CAPÍTULO 6

Se despierta con el sabor de los
últimos besos en sus labios y se abraza a la almohada con los ojos
cerrados. Suspira profundamente mientras
una sonrisa de felicidad y triunfo le cruza el rostro. No quiere despertar, quiere soñar un rato
más. La sonrisa se hace más intensa mientras muerde su labio inferior. Recuerda
la frase. “El primero que se despierta
llama”. Abre un ojo y mira la hora. Aún no es mediodía.
Del otro lado de la ciudad
alguien también acaba de despertar. Menos romántico, más cerebral. Menos
sonrisas, más ducha caliente y café sin azúcar para empezar el día. Se sienta a desayunar mientras hojea el
diario del domingo. Por inercia va al suplemento de espectáculos y queda detenido
en el tiempo. _ Que rápidos son para estas cosas_ Busca su celular y llama. Una
voz somnolienta y enronquecida lo atiende del otro lado.
_ Hola… Buenos días. No, no es
temprano. Me desperté hace un rato.
¿Cómo dormiste?
_Maravillosamente bien. ¿Vos?
_Como un ángel. ¿Qué estás
haciendo?
_Desayunando y leyendo el diario.
_Si querés me ducho y te voy a
buscar. Mientras tanto andá pensando que querés hacer.
_Dale. Te espero. _ Corta la
comunicación. Vuelve a mirar la foto del diario, pero esta vez se sonríe. Se
ven los dos, a la perfección, subiendo al Sonic.
La noche anterior, antes de
despedirse, habían estado besándose incansables como bajo el hechizo de un
muérdago navideño, una razón por la cual no era del todo cierto que había
dormido “maravillosamente bien” como le dijo a Pedro. Durmió algo nervioso y
entrecortado. No era común esto que le estaba pasando. Por el contrario, la
atracción que le provocaba ese “hombre clandestino” como había comenzado a
llamarlo ese último mes durante el cual Pedro lo había seguido y observado de
manera anónima, lo inquietaba un poco. Hasta lo había sorprendido su propuesta de intentarlo. No estaba
arrepentido, pero sí inseguro. Ese “de a dos y solo de a dos”, le iba a costar
un gran dominio de sí mismo, pero no iba a fallarle. Había dado su palabra y su
palabra era ley. Estaba ensimismado en
sus pensamientos cuando el sonido del timbre lo sobresaltó. El hombre
“misterioso” acababa de llegar.
No se anima a besarlo. Tan solo
lo abraza y le palmea la espalda. _¿Te preparo un café?
_Si, por favor. Gracias. _ Pedro
se sienta y ve el diario que está sobre la mesa.
_Mirá el suplemento de
espectáculos. _ Se sonríe en silencio. Mientras le prepara el café lo observa
de reojo. No quiere perderse su cara cuando vea la foto de ellos dos subiendo
al auto. La fotografía había sido tomada del lado del
conductor. Se puede a ver a Julio de frente subiendo al coche. A Pedro solo de
espaldas.
Pedro no puede disimular su
satisfacción. Julio que no le quita los ojos de encima nota que aunque no
sonría directamente, un par de hoyuelos brotan sutilmente en sus mejillas. El
brillo en sus ojos delata una sonrisa escondida.
_¿Se puede saber qué es lo que te
hace sonreír?_ le pregunta insinuante mientras le acerca la taza de café.
Sin mover un solo músculo de su
cuerpo perfecto, Pedro lo mira acorde al tono de voz que acaba de escuchar. Lo
mira silencioso, inmóvil y encantador.
Lo recorre con la vista sugestivamente como si estuviera esculpiendo su
cuerpo entre pestañeos. “Como te gusta
provocar” piensa el gran artista, que va cayendo como la serpiente bajo el
embrujo de su hipnotizador
_¿Vos no tomás café?_ Le pregunta
como al pasar. Pero lo sigue mirando como si toda su humanidad fuese un trozo de chocolate que
está desintegrándose contra su paladar. Dos imperceptibles líneas de rubor
cruzan sus mejillas. Es tan obvio lo que está sintiendo que Julio de sonríe y
se sienta cerca de él.
_Recién acabo de terminar de
tomar uno. _ Roza sutilmente los cabellos de su sien con solo uno de sus dedos
y respira profundo. _ ¿No me vas a contestar? _ Le pregunta cautivante. _ ¿Se
puede saber por qué sonreís?
Los ojos de Pedro que habían
regresado a la foto del diario saltan resueltos sobre los suyos, con un gesto
provocativo y escurridizo. _ Me sonrío porque es la primera vez que salgo en un
diario. ¿Conforme?_ le pregunta.
