
CAPÍTULO 6
¿Qué
es este lugar?¿Dónde estoy? se
pregunta Pedro y las imágenes vuelven con más fuerza, es un eterno letargo, un
profundo descanso en donde nada importa, porque allí tiene lo que necesita....
su mujer, sus hijos y sonríe, ¿qué fue de todo lo anterior, lo previo? y cuando
intenta indagar en su memoria nada encuentra allí. Una sinfonía lo abstrae,
agudiza el oído pero se pierde en un constante ir y venir como si se tratara
del oleaje del mar que lleva y trae, que acerca y aleja, que entrega y
arrebata. Siente el calor adherirse a su cuerpo, sus terminales nerviosas
responden y la sensación de bienestar va vibrando hacia sus extremidades, se
lleva una mano al corazón y percibe el latir cada vez más intenso y a un ritmo tan
claro que se percata de que aún está vivo. Y si está vivo, ¿qué está haciendo
allí?.
Guillermo queda adormecido y
extenuado de tanto llorar, muy pocas veces en su vida se dio esa posibilidad de
quebrarse y dejar fluir todos esos sentimientos tan estériles como solía decir,
nada bueno se logra al sucumbir a los miedos y angustias pero es una buena
forma de aflojar las tensiones. Piensa en su equipo, en cómo estarán, espera al
menos que hayan corrido con mejor suerte que él, pero fue justamente él el
artífice de esa suerte y ahora se encuentra encerrado con un joven cuya vida
pende de un hilo. A pesar del dolor que acusa su cuerpo luego de permanecer
varias horas en la misma posición, se levanta y se dirige a las escaleras, no
tuvo oportunidad de limpiar ese desastre por atender a Pedro, ese charco de
sangre ya está seco y quitarlo va a ser casi imposible. Baja hasta el sótano y
observa el expediente con las fotos desparramadas, se sienta en la cama y una a
una las toma y las analiza "una familia feliz" piensa y es imposible
negarlo. El rostro de Pedro rebosa de felicidad abrazando a su esposa e hijos,
le hubiese gustado conocer a ese Pedro, quizá entablar alguna conversación con
él en la calle o cruzarlo en el banco solo para saber cómo era antes de la
tragedia. Las posibilidades se van planteando en su cabeza y una sola pregunta
asoma ¿hubiese sido capaz de seducirlo solo por tenerlo unas horas?, quizá en
otro contexto las cosas podrían haberse desarrollado naturalmente, pero ahora
de nada sirve soñar con algo que nunca sucederá. Acomoda las fotos, las guarda
y sube con el expediente, lo deja en la mesa y busca un trapo y detergente para
limpiar la escalera. Le lleva al menos un par horas quitar las manchas pero
logra abstraerlo del estado en que se encuentra Pedro, ocupar la mente lo salva
de caer en la desesperación. Mira sus manos y nota que se han teñido de rojo,
un escalofrío le recorre la espalda, no sabe por qué se siente incómodo e
inmediatamente sube a lavarse, instintivamente dirige la vista hacia el
dormitorio pero Pedro permanece igual. Luego de lavarse las manos, toma el
expediente y lo lleva hacia la habitación para guardarlo en un cajón, se acerca
a la cama se sienta en el borde y con sus dedos delinea el contorno de ese
rostro, lleva la mano hasta el pecho y apoya la palma a la altura del corazón,
cierra los ojos y solo se concentra en ese latir pausado y contante, cierta paz
lo invade cada vez que se acerca a él. Ya no se pregunta por dónde estará o a
qué lugares esa inconsciencia lo llevará solo quiere que vuelva, aunque eso
signifique dejarlo ir después porque con esa promesa cumplirá. Pasan los
segundos y cuando al fin abre sus ojos y lo mira, Pedro lo observa, Guillermo
contiene la respiración porque no sabe si está soñando o realmente está
pasando. Hacen contacto visual sin poder pestañear, pero el rostro de Pedro
muestra gran aflicción, miles de preguntas se agolpan en esa mirada confundida
- ¡Pedro! - la voz casi en
un susurro intentando no quebrarse
- ¿Dónde estoy? ¿Qué pasó? -
mira a su alrededor y no logra comprender porque está ahí, qué le sucedió, pero
esos ojos negros le resultan conocidos
- ¿Qué es lo último que
recordás? - intenta ser cauteloso, bombardearlo de información podría ser
contraproducente
- No sé, está todo muy
confuso.... ¿qué... qué me pasó? -
- Tuviste un accidente,
caíste por la escalera - mejor mentirle antes que atemorizarlo
- ¿Accidente? No recuerdo
nada.... pero ¿dónde fue el accidente? -
- Tranquilo, a ver, trata de
calmarte y pensar, sé que es difícil porque recién despertás pero es importante
que recuerdes por vos mismo ¿sí?-
Pedro clava sus enormes ojos
claros en los ojos negros, a pesar de estar completamente perdido algo en su
interior le dice que puede confiar en él y quiere hacerlo, necesita hacerlo
porque no hay nadie más en esa habitación
- ¿Quién sos? -
- Alguien que quiere
ayudarte - justo la pregunta que quería evitar, como se supone que va
explicarle quien es él, qué podría decirle, ¿su captor?¿su secuestrador?¿su
verdugo? y la puerta de entrada se abre, se escuchan unos pasos y la figura del
Dr. Tomiozzo asoma
- Buenos días, y vaya que sí
