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domingo, 19 de junio de 2016

"P & G - LA MERCERÍA" - Cap. 47 - (By Guillermina Pedris)

"P & G - LA MERCERÍA" - CAPÍTULO 47 - "Desayunando..."






Ese sábado por la mañana la casa Graziani-Beggio se pareció más que nunca a un edén. Habían despertado temprano y Kendy aun dormía.
Se ducharon juntos y mientras se vestían charlaban de trivialidades adjudicándose algunas sonrisas -necesarias y oportunas- para terminar de sanar la noche del viernes que había resultado una verdadera catástrofe y que estuvo a punto de provocar una separación que ninguno de los dos quería.
Bajaron silenciosos las escaleras para empezar a solas ese ritual que tanto les gustaba. El desayuno con café humeante y tostadas recién hechas.
Guillermo lo miraba en silencio mientras exterminaba el frasco de mermelada de naranjas con la cucharita, Pedro ya le había puesto al café tres cucharadas de azúcar e iba por la cuarta. Se sonrió.
_ ¿Por qué no ponés el café adentro de la azucarera, Pedro? Sería mucho más dinámico que poner la azucarera entera dentro del café con esa cucharita.
Pedro se sonrió. _ Mirá quien habla… ¿Por qué no corrés la taza a un lado y dejás la excusa de las tostadas? Si lo único que te importa del desayuno es bajarte medio frasco de mermelada.
_ Es que no entiendo cómo te gusta arruinar el café con esa cantidad de azúcar. ¡Pedro, eso que tomás es almíbar no café!
_ Yo tampoco entiendo como podés comer en ayunas tanto de dulce. Te comés medio frasco cada mañana. Creo que de solo pensarlo me arde el estómago.
_ No creo que haya mucha diferencia… Vos consumís un kilo de azúcar en una semana.
_ Y vos un frasco de mermelada cada dos días. De todas maneras, yo consumo otras cosas como leche, yogurt, manteca… En cambio vos no salís del café amargo y ese idilio que tenés con la cucharita y la mermelada de naranja. No equilibrás el ph de tu cuerpo.
_ Te aclaro que esos lácteos, y el azúcar sobre todo, tienen un ph debajo del siete. Son alimentos ácidos, como el café y la mermelada. Así que sigo sin ver la diferencia.
_ Si, es vedad. Pero yo equilibro el ph de mi cuerpo con vegetales como acelga, espinaca, brócolis, hojas verdes y frutas alcalinas.
_ ¡Ajjj! Un asco… Todo eso que comés es un asco, Pedro.
_ Un asco es que no consideres comida a otra cosa que no sea un animal muerto en tu plato, Graziani. Deberías incursionar en los brotes de soja, berenjena, remolacha, zanahoria…
_ ¡Ni loco! Eso no es comida. Con esas porquerías que vos comés alimentábamos a un conejo que tuvo Fabián cuando era chiquito. Además, ¡dejame de joder con el ph, que chupás como un cosaco y fumás como un murciélago!
_ Si, pero hago deporte. Salgo a correr y elimino toxinas._ Pedro insistía en darle cátedra de salud y nutrición. _ De eso se trata, de saber equilibrar el ph para no provocar la descomposición de nuestras células, generando enfermedades.
_ Perfecto, pero como yo no fumo ni chupo como vos, no tengo que esforzarme mucho por equilibrar mi ph ni quemar toxinas. ¡Y dejá mis células tranquilas! Ellas ya me conocen y saben que hacer conmigo.
Pedro sonreía de manera desestabilizante, esos ojos brillosos lo estaban enloqueciendo.
_ Eso no es verdad, Graziani. En primer lugar, anoche estabas fumando. Y segundo, vos chupás a la par mía. La diferencia está en que a mi me pega la sangre del codero y a vos la del león. Entonces a mi se me nota y a vos no.
_ En primer lugar chiquito… anoche fumé un cigarrillo solo por las circunstancias. Porque estaba nervioso, pero no es un hábito. Y segundo… ¿A ver? Explicame eso del cordero y el león Beggio antes que te borre esa sonrisita camorrera con un beso que no te va a dejar respirar hasta mañana.
Lo miró provocativo._ ¿Seguís con ganas de quitarme la respiración? ¡Qué voraz se ha vuelto mi esposo!  ¿No te alcanzó con las veces que me dejaste sin aire anoche?
Guillermo lo observaba en silencio, lo acariciaba con la mirada.
Pedro mordió la tostada crujiente untada con manteca y se encontró con sus ojos.
_ ¿En qué estás pensando Graziani?
Sin soltar la cucharita le hizo un gesto precioso.