_Más o menos. No sé, pero me parece
abogado que usted se está guardando información. _ le contesta con un tono seductor.
Pedro le regala un giño de ojo. _
Puede ser. _ Le sonríe sedicioso _ Veremos que tan hábil es usted para
desentrañar el caso. _ “A ver qué tan
hábil sos para hacerme confesar”, piensa solo para sí. _ ¿Ya pensaste lo
que querés hacer?
_¿Ahora?
_Si, ahora.
_Ahora esto. _ Le susurra bajo
mientras con sus labios busca la boca de Pedro que lo ve venir y lo recibe
carnosa y tibia. Entreabierta y suave. Repite el mismo gesto de siempre. Lo
sujeta para besarlo. Comanda y dirige el beso. Se introduce a cada instante un
poco más hasta abarcarlo todo. Devora ese beso con adoración. Se degusta hasta
sentirlo rendido y recién ahí se afloja.
_Listo, ya hice lo que tenía
ganas de hacer. Ahora elegís vos.
En un gesto instintivo Pedro se
acerca y vuelve a besarlo, con una de sus manos sostiene las de él para que
esta vez no le robe potestad y con la otra lo mantiene adherido a su cuerpo. “No siempre mandás vos” y recién cuando
se siente satisfecho, afloja su poderío.
_Ahora sí. _ ¿Vamos a comer a Las
Cañitas?
_¿A Las Cañitas querés ir? ¿No se
te ocurre un lugar más concurrido, lindo?
_No, quiero ir a comer a Las
Cañitas.
_Y bueno, si no hay otra opción.
Vamos.
Domingo en Las Cañitas. A pesar
de llegar pasado el mediodía no encontraron lugar para almorzar. Pero además
había tanta gente que Pedro se acobardó
de solo verlo.
_ Te lo dije.
_Si, tenías razón. Bueno, a donde
podemos ir sin tanto público. Hoy te quiero para mí, no firmando autógrafos ni posando
para la foto.
Le pasa una dirección que no está
demasiado lejos. Llegan y un conserje los recibe como verdaderos conocidos. _
Ernesto querido, ¿cómo estás? ¿Habrá lugar para almorzar?
_Acá siempre hay lugar para los
amigos de la casa. Síganme. _ Es un lugar precioso que deja a Pedro con la boca
abierta. Repleto de arte y majestuosidad, pero simple, sencillo. El lugar
inspira confianza. Es afable y cálido. Un mozo los guía hasta una mesa ubicada
en un privado del entrepiso, donde pueden ver todo sin ser vistos.
Se sientan y piden una botella de
vino mientras piensan que van a almorzar. _ ¡Las Cañitas! Te voy a matar… Eso es lo mismo que ponerme una costeleta en
el bolsillo y mandarme a Sudáfrica.
_Bueno, perdón. No estoy
acostumbrado a salir con “estrellas”
Lo mira fijo. _ Pedro, no me
gastes porque te recuerdo que acá, desde este lugar, aunque nosotros veamos
todo, nadie puede vernos.
_¡Uyy! ¡Qué tentador suena eso! _
Y deja salir esa risa fresca y mágica de la que es dueño.
_Listo. Ya vamos a volver a este
tema.
_Cuando quieras…
Lo mira admirado y sorprendido. _
Pero mirá que lanzado sos. ¿Vos no le
tenés miedo a nada?
_Claro que a veces siento
miedo. Pero el miedo más grande que
siento es que se me cierre el corazón. Por eso corro riesgos.
_¡Uy! En esa sí que discrepamos.
Pedro se queda mirándolo. _ No te
entiendo. ¿Tenés cerrado el corazón?
Julio no responde. El silencio se
vuelve insoportable. _ Contestame sin problemas. No te estoy cuestionando, solo
quiero saber. ¿Tenés cerrado el corazón?
_No te voy a mentir. Hasta hace
unos días, pocos días, yo creía que sí. Que estaba cerrado, casi muerto te
diría. Pero hoy sospecho que todavía respira. Parece que alguien puso el pie a tiempo
para que la puerta no se cierre.
Esa mirada ingenua, crédula e
infantil lo hace temblar como hacía tiempo no vibraba. _¿Y se puede saber quién
puso ese pie tan oportuno?_ le pregunta Pedro sin dejar de mirarlo.
Le devuelva la mirada acaramelada
de dulzura cuando le contesta _ Un pibito.
Pedro empieza a reír. _ Así que
un pibito…
_Si… Un pibito que tiene un
deportivo azul, unos ojos para no soltarse y una boca que provoca adicción. Ese
pibito, puso el pie justo cuando la puerta estaba por cerrarse para siempre.
_Me gustás. Siempre me gustaste.