son buenos días - sonríe al ver a Pedro despierto - Bienvenido al mundo de los
vivos Pedro -
Pedro esboza una media
sonrisa a pesar de su desconcierto - Ud. ¿quién es? -
- Soy el médico, estuve
desde el momento de tu accidente, realmente creí que no ibas a recuperarte pero
me alegra saber que me equivoqué -
Guillermo le cede el lugar
para que lo revise y así constatar de que todo está bien, las dudas de Pedro
podrán responderse luego
- Vamos a revisarte ahora -
- Los dejo solos, si me
necesitas - dirigiéndose a Tomiozzo - voy a estar en la cocina - se retira y
deja la puerta entre abierta, no quiere invadir esa privacidad entre médico y
paciente pero debe estar alerta por si a Tomiozzo se le da por hablar de más
- Bueno, vamos a tomarte la
presión, a escuchar ese corazón y si algo te molesta avisame - Tomiozzo se
dispone a hacerle una revisación completa ante la atenta mirada de Pedro -
¿cómo sentís la cabeza? ¿te molesta? ¿te duele? -
- Sólo siento una pequeña
molestia en la frente -
- Es por el corte, te tuve
que hacer unos cuantos puntos pero ahora revisamos esa herida -
- ¿Usted sabe que me pasó? -
- No, pero tengo entendido
que caíste por la escalera, Guillermo te contará después -
- ¿Guillermo? - sorprendido
- Sí, él se encargó de vos
todo este tiempo. Qué bueno que despertaste Pedro, ahora solo tenes que pensar
en recuperarte, todo va a estar bien -
Observa al médico mientras
lo ausculta, le toma la presión, chequea sus reflejos y revisa la herida en la
frente hasta que de la nada pregunta - Mi esposa y mis hijos ¿dónde están? -
Guillermo irrumpe en la
habitación antes de que sea tarde - Bueno doctor, ¿cómo se encuentra el
paciente? -
- Muy bien, debe permanecer
en cama por el día de hoy, comenzar a alimentarse lentamente así que voy a
quitarle el suero y a partir de mañana a caminar un poco. Fueron muchos días de
estar acostado y eso debilita el cuerpo así que es importante recuperar fuerzas
-
- Entendido, y ¿con respecto
a la memoria y los recuerdos? - lo mira alzando las cejas y Tomiozzo entiende
- Por ahora tenés que
tomarte con mucha tranquilidad y paciencia ese tema Pedro, insistir nunca es
bueno, los recuerdos volverán a su tiempo -
Pedro asiente, la
preocupación que domina su rostro es notable, no recuerda el accidente, no sabe
dónde está, ¿porqué su esposa e hijos no están con él? ¿quién es Guillermo? Se
siente mareado, su respiración se agita y Tomiozzo lo nota
- Pedro, estás en buenas
manos, no tengas dudas de eso pero en ciertas cosas vamos a tener que ir con
calma. No es bueno que te alteres, mañana vuelvo para seguir tu evolución -
Guillermo acompaña a
Tomiozzo hasta la puerta - Menos mal que le dijiste que se calme - susurrando -
evidentemente no recuerda nada del accidente de su familia -
- A veces se suprimen
ciertos recuerdos dolorosos pero es parte de su historia, probablemente con los
días todo comience a volver y vas a tener que estar preparado porque será un
golpe muy grande, lo va a vivir de la misma forma en que lo hizo la primera vez
-
- ¿Y como se supone que
tengo que prepararme para eso? Sería mejor que nunca recuerde -
- No Guillermo, evadir las
cosas no hacen que desaparezcan -
Guillermo queda pensativo, ahora
sí que está en un gran embrollo, suspira y regresa a la habitación, Pedro parece
un niño perdido buscando a sus padres y eso le genera gran ternura, un instinto
protector le nace desde las entrañas
- Sé que no debe ser fácil
para vos pero si trabajamos juntos en tu recuperación, vas a poder recordar más
pronto -
- ¿Y si lo que recuerde me daña? Tengo una
sensación extraña, como si me faltara algo y no se trata de mi memoria, es
distinto..... es como si una parte de mí no existiera - y se queda perdido en
esa reflexión
- Pedro, primero necesitas
reponerte a nivel físico así que voy a preparar algo para comer y después vemos
de ducharte porque has estado mucho tiempo sin poder higienizarte bien -
- ¿De quién es esta ropa? -
mirando la remera
- De un amigo, mi ropa te
iba a quedar grande y necesitaba cambiarte -
Se miran por breves segundos
y cuando Guillermo está a punto de irse para la cocina Pedro le habla - Gracias
Guillermo..... por todo –
Guillermo no puede responder
porque se le hace un nudo en la garganta, solo le sonríe y se va. ¿Cuánto más
va a poder sostener esa fachada? y cuando Pedro descubra todo ¿qué?, ¡qué
pelotudo se siente!, atrapado en su propia trampa. Se apoya sobre la mesada y
lleva la cabeza hacia atrás, tanto deseó que despertara que no pudo prever lo
que vendría, que no recordara el asalto al banco y su posterior secuestro le
dificultan liberarlo. Por lo que sabe la policía sigue buscándolo, la imagen de
Pedro sigue plasmada en el televisor, la noticia sigue cautivando a todos hasta
que ocurra alguna tragedia que los haga mover el foco hacia otro objetivo.
Seguir buscando opciones en su cabeza no tiene sentido, mejor ocuparse de la
recuperación de Pedro para luego dejarlo ir y poder continuar con su vida.
