
“La incertidumbre es una margarita cuyos pétalos no se terminan jamás de deshojar.” M.Vargas Llosa
Lo despierta el timbre del teléfono. Manotea en la oscuridad y lee el escueto mensaje. “Llegué. Te llamo antes de volver. Te amo”. Mira el reloj, aún queda un cuarto de hora para que suene el despertador. Por la ventana entreabierta, el aire se desliza con pesadez, cargado con aroma a jazmines y a verano recién nacido. Tendido en la cama, relee el mensaje con la convicción de que las horas se estirarán con una cadencia de eternidad, ya no tolera un día sin él, mucho menos saberlo tan lejos. Apenas unos pocos días atrás, su mundo había sido tragado por un agujero negro, ahora brilla renovado en el firmamento de un presente venturoso. Quiere reflejar el optimismo que siente modernizando un estudio que invoca demasiados malos recuerdos. Borrar las huellas que quedaron de las oscuras horas de dolor que vivió cuando Pedro estaba muerto para el mundo. Recuerda la dedicatoria que le regalaron junto con la agenda. “Cada año que comienza, la vida da otra oportunidad”. Un impulso venido quien sabe de dónde lo anima a imaginar modificaciones que está seguro que serán bien recibidas por todos. Trata de recordar cuándo fue la última vez que renovaron algo en el estudio, y termina llegando a la conclusión que no fue en este siglo. Sonríe pensando en todas las reformas que Gabriela le propuso y él desechó como proyectos inservibles. Las limitaciones económicas ya no constituyen un problema. Pueden permitírselo porque la incorporación de Matías les ha traído un aluvión de clientes, una suerte de cartera propia que el joven abogado se trajo del estudio de Baunes. Los días de estrechez y dificultades parecen haber terminado para siempre, todos los engranajes se ubicaron donde correspondían. Las sombras del pasado se han diluído, las amenazas son un mal recuerdo. Camila se ha ido llevándose su pesado equipaje de incomprensión y egoísmo, Miguel cumple su larga (posiblemente de por vida) condena en la cárcel. En el mes que lleva trabajando en el estudio, siente que el ambiente ha virado por una onda más relajada, como si su regreso hubiera traído una armonía que antes no existía. O es el sufrimiento por el que todos han pasado, que les ha regalado una nueva forma de ver la vida dándole la importancia a las cosas que éstas realmente merecen. Sí, decididamente el próximo año será un nuevo comienzo, una vida mejor, en todos los aspectos. Recuerda la conversación que tuvo con Pedro dos días atrás. ¿Qué sería capaz de hacer por él? No encuentra nada de lo que no lo sea. La larga época de crisálida ha llegado a su fin. Empieza a vislumbrar un futuro esplendoroso, liviano, donde desplegará sus nuevas alas, sin miedo a caer, a estrellarse contra la dura pared de la realidad, ni a pensar en el tiempo, poco o mucho que tenga para disfrutarlo. Está cansado de temer, de calcular los pro y los contra, de frenarse para vivir. Un día con Pedro vale mucho más que un año sin él. ¿Quién puede estar seguro de un solo día de su existencia? Que el destino mande, ya no va a interferir.
Esa tarde los reúne a todos y les comenta sus proyectos. La noticia es recibida con entusiasmo, aunque a los pocos minutos comienzan a debatir quién va a ser el futuro ocupante del despacho actual de Guillermo.
–Yo sabía que se iban a matar por esa oficina. Estuve pensando también en éso. Va a dejar de funcionar como despacho. Trasladamos el archivo que está arriba ahí, y esta sala de reunión deja de serlo, la dividimos en dos despachos, uno para Marcos y otro para Matías. El de Gaby lo armamos adelante. La nueva sala de reuniones se muda arriba, junto al despacho mío y el de Pedro. Ah, y Beto, hoy mismo te vas a comprar un par de aires nuevos porque ésto no da para más.
-Me parece genial. –se alegra Gaby-. Y como sobra lugar podemos armar un recibidor más cómodo, con silloncitos. ¿Te parece, Guille?
-Si, vamos a necesitar invertir bastante plata pero por suerte en este momento eso no es un problema. Además, se va a revalorizar mucho el estudio.
-Yo tengo un amigo arquitecto –apunta Matías-. Nos podría ayudar. Se me ocurren unas cuantas cosas que podríamos modificar. Qué buena idea que tuviste, Guillermo.
-Si, año nueva, vida nueva chicos. Y se vienen otros cambios… más personales.
-¿Algún anuncio importante? –se interesa Marcos.
Todos lo miran expectantes, menos Matias que baja la vista.
-Tal vez, no sean ansiosos. Por lo pronto les anuncio que la semana que viene, Pedro va a volver al estudio. Después de dos años, por fin vamos a poder tenerlo de nuevo con nosotros aquí.
-Dios mío, Guille… -Gaby se levanta y corre a abrazarlo-. Qué gran noticia!
Todos tienen un sentimiento en común, de paz, de merecido descanso. El único que no acusa recibo de esa buena nueva es Matías que lo mira serio, callado.
-Bueno, a trabajar todos. Matías, traé tu notebook y empecemos.
Cuando entran al despacho, Guillermo se acomoda en el sillón y enciende su computadora. –¿Me parece a mí o vos estás raro?
-No… bueno, sí, Guillermo. En tus planes me veo un poco desplazado. Me estaba acostumbrando a ésto, a trabajar codo a codo con vos.
-No entiendo… ¿Qué tiene que ver lo que dije? Que Pedro venga no significa que ya no vamos a trabajar juntos vos y yo.
-Te equivocás. Apenas ponga un pie en el estudio, arma una valla de dos metros de alto entre tu escritorio y el mío.
