sus agentes hacer pequeñas transacciones que a cambio dan información de importancia.
Se sintió desfallecer y dejó su cuerpo caer sobre el sillón. _ ¿Entonces…?
_Si, es lo que estás suponiendo Pedro. A Franco lo mataron para que no interfiriera en mi asesinato.
_¡No entiendo nada! ¿Por qué estoy yo acá? – se puso de pie una vez mas y El Rey hizo lo mismo.
_La DEA necesita tiempo para juntar pruebas contra Moravia, cuando sea el momento vos y yo vamos a tener que declarar. Yo porque le vendí la compañía y se muy bien lo que hablamos en ese momento, y vos porque las cosas aisladas que te contó Franco, junto a las anotaciones de la agenda, son pruebas contundentes que lo van a encarcelar de por vida.
Caminaba de un lado a otro de la habitación, nervioso, perturbado. Las manos cruzadas detrás de la nuca y los ojos enrojecidos.
Se acercó a él con cautela. _Vení, sentate. Tenemos mucho que hablar todavía.
Se dejó llevar hasta el sillón, esta vez fue el Rey quien encendió un cigarrillo y se lo obsequió.
_Pedro, cuando viniste a esta casa, no solo Moravia quería tu cabeza, la DEA también porque pensaban que estabas al tanto de todo y que eso ponía en riesgo el operativo. Me costó mucho trabajo convencerlos que no sabías nada, pero ellos te investigaron, yo di la cara por vos, y llegamos a un acuerdo, sobre el que nunca te consulté
_ Más sorpresas… Contame. ¡Contame todo de una chingada vez! Y servime mas tequila.
Llenó su vaso a medias, lo necesitaba lúcido. _El acuerdo fue que ellos te sacaban el radar de encima a cambio que pasaras a ser parte del equipo y cuando llegue el momento declares junto conmigo contra Moravia
Lo miró desconcertado. _ ¿Y después?
_Y después, según Marcos, hay que irse de México. ¿Vas a estar dispuesto a declarar en contra de Moravia?
Se liquidó el vaso de un solo trago. _Por supuesto que sí. ¿Pero después? ¿A donde voy después? ¿Y con quién? Tal vez declare y me quede. Es mejor la muerte que el exilio que me espera.
_Nadie dijo que te tenías que ir solo…
Una luz de esperanza brilló en su mirada, pero no se atrevió a preguntar.
_Si… _Balbuceó El Rey. _Si yo me voy de México vos te vas conmigo. Si querés… Es todo lo que te puedo ofrecerte.
Su pensamiento se detuvo… El Rey volvió a servir un poco de tequila en cada vaso y Pedro volvió a vaciarlo de un solo trago.
_Pedro, dejá de tomar de esa manera compulsiva. Tenemos mucho que hablar y ya te dije, te necesito sobrio.
Se lo veía tan triste. _Por lo visto hoy no vamos a escribir ningún capitulo. Ni hoy ni nunca más.
_De mi biografía no, o tal vez si. Tal vez sea una buena idea seguir escribiéndola, pero si no es eso, no se… Tal vez podríamos escribir otra historia…
Lo miró y dejó salir el humo de su cigarrillo dibujando un nimbo de humo con los ojos cansados y el alma en un hilo _ No juegues conmigo.
_No estoy jugando.
_No… te entiendo
_Pedro, vos y yo estamos hasta las trancas en el mismo enredo. Si nos mantenemos juntos, tenemos chances de sobrevivir. Si nos separamos, tarde o temprano nos van a dar el pitazo final.
Se lo veía desbastado. Fumaba sin parar. _ ¿Eso significa que vos sos mi salvación y yo la tuya?
Verlo debilitado, observar lo reducido que se sentía, como acorralado en un punto final, era demasiado.
_¡No! No lindo… _Cayó de rodillas a sus pies sin siquiera detenerse a pensarlo. Le quitó el vaso de las manos, aplastó el cigarrillo que Pedro estaba fumando contra el cenicero y tomó sus manos blancas y delgadas entre las suyas, tan fuertes, tan protectoras e imponentes. _ Eso significa que no quiero que te maten… Que me importás y mucho, que necesito que te unas a este plan, para vengar la muerte de Franco y para salvar tu vida.
La forma en la que le devolvió la mirada lo enterneció. _Y la tuya.
Con una sonrisa dulce como los frutos del estío acarició sus cabellos. _La de los dos… Pedro…
Lo miró consternado. _ ¿Por qué no me dijiste esto antes?
