Vistas de página en total

Vistas de página en total

Vistas de página en total

martes, 24 de enero de 2017

"BABYLON" - Cap. 16 - (By Madame Butterfly)







Y SI ME PREGUNTAN COMO ME GUSTA EL AMOR, LES DIRÍA QUE ME GUSTA COMPLICADO, REBELDE Y VALIENTE, TIERNO Y SALVAJE. LARGO COMO TUS MANOS, DULCE COMO TU BOCA, TRANQUILO COMO UN DOMINGO A LA MAÑANA 
LES DIRÍA QUE EL AMOR ME GUSTA MUCHO PERO MUCHO MENOS QUE TU” 
                                                                                                                          Anónimo
                                                                      

Mira por la ventana buscando algo que ahí no encontrará, se siente cansado, el aire no le llega bien a sus pulmones de la rabia que tiene  y está con un humor de los mil demonios, pero!!!
¿Por qué siempre hay un pero? Solo había una persona responsable de como se sentía
 "¿Cuando se me cruzó por la cabeza estar perdidamente enamorado de ese endemoniado hombre? No, bahhh… que hombre… si todavía le falta tomar mucha sopa  para madurar… O capaz que no madura más…  ¿Y lo tendré que aceptar así de gamberro...? ¿Un crio...? ¡No,… yo ya crié un hijo!  Con Fabián cubrí mi cuota.  O Pedro madura de golpe... o a los golpes lo hago crecer...”

Si en el principio había conocido el cielo con él, aunque también el infierno, desde hace una semana atrás lo que los une es un Armagedón. Siempre están al límite de que el universo alrededor de ellos explote en mil pedazos por una u otra razón
No podía negar que él  también tenía un poco de culpa, pero!!!!! ¿Por qué siempre hay un pero? Este pendejo había cruzado todas las barreras inimaginables y lo peor de todo era que ahora se hacía el  ofendido  y él se sentía un hijo de puta y no sabía bien el porqué.
La paciencia que le pidieron que le tuviera Beto y Marcelo ya se le estaba yendo por los caños, todavía que no contestaba sus llamados ni mensajes. El señorito tenía defensores de causas perdidas… En resumen, él era la víctima no Pedro... De solo memorar la semana pasada vivida todo su cuerpo tembló de bronca, de  decepción. ¿Cómo llegaron  a  esto...?

Los últimos acordes de la música  los trajeron de nuevo a la realidad, al lugar donde se encontraban y se soltaron sin muy muchas ganas
-¿Por qué me soltás…? ¿No la estamos pasando bien bailando juntos Guillermo?
- Si mi amor y no te quiero soltar... pero si no lo hago el contador me va putear de arriba a abajo Pedro.
Miró hacia donde Guillermo miraba y vio a un hombre parado al lado de Bruno con cara de pocos amigos... Los acordes de PICKY de JOEY MONTANA ya empezaban a sonar cuando Pedro lo volvió a tomar de la cintura
- ¡Dale amor! Bailemos el picky picky y después te dejo ir
- Cielito tengo que trabajar y vos no me dejas ir. Venís conmigo, acá abajo no te quedás sin mi vigilancia
- ¡Jajaja! ¿Vos te escuchás lo que decís? ¿Y ese discurso de la confianza mutua que me diste donde quedó?
 - Lo sigo sosteniendo. En vos confío,  pero en ellos no... (y con sus ojos miró hacia todos lados)  Vamos para arriba que tengo una reunión con el contador - ¿Y yo qué hago mientras tanto...? ¿Los escucho hablar?
-  No, claro que no.... Conocés el lugar... claro que acompañado de Bruno
- ¡Grazianiiiiiii .....!
- Nada de berrinches. Vamos, caminá
No iba hacerle una escena en ese momento, decidió seguirlo sumisamente. Otra imagen al lado del contador le llamó la atención... Juan con una copa en mano los observaba a los dos
- Está bien mi amor, voy con vos a cambio de un beso
- Sabía que ibas a razonar mi ángel sumiso
Lo que para Guillermo iba ser un tibio beso... Pedro lo convirtió en un ardiente beso con lengua incluida, abrazados se dirigieron a la escalera y cuando llegaron arriba grande fue la sorpresa de Guillermo al ver a Juan sentado en un sillón, miró fijamente a los ojos a Pedro y le habló al oído.
- Ya me parecía que vos no podrías con tu genio
- Me la debía... y te prohíbo que lo defiendas
- Hacé lo que quieras, yo no me voy a meter en esta locura
- Te conviene Graziani
 Guillermo ni lo saludó, pasó de largo y se acercó al contador y a Bruno
 - Bueno, sigamos en lo que estábamos… les pido disculpas a los dos
 - Acepto tus disculpas… ¿Podremos trabajar ahora?
 - Si claro, vamos a la oficina. Bruno, por favor traenos café.