-Eh… Matías… ¿Qué idea tenés de Pedro? Es una persona razonable, que en el pasado haya estado un poquito celoso de vos no quiere decir que ahora se vaya a comportar de una forma tan estúpida. Además, antes éramos solamente socios, y ahora las cosas cambiaron. Nadie va a desplazar a nadie. Todo se puede conversar amigablemente.
-No, si yo no estoy tratándolo de estúpido, por favor… Pero a veces los celos nos llevan hacia actitudes un poco injustas. No quiero que se establezca una guerra entre él y yo. Vine a este estudio porque en lo de Baunes me sentía incómodo, no quiero tener que armar las valijas de nuevo. Éso me preocupa.
-Quedate muy tranquilo Matías. Lo voy a hablar con Pedro antes de que venga, y va a quedar todo aclarado. Incluso podemos trabajar alternándonos, un poco vos con él, otro poco conmigo, no hay que ser tan rígidos. Vas a ver que todo va a marchar sobre ruedas. Y yo no quiero que te vayas, te aprecio mucho, como abogado y como persona.
Matías se queda mirándolo, pensativo. Su mirada se ha tornado triste. –Yo esperaba que pudieras sentir algo más que un simple aprecio… pero ya veo que voy a tener que perder esas esperanzas. No, Guillermo no pongas esa cara, no voy a seguir molestándote con lo mismo. Soy un tipo ubicado, ya entendí todo. No vas a tener queja de mí con respecto a éso.
-Está bien. Confío en vos. –le extiende la mano y Matías se la estrecha-. Yo te aseguro que no te vas a arrepentir de haber renunciado a Baunes. ¿Empezamos?
El día discurre sereno, la cercanía de la Navidad a tan sólo dos días parece calmar la urgencia que sienten todos por apurar los asuntos antes de la Feria Judicial y las vacaciones. A última hora, Guillermo termina de acomodar los papeles en el escritorio y está por irse cuando le viene a la mente un asunto pendiente que se había apuntado y que en las últimas horas pasó por alto.
-Hola, necesito comunicarme con el Dr. José Miller. De parte de Guillermo Graziani.
Casi no tiene que esperar, José toma el aparato inmediatamente cuando le comunican la llamada.
-¡Qué sorpresa Guillermo! Jamás imaginé que algún día volverías a dirigirme la palabra…
-Bueno, José no soy rencoroso, ése es mi problema. Ya pasó bastante agua bajo el puente. Y además, vos tuviste tu cuota de sufrimiento. Me enteré que renunciaste al Juzgado.
-Si, Guille. Era éso o someterme a un enjuiciamiento. Por suerte me dieron la opción, estoy agradecido. Ahora me va bien, no me quejo. Aquello tampoco era un lecho de rosas.
-Sí, me imagino, yo no podría hacer ese trabajo. Los ambientes corrompidos me provocan un malestar grave. Mirá… no te voy a mentir. No te llamo porque quiera retomar nuestra amistad. Eso sería una tremenda falsedad, lo que se rompió, roto está.
-No esperaba tanto. Pero te agradezco la sinceridad, igual. Es lo que siempre más admiré de vos. Aunque una vez también vos me fallaste.
-¿Cuándo? Hablamos mucho sobre nuestra relación. Sabías lo que sentía por Pedro.
-No, no me refiero a éso. Lo otro, cuando nos hiciste creer que estabas muerto. Sufrí mucho. Ya sé, me lo merecía, pero… nunca entendí por qué armaste todo ese lío. Hace apenas un mes que me enteré, como todo el mundo, de que estabas vivo. ¿Podés decirme por qué? ¿Qué fue lo que te indujo a semejante locura, Guille?
-No, no puedo ni quiero José. Es parte del pasado y de lo que no me interesa ya debatir con vos. Perdoname. Tuve, o creí tener mis razones. No importa. Tal vez me equivoqué. Pero algo relacionado con éso es lo que me lleva a buscarte ahora. Necesito preguntarte una cosa.
-Decime.
-Quiero saber qué fue de Camila. Vos tenés que estar al tanto. Es un tema que me inquieta un poco.
-Al principio hubo sospechas, pero no pudieron probar nada y quedó libre de cargos por tu desaparición. La absolvieron de lo Pedro gracias a mi declaración y la de Alberto. Quedó en completa libertad de hacer su vida. La última vez que hablé con ella fue porque me llamó para decirme que se iba a ir definitivamente a Uruguay, que unos amigos del padre le habían conseguido un trabajo allá. Si es verdad, no lo sé. Pero de esto hace casi un año y no tuve más noticias.
Guillermo suspira y siente que un peso, moderado pero cierto, se le quita de encima.
-¿Éso era en Montevideo?
-No me lo dijo, pero supongo. Allí había estado antes, cuando la hice sacar de la cárcel. Si querés te puedo averiguar. Tengo amigos allá. No sería difícil ubicarla. Me parece que me mencionó una empresa de cosmética. ¿Querés que me ocupe?
-Mmm bueno, está bien… pero no levantes la perdiz. Ignoro si se enteró que estoy de nuevo en circulación. Preferiría que por ahora no lo supiera.
-¿La decisión de pasar por desaparecido tuvo que ver con ella? ¿O me equivoco?
-No. Tuvo mucho que ver. Pero ahora no importa. Camila también sufrió bastante, supongo. Y puede haber recapacitado en algunas cosas. Solamente quiero enterarme dónde está, porque tal vez necesite contactarme con ella más adelante.
-Guillermo… Pedro nunca apareció. ¿Vos te encontraste con él?
José espera la respuesta unos cuantos segundos, cuando empieza a pensar que no va a contestarle Guillermo le responde. –No debería decírtelo pero después de todo, tarde o temprano lo vas a saber. Lo encontré. Y estamos juntos. ¿Me vas a avisar entonces cuando sepas de ella?
