Avanzan hacia la salida de la
sala…
-Y ¿cuál es? (a ver qué es lo que
cocina éste boludo)
-Mmm… ¿cuál es qué? (¿mi
dirección?)
-¿Qué cuál es tu comida favorita
Guillermo? Dijo que iba a preparar tu comida favorita… (No te hagas el
desentendido, que encima pareces más lindo)
-Ahh…jeje…no tengo una en
especial (o si, pero en éste momento no me acuerdo…podría ser todo lo quieras
cocinarme vos…)
-¿Estás seguro? (y con esa
seguridad en la respuesta, ahora me matás)
-Obvio hombre, como no voy a
estar seguro sobre mis gustos. (De la comida ni idea, sólo se, que me gustan
unos ojazos marrones, unos labios infernales y un cuerpo perfecto, y encima
todo el combo, lo encontré en un solo pack)
-Te pregunto por lo que dijo él.
(El mamarracho ése)
-Matías es un buen cocinero.
Cocina… rico…nada más. (Preguntando mucho por Matías…probemos esos celos)
-¿Y él trabaja para tu estudio
también? (trabaja para vos, y ni me asomo por tu estudio…aunque me gustaría
verle la cara, cuando me aparezca ahí, como tu socio…jaja ¡¡¡se muere!!!)
-No. El trabaja para la
competencia. Para el estudio de Baunes, no sé si lo conocés. (Al único que
quiero en mi estudio, ya, es a vos)
-No. ¡Qué raro! (no parecía solo
trabajo… ¿vos almorzás en la casa de tus competidores? Yo también soy tú
competencia…)
-¿raro? ¿Qué es raro? (hay tantas
rarezas en el mundo)
-No sé…digo por lo que se llevan
tan bien, vas a comer a su casa… y es tu competencia según vos... es raro eso
Guillermo (no, esto no puede estar
pasando, ¡te estoy haciendo una escena de celos!)
-Sí. Nos llevamos bien. Porque
él, no es como Baunes. (Tiremos un poquito más de esos celos, a ver hasta donde
llegás lindo)
-¿y cómo es Baunes? (ése ni me
interesa, pero a ver si me lleva a dónde quiero llegar)
-¡Un pelotudo! (Uy, sobre ése
tengo millones de adjetivos calificativos, y ninguno le es favorable)
-Y ¿de dónde viene tanto
“cariño”? (así que lo querés “mucho” tirando a “demasiado”)
-Uy… decime ¿desde cuándo te
volviste investigador privado vos? Que yo sepa, y según tus propias palabras,
sos abogado ¿no? (con look de Sherlock Holmes serías mas irresistible
aún…encantado sería tú Watson)
-En mis tiempos libres me dedico
a eso… es mi actividad secundaria… (Aunque últimamente mi actividad primaria y
secundaria es sólo pensar en vos)
-¿Ah sí? Mirá vos… ¡sos
multifacético! (quiero conocer todas, absolutamente todas tus facetas)
-Viste… son sólo otras
profesiones a las que me dedico… (Y no te imaginás, la cantidad que tengo en mi
lista, y que tengo sólo para vos)
-Creía que con la de abogado te
bastaba y sobraba. (Con esa sola, ya me volviste loco)
-No me respondiste... (Te estás
yendo por la tangente, pero no te va a ser tan fácil escapar de mí)
-¡¿Qué?! (Atento, atento…estás
perdiendo la partida Graziani, te querés escabullir, y no te da tiempo)
-Dale Graziani, no te hagas el
boludo, que no te queda. No evadas la respuesta. (Vas a tener que hacer mucho
más que este simple intento para huir de mí)
-Tené cuidado, soy un gran
evasor. (Aunque con vos, no pienso practicar esa ilegalidad)
-Ya me di cuenta de eso. (Así que
sos un gran evasor, como me gustaría trabajar para la AFIP, en la oficina
antievasión)
-¿Tomamos un café? (cambia de
estrategia Graziani, porque no vas salir bien parado de ésta… se va a dar
cuenta)
-Te voy a mandar a la AFIP, para
que te arresten por evasor. ¡Dale! Pero esta vez pagás vos…pero no vas a zafar
tan fácil. (Pediría especialmente que me asignen tu caso, como “inspector
antievasión”, y te haría pagar muy caro tú delito… besos, besos y más
besos…mmm… aunque podría encarecer las “multas”…y ése café sólo sería el pago
de los intereses resarcitorios jaja)
-Mandála tranquilo, que la
espero. ¡Y por supuesto, si yo te estoy invitando! (y si vos fueras el
inspector, cometería una y mil veces ése delito y no solo te sobornaría con el
café…no vueles Graziani, no vueles tan alto…)
-¡Experto en evasivas sos! (y ése
delito, en mi código penal está multado con caricias de esas grandes y hermosas
manos, con miradas de esos ojos negros profundos…y… ¿Pedrooooo, en qué mundo
estás?)
-La experiencia, precioso, la
experiencia. (Que no me sirve un carajo, en este momento)
-Ya lo creo…Y ¿por qué Matías es
diferente de Baunes? Trabajan para el mismo estudio, mismos intereses… (Quiero
que te des cuenta, lo mucho que me molestó, ése mequetrefe que te vino a
felicitar)
-Mmm… porque es diferente. Punto.
¿Es necesario seguir sobre el tema? (¿diferente? En realidad es igual a todos
los demás, es una vacación… pero… ver esa carita… con las venas marcadas por
los celos… me está haciendo ser malo con
vos… pero no siento un gramo de culpa)
-Si no me respondés ahora, ésta
noche te voy a seguir torturando. ¡Vos elegí! (conozco tantas formas de
torturas…besos osados…mordiscos…a mi me encantaría ser torturado así… pero que
vos seas mi único verdugo... ¡¿qué carajo estás diciendo Pedro?!)
-¿Me estás haciendo escoger entre
ir o no ir? (en realidad la segunda opción no existe, es sólo para probarte. Uy
“padecería” gustoso la tortura, si vos fueras quien la ejecutara, es más,
podría soportar toda la vida, ésa tortura)
-No tendrías porque no ir… a no
ser, claro, que le tengas miedo a mis preguntas. (Así que ahora te tirás a
valiente… y me amenazas con no ir…no...No...no, no... Por ahí no Graziani,
elegiste el camino equivocado para evitar responderme.)
-El que tiene que tener miedo sos
vos… de mis respuestas… ¿tenés miedo? (yo tengo que tener miedo de mi mismo, si
te tengo 5 minutos más así, y acá mismo, en pleno tribunal, saboreo esa boca
que me está quitando la poca cordura que tengo.)
-Yo no. ¿Y vos? (y ahora me
“toreás” con el “miedo”…el único miedo que me asalta desde que te conocí, es no
poder dominarme y no resistir la tentación de…de… ¡basta!)
-Tampoco. (Así que resultaste muy
valiente…bueno “adelante mi valiente” entonces…veamos a que puerto te lleva
tanta valentía… ¿será al puerto “San Guillermo”?…jeje ay Graziani, vos de santo,
no tenés nada…)
-Entonces vas a ir…supongo. (Te
voy a estar esperando…con gendarmería y “orden de allanamiento” emitida contra
esos finos labios, que me están evadiendo desde que los conocí… ¡¿cursi?! Te
estás volviendo cursi…Beggio ¡¡¡por favor!!!)
-Quiero ver que tanto leíste de
cocina italiana. No me vayas a salir con cualquier cosa. (aunque si me salís
con unos jeans ajustaditos y el torso descubierto…ufff…no me va a importar en
lo absoluto lo que cocines jaja – ¡bajá de la nube Graziani! -)
-El faisán al caramelo, te lo
debo para la próxima. (Si la cocina italiana me enseña como acceder a esa boca,
seguro que me la leo toda…es más aprendo a hacer esa cosa rara con tal de verte
de nuevo…)
-Ah… ¿va haber próxima? (así que
querés verme de nuevo…mmm…parece que no soy el único interesado en volver a
repetir ciertos encuentros…aunque si no fuera en una cena…me volvería Tiger
Woods ** para volver a verte)
- Y ¿por qué no? Además tanto que
te gusta inspeccionar como los demás cocinan, debo suponer que sos un maestro
de la cocina… la próxima me toca a mí, cerciorarme de cómo cocinás. (me toca a
mi observarte…admirarte…deleitarme viéndote…con delantal…oh oh…o sin él, es lo
mismo…me basta que esos ojos me miran como lo hacen ahora…y si encima cocinás
rico…ay Dios mío…¡¿por qué siento esto?!)