Juan hubiese sido capaz de matar a Pedro con sus propias manos, ahora se daba cuenta que Pablo tenía razón… se tendría que haber ido con él cuando se lo dijo, pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? No se la iba a dejar ganar tan fácil a este infeliz
- Guillermo, no me pensás saludar!!!  Ya sé que compartimos todo el día juntos, aunque sea guiñame el ojo si al pibe le molesta
- Mirá Juan, vos y yo ya hablamos todo lo que teníamos que hablar hoy a la tarde. ¿No lo recordás?
- Claro que lo recuerdo... ¿Le dijiste a Pedro que te pedí que viviéramos juntos como pareja?
Pedro se acercó a los dos y los miró fijo, a uno con cara de matarlo y al otro con enojo, pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? No le iba a dar el gusto ni a caer en la trampa de Juan, ya ajustaría cuentas con Guillermo a solas... Guillermo a todo, le pidió al contador y a Bruno que lo esperaran en el escritorio unos minutos.
- ¿De qué habla este boludo mi amor...?_   insinuó ingenuamente Pedro
- Ustedes dos me van a escuchar... sin decir ni una sola palabra (señalando con un dedo a Juan)  a vos te lo dije hoy y te lo vuelvo a repetir, no te quiero y solo nos une una amistad que vos con tus boludeces estás tirando a la basura. Ya te pagué la apuesta que perdí. Amo a Pedro, me enamore de él… ¡Y vosss…! (mirando fijo a Pedro) ¡Bahhhh… hacé lo que quieras!
- Guillermo, hablemos solos por favor. Más tranquilos....
- ¡Vos no vas hablar ni una mierda a solas con él! Es mi pareja, me pertenece y te advierto… solo le dirigís la palabra en lo indispensable, sino me vas a conocer
- ¡A mi no me vas a dar órdenes...! Y menos un principiante en ESTO
- ¡Mirá quien me lo dice! Un tipo que con tantos años al lado de Guillermo no pudo ni cogerlo...
Tarde se dio cuenta de las palabras que salieron de su boca ya estaban dichas y no había vuelta atrás, la furia de Juan se hizo sentir al mirarlos a los dos fijamente
- ¡Te entregaste a este infeliz! ¡Guillermo, cómo pudiste…!  yo siempre pensé que....
- Nada pensaste Juan, no tengo por qué dar explicaciones de mi intimidad... ¡Y terminenlá los dos! ¡Parecen dos chicos histéricos peleando por un juguete!
- ¿Sabe tu dueño que se viene la fiesta de BABYLON y que el premio mayor es pasar una noche con vos por segunda vez...? ¿O nunca te lo dijo tu juguete Pedro?
 - Juan, dejá de tirar cizaña y desaparece....
- No, déjalo hablar Guillermo. ¿No ves que sangra por la herida? Y sí que lo sé... Lo que ni te imaginás es que este año el premio me incluye a mí también
Guillermo lo miró con asombro y enojo a la vez. ¿Cómo mierda sabía Pedro de la fiesta lo que más le escondía?
- No te creo capaz de hacer un cuarteto, sos bastante nuevo para una cosa así...
- ¡Basta Juan, haceme el favor de desaparecer! - Pedro se acercó a Guillermo y lo abrazó por la cintura
 - Si Juan andate, ¿no te das cuenta que Guille y yo tenemos que practicar...? ¿No es así mi amor? (mientras sus labios recorrían su cuello)

