
Caminaba hacia él tan solo apartado de Guille a unos pasos. Como cada noche ese sueño recurrente. El mismo dialogo con Pedro lo visitaba en la noches convencido de que había entre los dos una comunicación, de que algo su ser amado necesitaba decirle, y que no pararía hasta descubrir que es lo que esa fatídica mañana de septiembre sucedió.
_Pedro
_Hola Guiie
_Volviste, pero no entiendo esto, ya lo soñé, que está pasando…
_Nada solo que esta vez vengo a decirte que no estás cumpliendo lo que me prometiste
_De que hablas, déjate de pavadas por favor, terminemos con esto de una vez.
_Yo no voy a seguir allá, voy a encontrar la forma de que nos volvamos a ver y esta vez para siempre.
El negaba sus palabras en señal de desaprobación. Lo miraba con la misma dulzura, tranquilo y sereno como si la esperanza estuviera pronta y tan absurdo que parecía ello si ya nada podía esperar, si él, su hombre, estaba muerto. Sus sueños se asemejaban mas a una tragedia de Shakespeare que a algún mensaje que Guillermo aun esperaba.
_Yo no voy a continuar mi vida si vos no estas... a mi lado- le decía tocándose apenas su pecho
_Entonces ya no tenemos más que hablar.
_No esperá
Eran aquellas palabras desesperadas que siempre al soñarlo lo retenían y lo besaba aferrándolo fuerte contra su pecho. Pedro se dejaba llevar por sus besos, enredándose con tanta pasión a su boca.
_Quiero hacerte el amor
_No, dejame _ lo apartó en forma reacia. _Tenés que dejarme ir. No voy a poder estar en paz si no lo haces. Estás siendo muy egoísta pensando solo en tu dolor y no en mí
_ Yo egoísta…
De un tiempo acá los sueños eran rutina diaria y cada vez que despertaba las crisis nerviosas se apoderaban del él, y el pánico y la incertidumbre lo aislaban cada vez más de su vida profesional y de sus amigos. Eran poco los días que iba a dar clases a la facultad para fortuna de jóvenes abogados recién recibidos en derecho penal y en el estudio, su ausencia era completa.
Gaby ocupada como estaba preparando los detalles de su boda con Antonio se tomaba unas horas para visitarlo. Cada vez que lo veía lo aconsejaba la posibilidad de abrir su corazón a un nuevo amor. El apenas podía escucharla, su memoria era ahora piezas de rompecabezas desordenadas y por esa causa ya no medía el abismo que separaba lo real de lo ficticio, perdiendo todo contacto con la realidad.
_Pedro, Pedro no mi amor, volvé ….
_Nooo – gritó
Se incorporó contra el respaldar de su cama, agitado y envuelto en pánico, casi no podía respirar.
Fabián que estaba allí desde hacía un momento se acercó rápidamente hacia él. Guillermo se transformaba en una tempestad tan imposible de controlar, arrasando con todo lo que tuviera a su alrededor. Arrojaba con furia cada portarretrato contra el piso y en el afán de querer suicidarse tomó uno de los vidrios apuntando justo en una de sus venas.
_ ¡Papá pará! ¿Qué vas hacer? ¿Te volviste loco? - Le decía tratando inútilmente de quitarle la peligrosa arma.
_ Dejame, voy a matarme, era eso lo que esa perra asesina quería, vernos muertos a uno de los dos y lo consiguió con Pedro, pero lo que ella no se imagina es que yo ahora también lo voy a estar, vamos a estar juntos. Su plan falló chiquito.
_ ¿Estás loco? Dame eso - forcejeó, quitándoselo._ ¡No voy a permitir que te arruines la vida por una loca enferma! Ella ya pagó estando presa.
_Pero hasta cuando, seis años le dieron.
_Eso que importa, lo que ella quería era matar a su marido. Eso era, y lo hizo para verte tirado en este estado. Si querés darle el gusto, dáselo. Pero yo no te voy a seguir este jueguito Guillermo Graziani, voy a tirar esto _ le dijo levantando el vidrio afilado_ y después vamos a seguir hablando, esta conversación no se terminó acá papá.
Lisandro se sentó cómodo en la cama tratando de tomarle la presión al joven abogado. Pedro apenas se percataba de su presencia observando cada detalle de la habitación. A simple vista era sencilla, una mesa escritorio donde él dejaba su computadora junto a una ventana que daba hacia el hermoso paisaje de entrada a la casona, cubierta de largas cortinas hechas en tela de color bordó, pero lo que más había llamado su atención fue el rostro de una joven mujer tal vez de uno treinta años reflejado en la foto que apoyaba junto al velador de porcelana pigmentado de verde oliva. Nunca vio una mujer tan bella de rasgos naturales y un aire angelical en sus ojos. De un rubio dorado era su pelo con rizos que caían rebeldes hasta posarse debajo de su pecho.
_ Que mujer tan bella
Lisandro levanto la vista dirigiéndola hacia el portarretrato
_ Era Almorena mi madre, ella... _agregó en sus palabras con dificultad- murió cuando yo era pequeño, tenía dos años.
Agachó su rostro derramando una tristeza que lo desgarraba por dentro. No era fácil para él hablar de su madre sabiendo lo difícil que había sido crecer sin ella a su lado y el misterio que rodeaba la causa de su muerte y que por ende su padre se encargó de enterrar evitando cualquier estado de dolor.
Pedro tomó con dulzura sus manos, con esa ternura que él solo podía expresar, acarició su rostro procurando borrar cada vestigio de sus lágrimas.
_ Gracias, te lo agradezco - le dijo quitando despacio su mano.
_ Lo siento
_ No, no tienes porque sentirte mal... es parte de la vida
_ ¿Sucedió algo...?
