Vistas de página en total

Vistas de página en total

Vistas de página en total

miércoles, 1 de octubre de 2014

"CELOS" - Cap. 10 - Unitarios (By Juliana Millán)

CELOS - PARTE 10

Pedro llega de tribunales, tuvo que presentar un caso complejo pero todo salió a su favor así que se siente feliz. Deja sus cosas en el escritorio y se va directamente al despacho de Guillermo para comentarle como le fue, al ingresar descubre un panorama nada agradable. Guillermo sentado en su sillón trabajando con la notebook y a su lado, demasiado cerca está José que mira hacia la pantalla y eso no es lo peor, las manos de Guillermo y José se rozan. Ambos se sobresaltan al ver a Pedro y José inmediatamente se aleja, pero ya es tarde porque pudo observar muy bien cuan cerca estaban
- ¡Pedro! Regresaste, ¿cómo te fue en tribunales? – le dice Guillermo al notarle la cara
- Muy bien, y veo que por acá también están muy bien – no puede ocultar el desagrado que le causa encontrarlo con José
- Bueno, mejor me voy, Guillermo te llamo más tarde – dice José tratando de zafar de la situación
- ¡Pero no José!, por favor quedate, si el que está de más acá soy yo, evidentemente – le dice en tono muy irónico y luego se gira para cerrar la puerta y dejarlos solos
- José quedate acá – le dice Guillermo – esto lo arreglo en un minuto –
Sale del despacho buscando a Pedro para encontrarlo en la cocina, lo mira de lejos antes de acercarse y puede notar que está bastante enojado, muy celoso y eso le gusta. Ha evitado hacer un escándalo pero es imposible disimular la bronca, no puede dejar de admirarlo en su magnitud, tan hermoso pero tan posesivo al mismo tiempo.
- Ey, doctor, ¿Qué le pasa? – le dice al fin sonriéndole
- ¡¿Qué me pasa?! Dejá de reírte de mí Guillermo, cada vez que llego al estudio siempre hay un moscardón rondándote – está muy ofuscado
- Me encanta cuando te pones así, celosín – y se le acerca lentamente
- Ah ¿sí?, ¿te encanta? A mí también me encanta verte tan celoso cuando Diego anda cerca –
- No me corras con Diego, además él dejó muy en claro que le gustas así que estoy en todo mi derecho de ponerme celoso si lo veo cerca tuyo –
- A ver déjame aclarar este punto, vos sí podes ponerte celoso pero yo no puedo, interesante – dice al fin pensando para sí
- ¡Es que vos reaccionas de una manera querido!, sabes bien que no me gustan los escándalos –
- Ahhh bueno, ¿yo soy el escandaloso Guillermo? Te recuerdo que la última vez que me viste con Diego armaste flor de quilombo en el restaurante delante de un montón de personas, al menos yo no lo hago en público –
- Mira como sos ¿eh? Me seguís echando en cara el quilombo del restaurante, ya te pedí disculpas, le pedí disculpas a tu amigo, ¿Qué más querés? –
- Nada Graziani, volvé al despacho que dejaste solo a Miller –
- Cielito, por favor, no quiero que empecemos otra pelea –
_ No voy a pelear, pero si llego a ver a Miller rozándote siquiera un dedo, le parto la cara, ¿escuchaste? –
Guillermo asiente y le acaricia el rostro suavemente como le gusta hacerlo, admirando esos labios carnosos – Esta noche preparo unas ricas pastas y nos olvidamos del mundo, ¿te parece? –
Pedro sonríe ante la idea, le guiña un ojo y lo ve partir de regreso al despacho. A pesar de esos momentos de tensión de ver al objeto de su afecto rodeado de hombres, siempre logra reconfortarlo con una sonrisa o caricia. Tiene muy en claro que no existe en el mundo Graziani otra persona que no sea él, tanto han pasado juntos que estos pequeños roces sirven para alimentar la relación y para ratificarla día a día. Se distiende y prepara un café mientras se dispone a revisar otros expedientes. Pasan 20 minutos desde el aquel momento, y siente una extraña sensación que lo lleva como un imán hacia el despacho, pero solo acerca el oído a la puerta impulsado por la necesidad de escuchar que sucede y para su asombro se lleva una sorpresa.
