
Ya habían pasado varios días desde aquel viernes en el que habían amanecido en polos opuestos, que había comenzado tirante y había terminado peor cuando Robertino se había hecho presente en la mercería para regalarle a Guillermo la botella de vino más cara del mundo, pero vacía.
Aquella noche de sushi propuesta por Guillermo minutos antes de recibir el extraño -y según sus propias palabras- “insultante” obsequio, había quedado en la nada sin necesidad de palabras. A Pedro le bastó ver su mirada asesina al entrar a la oficina de la mercería, para dar media vuelta, dirigirse al salón de ventas y explicarle a Robertino que dado el humor con el que había amanecido el Osi, mas el cansancio de la semana, lo mejor era dejar la cena para otro día.
Otro día que nunca había llegado, porque después de la “caradurez” - como había llamado Guillermo cientos de veces, a los gritos e imitando los gestos y poses de Robertino _ de regalarle una botella vacía, le había dejado bien en claro a Pedro que no lo quería volver a ver hasta que no se le pasara la bronca, que lejos de apagarse, seguía latente como un volcán listo para entrar en erupción en cuanto volviera a verlo o a escuchar su voz.
Pedro se las había ingeniado bastante bien para esquivar todo intento de aproximación de Tino, pero había llegado el momento en el que tendrían que volver a verse la cara por más que el hecho representara para Guillermo lo mismo que acarrear sobre la espalda una almohada de escombros. El bautismo de Kendy.
No tenía escapatoria y lo sabía, él mismo lo había elegido como padrino.
Hacía tres semanas que había empezado a hacer terapia, ya más que como exigencia de Pedro, como una condición “sine qua non” para no llegar a la separación.
_ Tenés sentimientos encontrados, tenés que trabajar eso. _Le había vuelto a decir_ Es problemático para Kendy, porque lo elegiste como su padrino. Ya te lo expliqué, si vos no lo respetás el nene va a copiar el modelo y esto va a ser un caos.
_ ¡Error! ¡Error Pedro! Tenía sentimientos encontrados, pero ya no los tengo. ¡Ahora estoy seguro que lo detesto con toda mi alma! ¿Vos querés que haga terapia? Está bien, voy a ir. Pero solo para confirmarte día a día, semana tras semana, que tu amiguito es el ser que mas abomino en la tierra. ¡Es tan irritante como una colonia de parásitos! De esos que te hacen picar el culo a punto tal de querer rascártelo con una bombilla…
_ ¡Guillermo!
_ ¿Qué?
_ ¡Esto se terminó! Vas a terapia o me vas a obligar a tomar medidas drásticas.
_ ¡Pero si! ¡Ya te dije que voy a ir!
Así fue como Guillermo empezó a asistir cada martes a las tres de la tarde a su sesión de terapia, un hecho que lejos de aplacar el desprecio que sentía por Robertino, al menos por el momento, se lo había esclarecido como un amanecer.
Desdén, menosprecio, desconsideración, antipatía, bronca, algo de repugnancia, repulsión y aborrecimiento eran solo algunas de las palabras que había expresado ente su analista cada vez que hablaban de él.
Su analista se había atrevido a reír ante esa catarsis de Guillermo y le había expresado su parecer. _Graziani, algo me dice que en el fondo usted lo aprecia. Solo que su temperamento no se acopla a ese…
_Desparpajo…
El analista volvió a reír. _ Está bien. Por ahora dejemos esa palabra. Ese desparpajo con el cual el futuro padrino de su hijo se maneja. Pero dejemos que el tiempo corra, ya encontrará la forma de equilibrar esa relación.
El tema era que ya había fecha para la ceremonia religiosa, los padrinos estaban elegidos y había que poner en marcha el resto. La ropa, la fiesta, los suvenires y todo lo que Pedro soñaba en secreto para ese día. Por eso, remando lento para no hacer olas, le había comentado a Guillermo que era necesario que volvieran a reunirse para acordar detalles.
_ A menos que prefieras que lo haga yo solo, con la ayuda de Tino.
_ ¡De ninguna manera! Ustedes dos no hacen un solo movimiento sin mi supervisión. Ese degenerado es capaz de vestirte a vos como Lady Gaga y al chico como Peter Lanzani en una versión infanto-juvenil de Casi Ángeles. Ya lo estoy viendo de musculosa negra y jeans. Como si fuera poco tener dos padres… ¡El cura nos va a cagar a cachetadas!
_ ¡Epa! ¿Y desde cuando sabés tanto de una serie de televisión que estuvo dirigida a adolescentes? ¿Andás googleando para entrar en clima con tu hijo menor? ¿Mirás televisión a escondidas? ¿O andás marcando pendejos?
_Pedro… ¡no es el momento para escuchar pelotudeces! Con toda la tanda de pendejos que me rodea, ¿vos de verdad crees que podría incorporar uno solo más? Entre vos y mis dos hijos tengo la cuota cubierta… Sobrepasada. Ya entrando en default. ¿Quién no sabe en este país que existió Casi Ángeles? Si hasta tuvimos un caso relacionado a esa serie, ¿o te olvidaste? El del vestuarista que los demandaba porque no respetaban sus diseños y que a su criterio desprestigiaban su creación con accesorios de mal gusto. Y tengo el presentimiento de que tu querido Roberto los va a vestir así…
_ Sos un exagerado… ¡Y no se llama Roberto!