Esos ojos apesadumbrados lo traspasaban de dolor. _¡Porque no podía chiquito! No podía… Estaba tratando de salvarte
Lo miraba como se mira la tabla que flota solo a metros en medio del naufragio. La vida o la muerte a cara o cruz
Qué suerte que el gordo bigotudo no estuviera dentro de la habitación
_Gracias._ Y le volvió a sonreír.
Buscó con su mirada la botella de tequila y con un gesto pidió su consentimiento.
_Ya escuché lo que tenías que decirme, y demás está decirte que estoy de acuerdo en todo. A pesar de la bronca que siento agarradita adentro, voy a hacer lo que te prometí. Voy a poner la mente en blanco, por Franco, por su muerte y su memoria, y vamos a esperar juntos el momento de hacer mierda a esa mugre que mató a mi hermano, y que además quiere tu cabeza y mi pellejo. Pero un trato es un trato y la botella de tequila esta noche está en mis dominios. ¿Puedo?
El Rey inclinó su cabeza otorgando el permiso y le devolvió la botella.
Pedro llenó los vasos, volvía a sonreír. Se miraban a los ojos, mas cómplices que nunca.
Del otro lado del cristal el gordo bigotudo enfundado en sus botas de piel de iguana se veía a cada instante más nervioso.
Encendieron un cigarrillo a la vez. Un gesto cómplice, un giño de ojos que lo desbalanceó.
Pedro miró con un dejo de nostalgia el grabador de voz. _ Voy a extrañar a Pedro Marini señor “leyenda”.
_No tenés porque extrañarlo, yo estoy acá y acá voy a estar siempre. Podemos retomar ese juego cuando quieras. Parece que el destino tiene decidido que no podamos separarnos.
Esta vez trató de no vaciar de un solo trago el contenido del vaso, ya no se sentía tan mal. _ ¿Usted es consciente que estamos volviendo a beber demasiado?
Ese “usted” que interponía de tanto en tanto, solo conseguía alterarlo. Le provocaba un magnetismo difícil de ignorar. _La botella de tequila, esta noche, es tu responsabilidad.
Sus ojos tan bonitos y provocadores volvían a sonreír como si estuviera haciendo una travesura. _ ¿Y si no puedo controlarla?
Haberle contado la verdad lo había liberado, podía mirarlo de frente y con serenidad. _Entonces será lo que tenga que ser…
Esas palabras… Rogó al cielo que lo que estaba pasando por su mente no fuera una trampa de su imaginación. _Si eso pasara me gustaría estar a solas con vos.
El mentón erguido, los ojos en punta de almendras y esa voz ronca y sugerente. _Estamos solos.
Relojeó incómodo los cristales que los separaban del guarura enfundado en su ropa espantosa y ese bulto amenazante debajo del abrigo. _No estamos solos. Ese gordo bigotudo no deja mirarnos y eso me intimida.
Se rió. _Dale, juntemos todo esto y hablemos en el hall que separa tu habitación de la mía. Hablemos a solas…
Al verlos partir juntos, detrás de los cristales el gordo hosco se volvió a peinar el bigote con un gesto nervioso. Así era difícil protegerlos…
En el hall que separaba sus habitaciones se sentaron sobre la alfombra, de frente a una ventana provista de un enrejado macizo y sensores de movimiento. Parecía bastante segura. Mirando los jardines siguieron hablando, bebiendo y fumando.
Pedro llenaba los vasos y vaciaba el suyo con impaciencia.
_Si seguís tomando de esa manera, me va a tocar a mi desvestirte esta noche.
Lo miró retozón mientras encendía otro cigarrillo… _ ¿Desvestirme? _ La brasa de su cigarrillo se incrementó mientras sonreía. _No recuerdo haberte desvestido… Tan solo te ayudé a que amanecieras más cómodo.
Tuvo que respirar largo y profundo ante esa provocación. _Lo que sea. Pero si seguís tomando de esa manera me va a tocar a mí socorrerte y mañana vas a tener un dolor de cabeza importante.
Le importaba nada que lo desvistiera, que al otro día le doliera la cabeza, o que pasara lo que tuviera que pasar. Estaba en un viaje del que no quería regresar.
