
Seguía mirando el paisaje por la ventana del auto, ya faltaba poco para llegar al muelle, para embarcar en esa loca aventura… Porque eso si que era una aventura. Su cabeza todavía pensaba… ¿Cuándo fue que aceptó esta propuesta? Y ahora que lo pensaba bien, ¿por qué asentir con la cabeza era señal de un sí...? Miró a su acompañante que conducía el auto con mucha precaución y solo sacó sus ojos de la vista para regalarle una de sus clásicas sonrisas devastadoras.
- No creo mi amor que una sonrisa me llegue a calmar en este momento.
- Tranqui amor, arriba de la fragata usaré otras tácticas relajantes para calmarte
- ¡No la nombres Pedro...! Habíamos quedado que nada de nombres hasta que no la vea con mis propios ojos
- ¡Jajaja! Amor… ¡tampoco es para tanto! No vamos a viajar en un galeón o una galera. ¡Jajaja!
- Vos reíte… cuando yo me muera arriba de esa cosa, vas a tener un cargo de conciencia de por vida.
- Bueno Guille, no es para tanto. Recordá que te di a elegir que te quedaras y no quisiste.
- ¿Y dejarte solo con dos locos que viven en un faro en el medio de la nada? ¿Vos que tomaste? Prefiero ahogarme antes de quedarme acá a pensar que te hacen esos dos…
- ¡Jajaja! ¡Amor! Ya te dije que ellos son pareja, que hace poco se casaron y me invitaron a visitarlos. Recordá bien que te hablé de ellos.
- Si, de eso me acuerdo… Lo que no recuerdo bien es cuando acepté yo esta locura!
Apoyó una de sus manos en su pierna y con la otra siguió conduciendo.
- Amor, yo te puedo describir perfectamente cuando… Porque fue en este auto hace dos madrugadas atrás. ¿Querés que te lo recuerde?
- Bueno… sería bueno porque no recuerdo bien los hechos, pero aclárame algo chiquito… ¿Vas a poder conducir con una sola mano?
- ¡¡¡Jajaja!!! Si que voy a poder... ¿O querés que saque mi mano de ahí?
Guillermo redobló la apuesta y colocó la mano de Pedro en su propio miembro
- No, dejala… no me molesta.
- ¡¡¡Jajaja!!! Bueno… Como te contaba, hace dos madrugadas, cuando salimos de BABYLON y subimos al auto te conté que tenía planeado un viaje a un faro para ver a un amigo que se casó y vivía allí. Y usted señor, empezó con sus clásicos rezongos y peros!!! ¿Por qué siempre hay peros con usted? En resumidas cuentas, terminamos como siempre después de una discusión, haciendo el amor como dos salvajes en el auto. ¿Me entiende ahora?
- Si, algo recuerdo… Lo que no me queda claro todavía es cuando yo dije que iba.
Pedro ya podía sentir los efectos causados por su propia mano en la entrepierna de Guillermo y eso le convenía a sus propósitos ya que así no pensaría en ni en la fragata ni en el mar
- Amor… ¿como no lo recordás? Fue cuando te la chupé descaradamente con estos labios… en un momento te pregunte ¿venís? y asentiste con la cabeza.
¡Cómo olvidar lo fue el orgasmo más perfecto de su vida...! Todavía podía sentir sus carnosos labios alrededor de su miembro, su lengua lamiendo sus testículos, su propio cuerpo temblando de excitación… Cualquier cosa hubiese aceptado en ese momento....
- ¿Y amor? ¿En qué te quedaste pensando?
- Pedro, pará el auto. Quiero la reconstrucción del hecho ya!
- ¡Jajá! No, vamos a llegar tarde.... -Y lo miró a los ojos...- Pero te prometo que lo vamos hacer arriba de la fragata
- ¡Ay Pedro! ¡Ya la tuviste que nombrar!
- ¡¡¡Jajaja!!!
No podía creer que la vida de casado le sentara tan bien. Mejor dicho, no podía creer que ese hombre con una sola sonrisa iluminara toda la isla y lo hubiera convencido de limpiar el refugio para los invitados. Por supuesto, gente que él no había invitado sino su esposo que ahora también era anfitrión. ¡Y pensar que hubiesen podido tener estos tres días para ellos solos! Pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? Su amorcito tenía otros planes y ¡ay de él si objetaba algo! Caería en él la peor de las desgracias… La veda, y nada referente a caza o pesca, otra peor… De solo pensar en ella se le retorcían los huevos
- ¡Amor, dale ayúdame! ¡Van a llegar y todavía no hicimos ni la mitad!