_ Que le diga Roberto es un mimo comparado con las cosas que le diría, así que no te quejes o acudo a mi sinceridad… Y, ¿exagerado? ¿A ver probemos? Dale rienda libre y después volvemos a hablar Pedro. Vos no querés tomar conciencia de que ese ente no es humano… Pero allá vos, yo hago terapia. _ Le dijo con aire superado.
La reunión se llevó a cabo un viernes por la noche, finalizadas todas las tareas de la semana, la cena y asegurándose que Kendy ya dormía para poder hablar tranquilos del tema. Aunque la palabra tranquilos, no fuera más que una expresión de deseo, una falsa ilusión.
El Osi se excusó lo mejor que pudo, hablar de la organización de un bautismo no era de su agrado y todavía no había juntado el valor para ver a la cara a Guillermo, a pesar de haberle enviado al día siguiente de ese trágico viernes, un estuche doble de Trumpeter Malbec Rutini Wines como desagravio.
Al recibir el estuche de lujo, Guillermo lo había llamado a Pedro a los gritos.
_ ¡Vení Pedro! ¡Vení a ver esto con tus propios ojos!
_ ¡Que pasa! Estoy cocinando… No puedo ir. Vení vos.
Había entrado a la cocina con ese andar firme y recio, como cada vez que algo en el universo sucedía para darle la razón. _Mirá la diferencia entre un hombre y una rata sin cola. Carlos me acaba de mandar dos botellas del mejor Malbec de Rutini, se debe haber enterado de lo que hizo el desgarbado ese… No será un Aurumed Serie Oro, pero están llenitas. Nunca voy a entender porque está con ese energúmeno. O realmente el corazón tiene razones que la razón no comprende, o lo está criando para carnearlo en el momento justo. Ya mismo lo voy a llamar para agradecerle el gesto.
Tino y el Osi habían discutido largo rato a causa de la tan cuestionada botella vacía.
_ ¡Me niego a creer lo que hiciste! Un tipo tan generoso como vos… _ Le había dicho. _ ¿Cómo se te ocurre llevarle una botella vacía de regalo? No voy a poder volver a mirarlo a la cara. ¡Qué vergüenza!
Tino se había hecho un ovillo sobre el sillón. _Es que pensé que iba a ser un halago…
_ Amorcito… regalar una botella vacía es poco menos que un desprecio.
Había abierto los ojos desmesuradamente. _ ¡Pero lo último que quería era eso!
_ Tino, te lo aclaro. No voy a volver a mirar a Guillermo a la cara hasta que vos, con tu brillante cerebro, soluciones este bochorno que provocaste.
La noche anterior Robertino había vuelto a sacar el tema. _ ¡Dale Osi…! ¡No me dejes solo! Acompañame…
_De ninguna manera. Pensá como vas a dar marcha atrás con esa cagada que te mandaste y después, cuando todo esté en orden te acompaño donde sea.
Robertino hizo piel su mejor acting para volver a ver a Guillermo cara a cara. Entró con un cigarrillo apagado entre los dedos, lentes de sol y con ese menear que a Guillermo le resultaba cada vez más intolerante. Se dejó caer sobre el sillón. Gesticulaba de más mientras hablaba y por momentos mordía con suavidad el filtro del cigarrillo. Las piernas cruzadas en un gesto absolutamente femenino y dejando su espalda expandirse por el respaldo del sillón. Era un gato egipcio.
_ ¿Y Carlos? Pensé que ibas a venir con él _Le preguntó Pedro.
_Si… yo también. Pero no me quiso acompañar. _Hizo una pausa, se quitó los lentes de sol y carraspeó para aclarar su voz. _ Está avergonzado por lo que hice… Guillermo, creo que te debo una disculpa.
Lo tomó de sorpresa, pero aun así pudo encontrar con rapidez el cinismo que lo caracterizaba. _ Lo que me debés es el vino que tenía la botella. Pero no te preocupes Robertino, no estamos acá para hablar de eso. Ya pasó. Sigamos con el bautismo.
_Guillermo… El Osi me hizo ver que lo que yo creí que era un halago, era justamente lo contrario… ¿Aceptás mis disculpas?
_Ya te dije que te olvides de ese tema. Por favor, sigamos con el bautismo
_Es que el Osi no quiso acompañarme porque está avergonzado, pero yo voy a resarcir mi error. Me voy a hacer cargo del catering del bautismo.
_¡De ninguna manera! A mi hijo lo mantengo yo. Y Pedro, obvio. _Aclaró antes que la mirada fulminante de Pedro se tradujera en palabras. _Te suplico que te olvides del tema y que empecemos a hablar de la organización del bautismo.
