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domingo, 28 de agosto de 2016

"SE CASÓ... SE CASÓ" - Cap. 1 - (By Maby)

"SE CASÓ... SE CASÓ" - CAPÍTULO ESTRENO





-Pedro Beggio ¿acepta por esposa a Camila Moravia?
-Sí, acepto.
Guillermo salió corriendo seguido por Beto…
-¡¡Se casó…se casó!! -Mientras va cayendo, agarrándose  el pecho-
-¡¡Guille, Guille!!

*************************

Pedro regresa de su mini luna de miel y encuentra a Marcos, solo, en el estudio…
-¡Buen día Marcos! ¿Qué pasó? ¿Están todos en tribunales o también están de luna de miel? Pensé que el que me casaba era yo…-intenta una broma pero al ver que Marcos no hace el menor intento por seguir el chiste, su cara cambia la expresión-
-No precisamente. Todos están en la clínica.
- ¿Por? ¿Hubo examen médico general y no me avisaron?
-Ojalá fuera sólo eso…Guillermo sufrió un infarto.
-¿¡Qué!? ¿¡Cómo?! – Su cara empalidece al escuchar – ¿Por qué no me avisaron?
-Porque no podías hacer nada. Fue un rato después de tú boda. Menos mal que Beto estaba con él, porque sino, no sé lo que hubiera pasado.
-¿Dónde está? Decíme donde está – le grita tomándolo de la solapa del traje.
-Tranquilízate Pedro. Está en la clínica. Allá están Beto, Gaby, Cuca y Fabián.
-Voy para allá.
-No vas a poder hacer nada Pedro.
-Quiero verlo.
-No vas a poder.
- ¿Por qué?
-Guillermo está en coma desde que ingresó. Solo han logrado estabilizarlo pero no despierta y al parecer su corazón está muy dañado.
-No puede ser. –Y el aire comienza a negarse a entrar en sus pulmones. Y las punzadas en el pecho son cada vez más fuertes.  Su cuerpo resbala contra la pared, intentando tranquilizarse.
-Calmáte Pedro, por favor…Guillermo sólo está estable. Hay que esperar. Y únicamente pueden verlo los familiares cercanos y vos no estás en ésa lista.
-Necesito verlo. Necesito estar con él.
-No se puede. A ver si entendés. O te ponés a hacer algo acá o te vas con tú mujer. A Guillermo no lo podés ver, porque el único que entra, desde que ingresó a la clínica, es Fabián.
Pero Pedro ya no escucha nada de lo que dice Marcos. Sólo puede oír su corazón desbocado, la angustia que se hace presente y esa sensación de abandono, de vacío que lo había acompañado antes de conocer a Guillermo y que luego de entrar al estudio Graziani había desaparecido.  Lentamente se va incorporando, tratando de bajar los latidos de su corazón.
-Decíme en que clínica está Marcos, por favor.
-Está en las mejores manos en las que puede estar.
-¡Decíme donde mierda está Marcos!
-Está en Favaloro.
Toma su teléfono y corre hacia su auto. Entra, arranca y sólo pueden agolpársele en la mente las imágenes de Guillermo antes de su boda. El pequeño roce de sus manos para tranquilizarlo de su ataque de claustrofobia, su presencia desde el departamento hasta el civil. –No. Vos no Guille. A vos no te puede pasar nada. –
Llega a la clínica casi sin darse cuenta. Ni bien entra, divisa a Gaby que corre hacia él, a abrazarlo, llorando. –Pedro, Guille- alcanza a decirle entre sollozos.
-Gaby, decíme cómo está Guille, por favor.
-Grave, muy delicado. El infarto que le dio, ha causado un daño muy severo a su corazón. Los médicos son optimistas pero fueron claros: si su corazón resiste, va a quedar muy debilitado, propenso a cualquier mínimo desajuste… ¿por qué a él? ¿Por qué le tuvo que pasar algo así a Guille?
Pero Pedro no tiene respuesta… sólo un abrazo para contener y contenerse, para salvarse un poquito  a sí mismo de tanto dolor, de tanto sufrimiento. Avanza por el pasillo lento del brazo con Gaby, saluda a una Cuca envuelta en lágrimas. Después a Beto, pero entre su angustia, puede divisar algo en sus ojos, como un reproche, una acusación muda, que lo alarma y después a Fabián, quien apenas lo saluda sin prestarle atención. En ese momento se abre la entrada de terapia intensiva y la voz de una amable enfermera
