
Después del exabrupto
de Guillermo en cuanto a la crianza de Kendy y ese beso del estreno, se pasaron
toda la cena haciendo planes y soñando la llegada del bebé. Guillermo no quería
hacerse muchas ilusiones, pero no lo podía evitar. Seguía soñando despierto con
la idea de volver a criar un hijo, y esta vez, no con Ana, sino con Pedro.
_ ¿Sabés el levante que
va a tener? ¿Viste lo que son esos ojos? ¡Y esa piel! Dios mío, ya lo estoy
viendo… Este se tumba medio Buenos Aires!
Algo se le atora en la
garanta, es mezcla de celos y de bronca. _ ¿Qué raro vos pensando en eso? Tu
viejo hobby…
Se pone serio y lo mira
a los ojos. _ Pedro, esa acotación estuvo fuera de lugar.
Pedro no puede
disimular la tensión que esa etapa de la vida de Guillermo le provoca. _Tu
apreciación también.
_¿Por qué cada vez que
podés volvés a la carga con ese tema? Desde que vi tu foto en ese curriculum supe
que había llegado un barco. Que algo en mí se había modificado para siempre.
Con estas mismas palabras se lo dije a Juan cuando…_ Y su voz se quiebra un
poco al recordar ese momento tan difícil que tuvo que vivir. _ Cuando estabas
prófugo y en peligro. ¿Vos me imaginás a mi haciendo ese tipo de confesiones?
Fui tu esclavo apenas te conocí, te fui fiel de todas las maneras. Nunca más
pude pensar en alguien que no fueras vos. Te ofrecí lo que lo le ofrecí a nadie…
Pedro no puede evitar
emocionarse al escuchar esas palabras saliendo de la boca de Guillermo, ese
mismo Guillermo que muchos piensan que es un témpano, pero él que tan bien lo
conoce, sabe que solo es una máscara que utiliza para ocultar su sensibilidad
superior a lo normal. De todas maneras, decide seguir con la provocación.
_ ¿Lo decís por lo de
la boda? ¿Por qué vivimos juntos y estamos casados? ¿Qué te pasa? ¿Se supone
que te debo pleitesía porque decidiste legalizarme?
_ ¿Legalizarte? _ No
puede creer lo que acaba de escuchar. _ No… vos no tenés derecho a hablarme a
mí de esa manera.
Ya se empieza a
arrepentir, pero esos celos inextinguibles siempre lo traicionan. _ ¿Qué? ¿No
te referías a eso?
_¡No boludo! ¡Claro que
no me refería a eso! Sino al amor que te tengo…_ Del otro lado de la mesa
Guillermo lo traspasa con su mirada. Pedro baja la vista, esta vez él tiene
toda la razón. Es irreprochable. Todo en él es irreprochable desde que lo ha
conocido, la forma en la que le confesó su amor, su entrega, su dedicación. Y
más allá de la ironía de las palabras, la “legalización” que hizo de su amor
por él ante los socios del estudio, ante su hijo, y ante el mundo. Se reprocha
a si mismo no poder superar esa etapa de la vida de Guillermo que le pudo haber
fallado a mucha gente, pero a él jamás. Lo busca con esos ojos mansos
intentando la reconciliación. _ Nunca pude amar a nadie de esta manera. Porque
me abrí… Con vos pude ser yo. Les confesé a todos que estaba, y estoy,
enamorado de vos. Porque el día de nuestra boda te dije en público las cosas
que jamás le pude decir a alguien, ni siquiera en la intimidad. Porque fui el
que se dejó querer, pero nunca pudo amar. Y con vos se me quemaron los
esquemas. Con vos no pude más que dejarme llevar por lo que mi mente y mi
cuerpo me pedían. Y mi alma, Pedro… Mi
alma que cuando creyó que te perdía se sintió morir. ¿Hasta cuándo vas a seguir
con esos reproches? Si, tenés razón, tuve una vida vacía y me sentí el ser más
miserable de la tierra, hasta que te conocí a vos, Pedro. ¿No te alcanza eso?
¿No te basta saber que sos un antes y un después? Que por vos cambié mi vida
entera, que por vos tomé caminos que jamás pensé que iba tomar. ¿No te basta
recordar lo que vivimos? Tu casamiento con Camila… por ejemplo.
_¡No toques ese tema!
