
_¿Entonces porque caídos?
_Porque bajaron a la Tierra.
Porque se hicieron humanos abdicando a su naturaleza angelical para salvar un
grupo de almas.
_ ¿Era necesario que el primer
ángel sufriera de esa manera?
_Vos tenés la respuesta, la sabés.
¿Crees que si ella no moría se hubiese
podido cambiar la historia de las otras almas que formaban parte de esa
hermandad?
Pedro se queda pensando, había
imaginado una leyenda dulce y armónica tratándose de ángeles pero el relato le
había dejado un sabor amargo. Esa noche de sábado lo había hostigado hasta el hartazgo
para que terminara la historia. Mientras cumplían a rajatabla el ritual de
preparar la cena y compartir una copa de vino, ante la insistencia de Pedro,
Julio le había contado algo más.
_Cuenta la leyenda que el primer
ángel se encandiló con ese grupo de jóvenes que había conocido en el bar y como
todavía no había recibido órdenes precisas acerca de su misión en la Tierra se
quedó con ellos, no solo esa tarde sino también el resto de los días. Todo el grupo lo había recibido con alegría,
era un ser irresistible, sobre todo por su bondad. El día que los conoció y se ahogó con el humo
del primer cigarrito, se había quedado con ellos bebiendo cerveza hasta entrada
la noche. Todo le provocaba curiosidad, los miraba uno por uno, eran jóvenes y
hermosos, pero si alguien capturó su atención fue la chica de cabellos muy cortos y ojos
oscuros que tenía un punto de luz en su nariz.
_¿Qué es eso?_ le preguntó.
_ ¿Esto?_ Ella señaló el pequeño
brillante que resaltaba sus rasgos de camafeo.
_ Si, ese puntito de luz que
tenés en la nariz.
Ella se rió y cientos de
cascabeles sonaron con su risa. _ Es un piercing, un arito.
_ ¿Y porque está en tu nariz?
Ella volvió a reír y la noche se
hizo a un lado, solo quedaron ella y su sonrisa _ ¿Y por qué no podría estar en
mi nariz?
_¿Eso no va en las orejas?_ Esa
vez ella se tomó el vientre con las manos al soltar la carcajada que lo dejó
pensando si él le resultaba gracioso o estúpido.
_¡Sos un ángel!_ Le dijo. Él era
tan inocente que pensó que ella lo había descubierto.
_ ¿Cómo te diste cuenta? _ Definitivamente
la encandiló y la enamoró con esa frase dicha sin intención. El mundo que ella
conocía no era un lecho de rosas, ni siquiera esos amigos con los que compartía
horas y horas, día tras día y cerveza tras cerveza, eran suficientes. Se
enamoró de él esa misma noche, nada era tan grato como su mirada. Ella, sus
vacios más profundos y todos sus temores sintieron que Dios le estaba enviando
un regalo que compensaría tanta soledad. Hasta los amigos tenían un precio en
las condiciones que vivía y el costo era ser parte de esa hermandad al precio
que fuera.
Cuando las primeras cervezas lo
embriagaron se dio cuenta que no sabía dónde
iba a dormir y preguntó por algún alojamiento. _ ¿Te estás escapando de alguien
o de algo?
_No, lo estoy buscando, pero todavía
no sé donde está._ Respondió pensando en su misión. Pero ellos escucharon lo
que quisieron escuchar. Ella pensó en el amor y los demás pensaron en un lugar
en el mundo que lo identificara. Todos le abrieron las puertas deseosos de
tener un miembro más que oxigenara la manada.
Eligió dormir con ella, pero consciente
de los riesgos que corría no se quitó la ropa y su durmió sobre un sillón como
lo que era, durmió como un ángel. Ella lo tomó como una galantería. Él como lo
que correspondía hacer.
Esa noche Dios preguntó al
segundo ángel. _ ¿Cómo le va?
_No sé qué decir, supongo que
bien.
_¿Qué significa suponer?
Dudó, no quería hablar de eso, no
podía traicionar a un compañero pero como no estaba haciendo nada malo trató de
ser sincero. _ Está durmiendo en su casa, pero no con ella.
_¡Perfecto! _ Dijo Dios. _Mañana
nos vemos. Y recuerda lo acordado, pase lo que pase, veas lo que veas, no hagas
contacto con él, no trates de intervenir. Solo acompáñalo en los momentos
difíciles. Quédate a su lado y hazle sentir tu presencia.
Cuando llegó la mañana, el
argumentó salir a buscar trabajo y ella volvió a su rutina diaria, un jefe
despreciable y el maltrato de la vida esperando la noche, los amigos, el bar,
el alcohol y algo más.
Casi le leyó los pensamientos y
supuso que ese algo más podía ser él. Pero llegada la noche se dio cuenta que
estaba equivocado.
Como no tenía nada que hacer
caminó todo el día investigando un poco más sobre la especie humana. Sentía el
cuerpo fatigado y la mente agotada de deambular sin rumbo fijo y cuando los
volvió a ver tenía un par de ojeras bien marcadas. Ellos se miraron y decidieron
que era hora de integrarlo a la hermandad. La encargada fue ella que lo llevó
lejos, donde nadie podía verlos y le ofreció un poco de polvo de estrellas.