–Familiares del Sr. Guillermo Graziani por favor.- Inmediatamente Fabián corre a su encuentro y el grupo detrás de él – Sí señorita, yo soy el hijo – Venga un momento por favor, el doctor necesita hablar con usted, sígame por favor. – y todos mirando el vaivén de las puertas hasta perder de vista a Fabián. Pedro sólo atina a sentarse porque siente que sus piernas ya no responden.
Esperan a las puertas de Terapia y ninguno atina a moverse… solo esperan que la juvenil figura vuelva a traspasarlas… cuando de repente ven salir a Fabián arrasado en lágrimas que va y se abraza a Cuca y le dice –Tía, papá se está muriendo -y todo el resto de los presentes se quedan inmóviles.-
Beto trata de tranquilizarlo  – ¿Qué pasó Fabián? ¿Qué te dijo el médico?
–No está respondiendo a los medicamentos. El tratamiento no está funcionando. Su corazón Beto, se va apagando lentamente. En cuatro horas aproximadamente está llegando un especialista que está viajando hacia acá, a ver qué puede hacerse… es lo mejor que hay.
 – ¡Calmáte pibe! Tu viejo te necesita fuerte y entero.
 –Lo sé. Pero no puedo verlo así. Él siempre tan fuerte, protegiendo a todo el mundo y ahora ahí, tendido en ésa cama inmunda, peleando por su vida.
–Él va a salir de ésta Fabián- le dice Beto.- Tú viejo es un tipo fuerte y estoy seguro que el  tordo que viene, va a sacarlo- le dice tomándole un hombro –
-Cómo se llama el Dr. Fabi? – pregunta una Gabriela sollozante.
-Matías Olazábal.
Pedro que hasta ése momento sólo se limita a prestar atención a las palabras de Fabián, siente un ligero malestar al escuchar ése nombre.
Las horas transcurren inexorables… pero cada minuto para los que esperan un cambio en el estado de salud de Guillermo, transcurren eternos… se puede recorrer cada escondrijo de una vida de mil años en ése lapso interminable… 60 minutos… 7200 segundos… la octava parte de un día… 4 horas… sin novedades… Fabián y Cuca desesperados persiguen a cada “guardapolvo blanco” que recorre los pasillos de la clínica, a ver si alguno tiene información de la llegada del especialista.
Y Pedro…Pedro está en la misma posición en la que Fabián pronunció aquellas letales palabras “papá se está muriendo”…cada letra de esa frase no ha dejado de aguijonearle el pensamiento en ésta espera interminable. Su alma y su mente parecen cobrarle con demasiados “intereses” la decisión de haberse casado con Camila. Y los recuerdos explotan a cada minuto, “no te cases Pedro, no te cases” en su despedida de soltero y “si yo no quiero despedirme de vos” y los gestos son moneda corriente en su pensamiento, lo avasallan sin piedad...y él allí, con la mirada perdida, sin capacidad alguna de hacerles frente.
Seis horas han transcurrido ya desde aquel doloroso parte médico…cuando de repente el vaivén de la puerta hace que la miradas se dirijan hacia allí, un doctor de unos treinta y pico de años, llama a los familiares de Guillermo Graziani, todos aceleran sus pasos a la entrada y Fabián responde – yo soy el hijo –
-¡Buenas tardes! Yo soy el doctor Matías Olazábal, cardiólogo cirujano - cuando de repente detiene su diálogo, dirigiéndose al resto de los presentes – Disculpen pero agradecería que me dejarán un momento a solas con… ¿cómo es tu nombre?
– Fabián.
– Con Fabián por favor, él después les comunicará lo que él considere pertinente…mejor hagamos algo, vamos a la cafetería y ahí te cuento, tranquilízate que algo de viento a favor tenemos… por acá…- señalando el camino hacia la cafetería –
Pedro se ha quedado mas pensativo que antes, la sensación de malestar, de vacío, de que éste hombre viene a desestabilizar su vida…una sensación demasiado amarga sumada a la angustia de saber a Guille en coma, una combinación letal para su cuerpo.
 Y de nuevo la espera impiadosa se hace presente, pero ahora con algo más de esperanza…Gaby se acerca a Pedro y le susurra –Hey andá a tú casa, Camila te debe estar esperando.