_ En lo parecidos que somos a pesar de las diferencias
Pedro frunció el ceño y dejó salir esos hoyuelos que lo ponían de rodillas.
_ ¿A ver? Me gusta… Desarrollá la idea.
_ Cada mañana los dos aumentamos los niveles de glucosa en sangre, pero de manera diferente. Yo con mermelada, vos con azúcar, pero los dos y al mismo tiempo.
Pedro apoyó los codos sobre la mesa y posó su mentón sobre sus manos. ¡Cuánto le gustaba ese gesto!
_ Hermosa teoría… Me gusta. Iguales pese a las diferencias.
Con la cucharita inerte entre los dedos le confesó. _¿Sabés que no encontraría la manera de sobrevivir sin vos, alcalino?
Él le regaló una sonrisa. _ No te preocupes por eso. No creo que pueda pasar. Te amo demasiado ácido
_ ¿Por qué demasiado?
_ Porque te banco mucho más de lo que le hubiese soportado a otro ser en esta vida. Te perdono todo y te doy todas las oportunidades que sean necesarias para sostener este vínculo.
_ ¿Vínculo? Mmm… no me gusta, demasiado alcalino tu sustantivo. Probá con otro.
_ Ok… _Pedro se removió en la silla y fingió estar pensando. _ ¿Sentimiento?
_ Mmmm… buen intento Beggio, pero todavía no me entibia el alma. A ver, potenciá tu mente brillante y buscá un término que le haga justicia a lo que sentimos el uno por el otro.
El juego se estaba poniendo exquisitamente afrodisíaco. Ya ninguno de los dos comía y el café comenzaba a enfriarse dentro de las tazas.
_A ver… _ Pedro con el cabello húmedo, la barba incipiente, destilando ese perfume que lo enloquecía y montando ese acting de nene despistado lo estaba incendiando. Era demoledor. _ Vínculo no, sentimiento tampoco… ¿Pasión?
Adoraba como lo estaba provocando… _ ¿Pasión? ¿De verdad pensás que lo que nos une es pasión? La pasión puede saciarse en un hotel alojamiento, en el baño, en un rincón… Nosotros tuvimos la necesidad de vivir juntos, de casarnos, de tener un hijo… Pedro, ¿de verdad no encontrás una palabra un poco más exacta que nos defina?
Lo miró fijo con los ojos entornados y una sonrisa provocativa en los labios.
_ ¿Qué está insinuando señor? No me haga crear falsas ilusiones acerca de sus intenciones para conmigo, no me esperance con un término que después no va a poder sostener…
_Pedro, si Kendy no estuviera a minutos de despertarse, ¿sabés lo que te haría?
Bajó la voz hasta hacerla imperceptible. _Contame…
_No, primero vos. No seas desleal.
Pedro inclinó su cuerpo un poco más hacia él y le dijo bien bajito.
_ ¿Yo desleal? _ Lo estaba incinerando por dentro _ ¿Yo soy desleal, Graziani? _ No dejaba de sonreír de manera ardiente. _ ¿Querés que te mande un mail o preferís que te haga un dibujito enumerándote las veces que usas tu superioridad física en nuestra intimidad para someterme a tu voluntad?
Guillermo sintió un escalofrío que le recorrió el cuerpo y cierta rigidez en una parte de su anatomía. _ Te estás yendo del tema, Pedro. Y además me estás volviendo loco… No me sigas provocando porque van a tener que venir los bomberos para salvaguardar nuestras vidas, la casa y de paso para atender a Kendy cuando se despierte.  ¿Tan difícil te resulta pronunciar esa palabra?
Esta vez dejó salir su risa enigmática, pasó su mano por el cabello húmedo y volvió a posar su mentón sobre sus manos entrelazadas. Sabía lo que provocaba con ese gesto encantador.
_ Bueno, está bien. Si para vos es tan importante, voy a tratar de definirlo._ Aunque sabía muy bien que lo único que iba a intentar, era seguir provocándolo. _Entre nosotros hay mucho cariño, un apego importante, también hay ternura y  por supuesto atracción. Mucha atracción. _ Guillermo estaba que explotaba. _ Somos el efecto de un flechazo a primera vista, un largo flirteo que parecía que nunca se iba a terminar de definir…
_ Como vos ahora.
Lo calló con un gesto. _ Dejame terminar. _ Tomó aire pensativo y continuó. _ Meses y meses de coqueteo, amorío encubierto bajo la palabra socios, mucho toqueteo…
_ ¿Toqueteo? _Guillermo no podía creer lo que acababa de escuchar. _Pedro, tenés una visión distorsionada de esos tiempos…
_ No, no…  ¡A esa la tengo clarita como el agua! Vos me toqueteabas cada vez que podías.
