P & G “LA MERCERÍA” - Parte 7 -
PRELIMINARES DE LA BODA
Esa noche en la casa Graziani -
Beggio, Guillermo ve unas bolsas gigantes con el logo de Robertino impreso en
ellas.
_Pedro, ¿qué tienen esas bolsas?
_Ropa._ Pedro está enfrascado en
su computadora.
_Ropa… ¿Pero qué clase de ropa?
¿Ropa para regalar?
Pedro levanta la vista y lo mira_
¿Cómo va ser ropa para regalar? Me das esa ropa y te mato. Son modelos
exclusivos que me regaló Robertino por el desfile.
_“Robertino”… ¡A quien se la hace
creer! Estoy seguro que en el documento, con suerte, dice Roberto.
_Guillermo… No empecemos. Es ropa que se confecciona como
pre-modelos del desfile y me la regaló toda.
Guillermo con los brazos en jarra
mira desdeñoso y apático las bolsas repletas de ropa. _ ¡Qué tierno!.. Mirá
como riega la plantita el pelotudo. ¿Le
dijiste que es de plástico Pedro? ¿Que vos sos mío y solo mío? Explicale que
por más que tire y tire, con esta sábana no se tapa querido. Explicáselo, antes
de que por un arranque mío lo tapen, pero con una bolsa negra…
Pedro se sonríe con la vista aún
fija en su computadora. _ ¡Guillermo! Basta amor…
Guillermo desacelera y se acerca.
_ ¿A ver qué miras?
Pedro gira la notebook y le
muestra la pantalla. _Son las fotos del desfile. Dale, traé una silla y sentate
al lado mío así las vemos juntos.
Guillermo arrastra una silla y la
coloca pegadita a la de Pedro. Le pasa un brazo por la espalda y comienzan a
ver las fotos cada vez mas juntos y acaramelados. _ Estabas precioso Pedro._
Besa su sien mientras Pedro sigue pasando las fotos. _ ¡Mirá lo que estás ahí…!
Ese color te queda perfecto. _ Guillermo hace una pausa._ Ahora que me acuerdo,
¿vos estuviste yendo a la cama solar?
Pedro le sonríe _ Si, algunas
veces, por el desfile.
_¡Pedro!... ¿Vos no pensarás
convertirte en una actriz de revista, no? Desde que te juntas tanto con Robertino no sé
donde quedó ese Pedro que encontré por primera vez en una audiencia, ese
penalista que se jugó la libertad y la vida en el caso Moravia._ Guillermo en
silencio repasa esos momentos. “Mi Pedro
prófugo, ese amor que sentí que la vida o la muerte podría arrebatarme de las
manos”._ Lo mira con ternura mientras acaricia su cabello revuelto. _”En esos tiempos sentí que iba a morir de
la peor muerte si te perdía, iba a morir de agonía y de soledad. Por eso te
consiento en todo, chiquitín lindo”.
_Ese Pedro está intacto y sale al
ruedo cada vez que tiene que salir. En tribunales, en el estudio, en un caso
relevante. Pero acá en casa, soy tu pareja. Tu novio y en poco días tu esposo. Así
que acá me merezco que me trates de esa manera. _ Pedro de pone de lado en la
silla para abrazarse a Guillermo._ Acá me visto para vos, canto y bailo para
vos, desordeno toda la casa y la ordeno en media tarde si veo que te enojaste
conmigo…
Guillermo lo abraza._ Nunca me
enojo en serio con vos.
_ Si, a veces te enojas en serio
y hasta me castigas. Me amenazaste con no darme de comer.
_Pedro, tu memoria está fallando.
Yo jamás te castigo. Te amenazo, pero siempre terminás ganando la pulseada. ¿Te
hice de comer o no te hice de comer ese día?
Pedro se estira y lo besa en la
mejilla._ Sí, ¡me hiciste un almuerzo ri-quí-si-mo!
_Pero vos si me apagaste el celular
el día que…
_¡No! ¡No lo digasl… Ese pelotudo alrededor tuyo como un moscardón verde desesperado por asentarse
sobre tu cuerpo. ¡Lo voy a matar a trapazos!
_Bueno… Basta, olvidate de ese
día. Ya está todo hablado._ Y cambiando rápido de tema le comenta._ ¡Uy, Pedro!