_¿Por qué decidiste salvarme? No sabías nada de lo que ahora sabés, no sabías que Franco era agente de la DEA, ni que tu vida estaba en peligro. No sabías del acuerdo de Moravia con los cárteles de Colombia ni que querían tu cabeza, no sabías que yo estaba al margen de todo… No sabías nada y decidiste salvarme. ¿Por qué? _ Lo enfrentó con esos ojos que atravesaban la más fuerte voluntad.
El Rey quitó sus ojos de los suyos y los fijó en la ventana enrejada. _No lo se Pedro… No tuve ni tengo un motivo. No podía dejarte solo. No podía siquiera aceptar la idea que ese hijo de su chingada madre te matara. Y no me cuestiones… Me ponés incómodo. Hice lo que tenía que hacer…
_Pero te jugaste la vida
_¿Y vos no? ¿Vos no te jugaste la vida al entregarme la agenda?
_Si, pero yo no lo hice por vos. Si no sabía nada. Yo lo hice por mí, pero vos te jugaste por mi si saber lo que se tramaba contra vos.
_Dejalo ahí Pedro, supongamos de hoy en adelante que el destino quiso que así fuera. ¿Vamos a dormir? Ya es tarde y hemos bebido mucho. _Ya no podía sostener esa conversación.
_Hay algo que me gustaría contarte. _Después enmudeció como si eso fuera todo. Como si no estuviera seguro. Tal vez esperando un comentario de su parte que le diera lugar a confesarlo o no, pero él no dijo nada. Permanecía inmóvil mirando la noche.
Ninguno dijo nada, se quedaron callados por largo rato
“No estoy del todo convencido de querer escuchar tus confidencias”
Al no tener respuesta, y bastante desinhibido por el tequila, siguió hablando. _Tal vez porque sos superior a mí, en conocimientos, en inteligencia, también en años y en todo, a veces me sorprendo mirándote de una manera que me tranquiliza o me intranquiliza, según las circunstancias.
El Rey se recostó sobre la alfombra del hall y acomodó sus manos debajo de su cabeza. _Cuando uno está cansado hay cosas que es mejor ignorar, y esta noche estoy muy cansado, tal vez porque fumé y tomé mucho y ahora no duermo.
Pedro se recostó a su lado. _Yo tomé mucho más que vos, y también estoy cansado, pero no de la noche sino de la vida, para mí la palabra mañana no existe, pero la neta no me importa, lo único bueno es estar acá, a tu lado, eso me hace dejar de pensar en lo que perdí afuera
_Pedro…
_¡Shhh! ¡Tranquilo…! Mañana podés hacer de cuenta que esta charla no existió y echarle la culpa al tequila _Hablaba como si pensara, en voz muy baja.
Hubo un resplandor que lo sacó de su ensimismamiento. El Rey acababa de encender un cigarrillo y se lo pasó. Inmediatamente encendió otro para él.
Puso el cenicero sobre su vientre y se quedaron callados de nuevo.
La brasa del cigarrillo se acentuó _ ¿Tenés dueña? ¿O dueño….?
No pudo evitar sonreír en la penumbra. _ ¿A qué viene esa pregunta?
_A tu biografía. _ Susurró bajito, y los dos rieron en la oscuridad.
_Es una pregunta difícil de responder
_Hacé el intento
_Hubo gente que estuvo buscando, claro. Creían tener ciertos derechos. Pero de eso hace tiempo. Ahora hace largo rato que todo eso terminó
_Entonces… ¿se supone que podría seguir hablando?
Volvió a sonreír en la oscuridad. Era mucho menos incómodo de lo que había imaginado… Hasta podría definirlo como algo grato. Era lindo estar ahí, tirado sobre la alfombra y sentirlo a su lado.
– Pedro, lo que decimos nos aprisiona más de lo que hacemos… Pensá bien lo que vas a decir. _ Sentía curiosidad pero también deseo que esa conversación terminara. “Si se calla ahora, siempre podremos hacer de cuenta que esta charla no existió. No quiero que mañana lamente haber dicho cosas que no debía. Cosas que me quedan muy lejos, donde no se si puedo seguirlo. Si se calla ahora siempre podremos callar sobre esto, echándole la culpa al fandango y al tequila.”
Pero muy a su pesar, Pedro siguió hablando. _Puede que algún día te proponga algo, vos y yo, juntos._ Giró su cuerpo para quedar cerca del suyo y su respiración se volvió un geiser de energía que lo dejó sobrevolando
El Rey contuvo el aliento. Estaba demasiado cerca. No podía callar, ni tampoco responder. Hacía falta una respuesta, pero él le alivianó el momento.
