TEATRO - CAPÍTULO 2-
Pedro mantiene los ojos fijos en
él y solo en él, en todo el tiempo que dura la obra que termina pareciéndole
corta. El tiempo disponible para verlo le parece escaso. Ha captado muy poco de
lo que la obra intenta trasmitir, pero no le preocupa porque piensa volver y no
solo al día siguiente, sino las veces que sean necesarias hasta tener el guión
grabado a fuego en su mente y a ese hombre en su piel.
Se marcha feliz. Ha sentido ese
contacto. Su voz interior le retruca que no sea tan positivo. “Tal vez ni te registró” Pero él supone
y presagia que aunque no conozca su rostro ya sabe de su existencia.
Se estaciona cada tarde para
verlo llegar camuflando con inteligencia su auto tan llamativo lo mejor posible
y va al teatro todas las veces que puede. Compra diarios y revistas, y sigue
alimentando el álbum de la discordia con quien había sido su pareja los últimos
cinco años y que persiste en no querer atender sus llamados.
Para su sorpresa el abandono de
Álvaro le duele cada día menos y está conexión extraña e indefinida pesa cada
día más. Ha llegado a estacionar su auto azul a varias cuadras para no
delatarse y ha esperado verlo llegar escondido en la geografía del lugar,
detrás de un árbol o donde sea que él no pueda verlo. Siempre hay mujeres
esperándolo, ya no le molestan, es mas ahora le caen simpáticas y les envidia
un poco esa capacidad que tienen de vencer los pudores y acercarse a él. Lo
tratan de vos, le llevan regalos y se sacan fotos saturadas de alegría y
admiración. No puede negar que también lo magnetiza la forma en la que el
maneja esa popularidad. Con paciencia y
entrega, posa para cada foto con una sonrisa que día a día muere por hacer
parte de su colección privada. Cada tarde lo ve más lindo y cada noche que va
al teatro, siente el abandono de Álvaro más lejos y más intenso el perfume de su piel, que cuando
sale a escena, lo abraca todo, lo paraliza todo y lo rodea como el sapo a la
serpiente en un circulo de baba haciéndole sentir muy fuerte la amenaza de
morir, sin él, de hambre y soledad.
Han sido muchas las veces en las
que fue salvado por sus reflejos. Esa tarde, escondido tras un árbol, verlo bajar del taxi y ver un grupo de fans
correr hacia él fue todo uno y esta vez le volvió a molestar. “¡Uy que minas hincha pelotas!”… Otra vez respiró profundo, pensó, se sonrió,
las comprendió y jugó con algo que nunca había intentado. Ignorando el grupo de
fans se sostuvo en su imagen y a corta pero prudencial distancia, lo intentó. “Mirame. Dale, mirame, mirame, mirame.”
Cuando sus ojos se elevaron por
encima del grupo que lo rodeaba buscando el pensamiento que le daba semejante
orden Pedro se escondió detrás de un árbol y se quedo quieto, más que atemorizado,
espantado con la idea de ser descubierto. Retrocedió sigilosamente sobre sus
pasos y fue en busca de su auto. “Sos un
pendejo”, se reprochó.
Pero del otro lado, un par de
ojos oscuros, profundos y carismáticos habían quedado como antenas en la
búsqueda y la espera. “Te confieso que me
estas enloqueciendo un poquito, pero esto no va a quedar así, se que no va a
quedar así. Juro que adoro tu estrategia, pero tal como te lo dije, no voy a
desesperar, tarde o temprano vas a venir por mí. Y te voy a estar esperando.
Esa noche, al comenzar la
función, sucede algo imperceptible para el público, pero no para Pedro que no
le quita los ojos de encima. El hace una pausa muy breve que dura solo segundos
e inspira, inspira con tanta vehemencia que Pedro siente que su aroma y parte
de su ser se van detrás de él, sucumbiendo a sus deseos. Siente su epitelio
desintegrarse, partículas de su ser disparar detrás de ese hombre y en un rapto
de lucidez intenta en vano retenerlas. Es tarde, su aspiración ha sido tan
fuerte que se da cuenta que ya está atrapado en esa conexión volátil e
intangible. En parte ya ha sido descubierto. El tiene su aroma, es claro que lo
tiene por esa sonrisa conquistadora que esboza desde el escenario. Ahora va a
tener que ser más cauteloso que nunca si desea acercarse. Ahora pude reconocer el
perfume de su piel.