_Esto no es polvo de estrellas,
yo conozco las estrellas.
_No pasa nada, _ le respondió _
es solo diversión. Mañana cada uno seguirá con su trabajo y con su vida, es
solo diversión.
Así pasaron algunos días. El
primer ángel caía en la peor de las pesadillas y el segundo ángel miraba de lejos angustiado porque
las órdenes eran claras, no debía intervenir. Su par se convertía poco a poco
en un despojo humano, no dormía con ella pero pasaban las noches enteras
consumiendo cocaína. Era un ángel caído y el segundo ángel lamentó amargamente
su destino.
Los días siguieron pasando y
mientras el primer ángel se había abandonado a los placeres de la vida
terrenal, olvidando que traía una misión ya que Dios nunca más se había
comunicado con él, el segundo ángel observaba
atormentado, no podía intervenir y su compañero se perdía cada día un poco mas…
Pero esa noche fue la peor, lo vio
enamorado. Lo vio quitarse la ropa lentamente y dejarse seducir por los
encantos de ella, era tan joven y tan bonita, tan frágil y tan maltratada que
ni se atrevió a juzgarlo. La verdad era que ella era demasiado frágil. Nunca
llegaron a consumar el encuentro porque su cuerpo no pudo soportar el ritmo que
ella misma le imponía intentando evadirse de las cosas que la lastimaban y esa
noche de verano se sintió mal, comenzó a hablar confusamente y su cuerpo dejó de responder a los mandatos de la mente. El cargó su cuerpo
inerte entre sus brazos. Los miembros del hospital lo intentaron todo y aun en
medio de amenazas no lograron separarlo de ella que minutos antes del amanecer
murió entre sus brazos. El segundo ángel se mantuvo a su lado en silencio.
_ ¿Por qué me contás algo
tan triste? _ Le pregunta angustiado.
_Porque así es la leyenda y así
es la vida, pero esperá que no terminó.
Él caminó hasta la orilla del
mar. Sin ella ya nada tenía sentido. Se persignó tres veces y avanzó entre las
olas buscando morir. El segundo ángel desoyendo las órdenes que Dios le había
dado le gritó, pero él no pudo escucharlo. Lo siguió, pero no pudo tocarlo. Impregnado
de angustia clamó al Creador y le rogó por unos pocos minutos de una vida
humana.
_ ¿Para qué?_ Preguntó Dios
_Para que no cometa el peor de
los errores. Va a terminar con su vida.
_No puede, es un ángel.
_Entonces con más razón, para ser
los brazos que lo levanten cuando no pueda levantarse solo, para ser el alma
que lo acompañe cuando no sepa por donde seguir, para ser su cireneo y cargarme
su cruz ahora que está cayendo bajo su peso. Te lo ruego, no lo dejes terminar
así. _Por primera vez el segundo ángel se atrevió a desafiar su misión._ ¿Para qué me mandaste con él si no puedo hacer
nada? _ Le gritó receloso_ Preferiría estar en su lugar. Esto es una tortura. Ver
sufrir a alguien y no poder hacer absolutamente nada más que observar, es desgarrador. Basta, no lo puedo soportar.
Te he fallado, pero no quiero seguir con esto. Me considero un ángel caído,
pero lo que me pides es demasiado.
Dios sonrió y el segundo ángel se
volvió humano, sin dudarlo fue por él pero ya estaba demasiado mar adentro.
Nadó con todas sus fuerzas hasta que pudo alcanzarlo, de haber sido humanos
iban a una muerte segura, las olas se los llevaban a los dos, pero le quedó el
consuelo de no dejarlo terminar el camino en soledad, lo abrazó y lo contuvo hasta
que la luz los rescató.
Cuando todo pasó se vieron en la
presencia de Dios que no dejaba de sonreírles, pero ellos se sentían dos
ángeles caídos y no atinaban a levantar sus rostros de luz.
_Acaban de salvar tantas almas
como no pueden imaginar. _ Le dijo Dios.
Julio seguía con su relato
mientras Pedro lo miraba sin entender porque había elegido contarle esa
historia._ En la Tierra un grupo de almas que eran seis y habían sido siete,
empezaban a ser cinco con mucho dolor. Ella
murió a causa de las drogas y él se mató
por ella. La cocaína se había cobrado con dos vidas el placer que les había
dado y ellos lo entendieron. En la Tierra cinco almas cambiaban el rumbo de sus
pasos, una se recibió de médica y salvó muchas vidas, otro se hizo pastor y
asistió a numerosas almas. La otra chica estudió enfermería y alivió diversos
tipos de dolores. El cuarto fue docente
y enseñó a sus alumnos no solo matemáticas, sino también acerca de los caminos
confusos de la vida.
_¿Y el quinto que hizo?
_El quinto fue político.
_ ¿Político?
_Si, ese no entendió nada.
_ ¡Julio!
Se rió por un momento pero al instante
su mirada se ensombreció._ El quinto es actor, Pedro.
Los músculos de la cara acusaron
el golpe, flaquearon y se desvanecieron ante el impacto. _ ¿Amor, eso te pasó a
vos?
Sus ojos se humedecieron. _ Algo
parecido.
Pedro se acerca a él. _Contame.