_No digas nada ahora. Todavía no te propuse nada. Ya lo diré y ya responderás cuando llegue el momento. Si es que llega.
Sin especular, sin premeditarlo, sin deliberar sobre las consecuencias de su gesto, Pedro pegó sus labios a los suyos y se detuvo solo unos segundos sobre ellos para dejar salir de su boca lo que venía sintiendo desde que lo vio por primera vez.
_Pedro…
_No digas nada. Por favor… no digas nada.
Se abrazó a él y cerró los ojos. Estaba donde quería estar.
El peso de su cuerpo, el ritmo de su respiración y ese gesto descontracturado le advirtieron que estaba profundamente dormido.
Sin especular, sin detenerse a pensarlo, sintiéndolo tan pagadito y abrazado a su cuerpo lo envolvió en sus brazos. No era tan difícil como había pensado… Finalmente se dio cuenta que no era tan embarazoso romper con los perjuicios, le había gustado ese beso sutil y tierno. Observándolo dormir, se animó y le robó un beso suavecito de los labios entreabiertos, después cerró los ojos con una sonrisa que le abarcó toda la piel.
Esta vez fue él quien se sintió El Conde de Montecristo, encarcelado y moribundo durante años en una prisión que él mismo había creado, una prisión que había sido su fortaleza hasta encontrarse con ese hombre que le legaba un tesoro escondido, la liberación, un sentimiento al que aun no podía darle nombre y la reconstrucción de su triste historia.
Se sintió volar por el aire, un poco confundido, pero también convencido que ese era el camino a la libertad
Antes de quedarse dormido dio gracias a Dios, al santo Malverde, a Franco, a su bendita y maldita agenda, a la Dea, a Moravia, al pinche Gato que el diablo tuviera en el mismo infierno, y a todo lo que había conspirado, sin saberlo, para que ese ángel durmiera junto a él.
Lo volvió a abrazar y posó su mirada en ese firmamento oscuro que estaba mucho más allá de la ventana. Contigo la noche más bella…
CONTINUARÁ…
""Se sintió volar por el aire, un poco confundido, pero también convencido que ese era el camino a la libertad
ResponderEliminarAntes de quedarse dormido dio gracias a Dios, al santo Malverde, a Franco, a su bendita y maldita agenda, a la Dea, a Moravia, al pinche Gato que el diablo tuviera en el mismo infierno, y a todo lo que había conspirado, sin saberlo, para que ese ángel durmiera junto a él.
Lo volvió a abrazar y posó su mirada en ese firmamento oscuro que estaba mucho más allá de la ventana. Contigo la noche más bella…"".dicho esto yo digo GRACIAS.....tal vez no sea mucho pero para mi es como volver a vivir....amo a ese par y tu Fics me parece maravillosa.....Volvió parte de tu prosa poética y eso me maravilla.....Vos escribís y yo disfruto como si estuviera escrita solo para mi.....Te amo amiga.....nunca dejes de escribir esa es TU VIDA........GRACIAS....
¡Gracias Mirta! ¡Gracias amiga del alma! Igual que El Rey lo hizo con Pedro. te mentí un poquito cuando te dije que faltaba mucho pero mucho para que hubiera un acercamiento jajaja! Es que supuse que valía la pena la sorpresa. Un abrazo inmenso mujer!
EliminarAyyyyyy por favor!!! Me mueeeeroooooo!!! Se besaron suavecito!!! Y al Rey le gustó!!!
ResponderEliminarQué bárbaro el trasfondo... Nada es lo que parece... Pero lo importante es que están condenados a estar juntos, por las circunstancias pero ya se ve también que por sus corazones...
Una delicia... Una delicia cada descripción, cada detalle, cada ritmo y tiempo para cada cosa... Y menos mal que se pusieron al resguardo del gordito bigotudo, je!
Es hermosa esta historia, muy hermosa!
Ahhhhhh... Y Pedro en esa foto está como para que el Rey caiga rendido y obnubilado de rodillas a los pies del escritor! Ojalá siga haciendo que Pedro escriba, porque les va a hacer bien a ambos...
Agradeció hasta al malvado Gato que le permitió tener a ese ángel al lado suyo, ja!
Beso grande!