¡Mirá esta foto! _ Una foto en primer plano de Robertino vestido de negro y Pedro a su lado como un ángel bronceado,
vestido inmaculadamente de blanco. _ ¡Ay mi amor! Precioso te queda chico.
Pedro gira su cuerpo buscándolo y
lo encuentra absolutamente entregado. Se conecta a su boca como un avatar, se
hacen uno y salen en pleno vuelo en busca de los sueños. Sus manos se recorren,
es temprano, quizás encuentren un momento para hacer el amor antes de la cena, pero
el celular de Pedro suena. Es Robertino.
_¡Tenía que aparecer! Es el
condimento obligatorio de nuestras vidas el hijo de puta… ¿Será una persona de
verdad o un holograma, Pedro? ¿No hay forma de sacárselo de encima? ¡Dios mío
que tipo hincha pelotas!
Pedro tapa el micrófono del
celular para que Robertino no pueda escuchar la vociferación Graziani. _ Si,
decime Tino._ Guillermo gira el rostro
hacia Pedro veloz, sorprendido e irónico. Muy bajito le dice a Pedro. _ ¡No
podés!... ¿Tino? ¡Naaaaa… no podés!_ Pedro se tienta de risa y lo mira
suplicante. “No me hagas reír”.
_Dale, esperá que le pregunto. Guille, dice Robertino que tenemos que ir a
medirnos la ropa para la boda.
_Decile que mañana a la tarde
vamos.
Cuando Pedro termina de hablar
con Robertino acerca su cuerpo un poco más al de Guillermo como cada vez que
desea obtener un sí como respuesta y de manera muy sensual le pregunta. _
Guille… ¿Podemos invitarlos a la boda?
Guillermo aun
sentado a su lado lo mira serio. _¿A quiénes? ¡Qué no sea lo que estoy
pensando!
_Dale Guille,
_ le dice pasando un dedo por el contorno de su cara, comprador y sugestivo. _
quiero invitar a Robertino y a su pareja a la boda.
_No.
_¿Por qué no?
_Porque ya acordamos
que la celebración va a ser en el estudio y solo, “¡solo!” con la gente del
estudio.
Pedro se
separa un poco de su cuerpo y cambia el tono de voz. _ Claro, todos amigos
tuyos.
_¿Cómo que
amigos míos? ¿Acaso no son tus amigos? Sos un desconsiderado, Pedro.
_¡Por supuesto
que sé que son mis amigos! Pero no podés negarme que son amigos que heredé de
vos.
_Va a estar
Laura, que es tu prima.
_Ajá… ¿Se
supone que tengo que aplaudir? ¡Menos mal que no nos casamos por iglesia porque
de mi lado la vista hubiese sido patética! Una sola persona sentada en un
banco.
_¡Ah, claro!
¡Seguro que del mío hubiese habido una iglesia llena! ¡Dejate de joder Pedro,
son seis! ¡Seis! Gaby, Beto, Cuca, Marcos, Solange e Isabel.
_Isabel no
pertenece al estudio y va.
Guillermo
explota y se pone de pié. _¡Ay Pedro, que hincha pelotas que estás hoy! Va el
padre, va la hija… No la vamos a dejar en la casa. No corresponde. Marcos es mi
socio de toda la vida, soy el padrino de Solange... Es otro tipo de relación.
Pedro definitivamente
ofendido por su negativa le dice con el ceño fruncido y la vista sobre la
computadora. _ Listo, olvidate. Hacé de cuenta que no dije nada. _ Y continúa
mascullando bajito pero asegurándose que Guillermo lo pueda escuchar._ Ya veo
como va a ser mi vida al lado tuyo. Siempre se termina haciendo lo que vos
querés. _ Y se aboca aun más a la computadora.
Guillermo lo
mira desconcertado._ ¡Ah.. pero vos sos un caradura! ¿Así que siempre
terminamos haciendo lo que yo quiero? ¡Vos tenés una memoria bastante selectiva
querido!
_¡Basta
Guillermo! Basta, no quiero pelear con vos. Ya está. Te pedí que te olvides._
Pedro sabe a ciencia cierta que esa es la mejor estrategia con Guillermo,
soltar y callar. Entonces en silencio sigue haciendo cosas en la computadora.