_Vos también me gustás. Vení,
acercate y dame un beso, acá nadie puede vernos.
Pedro obedece sin pensarlo demasiado.
Dominado por esos ojos responde a su deseo sumiso y obediente. Lo besa
silencioso y sereno, rendido y subyugado.
Más que un beso es una caricia. Un roce de ternura que sus labios dejan
sobre esos labios.
Ese hombre, la estrella del
momento en el mundo de la ficción, no puede creer que esto sea verdad. Lo mira
vencido. _¿De dónde saliste Pedro? ¿Serás real o te
estoy imaginando desde hace un mes?
Por toda respuesta, Pedro lo besa
una vez más.
Almuerzan mientras charlan
entretenidos y casi felices. Casi, porque falta algo por definir. Julio intuye
que todo va a estar bien pero tiene el
deber de volver a preguntar y le cuesta.
_Pedro, vos me estás debiendo una
respuesta.
“Al fin sacaste el tema” piensa mientras lo mira inocentemente. _ ¿Yo? ¿Qué
respuesta te debo?
_¡Que buen abogado sos!_ Le dice
mientras ríe con ganas. _Mirá como te haces el tonto. _ Cambia el tono de su
voz. _ Contestame Pedro. ¿Lo vamos a intentar partiendo de ese” de a dos y solo
de a dos?
_Ah, te referías a eso.
_Pedro…
_Dejame terminar. Si, obvio que sí. Pero tengo un trato más que ofrecerte. A la
gente como vos los plazos largos los exterminan antes de empezar. Por eso te
propongo un contrato renovable a treinta días.
Julio lo mira sin comprender. _
No te entiendo. Y estoy comenzando a ponerme nervioso.
_No es para que te pongas nervioso
sino todo lo contrario. ¿Qué fecha es hoy?
_Veinte Pedro, no sé a dónde vas.
_Bueno, hagamos un trato renovable
cada día veinte de cada mes. Al menos hasta que estés seguro que es esto lo que
querés. El día veinte de cada mes, te
voy a preguntar si querés seguir estando conmigo. De esa manera, ni vos te vas a sentir
encarcelado ni yo me voy a hacer ilusiones que vayan más allá de donde deben
ir. ¿Aceptas?
_ Estás loco. Definitivamente
loco.
_Amor… Yo no quiero encerrarte. Quiero que elijas en
libertad. No sé que mas ofrecerte. Pero es la única manera en la que no voy a sentir el
peso de estar arrastrándote a donde no querés ir. Dale. Aceptalo así.
_ Pedro… Lo último que quiero en esta vida es
perderte, vos sos mi oportunidad de volver a creer, de volver a confiar en que
ser feliz pude ser verdad, pero si lo querés así, dale. No me gusta demasiado,
pero dale. En treinta días lo volvemos a
hablar.
_¿Crees que vas a lograr dejarte querer?
_Te prometo hacer todo lo
posible.
_Con eso me basta, el resto dejámelo
a mí. ¿Vos tenés función esta noche, no?
_Si pero solo una, es domingo.
Una a las ocho y nada más hasta el
jueves. ¿Por qué?
_Nada. Se me estaban ocurriendo
cosas bastante horripilantes pero…
_Pedro…
_¿Querés que te lleve y te espere
esta noche? ¿O preferís ir solo?
_Quiero ir con vos.
_Listo. ¿Dormimos juntos?
Lo mira sin poder creer la espontaneidad
con la que plantea el tema.
_Como quieras… Yo…
_¿Te da lo mismo?
_¡No! Claro que no me da lo mismo
_Entonces hablá.
_Pedro… Me agotan tus exigencias,
pero las adoro. _Se sonríe_ ¿Pedro, dormís conmigo esta noche?
_Si. Por supuesto que sí. Mi
novio por treinta días…
_Dejá de decir boludeces.
Y vuelven a la casa de Palermo,
como aún subyugados por el embrujo del muérdago de Navidad, sin lograr dejar de
besarse. Se refugian y a salvo de miradas furtivas, los besos sobre las camisas
van incendiando la piel.
_¿A qué hora tener que estar ahí?
_ A la seis
_ Nos queda poco tiempo…
_Por eso, apurate. _ Y lo atrae
contra su cuerpo mientras se pierde y se olvida del trato que alguna vez había
hecho con su corazón y su conciencia. En esta conciliación y con la nueva
oportunidad que va a darle al corazón, se desnuda de toda su ropa y con ella de cicatrices de
amores pasados. Se deja llevar por el
olor a nuevo que tiene esta sangre joven. Deja en un rincón ese corazón lleno
de aristas de amores que no pudieron ser y se entrega, como hacía años no
lograba hacerlo.
