
Guillermo va esparciendo
miles de caricias y besos en el cuerpo de Pedro, va descubriendo sus reacciones
a medida que sus manos lo invaden, lo rozan, lo incineran. Con su boca va
delineando el contorno de sus muslos, marcando con la lengua impiadosa su territorio,
imprimiéndose en cada recoveco de su piel, se encarga de cuidar cada centímetro
de su ser. Durante toda la noche Guillermo le hace el amor con desmedida
ternura, la posesión de la primera vez no se repite, tiene todo el tiempo para
hacerlo gozar y mostrarle los senderos de la pasión. Pedro se entrega al
placer, ya no es dueño de su voluntad, en su mente solo existe Guillermo y entre
gemidos y susurros repite su nombre casi como una plegaria, no existe margen
para el dolor, solo para su propio deleite. Los pensamientos que lo persiguieron
junto con sus propios prejuicios son borrados gracias a Guillermo que logra
imponerse con delicadeza, y a su vez Guillermo va descubriendo que al amar a
Pedro una versión mejorada de él mismo va saliendo a la luz. Enredados de
piernas y brazos no se dan respiro, se buscan, se provocan y el fuego no se
aplaca, ¡tienen tanto por descubrir uno del otro que no les bastaría una vida
para lograrlo! Pedro aún débil incita a Guillermo a no detenerse, y Guillermo
ávido de complacerlo sigue devorándolo. Exhaustos se duermen abrazados, el
amanecer va colándose por la ventana y los arrulla con los primeros rayos del
sol. Guillermo despierta y siente la calidez de ese cuerpo terso, esa piel
blanquecina mezclada con su propia piel, ¿cuántas veces ha conquistado el mar
embravecido de sus deseos...? no puede aún cuantificarlo pero por sus poros las
fragancias de sus aromas se confunden inevitablemente. Mira embelesado ese
rostro tan hermoso, contemplarlo se ha vuelto uno de sus pasatiempos favoritos,
ese semblante sereno lo tranquiliza pero al mismo tiempo le revela que
pertenecen a mundos diferentes, que retenerlo a su lado sería lo mismo que
condenarlo. La dicha que sentía hasta ese momento comienza a desvanecerse, decide
levantarse y tomar una ducha para despejarse, es imperativo ordenar su cabeza y
luego conversar con Pedro, ya no puede seguir allí. Mientras el agua corre no
puede dejar de recordar el atraco al banco ni cuando sus ojos se cruzaron con
esa mirada triste y abatida, la huída, tomarlo como rehén y luchar con él para
que despierte luego del golpe en la cabeza.... finalmente tenerlo entre sus
brazos para adorar cada rincón de ese cuerpo, intenta en vano detener el fuego
que crece en su interior pero el solo recordar a Pedro lo hace sentir
avasallado. Se viste y se dirige a la cocina sin siquiera mirarlo, necesita
urgente un café.
Pedro despierta al sentir el
frío en la piel, busca adormecido el calor que le falta pero no está allí,
acerca la almohada y siente el aroma impregnado en ella, sonríe y destellos de
esa noche vuelven haciéndole revivir cada momento. La confusión se dibuja en la
mirada, nunca había sentido algo semejante por otro hombre, ¿qué significa eso?
tal vez está tan desesperado por compañía que no le importa de quien se trate,
pero no quiere pensar está harto de hacerlo. Se levanta, una ducha podrá
despejarle las dudas y los miedos. Abre la cortina, al parecer él estuvo
minutos antes, el agua se desliza y no puede dejar de imaginar que son esas
manos grandes, lo erotiza fantasear con esa idea pero el recuerdo de su esposa
vuelve para acosarlo ¿será posible amar a dos personas de maneras tan
diferentes? su respiración agitada y el latir apresurado de su corazón le
confirman la respuesta. Sale de la ducha con una toalla alrededor de la
cintura, busca en los cajones de la cómoda y en el placar ropa para vestirse,
encuentra impecablemente planchada y limpia la camisa que traía y luego el
pantalón, decide ponérselos. Utiliza un perfume que encuentra, definitivamente pertenece
a Guillermo, se acomoda el cabello y mira en el espejo como luce... se
sorprende al descubrir que ese hombre ya no se ve apesadumbrado ni taciturno,
algo en su expresión ha cambiado, cierta chispa en su mirada lo hace
desconcertarse de sí mismo. Se dirige a la puerta, inhala profundamente y la
abre, del otro lado Guillermo sentado a la mesa sostiene una taza, se miran y
la electricidad invade la habitación instalándose en sus cuerpos, el deseo a
flor de piel
- Hola, ¿estás bien? - le
dice Guillermo besándolo con la mirada
- Hola, sí, tome una ducha
para despejarme - devolviéndole la gentileza con la mirada
Verlo con la ropa que usaba
en el banco y el cabello mojado lo dejan casi sin respiración - Preparé café
¿te sirvo una taza? - Pedro asiente - ¿cómo lo tomas?¿solo, con leche, azúcar?
