Dedicado por la autora con especial cariño a Ángela E Dos Santos.

"El destino ha tirado la moneda al aire y todavía no ha caído ni de un lado ni del otro... pero!!!!! ¿Por qué siempre hay un pero? Como dijo Isaac Newton: “Todo lo que sube tiene que bajar”. L@s invito a empezar a recorrer los últimos capítulos...
Madame Butterfly
Seguía besándolo sin ningún pudor, no le importaba el lugar y menos que hubiera otras personas. Escucharlo hablar en su oído mientras sus manos recorrían su cuerpo y que lo mismo le causara una tremenda vergüenza y a la vez una dantesca excitación, era algo fuera de la común.
- Te gusta lo que te hago... ¡Qué carita…! Estás colorado, jajaja!
- Cállate! Se van a dar cuenta, boludo…
- Y si… Esa es la parte buena de esto al hacerlo acá. El mantener sexo a sabiendas que en el exterior el resto de los usuarios están más pendientes de nuestros jadeos que de sus necesidades biológicas aumenta considerablemente el grado de excitación mío, y el tuyo también. ¿O no? Lección dos: cualquier lugar es bueno.
- ¿Enloqueciste…? Vamos a ir presos!
- Eso también es bueno, vamos a la misma celda. ¡Jajaja!
- ¿De qué te reís?
- ¿No decías vos que me ibas a destronar? Mirá como estás, colorado como un tomate y cagado de miedo.... Te lo dije, te falta mucha sopa para llenar mis zapatos.
Sus palabras fueron una provocación y aceptó el reto. Si quería guerra se la iba a dar... Sin ningún pudor empezó a tocarlo, sus manos hurgaron bajo su camisa buscando su piel, su boca… Inició el recorrido besando desde su frente y bajó por su cuello, volvió a su boca y ahí se entretuvo mordiendo esos labios finos....
Al verlo reaccionar no se quedó atrás, él también tocó su cuerpo con furia, sus manos traviesas llegaron a su miembro que con un leve masaje le hizo escapar de sus labios varios gemidos.
Su lengua jugaba con la otra lengua el juego eterno de la seducción.
- Ay!!! No me muerdas, me dolió!
- Te lo merecés por buscar camorra.
Ninguno de los dos quería ceder terreno, se besaban, se tocaban desesperados en una entrega frenética. Guillermo con una mano desabotonó su pantalón y puso la mano de Pedro sobre su miembro erguido
- Pedro, chupámela… ¡La tengo dura!
- No, ya te lo dije. Guillermo… ¡yo también la tengo dura! ¿Qué te crees? ¿Que soy de piedra?
Tan apretados estaban que al moverse se golpeaban sin querer contra la pared o la puerta
- Quédate quieto, me golpeaste!
- Date vuelta…
- ¿Para qué?
- Para que va a ser, atorrante.. Para cogerte.
- Ya lo sabía… ¿y yo que gano a cambio?
- Te la chupo como a vos te gusta, dale che!
- Quiero algo a cambio.... Guillermo
- ¿Que querés? Pedirme.
- Te quiero a vos… te quiero coger
- ¡Jajaja! Enloqueciste pendejo.
- Yo digo lo que quiero Guillermo… ¿aceptás?
Tanto tirar de la cuerda y el querubín con una sola frase lo dejó en jaque, ¿y ahora que iba a hacer?
- ¿Qué…? ¿Lo vas a pensar mucho? ¡Jajajaja!
- ¡Vení para acá, calienta pija!
Se acercaron y comenzaron a besarse con pasión, con unas ganas irrefrenables, sus gemidos fueron escuchados por las personas de afuera que disgustados por lo que estaban escuchando salieron del baño golpeando la puerta.....
- ¿Y ahora de que te reís?
- Me río de nervios… seguro que se fueron a quejar y ahora va venir alguien.