-Si, Guille. ¿Hay posibilidades de que algún día podamos vernos? Digo, encontrarnos y tomar un café. Como conocidos, al menos…
-No, José. Con el teléfono es suficiente. Tal vez la vida nos vuelva a cruzar en algún momento, posiblemente como abogados, nunca se sabe, ¿no? Pero lo personal, ya pasó. Los conocidos no se juntan a tomar un café, por lo general. Sólo los amigos. Te agradezco tu tiempo, y espero tu llamado.
José le responde que lo va a hacer lo antes posible y cuelga. Le queda un sabor muy amargo de esa conversación. Es un punto final tan contundente como el hecho de haberlo creído muerto. Ya nunca tendrá otra oportunidad, ni aquí ni en otra vida. Guillermo no es rencoroso, pero está dolido y tiene razón. Sólo le resta cumplir con lo que le ofreció, ubicar a esa mujer y cerrar por fin el capítulo Graziani de ese libro que el destino escribió con renglones torcidos. Cree que con el tiempo podrá lograrlo, cuando las heridas comiencen a cicatrizar y ya no le duela tanto escuchar su voz o pensar en él. Trata de animarse pensando que todos los seres humanos de este mundo tenemos que sufrir por alguien. El amor es una moneda que se lanza al viento y cuando cae descubre su cara. A él le tocó padecer, no ser correspondido. Al menos tuvo su oportunidad, piensa. Por un tiempo fue feliz, muchos no tienen siquiera ese consuelo.
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Un malestar continuo le impide dormir bien, trata de poner la mente en blanco y relajarse, y aunque lo consigue de a ratos sueños inquietos lo despiertan una y otra vez. A las cinco de la mañana, busca el celular y revisa los mensajes. Nada. Mira el último mensaje de Pedro, constata que le había escrito que iba a llamar antes de volver. A esta hora ya debería estar en el aeropuerto, a punto de subir al avión. Marca su número y en vez de oir su voz lo atiende la grabación de la compañía telefónica. “¿Ya habrá abordado?” Las dos horas restantes las pasa dando vueltas en la cama, esperando recibir algo, intentando comunicarse, pero ni una cosa ni la otra. Decide no perder más tiempo y marcharse al estudio. Cuando está a punto de salir, lo detiene Fabián para preguntarle por la cena del día siguiente.
-No sé hijo, arreglen ustedes. ¿No íbamos a pasarlo acá? Me tengo que ir.
Sale apurado y en el camino trata de encontrar excusas para el silencio de Pedro. Tal vez se le estropeó el celular o se le acabó la batería y no tuvo tiempo de llamar por un teléfono público. A veces no le damos importancia a lo que acordamos y no hacemos una llamada sin darnos cuenta que el otro está pendiente de ella. Respira hondo y se propone serenarse. Apenas llega al estudio, entra a informarse por internet de la llegada del vuelo. Aún faltan más de cinco horas, debería estar haciendo escala en San Pablo en este momento. Marca nuevamente, aunque sabe que si está arriba del avión no logrará establecer comunicación. Lo vuelve a atender el mensaje grabado. “Basta. Es un problema del aparato, nada más”. Se sumerge en los asuntos pendientes y borra de su cabeza los pensamientos que tengan que ver con Pedro. Esa mañana tiene que atender un cliente particularmente difícil, lo cual ayuda a que se olvide y dirija su mente por otros lugares. Al mediodía lo reclaman de la cocina para que vaya a almorzar, pero decide quedarse en el despacho para adelantar el trabajo. Matías le alcanza un sandwich y se ofrece a continuar la tarea por él. –No, gracias, termino con estas instancias y ya me voy. Hoy llega Pedro y quiero estar en casa temprano.
Matías trata de disimular el fastidio que le provoca ese comentario. -Los chicos están arreglando para hacer un asadito mañana al mediodía, ya que a la tarde no vamos a trabajar. ¿Vos vas a venir o te quedás en tu casa?
-No sé, esta noche te aviso. ¿Querés saber por la comida que tengan que comprar?
-En parte. También me gustaría saber si mañana es el día D. –le dice con una media sonrisa.
-No jodas Matías.
-Está bien, jefe. Todo sea por la paz y la armonía y el espíritu navideño.
-Sí. Bueno… terminé. –se levanta y junta algunos documentos para llevarse-. A lo mejor en pos del bienestar festivo mañana no vengo y me quedo a trabajar un poco en casa.
-Eh Guillermo, siempre tan suceptible. No me hagas caso, a veces digo las cosas en chiste.
-Yo también. Hasta mañana, y si no nos vemos, que tengas una Feliz Navidad. –le da un beso y un abrazo.
-Para vos también, y saludos a tu familia.
Cuando está a punto de irse lo detiene Beto para decirle que ya están terminando de organizar las cajas de champagne y vinos que recibieron de parte de los clientes.
–No Beto, no puedo llevarme eso ahora, cualquier cosa mañana lo buscamos o me lo mandás con un remis. Tengo que apurarme o Pedro va a llegar a casa antes que yo. Ah, y ojo, fijate que Marcos no se avive como acostumbra y se quede con las botellas más caras para él.
-Mañana vienen, no? Con Gaby organizamos un asado y regalitos para todos.
-Te digo lo mismo que le dije a Matías. Después más tarde aviso.
En casa lo recibe Ana que acaba de llegar para cuidar a Lautaro. Le cuenta que los chicos se fueron de compras al shopping. Sube hasta el dormitorio y se desviste, se da una ducha rápida y se pone ropa cómoda para recibir a Pedro. Pantalón de algodón y una remera liviana. La ansiedad le hace temblar las manos, ya falta poco para las tres de la tarde. Revisa los estantes que ordenó la noche anterior dejando espacio para la ropa de Pedro. Acomoda los almohadones de la cama, pasa la mano por el lado derecho, el lugar que Pedro prefiere usar. Le parece mentira lo que está viviendo. Una utopía que después de todo se convirtió en realidad. En pocas horas más el amor de su vida estará allí, durmiendo junto a él, dejando atrás para siempre un camino tortuoso y un exilio de sabor agridulce.