-
- Leche y azúcar por
favor.... a vos ¿cómo te gusta el café? -
- Negro y amargo -
Pedro pone cara de asco -
¿amargo? -
Le sirve la taza, un pequeño
roce de dedos y vuelve a sentarse, es inevitable hacer contacto visual, uno cae
en el embrujo del otro, no pueden dejar de besarse con la mirada
- Pedro.... yo quería.... -
un golpe en la puerta los abstrae del encantamiento. Guillermo se levanta -
¿quién es? - pregunta con voz firme
- Tomiozzo - responden del
otro lado de la puerta
Guillermo abre y le tiende
la mano - Pasa hombre -
Tomiozzo le sonríe y al ver
a Pedro se sorprende - ¡Pedro! ¿cómo estás? Vine a ver cómo seguís, me preocupó
mucho ese episodio que tuviste ¿cómo te sentís? -
- Bien, estoy bien - mirada
cómplice con Guillermo
- ¿Te sirvo un café? - le
ofrece Guillermo al médico - estábamos desayunando -
- Sí por favor, salí apurado
de casa. Pedro me alegra verte bien, pero me gustaría hablar un poco con vos,
no conozco tu historial clínico y me preocupa que se repita ese ataque de
pánico, además necesito revisarte.... por lo que veo la herida de la frente va
cicatrizando muy bien -
- Sí, lentamente va
cicatrizando - y mira a Guillermo nuevamente, muchas heridas han empezado a
sanarse en su interior
Guillermo siente pudor,
intenta no sentirse incómodo pero es imposible, tanta intimidad con Pedro lo
está afectando al punto de perder el foco en lo verdaderamente importante, debe
convencerlo de seguir con su vida y él debe escapar antes de que sea muy tarde
- Bueno, los dejo solos, tengo que bajar al sótano a arreglar un par cosas -
les miente a ambos buscando escaparse y va escaleras abajo, al llegar al sótano
se queda al costado de la escalera para escuchar
- Bien, no quiero que esto
suene como un interrogatorio pero tengo que hacerte unas cuantas preguntas -
Pedro sonríe - intentaré
responder a todas - cada tanto lanza una mirada a las escaleras, tiene el
presentimiento de que Guillermo está escuchándolos
- Veo un buen color en tu
rostro, ¿estás alimentándote bien? porque esta instancia es importante,
mantenerte sano, hacer un poco de reposo, nada de ejercicios físicos ni que
impliquen un agotamiento excesivo para vos - busca el tensiómetro en su maletín
Pedro se sonríe
nerviosamente evitando que Tomiozzo lo note, no es precisamente lo que ha
hecho, todo lo contrario y Guillermo desde el sótano se siente como un boludo,
se reprocha a sí mismo por esa noche, Pedro aún está débil y él no contempló su
situación, ¿y si tiene una recaída? No puede descuidarse de ese modo otra vez
- Bueno, subite la manga de
la camisa por favor que vamos a tomar la presión, traje unos cuantos blister de
vitaminas que te van a ayudar, es un buen complemento y los necesitas - toma la
presión - por lo que veo está perfecto, bien quiero que me cuentes de los
ataques de pánico, ¿éste no fue el primero no? -
- No, por un tiempo sufrí
unos cuantos episodios, llegué a tener tres por día hasta que me derivaron con
un psiquiatra y con la medicación fueron menguando -
- ¿El disparador fue el
accidente de tu esposa e hijos? -
Pedro siente un leve temblor
recorrerle el cuerpo, recordar el accidente siempre lo conmociona - Sí, después
de eso ya nada fue igual - mira sus manos y la aprieta en un intento de detener
el estremecimiento que lo embarga
- Lamento mucho tu pérdida
Pedro..... ¿durante cuánto tiempo estuviste medicado? -
- Seis meses, luego solo
continué con la psicóloga pero sin medicación -
- Entonces desde aquel
momento no habías tenido otro episodio.... el hecho de haber perdido tu memoria
produjo una desconexión y luego al recuperarla de golpe se generó un mecanismo
de defensa en tu cuerpo, generalmente el cuerpo trata de compensar el exceso de
dolor pero en tu caso significó revivir todo lo cual derivó en ese ataque de
pánico, creo que se trata de un incidente aislado pero aún así vamos a
controlar que no se repita -
Guillermo escucha a Pedro y
el razonamiento médico de Tomiozzo, cuánto dolor se refleja en su voz, esas
heridas no suelen sanar nunca y vuelve a sentir culpa por retenerlo, por
haberlo presionado, por haberse burlado.... se ha comportado vilmente con él,
más allá de la noche que han pasado juntos siente que lo está arrastrando a su
propio infierno, que lo está confundiendo porque esos ojos ya no lo miran con
desprecio, esos ojos grandes lo miran con amor y eso le genera temor porque no
tiene nada para ofrecerle a Pedro.
