TEATRO - CAPÍTULO 3

Pedro pasa la única entrevista
con el profesor del curso y la coach, argumenta el estrés que le provoca su
trabajo de abogado, se muestra como es culto, instruido y pacífico, y queda
admitido en el curso que se dictará los sábados por la mañana de 10:00 a 12:00.
El primer día está nervioso. Como primera actividad y sentados en el piso, deben presentarse y
contar que motivación los ha llevado a donde están. Pedro se relaja al ir
conociendo a sus compañeros que conforman un equipo interesante, una divertida
miscelánea de edades, sexos, cultos y religiones. Todos le caen a la
perfección, salvo uno. Un muchachito que tal vez tenga unos pocos años menos
que él, pero no tantos. Tiene acento extranjero y una pinta que se lo lleva el
viento. Es lindo, pero a criterio de Pedro algo agrandadito. Comenta que se
llama Benjamín, que nació en Chile y que vive en este país desde hace años por
circunstancias de la vida que omite enumerar ante el grupo. Pero la verdad es
que Benjamín se ha refugiado lejos de su lugar natal porque tiene algo muy
importante que resolver en su vida personal. A pesar de estar de estar de novio
desde hace tiempo con la hija de un conocido, aunque no muy bien visto juez de
la nación, tiene dificultades con su orientación sexual. Si bien ha tenido
novias, sabe a ciencia cierta y ya no puede ocultárselo a sí mismo, que los
hombres le llaman la atención y que cada vez que ha tenido la posibilidad de
contactar con el universo masculino, le ha prodigado una sensación de
satisfacción y plenitud mucho más completa que cuando está con una mujer.
Todavía no se ha atrevido a pasar a mayores, pero está a punto caramelo para
incurrir en esos caminos. Le han dicho mil veces que es joven y fachero y hay
un hombre que le gusta más que ningún otro. Se encuentra en ese lugar por un
motivo similar al de Pedro que lo olfatea de lejos y ya lo ha detectado como
una amenaza.
Terminadas las presentaciones
todos aplauden, se ponen de pie y se preparan para comenzar cuando se percibe
un movimiento extraño. Pedro que se había situado al final de grupo, casi sobre
una pared, escucha un revuelo de voces. Lo primero que siente es su aroma
irreproducible. Lo segundo, el timbre de su voz. Él está ahí. Cruza los brazos
y arquea la espalda llevando la pera al pecho para no sobresalir del grupo, o
sea, para no ser visto. Él saluda en general y les da la bienvenida a su
espacio, hace algunas aclaraciones respecto de este curso extracurricular que
han elegido, les aclara que es algo experimental y que solo el trascurso del
tiempo determinará si habrá una segunda parte o no. Antes de irse, les comenta
que el último sábado de cada mes el asistirá a la clase para observarlos y que
también tendrán esos días unos minutos de clases con él. Saluda nuevamente y se
va, dejando al grupo enardecido de alegría, a Benjamín atónito y a Pedro sin
poder respirar.
“¡Lo sabía! ¡Lo sabía y claro que lo sabía! Estás acá. Pude sentirte
antes de ingresar al aula. Estaba seguro que ibas a venir. Ahora solo falta que
te relajes para que en algún descuido tuyo pueda descubrirte. Y te prometo que
lo voy a hacer”. Está obsesionado
por ese juego de escondidas. “Te queda
poco tiempo chiquito. Tenés un aroma tan bonito que cada día me resulta más
fácil rastrearte.”
La rivalidad entre Pedro y
Benjamín se manifiesta apenas cruzan sus miradas. Benjamín es canchero y
extrovertido, tiene una sonrisa fácil, se mueve con gracias, canta bastante
bien y se vuelve popular en el grupo por su desfachatez y su descaro a la hora
de actuar. Pero Pedro tiene bajo la manga una carta que ni él sabía que tenía.
Su voz es menos aguda que la de Benjamín y por lo tanto no solo canta algo mejor
que él, sino que su timbre de voz exquisito y su mesura para citar frases paralizan
al grupo, a su profesor y a la coach. No tiene el ritmo ni el “charm” del joven
chileno, pero cuando habla con ese temple que Dios le ha dado las paredes
acústicas del mini teatro vibran y emociona. Son dos puntos yuxtapuestos pero
definitivamente antagónicos. Son el drama y la comedia. Por eso los profesores
los han elegido en más de una oportunidad para que trabajen juntos.
