
Se
asoma el sol por la ventana, Pedro abre los ojos, toma una bocanada de aire, se
gira para admirar su eterno regalo, ese que le dijo que era en la noche, sonríe
pícaro recordando la entrega…
Hunde
su boca en la de Pedro mientras este le quita la ropa. Las manos de papá
revuelven el pelo y bajan sigilosas a tocarlo, entre los jadeos de ambos. Las caricias son pausadas buscando que el
placer llegue poco a poco, quieren disfrutar y relajarse.
Papá
saborea con su lengua toda la espalda, sin dejar de resbalar las manos por todo
ese cuerpo perfecto. Pedro lo siente en cada rincón, sus manos se aferran a
papá que lo prepara como solo él sabe. Los gemidos son cada vez más fuertes.
-Entra
ya-le dice-cógeme, no me hagas sufrir…ya hemos sufrido mucho…
Ambos se estremecen al sentirse de nuevo un
solo ser. Papá se pega lo más posible posando
su cabeza sobre el cuello y la espalda de su Pedro, que le ronronea
hacia atrás buscando saciar la sed de su
boca.
Ambos
sienten por los poros de su piel y en el centro de sus almas la pasión, el
deseo y el verdadero amor, intentan centrarse en la entrega. La cabalgada, sus
embestidas son cada vez más salvajes, la agitación va en aumento y ellos
sienten que los cuerpos están en su punto…en una última embestida, papá acaba
en Pedro y este en la mano de papá a la vez.
Cansados,
sudorosos, les costaba separar sus cuerpos, recobrar el aliento…uno al lado del
otro, se sonríen y acarician…
-Ché!
Contento?
-Ummm…
-Qué
ummm, Pedro?-lo atrapa en sus brazos, le levanta el mentón, le come la boca -
le doy gracias a la vida, Pedro Beggio porque, a pesar de todo, tengo el regalo
más grande en mis brazos…
Cuando
se está levantando con una sonrisa en la cara, siente unas manos que lo hacen caer de nuevo sobre la cama y lo regresan a la realidad…
-A
donde te ibas sin avisar, lindo?-besa su espalda.
Pedro
se gira, lo besa efusivamente para
zafarse e ir a buscar lápiz y papel.
Papá
admira a Pedro desnudo en todo su esplendor. Cierra y abre los ojos, se queda
pensando en lo que pudo perder en décimas de segundo por una persona que
realmente creyó conocer y al verlo
sonreírle…
-Deja
de escribir, lindo y habla. Lo haces bien…
-No-le
extiende la hoja y se va a la ducha.
Papá
muere de la risa, camina a la ducha leyendo…aparte de explicarle las cosas de
la casa, conversaciones pendientes y algunas cosas más del estudio. Al final… Y
si lo has comprendido todo: Vale por una ducha con el hombre de tu vida.
Pedro
lo entro, lo pegó a su cuerpo, para no
soltarlo hasta que salieran llenos de esa vida, que se profesaban en cada
entrega…
-Mira
que sois…-seguía riéndose-tienes razón-se besan sin apenas dejar salir aire-chiquito,
mira a ver que… porque…Pedro estoy cansado, la noche fue largaaaaa….ahhhh…
-Déjate
llevar…-besándolo con locura-anoche no te quejabas, Graziani…disfruta del
ahora.
Mientras
se vestían y las miradas iban y venían, Pedro buscaba la forma de preguntarle a
papá por el pasado. Su cara de preocupación lo terminó por delatar…
-Qué
te pasa ahora, Pedro?-lo agarró por el brazo antes que saliera por la puerta de
la habitación-Y no me vengas con el nada porque ya nos conocemos, querido! Que
te preocupa?
-Llevo
días pensando en que no me has contado nada del caso, ni de Ana, ni de mi…-paró
en seco-no me has dado el expediente para leerlo…
-Lo
necesitas tanto, chiquito?-le levantó la cara que había bajado con tristeza-no
lo creo!-lo besó-Pedro, ni yo he tenido el valor de leerlo. Lo guarde en el
despacho de casa, en el mueble, está sin tocar.
-Podríamos
leerlo juntos, si vos quieres?
-Pedro,
decidí guardarlo por el bien de los dos y así poder seguir adelante. Para que
sufrir por algo que ya no es? Ana y Miguel muertos, tu padre de por vida en la
cárcel, los demás igualmente….pare qué? para terminar de romper lo poco que nos
queda?
-Algún
día crees que…-lo acaricia.
-Ay!-suspira-chiquito
curioso…algún día, puede pero lejano, Pedro muy lejano…-intentando alejar el
pasado lo antes posible.