Robertino despegó la espalda del sillón con movimientos felinos y se abrazó a sus rodillas mientras mantenía las piernas cruzadas. _La verdad es que nunca preparé un evento como este ¡Y se me ocurren tantas cosas! ¿Por dónde empezamos?
_ ¿Te parece la ropa?_ Preguntó Pedro tratando de suavizar el momento.
_ Ok… Estuve pensando que podríamos hacer un ritual similar al del casamiento, pero de roles cambiados…
Guillermo ya empezó a mirarlo cruzado.
_Podríamos hacer un reviver de lo que fue Casi Ángeles… La NE y la Resistencia. O sea, vos Peter de negro, Guille de blanco y Kendy con colores llamativos o un look guerrillero
Miró a Pedro en silencio. “Yo te lo dije.” Pedro bajó la cabeza. ¿Cómo podía intuirlo de esa manera?
_ ¿La que? _Preguntó Guillermo finalmente, ya a punto de comenzar a echar espuma por la boca
_La NE. La Nueva Era… Porque ustedes son parte de una nueva era, dos padres. Un hijo. Y el nene es el símbolo de la resistencia.
_Robertino… ¿Vos chupaste antes de venir o te golpeaste la cabeza con la puerta del auto?
_¿Qué? ¿No te gusta Guille? ¡A mí me pareció una idea brutal!
_Brutal va a ser la patada que te voy a poner en el culo si seguís fumando ese cigarrillo apagado, si te volvés a poner lentes de sol siendo las diez de la noche y sobre todo si volvés a insinuar vestirnos como tres fantoches… ¡Somos dos hombre y una criatura! ¡No tres bichos de ficción! ¿Pero qué te pasa a vos? ¿No comés raquítico? La falta de olla no está dejando pensar… ¡Como se te ocurre siquiera proponer ridiculizarnos de esa manera!
_¡Guillermo por favor!_ A esa altura de las circunstancias, Pedro ya se había dado cuenta que la reunión había sido un error. Estos dos iban a pelear como perro y gato por el resto de sus días.
_¡Siempre el mismo grosero!_ A pesar de la advertencia Graziani, Robertino ya se había vuelto a poner los lentes de sol y fumaba con ansiedad el cigarrillo apagado.
_Grosero… ¿Querés que me ponga grosero de verdad Roberto? Tengo tantas cosas atragantadas para decirte que te juro que si me das la derecha vas a saber de verdad lo que es ser grosero
_¡Guillermo, basta!_ Pedro trataba inútilmente de detener el desastre que se venía vislumbrando.
Robertino, ahora sentado de costado, con las piernas enrolladas contra su cuerpo y dirigiendo su mirada a Pedro, trataba de buscar un aliado y de defender su idea.
_ Peter… yo se que vos me vas a entender. Esto es algo inusual. Algo nuevo. Un hombre que elije a otro hombre, se enfrenta a los prejuicios sociales, contraen matrimonio, adoptan un hijo… Y traté de pensar. ¿Qué es lo que siente un hombre en estos casos?
Guillermo Graziani en su máxima potencia dejó salir su pensamiento como si tuviese un cañíto sin filtro que iba del cerebro a la boca.
_Vos nunca te vas a enterar de eso, Robertino. Para eso tendrías que morir y volver a nacer, porque hombre, lo que se dice hombre, no sos. Eso si, esa vez decidí si vas a nacer hombre o mujer, porque en esta encarnación te quedaste justo en el medio. No sos ni una cosa ni la otra… ¿Sabés que vamos a hacer? Vos te vas a ir, Pedro se va a ocupar del catering, Laura de los suvenires y yo, solo yo, de la ropa de todos. La tuya incluida. Porque no me voy a exponer a que llegues a la iglesia con rasgos corporales ambiguos, esas cositas tuyas que no corresponden a tu verdadero sexo… al menos el que indica tu DNI, andrógino hermafrodita! Y te lo aclaro… te ponés la ropa que yo te elija o no aparezcas, porque por más que esté Carlos en el medio, y con lo que me va a pesar hacerlo pasar un mal momento, vas a quedar en el fondo de la fuente de la plaza juntando monedas por el fondo con la trompa como su fueras una anguila chupando barro.
Para ese momento, Robertino estaba convertido en una estatua de sal. Paralizado, inmutable y detenido en el tiempo.
_¡Basta! No puedo soportar más esta situación. _Pedro había explotado. _Guillermo, haceme el favor de desaparecer. ¡Andate!
_¡Ma’si! ¡Claro que me voy! ¡Desperdiciar las mejores horas de un viernes para escuchar esta sarta de pelotudeces! _Dio media vuelta e hizo mutis por el foro.
_¡Ya vamos a hablar de esto! _ Le gritó Pedro antes de que su espalda desapareciera definitivamente.
Después, tomó a Robertino por un brazo y lo ayudó a ponerse de pie. _Vamos Tino, te acompaño hasta la puerta. Disculpame el mal momento. ¿Querés que te lleve hasta tu casa? ¿Qué llame al Osi para que te venga a buscar?
