
Ninguno de los dos hace ademán de mirarse, Guillermo
compelido por la necesidad de apartarse quita su mano del hombro de Pedro
sintiendo una puntada en el corazón. Su mente no logra procesar, sus manos
tiemblan y para ocultar esa reacción las esconde en los bolsillos del pantalón.
El silencio se vuelve denso, demandante, no sabe bien que más agregar cuando
Daniel su gran salvador, a lo lejos le recomienda acomodar las luces para
obtener mayor visibilidad. El crepúsculo hace acto de presencia, Pedro contiene
la respiración y fija sus ojos en esa maravilla. Ojalá pudiera ralentizar los
latidos de su corazón, su cuerpo manifiesta sensaciones que su mente apenas
puede comprender. ¿Qué es esto que se presenta con tanta fuerza en su vida? A
su lado Guillermo, parece padecer del mismo mal o quizá su mente le juega una
mala pasada, o tal vez sea el cansancio, o tal vez no tiene explicaciones.
Guillermo regresa rápidamente a la cámara para tomar el mando, da algunas
indicaciones a los técnicos para iluminar la escena, Pedro regresa hasta su
marca y espera que le den el pie. Nuevamente acción y la escena cobra vida,
plano largo acompañando la figura de Pedro que se mueve armoniosamente, como si
sus pies acariciaran el suelo que pisa, como si su cuerpo se amoldara a la brisa
que indiscreta asoma a la noche despidiendo las últimas luces del sol. No solo
la cámara adora a Pedro, el universo entero se rinde a sus pies, y con él
Guillermo quien emocionado apenas puede articular un corte.
- Creo que ya hemos culminado por hoy, hemos obtenido un buen
material, gracias a todos por colaborar pero ahora vayan a descansar que mañana
nos espera un arduo día –
- ¿Te parecen bien las escenas grabadas? – le consulta Pedro
dubitativo
- Sí, por supuesto, has hecho un gran trabajo, todos han
hecho un gran trabajo – y mira a su alrededor – descansen porque mañana debemos
terminar con lo que nos queda –
Los técnicos y ayudantes se ocupan de dejar todo en su lugar
para arrancar temprano en la mañana. Uno a uno se retiran a sus respectivos tráiler,
y sin notarlo Guillermo y Pedro quedan allí, separados por unos breves metros.
Ambos están como ausentes, evitando el contacto visual, Guillermo repasa las
imágenes obtenidas en absoluto silencio, siente esa presencia cerca, lo marea,
lo hace desvariar pero no quiere ahondar. Pedro finalmente lo mira, absorto en
el monitor, tantas palabras dichas, tantos gestos, tanta crudeza en sus ojos
pero que con un simple toque han quedado disueltos como partículas en el aire.
Se encamina lentamente hasta la cámara, no quiere perturbar esa comunión entre
el director y su obra, no sabe porque pero el estómago se le acalambra, las
manos le sudan, las piernas quieren correr hacia otra dirección pero su corazón
ha fijado la meta y hacia allí se dirige. Trata de calmarse y de hablarle sin
que se le note el nerviosismo en la voz
- En verdad ¿te parecen bien las escenas grabadas? No siento
conexión con el personaje y creo que podría dar un poco más de mí –
Guillermo finalmente deja de lado el monitor para llevar toda
su atención hacia Pedro, y esos ojos claros y llenos de dudas lo encandilan
- Hiciste un buen trabajo Pedro, a pesar de que como decís,
no sientas conexión con el personaje. Mañana lograremos darle forma cuando te
toque filmar con Isabel –
Pedro hace un gesto de disgusto – Ah… sí, Isabel –
Guillermo sonríe - ¿Te desagrada? – interrogándolo a su vez
con la mirada
- No me gustan sus aires de superioridad, su manía por querer