_¡Ah! ¡El señorito no
quiere que le hablen de su pasado, pero siempre se remonta al mío! ¿Cuántas
minas te moviste Pedro antes de conocerme a mí?
_No me gusta el matiz
de esta conversación…
_¡No la hubiese
iniciado! ¡A mí tampoco me gusta! Entonces, si estas conversaciones no te
gusta, no traigas fantasmas Pedro, porque yo a vos nunca te fallé. Cuando dije
que Kendy se va a tumbar a medio Buenos Aires, estaba haciendo un homenaje a su
hermosura. ¿O me vas a decir que no es precioso?
Pedro se queda en
silencio… Una vez más los celos sobre el pasado de Guillermo le han jugado una
mala pasada y se siente expuesto. Vuelve a bajar la vista. No le quiere mostrar
su alma en ese momento, esa vulnerabilidad que le provoca saber que ha estado
en otros brazos. Sabe que es una chiquilinada, que él también ha compartido su
cama con otros cuerpos, pero es tanto lo que siente por ese hombre que quisiera
haberlo encontrado mucho antes, quisiera haber sido el primero y el único. Si,
es una chiquilinada, pero es lo que le pasa con él.
_¡Pedro, te estoy
hablando! _ Esa voz ronca e imperativa. Posesiva y maníaca. Esos ojos, esos rasgos,
su presencia, ese perfume que percibe del otro lado de la mesa. El contorno de
sus labios. Levanta la vista tiernamente y usa su más plausible habilidad. Esa
mirada y las inflexiones que solo él puede lograr en ella.
_Te estoy escuchando.
No me grites…_ Ese tono manso, sereno, arrepentido.
Así como la tierra no
puede ignorar la lluvia cuando cae intensamente y la anega, Guillermo tampoco
puede ignorar esa mirada. _ No te quiero gritar, pero me hacés gritar. Y no me
gusta hacerlo. _Se lo come con los ojos, lo desarma verlo así, entregado y
vulnerable. _ Vení, Pedro. Vení… sentate al lado mio y hablemos en serio. Yo te
preparo otro café, vos serví un poco mas de whisky y hablemos en serio. Si nos
vamos a convertir en padres, estos temas se tienen que terminar. De una vez y
para siempre. Reflexioná un ratito con vos y esa cabecita brillante que tenés
mientras preparo mas café y en cinco minutos volvemos a hablar. ¿Te parece? _
Se pone de pie. Estaba por dirigirse hacia la cocina cuando sus pasos se
arrepienten. Lo toma por el mentón y le estampa un beso en la mejilla.
Pedro se queda mirando
cómo se va a preparar más café. Se queda casi atontado observando esa espalda,
esos hombros, las piernas torneadas. Un poco sumiso por el despelote que ha
armado y un poco mas enamorado de lo habitual, cambia de lugar. Se sienta en la
silla que está pegada a la de Guillermo y mientras no le quita los ojos de
encima, sirve un poco mas de whisky y no deja de contemplarlo como si fuera una
aparición. Es un arma letal. Deberían detenerlo por ser dueño de una seducción
que priva de la libertad emocional a quien lo mire. Con solo desplazarse por la
cocina preparando un café lo seduce al punto de caer rendido interiormente, de
desearlo con cada fibra de su cuerpo y de saberse enamorado. Por él es capaz de
todo y sabe que de él puede esperar lo mismo, se lo acaba de confirmar esa
misma noche, en la cual, venciendo sus pánicos más intensos, le ha dado por
ganada una batalla antes de empezar.
Lo mira desde la mesada
mientras llena los pocillos y le regala un giño que lo deja fibrilando. Si
alguna vez en su vida alguien le hubiese dicho que se iba a enamorar de esta
manera se hubiese reído a carcajadas, pero la vida es así. Escueta, inteligente
y escurridiza, se había enamorado de él sin darse cuenta. Le devuelve a ese
giño una sonrisa con los hoyuelos profundamente marcados y corre la silla que
está a su lado sigilosamente, como una invitación que Guillermo capta a la
perfección. “¡Uy que noche vamos a tener!
Está a punto caramelo, y no me lo pienso perder, aunque mañana me tenga que
levantar de la cama con vapor!”