_ No lo sé, mi padre se reúsa a hablar … solo...
_ ¡Auch!- expreso ante la brusquedad de Lisandro
_ ¿Perdón soy nuevo en esto , eres el primer paciente que le tomo la presión - dijo mientras apoyaba el aparato en la mesita de luz. _ De la presión estas bien.
Por unos segundos Lisandro se quedó mirándolo detenidamente. Estaba ansioso de saber quién era realmente aquel joven que viéndose enfrentado entre la vida y la muerte fue salvado por su padre. Su mentalidad de niño no tenía límites, lo imaginaba un conde dueño de una fortuna, único sobreviviente de un viaje en crucero, en tantas aventuras que hubiera emprendido con valentía acompañado de un sequito tal vez; un sirviente, su mano derecha, el que lo aconsejaba sobre cada determinación que debiera tomar y porque no también un sultán, o una especie de mago hechicero que tenía el poder de leer el destino. O quizás un polizón que escapaba de la justicia escondiéndose en un barco que hubo naufragado hacia alguna costa porteña.
_ ¿Por qué me miras tanto?
_ No, no es nada
_ Decime, no tengas miedo
_ Me preguntaba si fuiste algún conde que mi padre encontró como único sobreviviente de un accidente en barco - le decía en un éxtasis de entusiasmo.
_ ¿Tu padre no te dijo nada sobre que pasó conmigo?
_ No, él prefiere optar por ser reservado con sus cosas y más cuando involucra a pacientes
_ No, no fui nada de eso _ le contestó riendo_ Un polizón… No para nada, en verdad soy o fui …
Responder a una pregunta como esa no le resultaba fácil. Por un lado sentía como si una emoción muy grande lo inundaba el solo imaginar que en todo este tiempo su inocencia se hubiera limpiado y por el otro saber que la pesadilla continuaba aun cercando, terminaba por arrastrarlo a ese vacío y ese frio que sentía cada vez que su pasado y su presente se volvían una misma realidad.
_ Prefiero no hablar de ello ahora, apenas recuerdo lo último que sucedió. Pero dime ¿de dónde sacas tanta imaginación?
_ Supongo que fue leyendo de pequeño las novelas de Emilio Salgari, Sandokan, el Corsario Negro. Sabés, me gustaba entrar de noche a la biblioteca de mi padre cuando él y Nora no me veían y me escabullía en un rincón entre inmensas pilas de libros.
_ Fuiste muy afortunado, yo nunca tuve de niño esa oportunidad de tener así una vida normal.
_ Yo los dejé en la universidad, solo vengo aquí los fines de semana pero si tu quieres puedo conseguírtelos en alguna librería de publicaciones viejas.
_ No, vos estarás ocupado con tus estudios.
_ No me molesta hacerlo y te considero un amigo.
Pedro lo miraba como expresaba con tanta nostalgia los recuerdos de su infancia. Esa actitud tan fresca y dulce en aquel jovencito le inspiraba confianza y lo hacía sentir seguro y agradecido de haber llegado a un lugar como ese. La gente, aun sin conocerla, la percibía como seres extraños si, pero seguramente tendrían cada uno una historia que contar. Había soñado de niño llegar a un pueblo como ese, lejos de la presencia bestial de su padre, y ahora que lo estaba no deseaba apártese de allí, no hasta que pudiera buscar aclarar los recuerdos en su mente y volver a Buenos Aires dispuesto a recuperar su vida.
_ Debe ser hermoso poder tener una infancia donde crear sueños así, viajar con tu mente a lugares impensados.
_ Si, es hermoso
_ Discúlpame que te pregunte. ¿Nunca pensaste en ser escritor?
_ No, mi padre me mataría, creo que él quiere que sigas sus pasos. No me molesta, me gusta estudiar medicina
_ Yo creo que debes hacer lo que realmente sientas aunque tus propios miedos empujen hacer lo contrario. Porque va a ser tarde. Si yo hubiera hecho lo mismo.
_ Lo decís por Guiiermo.
_ Yo no te hablé de él.
_ Supongo que tuviste tu historia ¿no? Ya sé, no me digas nada, es largo de contar. Pero me gustaría…
Sus palabras se acortaron al oír que la puerta de la habitación se abría, viendo la figura de su padre entrando allí.
_ Siento interrumpirlos pero necesito hablar con vos Pedro, si nos podés dejar a solas hijo.
Lisandro solo asintió con gesto afirmativo y salió de la alcoba haciéndole un gesto cómplice a su nuevo amigo
_ ¿Puedo saber _ preguntó parándose a unos pasos de la cama _ que planea mi hijo con vos?
_Nada. Ahora que desperté, ¿vas a contarme...? ¿Cómo fue que me encontraste?
Contrario a lo que el joven abogado esperaba de él, Sebastián estaba aterrado en cómo decirle las circunstancias en que lo había encontrado. El mismo se cuestionaba todo el tiempo la realidad que se escondía detrás de las mismas. Aunque encontrar la forma de decírselo lo preocupaba aun más; Los resultados sobre la condición de salud de Pedro no eran hasta un punto, positivos. Si bien la bala solo había perforado uno de sus pulmones su corazón estaba débil. El disparo efectuado por Camila provoco imperceptiblemente una lesión en algunas de las arterias y cualquier respuesta que pudiera alterarlo modificaría su proceso de recuperación. Sin embargo, nada de esto le aseguraba riesgo de muerte. Como médico especialista en esos casos Sebastián lo sabia pero el fantasma de Almorena lo perseguía sin descanso y cada vez que enfrentaba a un paciente en esas condiciones en la que estaba Pedro, le recordaba lo que nunca había podido hacer por ella.
_ ¿Tuviste algún episodio de esquizofrenia, ataques de pánico?
_ ¿A que viene esa pregunta?