Pedro llega a su casa enloquecido
de alegría, busca su perfil en face por primera vez en su vida, pero se
decepciona. Son tantos que como saber si algunos de ellos es realmente el de él
y cual. “Bueno, mejor así”, piensa. “Además no me animaría a escribirle. Jamás
encontraría la manera de comenzar un
dialogo” . Desecha la idea y descarga una vez más su adrenalina, mirándolo
por you tuve, pero esta vez sabiendo que él ya no es un simple desconocido en
su vida, sintió su esencia de cazador tentada de cazarlo por el solo hecho de
esconderse y le gustó. Esa noche mira la pantalla de su notebook con una
sonrisa especial. Sabe que con eso no le
basta, pero para conciliar el sueño en esa noche, al menos en esa noche, será
suficiente. Y se duerme con una sonrisa de felicidad.
Detrás de bambalinas la estrella
del momento se prepara para volver a casa después de dos funciones a sala llena y con los músculos del cuerpo un
poco tensionados por la emoción de acoger dos veces en la misma noche un
público fascinado aplaudiendo de pie. Es lo que busca, lo que siempre ha
buscado. Ese ha sido siempre su objetivo. El aplauso sincero y el
reconocimiento del público, jamás busco la adulación aunque la haya encontrado y ese es el lado que no le gusta,
detesta la adulación. Lo único que lo satisface y lo conmueve es el
agradecimiento. Esa devolución generosa de la gente que sabe que en cada puesta
en escena dejará lo mejor de sí.
“¿Quién serás?” se pregunta. “Has
venido muchas veces. Se perfectamente cuando estás ahí oculto en la oscuridad
del teatro y cuando no. Te percibo misterioso e invisible cada tarde. Siempre
anónimo y furtivo, escondido por las
calles. Siento tus latidos por encima del tránsito y los ruidos de la ciudad… y
tus ojos observándome, sobrevolando atrevidos y desafiantes los grupos de fans
que me rodean. Me estás robando sonrisas que no ves y eso es una pena “mi
hombre clandestino”. Pensé que ibas a demorar mucho menos en acercarte pero
estás haciendo larga la espera. Aunque esta noche y sin tu permiso me robé el perfume
de tu esencia. Aun siento tu fragancia recorriéndome el cuerpo y no sé porque percibo
que no va a irse de mi sangre nunca más”.
_Pedro, ¿por qué no te anotás en
su taller de teatro para estudiar con él? _ Le dice Marcial después de haber
escuchado de boca de su primo las cosas que ha estado haciendo. _ Andá por algo
más real.
_Si, lo pensé, pero no es tan
fácil. En primer lugar sería el año que viene porque este año ya está en curso.
Además hay que pasar las entrevistas y quedar seleccionado. No entran todos los
que se anotan. Solo un grupo reducido. Y finalmente, no tendría clases con él
hasta mucho más avanzada la carrera. El no les da clases a los principiantes.
Marcial enciende un cigarrillo
con una sonrisa traviesa cruzándole el gesto. Sacude su flequillo largo y lacio
hacia un costado y le dice provocador. _ Mirá que informado estas por ser…
¿Cómo fue que dijiste? ¿Una chiquilinada tuya?
Pedro se siente descubierto. _
Bueno, si averigüé todo lo que pude. Pero después que Álvaro se fue.
_¡Cortala con Álvaro!_ después de
pronunciar esa frase Marcial se arrepiente. _ Perdoname Pedro, es que odio
verte sufrir. ¿Lo extrañas mucho todavía?
_Algo.
Marcial siente tanta furia que si
lo tuviese a Álvaro delante suyo lo desarmaría a trompadas. Pedro es el tipo más
noble y fiel que ha conocido. Más allá de esta obsesión con este otro tipo
jamás le conoció un renuncio o alguna infidelidad. Está convencido que un día
Álvaro va a querer volver y desea desesperadamente que sea tarde, Pedro jamás
lo habría traicionado. Es de esos tipos que ya no existen, cuando está con
alguien se la juega a fondo. Aunque debe
admitir que ese rapto de “sincericidio” que tuvo su primo lo condenó solo.
_¿En qué pensás?_ le pregunta
Pedro con una sonrisa
_Nada. En vos y en Álvaro. Tenían
una relación tan linda… ¡Ay Pedro vos y tu honestidad! ¿Por qué mierda no
pudiste mentir esa noche?
_Porque no se mentir.
_Bueno, está bien. Todo pasa por
algo. Dejemos este tema ahí. ¿Por qué no vas e intentas inscribirte en el
taller de teatro? Yo te sugeriría otra cosa, que lo avasalles en medio de la
calle y te lo comas a besos pero como sé que no te vas a animar… Al menos anda al taller.