- Voy a revisar la herida -
continúa Tomiozzo - ya casi ha cicatrizado, eso es bueno, ¿has tenido dolor de
cabeza? ¿mareos? ¿estados de confusión? -
- No, nada, solo cansancio -
- Perfecto, cuanto antes te
repongas mejor, más rápido vas a poder abandonar este lugar para continuar con
tu vida -
Pedro no quiere hablar de
eso y desvía la conversación hacia otro tema - ¿Hace cuanto que conoce a
Guillermo? -
- Hace bastante tiempo ya,
uno de mis hijos pasó por una época difícil, una adolescente indomable.....
cometió un robo en una despensa del barrio y al estar armado la pena que le
dieron fue importante, ya había cumplido los 18 años y fue a parar a
prisión.... creí que lo iban a matar ahí dentro pero Guillermo lo acobijo bajo
su custodia y nadie lo tocó. Estoy muy agradecido con él por cuidarlo, y no
solo eso, una vez estábamos visitando a mi hijo era domingo y fuimos toda la
familia, de repente varios presos se amotinaron y decidieron atacar a todos los
que estaban allí, Guillermo apareció y logró frenar a varios, nos defendió y
ninguno fue herido. Desde ese momento tengo una deuda con él, por cuidar a mi
hijo y a mi familia -
Pedro escucha fascinado la
historia, jamás hubiese imaginado que Guillermo pudiera tener esas actitudes
pero la verdad es que con él ha sido como una montaña rusa de sensaciones,
desde comportarse como verdadero imbécil hasta cuidarlo e inclusive amarlo como
lo hizo la noche anterior
- Guillermo no es una mala
persona, es un hombre que ha vivido momentos críticos en su vida y que por
diversas situaciones no ha tomado las mejores decisiones - Tomiozzo medita sobre esas palabras - aunque
me insista en que todo está saldado entre nosotros, yo le debo mi vida y la de
mi hijo -
Pedro lo mira extrañado, no
logra comprender el sentido de esas palabras - ¿a qué se refiere con que diga
que está todo saldado? -
- Me llamó cuando te
accidentaste en la escalera, y me dijo que si despertabas estaba todo saldado
conmigo, ¿entendés ahora porque es indispensable que te mejores? Tenés una
nueva oportunidad en la vida, no la desaproveches Pedro -
Pedro reflexiona acerca de
lo que acaba de decirle el médico y sin darse cuenta piensa en voz alta - ¿y si
esa oportunidad no está precisamente allí afuera? -
Tomiozzo lo mira pero no
interviene, ahora logra entender que a Pedro le sucede algo más que sus
tragedias pasadas y esta circunstancia de encontrarse rehén de Guillermo,
lamenta que este muchachito esté tan confundido y que no pueda vislumbrar otro
escenario. Guillermo permanece en el sótano escuchando cada palabra, agradece
infinitamente a Tomiozzo por cuidar a Pedro pero decide intervenir antes de que
la conversación se transforme en una confesión
- ¿Todo bien por acá? -
- Sí, Pedro va mejorando
lentamente.... le dejo unas vitaminas para que tome y vuelvo mañana para otro
control..... Guillermo ¿me acompañas afuera por favor? -
- Sí , por supuesto -
- Pedro me alegro verte bien
- le estrecha la mano - seguí mis indicaciones y nos vemos -
Ambos salen y Guillermo
antes de cerrar la puerta le regala un guiño a Pedro quien le responde con una
sonrisa, y esos hoyuelos lo descolocan, una vez alejados de la casa, Tomiozzo
lo mira con inquietud y sin vueltas lo encara
- ¿Qué pasa con Pedro? -
alzando las cejas
- ¡¿Qué?! ¿a qué te referís
con esa pregunta? - intentado esquivarlo
- Guillermo por favor, ambos
nos conocemos hace bastante así que no me mires con esa cara de "yo no
fui", realmente me preocupa ese muchacho -
- Mira no tengo idea de que
estás hablando, ¿porque no sos directo y me decís realmente lo que estás
pensando? - serio
Tomiozzo no pretende