Pedro se siente un completo
extraño en ese lugar y en su propio cuerpo, no tiene idea de lo que le pasó, aunque
intenta buscar en los recovecos de su memoria alguna imagen que le devuelva un
poco de tranquilidad, ésta parece querer burlarse de él y evitarlo. Toca su
frente y siente la venda que cubre la herida, se pregunta cómo puede haber
caído para golpear la frente contra la escalera, observa la habitación y parece
vieja, tiene una cómoda y un sillón, la cama de dos plazas ocupa casi todo el
espacio, el baño lo tiene a su izquierda. Por la ventana ingresa el sol pero no
puede ver el paisaje, intenta acomodarse en la cama pero no logra conseguir una
postura que lo ayude. Mira sus manos y no ve el anillo de casado, el dedo solo
acusa la marca que asegura que en algún momento estuvo allí pero ¿dónde quedó?.
Vuelve a pensar en su esposa, sus hijos y no logra entender porque está solo,
¿dónde está su familia? ¿estaba solo cuando tuvo el accidente? hace ademán de
levantarse y en ese momento la puerta se abre, Guillermo aparece con una
bandeja en sus manos
- Pedro, ¿qué haces? Estas
débil todavía para levantarte -
- Ya no aguanto estar en
esta cama -
- ¿Y si perdes el equilibrio
y volves a caer? No puedo permitir que eso ocurra - Guillermo deja la bandeja
en la cómoda y lo ayuda a sentarse - Bueno, acá te traje una especie de guiso
que preparó una amiga, espero esté caliente porque lo tenía en el freezer -
acomoda la bandeja en su regazo
- No siento hambre -
mientras mira la comida
- Intenta comer algunos
bocados, tiene buena pinta, recién lo probé - trata de convencerlo
Tímidamente toma la cuchara y
se lleva un poco de guiso a la boca, al degustarlo advierte que no está nada
mal, e inclusive se percata de cuan necesitado de alimento estaba. Guillermo lo
mira atentamente, más que un hombre parece un adolescente, con sus ojos sigue
ese ir y venir de la mano y recuerda cuantas veces la tocó y besó, ¿tendrá
noción Pedro de las caricias que recibió mientras estaba inconsciente?¿recordará
ese beso en la comisura de sus labios? trata de aislarse de esa clase de
pensamientos porque sabe bien que en cuanto descubra la verdad, huirá de su
lado
- Tenías razón, estaba bueno
- le dice Pedro sonriendo
- No hay nada mejor que una
buena comida para recuperarse rápidamente -
El silencio se presenta, a
Guillermo le cuesta sostener una conversación con Pedro, debe ser cauteloso porque
cualquier cosa que le diga puede desatar un vendaval de recuerdos, y Pedro
siente esa incomodidad, son dos desconocidos en un casa a la cual no sabe cómo
llegó, compartiendo un espacio del cual no posee recuerdos y por sobre todas
las cosas procurando confiar en que sus intenciones son honradas
- Creo que necesito ir al
baño -
- ¿Te sentís bien? ¿o fue
demasiada comida de golpe? -
- No es eso,
"tengo" que ir -
Guillermo sonríe - Disculpa,
no te entendí.... te ayudo -
Pedro se incorpora y
Guillermo se ubica a su costado, comienzan a caminar rumbo al baño y
repentinamente se marea y se sujeta de Guillermo, quien coloca una mano
alrededor de su cintura y lo sostiene. La respiración de Pedro comienza a
agitarse y apoya su cara entre el cuello y el hombro de Guillermo, ninguno de
los dos se mueve. El aliento caliente sobre la piel de Guillermo va destruyendo
la poca serenidad que mantiene, siente que Pedro se abraza a él temiendo caer
al suelo, sus bocas están amenazantemente cerca y aunque intenta por todos los
medios controlar el impulso que crece en su interior, un deseo agonizante
comienza a darse paso
- ¿Estás bien? - le pregunta con la voz enronquecida y
entrecortada
- Sí, el mareo está
pasando... creo que ya puedo seguir -
Con mucho esfuerzo logran llegar,
Guillermo lo deja delante del inodoro y le da la espalda para otorgarle un poco
de privacidad, necesita bajar la pulsaciones de su corazón y necesita calmar
esa ansiedad ese deseo desmedido que explota cuando tiene a Pedro tan cerca. No
entiende porque lo moviliza de esa forma, las manos le tiemblan y aprieta los
puños para detenerlas, cuando se gira para ver si Pedro está listo se percata
de que está observándolo
- ¿Qué te pasa? - le dice
Pedro preocupado - ¿estás bien? -
- Si sí, estoy bien, ¿qué te
parece un baño ahora que estamos acá? Lleno la bañera y podes descansar un rato
-
Pedro asiente, y comienza a
preparar el agua, luego lo ayuda a desvestirse y con cuidado lo hace ingresar a
la bañera. El agua le hace sentir bien, Pedro se recuesta y cierra sus ojos
disfrutando de ese momento mientras Guillermo sin saber que hacer solo lo
contempla, recuerda las veces que suavemente lavó su cuerpo conteniendo la
respiración. La suavidad de esa piel tersa, el contorno de sus muslos y se
avergüenza de sus pensamientos, qué irónico antes jamás le hubiese importado
desnudar con la mirada a alguien pero ahora todo en él lo detiene. Ser testigo
de su desnudez, y no poder acercarse como quisiera lo está volviendo loco,
arrebatadamente se levanta para irse necesita poner distancia.
- Guille, ¿me alcanzarías el
jabón? -
Queda helado al escuchar su
nombre en diminutivo, lo mira contrariado y le acerca el jabón, sin emitir una
sola palabra se aleja. Pedro apenas percibió la tensión en el rostro de
Guillermo pero entendió que algo no andaba bien.