-No Gaby, me voy a quedar. Necesito saber cómo está Guille.
-Pero eso ya lo sabemos Pedro, él está en coma. Andá tranquilo, apenas Fabián tenga una novedad te aviso, te lo prometo.
-No Gabriela, no me voy a ir. Ya estuve demasiado tiempo lejos de él, estos días que no me avisaron nada.
-Lo hicimos por tú bien, acá no había nada qué hacer. Está en las mejores manos.
-Eso lo tendría que haber decidido yo. Además porque no lo llamaron antes al médico éste.
-Según Fabi es porque no estaba en el país.
-Es un paciente de alto riesgo, tendría que haber venido corriendo.
-Ehhh, pará! El doctor no estaba y ha venido lo más rápido posible.
-Gaby, hace cuatro días que Guille está en coma. Eso es una eternidad en pacientes con ése riesgo. Y el tiempo es oro en estos casos, puede separar la delgada línea entre la vida y la muerte.
-Tranquilizate Pedro. Estás muy nervioso. Lo importante es que ya llegó. Y más importante aún es ver si puede salvarlo.
-Tiene que salvarlo.
En ese momento Beto pasa por delante de ellos, en dirección a la cafetería. Inmediatamente Gabriela se levanta y le pregunta -¿A dónde vas Albert?
-A la cafetería. Ya no soporto ésta espera.
Entonces Pedro se incorpora de su asiento y lo detiene con una mano en su pecho. –No Beto, dejá que terminen de hablar, ya Fabián nos va a contar.
Beto se detiene en seco, mira la mano de Pedro  se la saca de encima con un gesto de fastidio y disgusto – No me toques pendejo- le dice desafiante –
Pedro lo mira sorprendido. – ¿Qué te pasa Beto?
-Por tu culpa Guille está así. – y sin más palabras se dirige hacia la cafetería.
Pedro y Gaby se miran incrédulos.
Beto va llegando a la cafetería y Fabián y el doctor, vienen saliendo. Fabi con el semblante un poco más relajado que al irse, viene charlando animadamente, cuando lo ve, le hace un gesto que se acerque.
-Doctor le quiero presentar a un fiel y leal amigo de mi padre, Alberto Marini.
-¡Mucho gusto Alberto! – Extendiéndole la mano-
-Alberto él es el doctor que ha traído una esperanza de vida para papá.
-¡Hola tordo! Dígame Beto. ¿Y qué le va a hacer a Guille?
-Está bien, Beto. Vamos a practicarle una operación, bastante complicada y riesgosa, pero lo único que puede hacer que Guillermo despierte del coma y pueda volver  a casa, Dios mediante. Ya te explicará en detalle Fabián. Ahora tengo que prepararme para la cirugía. Fabián, por favor, andá por administración así firmas los papeles correspondientes. Si todo sale como espero, dentro de unas horas hablamos de nuevo ¿si? Acordáte, tené fe. –dándole una palmada en el hombro. –
-¡Devuélvamelo doctor, por favor! –Le suplica Fabián-
-Por favor, sálvelo -le implora Beto - Él es cómo un padre para mí.
-Tranquilos, voy a hacer todo lo que esté a mi alcance para traerlo de vuelta.
Lo ven marcharse y se abrazan. Fabián llorando y Beto firme e inmutable
– Dale pibe, que en un rato lo tenemos de vuelta a Guille, retándonos a todos – acompañando la frase con un guiño de ojos. Y el primogénito sólo asiente. –Dale te acompaño a la Administración, así firmás los papeles y vamos a la sala de espera que todos están que caminan por las paredes por no saber qué está pasando.
Terminan el papeleo y suben nuevamente a sala. Una vez allí Fabián les explica en resumidas palabras  lo que le dijo el doctor. Pedro escucha en silencio, desbordado por los recuerdos y abatido por las palabras de Beto, que lo atormentan a cada instante con mayor intensidad. En medio del diálogo, las puertas de Terapia se abren para dar paso a un Dr. Olazábal que llama a Fabián y que luego de  unas palabras lo hace ingresar. Otro tiempo in eternum, hasta que después de diez minutos sale nuevamente y tranquiliza a todos diciendo que lo llamó para que le deseara fuerza a su padre.