El último sábado del mes Pedro
pensó que no iba a poder entrar. El solo hecho de saber que él iba a estar le
retorcía el estómago. Finalmente ingresa. La clase comienza como de costumbre
hasta que pasada una hora, llega él. _ Julio… _ El profesor pronuncia su nombre a modo de
saludo y de presentación. Pedro siente que
el piso se hunde y esconde su rostro.
_A ver, vamos a ver que han
estado haciendo. _ Le hace una señal a la coach quien inmediatamente llama a
Pedro y a Benjamín. _ Chicos, _ le dice a la clase_ vamos a trabajar con
ejercicios de a dos, tres y cuatro según los vaya llamando._ Benjamín le sonríe
a Julio seductor como de costumbre. No se lo hace solo a él, lo hace
continuamente y Pedro lo detesta cada día un poquito más por eso. La coach les
explica lo que quiere que hagan, le ha dado a cada uno un rol para que luzcan
sus atributos personales y el ejercicio corto sale a la perfección. Todos
aplauden. Mientras se organiza el próximo ejercicio, Julio queda nadando en un
mar de preguntas… Que es uno de ellos dos no le cabe duda, ¿pero cuál? Uno parece un gay asumido y liberado, extrovertido
y algo descarado, bien podría ser él. Pero el otro parece un tipo serio, más
intelectual y algo tímido. No, a este no lo cree capaz de esconderse por las
calles para verlo, ni de ocultarse en las penumbras del teatro. Pero ese aroma está
ahí. Es uno de ellos. Solo falta saber cuál de los dos. El chiquito es hermoso,
un bocadito de chocolate para la mesita de luz. Pero el otro es tan enigmático
que lo hace dudar. Se queda apenas un rato y se marcha confundido.
Las clases trascurren más rápidas
de lo que Pedro pensaba que iban a ser y ya ha tenido oportunidad de verlo unas
cuantas veces. No cumple a rajatabla la idea del principio de ir a observarlos
e interactuar un rato con la clase solo el último sábado de cada mes, sino que
se aparece sin que nadie lo sepa cuando se le place. A criterio de sus colaboradores, para supervisar cómo
funciona la idea piloto, pero la verdad es que no puede descubrir cuál de los
dos es su hombre misterioso que a pesar de esto, sigue con su costumbre de
observarlo a escondidas por las calles cuando va al teatro y de asistir a sus
funciones.
Cada vez que Julio aparece en el
curso aunque sea por breves minutos a Benjamín se le van los ojos detrás de él,
Pedro por el contrario mira la situación con un pequeño dejo de dolor en su
mirada que no pasa desapercibida en uno de sus compañeros que ha estado bien
atento a todas las jugadas. Julio juguetea un poco con cada uno, le gustan
mucho los dos.
Su compañero que advierte que el
interés de Pedro es real le aconseja que
no espere demasiado._ Si querés tenerlo, tenés posibilidades. Sos joven y
hermoso, pero no te enamores porque él es de todos y no es de nadie. Te lo digo
por lo que veo en tus ojos.
La rivalidad entre Pedro y
Benjamín se vuelve manifiesta. Ya se miran de reojo y con algo de recelo. En lo
que se trata de cantar o recitar, Benjamín se defiende bastante bien, pero Pedro
lo supera. En cuanto a las danzas viceversa, Pedro se las arregla y Benja
sobresale. Fue una mañana en un ejercicio con Julio presente, cosa que ponía a
Pedro más nervioso que de costumbre y lo mantenía pálido hasta varias horas
después que se marchara, cuando la coach propone un baile. A Pedro le cuesta más
que a los demás sacar el paso, pero solo porque él está por ahí observando.
_No te preocupes Pedro, le dice.