¡Ay Tocaya...! ¡Tocaya, cuanto me costó escribir este capítulo! Las musas estaba escondidas y fue todo un desafío. ¡Gracias Guille! Creo que ese acercamiento tuvo mucho que ver con que El Rey se haya animado a contarle toda la verdad. Y coincido con vos en que sería una muy buena idea que Pedro - Marini o Beggio - siga escribiendo esa biografía. Están benditamente condenados a estar juntos y es una hermosa manera de conocerse a fondo. ¡Mil gracias por el apoyo! Publiqué insegura, no podía discernir si estaba bien logrado. Tal vez porque son tiempos difíciles como te dije... Un beso inmenso amiga!
Eliminarayyyyy!!! Sandra!!! Por favor! que belleza! No puedo sentirme mas frustrada al no poder expresar en palabras lo que me gustaría decirte. Es un verdadero placer leer-te. Generalmente se dice "es como degustar el mas fino de los vinos" pero como no me gusta el alcohol, solo te podría decir que no hay exquisitez que supere esto ;) Hermosísima historia! Tan bien narrada, tan delicada, tan "angelada". El lugar, los modismos, los detalles, los sentimientos, la trama .... tus palabras. Bueno, así la siento yo. Ese acercamiento tan natural que solo el amor puro provoca. Una belleza!!! Me dejas en el aire con cada capítulo y con un hermoso sentimiento en el alma. Adoro vivir (al menos por un rato) en este mundo de fantasía. Gracias Sandra!!!! como siempre!!!! Besos Romina
ResponderEliminarPD: NI SE TE OCURRA DEJAR DE ESCRIBIR ESTA HISTORIA O CUALQUIER OTRA (LLÁMESE MERCERÍA, o etc). Pedí lo que quieras ;)
Romi de mi corazón.. La última palabra que tenés que usar para describir esas devoluciones tan hermosas que hacés todo el tiempo, esa ansiedad, tu dulce insistencia, es "frustrada". Sos una catarata de amor que se siente, empuja y da fuerzas para seguir. ¡Gracias por tanto Romi!
EliminarDESPUÉS DE ROGAR Y PEDIR LE A DIOS A LOS SANTOS Y HASTA A LA PACHA MAMA ESTA MUJER ESCRIBIÓ ...... UN CAPITULO A PURO TEQUILA YA MANDO EL CAMIÓN CARGADO DE TEQUILA PARA SEGUIR ABASTECIENDO ..... PERDON MONICA DE LANUS .... LAS NOCHES MAS BELLAS
ResponderEliminarFELICITACIONES
PERDON DE NUEVO MARA ROSAS
EliminarSi, me hago cargo Mara. Este capítulo tardaba en nacer. Tal vez por esos días especiales que tenemos los seres humanos. Capitulo a puro tequila! Mande el cargamento que se vienen las noches mas bellas! Un abrazo inmenso amiga! Y graciassss!
EliminarYo no tome tequila pero me siento en las nubes!!!! Este acercamiento casi te diría delicado los hace olvidar del peligro en que se encuentran!!! Me encanto Pedro ofreciendo pero sin exigir nada hasta el momento adecuado que supongo llegará muy pronto si no mueren antes por efecto del tequila..Narcos se hace esperar pero cada palabra que escribís vale la espera... Muchas gracias por seguir soñando juntas ..Pilat
ResponderEliminar¡Pilar...! ¿Viste lo que es Pedro? Me mata su dulzura y esa entrega sin pedir nada a cambio. No pide, no presiona, libera la situación y logra el efecto mas deseado. El Rey ha caído rendido a sus pies. ¡Gracias Pilar! ¡Gracias por soñar junto conmigo en cada capítulo de Narcos! ¡Abrazo inmenso!
EliminarME ENCANTO, ME ENCANTOOOO, ME ENCANTO!! CASI QUE CONCRETAN, POR FAVOR, ESTOY ANSIOSA!! MUCHAS NOCHES Y DIAS DE SEXO DESENFRENADO Y SOBRIOS, POR FAVOR PORQUE SINO SIEMPRE QUEDA LA OPCION DE ECHARLE LA CULPA AL TEQUILA!!
ResponderEliminarNECESITO LA CONTINUACION PRONTITOOO, NO ME DEJES ESPERANDO MUCHO Y A TODAS LAS QUE ESTAMOS ATRAPADISIMAS!!