atacarlo, trata de ser cauteloso - Yo veo que este pibe está muy confundido, he
visto la forma en que te mira, como se dirige a vos.... no sé pero tanto tiempo
en cautiverio solo me lleva a pensar en una cosa - Guillermo lo mira impávido -
claramente está sufriendo del Síndrome de Estocolmo -
Guillermo se siente perplejo
ante tal afirmación - ¡¿Síndrome de Estocolmo?! -
- Sí, por supuesto, se nota
-
- ¿En qué se supone que se
nota? - demostrando disgusto
- Hay ciertas actitudes en
él que ponen en evidencia esta situación como por ejemplo cada vez que le
comento que debe cuidarse para poder volver a su vida, la mirada se le apaga y
es esquivo. Cada vez que estás cerca está pendiente de tus observaciones, de tu
reacción.... cuando bajaste al sótano no dejaba de mirar de reojo hacia la
escalera, pensó que no lo notaría pero su cuerpo entero lo delata, se está
aferrando a vos porque piensa que si lo liberas su vida acaba -
Guillermo siente una punzada
en el corazón, se dejó embaucar por esos ojos grandes creyendo que quizá ese
muchachito precioso pudiera sentir algo por él pero la realidad lo traía de
vuelta de una bofetada, Pedro estaba sobreviviendo y que mejor forma que sentir
empatía por él, involucrarse y dejarlo hacer, nunca se le habría cruzado por la
cabeza el planteo de Tomiozzo pero por algo él es médico y puede distinguir muy
bien las cosas. No puede culpar a Pedro por aferrarse, no le dio otra opción,
ya es hora de seguir con el plan demasiado tiempo ha perdido y la policía puede
presentarse en cualquier momento
- Escuchame Tomiozzo,
¿todavía tenes ese contacto en la federal? -
- Sí, siempre charlo con él,
¿qué necesitas? -
- Bien, ubicalo y trata de
averiguar cómo va el caso, necesito saber que movidas van a realizar -
- No te preocupes en cuanto
sepa algo, te aviso... pero no dilates más ese tema con Pedro - se despiden y
Guillermo queda perdido en sus pensamientos, es hora de actuar
Pedro siente curiosidad,
algo no anda bien puede presentirlo, mientras Guillermo y Tomiozzo charlaban,
él los espió prudentemente por la cortina y pudo notar como la postura de
Guillermo se ponía rígida, su rostro se endurecía, la incomodidad lo envolvía.
Al verlo volver, corrió hasta la silla y se sentó, esperando que entre a la
casa
La cara de Guillermo
mostraba contrariedad y Pedro lo percibió - ¿estás bien? -
Guillermo lo escruta con
ojos fríos - Sí, necesito ordenarme un poco.... estoy desordenado - suspira
buscando las palabras justas - Pedro ya no puedo retenerte en este lugar, tengo
que pensar un plan para que cuando te encuentre la policía descarte la
posibilidad de considerarte cómplice, no van a creer fácilmente la historia de
tu secuestro si nunca se pidió rescate -
Pedro siente una alarma de
alerta en su interior, ese no es el mismo Guillermo de la mañana - pero tenemos
tiempo -
- ¿Tiempo? no chiquito, el
tiempo se me está escurriendo entre las manos y tenerte acá sólo aumenta los
años de condena que me van a dar si me localizan -
- ¿Qué te dijo Tomiozzo? -
Guillermo lo mira
sorprendido - ¿Que tiene que ver Tomiozzo? -
- No sé, por eso te
pregunto, estás raro... distante -
- ¿Raro? ¿distante? pero
¿quién te pensás que sos? vos a mi no me conoces, no me trates como si me
conocieras, no tenes idea de las cosas que hice, no sabes con quien estás.....
¡si yo quiero te meto en una fosa en el fondo el patio y no te encuentra nadie!
-
Pedro palidece - ¿Por qué me
hablás así? -
- Te hablo como se me canta....
¿vos te das cuenta lo que está en peligro acá? la policía hace una redada y si
nos ven charlando como si nada.... te van a meter en cana por cómplice....