-Jaja no es por alabarme, pero
soy muy bueno. (Y no solamente soy bueno para eso…tengo un montón de cualidades
más, que me encantaría mostrarte)
-¡Ver para creer! (pagaría por
ver que tenés para mi Graziani… ¿sólo cocinar sabés?…)
-Ya vas a comprobar chiquito, lo
que es una pasta en su punto justo. (No sólo eso vas a comprobar)
-¿Pastas de nuevo? ¡Noooo! Eso es
para mí, que en mi vida he cocinado un plato elaborado. Para vos…para vos tengo
que pensar… (aunque por verte soy capaz de comer una semana seguida fideos
blancos jaja tengo que buscar un plato que te lleve muchooo tiempo hacer…no
porque crea que no lo podés hacer, sino simplemente porque quiero verte un poco
más…las horas me resultan poco…¿habrá algún plato que requiera un mes de
elaboración? jaja )
-¿Tenés que pensar? (así que
tenés que pensar mucho el plato... ¿O tenés que pensar mucho en mí? – Creído -)
-Sí. Tengo que pensar…algo que te
cueste. (Que no te de respiro… así no te das cuenta que te miro, te miro, y por
ahora sólo puedo hacer eso…pero por el momento me alcanza…)
-¿Qué me cueste? ¡A mí no me
cuesta nada, querido! (lo único que me cuesta es mantener la distancia cuando
te tengo cerca…y me cuesta mucho)
-Demasiado seguro…ésta noche te
lo digo (tengo que preguntarle a Marcial, debe haber un plato que requiera al
menos un par de días…y sino...te pido almuerzo y cena junto…un día con vos…y
voy a terminar en… ¡Epa Beggio! ¡Ojo con esos pensamientos!)
-Ésta noche entre tú
cuestionario, la organización de la próxima cena, no vamos a tener tiempo… (Lo
que menos quiero hacer es comer…aunque la propuesta del próximo encuentro me
tiene medio “tocado”)
-¿Tiempo para qué?
(tiempo…tiempo…eso es lo que yo necesito al lado tuyo, Guillermo…tiempo…más y
más tiempo…)
Con la mirada fija en esos ojazos
marrones- Para disfrutar de las tan “exquisitas” pastas que vas a preparar. (Y
de la exquisita vista que voy a tener)
-Te vas a chupar los dedos. (Y
yo…y yo… mejor ni pensarlo…)
-¡Veremos! (veremos qué vas a
inventar Guillermo Graziani, para no hacerle eso, solamente a los dedos jeje)
Suena el
teléfono de Guille…
-¡Hola!... si… si… aha… no hagas
nada… voy para allá. –dirigiéndose a Pedro – me tengo que ir… (¡Carajo! ¡Justo
ahora! ¡No quiero, no quiero!)
-¿Algún problema? (te odio teléfono…no
te vayas… ¿qué es esto Beggio, un pensamiento de despedida de novela mexicana?)
-“Problema” es mi segundo nombre.
Cosas que solucionar en el estudio. (Los problemas me persiguen…me buscan y me
encuentran…vos serías un hermoso “problema”…)
-Bueno Guillermo “Problema”
Graziani, ¿te puedo ayudar en algo? (decí que sí, decí que sí)
-¡Encima me cargás! No, gracias,
tengo que ir personalmente a solucionarlo. Me tomo un taxi y me voy. (Vos sos
el único problema que me gustaría resolver personalmente)
-Si querés te alcanzo. Estoy con
el auto a media cuadra. (Abogado, remisero, ¿Qué más querés de mí Graziani?)
-Voy a empezar a creer que es
verdad lo que me dijiste. (Si tuviera que recordar cada palabra, no podría…hace
bastante que me perdí en esa boca…aunque algunas las recuerdo muy bien…)
-¿Lo que te dije? Te he dicho
muchas cosas… ¿cuál de todas? (¡Graziani, no tengo memoria de elefante!)
-Aparte de olvidadizo,
investigador privado, abogado, también haces de remisero. Multifacético total
lo tuyo. (Vestido con gorrita de taxista, con trajecito de abogado, con lupa de
investigador… ¡ups! ¡¡¡Demasiadas alternativas!!! No sé con cuál quedarme… sin
ropa, es mejor jeje ¡¡Guillermo!! ¿Existe la necesidad de semejante tortura
imaginaria?)
-¡Ahhh! Jaja era eso… me aburre
la rutina. (Aunque el aburrimiento se me esfumaría, si te tuviera conmigo…todos
los días…)
-Bueno, si el ofrecimiento sigue
en pie, acepto. (Ya vas a ver cómo te quito ése aburrimiento, se me ocurren
tantas maneras de hacerlo y si te seguís ofreciendo así, no te voy a soltar
más)
-Ok. No se diga más. Pago y nos
vamos. (Nos vamos a donde vos quieras, mmm… cuidado con la imaginación, tanto
deseo se puede hacer realidad)
-¿Pagás? No, te invité yo, así
que pago yo… la próxima invitás vos. (Y
mirá que a mí me gusta cobrar en especias)
-¡Dale… dale! (aunque sea un
ratito más…)
Salen del bar, y van caminando
hacia el auto…
-¡Es ése azul que está allá! (no
te vayas a perder)
-Lindo auto. (Pero no tan lindo como vos)
-Gracias. ¿Y el tuyo está en el
taller? (a ver cuando me toca hacer de pasajero a mí)
-¿el mío? (querés que te saque a
pasear, “en un auto feo pi pi pi” jaja)
-Sí. Tú auto. (No te voy a hacer
siempre de chofer Guille)
-Jaja, no, no tengo auto, no sé
manejar. Voy a todos lados en remis, o me llevan alguien. (Aunque con vos cómo
chofer, me quedo para hacer el resto de los viajes de mi vida)
-¡Noo! Me estás mintiendo. (Te
estás haciendo el vivo Graziani, me estás diciendo esto para que te lleve a
todos lados…aunque yo encantado…)
-No. Te estoy diciendo la verdad.
(Ay hermoso, no podría hilvanar una puta mentira ni aunque quisiera, esa mirada
no me permite inventar nada…y mirá que soy muy bueno para eso)
- Y ¿por qué? (así que dependés
de alguien más para trasladarte…eso es muy interesante)
-Simplemente nunca me tomé el
trabajo de aprender, además demasiado stress…demasiada gente loca al volante
por ahí. (Pero en este caso, el loco sos yo…y el acelerado es mi corazón… ¿dónde
carajo tendrá el “freno” “”esto” que me pasa con vos?…podría repensarlo si vos
fueras mi profe…)
-Sorprendente. (Soy muy buen
conductor… ¿Querés que te enseñe?)
