Audiencia
– Parte XI Pedro
Pedro
despierta al día siguiente sintiéndose más seguro, mas determinado en relación
a sus sentimientos. La noche anterior le sirvió para descubrir finalmente lo
que su corazón trataba de decirle, y ya no tiene dudas de que siente un
profundo amor hacia Guillermo. Ya nada será lo mismo deberá enfrentarse primero
a su socio para saber si él siente igual,
y luego a Camila a quien quiere mucho y no desea herir. Se levanta
decidido a otorgarle un cambio a su vida, pero antes debe cerciorarse de que
Guillermo le corresponde, nada tendría sentido si llegara a averiguar que todo
ese amor que lo embarga debe esconderlo, debe enterrarlo. Aún no ha logrado
distinguir las actitudes de Guillermo, algo en él lo confunde, a veces cree
notar ciertos gestos que le indican que siente algo pero en los últimos días lo
único que se ha dedicado a hacer es alejarlo, empujarlo fuera de su lado. Esto
entristece a Pedro, sabe bien que no es fácil descubrir afecto hacia un hombre,
esto muchas veces lo frenó, lo obligó a razonar, a pensar pero con el corazón
es complicado hacerlo porque cuando el amor llega no reconoce entre sexo, raza
o color. Se alista para salir al estudio y antes de abrir la puerta Camila lo
detiene “Hola amor ¿te vas sin saludarme?” le reclama su prometida “Hola Cami,
disculpáme es que tengo varios asuntos que atender en el estudio” se elude
“bueno pero un ratito podemos charlar ¿no?” agrega “sabes que solo contamos con
dos meses para organizar todo, ya prácticamente tenemos en casamiento encima y
nos faltan varias cosas, además quiero que me ayudes, yo creo que tus colegas
van a entender” Pedro no tiene ganas de escuchar pero no tiene escapatoria “no
te preocupes, voy a ayudarte en todo lo posible pero tampoco puedo abandonar el
estudio y menos aún a los clientes” pero en realidad si pudiera saldría
corriendo de allí “bueno amor, pero nosotros estamos primero y ahora que vamos
a ser una familia tenes que dedicarle más tiempo a este hogar, no quiero ser de
esas esposas que esperan eternamente al marido y estos nunca llegan, me niego a
que eso me suceda” Camila quiere dejarle las cosas en claro, y Pedro sabe que
todo se dificultara cuando la verdad salga a la luz.
Entre
concesiones partió de su departamento al estudio, siente emoción y nervios,
necesita ver a Guillermo, necesita imperiosamente saber que siente hacia él. La
conversación de la noche anterior le dejó un sabor amargo, pero gracias a ello
pudo entender lo que su cuerpo trataba de expresarle porque más allá de la
admiración que sintió y sentía por Guillermo, el amor le pegó con fuerza, nunca
creyó poder sentir tanta devoción por alguien, tanta fascinación, tanto deseo
de estar a su lado y de que las horas no transcurran. La atracción que le
genera es tan grande que apenas puede mantener la compostura, pero el miedo
aflora “¿y si no siente lo mismo? ¿Y si mi confesión lo asquea?” no puede
evitar que esos pensamientos se agolpen en su cabeza haciéndolo dudar, tantas
sensaciones juntas lo aturden pero no puede echarse atrás porque sería peor
casarse sin amar a Camila. Porque ya no la ama, ya no recuerda ese sentimiento
hacia ella, en algún momento creyó que era posible pero nunca se hubiese
imaginado que Guillermo pudiera ocupar cada rincón de su ser y que con solo
pensarlo sentiría una paz tan profunda que todos sus temores se disiparían.
Llega
al estudio justo cuando Guillermo estaba nombrándolo, y saluda casual “Buen día a todos” y sus ojos
hacen contacto visual con el abogado, una mirada llena de sentimiento de
significado, a pesar de que su corazón late fuertemente se mantiene tranquilo,
nota a Guillermo un poco inquieto, lo mira como suele hacerlo cuando trata de
averiguar que esconde y su cabeza se ladea tratando de entender que sucede y
cuando está a punto de acercarse, Marcos aparece “Guillermo quería hablar con
vos sobre un temita” ninguno de los dos desvía la mirada, como si se desafiaran
mantienen ese lazo que los une mientras Guillermo le responde a Marcos “sí
Marcos, vayamos al despacho” y juntos ingresan y cierran la puerta. Pedro
apenas puede reponerse de ese hechizo, de esos ojos que lo escrutaban.