Vení al lado mío y ensayemos despacio._ Pedro saca el paso enseguida pero se
escucha la voz de Benjamín que dice “Bueno, ahora tratá de bailarlo”. Pedro
siente una furia animal crecer dentro de él. Acaba de avergonzarlo delante de
todos y sobre todo delante de él. Sabe que esa furia le va a jugar una mala
pasada, entonces antes de pasar una vergüenza que no va a tener vueltas atrás,
se disculpa, deja la clase y se va.
_Sigan ensayando._ Ordena la voz
de Julio y sale tras él. Lo sigue por el pasillo que lleva a la puerta de
calle. _ Esperá Pedro.
Pedro lo escucha pero no sabe cómo detenerse. _ Estoy bien.
_¡Pará Pedro! No te vayas así,
esperame._ Pedro detiene sus pasos y gira para verlo. Ya se ha acostumbrado a
tenerlo cerca y ha conseguido no temblar ante su presencia. Julio se detiene
ante sus ojos y en ese mano a mano, sus incertidumbres de desintegran en el
aire. Es él. Claro que es él. Se siente un tonto por no haberse dado cuenta
antes. Entonces le sonríe _ ¿Cómo te vas a ir? ¿Vos viniste acá para saber lo
que opina de vos un compañero? ¿Qué te importa lo que él diga? Vos tenés tus
propios talentos y no son pocos. Quedate, dale. _ Le pasa un brazo por lo
hombros y lo conduce de regreso al salón de clases. _¿Andás en auto? _ le
pregunta como al pasar mientras lo lleva por los hombros.
_Si, ¿por qué?
_¿Vos me hacés una gauchada?
Cuando termine la clase, ¿me alcanzas hasta mi casa?
_Si, por supuesto que sí.
Ambos regresan al salón de clases
y Pedro siente que esta es su gran oportunidad de gozar a Benjamín
interiormente. Ha ingresado al aula con tal sonrisa de ganador que algo le hace
intuir a Benjamín que por querer perjudicarlo lo ha favorecido ampliamente. Los
músculos de su rostro se contraen. “Ay
Pedrito Beggio, cada día te detesto un poquito más”. Pedro le devuelve la
mirada, “Muchas, pero muchas gracias, ¡infeliz!”
La clase termina y Julio de
acerca a Pedro, le puso mucha voluntad para remontar el mal momento que le toco
pasar. _Estuviste muy bien, en todo._ Le regala un guiño de ojos mientras le pregunta.
_¿Me esperás unos minutos? Termino enseguida.
_Los que necesites.
Benjamín, bello y fresco como un
aparición se aproxima a ellos._ ¿Te llevo a algún lado? Sé que no te gusta
manejar pero a mí sí.
La cara de Pedro expresa un deseo
feroz de estrangularlo, pero Julio sale al cruce con palabas sabias. _ Te agradezco
Benjamín. Pero no suelo permitirme relaciones personales con los alumnos, no
sería ético. Con Pedro es diferente porque lo conozco de antes… _Y lo mira
penetrándose en sus ojos marrones, enormes y tiernos.
_ Ah, no sabía que se conocían.
_Sí, claro que nos conocemos. _
Le clava los ojos traspasándolo._ ¿O no Pedro?
Pedro titubea, pero termina
respondiendo son seguridad. _ Sí, claro que nos conocemos de antes._ Los ojos
de Julio plasmados en los de él le advierten
que ha sido descubierto y Pedro lo mira fijo suplicando indulgencia y
comprensión.
_Bueno._ Le responde Benjamín
bello como un atardecer dorado de verano._ Ahora nosotros también nos conocemos… Cuando quieras que te acerque a algún lado,
solo tenés que pedírmelo.
_No lo dudes Benjamín, si algún día
necesito pedirte ese favor, dalo por hecho que lo voy a hacer.
Benjamín se va de pésimo humor.
Caminan juntos por las calles en
busca del deportivo. Llegar hasta donde el Sonic estaba estacionado es el
broche de oro para Julio. “Sabía que eras
vos, tal como sabia que ibas a venir a
mi.” Pedro da por hecho que conocer su auto le va a dar la certeza de que
ha sido él quien lo estuvo provocando por las calles. Pero su auto a pesar de
ser llamativo, no es exclusivo. Hay cientos como el transitando la ciudad. Entonces
decide hacerse el desentendido y esperar.