_Pedro. Pedro…
Álvaro había amanecido de mejor
humor y se pasó el día especulando con que un mes era suficiente castigo para
que Pedro dejara de pensar en ese hombre. Llegada la noche regresa a su
departamento, se sirve un whisky madurando la idea de llamarlo al día siguiente
para hablar. Bebe un sorbo de whisky e intenta relajarse. Busca el diario del
día y lo abre, pero la mágica mano del destino lo deja frente al suplemento de
espectáculos abierto de par en par ante sus ojos que no pueden creer lo que está
viendo. La foto no deja ver el rostro de
Pedro, pero no hace falta. Lo reconoce
al instante. Se los puede ver claramente subiendo juntos al Sonic. La furia lo
invade. _ ¡Pedro y la re putísima madre que te parió!_ Y estrella el vaso de whisky contra la pared.
Lo llama incansablemente pero el
celular de Pedro está apagado y su mente también. Esta absorto viendo a ese
hombre, que ahora es su hombre al menos por treinta días, en el papel de un
pintor judío que a pesar de haber recibido el encargo más importante de su
vida, se debate entre rojos y negros… Entre la vida y la muerte. A pesar de los
muchos alivios dramáticos que tiene la obra, cada vez que la ve siente que su
plexo solar pesa en extremo. Es imposible sostener que un artista con tantas
convicción y tanto talento deje entrever en el guión como va pensando es su
suicidio. Cada vez que él se emociona al pronunciar “Un día el negro terminará tragándose
al rojo” siente deseos de saltar sobre el escenario y protegerlo. Esas manos
bañadas en pintura y ese aspecto perturbado, abatido y entregado le hacen
saltar las lágrimas. Un Ken solicito le limpia las manos. La gente que está en
primera fila no puede respirar. No puede reír ante lo que la gente ríe. No le causa
gracia, durante toda la obra siente que ese hombre está cargando en cámara
lenta un arma con la que va a disparar sobre él apenas pierda la última gota de
esperanza. Sabe a ciencia cierta que despedir a Ken es empezar a despedirse de
la vida, por eso cuando todos aplauden de pie, el tan solo se limita a apoyar
sus manos sobre su boca para no dejar salir un solo gemido, pero el dolor lo
recorre y siente un deseo sobrehumano de resguardarlo, de inyectarle una dosis
de ilusión que lo mantenga ligado a la existencia. Le cuesta separar. “¿Y si yo no hubiese llegado, era este tu final?” No quiere pensar más.
La obra termina y corre a su encuentro.
_¿Nos vamos?
_Si, nos vamos.
_¿Estás bien?
_¿Yo? Fantástico. ¿Por qué me
preguntás eso?
_ A veces me da miedo verte
actuar así.
-Vení, Pedro. Vení. _ Lo estruja
contra su cuerpo. _ Yo no estoy pensando en matarme. ¿Por qué sentís ese miedo?
_Porque lo haces tan real…
Lo mira _ En este momento solo
tengo ganas de matarme de una manera, ¿Vamos a casa?
_ ¿A la tuya o a la mía?
_Cuando digo “vamos a casa” me
refiero a la mía, que ahora sería “la nuestra” si no estoy confundido, por al
menos treinta días va a ser tan tuya como mía. Después Dios dirá… Lo tuyo, lo mío, lo nuestro… ¿No era así?
Pedro suelta la angustia
contenida y se ríe. Cuando se van las luces de los flashes los encandilan pero
ya nada les importa, están juntos. Por al menos treinta días son una pareja y
un amor real.
Continuará
Me encantó Sandra ese amor real de 30 dias hermoso por favor adoré esa foto esa picardia de Pedro al verla. Me gustó muchísimo que Alvaro la vea se lo merecía que crei que alguien tan hermoso como Pedro lo iba a estar esperando...Buenísimo a la de la próxima
ResponderEliminar¡Romi mi vida! Gracias por tus palabras.. Si, Álvaro se confió demasiado y ahora se le vino la noche. Es verdad lo que decís, ¿a quién se le ocurre pensar que un ser tan bello como Pedro. en todos los sentidos, iba a quedarse solo esperándolo.. Y esa foto! Te juro que pude verla.. ¡Que increíble lo que puede hacer la imaginación a la hora de escribir! Por eso una vez más me replanteo ( y me enojo) respecto al giro que le dieron a la tira.. Nadie se lo merecía, ni Pedro, ni Guille, ni nosotros como público, Entonces, como dijo Julio.. "Que cada uno escriba la ficción que se le cante" A mi se me canta esta.. Por mi y por ustedes "Teatro" hasta donde Dios lo permita.. es un placer y un honor. Bendicione y un abrazo Guilledrista amiga!