- ¿Y te parece gracioso? Chupámela… que la tengo dura
- Ya te dije algo, aceptás?
- ¡Acepto! ¡Acepto…! ¡Chupámela bien chupada, pendejo del orto!
Guillermo se excitó mas, su querubín se agachó y emprendió con sus besos la senda desde la parte baja de la cintura llegando a la zona prohibida. Al borde de la locura, un gemido escapó de su boca mientras cerraba sus ojos y tomaba la cabeza de Pedro para guiarlo.
- Chupala Pedro, haceme terminar en tu boca.
El querubín, un poco por vergüenza y un poco por maldad, se levantó rápidamente. Guillermo al sentir su escape abrió sus ojos con furia.
- No te creo Guillermo, seguro que después no cumplís. No te lo merecés.
- ¡A mí con la verga parada no me dejás!
- ¡Jajaja! ¡Y si que la tenés parada…!
Mientras Pedro observaba su miembro
La puerta se abrió, el encargado del restaurante ya había recibido las quejas de los desconocidos y golpeó el cubículo donde estaban ellos.
- Perdón señores. ¿Pasa algo?
Tomó la palabra Guillermo mientras le tapó la boca a Pedro
- Si, disculpe. Mi compañero está descompuesto.
- ¿Necesita ayuda? ¿Llamo al SAME?
Pedro -como un demonio- le hizo una seña a Guillermo con las manos (el puño cerrado llevándoselo a la boca) y se rió. Guillermo se sorprendió de su osadía y despacito le susurró
- Solo vos quiero que me la chupes.
Y contestó fuerte para afuera
- No gracias. Termina de vomitar y salimos
- Bueno señor, enseguida vuelvo a ver como sigue todo
- Gracias.
Pedro se reía y se tapaba la boca. Guillermo lo miraba furioso
- ¿Te parece graciosa la situación?
- Si, muy graciosa! Nunca me imaginé verte así, con los pantalones bajos dando explicaciones. ¡Jajaja!
Se acerco a él todo lo que pudo
- Mirá vos… Con lo caliente, mas lo furioso que estoy y vos tan gracioso!
Su mirada fría daba a entender que estaba más furioso que caliente. Pedro dejó de reír y buscó amparo en una frase poniendo cara seria.
- Bueno salgamos ya, el tipo va a volver y que le vamos a decir?
- ¿Y vos pretendés que yo salga así como estoy? Chupámela!
- ¡Te dije que no! ¡Qué obsesión qué tenes! Déjame salir…
Con toda la bronca contenida y más de solo pensar que el pibe de ahí afuera lo tuviera como primer plato después que él lo excitó para otro, eso si que no estaba en sus planes
- Primero te la voy a poner y después te podés ir bien a la mismísima mierda si querés
- ¿Por qué te alterás Guillermo? El encargado puede volver…
- Me importa muy poco si vuelve. ¿Tan cagado en las patas estás? ¿Así pensás ocupar mi lugar?
Se sintió dolido, si no demostraba que podía con esto y mucho mas, Guillermo iba perder interés en él y eso no era bueno por dos razones. Se daría cuenta que no estuvo con otros y saldría a buscar afuera lo que él no le daba en ese momento, y sus celos renacieron.
Le tomó los labios y reinició sus besos vorazmente mientras sus manos hurgaban entre sus piernas.... Guillermo al sentir su entrega le aflojó la ropa arrasando todo a su paso
- Me doy vuelta?
- Shhh no… bájame todo el pantalón
Bajó la tapa del inodoro, se sentó y ubicó a Pedro arriba suyo
- Vení mi endemoniado, agárrate de mi cuello. Ahora vas a ver lo que es bueno.
Lo atrajo hacia él y muy despacio lo fue penetrando
- ¡Huy…! ¡Me dolió!
- ¡Shhh…! Ahora ya no va doler… ¿Y ahora quien es el gracioso? Movete
- Cambiemos de posición… me duele.