- Pedro, estamos desde las siete de la mañana de pie haciendo cosas, desayuné mal, casi nada te diría… Creo que ni el pobre de Toto comió bien, a los dos nos has tenido al trote. Querido, un poco de calma!
- Guillermo perdóname, es quiero que todo esté perfecto para cuando lleguen, ya te conté que hace mucho que no veo a mi amigo de la infancia y lo sorprendido que quedó cuando se enteró donde vivo y que me casé
- Pedro, no me vengas con que es un homofóbico de mierda, porque te juro que se vuelve a tierra firme nadando y de una patada
- ¡Jajá! ¡No, mi amor! Por Dios...! Lo único que me dio a entender es que me tenía una sorpresa... Te prometo que te voy a recompensar
- ¿Solo a mí...? Mirale la cara a Toto…
- ¡¡¡Jajaja!!! ¡No…! A los dos... tonto.
- ¿Me podés dar un adelanto? Por lo menos a mí, chiquito…
Se acerco a él y lo besó con voracidad, sus lenguas se unieron en un juego de plena seducción, sus manos recorrieron sus cuerpos y de sus bocas solo salían gemidos y suspiros .... Pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? Todo concluye
- ¿Por qué te alejás?
- No te enojes amor… Pediste un adelanto, no el postre completo
- Mirá, mejor sigamos limpiando porque esto va terminar mal
- ¡¡¡Jajaja!!!
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Ya habían salido del puerto y Guillermo estaba con un humor de perros, nada de lo que había hecho anteriormente le daba resultado, por eso antes de llegar a males peores decidió tomar cartas en el asunto
- Amor, ¿cómo te sentís? ¿Ya se te pasaron los mareos?
- ¿Te parece que se me pueden pasar...? Esto se mueve peor que una batidora Pedro!
- ¡Ah Guille! No es para tanto, recostate un poco amor.
- Pedro… ¿cuánto falta para llegar?
- Amor… ¡no salimos ni a mar abierto todavía! ¡¡¡Jajaja!!!
- Y todavía te me reís... Pedro andá y pedí que den la vuelta, yo así no puedo seguir
Pedro se dirigió a la puerta, la trabó, se dio vuelta y se sacó la remera muy despacio mientras Guillermo lo miraba sin entender nada
- ¿Qué planeás Pedro?
- Seducirte, enloquecerte, amarte amor... Relajarte…
- ¿Este es tu método poco ortodoxo de relajación para mi fobia Pedro?
- Amor… Después de esto ya no vas a sentir fobia a nada
Guillermo de solo ver como Pedro se empezaba a bajar los pantalones solo se atrevió a decirle.
- ¿Que estás haciendo amor?
- Dicen que para alcanzar un objetivo hay que visualizarlo
- Pequeño demonio, acércate…
Pedro no solo se acercó... Se tiró arriba de él y le quitó la ropa mientras su boca buscaba desesperado esa otra boca para no dejarla protestar
No hay duda que el amor todo lo puede y la paciencia también.. Pedro observaba todo bastante satisfecho del trabajo realizado mientras que su marido estaba tirado en el sillón como un barco a la deriva
- Amor dale, levántate. Te tenés que cambiar de ropa y asearte antes que lleguen
- Aguantá amor… no doy mas! No seas malo…
- ¿Yo malo, Guillermo? Yo no soy malo, y menos con vos (hablando con doble sentido) ¡Toto…! Vamos, a bañarse usted también! Ya que Guille no se quiere bañar conmigo, vos me acompañás, no?
El perro ladraba con alegría, hacía mucho tiempo que no peleaba con Pedro debajo del agua... Guillermo al escucharlo hablar se levantó enseguida
- ¡Ni loco le voy a ceder mi lugar al perro! ¡Vamos a bañarnos ya!
- ¡Jajaja! Lo sabía!
Mientras abrazados y dándose pequeños besos se dirigían al baño, Toto se quedó muy enojado y ladraba sin cesar.
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La fragata surcaba las aguas del mar mientras en el camarote Pedro y Guillermo volvían a perderse en las aguas del deseo
- Amor… ¿cómo puede ser que no te canses? ¡Yo no doy más Guillermo!
- Vos me provocás y después no me bancás el ritmo, atorrante! Hacete cargo de lo que iniciás
- ¡Jajaja! Claro que me hago cargo… y voy por mas Graziani
- Pedro… ¿llegaremos vivos al faro?
- ¡Claro amor! estos barcos son re seguros…
- No hablaba del barco, cielito… Hablaba de nosotros y esta maratón que estamos teniendo… ¿no será con doble intención no?