_No ahora no, esperá. _Lo ve
quebrase. Se cubre los ojos con una de sus manos mientras con la otra se
sostiene de la mesada. Las lágrimas rebasan pese a su esfuerzo y se desmadran
por el rostro. Pedro se acerca en silencio y tira de él lentamente hasta
juntarlo a su cuerpo. _ No pasa nada, amor. Desahogate tranquilo. _ Julio es
Julio y se repone rápidamente de ese momento de fragilidad. Pedro le sirve un poco más de vino, enciende
un cigarrillo y se lo pasa. _ ¿Me querés contar? Creo que te haría bien, pero
si queres esperar, te entiendo. Lo podemos hablar cuando sea, pero estoy seguro
que si sacaste esto a la luz es porque
necesitas que lo hablemos.
Hace un esfuerzo que no alcanza
para mucho. _Yo pertenecí a una hermandad. Éramos siete, cuatro chicos y tres
chicas. Ellos eran la única pareja que había en el grupo, los demás éramos solo
amigos. Todos consumíamos, pero éramos tan jóvenes que pensábamos que podíamos contra
todo. Hasta con la muerte y nos equivocamos.
Ella murió de una sobredosis y a él
no lo vimos mas. Tal vez la amaba demasiado, se encerró en su casa y decidió consumir cocaína hasta morir. _ Hizo
una pausa antes de seguir_ Y no en
sentido figurado. Se encerró, no quiso ver a nadie más, decidió un aislamiento
voluntario. Me cansé de llamarlo, de golpear su puerta, pero nunca me atendió. Sufrí mucho por eso, era mi amigo de la
infancia, se estaba matando y yo no podía hacer nada por él. Hasta que un día me llamó y me invitó a ir a
su casa. Nos sentamos en el piso mirando una pecera inmensa llena de pececitos
de colores que eran su debilidad y me pidió que los cuidara. Quise hablarle
pero me di cuenta que era inútil, él ya no estaba en la Tierra, estaba en otro
lugar. Me contó que cada noche soñaba con ella, que llegaba a su encuentro y vestida de blanco le decía “Namasté”. Me pidió que no insistiera, que lo
dejara morir porque era eso lo que él quería. Que cuidara de sus peces y que lo
pensara de tanto en tanto. Murió esa
madrugada. Por eso inventé esta leyenda, para imaginarlos juntos en algún lugar
del Paraíso. Esas dos ausencias
cambiaron nuestras vidas para siempre. Nunca más, ninguno volvió a consumir ese
polvo de estrellas y cada vez que alguien
hizo una propuesta, llegó la misma respuesta. “Cuando volvamos a estar todos
ahí estaré”. Cada uno hizo su vida, cada
uno capitalizó a su manera el mensaje que ellos nos habían dejado. Quise
contarte esta historia porque quiero que lo sepas todo de mí, no siempre hice
las cosas bien. Tuve que cometer errores para aprender el camino. Yo soy la
quinta alma, la que eligió crear ficción para enseñarle al mundo que se puede
volar sin necesidad de polvos mágicos.
Lo abrazó con mucha fuerza y lo
sintió sacudirse entre sus brazos. Se sobrepuso una vez más y siguió
hablando. _ Unos días después de su
muerte lo soñé, atravesó mi ventana y se sentó al lado de mi cama sobre el
piso. Estaba hermoso. Un semblante nuevo, un alma a estrenar. Me dijo que
estaba bien, que la había encontrado y que nunca había sido tan feliz. Nunca sabré si fue un sueño o si pasó en
realidad, pero me dio paz, y así pude soltarlo. Me costó mucho pero lo solté,
aunque de tanto en tanto su imagen se me aparece. Yo fui ese segundo ángel que
nunca pudo hacer nada por salvarlo, lo perdí y solo tuve la posibilidad de
acompañarlo unos minutos antes de la muerte. Desde ese día odie las drogas.
_Vení. _ Lo guía suavemente y lo
obliga a sentarse. Le alcanza la copa de vino y se sienta junto a él. _Amor, la
juventud está llena de errores, es como un laberinto, aprendemos a prueba y
error. Entiendo tu dolor, pero estoy viendo algo de culpa en este recuerdo.
_Mil veces me he planteado si
podría haber hecho algo más y con el paso de los años supe que no, que era una
decisión tomada. Pero me quedó mucha impotencia. Todavía lo extraño. _ Seca las
lágrimas con el dorso de su mano y vuelve a ser el de siempre. _ Necesitaba
contártelo. _ Se miran como nunca antes se habían mirado. Han creado un nuevo
lazo entre ellos dos. _ ¿Todavía me amas después de lo que te conté?
Lo atrae contra su cuerpo y le
acaricia su espalda. _ No preguntes boludeces, te amo más que nunca. Ahora vos
te quedás acá que yo termino de preparar la cena, hoy quiero atenderte.
_No, hagámoslo juntos. Si me
mimas demasiado así como estoy no la voy a poder remontar.
_Vos movete en libertad, hace lo
que quieras, pero esta va a ser tu noche y me voy a dedicar a sanar esas
heridas como sea. Te amo.
Benjamín sabía desde la noche del
viernes que no iba a pisar el conservatorio. No iba a moverse de su lado y
menos por las clases de teatro que cada día le gustaban más, pero nunca tanto
como él.