Desde una
corta distancia Guillermo lo mira pero Pedro no le presta los ojitos ni por
casualidad y Guille siente que ese silencio comienza a hacerle mal. Baja varios
cambios y con un tono reconciliante le dice _ Ya me estás castigando… ¿Por qué
siempre me castigás de esta manera que me vuelve loco, Pedro?
_Yo no te
estoy castigando. Es más, no te estoy haciendo nada.
Guillermo se
acerca, le pasa la mano por el cabello y
lo besa en la frente. _Ese es el castigo. Que no me estás haciendo nada y
encima me privas de tus ojos.
_No te estoy
privando de nada. Estoy cerrando los programas para ir a preparar la cena. ¿Qué
querés cenar?_ Le pregunta sin terminar la frase con la palabra “amor” como
acostumbra hacer.
Guillermo
siente que ese recorte léxico le duele en el alma._ Con esa onda no quiero
nada.
_Perfecto.
Entonces voy a cocinar lo que “yo quiera”. _Pedro cierra la notebook, se pone
de pie y se dirige hacia la cocina. _Al menos una vez se va a hacer algo que yo
quiera.
_¡Te voy a
hacer un listado de las veces que te saliste con la tuya y se hizo lo que vos
querías!
Sin modificar
el tono de su voz, sin perder la paciencia y sumamente irónico, Pedro le
responde. _Dale, mandame un mail. _ Y se va a la cocina dejándolo solo.
Guillermo lo
observa desaparecer y sopla resignado. Se la va a terminar ganando. Como de
costumbre, se la va a terminar ganando. Suspira casi doblegado por el poder que
Pedro tiene sobre él y va tras sus pasos.
En la cocina
Pedro comienza a preparar la cena y Guillermo destapa una botella de vino sin
quitarle los ojos de encima. Pedro no lo registra y el absolutismo Graziani
tiembla.
_¡Ay Pedro!
Tratá de entenderme… ¡Estoy harto de Robertino! Saturado, sobrepasado… ¡Estoy
empachado de Robertino! ¿Qué te pasa a vos con ese pibe que de la noche a la
mañana pasó a estar entre nosotros todo el tiempo? ¡Es la hija que no tuvimos…!
¡Y que no vamos a tener…! Porque para tener una cosa tan “fea”… mejor no tener
nada.
Pedro se
tienta pero si se ríe pierde, así que finge buscar algo en la alacena mientras
Guillermo sigue con su descargo. _ ¡Tengo “pavor” Pedro, “aprensión” de seguir
cediendo y una noche de tormenta encontrarlo durmiendo entre nosotros porque
estaba muerto de miedo! Y no te estoy haciendo una escena de celos, ya entendí
que no te gusta, por eso no entiendo qué carajo te pasa… ¿Te pegó por la
paternidad y le firmaste el certificado de adopción al nabo ese? Si querés
hijos lo hablamos, pero busquemos uno chiquito, uno que juegue a la pelota no
que rompa las pelotas…
Pedro continúa
sin hablar. Guillermo supone que es porque está ofendido, pero la realidad es
otra. Siente la risa atrapada en la garganta, si se descuida va a estallar en
carcajadas y tiene que evitarlo si quiere ganar, una vez más. Adora las
explosiones de Guillermo y ese cinismo que tanto lo caracteriza. Sabe que va a
ceder, siempre cede. No pude decirle que no a nada. Por eso se calla y espera.
Guillermo se
acerca a él con una copa de vino. _ Mañana a la mañana habría que llevar toda
la documentación de los testigos al Registro Civil._ Pedro toma la copa de
vino, bebe un trago y se la devuelve sin mirarlo. Continúa preparando la cena.
Solo le responde._ Bueno, yo la llevo.
_Y a la tarde
cuando vayamos a medirnos la ropa podemos pasar a ver si están listas las
alianzas. _ Guillermo ya no sabe de qué manera llegar a Pedro quien tan solo
responde._ Ajá…
Se pierde en
su perfil. Cada día está más lindo. _Del catering se ocupa Gaby._ Pedro ya no
contesta. _ ¡Está bien, Pedro! ¡Está bien! Estar así con vos es más
desagradable que tenerlo a Robertino sentado upa, así que invitalos a la boda.