"¿Qué me pasa?" es
lo único que puede repetirse sin cesar, sentado en la cama permanece con la
mirada perdida, no puede permitirse sucumbir de ese modo ante Pedro. Varios
minutos después lo ayuda a salir de la bañera, apenas lo mira y trata de evitar
demasiado contacto físico inclusive deja que se vista en privacidad. Pedro
termina de vestirse y la curiosidad lo invade, cada vez que pregunta acerca de
su familia tanto Guillermo como el médico lo evaden, de reojo mira hacia la puerta
y luego abre sigilosamente uno a uno los cajones de la cómoda hasta encontrarse
con una carpeta. Guillermo presiente algo e ingresa a la habitación pero ya es
tarde, Pedro observa las fotos con el rostro completamente desencajado.
CONTINUARA
CAPÍTULO 7
Pedro abre sus ojos sin
poder creer lo que aquellas imágenes le muestran su rostro revela un pánico
creciente que avanza desmedidamente, sus manos comienzan a temblar y no puede
evitar la angustia que se instala en su garganta, las lagrimas brotan y mojan sus
mejillas, como buscando una explicación lógica mira a Guillermo quien permanece
inmóvil y pálido
- ¿Qué... qué.... es esto? -
casi en un murmullo con la voz quebrada
Guillermo no sabe qué decir,
cualquier cosa que diga estará de más, ¿cómo responder cuando las fotos ya son
demasiado elocuentes?
- ¡Respondeme! ¡¿Qué mierda
es esto?! - con el rostro descompuesto de dolor
- Pedro.... lo lamento tanto
- con aflicción
No es la respuesta que
esperaba, necesitaba que le dijera que se trataba de una broma pesada, una idea
macabra y su cuerpo ya no le responde, antes de tocar el suelo Guillermo lo
sostiene pero las convulsiones son cada vez más fuertes y ambos caen en la
cama, Pedro no puede respirar porque el aire no le llega a los pulmones, está
sufriendo un ataque de pánico
- ¡¡Pedro por favor
calmate!!, Pedro ¿me escuchas? - la desesperación lo invade y no sabe qué
hacer, recuerda que tiene el celular en el bolsillo del pantalón y con trabajo
lo saca y marca el discado rápido - la puta madre... ¡contestame Tomiozzo! HOLA.....
venite ya para acá..... vio las fotos - y cuelga sin esperar respuesta
Pedro no puede controlar a
su cuerpo ni el torbellino de recuerdos que sin piedad comienzan a llegar, se
siente apabullado y el dolor lo golpea con fuerza, apenas escucha las palabras
de Guillermo tratando de calmarlo, la habitación da vueltas a su alrededor y
solo puede ver esas imágenes que se suceden implacables dentro de su cabeza. Un
leve tono azul va tiñéndole el rostro, está claramente con un proceso de disnea
y siente que está a punto de perder la conciencia, en ese momento irrumpe en la
habitación Tomiozzo que ante la escena no pierde tiempo y busca en su maletín
un frasco y una jeringa
- ¡Apurate hombre! - le
exige Guillermo desesperado
Tomiozzo casi llena la jeringa
y luego la introduce en el brazo de Pedro, el estado del muchacho lo alerta, le
toma el pulso y nota cuan disparado está su corazón, espera unos breves
segundos y el calmante comienza a actuar, el rostro de Pedro va relajándose al
igual que la tensión del cuerpo, lo ausculta y respira aliviado
- ¡¿Qué mierda fue eso?! -
le dice Guillermo aún alterado
- Un ataque de pánico, menos
mal que llegué a tiempo o se descompensaba, ahora dejémoslo descansar - ambos
se retiran, Guillermo no puede contener los temblores en sus manos - ¿me podes
explicar cómo encontró esas fotos? -
- Fue mi culpa, me
distraje.... ¡la puta madre! -
- Calmate Guillermo, ya no
hay nada que hacer, ahora va a tener que procesar toda esa información -
- Soy un pelotudo, dejé esa
carpeta en el cajón pero ni me acordé de que estaba ahí.... ahora qué va a
pasar.... ¿puede tener una recaída por eso? -
- No sé cómo puede
afectarlo, cada persona es distinta, tal vez ahora sea más propenso a los
ataques de pánico.... desconozco su historial médico y no sabría decir si este
tipo de ataque ya los venía sufriendo o no -
- ¡No puedo creer que me
haya descuidado así! Y ahora ¿cómo seguimos? -
- Deja que descanse, por un
par de horas va a dormir y después vas a tener que hablar con él.... tarde o
temprano va a recordar el asalto.... su memoria se puso en funcionamiento y no
vas a poder eludir sus preguntas -
- No sé si es prudente
contarle ahora lo del asalto, demasiado tiene con lo de su familia -
- Guillermo ¿cuánto tiempo
más pensás mantenerlo cautivo? no podes seguir jugando así con él -
- Pero ¿quién carajo te dijo
que estoy jugando con él? ¿quién te metió esa idea en la cabeza eh? - mira a
través de la ventana tratando de ordenar sus pensamientos
- Lo único que sé es que ese
muchacho esta a un paso de perder la cordura, si vas a decirle la verdad que no
sea a medias, sé directo con él.... me tengo que ir te dejo unos calmantes por
las dudas - le entrega un blister con pastillas
El médico se va dejando a
Guillermo en un profundo desconcierto, toda la situación se le está yendo de
las manos producto de sus malas decisiones. Conocer a Pedro se transformó en su
perdición al punto de trastornarlo y no ver más allá de sus deseos, ahora su
mundo entero gira en torno a lo que le suceda. Las horas transcurren lentamente
carcomiendo su ansiedad, la noche va tomando posesión del día y él deambula de
un lado a otro de la habitación controlando el sueño de Pedro, recoge la
carpeta con las fotos y toda la información y se prepara para hacer frente a la
cruda realidad. Deja la puerta abierta y espera sentado en la cocina, ve a
Pedro reaccionar lentamente y se arma de coraje para hablar con él, se queda al
pie de la cama con la carpeta en la mano.... esperando
- ¿Por qué me mentiste? -
mirándolo con recelo
- No te mentí Pedro, tenías
que recordar por vos mismo, no podía influir... no debía influir... -