Empieza
a sentirse un poco extraño, a dudar, Gaby lo mira de reojo “Pedro ¿estás bien?”
le pregunta y él solo la mira y sonríe “sí Gaby, estoy bien, abrumado con el
tema de casamiento pero bien” y sus ojos se fijan en la puerta del despacho “pero,
estas contento ¿no?, es lo que querías” continúa Gaby y Pedro siente una
punzada en su corazón, al mirarla sus ojos reflejan cierta tristeza “claro, es
lo que quería” y lo dice en tiempo pasado porque en el presente solo quiere
volver el tiempo atrás para detenerse antes de hacer de esa propuesta. Gaby no
deja de mirarlo y esto empieza a incomodarlo, puede sentir esos ojos
atravesándolo, como si quisiera arrancarle la verdad y en ese momento la puerta
del despacho se abre y Marcos sale secundado por Guillermo quien lo mira y le
pide que ingrese. Ambos entran y cierran la puerta, Pedro no tiene deseos de
sentarse y se mantiene de pie, Guillermo lo imita y comienza a hablar “te llamé
porque quería disculparme con vos, no quise maltratarte anoche, me sobrepasé” escucha
atentamente cada palabra esperando algo más “no quiero que estemos peleados,
estás en una nueva etapa de tu vida y no quiero que sientas que no te acompaño”
prosigue Guillermo y él trata de analizar todo lo que dice sin responderle
“lamento si algo de lo que te dije te cayó mal o te lastimó, pero no quisiera
arruinar nuestra amistad por un malentendido” Pedro solo podía pensar en esa
palabra “¿amistad?” se repetía una y otra vez, “te pido disculpas a vos y a
Camila” e inmediatamente Guillermo le extiende la mano, Pedro no puede
comprender esa actitud, sabe muy bien que su socio siente algo más, su cuerpo
lo pone en evidencia, ni siquiera él mismo se cree sus palabras pero aun así
Pedro toma su mano y la estrecha con fuerza y la electricidad vuelve, el deseo
incontenible de querer ser consumido por la pasión y el fuego que Guillermo le
muestra en su mirada, en ese apretón de manos, y Pedro siente que cualquier
cosa que diga será en vano y deshaciéndose de esa unión se aleja. Sigue camino
a la cocina porque Gaby está cerca y no quiere ser indagado por ella, trata de
calmarse y se sirve un café, una presencia se acerca y sabe que es Guillermo
“¿estás bien?” le pregunta desconcertado y Pedro solo asiente y al estar tan
cerca uno del otro le roza el brazo para alcanzar el azúcar y un
estremecimiento se apodera de él. Guillermo lo acaricia con su mirada y Pedro
puede sentirlo, se detiene en sus labios, y esos ojos son como un imán porque
sin darse cuenta se mueve casi imperceptiblemente hacia el abogado, quiere que reaccione,
y para lograrlo necesita decirle algo que lo conmueva “en dos meses me caso” le
suelta sin piedad y espera la respuesta de un Guillermo conmocionado “¿en dos
meses?” es lo único que puede articular y se mantienen la mirada. No sabe bien
cómo pero ve a Guillermo recuperarse para decirle “tengo que irme, quedé en
reunirme con un colega en tribunales, después hablamos Pedro” y huye de su lado
y del estudio sumiendo a Pedro en una profunda decepción.
No
logra entender que sucedió, Gaby se acerca lentamente “¿Qué pasó Pedro?” le
consulta preocupada, y él apenas puede responder “no lo sé Gaby, no lo sé” y
con los ojos anegados en lágrimas se abraza a ella sin poder decir nada más.
Continuará...
Que difícil debe ser decirle a alguien "te amo" de manera debutante y sin saber como será recibida semejante confesión. Que difícil debe ser decirle a su vez, decirle a otro alguien "ya no te amo".. Pedro está sumergido en un mar de confusiones, pero la pluma mágica de Juliana lo llevará a puerto seguro. Hermoso relato Juli.. ¡Congrast! Y Abrazote guilledrista linda!!
ResponderEliminarHermoso Juliana, como te dije desde el cap.1, cada dìa escribes mejor y tu capacidad para reflejar las emociones es sublime. Agradezco que tomes siempre al igual que yo, como punto de partida la historia original, porque emociona màs al haber tenido esas escenas que todas recordamos y llevamos en al alma. Abrazo amiga.TKM.
ResponderEliminarCuantas dudas y temores de parte de ambos, ojala lo superen pronto. Muy buena tu historia, me encanta...Liliana Farsantes
ResponderEliminarjuliana millan muy cortito amigaaaaaaaaaaaaaa te lo pido me tenes sumida en un mar de sufrimientosssss por favorr el proximo mas largo y que aflojen plisssssssssssss jajajaja ,sos alucinante mujer ya sabes lo que pienso ....geniaa grossaaa mucho muyyyyyyyy majo
ResponderEliminarJuli por favor necesito ya el cap.12, que se se digan lo q les pasa antes q Pedro se case x favor!!!!!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarHermosa historia!!!!!muy bien lograda!!!!!gracias Juliana.....esperando el próximo.....espero que prontito!!!!
ResponderEliminarEsperando el proximo!!Una historia genial Juliana!!
ResponderEliminarEl amor que te desespera, que te hace vulnerable y te pasa por encima! Va muy buena tu historia Juliana. (por favor que hable!) Marlene Rodrìguez
ResponderEliminarQuiero la parte 12!!
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