_No… No hace falta. Ya estoy bien. Pero Pedro, creo que deberían buscar otro padrino para Kendy, Guillermo me odia y si bien en parte tiene razón, porque me mando muchas cagadas, no creo que sea buena idea que el nene crezca en medio de este clima que se provoca entre los dos. Búsquenle otro padrino, tal vez Joaquín... Guillermo lo adora. Esto no me parece justo para ninguno de los tres, o de los cuatro, porque esto también te afecta a vos. Me voy tigre. Eso si, no dejes de avisarme cuando sea el bautismo que no me lo quiero perder, y te doy mi palabra de honor que voy a ir vestido como corresponde.
Tino se fue tan triste que Pedro quedó en estado de alteración. Miró la hora. Todavía no eran las once de la noche. Tomó su celular y llamó al Osi para ponerlo – a medias – al tanto de lo que había pasado.
_Volvieron a discutir y Tino se fue muy mal. Por favor Carlos, llamalo, asegurate que llegue bien, y avísame cuando ya esté con vos. Un abrazo hermano. Hasta mañana.
Entró a la cocina con la nariz rígida y el mentón agarrotado de la bronca que tenía. Guillermo estaba de espaldas, fumando y tomando un whisky sentado a la mesa. La cabeza gacha, como arrepentido.
No le pensaba siquiera dirigir la palabra y ya lo había decidido, esa noche dormiría con su hijo.
Puso la pava sobre el fuego para hacerse un café, llenó un vaso con whisky y bastante hielo, se sentó en una de las banquetas de madera maciza junto a la mesada y encendió un cigarrillo. Desde ahí lo miraba replanteándose hasta cuando iba a poder remar con ese temperamento, hasta que punto le alcanzaría el amor para soportar esas situaciones a las cuales lo exponía.
Solo lograba ver parte de su perfil cabizbajo y pensativo. Si lo conocía aunque fuera un poquito, estaba arrepentido. Pero en ese momento, para él ya era tarde. El daño estaba hecho.
Sin modificar su postura, sin quitar los ojos del cigarrillo que golpeaba serenamente contra el borde del cenicero, Guillermo le preguntó con voz afligida. _No vas a venir a sentarte a la mesa conmigo, verdad?
Lo seguía mirando fijo desde la mesada de la cocina. _ ¿Para qué lo preguntás si ya sabés la respuesta? Por supuesto que no. Esta noche no quiero estar cerca tuyo. Voy a tomar mi café, mi whisky y después me voy a ir a dormir con mi hijo.
Esta vez cambió su mirada de dirección y buscó sus ojos. _Pedro…
_No! No quiero escuchar tu descargo. Te comportaste peor de lo que pensé en mi estúpida imaginación. Estaba seguro, convencido y preparado para dejaras salir esas asperezas que te caracterizan, pero te fuiste al carajo Guillermo. Lo ofendiste de todas las maneras posibles y Tino acaba de decirme que no va a ser el padrino de Kendy.
Guillermo bajó la vista. _Esa no era mi intención.
_¿No? ¿Mirá vos? Lo disimulaste bastante bien. _Pedro estaba furioso.
_Yo me voy a encargar de hablar con él. Lo voy a llamar y vamos a arreglar este mal entendido.
_No creo que te resulte sencillo Graziani, porque te advierto que los motivos que me dio son mucho más válidos que toda la sagacidad verbal con la que te quisiste lucir esta noche. _ Se removió en la banqueta y quedo bien de frente a él. _ ¿Sabés? Tino hace una cagada detrás de la otra, eso no te lo voy a discutir, pero la diferencia entre los dos, es que él las hace por tonto, pero vos las hacés a conciencia, de manera premeditada. Tenés el don de la palabra y lo usas de una manera cruel e hiriente. Mirá Guillermo, si esta noche no me voy de casa, es solo porque accediste a hacer terapia. Desde ya te aclaro que ese es el único lazo que nos va a mantener juntos. Vos dejás de ver a tu analista y ese mismo día yo me voy de esta casa. Con todo el dolor del mundo y por supuesto, con Kendy. Aunque necesite una valija entera para llevarme exclusivamente el amor que siento por vos, me voy a ir. Te voy a dejar. Porque ya no tengo más soporte emocional para sobrellevar tu temperamento. Me avergüenza, me lastima.
Pedro había apoyado los codos sobre la mesada y se tomaba la cara con las manos.
Guillermo, sentado de costado y con un brazo sobre el respaldo de la silla, lo miraba de frente. Menos mal que estaba sentado o hubiese caído con todo su peso sobre el suelo. ¿Le estaba hablando de separación?
El piso comenzaba a hundirse bajo sus pies. _Pedro… Yo se que soy difícil…
_ ¿Difícil? ¡Pero mirá que buena rebaja te hiciste! Sos espinoso, lacerante, cuando se te sale la cadena podés llegar a ser demoledor. Este es el tope. El punto final. Me cansé Guillermo… Te juro que me cansé. _Apagó el cigarrillo, bebió lo que quedaba de whisky en el vaso de un solo trago, puso todo dentro de la bacha de la cocina y se puso de pie. _Me voy a dormir. Que descanses.