Tanto asco le dio verlos juntos que desapareció corriendo por las escaleras sin decir nada... Pedro se soltó de Guillermo y se alejó de él....
- ¡Ya te aclaro! Vos no te vas a coger a nadie como premio de nada, se te acabó esa vida de libertinaje porque si no...
- ¿Porque si no qué Pedro...?
- Te voy a romper la cara y no me vas a volver a tocar en tu puta vida, nunca más!
- ¡Ah bueno, lo que me faltaba escuchar! Contéstame una cosa… ¿cómo mierda sabés vos que va a haber una fiesta si yo no te lo dije y solo lo saben los íntimos...? ¡Hablá Pedro!
- ¡No me grites Graziani!  Y lo supe por Marcelo, al diario donde él trabaja llego un memorándum enviado por ustedes
- Ah, era eso...  Con respecto al premio, este año voy a disponer que sea un auto, por supuesto que no me iba a coger a nadie siendo vos mi pareja, pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? No era necesario que me amenazaras de esa manera y menos voy a permitir que ventiles nuestra intimidad, ¿te queda claro? Porque te lo juro Pedro por lo más sagrado que es mi hijo... que vos sí que me vas a conocer.
Se acercó y se puso enfrente a él provocándolo descaradamente
- ¿Qué me vas hacer...? - le preguntó mientras sus labios jugaban con su propia lengua
 - Eso mismo que hacés con tu boca te voy a obligar a que se lo hagas a mi miembro adelante de todos, mi cielito....
En un arrebato lo arrinconó contra la pared y sin ningún pudor recorrió con sus manos su cuerpo. Al llegar a su miembro se detuvo para explorarlo por encima del pantalón, el miembro de Pedro reaccionó enseguida al estimulo  y le hizo escapar un gemido que Guillermo atrapó con su boca.
Aunque al principio se sintió sorprendido de la audacia de él... estando tan cerca de la puerta del escritorio... Pedro no se quedó atrás. Sus manos también recorrieron la otra piel, su lengua lamió oreja, cuello y tan  ansioso estaba por dejar su marca en su propiedad...
- Guille te quiero coger...
- ¿Acá mi cielo...? mejor en los privados... adelante de todos… ¡Jajá!
Escuchar su sonrisa macabra lo hizo empujar a Guillermo con rabia....
-¿De qué te reís...? ¡Ni loco lo vamos hacer adelante de todos...! ¿Enloqueciste?
- Entonces dejá de amenazarme flaco con golpearme...  porque me vas a conocer. ¡Y dejá de pelearme…! Esa manía que tenés de amenazar no me gusta para nada Pedro… Ahora vení, hagamos la paz chiquito
Si Guillermo golpeaba fuerte, metafóricamente hablando, Pedro no se quedaba atrás
- No. Tenemos que hablar. Sentate, necesito aclarar algo con vos y es serio
-  ¿Ahora Pedro? No me gusta ni el tono de tu voz ni tu mirada, Pedro habla ya.
 - Mejor escuchalo vos mismo
Sacó su celular del bolsillo  y le hizo escuchar los mensajes de Pablo... Guillermo que estaba al borde de un ataque de celos, solo atinó a servirse un vaso con whisky que consumió de un solo trago al escuchar a Pablo decir “CARIÑO...”
Pedro le contó todo lo sucedido con mirada inocente aunque también con mucha maldad
- Lo sabía, ese desgraciado no se iba quedar tranquilo... y, algo hiciste para que te acose, ¿qué paso esa noche cuando se fueron juntos de acá? Después que se besaron…
 - No te hagas una película que no es Guillermo... él me besó no yo, y ya te lo dije, no paso nada. discutimos y aparecí en tu domicilio
 - Algo pasó Pedro, te habla como si fueras de su propiedad
 - ¿Qué soy? ¿Un inmueble? ¡Guillermo, déjame de joder! Te lo cuento para que haya, entre comillas, confianza entre nosotros como vos decís... y porque mañana lo voy a ver
- ¿Me estas jodiendo?  Te quiero lejos de ese tipo y si es posible fuera del planeta Tierra
- ¡Jajá! ¿No te parece demasiado Graziani? ¿Qué pensás, encadenarme a tu cama?
- No me des ideas Pedro... ¿Dónde lo vas a ver?
- Todavía no lo sé…  ¿Para que lo querés saber?
 - Porque yo voy a estar ahí presente
- Jodeme... yo creo que no es para tanto
- Mirá Pedro, que te quede claro, yo voy y no hay vuelta atrás con esto. ¿Lo entendés...? Ahora voy con Bruno y el contador, después vamos a seguir hablando vos y yo
- Está bien, por lo menos dame un beso antes de irte… todavía que me dejás caliente.
Se abrazaron y se dieron pequeños besos por el rostro mutuamente  y cuando sus bocas se unieron ya sus cuerpos se encendieron nuevamente... Cada parte de sus cuerpos se amoldó a la otra y era imposible soltarse
- Guille, te necesito… te la quiero poner mi amor
- Pedro por favor!!!  No me provoques chiquito, andá con Bruno, recorré las instalaciones y después nos vemos
- ¿Por qué tengo que ir con perrito guardián?
-  ¡Y porque va a ser! Cualquiera que viera lo bueno que estás te buscaría
- Graziani, ¿vos crees que yo no me puedo defender solo?
- Sé muy bien que te podés defender solo, aunque si te ven con Bruno van a saber que sos de mi propiedad
- ¡Jajaja! ¿No te parece que con el espectáculo que dimos ahí abajo recién ya no se dieron cuenta que pasa algo entre nosotros?
- Pedro que hayamos bailado juntos y que nos besáramos no significa en este lugar que seamos algo, este lugar se maneja con otras reglas, no muchos de los que vienen aquí buscan una pareja estable... solo buscan pasarla bien, nada de compromisos ni ataduras
 - ¿Y vos qué buscás Guillermo?

- Yo no busco nada, yo ya tengo lo que necesito, te tengo a vos y  con eso me basta y me sobra... Te elijo a vos y te amo a vos, solo a vos. ¿Puedo ir a trabajar?
 - Andá, pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? De esto vos y yo sí que vamos a seguir hablando...

Eran casi las cuatro de la mañana cuando Pedro estacionó su auto en la puerta de la casa de Guillermo...
 - Bueno, me bajo y te vas derecho a tu casa, a tu camita... Tenés que descansar.  ¿Me llamás cuando llegás?
- Si, me voy a mi ca-mi-ta so-li-to...
- ¡Guaaa! siento reproche en ese tono de voz
- No es nada de eso, es que quiero dormir con vos... eso me pasa
- Flaco, vos te malacostumbraste, tanto de lo bueno te hace mal... Y te recuerdo que mucho de esto empacha, ¡jajá! (mientras que con sus manos hacía una seña obscena)
- ¡Que mente podrida tenés! Yo nunca dije nada de coger, dije dormir juntos... Compartir cosas normales en una pareja… desayunos, charlas, cenas, sobremesas, limpiar juntos, salir de paseo…
- Pedro, Pedro… ¿te parece que podríamos llegar a ser una pareja normal como cualquiera? Ya desde el vamos te digo que eso lo veo bastante imposible
 - ¿Lo decís porque somos dos hombres tratando de comenzar algo juntos o por lo que dirán los demás?
 - No, a mí lo que piense el mundo sobre mí no me importa pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? No voy a exponer a mi hijo a las burlas malintencionadas, Pedro mi hijo es lo mas importante en mi vida...
- Si, te entiendo… ¿Y yo que mierda soy en tu vida?  ¿Un pasatiempo? ¿Algo que se usa y se desecha...?
- Che… No vamos a comenzar una discusión en la puerta de mi casa, por favor, y déjame terminar de hablar alguna vez. "PEDRO VOS Y MI HIJO SON LO MAS IMPORTANTE EN MI VIDA, SOS LA PENITENCIA MAS HERMOSA QUE ME DIO LA VIDA, CON VOS PAGO CON INTERESES TODO  MI PASADO NEFASTO... TE AMO  Y QUIERO MILES DE MAÑANAS CON VOS…”
- ¿Y entonces...?
- ¡Shhhh! Dejame hablar… Para que esto funcione caminemos, no corramos. Esto, lo nuestro, recién comienza y vos ya hasta querés convivir... Te prometo que vamos a seguir hablando... ¿Me llamás?
- Si, te llamo...
- ¡Huy! No te escucho muy convencido...
- Bajate, tengo que pensar  en todo lo que me dijiste...
- Pedro...
- Bajate Guillermo.
Lo dejo ir, tratar de razonar con él iba a ser imposible, lo único que podía esperar en ese momento era que le avisara que había llegado bien.