figurar, nunca conocí a alguien con tanto ego – y luego sonríe al mirar a
Guillermo, ya que si de cuestión de egos se trata, justamente es Graziani quien
se lleva todos los premios
Guillermo entrecierra los ojos, al observar cierta picardía
en esa mirada, y decide averiguar que le causa tanta gracia - ¿De qué te reís
Pedro? Juraría que en cuanto hablaste de ego, no fue precisamente de Isabel a
quien te referías – y su vista se dirige hasta esos labios carnosos para
admirarlos
Pedro alza sus cejas en señal de sorpresa “¿cómo puede ser …?” y antes de terminar
la frase su cuerpo reacciona al descubrir a Guillermo mirándole la boca. Los
calambres en el estómago vuelven, sus labios se entreabren involuntariamente,
no entiende porque reacciona así pero algo es muy claro, es indudable, le
agrada….. demasiado. Los minutos pasan y ninguno da pie de continuar con la
conversación, un encantamiento los hizo presa y no pueden combatirlo, no
quieren. Pedro siente el cambio en su respiración, su pecho pone en evidencia
el inhalar y exhalar agitados, su piel se eriza producto quizá del fresco que
se incrementa con el paso de las horas pero no es eso, es una vorágine de
sensaciones que van arraigándose en su interior que tratan de escapar y dar
rienda suelta a sus deseos. Guillermo repentinamente gira su rostro hacia el
río, como si quisiera contemplar el paisaje pero el problema reside en que ya
estaba admirando demasiado paisaje al mirar fijamente a Pedro, se reprocha el
haber bajado la guardia para exponerse casi deliberadamente a este muchacho que
lo hace desvariar. Trata de controlar el galope desesperado de su corazón,
suspira y con el rostro sereno vuelve a posar sus ojos sobre Pedro
- Mejor vamos a dormir…. Mañana nos espera un día movido,
debemos concluir con este corto antes de que me pasen factura por el tiempo de
retraso – trata de sonreír pero solo es una mueca lo que se asoma
- Claro, mejor vamos a dormir, mañana a primera hora estoy en
pie a tus órdenes – lo dice seriamente
Guillermo sonríe y ríe, Pedro se asombra - ¡¿Qué dije?! –
encogiéndose de hombros
- Nada Pedro, nada… solo que me parece raro que justamente
vos me digas que estas a mis órdenes –
- Bueno, sos el director ¿no? Así que no tiene nada de malo
decirlo –
- No, ¡por supuesto! Andá, que descanses –
- Lo mismo digo, no te quedes hasta tarde o mañana arrancamos
sin vos – y dejando al descubierto sus hoyuelos se retira dejando esa imagen
grabada en la retina de Guillermo.
Lo ve partir relajado, con ese andar tan particular, destila
charme por cada poro de su piel. Ese estilo tan aristocrático, tan sensual, tan
seductor... admira cada trazo de su cuerpo sin poder evitar que sus ojos lo
recorran con osadía, esa camisa marca su espalda y afina su cintura, y ese
pantalón…. se detiene en seco. No puede creer estar pensando en Pedro de esa
manera, con deseo, y siente la sangre correr por sus venas, quemándole cada
rincón de su ser. Ha sentido desde sus años de juventud cierta atracción hacia
los hombres, hubo un muchacho por el cual se hubiera atrevido a cruzar todos
los límites pero cuando decidió darse la oportunidad, lo rechazó. Nunca más se
puso en evidencia ante nadie, varias mujeres recorrieron su cama sin lograr
saciar ese fuego que lo consumía. Sólo con Silvina logró cierta paz pero sólo
por un tiempo, y antes de seguir con esa fachada decidió dar término a su
matrimonio. En algunos viajes fuera del país pudo conocer a algunos hombres y
con ellos descubrir nuevas sensaciones pero jamás estableció relación alguna
solo con su ex mujer.