Los minutos pasan y el timbre no suena. Cansado de dar vueltas por la casa como un león enjaulado, sale a la calle y se queda esperando en la vereda con la espalda apoyada en la reja. A las cuatro la impaciencia y la ansiedad ya se han convertido en angustia. Entra y se pone a pensar qué hacer, ésto no es algo menor, se dice, más de dos horas para llegar del aeropuerto le parecen un tiempo excesivo. Intenta una última vez y corta cuando el mensaje echa a andar nuevamente. Disca el número del estudio.
-Hola, Gaby, haceme un favor. Llamá a Ezeiza y averiguá si ya llegó el vuelo procedente de Salvador de Bahía que hacía escala en San Pablo. No recuerdo el número, pero tenía que aterrizar a las trece y cuarenta. Llamame apenas sepas. No, estoy bien, no te preocupes. Avisame.
Ahora el temblor se ha transformado en un terremoto. Ana viene de dormir al bebé y lo encuentra hecho un manojo de nervios, mirando la pantalla del celular todo el tiempo.
-¿Pasa algo, Guille?
-No Ana. Por favor dejame solo que el horno no está para bollos.
-Uy sí, ya veo. ¿No querés que te prepare un té?
-No quiero nada, andá y tomate una siesta, por favor.
-Bueno, qué carácter…
El celular suena, es Gabriela.
-Guille, el vuelo llegó a horario sin problemas.
-¿Estás segura que era ese vuelo?
-Si, el único procedente de Brasil a esa hora. Aterrizado. ¿Algún problema con Pedro?
-El problema es… -respira hondo, siente que no termina de entrarle el aire necesario-, que ya hace más de dos horas y media Gaby, y aún no llegó a casa. Y no puedo comunicarme con él, el celular estuvo apagado todo el día.
-A lo mejor decidió pasar por otro lugar primero. No te desesperes antes de tiempo. En cualquier momento te toca el timbre. Avisame por favor cuando llegue, ¿sí? Así me quedo tranquila.
A las cinco y media de la tarde decide que no puede soportar más. Llama a Juan y le pide que apenas termine de trabajar pase por su casa, que necesita que lo ayude.
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-No te va a hacer nada bien estar así. Por qué mejor no te tomás un calmante, Guille…
Está sentado en el sofá con la cabeza entre las manos. Hace más de dos horas que Juan llegó y después de contarle todo su amigo intentó tranquilizarlo, pero fue inútil. Se da cuenta que ya no pueden seguir esperando simplemente. –Tengo un conocido que habla portugués perfecto, le voy a pedir que me haga el favor de llamar a la policía de allá y averigue. Si querés, mientras, yo intento con el Consulado argentino.
-¿El Consulado, la policía? Y qué les vas a dar, el nombre trucho de Pedro? Si llega a saltar algo y después resulta que Pedro está bien, va a tener problemas. No sé qué hacer, Juan. Porque tampoco me puedo quedar cruzado de brazos.
-¿Tenés algún número de teléfono de allá, de vecinos, amigos, algo…?
-Si, tengo de un par de amigos y el del trabajo. Pasale a esa persona que decís estos nombres y sus números. –le dice mientras escribe en un papel los datos que saca de la agenda de su celular-. Yo apenas si hablo a lo indio ese idioma, y en este estado me siento más incapaz todavía.
Un rato después Juan recibe una llamada.
-Bueno, a ver… En el trabajo le dijeron que no saben nada de Luciano desde hace aproximadamente cinco días, que está con licencia por enfermedad. El amigo del bar de enfrente dice que no lo vió los últimos días, se hizo una escapada al edificio y habló con un par de vecinos y le comentaron lo mismo. Nadie se lo cruzó. Van a contactarse con el administrador del edificio para que vaya al departamento y constate que no esté ahí.
Juan no quiere decir en voz alta lo que está pensando para no aumentar la preocupación de Guillermo, pero no pueden darse el lujo de pasar por alto nada. Si Pedro ha tenido un problema grave de salud y está solo en el departamento no hay tiempo que perder. Le extraña que Guillermo no contemple la posibilidad, aunque se hace muy difícil saber lo que pasa por su cabeza.
-Tiene que haberse cruzado con alguien, siempre hay gente dando vueltas por ahí. Pedro dijo que iba a despedirse de sus amigos. Y nadie lo vio! Juan, no puedo esperar… ¿Qué carajo hacemos?
-Llamo al Consulado y les explico a ver qué me aconsejan. No creo que vaya a saltar nada, no mientras no se ponga en marcha algo formal.
-Hacelo. Necesito saber… o me va a explotar la cabeza.
Después de realizar el llamado, se quedan en silencio, esperando. Le prometieron que en un plazo de dos horas tendrían una contestación.
-Tal vez primero deberíamos haber averiguado si viajó o no de allá para acá. Digo, para descartar algo.
-No lo veo probable, me dijo que me iba a llamar antes de subir al avión. Lo estoy llamando desde antes del viaje y ya entonces no contestaba.
-De cualquier manera si no se sabe nada es un dato que tenemos que confirmar.
Cerca de las diez de la noche reciben un llamado del Consulado en Bahía. Le informan a Juan que no hay registro de ningún Luciano Martínez preso ni hospitalizado en toda la ciudad. Se quedan callados, mirándose y absolutamente perplejos. –Bueno Guille… llamo a la compañía aérea y les pido que nos avisen si viajó o no. Al menos éso para estar seguros que sigue allá.