Llegó a su casa y con mucha bronca tiró las llaves sobre el sofá, se sirvió un vaso de agua de la heladera y se tiró vestido sobre el sillón. No lo iba a llamar, estaba enojado con él aunque más enojado estaba consigo mismo. Todo lo que dijo Guillermo era verdad, por una parte él ya se había hecho la película,  se imaginó conviviendo, saliendo juntos, compartiendo el día a día.
Su cabeza tenía que parar de imaginar, por ella hasta se veía conociendo al hijo de Guillermo, pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? Tenía que aceptar la temible realidad que eso nunca pasaría

Las guardias periodísticas para Marcelo siempre tenían un toque especial, la adrenalina de la primicia lo mantenía alerta toda la noche como sus demás compañeros. Todo los informes que llegaban a sus manos eran cautelosamente investigados, nada podía llegar a la mesa del jefe sin pruebas en las manos, en ese momento se encontraba ayudando a su compañero a terminar un encabezado, mientras el fotógrafo de turno ya subía por el ascensor con las copias de las fotos tomadas en el lugar de los hechos.
- No te imaginás la situación Marcelo, el tipo mantenía el arma fríamente sobre la cabeza de la rehén, menos mal que el policía lo convenció de entregarse, sino hubiese sido una matanza... 
- ¡Que desastre! Bueno, lo importante que todo se resolvió para bien, mirá ahí llegan las fotos…  elegí las mejores y llevale todo al jefe
- Gracias Marce
El teléfono sonó varias veces
- Diario, ¿qué pasó?
- Que va pasar… ¿Por qué no contestás el celular Marcelo?
- ¡Ahhh bueno! Se nota que estás hecho una furia y no contesto mi celu porque yo trabajo amigo, ¿qué te pasó...? No, mejor no me digas nada, huelo a un tal Graziani a lo lejos y hay problemas
-  La verdad te llamo para invitarte a desayunar, que te parece, paso por el diario
- Claro que acepto, pero por lo menos adelantarme que pasó con él 
- Es complicado, lo hablamos mañana
- Bueno, aunque si decís que es complicado trae la tarjeta. Voy a desayunar un americano completo... ¡Jajajajaja!
-  ¡Ventajero! Nos vemos… chau
- Hasta dentro de un rato

Se bañó, se sentó en el sillón y esperó un llamado que nunca llegó... Decidió acostarse aunque ya sabía que no podría dormir. ¡Con que gusto se hubiese levantado para ir a su casa y cantarle unas cuantas verdades, pero!!! ¿por qué siempre hay un pero? No lo iba a hacer... Fabián dormía en su cuarto y se asustaría si lo viera salir de nuevo... Tema complicado era ese. ¿Cómo iba plantearle su verdad a su hijo? ¿Cómo lo razonaría? ¿Sería capaz de no hablarle más? ¿Irse de la casa? ¿Podrá aceptar el desprecio de él, sus preguntas...? ¿Y qué hacer con Pedro? ¿Por qué no entiende que necesita tiempo...?  ¿Por qué siempre lo lleva al límite y lo peor de todo no lo llama? Aunque él tampoco lo llamaría… 
Cuando el sueño lo venció los primeros rayos del sol se asomaban a su ventana.

Desayunan en un bar cerca del diario, siempre le fue fácil a Marcelo entrar en la cabeza de Pedro y descifrar sus pensamientos, aunque esa mañana todo parecía más complicado. No sabía bien si era por el cansancio o porque Pedro estaba bastante irritable 
- Bueno, habla de una vez Pedro, hace valer este majestuoso desayuno. ¿Qué pasó ahora?
- No te invité a desayunar para usarte como paño de lágrimas 
- Ya lo sé... te lo digo solo para sacarte una sonrisa, tenés una cara! Parece que tus noches se han vuelto bastantes movidas. 
- Si bastante, hasta altas horas acompaño a mi pareja en su laburo, le saco los moscardones de encima y hasta le hago de chofer, para que él me venga con un discurso de lo más barato: “caminemos Pedro no corramos...”
- ¡Huy! ¿Y qué quiere Pedro?
- No quiero dormir solo, quiero despertar con el todas las mañanas, estar a su lado, compartir cosas no solo una cama. 
- ¡Uffff…! querés mucho. Debo decirte que me sorprende, mejor dicho me impresiona lo enamorado que estás, aunque también me asusta un poco, más que amor parece una obsesión....  
- ¡Nada que ver! No es una obsesión Marcelo, eso te lo aseguro... es miedo a su pasado, a que me deje para volver a su vida, a no comprometerse en esta relación
- Pedro… hace pocos días dejó casa, hijo, hasta trabajo para cuidarte. ¿No lo recordás?
- ¡Claro que lo sé! Aunque no siempre voy a caer enfermo para que él esté a mi lado 
- ¡Jajaja! A mi parecer los tiempos de él no son los tuyos, vos querés todo ya, si por vos fuera ya hasta hubiesen pasado por el Registro Civil y hasta ampliarías la casa y la familia.