Lo vio irse y la soledad se transformó en un frío imposible de soportar. Reflexionó solo unos minutos mientras escuchaba sus pasos subiendo la escalera. Sus pasos alejándose eran aguijones que se le clavaban en la carne. ¿Qué sería de su vida si un día Pedro lo dejaba? ¿Cómo volver a amanecer si un día al despertar el amor de su vida y su hijo menor ya no estaban con él en esa casa? ¿Cómo seguir viviendo si los perdía a causa de sus exaltaciones, de la fogosidad de sus impulsos, de la frialdad con la que a veces lastimaba sin querer hacerlo? Miró a su alrededor y tomó conciencia que si lo perdía, si algún día se iba de su lado, se llevaría su vida entera y sus ganas de vivir.
Bebió apurado el último trago de whisky que le quedaba en el vaso, lo dejó dentro de la bacha de la cocina bien pegadito al vaso del cual Pedro había bebido, como queriendo mantener la magia en el contacto de los dos vasos sobre los cuales sus bocas se habían posado. Observó las escaleras y supo que tenía que hacer algo. Ya, ahora, y mucho más que bien para dar marcha atrás con esta circunstancia, que de solo pensar sus consecuencias lo enloquecía de dolor.
Trepó las escaleras a la velocidad de un rayo y lo encontró en el baño cepillándose los dientes. El pantaloncito corto del pijama le permitía recordar las formas de su cuerpo que tan bien conocía y su torso descubierto le cortó la respiración. Por él sería capaz de cambiar. Por él sería un hombre nuevo.
Pedro lo miró a través del espejo.
_Perdón, _ le dijo Guillermo con la mirada baja. _ no sabía que estabas acá. Vine a cepillarme los dientes.
Pedro se corrió hacia la izquierda haciéndole lugar. Guillermo tomó su cepillo, le puso una pisca de pasta dental y comenzó a limpiar sus dientes. Siendo los dos diestros, Pedro tenía que limitar sus movimientos para no golpearlo con el codo. Sus gestos resultaron encantadores, aun sin proponérselo. Con la boca llena de espuma se miraron por el espejo y no pudieron evitar sonreírse. Guillermo se corrió para darle más lugar. Ninguno de los dos quería dar por terminado ese momento, se cepillaron tanto los dientes que los dejaron inmaculados. Hasta que sin proponérselo, escupieron juntos los restos de pasta dental sobre la bacha y comenzó una batalla de manos bajo el chorro de agua. Los dos intentaban juntar un poco de agua para enjaguarse la boca.
Guillermo vio la brecha y la usó. Lo empujó con su cuerpo y quedando frente al grifo, se apoderó del hilo de agua. Se mantuvo ahí más de lo que era necesario solo para provocarlo. Pedro sentía que la pasta dental ya le picaba en la boca y estaba desesperado por liberarse de ella. No lo pensó demasiado, lo empujó con la cadera y al tomarlo desprevenido lo corrió lo suficiente como para adueñarse él de la bacha. Metió la boca bajo la fuente de agua y abriéndola de manera desmedida, logró su propósito, hasta que una mano morena y fuerte se interpuso en el pequeño espacio que quedaba entre su boca y el grifo, juntó algo de agua en la palma de su mano y se la arrojó sobre la cara.
Escupió el agua que tenía en la boca y se incorporó con la cara empapada, mirándolo a los ojos. Estaba precioso. La broma le había humedecido un mechoncito que se pegaba a su frente. Guillermo lo miraba absolutamente enamorado y con una sonrisa que terminó de extinguir la ira con la que había subido las escaleras. El grifo seguía emanando agua. Pedro juntó un poco en la palma de su mano y se la arrojó directamente, sin disimulo, humedeciendo la sonrisa de Guillermo y parte de su camisa.
Como era de esperar, la acción tuvo su reacción. Guillermo juntó más agua, esta vez con las dos manos y empapó su torso desnudo haciéndolo tiritar en un escalofrío.
Pedro se mordió los labios provocando un incendio dentro de Guillermo, y comenzó a arrojarle toda el agua que podía juntar en sus manos. Empezaron a reír. Guillermo le tomó las dos manos con una de las suyas y no paró de mojarlo hasta que lo vio escurrirse contra el piso tratando de resguardarse y reír con esa risa que para él tenía el mismo efecto que el pungi hipnotizando una serpiente.
_¡Basta! ¡Basta! Me rindo…
Lo ayudó a levantarse, buscó una toalla y comenzó a secarlo lenta y sugestivamente.
_Pedro… si yo te prometo cambiar. Hacer todo el esfuerzo del mundo para no volver a avergonzarte con mi genio de mierda y enmendar la cagada que me mandé esta noche, ¿me prometés pensarlo mil veces antes de dejarme? _ Le tomó la cara entre sus manos fuertes _ Pedro, si vos me dejás, yo… Yo me muero.