- ¿Por qué tenes esa carpeta
en tu poder? ¿Me investigaste? - elevando el tono de su voz
- Ese es otro tema que lo
vamos a hablar después -
- ¿Quién sos?¿Qué queres de
mí?¿Por qué estoy acá?¿Por qué te metes en mi vida? -
- Por favor calmate o no
vamos a poder hablar -
- ¿Qué es todo esto? Acaso
¿estoy aquí para pagar por mis pecados? -
- ¿De qué hablas Pedro? -
confundido
- Yo los maté, por mi culpa
están muertos... yo debía morir no ellos - alterándose
- No digas eso, basta, vos
no tenes la culpa - acercándose
- ¡No me toques! No sabes
nada, no estabas ahí, ni siquiera sé quien sos - y le arrebata la carpeta,
observa las fotos y desliza sus dedos ensayando una caricia en los rostros
ensangrentados de su familia - mis chiquitos, no pude salvarlos, solo me quedé
ahí.... y mi mujer, quise sacarla del auto pero sus piernas estaban atrapadas
entre la puerta y el asiento - las lágrimas de Pedro caían sobre las fotos empañándole
la vista - solo pude ser testigo de cómo su vida se me iba de las manos -
Guillermo escuchaba atónito
todo el relato de Pedro, sintiendo una profunda congoja en su pecho - No podías
hacer nada para salvarlos, aunque los paramédicos hubiesen podido llegar a
tiempo no iban a poder salvar a tu esposa -
- Yo los maté... si no la
hubiese saludado al otro lado de la calle..... ella - queda perdido en sus
pensamientos con la mirada ausente - ese día me dijo paso a buscarte con los
niños, yo tenía una reunión en una de las sucursales del banco y quedamos en
vernos para almorzar pero la reunión se extendió... ella retiró a los niños del
colegio y fue a buscarme.... el semáforo estaba en rojo, justo salí de la
sucursal y me quedé en la esquina porque la vi, ella me miro y me sonrió..... y
levante la mano para saludarla, el semáforo cambio a verde y avanzó.... nunca
vio a la camioneta que la embistió arrastrando al auto 200 metros haciéndolo
chocar contra un árbol, solo así detuvo su marcha.... no puedo explicarte la
desesperación que sentí, solo corrí para salvarlos, intenté ingresar por las
puertas pero estaban bloqueadas a ambos lados, arranque el parabrisas sintiendo
la adrenalina correr por mi cuerpo.... al ver a mis hijos - cierra los ojos
queriendo borrar esa imagen después de unos segundos los abre y continúa - se
desnucaron con el golpe, y mi mujer agonizaba atrapada entre los fierros del
auto y la camioneta.... - su cuerpo comienza a temblar como una hoja
Guillermo en su instinto
protector lo abraza, Pedro llora desconsoladamente una perdida que aún no ha
podido superar, se aferra a Guillermo y grita desesperado intentando exorcizar
sus demonios - Pedro, no fue tu culpa chiquito, aunque hubiese visto la
camioneta ella no podía hacer nada - recuerda el artículo leído en el diario,
el expediente policial. Ese día un atraco se había cometido en una
distribuidora, se pagaba el sueldo y el aguinaldo al personal y los
delincuentes lo sabían, luego de matar a la seguridad huyeron en una camioneta,
la policía los interceptó generándose una persecución alocada por las calles de
la ciudad, fue el maldito destino el que llevó a la familia de Pedro a cruzarse
con ese fatídico final. Pero ¿cómo convencerlo de que no era su culpa? ¿cómo
hacerle entender que él no tuvo nada que ver?
- ¿Por qué ellos? ¿Por qué
me dejaron solo? No quiero seguir si ellos no están -
- No digas eso Pedro, ellos
no eligieron morir, pero vos podes elegir seguir viviendo.... por vos.... por
tu familia -
- La vida no tiene sentido
si no están -
- Puede ser que muchas cosas
no tengan sentido pero aún así resignarte, dejarte morir no es el camino....
aunque la vida te golpee mil veces, aunque te deje noqueado y sin fuerzas....
tenes que seguir para honrar lo que tus hijos y tu mujer significaban para vos....
-
Pedro medita sobre las
palabras que acaba de escuchar, a pesar del dolor puede sentir cierto alivio en
su alma - ¿crees en Dios? -
Guillermo se sorprende de la
pregunta - no lo sé, tal vez exista una fuerza superior o no, pero sí tengo la
convicción de algo... yo sí creo en que al morir uno encuentra la paz, el
famoso descanso eterno y tu familia ya no sufre Pedro, por eso no debes sufrir
por ellos -
- No puedo, no quiero -
- Tenes que soltarlos
Pedro.... ellos están bien -
Pedro llora abrazado a
Guillermo, a pesar del dolor desgarrador que padece, a pesar de la herida que
nunca sanará, en ese hombre siente un amparo que hace tiempo no sentía, a pesar
de sus partes rotas ese abrazo permite unir cada retazo y los recuerdos que
abrigan su alma vuelven, la sonrisa de sus hijos, las caricias de su mujer, y
respira aliviado. No sabe quién es realmente Guillermo pero el miedo se disipa
cuando está a su lado, el contacto con su cuerpo le da seguridad, es como si
encontrara en su brazos el hogar perdido, el descanso que anhela, el cariño
sincero. Se relaja, cierra sus ojos y se dormita agotado; Guillermo nota como
sus cuerpos se acomodan, se adosan, la respiración pausada de Pedro le advierte
que duerme. Sus manos ensayan una caricia en la espalda, con la nariz roza su
cabello a contrapelo inundándose del aroma que despide, está a un solo latido
de perder la razón y besarlo pero se detiene, lo acomoda en la cama tapándolo
con la frazada y se aleja. Aún desconcertado logra entender que está enamorado
de Pedro, a su manera particular lo ama pero no puede permitir que lo sepa
tiene que cumplir con la promesa que le hizo cuando todavía estaba
inconsciente... dejarlo ir. Necesita despejar la mente de la vorágine de
sentimientos que lo embargan, se dispone a cocinar esperando que Pedro
despierte... la conversación que tienen pendiente no puede seguir retrasándose.