El rostro de Pedro mostró un rubor que a Marcelo le hizo  suponer que había acertado en el blanco 
- ¿Es eso Pedro?
- Vos sabés bien que siempre anhelé una familia propia y eso no va a cambiar aunque mi pareja sea un hombre, y me siento inseguro, celoso, bueno tengo bronca conmigo mismo, hasta me comporto como un pendejo. Anoche mismo me broté con un tipo que lo persigue y sin ninguna vergüenza le canté en la cara que me pertenecía, que lo hice mío, expongo nuestra intimidad...
- Para, para. ¿Vos me querés decir que se entregó?
- Sí... no me mires así que ya bastante enojado conmigo me siento yo y para colmo no sé si será capaz de hablar con su hijo sobre él... sobre nosotros
- Bueno, muchas preguntas sin responder... no? 
La llamada entrante no lo sorprendió ni tampoco la contestó 
- ¿Quién es...?
- No es importante... es Pablo, ya es su tercer llamado 
- ¿Y ese que quiere ahora? 
- Verme, que va querer... y por supuesto que me va a ver aunque sea por última vez
- No me gusta ese tipo Pedro, aunque nunca le vi la cara su tono de voz por teléfono no me gustó
- Tranquilo, no va pasar nada 
- Eso espero. ¿Sabe Guillermo que lo vas a ver? 
- Sí y quiere estar presente...
- ¡Guaaaa, eso sí que no me lo perdería!
- Ni lo sueñes porque Guillermo no va estar presente eso te lo aseguro yo... bueno me voy a trabajar 
- Para che, supongo que pagás vos 
- Si, pago yo cocodrilo
- ¡Jajaja!

La taza del mate cocido se enfriaba arriba del escritorio, Guillermo todavía ni lo había probado y en sus manos seguía sosteniendo un expediente que nunca comenzó a leer. Se suponía que a las 10:00 de la mañana llegaba el cliente, pero!!!! ¿Por qué siempre hay un pero? Todavía no había tenido noticias de Pedro y eso era una mala señal y por el bien de su existencia emocional tendría que llamarlo
- Hola soy Pedro...  “Después de la señal dejame tu mensaje”
Varias veces el contestador le respondió y varios pensamientos no tan santos pasaron por su cabeza. La última vez decidió dejar un mensaje. 
- Hola Pedro. ¿Se puede saber por qué no me  contestás? Te conviene que sea algo importante lo que pase, porque ya me están llegando los huevos al piso
Dejó el celular sobre la mesa, unos golpes en la puerta le hicieron esconder su furia 
- Guille puedo pasar...? 
- Pasá Beto, ¿qué necesitás...? ¿Ya llegó el cliente que espero? 
- No que yo sepa, la pregunta es si vos necesitás hablar de algo  
- ¿Te parece que tengo cara de querer hablar Beto...?  
- Y… muy buena cara no tenés 
- Bueno Beto, hablemos de mi cara. Este estudio es un desastre, Marcos recibe pagos con mercadería, hay mas expedientes que gente trabajando, ¿y Gaby donde se metió? Y este mate cocido que cuca me trajo esta frío...
- ¿Y que mas...?
- Que Pedro no me contesta el celular, que quiere blanquear... vivir juntos… y lo peor no sé como lo va a tomar Fabián  
- Mirá, con respecto a Pedro no puedo opinar mucho, no lo conozco, aunque el pibe se las trae. Te tiene entre las cuerdas... Del que si puedo opinar es de tu hijo, es un joven de buena madera, no me imagino que te juzgue por tus inclinaciones aunque no te niego que no le va caer nada en gracia enterarse que el padre muere de amor y él es el último en enterarse
- Beto ya no soy un pendejo, tampoco se me cae la baba 
- Poco te falta amigo... ¡Ah! El que sí está trabajando con cara de culo es Juan... te lo aviso por las dudas 
- Lo que me faltaba, conseguime un mate cocido por favor
- Claro Guille...

A mediodía ya Guillermo caminaba por las paredes y la casilla de mensajes de Pedro estaba hasta el tope, lo único que le quedaba por hacer era buscar ayuda y sabía muy bien a quien recurrir
- Hola Marcelo, disculpa que te moleste, no encuentro a Pedro y no me contesta los llamados. ¿Vos sabés que le pasó? Me preocupa su silencio
- Hola Guille, hoy muy temprano desayunamos juntos... aunque por la hora ya me imagino donde anda
- ¿Y se puede saber...?
- No te va gustar y si Pedro se entera me mata 
- Marcelo... ¿Está con Pablo...?
- ¿Qué comés que adivinás?
- ¡La PQLP! ¿Dónde se encuentran Marcelo? ¡Quiero la dirección ya!