Se dirige a su tráiler sin poder quitar de su mente a Pedro,
sin poder ahuyentar esos hoyuelos que lo persiguen, es tarde cuando al fin
logra conciliar el sueño pero no puede descansar, en sus sueños Pedro se
presenta y aunque no es muy nítido lo que ve logra descolocarlo. La mañana
llega, ya muy temprano se dirige a la sala de edición y repasa las tomas,
chequeando que tengan continuidad. Ahora deberá filmar con ambos protagonistas
y cerrar de ese modo el corto publicitario, al pensar en el poco tiempo con el
que cuenta no puede evitar entristecerse. Sale de la sala y cuando está
encaminándose a la cámara, nota que un taxi se acerca, al frenar la puerta se
abre y sale Fabián corriendo a su encuentro. Alza a su pequeño hijo en el aire,
besa sus cachetes pero no comprende que hace allí. Silvina sale del auto y lo
mira
- Buen día Guillermo, ¿cómo estás? -
- Silvina, pero ¿Qué hacen aquí? – mirándola perplejo
- Surgió un problema y tengo que viajar, pero Fabián no puede
venir conmigo, no puedo llevarlo –
- Pero Silvina, yo estoy trabajando aquí, Fabián no puede
estar en este lugar dando vueltas –
- Lo siento Guillermo, es importante que viaje
inmediatamente, no puedo explicarte –
- Fabián hijito, porque no vas ahí a mi tráiler y me esperas
afuera ¿sí? –
- Papá no peleen, si no queres que me quede con vos, me voy
con la tía Cuca-
- Pero Fabiancito, ¿Cómo se te ocurre hijito? Sólo quiero
charlar con mamá, dale andá –
Ve a su hijo alejarse y arremete contra Silvina - ¿Me podes
explicar que pasa? Acaso ¿te volviste loca? Traerme a mi trabajo a Fabián y
encima ¡me decís que te vas! –
- Guillermo, no puedo explicarte ahora, por favor necesito
irme – y no logra terminar la frase cuando comienza a llorar
- Silvina, calmate mujer, ¿Qué te pasa? No llores o Fabián va
a pensar que estamos peleando – y se acerca a ella para abrazarla.
Ni
bien se despide de Guillermo, sale corriendo del set de filmación, desesperado,
casi huyendo, con un cúmulo de sensaciones que lo recorren vertiginosamente y
que siente que es absolutamente incapaz de manejar. Llega a su tráiler, se
desnuda a toda velocidad y se zambulle dentro de la ducha, gira la canilla del
agua fría y se mete sin pensar, las primeras gotas lo hacen gritar y su piel
reacciona a este ataque pero hace acopio de toda su voluntad, se mantiene
debajo de este chorro que intenta eliminar este fuego que lo corroe por dentro
y lo quema por fuera. No puede dejar de pensar y sentir esa mano incendiando la
piel de su espalda y esos ojos profundos con la capacidad de radiografiar su
interior, no se siente a salvo de esa mirada, es agobiante sentir esos ojos
sobre su cuerpo, lo percibe recorriéndolo como esa lluvia que intenta en vano
limpiar ese calor y esta electricidad furiosa que lo conmociona. Lucha
infructuosamente contra sí mismo y finalmente su mano desciende hasta el
vértice de su pelvis y con una sutil caricia todo su mundo detona en pedazos,
siente que sus pensamientos se van con él a ese atardecer inigualable donde los
dos sin tocarse y casi ni mirarse provocaron un intercambio de energía que los
modifico para siempre. Todo su cuerpo se estremece en un temblor final, cae de
rodillas al piso y deja que la lluvia termine de borrar las consecuencias de su
estallido. Se acuesta y trata de dormir pero las imágenes surcan sus sueños, lo
invaden, se agita, lo ve parado mirándolo, trata de hablarle pero siente su
garganta seca, cerrada, intenta correr para alcanzarlo pero no lo escucha,
transpira profusamente se remueve entre las sabanas hasta que finalmente se
despierta agotado, mira el reloj son las 8 de la mañana es tardísimo, salta de
la cama se da una ducha de 30 segundos y sale disparado al set. Necesita
despabilarse o dormir otras 10 horas, opta por una dosis de cafeína que sabe
que en nada va a colaborar en calmar el frenético latido de su corazón que
amenaza con salirse de su agitado pecho.