NATI
¡Jajaja! Muy buena tu apreciación Nati... siempre se le puede echar la culpa al tequila. Pero algo me dice que no va a ser este el caso... Estos dos están encandilados y ya no hay tequila que justifique lo que se viene. Ya vamos con la continuación. Está en pleno proceso. ¡Gracias por acompañarme en esta aventura! Un abrazo inmensamente Guilledrista!
EliminarHermoso me emocione mucho
ResponderEliminar¡Gracias! ¡Muchas gracias! Es hermoso leer esto, porque esta vez tuve muchas dudas son el capítulo. Me emociona que te haya emocionado. ¡Gracias!
EliminarGuille PEdris! estoy absolutaente asombrada y anonadada...cómo puede ser que tengas tantas dudas con un capítulo y despues resulte tan pero tan endemoniadamente hermoso! Primer acercamiento...que belleza...que poesía...un placer de principio a fin ...te felicito cómo siempre un verdadero placer leerte...me quedo con esto....l tomarlo no solo lo miró. Esculpió con sus ojos los suyos. Se tomó el tiempo que necesitaba para grabarlos en su mente, con miedo, mucho miedo de no volver a verlos nunca más, con ese temor imposible de calcular que le dejaba su posible reacción....y esto...Para que seguir negándolo. Estaba encarcelado en esos ojos, recluido en el aura que los rodeaba, fascinado con su historia y definitivamente confinado a su naturaleza, a su belleza, a su valentía, a su dignidad, y a todo lo que formara parte de su existencia....gracias totales!
ResponderEliminarLa que debe dar las gracias totales soy yo Sil, en primer lugar por esas fotos cada día mas preciosas y segundo, por este apoyo incondicional en días tan difíciles. ¡Un abrazo inmenso amiga y gracias por tanto!
EliminarMe encantó de principio a fin. Qué sorpresa lo de Franco! Genial la manera sutil en que se van acercando... y el gordo bigotudo qué hinchapelotas... no les pierde pisada, pero por suerte tienen un lugar donde encontrar más privacidad (por supuesto la antesala de otro lugar mejor aún). Me deja intrigada qué le quiere proponer Pedro... y por supuesto, cómo seguirá esta relación después de ese beso y ese abrazo... gracias por escribir, supongo que te hace bien a vos y nos hace bien a los que necesitamos salir un ratito de la difícil realidad. Un beso enorme! Mary
ResponderEliminarMary... ¡Gracias! Que lindas palabras.. Tenía dejado dejar la verdad sobre los secretos de la agenda para el final, pero supuse que si El Rey no lograba sacarse de adentro semejante confesión, el acercamiento no iba a ser tan intenso y verdadero como fue. Ahora ya no hay nada que reprocharse, de acá en adelante si deciden pasar juntos "las noche mas bellas" no habrá secretos que un día se intepongan en el sentimiento que empieza a surgir. ¡Gracias bruja! ¡Mil gracias!
Eliminar“Quiero lamer tus heridas,quiero escuchar tus silencios"
ResponderEliminarAhi està la alquimia total de este vinculo tan especial entre los protagonistas de tu historia y tb de la original 2 seres q se "encuentran definitivamante" and "that`s it"
Te felicito,me encanta còmo llevàs adelante esta historia ,los ritmos y ese clima tan misterioso de miradas y gestos sutiles pero que expresan tanto.El Rey me resulta fascinante ,sobre todo,ahora que comienza a mostrar su vulnerabilidad y la posibilidad de querer y dejarse querer por Pedro,tan dulce y necesitado tb de amor.Esa conversaciòn en el hall fue hermosa,de repente recordè:"buscamos los lugares para estar juntos"
Què bellas palabras xa describir la llegada de este gran e inesperado amor:
"Lo inesperado se presenta de repente, sin estridencias, sin rótulos que lo anuncien, sino deslizándose de forma imperceptible.Un destino que llega manso, del mismo modo que podría no haber llegado nunca" PD.
Bellas palabras son las tuyas.... ¡Que hermoso y edificante todo lo que expresás...! ¡Gracias! Tiraste anclas en las mismas frases o situaciones en las que yo me quedé pegada para la continuación. Simbiosis. ¡Hermoso comentario! ¡Gracias! Muchas gracias..
EliminarBELLISIMO!!
ResponderEliminar¡Muchas gracias Adriana! Muchas gracias....
Eliminar"!Lo volvió a abrazar y posó su mirada en ese firmamento oscuro que estaba mucho más allá de la ventana. Contigo la noche más bella…"
ResponderEliminarANIQUILADA,DESPARRAMADA,DEVASTADA.