De solo
imaginar a Robertino sentado upa de Guillermo, Pedro casi escupe de la risa,
pero por joder y solo por joder, sostiene su actuación un poco más. Lo mira a
los ojos por primera vez en ese tiempo que a Guillermo se le ha hecho
interminable y le dice._ Con esa onda no quiero nada. _ Y lo hace explotar.
_¡Ay Pedro,
como te gusta joder! Encima que las ganás todas, absolutamente todas, te das el
gusto de decirme esto. Listo, ¿sabés qué? Yo tampoco quiero nada. ¡No pienso
cenar con vos! ¡Chau, me voy a dormir!_ Deja la copa de vino sobre la mesa y
amaga a salir de la cocina.
Pedro suelta
todo lo que tiene en las manos y veloz como un rayo llega a la puerta antes que
él. _Pará, Guille. No te vayas, estaba
jugando._ Pero Guillermo enojado se
vuelve ciego. _ ¡Dejame salir, Pedro!
_No, no te voy
a dejar salir._Y se aferra al marco de la puerta para impedirle el paso.
Guillermo lo mira y Pedro sabe que esta vez sí está enojado de verdad. _ Perdón
amor, estaba jugando un poco nada más. ¿Te puedo abrazar?_ Los ojos de Pedro,
su mirada y un “amor” pronunciado a tiempo alcanzan para bajar unos cuantos grados Fahrenheit en el
termómetro Graziani, quien lo mira con los ojos entrecerrados y respira con
dificultad.
_No sé. Probá,
a ver cómo te va. _ Pedro con una sonrisa magnética se cuelga de sus hombros
y lo abraza con fuerza. Lo estruja. _ Perdón
amor, no quería hacerte enojar._ Para ese momento Guillermo ya ha soltado las
tensiones y el enojo, simplemente lo adora. Pedro lo arroja por el aire y lo
atrapa en pleno vuelo. _¡Yo si que me las busqué con vos, chiquito!
Se separa
apenas de él para regalarle su mejor sonrisa y le dice._ Vení, mirá lo que
estoy cocinando. Del enojo que tenías ni te diste cuenta. _ Lo conduce hacia
donde están la mesada y la cocina y le muestra su plato favorito cocinándose en
el horno. _ ¿Ves que no las gano todas? _ Le dice risueño y dulzón. Guillermo
lo mira y se sonríe resignado. _ ¡Vos sos un atorrante! _ Pedro estalla en
carcajadas, sabe que tiene razón. Guillermo lo abraza. _ Un plato de comida por
todas las que te doy ganadas. Dame un beso por lo menos, miserable.
Mientras la
cena termina de cocinarse en el horno, Pedro prepara una ensalada de hojas
verdes. Los ojos de Guillermo repican como gotas de lluvia sobre su imagen,
recorriéndolo. Es la melodía perfecta, la escultura mejor tallada. _¿Que me
mirás?_Le pregunta provocador.
_No sé cómo te
animás a salir a la calle, debés tener mucha personalidad para soportar lo feo
que sos.
Pedro se ríe._ Siempre exagerando.
_No exagero,
sos hermoso. _ Hace una pausa y le dice. _ Y con lo otro tampoco exagero.
_¡Ya vas a
empezar con eso Graziani! Te aclaro que no pienso pelear… Me jodes y me tiro
encima tuyo, te como a besos y no te suelto hasta mañana.
Guillermo
menea la cabeza y le dice_ Suena tentador. ¡Me dan unas ganas de empezar con el
listado, Pedro!
Pedro se seca
las manos con un repasador, toma la copa de vino y se sienta en una banqueta.
Enciende un cigarrillo y sonriendo como un adonis griego le dice. _ Dispará.
Dale, es ahora o nunca. Sacá esa lista de tu mente de una vez. Pero no vale
calentarse… ¿Estamos?
_Estamos.
Guillermo se
sienta en la otra banqueta y le apunta con un dedo. Pedro no puede evitar
comenzar a reír. _ Por empezar, el día que peleamos por tu ataque de celos con
Matías, me dejaste sin almorzar, me apagaste el celular y fui yo el que te fue
a buscar.