- ¿De que hablás Guille?
- ¿Vos no me habrás mentido de cuanto duraba el viaje?
- ¡Yo…! ¡No amor! ¿Me crees capaz de algo así?
Lo que para Guillermo era una hora y media más o menos de viaje, para Pedro era un viaje de cinco horas y recién iban tres de esas cinco. Ya estaba por dar marcha a otra sesión de sexo desenfrenado con ese hombre cuando unos golpes en la puerta lo detuvieron
- ¿Si? ¿Quién es?
- Señor, le avisamos que ya estamos viendo las costas del faro
- Gracias por avisarnos.... Amor vamos, levántate… ya estamos llegando
- Mejor vení… si recién se ve la costa es porque falta mucho, da para una vuelta más
- Una sola amor... - y de nuevo comenzó el juego.
- ¡Dale Guillermo! Bajemos al muelle que ya llegan… ¡Vamos a recibirlos!
- Bueno, pero dame un beso y no te atrevas a dejarme solo
- Claro que no, tonto!
Estaban frente a frente y se observaban los cuatro como grandes gladiadores.... Para salir de esa situación Pedro se acercó al otro Pedro
- ¡Amigo del alma! ¡Tanto tiempo sin vernos! ¡Qué gusto que hayas venido!
- ¿Cómo no iba a venir? Si al enterarme me puse muy contento.
- ¡Uy…! Te presento a mi marido, el hombre que me salvó la vida y me robó el corazón
- Hola, un gusto señor.
- Hola, pero nada de señor… Guillermo me llamo
- ¡Ahhh…! Igual que mi pareja, él también se llama así.
- Que sorpresa…
- Pedro, estoy acá… presentame.
- ¿Cómo? ¿También te llamás Pedro?
- ¡Guaaaa! ¡Qué raro todo! ¿No les parece?
- Un gusto, soy tu tocayo entonces, lo único que nos une, ya que odio el mar y no soy guardavidas
- Y decime… ¿A qué te dedicás vos? ¿Y cómo pudiste llegar hasta acá?
- Soy abogado, y Pedro uso métodos de relajación…
- ¡Ahhh bueno! Me imagino…
Los dos Pedros observaban todo y en complicidad mutua decidieron intervenir
- Bueno, vamos al refugio para que conozcan donde se van a instalar y comamos algo. ¿Les parece?
- Excelente idea amigo mío, tenemos mucho de qué hablar
- Amor, el celular no funciona
- No creo que funcione, estamos en el medio de la nada. ¿No te diste cuenta todavía?
Miró para todos lados y solo vio agua.... Los dos Pedros caminaban adelante charlando animadamente
- Me imagino que vivir acá tendrá algún beneficio
- Claro que si, nos bañamos desnudos y los gemidos de Pedro al hacer el amor no molestan a los vecinos
- ¡Jajajaja!
Se midieron con la mirada, ya estaba todo dicho. El cazador y el ermitaño sellaron la paz con sus risas....
Tal vez… UNIDOS “continuará” (si logramos convencer a Madame)
Bueno... Que decir que le haga justicia a tanta imaginación mas que: Aplausos, todos los aplausos todos y felicitaciones Madame! Una delicia este crossover... "Babylon" & "Dos y un mismo destino" unidas en una nueva fic es mucho más de lo que me animaba a esperar de usted. Magistral señora.
ResponderEliminarSi me permite una opinión, me parece un desperdicio que sea tan solo un unitario, creo que estos dos pares dan para mucho mas... Quien dice por ahí la parejita del Faro influya en esa guerra que se ha planteado entre la parejita de Babylon, y porque no... Que la parejita de Babylon logre contagiarle a los que viven en el Faro esa hoguera que nunca se apaga y consumen de una vez la noche de bodas... Lo que sea y como de, pero me gustaría seguir leyéndolos. ¡Felicitaciones Madame! Y gracias por la forma en la que ayuda a defender esta trinchera Guilledrista. ¡Besosss!
!Qué verguenza!
ResponderEliminarMuy muy bueno! Quiero continuacion
ResponderEliminarEstá bueno
ResponderEliminarQue puedo decir??? Quedé atrapada en esta historia!!! Que hayan dos Guillermos y dos Pedros es muy fuerte!!! Y mezclar tan bien estas dos parejas que al fin y al cabo son siempre una en distintas versiones pero con el mismo amor!! Estoy de acuardo da para un continuara!!!! Gracias Pilar
ResponderEliminarHermoso, Esperando Babylon
ResponderEliminarimpresionante como usted escribe que imaginación
ResponderEliminarGENIAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Te amo...........
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