_ Doctor, no se lo voy a permitir. ¡Esto es difamación!
_¿Difamación?_ Pedro lo miraba fijo a los ojos, con los hoyuelos intensamente marcados. _ ¡Vos sos un cara dura! Que vení hombre, no pasó nada y me hacías una estampita. Que hasta mañana Pedro y me pegabas una apretada monumental. Que felicitaciones Pedro, y me apoyabas hasta el Código Penal… Que gracias Pedro cuando te sacamos de la cárcel, pero al único que abrazaste fue a mi y en plena calle. ¡No te hagas el boludo Graziani! Vos me hurgueteabas cada vez que podías.
Guillermo se tentó de risa. _Si, ahora que lo decís… es cierto. Pero no era de manera consciente, era algo instintivo, automático, espontáneo… Un reflejo que lo que estaba sintiendo por vos.
Bien socarrón le tendió la trampa. _ ¿Y qué era lo que estabas sintiendo por mi?
_Que me estaba enamor… _ se frenó justo a tiempo. _¡Tramposo! _Guillermo abolló la servilleta de papel y se la tiró. _El que tiene que decirlo sos vos…
Pedro reía a carcajadas.
Un Guillermo en ebullición encontró la excusa perfecta para acercarse a él. Se levantó de la silla y le tapó la boca. _Callate que vas a despertar a Kendy…
Primero fue una mano sobre sus labios, después fue el beso que estaba necesitando y deseando desde que se sentaron a desayunar. De pie a su lado e inclinado sobre él, le sujetaba la cara con una mano mientras la otra se enredaba en sus cabellos. Lo besó hasta sentir como se alteraba su respiración. Aun sosteniéndolo por el cabello, soltó su rostro para introducir su mano debajo de su camisa inmaculada acariciando su pecho, llegó a su vientre plano que recorrió de lado a lado, y después volvió a su torso descubierto que  latía acelerado.
Lo apartó y se apartó de él como pudo. _¡Basta Guillermo! Basta o no vamos a poder parar y Kendy se va a despertar en cuestión de minutos.
Lo soltó solo porque sabía que tenía razón. _Dale… pero esta te la dejo en stand by. Ya vamos a retomar el tema. Ahora explicame eso de la sangre mientras preparo mas café. Lo que tenemos en las tazas parece jugo de paraguas. Seguime, dale. 
Pedro se levantó de la silla y fue detrás de él. Mientras lo miraba preparar el café, apoyó su cadera contra la mesada y comenzó a hablar.     
_ Es una leyenda de Oriente. Cuenta que cuando Buda estaba plantado la vid, se apareció Devadatta, un monje primo de Buda, y pidió permiso para ayudarlo. Devadatta trajo primero un cordero, lo mató y vertió su sangre sobre los surcos. Después empapó la tierra con la sangre de un león. A continuación, usó la sangre de un mono de la misma manera y finalmente le tocó el turno a un cerdo. Buda no comprendía porque su primo había hecho esto, entonces Davadatta le explicó sus intenciones. Cuando el hombre tome la primera copa de vino, se volverá dulce y alegre como el cordero. Con la segunda, será valiente como el león, jactándose de su poder. Después de la tercera, se pondrá en ridículo como un mono, pero si toma la cuarta copa o más, se convertirá en un cerdo repugnante, sucio y bestial, capaz de revolcarse en el barro.
_ Un gaucho bárbaro Devadatta, mató cuatro bichos y encima te condenó.
_ ¡Qué bestia sos…! Te estoy contando una hermosa leyenda oriental y mirá lo que me decís.
Guillermo preparaba el café. Iba de un lado al otro con su estilo fuerte y masculino dejando a su paso un halo de perfume a maderas que, una vez más, lograba que Pedro le disculpara todo.
_ Mirá Pedro, con la parte del león, te acompaño. Me hago cargo, pero yo soy así con vino o sin vino. O sea, según vos chupo a la par tuya, pero al menos yo no cambio. Siempre me estoy jactando de mi poder, pero… _se le paró adelante bien pegadito y presionó su cuerpo con el suyo _ En cuanto a vos chiquito, por la sangre del cordero no te vi pasar jamás. Vos alegre y dulce…. solo arriba, cuando te saco toda la ropa. Pero cuando hay joda sos capaz de vaciar hasta los floreros y saltás directamente a la sangre del mono. ¡Porque sos capaz de hacer cada gansada!
Pedro lo corrió y se liberó de su cuerpo. _ ¿Ves? Con vos no se puede hablar. ¡Ya estás diciendo boludeces!