A lo visto se daba cuenta que su interlocutor no estaba dispuesto a ceder a ninguna verdad pero tampoco saldría de sus labios ninguna palabra hasta saber exactamente que realmente había sucedido
_ ¿Puedo sentarme? _ pregunto señalando hacia su cama.
_ Es tu casa
Lo miró solo un segundo para percibir el miedo que se escondía detrás de la mirada del médico.
_ ¿Pasa algo? Lo que tengas que decirme quiero escucharlo ahora. He estado inconsciente por no sé cuánto tiempo y quiero recuperar mi vida. Y no lo voy hacer hasta entender como llegue hasta acá.
Se sentó guardando silencio por unos segundos. Trataba de una vez buscar la forma de decírselo.
_ A causa de los disparos perdiste mucha sangre. Al principio cuando tuvimos que operarte para extraer las balas pensábamos que una de ellas estaba alojada en el corazón.
_ ¿Entonces? - pregunto ansioso
_ Fuiste muy afortunado, la bala solo alcanzó a perforar uno de los pulmones.
_ Pero estoy bien, dentro de unos días puedo irme...
_ No, aun no, tu recuperación va a tomar tiempo, tu corazón está débil
_ Usted me dijo que la bala solo me perforó …
_ Llevo años estudiando una enfermedad que poco se conoce _ lo interrumpió _ Catalepsia, mas precisamente. Las personas que generalmente han sufrido ataques de pánico, trastornos de personalidad entran en estados inconscientes, su cuerpo se paraliza hasta quedar como si fuera un cadáver. Mucha gente fue enterrada viva a causa de esto.
Pedro lo miro desconcertado y aterrado ante lo que acababa de escuchar.
_ Y es a este punto que quiero llegar. La fuerza con la que te dispararon solo llego a lastimar una de tus arterias. Si no fuera por el movimiento que deduzco hizo tu cuerpo al sufrir el ataque…
_ La bala hubiera ido directo a mi corazón - agrego a sus palabras
_ Y hoy estarías muerto Pedro.
_ Pero aun no me ha dicho como me encontró.
En ese momento tomó sus manos con ternura, como lo hubiera hecho un padre, lejos de ser un fin estratégico intentaba de demostrarle que podía confiar en él.
Aun sin conocerlo y a pesar de ese modo reacio que Pedro le había demostrado, sabía que detrás de ese muchachito tierno e inseguro se escondía un hombre herido, atormentado por su pasado y aunque no fuera ético ya estaba involucrado con su paciente. Estaba dispuesto a cuidarlo y ayudarlo como el padre que nunca había tenido.
_ Quiero que confíes en mí y me cuentes lo que sucedió, porque es la única forma de entender como te encontré, porque esto incluye a otra persona más.
Era evidente que no podía decirle quien era realmente y al mismo tiempo se sentía como un personaje de Alexandre Dumas sediento de venganza, obsesionado de querer acaba con Camila. Necesitaba alguien, una especie de cómplice que estuviera dispuesto ayudarlo en su plan. Pero Sebastián no era esa persona. Le dijo la verdad sobre aquella mañana hasta donde al menos podía recordar, de esa mezcla de imágenes que rondaban por su cabeza omitiendo el resto.
_ Ahora me dirás como fui encontrado.
Suspiró hondo y luego le dijo:
_ Primero quiero que escuches atentamente cual es mi trabajo para que entiendas realmente como llegaste hasta mi. Desde hace años llevo un trabajo intenso ayudando a los hospitales más carenciados que hay en el mundo. Con mi esposa, siempre que podíamos entregábamos ropa y juguetes para los niños. Fue un año atrás que había empezado a trabajar en un hospital de Buenos Aires. Me dedicaba el día completo a mis pacientes, coordinaba las operaciones. Solo me detenía para almorzar y cenar a la noche. Durante esos lapsos algunos de los enfermeros me hablaban de pacientes que habían muerto como si nada y que sus cuerpos desaparecían
_ ¿Y eso que tiene que ver? no me estás diciendo....
_ Escúchame Pedro, entiendo perfectamente que estés desesperado pero si no me dejas terminar no creo que ni vos ni yo vayamos a poder entendernos.
Sebastián hizo una pausa y luego continuó.
_ Al principio no quise creerlo pensé que se trataba de historias, mitos que suelen haber en los hospitales., hasta que conocí a Fabio uno de mis pacientes y fue ahí que empecé atar cabos.
La puerta estaba entreabierta cuando al entrar alcanzaba a ver como su paciente trataba de arrancarse los cables. Sebastián lo detuvo cuando él le dijo :
_ Viene acabar conmigo como lo hicieron con mi amigo - le dijo levantando la voz
El muchacho lo miraba con una mezcla de dolor y al mismo tiempo de odio.
_ No sé de qué me estás hablando
_ Ssí que no sabe nada - contestó riendo irónicamente
_ Soy tu medico y estoy acá para atenderte no para recibir agresiones de parte tuya.
_ ¡O bien usted es nuevo acá y está lejos de saber los horrores que se hacen en este maldito hospital o piensa que soy un estúpido y voy a creer en usted, cuando debe ser uno de los que asesino a mi amigo!
_ Fue ahí en ese preciso momento que relacioné lo dicho por los enfermeros. Ese muchacho hablaba con mucha convicción Pedro. Si hubieras visto el dolor que vi en sus ojos.
_ Primero dime cómo te llamas y después me vas a contar con calma lo que le paso a tu amigo
_ ¿Usted cree que soy tan tonto para decirle, cuando usted sabe perfectamente que le pasó?
_ Estás muy lejos de conocerme.