En
la mesa de la cocina, Amalia y yo,
desayunábamos haciendo planes. Y los vimos bajar agarrados de las manos,
prodigándose miradas y alguna caricia. Papá al darse cuenta, con el amor, que
su suegra y yo los mirábamos, se sonrojó y cambio por completo aunque en el
fondo le agradaba. Nosotros lo sabíamos…
-Que
rico se ve todo!
-Siéntense,
Guillermo…Pedro veo que descansaron!…
-Sí…es
por Guillermo-se miran desprendiendo amor.
-Pedro,
amorcito!-le revuelve el pelo-parad, por favor!
-Que
he hecho ahora, amor? –le sonríe pícaro-si es verdad! A estas alturas, Guille,
me da igual todo, me da igual que sepan que nos amamos…-la habitación se llenó
de ternura- Es mi madre y tu hijo, de que te quejas?
Papá
bajo la mirada, sabiendo que tenía razón y sorbió el café suspirando…
-Ya
lo sé mi amor-Amalia lo acarició-desayuna que se te enfría! Guillermo, van al
estudio de nuevo? No sería mejor que Pedro se quedara quietito sin hacer nada?-insistía
a papá, que intentaba poner mantequilla a la tostada sin perder la mirada de
Pedro y el hilo de la conversación- que pare un poco! Lleváis varios días de
idas y venidas y apenas pisan la casa, solo para dormir… Y no pongas esa
carita, conmigo no te sirve, Pedro!
-Mamá
no soy un nene de cinco años. Sé cuidarme y Guille sabe hacerlo…-sus ojos
hablaron de nuevo…
-Amalia,
no se preocupe-le agarró las manos- No tenemos nada importante, nada que lleve
un esfuerzo, solo trámites para firmar. Pedro y yo vamos a estar bien-le
devolvió la mirada expectante- Así nos despejamos, tomamos aire… Hoy hace ya
medio año de la tragedia, es posible que
regresemos muy tarde…
-Hijito,
porque te ríes?-nos mira- Y vos Pedro?
-Cosas
de Fabi y mías-me giño el ojo-Controla que nos la llevamos puesta.
-Pedro!
La verdad, querido, esto de confabularte con mi hijo constantemente para verme
así…no jodas!
-Guille…son
cosas de pibes.
-Pa,
no es nada. No pelees con Pedro. No me hagas caso…-lo bese y palmee en la
espalda a Pedro.
Con
Pedro había hablado que los escuchaba alguna que otra noche, pero decirle a papá? No, no quería que
dejara de ser el mismo…Le agradecía a Pedro una y mil veces la alegría que
había traído a la casa y lo en forma que estaba mi papá…
En
el estudio, Cuca le dio unos papeles. Los leía detenidamente de camino al
despacho.
-Todo
está como vos pediste, sobrino?
-Sí,
tía…puedes irte.
-Pedro,
vamos amor al despacho-asintió.
-Necesitas
que te ayude, Guille? Buscas algo?
-No
o si-mirando por encima de sus gafas-Primero, firmad estos papeles-sabía que
Pedro confiaba en él y no los leería- Segundo, vamos a tomarnos un café-lo
abrazó-nos va a hacer falta a los dos.
Pedro
no imaginaba la sorpresa que estaba por llegar. Papá llevaba días, nervioso, intentando que por nada se notara,
armando algo con Juan y Matías…
-Juan,
ya llegan? Si…jajajaja, aquí esperamos.
-Amor…
Que hablabas con Juan?
-Hay
que esperar un poquito, no seas ansioso. Salimos al jardín?
Al
salir la cara de asombro, alegría y amor de Pedro llenó el alma de papá. La sonrisa con
hoyuelos, lo inundó todo y se agarró a su cintura buscando en esa mirada su vida…
-Que
celebramos, amor? Porque todo esto es por algo, no solo porque estamos vivos
después de todo lo que hemos pasado…-papá lo beso intentando calmar tanta
ansiedad por saber.
-Confías
en mí-asintió-pues te vas a asombrar mucho. Ah! Una cosa que nadie sabe,
venid!-entran de nuevo-ves esas dos puertas? Son habitaciones que mande a hacer
por si, ya sabes-acariciándole el pelo-nos tenemos que quedar más tarde porque
surge algún imprevisto o lo que pueda pasar, Pedro-se miran sonriéndose entre
tímidos y pudorosos-que suele pasar a menudo…
Tocan
a la puerta. Se sorprende al abrir, Juan solo…y putea por lo bajo porque cree
que le han fastidiado su día con papá…
-Hola!
Casi no llegamos, el centro esta horrible con los atascos…
-Que
quiere Juan?-al oído.
-Ahora
lo vas a ver…Pasamos al despacho!
Juan
comenzó a contarles…
-Guillermo,
está todo en orden. La verdad que los informes de la asistenta social son
favorables. Aparte Matías, la conoce
bien, le hablo maravillas de ustedes, que son como familia y que se hace responsable si pasa algo…Él tiene
lo demás y me tienes que dar lo que hablamos…-papa se lo da- y ya tienen hora
en el civil.