No hicieron falta más palabras. Pedro no durmió con Kendy, se cobijó entre las sábanas junto a ese hombre que lo enloquecía con su forma de ser, pero consciente que si algún día le faltara, no sabría cómo seguir sin él. Ese hombre era su fuerza, el pilar indiscutible de su resistencia. Que era más fácil vivir con él y con su genio, que vivir sin él. Que a Guillermo Graziani no había que tratar de entenderlo, que solo quedaba amarlo así como era. Temperamental, belicoso, pendenciero para vivir…. pero para amar, sin duda alguna, el mejor hombre que existía sobre la Tierra.
Se entregaron el uno al otro como hacía mucho tiempo no lo hacían. Pedro se dedicó el resto de la noche a cerrar los ojos, a sentir, a morir y a renacer en cada cumbre que alcanzaron juntos. Se acurrucó contra su cuerpo y susurró la última frase antes de quedarse dormido, extenuado de placer… _ Contigo, la noche más bella. Te amo Guiie.
Guillermo lo giró hasta acomodarlo contra su pecho, lo cubrió con la sábana y lo envolvió entre sus brazos.
_Por vos puedo modificarlo todo, Pedro. Puedo domesticar mi carácter, puedo volverme civilizado, puedo ser el hombre que te merecés. Porque antes de vos estaba perdido. Vivía a la deriva dejándome llevar por el viento, pero llegaste vos y este viejo ogro tiró anclas por primera y última vez. Quiero vivir con vos lo que me reste de vida y después morirme a tu lado. Es todo lo que pido a cambio. Te amo Pedro. _ Y finalmente, él también se quedó dormido junto al único hombre que lograría que fuera cada día un hombre mejor.
Los milagros del amor.
Ayyyyy Sandra Sabes que lo presentía!! Te juro que lo presentía!!! Sabía que hoy va a estar la Merce Y la esperé todo el día Y entre tempranito. Te voy a ser completamente sincera como siempre, es muy graciosa y muy amorosa, Pero en la mitad, cuando todo se fue la miércoles, no se me caía el alma a pedazos. Yo sé que nunca me fallas. Ese final me volvió el alma al pecho. Una genia como siempre. Gracias gracias gracias Por volver a escribir Un placer leerte siempre!!!! No sabes cómo lo necesitaba!!! Te adoro!!! Besos Romina
ResponderEliminarPD: Yo estoy del lado de Guille. El tendra mal carácter.... pero "Roberto"... ;)
PD2: me encanto el desenlace. Divertido, amoroso, sin drama. Como los amo!!! Besos Romina
Eliminar"Temperamental, belicoso, pendenciero para vivir…. pero para amar, sin duda alguna, el mejor hombre que existía sobre la Tierra." Mmmmmmm......nunca mejor descripto :) Besos Romina
Eliminar¡Romi! ¿No me digas que lo presentiste? Yo no te avisé para darte la sorpresa, pero parece que las musas están en contacto con vos... ¡Excelente!
EliminarSi amore, entiendo que cuando todo amenazó con destruirse te pusiera así, pero La Merce nunca va a tener algo que lastime o duela... La Merce es así, y ellos también. Siempre van a vivir al borde del divorcio, pero solo para volver a elegirse, reconciliarse y regalarnos un final feliz. ¡Te quiero horrores Romi! Gracias por todo lo que das, un abrazo inmenso y miles de besosssss!
Me encanto este Guille me fascina pobre tener que aguantar a ese tipo robetino... Y que bueno que Pedro prefirio a su amor que a ese loco que cambien al padrino Fabián seria genial bueno es una propuesta pero gracias que linda escena la de el lavabo de risas y amor
ResponderEliminar¡Gracias Elena! Vivo fascinada con este Guillermo tan áspero y ese vínculo de guerra que tiene con Robertino. Creo que es la sal de La Mercería... Me alegra inmensamente que te haya gustado la escena en el baño, te aseguro que la disfruté horrores! Gracias nuevamente por acompañarme en esta travesía, en esta hermosa locura. Bienvenida siempre! ¡Besosssss!
EliminarMe encanto este Guille me fascina pobre tener que aguantar a ese tipo robetino... Y que bueno que Pedro prefirio a su amor que a ese loco que cambien al padrino Fabián seria genial bueno es una propuesta pero gracias que linda escena la de el lavabo de risas y amor
ResponderEliminarMe encantó!!!! X momentos el corazón derramó lágrimas pero después ya no. Gracias X este hermoso capítulo.
ResponderEliminar¡Noooo! ¡Cómo que lágrimas! Ustedes saben que en La Merce el amor está a salvo, podrá patinar mil veces, amenazar con una separación, pero que eso nunca va a pasar. Esta dulce locura nunca dejará de ser justamente eso, siempre una dulce locura. ¡Te quiero Vale! Y gracias por acompañarme siempre, siempre, siempre. ¡Abrazo Guilledrista amiga!
EliminarQué grata sorpresa encontrarme anoche con el retorno de La Merce!!!