Sentados frente a frente, por enésima vez Pedro volvía aclarar algo 
- Entendeme Pablo, amo a Guillermo. Siempre fue así, lamento que te hayas hecho falsas esperanzas conmigo
- Pedro recapacitá, no tenés futuro con él.  Ese tipo es un mal bicho, no va cambiar su vida por vos. Sos su juguete nuevo, se va cansar y te va desechar, yo te ofrezco seguridad... Vivamos juntos. Ya, en este momento, elegí tu casa o la mía, donde vos digas, no te voy a ocultar de nadie, hasta si querés nos podemos casar...
- Pablo ya te lo dije, para todo eso hay que querer a la otra persona y yo no te quiero, aunque me caes bien pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? Como amigo.
- Eso es ahora, el tiempo te demostrará lo mucho que me amás, date una oportunidad... conmigo... cenemos esta noche...
El celular de Pedro sonó varias veces y sabía muy bien quién era. La culpa de no atenderlo le pesaba en su conciencia, aunque se juro así mismo ir corriendo a contarle todo... eso no callaba a sus remordimientos...
- Pedro quiero dormir con vos... 
Lo escuchó todo... Helado esperaba la respuesta de Pedro... Unos pasos que llegaron a la mesa le hicieron levantar la cabeza, ahí ante ellos, estaba Guillermo. Tomó una silla de otra mesa y se sentó tranquilo, seguro.
- Bueno Pedro... Pablo te hizo una pregunta y estoy ansioso por escuchar  tu respuesta 
- ¿Se puede saber que mierda haces acá Graziani...?
- ¿Por qué será que siempre querés todo lo mío...? Mis juicios, mi pareja. 
- Yo no tengo la culpa que nos toquen las mismas causas... y eso de pareja está por verse (lo dijo nervioso)
- ¿Ustedes dos se olvidan que estoy presente? 
- No, claro que no. Estoy ansioso Pedro por escuchar tu respuesta, te invitó a dormir juntos... ¿o escuché mal? 
- No, escuchaste bien, y le pedí que viviéramos juntos, que nos casemos.... mucho más de lo que vos podés ofrecerle
- Y yo te aclaré que es imposible, no te quiero y claro que no voy a dormir con vos 
- Visto que Pedro respondió tu pregunta voy a dejar en claro dos cosas, sé muy bien que pedís las causas donde estoy involucrado, te recomiendo que te corras porque vas a seguir perdiéndola todas y lo más importante de todo te quiero bien lejos de Pedro, estás enfermo, hacete ver... Vamos Pedro 
Se levantaron de la mesa y en un segundo Pedro se vio envuelto en los brazos de Guillermo y este le comía la boca  sin ninguna vergüenza adelante de Pablo y ante un bar repleto de personas. 

Salieron de ahí como un remolino, ya en la calle Pedro se alejó con bronca de Guillermo
- ¿Por qué hiciste eso adelante de tanta gente...? ¿Y cómo sabías dónde estaba?
- Eso... el beso, porque me la debías. ¿Y yo no te dije a vos que me avisaras cuando y donde se iban a encontrar? 
-  Guillermo, ¿vos te crees que no podía manejar la situación yo solo?
- No, para mí se te había ido de las manos... cuando llegué ya te estaba por llevar a su cama y no me quiero imaginar que hubiese pasado si llego para su propuesta de casamiento... no tenías nada de control, hace rato que te tendrías que haber ido después de darle unos buenos golpes
- ¡Ah bueno! Lo que me faltaba escuchar de un hombre que quiere caminar despacio. 
 - Flaco, por lo menos no quiero ser un corre caminos… ¿y se puede saber por qué solo a mi me querés agarrar a los bollos?
- Contestá, ¿quién te dijo que estaba en este lugar? 
- ¿Y vos por qué no me respondés el celular? 
- No quiero preguntas, quiero respuestas Graziani 
 La avenida Corrientes y la 9 de julio y sus transeúntes eran testigos de la pelea de dos hombres a los gritos 
- Pedro, la gente al pasar nos mira y lo único que falta que aparezca la policía 
- ¡Huy, si corramos a escondernos en la noche! No, mejor en Babylon, que quede todo bajo llave, que nadie se entere de la pelea de dos putos 
- Vení conmigo ya... dale, cruzá la calle 
- ¿Que vamos hacer en pleno obelisco Guillermo? 
No le interesaron los semáforos y menos que menos los silbatos  de un policía de tránsito en pleno obelisco, y a plena luz del día besó a Pedro en la boca sin ningún pudor ante la mirada de todos lo que lo quisieran ver 
Tomado por sorpresa se dejó besar, era la primera vez que Guillermo en plena calle se atrevía a tanto y aunque una parte de él se sintió avergonzado, la otra mitad de su ser saltaba de alegría, y con mucho miedo se abrazó a ese cuerpo que seguía hurgando su boca. Varios minutos después lo soltó y le tomó la mano 
- Yo no te escondo Pedro, ni en la noche, ni bajo llave,  te amo y nuestro amor es libre, y estás bastante equivocado… nosotros no somos putos, somos dos hombres tratando de comenzar una relación juntos… Vamos. 