-Qué?-asombrado-
Guille, cuando nos casamos?
-Si
vos sigues queriéndome, precioso en unos días…
-No
lo dudes ni un momento, amor.
-Voy
a abrirle a Matías.
Matías
entró al despacho. Le entregó unos
papeles y al ver aquella foto…Los ojos de Pedro competían con la dulzura que
envolvía a mi viejo al verlo.
-Este
bebe es nuestro, Guille?-emocionado.
-Mi
lindo-lo acaricio-claro, en cuanto nos casemos pasamos a buscarlo…
-O
no?…Veo que es muy deseado-Matías salió y entro con un carrito…
Pedro
alucinaba mientras papá se derretía entre lágrimas…
-Gracias,
Juan…no tengo palabras!
-Somos
amigos, Guillermo-le giñó el ojo-vas a saber qué hacer. Eres el mejor padre y
madre que he visto, no lo dudes. Y por Pedro, ya ves…no te tienes que
preocupar, es un padrazo.
-Guille,
los dejamos solos un momento. Vamos nosotros al jardín, amor-Matías se llevó de
la mano a Juan.
-Matías,
estas bien?-sentándose los dos en el muro del jardín.
-Sí-lo
miró intentando imprimirle su deseo-estoy muy emocionado. Un hijo es la
culminación de muchas cosas y…Me alegro muchísimo por ellos-suspira.
-No
te prometo nada. Lo pensaremos cuando llegue el momento-le acaricia la cara, lo
besa-de acuerdo?
-Me
haces muy feliz, Juan. Tienes razón, lo primero es casarnos.
Papá
miraba a Pedro con mucha ternura y las lágrimas bajaban sin cesar por su
rostro, con todo lo que habían caminado hasta llegar acá…se sentó a su lado y
compartieron carantoñas con su bebe…
-Le
gustas, Graziani…
-No
me había dado cuenta! La verdad que es lindo…
-Lindo?
Es lo más hermoso que me has dado, amor, aparte de ti mismo. Es demasiado!-sin
dejar de mirarlo- Salimos al jardín?
-Uy!
Ya quieres que nuestro hijo se dedique a hacer vida pública, Pedro? Dejadlo
estar un ratito con sus padres a solas, lindo. Juan y Matías pueden esperar…Y
si es lindo peor ya verás que la lindura se le va a quitar cuando comiencen los
llantos y no sepas por qué…
-Tienes
razón amor…-lo besó-es que estoy tan emocionado. Y no me importan los llantos,
los horarios, lo que venga…Menudo regalo, Graziani! Y ahora que te regalo yo?
-Estas
aquí, Beggio a mi lado, que más quiero?
Que seas por fin mi esposo, amorcito.
-Pero
eso ya lo sabias…-pensativo-ya se. Y no me mires así que no te lo voy a decir,
por mucho chantaje, enojo o lo que intentes hacerme…tengo pocos días pero…-la
cabeza de Pedro comenzó a andar, eso era mala señal para papá.
-Bueno,
ya te lo sacaré en algún momento, chiquitín lindo. Mira que ojazos! Son
igualitos a los tuyos…-lo mira-Qué?
-Qué?
Que por eso mandaste a hacer las habitaciones en el estudio y además reformaste
la casa…y no me di cuenta!
-Mi
lindo! Te amo…vamos y almorzamos con nuestros amigos?
-Sí,
dale! Pero antes de salir, Graziani…no hemos decidido cómo llamarlo.
-Decididlo
vos. Yo en su momento decidí el de mi hijito…
-Ya
pero quiero que lo hagamos juntos. Si no te gusta lo que propongo, decídmelo…-asintió-Daniel…
-Me
parece fabuloso, amor. Daniel Graziani-Beggio suena de maravilla.
Y los flamantes papas presentaron a su primer
asado a Daniel Graziani- Beggio.
Continuará…
Hay mis amores con un BB....LOS AMOOOO!!!!! Te amo Moni......
ResponderEliminarMónica lo dije y lo repito apuesto a esta ficción te pusiste en la piel del hijo para contarla y es perfecta mara rosas
ResponderEliminarYa me parecia que faltaba algo!!! Anoche cuando lei el otro capitulo no vi este y empece a retroceder y nada...no encontraba el 30....me parece que estamos llegando al final de una historia que como lectora nos hizo pasar por todos los estados de animo...este es el perfecto..felicitaciones y un beso grande Pilar
ResponderEliminarmoinica esta historia sigue creciendo yse convierte ya en un clasico me encanto desde siempre tu estilo es increible y la forma de narrarlo especatcular gracias de verdad enormes gracias me encanta verlos como una glia consolidada y feliz ...majo
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