Amanecieron sin prisa y llenos de gloria. Se permitieron jugar entre las
sábanas antes de desayunar. Por suerte Fabián llamó para avisarle a Guillermo
que comería un asado en el club con los amigos y eso les permitió seguir retozando
entre cada centímetro de piel.
Dejando la imaginación al azar es
como se crean nuevos caminos sobre un cuerpo y ese tacto es lo que marca la
diferencia entre lo que fue y lo que es, entre un pasado y un presente. Los dos
habían tenido parejas estables y amantes de ocasión, pero cada contacto, cada
roce, cada movimiento y cada orgasmo marcaban la diferencia. Benjamín inclinado sobre sus ojos recordó la
noche que caminaron juntos desde el bar hasta el auto, cuando su mirada lo
rozaba como al pasar mientras recorría las calles a su lado dejando sobre su
piel hervores de pasión que se mezclaron con su inocencia y provocaron un efluvio de atracción que ya no les
permitió soltarse. Recuerda como su sola presencia y su mirada le robaron una sonrisa transitando
las calles de ese Buenos Aires misterioso que se dejaba acunar por una brisa fresa
como si fuera una canción de cuna. La noche que lo besó por primera vez. Nunca
podría olvidar ese momento.
Desde la planicie de su almohada
Guillermo ve sus ojos sobre él. Lo primero que observa es el brillo que irradian,
después ve su rostro reflejado en ellos y finalmente en esa simbiosis que se
provoca de iris a iris, ve sus pensamientos. En las pupilas de Benjamín se
reflejan ellos dos caminando por las calles con el vértigo del primer
encuentro. Le sostiene el rostro entre sus manos y profundiza su mirada. Las introspecciones
de la mente de Benjamín desfilan como una trasparencia por sobre el brillo de
sus ojos que, como un contrapunto, destilan un candor angelical. Está recordando esa noche y las imágenes se
vuelven cada vez más nítidas a los ojos de ese hombre que solo días atrás lo
creyó todo perdido. Lo revivió todo a
través de sus pupilas que seguían fijas sobre él penetrando su alma y su
pensamiento. Vio su risa y su alegría, se reconoció mirándolo como se admira un
arcángel, revivió esa maniobra elegante con la que Benjamín detuvo el auto y
leyó el movimiento de sus labios cuando le pidió que lo besara. Parpadeó por un instante pensando que se
estaba volviendo loco, que estaba alucinando, pero al abrir los ojos nuevamente comprendió
que no era así. Ahí, en esos ojos marrones y brillantes estaba marcado paso a paso el comienzo de ese camino,
un camino que por nada del mundo quería abandonar. Lo acarició con tiempo. Se sintió bien con él
mismo por primera vez en años. Se embelesó con tenerlo con él y solo para él, y con los ojos húmedos agradeció en silencio
tanto prodigio. Lo llenó de besos, lo hizo girar hasta que los cuerpos
cambiaron de posición. Esta vez eran sus
ojos oscuros los que caían con todo su peso sobre los ojos dóciles de Benjamín
y se tomó todo el tiempo del mundo para hacerle el amor buscando entre roce y
roce su mirada, entre beso y beso sus pupilas. Le dijo cosas que nunca le había
dicho a nadie, levantó vuelo como las aves usando lo que él le inspiraba como
la fuerza de sustentación y le dejó un juramento sobre la piel.
Esperó a que terminaran de cenar
y dejó el tema a su libre albedrío para que lo retomara cuando se sintiera
seguro, pero llegada la sobremesa entre el café y el whisky vio que en lugar de
abrirse se retraía y volvió a sacar el tema él. _ ¿Por qué consumían cocaína?
_No se Pedro, creo que porque éramos
jóvenes. Unos chiquilines que abusaban de la vida pensándose inmortales. _
Medita un momento y agrega. _ La usábamos para hablar. Si me preguntás hoy y con una visión
diferente de la vida, creo que éramos unos angustiados crónicos. Nos sentíamos
incomprendidos y la usábamos para comunicarnos. Pasábamos noches enteras
aspirando líneas, bebiendo alcohol y fumando. Hablábamos como loros parlanchines
y en ese momento creíamos que eso era lo mejor que nos podía pasar. Hoy estoy
convencido que si algo como lo que pasó no pasaba, nos moríamos todos.
_Lo sentís como un legado…
_Si, así lo siento, tal como lo dijiste, un
legado. Como si ellos hubiesen hecho un pacto con el cielo de dar la vida a
cambio de los que quedamos y me dejó una sensación de deuda eterna.
_No sé si te va a servir lo que
te voy a decir, pero soy un convencido que la vida es un libro que viene con
una página impresa y otra en blanco para
escribir a puño y letra. Que el día de nuestra muerte está marcado como el de
nuestro nacimiento. Eso que pasó de alguna manera estaba escrito, no hay víctimas
ni victimarios.
_Si puede ser, de todas maneras, si no te molesta preferiría que no sigamos con
el tema. Quería que lo supieras, eso es todo.
_Está bien. Ya te entendí. _ Pedro
se sonríe apoyándose en su hombro. _ Demos vuelta la página. ¿Viste que
Benjamín no fue hoy al conservatorio?