Lo siguió y volvió a arrinconarlo contra la pared. _ ¿Boludeces? Pedro, ¡no seas hipócrita! Cada despedida de año, en nuestra despedida de solteros, cuando festejamos en casa la llegada de Kendy… ¡Cada joda fuerte te tuve que bajar de las mesas! Te clavás esos chupines tiro bajo que de frente aniquilan dejando ver ese tatuaje que, ya que estamos, te recuerdo haberte prohibido que andes mostrando porque ese tatuaje es mío y solo mío. Y de espaldas, ¡madre mía…! Uno se vuelve capaz de hacer un pacto con el diablo por poder sacártelos con los dientes… ¡Y me la fumo! Me la aguanto como buen cristiano más que como león, mansito y discreto solo voy y te bajo de la mesa en la que estás bailando y me lleva días y días olvidar la imagen de algunas miraditas incrustadas en ese trasero hermoso que tenés. Así que dejá de hacerte el Dalai Lama esta mañana con tu honda holística y tu equilibrio del ph entre ácidos y alcalinos porque no te va. Pedro, ¡sos un pirata de la noche! Hay joda y empezás a saltar de rama en rama. Por cada hoja de espinaca que comés te bajás dos botellas de champagne. Por cada hortaliza, un atado de cigarrillos. ¡Dejate de joder! _ Se alejó llevando el café recién hecho a la mesa, pero esta vez, Pedro no lo siguió.
_ Dale, ¡veni! ¿Qué hacés parado ahí? Dale que el café huele exquisito.
Pedro seguía de pie junto a la mesada. Al notar que no se acercaba, lo buscó con la vista y vio esa mirada de enojo que tan bien conocía. _ ¿Qué te pasa amor? ¿Por qué no venís?
Entonces vio la transmutación, su mirada se volvió traviesa, sus ojos brillaban más que antes y un par de hoyuelos volvieron a acentuarse en sus mejillas. Tarde se dio cuenta que había caído en la trampa. Acababa de decirlo. Inocente, tonto y absolutamente enamorado, acababa de ser superado por el discípulo. _ ¡Pedro y la…! _
Pero no pudo seguir hablando. Ya lo tenía encima suyo besándolo desesperadamente, se enroscaba a su cuerpo como una enredadera.
_ ¡Te amo! ¡Te amo! ¡Te amo, Graziani! Claro que esto es amor… ¿Qué otra cosa podría ser?_ No paraba de recorrer su rostro con sus labios. Le besaba los ojos, las comisuras de la boca, la frente, roía tiernamente su mentón.
Las hormonas de Guillermo ya pedían piedad, sentía como las pulsaciones le golpeaban sus arterias. _ Pedro, si el café se vuelve a enfriar no va a ser porque estemos hablando precisamente. Te lo prometo._ Pero Pedro no podía dejar de besarlo. Con los ojos cerrados y pegado a su boca recordaba que le noche anterior había pensado en terminar con todo, en irse con Kendy, en dejarlo, y supo que nunca había estado tan equivocado. Dejar a Guillermo era lo mismo que dejar la vida, porque por él y solo por él lograba respirar y sonreír cada mañana. Que a veces ácido, a veces alcalino, ese era ese hombre. A veces cordero, a veces león, pero su hombre, su esposo, el padre de su hijo, su luz, su alegría y sus ganas de vivir.
Estaban uno en brazos del otro cuando se escuchó el gemidito que venía de la planta alta. Kendy acaba de despertarse.
Lo soltó de mala gana. _ ¿Vas vos a buscarlo o voy yo, alcalino?
_Vayamos los dos, ácido… así equilibramos el ph.
Subieron juntos las escaleras y lo encontraron sentadito en la cama berrincheando a medias para hacerles saber que estaba despierto.
_Buenos días dormilón.
_Buenos días hijo.
Se echaron en la cama uno de cada lado y Kendy no tardó en empezar a saltar sobre ellos. Repetía “papá” y “papi” mientras se tiraba sobre uno o el otro.
Se miraron a los ojos y se sonrieron.
Les esperaba un sábado en familia, una nueva noche a solas y un domingo que seguramente sería reparador, antes de que llegara el lunes con la carga de una nueva semana a cuestas. Pero si un minuto abrazándose los tres podía semejarse a un milenio de placer, un fin de semana juntos podía ser el equilibrio exacto entre ácidos y alcalinos, que sumado a tanto amor, se transformaría en el antídoto perfecto contra lo que viniera.
Ellos eran una perfecta miscelánea entre la sangre del cordero que templa el hogar con su dulzura y su alegría, y la sangre valiente del león que lo protege, seguro de su poder.