Pedro responde
sonriendo canchero y feliz._ No me hubieses gritado.
_Ah, estás en
contestador. Bien sigamos. Cuando te voy a buscar, encima que no me dejabas ni
acercarme, le festejaste todas las boludeces que hacía Robertino en el salón de
ventas.
_No hubieses
espiado y no las veías._ Guillermo lo mira como para masticarlo pero recuerda
el pacto. “No vale calentarse”.
_Me amenazaste
en plena calle con bajarte del auto y besarme en público.
_La próxima
vez cede a tiempo. Y además te recuerdo que casi arrancaste la puerta de auto._
Guillermo resopla. Bebe un trago de vino y continúa.
_Me abrochaste
el cinto de seguridad como si yo fuera un chico.
_ Te lo
hubieses puesto solo, es lo que corresponde.
_Ese sábado
que me quedé a ordenar el quilombo que había por todas partes, terminé haciendo
todo el trabajo yo. Doblé y guardé tu ropa mientras vos me mirabas tirado en la
cama y después en la oficina de acá de casa, tengo la imagen grabada, vos
sentado en el sillón y yo en cuclillas pasándote cosa por cosa y disponiéndolas
según el “señor”, sentado en el trono, me iba indicando.
A Pedro se le
marca la yugular de la tentación de risa. Tiene razón en todo lo que le está
recriminando, pero no se lo va a admitir simplemente porque adora cuando Guillermo
se pone así y sobre todo porque sabe bien cómo y dónde terminan estos
encontronazos. Entonces le responde provocándolo aun más. _¡Y está bien! Si el
quilombo te molestaba a vos no a mí. _ Por segunda vez Guillermo Graziani debe
recordar su promesa de no calentarse. _ ¿Pedro vos me estas agarrando para la
joda?
_No, ¿por qué?
Dale a ver… Seguí.
Guillermo ya
duda en continuar, el cinismo de Pedro lo está haciendo enojar. _ Mirá, ya veo
como viene esta charla, para donde apunta y como va a terminar, así que voy a
ser breve porque si no vamos a terminar peleando. ¡Todo te banco Pedro! ¡Todo!
Tu amistad con Robertino, los chupines de colores y esa ropa un tanto fem que a
veces te pones. Te banco que tengas días en los que tengas ganas de delinearte los ojos. Te banqué el desfile, la
mentira y como si fuera poco, estuve ahí, sentado en primera fila al lado del
“Osi” que gracias al cielo es un tipo común y corriente, y te aplaudí de pie.
Acepte dejarme vestir por Robertino y ahora consiento que los invites a la
boda. Hasta esta casa fue una necesidad tuya, Pedro. Y no tengo problemas en
seguir consintiéndote pero al menos reconocelo, porque así me quebrás la
voluntad.
Pedro se
levanta de la banqueta y se instala entre sus piernas, lo besa con ternura y se
abraza a él como quien llega a puerto seguro. _ ¡Lo sé amor! Te estaba jodiendo.
¡Es que te ponés tan lindo cuando te enojás! Tengo registradas todas y cada una
de las pequeñas batallas que te gano día tras día. Sé que no me decís que no a
nada y que vivís haciendo realidad mis sueños.
_Mirá Pedro,
yo no sé cuando se volvió un deber quererte como te quiero. Es una necesidad
tan profunda… A veces creo que existís
solo para que yo te ame. Vos fuiste y seguís siendo una cura de humildad, solo
yo sé lo que tuve que hacer con todo mi narcisismo cuando llegaste a mi vida
para quedarte. Solo yo sé lo que siento cuando abro los ojos y te veo durmiendo
a mi lado. Yo que en el transcurso de mi vida me he sentido culpable de tantas
cosas, todavía no se qué fue lo que hice de bueno para ser merecedor de este
regalo que es tenerte. Te adoro y voy a darte todo lo que me pidas, pero
escuchame bien porque no voy repetirlo y no está sujeto a ninguna discusión. Al
viaje de bodas no viene. Ni él ni el Osi.
Pedro frunce
el ceño una vez mas y pregunta_ ¿Por qué no?