_ No, no vi nada. Estaba lejos de
ustedes. ¿Por qué no habrá ido?
Pedro le sonríe de manera cómplice
y le guiña un ojo. _ Porque no se debe
haber podido levantar de la cama. _ Y empieza a reír.
_Levantate.
_Esperá un ratito más… _Mantenía
la almohada sobre su rostro buscando la penumbra.
_¿Cuanto más querés estar en la
cama Benjamín?
Se asoma por debajo de la
almohada y le sonríe de manera tan atractiva que Guillermo sintió ganas de
volver a hundirse en su cuerpo. _ ¿Con vos? Una vida…
_Dale, levantate. Quiero desayunar.
_¿Desayunar o almorzar? Ya debe ser más de mediodía.
Todavía no era mediodía, eran las
once y treinta de la mañana. Guillermo
preparó el café y las tostadas, Benjamín aun bostezando las untaba con el dulce
de calabaza que le había regalado su vecina. _ ¿Con que soñabas anoche? Por un
momento tu cuerpo se tensó, hasta tu mandíbula estaba contraída.
Guillermo no necesita hacer
memoria, lo recuerda perfectamente. _ Soñé que capitaneaba un barco en medio de
una tormenta.
_ ¿Alguna vez capitaneaste un
barco?
Lo mira desorbitado. _ ¿Quién?
¿Yo? Benjamín, me hago matar antes de subir a un barco. Los detesto, me
provocan fobia, no subo a un barco ni aunque esté amarrado. Llego a ver la
inmensidad del océano, la ausencia de tierra sobre el horizonte y mi humanidad
flotando sobre un casco de madera o de lo que sea y me muero de un infarto. No,
a mi dejame en el cemento, prefiero morir atropellado por un tren que navegar.
Su mente de pierde por minutos en
ese sueño confuso y perturbador. No solo había sorteado la tormenta sino que le
había salvado la vida a alguien que se enredó entre las sogas de “Revenge”. Si,
recordaba su nombre como así también las últimas imágenes que pasaron por su
mente en el mundo de los sueños. Sus manos presionando la espalda de ese
cuerpo que habían rescatado de las aguas, toda la fuerza de sus brazos obligando
al agua a abandonar los pulmones. Lo había escuchado toser y lo había visto
darse vuelta con dificultad. No se había ahogado porque no era el día marcado
para morir, nadie podría haber sobrevivido
a esa tormenta… Pero él lo hizo, como
si algún designio Divino hubiese decretado que tenía que vivir. Ese joven no
sabría hasta muchos meses después que caer del barco era algo que también
estaba escrito, tan escrito como ser rescatado por el suyo camino a Zanzibar. En
los días o meses que les costara llegar a África comprendería que Dan Larrimore
había sido lanzado por la tormenta directo a sus brazos con un propósito, con
un misión, que nunca habría podido imaginar.
La ventana deja ver tan solo la
oscuridad de la noche y un cielo encapotado. El viento del este anunciaba
lluvia y se dedicó a mimarlo el resto de la noche. Afuera comenzaban a escucharse
los estruendos de los rayos que caían a
lo lejos. El clima fue trasmutando y una brisa
fría entraba por las ventanas abiertas haciendo bailar a su paso lo que
tocaba.
Cuando terminaron el whisky Pedro se dio cuenta que Julio todavía estaba
extraño. _ ¿Y si vamos a la cama a leer algo juntos hasta que la luz del nuevo
día te saque de este estado? Tenemos todo el domingo para nosotros. Eso sí, le
leyenda de esta noche le elijo yo.
Lo miró como se mira lo más
preciado. Lo traspasó con su mirada tan particular. _ Yo sé lo que me puede sacar
de este estado. _ Le dijo repasando los contornos de su cuerpo joven y fibroso
con la punta de sus dedos. _ Me
encantaría que me leyeras un cuento, pero antes me gustaría recorrer otros
caminos _ Ya no lo dejó hablar. Lo besó incansable mientras guiaba su cuerpo con las oscilaciones del suyo. Le fue quitando la
ropa en el camino que recorrieron sin prisa dejando las prendas sobre el piso.
La boca de Pedro lo buscaba impaciente, las manos de él hacían estragos en su
piel. Cayeron el uno sobre el otro y se
besaron hasta que los labios enfurecidos los incendiaron sin piedad. Se consumieron en la hoguera que provocaron
sus cuerpos. Ardieron en ella, subieron
al cielo y volvieron a la Tierra, se besaron de todas las maneras que conocían
e inventaron algunas más. Hicieron el
amor con la turbulencia de los amantes y antes de dar por terminada la liturgia
del placer, fumaron un cigarrillo juntos. Julio fue por un poco de agua mientras Pedro
buscaba en la biblioteca algo para leer.
Volvió y se metió entre las sábanas de algodón
que con su suavidad lo mecieron mientras la voz de Pedro le leía un cuento
elegido al azar. Lo escuchaba rendido sobre su vientre y se dejaba penetrar por el timbre de su voz y la
magia de la ficción. Entrecerró los ojos y mientras lo escuchaba se quedó
dormido.
No le hizo falta mirarlo, el peso
de su cuerpo y el ritmo de su respiración le dijeron que estaba dormido sobre
él. Dejó el libro a un lado y apagó la
luz sigilosamente para no despertarlo.