Pasa media hora y Pedro despierta, tiene una extraña sensación que no lo
abandona, en sus sueños los recuerdos comenzaron a fluir, el banco, un hombre enmascarado
y la adrenalina recorriendo su cuerpo. Se dirige a la cocina y una certeza lo
domina, descubrir la verdad
Guillermo lo mira tranquilo
- ¿estás mejor? prepare la cena, si queres te sirvo -
- Sí, gracias - lo observa
ir y venir, hasta que se sienta y están frente a frente
Guillermo intuye en la
mirada de Pedro que a aquella conversación pendiente se le ha agotado el tiempo
- ¿queres preguntarme algo? - le lanza sin vueltas
- ¿Quién sos Guillermo? -
sosteniéndole la mirada
- ¿Quién crees que soy? -
- No me contestes con otra
pregunta, quiero que te sinceres conmigo -
- Yo creo que sabes quién
soy y solo esperas una confirmación de mi parte -
- ¿Nos conocíamos? -
desconcertado
- Nos vimos por primera vez
en tu banco, hace una semana -
Pedro comienza a escarbar en
su mente, escudriñando en cada recuerdo que aflora cuando finalmente puede
conectar la imagen que tiene en su cabeza con el rostro de Guillermo y sus ojos
hacen contacto con los ojos negros. Contiene la respiración... no puede ser, se
levanta de golpe empujando la silla
- Pedro calmate, no voy a
lastimarte - alzando sus manos
Esas palabras las escuchó
antes pero no puede confiar en ellas - No esperarás que te crea, robaste el
banco para el cual trabajo, me amenazaste, amenazaste a mi secretaria y no
conforme con eso me convertiste en "tu" rehén.... ¿qué queres de mí
Guillermo? ¿es ese tu verdadero nombre? - la voz la tiembla de impotencia, de
bronca
- Veo que recordás todo a la
perfección -
-¿Por qué estoy acá?¿Por qué
me trajiste? - tiene miedo de la respuesta pero necesita saber
- No creo que puedas manejar
la verdad -
- ¡No me trates como a un
idiota! - perdiendo la paciencia
-¿Queres saber? Entonces vas
a saber.... me calenté con vos, el desprecio en tu mirada me excitó y cuando
jugaste al salvador con esa vieja y con tu secretaria no me pude contener - lo
mira con cinismo
Pedro tiembla ante esa
confesión, su corazón late desbocado, sus músculos se tensan y un escalofrío le
recorre la espalda, recuerda sus palabras cuando lo aprisionó contra la reja de
la bóveda.... ahora todo tiene sentido pero no puede entender porque todo lo
que le dijo le genera intriga, expectación.... ¿qué le pasa? se siente
confundido y se aleja hasta que su espalda choca contra la pared. Guillermo
analiza su reacción o más bien la falta de reacción y decide acorralarlo, va
hasta donde está Pedro y coloca una mano a cada lado de la pared, mira sus
labios, siente su respiración agitada y el aliento que le roza la piel
- No voy a lastimarte Pedro,
te doy mi palabra... sos libre de irte cuando quieras -
Se miran, están
peligrosamente cerca, Guillermo percibe como el deseo crece en su interior
arrasándolo y se aleja antes de cometer una imprudencia. Pedro no puede pensar,
está shockeado, está agobiado ha sido demasiada información en tan poco tiempo.
Su mundo se vio aniquilado en una fracción de segundos, mira hacia la puerta
pero nada lo espera allí afuera, él puede terminar con su sufrimiento y lo
provoca
- Porque no me matas ahora y
terminamos con todo esto -
Guillermo no puede creer lo
que acaba de escuchar, explota en un arranque de ira y toma de la alacena un
arma, una 45 cargada luego va hasta la mesa y la deja allí
- ¿Queres morir? Entonces
matate, ahí tenes el arma, ¡a ver si tenes los huevos suficientes para pegarte un
tiro! - luego se aleja
Pedro lo mira con los ojos
llenos de lágrimas y luego mira el arma, con la mano temblorosa la sujeta,
Guillermo está atento a cada movimiento sabe que el arma tiene el seguro puesto así que no corre
peligro pero ver esa actitud de entrega, de rendición por parte de Pedro lo
violenta y cuando observa que se la lleva a la sien, corre a su lado y se la
arrebata dejándola nuevamente en la mesa, le toma el rostro entre sus manos
buscando sus ojos
- No voy a dejar que te
destruyas, no puedo permitir eso -
Y lo besa arrebatado,
abarcando con su boca los labios de Pedro, buscando abrir su boca para
encontrarse con su lengua, Pedro lejos de negarse le responde y lo invita a
seguir. Guillermo lo presiona con su cuerpo y lleva una mano a la nuca de Pedro
para sostenerlo y guiar sus movimientos, apenas puede contener el deseo que
siente por él y lleva la boca al cuello, besa, muerda y lame la piel. Pedro
jadea y gime sin control hasta que Guillermo lo acalla con su boca, lleva sus
manos al pantalón y comienza a desabrocharlo, de repente el celular suena
volviéndolo a la realidad, se aleja de Pedro para recobrar el aliento, mira la
pantalla... es Tomiozzo
- Hola - le responde agitado
- Guillermo, ¿cómo está
Pedro? Me es imposible ir hasta tu casa, pero quería saber cómo sigue -
- Esta bien, no te preocupes
- mirando de reojo a Pedro
- Mañana paso por ahí -
Y corta la comunicación sin
responderle, Guillermo agradece internamente ese llamado, fue demasiado
arrebatado con Pedro y ahora todo se volverá incómodo. Lo mira avergonzado,
Pedro no se ha movido, solo sigue allí esperando
- Perdoname Pedro, no debí
actuar de esa forma... - se acerca a la mesa y toma el arma para guardarla - deberías
irte, no es seguro que permanezcas en este lugar -
Pedro no logra comprender
porque le habla de esa forma, se siente asqueado, usado ¿para qué le quitó el
arma entonces?, el resentimiento lo invade y lo increpa
- Solo soy un pedazo de
carne para vos ¿no? , ¡sos un hijo de puta! -
Intenta golpearlo pero
Guillermo es más rápido y lo sostiene con sus brazos, Pedro quiere zafarse pero
no puede - ¡Basta Pedro! Te estoy dando la oportunidad de seguir con tu vida...