-Viste vos (¡¡logré
sorprenderte!! ¡¡No lo puedo creer!!…es una de las tantísimas cosas que aún te
faltan por saber de mí)
-Sí querés y te animás, alguna
vez puedo darte un par de clases…no es tan complicado…un par de truquitos y te
puedo sacar bueno… (Trucos son los que tengo que hacer yo para sacarte de mi
mente…soy buen profe)
-yo soy bueno (y ¿cómo haría para
aprender algo? Sí estaría todo el tiempo perdido en esa boca, y ni bolilla le
daría a las explicaciones)
-me refería a conductor (ya sé
que sos bueno…pero no sé si sos bueno para que te manden…sería cuestión de
comprobarlo)
-Podría ser… ¿por qué no?...pero
acá en Buenos Aires ni en pedo te toco el volante de un auto. (Sería una buena
excusa para verte…alejado de todo y de todos…)
-Bueno podríamos empezar en otro
lugar más tranquilo…en las afueras del conurbano… (Se me está ocurriendo un lugar)
-No se te vaya a ocurrir llevarme
muy lejos, tipo mucho campo, porque lo detesto. (La ruta a Pergamino sería
genial)
-Jaja ¿no te gusta el campo? Si
todo es paz y tranquilidad…y de eso acá en la ciudad no se venden dosis… (Lástima…porque
a mí me encanta…yo puedo lograr que cambies de opinión)
-¿Acaso me ves nervioso, que te
parece que necesito dosis de tranquilidad y paz? (¿tan histérico me veo?…no...Lo
que sucede es que vos alterás mi nervios)
-¿Tengo que responder con
sinceridad? (el nervioso soy yo…y el que necesita paz también soy yo…pero mis
dosis de paz y tranquilidad no me las da el campo precisamente…sino el que
tengo enfrente, quién a su vez también me provoca los nervios)
-No. Mentíme que me gusta…Obvio
que con sinceridad (respondéme como quieras…total…lo que sea que oiga en éste
momento te lo voy a creer…me tenés a tú merced Beggio, pero nunca voy a ponerme
en tal grado de evidencia…)
-Totalmente convencido. Como tú
doctor te recomiendo altas dosis jaja (pero lo que mejor te vendría son
dosis…pero de mis besos y caricias…)
-¿Sos doctor? ¿Tú especialidad es
clínica, cardiología? (no…sos un doctor robacorazones…porque ya hurtaste el
mío…te voy a demandar)
-No. Soy especialista en “berrinches
Graziani”. (Y yo soy la única cura para esa enfermedad) jaja
Y el camino transcurre entre
charlas, entre tire y aflojes…tanteos…y ¡¡sácate!! Ya estamos en el estudio –
“demasiado corto el trayecto”- piensan al unísono.
-Llegamos Dr., sano y salvo. (De
mí, por ahora, te salvás, no te aseguro lo mismo para ésta noche)
-Gracias por alcanzarme. Pero la
próxima, más despacito, vas a llegar igual, no sos Fangio. (Así de acelerado
sos para todo…mmm…quiero que llegue ya esta noche)
-¿No soy quién? ¿Fangio? –Con
carita de no tener idea de quién está hablando- (¿Juan Manuel?)
-¿No sabés quién es Fangio? No
sabés nada de automovilismo ¿no? ¿O de fórmula uno? Ahhh, ya sé, seguro que si
te hablo de Schumacher o Alonso, ¿te suenan? (acá mismo puedo darte una
clase…no sólo de deportes)
-Mmm… a ver…dejáme pensar….si
alguna vez me parece haber escuchado esos nombres…jaja (así que me querés dar
cátedra…)
-¡Te voy a tener que dar una
clase de deporte querido! (Uy si te tuviera cómo alumno…no…no…no…no podría
resistir la tentación de hacer…tantas cosas…)
-Que no sepa mucho de
automovilismo, no significa que no sepa de deportes… a ver… don sabelotodo…a
qué no sabés quién es Usaín Bolt ***… (Con ésta te mato…si la sabés, ¡me muero!…
y cómo premio a tanta inteligencia…mmm…podría ser una noche en…una noche con
vos es suficiente…pero el premio sería para mí… jeje)
-Mmm… el bicampeón olímpico de
los cien metros, el hombre más veloz del planeta… ¿sigo? (a veces me gustaría
ser como él…pero sólo para llegar más rápido a vos…)
-Muy bien, Graziani, muy bien… (Además
de derecho, sabés de otras cosas…me vas a matar de ternura)
-Leo los diarios querido… no sólo
jurisprudencia… (¿Creíste que no lo sabía?…merezco un premio ¿no?)
-Me parece bien…leer todo el
tiempo eso, es muy aburrido (Uy…te imagino leyendo el diario, con esos lentes…con
esas manos hojeando las páginas…ahhh me gustaría ser página para sentir el roce
de esas manos… ¡pelotudo!)
-Lo que pasa es que ¡sos muy
jovencito vos! (y vos Graziani, ¡un viejo verde!… ¿cómo te podés aprovechar así
de semejante bebé?…)
-¿Me decís joven porque pregunté quién
era Juan Manuel Fangio?, quíntuple campeón de Fórmula 1…no sos el único que lee
la parte deportiva Sabelotodo. (Y vos sos un viejito que no está para nada
mal…me estás volando la cabeza)
-¡Te hacés el vivo!! ¡Te sale
bien eh! (así que sabías atorrante…no podés ser tan…tan…)
-No te enojes… quería ver que
tanto querías enseñarme... (Soy bien enseñado)
-Jaja enseñarte yo…no…no… (No
precisamente de deportes te enseñaría…)
Suena el
teléfono nuevamente
-¡Si no entro me matan! (pero
sería una muerte deliciosa)
-Sí. Lo sé. Andá tranquilo. (Él
que te va a matar soy yo, pero a besos)
-Gracias nuevamente. (El mejor
taxista de mi vida)
-de nada… nos vemos ésta noche –
extiende la mano con una tarjeta – ahí tenés mi número… por cualquier cosa. Ya
que no me querés dar el tuyo… (A ver si te apiadas y me lo das)
-Yo ya te lo di. Vos lo perdiste.
No es mi culpa que tires las cosas en cualquier lado. (No me lo pidas con esa
carita, porque no te voy a poder decir que no...No juegues sucio)
-Yo no tiré nada. Se me extravió.
(Miráme, Graziani, Miráme. ¿A vos te parece hacerme rogarte así?)
-¡¡Ya sabés lo que tenés que
hacer para volver a tener mi número!! (“tú puedes”, “tú puedes”, decirle que no
a esa boquita, a esos ojitos…a ése cuerpito…pará de mirarlo...porque no vas a
poder resistir mucho más… Tusam y LRMQTRMP)
-Encima que tengo que cocinar,
que te voy a tener de “veedor”, encima tengo que pensar que voy a hacer para
recuperar el número… te estás abusando Graziani, de éste pobre e indefenso abogado,
cuyo único error, fue estar jugando golf en el mismo instante que vos estabas
discutiendo con tu cliente…¡¡tené piedad de mi!! (Tenéme piedad para darme tú
número, ésta noche, si no querés, no me la tengas)
-¿piedad? No sé qué es eso. (Vos,
de mi, tenés que tener piedad, precioso)
-¡¡Ah no!! Te voy a regalar un
diccionario Guillermo, tenés que incorporar ese tipo de palabras a tu
vocabulario. (No sería precisamente ése el regalo que te haría)
-No me gustan los regalos…pero dale…lo
espero...puedo hacer excepciones… ¿Tengo que llevar algo hoy? (vos odias los
regalos tanto como las fiestas…pero a éste bombón, le aceptas todo ¿no?)
-Tú presencia. Ni se te vaya a
ocurrir dejarme plantado, porque mirá que soy como esas novias celosas, vengo
mañana y te armo un escándalo en el medio de tu estudio. (Con ése cuerpo, esa
sonrisa y esos ojos negros…no necesito nada más…si no vas no te voy a dar
tiempo a que llegues al estudio…en tu casa me presento directamente…así me
tenga que recorrer todo Buenos Aires para encontrarla)
-Jaja encima ¡¡me amenazás!!
Supongo que sabías que las amenazas son un delito en este país. Elegí, llevo el
vino o el postre. (Es la amenaza más dulce que he recibido en mi vida)
-Ah ¿no eran sólo las pastas? (el
postre…el postre sos vos…esa boca…)
-¿Pensabas poner solo el plato?
(ni plato necesito…porque si te tengo cerca, hasta de comer me olvido)
-Mmm…ehhh…si… ¿está mal? – Y
Guillermo lo mira asombrado –¡¡no me mires así Graziani!! (Que me vas a matar
de un síncope fulminante) está bien que sea un desastre en la cocina, pero ¡¡si
sé lo que tiene que haber en la mesa en una cena!! (Cómo podés tener una mirada
tan profunda)
-Podrías no saber… no es ningún
delito eso. (El delito lo cometiste hace bastante…te robaste mi cordura…ladrón)
-¡No te agrandés! ¡Llevá el vino! (ni dándotelas dejas de ser
bello)
-¡Cómo a las 7 estoy por ahí! (te
quiero vestidito de delantal y gorro de cocina…con eso sólo es suficiente)
-Mirá que yo empiezo puntual…si
no estás a esa hora…yo empiezo y si no lo viste, lo lamento eh, después no
valen las quejas ni los reclamos. (Libro de quejas y reclamos no tengo…no me
llevo bien con la puntualidad pero por vos, voy a hacer un esfuerzo
sobrehumano…mirá lo que hago por vos…valorá un poquito…no te cuesta nada)
-Vos preocupáte por leer bien la
receta, para no equivocarte en los pasos… que yo voy a llegar… ¡igual me voy a
dar cuenta si hiciste trampa o no! (¿vos te crees que en algún momento voy a
mirar la preparación?)