El joven dudo unos minutos en darle una respuesta, pero Sebastián no era la clase de ser humano que prestara a ser prejuzgado por su conducta o que requería como comúnmente se hace, conocer profundamente a la persona. El era un hombre trasparente. A pesar de sus inseguridades su carácter reacio podía dejar en claro desde el momento en que interactuaba con alguien su honestidad y la compasión que tenia por las personas.
_ Está bien - contestó - voy a confiar en usted.
_ Te escucho
_ Me llamo Fabio Schiaparelli. Mis padres no me creen, piensan que al igual que Diego soy adicto a estupefacientes, drogas, usted entiende.
_ Diego era tu amigo.
_ Diego Sambrano.
_ Me dijo que su amigo consumía heroína todo el tiempo y a causa de ello sufrió un accidente en auto, fue terrible. Estuvo mucho tiempo internado sin poder moverse por las lesiones.
_ Lo medicaban con Morfina. Sus padres no estaban de acuerdo por sus problema de adicción, Diego tampoco porque quería dejar la heroína, se lo juro, pero usted es medico sabe que la morfina calma los dolores
_ Generalmente es utilizada para pacientes con cáncer Fabio. No estoy de acuerdo ni siquiera en eso. He discutido mucho con los oncólogos.
_ Sus viejos pensaron que lo mejor era que probaran con terapias alternativas pero la médica pensó e insistió mucho en que le inyectaran Morfina en el suero. A mí me sorprendía mucho su insistencia. Al cabo de unos días iban a darle el alta cuando lo encontraron muerto de un paro cardiorrespiratorio.
Fabio no aguantaba más el silencio que había hecho durante meses, ahora se quebraba en la única persona que había sido capaz de escucharlo. Se abrazó a él dejando que el ahogo de dolor se consumieran en los brazos de Sebastián.
Según los peritos en el suero de Diego se había encontrado restos de heroína y cocaína una combinación letal me dijo Fabio llamada speed ball que termina por llevar a la muerte en forma instantánea a una persona. Ni siquiera se pudo hacer una autopsia, el cuerpo tal cual dicho por los enfermeros desapareció. Unos días después que él me confesó todo esto fui a buscarlo para ver cómo estaba y me dijeron que había muerto de la misma manera que murió Diego. Sabía que algo malo estaba pasando y los enfermeros no mentían. Por suerte recordé en ese momento de una morgue que ellos mencionaron que ahora funciona como deposito atrás del hospital fui hasta allá.
Era un galpón enorme y fue ahí que los encontré a los dos atados a una cama. Sabía que aun continuaban con vida, Fabio respiraba con dificultad y a vos por fortuna alguien se había encargado de pararte el sangrado.
_ Pero nadie te vio
_ No, la suerte estaba de mi lado. Los saqué de allí como pude. Los trasladé a una habitación con todo lo que necesitaban. Esperé al otro día y me encargué personalmente de traerte bajo un estado de coma a la capital. Una vez que la operación finalizo te trasladamos acá para que te recuperaras aunque muchos de mis colegas pensaron lo contrario, incluso mi hijo insistía que desistiera. Esperaba que despertaras para darme algún indicio.
_ No entiendo nada. ¿Cómo pude llegar hasta ahí?
_ Pero no se necesita ser médico para saber que estabas vivo, los peritos forenses lo sabían perfectamente.
_ ¿Y Fabio, que paso con él?
_ El está en otro lado, aun en coma. Solo espero que pueda despertar, vos y él son claves para descubrir que está pasando, pero escúchame, solo hasta que te recuperes voy a necesitar tu ayuda.
Al día siguiente Guille parecía más estable a diferencia de días anteriores. Tal vez como abogado planeaba alguna estrategia para evitar de cualquier manera ser observado por un médico.
Procuró levantarse temprano mientras aun estaba en pijama. Buscaba la ropa cuando oyó los pasos que venían desde el pasillo. Por las voces que se escuchaban era evidente que Fabián estaba decido hacerlo ver por un terapeuta.
_ Yo le dije doctor - dijo al entrar al habitación
Su hijo se sorprendió de ver a su padre levantado
_ ¿Qué haces levantado?
_ Buenos días, ¿no chiquito? ¿Qué hace este señor acá?
_ El doctor ....
_ Doctor Robles - contestó extendiendo su mano para saludarlo.
_ ¿El mío? _ Preguntó al responderle al gesto de saludo en un tono de desconfianza
_ Soy médico psiquiatra
_ Humm… mirá vos - expresó abriendo sus ojos. _ Si usted viene a cuestionarme sobre mi vida privada puede ir tomando sus cosas. Ahí tiene la puerta. Soy un hombre grande y he visto y pasado demasiado para que venga ahora un medico con titulo a decime como tengo que vivir. Pierde su tiempo ahí tiene la puerta le repito, baja por las escaleras la puerta de frente abre el picaporte y se va. En todo caso usted si quiere una ratita de laboratorio agarre a mi hijo que se la pasa como un zombi por toda la casa porque la novia veinte años mayor que él lo dejó.
_ Estamos preocupados, no podés seguir así. Gaby deja sus cosas para venir a verte y ni siquiera le contestás cuando te está hablando.
_ Nadie le pidió que viniera, que se quede en su casa haciendo suvenir, que se case y coman perdices. Y si vos después querés, le llevas unas flores de regalo por mí.
_ Ella lo único que está haciendo es tratar de ser feliz en vez de encerrarse en el cuarto a llorar por un hombre que ni siquiera quiere verla y vos deberías hacer lo mismo en vez de estar lamentándote porque el hombre que amaste tanto esta muerto porque la loca de su mujer lo mató. Lo siento si tu huida adolescente con tu noviecito se frustró. A todos nos dolió la muerte de Pedro y no por eso dejamos de vivir nuestra vida.