Suben al Sonic y cruzan los cinturones
de seguridad. _ Qué lindo auto_ comenta Julio.
_Si… Un poco llamativo_ argumenta
Pedro.
_Ajá… Un auto difícil de esconder. _ Replica Julio
con una sonrisa en los labios.
Pedro opta por el acting del que
no sabe qué pasa _ Si, puede ser, pero como yo no tengo nada que esconder no me
preocupo por eso.
Julio se sonríe socarronamente_
¿Estás seguro que no tenés nada que ocultar Pedro?
Y Pedro siente que los músculos
de la cara se le caen.
_¿Pensás seguir la carrera actoral?
_ Le pregunta irónico y mordaz. Pedro responde con humildad. _ No. No creo… No me da para eso.
_Sin embargo yo creo que te si te
da. Por lo que estoy viendo, el papel del “boludito” te sale de diez. _ Y los
dos empiezan a reír.
Continuará...
Sandra que ingeniosa! Ahora tenès que escribir la continuaciòn prontito, porque esto se puso bueno. Me dejaste màs tranquila, ya veìa al "advenedizo", competir con Pedrito y me morìa si le ganaba. Què amor es Pedro, me encanta. Espero que no tengan mayores dificultades para estar juntos. Marlene Rodrìguez
ResponderEliminar¡Gracias Marlene! Tus palabras me ayudan a seguir.. solo te prometo que en esta fic vas a ser feliz.. Todo lo que mi pequeña pluma pueda hacerte feliz.. ¡Te juro que adoro "Teatro"! Y a ustedes.. obvio..
EliminarAhhh, sos mala Sandrisssssss, hacernos elegir entre Pedro y Benjamín... Eso es M-A-L-D-A-D puraaaaaa. Jajajaja
ResponderEliminarYo pensaba que la competencia iba a ser la Ameba, así está mejor! Me encantó.
Jajajajaj!!! Tocalla mía,.. amiga mía.. Esa es la magia de esta fic.. ¿Pedro o Benjamín?.. pensá Julio..pensá.. (Pero entre nosotras.. falta un secreto mas mmmmm!!!) Espero que te diviertas linda!!! Porque de eso se trata, de volver a sonreir después de tanats lágrimas.. ¡Ni se imaginan la que se viene! jajjaja-.. Besotes guilledristas!!! Y gracias!
EliminarQuerida Guillermina, sos una escritora y se nota, impecable, perfecta. Para serte sincera preferirìa y espero que no se mezcle ficciòn y realidad aunque Julio es èl, bueno, no se què decir, es un tema delicado, que se quede con Pedro me gustarìa que es un personaje de ficciòn, ojalà, además apareciò primero. Supongo que aparecerà Guille y entonces te pedirìa que sea Guille que se quede con Pedro o sea los personajes. Perdòn ami me encanta tu relato y escribes de manera impecable pero el tema de la fic es delicado, igual vos sos la autora y respeto tu decisiòn. Ojalà termines jugando con los personajes y sè que lo haràs a la perfecciòn como todo lo tuyo. Abrazote y no te olvides de la Mercerìa porfis.
ResponderEliminarEve, ... no se porqué pero creo que la fic te va a gustar. Se como pensas y lo comparto, la ficción y la realidad tal vez se rocen por momentos, como en este.. Pero la idea no es mezclarla en su totalidad. Por eso confío en que te va a gustar.. Igualmente gracias por tu devolución y más gracias aún por tu sinceridad que valoro y respeto tanto! Un abrazote Guilledrista amiga!
Eliminar¡Ahhhh me olvidaba! Obvio que "La Mercería" continá.. Pronto el cap 7!!! ;-)
EliminarGuillermina!!! Que gran momento ese encuentro, y agregar a Benjamín una jugada única y maestra!! Maravilloso como se deja llevar esta historia, una idea magistral, y estoy ansiosa por saber que pasa. Julio ya lo tiene entre sus manos y no lo va a dejar escapar fácilmente, este capítulo me llevó a la gloria!!!!
ResponderEliminar¡Juli!.. Te juro que amé esta idea desde el primer instante en que pasó por mi mente.. Plasmarla en una página me hace temblar el alma. ¡Gracias amiga!