- Guillermo, no quiero incomodarte pero es que tenía que decírtelo, aun así no me correspondas era necesario expresártelo – le dice José
- Pero hombre, ¡no podés largarme algo así y no esperar que me incomode! –
- Disculpame pero me es difícil trabajar a tu lado y resistir este deseo de tocarte, de besarte –
- ¡Basta! Te pido por favor que no sigas, Pedro está a pocos metros de aquí, pero ¿Qué queres? ¿Qué te golpee? Porque ya me lo advirtió y yo como un boludo tratando de convencerlo de que son injustificados sus celos – toma entre sus manos el rostro moviendo la cabeza de un lado a otro
- Lamento lo de Pedro, pero yo no puedo evitar lo que siento, tal vez si él no se enterara ¿considerarías la posibilidad de vernos? –
Y antes de que Guillermo pueda responder la puerta se abrió violentamente mostrando la figura de Pedro completamente sacado, toma a Miller del cuello y lo golpea contra la pared, sus ojos desencajados lo increpan sin piedad
- ¡¿Quién mierda te crees para hacerle una propuesta así?! ¡¡Contestame!! –
Guillermo corre desesperado a su lado para tratar de quitárselo de encima a José – ¡Por favor Pedro, soltalo! –
- No te vuelvas a acercar a Guillermo porque te mato, ¿escuchaste? –
- Esto no va a quedar así Pedro, me voy pero te aviso que acabas de agredir a un fiscal y …  -
- Y ¡¿qué?! ¿Me vas a denunciar? ¡¡Cobarde!! Vamos afuera y resolvemos esto como hombres –
- Andate José, ¡pero ahora! – le grita Guillermo mientras cómo puede retiene a Pedro
- ¡Soltame Guillermo que este no va a zafar de mis puños! –
- ¡Basta Pedro! No seas irracional, es un fiscal y no va a tener problemas en hacerte un sumario. ¡Por favor, ya te pareces a Beto! –
- ¿Qué hubiese pasado si no los escucho? ¡Te das cuenta que por el único motivo que viene constantemente es para estar con vos, y no precisamente como un colega! –
- Pero vos que te pensás ¿eh? ¡Que yo me ando rifando por ahí, que ando provocando a los tipos en mi tiempo libre! –
- No sé, no sé qué hiciste o que haces pero claramente están todos atrás tuyo esperando serrucharme el piso, que te canses de mí para ocupar mi lugar, salvo Miller que no tiene ningún problema en convertirse en tu amante –
- ¿Vos te escuchas lo que decís? ¡Yo no hago nada querido y deja de tratarme como una putita! –
- El que te trata así es justamente Miller. No puedo creer las agallas de este tipo de hacerte semejante propuesta – mira a Guillermo quien es incapaz de cambiar su cara de culo después de lo dicho – No me mires así, lo único que falta es que descargues tu bronca conmigo cuando quien inicio todo fue Miller –
- Mira Pedro, mejor dejamos esto acá porque vamos a pelear y tengo mucho trabajo por delante –
- Sí, Graziani, te doy la razón, dejemos esto acá, dejemos TODO acá – sale del despacho hecho una furia
- ¿Qué queres decir con dejar todo acá? ¡Pedro! – pero solo ve la puerta del estudio golpearse al salir Pedro
Pedro sube al auto y arranca haciendo rechinar los neumáticos. Siente tanta impotencia, tanto dolor y entiende que nunca nada será fácil con Guillermo, ese magnetismo que lo envolvió al conocerlo, esa atracción casi animal que le generan esos ojos, esas manos también abarcan tanto al pasado como al presente. Nunca tuvo tantos deseos de romperle a alguien la cara por Guillermo, jamás le sucedió con Camila, pero no puede controlar esos sentimientos, ese arrebato que nace desde lo más profundo de su ser y va quemando todo a su paso, destruyéndolo sin remordimientos.
Guillermo toma el celular y llama a Pedro pero no contesta, su cara cambió drásticamente a preocupación, las últimas palabras dichas por su cielito no dejan de darle vueltas por la cabeza. Traga saliva y camina de un lado a otro, una vez más prueba al celular “mierda” se le escucha decir al saltar el contestador. Llama a Gaby para corroborar que no se ha contactado con ella, nota el dejo de inquietud en su voz y le miente diciéndole cualquier excusa que se le ocurre. Las horas pasan y no hay noticias de él, siente el celular y al chequear la pantalla es José Miller