_ No tenés derecho hablarme así y lávate la boca con jabón antes de hablar de Pedro. Eso lo sacaste de la enferma de tu madre que se ve con la otra loca de mierda.
_ Ah, ahora la culpa la tiene mi vieja.
_ Huida adolescente, novio, interesante, interesante. Déjeme a solas con su padre
_ Va a ser muy difícil que le saque una palabra a este hombre doctor - le dijo al cerrar la puerta.
El médico se paró frente a él observándolo de pies a cabeza. Él solo se quedaba inmutado ante la presencia de aquel extraño hombre. Mas que un psiquiatra lo consideraba un imitador obsesionado por querer ser el nuevo Freud de la nueva era.
Bien sabia que sería difícil evadir el asunto para el cual había venido y ante aquella cuestión y siguiendo el hilo de sus palabras se condujo por si solo hacia su cama.
_ Tome aire y luego me cuenta - le dijo mientras su paciente se acomodaba.
_ De mi boca no va a salir nada.
_ Seguramente me ve como el enemigo
_ Fue mi hijo quien lo trajo no yo
_ Voy a ir directo al punto que me concierne. Su problema no es su hijo, su problema es que no sabe cómo empezar de nuevo.
_ ¿De qué está hablando?
Cruzó las piernas y al cabo de una pausa le dijo:_ Cuando perdemos a un ser que amamos es natural que sintamos que nuestra vida se desmorona, que no sepamos a donde ir.
Imagínese como si estuviera a punto de hacer un viaje y es de noche, y de repente toda las luces se apagaran y está en medio de un camino y todo se oscurece y usted no sabe qué hacer para encontrar ese lugar hacia donde se iba a dirigir.
_ Muy lindo el cuentito pero no se a donde se propone llegar conmigo. No voy hablar, ya dije. Nunca hable con nadie, ni siquiera con mi hijo de lo qué me pasaba y voy a largar todo ahora con un extraño.
_ Al contrario, es más fácil expresarse con un extraño que con una persona con la convive todo el tiempo.
La muerte de Pedro lo había transformado, es verdad. Aquel hombre taciturno y celoso de expresar sus sentimientos se había muerto junto con él. Pero por alguna razón sentía que volvía a ser el mismo de antes. Es que ya nada le importaba. Que las palabras se ahogaran. No tenía ningún caso gritar todo ese amor que lo quemaba por dentro. ¿Acaso había tenido algún sentido su confesión en aquella cena frente a su ex esposa y ese matrimonio amigo que ya resultaban unos desconocidos? No, había sido absurdo y tal vez ridículo, pensaba haber dicho algo que él y solo él debía escuchar, nadie más.
_ Debí haber me callado si eso es lo que quiere saber
_ ¿A qué se refiere?
_ A una cena a la que fui invitado por un matrimonio amigo mío y de mi ex mujer. Me atreví a decir que me divorcié de Ana porque me enamoré ... de mi socio. Lo irónico fue decirlo adelante de un extraño que después termine utilizando. No hay nada más mentiroso que eso. Hacer una confesión de amor a una persona que ni siquiera puede escucharme, y que cuando lo tuve conmigo no se lo dije. Y después terminar acostándome con un extraño.
Usted entiende, decimos, prometemos, juramos y hacemos totalmente lo contrario. Dije que lo amaba pero después me entregué a otra persona. Para que, para nada, para quedar mas vacío de lo que ya me siento.
_ Culpa, eso es. Usted se siente culpable. Se siente atrapado entre sus sentimientos por una persona que está muerta y la obligación que tiene con la vida, porque la vida continúa su curso por más que usted se haya propuesto encerrarse dentro de estas cuatro paredes y detener el tiempo como si nada hubiera pasado.
_ Si pasó y aun está el bolso ahí dentro el ropero. No pude desempacar nada. No puedo seguir, no puedo.
_ No tiene por que aferrarse al dulce encanto que le produce el sexo.
_ Usted no me conoce
_ Ya he tratado pacientes como usted. El miedo a estar solo le asusta. Sabe que un día su hijo se va ir para hacer su propia vida ..... El sexo es un arma muy poderosa para tapar ciertos miedos.
_ Yo no voy a estar con nadie porque mi hijo y mi socia me digan lo que tengo que hacer.
_ Pero sin embargo ha tenido encuentro sexuales... casual
_ Yo no voy hablar, ya le dije.
_ Ya habló
Miró su reloj y luego le dijo.
_ Bien no voy alargar esta conversación más de lo que hice
_ Me hace un favor porque no pienso ceder a los chantajes de mi hijo.
_ Usted tiene un solo problema, ya le dije. La personita en cuestión que usted omitió en nombrar, Pedro ¿no? Es su problema. Está muerto y no hay nada que pueda hacer para modificarlo, pero si puede encontrar algo en su vida que lo motive a salir de este cuarto. Piense algo que le hubiera gustado hacer y nunca se animó.
_ Estudie abogacía, no sé hacer otra cosa.
_ Lo creía más inteligente, veo que su capacidad de creatividad es... nula.
Se levantó.
_ Espere, si hay algo que no sé si me gustaría hacer, pero me haría mucho bien.
_ ¿Qué?
_ Escribir. No vaya a pensar que se me dio algún delirio de volverme escritor porque a mi esa cosas de darme a conocer no me gustan...
_ No, no, eso le va a hacer muy bien es catártico. Escriba de lo que sea, lo que se lo ocurra. Mis honorarios...
_ Se los va a pagar mi hijo con el dinero que le doy todos los meses - le dijo sonriendo con malicia. _ Un placer doctor
Dos días después Guillermo decidió salir de su cuarto y allí estaba Fabián sentado al final de la escalera esperando como él decía que el milagro ocurriera.
_ ¿ Puedo sentarme?
_ Como vos quieras .