Lleva el café humeante
hasta la mesa y se sienta a su lado. _ ¡Listo! Acá tenés un cafecito recién
hecho y calentito. ¡Uy que rico! Serviste un poco mas de whisky como te pedí y
como a mí me gusta, sin hielo… _Cruza su brazo por la espalda de Pedro y
después de dejarle apenas un par de caricias muy tiernas, se posa en su hombro.
_ ¿Viste como se nota que se empieza a ir el verano? Las noches se empiezan a
poner frías.
Pedro no sabe si hablar
o no, ya habló y casi genera una batalla, opta por cerrar la boca y encender un
cigarrillo. Guillermo, lo caza al vuelo. _Pedro, yo entiendo que esa parte de
mi vida no te guste. A mí tampoco me gusta una parte de la tuya. Pero no se
puede convivir ni ser feliz con esos reproches. Si, yo admito que tuve una vida
un poco “promiscua” si estás ensañado en ponerle un nombre, pero supe cuando y
donde detenerme. Yo me detuve el mismo día que te conocí. ¿No te alcanza eso?
Amor, si no te alcanza decilo ahora, no involucremos inocentes en nuestra vida.
Pedro no se puede
resistir, se desarma contra su cuerpo. _¡Si me alcanza! ¡Claro que me alcanza!
Solo que a veces…
_Pedro… ¡Mi Pedro! Tan Pedro… A ver chiquito lindo._ Acerca su silla a la
de él y lo abraza. _ A ver, hablá de algo que allane todas tus dudas de una vez
y para siempre. Pedime algo especial, algo que vos sientas que yo solo puedo
hacer por vos. Pero es debut y despedida. Te hago esta propuesta solo si vos me
prometés que después de eso, estos debates se terminan.
Algo se cruza por la
cabeza de Pedro que escondida en el hombro de Guillermo sonríe con
satisfacción. _ ¿Te cabe un recreo antes de ser padres? Un fin de semana en
Córdoba…
Guillermo cae en la
trampa. _ ¿Córdoba? ¡Me encanta! Carlos Paz y todas esas opciones de teatros,
buenos restos donde cenar y hoteles de cinco estrellas…
Mientras sigue oculto
en su cuello, se sonríe. _No, no me refería a esos lugares precisamente.
Lo intuye, lo percibe,
si es una prueba de amor era obvio que lo iba a llevar más allá. _ ¿A qué lugar
querés ir, Pedro?_ Le pregunta entregado y revolea los ojos hacia el techo.
_¿Vamos a conocer El Durazno?
Toda la adrenalina se
le cae por el piso. No tiene idea de lo que es El Durazno, pero se lo imagina
por esa forma de preguntar. _ ¿A qué debo atenerme Pedro?
A Pedro la risa se le
atraganta en el pecho._ ¡A nada raro! Es un lugar especial… No te lo voy a
ocultar. Montañas, cielo abierto, valles, arroyos de agua transparente… Un par
de días, no más que eso. Vos y yo solos.
Escuchar esa
descripción es lo mismo que una vasectomía. Siente que a sus órganos sexuales
les ha sido extirpado un conducto que ha conseguido la esterilización. No puede
pedirle eso, es demasiado. _ A ver Pedro, se más explícito. Y no te hagas el
boludo porque te juro que te quedás a pan y agua hasta que se me pase el enojo.
_Por empezar, esa no se
la hacés creer a nadie Graziani. Te agarro con la guardio baja, me meto desnudo
en la cama y me dás de comer hasta que llegue el apocalipsis, pero no te voy a
embaucar en una trampa. Te hago una propuesta abierta, sincera y honesta. ¿Te
animás a que vayamos a conocer El Durazno?
Sabe, intuye que algo
que no le va a gustar se le viene encima, pero imposta la mente, centraliza el
pensamiento y concentra las energías para al menos escucharlo antes de decir
que no. _Contame de qué lugar se trata. _ Se traga medio vaso de whisky y se
dispone a escuchar una batalla que da casi por perdida.
_El Durazno, es un lugar
chiquito, precioso, es parte del departamento de Calamuchita. Se encuentra al
pie de la sierra de los Comechingones. Mas o menos a 2500 metros sobre el nivel
del mar. El pueblo más vecino, es Villa Yacanto, a unos diez kilómetros. Y está
a unos treinta y siete kilómetros, aproximadamente, de Santa Rosa de
Calamuchita. Eso si, camino de montaña.
Escuchar eso es casi lo
mismo que una estocada, justo a él que es lo más cemento que pueda existir.