¿lográs comprender la gravedad del asunto? ¿O tengo que dibujártelo? -
exasperado
- Lo entiendo... pero no
tenés porque hablarme así... y si estoy acá es porque vos me trajiste -
-¡Tengo muy en claro lo que
hice, no necesito que me lo refriegues en la cara, no te pases de vivo! -
Pedro está cada vez mas
confundido - yo no tengo esa intención.... ¿qué te pasa? ¿por que reaccionas de
esa forma? -
- No me trates como si
fuéramos amigos o lo que tu cabeza se inventó, sos mi rehén y hago lo que
quiero con vos ¿escuchaste? -
- Tengo en claro que hacés
lo que quieras conmigo, lo demostraste muy bien anoche - se miran sintiendo
rencor y desprecio por el otro
- No querido, a mi con el papel de minita
despechada no -
Pedro siente que lo corroe
una rabia por el todo el cuerpo que se torna difícil de frenar, la actitud de
Guillermo lo hiere y al mismo tiempo le genera coraje. No entiende porque ese
afán de maltratarlo si todo ese tiempo se dedicó a cuidarlo, pero tampoco
entiende porque se siente así, porque la bronca, porque el dolor, ¿qué siente
por él? ¿qué siente por ese hombre que se empecina en herirlo? no cree que
pueda encontrar una respuesta fácil pero algo los une. Decide no responderle,
se da media vuelta dirigiéndose a las escaleras que llevan al sótano
Guillermo observa ese rostro
contrariado y luego lo ve alejarse - ¿adónde vas? - le exige pero Pedro no le
contesta, baja y se mete en esa habitación que lo cobijó desde el momento que
se convirtió en rehén. Guillermo lo sigue y se queda parado en el umbral - ¿me
podés explicar que estás haciendo? -
- ¡¿No soy tu rehén?! ¡¿no
es este mi lugar?! - sarcástico - recuerdo todo Guillermo, todo empezó a volver
como ráfagas en mi cabeza.... recuerdo estar atado de manos, el dolor en las
muñecas por la presión del precinto, con mi boca y ojos vendados sintiendo que
me asfixiaba.... recuerdo tu cinismo, tu risa socarrona..... también recuerdo
la pelea, ¡qué imbécil fui! creí que podía vencerte.... si querías destruirme,
quebrarme, lo lograste..... -
Guillermo puede notar que
esos ojos ya no lo miran igual, hay
mucha decepción en ellos... si realmente quería lastimarlo lo logró pero no
deseaba que fuera así, Pedro le transmitió tanto amor con ese simple gesto de
posar sus ojos en él que creyó que nada de lo que pudiera pasar luego podría
borrar ese momento pero no puede permitir que permanezca a su lado, ese desprecio
que ahora siente puede usarlo a su favor y salvarlo
- Si querés victimizarte,
estás en todo tu derecho - su tono es provocador
- ¿Victimizarme? ¡Por
supuesto que soy una víctima! - Pedro mueve su cabeza de un lado a otro, no
puede creer la actitud de Guillermo - estoy en este lugar de mierda por tu
culpa - alzando la voz
- Bueno basta, me cansaste,
¿te querés quedar acá? ¿querés darte ese gusto? ¡Hacelo chiquito! -
Pedro lo mira con indignación
y sus ojos llenos de lágrimas, siente que se le revuelve el estómago -
pensé.... que había algo entre nosotros -
Guillermo suelta una carcajada
- ¡No me jodas Pedro! ¿algo entre nosotros?¿hasta cuándo pretendes seguir con
ese papel eh? -
- ¿Qué papel? ¡No sé de qué
me estás hablando! -
- No puedo seguir perdiendo
el tiempo con estupideces - se da media vuelta y da un portazo al salir
Pedro no puede salir de su
estado de estupefacción, pero algo es cierto, no lo conoce, no sabe quién es y
lo peor que pudo hacer fue bajar las defensas frente a él.... no puede pasar
otra vez por lo mismo ya no tiene la fortaleza para algo así. No puede evitar
temblar de pies a cabeza, un sudor frio le recorre la espalda, ¿por qué la vida
se empeña en ponerlo a prueba?, el corazón se le dispara, vuelven la
palpitaciones y comienza a hiperventilar, se sostiene de la pared tratando de
luchar contra el pánico que amenaza con envolverlo. Guillermo sube los
escalones pero se detiene a la mitad, ¡qué está haciendo! no tiene sentido
actuar de esa forma, ¿por qué le molesta tanto lo que le dijo Tomiozzo? no
puede esperar que ese muchachito realmente sienta algo por él, está delirando
si cree que puede tener un oportunidad pero no puede dejar de anhelarla, de
perseguirla y se pregunta ¿quien realmente está sufriendo ese Síndrome? ¿no
será él mismo que se empecina en retenerlo contra su voluntad?, medita sobre
esas palabras y decide bajar para disculparse, cuando abre la puerta encuentra
a Pedro apoyado contra la pared, bañado en sudor, completamente pálido....
corre hacia él
- ¡Pedro! ¿qué te pasa? -
quiere sostenerlo pero Pedro lo aleja
-¡No me toques! - con voz
agitada - ¡No quiero que vuelvas a tocarme... andate! -
- ¡Pero mira cómo estás!
Estás por colapsar, dejame llevarte hasta la cama -
- ¡Te dije que no! ¡¿Para
qué querés llevarme hasta la cama... para cogerme?! ¿No tuviste suficiente con
lo de anoche? -
Guillermo se crispa y sin
pensarlo lo toma por el rostro con ambas manos - ¡Deja de hablar pelotudeces,
pero qué te pensas que soy! - busca sus ojos y el reflejo que le devuelven esas
pupilas le advierten que Pedro está dejándose vencer, el brillo que los
caracteriza se ha opacado y si ese fuera su final, no lucharía, tan solo se
entregaría pero no puede permitírselo, lleva los labios a su frente y la besa
tratando de borrar todos sus miedos. Pedro cierra los ojos, está a punto de
desvanecerse pero Guillermo lo sostiene con su cuerpo, lo arrastra hasta la
cama y trata de acomodarlo sobre su regazo.