EliminarSandra sos una genia!!! Que maravilla este capítulo, que lujo poder leer tus creaciones que me dejan en vilo rogando por más, casi ni respiro de todas las sensaciones que me genera!! Y excelente la parte que contás de la obra, aluciné cuando describías el sentir de Pedro, ese miedo, esa duda. Y ese contrato me parece tan lógico, algo que sólo podría ser ofrecido a alguien como Julio!! Que gran pluma amiga, te aplaudo de pie!!!!!! Beso gigante!!
ResponderEliminar¡Gracias Juli! ¡ Mi vida,sos tan bella persona y siempre tan gentíl! Viniendo de vos estas palabras, son una caricia para el corazoncito roto.. Vos también sos una escritora de la hostia y vaya que nos haces soñar con tu maravillosa " Audiencia".. Juli, que decirte.. tan solo escribo con el alma, con este alma que quedó destrozada por una decisión ( para mí y para muchos) equivocada.. Con la tira,nos apuntaron a matar.. con nuestras fics, apuntamos a la vida, a los amores posibles, a la sonrisa tan necesaria para seguir viviendo. Teatro lo escribo, para mi y para ustedes.. Dios quiera, ayude aunque sea un poquito. Juli, no tenés idea de todo lo que te quiero.. ¡Gracias por todo!
EliminarMe encantooo, sandra que geniiial , me encaantoo ♥ espero pronto la continuaciion
ResponderEliminar¡Gracias mi amiga anónima! Siempre presente.. Gracias y mil gracias! Un abrazo guilledrista!
EliminarQuè lindo Sandra, tardè un poquito en ponerme al dia, y ayer leì el 5 y hoy ya està el 6. Mejor, asì no tuve que esperar. Porque realmente tu forma de escribir me deja el corazòn latiendo muy fuerte. Sos tan gràfica que puedo ver claramente a Julio hablando con Pedro. Y pude disfrutar de la obra, sin haberla visto, por còmo la describìs. Y me las imaginè a ustedes sentadas en la primera fila conteniendo la respiraciòn. Es muy lindo que Julio se anime a amar nuevamente. Sòlo nuestro Pedro puede lograrlo con su infinita ternura. Y el plazo de treinta dias me parece perfecto. Una forma de no hacerlo sentir atado, de que pasado ese tiempo pueda seguir eligièndolo. Y nadie duda que eso va a pasar. Julio ya està definitivamente atrapado por ese chiquitin precioso. Quiero ahora verlo celoso. Porque seguramente Alvaro no se va a quedar tranquilo y va a irrumpir reclamando lo que cree que le pertenece. Veremos la reacciòn de Julio, y esperemos que no se asuste. En el 5 te dejè mi comentario. Espero el siete con el corazòn palpitante.
ResponderEliminar¡Hola Marcela! ¡Qué lindas y qué movilizantes son tus palabras! Para todo artista, escritor, actor o lo que sea, el comentario del público es el combustible con el que se alimenta el alma. Para mí, cada comentario de ustedes es una vuelta de cuerda al corazón, un empujoncito al próximo capítulo. Te juro que dudaba si ese plazo " a treinta días" les iba a gustar, en un momento dudé, pero finalmente me deje llevar por lo que fue la inspiración a la hora de escribir. Y como broche de oro... No veía la hora en que Álvaro viera esa foto!. ¡Hacete cargo Alvarito! Jajaja.. "Eso es maldad" diría Graziani... Pero yo la disfruté! Gracias una vez más. un beso gigante y un abrazote Guilledrista!
EliminarComo deseo leer tus relatos, los espero, me hacen muy bien, vos me haces bien ...gracias por escribirlos...Un gran abrazo!!
ResponderEliminar¡Ay Adriana! ¡Qué lindo lo que me decís! Te prometo seguir dejando el alma en cada escena de Teatro, es por y para ustedes... ¡Cuanto me alegro que las disfrutes! Un beso y un abrazote eternamente Guilledrista! Gracias por todo lo que dás en estas palabras!
EliminarSandris de mi <3 !!!!!! Ahhhh como me hiciste suspirar con este capítulo!!! Como julio no se va a rendir ante este ser que describis tan pero tan irresistiblemente bello!!!! Caer rendido a sus pies es lo mínimo que este bello personaje que de tu mano es adorable!!! Se merece... Ame tu descripción de los sentimientos de Pedro en la obra y coinciden un poco con los que yo misma vivencie aquel sábado ... Y lo de Álvaro!!!!! Genial ... Fuiste querido aunque seguramente será usado para causar algún que otro ataque de celos para que julio vaya vislumbrando cubo importante es. Este 'pibito' en su vida y lo que le espera si lo pierde!!!! Sandra no puedo expresarte en palabras lo te me gusta esta fic!!!! Y aquí quedaré tan ansiosa del próximo como de cada uno de los capítulos gracias Sil barby ... Ahh y tb a la espera de Merceria!!! Que belleza!!!! Ayyy pronto pronto please!!!!!