Se pasó la lengua por los labios y percibió un sabor que no era el del
mar, era el sabor de la sangre que caía desde su frente. Intentó levantarse pero no logró siquiera
sentarse. _ ¿Dónde está el capitán?
La voz que le respondía era educada y vagamente gentil. _Yo soy el
capitán.
Trató de focalizar su mirada pero lo que pudo ver no era ni por asomo
el rostro del capitán del “Queen”. No
entendía que pasaba. Sentía la sangre caliente que emanaba del corte de su
sien. Unos brazos fuertes lo ayudaron a ponerse de pie y lo acompañaron hasta
un sitio seguro.
_Ha tenido mucha suerte, que haya sobrevivido es un milagro, beba esto.
_Le acercó a los labios un vaso con aguardiente que quemó su garganta inflamada
por el agua salada, provocó un ardor
terrible sobre sus labios, pero finalmente dejó una ola de calor en su
cuerpo dolorido.
_ ¿Usted me ha salvado?
_No. Lo que lo salvó fue esa soga que se enredó a su cuerpo. Hoy
debería darle las gracias a su ángel de la guarda, está vivo por milagro.
_Gracias de todas formas. ¿Podría llamar al capitán?
_El capitán esta acá. Yo soy el
capitán. Usted está en el otro barco, bienvenido al “Revenge”. Ya me presenté.
Mi nombre es John Ferrier. Trate de descansar.
_No es cierto, no puede ser cierto.
_Claro que lo es. Usted cayó del barco donde viajaba y ahora está en el
mío. No se preocupe. Lo llevaremos a tierra firme.
_ ¿Acaso no chocamos?
_Estuvimos a un minuto de hacerlo. Nos salvamos por un centímetro gracias a su
timonel, al viento que se proclamó a nuestro favor, y a mí que conducía este barco. Brinde por eso
joven, acaba de volver a nacer.
_ ¿Entonces este no es el Queen?
_Ya le dije que no, es el Revenge. Descanse. Le haré traer ropa y comida. _ La puerta se cerró tras él mientras el joven
Dan Larrimore se quedaba dolorosamente solo, con su ropa convertida en andrajos
y su cuerpo cubierto de golpes. Le costó
mucho esfuerzo quitarse los harapos mojados de encima y encontró más valor en sus
dudas que en su voluntad. Pero el cansancio lo venció y se quedó dormido.
CONTINUARÁ
Qué puedo agregar a lo que siempre te digo, Genia!!! Hacés malabarismos con las palabras y no se te cae ninguna! Hermosa la historia de Julio y los ángeles... Y por supuesto el relato del Revenge me ha dejado con un hambre tremendo! Ese capitán es tan sexy... Me enloquece (obviamente todo el que tenga el rostro de quien sabés me pone cachonda jajaja). Como pedido especial, quisiera más de esa historia... Es espectacular como la escribis, no se si sos vos o Julio Verne... Aunque Verne no tuvo la inspiración genial de una historia gay que yo sepa... Nadie es perfecto! Beso gigante y gracias por dar tanto!!!
ResponderEliminarAnte todo perdón por la demora en responder los comentarios pero como saben he tenido dificultades con internet.
EliminarMary, mil gracias por esta devolución que como ya hemos hablado, es la única recompenza que tienen las escritora del blog. Cada comentario es combustible para nuestras musas. ¡Me hiciste reir tanto! ¡Solo a vos se te ocurre compararme con Julio Verne! ¿No será demasiado? Jajaja!
Y finalmente, voy a tener en cuenta ese pedido de mas Revenge y mas John Ferrier.. Tus deseos son órdenes! Jajaja! ¡Gracias por todo! Abrazo Guilledrista ( GUILLERMINA PEDRIS)
De no creer....La verdad no se que decir......estoy impactada,maravillada,hipnotizada.......No puedo reaccionar......dame tiempo.....Veremos:La historia de Julio me conmovió.....La manera en que "decis",escribís,imaginas,pones palabras en boca de los protagonistas que hacen que yo "vea" lo que ellos cuentan....Lo de Benja y Guillermo me parece de una dulzura espeluznante.Ahora la historia paralela que contás me dejó una emoción tan grande que tengo un gran nudo en el pecho.....Indudable que sos una genia,yo nunca leí o vi nada igual.Es más "tu decir" es único.....no se parece a nada ni a nadie....Amiga mi ética me dice que debo decir lo que pienso:desde que empezó Teatro hasta ahora nunca mermó tu poesía,porque vos escribís poesía,tu prosa es poesía pura.Nunca dejes de escribir,nunca.Es tu destino escribir.Tiene que serlo.....Dios no te dio ese don para solo ponerlo en un blog....no es que esté mal digo que haces que el mundo se pierda eso tan hermoso que haces:ESCRIBIR......Que bello don se te ha otorgado no lo dejes pasar sin utilizarlo,sin darlo a conocer....Te amo ...tengo tantas ganas de abrazarte.........beso ...Chauuuuu
ResponderEliminarGracias, que hermosas palabras! Soy una convencida que Dios nos da los dones para algo, espero que en mi caso sea como vos decis, Para poder entregarle mis escritos al mundo.. Ojalá así sea. (GUILLERMINA PEDRIS)
EliminarAhora si, en casa y desde mi computadora.. de verdad muchas gracias por esta devolución tan cálida.. A veces hacen falta estos abrazos virtuales para poder seguir. No se si mis escritos merecen estos elogios, pero mi alma, mis musas y mi pluma no paran de agradecerlos. Abrazo Guilledrista!