EliminarAhh bueno bueno bueno, si Pedro es el amor en estado puro, vos querida sos maldad en estado puro!! esta disyuntiva temporal entre Benja y Pedro!!! jaja espero ansiosa la continuacion!! besos!!
ResponderEliminar¡Cele! esas son las "musas" malvadas y traviesas que no tiene paz con este par.. ¡Que bueno que lo hayas disfrutado y gracias por el comentario! No dejo de pensar.. ¿que se les ocurrirá ahora a estas tan amadas "musas" de la inspiración? Gracias por tan bonito comentario!!! Abrazote Guilledrista!
EliminarPodría preguntar si ese hombre que decís le gusta mucho a Benjamin no será Guille y todos contentos no seas mala Guillermina y seguí prontito
ResponderEliminarMe parece que ese hombre que le gusta a Benja es Julio, porque está ahí con una intención similar a la de Pedro que ya lo mira como una posible amenaza.. Veremps que pasa. jejejej!!! Gracias por tu comentario!!! Y claro que seguimos adenlante con Teatro! Abrazote Guilledrista amiga!
EliminarFelicitaciones!!! Me encanto este capítulo. Por favor pronto la continuación.
ResponderEliminar¡Gracias Amiga! Y te prometo pronto.. muy pronto la continuación. ¡Te mando un abrazote Guilledrista!
EliminarAy No Sandris!!!!!!!!! Me MUEROOO!! Acabo de terminar de leer las 3 partes!! SUBLIMEEEEEEE!!! Qué pluma queridaaaaa!! Me desespera saber cómo continúa esta historiaaaaaaa! Genia total!!! Besos grandes!!!!
ResponderEliminar¡Ay ay ay! Los dioses están conmigo!!! Mi tan querida Cari Leiva cuanto te quiero!!! Que alegría infinita ver tu comentario en este espacio y ¡más aún! que esta historia haya llegado a tu corazón. Amiga.. juro que te extraño. Te mando besotes amistosos y muuy pegajosos en el cachete izquierdo y un abrazo Guilledrista y rompecostillas!!! Cari!!! Te quiero amiga...
EliminarGENIAL!!!
ResponderEliminar¡Gracias Adriana! siempre comentando todo.. Siempre tan gentil! Mil gracias!
Eliminarhijole , me encanto , me reía para mis adentros y me decía: mira un poco lo inteligente que es Guille , logro lo que quiso , ahora lo tiene ahí donde el quiere... fabuloso!!!! ... desde ya espero la continuación Sandra. Sos fabulosa y tu imaginación impresionante!!!! Graciela CT
ResponderEliminar¡Gracias Graciela!... jajaja! gracias por tus palabras. La verdad el "cazador" sabía muy bien donde poner la trampa.. Y la presa cayó. ¡Mi vida Pedro, lo amo! Es un dulce.. Me alegra que te haya gustado amiga. Te mando un abrazo eternamente Guilledrista!
EliminarEs Julio... Me equivoque .... Graciela CT
ResponderEliminarJejeje.. Julio, Guille.. Como nos dejaron que nos cuesta separalos--. Amiga!!!!!
Eliminarmomentazooooooooooooooooo historia de la reputisima madre completa y definitivamente #fanacerrimadeteatro y la combiancion de ficcion y relaidad una idea superlativa ....adonde nos llevas guillermina malvada y traviesa????
ResponderEliminarjajajajajaja ....tu fan n 1 majo
¡Te quiero Majito!!!!!!!!!! A vos te debo mucho de este coraje de escribir y de publicar, siempre alentándome para seguir cuando dudo.. Siempre edificante y constructiva, simpre tan generosa.. Amis, mis musas te esperan todo el tiempo.. Señoras y señores.. he aquí a mi incansable "lápiz rojo".. Gracias por todo Majo! Un abrazo desde el alma, el mas grande y sincero.. Y por siempre Guilledrista! Besotes!
ResponderEliminarNoooo Benjamin nooo..esto es de mala!!! No puedo elegir entre los dos y mas esto Benja es un poco picaron y malo jeje..pobre Pedrin. Julio...me encanta como lo describis!!! Hermoso!! Gracias por esta historia tan particular!!
ResponderEliminar