- Pedro, escuchame... tenés
que calmarte - le lleva la cabeza a su pecho - sentí mi respiración, escucha
los latidos de mi corazón e intenta bajar esas pulsaciones -
Le lleva un buen tiempo
hasta que logra acompasar su respiración a la de Guillermo, está agotado física
y emocionalmente, el calor que emana ese cuerpo lo adormece y puede descansar
relajado. Guillermo observa ese rostro, lo acaricia sutilmente... es inevitable,
ha quedado totalmente prendado de Pedro, en su afán de liberarlo solo consigue
lastimarlo, apoya su cabeza en el respaldo de la cama y la mirada se le pierde
traspasando las paredes. Pedro despierta, abre sus ojos y mira alrededor, luego
levanta la mirada y ve ese perfil marcado de Guillermo, no se ha dado cuenta
aún que lo observa y aprovecha para estudiar sus rasgos, e inevitablemente cae
rendido ante esos finos labios, un deseo inesperado crece en su interior. Se
acomoda entre esos brazos y Guillermo sale de su ensoñación para mirarlo, Pedro
no lo duda y se acerca para besarlo pero Guillermo lo detiene
- Pedro no, no lo hagas - le
ruega
Pero Pedro no lo escucha y
su boca se ciñe sobre esos labios, Guillermo intenta no responder pero el fuego
que nace en sus entrañas va arrasando la razón, quiere oponerse pero el cuerpo
no le responde porque toda su voluntad le pertenece a Pedro, ya no puede
negarse a sus instintos, y se entrega al placer.
CONTINUARA
Juliana, todas las semanas te digo lo mismo: Me encanta "mucho" esta historia! Es realmente atrapante. Me fascina como caen rendidos el uno en el otro. Es muy delicada tu forma de contarlo y, para mi, el desarrollo fue muy sutil pero contundente y creíble. Como fueron cediendo cada uno. De mas esta decirte, que obvio, please!, que se queden JUNTOS! por favor! Ya encontraran la forma! Confío en tu pluma ;) Besos Romina
ResponderEliminarahhh...me olvidaba. Tmb me encanta (y te agradezco infinitamente!) eso de empezar el capítulo con amor, que en medio haya cualquier tipo de conflicto y finalice con amor. Te juro que da una paz sumamente necesaria para el corazón, al menos el mío ;). Sandra y Mary conocen bien mi "pequeño problemita" con la ansiedad de esperar el próximo capítulo. Me deja en un estado alteradito ;) peeeeero.... cuando finaliza así, aplaca la fiera ;) (es bueno para vos tmb, xq así no te torturo con mensajitos como lo hice con ellas ;) PD: Perdonen chicas! Besos Romina
EliminarGracias Romina, es extraño que haya podido coincidir el principio con el final pero en ese caso se dio, después varias idas y venidas en el medio incluso de malos entendidos y del ego herido creo que quedó dentro de todo bien ese final. No me gusta verlos peleados por mucho tiempo ya sea en este o en cualquier contexto, además se están conociendo y van descubriendo que no pueden estar uno sin el otro por ende las peleas pueden ser duras por tratarse de dos hombres pero de poca duración. Gracias por leer y comentar, besos!!
EliminarHay Juliana que gran capítulo....todavía estoy temblando.Que forma de amarse...que magnífica descripción, que genial la trama, que difícil va a ser vivir este amor, me da miedo...esa fragilidad en Pedro, esa rudeza extrema en Guille....va a ser interesante ver como se desarrollan los siguientes capítulos.....Todavía me cuesta respirar......te amo Juliana y demás está decir que tu fics es maravillosa.Abuela.
ResponderEliminarYo digo no, me parece o el síndrome de Estocolmo lo está sufriendo "Guiie" mmmmm que complicadito el asunto no??????? que locura ....Mi Dios que hermosa locura.....Que gran imaginación y soy igual que Romina ya quiero el otro capi ........Romo es de las mías y también se le escapan losa ratones....
EliminarLa abu te ama....
Gracias Mirta, y sí creo que el síndrome lo sufrió primero Guillermo que quedó prendado de Pedro apenas lo vio, por supuesto que nunca pensó que iba a enamorarse de él, solo quería estar cerca para ver que le pasaba pero no quiera violentarlo aunque al principio se la juró. Ambos aprenderan a sanarse y sobreviviran, eso seguro. Gracias por leer y comentar, besos!!