-¿Trampa? ¿Qué es eso? (de trampa
me voy a ir yo, con vos, ésta noche)
-Según la RAE, dícese del plan
para engañar a otro y sacar provecho de ello. (Te estás aprovechando de éste
viejito)
-Ah!! Tenés diccionario Guille en
tú casa, voy a tener que cambiar el regalo. Como no sé el significado, ¡nunca
lo he hecho! Además, ¿yo queriendo aprovecharme de vos? ¡¡Me parece qué es al
revés!! (El tramposo sos vos…le pusiste una trampa a mis ojos, y ahora no
pueden dejar de mirarte…¡¡¡aprovechado!!!)
-Jaja si, si, seguro y ¡yo soy
una carmelita descalza! (lo que se dice, un santo…que me parta un rayo si nunca
hiciste trampa…)
-¿No te alcanza para comprarte
los zapatos? Jaja (no te preocupes, no me hace falta que lleves ropa)
-Jaja de verdad sino entro, vas a
tener que venir a mi funeral. ¡Nos vemos ésta noche! (¡si no entro ya, te morfo
a besos acá mismo!)
-¡Hasta más tarde! (ni un abrazo
o beso de despedida me vas a dar…sos malo Graziani)
Lo más importante está hecho…la dirección
entregada, la receta aprendida, ahora a comprar los ingredientes…y a pensar
nuevamente… ¿qué voy a hacer para obtener tú número nuevamente Guille?
¡Ay Graziani! así que ahora
además de que ¡te encanta! ¡Te divierte! ¡Y lo conociste ayer! Encima, tu
visión te traiciona ¿o se puso celoso de Matías? Mi chiquito lindo, ¿qué me
estás haciendo? ¡Estás hecho un pelotudo Graziani! ¡Comportáte como el hombre
grande y serio que sos! Pero si estaba celoso…esa corbata… ¡un poco más y se
hacía elástica! Jaja ¡hermosa aparición!
Un rato más…en el departamento…
A ver… los champiñones, listo,
fideos, listo, qué más…. – el teléfono suena, pantalla “número privado”… ¿quién
será?... atiendo, no atiendo…
-¡Hola! –voz dudosa-
-¿Dr. Beggio? –voz ronca-
-Sí, ¿quién habla? –voz
intrigada-
-¿No era que nunca te doctoraste?
(mi abogado predilecto)
-Guille ¿sos vos? –Y la sonrisa
que delata su nerviosismo al escuchar ESA voz – (mi cascarrabias favorito)
-¡Muy bien Dr.! ¡Ud. se ha ganado
una cena! (y yo me he ganado el primer premio…escuchar esa vocecita nuevamente)
-Jaja para que me decís así…
¡guau! ¡Qué buen premio! (con que ése es el premio…si lo hubiera sabido antes
hubiera comprado todos los números)
- Estoy comprobando… (Si los
latidos de mi corazón disminuyen al escuchar tu voz)
-¿Comprobando? ¿Qué estás
comprobando? (lo que provocás en mí, con solo llamarme)
-Cómo vos comprobás cosas sobre
mí, el derecho me asiste a comprobar cosas sobre vos. (Últimamente el derecho
no me está ayudando mucho con vos)
-El derecho te asiste jaja ¿por
qué me llamás con privado? Casi no te atiendo. (Y ahí sí que me tiro del 5to
piso)
-Quería que supieras lo que
perdiste… (O lo que aún no ganaste)
-¿Lo que perdí? (¿la oportunidad
de sentir ese cuerpo en un abrazo?)
-Si… mi número precioso (pero no
te pienso dejar que pierdas nada más de mí)
-Ah jeje te gusta torturarme ¿no?
Y después decís que no sos malo conmigo. Pero no es justo, estás en
ventaja...yo te di mi número, si yo quiero contactarme con vos, no puedo
hacerlo, en cambio vos sí. (¡Qué pelotudo! Como perdí ése número)
-Yo no te obligué a que me dieras
tú número. En la vida nada es justo querido. (Es que soy irresistible jaja “irresistiblemente
viejo Graziani”)
-Ya vas a ver Graziani, ésta
noche ése número es mío. (No solamente el número)
-Te tenés demasiada fe. No soy
tan fácil de conformar chiquito. (Con un par de miradas y me ablandas)
-Mmm… ¡¡tengo métodos de
persuasión muy efectivos!! (¿Sos persuadible?)
-¡Probá! Chau (muero por conocer esos métodos)
-¡¡Gui… hola!! – Corta y con una
sonrisa pícara y sobradora – Hoy, ése número es mío, Graziani, cómo que me
llamo Pedro Beggio.
Cuidadito con entregar ese número
fácilmente Guillermo… ¿en qué momento te perdiste en esos ojos marrones?… ¿en
qué momento dejaste de ser ése caballero hecho y derecho?… ¿en qué instante de
tiempo te convertiste en este “provocador”? ¡¡Inconsciente total!! Esto no te
va a llevar a nada bueno… pero que importa ¿no?… ¡a ésta altura una mancha mas
al tigre que le hace!
Sos todo un descubrimiento para
mí, Graziani, a cada paso que doy me sorprendés con algo nuevo… y eso está
extralimitando mis sentidos…
A ver… platos por acá…cubiertos…
copas… ensaladera…compoteras... en un ratito salgo a comprar el helado…que no
es porque creo que te guste a vos, no señor, sino es porque me encanta a mí…y
si no te gusta…me lo como todito yo…jeje pero no creo que con helado solamente
logre sacarte el número… ¿qué mierda hago? Encima sos tan…tan… LINDO…Pedro,
¿vos te estás escuchando? ¡Es un hombre! ¡Por Dios santo! ¡UN HOMBRE!... pero
que hombre madre mía, ¡QUE HOMBRE!...bueno basta…concentráte en la cena y es
mejor que ya mismo se te ocurra algo para conseguir ése número, porque después
entre la preparación de la cena, los ojos de Guillermo y todo lo que ello
implica, no vas a poder hilvanar una sola puta idea. Me querés decir como
carajo hiciste Graziani para llevarme a éste estado… de tenerme pensando como
un pelotudo…que te puede llegar a
sorprender para que me des tu número, si no hubiera perdido la tarjeta, no
estaría estrujándome el cerebro pensando cómo obtenerlo.
La…la…larala…lala…mmm…mm…mmm...