Guillermo asiente en silencio. Esa noche la pasan recostados en el sillón del living, esperando. No reciben respuesta de la empresa hasta la mañana siguiente. Le comunican que el pasajero no abordó el avión ni se presentó a canjear el pasaje. El asiento que le correspondía nunca fue ocupado. Más tarde los llama el conocido de Juan para contarles que lo llamaron de Bahía, la visita al departamento dio resultados negativos, estaba vacío. Juan respira aliviado. “Al menos una buena”.
Fabián les prepara un desayuno, del estudio llaman para averiguar qué pasó. Guillermo desdeña comer nada, sube despacio a su cuarto y se tira en la cama. Se queda mirando el techo por un largo rato, la angustia le corroe el pecho y le quita el aire. “Por qué otra vez, Dios… no puedo soportarlo una vez más… No permitas que pase de nuevo”. Quisiera poder llorar, desahogar el dolor que está sintiendo, pero no se atreve a claudicar, a dejarse arrastrar por la convicción de que ha sucedido algo terrible. Se esfuerza en contener el llanto y eso aumenta el malestar. Por la tarde Juan sube a despedirse, su pareja lo está esperando para pasar la nochebuena en casa de unos familiares. Le pide que acepte tomar algún tranquilizante, pero Guillermo continúa negándose. Tiene el rostro sereno pero alcanza a percibir el temblor que intenta mantener a raya y el miedo que quiere escapar por sus ojos. Lo conoce lo suficiente para intuir que la contención que se ha impuesto sólo dará por resultado una explosión de llanto y le duele no estar ahí con él cuando eso ocurra.
-Andá Juancito… gracias por todo. –Lo abraza fuerte-. Voy a tratar de mantenerme lo más calmo posible. Cualquier cosa nos hablamos.
-Mañana vengo. Para lo que necesites me llamás, cuando sea.
-Gracias.
Al bajar se cruza con Fabián que está preparando un biberón en la cocina.
-Chau Fabi, ya sabés que cualquier novedad me avisan.
-Si, papá no quiere que nos quedemos así que vamos a ir a lo de los padres de Valeria. Mi mamá se queda con él… Decime, ¿lo ves mal?
- No, mal no. Peor. Está devastado. Me voy muy preocupado. Le pedí que tome algo para tranquilizarse pero no quiere. Fijate si se puede hacer algo con éso. No sé, una pastillita sin que se dé cuenta.
Después de alcanzarle a Valeria el biberón para Lautaro, busca en la alacena el frasquito de pastillas que sabe que Ana guarda ahí para casos de necesidad. Saca una y la echa en la taza donde el té se entibia. La revuelve pensativo, preguntándose qué mierda sucede en esa casa que siempre tiene que pasar alguna cosa rara.
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-¿Está bueno el té?
-Si, hijo gracias. –Guillermo toma de a pequeños sorbos-. ¿Ya se van?
-En un ratito. Recién llegó Ana. Se va a quedar con vos, papá.
-De ninguna manera, no la quiero acá, no tiene sentido. Además ella la va a pasar como el culo y sin necesidad. Que se vaya con ustedes.
-Papá… no quiero que te quedes solo. Tal vez lo mejor sea que yo también me quede. No me iría tranquilo.
-Si querés que me sienta peor, quédense todos. Así aparte de estar mal por lo que me pasa también me siento culpable de arruinarles la Nochebuena.
-No me interesa festejar nada si vos estás mal.
-Hijo, creéme. Me pondría peor verlos acá, con las caras largas. Prefiero estar solo. Lo necesito.
-Bueno. Pero te voy a llamar después. ¿Terminaste el té?
-Sí, tomá, gracias.
Cuando su hijo sale de la habitación, alarga la mano y agarra el celular. Busca el número de Pedro. Llama otra vez. Espera. Corta. Se queda recostado con el teléfono en la mano, apretándolo fuerte. “Llamame, llamame por favor… No me dejes morir sin vos…”
Al poco rato comienza a sentir que los párpados se le cierran, se siente relajado, con sueño. Cuando Fabián sube a despedirse lo encuentra profundamente dormido. Le da un beso en la frente y le quita el celular de la mano. –Que estés bien papá. Te quiero.
En la puerta Ana los saluda y les dice que no se preocupen, que van a estar bien. Entra y busca en la heladera la carne que compró para empezar a cocinarla temprano. Atiende varias veces el teléfono, la gente del estudio está preocupada y llaman para saber si hay novedades. Piensa que después de todo, era como ella decía. Pedro Beggio siempre le trajo dolores de cabeza a Guillermo. Muchos más que los que le ocasionó ella.
CONTINUARÁ
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Era demasiado bueno para ser verdad .......pero me voy a quedar tranquila y esperare que el próximo año estés mas benevolente conmigo y brindare por ellos y por mí
ResponderEliminarMara rosas
Mara no pidas peras al olmo... y ya sabés, te banco a full eh? Besitos, muchos, muchos.