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
EliminarSilvana... ¡Que inmenso placer y que honor leer estas palabras! Ay amore mio..no puedo dejar de pensar en esa noche de sábado.. la lluvia, el frío, nosotras amontonaditas y solas en la puerta de la sala del Paseo, la voz de Stellis diciendo " ahí viene". Conocer a Julio, a la persona, su emoción y agradecimiento por esas siete locas todas mojadas y muertas de frío que habían viajado de distintos lugares del país para ir a verlo. Sus palabras "Chicas.. ¡Con este tiempo!" nos dijo... Y después verlo sobre el escenario.. Si todo eso no me hacía volar ¿que lo podía hacer? Este capítulo es el primero que escribo después de esa noche.. ( los otros fueron anteriores al encuentro) Necesitaba expresar lo que viví que se acopló al momento de la fic como si lo hubiese organizado la mano mágica del destino.. Lo que son las cosas.. que la fic estuviera en el mismo tiempo que esa partecita de la vida real.. Para no creer! Silvana.. Si encontrara palabras que le hicieran justicia a lo que siento cuando escribo esta fic que sin saberlo nació bajo el sonido de "Las cuatro estaciones" ( Four Seasons, como el restaurante de la obra) las escribiría.. Pero por ahora el tema me supera, así que sigo eligiendo dejarme llevar por lo que dictan las musas cada vez que me siento a contarle que están haciendo. Un poco largo mi mensaje amiga.. jajaja! Un gustazo conocerte, ojalá volvamos a vernos. Un abrazo de osos y por siempre Guilledrista.. Te quiero mucho Sil!!! (Ahh y La Mercería ya se viene! jajaja)
EliminarAy Sandra que lindo lo que escribís!!! Gracias por dedicarme tu tiempo para contestar que puedo decirte!! Lo mismo me pasa respecto a ese bello sábado a pesar del mal tiempo recuerdo esa expresión de julio!!! Cuando nos vio empapadas jaja habrá dicho estas locas que se traen!!!! Jaja te quiero y de verdad que fue un gustazo concerte y al resto tb!!! Esto será por siempre estoy segura!!! Besote!! Silvana
EliminarSilvana, honestamente creo que de ese sábado no nos vamos a olvidar en nuestras vidas. La lluvia, el frío y nosotras solas paraditas en la puerta esperándolo. Cuanto agradecimiento nos demostró ese hombre. Yo también te quiero y fue un regalo haberte conocido, sin duda alguna, esto será por siempre! Besotes Sil!
Eliminarbueno no hay palabras para describir las sensaciones que senti lo maximo que puedo de desir FELICITACIONES GENIA, teatro esta buenisima espero mas de ella y de voz y lo vuelvo a repetir voz escribis desde el almaaa un beso enorme desde el otro lado del rio mara rosas
ResponderEliminar¡Ay Mara,..! Mara.. Si supieras cuanto decís en estas frases breves y bellas! Me calan hasta el alma.. Vos me hacés humedecer los ojos cuando te leo, porque con una tierna sencillez lo decís todo.. y con tanta sinceridad! Sos un alma que desde el otro lado del río me empuja y me da fuerzas para seguir. Amiga.. ¿Cabe pedirte desde acá que sigas con tu Fic? Por favor!.. Es tan fresca y mágica! Te quiero más de lo que vos pensás, me hacés mucho bien.. Te mando un abrazo rompecostillas y Guilledrista y gracias una vez más por esa frase que siempre usas... "Escribís desde el alma". Te juro que así intento que sea cada capítulo. Mara.. Un beso gigante!!
EliminarTocaya yo AMO pero realmente AMO MUCHO MUCHO MUCHÍSIMO como escribis!!! Y me encanta este Pedro tan seguro de lo que quiere y de lo que no quiere. "Mi novio a 30 días" me mató :-P Y ahora Alvaro qué va a hacer? Se va a batir a duelo con Julio por el amor de Cielito? Jajaja
ResponderEliminarGuillermina.. Tocaya.. Amiga y compañera de sueños en esta mágica locura.. En primer lugar, gracias por tus palabras que como dije muchas veces, son el empujoncito al próximo capítulo. En segundo lugar.. Este Pedro que si sabe lo que quiere y lo que no quiere me tiene muerta de amor! Ese pacto " a treinta días" me parece tan noble y generoso.. Y Alvarito "ajo y agua" como diría Guille en La Mercería.. " A joderse y a aguanterse".. Nadie lo echó, se fue solito.. Veremos que pasa ahora que vió la foto.. Seguro se va a arrancar las plumas como un lorito enfurecido, pero ya no hay nada que hacer. A Pedro ya lo perdió. Amiga de mi alma.. Gracias por tan bello comentario. Teatro es de ustedes y para ustedes.. Prometo la continuación lo antes posible. Te mando el abrazote Guilledrista más largo de los tiempos! Gracias por tanto!