Llegaron al departamento de Pedro sin hablar, en ese momento las palabras estaban de mas, necesitaban urgentemente sentir, palpar ansiosos. Se empezaron a besar y desesperados, mutuamente se sacaron la ropa. Cayeron abrazados en el sofá, recorrieron sus cuerpos entre gemidos de uno y de otro y como eternos enamorados se entregaron a la pasión. Los dos al mismo tiempo exigían con autoridad excitación y brindaban a manos llenas placer, hurgaban en sus cuerpos buscando caminos nuevos por recorrer y solo sus gemidos salían de sus bocas. No había parte del cuerpo sin besar, sin marcar a leves mordidas y sus labios se entregaron a un beso de antología (algo digno de ser resaltado) En estado de plena locura Pedro se entregó a la virilidad de Guillermo que lo hizo suyo en una cabalgata frenética, los dos movían sus pelvis con lujuria  y ya podía sentir ese liquido caliente recorrer su ser cuando sintió que Guillermo se alejaba. Al borde de protestar ni cuenta se dio que había quedado boca arriba 
- Quiero mirarte amor, quiero  verte gozar de placer 
Lo volvió a besar y lo penetró de un solo golpe. Sintió casi todo el miembro de Guillermo adentro de él, aunque no conforme seguía presionando mas y mas. Desesperado se acoplo a él,  tomó con sus manos sus nalgas con fuerzas, presionó su miembro con sus músculos y  acompañó a Guillermo al derrame final, este a su vez gemía desinhibido.  Escuchar a Guillermo en sus oídos mas desesperó a Pedro y en un gemido casi no humano Guillermo se desplomó arriba de Pedro, extasiado recorrió su rostro y buscó sus labios, lo besó con la lengua, con los dientes. 
- ¿Qué tramás amorcito? Buscaste que termine yo... dándome placer como loco
- ¿No te imaginás lo que deseo Guillermo...? Prepárate porque la tarde es muyyyy larga mi amor. 

Salió del bar como si hubiese estado en el mismo infierno, nunca esperó la llegada de Graziani y menos el papelón que le hizo pasar, aunque este fue el primer golpe de una pelea qué recién comenzaba y que él no pensaba perder 
- Hola Juan, necesito verte ahora, te espero en mi casa... ¡No me importa si estas en la mismísima Casa de Gobierno! En media hora en mi casa
No le importaba nada, llegaría hasta las últimas consecuencias. Pedro sería suyo por las buenas o por las malas y se cobraría con creces la vergüenza que Guillermo le hizo pasar. Para eso necesitaba la ayuda de Juan, él era una pieza clave en su venganza ya que le debía conocer los trapos sucios a ese desgraciado, y con respecto a Pedro… el tiempo y el amor de él lo harían darse cuenta que lo único bueno en su vida era estar con él

Guillermo lo miró fijo y pensó que Pedro tendría que aprender esta lección a como dé lugar
- ¿Se puede saber que hacés Guillermo?
- Me voy a bañar, se terminó el recreo. Yo tengo que ir a trabajar y vos también
- ¿Vos me estás jodiendo? ¡Estoy caliente!
- Si querés te la chupo, pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero?  Vos a mi no me la ponés mas hasta que no cambies tus modales conmigo
- ¡Jajaja! ¿De qué me hablás? 
- Lo sabés muy bien, estás en capilla hasta nuevo aviso 
- Guillermo volvé a la cama amor porque me voy a enojar 
- Pedro me voy a bañar y después vamos hablar seriamente 
- No!!!  Cuando salgas del baño te vas de mi casa y no la volvés a pisar nunca más
- Pedro no me voy a ir aunque me eches. ¿Qué hacés?
- Me visto. ¿Querés quedarte? Quédate solo, yo me voy a buscar a la calle alguien que quiera coger  
- ¡No me provoques Pedro...! Ni te atrevas a abrir la puerta  

Se acomodó desnudo en una silla, Pedro quedó sentado en el sillón. Se miraban a los ojos mutuamente buscando una señal de perdón de alguno de los dos lados, aunque ninguno sabía que decir por miedo a lo que pasaría después
- ¿Qué pasa Guillermo? ¿Querés terminar?
- No Pedro, ni loco.  Te amo aunque....
- ¿Entonces qué pasa? 
-  Cuando te sacás me amenazás, hablas públicamente de nuestra intimidad, me exponés y lo peor de todo, te exponés vos... ¿No te demostré que te amo con creces?
- ¡Si, lo sé, pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? Ya sé que me saqué y que mis celos están incontrolables, y lo peor. muero de inseguridad....  Quiero más, lo quiero todo 
- ¿Qué me querés decir? 
- Que quiero vivir con vos...
- Y yo no te dije que eso no pasaría
- No me entendés, te quiero ahora viviendo conmigo, a lo sumo una semana para que hables con tu hijo...  QUIERO UNA FAMILIA
-  Pedro en este momento no sé qué decirte... Es todo...
- No digas nada, pensalo y mientras pasa eso alejémonos... Tomemos aire... Distancia
- ¿Pedro que me estás pidiendo...?
- Lo que me escuchaste. Seguí con tu vida mientras lo pensás... aunque eso no significa que vuelvas a las andadas
- ¿Y vos qué? ¿Te vas a quedar tranquilo o pensás buscar a Pablo?
- ¿Ves? El lobo habla por su condición...  y yo no soy como vos 
- Claro que no sos como yo, sos joven tenés una sensualidad tremenda. Sos alegre, instruido, gran bailarín.
- Yo no hablo de mis cualidades Guillermo, para mí solo fuiste vos, no hubo otro ni otros
- ¿Qué me reclamás? Yo desde que estoy con vos no miré a nadie... ¿Qué me querés decir Pedro? Hablá
- Que vos fuiste el único, que nunca hubo otros ni los habrá
- Me mentiste… ¿En que más me mentiste Pedro...?
- No quiero seguir hablando 
- Me voy a bañar....
- Andá 