mmm…ya sé…veremos si funciona…- mira su reloj – 18… a comprar el helado…vuelvo,
me ducho…me cambio y te espero…
Guillermo ha tenido una tarde
bastante agitada, aunque todos en el estudio están sorprendidos…para la tarde
que tienen, el humor de Guille, es demasiado bueno… sonríe a cada instante… no
se irrita por cosas que generalmente le ponen los pelos de punta… algo pasa con
él, su gente lo conoce, como para saber que está “raro”… un ratito después de
llegar de tribunales… y a pesar del quilombo que había en el estudio, lo
escucharon hablar con alguien y reírse a carcajada limpia… además con todo el
trabajo que tuvieron, no lo escucharon quejarse en ningún momento, como era su
costumbre…algo le estaba pasando a Guille, y debía ser algo muy bueno, para que
el cambio fuera tan grande y en tan poco tiempo…pero ¿era algo o alguien?… la
intriga era casi tan grande como el cambio del Doc.. intriga que no tenían la
más mínima posibilidad de apaciguar, porque preguntarle e intentar obtener
respuesta, era tan difícil como enseñarle a hablar a un chancho, lograr que
Graziani les dijera algo sobre su vida personal, siempre él, re celoso de su
privacidad, intentar saber algo, era casi imposible…al menos por ahora…
Va cayendo la tarde… Guille mira
la hora y ve el trabajo pendiente aún… si seguía con los expedientes no llegaba
a verlo cocinar…y si se iba a verlo cocinar, no terminaba los expedientes y los
clientes mañana iban a incendiarle el estudio… ¡que encrucijada! Guillermo por
favor… es algo que se cae de maduro lo que tenés que hacer, primero cumplir con
tus clientes, que son los que te pagan y después la diversión…en qué momento se
te puede cruzar por la cabeza, transmutar las cosas…
Unos minutos más revisando casos,
y esa voz melodiosa, cercenándole el pensamiento, “Ni se te vaya a ocurrir
dejarme plantado, porque mirá que soy como esas novias celosas, vengo mañana y
te armo un escándalo en el medio de tu estudio”…pagaría por verte haciendo ésa
escena…-y no pudo evitar esbozar una sonrisa – Jaja te lo imaginás Graziani, parado
en medio del estudio, con ése bello cuerpo, reclamándote porque no fuiste a
cenar con él…es demasiado para tus sentidos el solo hecho de imaginarlo… y tenés que
llegar temprano, te comprometiste a llevar el vino, y verlo cocinar…¿usará
delantal de cuerpo entero, solo la parte de las piernas o directamente no
usará?... no… no puedo… esa visión no me la puedo perder…aunque mañana me toque
llamar a los bomberos… verte cocinado no me lo pierdo por nada…al carajo la
responsabilidad…muy, muy pelotudo… agarra su saco y se enfila hacia la puerta
del estudio… una voz lo detiene “¿ya te vas?”… -con cara de extenuado- si me
duele demasiado la cabeza…mañana vengo más temprano y termino, nos vemos… unos
minutos le dura la culpa por semejante mentira, pero inmediatamente sube al
taxi, desaparece la sensación… mira la hora, 18.30, a casa a arreglarme un poco
y…. Y a supervisar a un incipiente chef…-no puede evitar imaginar la situación-
Llega de comprar el helado,
compró de todos los sabores, por las dudas, el problema es que si no le gusta
el helado…si es así, verás cómo solucionarlo… lo coloca en el freezer… a
ducharse…
Sale del baño, y pequeño
problema… ¿Qué te vas a poner Pedro Beggio? Puede ser que estés en éste nivel
de estupidez… de fijarte hasta en la ropa que te vas a poner para
impresionarlo…mmm…estas muy mal Beggio, muuuuyyyy mal… a ver camisa… o
remera…pantalón de vestir... jeans…
Guillermo llega a su casa, deja
los papeles desparramados en el mueble del comedor, corre a abrir la ducha, un
momento de relajación bajo la lluvia…sale…desde el taxi venía pensando lo que
se iba a poner, pantalón jean, camisa negra, saco color uva, zapatos, perfume y
listo… a saborear… primero con la vista, al cocinero y después…las pastas,
degustándolas, mirando ésa aparición, que te trae de cabeza desde ayer…sale de
la casa, toma un taxi…menciona la dirección… y hacia allá vas Guillermo
Graziani… hacia el más irreal de tus sueños o la más dulce de tus
pesadillas…ese idílico tormento que te robó el aliento… a ver si en ésta cena
recuperás la cordura que te han robado, o la terminás de perder total y
definitivamente… hacé tu mayor esfuerzo para lograr lo primero… sino estás
perdido.
19.15 hs el taxi para en la
dirección indicada… Guille baja del auto… ¿nervioso? ¿Estás nervioso Graziani?
No podés… es un pendejo…cómo cualquier otro… ¿un cuerpo lindo? No, un cuerpo
hermoso, no, un hombre demasiado, demasiado… … ahora resulta que te quedaste
sin palabras… inaudito esto… -mira el papel entregado por Pedro… presiona el
número de departamento…-
Todavía indeciso con la ropa… se
le fueron los minutos en un abrir y cerrar de ojos… y cuando está terminando de
elegir… suena el timbre del portero…mira la hora… ¡las 7.15 yaaa!…demasiado
puntual Graziani! … Pedro, cómo pudiste dar tanta vuelta…ya está… que sea lo
que tenga que ser… corre a atender el portero que suena insistentemente…
-¡hola! –Inevitable quedarse sin
aire-
-¡Buenas tardes Dr. Beggio! (y
acá vamos de nuevo)
-¡Guille! Ya te dije que no soy
doctor. (Aunque ése “doctor” dicho por esa voz, voy ya y me inscribo en la UBA)
-Bueno “dotor”… a ver si te
gusta… disculpe, el gran Chef de comida italiana, Pedro Beggio ¿vive acá? (el
ladrón de mis sueños)
-Jaja mmm… a ver déjeme pensar…
me parece que lo conozco, he oído hablar maravillas de él… creo que es mi
vecino. (Divertido, inteligente…cómo podés robarte mis pensamientos de esa
manera)
-¿Maravillas? Yo vengo porque me
dijeron que cobra barato jaja será cierto que dicen por ahí “que lo barato sale
caro” (ya lo creo que sos una maravilla, la octava o la novena del mundo jaja)
-No sé señor… (¿Señor? ¿Desde
cuándo tan formal? Lo vas a hacer sentir un viejo)
-Doctor, por favor… yo sí me
doctoré jaja (señor…nunca había sonado tan bonito esa formalidad)
-Disculpe Dr., jaja, No sabría decirle… va a tener que acreditarlo
Ud. mismo… (Ah encima alardeas…)
-Muy bien, muchas gracias igual,
por la información… podría contratarlo, el Sr. Beggio, tranquilamente, como su
agente de publicidad jaja… ¿me vas a tener acá, mucho tiempo más? Mirá que hace
frío…me puedo enfermar… después los remedios te van a salir caros… (No quiero
remedios…quiero que seas mi enfermero)
-¿me van a salir caros? ¿Acaso
los tengo que comprar yo? (si te enfermás, te quedás acá, te cuido, y no te
compro ningún remedio, porque si te mejorás, te me vas)
-¿Quién me está haciendo esperar?
(ésta espera eterna, me está matando)
-Jaja ahí te abro…subí… (¿Tan
deseoso estás de verme?)
-Gracias…creí que me ibas a tener
toda la vida acá… (Dale que quiero ver ese cuerpito con delantal y cofia jeje)
-No me des ideas… (Ideas de cómo
retenerte acá)
Cuelga el tubo… da una última
mirada a la casa… todo en orden…contando hasta mil para tranquilizarse y
poniendo en práctica lo aprendido en las clases de yoga, controlar la
respiración… “inspiro, imagino cosas bonitas” -decía la profesora-“y exhalo,
saco todo el aire de mis pulmones”… la profesora, claro, no tenía idea, de que
la “cosa bonita” en la que yo pienso en éste momento, es la misma que me
provoca los nervios y que me quita la respiración…GRAZIANI… pero si es sólo una
cena… ¿qué puede pasar en una cena?… NADA o TODO…-debatiendo con su mente, lo
sorprende el golpe en la puerta…-
-¡Ya voy! –Acomodando su cabello
frente al espejo-
-¡Al menos acá, no estoy pasando
frío! (pero, sí como premio a la espera, me das un abrazo…espero mil años acá)
-¡Qué quejoso que sos Graziani!
Voy a grabar tus berrinches y los voy a subir a yo… -mientras abre la puerta –
y se queda sin palabras al verlo-(¡ay Dios! ¿Existía la necesidad de vestirte
tan hermoso? ¡Cómo hago para cocinar ahora?) –Saludo de manos, luego abrazo y
por último beso-
-¿A dónde vas a subir, qué cosa?
(ah bueno…para mi pesar…cuerpo perfecto…rostro precioso…le sumo exquisito gusto
para vestir…no tenés defectos…todo un modelo de Dolce Gavanna…Graziani así no
vas a poder resistir mucho tiempo…)
-volviendo a la realidad- ehhh,
te decía que voy a grabar tus berrinches y los voy a subir a YouTube (ese
saquito y esa camisa desprendida…definitivamente hoy vos no vas a comer
Graziani…con ésta vista no me puedo acordar… ¿le tenía que echar harina a la
receta?)
-Y ¿qué es eso? No sé inglés. (¿Qué
sos vos? Ni siquiera el mejor Adonis de mis sueños puede asemejarse a ésta
realidad que estoy viendo… ¿yu qué?)