Más
allá de toda esta tormenta de nuevos sentimientos se siente liviano y contento,
se dirige resuelto al set, toma una taza grande, se sirve una ración generosa
de café y camina hacia la locación donde hoy deberán terminar de filmar, avanza
unos pasos y para en seco, siente que el cuerpo se le tensa en toda su
longitud, sus pulmones se niegan a expandirse y la bendita taza de café cae
rodando al piso donde se hace trizas. Se siente como un animal herido, todo le
da vueltas cierra los ojos con fuerza masticando una bronca que corre rabiosa
por sus venas, frente a sus ojos se dibuja un cuadro del que jamás hubiera
querido ser testigo, pero es real y acaba de estallar frente a su cara,
Guillermo abraza a una mujer con infinita ternura al tiempo que le acaricia el
cabello y la tranquiliza con palabras cariñosas. La voz de Guillermo es suave y
vibra en los oídos de Pedro que lucha por no escuchar lo que sabe que lo puede
lastimar más allá de su tolerancia. A Pedro le duele todo el cuerpo, se siente
descompuesto y atravesado por una furia que lo ciega y lo paraliza…. necesita
desesperadamente salir corriendo de ahí, una sensación de vergüenza y bronca en
proporciones desiguales lo colman, Guillermo acaba de levantar la cabeza y lo
mira con asombro y cierto grado de incertidumbre, pero no logra discernir lo
que pasa y el porqué del lenguaje corporal de Pedro, amaga a soltar a Silvina
para acercarse pero Pedro logra salir del trance en el que se encuentra y sale
corriendo hacia el rio sin que Guillermo atine a decir una sola palabra. Corre
un buen trecho, el aire fresco de la mañana lo golpea sin piedad y lo ayuda a
enfriar esa maraña de emociones que lo desbordan y que no tiene manera de
armonizar, se siente perdido, nunca en su vida sintió celos de nada ni de
nadie, es una sensación nueva que lo domina, lo ahoga y provoca que gruesas lágrimas
rueden desde sus ojos nublándole la vista. No puede ser, no logra entender
porque este hombre lo hace desequilibrarse a tal punto que deja de ser él, lo
atrae poderosamente y siente un tremendo vacío que nunca nadie antes pudo provocarle
si no está cerca. Se siente azorado y sobre todo expuesto, sabe o cree intuir
que Guillermo adivino el porqué de su huida y no sabe cómo va a enfrentarlo, no
quiere hacerlo, en verdad lo que más quiere en este momento es irse de ahí para
siempre, lo que necesita es volver a la seguridad de su antigua vida, de
emociones contenidas donde él decide que, como, cuando y con quien, pero sabe
que es inútil, algo cambio en su ser y es definitivo.
Imbuido
en sus pensamientos no vio que un niño pequeño se acercaba a donde él estaba y
le llamaba la atención con señas moviendo sus bracitos, finalmente el pequeño
le tiró del borde de la remera, se sobresaltó y bajando la cabeza vio un par de
hermosos ojos ya conocidos que lo miraban.
-Hola, ¿cómo te llamás? –
Pedro
sonrió y se arrodillo y tratando de relajarse lo miro fascinado – Hola yo soy
Pedro y ¿vos cómo te llamás?-
-Yo soy Fabián Graziani y tengo 8 años, vine
con mi mamá a ver a mi papá como trabaja, sabes que él es director de cine y
que es el mejor y yo voy a ser también un gran director…. –
Pedro
moría de amor contemplando esa carita dulce y esos ojos tiernos y preciosos que
le traían recuerdos a los que no quería volver bajo ninguna circunstancia.
-Sí, conozco a tu papá - una punzada más
dolorosa de lo que quisiera lo atraviesa pero la descarta de plano - y sé que
es un gran director publicitario, en este momento estábamos por filmar un par
de escenas.-
-Ay yo quiero ver como lo hacen, yo quiero ser
como mi papá cuando sea grande y viajar por el mundo y trabajar con él, es un
genio. Pedro, a vos ¡¿te gusta trabajar
con mi papá?! –
Fabián
sonreía con esos ojos luminosos y charlaba tan animadamente que Pedro logró
olvidar su dolor y le dedicó toda su atención a este precioso muchachito que lo
reclamaba con mucha energía.