Se sentó junto a él y le dijo:
_ No quise ser duro con vos
_ No, está bien, yo creo que también lo fui, pero me preocupé. Actuabas raro, no querías comer ni salir a ningún lado.
_ Vos sabes cómo soy hijito.
_ Si, el eterno ermitaño. Seguramente Pedro sería el único que te hubiera incentivado a hacerlo.
Por un momento se sintió culpable. Sabía que era duro para Guille tocar el tema de Pedro
_ Perdón no ..
_ No, está bien
_ Él no hubiera querido que estuvieraa así
_ Frases hechas conmigo no chiquito
_ Que frases hechas, es la verdad, si él te amaba.....
_ Mirá - expreso poniéndose serio - mejor te cambio de tema.
_ Hay algo que creo que tendrías que saber, no sé, quizás te ayude a cerrar de una vez tu historia con él. No digo que te olvides de Pedro pero tenés que seguir...
_ Andá al punto.
_ Ayer vino mamá. Iba a contarle lo del médico y por un momento yo me fui a mi cuarto a buscar algo y cuando bajaba escuche sin querer una conversación que tenia con el tío Miguel
_ Si viene de Miguel no puede ser nada bueno
_ El tema es que escuché algo que ella le decía sobre Camila, sobre esa día que lo mató a Pedro. Hablaba despacio como queriendo que yo no escuchara, claro que no sabía que yo estaba ahí. Vos sabés que mamá la visita en la cárcel. Pareciera como que Camila le dijo algo, la razón por la que le disparó a Pedro.
Guillermo sintió como si volviera a revivir todo de nuevo. Su corazón latía con tanta fuerza como si fuera desbocarse dentro de sí mismo.
_ ¿ Viejo estás bien?
Se llevó la mano contra su pecho. Apenas podía respirar.
Lo que acababa de escuchar de boca de su propio hijo era eso que tantos meses había dado vuelta en su cabeza.
_ No puedo hablar....
_ Te traigo un vaso con agua
_ No , no. ¿Vos tenes algo que hacer esta noche ?
_ No, bueno los chicos me decían de salir a ver un concierto de una nueva banda que se presentaba en el Luna Park ,pero como vos estas así.
_ Andá, sino de todos modos ibas a tener que encontrar una excusa para irte
_ ¿Y eso? mira que José no está... se fue a España
Guille se dio vuelta mirándolo desconcertado ante lo que acababa de escuchar
_ ¿Pero que pelotudes estás diciendo?
_ Bueno yo pensé, está bien.
_ ¿A vos te parece te parece venir a decir tamaña boludez?
_ Se acabo acá esto - le dijo haciendo ademan con sus manos mirando al piso. Necesito que te vayas esta noche porque tengo que hablar con tu madre.
_ ¿Querés que la llame?
_ No, yo la voy a llamar. Tu madre va a morder el anzuelo y me va a tener que decir que habló con esa loca de mierda.
La única forma que le saques verdad mentira es emborrachándola, eso si vas a tener que seducirla un poco porque mama sigue enganchada con vos y no creo que caiga fácilmente.
La idea de Fabián no terminaba de convencerlo. Quizás porque a simple vista resultaba ser un método bastante perverso pensó, mientras buscaba calmar la ansiedad tomándose una copa de vino. Y al mismo tiempo se preguntaba si no era mucho mas retorcido lo que acaba de hacer: Esperarla como todos esos años no lo había hecho con una mesa a la luz de las velas, música suave, todo perfecto para creyera que de una vez el iba amarla como ella tanto había deseado.
No, porque habría de sentirme culpable. Me calle por tanto tiempo todos estos sentimientos por el ¿para qué? por no lastimar a una mujer con la que pase veinte años viviendo una mentira y lo único que ha hecho es traerme mas problemas y la otra , la causa por la que ahora estoy así , desecho.
Y él no está. ¿ Que sentido tiene sentirme culpable?
Él aun continuaba apoyado de costado junto a la puerta de la cocina cuando oyó un sonido que venía de afuera.
_ Yo voy
_ ¿Aun estas acá? - pregunto viendo la figura de su hijo bajando a paso rápido de las escaleras
Era absurdo pensar en ese momento que hubiera querido que fuera él, el que tocara el timbre y no Ana.
_ Ah bueno - expreso al entrar - déjenme adivinar, se les revolvió la conciencia y me van a dejar volver a la casa.
_ Buen día Ana ¿Cómo estás? yo estoy muy bien si es lo que te preocupa- contesto acercándose a la mesa.
Fabián le hizo un gesto tratando de que ablandara sus palabras.
_ ¿Que son esos gestitos que se hacen entre ustedes?
_ Nada, pavadas mías. Yo ya me iba. Adiós- termino de decir al cerrar la puerta
Hubiera querido en ese instante salir corriendo de allí evaporarse de la faz de la tierra.
Tenía la mente en blanco.
Tenía la mente en blanco.
¿Como haría para seducir a una mujer que en veinte años de matrimonio jamás había tocado?
No porque no fuera atractiva sino por su verdad por esa verdad que ocultaba refugiándose en las sombras en brazos de hombres que ni siquiera amaba porque la razón que mas pesaba no era el verse casado con ella sino el dolor de haber renunciado a Juan, un amor que sufría y amaba en silencio.
_ El fantasma de Beggio volvió de la muerte e hiciste una cena para los dos.
_ No es momento de bromas, veni sentate.
Le acercó la silla. Ella no parecía inmutarse ante sus simples modos de caballerosidad que nunca había tenido.
_ Gracias, ¿puedo saber para que me llamaste?
Suspiró.