-
- ¿A qué vida queres que
vuelva? ¿al vacío incesante de una casa que alguna vez fue un hogar? - se
quiebra y ya no puede hablar
Guillermo acaricia su
rostro, besa su frente y Pedro busca sus labios, todo en él lo provoca y sin
pensarlo lo arrastra hasta el dormitorio y vuelve a besarlo con desesperación, le
arranca la ropa y reclama su cuerpo como un nuevo dominio, Pedro se ve
sobrepasado por la marea de sensaciones que le genera, se adueña hasta de sus
pensamientos, no le permite tocarlo, solo siente que lo arrastra hasta lo más
primitivo de sus deseos, lo penetra sin piedad haciendo gritar de dolor, pero
un placer desconocido va invadiendo su cuerpo, el orgasmo llega inevitablemente
haciéndolo temblar, los gemidos se dispersan por la habitación al tiempo que
Guillermo acaba en Pedro. No existen palabras que puedan describir ese momento,
al menos no para Pedro quien en un vano intento de racionalizar lo vivido se horroriza
de él mismo. Guillermo nota ese cambio, y lo busca con la mirada
- ¿Que va a pensar de mí, mi
esposa? - le dice
- Ella no va pensar nada
Pedro, nunca te juzgaría pero vos... sos demasiado duro con vos mismo precioso
- y lo besa tratando de borrar la tristeza en su mirada
CONTINUARA
Bue, Juliana, que decirte? Un par de capítulos excelentes! Muy buena historia, muy bien contada y muy bien resuelta, cada situación. Es atrapante, sexy y amorosa. Nadie mejor como Guille y Pedro para protagonizarla. Seguramente entre los 2 sanaran un poco y se rescatarán en la vida. Hay algo mas que su "pasado y presente delictivo" en la historia de Guille? Muy muy muy buena. Se hace difícil esperar una semana. GRACIAS por los 2 capítulos. Besos Romina
ResponderEliminarGracias Romina, me alegra que este haya gustado este doble capítulo que fue bastante intenso. Lentamente sanarán sus heridas y se darán cuenta que no pueden estar separados. Ya vendrá alguna joyita con relación al pasado de Guillermo. Muchas gracias por leer y seguir esta historia, besos!!
EliminarMiles de aplausos,millones y millones de aplausos de pie,como debe ser!!Gracias, muchas gracias por estos relatos!! Espero el próximo con devoción!!!
ResponderEliminarMuchísimas gracias Adriana, muy feliz de que te guste esta historia distinta y desde otro enfoque. Te agradezco mucho por leer y comentar y seguir esta historia, besos!!
Eliminarbueno...que me pasa con esta fic...por una parte me parece fascinante y por otra la considero la clasica novela negra que te da un poco de ...no se como decirlo...porque no es rechazo sino una sensacion de malestar...como de mucha oscuridad..dicho esto te felicito porque sos una escritora fuera de serie!!!! Te voy a seguir a muerte...Pilar
ResponderEliminarGracias Pilar, y sí, así es, genera muchos sentimientos y emociones encontrados por ser una historia bastante alejada de la original pero siempre con ellos de protagonistas y con gran final de eso no hay dudas. Muchas gracias por tus palabras y por leer y comentar, besos!!
EliminarUfff Juliana que capítulos fuertes mamita querida temblando es poco... A ver por donde empezar...triste la manera en que Pedro se entera del destino de su familia muy shokeante muy muy tierno este Guille conteniéndolo ahora esa explosión de pasión mamita!!! Que intenso encuentro me dejo wow! Sin palabras esperando cómo seguis desarrollando esta historia que sinceramente me parece de una originalidad increible gracias Sil
ResponderEliminarMuchas gracias Sil, fue bastante movilizador este capítulo es muy cierto. Pedro parece estar sufriendo siempre pero ha llegado el momento de ser feliz junto a un Guillermo que va conociendo un lado de sí mismo que no sabía que pudiera existir. Muchas gracias siempre por leer y comentar, besos!!
Eliminarjuliana mi puntaje un 10 excelente algo escrito con varias sensaciones aplausos de pie mara rosas
ResponderEliminarMuchas gracias Mara, no lo esperaba pero me encanta que te haya gustado. Besos!!