EliminarGracias Juliana,mil gracias!! Bella historia!! Bellisima!!
ResponderEliminarMuchas gracias Adriana por seguir esta historia y por comentar, besos!!
EliminarQue tema dificil y que bien que lo estas manejando!!!! que personajes tan heridos tratando de salvarse uno al otro!!!! Podran??? Yo creo que si pero no va a ser facil....la fragilidad emocional de los dos los hace impredecibles...te felicito ...es una historia apasionante !!! Cariños Pilar
ResponderEliminarGracias Pilar, es una historia distinta pero veremos como sortean los problemas para poder estar juntos, no será fácil por las dificultades de cada uno pero se las arreglaran, gracias por leer y comentar, besos!!
Eliminaray Julianita! que capitulon nos regalaste! cada vez mejor!! estoy enamorada cada vez mas de este Guillermo que lo quiere salvar pero no puede soltarlo qeu es recio pero a la vez Pedro ha logrado sacar de el toda esa ternura, impecable impresionante capitulo me fascinó mucho mucho espero con ansias cada jueves para deleitarme en esta historia que es alucinante! Gracias Sil
ResponderEliminarGracias Sil, es dificil para Guillermo poder soltar a Pedro, ya no resulta tan fácil pero veremos como lo resuelve porque fue él quien lo metió en su mundo tan complejo para aún asi intenta por todos los medios mantenerlo fuera. Gracias por leer y comentar, besos!!
EliminarJuli, como siempre, caigo rendida ante tu pluma... ¡Que capitulazo! Pedro enamorándose de ese hombre que es para él, una "montaña rusa" de emociones. Volviendo a sentirse vivo.. Y ese Guillermo que desde junto a ese sentimiento tan especial que le provoca Pedro, ve una versión mejora de si mismo nacer en su interior. Cuando lo agredió, cuando lo quiso hacer desistir de ese sentimiento que se estaba generando a travez de su cinismo, me sentí morir con Pedro.. ¡No podía ser verdad! No después de la noche que pasaron juntos.. ¿Era necesario tanto dolor para protegerlo? Pero ese final magnífico,espectacular y digno de tu pluma me devolvió la paz... ¡Gracias Juliana! Es mas que un placer leerte! ¡Gracias Tinkerbell! Sos nuestra niña mimada.. ¡Besossss!
ResponderEliminarGracias Sandra, bien lo decís vos, ha sido una montaña rusa de emociones para Pedro, para Guillermo y para mí también, porque no es fácil meterse en la piel de estos dos hombres atormentados cada uno de acuerdo a sus vivencias pero buscando desesperadamente la redención, y la han encontrado creo en brazos del otro aunque deberan luchar un poquito. Gracias siempre por tus palabras y por el espacio, beso grande!!
EliminarQué capítulo duro... Qué Guillermo duro... Se nota que quiere "salvarlo" a Pedro de él, y sobre todo de que termine preso por cómplice, pero en el camino lo está haciendo pelota al chiquitín... Y en medio de todo eso, y a pesar de todo eso, el deseo irrefrenable de ambos... Se les viene complicada!
ResponderEliminarNo tenes una idea Juliana, la ansiedad que me produce saber cómo siguen las cosas... Qué historia increíble!
Beso grande!
Gracias Guille por seguir la historia, creo que Guillermo no conoce otra forma de exponer su punto que no sea de forma temperamental, vehemente porque de alguna forma quiere imponerse a Pedro para que lo entienda y Pedro quien lleva una herida grande de su pasado solo sucumbe a él porque entiende que hay sentimientos que ya no puede ocultar, aún así juntos van a poder sobrellevar lo que venga. Gracias por leer y comentar, besos!!
EliminarQue hermoso capítulo Juli, me quede sin palabras!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarGracias Vale por seguir la historia, besos!
EliminarMi puntaje un 10 mara rosas sin palabras......
ResponderEliminarGracias Mara, es un verdadero placer saber que te gusta, besos!!
EliminarMI DIOS ¡ PEDAZO DE CAPITULO! MUY FUERTE, DOLOROSO, LA TENSIÓN VA EN AUMENTO Y ME INQUIETA COMO SE IRÁN DESENCADENANDO LOS CONFLICTOS QUE ATRAVIESAN A LOS PROTAGONISTAS.
ResponderEliminarPORFI, QUE PEDRO NO SUFRA, SIEMPRE SE LLEVA LA PEOR PARTE. GUILLE, CON VOS NO SE QUE DECIR, NO SE QUE PENSAR, MUY CÍNICO PARA MI GUSTO, DESPIADADO.¿MERECES EL AMOR DE CIELITO? TODO HACE PENSAR QUE SI...