Eliminarayyyyyyyy Mary!!!!! me matas con este capitulo....puede ser que Camila otra vez esté hciendo de las suyas?? por Dioooooooooooooos que pasó con Pedro necesito saber!!! como hago ahora para esperar al proximo domingo!!!! vos no tenés piedad de esta pobre alma !!! ni de la de Guillermo.....como presidenta de esta fic exijo un resarcimiento por trabajo insalubre!!! toooooo much for me!!!!! igual te banco! lo sabés!!!! gracias por tan bella escritura!!!!! Silvana
ResponderEliminarSil gracias por tu estoica fidelidad, yo sé que pase lo que pase vas a estar ahí, en las buenas y en las malas. Eso me ayuda mucho sobre todo en estos momentos en que sé que no les gusta el curso de la historia... no soy buena manteniendo lo bello... pero me bancan como soy y eso me hace feliz... besos amiga querida, gracias. :)
EliminarYa ma parecia que era para que pasemos bien la Navidad...LPM...y ahora que paso???Mis nervios no resisten mas...juro no leerlo y ahi estoy como una idiota dando vueltas y vueltas y se que al final voy a caer y estrellarme...esta vez parece que le toca todo el sufrimiento a Guillermo porque si o si va a ir a buscar a su Pedro....Dios...que le habra pasado....en que se metio ...por favor quiero un 2015 lleno de felicidad!!!!!!!!!!!!!!!! Abrazos
ResponderEliminarLo de la Navidad fue pura casualidad, esto ya está escrito desde hace meses, pero se dio así... realmente si lo estuviera escribiendo ahora creo que no hubiera podido desarrollar la historia de esta manera, los hubiera dejado en el capítulo 7 for ever, y es cierto como me decís, ahora le toca la incertidumbre a Guille, pero... cuando no fue de esa manera? Pobrecito, no ha dejado de sufrir nunca, y falta tanto! Pero te aseguro que el día que deje de hacerlo la felicidad se va a instalar para siempre en su vida... palabra de honor. Besos!!!
EliminarPor donde empezar.. Definitivamente creo que esto es lo que yo llamo "maldad" en su máxima expresión. Iría a buscarte para agarrarte del "cogote" hasta que confieses donde está Pedro, o te dejaría como al fantasma de Canterville atadita con cadenas sin comida ni agua, solo papel y lápiz, y no te soltaría hasta que escribas un final feliz.. Jajaja! Ay Mary! Esto en parte me divierte porque vos nos hacés sufrir horrores pero andamos tachando los días en el almanaque hasta que aparece un nuevo capítulo de "Resurrección". Tenés mágia, estilo y arte... Para hacer sufrir hay que hacerlo bien y vos sos única en eso! Te felicito mujer por ese don que Dios y te ha dado.. Una vez más aplausos de pie para vos! Amo tu pluma.. No me voy a cansar de decírtelo! Abrazo Guilledrista!
ResponderEliminarComo ya te dije, Liam Neeson es un poroto, no voy a confesar porque si algo me sale un poquito es intrigar... ya que no soy buena manteniendo la armonía y la felicidad... eso te lo dejo a vos! El día que la paz se mantenga más de dos capítulos en un fic mío es porque se termina, posta! Gracias por tu apoyo Sandra, vos sabés bien cuanto hace falta. Muchos besos!!!
EliminarNo, no. no. no Mary !!!. Así no!. Cito a Guille: "al carajo te fuiste, te fuiste al carajo, innecesariamente"! Vos tenes una idea de lo laaaaaarrrgggaaaaa que fue esta semana. No llegaba más el domingo y así me vas a dejar? En vísperas de año nuevo? Eso si es verdadera Crueldad. Ves porque te pido siempre TODA la historia junta? porque no se puede con vos ;). Ya les dije que ODIO esto de los capítulos, no? Por favor! Piedad! ----- Seriamente: Genial como siempre!!!!! Que nervios! Sufro con Guille! YA lo necesito YA. Bsos Mary Que el próximo año sea bellísimo para vos y que escribas mucho, mucho, mucho para deleite nuestro !!!! Genia! Bsos Romina
ResponderEliminarNo, Romina, yo vivo en el CARAJO, jajajajajajaja!!!!!! no me fui, siempre estuve ahí! Pedile a Sandra a ver si se puede capi doble o algo así, por mí no hay problema, ya está todo escrito... la cuestión es la disponibilidad de horarios, pero a lo mejor si insistís... hablalo con la jefa! Gracias mi vida, gracias por estar a mi lado, te adoro! Besitos!
EliminarAh, Romi! feliz Año Nuevo para vos, muy muy feliz! Que se cumplan tus metas y deseos...
EliminarBueno, realmente me esperaba algo asi, pero no para tanto, todo parece un dejavú..de todas maneras me encanta la historia y espero ansiosa el otro capitulo..Gracias
ResponderEliminarAdriana, nada es lo que fue ni lo que será... siempre se me ocurre una maldad nueva jajaja, gracias, besos!!!
EliminarUffffff, volvió Agatha a full... Qué angustiante es esto!!! Y justo en Noche Buena =(
ResponderEliminarMmmm, lo habrán secuestrado? Habrá perdido la memoria? Lo habrá abducido un OVNI? =P Esas son mis hipótesis (me inclino por la del OVNI).
Lo entiendo a Guille, pobrecito... Dos veces pasar por lo mismo es mucho!!
No sé cómo voy a aguantar una semana para saber qué pasa...
Justo ahora que iba a hacer la gran reforma del estudio!!!
PS: Mientras leía tenía la tele puesta y en Canal 26 estaban pasando las mejores entrevistas, ahí apareció justo Julio hablando de la maravilla que habían construído con el "aristócrata chileno" (?) Benjamín...Del señor muyyyy mayor que iba caminando ayudado por el hijo y que le pedía que se quedaran juntos, y que el hijo le decía "está obsesionado"... Para que no digan que sólo nosotras somos las "locas"... Defraudaron a todo el mundo!!!!!!!! No sólo a la minoría twittera/cibernética...
Muy atinado el comentario tocaya.. Defraudaron a todo su publico y que se hagan cargo de eso. No somos una minoría Twittera, yo no tengo twitt y como publico me sentí defraudada. Gracias por decirlo tocaya!
EliminarLo del ovni es muy interesante, te juro que lo voy a considerar, tal vez en el proximo fic, no hay que desechar nada... abducido por un ovni mientras viajaba en el San Martín jugando al ajedrez en la hora pico... vamos sumando riqueza a la trama...jajajajajaja cuando no me vengan ideas te consulto Guilleeeeee me hacés reir tanto!!!!!!! Te lo agradezco infinitamente... Lo que decís de la novela es totalmente cierto, nos defraudaron y nadie se hizo cargo, tremendos forros (con perdón de la palabra). Te mando un beso grande y que pases un fin de año hermoso, que se cumpla todo lo bueno que pidas al brindar, gracias por ser mi amiga...