Guillermo se chupó el dedo y se lo metió en su ano donde inició un exaltado avance, en segundos los gemidos de Pedro y su dedo completamente húmedo le dieron a entender que ya estaba preparado para recibirlo.
- Ahora si sentímela toda querubín
Se movían a compasadamente, Pedro arriba de Guillermo que sentado en el inodoro impulsaba sus caderas y con su mano guiaba a su miembro adentro de Pedro… Él murió de placer. Después de haber sentido su dedo moverse adentro suyo, ahora su miembro ocupaba el lugar colmándolo todo en su interior
- ¡Mmm…! Te gusta chiquito
- ¡Ahhh…! Quiero terminar Guillermo… ¡Ahhh!
- Terminá Pedro… quiero verte masturbarte. Tócate.
Sin pensarlo dos veces y en un estado enajenado tomó su miembro y empezó un frenético movimiento.
Guillermo observaba las facciones de su cara, los cambios que se producían en ella y sus gemidos. Eso lo excitaba mas, quería dejarlo satisfecho, saciado, agotado como lo estaba él, y se dejó llevar al sentir como ese líquido caliente se esparcía por todos lados. Buscó su boca para besar esos labios gruesos que sonreían
- ¿Y ahora de que te sonreís vos?
- Tenés toda la camisa sucia… ¡jajaja!
- Si hubieses usado el papel higiénico esto no pasaría.
- ¡Dejá de retarme! Estuvo bueno…
- ¡Bueno es poco, querido! Fue excelente… aunque alguien puso obstáculo
- ¡Jajaja!
Lo cayó con un beso.
- Dale, arréglate y salgamos de acá, y escúchame bien. Cambiar el escenario de vez en cuando puede ser excitante y aunque al principio esto pueda parecer incómodo, pero… porque siempre hay un pero, una vez aprendido el morbo que provoca el exotismo y la aventura, suple con creces la elasticidad de la cama y la suavidad de las sabanas
Y lo besó de nuevo...
Marcos ya no sabía que decir, ya había usado sus mejores chistes y hablaron de todo los temas: política, religión, mujeres… y Guillermo no aparecía! Sus comensales lo interrogaban con la mirada preguntándole donde andaba su socio.
En otra mesa no tan alejada Marcelo observaba para los baños preocupado ya estaba por ir a buscarlo cuando lo vio venir.
- ¿Que te pasó Pedro?
Se sentó en la silla como pudo mientras miraba pasar a Guillermo a su mesa Marcelo le siguió su mirada.
- ¿Quién es ese tipo?
- Es Guillermo, Marcelo. Es él.
La cara lo delató
- ¡Jajá! ¡No me digas que vos y él…! No Pedro, no me lo contestes… ¡Lo hiciste en el baño! ¡Jajajaja!
- Cállate y déjate de reír que nos está mirando.
- ¡Ustedes no tienen límites! ¿Cómo sabía que estábamos acá?
- Dice que fue de casualidad y te invitó a un trío.
- ¡Ah no! ¡Conmigo no cuentes! A mí me gustan las mujeres de aquí a la China.
- Marcelo vos tenías razón, a Guillermo le pican los celos, pero me tengo que asegurar. ¿Pediste el café?
Marcos respiró hondo al verlo venir
- Les pido mil disculpas… Algo me cayó mal. ( O demasiado bien, pensó )
- No se preocupe Graziani, su socio nos entretuvo muy bien.
- Me imagino. ¿En qué nos quedamos?
Mientras Marcos y los demás comensales hablaban de negocios los ojos de Guillermo se iban hacia la otra mesa. Ahí se veía a un Pedro distendido, de gran charla con su compañero. Risas mutuas y palabras dichas en voz baja. Nunca se atrevió a mirar donde estaba él y eso le causó bronca, y más después de lo vivido.