-Yo
creo Fabi, mejor dicho estoy seguro. que tu papá va a querer trabajar con vos.
Ahora, eso sí, vas a tener que estudiar mucho, mucho y prepararte, aunque me
parece ya lo hacés, te gusta investigar y saber un poco de todo ¿¿¿verdad???-
- Sí, me encanta saber de todas las cosas, ¿¿te
gustaría venir a mi casa un día a jugar??-
- Yo…. eh, sí claro Fabi…. Algún día quizás
podamos jugar pero ahora tus padres deben estar preocupados por saber dónde
estás -
-
Sí, ellos me cuidan mucho pero a mí me gusta más estar con papá, me divierto
más, me hace reír, mi mamá es buena pero no sabe jugar a cosas de varones –
- Y si, a las nenas les gusta jugar a las
muñecas, a la casita y a pintarse y a nosotros nos gustan los soldaditos, el
metegol, el futbol… -
-
¿Vos sos amigo de mi papá? –
Pedro
se sintió apabullado sin saber que decir y tratando de encontrar una manera
fácil de explicarle sin embarullarse más de lo que ya estaba lo tomó de la mano
y lo animó a caminar hacia donde estaban por comenzar a filmar.
- No
somos amigos todavía por que recién nos conocemos, estamos trabajando juntos…. pero
estoy seguro de que vos y yo vamos a ser muy buenos AMIGOS –
-
Siiii, me gustaría eso, Pedro… ¿queres firmar mi yeso? –
La
ternura con que lo mira Fabián logra conmoverlo así como ese bracito tan
pequeño cubierto por el yeso – Claro que sí, busquemos una fibra y lo firmo,
pero contame... ¿Qué te pasó en el
brazo? –
Fabián
baja la cabeza en señal de vergüenza – Me caí de un árbol…. mi papá siempre me
dice que tenga cuidado pero no me di cuenta y pise una rama chiquita…. mi papá
me dijo que si subía muy alto las ramas no aguantan mi peso entonces tengo que
quedarme donde haya ramas fuertes –
Pedro
escucha con atención cada palabra de Fabián, se nota que admira y quiere mucho
a su papá, sentimientos que comienza a compartir – A mí también me pasó una
vez, mira me quedó una cicatriz acá en la pierna – y le muestra esa herida como
si compartieran un gran secreto – tuvieron que curarme y mi papá se enojó mucho
conmigo –
-
Mi papá no – le retruca Fabián – pero se asustó mucho –
Pedro
sonríe, siente una gran conexión con este niño, cuando lo mira a los ojos
parece estar viendo a Guillermo y solo puede sentir que su amor crece minuto a
minuto sin poder detenerlo.
CONTINUARÁ
GENIASSSSSSSSSSSSSSSS!!!!!! Las amo.....que locura....no lo puedo creer.....son increíbles.....Mi dios que conexión sintieron....hay es para comérselos lo dulces que son.....Y ese sentir de Pedro me mató....Ya está ,ya se enamoró....ya son uno que son dos y ya no hay retorno.....No me los hagan sufrir mucho porfi.......miren que les voy a decir que no las quiero si sufren mucho....Mary Bulher es muy malita conmigo...jajajaj uds. se me portan bien.....En serio niñas es una maravilla las descripciones que hacen.....son perfectas,sutiles ,armónicas,en fin son muy bellas.....Las amo.....Abrazo Chavista.....
ResponderEliminarSoy Mirta......
EliminarQué belleza este capítulo... Primero esa atracción que los envuelve y a la que tratan de no ceder, el deseo que sienten y que Pedro ya no puede controlar, los celos y la ternura de Fabián... Van contando despacio y cocinando la historia a fuego lento, pero imagino que no falta mucho para que tropiecen uno en brazos del otro... Momento que espero con ansias. Felicitaciones chicas, adorable esta fic, besos!