EliminarMe encanta, estas tres historias que se cruzan me fascinan, espero con mucha pasion el proximo teatro!! Gracias!!
ResponderEliminar¡Gracias Adriana! Me hace feliz que estas tres historias cruzadas ta lleguen tanto.. ¡Abrazo Guilledrista!
EliminarBellisima historia, el relato de los angeles que cuenta Julio es muy triste pero qué hermosamente contado! teníamos dos historias en paralelo y ahora hay una tercera que pinta ser muy interesante...... que imaginación, por favor! te felicito y aguardo ansiosamente el próximo capítulo. Muchas gracias!!!
ResponderEliminarGracias Susana! Si con cuatro los hilos de la historia se entretejían solos imaginate ahora con seis!.. En el próximo capítulo prometo contarles como surgieron los personajes de Dan y John. ¡Besos y hasta el próximo capítulo!
EliminarCapitulazo Sandris!!!! Es increíble tu escritura , la imaginación y esas historias entrecruzadas, aplausos de pie para esta genial escritora!!! Marian
ResponderEliminar¡Gracias dulce Marian! Crecí imaginando fantasías y si hay algo que me hace feliz es esto, plasmarlas en este espacio y compartirlas con ustedes. ¡Abrazo Guilledrista!
EliminarSandra: Hermoso! Lo leí tempranito! Pase por las dudas por el blog y ahí estaba! Me encantó! La historia de Julio, la respuesta de Pedro y ese "salir de su estado" ;) Y obvio Guille y Benja, ahhh por favor! una ternura inmensa. Gracias! Gracias! Gracias! Besos Romina
ResponderEliminar¡Romi! ¡Gracias corazón! Te juro que los lunes pienso en vos y en eso que me dijiste, que al despertar pensás "hoy hay teatro". Espero no defraudarte nunca, sos tan generosa y tan gentil! Espero llegar con el próximo capitulo para el lunes y sino, esperenme que para el otro seguro estoy acá. Besos y abrazo Guilledrista!
EliminarParece hecho a proposito...despues de un domingo viene el lunes...anochecer y amanecer de dos escritoras que se sacan chispas...Resurreccion y Teatro...el cuento de los angeles relacionado a la vida de Julio es colosalmente hermoso...esos dos me trasmiten tanto amor que todavia no me he enganchado tanto con las otras historias....es que donde esta Julio estoy yo....y como lo contiene Pedro, como se preocupa de sacarlo de ese estado...es un tierno....Exquisitamente escrito...un beso
ResponderEliminarSi, parece hecho a propósito, pero no.. se dio así. Mary dice que ella lastima los domingos y los lunes salgo yo con mi kit de enfermería! jajaja! Esa Mary es genial! Gracias por este comentario tan lindo con el que me siento algo identificada, donde esté Julio estoy yo. Abrazo inmenso y nos vemos la próxima vez que se alce el telón! Gracias!
EliminarCuando leí el primer capítulo de Teatro, nunca jamás de los jamaces podría haber siquiera percibido adónde nos iba a llevar esta historia con tantos entramados superpuestos. Es realmente FASCINANTE! Totalmente atrapada por esa historia del pasado que empieza a despuntar.
ResponderEliminarY conmovida por "los ángeles caídos".
Bueno tocaya, ya no estamos tachando días, prácticamente estamos tachando horas a la gran cumbre ;-)
Te mando un beso enorme, parafraseando a majito, "barrrilete cósmico" =)
PS: Domingo y lunes se transformaron en mis días preferidos de la semana.
Cuando escribí el primer capítulo de Teatro, lo único que tenía en claro era que iba a jugar con algunos alternativos, que necesitaba crear una historia diferente, que quería aires nuevos porque había sufrido mucho.. Creo que esta ha sido la inspiración mas fuerte y clara que he tenido en los tantos años que hace que escribo. Sinceramente, me tiene atrapada. La historia de los ángeles caídos tiene, como tantas historias pequeños cristales de verdad.. Me emociono al contar esto. Todo un tema.. Pero bueno tocaya, como vos decis ya estamos tachando apenas horas para darnos ese abrazo Guilledrista! Te espero! Besos y gracias por tanto!!!
Eliminar"NOS SALVAMOS POR UN CENTÍMETRO, GRACIAS A SU TIMONEL, AL VIENTO QUE SE PROCLAMO A NUESTRO FAVOR. Y A MI QUE CONDUCÍA ESTE BARCO.BRINDE POR ESO JOVEN, ACABA DE VOLVER A NACER"
ResponderEliminarNO PUEDO ESPERAR HASTA EL LUNES QUE VIENE, ADELANTO YAAAAAA.
ESTE CAPITÁN ME ENAMOROOOO, YA DEJA ENTREVER SU MAL CARÁCTER, LINDO.
EL JOVEN DAN,SEGURAMENTE TODO DULZURA ¿ USTED ME HA SALVADO? DAN ES DAN. PRECIOSO.