Los ojos
Graziani de vuelven dos misiles que apuntan sobre Pedro. _ ¡Pedro!... Te aviso
que te tengo en el radar.
Esta vez Pedro
se permite sacar de adentro la risa contenida y estalla en carcajadas. Lo
abraza con todas sus fuerzas y le confiesa al oído. _ ¡Dispará Graziani! Adoro
tu artillería pasada tanto como hacerte enojar._ Cierra la perilla del horno y
se le tira encima. La cena puede esperar.
Continuará...
Guillermiiiiinnaaaaaaaa amé con locura este capítulooooooo!!!! Me tenes como loca con esta fic que me desborda de felicidad, emoción, carcajadas y ternura!!! No puedo creer ese Guillermo tan entregado, tan enamorado que le permite lo que sea a su Pedro, y éste no deja de hacerle las mil y una sólo para verlo reaccionar y luego calmarlo con sus miradas y caricias. Ahhhhh que belleza, me derrito imaginándolos porque sinceramente veo cada escena descripta como sólo vos sabes hacerlo. Gracias por publicarla así se empieza el fin de semana largo con pilas y ganas. Genia amiga!!!!! Besotes
ResponderEliminarGracias Juli.. Cuanto bien me hacen tus palabras, porque mientras la escribo ( y desde el primer capítulo) la idea es esa.. imaginarlas sonreír y si es posible.. reír. Se lo merecen, nos lo merecemos.. por todo lo que hemos sufrido. Amiga, te prometo continuarla.. Gracias una vez más.. Abrazote Guilledrista!!
EliminarAdorada Guillermina, no puedo escribir porque cada palabra, cada frase me mata de risa. Sos DESOPILANTE.
ResponderEliminarLas definiciones de Guille para con Robertino no sè de dònde te surgen porque son increìbles, el Graziani autèntico y Pedrito ganando ya lo conocemos, Imaginè la escena de la iglesia con Pedro con solo la prima en un banco y casi me muero. No amiga sos la comediante màs grade del mundo. Te amo.
Eve de mi corazón.. Jajajaja!! Me hciste reír tanto.. Cuanto me alegra que puedas disfrutar de esta comedia... Tal como le dije a Juli, desde que la empecé, la idea es imaginarlas sonreír y si es posible, reír. Se lo merecen tanto! Por cada lágrimas deseo regalarles una sonrisa..Gracias por todo el apoyo linda! Es mágico, sobre todo viniendo de una escritora incansable como vos.. Te quiero Eve!! Abrazote Guilledrista!!
EliminarQue belleza!!
ResponderEliminar¡Gracias Adriana!
Eliminarahhhh bueno...en primer lugar GRACIAS infinitas por seguir con la merceria que tanto me gusta...emociona... divierte...y me hace soñar....no paro de imaginarlos asi tal cual los describis...me encanta...una historia llena de ternura, picardia, berrinches tan grazianis..y a la vez tan graciosos que no entiendo como hace Pedro para contenerse la risa....que belleza....asi es como debe ser una pareja....con tantos condimentos....pero lo fundamental...el buen humor y el gran amor en todos los momentos.....me encanto el capitulo entero pero esa declaracion de Guille....yo no sé cuando se volvió un deber quererte como te quiero. Es una necesidad tan profunda… A veces creo que existís solo para que yo te ame. Vos fuiste y seguís siendo una cura de humildad, solo yo sé lo que tuve que hacer con todo mi narcisismo cuando llegaste a mi vida para quedarte. Solo yo sé lo que siento cuando abro los ojos y te veo durmiendo a mi lado. Yo que en el transcurso de mi vida me he sentido culpable de tantas cosas, todavía no se qué fue lo que hice de bueno para ser merecedor de este regalo que es tenerte...mortal!!!! GRACIAS GRACIAS GRACIAS aplaudo de pie!!! Barby
ResponderEliminar¡Gracias Barby! Que bonito todo lo que decís..Que edificante.. Todos estos comentarios me impulsan a seguir. Tus palabras me hacen sentir que el objetivo está cumplido.,. emoción, diversión, sueños y risas. es todo lo que anhelo cuando la escribo. Hoy te prometo seguirla. Por y para ustedes, escribiré "La Mercería". Te mando un abrazo eternemente Guilledrista Barby!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarte cuento un secreto.....cuando empezaste con Teatro...pense que no la ibas a seguir.....se me cruzo que la abandonabas!!! y hoy cuando lei que publicaste Merceria...te juro que mori de la emocion...desde el primer capitulo me super engancho...es que nos hace falta reir mas...a todos!...y vos si que me haces no solo sonreir sino reir a carcajadas gracias!! Barby
Eliminar¡Noooo!! No pienso abandonar "La Mercería" por nada del mundo, Barby. La amo.. Adoro escribirla.. "Teatro" es otro frente de ficción, y voy intercalando capítulos, tanto para escribir como para publicar.. ¡Gracias linda! Mil gracias...