-No me digas Graziani que no
sabés que es YouTube (no sabés inglés…my love…no importa yo te enseño, y
también internet)
-Si lo supiera, no te lo estaría
preguntando ¿no?…(también te preguntaría donde estoy parado, porque ni de eso
me acuerdo…culpa tuya)
-Es una página de podés subir
videos, y lo ven millones de personas…(pero por supuesto que si te grabo, no lo
subiría…para que te lluevan visitas…ni loco…no te comparto con nadie Graziani)
-Mirá vos… y pensás grabarme, ¡te
voy a meter una demanda Beggio, a vos y a la cosa esa, y vas a ver! (me
grabarías…yo no necesito grabarte…te llevo marcado a fuego en mi mente…y eso no
se borra fácilmente)
-Jaja no me amenaces Graziani,
mirá que la amenaza es un delito, contemplado en el código penal. ¡Pasá! (¡la
cosa esa, dice! Ni pronunciar lo tuyo ehhh…con amenazas así, todo el tiempo
estaría provocándote…y si me demandás vos…me vuelvo reincidente)
-¡¡Aprendés rápido chiquito!! (Vos
tenés amenazada mi alma con esos ojos, secuestrado mi mirada con esa boca y ¿Yo
te amenazo?)
-¡Viste! Soy un buen alumno. (El
mejor)
-Tenés un gran maestro… (Nunca he
tenido un alumno que me quite el aliento)
-¿y quién te dijo que mi maestro
sos vos? (querés que te lleve la manzanita jeje)
-¿Yo en algún momento mencioné mi
nombre? (tú maestro soy yo chiquito, no te esfuerces en negarlo)
-No…pero… (Me atrapaste)
-Yo no sé si soy tu maestro, pero
esa frase, me la robaste querido, y sabés qué, ¡yo cobro derecho de autor por
ellas! Jaja tomá el vino, ponélo en la heladera, así está a punto, cuando
comamos. (Ponéme a mí en la heladera primero, porque si sigo así, no llegas a
la cena Pedro)
-Ahora lo llevo, no sabía que
habías redactado el código penal. (Con ésa inteligencia, absolutamente
convencido que lo hubieras podido hacer)
-Sí. ¡¡En mis tiempos libres lo
hice!!Jaja – mientras Pedro va a guardar el vino, Guille recorre el
departamento – (respirá Guillermo, pensá en otra cosa…en otra persona…Matías
por ejemplo…nooo…cómo se te ocurre…pensar en ése, teniendo semejante hombre
enfrente tuyo, inconcebible)
-¿te gusta? –Lo sorprende Pedro-
(cómo cambiaría la A por la O – ¿te gustO?-)
-Si. Es muy lindo. (¿Si me gustás
dijiste? ¡Vos, seguro! ¿Tenés alguna duda? No Graziani, no dijo si te gustaba
él, se refería al departamento)
-Vení… por acá está la cocina… (Luego
te muestro el cuarto…si lo hago ya…no respondo de mis acciones)
-Se viene tu tortura china Pedro…
(Y mi tortura, Beggio)
-Porqué culpar a esa pobre gente,
cuando mi tortura tiene nombre y apellido. (Y mi insomnio tiene el mismo
nombre)
-Supongo que el nombre y el
apellido del chef al que le copiaste la receta ¿no? (echémosle la culpa al
chef)
-Mmm...Podría ser, pero no… no
está tan lejos mi tortura…al contrario, está demasiado cerca… (Ésta cercanía
que me mata)
-¿es argentino el chef? (ay
pobrecito, estás sufriendo…dejáme que te quite ése sufrimiento de una vez)
-Noooo… mi tortura se llama
Guillermo Graziani (mi gran problema es que no quiero liberarme de ésta
tortura)
-Ahhh… ¡hubieras empezado por
ahí, hombre!... ¡Te puedo asegurar que vas a sobrevivir! (el que no va a
sobrevivir a vos, creo que soy yo)
-Voy a hacer mi mejor intento…
(Para no liberarme de vos)
-¡A ver cómo te sale! (aunque no
te veo mucho esfuerzo por lograrlo)
-¿Me vas a ayudar? (dale, convertíte
en mi ayudante, en mi Robin jaja)
-Mmm…Lo voy a pensar…muy
detenidamente… (Si lo hago, no te puedo mirar… mejor no lo hago…así puede
deleitarme)
-Tratá de terminar de pensar
antes de que termine de cocinar. (¿Querés, acaso, que me arrodille para
pedírtelo?)
-¿De dónde sacaste la receta?
(¿ése es el único ruego que vas a hacer?…mirá que así no vas a obtener nada…a
ver que tanto buscaste)
-Ehhh… por ahí... (Revelar mi
fuente… jamás jaja)
-¿Por ahí? (esa boquita me está
mintiendo)
-Ay Graziani, de los libros de
recetas que me “recomendaste” comprar, ¿de dónde más? (concentráte Pedro, Concentráte…
que no se dé cuenta que le estás mintiendo vilmente)
-¡No veo los libros por acá! (será
porque lo único que registro desde que entré es esa remerita pegada al cuerpo y
esos jeans que te calzan perfecto…es una posibilidad)
-¡¡Uy!! ¡Qué antiguo! Hay algo
ahora, que se llama Internet, ¿lo conocés? y podés comprar lo que quieras on
line, sin moverte de tu casa y te llega a la casilla de correo electrónico. (Lástima
que no se puede comprar ése cuerpito, esa boquita y esos ojitos negros)
-¿Me estás diciendo viejo? (bien
que lo invitaste a cenar a éste “viejito”)
-¡¡No, antiguo!! Son cosas
distintas… fíjate lo que dice la RAE…desistí de regalarte el diccionario, pero
me parece que voy a retomar la idea… (Cómo definirá la RAE esto que siento
cuando te tengo cerca…me parece que el que necesita comprar un diccionario soy
yo)
-No te burles chiquilín, porque
el que ríe último, ríe mejor (te voy a borrar esa sonrisa del beso que te voy a
dar)
-La receta está en mi
computadora, pero cómo me dijiste que la aprendiera, eso hice, por eso, no la vez
abierta. (Y vos tenés una sonrisa enloquecedoramente bella)
-Ahá, porque intuyo que me estás
mintiendo…trae la computadora…quiero ver la receta de quien es… (Quiero verte
desfilando por la “pasarela”…la vista es mucho más linda cuando te desplazás…)
-Ohhh Graziani, no me vas hacer
ir a traer la computadora ahora que tengo que ponerme a cocinar…y encima vos no
vas a mover un dedo para ayudarme… (Aunque te prefiero así, sin hacer nada,
porque si te tengo cerca…me quedo inmóvil, el cuerpo no me responde y sólo
puedo mirarte…y mi imaginación vuela.)
-¡Trae la computadora! (dale…que
quiero ver ése cuerpito, cómo único espectador)
-No Guille… (Es medio complicado
decirte que no, a algo, a vos Graziani)
-Decime dónde está entonces y la
busco yo, no te preocupes… (No me querés regalar la “pasadita”, bueno entonces
me pongo en malo…y te exijo…te exijo…la receta por supuesto)
-¡Sos desconfiado! (menos mal que
ayer a la mañana no desarrollaste la misma cualidad)
-¡Muy! (muy lindo sos vos…muy
inteligente y todas las cualidades que tenés le agregamos muy jaja)
-Está bien… me atrapaste… (Me
dejé atrapar)
-¿Infraganti? (infraganti me vas
a pillar vos a mí, mirándote descaradamente ése cuerpo escultural que tenés…no
tenés derecho…te voy a llevar a “juicio” precioso, por violar alevosamente el
código de mi imaginación y superar los límites)
-Jeje tengo un amigo chef y él me
enseñó (porque vos no quisiste hacerlo)
-Ah buscaste asesoramiento
profesional… (Pero no necesitabas buscar a alguien…me hubieras pedido ayuda a
mí…nunca me hubiera negado a semejante pedido)
-Y sí, porque yo no le hago a la
elaboración sofisticada de platos…no me dejaste opción…y vos no me quisiste
ayudar… Bueno ya que sabés de donde viene la receta, ahora ayudáme… (Ayudáme,
porque si sigo así, mirándote esa boca, voy a derrapar en el intento de hacer
estas pastas)
-Todavía lo estoy pensando…
(Pensando cómo voy a hacer mañana para comenzar de nuevo el día, sin tener ésta
vista…)
-¡Dale Guille! (dejá de mirarme
así…porque ¡¡¡no respondo!!!)