AYYYY!!! DUEÑO DE SINALOITA,CADA DÍA TE QUIERO UN POQUITO MAS.
¡QUE EMOCIÓN LEER LAS PALABRAS FINALES DE ESTE CAPITULO! NO ME LO ESPERABA.
SOSPECHO QUE VENDRÁN DÍAS,NOCHES DE ABSOLUTA ANGUSTIA Y DESESPERACIÓN, PERO SEGURAMENTE ESTARÁN MAS JUNTITOS QUE NUNCA, Y ENFRENTARAN LA IRA DEL DESTINO. ACUÉRDENSE QUE LEJOS DE TODO Y DE TODOS, EXISTE UN LUGAR , DONDE LOS PREJUICIOS QUEDAN DE LADO, DONDE LOS MIEDOS SE DESVANECEN, DONDE HAY QUE DEJARSE LLEVAR DE LA MANO LA NOCHE MAS BELLA...VUELVO A ESCRIBIR, LO SUYO PEDRIS ES UN ESCÁNDALO, UN DESCARO.CAPITULO PARA ALQUILAR TODOS LOS BALCONES TODOS.
"Sin especular, sin premeditarlo, sin deliberar sobre las consecuencias de su gesto, Pedro pegó sus labios a los suyos y se detuvo solo unos segundos sobre ellos para dejar salir de su boca lo que venía sintiendo desde que lo vio por primera vez." SUBLIME,ENCANTADOR.PEDRO ES PEDRO.
"Observándolo dormir, se animó y le robó un beso suavecito de los labios entreabiertos, después cerró los ojos con una sonrisa que le abarcó toda la piel." SI,SI, DEFINITIVAMENTE, DUEÑO DE SINALOITA, ME VAS A ROBAR EL CORAZÓN.
ESTE CAPITULAZO SE HIZO ESPERAR PERO VALIÓ LA PENA, VARIOS TEQUILAS VOY A NECESITAR PARA ALIVIANAR LA ESPERA.
TODOS LOS APLAUSOS TODOS.TODAS LAS FELICITACIONES TODAS.
"Miran al cielo y piden un deseo:
contigo la noche más bella.
Amores imposibles
que escriben en canciones
el trazo de una estrella.
Cartas que nunca se envían.
Botellas que brillan
en el mar del olvido.
Nunca dejes de buscarme
la excusa más cobarde
es culpar al destino,
es culpar al destino."
MIRAN AL CIELO Y PIDEN UN DESEO CONTIGO LA NOCHE MAS BELLA"MONICA DE LANUS.
MÓNICA DE LANUS... CREO QUE EL REY TE HA SORPRENDIDO Y LENTAMENTE HA SABIDO COMO CAUTIVAR TU CORAZÓN... ME DECLARO CULPABLE DE QUE ESAS ÚLTIMAS PALABRAS HAYAN SIDO DISPARADAS DIRECTO A TU CORAZÓN... SABÍA CUANTO TE IBAN A LLEGAR.
EliminarESTÁS EN LO CIERTO, VENDRÁN DÍAS DIFÍCILES, NOCHES DE INCERTIDUMBRE Y DESESPERACIÓN, PERO ES UN HECHO QUE ESTARÁN MAS JUNTITOS QUE NUNCA... Y QUE JUNTOS ENFRENTARÁN EL DESTINO. SERÁ A MATAR O A MORIR, DEFENDIENDO LA VIDA Y PENSANDO EN ESE LUGAR DONDE LOS PREJUICIOS SE DESVANECEN Y DEJÁNDOSE LLEVAR DE LA MANO POR LA NOCHE MAS BELLA...
"Miran al cielo y piden un deseo:
contigo la noche más bella.
Amores imposibles
que escriben en canciones
el trazo de una estrella.
Cartas que nunca se envían.
Botellas que brillan
en el mar del olvido.
Nunca dejes de buscarme
la excusa más cobarde
es culpar al destino"
ACÁ YA NO CABEN LAS EXCUSAS, SERÁN LAS NOCHES MAS BELLAS, CUESTE LO QUE CUESTE Y PASE LO QUE PASE. ESTÁN CONDENADOS A ESTAR JUNTOS...
¡GRACIAS MÓNICA! UN ABRAZO INMENSO MUJER!
Un capitulo increíble y bellísimo
ResponderEliminar¡Gracias Valeria! Me alegro que te haya gustado. Un besote amiga!
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