EliminarGuillermina si tu intención era hacernos sonreír y reír te digo que lo lograste. Tengo una sonrisa de oreja a oreja por tanta ternura y amor reflejada en esta historia, Es un placer leer La Mercería! Gracias por regalarnos un hermoso comienzo de fin de semana, a puro amor. María Elena
ResponderEliminar¡María Elena!.. Yo soy la que debe decir gracias a ustedes por acompañarme en esta aventura.. ¡Ay si yo pudiera transmitirles, junto con cada capítulo, lo que se siente al escribirla! Sana tantas heridas.. Amiga, gracias y mil gracias por tu comentario.. Es muy bueno saber que el objetivo está cumplido. ¡Abrazo Guilledrista!
EliminarGuillermina querida me encanta su Mercería, adoro ver esa parte Fem de Pedrito y su Guille derretido ante sus encantos, en realidad quien se podría resistir. Espero ansiosa la Boda muero por esos dos hechos unos Dioses del Olimpo vestidos por Robertino, sos una genia me haces reír un montón espero ansiosa la continuación
ResponderEliminar¡ Ay Romina.. ay! ¡No quiero ni pensar lo que va a ser "La Boda" jajajaja... Ya lo imagino a Guille que en tiempos normales es difícil, lo que va a ser para él pasar por el Civil.. ¡Mi vida! Es el ogro más dulce del mundo! Y ese Pedro tan liberado.. Creo que esta boda si va a ser para alquilar balcones! jajajaj Gracias! Te mando un abrazo eternamente Guilledrista!
EliminarAl fin volviò La merceria. Còmo la extrañaba, nos hiciste desear Sandrita. Pero valiò la pena. Yo tambièn pude ver claramente a Laura solita sentada en la iglesia como invitada de Pedro, jajaaaaaa. Adoro los berrinches de Guille, y como logra Pedro llevarlo de la furia al terror de sentirse ignorado por su cielito. Y como tira de la cuerda, sabiendo que nunca se va a romper porque el amor que Guille siente por èl es superior a todo. Amo estas peleitas que siempre gana Pedro. Un capitulo hermoso que disfrutè con una sonrisa permanente en los labios. Asì que misiòn cumplida Guillermina Pedris, el verdadero espiritu Guilledro no morirà jamàs mientras haya relatos como èstos que nos alegran el alma. Besote y abrazote gigantes ♥
ResponderEliminar¡Gracias Marce!! Que lindo lo que me decis amiga.. y cuanto bien me hace. Naaa!! Te juro que imaginar los berrinches Graziani es superior a toda experiencia.. Y ese Pedro tan seguro (como vos decís) que la soga nunca se va a cortar, es lo más. Adoro que Pedro se las gane todas.. ( eso en mi léxico se llama " resarcimiento" por lo que vimos en la tira.) Así que si, al menos, este par te ha robado una sonrisa, yo me doy por hecha.. ¡Gracias por compartir esta bella locura! Abrazote guilledrista!!! Y vamos por " La Boda".
EliminarGracias por este capitulo, hermoso como siempre. Guille cuando se pone celoso me encanta es super dulce. Espero el cap 8.
ResponderEliminar¡Hola Valeria! Sip,.. Guille celoso es una cosita insuperable.. Rabioso y tierno enloquece.. jajajaja! Y este Pedro.. ¡Un perfecto "atorrante" que sabe que empieza ganando el partido 1 a 0 en los vestuarios porque Guille muere por él,, Te juro que loa amo! Gracias Valeria, por compartir esta aventura conmigo y con las chicas.. Un abrazote Guilledrista!!! Y vamos con el 8 en breve!