ESTA HISTORIA MERECE UN RELATO APARTE, ¿NO?
FASCINANTE ESTOS MUNDOS PARALELOS, QUE SE CRUZAN, QUE SE CRUZARON ,QUE DEJARON HUELLAS PARA PODER AFRONTAR UN PRESENTE COLMADO DEL MAS PURO AMOR.
ESPERO TRANQUILA, ENTERA EL PRÓXIMO CAPITULO CON TAL VEZ UN ADELANTO PARA CALMAR ANSIEDADES.
NO PODÍA NO PASAR. "...DAN LARRIMORE HABÍA SIDO LANZADO POR LA TORMENTA DIRECTO A SUS BRAZOS, CON UN PROPÓSITO, CON UNA MISIÓN..." LO SIENTO, EN EL "REVENGE" SEGURAMENTE "MIRAN AL CIELO Y PIDEN UN DESEO, CONTIGO LA NOCHE MAS BELLA".
GRACIAS POR TANTO.
P/D 1 : PODES CREER QUE MI LECTURA IBA A SER LA VOZ DEL GRAN JEFE ( FELIPE PIGNA) PERO VA A TENER QUE ESPERAR PORQUE DESDE HACE UNOS DÍAS VOLVÍ A REVISAR MI BIBLIOTECA Y SI, AHÍ ESTABA, COLECCIÓN ROBIN HOOD, EL CORSARIO NEGRO,COMO PARA IR CALENTANDO MOTORES...LO QUE JAMAS HUBIERA IMAGINADO QUE EN EL RELATO AL AMOR POR EL MAR, POR LA AVENTURA, SE LE SUMARIA EL AMOR DE UN HOMBRE HACIA OTRO HOMBRE. LOS TIEMPOS CAMBIAN,LOS PENSAMIENTOS EVOLUCIONAN Y LOS PREJUICIOS SE DERRUMBAN, POR SUERTE.
¿A QUE PUERTO NOS LLEVARAN ESTAS TURBULENTAS AGUAS? YO, POR LAS DUDAS ME EMBARCO, JA, JA, JA.
EXCENTE
P/D 2 : EN LA CUBIERTA DEL REVENGE, ¿AMOR VA EXISTIR? ¿ NO? MONICA DE LANUS.
HAY MÓNICA!.. MONICA.. SOS TAN ESPECIAL.. TAL VEZ CON VOS ME MUEVE COMO DE COSTUMBRE UN DEJO DE CULPA POR HABER SEPARADO A PEDRO Y GUILLERMO, Y POR BANCARME! POR SEGUIR LEYENDO, POR CONFIAR EN MI Y EN ESTA FIC.
Eliminar¡SI! HACES MUY BIEN EN EMBARCARTE! EN ESE BARCO TAL VEZ MIREN EL CIELO Y PIDAN UN DESEO.. CONTIGO LA NOCHE MAS BELLA". PERO ES UNA HISTORIA DE REENCARNACIÓN Y POR LO TANTO HABRA AGUAS TURBULENTAS.. PERO SEGUI CONFIANDO EN MI.. ABRAZO INMENSO!!! HASTA EL PROXIMO CAPÍTULO!
Vuelvo a recalcar lo que digo TE DOY PERMISO PARA QUE TARDES EN ESCRIBIR TEATRO SI VA ASER TAN PERFECTO Y SUBLIME COMO ESTE CAPITULO FELICITACIONES te mandó un abrazo del otro lado del río
ResponderEliminar¡GRACIAS MARA! ESTO ME DEJA MAS TRANQUILA PORQUE NO SE SI VOY A LLEGAR AL LUNES CON EL PROXIMO CAPÍTULO.. NO CREO, YO ESCRIBO LOS FINES DE SEMANA Y ESTE ES EL ENCUENTRO EN BUENOS AIRES, PERO COMO DE AHI ME VOY AL MAR TE PROMETO QUE SI NO LLEGO EL OTRO LUNES EL CAPÍTULO TE PUEDE LLEGAR A HACER VOLAR! NO SABES LO QUE TE QUIERO MARA! ESPERO ESE ABRAZO CUANDO ALGUNA DE LAS DOS CRUCE EL RIO..
EliminarSandra cap increíble como siempre. Gracias x esta historia!!!
ResponderEliminarSANDRA FERNANADEZ JAMAS OSES DEJAR DE ESCRIBIR PORQUE ESE DIA IMPONEMOS DUELO NACIONAL ....TEATRO ES UNA ADICCION Y DE MIS HISTORIAS FAVORITAS JAMAS NOS DEFRAUDA Y SIEMPRE PRESENTA ESE CONDIMENTO ADICIONAL QUE LA HACE UNA HISTORIA INCOMPARABLE ....SOS UNA ILUMINADA SRA PEDRIS ESTA HISTORIA DE PIRATAS DENTRO DE LA MISMA FICCION ES UN HALLAZGO IMPRESIONANTE Y PARECE Q SUPER ROMANTICA VERDAD??......MI TOTAL Y COMPLETA A TU CAPACIDAD Y A TU AMOR POR LAS LETRAS BESO AMIGA TE QUIERO!!!!....majo
ResponderEliminar