Debajo del agua que caía por su cuerpo Guillermo volvió a recordar la charla que tuvo con Pedro. Cuando lo volvió a ver en ese momento, cuando le dijo que conoció a otros no le importó, estaba tan ansioso de que aceptara su trato que nunca se imaginó la verdad
Pedro se puso un short y se preguntó a sí mismo si esa era una  buena decisión tomada... "Si mejor, así será lo que tenga que ser, aunque llegue la noche y quiera verlo, y el día se me haga interminable por los celos, tenemos que sanar los dos como dice él...  Caminar no correr
Salió del baño ya cambiado, se acercó a él
- ¿Te puedo llamar…  aunque sea…? 
- Sí, claro que si...
- ¿te puedo besar? 
- No, mejor que no 
- ¿Abrazo...?
- ¡Dale Guille...!
- Pedro, por lo menos escuchame.  EL AMOR ES UN ACTO MARAVILLOSO ES ACTO DE FE...  Recordalo. 

No lo buscó ni lo llamó, dejó que la vida trascurriera. Al principio aceptaba sus llamadas, ahora solo le respondía por mensaje, le hacía daño escuchar su voz tan cerca de sus oídos aunque tan lejos de su piel  y claro que no le fue nada fácil, varias noches se decidió a ir a buscarlo a Babylon aunque no lo hizo. Por Marcelo se enteró que andaba con un genio del demonio... Este para ser perdonado por Pedro trataba de recabar información para él, lo que nunca le contó a Pedro fue que Guillermo tuvo varias charlas con él en el diario cuando lo fue a buscar a sus guardias.
- Ahora ni los mensajes me contesta. Quiero la verdad. ¿Anda con alguien? 
- No Guillermo, y te aseguro no la está pasando nada bien, está igual que vos
- No querido, yo la estoy pasando como el culo 
- Dale tiempo, pensá lo que te pidió
-  Estas igual que Beto, vos no soy un chico, yo sé lo que quiero y a quien 
- ¡Jajaja! Entonces jugatelá

En un departamento no muy lejos de Babylon...
- Te juro Juan, este es el momento. Están separados y débiles  
- ¿Te parece Pablo? 
- ¡Claro que sí! Dos golpes certeros y vas a ver una caída de lujo, Guillermo Graziani a la lona, de esta no se levanta
- Te aclaré que no quiero que sufra
- Va sufrir... aunque ahí vas a estar vos, su amigo inseparable para apoyarlo,
su gran amor
- Me gusta… ¿y a Pedro que le va pasar? 
- Dejámelo a mí... va a dormir con su verdadero amor

  

BABYLON... continuará



SE DICE QUE EL ARMAGEDDON ES PROVENIENTE DE LA EXPRESIÓN HAR-MAGEDON QUE SIGNIFICA " MONTE DE MEGIDO " Y ES UN TERMINO BÍBLICO QUE SIGNIFICA EL LUGAR DONDE ACONTECERÁ LA BATALLA FINAL ENTRE LAS FUERZAS DEL BIEN Y DEL MAL .
PARA LOS QUE ESCRIBIMOS ESTA FICCIÓN , BABYLON ES EL ARMAGEDDON Y CLARO SE ACERCA LA BATALLA FINAL ......

4 comentarios:

  1. Muy buen capítulo pero no me gusta verlos peleados y sufriendo. Espero que en el próximo pase algo pero ellos logren sortearlo.

    ResponderEliminar
  2. HAY QUE MIEDO TE TENGO ......

    ResponderEliminar
  3. Esta si es una historia de 10 pero con un final en suspenso,tiemblo ja odio a Juan y ese otro, ellos G&P tienen que ganar la batalla final.

    ResponderEliminar
  4. En mi opinión, un capítulo para enmarcar. Hubo de todo, peleas, celos, reconciliación y mucho amor. Amé cuando Guillermo lo paró de las patas a ese cabrón de Pablo. muy mal perdedor y también cuando Pedro le restriega por la cara a Juan que Guillermo es suyo y solo suyo. No está bien hablar de la intimidad de la pareja, pero ese otro mal perdedor se lo tenía merecido.
    A diferencia de las demás, no le tengo miedo a este tiempo que se han pedido (¡ojalá no me equivoque! ¡Claro que quiero verlos juntos!) confío en su maravillosa y muy creativa pluma Madame. Felicitaciones y todos los aplausos todos. Espero ansiosa la continuación.

    ResponderEliminar