 La espera va a ser larga. Mínimo cuatro horas de cirugía, si es que no se presenta ningún contratiempo, es lo que le había advertido Matías. Porque a ésta altura ya era Matías, Fabián no paraba de hablar lo bien que le había explicado el médico la situación y sobre todo lo buen ser humano que se había portado con él, la contención y el apoyo que le había brindado en momentos tan complicados.
Transcurrido el tiempo previsto, Matías sale a la sala de espera, y Fabián recibe la buena noticia…–Guillermo ha soportado muy bien la operación, sin imprevistos. Su corazón ha respondido de manera eficaz al procedimiento quirúrgico…pero hay que esperar. Va a seguir en Terapia Intensiva, por las próximas cuarenta y ocho horas, que van a ser cruciales.
-Gracias doc.
-Todavía no me agradezcas nada. No sabemos cómo es el desenlace de esto. En dos horas voy a venir a revisarlo nuevamente y a informarte la evolución. Pero necesitás descansar, ustedes también –dirigiéndose al resto del grupo- andá a casa y volvé mañana-
-No Matías, yo me quedo acá.
-Estás muy cansado…llevas varios días acá. Que alguno de ellos se quede y andá a dormir un rato. Lo importante es que te mantengas al pie del cañón las próximas cuarenta y ocho horas. ¿Ninguno de ellos se puede quedar?
Y Pedro se levanta inmediatamente – Yo me quedo Fabián. Andá a casa que yo cualquier cosa te aviso.
-Viste. Ahí lo tenés.
-No Pedro. Nunca podría pedirte eso. Recién te casas y lo que menos quiero es interrumpir este periodo de tu felicidad. –y desviando su mirada – ¿Beto te podrás quedar?
-Pero Fabián, no te preocupes por mí. De verdad, me quedo yo.
-No Pedro, gracias, de corazón. Ya estuviste todo el día y es hora de que vuelvas a casa, sino tú esposa va a terminar odiando a mí papá.
-No. ¿Qué decís Fabián?
-Quedáte tranquilo Fabián, yo me quedo.-interrumpe Beto-
-Dale Fabián. Mañana te veo para ver la evolución. Descansá. ¡Buenas noches!
- ¡Dale Matías! Gracias. Bueno, tía vamos y volvemos mañana. Gaby te llevo. ¿Pedro querés que te lleve?
-No Fabián. Vine en mi auto. Gracias.
-No te enojes Pedro, pero papá se enojaría muchísimo si te hago quedar toda una noche en la sala de espera de una clínica, en tu primera semana de casado.
-Está bien. No te preocupes.
-Vamos tía, Gaby. Beto cualquier cosa me avisas. Mi celular va a estar prendido toda la noche.
-No te hagas problema. Dormí tranquilo. Descansá.
-Hasta mañana.
Y se quedaron en la sala de espera Beto y Pedro. El primero sin mirarlo ni dirigirle la palabra. El segundo haciendo su mejor intento para iniciar una charla que le diera respuesta a la pregunta que se hizo toda la tarde. ¿Por qué Beto había dicho eso?
Y Beto no pudiendo más con su genio, le dijo -ya te podés ir, porque el que se queda a cuidar a Guille, soy yo. Órdenes del hijo, vistes.
-¿Que mierda te pasa conmigo Beto, que me tratás así? ¿Por qué dijiste que la culpa de que Guillermo estuviera así, era mía?
-Cosas mías.
-No, cosas tuyas un carajo. ¿Por qué lo dijiste?
-Yo sé porqué lo dije y vos también sabés porqué. No te hagas el boludo.
-No sé de qué hablás Beto.  No te entiendo. Hablá claro, por favor.
-No voy a hablar, primero porque Guille se está debatiendo entre la vida y la muerte, segundo porque no me corresponde a mí decir lo obvio, más claro echále agua. Pero si te advierto algo, vos a Guille, no lo volvés a joder nunca más. Yo como su amigo, no lo voy a permitir. Te quiero lejos cuando Guille salga de acá. Porque ése infarto que le dio, fue por tú culpa. Y no voy a permitir que por un pendejo como vos, se termine muriendo, alguien que para mí es como mi viejo. ¿Entendés? Corta la bocha.
-Beto ya lanzaste esa acusación, ¿por qué? Es tarde para echarse para atrás.
Pero Beto se ha incorporado de su asiento, dando por terminada la charla.
Pero Pedro no se da por vencido. –Beto contestarme.
-Dejáme de joder.- le responde un Beto ofuscado –
-Hoy te dejo en paz, pero en algún momento vamos a tener que hablar, entendés.
El silencio de la sala es su única respuesta y la espalda de Beto ignorándolo totalmente.