EliminarMERY auchh auchhhhhh y diezmil veces auchhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh.....peroooooo sos la AGATHA de este espacio y como te dije la semana pasada te recontra banco se que esto tiene su razon de ser aunque el corazon se me esta deshaciendo en agujeritos ...chica sos tremenda nos llevas en un subibaja emocional que no tiene fin pero.again te digo que pongas primera y sigas aunque esta ficcion este llena de onomatopeyas como auchh nooo diosss ahhhhhhhhhhhh ayyyyyyyy etc aunque estemos sufriendo como condenadas aunque te queeramos revolear por el aire jajajajaja ....te queremmos te admiramos y te tenemos una FAITH TREMENDAAAAAAA....ENORME FANTASTICA INDIMENSIONABLE MERY BUHLER.........<3........majo
ResponderEliminarJajajaja! Majo sos de otro planeta! Me hacés reir! "Aunque te queremos revolear por el aire" jajajaja ¡ Pobre Mary! (Ay! me estoy agarrando la panza de la risa que me da esto)
EliminarMajooooooooooo un día se te va a acalambrar el dedo y no te lo van a poder despegar del teclado!!! yo también como Sandra largo la carcajada con tus comentarios, por favor no me faltes nunca Majito, sin vos la vida volvería a ser gris... qué linda que sos, que maravillosa! Con Gaby se ve que hacen una pareja de película, te juro que los veo y me derrito de amor... dichosos los que tienen la suerte de conocerlos personalmente! Te deseo todo lo mejor del mundo para este nuevo año, que seas inmensamente feliz con tu bellisima flia, que se les cumpla todo lo que deseen! Lo mejor que me llevo de esta loca experiencia es haberlas conocido... me siento hecha por este año, qué más podía pedir? Ganarme la lotería hubiera estado genial, pero lo que recibí es mucho, es suficiente para cerrar el año con un tilde positivo... gracias Majo, te quiero mucho, no por lo que me escribas, sino por lo que sos... una persona con un corazón enorme y un sentido del humor brillante. Feliz año nuevo!
EliminarNaaaaaaaaaaaaaaaa esa Majo es un artista del comentario.....es una cosita para morderla ....es comestible.....Felicidades Majito.....Que poquito falta......
EliminarAy, Mary.... Sin palabras. Evidentemente soy masoquista, jajajaja- leí la fic resignada a que iba a sufrir. A medida que iba leyendo los nervios de Guille, se iban proyectando en mi. A pesar de haberme hecho sufrir en este capitulo, lo cortes no quita lo valiente.....reconozco sos una genia escribiendo, tu pluma es mágica.Gracias, por mantenerlos presentes. Tus fics son como la vida misma, una de cal y otra de arena. Que termines bien el año y que lo empieces mejor todavia. Un beso, Connie
ResponderEliminarConnie, somos una dupla perfecta entonces, yo sadica vos masoquista, gracias por tus mimos, es verdad, la vida no es toda rosa pero a veces uno leyendo quiere compensar... lo que ocurre es que a mí me sale así, no puedo forzar algo que no me nace. Soy una persona con mentalidad fatalista, y éso se refleja en la historia. Gracias por tus buenos deseos, que pases muy bellas fiestas y disfrutes con tus seres queridos, feliz año nuevo! Besos!
EliminarMala,mala,mala....maléfica.......sos una bruja.....pero igual te amo....me desarmaste.Solo espero que en algún lugar muy lejos guardes un póquito de de bondad y nos devuelvas a Pedro y a Guiie sin sufrir.....Sos muy grande ......una escritora con todas las letras pero yo sufro mucho.......te amo Mary .......y te s}deseo para el próximo año mucho amor y felicidad......Dale,dale se buenita......no me los hagas sufrir tanto........no puedo parar de llorar.....te amo.....beso y abrazo.....
ResponderEliminarMirta te tiraste a la pileta jajaja mirá que sos terrible vos... Voy a tener que poner calificación en cada capítulo, tipo "apto para todo público" o "con restricciones para personas sensibles", aunque pensandolo bien tendría que ser más específica, "prohibido para Mirta" jajajajaja, el próximo entraría en esta calificación... mejor no lo leas... desde ya te lo advierto... y después no digas que no te previne! Quien avisa no traiciona, Mirta. Gracias igual... vos sos un solcito, el problema soy yo! Te mando un beso giganteeee igual el miercoles nos saludamos de nuevo, te quiero un montón y ya sabés, leas o no lo importante es tu cariño... Besotes
EliminarNo Mary el problema soy yo.....y trataré de leer sin quejarme.......pongo un te amo y vos ya sabes que estoy muy enojada jajajajajajajajajaajaj.....y sabes yo te quiero mucho....las dos padecemos del mismo mal y vas sos más joven ,y buena escritora y lo podes canalizar por ese lado......a mi me cuesta horrores.....Es un calvario.....pero mi amor no es menos por ello....... ♥ ♥ ♥
EliminarMary llegue!!!! Al fin!! Que placer leerte querida aún en estos caps tan dolorosos, amoa Guille con todo mi corazón y verlo sufrir me angustia tanto, siento su desesperación en carne propia, donde esta cielito, por favorrrr piedad chica!!!! Que el nuevo año te haga más piadosa con. Nosotras ese va a ser ni deseo !!! jajajaja marian feliz año bella escritora!!!�� marian.
ResponderEliminarGracias Mariana! Pedí mejor otro deseo porque va a ser un deseo desperdiciado, jajjaja, ya sabés como soy! Feliz año nuevo Mariana, y espero que en enero podamos disfrutar esa sorpresita! Un beso gigante!!!!