ResponderEliminarQue hermoso capitulo chicas!!!! Ya se atraen sin poder evitarlo, a Guillermo se le van los ojos tras esa boca y Pedro ya sintiendo celos!! Moriii de amor !!! Esa conexión entre Pedro y Fabi, me encantó, ternura pura!! Felicitaciones!!! Son un dúo maravilloso!! marian ��
ResponderEliminarMe gusta mucho como escriben juntas chicas, me emociona saber que sin tocarse se atraen, que la energía que los une es y sera eterna, al igual que la energía nuestra que nos unirá siempre a ellos, a ese gran amor que se tienen!! Gracias!!
ResponderEliminarHermoso cap chicas, la charla de Pedro c Fabri me mato de amor. Gracias y espero el pxmo cap.
ResponderEliminarestoy al borde del desmayo de amor y ternura...son tan pero tan ellos..me encanto...y ese Fabi que los va a lograr unir...que lindo capitulo!!!! Un beso grande a las dos escritoras....
ResponderEliminarBellísimo esta tomando rumbo esta historia las felicitó mara rosas
ResponderEliminarA ver, vamos por parte como dijo Jack.. En primer lugar, la trama es excelente! De verdad.. no son chamuyadas.. La idea es muy buena!
ResponderEliminarEn segundo lugar, como ya les dije, escriben de manera impecable! No se nota cuando escribe una ni cuando lo hace la otra y eso es un privilegio. O sea, esta narrado de maravillas! Es atrapante..
Y tercero.. ¿me dan permiso para copiar esto?....
"Llega a su tráiler, se desnuda a toda velocidad y se zambulle dentro de la ducha, gira la canilla del agua fría y se mete sin pensar, las primeras gotas lo hacen gritar y su piel reacciona a este ataque pero hace acopio de toda su voluntad, se mantiene debajo de este chorro que intenta eliminar este fuego que lo corroe por dentro y lo quema por fuera. No puede dejar de pensar y sentir esa mano incendiando la piel de su espalda y esos ojos profundos con la capacidad de radiografiar su interior, no se siente a salvo de esa mirada, es agobiante sentir esos ojos sobre su cuerpo, lo percibe recorriéndolo como esa lluvia que intenta en vano limpiar ese calor y esta electricidad furiosa que lo conmociona. Lucha infructuosamente contra sí mismo y finalmente su mano desciende hasta el vértice de su pelvis y con una sutil caricia todo su mundo detona en pedazos, siente que sus pensamientos se van con él a ese atardecer inigualable donde los dos sin tocarse y casi ni mirarse provocaron un intercambio de energía que los modifico para siempre. Todo su cuerpo se estremece en un temblor final, cae de rodillas al piso y deja que la lluvia termine de borrar las consecuencias de su estallido"
¡Naaaa! ¡Que bien logrado! Felicitaciones amigas! Esto es para alquilar balcones! Abrazo a las dos!
TOMA UNO, TOMA DOS, TOMA TRES, TODAS LAS TOMAS CON ELLOS SON MÁGICAS PARA ENAMORARSE PARA EL GOCE ABSOLUTO.
ResponderEliminarFELICITACIONES A ESTE DUO QUE SE LAS TRAE.
LA PASIÓN YA NO LA PUEDEN OCULTAR, Y EL MAS DULCE DE LOS AMORES TAMPOCO.
PEDRO DIALOGANDO CON FABIAN , TODA TERNURA Y SI, PEDRO ES PEDRO.
ESPERO EL PRÓXIMO CAPITULO PARA SEGUIR SOÑANDO , DISFRUTANDO.
GRACIAS POR TANTO. MONICA DE LANUS.
Finalmente me puse al día con esta historia! Qué decirles chikis? Me encanta cómo se van planteando las cosas, cómo afloran esos sentimientos que no pueden dominar. Y el pequeño Fabi, una ternurita =)
ResponderEliminarBesooo enorrrrme