CONTINUARÁ

8 comentarios:

  1. Que alegría volver a leerte Maby, y que interesante la historia. Salvo por el "bobazo" de Guille, es lo que me quedé con ganas de ver. Un Pedro arrepentido de haberse casado tomando conciencia que su único amor es Guillermo. ¡Adoré los celos de Pedro por el Dr. Olazábal! Siempre adoré las escenas de celos y esta me pareció realmente genial!
    ¡Que enojado está Beto con Pedro! "No me toques pendejo" "No voy a hablar, primero porque Guille se está debatiendo entre la vida y la muerte, segundo porque no me corresponde a mí decir lo obvio, más claro echále agua. Pero si te advierto algo, vos a Guille, no lo volvés a joder nunca más. Yo como su amigo, no lo voy a permitir. Te quiero lejos cuando Guille salga de acá. Porque ése infarto que le dio, fue por tú culpa. Y no voy a permitir que por un pendejo como vos, se termine muriendo, alguien que para mí es como mi viejo. ¿Entendés? Corta la bocha." Mas claro, echale agua. ¡Excelente! Gracias Maby!

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  2. Que LINDO! Una nueva historia! Gracias Maby! Pobre mi Guille! Sufriendo por su amor (un corazón roto :( )! Me gustó el comienzo, que nervios!, ya quiero saber que pasará. Gracias Maby por escribir y compartir! Besos Romina

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  3. hace un monton que no leia y hoy entre y me encontre con tu historia Maby que lindo volver a leerte y que bueno volver a este maravilloso blogg que genia Sandra que energia y voluntad para manenerlos vivos gracias enormes chicas...majo

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  4. Muy doloroso el capítulo, tengo el corazón triste.

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  5. Enorme es mi alegría cuando las escritoras vuelven al ruedo!! Qué interesante planteamiento... Guille no pudo resistir ver escapar el amor de su vida... Y qué duro Beto... Pobre Pedro, encima que está sufriendo horrores porque lo está perdiendo a Guille, encima tiene que cargar con semejante acusación...
    Y ese Matías doctor... Mmmmmm...
    No veo la hora de leer la continuación!
    Felicitaciones Maby!!

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  6. Felicitaciones!! Una nueva fics y pinta muy buena,.. Guillermo no pudiendo resistir el casamiento de Pedro, Pedro no entendiendo todavía el amor que siente por Guillermo y un Beto furioso porque se da cuenta de todo …. Y como siempre un Matias para jorobar todo..,Ya veremos el desarrollo!!¡! Cariños Pilar

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  7. ohhhhhh!! cuanto hacía que no entraba y que enorme y feliz sorpresa me encontre al leer que Maby regresó al ruedo! me encanta!!! que triste momento encontraste para retomar la historia...se me salta un lagrimón al recordar esa carrera desesperada de Guille y ese abrazo con Beto!!! Gracias mujer! Gracias por volver...gracias San por mantener el espacio!!!! un beso enorme y a la espera de la continuación!!!

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