EliminarCapitulazo monumental Sandra!! Que manipulador y sinverguenza ese Pedro! cómo le va a decir "Ya veo como va a ser mi vida al lado tuyo. Siempre se termina haciendo lo que vos querés." No pueeede! Y mi Guille el chupinudo más feliz del planeta (no da para poner pollerudo!) Y cómo no serlo si Pedrito es perfecto! Le prepara la comida que más le gusta y hasta se acuerda de apagar el horno cuando "por algún motivo" tienen que postergar la cena! Me matan de amor estos dos, y así es como quiero recordarlos siempre ¡Larga vida a La Mercería! TAA
ResponderEliminar¡Jajajaja! "Amiga anónima"... me estoy cayendo de la risa por ese término tan perfecto que has creado!! " Chupinudo" jajjaja.. Naaaa! No podés ser tan genia!! Me hiciste llorar de risa. ¡Es perfecto! ¡Te quiero! ¡Te quiero y te re super quiero! Vos has sido el motor y la mano maestra de este espacio.. Ese fue un momentazo inolvidable.. Verano, vacaciones, mar. fernet.. Tejo en la playa y en una de esas noches mágicas... Nació este blog. Eternamente agradecida!!! A vos y para vos. el abrazo Guilledrista mas fuerte del mundo! Ojalá el universo conspire y volvamos a vivir un verano así de mágico... ¡Lo extraño! Besotes!!!!!!!!
EliminarAhhh.. jajaja! si se repite prometo hacerte la cama y el desayuno todos los días! jjajajja!!!!!!! Gracias por tanto amiga!!! Mi amiga anónima..
Eliminar..."Los ojos de Guillermo repican como gotas de lluvia sobre su imagen, recorriéndolo"...Què hermosos escribìs Guillermina Pedris! Ademàs de este relato tan tierno y lleno de humor, el gusto de leer tu genial escritura! Ese Graziani tan subyugado por el amor de Pedro, tan afectuoso y sentimental, enamora.Gracias por este historia. Un beso. Marlene Rodrìguez
ResponderEliminarMuchísimas gracias Marlene.. Me quedé detenida en el tiempo al leer tu comentario.. Gracias por lo que me decis, y voy a hacerte una confesión. Los peores días son esos en los cuales me cuestiono si me alcanza la capacidad para lograr el cometido de arrancarles una sonrisa ( como en La Mercería) o un suspiro, una ilusión ( como en Teatro ) Así que imaginate el tanque de nafta que es tu comentario para mi pluma.. ¡Gracias! Simplemente, muchísimas gracias! Te mando el abrazote Guilledrista mas grande de la historia!
EliminarSandris, no te puedo explicar lo que amo estos Pedro y Guiie, cómo me hacen divertir, la ternura que me da ese amor sublime entre ellos. Leer esta historia es un paseo maravilloso para el alma. Gracias por regalarnos "esto". Tu tocaya Guiiermina
ResponderEliminar¡Ay tocaya Guillermina! Como le dije a Marlene.. que aunque sea una de ustedes me diga que La Mercería les ha arrancado una sonrisa, para mí ya es "objetivo cumplido". La escribo porque soy una convencida que la tira nos ha tratado mal, y que la risa sana. Cada vez que me siento a escribir un capítulo, trato de verlas.. de ver sus caritas e intentar hacerlas sonreír. Se lo merecen, todas nos lo merecemos.. Por eso me atrevo a jugar con las peleas y las reconciliaciones, con las demandas de uno y la entrega del otro.. Me atrevo a soñar con un amor tan fuerte que nada ni nadie pueda separarlos.. Al menos acá, en este espacio, tanto ellos como nuestros sueños, están a salvo, Un abrazo Guilledrista para vos,, Y vamos por " La boda"
EliminarComo extrañaba esta historia!!!! "Explicale que por más que tire y tire, con esta sábana no se tapa querido" me rei tanto tanto con esta frase de Guille!! Felicitas
ResponderEliminar¡Ay Felicitas! Me divierto tanto escribiendo La Mercería! Me hace tan feliz.. Besos y un abrazote inmensamente Guilledrista!!!
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