EliminarSandra es increible como escribis, la sensibilidad esa prueba de amor q para no presionarlo renovar su amor cada 30 dias. Gracias infinitas!!!!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminar¡Ay Valeria mi vida! ¿Sabés que dudé bastante con ese "pacto a treinta días" porque pense´que tal vez no les iba a gustar,, Pero resulta que les encantó a todas.. Entonces me dije " que bueno es correr riesgos ( como Pedro) Que buena idea fue dejarme llevar por lo que dictaron las musas.. Veremos el día veinte del próximo mes que deciden ambos, si seguir este camino juntos o dejarlo.. ¿Tendrá algún rol en esa decisión que Álvaro haya visto esa foto? ¿Volverá Benjamín al ataque encandilado y atraído por Julio? Ahhh.. al menos falta bastante para ese día, mientras tanto.. sigamos soñando! Valeria.. gracias por tu hermoso comentario! Te mando un abrazote y beso Guilledrista! Unidas, Dios quiera por siempre, en está mágica locura! Besossss!!
EliminarGuillermina querida, la leí ayer a la noche pero ando llorando de nuevo y escribiendo Espérame 40 muy movilizada por el HIJO, no quiero adelantar nada, tu teatro, obviamente no vi la obra pero creo entender de qué se trata por lo que escribes, bellísimo capítulo, como dije el día uno, el besar esos labios no tiene retorno , este Pedro lanzado y valiente que provoca y no se achica es lo más, poco a poco del "solo de a dos" pasamos a aceptar "lo tuyo, lo mío, lo nuestro",..., de ahí a aceptar el dormir o vivir amontonados, medio paso. Y lo del hombre clandestino me encanta, para resumir me encantó ni qué decir de tu narración perfecta y de tu poesía en la descripción de sensaciones y sentimientos. Abrazo de oso ami y espero o extraño "La mercería" porque es lo único que me hace reír. Porfis valga súplica de un capítulo de ella. Besos del alma.
ResponderEliminarEve amiga mía.. En primer lugar te comento que La Mercería ha recobrado vida y que en breve la publicamos. Dejé de escribirla porque pensé que no gustaba.. pero lo que son las cosas,, Al dejar de escribirla, me di cuenta que si gustaba. En unos días sale la continuación, Eve, viniendo de vos este comentario no puedo dejar de desmayarme! Porque se que no te gustan las fics donde se usan los nombres reales. Se que te generan un gran conflicto.. Así que mas que agradecida ( y hasta bendecida) Me doy cuenta que confiaste en mi y te atreviste a leerla y no sabés cuanto te agradezco la oportunidad.. Eve, no te imaginás cuanto deseo conocerte en persona y regalarte este abrazote Guilledrista que siempre te dejo en este espacio!! Universo.. te estoy hablando a vos!! Eve.. te quiero!!!!!!!! Gracias, infinitamente gracias por todo lo que das!
Eliminarguillermina sos una genia llore y rei al leer este hermoso capitulo ese contrato de amor por treinta dias es lo mas ver a julio entregadisimo por su pedro lo adoro espero el proximo como es mi costumbre ansiosa besos amiguis <3
ResponderEliminarRomi, "sobrinita" mía... Que placer leer tus palabras mi vida, porque esta historia, le escribo yo pero es de ustedes. Te quiero Romi!!!
EliminarSandris, me encantó este capitulo. Un Pedro tan seguro de lo que quiere y de sus sentimientos, un Julio enamorado y entregado antes los encantos de "su pibito". Me encantó el tema del plazo de 30 días con posibilidad de renovación, buena manera de que Julio pueda permitirse entregar sin miedo a sentir que puede perder su individualidad. Morí cuando describís con el talento que maneja julio el antagonismo del rojo y el negro, y lo sentimientos que fluyeron en Pedro. Gracias, muchas gracias por esta historia que me encanta y a la espera del próximo capitulo. Sos una gran persona, te quiero mucho
ResponderEliminar¡Gracias a vos Connieu! Más que gracias... Adoro sentarme a escribir e ir imaginando sus caritas ante cada frase que pueda resultar relevante para la historia. Honestamente creo que cada una de ustedes se merece esto y mucho más, una historia para sanar el alma. Y eso te lo prometo, en este pequeño "Teatro" siempre vas a ser feliz. Vos también sos una gran persona y fue un honor conocerte. ¡Sueño con que se repita amiga! Bendiciones y mucha paz!