_¿Para qué? ¿Para con suerte y
viento a favor verlo cara a cara en años?
_¿Y vos que sabés? ¿Y si el
universo ha decidido otra cosa? Vos andá, si de acá a cuando lo tengas delate
tuyo esto que te pasa desapareció, mejor. ¿Y si para cuando te toque enfrentarte
con él su imagen te sigue persiguiendo? Resolvelo Pedro, mañana mismo anda al
taller y preguntá.
Lo piensa y lo vuelve a pensar,
todos en el taller van a creer que es una locura. Pero el cazador ha decidido
poner la trampa para su presa. Sabe que le va a costar algo de tiempo y
explicaciones a sus colaboradores, pero ya siente un deseo animal de atraparlo.
Lo ha hablado a solas con sus mejores amigos, los que lo reciben como ningún
fan podría recibirlo, los que lo esperan cada noche como nadie lo ha esperado,
los únicos que conocen a la perfección su estado de ánimo, sus costumbres y sus
hábitos. Sus leales compañeros. Sus perros.
Sentado a solas y en la intimidad
de su casa acaricia la cabeza de uno de ellos que le devuelve una mirada de
renuncia traspaso y transferencia._ No sé quien fue el animal que dijo que los
animales no tienen alma, tendría que ver estos ojos ese pelotudo._ El cachorro, que comprende a la perfección el
sentimiento que está generando en ese hombre que parece solitario y hostil para
quienes no lo conocen lo suficiente, apoya su patita sobre su pantalón y
presiona, acompañando su gesto con un gemido compañero y compresivo. _ ¿Viste?
A vos te parece bien. Si a vos te parece bien es porque está bien. Mañana mismo
lo hacemos. ¡Che!, ¿ustedes dos porque no opinan sobre esto? ¡Es importante
para mí! _ Le dice jugando a los otros dos canes que corretean por la casa,
pero que al escuchar su voz corren hacia
él y le saltan encima.
Esa tarde Pedro sale un par de
horas antes de su trabajo en la multinacional y se dirige al taller de teatro,
sereno porque sabe que a esa hora él se está preparando para ir al teatro, no
corre ningún riesgo.
La entrada del taller no dice
nada, está ubicado en Palermo, según le han dicho a pocas cuadras de la casa de
su amor imposible. Es una puerta chica con una persona pintada en collage. Lo
recibe un hall con una mesa larga y banquetas modernas. En un rincón hay un
dispenser. Mas allá una pequeña oficina con una computadora y en otro lado un
salón que es la réplica de un mini teatro. Con eso le basta. Ha descubierto su
lugar en el mundo.
Sabe bien que él no está en las
entrevistas, ya le han dicho que tan solo está para dar la bienvenida el día de
la audición. Que las entrevistas son en grupos reducidos y que después hay una entrevista personalizada con el profesor
del curso y con él o la coach. En síntesis, no sabe bien para qué va, pero va y
contra todo pronóstico se encuentra con una sorpresa. El taller acaba de abrir
un nuevo curso no dirigido a la carrera actoral sino orientativo, destinado a
personas adultas que por su actividad se encuentran en situaciones de estrés y
buscan una terapia alternativa. Y la presa cae en la trampa.
_Es un curso de cinco meses
después del cual usted decide si realmente desea hacer la carrera actoral o no,
es solo orientativo, sugerido como método de terapia anti estrés.
Pedro siente que el mundo se abre
y acepta encantado la propuesta sin saber que va de cabeza a su propia trampa.
Continuará...
Guillermina que lujo, que maravilla va a ser ese encuentro!!!! Me atrapas cada vez más con tu hermosa historia, tan real en alguna líneas!!! Quiero que llegue ya ese momento en que crucen sus miradas, estoy alucinada!! Gran pluma amiga, gran pluma!!!
ResponderEliminar¡Gracias Juliana! Viniendo este comentario de un maestra de la pluma como vos, me siento mas que agradecida.. Pedro no solo se va a encontrar con ese hombre tan admirado sino con alguien mas... ¡Mmmmmm! ¡La que se viene! ;-) ¡ Te quiero Juli!