-A ver… y ¿no vas a utilizar
delantal? (dale que te quiero ver…hecho un Martiniano Molina…cuyo único
espectador soy yo)
-Ehhh...no...Puedo hacerlo
perfectamente así… (Sin delantal puedo hacerlo, pero no con esos ojos y ése
cuerpo tan cerca…imposible coordinar ninguno de mis músculos…los hipnotizaste
Graziani, ¡¡¡eso no se hace!!)
-Bueno, permiso, pero voy a
ayudarte, no voy a hacer las pastas…así que decime que hago... (Que la tarea no
sea comerte a besos, porque soy un ayudante muy aplicado)
-De las pastas me encargo yo,
¡vos prepara las ensaladas! (hacé algo y da vuelta ése rostro hermoso, porque
así mi imaginación no tiene sosiego…paz…paz…)
-¡¡Prepará las ensaladas, dice!! Jaja
(¿¿no querés mejor que me prepare para otra cosa??)
-Y si Graziani, si te digo que
pongas a hervir los fideos me vas a mandar a la m…, a cierto lugar al que no quiero ir jaja (mi mente está en punto de
ebullición…1000 grados centígrados…y hay un solo lugar al que quiero ir con
vos…)
-No te preocupes, se regresa de
esos lugares… alguna vez, a todos nos han mandado a ése lugar jaja (yo no
quiero regresar de ningún lugar donde esté con vos)
-¿Anduviste muchas veces por ahí?
(con vos iría muchas veces a muchos lugares)
-Jaja ¡qué atrevido! Y vos ¿qué
suponés? (osado, ¡sos más hermoso!)
-Mmm… yo supongo que si…muchas
veces…pero supongo que siempre los mandaste vos a pasear primero…a varios (¿me
sacás a pasear? Me gustan las playas, los boliches, etc.…)
-Muy buena suposición Dr.… estate
atento a como cocinás, mirá que te puedo mandar a allá, si no lo haces como es
debido. (Ya vas a ver vos a los lugares que te voy a llevar…seguíte haciendo el
vivo y vas a ver cómo vas a cobrar)
-Te dije que no soy doctor… y
tampoco un experto chef…me defiendo (no me ataques así, con esa inteligencia,
con esa mirada y con esa boca, porque no puedo armar ninguna defensa…)
-Sos abogado, si no te supieras
defender, sería el colmo… (¿Así que te defendés? Mis ofensivas son difíciles de
esquivar)
-Con vos es difícil… (Es difícil
defenderme…me desarmas con solo las palabras…y eso definitivamente está
pasando…y no puedo controlarme)
-¿qué es difícil conmigo? (¿yo
difícil? Y eso que ni si quiera me puse difícil…he estado demasiado fácil estos
últimos dos días…desde que te conozco ¡me ablandé!)
-Defenderse (pero con vos no
tengo armadura que resista…no hay defensa que aguante… ¡pero dejáme un par de
minutos de concentración y vas a ver cómo me defiendo! jeje)
-Uhhh si me tenés miedo así, si
nos encontráramos en un caso, como contraparte, ¡huirías despavoridamente! (y
yo te perseguiría, sin darte respiro…y no descansaría hasta atraparte)
-Jaja ya quisieras Graziani! No
te daría ése gusto, es más, estoy seguro que te ganaría. (¿¿Te ganaría??Jaja
imposible no lograría un céntimo de concentración, si te tuviera
enfrente…lograr articular algún argumento, realmente sería una auténtica misión
imposible)
(Y empieza a chirrear el aceite,
hecha los champiñones, mientras Guille, empieza a cortar la cebolla y el
tomate)
-¿Me ganarías? Viste lo de
Postiglione, cuando te enfrentes a mí, en un
juicio, siempre tenélo presente, es una muestra gratis de lo que te va a
suceder… (Vos crees realmente que lograrías repetir lo de Postiglione
teniéndolo enfrente…jaja…ése día pudiste concentrarte porque no lo viste…pero
de lo contrario…ni una crisis de apraxia hubieras podido inventar)
-No te agrandés!! ¿Sabés cuál es
mi ventaja? (agrandado, enojado, con ventaja o sin ventaja ¡me encantás! ¡Pedro
volvé al mundo real, por favor! )
-Mmm…no (y con ese cuerpo y esos
labios carnosos, seguro que estás en ventaja)
-¡El factor sorpresa! ¡Vos nunca
me has visto proceder en un juicio! ¡Soy letal! ¡Implacable! (letal es esa
mirada que tenés, implacable esos labios finos que me roban la razón…el factor
sorpresa…lo sufro yo a cada instante con cada destello de inteligencia que sale
de esa mente brillante que tenés Graziani)
-No va a faltar oportunidad para desbaratar esa
ventaja, que no es tal… además no me hace falta verte en el recinto… ¡ya te
saqué la ficha! (quiero verte en otro lugar, una cabaña alejada del mundo,
podría ser, una choza en el medio de la nada, no importaría si te tuviera
cerca…)
-Ah… y también soy impredecible
jeje (yo no te quiero ver solamente en el recinto...te quiero ver en todos
lados…así que sos “sacaficha”…veamos que tan bueno sos)
-Se te acabaron los secretos
conmigo…quedaste en evidencia jaja (impredecibles son mis acciones cuando te
tengo a dos pasos cocinando, con esos hoyuelos que se te forman cuando me
sonreís…si totalmente impredecible, soy yo…)
-Un as bajo la manga… el secreto
de un buen mago, ¿no lo sabías? (¿tan evidente soy?)
-¡Qué te haces el David
Copperfield! (¿a ver cual es tú mejor truco?)
-¡No, David Copperfield, no! ¡Pedro
Beggio, simplemente! Jeje (quisiera encontrar un truco para sacarme ésta
hermosa sensación de vértigo constante que tengo cuando estás cerca.)
-¿Y siempre has trabajado solo,
en forma independiente o para algún estudio? (a ver maguito, que es de tú vida)
-No. He trabajado para una
petrolera, hasta hace un año, aproximadamente. (Hasta hace un año que se
enquilombó, de forma literal, mi vida)
-Y ¿por qué dejaste? (qué bueno
que trabajes solito, me viene espectacularmente genial)
-¡Me cansé! El típico abogado
corporativo…trabajando de 9 a 17. Es demasiado rutinario. Agotado estaba de
tanto contrato, de tenerle miedo al miedo. (Y un año después, mirá enfrente de
quien estoy)
-¿Tenerle miedo al miedo? Frase
fuerte si las hay…Explicáme…. (¿Sos miedoso? No te preocupes yo estoy acá para
protegerte)
-Y sí…el abogado corporativo le
tiene miedo al miedo. Todo el tiempo anticipándose, por si sucede o no
sucede…es cansador…y después de 5 años…era hora de cambiar de aires…quería que
me pasaran cosas…. (Cosas como estas que me están pasando en este preciso
instante)
-¿Querías acción? (¡acá tenés a
la “acción” en persona!)
-Algo así… se podría
decir…necesitaba vivir la adrenalina de no anticiparme…de llegar después de que
las cosas hayan pasado…e intentar arreglar el quilombo…apagar el incendio…pero
mirá a quién se lo digo…al experto. (Pero cómo apagar éste incendio que se está
produciendo dentro de mí, desde que te conocí)
-Jaja ¿quién? ¿Yo? No…a veces no es tan lindo cómo se ve desde
afuera…pero en fin son perspectivas vista de ángulos opuestos. (Vos sos lindo
desde todas las perspectivas posibles)
-No te imagino trabajando
únicamente de 9 a 5 jaja no Graziani, vos no soportarías un segundo ahí… (¿Y
conmigo cuánto soportás?)
-¡Y vos que sabés! Soporto cosas
peores…a diario… (Pero a vos te soporto el resto de mi vida)
-¿Qué acaso te llamás Mucio? ¿Guillermo
“Mucio” Graziani? (así que soportás mucho)
-¿Mucio? (¡¡vos sos mi Dios
griego!! ¡¡Mi Adonis!!)