Eliminar¡¡Juli!! Se me terminan las palabras, para mi es supremo todo lo que escribís. Estos capítulos son muy fuertes.. Aca se deja ver ese "síndrome de Estocolmo"
ResponderEliminar"El síndrome de Estocolmo es una reacción psicológica en la que la víctima de un secuestro, violación o retención en contra de su voluntad, desarrolla una relación de complicidad y un fuerte vínculo afectivo, con quien la ha secuestrado" Sinceramente lo que estás escribiendo me parece maravilloso. Es diferente, es único. ¡Me encanta! y solo puedo decirte que no veo la hora en que llegue el próximo jueves! ¡Como ha quebrado esto a Guillermo, ya no es el mismo, y Pedro tampoco lo es, ¡Fscinante Juli! ¡Aplausos mujercita!
Gracias Sandra, muchas gracias siempre por tus palabras y por el espacio. La verdad que ese famoso Síndrome siempre me llamó la atención y pude verlo claramente a través de Guillermo y Pedro, como se van conectando porque no tienen otra opción y muchas veces se invierten los papeles pero ambos han quedado prendado del otro y no lo pueden evitar. Besos!!
EliminarAplaudo de pie!!!!!!! sin ninguna duda fascinante, maravillosa......me atrapa....se que se vienen momentos difíciles para ambos, muy difíciles....( en especial para mi que me duele el alma y literalmente me duele, cuando ellos o uno de ellos sufre)NO se si voy a poder soportar el sufrimiento de ELLOS, pero decirte que escribís maravillas, que sos genial, que tu capacidad de escribir me transporta, me saca de mi eje eso, eso si puedo.......Gracias Juliana sos increíble..... Abuela Mirta.....te amo....
ResponderEliminarTan chiquita y mirá las cosas que escribe jajajajajajaja te amo hija....
EliminarMuchas gracias Mirta, que bueno que sigas la historia y de alguna manera puedas disfrutarla. A veces de la mano del sufrimiento viene la alegría después y ellos lo van a conseguir, eso seguro!! Gracias por seguir la historia y por leer y comentar, beso grande!!
EliminarGenial los 2 capítulos quiero seguir leyendo! !!!
ResponderEliminarGracias Vale!! Feliz de que te haya gustado, besos!!
EliminarA ver Juli, qué te puedo decir? Si para Pedro "no existen palabras para describir ese momento"... Para mí, no existen palabras para describir estos dos capítulos (gracias por el doblete!)... Tenía mucha curiosidad por ver cómo ibas a resolver, para que Pedro finalmente cayera rendido ante el maleante secuestrador. Y realmente lo llevaste de una manera magistral, brillante, brillante, brillante!!! Todos los calificativos me quedan chicos. El desenlace resultó tan natural... No me canso de releerlo... Es una joyita! Mis mayores felicitaciones!!! Todo lo que pueda decir queda chico. Es un torbellino de emociones.
ResponderEliminarGracias Guille, la verdad que este doblete ha sido bastante fuerte pero necesario para acercarlos cada vez más. De la ternura pasamos a la rabia, y ahí al amor!! Cada vez se nota más que algo pasa entre ellos y es tan intenso que los supera y abruma, pero van a superarlo. Muy feliz de que te haya gustado, besos!!
EliminarPor favor esta historia que me atrapa cada día más es algo inquietante esa mezcle da pasión y obsesión por parte de Guille cuanto misterio cuanta intriga por favor me desestabiliza, ese Pedro tan trastornado por ese pasado que lo atormenta y ahora de encuentra atrapado en esta loca realidad es muy compleja la historia ya vamos a ir develando poco a poco que intrincados caminos tomará
ResponderEliminarGracias Romina, me encanta tenerlas en vilo pensando en lo que seguirá!! Muchas gracias por leer y comentar!! Besos
EliminarConocer a Pedro se transformó en su perdición al punto de trastornarlo y no ver más allá de sus deseos, ahora su mundo entero gira en torno a lo que le suceda. ......sabes como lo entiendo a guillermo july ???porque a mi me paso lo mismo co ellos dos ,es un antes y un despues me cambio me hizo ver la vida con otra mirada atrascender a respetar al otro y su manerade sentir pero sobre todo a valorar el sentir de todos y cada uno y tus escritos acompañan ese camino que estoy transitando y son un valuarte un lugar donde me siento feliz y donde disfruto gracias amiga me apasiona descubrir que cada dia te hiper superas y que puedo admirar mas tu trabajo sos un caso de pelicula amiga pensar que fue nuestra manera de conocernios a traves de tus letras ASIQUE dIOS BENDIGA EL PAPEL Y LA TINTA Y TU IMPRESIONANTE Alma PORQUE GRACIAS A TODO ESO YO RECIBI UN GRAN REGALO QUE ES TU AMISTAD Y EL DELEITE DE LEER LO QUE CADA DIA PLASMAS EN ESTE BLOGG NO PARES AMIGA TE BANCO DE ACA A LA ETERNIDAD...........majo
ResponderEliminarGracias Majito, sos realmente generosa conmigo y una amiga de fierro. Creo que a todas nos pasó lo mismo con Pedro, descubrir a través de él que podemos ser mejores. Guillermo cada día a su lado deja un poquito el ego para dedicarse a Pedro, creo que au vida ha cambiado para bien. Aún recuerdo ese día que me contactaste para hablar de las fics, ni yo tenía planeado escribir no imaginaba que todos esos sentimientos se encausarian a través de la escritura pero aquí estamos. Gracias por darme pilas, gracias por unirte a esta locura de escribir y gracias siempre por estar amiga, te quiero mucho!!!
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