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jueves, 13 de marzo de 2014

FICS DE LA VIDA COTIDIANA - (By Eve Mónica Marzetti) "Berrinches Grazziani de domingo)

BERRINCHES GRAZZIANI DE DOMINGO



Guille está tapado de trabajo en el escritorio de su casa y Pedro lo mira desde la puerta con esa sonrisa y los hoyuelos que a Guille lo derriten.
Guille: ¿Qué pasa cielito?, ¿me estás provocando o me parece?, sabes que si me miras así no me puedo concentrar.
Pedro: (aparentando enojo), yo no te provoco Grazziani, pero quisiera saber en  qué quedó de la promesa de nada de trabajo en casa los domingos, los chicos se aburren.
Guille: quedó igual, pasa que me tuve que traer esto porque la pelotuda de Gaby se enojó con Marcos delante del cliente y antes de perderlo me lo traje yo, es una boludez.
Pedro: Y ¿por qué se enojaron?
Guille:  Por lo de siempre, Marcos quería cobrar por adelantado un poco más que Gaby, ya sabes, y me es más fácil hacer esta boludez yo, a que aquellos se arreglen. Baja vos con los chicos a jugar, tengo para un rato.
(Pedro seguía allí como queriendo decir algo que no se animaba, Guille se sacó los anteojos de lectura y lo miró fijo: ¿qué no me estás contando vos?)
Pedro: Tranquilo Grazziani, no empieces… Dieguito se aburre solo.
Guille (ya levantándose de la silla): ¿Cómo Dieguito… y Brisa?
Pedro: Salió, bueno en realidad la vino a buscar el papá de Julia para ir a jugar y tomar un helado. Guille ya estaba colorado y había salido del escritorio: ¿Cómo, y me lo decís así, salió?, como si tuviera 18 años y se hubiera ido de fiesta, y ¿quién es Julia?
Pedro: Guiie es una amiguita de la escuela, está todo bien, no puede ser que la tengas encerrada  hasta que se case.
Guille: Hasta que se case no, pero ahora sabes que no quiero que ande por allí.
Pedro: ¡Uy Dios!, mejor me voy abajo a jugar con Dieguito, tus berrinches de fin de semana son los peores.
Guille: ¿Mis berrinches? ¿Y si me  llevas la contra con los niños cómo quieres que me ponga?, mejor baja, luego voy yo y más vale que la niña haya regresado.
Pedro bajó y Guille siguió con el trabajo y rezongando

Diego: Papi, ya que papá está trabajando, ¿me puedes llevar a un lugar, un ratito?
Pedro: ¿Qué? ¿Salir a escondidas de tu padre?, definitivamente  tu hermana y tú hoy quieren que Guiie me mate.
Diego: dale papi, no tiene por qué enterarse, vamos y volvemos, es en el country de Pilar de Jorge, mi amigo del colegio, el padre tiene caballos, a ti te gusta cabalgar
Pedro (la veía venir y pensaba en la furia de Guiie): sí, me gusta ¿y con eso?
Diego: Es que el padre de Jorge le ha regalado uno pequeño para él, y me dijo que si íbamos podrías enseñarme a montar.
Pedro: ¿Qué, que yo qué? Hay no, hoy me van a matar Uds.
Diego: porfi papi, a la niña la has dejado salir, vamos y venimos y si papá nos descubre le puedes decir que fuimos a tomar un helado.
Pedro: No, no jovencito, yo no te he enseñado a mentir, nunca le miento a Guiie.
Diego: No, pero si se enoja ya sabes como hacer para que se le pase.
Pedro se rindió, si seguía escuchando al niño se iba a volver loco, tomó las llaves del auto y se fueron al country.
Brisa: ¡Papá!, (y se colgó del cuello de Guillermo).
Guillermo: De modo que la señorita ha regresado, ¿puedo enterarme a  dónde has ido?
Brisa: A casa de Julia papá, querían ir al zoológico pero…
Guillermo: ¿Qué, que están locos los padres de tu amiga, como van a llevarlas a ver a todos esos bichos horribles encerrados, y el peligro, la suciedad que hay en esos lugares? y…-
Brisa: Papá, espera, papá, no fuimos, les dije que no me dejabas, que mejor nos quedábamos jugando a las muñecas, tranquilo.
Guillermo (suspiró y trató de calmarse): bueno, menos mal, ¿estaban limpias esas muñecas? Bueno niña tengo que terminar un trabajo para Gaby, baja a jugar con Diego y tu papi.
Brisa: No están, por eso subí, ya los busqué por todos lados, pensé que sabías.
Guillermo (estaba por treparse a la silla): A ver, tu papi dijo que bajaba a jugar con tu hermano, vamos a llamarlo y por el sonido del celular lo vamos a localizar.
Pedro: (estaba montado con su nene feliz y sintió la vibración del celular, con una mano atendió agitado, disminuyendo la velocidad de la cabalgata): Hola Guiie.
Guillermo: Pedro, dónde están, la niña volvió y se aburre.
Pedro: ¿Ya volvió? ¡Qué bien!, salimos un ratito pero ya regresamos, no te preocupes.
Guillermo: ¿Salieron? ¿Sin decirme nada? ¿A dónde están cielito? (subiendo el tono de voz).
Pedro: Si no estuvieras trabajando habríamos salido todos y ya Grazziani, no puedo tener a los niños en una jaula.
Guillermo: Jaula, NO. No nombres eso que a la niña casi la llevan al zoológico, por tu culpa, te das cuenta?
Pedro: (ya enojado también): Está bueno Grazziani, ya está, vine al country de Jorge, un amiguito de tu hijo y le estoy enseñando a cabalgar. ¿Vale?
Guillermo: Pedro definitivamente te has vuelto loco, ¿cómo se te ocurre?… regresen ya mismo,.. por Dios…
Pedro: Grazziani que yo sepa bien que te gustaba verme cabalgar el día que nos quedamos en el campo, no?
Guillermo: Ese es un golpe bajo, no tiene nada que ver, los espero abajo con la niña, hoy vamos a tener que hablar muy en serio Pedro, esto fue demasiado.
Al rato Pedro y su hijo miraron a Guillermo, el niño se acercó a abrazarlo y…
Guillermo: Fuera, por favor, que olor espantoso a caballo,  ni se te ocurra acercarte,  se van los 2 a bañar ya, al baño de servicio y tiren esa ropa, no los quiero  cerca.
Pedro y Diego obedecieron y Guillermo subió a la niña a su cuarto y le dijo que se quedaran allí con su hermano que el tenía que hablar seriamente con Pedro.
Brisa: Papá no te enojes con papi, porfis.
Guillermo salió bufando y entró a su habitación, se tirò en la cama y al rato apareció Pedro envuelto en la bata, con el pelo mojado, con el perfume que a Guillermo lo enloquecía y a medida que se iba acercando Guillermo iba aceptando que quizá la conversación podía esperar y ya cuando Pedro se le acurrucó besándole el cuello terminó de confirmar que  definitivamente a su precioso esposo le iba a costar muy caro lo que había hecho,…. pero no precisamente en palabras….


FIN.

1 comentario:

  1. Ay Eve como adoro estos momentos tan Grazziani! Esos berrinches que hasta el mismo Pedro llegó a extrañar! Me encanta tu humor y por favor, seguí regalándonos mas momentos como este. Ese final es supremo!! Solo Pedro sabe calmar a la bestia!! Un abrazote Guilledrista amiga!!

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