-Sí, Mucio, el que soporta en
silencio… (Aunque bien podrías ser Eros, por lo lindo, hermoso, bello…en fin…Todos
los Dioses del Olimpo… juntos)
-¿Y él que soporta a los gritos
cómo se llama? (aunque no lo creas soy muy gritón…pero creo que ya te diste
cuenta precioso ¿no?)
-Guillermo Graziani… a secas jeje
(ése sentido del humor único que tenés me deja hecho un idiota)
-Ah...Guillermo Graziani….mirá
vos…¡¡te estás pasando de listo!! (Mis labios están secos…tienen sed de tus
labios… ¿y ésa cursilería Graziani?…no, ¡si vos estás muy pelotudo!)-
-¿Y vos nunca trabajaste para
ninguna empresa o algo así? Siempre metido en un estudio…siempre bombero…
¡llegando a apagar los incendios! (yo estoy prendido fuego… ¿qué estás esperando
para venir a apagarme?)
-No. Nunca. Siempre trabajando
para estudios…hasta que tuve el mío propio, junto con un amigo de toda la vida,
nos asociamos, desde 1984 creo o por ahí…no recuerdo... –
-Epa…te hace falta “Memorex”…-sonrisa
con hoyuelos-
-Entre decirme eso, y decirme que
soy viejo…prefiero Memorex (y si me lo decís con esa sonrisa, a ésta altura te
acepto cualquier cosa)
-No. Por favor, yo no dije
viejo…la falta de memoria no tiene edad…(sino, miráme a mí, desde ayer que no
recuerdo ni si quiera mi nombre…pero eso no se llama falta de memoria, se llama
efecto Guillermo Graziani)
-Le seguís echando plata al banco
lindo (pará de decirle lindo Graziani, porque tú “lindo” no es de cariño, es de
querer echártele encima, y comértelo a besos…aunque no serían suficiente los
besos)
-Ah, ¿querés manejar mi dinero
también? (yo, por vos, me dejo manejar entero…jaja)
Mientras, Pedro echa más aceite
al sartén, pero su poca experiencia
culinaria le juega una mala pasada…
-¡¡¡Ay!!!-gesto de dolor- ¡¡Ahhhh!!
Guille que estaba de espaldas,
gira inmediatamente, - ¡¿Qué te pasó?!
-¡Me quemé!...¡la puta madre!
-¡A ver, dejáme ver dónde te
quemaste! –Guille preocupado- tomando la mano de Pedro -
-¡Ay, la mano! ¡Qué pelotudo!
¡Ahhh! ¡Me duele!
-Bueno… ¡Calmáte! Soportá unos
minutos, que quiero ver la quemadura…tranquilo…mi amor…tranquilo…-y sus ojos
negros se posaron en los marrones- vení…trae la mano…ponelo en el agua fría…dejá
correr el agua…¿tenés botiquín?-y las manos se detienen más de lo debido,
acariciándose, sintiéndose. Las miradas, acompañan cada centímetro del roce de
la piel-
-Sí tengo, en el baño.(¡no te
vayas!)
Guillermo, se suelta, suspirando,
se aleja de ése aroma que quiere que se le quede impregnada para toda la vida…y
va en búsqueda del botiquín…
Y mientras Guille está en el
baño, Pedro empieza a tratar de calmar su respiración, sus nervios lo
traicionan y su imaginación vuela, con esas manos que lo llevaron hasta ésa
agua que ahora recién percibe que está fría, porque hace unos minutos atrás, la
sentía tan caliente como la misma lava del Etna. Pero el agua no era la que
estaba caliente, él estaba en erupción contante al tener a Graziani cerca.
Y luchando por calmar esa
erupción, aparece su enfermero.
-Bueno, acá parece que hay algo
que sirve. Vení, ahora te voy a secar y colocarte ésta gasa para que no se
entren ningún bicho raro. Jaja (¿a mí me vas a dejar entrar?)
-¿Bichos raros?...(vos sos un
espécimen raro Graziani…pero si quiero que vos entres)
-Guille terminando de colocar la
venda- bueno ya está- ahora descansá que ya termino de cocinar yo…
-¡¡Uy!! ¡Qué caro que me va a
salir esto!
-Con una sonrisa franca- ¡no te
imaginás cuanto!...encima te dije…cobro intereses.
-Y no me va a quedar otra que
pagarte…vas a tener que darme facilidades…(para llegar a vos)
-¡Exactamente!
Guille empieza a cocinar…hecha
los fideos al agua hirviendo…
Pedro está anonadado ante
semejante espectáculo culinario y ante tan hermoso cocinero…
Cuando de repente…suena el
timbre…
Se miran…
-Guille pregunta- ¿Esperás a
alguien?
-Pedro sorprendido- No, no espero
a nadie..voy a ver…
Pedro abre la puerta…
-¡Hola mi amor! ¿Qué hacés acá?
En la cocina…el cocinero tiene
cara de pocos amigos…
Continuará….
maby que valio la pena esperarte querida amiga que lindo cap, bello por donde se lo lea tenes unas frases fantasticas y !!!! por favor te lo suplico no trdes tanto en la proxima entrega!!! besotesss mariana
ResponderEliminar¡Maby! ¿Qué decirte?... todas las palabras quedan chicas. Sos una genia!! Esos pensamientos entre paréntesis me hacen caer rendida de la risa sobre el teclado!! son tan ellos.. Tan Graziani y tan Beggio que tu "Volver a empezar"me hace feliz.. Inmensamente feliz! Por eso te hinché tanto por privado para que escribas este capítulo. Hoy no me caben mas que palabras de alago y agradecimiento.. Solo yo se lo que disfruto al leer esto! Por favor! la continuación!! ¿Quien es ese "amor" que acaba de llegar?.. Traviesa!! jajajaja Un abrazote guilledrista!
ResponderEliminarMaby , es precioso lo que escribis , da demasiado gusto leer y reirme del juego tierno y amoroso de los 2 y esos pensamientos!!!! , ahora aparece alguien ummmmm, ya me dejaste intrigada , porque no quiero que nadie se interponga entre ellos. ya estoy esperando el sgte capitulo. Graciela CT.
ResponderEliminarMaby malvadaaaaa como me dejas asi ,eso no se haceeeeeee,jajajajaa adoro tu manera de escribie sos muy genial esas charlas entre ellos y los globitos de sus pensamientos son un verdadero hallazgo congratu amiga y desde ya quiero la continuacion ,,,no se quien lego pero no me gusto nadaaaaaaaaaa .....majo
ResponderEliminarMaby no me podes dejar así, por favor te pido q el visitante se vaya x donde vino y que ellos se coman a beso!!!!!
ResponderEliminarDivertidísimo!! Ojalá pronto esté la continuación y que se vaya la visita molesta =D
ResponderEliminarMaby, que genialidad la tuya, que facilidad para describir las situaciones y esa conversación a cuatro voces jajjajajja maravilloso, impresionante, me dejas boquiabierta!! Me declaro tu fan number one jjejejjejjejeje. Por favor no dejes de escribir esta hermosa historia porque me eleva de la emoción!!! SOS UNA GENIA MUJER
ResponderEliminarMe sentí Watson, trabaje en la afip, fui verdugo y victima jaja y al final me quede idiota con el ¡Hola mi amor!, ¿que haces acá? y no solo el cocinero puso cara de pocos amigos!! jajaja Maby q belleza volver a leerte!! esta historia va camino a ser una d mis preferidas!! te Felicito y x favor q no demore mucho la continuación!!!!
ResponderEliminarUna historia por dos vìas, la formal y la irresponsable (total nadie lee el pensamiento). Muy buena. Espero saber ràpidamente quièn es el inoportuno que llega....Marlene Rodrìguez
ResponderEliminarIncreible la historia, esos dos planos continuos me mantienen todo el tiempo ansiosa. Es increible como logran encenderse y aplacarse (a duras penas) durante todo el texto. Lo que si, me mato ese final, :( No queria que llegue nadie!!! Y menos la persona que llego!! Pero bueno, confio en la escritora, esperemos que nos lleve a un buen puerto, Muchas gracias por crear esta historia Felicitas
ResponderEliminarincreible historia no nos dejes asi esperamos el siguiente capitulo
ResponderEliminar