_ Todos estos días que estuve encerrado en mi cuarto pensé mucho
_ Humm
Le tomó las manos mirándola a los ojos y le dijo:
_ En vos y en mí, en lo que quiero hacer de ahora en mas, lo que quiero para mi vida
Ana lo miraba y no podía emitir palabra alguna. No podía creer que él estuviera enamorándose de ella.
_ No estés jugando conmigo Guillermo ¿Que paso con Beggio?
_ No estoy jugando Ana - le expreso.
Acerco sus labios un poco más a los de ella rozando con sus dedos más y más a su entrepierna respirándole a su boca como si fuera a besarla.
_ ¿Queres un poco de vino o estás en tratamiento? Como hace tanto que no hablamos
_ Hee, bueno servirme
La copa le temblaba en la mano y Guillermo lo disfrutaba disimulado. Ana había mordido el anzuelo.
Acercate a mi telearaña que te atraparé
_ ¿ En qué pensás ?
_ En nada Ana en nada ¿ queres mas … vino?
_ Bueno, pero la cena…
_ Aun no está lista, seguí probando es un vino muy bueno
Una horas después Ana estaba completamente embriagada, era el momento de saber la verdad.
Guille se levantó para sorpresa de ella.
_ Ahora que estas así como te gusta me vas a decir que hablaste con Camila cuando la fuiste a ver.
_ ¿De que hablas? Ahh, bueno! vos me trajiste acá para emborracharme, para sacarme la verdad. ¡¡ Rebasaste el limite !! - le grito empujando la silla hacia atrás
_ ¡¡ Y vos y esa loca de mierda me agotaron la paciencia !!
La tomó con fuerza de los brazos
_ Me vas a decir ya que paso con Pedro , vos lo sabes
_ Vas a tener que preguntarle a Camila porque ella querido fue quien le disparo
Fue al día siguiente a la cárcel de mujeres en Ezeiza.
Estaba nervioso, no porque fuera a enfrentar a Camila sino mas bien no saber cómo reaccionaría , si tendría las fuerzas suficientes para afrontar lo que ella le diría sobre aquella mañana.
Una mujer alta de quizás unos cuarentas años le abrió adentrándose desde un extenso portón que lo conducía hacia un largo pasillo a la salas de visitas
_ Perdón que vine así de improviso pero supuse que estas eran horas de visita
La guardia no le contesto mientras caminaban. Solo lo miraba seria ante una actitud que lo alteraba más. Pero tenía que estar ahí, por Pedro porque se lo debía, porque él lo necesitaba .
_ Acá es
Era un salón suficientemente grande para que las mujeres se encontrar con sus familiares.
Se sentó en una mesa en medio de la habitación quedándose unos minutos observando la puerta que conducía a las celdas. Las manos húmedas, sudando de pie a cabeza. No se reconocía. Siempre que había tenido esas disputas con Camila era un hombre seguro de si mismo y ahora parecía un niño asustado como si viviera una de sus peores pesadillas. Un deja vu que lo llevaba sin remedio a esa fatídica perdida del hombre que amaba.
Venia de hablar con la directora cuando la guardia se acerco y le dijo
_ Espere acá. No es horario de visitas pero como se trata de usted la directora hará una excepción para que pueda hablar con la reclusa.
_ Gracias , muy amable.
_ ¿ A que nombre responde? - le pregunto
_ ¿Ehh? ¿ Quien? - respondió desconcertado
_ La reclusa, la directora quiere saber a quien busca.
Guillermo no entendía como si al conocerlo le resultaba extraño que desconociera el caso
_ Pensé que sabía de que caso se trataba
_ No, con todos los casos por las que esas entran a la cárcel no se puede adivinar señor.
_ Quiero comunicarme con la señorita Camila Moravia
_ Ah, la nueva. Voy a buscarla. La llaman la princesa acá, usted sabe, hija de un juez.
Espero unos segundos. Segundos que fueron una eternidad cuando acompañada de dos guardias se paro frente a el. Los dos se miraron sin decirse nada.
_ Soltale las esposas - indico una de las guardias a la otra.
_ Pero mira quien esta acá.
Camila se sentó sin quitarle los ojos de encima mirándolo con una mirada asesina como si en el fondo le dijera que ella había ganado. Se veía segura dispuesta esperar a que dijera por que había ido a verla
_ ¿A qué viniste? ¿A burlarte de que estoy encerrada acá en una cárcel inmunda mientras vos estas disfrutando de tu libertad?
_ Acá la única asesina sos vos. Se perfectamente a donde queres llegar. Queres hacerme sentir culpable de la muerte de Pedro. Que yo tuve la culpa, que yo te empuje a que a dispararas como una perra asesina que sos.
_ ¡Si soy una asesina y que! Lo maté. ¿Que sabes vos lo yo sentí en ese momento ehh? ¡Te ibas a largar con marido con mi marido! ¡Estúpido!
_ Cállate la boca - la interrumpió - a estas mujeres no le interesan lo que pasó
_ ¿Que? ¿Qué, te da vergüenza? , el señor se siente humillado. Sabes la humillación que tuve que pasar yo con esos comentarios de mierda
_ Disculpe, la situación se poniendo muy fuerte, vamos a tener que llevárnosla
La guardia la tomo de los brazos para colocarle las esposas
_ Espere - le dijo sofocado. _Yo no vine acá para discutir con vos no me interesa perder mi tiempo con una loca de mierda como vos. Te vengo a exigir que me digas de una vez por todas que le hiciste a Pedro se que hablaste con Ana ¡¡que mierda paso!!
_ No lo recuerdo
_ ¡¡Si lo recordas!!. ¡¡decime ya!!
_ Señor por favor
_ ¡¡ Queres saber!! El muy cínico gritó tu nombre ¡¡Estupido!! ¿Sabes por que? Porque cuando le apuntaba con el arma le exigí que me dijera de quien estaba enamorado. Ahí tenes tu maldita verdad. Se murió desangrado en la pared. Ahí tenes su acto heroico.