BUENO JULIANA, FELICITACIONES,COMO SIGUE "ESTO", SOLO USTED LO SABE.
MAS ALLÁ DE TODO " MIRAN AL CIELO Y PIDEN UN DESEO CONTIGO LA NOCHE MAS BELLA"
P/D: ADORO AL PEDRO Y AL GUILLE DE CELOS Y ME ENCANTAN EN TOMA UNO. CUESTIÓN DE GUSTOS SEÑORITA ESCRITORA, JA,JA,JA.
"San Sebastián asaetado reza por tus pecados,
llora por ti, no olvida
al que sufre en silencio
a su oveja perdida.
Miran al cielo y piden un deseo:
contigo la noche más bella.
Amores imposibles
que escriben en canciones
el trazo de una estrella.
Cartas que nunca se envían.
Botellas que brillan
en el mar del olvido.
Nunca dejes de buscarme
la excusa más cobarde
es culpar al destino,
es culpar al destino. "
MONICA DE LANUS.
Gracias Mónica por seguir la historia aunque este Guillermo puede ser cruel, creo que su vida pasada lo ha marcado para ser así pero tiene algo a favor y es Pedro que aún sumido en un gran dolor tiene una dulzura innata y le va a ganar a Graziani. Gracias por leer y comentar, besos!!
EliminarJuliana sos genial este capítulo me mato de amor como inicio, vos sólo podes llevarnos en esta montaña rusa de emociones tanto amor y entrega para después plaff el bendito médico y su teoría del Síndrome que lo devasta a nuestro Guille pobre mi amor que duro puede volverse para proteger a su Pedro y este entregado a su captor capturado. Me conquistaste con este cazador cazado!!!Muero por el próximo capítulo!!!
ResponderEliminarGracias Romina, como bien decís Guillermo no se esperaba esa deducción del médico y cuando al fin estaba bajando la guardia se encuentra con que quizá no es como piensa y otra vez la amargura lo invade. Sus reacciones surgen casi siempre de lo herido de su corazón aunque Pedro va a demostrarle que le médico no tiene razón!! Gracias por leer y comentar, besos!!
EliminarPero Pedro no lo escucha y su boca se ciñe sobre esos labios, Guillermo intenta no responder pero el fuego que nace en sus entrañas va arrasando la razón, quiere oponerse pero el cuerpo no le responde porque toda su voluntad le pertenece a Pedro, ya no puede negarse a sus instintos, y se entrega al placer................guillermo con pedro siempre pierde la voluntad no hay caso este donde este sea el escenario que sea siempre cqae rendido a sus pies ,este chiquito se las trae basta que eleve sus ojos lo mire y el imperio grazziani caiga desplomado...pero no cualquiera lo describe con la maestria con que vos lo haces amiga .el mundo se divide en dos grupos las que intentamos escribir y bregamos por ser interesantes diferentes y novedosas y aquellas alas que todo esto y mucho mas les sale de manera absolutamente natural y sistemica casi organica y obvio peque vos lideras este grupo sos enorme una grossa tremenda narradora con cada cap subis un escalon en este maravilloso mundo de las letras y como dice la gran MAFALDA contagiame plis jajajaaja te quiero jules nunca pero nunca dejes de escribir te disfrutamos demasiado hasta el proximo gran evento........majo
ResponderEliminarMajitoo, tenes tanta razón porque Guillermo por mas herido y enojado que esté no puede escapar de sus deseos y del profundo amor que siente por Pedro. Siempre pierde la batalla pero como es Graziani, seguro que encontrará otra batalla para conquistar!! Sos muy generosa con tus palabras, pero yo solo expreso lo que me sale que a veces es como un vendaval de palabras y a veces se transforma en sequía pero es sanador siempre. Gracias eternas amiga por tus palabras, te quiero mucho!! Besos
EliminarMuy buena esta historia!! lei varios cap juntos y me fascina còmo fuiste desmuzando la personalidad de cada uno,su alma y còmo se mantienen esas estructura de originales de Guille y Pedro aunque sean en otra situaciòn.Los veo como los extremos de un mismo sentimiento: "necesidad" de amar y ser amado.Guille y la posibilidad del verdadero amor que cambie su vida,que encuentre un nuevo rumbo fuera del delito y Pedro que ese amor le de un nuevo sentido a la suya,fortalecièndolo y sanando sus heridas.-Todo el desarrollo de los distintos climas por los que pasò el relato fue genial: miradas,pasiòn y deseo pero tambièn miedos,dudas,rabia e impotencia ante la llegada del amor.-Y la completa seguridad,para mi,que lo que le pasa a Pedro no es ningùn estocolmo...es profundamente Amor. En definitiva "se encontraron".
ResponderEliminarTe felicito por poner sus almas en la balanza. S