CONTINUARÁ

21 comentarios:

  1. Aplausos totales al cordero y al leon mara rosas

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  2. Ay estos dos! Se trenzan en cada duelo verbal que es imposible decidir quien tiene más razón, son unos genios! Exquisitas las comparaciones entre lo ácido y lo alcalino, el cuento de Buda, tan exacto, todo este capitulo es una partida de tenis donde nunca se cae la pelotita, me encantó como Pedro le expuso sus apreciaciones sobre los "toqueteos" de Guillermo al principio de la relación, y cómo Guille le puso los puntos con eso de que mucha verdurita pero fumaba y chupaba dando por tierra con lo saludable! Tienen razón los dos! Me mató lo de la comida de conejo y la discusión de quien consume más azúcar! Y la picardía de Pedro evitando decir sus sentimientos... Cuánto podés exprimir de estos dos Sandri... Es increíble, absolutamente increíble y genial! Aplausos de pie, todos los aplausos son pocos! Vida eterna a la inigualable mercería! Besazo mi reina! Gracias por este regalo y por el honor de las fotitos! Mary B.

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    1. ¡Gracias Bruja! ¡Que linda devolución Mary B! Estas palabras si que, como digo siempre, le dan cuerda a las musas para seguir escribiendo. Me super encantó tu expresión del "duelo verbal" y la comparación con un partido de tenis "donde nunca se cae la pelotita" ¡Sos tan ingeniosa para responde como cuando tomás la pluma para crear!
      Como se nota que son abogados, viste? Se pasan la pelota con una facilidad sorprendente! Me matan cuando se trenzan en estos debates que siempre terminan en alguna apretadita... Pero ahora está Kendy en casa. :-) ¡Gracias por tus hermosas palabras, por seguir defendiendo nuestra trinchera y por este vestuario exquisito! ¡Preciosa la foto que elegiste para La Mercería! ¡Besos y un abrazo Guillerista!

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  3. Como siempre Sandra! Una belleza! Necesitaban ese momento (con esa noche incluida) a solas reafirmando ese amor que no se apaga con nada. En tu manos, esos dos, son mas "exquisitos" aun. Una dulzura plena. Hermoso capitulo! Besos Romina

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    1. ¡Gracias Romi! Esta vez no te hice esperar tanto, viste? Si, yo también creo que necesitaban una noche especial y una charla a solas... La llegada de un hijo hace que muchos momentos de intimidad desaparezcan y este desayuno a solas fue para ellos el broche de oro después de la crisis que tuvieron la noche del vienes. ¡Gracias por tanto corazón! ¡Besitos!

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  4. Ay Guillermina Pedris...usted y su exquisita pluma me devuelven, no solo la alegria, sino las ganas de seguir leyéndolos siempre! impresionante lo suyo...y tomo las palabras de Mary B. porque creo que no existe "nadie" que exprima tanto de ellos como ud en esta dulce e incomparable Mercería! ¡Larga vida a esta fics! me encantó! cuanto deseaba leerlos así...tan ellos! que decirte mujer! Gracias por seguir imaginandolos juntos...por estos duelos de titanes que no tienen desperdicios!!! un honor leerte Sandri de verdad!!!!Gracias gracias gracias!!! un abrazo y que las musas no te abandonen jamas!

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    1. ¡Gracias Sil! Gracias por el aliento para seguir escribiendo, a veces no es fácil, pero otras veces La Merce se escribe sola... Es como si ellos cobraran vida y pudiera verlos, escucharlos... Este fue uno de esos casos, así que me divertí mucho escribiendo esta Mercería. ¡Besos totales Sil!