Eliminar1) Nunca te había comentado en Teatro porque la verdad que los primeros capítulos me dejaron mis dudas, eso de imaginarme juntos a Benja y Pedro es demasiado para mí!! Pero estos últimos 3 capítulos me fascinaron! Me encanta este pibito que a fuerza de ternura le va marcando la cancha al maestro. Además “con vos puedo descansar”, cuidas tanto a los personajes que leo relajada!!
ResponderEliminar2) Pobre Alvaro
3) No abandones La Mercería por favor! Necesitamos esa dosis de humor!
4) Yo nunca jugué al tejo con vos, todavía, que si el Universo conspira y quiere que juguemos yo no tengo problema, además estoy segura que nos reiríamos mucho juntas, pero hasta ahora nunca nos vimos!!
5) Gracias enormes por todo lo que escribís, me hace mucho bien leerte. TAA
Jajaja!! Perdón, es que tengo por ahí otra Amiga Anónima y es obvio que se prestó a confusión. En lo primero que decís, puedo darte mi palabra de honor, amo y respeto a mis personajes, vas a poder seguir leyendo relajada. Me hace mucho bien leer que conmigo "podés descansar" porque esa fué la intención al comenzar la historia. Respecto de Benja y Pedro, vas a ver que Benja no es más que otro Pedro. O sea, la ficción y la realidad no van a juntarse es ese punto. Benja está de novio con la hija de un juez de la Nación ( es obvio que es Camila).. No se trata del otro Benja, a ese solo le robé el nombre. Estoy segura que te divertirías mucho jugando al tejo conmigo en la playa porque soy de madera! Jajaja! Y bueno, como vos decís, aunque hasta ahora no nos hayamos visto, quien te dice, por ahí el universo haga lo suyo y un día nos podamos conocer. Amiga anónima! Mil gracias por tus palabras y como verás, no abandoné La Mercería, jajaja! Un abrazo guilledrista!!!!!!!!!!!
EliminarQué hermosa dosis de "realidad" le diste a esta fic!! Ver la obra a través de los ojos de Pedro... qué lujo! Ah, y amè este trato de "novio por 30 días", creo que va a relajar un poco más a Julio. Gracias Guillermina por compartirnos tan hermosa historia, te mando un beso.
ResponderEliminar¡San linda!! Gracias por estas palabras! Este noviazgo renovable a 30 días se las trae! jajaja... Nena, que gustazo haber compartido esa noche. Ojalá se repita pronto! Un abrazote guilledrista!
EliminarGracias a vos por tanto!! Cada vez que termino de leerte en esta historia o en La Mercería se me pinta una sonrisa más grande que la de Pedro en Colonia ;-)
ResponderEliminarDe dónde sacas la idea de que La Mercería no gusta?!!!! Por favor!!! Si es una genialidad!!! Sabes cómo espero/amos cada capítulo?
ResponderEliminarPor otra parte es tal cual vos decis, en la tele nos terminaron conectando con lo más horrible, con el tanatos, nos hicieron mucho daño. Menos mal que aquí nos podemos conectar con la vida, con el eros que es lo que necesitamos :-)
Y por último te/les quiero decir que, si vuelven a juntarse, por favor me avisen que voy a hacer todo lo posible por estar. Me haría muy feliz poder conocerlas en persona!!
PS: Este sábado voy a ver Red en fila 2 y me voy a acordar de las sensaciones de Pedrin :-P
¡Dalo por hecho! Andá calculando para fines de diciembre o principios de enero.. Creo que va a ser por ahí el próximo encuentro. Y gracias por tus palabras.. Gracias de corazón reina, me hacen mucho bien. Voy pidiendo al universo para que conspire, así en el próximo encuentro nos conocemos! Te mando un abrazo eternamente Guilledrista!
EliminarSandra ni te imaginas como espero cada uno de los capítulos de Teatro, en serio, es maravilloso como escribís , me encanta y gracias a vos y a todas las que escriben , aun le sentimos a estos 2 caballeros . desde paraguay como siempre Gracias ! Graciela CT
ResponderEliminar¡Graciela mi vida! Intento etiquetarte cuando publico para que lo puedas leer enseguida pero no lo consigo. Gracias por estas palabras de aliento y este empujoncito a seguir y seguir... Estoy convencida que si "los personajes viven mientras alguien los recuerde", Guillermo y Pedro no morirán jamás! Te mando un abrazo por siempre Guilledrista!
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