- José, no es buen momento, te pido disculpas por la reacción de Pedro pero vos tenés que reconocer que se te fue la mano y además me faltaste el respeto –
- Guillermo, llame para disculparme con vos, lamento lo que sucedió y la estúpida propuesta que te hice. Nunca fue mi intención llegar hasta ese extremo, no sé qué me pasó –
- Esta bien, está todo bien pero a partir de ahora ni se te ocurra aparecer por el estudio, cualquier cosa que tengamos que tratar lo haremos en tribunales, mantengamos una distancia prudente por un tiempo al menos hasta que todo se calme con Pedro –
- Entiendo, lo siento mucho Guillermo –
Las horas transcurren entre llamados fallidos, la desesperación arremetiendo sin piedad en Guillermo. La puerta se abre al fin e ingresa Pedro con una cerveza en mano caminando ligeramente inclinado como si el suelo que pisa se moviera a voluntad. Al alzar la cabeza ve a Guillermo que lo mira sorprendido
- Si vas a empezar con tus reproches de que porque estoy alcoholizado, desde ya te aviso Graziani que te los ahorres –
- ¿Dónde estabas Pedro? Estaba preocupado por vos –
- Hoy me quedo acá, no tengo ganas de volver a casa –
- Pero cielito, vamos a casa y hablamos, te duchas y comemos algo rico como habíamos planeado  -
- Andá, pero solito o mejor, llamalo a Miller que seguro quiere acompañarte – y se mete en el baño, Guillermo lo sigue
- Pedro, por favor vamos a casa, ¿Qué haces? – le dice mientras lo mira desnudarse
- Me voy a bañar, ¿algún problema? – abre la ducha y como puede ingresa en la bañera – llama a tu amante para que venga a buscarte porque de acá no me muevo –
Guillermo siente como un volcán de furia sube desde sus pies hasta llegar a sus ojos – ¡Yo no tengo ningún amante! -  grita y en un momento de ímpetu entra en la bañera y toma a Pedro del rostro con sus dos manos mientras el agua moja completamente su traje y zapatos. Se acerca a centímetros de sus labios y lo besa profundo, invadiéndole la boca con su lengua, Pedro responde con la misma vehemencia, quitándole la ropa mojada. Las manos recorren insolentes generando oleadas de gozo, los gemidos van acrecentándose y los cuerpos reclaman posesión. Guillermo se deshace del abrazo y gira a Pedro colocándolo contra la pared, lo aprisiona con su cuerpo y se mueve sobre él haciéndolo enloquecer. Sus manos lo incendian, su boca lo provoca y sin la menor anticipación lo penetra haciéndolo gritar, el dolor y el placer se mezclan en cada embestida. Ambos jadean, gimen, se entregan completamente hasta llegar al orgasmo. Agotados no pueden separarse, Guillermo acaricia los hombros de Pedro y luego su cuello, sus cabellos y las bocas se buscan y se encuentran. Ahora es Pedro quien acorrala a Guillermo, quien descarga toda la bronca, todo el temor, todo el amor en ese cuerpo que adora.
Yacen acomodados en la bañera, entrelazados de piernas y brazos, Pedro descansa su cabeza en el lugar que más le gusta, el cuello de Guillermo y sonríe.
- Cielito, si no salimos ahora, nos vamos a congelar – le dice besándole la frente
- Abrazado a vos, es imposible sentir frío pero sí tengo hambre ¿habrá algo para picar en la heladera? –
- Sos un atorrante precioso, dale, levantate que busco ropa para ponerme y te preparo algo rico –
Guillermo se viste y Pedro ya lo espera en la cocina, al verlo ese cabello mojado, ese perfil  y esas manos lo atraen irremediablemente hacia él abrazándolo por la espalda, besándole el cuello – no existe nadie más para mí en este mundo, que no seas vos Pedro – y vuelve a besarlo con la misma intensidad y con la misma entrega, la comida puede esperar.   