“A la mierda todo” pensó para si
- Les pido mil disculpas, no me siento bien. Los dejo con Marcos, un excelente abogado y les prometo que la próxima comida va ser más agradable.
- No se preocupe Graziani, esperamos que se mejore.
Los demás asintieron con la cabeza mientras él saludaba a todos y palmeaba en la espalda a Marcos
- Te llamo para ver como seguís.
- Claro, por supuesto
Se alejó de la mesa. Iba hacia la puerta cuando volvió sus pasos hacia otra mesa
- ¡Viene para acá…! Marcelo, ojo con lo que decís.
- ¿Para acá?
- Buenas noches… ¿no me presentás?
- Vos te podés presentar solo
Lo miró fijo a Marcelo
- Hola, un gusto. Soy Guillermo, trato de enseñarle modales pero me cuesta. No se deja disciplinar.
- ¡Jajá! Un gusto…. Marcelo. ¡Si lo sabré yo que Pedro es indomesticable!
- Bueno, ¿ustedes dos se unieron para criticarme?
- Por supuesto que no mi querubín.
Pedro se puso de todo los colores al escuchar como lo llamó.... Guillermo le sacó la ficha enseguida. Este pibe no era del palo y lo mejor de todo, no era un supuesto rival… y por alguna razón, le cayó bien.
- Espero que alguna vez nos volvamos a ver
- Guillermo !!!
- ¡Tranquilo Pedro…! Solo como amigos, no me lo voy a ligar
- ¡Jajaja! ¡Qué alivio!
-Fue un gusto... (y lo miró a Pedro) A vos te espero afuera en cinco...- (mirando su reloj) mientras se alejó hacia la salida
- Chau Guillermo! Este tipo es todo un personaje Pedro, y está perdidamente celoso de vos… O sea….
- ¿O sea que Marcelo?
- Está perdidamente enamorado de vos
La moneda cayó y con ella los secretos. La verdad se mostraba ante sus ojos para los dos.... Mientras Guillermo tomaba aire y observaba el cielo estrellado, en su interior tenía que aceptar varias cosas. Que su coraza estaba rasgada, que los celos eran un solo paso hacia el amor y que perdió la apuesta
- ¡Andá Pedro! Se te va el reloj… Movete pelotudo!
No se podía mover. Si era verdad lo que Marcelo decía ¿donde quedaba su venganza? ¿Qué iba a hacer?
- Pedro, que te pasa?
- Nada… mañana te llamo. ¡Huy… te dejo la plata!
- Pago yo, mañana arreglamos,
Salió a las apuradas... Ahí estaba, en la vereda. Esperándolo
- ¿A dónde vamos?
- Primero a un lugar y después al loft
- Que… ¿voy a ser tu chófer?
- Si, ¿hay algún problema?
- No, claro que no.
Recorrían en el auto las calles de Buenos Aires, Pedro puso la radio favorita. La locutora en ese momento daba una frase al aire.
"El amor no se elige, te elige… Un día
te das cuenta que no soportás vivir sin él
que cuando estás con él,
piensas que dentro de un rato él se irá, y lo besas
con tanta pasión,
como si ese beso fuese a parar el tiempo o darte más minutos con él.
El amor ya te escogió y tú tienes
que dejarte llevar ...." Julio Cortázar
- ¿A dónde vamos?
- A mi casa
- ¿Al loft?
- No, a mi casa. Seguí varias cuadras mas, yo te guio.
Tragó saliva y dejó entrar aire en sus pulmones, nunca se imaginó que le pidiera que lo llevara a su casa, con un poco de miedo tapado de cinismo le preguntó
- ¡Guaaa…! ¿Me vas a presentar a tu familia?
- ¿Vos que pensás de mi, Pedro? ¿Qué enloquecí? ¡Te pedí un favor…! ¿No me querés llevar? Está bien, me bajo y tomo un taxi… y por favor, sacate esa careta de superado. ¡Por favor!