Pero lo deja continuar mientras de un solo trago se termina el whisky que tenía
en el vaso.
Pedro se da cuenta,
pero solo se sonríe. Le sirve un poco más y sigue hablando. Mira de reojo el
reloj, no son las diez de la noche, tiene tiempo para todo…
_ La verdad, es que no
cuenta con una estructura turística muy desarrollada. Por eso es ideal para
gozar de un ambiente serrano, hacer caminatas, cabalgatas tal vez. O tan solo
meter los pies en el agua y juntar piedras exóticas. Hay lugares de interés
como Los Cajones o el Puente Colgante.
Escucharlo es
sumergirse lentamente en el infierno, quisiera gritar de pánico, pero ya han
discutido demasiado. ¿Cuánto falta para que Pedro entienda que ese tipo de
excursiones para él son una tortura? Por no desatarse en otro monólogo, por no
generar mas distanciamiento, por apagar el fuego que se había generado con el
tema de los celos, se calla y toma la caja de cigarrillos que Pedro ha dejado
sobre la mesa, saca uno y lo enciende. Pedro, que es un maldito, lo observa y
se sonríe interiormente.
_¿Qué hacés fumando
vos? ¿Desde cuándo?
_Solo uno, esta noche…
¡Que me mirás así! ¿No puedo sentir ganas de fumar?
Se da cuenta del terror
que siente y se lo comería a besos. Pero insiste un poco más. _También hay un
restaurante, una casa de té, proveedurías y si no me informaron mal, hasta una
pulpería._ Nada lo conmueve, está atónito.
No habla, no contesta.
A Pedro el alma se le está haciendo agua de verlo así, pero tiene que empezar a
vencer los pánicos, sino van a criar a Kendy en una masa de cemento. _ ¿Guille
te sentís bien?
_Más o menos…
Se acurruca contra su
cuello. _ ¿Por…? ¿Pasa algo que no te guste?
_No te hagas el boludo
Pedro, sabés perfectamente que esos lugares no me gustan. La montaña… ¡Una
parva de tierra llena de yuyos! Y ese aislamiento innecesario… ¿No podemos
viajar a Nueva York? ¿A París? ¿A Londres, para relajarnos? ¿No podemos ir de
relax a una metrópolis? ¡Qué mierda tiene de relajante ir a una cueva de
víboras cuando existen hoteles de siete estrellas! ¡Nos vamos a pasar la noche
envueltos en ristras de ajo para que se nos acerquen! ¡Pedro, no me podés pedir
esto, es demasiado! ¡Sabés que odio esa vida agreste y baguala! ¿Por qué me
hacés esto?
_Guillermo, estás
hablando como se te hubiera propuesto ir a escalar el Aconcagua. Es solo un
lugar turístico, no hay nada que temer… Te aseguro que no te vas a arrepentir.
¡Dale vayamos! Solo un par de días. Solo eso... Un par de días y volvemos a la
civilización. Te lo prometo. Solo dos días y después pedís vos lo que a vos te
guste. ¡Porfi dame ese gusto! Muero de solo pensar en caminar con vos por la
montaña, de prepararnos en ese aislamiento para esta nueva etapa de nuestras
vidas, aspirar aire puro, respirar y armonizarse para, después, enfrentarnos a
la cotidianeidad de ser padres… No va a ser lo mismo viajar a África que viajar
a Córdoba, no va a ser lo mismo hacer el amor cuando se nos de la santísima
gana como cuando, estando Kendy con nosotros, nos veamos limitados hasta para
“eso”…
Y “eso” fue lo que le
hizo ver la experiencia desde otro punto de vista, Lo pensó y le gustó. _ ¿Hay
televisión allá?
_En los complejos si, tienen
Direct TV, en las cabañas no.
_¿Y luz elécrica?
_En los complejos turísticos
si, hay generadores, en las cabañas no. ¿Por qué me preguntás eso?
_¿Y nosotros a donde
iríamos? _ Se le estaba haciendo agua la boca.
_Nosotros a una cabaña
en la montaña.
_O sea que no hay luz
eléctrica ni televisión…
_Ni señal de celular…
Algo dentro en él
empezó a crecer y no era precisamente el coraje. _ ¿Y a la noche que se hace?