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  5. Me encantan, me encnatan, me encantan!! No los puedo dejar!! Amo tanto su dinamica, sus provocaciones, sus charlas, todo!
    Ahora me quiero tomar el atrevimiento de sugerir un capitulo donde Guille se enoje tanto tanto que Pedro tenga que remar para resarcirse, por favor. Quisiera ver hasta donde puede llegar un Guille enojado y hasta donde Pedro trabajaria para ser perdonado!
    Gracias por seguir escribiendo y por arreglar la compu tan rapido! Besos de un anonimo!

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    1. Gracias anónimo! Y como Guillermina Pedris está para conceder sus deseos, ya me pongo en campaña para cumplir el tuyo... Mmmm! ¡Lo que va a ser Guillermo tan enojado! Pedro, empezá a hacer fierros que vas a tener que remar mucho... :-) ¡Besos y gracias por la sugerencia!

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  6. Qué desayuno!!! Los dos esperando que el otro dijera la palabrita mágica que los une... "Amor"...
    Me encantó que Pedro le echara en cara que al principio lo toqueteaba... Porque es la pura verdad!!! Alguna vez se lo tenía que decir...
    En tus manos son únicos San!!!

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    1. Gracias tocaya... Me encantó este desayuno a solas y todas las cosas que se dijeron. Como dice Mary B. "un duelo verbal"
      ¡Que buenos abogados son! Rápidos para pasarse la pelota, me resultó divertido escribirlos así. Sinceramente, los disfruté horrores. ¡¡¡Besos y abrazo Guilledrista Tocaya!

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  7. QUE MARAVILLA......A VECES NO ENCUENTTO LAS PALABRAS JUSTAS Q INDIQUEN LO QUE PIENSO Y SIENTO.LEO LA MERCE Y ME SIENTO PLENA. DON "ELLOS".SIN DUDARLO DON ELLOS....GRACIAS SMIGA POR ESTE REGALÓ....PORQUE SÍ ES UN REGALÓ PARA MI ALMA TAN DOLIDA..
    ELLOS LOGRAN AMENGUAR UN POQUITO ESA PENA...TE AMO....TQCTMAYMC.


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    1. Que honor y que placer inmenso Mirtuchi, crear algo que ayude a sanar tu alma tan dolida. Sabés que contas con esta Merce que va a existir mientras alguien la siga esperando en el blog, pero también conmigo, como oreja, paño de lágrimas o simplemente: como amiga. ¡Te quiero Mirtuchi! Gracias por tanto amor... ¡Besossss!

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  8. Sera posible publicacion hoy por feriado?? Por favooor con carita de Pedro asustado... ��

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    1. ¡Perdón! Hubiese sido genial, pero faltaban detalles necesarios para las fics que están en lista de espera, como una foto, alguna corrección de último momento de las escritoras. Pero mañana no te lo pierdas. Es un unitario en homenaje a las víctimas de Orlando y me siento bendecida de poder publicarlo. Un horror que nunca más debería suceder. ¡Besos y buena semana! Y Gracias por la ansiedad... No sabés lo bien que hace. :-)

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  9. se me borra el comentario asi que lo voy a hacer breve!! me encanto!!! me encanto esta dinamica entre los dos sin nadie que interfiera...estos dialogos son solamente posibles en la pluma de una gran escritora...por supuesto que amo a los dos pero es imposible ocultar que mi amor por Guillermo es especial y pienso que eterno...fue algo magico ....gracias por seguir y nunca abandonar....te mando un beso enorme ...Pilar

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    1. Seeee! Estoy con vos Pilar! Las pro- Guillermo viviremos enamoradas de ese personaje que se caló hasta los huesos. Por supuesto, siempre amando a Pedro y sin aceptar otro que no sea él y solo él en la vida de Guille. Después de tanta gente alrededor de ellos, de tanta invasión, necesitaba regalarle este espacio a solas a esta parejita que cuando se enfrenta mano a mano, se vuelven tan especiales que siempre nos sorprenden. ¡Gracias Pilar! Vos siempre al pie del cañón! ¡Abrazo inmenso y Guilledrista! ¡Besosssss!

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  10. DUELO VERBAL PARA ALQUILAR TODOS LOS BALCONES TODOS.IMPECABLE,INMEJORABLE.
    GRACIAS POR TANTO AMOR.
    "MIRAN AL CIELO Y PIDEN UN DESEO CONTIGO LA NOCHE MAS BELLA" MONICA DE LANUS.

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