ResponderEliminarLa verdad... A mí no me pareció tan descabellado el planteamiento fashion para el Bautismo por parte de Tino... Sí, claro... Es vanguardia! Pero a eso se dedican los grandes diseñadores... El problema es que Guillermo no lo entiende... Y se despachó de la peor manera... Gran susto gran la amenaza de Cielito de marcharse junto con Kendy... Pero ese final, jugando al agua después de cepillarse los dientes es para morir de amor!!! Hermoso!!
Un beso grande grande San!!!
Mi querida tocaya... ¡Vos sos de vanguardia! ¡Jajaja! ¿Te imaginás lo que maquinó la cabeza de Guillermo ante esa sugerencia de Tino? Pero sabes? Me acabás de tirar una hermosa idea para el próximo capítulo... Porque nunca llegamos a escuchar la opinión de Pedro... Mmmmm! Me parece que acá se arma! Claro... Guillermo está mas para la onda vantage y el vestuario se puede llegar a complicar con la diferencia generacional,no? ¡Genia! Tu cabecita es asombrosa. Gracias Guille! Un abrazo inmenso amiga! Te quiero tocaya. ¡Besossss!
Eliminarprimero tanto romper dieron sus frutos segundo felicitaciones que bueno es que hayas vuelto hacer volar los pajaritos es muy bueno ..... mara rosas
ResponderEliminar¡Gracias Mara! Si, costó pero lo logré. Todo gracias a esa hermosa gente que no paró de romper y pateó la jaula con toda su fuerza para que los pajaritos volvieran a volar... Entonces, doblemente gracias amiga! Estamos de vuelta. ¡Abrazo inmenso!
EliminarQué alegría, volvió la Merce! La estaba extrañando mucho... Pero tengo que decir, una vez más, que Guille sigue haciéndome rabiar, no no y no! No seas tan malo con Robertino, Guillermo! Es el precio que tenés que pagar por tener a Pedro y a Kendy... No puede ser todo perfecto en esta vida! Espero que este gruñón recapacite porque el padrino ya fue aprobado y no lo pueden cambiar! Pobre Pedro en medio de estos dos... Entiendo que haya pensado en dejarlo, debe tener tremendo estrés con esta situación. Como verás, a pesar de ser Guillefanática,sigo apoyando a Tino... Yo se que algún día ocurrirá el milagro y Graziani va a terminar queriéndolo un poquito... Me morí con los anteojos de sol de noche y el cigarrillo apagado!!! Solo por eso ya es suficiente para amarlo! Aguante "Roberto"! Jaja jaja gracias Sandri por volver y que llegue pronto ese bautismo! Mary B ❤❤❤
ResponderEliminarAh, cuando quieras ya sabes que contás conmigo para la foto, no? Besosss!
EliminarEn nada se debe comparar tu alegría Mary, con la mía al leerte por acá. ¡Cuanto se te extraña! Ojalá el universo conspire para que algún día, vuelvas a regalarnos algo de tu pluma mágica. Una pluma que, personalmente, extraño horrores.
EliminarRespecto a nuestros amores... No se si algún día Guillermo va a superar esa #Tinofobia. Tal vez tenga ciclos en los cuales los tolere un poco más o un poco menos, pero dudo que algún día dejen de sacarse chispas. Se me van de las manos los muy guachos, a veces intento que se lleven mejor, pero por lo general cuando se encuentran siempre es Chernobyl, y como Guillermo es lejos mucho mas ácido que el pobre Robertino, lo destroza.
Ahora, Tino conociéndolo... ¿tiene que ir con un cigarrillo apagado y lentes de sol a las diez de la noche? ¡Jajaja! Son tal para cual, nunca dejan de provocarse y admito, esa es mi gran debilidad.
¡Gracias mi vida por volver a ser la vestuarista de esta loloca-locura! Prometo terminar los capítulos en un tiempo adecuado para volver a darme el inmenso placer de publicarlos con tus fotos. ¡Graciassss! Un abrazo inmenso. Te quiero mucho amiga. ¡Besossss!
Te tomo la palabra San! Amo la Merce!
EliminarQuerida San!!! Volvió la Merce y la hinchada explotó!!! Que lindo capitulo yo...no es que defienda a Guille pero realmente Robertino compró todos los números!!! Es lo suficientemente extrafalario para desquiciar a cualquiera mas a nuestro poco paciente Guillermo...ahora adi también me matinde ternura y de amor como se corrió a un lado pensando en Kendy ❤���� las amenazas de Cielito me detuvieron el cuore...pero ese final! Madrecita me volvió el alma al cuerpo!!! Gracias Pedris!!! Abrazo enorme!!!
ResponderEliminar¡Bien ahí Sil! También es lo que yo pienso. Guillermo es un áspero, pero este Tino como se esmera en sacarlo de las casillas! Mi vida! Es insuperable en eso... Y Pedro tiene razón, Tino se manda un moco atrás del otro pero por salame, porque en el fondo es un dulce de leche! ¿Viste como se hizo a un lado con el padrinazgo? Naaa, mi amor! Es re buen tipo, pero... con unas tendencias que no hacen simbiosis con Guillermo ni por decreto.