ResponderEliminarSandra, esta historia de visos màgicos (porque el recurso del Sapo, es un mito seductor), me encanta. Un círculo en donde estar, el lugar que Guille define amorosamente sin que Pedro se de cuenta.Ya se està acomodando dentro del cìrculo de baba trazado por el sapo, y no creo que pueda salir. El cazador cazado. Escribìs fantàstico Sandra! Felicitaciones
ResponderEliminar¡Gracias y mil gracias por tus bellas palabras! Ese cazador cazado se fue convirtiendo en una necesidad.. Es que así es la vida, uno se cree dueño de sus juegos hasta que llega esa persona que le pone un límite a todo libre albedrio., y en buena hora! ¿Quien quiere ser libre indefinidamente? Hay un tiempo para todo.. y a esta super estrella le está llegando! Abrazote Guilledrista!
EliminarAy ay ay!!! Sandra que belleza este 'teatro' me encanto!!!! Todo es magico!!! Sabor a poco!!! Lei por ahi que el tercero se viene con sorpresa!!! Ya me imagino cual sera!!!! Y muero por Leerlooo!!!! Sos increible escribiendo!!!! Gracias!!! Barby
ResponderEliminarBarby!! Yo quisiera ver sus caritas cuando lean con quien se va a encontrar Pedro en sus clases de teatro! Y lo que va a venir despues!!! jajaja.. Gracias Barby!
EliminarBueno Sandra...despues de leer todos los comentarios...pero especialmente tus respuestas!! tengo que decirtte que lograste intrigarme y ya no creo saber con quien debera competir Pedri...por piedad hacia tus lectores te suplico te ruego...te imploro que la continuacion no demore NADA en lo posible...gracias! jaja Barby
EliminarLa frase "EL cazador cazado" me parece q le cae bien a cualquiera de estos 2 locos lindos!!! q placer esta historia por favor, me encanta, todos alguna vez pensamos en hacer toodo lo q esta haciendo Pedro, pero como siempre el s atreve!! jajaja Besitos, y ya quiero la continuación!!!
ResponderEliminar¡Cele! Este Pedro tiene una agallas de las que ya no hay.. ¡Acá si que vamos a ver " cazadores cazados".. Esperá el cap 3 y vas a ver que pavada de competidor tiene Pedro!! Uyyyyy!!!!!!!! jajajajjaja! Gracias linda!
Eliminaray por favor escribi la 3 cuanto antes!!! gracias!!!
ResponderEliminar¡En breve Vero! En breve... y que capítulo!!! Ya vas a ver con quien se encuentra Pedro! Abrazote Guilledrista y gracias por el estar ahi!!!!!!
EliminarSandrisssss, muero por la continuación!!! Estoy cada vez más ansiosa (y más adicta a estas historias) ;-)
ResponderEliminar¡Tocalla! jajajaja ( el mio es inventado por amor y solo amor a este dúo hermoso e inolvidable)... Solo te prometo que en el cap 3 no vas a poder creer son quien se enfrenta Pedro! ¡Benditas musas! ¡Bendito amor! ABRAZO GUILLEDRISTA!
Eliminar!Què lujo leer una fic de nuestra maestra!
ResponderEliminar"Mi hombre clandestino", còmo me gustò, Què puedo decirte con palabras si sos una escritora, solo genial y que te adoro, Gracias por la perfecciòn de tu pluma amiga del alma.
¡Eve querida! Gracias por esta devolución.. De verdad no se si me la merezco.. A veces tengo confilctos internos conmigo.... Sueño con ser una buen escritora pero no se si me alcanza amiga... Dios dira! te quiero Eve!!!!!!!!!!!!
EliminarComo me gusta esta historia por favor!!!! Quiero leer cuanto antes ese encuentro que no puede no pasar!! Muchisimas gracias por esta hermosa ilusion de volver a saberlos juntos. Felicitas
ResponderEliminarSandra que espectacular tu historia, me deja intrigada quien aparecerá...que pasara según tus respuestas ... me gusta mucho leer lo que escribís , me trasportas ahí ...... sos una genia !!!! Graciela CT
ResponderEliminarEl hace una pausa muy breve que dura solo segundos e inspira, inspira con tanta vehemencia que Pedro siente que su aroma y parte de su ser se van detrás de él, sucumbiendo a sus deseos. Siente su epitelio desintegrarse, partículas de su ser disparar detrás de ese hombre y en un rapto de lucidez intenta en vano retenerlas.
ResponderEliminarGenial...esta parte me encanto y fascinó...El aroma de Pedro adentro de Julio...
maravilloso relato Sandra!!! Te felicito!!!a leer el terzer capitulo ya!!
Maravilloso lo que escribís!!
ResponderEliminarUn gusto leerte Sandra!