Pedro no quería mirarlo
para evitar que viera el brillo en sus ojos, escuchaba su respiración
acentuada, imaginaba lo que le estaba pasando. _ ¡Qué se yo! Lo mismo que de
día, no se, nunca estuve ahí. Allá se camina, se come y se duerme.
Busca sus ojos que
hasta el momento estaban escondidos en su cuello. _ ¿Y se coge?
_¡Ah sos un guarango!
_Te recuerdo que estamos
casados y eso se llaman deberes conyugales, así que contestame lo que te
pregunto. _ Pedro no responde. Lo zamarrea de la camisa_ ¡Contestame lo que te
pregunté!
Le responde
incorporándose y con un airecito desafiante que incendió la venas Graziani.
_¡Por supuesto que se coge! Donde, como y cuando quieras… Si no hay nadie. ¿Ahora
estás conforme?
_Confome no, ahora
estoy convencido. Mañana prepará el equipaje que pasado mañana nos vamos.
Aunque te llevó tiempo, supiste decir la frase correcta. ¿Vamos ensayando? ¿Te
llevo arriba en brazos o subís solito?
Subió solito porque ya
había conseguido mucho de él. Las vacunas, el viaje a África, la adopción de
Kendy y un par de días en las sierras. Antes de meterse en la cama se refugió
en el baño y decidió darle una sorpresa a modo de recompensa. Apareció en la
habitación con el cabello agitado y húmedo, la piel resplandeciente… Todo su
cuerpo irradiaba luz. Se había untado con un aceite corporal con brillitos casi
imperceptibles, llegó a la habitación envuelto de la cintura para abajo en una
toalla que dejó caer apenas sintió esos ojos negros y brillantes sobre él. _
¿Qué hacemos? ¿Ensayamos o dormimos?
_¡Ay pendejo! ¡Sos un hijo
de puta! ¡Vení ya para acá! Vas a ver lo que te espera… Vos me vas a hacer conocer el pánico en ese lugar, pero yo
te juro, que vos vas a conocer El Durazno hasta el carozo, palabra de honor.
CONTINUARÁ
Ay Sandriiiii!!! llego el viaje a "El Durazno" me mueeeeeeeeero!!! ajajjaja de tu pluma ellos son tan bellos !! tan queribles tan tan tan!!! sin palabras! hacés que los ame cada dia mas! me encantó el capitulo! me parece tan "maduro" pretender que antes de ser padres se terminen los celos de Pedro pero lo veo tan lejano! tan imposible! ajjaja pobre Guille no puede decir nada que todo lo relaciona con ese bendito pasado! pero que cierto es...a partir de haberlo conocido no pudo ni quiso estar con nadie mas! no me olvido de aquella visita a la casa de Matias donde lo dejó literalmente con las ganas! ayyy que placer recordar esos momentos! que placer leerlos asi y pensar que realmente Guille dejó todo...hasta sus prejuicios, sus temores ...por él....Gracias Sandra por escribirlos asi! te quiero Guillermina PEdris! a la espera de esa expedicion a lo desconocido jajajja Sil
ResponderEliminarGracias Sil! ¡Que lindo tu comentario!... Si, como vos decís en muy maduro dejar los celos de lado a esta altura de las circunstancias, pero no creo que puedan. Se aman demasiado. ¡Y ya vamos a ver como le va a Guillermo en El Durazno! ¡Pobre mi vida! Le quiere poner onda, pero no sabe donde se va a meter! ¡¡¡Abrazo inmenso Sil!!!
EliminarBueno guillermina a voz te pondría una nota alta pero como soy un TEMPANO S sólo voy a poner un 7 mara rosas
ResponderEliminaray Mara qué nueva locura es ésta de poner puntajes? Sos tremenda che, te vamos a poner puntaje a vos a ver qué decís, jajajaja
Eliminar¡Bueno..! Gracias, no esperaba un siete.. ¡Como nada te conforma! Jajaja! Besos Mara! Y como dice Mary, ya te va a llegar nuestro puntaje!