Callado siguió sus indicaciones. Bien merecido tenía el reto. Cuando llegaron le dijo que lo esperara, que ya volvía.... Pedro fumaba intranquilo de curiosidad, miró la fachada de la casa… solo por eso a su mente vinieron preguntas sin respuestas.
Lo vio salir con un bolso pero no le dijo nada
- Vamos.
- Vamos. ¿y ese bolso?
- lo llevo al loft para agilizar mis tiempos.
- Ah… yo creí que querías comenzar algo serio conmigo- dijo serio.
Se quedó en suspenso, era la primera vez que este demonio lo dejaba sin palabras....
- ¡Jajaja! Tranquilo Guillermo… que no te vaya a dar un infarto!
- ¡Vos sos tremendo, demonio!
- No Guillermo… A veces ángel, a veces demonio, pero siempre yo.
Y lo besó en la boca con mucha pasión.
BABYLON continuará
Gracias Madame!!!!!!! La felicito es todo un hallazgo......Su fics esta llena de sorpresas......Ud. Madame es una caja llena de sorpresas......Nunca olvide el amor que sus lectoras tienen por esos personajes....... Se la saluda con respeto ......Mirta....
ResponderEliminarMe encantó!!!
ResponderEliminarmmmmmmm... me encanta esta fic. gracias por escribir. besos!
ResponderEliminarNo se puede creer el erotismo que trasmiten todos los capítulos.pero este es infartante !! No tengo ni idea como va a seguir pero yo quedé de cama !!!Magistral !!! Increíble!!! Sin palabras y sin respiración ..no puedo decir más...Gracias. Pilar
ResponderEliminarmuy bueno señora mara rosas
ResponderEliminarBueno Madame... Ya lo he leído tantas veces que podría citar párrafos enteros de memoria. El encuentro sexual dentro del baño... que decirle. Me hizo volar! Muy osado, me encantó ese tironeo, esa mezcla de demanda y entrega. Muy jugado, pero muy bien logrado.
ResponderEliminarAhora vamos a la otra cara de la moneda... Los celos de Guillermo me matan, el desparpajo con el que abordó la mesa donde Pedro estaba cenando con Marcelo me encantó. ¿De que te vas a disfrazar Guillermo ahora? De verdad tu coraza se ha rasgado y esos celos están a un paso de enamorarte del querubín. ¿Y ese bolso? ¡Mmmmm... esto se las trae! ¡Felicitaciones Madame! Su pluma me tiene atrapadísima!
BUENO,BUENO,BUENO.CHEQUEO CARDIOLOGICO. AUDACIA SIN LIMITE.
ResponderEliminarCAPITULO,DESMEDIDO,LASCIVO,ARDIENTE,LUJURIOSO SALAZ,OBSCENO.
USTED SEÑORA BUTTERFLY ES UN ÁNGEL Y UN DEMONIO.MEZCLA PERFECTA, TAL VEZ.
PEDRO ES PEDRO.
GRAZIANI,SIGUE EVADIENDO. NO ME CONVENCE. LO QUIERO ABSOLUTAMENTE ENTREGADO, DESARMADO...DE AMOR.USTED SABE SEÑORA COMO HACERLO, UTILICE EL ARMAMENTO PESADO, TODAS LAS ESTRATEGIAS TODAS. CONVENZAME, QUE ES MERECEDOR DEL AMOR DE CIELITO.
SE MERECEN LA NOCHE MAS BELLA,ILUMINADA POR EL ANGEL...LA ESPERO TRANQUILA.TODA LA TERNURA TODA,TODA LA DULZURA TODA.
LO DE ÚLTIMOS CAPÍTULOS,NO ME GUSTA, AUNQUE ESOS PUNTOS SUSPENSIVOS, TAL VEZ.UNITARIOS.
"MIRAN AL CIELO Y PIDEN UN DESEO CONTIGO LA NOCHE MAS BELLA"MONICA DE LANUS.