9 comentarios:

  1. Me encanta celos, son tan ellos, asi me los imagine juntos,... es un placer leerte!! Gracias por todo!!

    ResponderEliminar
  2. Juliana me encantan los celos de Pedro......Hay José que mal te portaste.....Sabes creo que si de verdad estuvieran juntos(para mi lo están) su vida seria así....celos muchos celos.....y mirá Graziani jajajaja como lo persiguen los muchachos....la verdad CELOS es una luz en el camino,un rayo que ilumina mi alma y me alegra la vida....Gracias....son hermosos......Mirta.

    ResponderEliminar
  3. Delicioso tu relato, cómo nos gusta el tema de los celos July! Es pimienta para esta historia... yo no entiendo cómo no lo mató, después de escuchar a través de la puerta semejante proposición... y de haber visto previamente las manos rozándose... es muy fuerte! Pedro estaba en un día zen, seguramente jajaja Se me hizo corto, la combinación celos+momento amoroso de reconciliación siempre es un cóctel exquisito... te felicito, escribís hermoso, escribí más! Beso enorme

    ResponderEliminar
  4. Juli sos colozal amooooooooooooooooooooooooooooo tus celos y me leíste la mente pero el corazón me los andaba reclamando Grosso Pedro lo tendría q desarmar a piñas al desubicado este de José jajajaaja y Grazziani vive sólo por el latir de Pedro adoro como le demuestra cuanto lo ama ...gracias amiga del alma que siga esta saga siempre te quierooooo.....majo

    ResponderEliminar
  5. ¡Ay Juli, Juli, Juli!!!! Cuanto amo tus "celos"... Son maravillosos, siempre distintos, me llevan al cielo! Los adoro porque siempre me arrancan una sonrisa sin pedir permiso. Ese Pedro azotando contra la pared a José fué lo más! Jajaja Pude verlo amiguita!!!! Y Guillermo sonriendo en la cocina al ver los celos de Pedro me derritió.. Coincido con Mirta en eso de que así hubiese sido su vida en común, celos y berrinches que terminan en altas dosis de amor! Cada día estoy más asombrada de como se distingue la forma de escribir de cada una y del efecto maravilloso que cada una provoca. Juliana!!! Adoro tus fics!!! Beso y abrazo Guilledrista! Te adoro Juli..

    ResponderEliminar
  6. jULIANA CELO ES UNA BELLEZA ME ENCANTA COMO SE PONEN LOCO UNO DEL OTRO CUANDO ALGUIEN INTERVIENE EN SU MUNDO LOS AMO A LOS DOSSSSSSSSSSSSS GRACIAS POR COMPARTIR ESTA HISTORIA,,,,,, Y POR FAVOR CONTINUALA PRONTO,,,,,,,,,,,ELDA

    ResponderEliminar
  7. POR FINNNN, BIENNNN PEDRO EN UBICAR A ESE BICHO ASQUEROSO, PLATO DE SEGUNDA DE MILLER, PERO QUE TUPE QUERER OCUPAR EL LUGAR DE CHIQUITIN LINDO.
    TRANQUI CIELITO , VOS SOS INALCANSABLE .MILLER IMITACION BARATA
    GUILLE ES, Y SERA SOLO PARA PEDRO.
    ADORO ESTOS CELOS, FELICITACIONES Y GRACIAS POR TANTO, SON UNICOS Y ESAS RECONCILIACIONES LO MAS.MONICA DE LANUS.

    ResponderEliminar
  8. Juli sos una genia!!!! Amo tus celos! Ya los estaba extrañando.. Amo a este Pedro decidido a cuidar a su Guille de todos los moscardones!!! Y ese reconciliación fue mortal!!!! Mariana

    ResponderEliminar
  9. Me encantan estos Celos Juli!!!! era hora de que alguien pusiera en su lugar a este fiscalucho!!!! y fue bastante bueno Pedro... Celos y reconciliación, combinación perfecta para ellos. Gracias!!

    ResponderEliminar