Eliminaraayyy Sandra! Me mata Mercería! Es una bocanada de dulce aire al fin del lunes ;) Ese Guille muere. Conozco El Duranzo, no me quedé pero pasé y "vi". Todo ese camino es de una enorme belleza! Tanto me gustó que se me grabó el nombre. A veces, cuando viajas, vez tantas "hermosas pequeñeces" que me las olvido pero El Durazno me quedó grabado. Guille muere en un lugar así (igualmente de la mano de Pedro, "sobrevuela" todo ;) Hermoso capitulo! Me encanta Guille zarpado ;) Gracias Sandra! Besos Romina
ResponderEliminarRomi, yo creo que Guille, en El Durazno, apenas si va a lograr sobrevivir. Prometo detenerme en sus situaciones internas, eso puede llegar a ser muy divertido! ¡Gracias Romi!!
EliminarUna ternura de capítulo, Guille pobrecito cómo se puso la soga al cuello solito diciéndole que le pidiera lo que quisiera... de dónde se le habrá ocurrido a Cielito elegir ese lugar? Sólo la gente muy loca se aventura a esos lugares jajajaja Ya de pensar lo que le espera se me eriza la piel... ojalá que al menos Pedro lo resarza como corresponde. Tus diálogos son geniales, se sacan chispas, la última frase "yo te juro, que vos vas a conocer El Durazno hasta el carozo" me hizo largar la carcajada... que por favor cumpla con su amenaza, se lo merece por llevarlo a esos lugares! Habrá que esperar un poquito más por Kendy pero esa excursión va a ser muy divertida... esperemos que no lo deje a Guille muy maltrecho y ofuscado porque a ver si todavía peligra el viaje a Africa! Beso enorme Sandri! ♥♥
ResponderEliminarMary, yo creo que después de El Durazno, el viaje a África ( vacunas incluídas) a Guillermo le va a perecer la gloria.. Al menos en su imaginación. Pero tal vez la realidad, lo lleve a un nuevo desafío.. Ya veremos! Si hay algo que disfruto, son esos diálogos. La ironía siempre a flor de piel me divierte horrores. ¡Ahhh! Y ya van a ver la forma en la que Guillermo encuentra de convertirse en un canguro! Eso me mató de amor! Gracias amiga!
EliminarBUENO PARECE QUE LA LOCOMOTORA DESCARRILADA DE LA SRA SIL TE LEVANTO EN PLENO VIAJE Y SIN ESCALAS NI PARADAS TE AGARRO DE ESOS PELITOS COLORADOS Y TE ALZO AMIGA...Y VOS DERRAPASTE DE LA MEJOR MANERA ESA QUE SOLO VOS CONOCES Y DERRAMAS A RAUDALES EN ESTAS BENDITAS PAGINAS .......QUE LÑOCURA TREMENDA Y QUE BENDITA QUE LA COMPARTAS CON NOSOTRAS LA VERDAD NO PUEDOPEDIR MAS.................NAAAAA MENTIRA QUER NO TE VOY A PEDIR MAS TE VOY A ESTRUJJAR HASTA QUE LA GALLEGA DIGA RECALCULANDO Y TE VUELVAS A LLENAR DE ESTA MAGIA Y NOS ESCRIBAS POR LOS CENTURIAS VENIDERAS PORQUE AUNQUE MUERA DESDE EL CIELO TE VOY A SEGUIR LEYENDO ,ESPERO QUE EL TATA TENGA WI FI EN EL CIELO JAJAJAJAJA....AMIGA EL DURAZNO LOS ESPERA Y NO ME PUEDO IMAGINAR COMO SIGUE ESTO JIJIJI ...TREMENDO IMPRESIONANTE PODEROSISIMO Y ABSOLUTAMENTE GENIALOSO DIRIA TOPA ....................MORTAL MAMITA ME FASCINO GRACIAS......MUCHISIMASS !!!!!!.........TU AMIGA FOR EVER ....majo
ResponderEliminar¡AY MAJITO! ¡SOS ÚNICA PARA LOS COMENTARIOS! ME HACÉS REÍR TANTO!... ESO QUE LA LOCOMOTORA DESCASCARILLADA DE SIL ME LEVANTÓ EN PLENO CIAJE Y ALZÓ DE LOS PELITOS COLORADOS, SE TE PUEDE OCURRIR TAN SOLO A VOS! ESTRUJAME DESDE DONDE QUIERAS, PERO NI SE TE OCURRA MORIRTE PORQUE TE RESUCITO A VIÑETAZOS! EL DURAZNO, VA A SER TODO UN TEMA.. ¡POBRE GUILLE! NI IDEA TIENE DE DONDE SE METIÓ... ¡TE ADORO MAJO!! SOS DESOPILANTE PARA COMENTAR JAJAJAJA! ¡ABRAZOTE INMENSO AMIS!!