EliminarY el pobre Pedro siempre en el medio, debe estar harto de esas situaciones!
Ya veremos como se las arreglan para aprender a tolerarse antes que Pedro los fondee en el río a los dos... ¡jajaja!
¡Ay...! ¡Como pegó ese final! ¡Jajaja! La platea estalló de veras con esa guerra de agua... ¡Graciasssssss! Me hizo mucho bien, porque como ya saben, no fue fácil volver.
Sil, amiga, gracias por todo... Por tus palabras bonitas, por tu compañía, y por estar siempre, siempre siempre. Abrazo Guilledrista! Te quiero Sil.
Pedro si vos me dejas yo me muero....y creo que yo tambien!!!! Este Guillermo analizandose para mejorar su caracter es genial...ni el psicologo lo cree..pero yo hago terapia dijo con aire superado...que no daria yo por ser su analista!!!!! Gracias a Dios volviste porque se te extrañaba y mucho!!! Amo La Merceria...un beso grande y gracias Pilar
ResponderEliminar¡Gracias Pilar! Me costó mucho volver, pero acá soy yo la que si las deja se muere... Valió la pena hacer todo ese esfuerzo por dejar los momentos difíciles atrás y volver a sentarme a tipear, a vivir y a disfrutar de La Mercería.
Eliminar¡Wawww! ¡Estaría de diez ser la analista de Guillermo! Me encantó tu idea. ¡Un abrazo inmenso y gracias, gracias, gracias, por tu incondicional compañía Pilar! ¡Besossss!
TODAS LAS GRACIAS TODAS.INFINITAS.ETERNAS.
ResponderEliminarNO PODÍA NO PASAR.
" Contigo, la noche más bella. Te amo Guiie." SIN PALABRAS PEDRIS. MI QUERIDA FRASE.SOÑADA.DERRETIDA DE AMOR.
FELIZ DE VOLVER A LEER ESTA AMADA HISTORIA,SE EXTRAÑABA MUCHO,PERO MUCHO.TODOS LOS APLAUSOS TODOS Y UNA VEZ MAS, ETERNO AGRADECIMIENTO.
A VECES ME PREGUNTO QUE HABRÁ SIDO DEL AMOR DE PEDRO Y JULIO DEL AMOR DE BENJAMÍN Y GUILLERMO, DEL AMOR DE JOHN Y DAN... ¿SOBREVIVIRÁ?
"MIRAN AL CIELO Y PIDEN UN DESEO CONTIGO LA NOCHE MAS BELLA"MONICA DE LANUS.
¡GRACIAS MÓNICA DE LANUS POR TU CÁLIDO RECIBIMIENTO! COSTÓ REGRESAR, PERO LO LOGRAMOS...
Eliminar¡QUE PUÑALADA AL CORAZÓN MUJER! "A VECES ME PREGUNTO QUE HABRÁ SIDO DEL AMOR DE PEDRO Y JULIO DEL AMOR DE BENJAMÍN Y GUILLERMO, DEL AMOR DE JOHN Y DAN... ¿SOBREVIVIRÁ?"
SI, ESTOY ABSOLUTAMENTE CONVENCIDA QUE UN DÍA VOLVERÁN. EN MI CORAZÓN SIGUEN VIVOS, INTACTOS... SON ESOS MALDITOS TIEMPOS. PERO YA LOS VENCEREMOS Y ALGUNA NOCHE CUALQUIERA, SIN PREVIO AVISO, VOLVERÁN A CONTARNOS COMO VAN SUS VIDAS. ESTOY SEGURA DE ESO... ¡ABRAZOTE INMENSO Y GUILLEDRISTA! Y GRACIAS GRACIAS GRACIAS POR TANTO MUJER!
Que alegria, y un dia volvio! Me encanta la dinamica Guille- Roberto. Muy acido y letal Graziani, me gusto aunque se le fue la mano.
ResponderEliminarSi Pedro lo deja x Roberto te hago un piquete, jaja. No, hablando en serio, amo sus peleas para despues ver como se reconcilian!!
Gracias por volver! Por favor, no nos abandones y quiero la continuacion, ya te aviso!
Besos de un anonimo
¡Gracias Anónimo! Esta vez no creo que tarde tanto la continuación porque ya me están estallando varias ideas en la mente... Sos de los míos, vivo enamorada de esos enfrentamientos Guillermo Vs Robertino, y sobre todo de los excesos Graziani que traen como consecuencia, pelear con Pedro a morir y después... la reconciliación. ¡Graciasssss!
Eliminar¡Ah no..! Algo leí mal, sorry! Vos decís que a Guille se le fue la mano, ¡perdón! Si, claro que se le fue la mano y la boca... pero... ¿Cómo disimular que ¡ADORO! esos momentos? Porque es el efecto dominó. Guille se zarpa con Tino, Pedro saca la roja, se arma un despelote de los buenos, amenazas de divorcio, momento de relax y después reconciliación!!! ¡Gracias! Los amo! A ustedes y a ellos. ¡Besosss!
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