_ No, vos sos una hija de puta, yo te voy a matar, te voy a matar.
La guardia lo detuvo sujetándolo de atrás
_ Llévatela
_ Yo estoy presa pero vos te vas quedar frustrado porque tu viajecito nunca se hizo
_ Yo voy acabar con vos, esto se va saber te voy hacer tragar esos seis años de mierda . Voy hacer que te refundas en la cárcel
_ Suélteme!
_ No vales nada.
Ahora solo tocaba esperar, el destino haría cumplir su promesa. Unir los dos caminos separados.
CONTINUARÁ
¡Dani, qué maravilla de ficción ha creado tu mente mujercita! Por un lado toda esa historia que se teje a lo lejos, Pedro que acaba de volver a la vida y que tan solo puede recordar esos últimos momentos fatídicos... Y del otro lado el dolor de Guillermo que lo creé muerto. Te confieso que tu forma de describir el sufrimiento de Guillermo es desgarrante. Por un momento tuve que parar de leer y hacer un ejercicio de conciencia para recordar que es ficción. ¿Estás leyendo mucho a la sadic which Buhler? Jajaja! Obvio que esto es un alago para las dos chicas.. Daniela, absolutamente sorprendida con esta maravilla, te aplaudo de pie! Pronto por favor el proximo capítulo!! Te dejo un abrazo inmensamente Guilledrista!
ResponderEliminar¡como me hiciste reir guacha!!
Eliminarrespecto a Guille la verdad cuando volví a mirar la novela después de lo que paso con Pedro analizaba su estado psicológico así que me guie de eso. depresivo estaba pero la Aguirre no tomo la descripción de como
se hace un duelo o la depresión en la que cae una persona. vos sabes lo que le intereso es encajarle un tipo al personaje.
después el de la cárcel si analice como el se sentiría pero lo que digo los personajes pueden llegar a tener mucha vida mas en el proceso que lo estas escribiendo.
Sin palabras felicitaciones mara rosas
ResponderEliminarSin palabras felicitaciones mara rosas
ResponderEliminarHay una atmósfera sumamente inquietante en tu relato, has sido tremendamente original al involucrar la historia de ellos con ese tema de la catalepsia y el misterio que ronda en torno a lo que pasa en ese hospital. Me atemorizó Camila también, la forma de largar su maldad con Guillermo, muy cruel y desquiciada... No se la nota arrepentida sino más bien disfrutando lo que hizo. Realmente un clima muy particular has logrado y si bien tu fic y el mío tienen puntos en común como sugiere la editora creo que el clima del relato es bien diferente y va por caminos muy separados, aunque la historia recién comienza y habrá que esperar cómo sigue. Un beso Dani.
ResponderEliminarsi, el tema de la catalepsia fue un elemento que tome para buscar una lógica para salvarlo. la ficción te permite eso.
EliminarCamila en verdad tiene una psicología bastante compleja.
por un lado yo necesito alterar su estado para lo que después quiero escribir en los siguientes capítulos.Sin embargo viste que cuando discute con Gaby después que la condenaron le dice algo justificándose y a Santiago le dice que sentía paz porque ya no tenia que preocuparse por si la iba a dejar por guille.
ella no se arrepiente y trazo un camino en hacerlo para parar el dolor pero en una forma cruel y mediocre
Daniela. Ayer lo leì pero no pude comentar. Me encanta la historia! Muy atrapante y muy bien escrita! Ese sufrimiento de Guille..... tan bien entendido y contado. Ese desgarro....me mata de dolor! Seguí asi!!!!. Espero con ansias el proximo. Besos Romina
ResponderEliminargracias romi un beso
EliminarSEÑORITA, SEÑORITA, SEÑORITA, ¡QUE PEDAZO DE HISTORIA!
ResponderEliminarEXCELENTEMENTE ESCRITA,PROMETEDORA , CAUTIVANTE, LLENA DE INTRIGAS, VENGANZA, CONDIMENTOS PARA HACER DE UNA HISTORIA, LA HISTORIA.
COMO SI FUERA POCO NOMBRAS A ALEJANDRO DUMAS Y MI CABECITA YA ESTA PENSANDO, PALPITANDO CON EL MEJOR RELATO DE TRAICIÓN DE TODOS LOS TIEMPOS. SI VA A VER TRAICION, SI LOS PERSONAJES SE VAN A SENTIR TRAICIONADOS Y SI VA A VER SED DE VENGANZA QUE SEA DE LO MEJOR.
ESPERO MAS QUE ANSIOSA LOS PRÓXIMOS CAPÍTULOS.
USTED SEÑORITA ESCRITORA TRANQUILA, QUE ESCRIBIR NO ES SOPLAR Y HACER BOTELLA,. ESPERAMOS TRANQUILAS ENTERAS LOS CAPÍTULOS POR VENIR, QUE ESPERO SEAN UNOS CUANTOS.
DE SER POSIBLE, QUIERO MUCHA PASIÓN, SED DE JUSTICIA, SED DE VENGANZA, Y TODO EL AMOR QUE ELLOS CON " ESTO" " LO NUESTRO" SON CAPAZ DE GENERAR.
GRACIAS POR TANTO.MONICA DE LANUS.
gracias moni.
Eliminarvoy hacer varios capítulos
que linda se va poniendo la historia dani mucha expectativa de como va a seguir muchas gracias por la dedicacion el tiempo y la bellisima historia q nos regalas,me encanta ver mezcla la medicina con lahistoria de ellos captaste mas mi atencion...besos ...majo
ResponderEliminarmuchas gracias chicas por los comentarios. la verdad que me doy cuenta con ustedes la sensación que produce la historia y todo lo que están generando los personajes.
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