EliminarMe morí con "este se tumba medio Buenos Aires!"... Ta bien que Cielito es muy celoso pero... Un poco desafortunada fue la frase...
ResponderEliminarAhora, ese viaje! Lo que va a ser! Vuelve vivo Guille? Menos mal que al menos tiene UNA motivación para hacerlo! Pero no sé si los bichos lo van a dejar cumplir con su propósito... La veo difícil... Cruzará el puentecito histórico?
Como dice Mary... Esos diálogos de ellos... Se sacan chispas... Es un placer enorme leerlos!
Bueno, quedamos a la espera de esa aventura que, intuyo, no va a ser nada fácil!
Besote!!!
¡Ay Tocaya! Si Guille vuelve vivo de El Durazno, va a ser un milagro! ¿Vos te lo imaginás cruzando el puentecito colgante? Yo creo que se vuelve a infartar! Lo único que le puede salvar la estadía, serían las noches... si logra dejar de pensar en la víboras y bichos exóticos que los rodean.. Ya veremos. ¡Gracias por la compañía y un abrazote tocaya!
Eliminarte juro que vas a conocer el durazno hasta el carozo!!!!!!!!!!!! No se puede creer este capitulo....no entiendo como haces para escribir de esta manera....para lograr que te quede la sonrisa en la cara por un rato largo...para mezclar tanto amor y tantos celos de la mejor manera....como Guillermo es capaz de hacer cualquier cosa por Pedro..,si esto no es amor no se donde buscarlo!!!!! un beso y gracias Pilar
ResponderEliminarGracias Pilar! Es que ellos son así, es su naturaleza. Se aman, se celan, se pelean a morir... Y se reconcilian en un segundo. ¡Pobre Guillermo con lo que le espera en El Durazno! Después de eso, las vacunas y África, pueden llegar a ser un placer.. ¡Gracias por tanto mujer!
EliminarPero que ternurita este capítulo, más allá de las peleas que son inevitables, es un capítulo con pasión. Los dos son vehementes y tercos, a los dos los persigue un pasado que no pueden cambiar y borrar, pero lo realmente importante es lo que están construyendo desde que están juntos y creo que ese hijo tan deseado por Pedro (y también por Guillermo solo por consentir a Pedro), es completar el círculo del amor, el lazo que los une!!! Ahora no me lo imagino a Guillermo perdido en medio de las sierras mas allá de querer darle el gusto a Pedro, pero presumo de que van a encontrar el modo de "pasar el tiempo" jajajaja, Besos querida Sandris!!
ResponderEliminarSee Juli!! Por darle el gusto a Pedro, Guillermo es capaz de todo.. Pero si le tuvo miedo a África, es porque no tiene ni idea de lo que es El Durazno. Ya vamos a ver como sobrevive a esa expedición! Gracias Juliana! Hermoso comentario.. ¡Gracias!
EliminarHay Sandra querida pobre mi amorrrrr sufriendo con todas sus fobias pero todas las deja atrás por el amor a Kendy y a su vida Pedro que belleza mujer, esos celos enfermos e incontrolables de siempre y este Guille tan entregado que pese a sus enojos no se avergüenza en confesarle todo su amor sos genial amo a esta familia que están formando porque en verdad si no podía no pasar!!!
ResponderEliminar¡Gracias a vos Romi! Se te extrañaba por estos espacios... Este Guille es un divino! Por darle el gusto a Pedro, no sabe donde se esta metiendo... ¡Que Dios lo ampare! Jajajaja! ¡Pobrecito lo que le espera! Gracias Romi! ¡¡¡Besossss!!!
ResponderEliminarNaaaaa no podes!!!!!!!!!!!!!! Yo imagino si se asoma de noche y ve: nada......muere infartado y van a tener que venir los Ovnis a sanarlo otra vez jajajajaja....sos terrible porbre Guiie.....en ese lugar horrible.....lo único que lo va a salvar será "la noche junto al cuerpo de cielito" (vieja verde).....Sos una HDP.....me lo haces sufrir al Guille......ojo con convertirse en Sadic......jajajaja amo a Mary y a Guille....y a vos TACTMA......y déjalas que digan lo que quieran de nosotras jajajajajajajajaja beso y abrazo......
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