EliminarDespuès de dos cap increibles como el 4º y 5º casi que la resoluciòn del 7º me pareciò muy liviano...còmo puede un personaje tan complejo e inquietante como Guillermo hacer planteos tan profundos,ciertos,casi desgarradores,diferentes a los que se ven en los demàs relatos del blog y pasar al cap 8º casi como si nada...es como que faltò un cap en el medio.-Considero que los relatos son de los autores y uno no debe juzgarlos,ojalà màs adelante retomes esas almas en la balanza!
ResponderEliminarLos comentarios de los lectores son particulares...sigo recordando lo que te escribi en el cap 4º sobre la "cajita de cristal".-
Hola, no había leído tu comentario del 4to., recién lo acabo de ir a ver porque no entendia nada. Tenés razón que la situación se resolvió muy pronto, aunque ya había pasado un mes sin Pedro y volver a verlo así tan jugado le movió el piso inesperadamente, después de todo Guillermo siempre tuvo esos comportamientos cambiantes en la tira, si hacés memoria vas a ver que siempre se iba de un no tajante a un sí desesperado (con Pedro sobre todo). El ejemplo más fuerte es cuando le dijo que se fuera del país, y al sig. capítulo acepta irse con él... o cuando lo echó del estudio y después aflojó ante las súplicas de Pedro... Guille quiere poner distancia pero le es imposible, lo ama con locura y aunque razona el amor lo pierde. Acepto lo que dijiste de la cajita de cristal, yo también lo siento así, pero es que hay mucho apasionamiento y nuestras almas están cargadas de dolor por lo que pasó. Gracias por leer, por opinar, me gustan mucho tus comentarios, no tengo problema en que lo cuestiones porque es lógico, cada uno de nosotros tiene un punto de vista con respecto a las cosas... en los que escribimos se refleja mucho en la historia, en los que leen en como toman eso que están leyendo. En mi fic hay ciertos altibajos, vas a ver dialogos como esos que te gustaron y tal vez otros más propios de un culebrón, salió así porque no me planteé hacer La insoportable levedad del ser sino un simple fic con aquellas cosas que a mí me gustaban... espero que sea del gusto de la mayoría aunque esa mayoría tenga una obsesión que me resulte dificil de contentar, te mando un beso y gracias PD, que tengas muy felices fiestas.
EliminarMALA, MALA, MALISIMA NO SE, NI COMO CATALOGARTE.
ResponderEliminarYA SABIA QUE DENSOS NUBARRONES ASOMABAN EN EL HORIZONTE.
SIN PIEDAD DEJAS SUMERGIDO EN LA DESESPERACIÓN A MI GUILLE, PORQUE PEDRO ES PEDRO Y NO PUEDO SOPORTAR QUE SUFRA PERO GRAZIANI ME DESARMA,ESA CORAZA DE ACERO QUE INTENTA E INTENTA PONERLE A SUS SENTIMIENTOS SE DESPLOMAN IRREMEDIABLEMENTE CON SU CIELITO. LO AMA MAS QUE A SU VIDA.
BUENO SIN SUFRIMIENTO, INTRIGA, IDAS Y VUELTAS LAS HISTORIAS NO TENDRÍA RAZÓN DE SER .
ESTA ESCRITORA SABE COMO GENERAR DESESPERACIÓN, DESCONCIERTO, INTRIGA ... BIEN AHÍ.
ADORA ESTA FIC, ALGO ME DICE QUE LA TORMENTA SEGUIRÁ. YO ESPERO TRANQUILA, ENTERA POR QUE MIRO AL CIELO Y PIDO UN DESEO: QUE MI GUILLE Y SU PEDRO TENGAN LA NOCHE MAS BELLA.
CUESTIÓN DE FE.
EXCELENTE ,LO SUYO COMO A TRAVÉS DE SU PLUMA , SE PUEDE SENTIR LA DESESPERACIÓN CRECIENTE DE GUILLE, ME ACORDE DE ALGUNAS ESCENAS EN DONDE PASABA DE UN EXTREMO AL OTRO, POR UN LADO LE DABA A ENTENDER A PEDRO QUE LO MEJOR ERA SEPARARSE, EVITARSE, Y A LOS CINCO MINUTOS SE ARREPENTÍA,Y LE DABA UN ABRAZO QUE LO DEJABA SIN RESPIRACIÓN. PERSONAJE COMPLEJO, NUESTRO GRAZIANI, DE LA CALMA A LA DESESPERACIÓN, Y SI, USTED MARY HA SABIDO CAPTAR ESA AMBIVALENCIA EMOCIONAL DE GUILLE.
P/D VOY A CITAR UNA FRASE MUY GRAZIANI " YO SE AMAR PROFUNDAMENTE, YO A PEDRO LO AMO ASÍ". MI AMORRRR. LOS QUIERO JUNTITOSSSSS.
TODA LA FELICIDAD PARA EL 2015. MONICA DE LANUS.
Gracias Moni me alegra lo que me decis y ver que pensas como yo con respecto a Guille. El jamás pudo hacerle caso a la razón, el corazón lo perdía. Era una lucha contínua. Gracias por tus bellas reflexiones y por estar ahí siempre. Feliz 2015!
EliminarSe viene la primera historia guilledra de ciencia ficción, con toques del surrealismo argentino... No se la pierda, muy pronto, en este mismo blog =P Jajajaja... Viste? Hasta en el dramatismo de este capi puse un toque de humor en mi comentario... De alguna manera hay que sobrellevarlo ;-)
ResponderEliminarMe sería mucho más fácil eso que el Orient Express, al menos nadie conoce realmente como es viajar en ovni. Gracias x el humor, no tenés idea lo que me gusta y ahí donde a otras le ofende, a mi me divierte muchisimo. Seguiré atenta a tus sugerencias, un beso Guille!!!! ;)
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